Teoría del color
El artista, al igual que el físico, reconoce tres colores primarios: el rojo, el amarillo, y el azul. Al
mezclarlos, se obtienen los tres colores primarios: verde violeta y naranja, que resulta de la
combinación de los primarios. Ésto ocurre en los laboratorios, cuando se trabaja con luz pura,
sin embargo, los resultados obtenidos del pintor pueden ser bastante diferentes; ya que el
artista combina pigmentos químicos y no colores puros, por ejemplo, la mezcla del azul y rojo
puede dar un marrón el lugar del violeta esperado.
La percepción del color
El color percibido tiene tres propiedades esenciales para el artista: el matiz, el brillo (llamado
generalmente tono) y la saturación. El matiz está relacionado con el nombre del color: verde,
azul, rojo, etc. El tono es su calidad de oscuro o claro (brillo), y la saturación es su pureza o
densidad aparentes: un color muy saturado parece puro e intenso. La saturación puede
reducirse mezclando pigmento gris con el color o añadiendo brillo.
Una de las tareas del pintor es perfeccionar constantemente su comprensión y su percepción
de la luz y el color. Los colores despiertan en nosotros una impresión de movimiento: avanzan
o retroceden. Los tonos fríos, como el azul, avanzan; los tonos cálidos, como la gama de los
rojos, retroceden. Otro factor a tener en cuenta es que este efecto viene determinado también
por la cantidad; no despierta la misma sensación una pequeña mancha roja que una gran
superficie pintada de este color.
Los artistas nunca llegan a aprenderlo todo acerca de las potencialidades del color. Todos los
movimientos artísticos nuevos se han caracterizado por un empleo original de la luz y el color.
Mezcla de los colores en la paleta
La variedad de colores disponibles para el que empieza a pintar a la acuarela es forzosamente
limitada, ya que no resulta fácil encontrar de una sola vez todos los colores deseados. Es
preciso, por tanto, obtener los tonos mezclando en la paleta los diez o quince colores más
usuales. Fundamental cara a esta operación es saber analizar los colores que se trata de
reproducir, descomponiéndolos en sus elementos. También tiene una gran importancia el
conocer los pigmentos que componen cada color.
• Mezclando los seis colores del aspectro (amarillo, naranja, rojo, verde, azul y violeta) a la vez
se obtiene un color pardo oscuro, casi marrón; combinando en partes iguales las parejas de
colores opuestos (amarillo + violeta, rojo + verde, naranja + azul) resulta una gama de colores
neutros y cálidos. Todos ellos se pueden aclarar añadiendo un poco de blanco o un toque de
amarillo.
Para oscurecerlos, lo lógico sería pensar en el negro; sin embargo, éste proporciona al color un
tono gris que termina confiriéndole un aspecto sucio, haciéndole perder el tono y la
luminosidad. Es
• Aunque se puede utilizar el negro para oscurecer el rojo, el azul y el verde, añadiendo
también un poco de un tono más oscuro del mismo color, no es posible hacer lo mismo con el
amarillo que, mezclado con el negro, se convierte en verde.
• Mezclando el amarillo y el negro en distintas proporciones se obtiene una amplia gama de
verdes; se recordará que el verde resulta de la unión del amarillo y del azul, y que es distinto
según predomine uno u
otro de estos colores.
• Además de las mezclas resultantes de los colores primarios, es interesante conocer las que se
pueden obtener combinando en parejas y a partes iguales los colores del espectro: amarillo y
rojo, rojo y violeta, azul y verde, verde y amarillo. Si se combinan en distintas
proporciones, se obtienen muchas variaciones de tono, que pueden multiplicarse añadiendo a
la mezcla un poco de blanco.
• Los colores “pastel”, en los empastes al óleo, se obtienen añadiendo un poco de color al
blanco de fondo.
• Los colores “crema” se obtienen mezclando blanco, en cantidad predominante, con
proporciones menores de amarillo y rojo, y añadiendo, si se desea, un toque de negro.
• Los colores "grises” se obtienen de la unión del blanco (en proporción como mínimo de 3 a 1)
con el negro. Los grises más cálidos se consiguen añadiendo un toque de rojo, y los más ricos
mezclando, por ejemplo, rojo, verde y amarillo en distintas proporciones.
• En muchas ocasiones, un toque de negro puede darle
brillo al color.