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Dame ese monte: Fe y promesas de Dios

El documento habla sobre la historia de Caleb en el libro de Josué y su confianza total en Dios. Caleb esperó 45 años para que se cumpliera la promesa de que recibiría la ciudad de Hebrón. A pesar de los obstáculos, Caleb siguió enfocado en la promesa y decidió nunca dejar de creer. Tomó los pasos de identificar claramente lo que quería, enfocarse en la promesa de Dios, confiar solo en Dios como fuente y decidir nunca dejar de creer.

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Dame ese monte: Fe y promesas de Dios

El documento habla sobre la historia de Caleb en el libro de Josué y su confianza total en Dios. Caleb esperó 45 años para que se cumpliera la promesa de que recibiría la ciudad de Hebrón. A pesar de los obstáculos, Caleb siguió enfocado en la promesa y decidió nunca dejar de creer. Tomó los pasos de identificar claramente lo que quería, enfocarse en la promesa de Dios, confiar solo en Dios como fuente y decidir nunca dejar de creer.

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DAME ESE MONTE..

JOSUE CAP 14 6

No podemos permitirnos estar limitados por excusas como por ejemplo:

1. La vida es muy penosa y difícil

Charles Spurgeon dijo: “Dios es demasiado bueno para ser descortés, demasiado sabio
para equivocarse, y cuando no puedes encontrar su mano, puedes siempre confiar en su
corazón.”

2. Yo soy demasiado joven o demasiado viejo.

3. Yo estoy mental y emocionalmente seco... quemado.

4. Yo estoy físicamente exhausto.

5. Yo no tengo los recursos financieros.

6. Tengo miedo de enfrentar nuevos caminos o una experiencia nueva. Josué 3:4-5 “...”

7. Yo no puedo sobrevivir en la crisis

8. No puedo hacer esto solo.

9. No puedo soportar la oposición y el criticismo.

10. No soy capaz de tomar decisiones difíciles.

11. No puedo soportar presión por demasiado tiempo.

El futuro se nos presenta a veces muy atemorizador ... a menos que lo veamos desde el
punto de vista de Dios.

Eso fue lo que hizo Caleb. El esperó hasta que los israelitas habían conquistado todo.
Entonces, él pidió Hebrón –la fortaleza más difícil de todas. Me gusta eso. El tenía 85
años. El había observado como trabaja Dios por 45 años.

Si vamos a vivir nuestras vidas de una manera que tenga impacto en el futuro, debemos
vivirla a la luz de la eternidad.

A veces tenemos la tendencia de quedarnos atrapados en los proyectos de hoy, y al


mismo tiempo, perder de vista lo que es realmente importante.
Uno de los ejemplos más extraordinarios de alguien que fue capaz de confiar totalmente
en Dios se encuentra en la historia de Caleb en el libro de Josué.

Los hijos de Israel habían seguido a Moisés por cuarenta años a través del desierto de
Sinaí. Ellos habían llegado hasta el Río Jordán y la frontera de la tierra prometida. Moisés
había muerto y Josué había sido escogido para reemplazarlo. Entre los hombres de Israel
había un hombre llamado Caleb que había servido con Josué muchos años atrás cuando
los dos fueron a espiar la tierra.

Cuando les llegó la oportunidad de conquistar la tierra prometida, Caleb pidió que Josué
la concediera la oportunidad de conquistar la ciudad de Hebrón. El corazón de Caleb
debía estar palpitando al recordar la promesa de Moisés de darle dicha ciudad, la cual era
una fortaleza de gigantes conocida como Anakim. Caleb quería poseer lo que legalmente
le correspondía. Pero habían de por medio tremendos obstáculos que vencer. El lugar
que Caleb escogió era probablemente el más difícil de conquistar en todo Israel. Era una
ciudad ubicada en una alta montaña fortaleza, al sur de Jerusalén. Más tarde llegaría a
ser la capital de la tribu de Judá.

Notemos los pasos básicos que Caleb tomó a la luz de la eternidad a fin de convertir su
sueño en realidad:

A. El identificó lo que quería. Caleb sabía exactamente lo que quería. El no llegó a Josué
con peticiones vagas. El declaró específicamente que estaba dispuesto a hacer todo lo
que fuera necesario para conquistar la ciudad.

Obviamente Dios sabe cuáles son nuestras necesidades antes de que se las pidamos.
Pero no hay nada más importante que estar dispuesto a pedir específicamente. Muchas
personas oran por generalidades en vez de pedir específicamente. Si usted tiene una
necesidad, identifique claramente su necesidad, y exprésela a Dios.

B. El se enfocó en lo que se le había prometido. A pesar de que había tenido que esperar
45 años para el cumplimiento de la promesa que Moisés le hizo, Caleb nunca perdió de
vista lo que se le prometió. Aparentemente él había vista Hebrón en su primera visita a la
tierra de Canaán. Esta montaña rocosa había llamado tanto su atención que nunca se
olvidó de ella. Aun en esos difíciles días vagando en el desierto del Sinaí, su corazón
seguía latiendo esperando el día cuando este lugar sería suyo.

C. El hizo que Dios y solo Dios fuera su fuente. La clave del éxito de Caleb no era
solamente su determinación, sino su firme convicción de que Dios era la fuente del
cumplimiento de esta promesa. El sabía que la promesa sería cumplida porque él sabía
quién la había hecho. Una promesa es buena tan sólo como la palabra del que la hace.
Por lo tanto, si Dios le ha hecho una promesa a usted, entonces usted tiene toda la razón
para creer que será cumplida.

D. El decidió nunca dejar de creer. Tres veces en el capítulo 14 de Josué leemos que
Caleb seguía fielmente al Señor (vv. 8,9, 14).

Dame ese monte, DAME ESA TIERRA,DAME ESOS GIGAMTES, VOY POR MI PROMESA

YO VOY CON JEHOVA YO VOY CON DIOS.. Y SI NO ES CON DIOS ..


LAS PROMESAS DE DIOS A TU VIDA

Levítico 26:11-12
Yo pondré mi morada entre ustedes, y mi alma no los abominará. Andaré entre ustedes y
seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo (Lev 26:11-12).
Josué 1:5
Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré
contigo; no te dejaré ni te desampararé (Jos 1:5).
Josué 1:8
Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley; más bien, medita en él de día y de noche,
para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito y todo te saldrá
bien (Jos 1:8).
Salmos 1:1-3
Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos ni se detiene en el
camino de los pecadores ni se sienta en la silla de los burladores. Más bien, en la ley del
SEÑOR está su delicia, y en ella medita de día y de noche. Será como un árbol plantado
junto a corrientes de aguas que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae. Todo lo que hace
prosperará (Sal 1:1-3).
Salmos 32:8
Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar. Sobre ti fijaré mis ojos (Sal
32:8).
Salmos 34:7
El ángel del SEÑOR acampa en derredor de los que le temen, y los libra (Sal 34:7).
Salmos 41:1
¡Bienaventurado el que se preocupa del pobre! En el día malo lo librará el SEÑOR (Sal
41:1).
Salmos 67:6
La tierra dará su fruto; nos bendecirá Dios, el Dios nuestro (Sal 67:6).
Salmos 84:11-12
Porque sol y escudo es el SEÑOR Dios; gracia y gloria dará el SEÑOR. No privará del bien
a los que andan en integridad. Oh SEÑOR de los Ejércitos, ¡bienaventurado el hombre que
confía en ti! (Sal 84:11-12).

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