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INFORME Labores Culturales

El documento describe las principales labores culturales necesarias para el mantenimiento de un huerto, incluyendo el trasplante, raleo, aporque, repique y riego. Explica en detalle cada labor, como cuándo y cómo realizarlas para asegurar el óptimo crecimiento de las plantas y maximizar la producción.
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INFORME Labores Culturales

El documento describe las principales labores culturales necesarias para el mantenimiento de un huerto, incluyendo el trasplante, raleo, aporque, repique y riego. Explica en detalle cada labor, como cuándo y cómo realizarlas para asegurar el óptimo crecimiento de las plantas y maximizar la producción.
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SERVICIO NACIONAL DE APRENDIZAJE

TECNÒLOGO EN PRODUCCIÒN AGROPECUARIA ECOLÒGICA

FICHA: 2067697_1

¨PLANIFICACIÒN DE FINCA´´

INSTRUCTOR

ANCIZAR GUERRERO

APRENDIZ

GINNA VANESSA REYES LEON

CUIDAD: SAN GIL SANTANDER, COLOMBIA

FECHA: 08/11/2021
LABORES CULTURALES

¿Qué son las labores culturales?

Las labores culturales son todas las actividades que se deben realizar en el huerto, desde la
siembra hasta la cosecha, para que se desarrollen sin ningún problema las plantas y se optimice la
producción

¿Qué es la densidad de siembra?


La densidad en ecología se refiere al número de individuos de una especie que existe por unidad
de área, por ejemplo, número de elefantes
por kilómetro cuadrado en las sabanas
africanas.

En el caso de la agricultura nos referimos al


número de individuos que fueron
sembrados por unidad de área, por ejemplo
70.000 semillas de maíz por hectárea. Este
número se diferencia de la población de
plantas por hectáreas la cual se refiere al
número de plantas que existe de
determinado cultivo en un momento dado.
¿Cómo se mide la densidad de siembra?

La densidad de siembra se mide en número de semillas o


plántulas por hectárea, la mayor densidad de siembra la
tenemos en el caso de la cebolla con riego de pivote
central que puede sembrarse en una población de hasta
un millón de plantas por hectárea, en el caso del maíz
puede ser por ejemplo 70.000 semillas por hectárea o en
el caso del tomate 25.000 plantas por hectárea o en el
caso de la naranjas 640 plantas por hectárea y finalizando
los ejemplos podemos decir en el caso del cultivo del
cocotero son suficientes solo 125 plantas por hectárea.

¿Cuáles son las labores culturales?


Las labores culturales detalladas a continuación son las más básicas y necesarias para el
mantenimiento del huerto.

1. Trasplante:
El trasplante es la acción de llevar una planta que se encuentra creciendo en la almaciguera* a un
lugar más amplio o al lugar donde completará su ciclo de vida.

El momento ideal para realizar el trasplante es cuando la planta tiene entre 4 y 6 hojas verdaderas.
Recuerda que las dos primeras hojas de la planta se llaman cotiledones y estas se consideran hojas
falsas.

Cuando la planta ya cuenta con 4 a 6 hojas verdaderas y se va a proceder a realizar un trasplante,


primero se deberá regar muy bien la almaciguera. Una vez que la tierra de la almaciguera se
encuentre bien húmeda, proceda - con una palita pequeña - a dibujar un cuadrado en la tierra
alrededor del planta y quitar esta desde el fondo, cuidadosamente y como si fuera una rebanada
de torta.

La planta se adecuara rápidamente al nuevo terreno si mantenemos envueltas sus raíces en un


poco de la tierra del almacigo. El montón de tierra que tienen las raíces de la planta al sacarla de la
almaciguera se denomina pan de tierra. Mientras más pan de tierra se conserve sobre las raíces,
más rápido prenderá la planta en su terreno definitivo.

En el caso que se haya almacigado una semilla en un envase individual (vaso, botella, bolsita, etc.)
se debe primero humedecer muy bien la tierra y después colocar el tallo de la planta entre los
dedos y voltear suavemente el envase. Realice este trabajo cuidadosamente para así retener la
mayor cantidad del pan de tierra sobre las raíces.

¿Cuán profundo debo trasplantar?


Para realizar un trasplante al terreno definitivo, se debe hacer un hoyo lo suficientemente ancho y
profundo para que al enterrar la planta ésta no se doble, los cotiledones queden enterrados y el
tallo quede firme y recto.

La distancia entre hoyos se deberá definir de acuerdo al tamaño que tendrá la planta adulta. Para
esto, lo más práctico es imaginarse la planta adulta según tus conocimientos de la misma y estimar
su radio de crecimiento.

Una vez que la planta se encuentre dentro el hoyo, se recomienda presionarla en el suelo con las
manos o los dedos. Esto ayudará a que las raíces hagan contacto con el nuevo terreno y se
acomode mejor desde un inicio. Recuerda que la fuerza utilizada para esta labor dependerá del
tamaño de la planta: en cuanto más pequeña la planta aplique menos presión.

Después de un trasplante, es muy importante regar la planta para que esta no se debilite en su
terreno definitivo. Se recomienda realizar los trasplantes en las tardes, antes de que el sol se
esconda o en días nublados, para evitar que la planta se deshidrate con el sol directo.

Recuerda que después de realizar un trasplante, es normal que la planta se marchite. Tardará
entre 1 a 2 días en recuperarse.

2. Raleo
El raleo es la acción de dar espacio a las plantas, quitando de su alrededor aquellas plantas que
están más débiles o demasiado cerca. Esta labor ayuda a garantizar que cada planta cuente con el
espacio adecuado que requiere para su crecimiento. Por lo general esta labor cultural se realiza en
cultivos cuya siembra ha sido a chorro continuo* como en el caso del nabo, la remolacha, la
zanahoria, y entre otros, el rabanito.

El raleo se realiza para que la raíz de la planta seleccionada pueda desarrollarse adecuadamente y
logre su potencial productivo en el transcurso de su ciclo de vida. El momento más indicado para
realizar el raleo es cuando las plantas tienen no más de 2 o 4 hojas verdaderas ya que al seguir
siendo tiernas es más fácil retirarlas de la tierra sin dañar todo a su alrededor. Se recomienda
retirar las plantas menos
favorecidas pellizcando desde el tallo la planta ya que no es necesario retirarla desde su raíz. Lo
más importante es retirar la planta débil sin dañar la planta fuerte, ni sus raíces ni su tallo.

Se recomienda NO trasplantar las plantas que han sido retirados ya que es muy probable que sus
raíces estén dañadas, por lo que la planta no crecerá en condiciones óptimas y será más
susceptible a plagas y pestes.

3. Aporque
El aporque es la acción de amontonar tierra alrededor del tallo (al pie de la planta) para fortalecer
el tallo y permitir un crecimiento ideal. Realizar esta labor cultural sencilla le dará grandes
beneficios al cultivo incluyendo:

 Fortalecer el tallo
 Generar mayor resistencia
al ataque de plagas y
enfermedades
 Promover el crecimiento
de hojas nuevas
 Estimular el desarrollo de
frutos o tubérculos
 Retener humedad para la
planta
 Proteger los cultivos de
las heladas

4. Repique
El repique consiste en cambiar las plantas que no se han desarrollado bien después del trasplante,
por nuevas. Esta labor se realiza para no
tener espacios vacíos en el huerto como
también para retirar plantas débiles,
dañadas o enfermas que pueden afectar
a las demás. Para contar con plantas
para la labor de repique, es bueno
siempre tener la almaciguera llena de
plantas. En caso de haber realizado una
siembra directa*, identificar los lugares
donde la semilla no ha germinado y
coloque una nueva.

5. Riego
El riego es una de las labores culturales más importantes dentro del huerto porque de ello
depende el crecimiento y el
desarrollo de las plantas. Esta labor
debería realizarse temprano en la
mañana o en horas de la tarde,
cuando ya se haya escondido el sol.
Esto evita la evaporación del agua.

Se recomienda regar directamente


al suelo, no a las hojas de la planta,
ya que son las raíces las que van a
asimilar el agua y llevarla al resto de
la planta. Cuando se riegan las
hojas, se corre el riesgo de que las
gotas quemen la hoja.

6. Tutorado
El tutorado es una labor que se debe realizar con las plantas que rastrean y que trepan como ser
el tomate, la arveja y el pepino. El propósito del tutorado es mantener a la planta en posición
vertical y así evitar daño a los frutos durante la fase productiva de la planta. Este trabajo también
ayuda a evitar plagas y enfermedades.

Para realizar el tutorado se puede utilizar una variedad de materiales incluyendo: lana, palos,
alambres, mallas u otros.
7. Deshierbe
El deshierbe consiste en retirar plantas no deseadas, conocidas como mala hierba, del huerto.
Estas plantas son retiradas porque pueden ocasionar desventajas a la producción del huerto
porque compiten con las hortalizas por nutrientes, sol y agua y a menudo atraen plagas y
enfermedades.

Se recomienda realizar esta labor manualmente y


cuando la mala hierba aún está pequeña o mejor
aún, si acaba de germinar. En esta etapa de
crecimiento inicial, la mala hierba es sencilla de
retirar ya que no está adherida con fuerza al suelo.
Caso contrario, si el deshierbe se realiza cuando la
mala hierba es adulta, las raíces estarán más
adheridas al suelo por lo que es posible que esta se
quede en el suelo y la planta vuelva a brotar.

8. Podas
La poda consiste en realizar cortes a una planta para favorecer su desarrollo. Existen dos tipos de
poda: la de sanidad y la de producción.

La poda de sanidad

consiste en cortar partes de la planta que están afectadas por alguna enfermedad (como ser
hongo o bacteria) o por un insecto plaga. Esta labor se realiza para evitar que el resto del cultivo se
contagie y se lleva a cabo con jera. Recuerda desinfectar con alcohol o fuego tus utensilios
después de realizar este trabajo para evitar contagiar otras plantas en el futuro al exponerlas a
herramientas infectadas

La poda de producción

consiste en realizar las mismas labores que las que se realizan para la poda de sanidad, pero con el
objetivo de:

• Estimular la producción de más frutos (Ej: tomate o árboles frutales)

• Estimular el desarrollo de raíces (Ej: zanahoria, nabo, rábano)

• Estimular el desarrollo de las hojas (Ej: acelga)

• Evitar el engrosamiento del tallo (Ej: apio)


Para estimular la producción de más frutos se deberá eliminar el exceso de hojas y de algunas
flores para que la planta utilice la mayor cantidad de su energía en generar frutos grandes y
jugosos. Al quitar el exceso de hojas también le llegará más luz a los frutos, lo que favorecerá la
maduración de estos.

Para estimular el desarrollo de raíces se deberá reducir el exceso de hojas grandes, que por lo
general son las que están en los extremos de la planta. Al reducir la cantidad de hojas maduras
que tiene una planta, ocasionamos que la raíz (lo que se cosechará) desarrolle más. Es importante
no quitar las hojas del centro ya que estos son brotes nuevos y el removerlas puede debilitar la
planta. Después de quitar las hojas se deberá también aporcar la planta con tierra para que esta
quede bien asentada en el suelo.

Para estimular el desarrollo de las hojas se deberá realizar una cosecha constante de los tallos,
desde los extremos hacia el centro. Es importante no quitar los tallos del centro ya que estos son
brotes nuevos y removerlas puede debilitar la planta. El no cosechar las hojas centrales también
evitará el engrosamiento del tallo y favorecerá la producción constante de hojas.

El M.I.P. se realiza haciendo un uso adecuado e integral de estrategias para proteger los cultivos
de ataques de plagas, incluyendo: enfermedades, hierba mala e insectos. Aquí se presentan
estrategias orgánicas ya que el uso de agroquímicos es nocivo para la salud y dañino al medio
ambiente.

El Control Biológico consiste en hacer uso de los enemigos naturales de los insectos - como por
ejemplo mariquitas, mantis religiosas, arañas, avispas. Estos seres se consideran amigos del huerto
ya que se alimentan de insectos que causan daño a los cultivos.

El Control Cultural consiste en la implementación de un conjunto de labores dentro del huerto


para reducir el ataque de plagas.

El Control Manual y Físico consiste en eliminar plagas a mano: sacándolas individualmente para
luego echarlas lejos del huerto o matarlas. Este método demanda repetición y constancia, pero
garantiza buenos resultados.

El Control Etológico consiste en hacer uso de trampas - de luz, color, agua, cebos y otros – para
alejar a los insectos plaga

El Control con Productos Naturales consiste en preparar extractos caseros en base a plantas para
el fumigado de los cultivos. Estos productos no son nocivos para la salud, ni tampoco al medio
ambiente, por lo que se pueden preparar en casa sin riesgos. Dependiendo de los insumos
utilizados, se recomienda proteger la piel con guantes y utilizar un barbijo durante la preparación y
la aplicación.

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