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Manual Práctico de Escritos Penales 2020

El fiscal presenta un extenso ofrecimiento de prueba en dos causas penales contra Roberto Chenda y Ziddartha Gautama por robo y robo agravado. En la primera causa ofrece prueba testimonial de 8 testigos, prueba documental de 13 piezas y en la segunda causa ofrece prueba testimonial de 9 testigos, prueba documental de 21 piezas e instrucción suplementaria de 2 pericias. Además solicita 7 oficios informativos a diferentes juzgados, fiscalías y registros para conocer antecedentes y estado de
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Manual Práctico de Escritos Penales 2020

El fiscal presenta un extenso ofrecimiento de prueba en dos causas penales contra Roberto Chenda y Ziddartha Gautama por robo y robo agravado. En la primera causa ofrece prueba testimonial de 8 testigos, prueba documental de 13 piezas y en la segunda causa ofrece prueba testimonial de 9 testigos, prueba documental de 21 piezas e instrucción suplementaria de 2 pericias. Además solicita 7 oficios informativos a diferentes juzgados, fiscalías y registros para conocer antecedentes y estado de
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COLECCION Ediciones

$ Judiciales
200
MANUAL
PRACTICO
ESCRITOS
PENALES
-OFRECIMIENTO DE PRUEBA
-OFRECIMIENTO DE PRUEBA SIMPLE
-PETICIONA SE PROVEA PRUEBA EN UN DELITO CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL
-PETICIONA NUEVA FECHA DE PERICIA ANTE INCOMPARECENCIA. HACE SABER.
-PETICIONA SOBRESEIMIENTO DE IMPUTADO FALLECIDO
-PETICIONA UNIFICACIÓN DE PENAS
-DEDUCE RECURSO DE APELACIÓN
-Modelo de Recurso de Casación
-DEDUCE RECURSO DE REPOSICIÓN Y APELACIÓN EN SUBSIDIO
-PROMUEVE RECUSACIÓN.
-SOLICITA ATENUACIÓN DE MEDIDA DE COERCIÓN PERSONAL
-SOLICITA EXCARCELACION EXTRAORDINARIA
-SOLICITA SE FORME INCIDENTE DE EXTINCION DE LA ACCION POR PRESCRIPCION.
-Modelo de Solicitud de Nuevas Medidas en Probation
-SOLICITA SE ORDENE DETENCIÓN
-SOLICITUD DE PAGO DEL MINIMO DE LA MULTA Y EXTINCION DE LA ACCION. CONTESTA VISTA
-SOLICITA RECHAZO DE PEDIDO DE SOBRESEIMIENTO EN ETAPA DE JUICIO
-SOLICITA REVOCATORIA DE CONDICIONALIDAD DE PENA
-Modelo de Solicitud de sobreseimiento en etapa de juicio
-SOLICITA SUSPENSIÓN DE JUICIO A PRUEBA
-Modelo de vista de oposición mediación explicando ordenamiento que rige
-Modelo de Vista en Costas Impagas
-Modelo de Vista en oposición de suspensión de juicio a prueba
-No acepta competencia provincial proviniente de federal.
-OFICIO A ASISTENTE SOCIAL
-OFICIO- SILICITA INFORME DE CONCEPTO Y SOLVENCIA

1
-Ofrecimiento de prueba
-Oposición a elevación a juicio
-Peticiona revocatoria de pena condicional
-Postula Sobreseimiento por Fallecimiento

EDICION 2020

MANUAL PRACTICO
ESCRITOS PENALES

MODELOS

OFRECIMIENTO DE PRUEBA

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 10:


Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 20 de Bahía Blanca,
en la causa nro. 500/09, o.i. 1000, caratulada “Chenda, Roberto por robo”, y su agregada
“Chenda, Roberto y Ziddartha, Gautama por robo agravado”, causa nro. 780, orden interno 458
a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que a los efectos de cumplimentar los extremos legales consagrados por el rito en su art. 338
del C.P.P., ofrezco los siguientes elementos probatorios:
RESPECTO DE LA Causa nro. 500, orden interno 1000:
I.- Prueba testimonial:
1. CORTEZ, Hernán; D.N.I. 20.000.000, con domicilio en calle Saavedra nro. 500 de esta ciudad
(fs. 108/110).
2. PIZARRO, Francisco; D.N.I. 21.000.000, con domicilio en calle Saavedra nro. 501 de esta
ciudad (fs. 112/113).
3. MENDOZA, Pedro; D.N.I. 22.000.000, domiciliada en calle Saavedra nro. 502 de este medio
(fs. 114/115).
4. Subteniente GUIDO, Tomás; numerario de la Comisaría Segunda Departamental (fs. 14).
5. Oficial ALVEAR, Jose María; numerario de la Comisaría Segunda Departamental (fs. 15).
6. Dr. DÍAZ VÉLEZ, Eustaquio; médico de policía.
7. Teniente Primero CASTELLI, Manuel; numerario de la delegación local de Policía Científica.
8. Oficial MORENO, Mariano; numeraria de la delegación local de Policía Científica.
Todas las personas nombradas en calidad de testigos, deberán deponer a tenor de lo siguiente:
Primero: Por las generales de la ley. Segundo: Relato circunstanciado del conocimiento que
tuvieran sobre el hecho motivo de juzgamiento y todo otro detalle que con él se relacione.
Tercero: Razón de sus dichos.-
II.- Prueba documental o instrumental:
Solicito asimismo, la incorporación por lectura al debate de las piezas procesales que a
continuación se detallan (art. 366 de la legislación adjetiva).
1. Acta de denuncia (fs. 1).
2. Actas de inspección ocular (fs. 5).
3. Croquis ilustrativo (fs. 6).
4. Acta de denuncia (fs. 10).
5. Acta de procedimiento, aprehensión y secuestro (fs. 12/15).
6. Informes (fs. 16 y 50).
7. Vista fotográfica (fs. 23).
8. Acta de reconocimiento en rueda de personas (fs. 28/29).
9. Dictamen técnico (fs. 68 ).
10. Informe pericial (fs. 69).

2
11. Acta (fs. 73).
12. Acta de declaración en los términos del art. 308 del rito (fs. 92/93).
13. Documentación acompañada (fs. 200/202).

RESPECTO DE LA Causa nro. 780, orden interno 458:


I.- Prueba testimonial:
1. BODIN, Juan; D.N.I. 25.095.232, con domicilio en calle Inglaterra nro. 220 de este medio (fs.
10, 69/70).
2. HOOKER, Richard; D.N.I. 25.665.230, domiciliada en calle Liverpool de esta ciudad (fs. 11).
3. Oficial Ayudante HOBBES, Thomas; numerario del Comando de Patrullas Departamental.
4. Sargento GROCIO, Hugo; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
5. Sargento MELANCHTHON, Felipe; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
6. Cabo Primero GUIZOT, Francisco; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
7. Suboficial Principal LOCKE, John; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
8. Cabo DE MARIANA, Juan; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
9. Sargento CALVINO, Juan; numerario de la Comisaría Cuarta Departamental.
Todas las personas nombradas en calidad de testigos, deberán deponer a tenor de lo siguiente:
Primero: Por las generales de la ley. Segundo: Relato circunstanciado del conocimiento que
tuvieran sobre el hecho motivo de juzgamiento y todo otro detalle que con él se relacione.
Tercero: Razón de sus dichos.-
II.- Prueba documental o instrumental:
Solicito asimismo, la incorporación por lectura al debate de las piezas procesales que a
continuación se detallan (art. 366 de la legislación adjetiva).
1. Acta de denuncia (fs. 1).
2. Acta de procedimiento (fs. 3/6).
3. Actas de inspección ocular (fs. 8).
4. Croquis ilustrativo (fs. 9).
5. Informe médico (fs. 13 vta.).
6. Dictámenes técnicos (fs. 16, 17 y 86).
7. Actas de notificación de derechos y garantías (fs. 18, 19, 20 y 21).
8. Informe (f. 22).
9. Informes de concepto y solvencia (fs. 25, 26, 27 y 28).
10. Certificación de efectos (fs. 41).
11. Vistas fotográficas (fs. 42/44 y 115/118).
12. Declaración del menor John Austin en sede del Tribunal de menores nro. 2, Sec. 4, en causa
nro. 8.700 (fs. 46/47).
13. Actas de declaración en los términos del art. 308 del rito (fs. 49/51 y 190/192).
14. Informe socio-ambiental (fs. 72/76).
15. Informe pericial (fs. 109).
16. Presentación de fs. 120 y documentación acompañada (fs. 121/123).
17. Informes policiales de antecedentes (fs. 141, 147, 148 y 151).
18. Informes del Registro Nacional de Reincidencia (fs. 139/140, 142 y 145).
19. Informe del RENAR (fs. 138).
20. Inventario de automotor (fs. 150).
21. Informe pericial de revenido químico (fs. 183).
III.- Prueba informativa:
1. Se libre oficio al Registro Nacional de Reincidencia, a fin que, previa extracción de juegos de
fichas dactiloscópicas, se informe con carácter de urgente si Roberto Chenda registra
antecedentes penales.
2. Se libere oficio al Juzgado de Transición nro. 21 a fin que se informe el estado actual y/o
resolución final de la causa nro. 30.460 seguida a Ziddartha Gautama por tentativa de robo, del
ex Juzgado Criminal y Correccional N° 13.
3. Se libre oficio al Juzgado de Transición nro. 11 de este Departamento Judicial, a fin que
informe el estado actual y/o resolución final de la causa nro. 30.399, seguida al encartado
Roberto Chenda y el co-imputado Ziddartha Gautama por el delito de lesiones.
3
4. Se libre oficio a la Unidad Funcional de Instrucción nro. 14 de este Departamento Judicial, a
fin que se informe el estado actual de la Investigación Penal Preparatoria nro. 11.900, seguida a
Roberto Chenda por el delito de Amenazas.
5. Se libre oficio a la Unidad Funcional de Instrucción nro. 11 de este Departamento Judicial, a
fin que se informe el estado actual de la Investigación Penal Preparatoria nro. 42.410, seguida a
Ziddartha Gautama por el delito de Amenazas.
6. Se certifique por Secretaría la causa nro. 1600 por el delito de robo calificado y su agregada
nro. 76/02 por tentativa de robo, seguidas contra Roberto Chenda por ante este Tribunal en lo
Criminal nro. 10 de este Departamento Judicial.
7. Se libre oficio a la Fiscalía General Departamental, solicitando se realice a través de la
Asistente Social del Ministerio Público un amplio informe socio-ambiental de Roberto Chenda.
IV. Instrucción Suplementaria:
Solicito por último la realización de instrucción suplementaria (art. 338.7° del C.P.P.),
peticionando las siguientes diligencias:
1. Se disponga la realización de pericia balística por intermedio de un perito balístico de la
Delegación Departamental de Policía Científica, con el objeto que se determine si el revólver
marca VINCENT BREVET, calibre .44, N° 450 es apto para el disparo.
2. Se libre oficio al REPAR a fin que informe si el revólver marca VINCENT BREVET, calibre .44,
N° 450, se encuentra registrado y tiene pedido de secuestro, indicándose en este último caso
autoridad interviniente.
Se deja constancia que se libró oficio a la Secretaría General de la Fiscalía General
Departamental solicitando la remisión de los efectos secuestrados a la sede del Tribunal (efecto
nro. 25110).
Finalmente, solicito a V.V.S.S., que al dictarse resolución en la presente, se extienda copia
simple de la misma a esta Representación del Ministerio Público Fiscal.
Dios guarde a V.V.S.S.

OFRECIMIENTO DE PRUEBA

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 10:


Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 20 de Bahía Blanca,
en la causa nro. 500/09, o.i. 1000, caratulada “Chenda, Roberto por robo”, y su agregada
“Chenda, Roberto y Ziddartha, Gautama por robo agravado”, causa nro. 780, orden interno 458
a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que a los efectos de cumplimentar los extremos legales consagrados por el rito en su art. 338
del C.P.P., ofrezco los siguientes elementos probatorios:
RESPECTO DE LA Causa nro. 500, orden interno 1000:
I.- Prueba testimonial:
1. CORTEZ, Hernán; D.N.I. 20.000.000, con domicilio en calle Saavedra nro. 500 de esta ciudad
(fs. 108/110).
2. PIZARRO, Francisco; D.N.I. 21.000.000, con domicilio en calle Saavedra nro. 501 de esta
ciudad (fs. 112/113).
3. MENDOZA, Pedro; D.N.I. 22.000.000, domiciliada en calle Saavedra nro. 502 de este medio
(fs. 114/115).
4. Subteniente GUIDO, Tomás; numerario de la Comisaría Segunda Departamental (fs. 14).
5. Oficial ALVEAR, Jose María; numerario de la Comisaría Segunda Departamental (fs. 15).
6. Dr. DÍAZ VÉLEZ, Eustaquio; médico de policía.
7. Teniente Primero CASTELLI, Manuel; numerario de la delegación local de Policía Científica.
8. Oficial MORENO, Mariano; numeraria de la delegación local de Policía Científica.
Todas las personas nombradas en calidad de testigos, deberán deponer a tenor de lo siguiente:
Primero: Por las generales de la ley. Segundo: Relato circunstanciado del conocimiento que
tuvieran sobre el hecho motivo de juzgamiento y todo otro detalle que con él se relacione.
Tercero: Razón de sus dichos.-
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II.- Prueba documental o instrumental:
Solicito asimismo, la incorporación por lectura al debate de las piezas procesales que a
continuación se detallan (art. 366 de la legislación adjetiva).
1. Acta de denuncia (fs. 1).
2. Actas de inspección ocular (fs. 5).
3. Croquis ilustrativo (fs. 6).
4. Acta de denuncia (fs. 10).
5. Acta de procedimiento, aprehensión y secuestro (fs. 12/15).
6. Informes (fs. 16 y 50).
7. Vista fotográfica (fs. 23).
8. Acta de reconocimiento en rueda de personas (fs. 28/29).
9. Dictamen técnico (fs. 68 ).
10. Informe pericial (fs. 69).
11. Acta (fs. 73).
12. Acta de declaración en los términos del art. 308 del rito (fs. 92/93).
13. Documentación acompañada (fs. 200/202).

RESPECTO DE LA Causa nro. 780, orden interno 458:


I.- Prueba testimonial:
1. BODIN, Juan; D.N.I. 25.095.232, con domicilio en calle Inglaterra nro. 220 de este medio (fs.
10, 69/70).
2. HOOKER, Richard; D.N.I. 25.665.230, domiciliada en calle Liverpool de esta ciudad (fs. 11).
3. Oficial Ayudante HOBBES, Thomas; numerario del Comando de Patrullas Departamental.
4. Sargento GROCIO, Hugo; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
5. Sargento MELANCHTHON, Felipe; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
6. Cabo Primero GUIZOT, Francisco; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
7. Suboficial Principal LOCKE, John; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
8. Cabo DE MARIANA, Juan; numerario de del Comando de Patrullas Departamental.
9. Sargento CALVINO, Juan; numerario de la Comisaría Cuarta Departamental.
Todas las personas nombradas en calidad de testigos, deberán deponer a tenor de lo siguiente:
Primero: Por las generales de la ley. Segundo: Relato circunstanciado del conocimiento que
tuvieran sobre el hecho motivo de juzgamiento y todo otro detalle que con él se relacione.
Tercero: Razón de sus dichos.-
II.- Prueba documental o instrumental:
Solicito asimismo, la incorporación por lectura al debate de las piezas procesales que a
continuación se detallan (art. 366 de la legislación adjetiva).
1. Acta de denuncia (fs. 1).
2. Acta de procedimiento (fs. 3/6).
3. Actas de inspección ocular (fs. 8).
4. Croquis ilustrativo (fs. 9).
5. Informe médico (fs. 13 vta.).
6. Dictámenes técnicos (fs. 16, 17 y 86).
7. Actas de notificación de derechos y garantías (fs. 18, 19, 20 y 21).
8. Informe (f. 22).
9. Informes de concepto y solvencia (fs. 25, 26, 27 y 28).
10. Certificación de efectos (fs. 41).
11. Vistas fotográficas (fs. 42/44 y 115/118).
12. Declaración del menor John Austin en sede del Tribunal de menores nro. 2, Sec. 4, en causa
nro. 8.700 (fs. 46/47).
13. Actas de declaración en los términos del art. 308 del rito (fs. 49/51 y 190/192).
14. Informe socio-ambiental (fs. 72/76).
15. Informe pericial (fs. 109).
16. Presentación de fs. 120 y documentación acompañada (fs. 121/123).
17. Informes policiales de antecedentes (fs. 141, 147, 148 y 151).
18. Informes del Registro Nacional de Reincidencia (fs. 139/140, 142 y 145).
5
19. Informe del RENAR (fs. 138).
20. Inventario de automotor (fs. 150).
21. Informe pericial de revenido químico (fs. 183).
III.- Prueba informativa:
1. Se libre oficio al Registro Nacional de Reincidencia, a fin que, previa extracción de juegos de
fichas dactiloscópicas, se informe con carácter de urgente si Roberto Chenda registra
antecedentes penales.
2. Se libere oficio al Juzgado de Transición nro. 21 a fin que se informe el estado actual y/o
resolución final de la causa nro. 30.460 seguida a Ziddartha Gautama por tentativa de robo, del
ex Juzgado Criminal y Correccional N° 13.
3. Se libre oficio al Juzgado de Transición nro. 11 de este Departamento Judicial, a fin que
informe el estado actual y/o resolución final de la causa nro. 30.399, seguida al encartado
Roberto Chenda y el co-imputado Ziddartha Gautama por el delito de lesiones.
4. Se libre oficio a la Unidad Funcional de Instrucción nro. 14 de este Departamento Judicial, a
fin que se informe el estado actual de la Investigación Penal Preparatoria nro. 11.900, seguida a
Roberto Chenda por el delito de Amenazas.
5. Se libre oficio a la Unidad Funcional de Instrucción nro. 11 de este Departamento Judicial, a
fin que se informe el estado actual de la Investigación Penal Preparatoria nro. 42.410, seguida a
Ziddartha Gautama por el delito de Amenazas.
6. Se certifique por Secretaría la causa nro. 1600 por el delito de robo calificado y su agregada
nro. 76/02 por tentativa de robo, seguidas contra Roberto Chenda por ante este Tribunal en lo
Criminal nro. 10 de este Departamento Judicial.
7. Se libre oficio a la Fiscalía General Departamental, solicitando se realice a través de la
Asistente Social del Ministerio Público un amplio informe socio-ambiental de Roberto Chenda.
IV. Instrucción Suplementaria:
Solicito por último la realización de instrucción suplementaria (art. 338.7° del C.P.P.),
peticionando las siguientes diligencias:
1. Se disponga la realización de pericia balística por intermedio de un perito balístico de la
Delegación Departamental de Policía Científica, con el objeto que se determine si el revólver
marca VINCENT BREVET, calibre .44, N° 450 es apto para el disparo.
2. Se libre oficio al REPAR a fin que informe si el revólver marca VINCENT BREVET, calibre .44,
N° 450, se encuentra registrado y tiene pedido de secuestro, indicándose en este último caso
autoridad interviniente.
Se deja constancia que se libró oficio a la Secretaría General de la Fiscalía General
Departamental solicitando la remisión de los efectos secuestrados a la sede del Tribunal (efecto
nro. 25110).
Finalmente, solicito a V.V.S.S., que al dictarse resolución en la presente, se extienda copia
simple de la misma a esta Representación del Ministerio Público Fiscal.
Dios guarde a V.V.S.S.

OFRECIMIENTO DE PRUEBA SIMPLE

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 10:


Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 20 de Bahía Blanca,
en la causa nro. 500/09, o.i. 1000, seguida a Pavan Chenda y otros, a V.V.S.S. me presento y
respetuosamente digo:
Que a los efectos de cumplimentar los extremos legales consagrados por el rito en su art. 338
del C.P.P., ofrezco los siguientes elementos probatorios:
I.- Prueba testimonial:
Se cite a prestar declaración a las siguientes personas:
1. CORTEZ, Hernán; D.N.I. 20.000.000, con domicilio en calle Saavedra nro. 500 de esta ciudad
(fs. 108/110).
6
2. PIZARRO, Francisco; D.N.I. 21.000.000, con domicilio en calle Saavedra nro. 501 de esta
ciudad (fs. 112/113).
3. MENDOZA, Pedro; D.N.I. 22.000.000, domiciliada en calle Saavedra nro. 502 de este medio
(fs. 114/115).
4. Lic. De AYOLAS, Juan; Oficial Mayor a cargo del Área de Procesamiento y Análisis Digital de
Imágenes de la Dirección General de Asesorías Periciales de La Plata.
5. CABOTO, Sebastián; D.N.I. 23.000.000, con domicilio en calle Buenos Aires, 1° piso, dpto.
“c” de esta ciudad (fs. 142).
Todas las personas nombradas en calidad de testigos, deberán deponer a tenor de lo siguiente:
Primero: Por las generales de la ley. Segundo: Relato circunstanciado del conocimiento que
tuvieran sobre el hecho motivo de juzgamiento y todo otro detalle que con él se relacione.
Tercero: Razón de sus dichos.-
II.- Prueba documental o instrumental:
Solicito asimismo, la incorporación por lectura al debate de las piezas procesales que a
continuación se detallan (art. 366 de la legislación adjetiva).
1. Acta de denuncia (fs. 1/ 4).
2. Documental (fs. 5/6).
3. Copias certificadas del expte. 60.000, caratulado: “Mauro García c/ Pavan Chenda s/
desalojo” del registro del Juzgado en lo Civil y Comercial de Primera Instancia nro. 20
Departamental.
4. Copia certificada de documental (fs. 94).
5. Informes pericial- documentológicos (fs. 99/104 y 130/134).
6. Acta de declaración del imputado en los términos del art. 308 del rito provincial (fs.
123/126).
7. Informe de concepto y solvencia (fs. 187).
8. Informe del Registro Nacional de Reincidencia (fs. 189).
9. Informe policial de antecedentes (fs. 190/192).
10. Informe de la Dirección de Contabilidad y Finanzas de la Dirección General de Cultura y
Educación provincial (fs. 240 y 242/252).
11. Presentación de fs. 265/272 y documental acompañada (fs. 273/300).
III.- Suspensión de juicio a prueba
En cumplimiento de la Instrucción General N° 529/06 de la Procuración General de la Provincia,
habré de pronunciarme en torno a los posibles criterios de abreviación del proceso.
En tal sentido, teniendo en cuenta la calificación legal del hecho endilgado al encausado
descripto en el requerimiento de elevación a juicio (fs. 54/57), el informe de concepto y
solvencia agregado (fs. 187) y la ausencia de antecedentes condenatorios del encausado (fs.
189 y 190), esta Fiscalía entiende que corresponde propiciar la SUSPENSIÓN DEL JUICIO A
PRUEBA en los términos del art. 76 bis del CP y 404 del CPP, por el término de un año, con la
imposición de las siguientes reglas de conducta:
a) Fijar residencia y someterse al cuidado del Patronato de Liberados.
Todo ello, previo ofrecimiento razonable por parte del imputado Pavan Chenda, de la reparación
en la medida de lo posible que impone la ley.
IV. Audiencia Preliminar:
Solicito se proceda a fijar audiencia en los términos del art. 338 del rito provincial en caso que la
defensa técnica del encartado de autos efectúe algún tipo de oposición o incidencia a las
pruebas de cargo aquí ofrecidas.
Asimismo solicito se proceda a fijar audiencia a tenor de lo prescripto en el art. 404 del rito
provincial en caso que la defensa acepta el beneficio de suspensión de juicio a prueba en los
términos aquí propiciados.
Finalmente, solicito a V.S., que al dictarse resolución en la presente, se extienda copia simple de
la misma a esta Representación del Ministerio Público Fiscal.
Dios guarde a V.S.

7
PETICIONA SE PROVEA PRUEBA EN UN DELITO CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL

Al Sr. Agente Fiscal a cargo de la U.F.I.J. 20:


Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en representación de Jorge González, en la I.P.P. 300.000,
caratulada: “Jorge González por abuso sexual agravado por acceso carnal”, a V.V.S.S. me
presento y respetuosamente digo:
Que en virtud de lo reglado por el art. 318 del C.P.P., toda vez que mi pupilo al momento de
prestar declaración a tenor de lo dispuesto por el art. 308 del rito provincial ha dado
explicaciones plausibles de los extremos fácticos realmente acaecidos en el hecho luctuoso y de
lo infundado de la imputación dirigida en su contra, solicito los proveimientos probatorios que
siguen.
I.-
Se libre oficio al Hospital Municipal local, solicitando la remisión de fotocopias certificadas de la
hoja de guardia o historia clínica de Luciana Florencia González, quien fuera atendida en dicho
nosocomio con fecha 26 de diciembre de 2001.
II.-
Se libre oficio al Registro Provincial de las Personas a fin que acompañe original o copia
certificada de la partida de nacimiento de Samanta Itatí González.
III.-
Se complete la pericia de ADN dispuesta en autos, realizando la comparación de los parámetros
genéticos del resto de las muestras enviadas a la Asesoría Pericial (extendido vaginal de Luciana
Florencia González; hisopado uretral y extendido de Jorge González) con las muestras de sangre
y saliva de víctima e imputado.
IV.-
Se libre oficio a Policía Científica de esta ciudad, a fin que se efectúe pericia balística, por medio
del perito de la especialidad, a los efectos de determinar la naturaleza del corte que presenta en
la parte anterior la polera secuestrada en autos a fs. 38, perteneciente a la víctima de los
presentes actuados, y si el mismo resulta compatible con el cuchillo secuestrado a fs. 1 vta.
V.-
Se libre oficio a la Fiscalía General Departamental, solicitando se realice a través de la Asistente
Social del Ministerio Público un amplio informe socio-ambiental de Jorge González.
VI.-
Se practique pericia planimétrica, por medio de perito de la especialidad de la Delegación de
Policía Científica, con el objeto de realizar un plano de la vivienda de la víctima de autos (Víctor
Hugo nro. 1700 de esta ciudad), y se la ubique con relación al domicilio, del victimario, sito en
calle René Descartes nro. 557. Todo ello con indicación de distancias y arterias involucradas.
VII.-
Se libre oficio al periódico local “El Nacional” a fin que remita a la sede de ésta Fiscalía
ejemplares de fecha 1 a 6 de junio de 1999, o en su defecto la sección correspondiente a las
noticias locales.

Dios guarde a V.V.S.S.

PETICIONA NUEVA FECHA DE PERICIA ANTE INCOMPARECENCIA. HACE SABER.


SOLICITA.

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 13:

8
Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 20 de Bahía Blanca,
en la causa nro. 500/09, o.i. 1000, caratulada, “Takhisis, Eugenio por violación reiterada –5
hechos-”, a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que en los autos en que me dirijo fue solicitada y admitida como prueba la realización de un
amplio examen psicológico del aquí imputado por intermedio de la Asesoría Pericial
Departamental.
Que la realización de la misma, previo designar idóneo y día y hora de la realización de la
diligencia conforme oficio que se acompaña, fue notificada al encartado y su Defensa técnica (se
acompañan constancias de las mismas).
Que Eugenio Takhisis no concurrió a ninguna de las dos citaciones a las que fuera compelido (se
agregan constancias).
Que es por ello que se solicitó nueva fecha para la realización de la pericia siendo designado el
día 4 de agosto a las 9.00 hs. en sede de la Asesoría Pericial.
Que en atención de lo precitado, solicito a V.V.S.S. se disponga el comparendo por la fuerza
pública del imputado, a efectos de la realización de la diligencia en cuestión en la fecha señalada
ut supra.
Dios guarde a V.S.

Modelo de Petición de Sobreseimiento de Imputado Fallecido


PETICIONA SOBRESEIMIENTO DE IMPUTADO FALLECIDO:

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 11:


Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A.
Resp. Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la
calle 20 de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa seguida a Eugenio Takhisis por estupro
agravado, a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo a solicitar el sobreseimiento de Eugenio Takhisis, D.N.I. 17.400.300, y
ello en atención a lo dispuesto en el art. 341 del rito provincial en función del art. 323.1º en
relación al art. 59.1º del Código Penal, en virtud del deceso del mismo acaecido con fecha 28 de
marzo de 2005 (vide certificado de defunción de fs. 107).
Dios guarde a V.V.S.S.

PETICIONA UNIFICACIÓN DE PENAS

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 10:


Torquatto Mitre, en su carácter de defensor de Roberto Chenda, en la causa nro. 500, o.i. 1000,
seguida al nombrado por robo, a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
I.-
Solicito se forme incidente de unificación de penas conforme los alcances que seguidamente
expongo (aart. 498 C.P.P.).
I.- A fs. 230/234 del principal obra el veredicto y sentencia de fecha 28 de febrero de 2001,
dictada contra el imputado de autos, Roberto Chenda, a quien se lo condenó a cumplir la pena
de dos meses de prisión, por el delito de robo (arts. 164 del Código Penal).
Dicha resolución restó firme con fecha 8 de marzo de 2001 (fs. 240).
II.- Conforme la sentencia condenatoria de fecha 10 de abril de 1997, en causa 60.000 (fs.
110/115), la Cámara de Apelación en lo Criminal y Correccional -Sala I- Departamental,
condenó al encartado a la pena única de nueve años y cuatro meses de prisión, comprensiva de
la recaída en la causa precitada que se le siguiera en orden al delito de robo calificado por el uso
9
de armas en los términos del art. 166 inc. 2° del C.P., y de la recaída en la causa nro. 5600 del
registro del Juzgado en lo Criminal y Correccional nro. 15 del Departamento Judicial de La Plata.
III.- Por lo expuesto, se requiere conforme lo dispuesto por los arts. 27 y 58 de la legislación
sustantiva, se pronuncie dictado de pena única de nueve (9) años y cuatro (4) meses de prisión.
Dios guarde a V.V.S.S.

DEDUCE RECURSO DE APELACIÓN

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 1:


Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción
20 de Bahía Blanca, en la causa nro. 2480/01, orden interno 330, caratulada “Takhisis, Eugenio
por lesiones leves”, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que en legal tiempo y forma vengo por el presente a interponer recurso de apelación contra la
resolución de fs. 136, en cuanto resuelve sobreseer totalmente a Eugenio Takhisis por el delito
de lesiones leves en los términos del art. 89 del Código Penal, y ello por haberse confirmado el
seguimiento a que alude el segundo párrafo del art. 404 del rito (art. 76.4° del C.P.).
I.-
En primer lugar debe señalarse que “El sobreseimiento es siempre
apelable, sin que la ley distinga respecto de la etapa procesal en que sea dictado o del motivo
que lo sustente, ni tampoco en función de que sea pronunciado por órgano jurisdiccional de
juicio o de ejecución” (Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires, Sala II, sent.
del 28/2/2002 en causa 1031, “Márquez da Silva y otros”, citado por Piombo, Horacio Daniel,
Jurisprudencia del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires. Vol. II, Lexis
Nexis, 2002, pág. 304), por lo que la recurribilidad del presente resolutorio tramita por la vía
aquí articulada.
II.-
Liminarmente he de señalar que no corresponde dar a la presente el
trámite previsto por el art. 76 ter en su cuarto párrafo, atento concurrir al sub examine los
extremos normados por el párrafo tercero de la precitada norma.
Así, “la suspensión del juicio será dejada sin efecto si con posterioridad se
conocieran circunstancias que modifiquen... la estimación acerca de la condicionalidad de la
ejecución de la posible condena.”, de tal modo no puede soslayarse el informe obrante en autos
del Registro Nacional de Reincidencia (fs. 127/133) de donde surge que con fecha 19 de abril de
2002 se dictó sentencia condenatoria en cabeza del aquí encartado por el delito de robo simple
en causa nro. 50, orden interno 520 del registro del Tribunal en lo Criminal nro. 11
Departamental.
III.-
Asimismo el procesado registra actualmente en trámite la causa nro.
363/04 (ex I.P.P. 60.000) por ante el Tribunal en lo Criminal nro. 13 Departamental por el delito
de robo calificado, hecho cometido el día 8 de mayo de 2003.
Ahora bien, como causal de frustración de la suspensión acordada el párr. 4° del art. 76 ter de
la legislación sustantiva, ha contemplado la comisión de un nuevo delito.
Por ello, “previo a declarar extinguida por prescripción la acción penal,
debe extremarse el control dirigido a descartar fehacientemente que el término hubiera sido
interrumpido por la causal de referencia –comisión de un nuevo delito-, para lo cual se requiere
información a la Policía Federal y al Registro Nacional de Reincidencia y Estadística Carcelaria...”
(Conf. Adolfo Calvete, “Prescripción de la Acción Penal”, t. I, Din editora, 1989, Buenos Aires,
págs. 201 y 202), ello a los fines de extremar el control jurisdiccional (CN Penal Económico, sala
A, “Della Sala, María Fernanda”, 25 de agosto de 1997), mas ciertamente no basta para poder
finiquitar el análisis con dichos informes, sino que se precisa la certificación de los datos allí
detallados a los efectos de materializar adecuadamente si corresponde o no la declaración de
prescripción de la acción penal.

10
El informe de la División de Informes Judiciales y Policiales de la
Dirección de Antecedentes Personales obrante a fs. 134 da cuenta del inicio de Investigación
Penal Preparatoria nro. 60.000, del registro de la Unidad Funcional de Instrucción nro. 24 del
Departamento Judicial Bahía Blanca, en contra del encartado por la presunta comisión del delito
de robo calificado.
Tal antecedente certificado por el a quo, a fs. 135, detalla los alcances
ciertos de la causa que posee en trámite el aquí encartado.
Fácil resulta ver que la causa precitada corresponde a un hecho
delictual posterior al decreto de suspensión de juicio a prueba a favor del procesado, siendo éste
último de fecha 10 de marzo de 2003.
Ahora bien, cuándo ha de considerarse que nos enfrentamos a un
nuevo delito es el problema que nos ocupa, puesto que de acuerdo a la solución que adoptemos
veremos frustrado o no por el encartado el beneficio que oportunamente se le acordara.
Entiendo que considerar que sólo de recaer sentencia condenatoria en
el proceso presuntamente interruptivo, podría afirmarse fehacientemente que una persona ha
sido responsable de un hecho considerado por la ley penal como delito, no sólo resulta ilógico
sino también irrazonable si tenemos en cuenta la duración de los procesos y que en caso de
recaer condena en el segundo juicio habríamos verificado una clara burla a la ley.
Si bien no se me escapa, que nos encontramos en un proceso que no
ha demostrado acabadamente la responsabilidad del encartado, como lo es la etapa preliminar,
antesala del debate, no es menos cierto que el interés individual en obtener la cesación de la
persecución penal choca contra el interés social para que se haga efectivo su anhelo de justicia,
y no puede supeditarse el cumplimiento de lo normado por el art. 76 ter, 4° párr., a la celeridad
con que se hubieren cumplido los trámites dentro de uno y otro proceso.
La solución más justa, es el camino ideado por la Cámara de
Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital en fallo plenario “Prinzo”, resuelto el 7 de
junio de 1949 (publ. en Fallos Plenarios, t. II, p. 352), en donde se sostuvo que procede la
suspensión del pronunciamiento sobre la prescripción de la acción penal cuando el imputado
hubiere sido llamado a prestar declaración indagatoria en el hecho presuntamente interruptor,
si se trata de delitos de acción pública.
No se trata entonces de la mera existencia de un proceso, sino que
en el segundo expediente, el encartado se halle formalmente afectado. Devendría excesivo
paralizar el funcionamiento del instituto de la prescripción por la simple interposición de una
querella o denuncia, que tenga como sola y remota perspectiva que un nuevo delito se haya
cometido, concluir lo contrario significaría colocar en manos de los entes requirentes “...el medio
cómodo de lograr, mediante la interposición de sucesivas denuncias o querellas infundadas, la
vida indefinida de su acción por un delito anterior, manteniendo al acusado, en un estado de
interminable procesamiento contrario a todos nuestros principios de libertad y de respeto
individual.” (de los votos de los Dres. Pessagno y Beruti en “Prinzo”).
Por ello, la solución adecuada es aquella que entiende que,
llegada la causa a una situación procesal, en la que, mediante las comprobaciones del caso,
realizadas por el órgano correspondiente, se ha establecido con suficiente grado de convicción la
materialidad de un nuevo delito y la posible responsabilidad del imputado, sólo así se justifica la
demora en la declaración de prescripción hasta la oportunidad de dictarse pronunciamiento.
Cuando hubiere recaído sentencia condenatoria, el órgano jurisdiccional habrá tenido
oportunidad de manifestarse sobre el mérito de la acusación.
Adoptando fundamentos similares al de “Prinzo”, se han
expedido otros Tribunales, resolviendo que debía estarse a la espera de las resultas del segundo
proceso para resolver en torno a la prescripción presuntamente operada en el originario: C.
Federal de Mendoza, Sala A “Vera, F.”, 6/9/79; CNac. en lo Penal Económico, Sala III
“Petrozzin”, 7/7/72; CCC Federal, Sala II, “Ministerio de Bienestar Solicitar s/d c/José López
Rega”, 24/11/86 (Citados en Adolfo Calvete, op. cit. págs. 204 y 205).
V.-
A lo hasta aquí sostenido resta mencionar que el encartado no
cumplió con las reglas de conducta establecidas tal como se menciona en el resolutorio en crisis
11
(fs. 136), puesto que el informe de la delegación local del Patronato de Liberados de la Provincia
de Buenos Aires informa que el imputado efectuó sus presentaciones tan sólo en dos
oportunidades, no dando así cabal cauce a la regla impuesta en el inc. b, acápite II del
resolutorio de fs. 111/112.
VI.-
De modo tal que entiendo que la resolución que declara sobreseer
totalmente a Eugenio Takhisis por el delito de lesiones leves en los términos del art. 89 del
Código Penal debe ser revocada.
VII.-
Habiéndose indicado entonces los motivos en que se funda el recurso, solicito se eleven las
actuaciones a la Excma. Cámara del fuero, a sus efectos.
Dios guarde a V.S.

DEDUCE RECURSO DE APELACIÓN


Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 10:

Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 20 de Bahía


Blanca, en la causa nro. 500/09, o.i. 1000, seguida a Eugenio Takhisis por lesiones leves, a V.S.
me presento y respetuosamente digo:
Que en legal tiempo y forma vengo por el presente a interponer recurso de apelación contra la
resolución de fs. 62/63, en cuanto resuelve sobreseer totalmente a Eugenio Takhisis por el
delito de lesiones leves en los términos del art. 89 del Código Penal, y ello por haber
transcurrido los términos legales para que opere la prescripción de la acción penal (arts. 59.3°,
62.2° y 67.4° del C.P.).
I.-

En primer lugar debe señalarse que “El sobreseimiento es siempre apelable, sin que la ley
distinga respecto de la etapa procesal en que sea dictado o del motivo que lo sustente, ni
tampoco en función de que sea pronunciado por órgano de jurisdiccional de juicio o de
ejecución” (Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires, Sala II, sent. del
28/2/2002 en causa 1031, “Márquez da Silva y otros”, citado por Piombo, Horacio Daniel,
Jurisprudencia del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires. Vol. II, Lexis
Nexis, 2002, pág. 304), por lo que la recurribilidad del presente resolutorio tramita por la vía
aquí articulada.

II.-
El a quo entiende que “...la acción destructora del tiempo empieza a operar inmediatamente
después de producida la infracción, materia de la cual no se discute (...) Que conforme lo
sostuviera la Excma. Suprema Corte de Justicia –en posición que comparto plenamente-... en
causa “Canzoneiro” del 10/6/97, en que se volviera al criterio sustentado en la causa
“Balchumas o Balchunas”..., durante el sumario no puede haber secuela de juicio pues aquella
etapa del procedimiento no integra el juicio...” (fs. 62 vta.).
La prescripción de la acción implica una clara sanción a la inacción de la autoridad, a la falta
de voluntad persecutoria, paralizando el ius persequendi que posee el Estado.
Entiendo, que en el sub examine no ha existido tal inactividad por parte del Representante
del Ministerio Público Fiscal, como seguidamente detallaré, por lo que mal podría obstarse o
aniquilarse el curso procesal del presente.
La acción no ha prescripto, pues en autos se cuenta con distintos actos constitutivos de
“secuela de juicio” (art. 67, párr. 4° del C.P.) que interrumpieran el curso de la prescripción.

12
En tal sentido, he de señalar primeramente que la voz “juicio”, a la que se refiere el art. 67
comprende tanto el sumario como el plenario.
Haciéndome eco de la doctrina sentada por la Suprema Corte de Justicia Provincial en la
causa 71.896, “Guzmán, Felipe Alberto por lesiones culposas”, con fecha 22 de agosto de 2000,
“El análisis no puede ser referido sólo a la voz ‘juicio’, sino que debe atender a la expresión legal
completa: la ‘secuela’ del juicio. Ella refiere, entonces a todo lo que el juicio, al desarrollarse, ha
dejado tras de sí [...] En el Código de Procedimiento Penal el juicio comprende las etapas del
sumario y del plenario.”. En igual sentido se expidió la Cámara Nacional de Casación Penal, Sala
I, en 2002/06/10, en causa “Marchant Jara, Daniel”.
En el fallo mencionado en primer término, se sostuvo asimismo que: “La tesis amplia, esto
es la que considera que durante el sumario también es posible detener la ‘muerte de la acción
penal’ mediante su impulso es la que ha imperado casi unánimemente en las distintas
integraciones de éste cuerpo, salvo en el caso ‘Balchumas’”, precisamente esta excepción es la
esgrimida por el a quo para el sostenimiento de su tesis, mas claramente se opone a la télesis
de la prescripción normativa en cuestión, en tanto que el concepto juicio es abarcativo y apunta
a la totalidad del proceso.
A igual conclusión se puede arribar con el enfoque constitucional de la cuestión, pues
cuando las Cartas Magnas Nacional y Provincial (arts. 18 y 15 respectivamente) aluden a la voz
“juicio”, se refieren a todo el proceso y no a un espectro específico del mismo.
Cerrando lo dicho, la tesis “amplia” es la predominante en doctrina y la jurisprudencia, por lo
que la interpretación del vocablo “juicio” ha de remitir a la totalidad del proceso penal
incluyendo la instrucción. La expresión “secuela de juicio” extiende su influjo a todo acto
dinámico del proceso que mantiene la vigencia de la acción penal y el interés del Estado en el
avance del proceso.
III.-

Ahora bien, en lo tocante a los actos de la instrucción que resultan alcanzados por el
concepto “secuela de juicio”, serán aquellos que tengan virtualidad para dar impulso real y
eficaz al proceso.

Así, la infracción se produjo el 25 de diciembre de 1.999 (fs. 1), promoviéndose la


persecución por el representante de la vindicta pública en su primera fase con fecha 7 de
febrero de 2000 (fs. 10) y en los decretos del 6 de noviembre de 2001 (fs. 17) y 19 de abril de
2002 (fs. 32), arribándose entonces a la declaración del imputado conforme los términos del art.
308 del rito (fs. 35) de fecha 8 de mayo de 2002. El 23 de agosto de 2002 se procedió a
solicitar los antecedentes del encartado (fs. 47), cerrándose la instrucción con el requerimiento
fiscal de elevación a juicio (fs. 57/59), el 14 de mayo de 2003.

Considerando que el lapso corrido entre todos y cada uno de los actos procesales
interruptivos reseñados, no alcanzó en ningún caso a completar el término de ley, dos años,
concluyo expresando que no se ha operado la prescripción de la acción en orden al delito de
lesiones leves.
Agrego que la Sala III del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires, en sent.
del 23/10/2001 en causa 7.543 “Fernández” (cit. por Piombo, Horacio Daniel; op. cit., pág. 371)
sostuvo que: “El vocablo ‘secuela de juicio’ empleado por el art. 67 del Código Penal, debe
entenderse en el sentido de que menta la realización de actos persecutorios emanados de
aquellos órganos a los que la ley confía el ejercicio de la acción penal o la actualización de la
pretensión punitiva del Estado, vale decir que hagan proseguir efectivamente la causa
acordándole una dinámica indudable y real.”, en autos se cuenta con los actos reseñados que
soslayan una indudable voluntad del persecutor penal de otorgar vida al proceso.

IV.-

De modo tal que entiendo que la resolución que declara sobreseer totalmente a Eugenio

13
Takhisis por el delito de lesiones leves en los términos del art. 89 del Código Penal debe ser
revocada.

IV.-
Habiéndose indicado entonces los motivos en que se funda el recurso, solicito se eleven las
actuaciones a la Excma. Cámara del fuero, a sus efectos.
Dios guarde a V.S.

Modelo de Recurso de Casación

SUMARIO:
Motivos del recurso:
Arbitrario manejo de los elementos probatorios e inobservancia de la doctrina jurisprudencial
correspondiente en la decisión impugnada –art. 448 inc. 1° del C.P.P.-, al absolver el fallo que
se recurre al procesado sin sustentar tal decisión en la doctrina legal vigente, ni sostener la
misma con los elementos probatorios del expediente de marras.
Objeto del recurso:
Se case el resolutorio dictado con fecha 9 de mayo de 2005 por el Tribunal en lo Criminal nro.
10 del Departamento Judicial Bahía Blanca, en la Causa nro. 900/03 (Número de expediente)
caratulada “Takhisis, Eugenio por usurpación y estafa”, se aplique correctamente lo normado
por los arts. 168.1° y 171 de la Constitución Provincial, y 210 y 373 del rito; declarándose la
revocación de la absolución por falta de motivación en elementos de prueba debidamente
ponderables e inobservancia de la doctrina jurisprudencial de aplicación al caso.

Partes intervinientes:
1. Ministerio Público Fiscal: Unidad Funcional de Instrucción y Juicio nro. 20 del Departamento
Judicial Bahía Blanca, a cargo del Dr. Frank Herbert, sita en calle La Esperanza nro. 520 de la
localidad de Bahía Blanca, constituyendo domicilio en el despacho del Sr. Fiscal ante el Tribunal
de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires, en la ciudad de La Plata (art. 123 del C.P.P.).
2. Imputado: Eugenio Takhisis, con la asistencia letrada de la Sr. Defensor Particular, Dr.
Torquatto Mitre, con domicilio en calle 20 de octubre nro. 240 de Bahía Blanca.
Calificación del hecho imputado:
Usurpación y Estafa (art. 181 y 172 del Código Penal.).
Medidas de coerción personal:
En la presente causa no se encuentran imputados privados de libertad.
Documentación acompañada:
1. Copia certificada de acta de denuncia (fs. 1).
2. Copia certificada de acta de constatación (fs. 5).
3. Copia certificada de exposición civil (fs. 16).
4. Copia certificada de documental (fs. 2, 7/8, 17/24, 45, 273/277)
5. Copia certificada del acta de debate (fs. 291/300).
6. Copias certificadas de la Sentencia dictada en autos (fs. 301/311).
7. Acta de lectura de la Sentencia (fs. 312).
8. Manifestación de interponer Recurso de Casación (fs. 314).
Copias para traslados: dos.-

INTERPONE RECURSO DE CASACIÓN:


Excelentísimo Tribunal de Casación Penal:
Frank Herbert, Agente Fiscal, titular de la Fiscalía de Juicio N° 4 del Departamento
Judicial Bahía Blanca, con domicilio en calle La Esperanza nro. 520 de la ciudad de Bahía Blanca,
en el expediente nro. 900/03 (Número de expediente) caratulada “Takhisis, Eugenio por
14
usurpación y estafa”, del registro del Tribunal en lo Criminal nro. 10 del Departamento Judicial
Bahía Blanca, a VV.EE. me presento y respetuosamente digo:
I.- OBJETO:
Que en legal tiempo y forma vengo a interponer RECURSO DE CASACIÓN contra el resolutorio
del Tribunal en lo Criminal nro. 3 del Departamento Judicial Bahía Blanca, dictado el 9 de mayo
de 2005, por el que se resuelve absolver libremente de culpa y cargo al imputado Eugenio
Takhisis.
La resolución se trata de un auto que pone fin a la acción, y por lo tanto susceptible de ser
impugando por esta vía casatoria –art. 450 segundo párrafo del C.P.P.-.
II.- PLAZO Y FORMA:
Se deduce el presente recurso dentro del plazo legal fijado, habiéndose notificado el resolutorio
que se impugna con fecha 9 de mayo de 2005 (fs. 312, cuya fotocopia certificada se acompaña)
y manifestado esta representación del Ministerio Público Fiscal el día 10 de mayo del corriente
año la intención de recurrir (escrito agregado a fs. 314, cuya copia certificada también se
acompaña).
III.- DOMICILIO:
Constituyo domicilio a los efectos del presente recurso en la sede de la Fiscalía por ante el
Excelentísimo Tribunal de Casación Penal, sita en calle 48 nro. 807 de la ciudad de La Plata –art.
123 del C.P.P.-.
IV.- MOTIVOS. FUNDAMENTACIÓN:
Inobservancia de la doctrina jurisprudencial correspondiente en la decisión impugnada y errónea
aplicación de un precepto legal al no sustentarse el resolutorio con los elementos probatorios del
expediente de marras, arts. 168.1° y 171 de la Constitución Provincial, y 210, 373 y 448.1º de
la legislación adjetiva:
La decisión:
El resolutorio impugnado entiende que corresponde absolver libremente de culpa y cargo al
procesado por cuanto no se encuentra legalmente acreditada la existencia del hecho que diera
origen a las actuaciones en su exteriorización material.
Los antecedentes. La decisión impugnada:
Con fecha 9 de mayo de 2005, el Tribunal en lo Criminal nro. 10 del Departamento Judicial
Bahía Blanca dictó veredicto absolutorio en la causa nro. 900/03, seguida a Eugenio Takhisis.
El agravio.
En orden a un mejor criterio analítico habré de exponer separadamente los distintos agravios
que esta parta habrá de articular, en lo tocante a los tipos delictivos examinados y la valoración
probatoria.
a) La usurpación
Ciertamente no ha escapado a la valoración del a quo la imprescindibilidad de la
heterointegración entre las normas propias del digesto punitivo y la legislación privada, mas
entiendo que los alcances dados a dicha relación devienen inexactos.
No escapa a esta representación del Ministerio Público Fiscal la naturaleza subsidiaria del
Derecho Penal, pero dicho carácter implica la necesidad de tutela suficiente de los bienes
jurídicos por medios menos lesivos y más eficaces que el punitivo, siendo que no está justificado
un recurso más grave cuando cabe esperar los mismos o mejores resultados por medios
desprovistos del carácter sancionatorio propio de la legislación penal (Mir Puig, Santiago;
“Introducción a las bases del derecho penal”, Editorial B de f, 2ª edición, Montevideo- Buenos
Aires, 2002, págs. 108 y ss.), sin embargo, resulta insoslayable que cuando ninguno de los
caminos anteriores sea suficiente, como acaece en el sub examine, estará legitimado el recurso
a la pena.
Tan es así, que el influjo del injusto tardó tres años en cesar, y el resultado positivo indicado se
obtuvo en virtud del trámite de la presente.
En lo tocante ya al juicio de tipicidad propio de la figura reglada por el art. 181 del C.P., acto
seguido de reconocer los motivos y circunstancias en que el procesado ingresara al bien objeto
de conflicto por disposición de Godofredo de Bouillon de conformidad con un préstamo de uso, el
a quo descarta la configuración del ilícito en orden a la ausencia de “despojo”, acción típica de la
norma examinada.
15
Yendo al análisis de la voz “despojar”, esta consiste en la acción de quitar, de sacar de la
ocupación o impedir la ocupación del inmueble total o parcialmente, por parte del sujeto pasivo.
Puede darse, entonces, desplazando u oponiéndose a la continuación de los actos propios de
ocupación a que tiene derecho el daminificado (Creus, Carlos; “Derecho Penal. Parte Especial”,
Astrea, 6ª edición, 1998, pág. 559).
Para ser típico el despojo ha de estar signado por la finalidad de permanecer en el inmueble
ocupándolo, la privación no se configura si se priva de la tenencia fugazmente.
Ahora bien, los extremos del despojo se configuran con claridad en autos, tan es así que el a
quo indica que la vivienda fue cedida “... en préstamo de uso por unos días hasta que
consiguiera (el encartado) otro lugar. La estancia se prolongó en el tiempo (más de cuatro
años)...” (fs. 303), afirma dos párrafos después que “... hasta aquí llega mi coincidencia con la
Acusación.” (fs. 303 vta.), con lo que la ocupación del inmueble lejos de ser “fugaz” se prolongó
en el tiempo con la finalidad patente de permanecer en el mismo: más de cuatro años.
Llama la atención que de tan desmesurado plazo, el a quo extraiga, párrafos después y a pesar
de lo sostenido por él mismo, no ya un indicio de la conducta delictual de Takhisis, sino un
llamado de atención acerca de la flexibilidad del proceder de la víctima, afirmando: “...me
cuesta asimilar... de ser cierto el breve lapso otorgado, se haya demorado más de tres años en
exponer el problema en sede policial (la víctima) y un año más en formalizar la denuncia por
usurpación.” (fs. 304 vta.). Tampoco se entiende el porqué de restarle credibilidad a los dichos
de Pinzón (actas de fs. 1 y 16) la que además posee apoyatura con la declaración de Godofredo
de Bouillon y documental agregada (fs. 20).
No resta mérito a lo antedicho la vía sumaria del desalojo civil (art. 676 bis del rito civil),
recomendada en el resolutorio (fs. 304 vta.), pues la acción penal que en definitiva se ejercitó
era desde todo punto de vista viable como paradigmático puntal de la ultima ratio del sistema
punitivo, enmarque resaltado, por otra parte, por el a quo (fs. 302 vta.).
Vuelvo a la acción típica de “despojo”, se sostiene en el resolutorio que se ataca que la misma
no puede darse, pues con la modalidad de ingreso de Takhisis no se privó de la tenencia a la
víctima, pues esta seguía siéndolo (fs. 303 vta. in fine), sin embargo la tenencia precaria, se
sostiene también, era del encartado, tal detentación conjunta, de más está decirlo, no es viable,
máxime cuando ocurre, como en autos, el mantenimiento en el inmueble, impidiendo al tenedor
primigenio ejercer sus derechos sobre él cuando le corresponden; esto se da generalmente
mediante la interversión del título.
He aquí el extremo de clausura de la figura típica para la conducta que nos ocupe en la
modalidad estudiada, ciertamente existió interversión del título, el mismo a quo, así lo reconoce:
“La estancia se prolongó en el tiempo (...) hasta que intervirtiendo el título, el encartado cedió
onerosamente su ocupación a un tercero...” (fs. 303 in fine), “...hasta aquí llega mi coincidencia
con la Acusación.” (fs. 303 vta., ab initio), de allí que no se explique el porqué en el resolutorio,
párrafos después se aserta que la simple negativa a restituir (negativa que es dable recordar el
a quo no podría dar por acreditada –a pesar que lo está haciendo en definitiva al señalar lo
examinado- so riesgo de periclitar en contradicción lógico sistemática pues niega al mismo
tiempo virtualidad probatoria a la copia simple de la carta documento de fs. 20) no quitan lo que
se tiene ni lo dan a quien lo pretende, mientras se está manteniendo esa ocupación, no existirá
configuración de la conducta típica (juego de palabras por cierto ininteligible que a poco de
examinarlo se percibe su inconsistencia pues a nadie se refiere y nada expresa en concreto
sobre la tipicidad de la conducta).
La interversión del título, en resumen, se presenta en autos, pues no puede obstarse que el
encartado invocó un título de ocupación que no era aquel por el cual se encontraba en el
inmueble, todo lo cual se ve reforzado con los dichos de Orfeo (fs. 293 y vta.), dando cuenta del
acto de disposición de un bien que no le pertenecía y al que ingresara por un mero préstamo de
uso y del testigo Macha, quien se enterara que Takhisis vendía un departamento (fs. 305 vta. in
fine).
Aquí también, entiendo, se presenta una contradicción en las valoraciones del a quo, pues si
bien se dice que “...del acto de disposición de derechos por parte de Takhisis tenemos
únicamente los dichos de Fernando Orfeo...” (fs. 305), lo cierto es que lo da por acreditado (fs.
303 in fine), a lo que además se suma la valoración de los dichos de Mirta Zapatero señalándose
16
que conocía de la compraventa en cuestión (fs. 305 in fine), y la deposición de Pinzón, también
ponderada en el resolutorio (fs. 306 ab initio), a lo que se aduna la documental de fs. 7 y 8. Los
elementos reseñados a posteriori de la declaración de Orfeo, si bien son evaluados por el a quo,
no es menos cierto que a modo de compartimentos estancos los mismos no son hilvanados y
unidos en un todo coherente en el resolutorio, todo lo cual, obviamente, quita fuerza a las
probanzas, más allá de ello, es del caso resaltar, que los mismos sí son evaluados con toda su
virtualidad cargosa, en su individualidad.
Además, si bien es Godofredo de Bouillón el que cede la propiedad, no se entiende porqué el a
quo escinde dicha entrega del perjuicio irrogado a su esposa, Pinzón, pues en nada empece a la
figura el que víctima y damnificado se erijan en dos sujetos distintos, dato que se sortea en el
resolutorio. La división citada permite al magistrado opinante señalar que al celebrarse el
acuerdo entre Godofredo de Bouillón y Takhisis, siendo que aquel no tenía derecho a disponer,
en nada lo perjudica, y como Pinzón nada entregó, no formó parte de la maniobra, pero se
soslaya la perturbación en la propiedad de esta última fruto del mal manejo de su marido, a lo
que en definitiva, e insistiendo en la idea fuente que alumbra éste párrafo, sólo se arriba a
través de un desdoblamiento de la participación de los sujetos intervinientes en claro perjuicio
de los sujetos pasivos.
Resta referirme al medio típico utilizado por el encartado, así, el a quo, refiriéndose al “abuso de
confianza” como ideación idónea para llevar a cabo el despojo indica (con criterio que comparto)
que “...significa cambiar en mejor, por propia decisión, el título que se tiene y en virtud del cual
se ingresó al bien. Ahora bien, para que encuadre en el medio comisivo a que alude la figura en
estudio, debe tratarse de una interversión del título que implique la privación efectiva de los
derechos del sujeto pasivo.” (fs. 305 ab initio), señala posteriormente que no advierte la
presencia de éste extremo por cuanto sólo se cuenta con la presencia de los dichos de Orfeo, en
torno a esto ya me he explayado ut supra por lo que remito a dichos fundamentos, agregando
que estando al desdoblamiento propuesto por el propio a quo, el “abuso de confianza” sería el
medio utilizado frente a Godofredo de Bouillón pues invocó frente a Orfeo, Zapatero y Macha un
título de distinta naturaleza al que se le otorgara (obsérvese que fue más allá de la modalidad
más lábil de la figura en examen: la simple negativa a dejar el inmueble); en tanto que frente a
Pinzón el encartado se manejó con “clandestinidad” pues ocultó los actos de ocupación respecto
de la persona que tenía derecho a oponerse a ella. De más está decir que éste desdoblamiento
lo considero innecesario, importando señalar las consecuencias de la incongruencia de escindir
la dupla Bouillón/ Pinzón.
Es dable resaltar, que en un todo conforme con la mecánica propia de todo el resolutorio, el
testimonio de Macha, también fue ponderado en soledad, restándole fuerza (fs. 306 ab initio)
El “abuso de confianza” con que obrara el procesado, no puede negarse, el matrimonio Orfeo-
Zapatero ingresó al inmueble que ocupara Takhisis –sea a título oneroso o gratuito-, propiedad
que además ofrecía públicamente a título oneroso (declaración de Macha), siendo que el
encartado sólo detentaba una tenencia precaria fruto de su acuerdo con el matrimonio Bouillón-
Pinzón, todo ello debidamente documentado (fs. 2, 5, 7/8, 20/24, 45 y 273/277). De allí que sí
se empeoró y tornó más problemático el recupero del inmueble que ocupaba el encartado y
ciertamente el accionar del mismo no es equiparable al dejar la puerta abierta (fs. 306 in fine),
como lo sostiene el a quo, cuyo razonamiento se decanta del aislamiento, fragmentación y
disolución de las pruebas citadas.
b) La errónea y arbitraria valoración probatoria:
La interpretación efectuada en el resolutorio, incurre en afirmaciones netamente dogmáticas, no
constituye una derivación razonada con arreglo a las circunstancias del caso, es por ello que el
resolutorio incurre en arbitrariedad.
Si bien la apreciación de la prueba constituye, por vía de principio, facultad propia de los jueces
de la causa, dicha regla no es óbice, para que en casos como el presente cuyas particularidades
hacen excepciones a aquella con base en la doctrina de la arbitrariedad, sean revisadas en los
estrados casatorios.
La sentencia atacada no es, como ya dijéramos, una derivación razonada con aplicación de las
circunstancias del caso, por lo que el presupuesto de apertura de esta instancia deviene viable
frente a la clara arbitrariedad del fallo, en la necesidad de proteger los principios y garantías
17
constitucionales básicos, siendo el directriz de los mismos el del debido proceso.
En el sub examine, se ha prescindido de la causae probatio, haciendo predominar la voluntad del
juez sobre lo aprehendido en virtud de aquella, privando al fallo de las calidades mínimas que
debe contener una sentencia judicial (CSJN, “Fallos”, 207:72, 245:327, 239:126; en García
Maañon, “Juicio Oral, Sentencia Arbitraria y Recurso de Casación en la Provincia de Buenos
Aires”, Editorial Universidad, pág. 158).
La arbitrariedad que presenta el fallo se observa puesto que “...la resolución judicial acude, para
justificar lo decidido, a un argumento autoritario, es decir, desprovisto de razonabilidad y
circunscripto a una expresión críptica y circular.” (c. 488, “Prado”, 16/7/99 del Tribunal de
Casación de la Provincia de Buenos Aires; en ibídem).
La apreciación y/o valoración de las cuestiones de hecho por el a quo presenta, entonces,
errores palmarios, fundamentales, es decir, desvíos notables y patentes de las leyes del
raciocionio que evidencian una contradicción entre las circunstancias de la causa y la sentencia.
No a otra conclusión cabe arribar cuando nos enfrentamos a la parcialización de la prueba
testimonial como se señalara en el acápite “a” de éste agravio, tomando las declaraciones de
Machado encerradas en sí misma, al igual que las de los matrimonios afectados, sin procurarse
hilvanar los mismos.
El resolutorio atacado, así, “configura un supuesto de sentencia arbitraria –atento- la carencia
de verdadera y auténtica motivación.” (c. 289, “Bustamante”, 1/6/99, Sala I del Tribunal de
Casación de la Provincia de Buenos Aires).
No se pretende aquí un examen de la eficacia probatoria de los elementos de convicción
utilizado en la instancia inferior, sólo se pretende la revisión de las cuestiones que se señalan en
vista que el criterio del juzgador de mérito “...demuestra que la apreciación –que ha llevado
adelante- constituye un despropósito, una arbitrariedad intolerable,... un grave atentado a las
leyes del raciocinio...” (sent. del 3/9/99 en causa 187, “Segura” en Piombo, Horacio Daniel,
“Jurisprudencia del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires”, Depalma, pág.
166), lo dicho se reconduce con el entendimiento que las circunstancias fácticas del caso son
materia ajena de casación, mas no cuando se trate de un notorio “...apartamiento de las reglas
de la sana crítica, vale decir de las pautas del correcto entendimiento humano, contingentes y
variables con relación a la experiencia de tiempo y lugar, pero estables y permanentes en
cuanto se articulan sobre los principios lógicos en que debe apoyarse la sentencia.” (sent. del
1/10/99, en causa 479, “Córdoba”, ibídem).
El a quo, descalifica prueba cargosa objetivamente eficiente, sin otra base que una impresión
personalísima carente de sustento fáctico y sin acudir a otro medio probatorio que la contradiga
o permita entenderla como falsa, más allá de un argumento por demás voluntarista, desprovisto
de razonabilidad (en éste sentido Sala I, sent. del 211/2/2000 en causa 468, “Recurso fiscal
contra la sentencia dictada por el Tribunal en lo Criminal n° 1 de La Matanza en causa 372” en
Piombo, Horacio Daniel; op. cit. T. II, pág. 274), a lo que se aduna una inadecuada explicación
del nexo existente entre convicción y prueba.
En consecuencia, el desacierto de que adolece la fundamentación del resolutorio, como hasta
aquí hemos venido resaltando, la descalifica y hace procedente su impugnación (doctrina de la
CSJN, en referencia a la arbitrariedad de la sentencia, en “Fallos”, 250:95).
Obsérvese que al momento de descartar el injusto de “estafa”, el a quo no se priva de valorar
en un todo conjunto las declaraciones de Zapatero, Orfeo al par que la documental acompañada
(fs. 307 vta. y 308), por el contrario al involucrarse con la conducta demarcatoria del ilícito de
“usurpación” las falencias en éste sentido resultan claras, pues se da por probado lo que luego
se niega (fs. 303), y como ya se afirmara –remito a lo expresado ut supra con el objeto de
evitar reiteraciones-, las deposiciones de los testigos son tomadas en tanto sus alcances sólo
revistan interés para aquellos extremos en que devengan rechazables, descartándoselos en su
articulación con las circunstancias en que claramente se impongan cargosamente al imputado.
e) Colofón:
Considero que, con lo dicho, se ha demostrado que no ha existido razonabilidad en el decisorio,
que resulta por ende arbitrario, y que constituye motivo para el acogimiento de la pretensión
casatoria.
El control casatorio sobre la arbitrariedad e ilogicidad de los fundamentos que generaran la
18
decisión hallan basamento en el conocimiento que esta instancia tomará de los resultados de las
pruebas invocadas y analizadas por el a quo y rebatidas punto por punto por esta parte
recurrente, aspecto que se torno imprescindible para efectuar el control de razonabilidad y
apreciar que el juzgador ha seguido “... un iter lógico viciado por el empleo de premisas falsas –
arribando- a conclusiones ... incoherentes en el orden lógico- formal, e insostenibles en la
discriminación axiológica.” (S.C.B.A., l. 59.446, “Araneda Guevara, Iris Lilia Luz y otros”, op.
cit., pág. 163).
Si la Constitución consigna garantías que afectan tanto a la determinación del hecho, como a la
aplicación del Derecho, no puede haber razón institucional alguna para excluir del control
tendiente a la supremacía de la Constitución a los aspectos jurídicos de la determinación del
hecho.
V.- SOLUCIÓN QUE SE POSTULA:
Como se desprende de las consideraciones efectuadas en el acápite anterior, por no verificarse
los extremos requeridos por la normativa de forma (arts. 210 y 373 del Código Procesal Penal),
debe en consecuencia revocarse el resolutorio dictado, disponiéndose en consecuencia la
condena del encartado de autos.
VII.- PETITORIO:
En virtud de lo expuesto, y en su mérito, a VV.EE. solicito:
1. Se tenga interpuesto en legal tiempo y forma el presente recurso de casación y se lo declare
admisible –art. 456 del C.P.P.-.
2. Se case la resolución recurrida, resolviendo el caso con arreglo a la ley y doctrina
jurisprudencial del Excmo. Tribunal de Casación Penal (art. 460 del Código Procesal Penal).

DEDUCE RECURSO DE REPOSICIÓN Y APELACIÓN EN SUBSIDIO


Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 10:

Fedor Dostoievski, en representación de Indri Dhundia, en su carácter de particular


damnificado, en la causa nro. 1241/03, orden interno 969, caratulada “Takhisis, Eugenio por
falsificación de documento”, a V.S. me presento y respetuosamente digo:

Que en legal tiempo y forma vengo por el presente a interponer recurso de reposición y
apelación en subsidio de la resolución de fs. 45/46, en cuanto resuelve decretar la nulidad del
acta de secuestro de fs. 1/ 2, la declaración a tenor del art. 308 del rito de fs. 26/27, de la
requisitoria fiscal de citación a juicio de fs. 39/411 y de las resoluciones de la Juez de Garantías
de fs. 42 y 43, todo ello por alcanzar los efectos nulificantes del acta citada en primer lugar a los
actos consecutivos.

I.-

El secuestro se trata de un medio probatorio de trascendental importancia, cuya obtención


material hace al mayor éxito de la eventual investigación, aunque desde el punto de vista de su
valoración debe ser apreciada y relacionada en consonancia con los restantes medios de prueba
ya que por sí solo no es concluyente.

Su realización, en la generalidad de los casos exige de la urgencia y premura necesarias


pues su relación con el delito, en gran medida, importará que se obtenga la evidencia esencial
para su dilucidación.

19
Como en la iniciación de un hecho las primeras medidas son llevadas a cabo por personal
policial, es éste el que aprehende el cuadro de situación que se presenta a posteriori de su
producción, con buen criterio el rito provincial implícitamente autoriza a que todo tipo de objeto
relacionado con el delito que pueda servir como medio de prueba sea recogido y conservado sin
que medie orden judicial, poniendo, obviamente, en conocimiento inmediato al representante
del Ministerio Público Fiscal que estuviere entendiendo en el asunto (art. 226 en relación al art.
222 del C.P.P.).

Ahora bien, en lo que importa, tal procedimiento se ha seguido con puntillosidad, el personal
policial, una vez efectuado el secuestro (fs. 1/ 2), puso en conocimiento de la medida tanto al
representante fiscal (fs. 4 y 17), como a la defensa técnica del encartado y al órgano
jurisdiccional correspondiente (fs. 4), sin perjuicio de ello la vindicta pública solicitó la
ratificación de los extremos precitados (fs. 19) en cumplimiento de la normativa vigente (art.
226 del ritual provincial).

Lo que se soslaya en el resolutorio es indicar que, no ha negado el Sr. Juez de Garantías la


ratificación del secuestro en virtud de vicio en el acto, sino que sencillamente se omitió tal
proceder, por lo que el trámite se vio tácitamente reconducido con el auto que dispone la
elevación a juicio de estos actuados (fs. 43).

Adúnase a lo manifestado que, sólo se menciona la ausencia de ratificación expresa del


secuestro, pero no que la impugnación articulada haga diana en vicio sustantivo alguno fuera de
dicho extremo.

He de reseñar asimismo que, a las nulidades corresponde declararlas cuando las


irregularidades que presente el acto hubieran podido influir en el curso del proceso lesionando el
interés de alguna de las partes. Obsérvese que la Defensa Técnica del imputado fue anoticiada
por el órgano jurisdiccional al culminar el trámite, de la totalidad de la instrucción (fs. 42), sin
que aquella se expidiera solicitando la invalidez del acto en vista del supuesto vicio aquí
examinado.

Se indica violación al art. 201 del C.P.P., cuando el acto atacado no contempla en su
configuración dicha sanción en caso de incumplimiento de sus formas, la remisión se efectúa
erróneamente en virtud de hilvanar el art. 226 con el art. 274 del cuerpo normativo citado.

Se viola el principio de pas de nullité sans grief, en tanto siquiera el interesado directo ha
indicado el daño que el acto le producía, restando el decisorio en un acto de discrecionalidad
anclado en una concepción puramente legal formalista de entendimiento de las nulidades.

La sanción procesal esgrimida por el Tribunal, se adopta en el sólo interés de la norma, un


manifiesto exceso ritual a contrapelo del sentido estrecho que han de concebir las nulidades en
el proceso penal con el claro objetivo de no retrogradar el trámite de los actuados de manera
innecesaria.

Finalmente, el resolutorio que se ataca, afirma que se violan garantías constitucionales


esenciales como el debido proceso y la defensa en juicio, sin determinar los alcances de esto.

II.-

De modo tal que entiendo que la resolución que declara la nulidad del auto de elevación a
juicio en su totalidad debe ser revocada, declarándose en consecuencia la nulidad parcial del
mismo, amparando la validez del tramo correspondiente como ya se indicara.

III.-

20
Habiéndose indicado entonces los motivos en que se funda el recurso, solicito se revoque por
contrario imperio la resolución de fs. 45/46 (art. 436 del C.P.P.) y en caso de no hacerse lugar a
la pretensión aquí esgrimida, se tenga por formalmente presentado recurso de apelación contra
dicho resolutorio (art. 439 del C.P.P.)

PROMUEVE RECUSACIÓN.

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 13:


Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa nro. 500, o.i. 1000, en representación de Jorge
Pérez a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo por medio de la presente a señalar que éste Tribunal ya ha tenido oportunidad de
expedirse sobre el fondo del asunto al momento de dictar sentencia condenatoria en cabeza de
uno de los co-encausados de autos (fs. 502/511).
En virtud de lo antedicho, deviene insoslayable que la imparcialidad del órgano decisor se
encuentra viciada con fulcro en haberse pronunciado sobre puntos a decidir, implicando un
compromiso con la causa que justifica la recusación de V.V.S.S. por esta Representación del
Ministerio Público Fiscal (arts. 50 y 47.1° del rito provincial).
Por los extremos de referencia solicito se remitan estos actuados a la Excma. Cámara de
Apelaciones y Garantías en lo Penal con el objeto de que se realice sorteo y desinsaculación del
tribunal que habrá de entender en lo sucesivo.
Dios guarde a VV.SS.

Modelo de Solicitud atenuación de Medida de Coerción Personal


SOLICITA ATENUACIÓN DE MEDIDA DE COERCIÓN PERSONAL

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 11:


Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A.
Resp. Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la
calle 20 de octubre 240 de Bahía Blanca, en representación de Eugenio Takhisis en la causa que
se le sigue por robo, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Por medio del presente solicito para mi asistido la concesión de morigeración a la
prisión preventiva que viene sufriendo en autos (art. 163 C.P.P.).
Siempre en orden a atenuar el medio coercitivo que implica la privación de la
libertad, el magistrado ha de fundar su decisión en torno a la personalidad del imputado, que en
el sub examine se presenta favorable, toda vez que las características del ilícito presentan un
perfil de escasa gravedad. Sabido es que no puede efectuarse un pronóstico de peligrosidad por
cuanto ello sólo apareja un juicio de posibilidades futuras, sino, a lo sumo, un juicio actual
referido al hecho que se juzga (doctrina de la C.S.J.N. in re “Gramajo”).
Asimismo ha de tenerse en cuenta la naturaleza del hecho, que dados los extremos
fácticos obrantes en autos patentizan una gravedad menor. Se imputa un delito contra la
propiedad con fuerza en las cosas (art. 164 C.P.), tratándose del daño prima facie acreditado,
absolutamente insignificante (sustracción de una maceta).
Y finalmente la motivación del resolutorio en torno a la temática convocante ha de
ponderar la posibilidad cierta de que el encartado no tratará de eludir u obstruir la acción de la
21
justicia, circunstancia que definitivamente no se da en los actuados ya que vistas las
particularidades detalladas, la pena en expectativa para el delito de que se trata, y la existencia
de domicilio fijo y una familia constituida al par que posibilidades laborales ciertas conforme
constancia del empleador que se acompaña.
Por ello, siendo que el no brindar la medida alternativa en el presente equivaldría a
un sustituto de pena y no de coerción, se produciría una distorsión teleológica direccionando la
cautelar (de persistir esta) simplemente a función preventiva especial y/o general disociada de
los fines formales que ha de tener ella, entiendo, se impone el otorgamiento de la morigeración
obedeciendo a la orientación contemporánea de entender la privación de libertad durante el
proceso con su justo criterio humanístico y correccional.
Por todo ello, solicito la concesión del beneficio peticionado (art. 163 C.P.P.).
Dios guarde a V.S.

SOLICITA EXCARCELACION EXTRAORDINARIA.-

Sr. Juez a cargo del Juzgado de Garantías nro. 15:


Torquatto Mitre, abogado, inscripto en el Tomo X, Folio 124, C.U.I.T. Nº 2727060120-3,
I.V.A. Resp. Inscripto Leg. Previsional Nº7485269 C.A.B.B., con domicilio procesal en calle
Ipaguirre 300, de la localidad de Bahía Blanca, en mi carácter de abogado defensor de Don
Roberto Flores, en la causa Nº 14.765 (I.P.P. Nº 132.876 del registro de la U.F.I Nº 1
Departamental), caratulada “FLORES, Roberto por homicidio en Bahía Blanca” del registro del
Juzgado a vuestro digno cargo, me presento ante V.S y respetuosamente digo:
I.- OBJETO:
Que en virtud de lo dispuesto por los arts. 18 y 75 inc. 22 de la CN (art. 7 CADH y 9 PIDCP), y
170 del rito provincial, vengo a solicitar se conceda la excarcelación extraordinaria a Roberto
Flores en virtud de las consideraciones subjetivas y objetivas que siguen.
II.- PROCEDENCIA DEL BENEFICIO
Liminarmente debo señalar que, mi pupilo Roberto Flores, carece de antecedentes penales.
Que al momento de prestar declaración en los términos del art. 308 del ritual, el mencionado
asumió una actitud de compromiso y reconocimiento de los hechos acaecidos. Destaco que, a
más de brindar un pormenorizado relato de lo sucedido, dio una explicación satisfactoria
respecto al motivo de su comportamiento.
En lo referente a las características personales de mi defendido, a más de carecer de
antecedentes penales, es dable destacar que el informe de concepto y solvencia incorporado en
autos (fs. 100) destaca que posee una familia bien conformada, y que los hechos han sido fruto
del legítimo ejercicio de un derecho (legítima defensa –art. 34.6° C.P.-), o cuanto menos
violentado por las circunstancias, y que en su vecindario goza de una excelente reputación entre
sus pares.
Si bien actualmente se encuentra desocupado, un cuñado de mi pupilo se ha comprometido a
darle empleo en una obra en construcción, porque siempre ha mantenido su hogar con trabajos
eventuales de albañilería y plomería y también ha cursado estudios en la Escuela Nº 54,
habiendo aprobado el 4º año de la E.G.B.
Teniendo en cuenta que Flores se encuentra en una situación crítica en lo que se refiere a
dinero y que tampoco posee bienes que produzcan renta, solicito que la excarcelación sea
concedida bajo caución juratoria (artículo 181 C.P.P.B.A).-
III.- VALORACIÓN
De los extremos prereferidos se decanta que mi defendido no presenta peligro procesal alguno,
no procurará eludir ni obstaculizar la acción de la justicia, ni interferirá en la presente
investigación siendo razonable que pueda transcurrir el presente proceso en libertad.
Mantener la presente medida de coerción sólo se vislumbra como sustentada en la calificación
prima facie endilgada al hecho que nos ocupa, lo que deviene arbitrario en grado sumo

22
(conf. Acuerdo N 1/2008, en Plenario N 13, causa Nro. 7480 del registro de la Sala II del
Cuerpo, caratulada DIAZ BESSONE, Ramón Genaro s/recurso de casación).
IV- PETITORIO:
Por todo lo expuesto solicito se conceda la excarcelación extraordinaria a Roberto Flores, bajo la
caución, condiciones y reglas que V.S considere pertinentes.-
PROVEER DE CONFORMIDAD,
SERÁ JUSTICIA.-

Modelo de Solicitud de Formación de Incidente de Extinción de la Acción por


Prescripción
SOLICITA SE FORME INCIDENTE DE EXTINCION DE LA ACCION POR PRESCRIPCION.

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 11:


Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A.
Resp. Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la
calle 20 de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa caratulada “Eugenio Takhisis por tentativa
de hurto”, causa nro. 100/05, orden interno 2000, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Teniendo en cuenta el dictado de la ley 25.990 y la consiguiente modificación de las
causales de la prescripción de la acción -art. 67 del CP-, norma que deviene aplicable por el
principio de retroactividad de la ley penal más benigna y que rige en lo atingente a los
mecanismos de extinción de la acción, ya que este extremo está incluido en el concepto de ley
penal que establece el mentado art. 2 del digesto sustancial (CSJN, Fallos 287:76, citado por
SCJBA, sent. P. 83.722 del 23/02/05), es que vengo solicitando se forme incidente de extinción
de la acción por prescripción.
En efecto, desde el acto de la requisitoria de citación a juicio (31 de julio de 2001,
fs. 48/50), ha transcurrido el plazo establecido para la prescripción del delito de que se trata
(arts. 67 y 162 del CP).
Siendo así, hallándose prima facie prescripta la acción penal en el expediente de
marras, vengo a plantear la correspondiente excepción a la prosecución de la misma (art. 338,
4º párr., inc. 3º en relación con el art. 328.2º del rito provincial), solicitando se extraiga nuevo
juego de fichas dactiloscópicas y se libre oficio al Registro Nacional de Reincidencia.
Dios guarde a V.S.

Modelo de Solicitud de Nuevas Medidas en Probation


CONTESTA VISTA Solicita Nuevas Medidas en Probation

Sra. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 13:

Fedor Dostoievski, en representación de Indri Dhundia, en su carácter de


particular damnificado en la Causa nro. 500, Orden Interno N° 600, caratulada: “Takhisis,
Eugenio por robo doblemente agravado por haberse cometido en poblado y en banda y con
escalamiento”, a V.S. me presento y respetuosamente digo:

23
Que en relación a la vista conferida a fs. 132, y vistos los extremos obrantes en
el informe psicológico de fs. 125/131 y lo recomendado en el punto 6 de dicho dictamen, es que
solicito de conformidad con lo dispuesto en el art. 76 ter en función con el art. 27 bis, 2º párr.
del Código Penal, se impongan como especiales reglas de conducta para el encartado las
previstas en los incisos 3 y 6 del art. 27 bis 1 párr. del Código Penal.

Dios guarde a V.S.-

Modelo de Solicitud de Nuevas Medidas en Probation


CONTESTA VISTA Solicita Nuevas Medidas en Probation

Sra. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 13:

Fedor Dostoievski, en representación de Indri Dhundia, en su carácter de


particular damnificado en la Causa nro. 500, Orden Interno N° 600, caratulada: “Takhisis,
Eugenio por robo doblemente agravado por haberse cometido en poblado y en banda y con
escalamiento”, a V.S. me presento y respetuosamente digo:

Que en relación a la vista conferida a fs. 132, y vistos los extremos obrantes en
el informe psicológico de fs. 125/131 y lo recomendado en el punto 6 de dicho dictamen, es que
solicito de conformidad con lo dispuesto en el art. 76 ter en función con el art. 27 bis, 2º párr.
del Código Penal, se impongan como especiales reglas de conducta para el encartado las
previstas en los incisos 3 y 6 del art. 27 bis 1 párr. del Código Penal.

Dios guarde a V.S.-

SOLICITA SE ORDENE DETENCIÓN

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 13:


Fedor Dostoievski, en representación de Indri Dhundia, en su carácter de
particular damnificado, en la causa nro. 1230/03, orden interno 980, seguida a Jorge Pérez por
el delito de robo agravado a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que en atención a la sentencia condenatoria recaída en los autos en que me
dirijo, en la que se decidió imponer al imputado de autos Jorge Pérez, la pena de 6 (seis) años
de prisión; y toda vez que la misma resulta de cumplimiento efectivo, es que solicito se ordene
la detención del nombrado a la luz de lo dispuesto por el art. 371 último párrafo del rito (según
ley 12.405).
Dios guarde a V.V.S.S.

SOLICITUD DE PAGO DEL MINIMO DE LA MULTA Y EXTINCION DE LA ACCION.


CONTESTA VISTA:
24
Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 10:
Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa nro. 500, o.i. 1000, en representación de Jorge
Pérez y otros por el delito de evasión culposa, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo por la presente a solicitar oblar el pago del mínimo de la multa que impone como
pena en expectativa el art. 281, 2° párr. del C.P. para el delito que se le imputa a mis pupilos,
peticionando en tal sentido se declare la extinción de la acción penal conforme lo reglado por el
art. 64 del Código Penal, teniendo en cuenta que aun no se ha iniciado el juicio en el sub
examine.
Dios guarde a V.S.

SOLICITA RECHAZO DE PEDIDO DE SOBRESEIMIENTO EN ETAPA DE JUICIO.

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 13:


Fedor Dostoievski, en representación de Indri Dhundia, en su carácter de particular damnificado,
en la causa nro. 1241/03, orden interno 969, caratulada, en la causa nro. 500, o.i. 1000,
seguida a Jorge Pérez por el delito de robo agravado a V.V.S.S. me presento y respetuosamente
digo:
Que vengo por medio de la presente a señalar que el pedido de sobreseimiento propugnado por
la Defensa Técnica debe rechazarse teniendo en cuenta dos pilares básicos.
En primer lugar, el art. 341 del C.P.P. señala que el instituto traído a colación procederá si con
posterioridad a la oportunidad dispuesta en el art. 338 se presentaran “nuevas pruebas”, en el
sub examine no se indica ninguno de dichos extremos, sino que pretende hacerse valer un
resolutorio como elemento de descargo, cuando ciertamente no implica extremo de convicción
de los normados por el ritual en el art. 366, por lo que mal puede introducírselo elípticamente
aquí.
Asimismo se percibe en el planteo defensista, el inveterado problema acerca de la convicción
que ha de tener el magistrado al momento de resolver, dándose la deficiente diferenciación
entre certeza, probabilidad y duda.
La certeza, precisa de la plena convicción sobre la existencia o inexistencia del hecho, como así
también de la participación del imputado en este, siendo tal estado psicológico propio de la
sentencia definitiva.
La probabilidad, por el contrario, entraña una suficiente aproximación al estadio necesario para
aprehender el real acaecimiento de los hechos y la participación del encartado en los mismos,
siendo la apreciación recta de los extremos, una simple posibilidad. Es este el grado que precisa
la convicción jurisdiccional para el dictado de la medida discutida (art. 323 del rito).
En el sub examine, con claridad meridiana, no existe la certeza negativa que se precisa para el
pronunciamiento del sobreseimiento de los co-encausados, frente a esta duda se impone el
análisis propio del plenario para la dilucidación de la cuestión.
Por todo ello y no encontrando elementos que persuadan a arribar a una decisión distinta,
concluyo oponiéndome a lo peticionado a fs. 545/546.

Dios guarde a VV.SS.

SOLICITA REVOCATORIA DE CONDICIONALIDAD DE PENA


25
Sr. Juez a cargo del Juzgado de Ejecución:
Carlos Voi, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp. Inscripto
Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle Moreno 345,
en representación de la Sra. Natividad Frías, de nacionalidad Argentina, de 60 años de edad,
viuda, jubilada, LC 5.000.000, domiciliada en la calle Lammenais 3000 de la ciudad de Bahía
Blanca, y en su carácter de particular damnificada en la causa nro. 2700, seguida contra Pavan
Chenda por violación de domicilio y hurto, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que el art. 27 bis de la legislación sustantiva impone obligaciones a cargo del condenado que
éste debe cumplir desde el momento de su condena, ello así puesto que tal como estaba
configurado el instituto de la condicionalidad de pena, no cumplía con sus características de
advertencia y con la finalidad preventivo especial que se procura otorgar a la pena (art. 30 de la
Constitución Provincial).
La imposición de reglas de conducta en este período otorga un perfil claro a la existencia vigente
de una condena en suspenso e indudablemente el incumplimiento de aquellas resta virtualidad a
la télesis normativa.
En el sub examine el encartado ha incumplido con las mismas, esto es, no se sometió al cuidado
de la delegación local del Patronato de Liberados, y se ha retirado del domicilio oportunamente
fijado sin haber dado cuenta a V.S. de tal cambio (vide informes de fs. 201, 211 y 219), por lo
que entiendo, dicha reiteración permite la revocación de la condicionalidad y la ejecución
efectiva de la pena.
Dios guarde a V.S.

Modelo de Solicitud de sobreseimiento en etapa de juicio

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 12:

Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A.


Resp. Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la
calle 20 de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa caratulada “Takhisis, Eugenio por lesiones
leves calificadas”, causa nro. 400/05 orden interno 1200, a V.S. me presento y
respetuosamente digo:
Que de conformidad con lo dispuesto por el art. 341 del rito provincial, en función del
art. 323 inc. 7° y 56, 4° párrafo del mismo cuerpo legal, es que solicito a V.S., proceda a dictar
el sobreseimiento del encartado de autos en orden al delito de lesiones leves calificadas.
Dios guarde a V.S.-

SOLICITA SUSPENSIÓN DE JUICIO A PRUEBA


Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 12:
Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., con domicilio procesal en la calle 20 de octubre
240 de Bahía Blanca, en representación de Eugenio Takhisis, dirijo a V.S., el presente en la
Causa nro. 500, Orden Interno N° 600, caratulada: “Takhisis, Eugenio y otros, por robo”, a V. S.
me presento y respetuosamente digo:
Que entiendo que el instituto de suspensión de juicio a prueba deviene viable en el sub
examine, atento concurrir al caso concreto las condiciones objetivas y subjetivas para la
articulación del mismo. Esto es, mi pupilo no registra antecedentes condenatorios (fs. 72 y 79) y
la escala penal para el delito de que se trata admite en el máximo de su expectativa punitiva la
26
procedencia del beneficio en cuestión (art. 76 bis, 4° párr. y 164 del Código Penal), ofreciendo
asimismo hacerse cargo de la reparación del daño en la medida de sus posibilidades, reparación
que articulara oportunamente.
A tal fin solicito se fije audiencia a tenor de lo dispuesto por el art. 404 del C.P.P.
Dios guarde a V. S.-

Modelo de vista de oposición mediación explicando ordenamiento que rige


VISTA DE OPOSICIÓN MEDIACIÓN EXPLICANDO ORDENAMIENTO QUE RIGE.
CONTESTA VISTA.

Sra. Juez a cargo del Juzgado de Garantías nro. 12:


Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio nro. 20 de
Bahía Blanca, en I.P.P. 85.000, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo a contestar la vista conferida en autos (fs. 42), liminarmente he de señalar que el
instituto de mediación procede por evaluación del Ministerio Público Fiscal y por decisión de éste
organismo o a petición de partes de conformidad con lo dispuesto por el art. 7 de la ley 13.433
“Régimen de resolución alternativa de conflictos penales”, es esa la vía y no la esgrimida por la
defensa técnica: la resolución interna 472/04 de la Procuración General, pues el señalamiento
de dicho mecanismo implica tanto como imponer por elementos extraños a la vindicta pública
vías de articulación de funciones a esta repartición.
Que en orden a la petición de instauración en la presente del trámite de mediación, siendo el
mismo una emanación del principio de oportunidad que rige la actuación de éste Ministerio
Público en virtud de lo normado por el art. 56 del rito provincial , y toda vez que el art. 56 bis
del precitado ordenamiento otorga una serie de pautas objetivas a tener en cuenta a tal fin,
entiendo que no corresponde suspender la acción punitiva en el sub examine fundado ello en
razones objetivas de política criminal y procesal, esto es, el estudiado se trata de una figura
tipificante de delitos contra la administración pública y claramente los mecanismos alternativos
de solución de conflictos se han diseñado para finiquitar problemáticas entre pares sociales y no
entre el Estado como organismo todo frente a los imputados.
Dios guarde a V.S.

Modelo de Vista en Costas Impagas


VISTA EN COSTAS IMPAGAS

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 13:

Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 20 de


Bahía Blanca, en la causa nro. 500/09, o.i. 1000, caratulada “Takhisis, Eugenio por robo
calificado”, a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:

Que contestando la vista conferida (fs. 170), en relación a las costas impuestas al
procesado, originadas en el Veredicto y Sentencia Condenatorio de fs. 133/140, y de la
liquidación efectuada y aprobada a fs. 150, lo que incluye el pago por la suma de pesos cien -$
100-; y toda vez que ha resultado infructuosa la percepción de la suma antedicha, tal cual surge
de las citadas constancias de autos, la que fuera notificada a fs. 157, y considerando el monto
que se persigue, razones de economía procesal, la ausencia de informes patrimoniales que
27
justifiquen fehacientemente la posesión de bienes propios (en tal sentido informe de concepto y
solvencia de fs. 42), que hagan verosímil el cobro de este crédito fiscal; circunstancias cuya
visión integral denotan ante una eventual ejecución, un evidente dispendio procesal en relación
al monto que se persigue y las costosas diligencias que deberían llevarse adelante para tal
cometido.

Por todo ello, por aplicación de lo dispuesto por el art. 532, párrafo segundo del rito
provincial, solicito se proceda al Archivo de las actuaciones sin reposición de costas, o en su
defecto se proceda a efectuar la inhibición general de bienes del encartado.
Dios guarde a V.V.S.S.

Modelo de Vista en oposición de suspensión de juicio a prueba


VISTA EN OPOSICION DE SUSPENSION DE JUICIO A PRUEBA. CONTESTA VISTA.

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 12:


Fedor Dostoievski, en representación de Indri Dhundia, en su carácter de particular damnificado
en la Causa nro. 500, Orden Interno N° 600, caratulada: “Takhisis, Eugenio y otros, por robo”,
me presento y respetuosamente digo:
Que en relación a la vista conferida, entiendo que el instituto de suspensión de juicio a prueba
deviene improcedente en el presente por las consideraciones que a continuación expondré:
I.- Que a fs. 86, la Defensa Técnica del encartado desistió expresamente del pedido del beneficio
que hoy se trae nuevamente a examen, por lo que la solicitud de suspensión de juicio a prueba
reinsertada a todo evento precisaría de la petición formal del propio interesado, esto es Eugenio
Takhisis.
II.- Que en causa nro. 299/02, orden interno 560, del registro de éste Tribunal se concedió el
beneficio peticionado (fs. 120/121), con fecha 17 de octubre de 2002, no habiendo transcurrido
al día de la fecha el término de ocho años que prescribe la legislación sustantiva (art. 76 ter 6°
párr.) para un nuevo otorgamiento de esta naturaleza.
III.- Finalmente, el encartado registra la Investigación Penal Preparatoria nro. 67.800 seguida
por el delito de robo, del registro de la Unidad Funcional de Instrucción nro. 23 Departamental,
en la que se formulara con fecha 12 de febrero del corriente año requisitoria de elevación a
juicio, no habiendo aun sido sorteado el órgano jurisdiccional que habrá de entender en esta
etapa.
IV.- Por todo ello, teniendo en cuenta la escasa internalización por parte del imputado de las
normas que destacan la peligrosidad del mismo, entiendo que el instituto de suspensión de
juicio a prueba deviene inviable en el sub examine y concluyo oponiéndome a la concesión del
mismo
Dios guarde a V. S.-

No acepta competencia provincial proviniente de federal.


CONTESTA VISTA:

Sra. Juez a cargo del Juzgado de Garantías nro. 3:

Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y de Juicio


nro. 20 de Bahía Blanca, en causa nro. 1700, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que las actuaciones que anteceden, remitidas por el Juzgado Federal nro. 4 de esta
ciudad, fueron remitidas a esta representación del Ministerio Público por la Sra. Juez de
Garantías Dra. Erinia Helesponto el 9 de marzo de 2006.
28
Que el posible hecho ilícito que se anoticia se trata de la tenencia de una granada de
mano de las denominadas M-67 (ver dictamen de fs. 5/6).
Que dicho elemento no se trata de un arma de fuego sino de un explosivo, pero si
quedara alguna duda de ello, la respuesta la da el decreto 302/1983 que reglamenta
parcialmente la ley 20.429, la que clasifica en su art. 3° a los materiales regulados en: a) armas
de guerra, b) pólvora, explosivos y afines y c) armas de uso civil. En éste sentido el decreto
mencionado establece en su art. 1° del anexo A que ha de entenderse por pólvora, explosivos y
afines y en el art. 2° clasifica dichos materiales, estableciendo: “... Grupo C... Clase C-6
municiones explosivas, incendiarias o fumígenas para armas de fuego. Minas, torpedos,
granadas, bombas de aviación, bombas de profundidad. Proyectiles autopropulsados.” (el
subrayado me pertenece).
El error en que suele periclitarse cuando se introduce a las granadas en el espectro de
las armas radica en que el decreto citado es muy específico y extenso y no suele incluirse en las
ediciones de los Códigos Penales.
Ciertamente las granadas pueden causar más daño que un arma de fuego, y que el
bien jurídico tutelado corre mayor peligro. Este material suele dividirse en: a) de combate, b) de
fragmentación o c) defensivas y ofensivas, se trata de un “... elemento arrojadizo, que contiene
un elemento altamente explosivo o una carga de sustancias químicas de tipo tóxico, fumígenos
e incendiarios.” (Larrea, Juan; “Manual de armas y de tiro”, 1996, Editorial Universidad, pág.
383).
Finalmente se pueden clasificar según su contenido o carga en: a) explosivas, b)
químicas, c) tóxicas, d) fumígenas y e) incendiarias (Larrea, Juan; op. Cit., pág. 385 a 387). La
que nos ocupa se ubica entre las primeras.
Indudablemente siendo que el examinado se trata de un material explosivo y no de
una mera arma de guerra como erróneamente sostuviera el organismo preactuante (fs.
11/13), deviniendo insoslayable el riesgo para la seguridad del Estado que el material en
estudio conlleva (arts. 37 y cc. del rito nacional).
Asimismo se ha dicho que: “a) La granada de mano... con explosivo o compuestos
químicos, ante el silencio de la ley debe considerarse material explosivo pues el decreto ley
302/1983 que reglamenta parcialmente la ley 20.429, en lo referente a pólvoras, explosivos y
afines, menciona en el art. 2 clase C-6 a las granadas .... b) Corresponde intervenir a la justicia
federal por la posible comisión del delito reprimido por el art. 189 bis C.P., pues la posesión de
una granada... no puede ser considerada una simple tenencia de arma de guerra...” (C.N.C.C.,
sala 2°, 19/12/1991, “Langieri”; magistrados: Vázquez Acuña, Ragucci y Giudice Bravo; en J.A.
1992-IV-507).
Visto lo anterior, es que entiendo corresponde rechazar el pedido de competencia
formulado en razón de la materia formulado por el Juzgado Federal nro. 4 de esta ciudad (art.
26 y ss. del rito provincial).
Dios guarde a V.S.

OFICIO A ASISTENTE SOCIAL

Bahía Blanca, octubre de 2000.

Asistente Social
Lic. Bernardo Monteagudo
Defensoría General
S......................../................................D.

Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.


Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en representación de Roberto Chenda, dirijo a Ud., el presente
29
en la Causa nro. 500, Orden Interno N° 600, caratulada: “Chenda, Roberto y otros, por robo en
grado de tentativa en concurso real con privación ilegal de la libertad agravada y resistencia a la
autoridad en concurso ideal con lesiones leves”, a fin de informarle que deberá comparecer ante
el Tribunal en lo Criminal N° 10, sito en calle Estomba nro. 32, 3° piso, de esta ciudad, a la
audiencia del día 30 de octubre del corriente año, a las 9:30 hs. en que se llevará a cabo el
debate del Juicio Oral decretado en la causa en que me dirijo.

Al mismo tiempo hago saber a Ud., que le competen las estipulaciones de los arts. 133 y 241
del Código de Procedimiento Penal.

OFICIO- SILICITA INFORME DE CONCEPTO Y SOLVENCIA

Bahía Blanca, Noviembre de 2002.


Señor Jefe de la Comisaría Primera
Policía Departamental Sur
Policía de la Provincia de Buenos Aires
S......................../................................D.
Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3,
I.V.A. Resp. Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en
la calle 20 de octubre 240 de Bahía Blanca, en representación de Roberto Flores, dirijo a Ud., el
presente en la Causa nro. 500, Orden Interno N° 600, caratulada: “Roberto Flores y otros, por
robo en grado de tentativa en concurso real con privación ilegal de la libertad agravada y
resistencia a la autoridad en concurso ideal con lesiones leves”, de trámite por ante el Tribunal
Criminal nro. 10 Departamental, a fin de solicitarle la realización de un amplio informe de
concepto vecinal y solvencia económica en la persona del encartado Roberto Flores, D.N.I.
33.000.000, domiciliado en calle Lammenais 56 de este medio.
Saludo a Ud. atentamente.

Ofrecimiento de prueba

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 10:

María Evangelina Coppolillo, Agente Fiscal, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nro.
2 del Departamento Judicial de Bahía Blanca, en la causa nro. 11.783, o.i. 1760, caratulada
“PRADOS, JULIO POR ROBO AGRAVADO”, a V.S. me presento y respetuosamente digo:

Que a los efectos de cumplimentar los extremos legales consagrados por el rito en su art. 338
del C.P.P., ofrezco los siguientes elementos probatorios:
I.- Prueba testimonial:
1. ALVES, JULIO; D.N.I 8.760.540, con domicilio en calle Palacio 342 de esta ciudad (fs.
108/110).
2. FUENTES, Dora D.N.I. 12.564.832, con domicilio en calle Castelli 459 de esta ciudad (fs.
112/113).
3. LAVALLE, Marta; D.N.I. 14.658.921, domiciliada en calle Balboa 345 de Bahía Blanca (fs.
114/115).
Todas las personas nombradas en calidad de testigos, deberán deponer a tenor de lo siguiente:
Primero: Por las generales de la ley. Segundo: Relato circunstanciado del conocimiento que
tuvieran sobre el hecho motivo de juzgamiento y todo otro detalle que con él se relacione.
Tercero: Razón de sus dichos.-

30
II.- Prueba documental o instrumental:
Solicito la incorporación por lectura al debate de las piezas procesales que a continuación se
detallan (art. 366 de la legislación adjetiva).
1. Acta de denuncia (fs. 1).
2. Acta de procedimiento (fs. 3/6).
3. Actas de inspección ocular (fs. 8).
4. Croquis ilustrativo (fs. 9).
5. Informe médico (fs. 13 vta.).
6. Dictámenes técnicos (fs. 16, 17 y 86).
7. Actas de notificación de derechos y garantías (fs. 18, 19, 20 y 21).
8. Informe (f. 22).
9. Informes de concepto y solvencia (fs. 25, 26, 27 y 28).
10. Certificación de efectos (fs. 41).
11. Vistas fotográficas (fs. 42/44 y 115/118).
12. Declaración del menor John Austin en sede del Tribunal de menores nro. 2, Sec. 4, en causa
nro. 8.700 (fs. 46/47).
13. Actas de declaración en los términos del art. 308 del rito (fs. 49/51 y 190/192).
14. Informe socio-ambiental (fs. 72/76).
15. Informe pericial (fs. 109).
16. Presentación de fs. 120 y documentación acompañada (fs. 121/123).
17. Informes policiales de antecedentes (fs. 141, 147, 148 y 151).
18. Informes del Registro Nacional de Reincidencia (fs. 139/140, 142 y 145).
19. Informe del RENAR (fs. 138).
20. Inventario de automotor (fs. 150).
21. Informe pericial de revenido químico (fs. 183).

III.- Prueba informativa:


1. Se libre oficio al Registro Nacional de Reincidencia, a fin que, previa extracción de juegos de
fichas dactiloscópicas, se informe con carácter de urgente si Julio Prados registra antecedentes
penales.
2. Se libre oficio a la Fiscalía General Departamental, solicitando se realice a través de la
Asistente Social del Ministerio Público un amplio informe socio-ambiental Julio Prados.
Se deja constancia que se libró oficio a la Secretaría General de la Fiscalía General
Departamental solicitando la remisión de los efectos secuestrados a la sede del Tribunal (efecto
nro. 25110).

Finalmente, solicito a V.V.S.S., que al dictarse resolución en la presente, se extienda copia


simple de la misma a esta Representación del Ministerio Público Fiscal.
Dios guarde a V.V.S.S.

OFRECE PRUEBA INFORMATIVA

Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 13:


Fedor Dostoievski, en representación de Indri Dhundia, en su carácter de particular
damnificado en la Causa nro. 500, Orden Interno N° 600, caratulada: “Takhisis, Eugenio por
homicidio culposo, usurpación y portación de arma de fuego de uso civil”, a V.S. me presento y
respetuosamente digo:
Que a los efectos de cumplimentar los extremos legales consagrados por el rito en su
art. 338 del C.P.P., ofrezco los siguientes elementos probatorios:

31
I.- Prueba testimonial:
YAÑEZ, Carlos Javier; D.N.I. 25.000.000, domiciliado en calle 1 nro. 3.550 de este medio (fs.
54).
GIRO BATOL, Rubén Amilca; D.N.I. 5.000.000, con domicilio en calle 23 nro.2.787 de esta
ciudad (fs, 15).
Oficial Ayudante BROOK, Julio César; numerario del Comando de Patrullas Departamental.
Sargento LABUÁN, Roder; numerario del Comando de Patrullas Departamental.
Cabo Primero TREMAL, Rafael; numerario del Comando de Patrullas Departamental.
Cabo Primero KAMMAMURI, Claudio Alejandro; numerario de Policía científica (fs. 45).
SALGARI, Emilio; médico de policía.

Todas las personas nombradas en calidad de testigos, deberán deponer a tenor de lo


siguiente: Primero: Por las generales de la ley. Segundo: Relato circunstanciado del
conocimiento que tuvieran sobre el hecho motivo de juzgamiento y todo otro detalle que con él
se relacione. Tercero: Razón de sus dichos.-

II.- Prueba documental o instrumental:


Solicito asimismo, la incorporación por lectura al debate de las piezas procesales que a
continuación se detallan (art. 366 de la legislación adjetiva).
Acta de procedimiento (fs. 1/ 2).
Parte preventivo (fs. 4).
Acta de extracción sanguínea (fs. 7).
Informe de la firma URRO S.A. (fs. 8).
Actas de notificación de derechos y garantías (fs. 9).
Documentación (fs. 10).
Dictámenes técnicos (fs. 12 y 13).
Acta de levantamiento de rastros (fs. 14).
Historia Clínica (fs. 16/32).
Informe químico pericial (fs. 34).
Pericia planimétrica (fs. 44).
Informe pericial mecánico (fs. 45).
Informe pericial accidentológico (fs. 46).
Informe médico (fs. 63).
Informes socio- ambiental (fs. 68).
Informe del Registro Nacional de Reincidencia (fs. 72).
Informe policial de antecedentes (fs. 74).
Boleto de compraventa (fs. 90).
Acta de declaración del imputado en los términos del art. 308 del rito provincial (fs. 269/ 270).

III.- Prueba informativa:


Se libre oficio a la Delegación Departamental de Policía científica a fin que remita las placas
fotográficas pertenecientes a la presente causa.
Se libre oficio a la Municipalidad de Bahía Blanca a fin que se informe si Eugenio Takhisis
registra licencia de conducir, indicándose para qué tipo de vehículos y la fecha de vencimiento
de la misma.
Se libre oficio a Jefatura de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, a fin que, previa
extracción de juegos de fichas dactiloscópicas, se informe con carácter de urgente si Eugenio
Takhisis registra antecedentes penales.
Se libre oficio al Tribunal en lo Criminal nro. 12, a fin que a fin que se sirva remitir a la sede del
tribunal, “ad effectum videndi et probandi”, la causa nro. 1.800, orden interno 400, caratulada
“Takhisis, Eugenio por homicidio culposo”.
Se libre oficio al Registro Nacional de la Propiedad del Automotor de esta ciudad, a fin que se
remita fotocopia certificada del legajo del rodado marca Fiat Siena, dominio CCC-190.
Se libre exhorto a la Fiscalía General Departamental del Departamento Judicial Necochea,
32
solicitando se realice a través de la Asistente Social del Ministerio Público un amplio informe
socio-ambiental de Eugenio Takhisis.
Se libre oficio a la firma URRO S.A. (fs. 8), a fin que se informe si el encausado Takhisis fue
empleado de dicha empresa, haciéndose saber en qué tiempo y los salarios que percibió durante
todo ese período.
En relación a las placas fotográficas extraídas e informadas a fs. 15, se libre oficio a la Comisaría
de Punta Alta, a fin que se remitan las mismos a la sede del Juzgado.
Se libre oficio al RENAR y al REPAR, a fin que se informe si la carabina calibre .22 largo, marca
“BATAAN” modelo súper 54, fabricada por industrias Marcati, identificable con el número 24600,
titularidad de la misma, y si registra pedido de secuestro, indicando en éste caso autoridad
judicial interviniente.
Se libre oficio al Juzgado de 1ª Instancia nro. 6 de la Provincia de Neuquén a fin que remita a la
sede del Tribunal “ad effectum videndi et probandi” el expediente nro. 9.000, carat. “Oyuelo,
Marcelo Edgardo s/ denuncia de hurto” o en su defecto copia certificada del mismo.
A través de médico legista y perito dactiloscópico de la Delegación de Policía Científica, se
proceda a examinar a Eugenio Takhisis, con el objeto de determinar el estado de las papilas
dactilares y si las mismas resultan aptas para cotejo o no, indicándose en éste último caso la
causal. Caso contrario, se extraigan seis juegos de fichas dactiloscópicas y se libre oficio al
Registro Nacional de Reincidencia a fin de que se informen los antecedentes penales que pudiera
registrar el imputado.
Se proceda a desglosar un juego de impresiones palmares de la mano derecha y de la izquierda
del encartado (e/ fs. 94 y 95), remitiéndose las mismas al Gabinete de Rastros de la Dirección
Departamental de Policía Científica a los fines de efectuar el correspondiente cotejo con el rastro
levantado por personal idóneo en el lugar del hecho (fs. 14).
Se libre oficio al Registro Nacional de la Propiedad Inmueble a fin que informe titularidad de la
Unidad Funcional nro. 100, perteneciente al Barrio CUADRÚPEDO del Partido de Monte
Hermoso.
Se libre oficio al Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires a fin que informe los
datos de la persona que resultara adjudicataria de la Unidad Funcional 100 –Monoblock 1, Piso
1, Departamento A- del Barrio “96 Viviendas CUADRÚPEDO”.

IV.- Pericia Psiquiátrica:


Se realice un amplio examen psicológico del imputado Eugenio Takhisis, a fin de determinar en
dicho examen, además de parámetros de cognición y voluntariedad, perfil psicológico del
mismo, tendencia del nombrado a la realización de actos de la naturaleza del hecho investigado,
como asimismo todo otro elemento que surja de dichas entrevistas y que sea de interés para la
investigación.

V.- Pericia Caligráfica:


Se realice pericia caligráfica por medio de perito de la especialidad de la Asesoría Pericial
Departamental, sobre el original del boleto de compraventa a fin de determinar si la firma
obrante a la derecha del mismo, sobre la leyenda vendedor, pertenece al encartado, tomando
como indubitada las firmas estampadas en la declaración a tenor de lo dispuesto por el art. 308
del rito de fs. 269/270, tratándose la misma de la primera de la izquierda.

VI.- Pericia médica


Se practique pericia médica por intermedio de médico de la Asesoría Pericial Departamental, a
fin de que se determine si las lesiones sufridas por Carlos Javier Yañez, le produjeron la
debilitación, dificultad o inutilidad permanente de un sentido, de un órgano, de un miembro, o
de la palabra; si pudieron en peligro su vida; si lo inutilizaron para el trabajo por más de un mes
o le causaron una deformación permanente del rostro, debiendo para ello examinar el
nombrado, y tener en cuenta los informes médicos agregados en autos, la historia clínica y las
atenciones médicas que hubiera recibido el paciente del Dr. Jorge Torquemada del Hospital
Municipal.

33
VII.- Pericia balística
Se practique pericia balística, por medio de perito de la especialidad, a los efectos de determinar
aptitud de disparo de la carabina calibre .22 largo, marca “BATAAN” modelo súper 54, fabricada
por industrias Marcati, identificable con el número 24600, secuestrada en autos, autorizándose
asimismo la utilización de los cartuchos que obran en la causa.
Se libre oficio a la Delegación local de Policía Científica, a fin que se practique por intermedio de
perito balístico, pericia balística sobre el arma secuestrada en autos con el objeto de determinar
si su funcionamiento es normal y si la misma es apta para el disparo, asimismo se efectúe un
examen del arma en cuestión describiendo su estado general y su numeración, y en igual modo
se efectúe un examen descriptivo de los proyectiles secuestrados.
Se libre oficio a la Delegación local de Policía Científica, a fin que se practique por intermedio de
perito de la especialidad, pericia química sobre el pantalón de jeans secuestrado en autos, a
efectos de determinar si las manchas que presenta el mismo pertenecen a sangre humana, y de
ser posible grupo y factor de la misma.

VII.- Prueba Pericial Planimétrica:


Se libre oficio a la Delegación de Policía Científica Departamental, a fin que por intermedio de
perito planimétrico de dicha dependencia se proceda a efectuar un relevamiento desde Av. Colón
hasta la calle Charlonne a través del recorrido de la Ruta 3 Sur de este medio, indicando cada
uno de los carteles de tránsito y vialidad y el lugar donde se encuentran.

Finalmente, solicito a V.S., que al dictarse resolución en la presente, se extienda copia


simple de la misma a esta Representación.
Dios guarde a V.S.

Oposición a elevación a juicio

Sr. Juez:

María Evangelina Coppolillo, abogada, inscripta en la matrícula al T: VI F: 204 del CABB


LEGAJO NRO. 790415-2, I Brutos/CUIT 27-27235453-6, Responsable Monotributo, en mi
carácter de defensora del SR. CARLOS ALBERTO CORREA, manteniendo el domicilio constituido
en la calle Undiano 1200 de la ciudad de Bahía Blanca, en la Causa N° 20.816 caratulada
“CORREA, CARLOS ARBERTO S/ ENCUBRIMIENTO”, a V.S. respetuosamente digo:

1. OBJETO

Que atento el requerimiento fiscal, vengo a oponerme en legal tiempo y forma a la elevación a
juicio de la presente causa, por las consideraciones que seguidamente expongo y solicitar se
dicte el sobreseimiento de mi defendido, conforme lo previsto en los Arts. 323 inc.2 y 336 del
C.P.P.

2. FUNDAMENTOS

Esta Defensa se opone a la elevación a Juicio requerida por el Sr. Agente Fiscal, puesto que el
delito de encubrimiento por receptación que se le imputa a mi defendido, consiste en que
alguien recibe una cosa sabiendo que proviene de un delito (art. 277 inc. 1º pto. c del Código
Penal). “La doctrina ha entendido de manera unánime que se requiere dolo directo por parte del
agente. Por lo tanto, el autor debe saber de manera clara y precisa que el objeto proviene de un
delito. No es necesario que autor conozca cual es el delito, pero si es necesario que no tenga
dudas del origen de la cosa, de modo que no alcanza que el sujeto sepa que se trata de una
34
operación ventajosa, pero que dude de la providencia o del motivo de la ventaja” (CCCorre, sala
I , 7 / 7 / 89, “ Yaberm, Jorge “. c . 35153).
El Sr. Fiscal pretende probar dicho conocimiento efectivo fundándose en tres razones o
consideraciones: a) la tenencia y circulación sin chapa patente, b) la falsedad de todos y cada
uno de los datos del vendedor en el boleto de compraventa y c) la inverisimilitud intrínseca de la
explicación que dio mi asistido sobre la forma en que recibió la moto.

a) En lo que respecta a la tenencia y circulación sin chapa patente, basa su presunción en que
mi asistido al momento de la adquisición de la moto, viendo que esta no poseía patente debió
suponer o conocía que provenía de un delito y por ende tampoco la patentó con posterioridad.
Es decir que siguiendo el razonamiento del Sr. Fiscal, toda persona que tenga una moto sin
chapa patente, lleva consigo una presunción de la ilicitud del origen del vehículo.
Conforme declaración espontánea de mi defendido y declaración testimonial del Sr. Héctor
Peñalosa, surge que el 27 de julio de 2010, le prestó el moto vehículo a su suegro, Sr. Héctor
Peñalosa, quien fue detenido por un operativo policial, por no contar con seguro obligatorio, así
como tampoco contar con casco de uso obligatorio, en ningún momento se le hizo referencia en
cuanto a la patente. Con lo cual mi defendido y su suegro para poder retirar la moto tuvieron
que obtener el seguro de la misma y abonar la multa correspondiente. Cabe aclarar, que en
ningún momento personal policial le manifestó a mi defendido alguna otra situación irregular de
la moto, más allá de las anteriormente mencionadas. Todo esto es sin lugar a dudas, una
muestra no solo de una falta de sospecha del supuesto origen ilícito, sino una claro y manifiesto
ejercicio derecho de propiedad en forma legítima y desconociendo totalmente la calidad del
origen ilícito que configura el dolo del tipo básico. Se puede conjeturar que constituye una
demostración clara de la falta de dolo en el actuar del acusado, el extremo de que el haya sido
quien a la vista del público en general manejaba con total normalidad la moto en cuestión.

Además es dable destacar que la compañía de seguros otorgó una póliza a una moto sin chapa
patente, solo exhibiendo un boleto de compraventa, luego al momento de abonar la multa por
dicha falta, es la misma Municipalidad de la ciudad de Bahía Blanca, quien le reintegra la moto
sin hacer referencia al patentamiento y por último la misma policía no solo no constato si
presentaba pedido de secuestro sino que también omitió efectuar el respectivo control e impedir
que una moto sin patente pueda circular.

b) La segunda de las consideraciones consiste en la supuesta falsedad de los datos del vendedor
volcados en el boleto. Conforme al descargo efectuado de forma espontánea, mi defendido hizo
referencia a que le solicito a la persona que le entrego la moto, la suscripción de un boleto de
compra-venta a los fines de darle cierta seguridad. Cabe aclarar que mi defendido no contaba
con ningún tipo de conocimiento o experiencia en este tipo de transacciones, motivo por el cual
no chequeó los datos ni exigió que le exhibiera el DNI.
c) Por último, los testigos, conforme declaración testimonial obrante en autos, vieron al
vendedor, escucharon la propuesta que este le hizo a mi defendido, y pudieron presenciar la
negociación, ver que le hacían entrega de la moto y se firmaba el boleto de compraventa.
No puede soslayarse que la interpretación de la norma en materia penal es restringida, esto
es, que no debe incluirse en una figura prohibida aquella conducta que no encuadre
perfectamente en un tipo legal (principio de legalidad), máxime cuando lo que se discute en el
“sub lite” se trata de una agravante y la acción reprochada encuentra cabida en la figura básica
de encubrimiento.- (Celis, Sergio Alberto y otros s/ robo en poblado y en banda” I: 5/116, Sala
de Feria)”.

No existe mérito para imputarle la comisión de encubrimiento a mi asistido, habida cuenta las
pruebas aportadas que acreditan el desconocimiento de la procedencia
ilícita. .

“El principio de libre convicción no puede ni debe significar mas, y sobre todo, no debe
significar libertad en el juez para sustituir a la prueba (y consiguientemente a la crítica de la
prueba) por conjeturas o, por honesta que sea, su mera opinión..”(Conf. Giovanni Leone Tratado
35
de derecho procesal penal (trad. Santiago Santís Melendo) Tº II pág. 157, Ejea – Buenos Aires
1963).

Siguiendo al Prof. José I. Cafferata Nores, en su libro “La Prueba en el Proceso Penal”, este
sistema de libre convicción y sanacrítica racional, exige a los jueces, “...que las conclusiones a
que se llega sean el fruto racional de las pruebas en que se las apoye… si bien en este sistema
el juez no tiene reglas que limiten las posibilidades de convencerse y goza de las más amplias
facultades al respecto, su libertad encuentra un límite infranqueable: el respeto de las normas
que gobiernan la corrección del pensamiento humano. La libre convicción se caracteriza,
entonces, por la posibilidad de que el magistrado logre sus conclusiones sobre los hechos de la
causa, valorando la prueba con total libertad, pero respetando al hacerlo los principios de la
recta razón, es decir, las normas de la lógica, de la psicología y de la experiencia común”.

3. INSTA EL SOBRESEIMIENTO

Por todo lo expuesto es que solicito se dicte el inmediato sobreseimiento de mi defendido,


conforme Arts. 323 inc.2 y 336 del C.P.P., toda vez que no se ha acreditado en autos que mi
defendido conociera, con un nivel de conocimiento que se compadezca con las exigencias típicas
del delito endilgado por el Sr. Fiscal y previsto por el artículo 277, inc. 1 ap. c – inc. 3 ap. b del
Código Penal, por lo que de ninguna responsabilidad puede imputársele al Sr. Correa.

4. PETITORIO. .

Por todo lo expuesto a V.S. solicito:


a) Se tenga presente la oposición de esta defensa al requerimiento de elevación a juicio
peticionado por el Sr. Fiscal
b) Se haga lugar a la oposición articulada decretando el sobreseimiento del imputado en la
forma y con los alcances mencionados.

Proveer de conformidad,
SERÁ JUSTICIA.-

Oposición a Probation Ante Eventual Cambio de Calificación en Juicio

CONTESTA VISTA:

Excmo. Tribunal en lo Criminal nro. 12:


Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Fiscalía de Juicio nro. 20 de este
Departamento Judicial, en la causa caratulada “Takhisis, Eugenio por robo en despoblado”,
causa nro. 280/03, orden interno 600, a V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo por la presente a contestar la vista conferida en autos.
Esta representación del Ministerio Público Fiscal habrá de oponerse a la concesión del
beneficio peticionado (art. 76 bis del Código Penal), por entender que no se vislumbra
necesariamente la condicionalidad de la pena en expectativa, en atención a la gravedad del
hecho estudiado y al posible cambio de calificación del sub examine en esta instancia, ello así
por cuanto el encuadre típico sustentado en la instrucción no constriñe al fiscal de la etapa de
juicio (art. 359 del rito).
Dios guarde a V.V.S.S.

36
PETICIONA MEDIACIÓN

Sr. Agente fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción nro. 30:


Torquatto Mitre, en representación de Roberto Chenda, en la I.P.P. Nº 132.876 del registro de la
U.F.I Nº 1 Departamental), caratulada “CHENDA, Roberto por robo simple en Bahía Blanca”, a
V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo por medio del presente a solicitar en la I.P.P. de referencia se instaure en este
estadio el mecanismo alternativo de resolución de conflictos que rige la ley 13.433 para el sub
examine.
A tal fin se remita los antecedentes de autos a la Oficina de Resolución Alternativa de Conflictos
departamental, entendiendo que el caso que nos ocupa es especialmente susceptible de
sometimiento al presente régimen conforme lo normado por el art. 6 inc. b.
Dios guarde a V.S.

Peticiona Rehabilitación
PETICIONA REHABILITACIÓN
Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 13:
Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa caratulada “Takhisis, Eugenio por lesiones
culposas”, causa nro. 100/03, orden interno 500, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que según el informe de la delegación local del Patronato de Liberados Bonaerense (fs. 262), el
encartado ha venido cumpliendo con la regla impuesta por V.S. al punto b del apartado II del
resolutorio de fs. 185/186 y siendo que el vencimiento de la pena de inhabilitación especial
establecida por el plazo de dos años vencerá el 17 de diciembre próximo, vengo por el presente
a solicitar que Takhisis sea rehabilitado para conducir vehículos automotores estando al
cumplimiento de los extremos normados por el art. 20 ter segundo párrafo del C.P., sin perjuicio
de ello deviene insoslayable que, como se adelantara, el vencimiento del plazo de esta pena
especial operará dentro de un mes y quince días.

Dios guarde a V.S.-

Peticiona Rehabilitación
PETICIONA REHABILITACIÓN
Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 13:
Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa caratulada “Takhisis, Eugenio por lesiones
culposas”, causa nro. 100/03, orden interno 500, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
37
Que según el informe de la delegación local del Patronato de Liberados Bonaerense (fs. 262), el
encartado ha venido cumpliendo con la regla impuesta por V.S. al punto b del apartado II del
resolutorio de fs. 185/186 y siendo que el vencimiento de la pena de inhabilitación especial
establecida por el plazo de dos años vencerá el 17 de diciembre próximo, vengo por el presente
a solicitar que Takhisis sea rehabilitado para conducir vehículos automotores estando al
cumplimiento de los extremos normados por el art. 20 ter segundo párrafo del C.P., sin perjuicio
de ello deviene insoslayable que, como se adelantara, el vencimiento del plazo de esta pena
especial operará dentro de un mes y quince días.

Dios guarde a V.S.-

Peticiona revocatoria de pena condicional


SOLICITA REVOCATORIA DE CONDICIONALIDAD:

Sr. Juez a cargo del Juzgado de Ejecución:

Frank Herbert, Agente Fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y de Juicio


nro. 20 de Bahía Blanca, en la causa nro. 2000/05, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo por el presente a solicitar se resuelva el incidente en crisis.
Que de las constancias del incidente de marras ha quedado debidamente acreditado
que el encartado de autos violó las reglas de conducta impuestas en el resolutorio de fs.
130/132 (fs. 14), por ello es que solicito, a la luz de lo dispuesto por el art. 27 bis, último
párrafo del Código Penal, se revoque la condicionalidad de la condena.
Dios guarde a V.S.

PETICIONA SE PROVEA PRUEBA

Al Sr. Agente Fiscal a cargo de la U.F.I.J. 20:


Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en representación de Jorge González, en la I.P.P. 300.000,
caratulada: “Jorge González por adulteración de la numeración de un objeto registrable”, a
V.V.S.S. me presento y respetuosamente digo:
Que en virtud de lo reglado por el art. 318 del C.P.P., toda vez que mi pupilo al momento de
prestar declaración a tenor de lo dispuesto por el art. 308 del rito provincial ha dado
explicaciones plausibles de los extremos fácticos realmente acaecidos en el hecho luctuoso y de
lo infundado de la imputación dirigida en su contra, solicito los proveimientos probatorios que
siguen.
I.-
Se libre oficio al Registro Nacional de la Propiedad Automotor, Seccional Registro Olivos
nro. 8, a fin que remita copia certificada del legajo del automotor Peugeot 307, Sedán 3 puertas,
dominio SYW 300.
II.-
Se libre oficio al fabricante (o importador en su caso) a efectos de que se sirva informar la
forma de estampado de la numeración del motor y lugar de ubicación en los vehículos
Peugeot 307, Sedán 3 puertas, fabricados en el año 2005.

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III.-
Se practique pericia mecánica tendiente a determinar si el motor instalado en el vehículo
secuestrado en autos corresponde al instalado en los automotores Peugeot 307, Sedán 3
puertas, fabricados en el año 2005.
Dios guarde a V.V.S.S.

Postula Sobreseimiento por Fallecimiento

SOLICITA SOBRESEIMIENTO
Sr. Juez a cargo del Juzgado en lo Correccional nro. 10:
Torquatto Mitre, abogado inscripta en el T. X, f. 10, C.U.I.T. Nº 10000000-3, I.V.A. Resp.
Inscripto Leg. Previsional Nº 1000000 C.A.B.B., constituyendo domicilio procesal en la calle 20
de octubre 240 de Bahía Blanca, en la causa caratulada “Takhisis, Eugenio por encubrimiento”,
causa nro. 1250/05, orden interno 1371, a V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo por la presente a solicitar se disponga el sobreseimiento de Eugenio Takhisis en
atención a que la acción penal se ha extinguido (art. 323 inc. 1° en relación con el art. 321 del
rito provincial) y ello por cuanto se ha producido el deceso del encartado de autos (art. 59 inc.
1° del C.P.), conforme copia certificada del acta de defunción que se acompaña adjunto.
Dios guarde a V.S.

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Common questions

Con tecnología de IA

Socio-environmental reports provide context on the defendant's background, living conditions, and community influences, informing the court about the individual's social and personal circumstances. These reports are used to assess potential factors affecting behavior, aiding in determining appropriate sentencing or eligibility for alternative legal solutions such as probation . In the sources, socio-environmental reports were part of the evidence evaluated in cases to better understand the defendant's situation, supporting decisions on their level of responsibility, risk assessment for reoffending, or to aid arguments for reduced sentencing . They also help demonstrate rehabilitation efforts or the social impact of judicial decisions on the community .

Witnesses are crucial in the judicial process as they provide firsthand accounts and information related to the case. In the sources, witnesses like Oficial Ayudante Hobbes and Sargento Grocio are called to testify about their knowledge of the events in question . Their testimony is essential in establishing the sequence of events, corroborating evidence, and providing credibility to the claims made by either party involved in the case. Witness statements can influence the judge's or jury's perception of the facts, thereby impacting the final verdict . Furthermore, the consistency and reliability of a witness's testimony can strengthen or weaken a case, as seen in the requirement for them to decompose about the general law and detail the facts known to them .

Judicial impartiality can be compromised if a judge or tribunal has previously taken a position that may influence their objectivity, as evidenced by the repetition of judgements on related subjects. In the sources, the impartiality was questioned due to the expectation that the same tribunal would adjudicate consistently with a prior decision it made in a connected matter, potentially hinting at bias . Such a compromise can lead to challenges in ensuring fair trials and may necessitate recusation or reassignment to a different adjudicating body to prevent actual or perceived bias from influencing the outcome. The ramifications include the erosion of public trust in the judicial system, potential appeals, or reversals due to credible allegations of bias, and the necessity for procedural adjustments to maintain fairness and justice .

The introduction of new evidence or testimony can significantly alter the direction of a legal case by either reinforcing the existing arguments or undermining the credibility of previous testimonies. For instance, new documentary evidence such as actas de inspección ocular or dictámenes técnicos can either corroborate or refute witness statements, forcing a reassessment of the facts and potentially leading to a different judicial outcome . Additionally, new witness testimonies can introduce different perspectives or previously unknown information that can shift the focus or priority of the investigation. This can lead to changes in charges, the reevaluation of the evidence, or even dismissal of the case if the new evidence sufficiently challenges the validity of the accusations .

Legal entities may request the suspension of a trial to explore alternative resolutions, such as mediation or probation, or due to procedural or evidentiary concerns that undermine the case's foundation. In the sources, an appeal was made to suspend trial proceedings so that conditions like the absence of prior convictions and the potential for damage repair could be leveraged under certain legal provisions, such as those under art. 76 bis . Such requests generally aim to find a more beneficial or equitable resolution outside of traditional pathways, to pause a trial pending the resolution of an essential issue, or to prevent prejudice, ensuring all parties' rights are adequately protected and judicial efficiency is maintained .

Maintaining accurate records of procedural documents is significant as it ensures transparency, accountability, and a reliable basis for any judicial decision. The procedural documents like those listed in the sources, including actas de procedimiento and informes de concepto y solvencia, detail crucial steps taken during the investigation and prosecution stages . They provide a trail of the judicial process allowing for any appeals or reviews to be founded on documented evidence rather than recollections or assumptions, thereby safeguarding against miscarriages of justice. Accurately kept records also aid in cross-referencing and corroborating new evidence or testimonies brought up in court, which is vital for upholding the rule of law .

The judicial system employs documentary and instrumental evidence to provide a factual basis for the case and support witness testimonies. In the sources, various documents such as actas de denuncia, actas de inspección ocular, and informes médicos are incorporated into the debate . These documents are presented to offer a comprehensive view of the events and circumstances surrounding the case, ensuring that the court has a full understanding of the evidence involved. The use of such evidence helps in verifying claims, providing physical corroboration to testimonies, and establishing a timeline of events which is crucial for the integrity of the judicial process .

The appeal process functions as a mechanism for reviewing and potentially overturning decisions made by lower courts. In the sources, it is described how a resolution declaring the nullity of an auto de elevación a juicio was contested, leading to an appeal requesting the revocation or partial nullity of the ruling . The appeal process is initiated by filing formal requests and presenting arguments to higher judicial authorities, as seen in the request for the resolution on fs. 45/46 to be revoked . This process is crucial for ensuring that errors or injustices in initial judgments can be addressed and corrected through hierarchical oversight by more experienced judges or panels, ultimately safeguarding the fairness of the judicial system .

Ruling a partial nullity in a legal case means that only specific sections of a judicial act are invalidated while others remain intact, allowing portions of the proceedings to continue unaffected. This differs from a total nullity, which would invalidate the entire act, potentially halting related procedures and requiring a complete reevaluation or restart of the process. In the sources, it was argued that only part of the auto de elevación a juicio should be nullified, implying that there was a distinction in the validity or procedural correctness of different aspects of the case . Partial nullity can thus preserve the progress and integrity of valid judicial findings, whereas a total nullity may be more disruptive, risking longer delays and increased legal costs .

The Registry of Recidivism provides critical data on the criminal history of individuals, influencing decisions on sentencing, bail, and eligibility for rehabilitation programs. In the sources, it was tasked with urgently supplying information on individuals' past convictions to determine whether they have a history of criminal activity, a factor that could affect sentencing severity or eligibility for measures like trial suspension . Its findings are pivotal in evaluating the risk of reoffending and the necessity for incarceration or alternative sanctions. Reliable recidivism records ensure that judicial decisions are informed by an individual's criminal background, contributing to the safety and fairness of the judicial system .

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