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Control Fiscal y Responsabilidad Fiscal

Este documento presenta una sentencia de la Corte Constitucional Colombiana sobre el proceso de responsabilidad fiscal y el control fiscal de contratos estatales. La Corte establece que el control fiscal se ejerce de manera posterior y selectiva sobre la gestión fiscal y ahora incluye la vigilancia integral de las actividades relacionadas con los bienes públicos. Asimismo, determina que las contralorías pueden ejercer control fiscal sobre los contratos estatales una vez finalizados los trámites de legalización y una vez liquidados los contratos. Finalmente, la Corte conclu

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Control Fiscal y Responsabilidad Fiscal

Este documento presenta una sentencia de la Corte Constitucional Colombiana sobre el proceso de responsabilidad fiscal y el control fiscal de contratos estatales. La Corte establece que el control fiscal se ejerce de manera posterior y selectiva sobre la gestión fiscal y ahora incluye la vigilancia integral de las actividades relacionadas con los bienes públicos. Asimismo, determina que las contralorías pueden ejercer control fiscal sobre los contratos estatales una vez finalizados los trámites de legalización y una vez liquidados los contratos. Finalmente, la Corte conclu

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Sentencia C-648/02

PROCESO DE RESPONSABILIDAD FISCAL DE CONTRALORIA-Control


posterior y selectivo

CONTROL FISCAL-Ejercicio

CONTROL FISCAL-Posterior y selectivo

El control fiscal ya no se ejerce a partir del análisis numérico legal del gasto
público sino que ahora vigila la gestión fiscal de la administración y de los
particulares o entidades que manejen fondos o bienes públicos. Se ejerce en
forma posterior y selectiva conforme a los procedimientos, sistemas y
principios que establezca la ley. De acuerdo con este mandato, por ser
posterior se realiza una vez se hayan ejecutado las distintas operaciones,
actividades y procesos que serán objeto de control, y al ser selectivo, significa
que no se revisan todas y cada una de las actuaciones administrativas
adelantadas por quienes realizan gestión fiscal, sino que utilizando la técnica
de muestreo, se examina solamente un grupo representativo de operaciones,
cuentas u otros procesos relacionados con el gasto público que, a juicio de las
Contralorías, sea suficiente para extraer conclusiones sobre los asuntos
atinentes al control fiscal.

CONTROL FISCAL-Integral/GESTION FISCAL-Vigilancia

La vigilancia de la gestión fiscal se ejerce de manera integral puesto que


ahora incluye el conjunto de actividades económicas, jurídicas y tecnológicas,
tendientes a la adecuada y correcta adquisición, planeación, conservación,
administración, custodia, explotación, enajenación, consumo, adjudicación,
gasto, inversión y disposición de los bienes públicos, así como la recaudación,
manejo e inversión de sus rentas, en orden a cumplir los fines esenciales del
Estado. La vigilancia de la gestión fiscal incluye también el ejercicio de un
control financiero, de gestión y de resultados, fundado en los principios de
legalidad, eficiencia, economía, eficacia, equidad, imparcialidad, moralidad,
transparencia, publicidad y la valoración de los costos ambientales.

GESTION FISCAL-Finalidad de vigilancia

La vigilancia de la gestión fiscal tiene como fin la protección del patrimonio


público, la transparencia en todas las operaciones relacionadas con el manejo
y utilización de los bienes y recursos públicos, y la eficiencia y eficacia de la
administración en el cumplimiento de los fines del Estado. Estas medidas se
enmarcan por la concepción del Estado social de derecho, fundado en la
prevalencia del interés general, y propenden por el cumplimiento de los fines
esenciales del Estado.
CONTROL FISCAL EN CONTRATO ESTATAL-Exclusión de
intervención antes del perfeccionamiento/CONTROL FISCAL-No
coadministración

Las Contralorías no pueden participar en el proceso de contratación, puesto


que su función empieza justamente cuando la Administración culmina la suya,
esto es, cuando ha adoptado ya sus decisiones. Tampoco pueden interferir ni
invadir la órbita de competencias propiamente administrativas ni asumir una
responsabilidad coadministradora, lo cual está prohibido expresamente por la
Carta Política al señalar en el artículo 267 que la Contraloría no tendrá
funciones administrativas distintas de las inherentes a su propia organización.
De esta forma, al excluir la intervención de las autoridades fiscales antes del
perfeccionamiento del contrato, se evita que se incurra en el mismo vicio que
el constituyente quiso acabar: la coadministración.

CONTROL FISCAL EN CONTRATO ESTATAL-Ejercicio cuando culminen


trámites de legalización/CONTROL FISCAL EN CONTRATO ESTATAL-
Ejercicio ante perfeccionamiento

El control fiscal sobre los contratos estatales bien podrá ejercerse cuando la
administración culmina todos los trámites administrativos de legalización del
contrato, sin que esta actuación desnaturalice la función a cargo de las
contralorías ni vulnere los parámetros constitucionales sobre estos tópicos.
Por consiguiente, el perfeccionamiento del contrato es el momento a partir del
cual tales actos nacen a la vida jurídica y pueden ser objeto del control
posterior, como lo ordena la Constitución y lo ha reconocido esta
Corporación.

CONTROL FISCAL-Oportunidad para ejercicio

CONTROL FISCAL-Momentos distintos de ejercicio

RESPONSABILIDAD-Tipos diferentes

RESPONSABILIDAD FISCAL-Finalidad/RESPONSABILIDAD FISCAL-


Características esenciales

En relación con la responsabilidad fiscal, su finalidad es la de resarcir el


patrimonio público por los detrimentos causados por la conducta dolosa o
culposa de los servidores públicos que tenga a su cargo la gestión fiscal. Sus
características esenciales son las de ser una modalidad de responsabilidad
autónoma e independiente, de carácter administrativo y de contenido
patrimonial o resarcitorio.

RESPONSABILIDAD FISCAL-Naturaleza y autonomía


ACCION DE RESPONSABILIDAD FISCAL-Carácter autónomo y
resarcitorio/ACCION DE RESPONSABILIDAD FISCAL-
Compatibilidad con responsabilidad que deduzcan otras autoridades

El carácter autónomo y resarcitorio de la acción de responsabilidad fiscal a


cargo de las contralorías es compatible con la responsabilidad que deduzcan
otras autoridades judiciales o administrativas en relación con el cumplimiento
irregular o el incumplimiento de las obligaciones que surjan de los contratos
estatales, sin que este ejercicio comporte la determinación de un tipo de
responsabilidad diferente de la fiscal, ni implique la vulneración del derecho
al debido proceso o el desconocimiento del principio de separación de poderes
puesto que ellas versan sobre diferentes conductas o bienes jurídicos objeto de
protección.

ACTIVIDAD CONTRACTUAL-Constitución de ciertas garantías para


ejecución

CONTRATACION ESTATAL-Régimen de garantías

CONTRATACION ESTATAL-Objeto del régimen de garantías

El objeto de las garantías lo constituye entonces la protección del interés


general, en la medida en que permiten resarcir el detrimento patrimonial que
se ocasione al patrimonio público por el incumplimiento de las obligaciones
adquiridas por el contratista, por la actuación del servidor público encargado
de la gestión fiscal, por el deterioro o pérdida del bien objeto de protección o
por hechos que comprometan su responsabilidad patrimonial frente a terceros.

ACTIVIDAD CONTRACTUAL-Tipos de garantías

PROCESO DE RESPONSABILIDAD FISCAL-Vinculación de compañía de


seguros en calidad de tercero civilmente responsable

Cuando el legislador dispone que la compañía de seguros sea vinculada en


calidad de tercero civilmente responsable en los procesos de responsabilidad
fiscal, actúa en cumplimiento de los mandatos de interés general y de finalidad
social del Estado. El papel que juega el asegurador es precisamente el de
garantizar el pronto y efectivo pago de los perjuicios que se ocasionen al
patrimonio público por el servidor público responsable de la gestión fiscal,
por el contrato o el bien amparados por una póliza.

PROCESO DE RESPONSABILIDAD FISCAL-Finalidad de la vinculación del


garante/PROCESO DE RESPONSABILIDAD FISCAL-Objeto de vinculación
de compañía de seguros en calidad de tercero civilmente responsable

La vinculación del asegurador establecida en la norma acusada, además del


interés general y de la finalidad social del Estado que representa, constituye
una medida razonable, en ejercicio del amplio margen de configuración
legislativa. Atiende los principios de economía procesal y de la función
administrativa. Además, evita un juicio adicional para hacer efectivo el pago
de la indemnización luego de la culminación del proceso de responsabilidad
fiscal, con lo cual se logra, en atención de los principios que rigen la función
administrativa, el resarcimiento oportuno del daño causado al patrimonio
público.

CONTROL FISCAL EN CONTRATO ESTATAL-Momentos para ejercicio

Las contralorías sí pueden ejercer control fiscal sobre los contratos estatales,
en dos momentos, a) una vez concluidos los trámites administrativos de
legalización de los contratos y b) una vez liquidados o terminados los
contratos; tal actuación no constituye vulneración del carácter posterior del
control asignado a estos organismos por los artículos 267 y 272 de la
Constitución Política.

CONTROL FISCAL-Determinación de responsabilidad con ocasión de la


gestión

La naturaleza y el carácter administrativo, resarcitorio y autónomo del control


fiscal permiten la determinación de responsabilidad fiscal con ocasión de la
gestión fiscal, lo cual no significa que las contralorías invadan órbitas de
competencia de otras autoridades que tengan a cargo la determinación de
otros tipos de responsabilidad de los servidores públicos o de particulares,
incluso por una misma actuación.

PROCESO DE RESPONSABILIDAD FISCAL-Vinculación de compañías de


seguros

La vinculación de las compañías de seguros en los procesos de


responsabilidad fiscal representa una medida legislativa razonable en aras de
la protección del interés general y de los principios de igualdad, moralidad,
eficiencia, economía, celeridad, imparcialidad y publicidad de la función
pública.

Referencia: expediente D-3918

Demanda de inconstitucionalidad contra los


artículos 44 y 61 de la Ley 610 de 2000

Demandantes: Martha Lucía García Tavera


y Alfonso Beltrán García

Magistrado Ponente:
Dr. JAIME CÓRDOBA TRIVIÑO
Bogotá, D.C., trece (13) de agosto de dos mil dos (2002)

La Sala Plena de la Corte Constitucional en cumplimiento de sus atribuciones


constitucionales y de los requisitos de trámite establecidos en el Decreto 2067
de 1991, ha proferido la siguiente

SENTENCIA

en relación con la demanda de inconstitucionalidad presentada por los


ciudadanos Martha Lucía García Tavera y Alfonso Beltrán García contra los
artículos 44 y 61 de la Ley 610 de 2000.

I. NORMAS DEMANDADAS

A continuación se transcribe el texto de las normas objeto de proceso, de


acuerdo con su publicación en el Diario Oficial No. 44.133 del 18 de agosto de
2000.
"LEY 610 DE 2000
(agosto 15)

por la cual se establece el trámite de los procesos de responsabilidad fiscal de competencia


de las contralorías.

El Congreso de Colombia

DECRETA:

Artículo 44. Vinculación del garante. Cuando el presunto responsable, o el bien o contrato
sobre el cual recaiga el objeto del proceso, se encuentren amparados por una póliza, se
vinculará al proceso a la compañía de seguros, en calidad de tercero civilmente responsable, en
cuya virtud tendrá los mismos derechos y facultades del principal implicado.

La vinculación se surtirá mediante la comunicación del auto de apertura del proceso al


representante legal o al apoderado designado por éste, con la indicación del motivo de
procedencia de aquella.

Artículo 61. Caducidad del contrato estatal. Cuando en un proceso de responsabilidad fiscal
un contratista sea declarado responsable, las contralorías solicitarán a la autoridad
administrativa correspondiente que declare la caducidad del contrato, siempre que no haya
expirado el plazo para su ejecución y no se encuentre liquidado.

II. LA DEMANDA

Consideran los accionantes que los artículos demandados vulneran los


artículos 29, 113, 116, 117, 119, 121, 158, 267 y 268 de la Constitución
Política, en virtud de lo cual exponen las siguientes razones de
inconstitucionalidad.

1. Las normas acusadas desconocen el esquema constitucional sobre la


gestión y la responsabilidad fiscal a cargo de la Contraloría General de la
República, al extender la intervención de este organismo a los contratos
estatales en ejecución, a los contratistas y a los garantes de obligaciones
meramente contractuales, y al facultarla para establecer todo tipo de
responsabilidad frente a quienes no manejan fondos públicos.

Amparadas en las normas acusadas las contralorías adelantan juicios de


responsabilidad fiscal por actuaciones extracontractuales y contractuales, lo
cual puede acarrear decisiones contradictorias pues un contratista del Estado
puede ser absuelto por la jurisdicción administrativa o arbitral y condenado
por las contralorías.

2. El artículo 44 de la Ley 610 permite que se vincule a los garantes de


responsabilidad contractual y extracontractual a quienes embarga
previamente por el valor de las pólizas de cumplimiento, así estas pólizas sólo
se presten para garantizar la responsabilidad contractual.

Por su parte, el artículo 61 de la Ley 610 al no hacer distinción alguna entre los
contratistas que pueden ser fiscalmente responsables, vulnera el artículo 267
Superior que faculta a las contralorías para ejercer únicamente control fiscal
frente a particulares que manejen fondos o bienes de la Nación.

3. En los contratos estatales, con excepción de los contratos de


administración delegada, los particulares no manejan fondos públicos y por
eso no se les exige la garantía personal de manejo y cumplimiento sino otras
que garanticen el cumplimiento de sus obligaciones. Entonces las contralorías
desconocen el derecho al debido proceso, artículo 29 de la Constitución,
cuando juzgan a los contratistas o a sus garantes, so pretexto de una
responsabilidad fiscal, pues ellos sólo pueden ser juzgados por las
jurisdicciones administrativa o arbitral.

4. La intervención de las contralorías durante la ejecución de los contratos


que admite el artículo 61 de la Ley 610, contraría el principio constitucional
consagrado en el artículo 267, según el cual el control fiscal debe ser ejercido
en forma posterior.

III. INTERVENCIONES

1. Ana Lucía Pabón, en calidad de apoderada de la Contraloría General de la


República, presenta escrito para defender la constitucionalidad de las normas
impugnadas.
Aduce que la Contraloría General de la República, en ejercicio del control
fiscal que le asigna el artículo 267 de la Constitución para la vigilancia de la
gestión fiscal de la administración y de particulares o entidades que manejen
fondos o bienes de la Nación, tiene competencia, a través del proceso de
responsabilidad fiscal, para vincular a la compañía de seguros en calidad de
tercero civilmente responsable y puede solicitar a la autoridad administrativa
correspondiente la declaratoria de la caducidad del contrato cuando el
contratista haya sido declarado responsable, sin que se desborden con ello los
postulados de la Carta Política.

2. Doris Pinzón Amado, en su condición de apoderada de la Auditoría General


de la República, interviene para solicitar que se declare la exequibilidad de los
artículos demandados, pues es claro que los contratistas sí pueden ser
vinculados a los procesos de responsabilidad fiscal que se adelanten con el
objeto de recuperar los valores en que se ha visto afectado el patrimonio
público por pérdidas, mermas o deterioros ocasionados con su participación.
De igual forma resulta procedente vincular a las compañías aseguradoras que
hayan otorgado las garantías únicas de cumplimiento, debido a que ellas se
constituyen con el fin de respaldar la totalidad de las obligaciones adquiridas
por los contratistas.

3. Alejandro Venegas Franco, en representación de la Federación de


Aseguradores Colombianos FASECOLDA, intervino en el proceso para
coadyuvar la demanda, pero sólo en lo referente a la inconstitucionalidad del
artículo 44 de la Ley 610. En su criterio, este artículo es inconstitucional
porque la Contraloría no tiene competencia constitucional para extender el
ejercicio del control fiscal hasta los aseguradores de los contratistas; además
vulnera los derechos a la igualdad y al debido proceso y los principios de
separación de poderes y de unidad de materia.

IV. CONCEPTO DEL PROCURADOR GENERAL DE LA NACION

El Procurador General de la Nación solicita a la Corte declarar la exequibilidad


de los artículos 44 y 61 de la Ley 610 de 2000, pero sólo por las razones y
cargos contra ellos formulados.

Afirma que la Constitución Política autoriza a las contralorías para adelantar


procesos de responsabilidad fiscal por las pérdidas o deterioros que padezca
el erario público, ya sea que tengan origen contractual o extracontractual.

En esa medida, la vinculación de la compañía de seguros como tercero


civilmente responsable dentro del proceso de responsabilidad fiscal es una
consecuencia natural del vínculo que existe entre ésta y la persona, bien o
contrato asegurado.
Así mismo, solicitar a la administración contratante que declare la caducidad
de un contrato en ejecución no es una forma de coadministración ni de
ejercicio de un control simultáneo de la gestión fiscal, sino el resultado del
control posterior que ejercen las contralorías en la vigilancia y optimización de
la gestión fiscal, en los términos del artículo 65 de la Ley 80 de 1993.

V. CONSIDERACIONES DE LA CORTE CONSTITUCIONAL

Problemas jurídicos

1. De acuerdo con la demanda, la Corte debe resolver estos interrogantes:


¿Están facultadas las contralorías para ejercer control fiscal respecto de
contratos estatales en ejecución? ¿Cuál es la naturaleza de la responsabilidad
que determinan las contralorías en ejercicio del control fiscal? ¿Cuenta con
respaldo constitucional la facultad para que las contralorías vinculen como
terceros civilmente responsables a las compañías de seguros cuando el objeto
del proceso de responsabilidad fiscal recaiga sobre un presunto responsable,
bien o contrato amparados por una póliza?.

Con tal propósito se hará referencia a los principios constitucionales sobre el


control fiscal, al control fiscal sobre los contratos estatales, a la naturaleza de la
responsabilidad fiscal y a los fundamentos y objetivos de la garantía
contractual.

El control fiscal en la Constitución de 1991

2. La Constitución Política de 1991 modificó la oportunidad para ejercer el


control fiscal en Colombia, debido a los efectos negativos que reportaban las
actuaciones de los órganos de control en la administración nacional y en las
entidades territoriales.

En el sistema anterior eran frecuentes las críticas al carácter previo y


perceptivo del control fiscal, en particular por haberse transformado en
mecanismo de co-administración y en foco de corrupción. Estas características
fueron consideradas en los debates surtidos en el seno de la Asamblea Nacional
Constituyente y sirvieron como fundamento para reemplazar el control fiscal
1

previo y perceptivo por uno posterior y selectivo, que comprende un control


financiero, de gestión y de resultados, basado en la eficiencia, la economía, la
equidad y la valoración de los costos ambientales.

1 En los antecedentes constitucionales sobre la materia se encuentra la siguiente expresión, que ilustra
acerca de las ineficiencias del modelo de control fiscal imperante en la época: “El sistema de control previo
actualmente existente ha demostrado ser absolutamente ineficaz a la hora de preservar al patrimonio público
y, por el contrario, se ha convertido en un nocivo sistema de co-administración al que puede atribuirse gran
parte de responsabilidad en la extendida corrupción que hoy azota al Estado colombiano”. Gacetas
Constitucionales Nos. 27, 53, 77 y 109.
Dichas modificaciones quedaron plasmadas en el artículo 267 de la
Constitución, así:

El control fiscal es una función pública, que ejercerá la Contraloría General de la República,
la cual vigila la gestión fiscal de la administración y de los particulares o entidades que
manejen fondos o bienes de la Nación.

Dicho control se ejercerá en forma posterior y selectiva conforme a los procedimientos,


sistemas y principios que establezca la ley. Esta podrá, sin embargo, autorizar que, en casos
especiales, la vigilancia se realice por empresas privadas colombianas escogidas por
concurso público de méritos, y contratadas previo concepto del Consejo Estado.

La vigilancia de la gestión fiscal del Estado incluye el ejercicio de un control financiero, de


gestión y de resultados, fundado en la eficiencia, la equidad y la valoración de los costos
ambientales. En los casos excepcionales, previstos por la ley, la Contraloría podrá ejercer
control posterior sobre cuentas en cualquier entidad territorial.

Las disposiciones del artículo 267 se articulan con lo dispuesto en el artículo


119 de la Carta Política, según el cual “La Contraloría General de la
República tiene a su cargo la vigilancia de la gestión fiscal y el control de
resultado de la administración”.

3. Así entonces, el control fiscal ya no se ejerce a partir del análisis numérico


legal del gasto público sino que ahora vigila la gestión fiscal de la
administración y de los particulares o entidades que manejen fondos o bienes
públicos. Se ejerce en forma posterior y selectiva conforme a los
procedimientos, sistemas y principios que establezca la ley. De acuerdo con
este mandato, por ser posterior se realiza una vez se hayan ejecutado las
distintas operaciones, actividades y procesos que serán objeto de control, y al
ser selectivo, significa que no se revisan todas y cada una de las actuaciones
administrativas adelantadas por quienes realizan gestión fiscal, sino que
utilizando la técnica de muestreo, se examina solamente un grupo
representativo de operaciones, cuentas u otros procesos relacionados con el
gasto público que, a juicio de las Contralorías, sea suficiente para extraer
conclusiones sobre los asuntos atinentes al control fiscal. 2

4. A su vez, la vigilancia de la gestión fiscal se ejerce de manera integral puesto


que ahora incluye el conjunto de actividades económicas, jurídicas y
tecnológicas, tendientes a la adecuada y correcta adquisición, planeación,
conservación, administración, custodia, explotación, enajenación, consumo,
adjudicación, gasto, inversión y disposición de los bienes públicos, así como la
recaudación, manejo e inversión de sus rentas, en orden a cumplir los fines
esenciales del Estado.

2 El artículo 5º de la Ley 42 de 1993 hace referencia al carácter posterior y selectivo del control fiscal:
“ARTICULO 5o. Para efecto del artículo 267 de la Constitución Nacional se entiende por control posterior la
vigilancia de las actividades, operaciones y procesos ejecutados por los sujetos de control y de los resultados
obtenidos por los mismos. Por control selectivo se entiende la elección mediante un procedimiento técnico de
una muestra representativa de recursos, cuentas, operaciones o actividades para obtener conclusiones sobre
el universo respectivo en el desarrollo del control fiscal. Para el ejercicio del control posterior y selectivo las
contralorías podrán realizar las diligencias que consideren pertinentes”.
La vigilancia de la gestión fiscal incluye también el ejercicio de un control
financiero, de gestión y de resultados, fundado en los principios de legalidad,
eficiencia, economía, eficacia, equidad, imparcialidad, moralidad,
transparencia, publicidad y la valoración de los costos ambientales. 3

La jurisprudencia constitucional ha aludido al sentido y alcance de los


controles financiero, de gestión y de resultados. Entre otras, en la sentencia C-
623 de 1999, M.P. Carlos Gaviria Díaz, señaló la Corte que: “En el control
financiero se examina si los estados financieros reflejan el resultado de las
distintas operaciones hechas por una entidad y los cambios en su situación
financiera, comprobando que en la elaboración de los mismos y en las
transacciones y operaciones que los originaron, se observaron y cumplieron
las normas constitucionales y legales y las relacionadas con los principios y
reglas que rigen la contabilidad. En el control de gestión se analiza la
eficiencia y la eficacia de las entidades en la administración de los recursos
públicos, lo cual se lleva a cabo mediante la evaluación de los procesos
administrativos, la utilización de indicadores de rentabilidad pública y
desempeño, y la identificación de la distribución del excedente que éstas
producen, así como de los beneficiarios de su actividad. En el control de
resultados se establece el cumplimiento o logro de los objetivos, planes,
programas y proyectos de la administración, en un periodo determinado”.

De acuerdo con lo señalado, la vigilancia de la gestión fiscal tiene como fin la


protección del patrimonio público, la transparencia en todas las operaciones
relacionadas con el manejo y utilización de los bienes y recursos públicos, y la
eficiencia y eficacia de la administración en el cumplimiento de los fines del
Estado . Estas medidas se enmarcan por la concepción del Estado social de
4

derecho, fundado en la prevalencia del interés general, y propenden por el


cumplimiento de los fines esenciales del Estado. 5

A partir de las anteriores consideraciones generales en torno al control fiscal en


la Constitución de 1991, corresponde ahora referirse a los reparos de
inconstitucionalidad formulados por los actores.

El control fiscal sobre los contratos estatales

5. Estiman los demandantes que las normas acusadas desconocen el


esquema constitucional sobre vigilancia de la gestión fiscal (C.P., arts. 119 y
268 numerales 5 y 6) al extender la intervención de la contraloría a los
contratos estatales en ejecución, a los contratistas y a los garantes de
obligaciones meramente contractuales. Agregan que el artículo 65 de la Ley
80 de 1993 prohíbe la intervención de las contralorías en la contratación.

3 Cfr. Constitución Política, art. 267 y Ley 610 de 2000, art. 3º.
4 Cfr. Corte Constitucional. Sentencia C-623 de 1999, M.P. Carlos Gaviria Díaz.
5 Cfr. Constitución Política, Preámbulo y artículos 1º y 2º.
Sobre el particular debe señalarse, como ya lo ha expresado la Corte, que
efectivamente las Contralorías no pueden participar en el proceso de
contratación, puesto que su función empieza justamente cuando la
Administración culmina la suya, esto es, cuando ha adoptado ya sus
decisiones. Tampoco pueden interferir ni invadir la órbita de competencias
propiamente administrativas ni asumir una responsabilidad coadministradora,
lo cual está prohibido expresamente por la Carta Política al señalar en el
artículo 267 que la Contraloría no tendrá funciones administrativas distintas
de las inherentes a su propia organización. De esta forma, al excluir la
intervención de las autoridades fiscales antes del perfeccionamiento del
contrato, se evita que se incurra en el mismo vicio que el constituyente quiso
acabar: la coadministración. 6

Sin embargo, esta circunstancia no sirve de argumento para alegar la


improcedencia del control fiscal sobre los contratos estatales, el cual, por el
contrario, bien podrá ejercerse cuando la administración culmina todos los
trámites administrativos de legalización del contrato, sin que esta actuación
desnaturalice la función a cargo de las contralorías ni vulnere los parámetros
constitucionales sobre estos tópicos. Por consiguiente, el perfeccionamiento
del contrato es el momento a partir del cual tales actos nacen a la vida jurídica
y pueden ser objeto del control posterior, como lo ordena la Constitución (art.
267) y lo ha reconocido esta Corporación.

En efecto, acerca de la oportunidad para ejercer control fiscal sobre los


contratos estatales, la Corte, al analizar la constitucionalidad del artículo 65 de
la Ley 80 de 1993 , señaló lo siguiente:
7

En el artículo 65 de la ley 80/93, materia de acusación parcial, se prescribe en el primer


inciso, la intervención de las autoridades fiscales “una vez agotados los trámites

6 Cfr. Corte Constitucional. Sentencias C-113 de 1999, M.P. José Gregorio Hernández Galindo y C-623 de
1999, M.P. Carlos Gaviria Díaz. En la primera sentencia, al analizar la constitucionalidad del numeral 11 del
artículo 25 de la Ley 80 de 1993, la Corte expuso, entre otros argumentos, que “La tarea encomendada a
entes como las contralorías no es la de actuar dentro de los procesos internos de la Administración cual si
fueran parte de ella, sino precisamente la de ejercer el control y la vigilancia sobre la actividad estatal a partir
de su propia independencia, que supone también la del ente vigilado, sin que les sea permitido participar en
las labores que cumplen los órganos y funcionarios competentes para conducir los procesos que después
habrán de ser examinados bajo la perspectiva del control. De lo contrario, él no podría ejercerse
objetivamente, pues en la medida en que los entes controladores resultaran involucrados en el proceso
administrativo específico, objeto de su escrutinio, y en la toma de decisiones, perderían toda legitimidad para
cumplir fiel e imparcialmente su función”.
7 Señala lo siguiente el artículo 65 de la Ley 80 de 1993: “ARTICULO 65. DE LA INTERVENCION DE LAS
AUTORIDADES QUE EJERCEN CONTROL FISCAL. La intervención de las autoridades de control fiscal se
ejercerá una vez agotados los trámites administrativos de legalización de los contratos. Igualmente se
ejercerá control posterior a las cuentas correspondientes a los pagos originados en los mismos, para verificar
que éstos se ajustaron a las disposiciones legales.
Una vez liquidados o terminados los contratos, según el caso, la vigilancia fiscal incluirá un control
financiero, de gestión y de resultados, fundados en la eficiencia, la economía, la equidad y la valoración de
los costos ambientales.
El control previo administrativo de los contratos le corresponde a las oficinas de control interno.
Las autoridades de control fiscal pueden exigir informes sobre su gestión contractual a los servidores
públicos de cualquier orden”.
administrativos de legalización de los contratos”, y el control posterior de las cuentas
correspondientes a los pagos originados en los mismos, con el fin de verificar si éstos se
ajustaron a las disposiciones legales. En el segundo inciso se establece que una vez
liquidados o terminados los contratos, según el caso, la vigilancia fiscal incluirá un control
financiero, de gestión y de resultados, fundado en la eficiencia, la economía, la equidad y la
valoración de los costos ambientales. En el tercero se asigna el control previo
administrativo de los contratos a las oficinas de control interno, y en el cuarto se autoriza a
las autoridades de control fiscal para exigir informes a los servidores públicos, de cualquier
orden, sobre su gestión contractual, siendo el aparte subrayado el que se demanda, por las
razones que se resumieron en el acápite III de esta providencia.

Pues bien: el control fiscal sobre la actividad contractual de la administración pública, según
la disposición acusada, tiene lugar en dos momentos distintos: 1. una vez concluidos los
trámites administrativos de legalización de los contratos, es decir, cuando se ha
perfeccionado el acuerdo de voluntades, para vigilar la gestión fiscal de la administración y,
en general, el cumplimiento de las normas y principios que rigen la contratación estatal.
Igualmente, se deberá ejercer control posterior sobre las cuentas y pagos derivados del
contrato, y 2. una vez liquidados o terminados los contratos, para ejercer un control
financiero, de gestión y de resultados, fundado en la eficiencia, la economía, la equidad y la
valoración de los costos ambientales.8

Entonces, como lo expresó la Corte, el control fiscal puede ejercerse en dos


momentos distintos: una vez concluidos los trámites administrativos de
legalización de los contratos, para vigilar la gestión fiscal de la administración
y el cumplimiento de las normas y principios que rigen la contratación estatal,
o una vez liquidados o terminados los contratos, para ejercer un control
financiero, de gestión y de resultados, fundado en la eficiencia, la economía, la
equidad y la valoración de los costos ambientales.

Por lo tanto, diferente a la interpretación dada por los demandantes, las


contralorías sí están facultadas constitucionalmente para ejercer control fiscal
sobre los contratos estatales, lo cual no desconoce el carácter posterior que le
asigna el artículo 267 de la Constitución Política.

Naturaleza y autonomía de la responsabilidad fiscal

6. Consideran los demandantes que las normas acusadas facultan a las


contralorías para establecer todo tipo de responsabilidad, no solo fiscal, y
para que juzguen la responsabilidad contractual y extracontractual de
funcionarios y particulares, las cuales son de competencia de las autoridades
judiciales (C.P., arts. 113 y 116). Agregan que esta intromisión de las
contralorías producirá decisiones contradictorias frente a las que profieran
otras autoridades.

Al respecto, esta Corporación en diferentes ocasiones ha señalado que en el


ordenamiento jurídico existen diferentes tipos de responsabilidad, las cuales,
aunque se rijan por principios constitucionales comunes como el debido
8 Corte Constitucional. Sentencia C-623 de 1999, M.P. Carlos Gaviria Díaz.
proceso y los que regulan la actuación administrativa, son autónomas, tienen
objeto, naturaleza y finalidad propias y están reguladas por sistemas
legislativos diferentes. 9

En relación con la responsabilidad fiscal, su finalidad es la de resarcir el


patrimonio público por los detrimentos causados por la conducta dolosa o
culposa de los servidores públicos que tenga a su cargo la gestión fiscal. Sus
características esenciales son las de ser una modalidad de responsabilidad
autónoma e independiente, de carácter administrativo y de contenido
patrimonial o resarcitorio. 10

Estas calidades de la responsabilidad fiscal han sido consideradas y


admitidas durante los procesos de configuración legislativa y en la
jurisprudencia constitucional. Por ejemplo, en el informe ponencia para
primer debate al proyecto de ley en la Comisión Quinta del Senado se insistió
en la necesidad de otorgar un procedimiento autónomo a la responsabilidad
fiscal. En esa oportunidad se dijo que “Tanto el proyecto inicial como las
diversas ponencias son reiterativas en señalar la necesidad de regular de
manera integral el régimen de responsabilidad fiscal, estableciendo en
forma clara y precisa las reglas de procedimiento para su determinación. Sin
embargo, más allá del propósito laudable de suplir los vacíos y deficiencias de
la actual regulación contenida en la Ley 42 de 1993, existe una necesidad
mayor: la de imprimirle identidad propia a la función fiscalizadora, de manera
que la responsabilidad fiscal se consolide como una responsabilidad
autónoma, con sus procedimientos propios e independientes de otros tipos de
responsabilidad que existen en el ordenamiento jurídico” . 11

9 Las modalidades de responsabilidad más frecuentes a que puede dar lugar la actuación de los servidores
públicos y de los particulares en los casos que señale la ley, son las de carácter penal, disciplinaria,
patrimonial, política y fiscal. En la materia que ocupa la atención de la Corte, en diferentes escenarios se
alude a la sujeción a los principios y fundamentos constitucionales. Así por ejemplo, durante el trámite de
aprobación de la ley a la que pertenecen las normas acusadas (L. 610), se plantearon estos presupuestos en la
ponencia para primer debate en la Cámara de Representantes: “- Consagración en forma expresa del
sometimiento del proceso de responsabilidad fiscal a los principios que regulan el debido proceso y a los que
presiden la actuación de la administración, de manera que, de una parte, se brinden a los presuntos
responsables vinculados a investigaciones y los juicios fiscales todas las garantías para el ejercicio de su
derecho a la defensa y, de otra parte, las contralorías obren con celeridad, eficiencia, eficacia, economía e
imparcialidad en el trámite de estos procesos, que son los mismos atributos que dichos organismos evalúan
respecto de la gestión de las entidades vigiladas. (...) - Correlación entre el objeto del proceso de
responsabilidad fiscal y la atribución constitucional de la cual emana su fundamento legal, establecida en el
numeral 5º del artículo 267 de la Carta, en cuya virtud corresponde a los contralores establecer la
responsabilidad que se derive de la gestión fiscal, de manera que el establecimiento de aquélla por parte de
las contralorías está referida a una indebida o inadecuada gestión fiscal de la cual se derive un daño
patrimonial que afecte la hacienda pública. (...)”. En: Gaceta del Congreso No. 299 del 26 de noviembre de
1998, pág. 8
10 Cfr. Corte Constitucional. Sentencias C-189 de 1998, M.P. Alejandro Martínez Caballero, C-364 de
2001, M.P. Eduardo Montealegre Lynett y C-619 de 2001, M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra.
11 Gaceta del Congreso No. 177 del 31 de mayo de 2000, pág. 9. Sobre estas calidades, el parágrafo 1º del
artículo 4º de la Ley 610, establece que “La responsabilidad fiscal es autónoma e independiente y se entiende
sin perjuicio de cualquier otra clase de responsabilidad”. Para la Corte, “La responsabilidad fiscal se
entiende sin perjuicio de la responsabilidad disciplinaria y penal a que haya lugar. Por consiguiente, es
claro que dicho proceso no es ni puede calificarse como un proceso sancionatorio, pues tienen una
Así mismo, en la ponencia para segundo debate en la Cámara de
Representantes se señaló lo siguiente: “No cabe duda, pues, de la
conveniencia y oportunidad de esta reforma a la regulación del proceso de
responsabilidad fiscal, cuyos aspectos centrales son: - Reconocimiento del
carácter resarcitorio y administrativo del proceso, lo cual significa, de una
parte, que, si bien la responsabilidad es personal y subjetiva, la misma no
tiene carácter sancionatorio, y en tal virtud (...) la decisión con que concluya el
proceso es susceptible de impugnación ante la jurisdicción de lo contencioso
administrativo y que la primera fuente normativa a aplicar en lo no regulado
es, por consiguiente, el Código Contencioso Administrativo” . 12

De otro lado, en la jurisprudencia de esta Corporación se ha considerado


igualmente el carácter autónomo y resarcitorio de la responsabilidad fiscal.
Así por ejemplo, en la sentencia SU-620 de 1996, la Corte expresó que: “Dicha
responsabilidad no tiene un carácter sancionatorio, ni penal ni administrativo
(parágrafo art. 81, ley 42 de 1993). En efecto, la declaración de
responsabilidad tiene una finalidad meramente resarcitoria, pues busca
obtener la indemnización por el detrimento patrimonial ocasionado a la
entidad estatal. Es, por lo tanto, una responsabilidad independiente y
autónoma, distinta de la disciplinaria o de la penal que pueda corresponder
por la comisión de los mismos hechos. En tal virtud, puede existir una
acumulación de responsabilidades, con las disciplinarias y penales, aunque se
advierte que si se percibe la indemnización de perjuicios dentro del proceso
penal, no es procedente al mismo tiempo obtener un nuevo reconocimiento de
ellos a través de dicho proceso, como lo sostuvo la Corte en la sentencia C-
046/94”.

Posteriormente, en la sentencia C-189 de 1998, M.P. Alejandro Martínez


Caballero se señaló que “Los procesos de responsabilidad fiscal tienen claro
sustento constitucional. Así, la Carta señala que corresponde a la Contraloría
proteger el buen manejo de los fondos públicos, atribución que incluye la
posibilidad de adelantar juicios fiscales como los previstos por la norma
impugnada. La Corte señaló entonces que los juicios fiscales tienen
esencialmente una naturaleza resarcitoria, pues se busca que el funcionario
repare el daño causado al erario público por su conducta dolosa o culposa” . 13

naturaleza diferente. Además, éste proceso se inicia con posterioridad al fallo que se profiere en el proceso
de responsabilidad fiscal, por lo que se trata de dos procesos distintos, autónomos e independientes”.
Sentencia T-973 de 1999, M.P. Alvaro Tafur Gálvis.
12 Gaceta del Congreso No. 299 del 26 de noviembre de 1998, pág. 8. El legislador reconoce, igualmente,
que la responsabilidad fiscal tiene por objeto el resarcimiento de los daños ocasionados al patrimonio público
como consecuencia de la conducta dolosa o culposa de quienes realizan gestión fiscal mediante el pago de una
indemnización pecuniaria que compense el perjuicio sufrido por la respectiva entidad estatal (Art. 4º, Ley
610/2000).
13 En el mismo sentido en la sentencia C-364 de 2001, M.P. Eduardo Montealegre Lynett se dijo que “Si
los procesos de responsabilidad fiscal, son la forma por excelencia a través de la cual, las Contralorías
cumplen con su función fiscalizadora de la gestión de los dineros públicos, en nada se opone a la
7. De lo expuesto se infiere entonces que el carácter autónomo y resarcitorio
de la acción de responsabilidad fiscal a cargo de las contralorías es compatible
con la responsabilidad que deduzcan otras autoridades judiciales o
administrativas en relación con el cumplimiento irregular o el incumplimiento
de las obligaciones que surjan de los contratos estatales, sin que este ejercicio
comporte la determinación de un tipo de responsabilidad diferente de la fiscal,
ni implique la vulneración del derecho al debido proceso o el desconocimiento
del principio de separación de poderes, como lo alegan los demandantes,
puesto que ellas versan sobre diferentes conductas o bienes jurídicos objeto de
protección. No son admisibles, por ende, los cargos formulados en este
14

sentido.

Fundamento y objetivos de la garantía contractual

8. Los actores afirman que el artículo 44 demandado permite a las


contralorías embargar a los garantes por el valor total de las pólizas de
cumplimiento, las cuales sólo se prestan para garantizar la responsabilidad
contractual, pero no la responsabilidad fiscal. De esta manera, exceden las
facultades asignadas en la Constitución Política, en especial las contempladas
en los artículos 267 y 268.

En atención a este cuestionamiento debe considerarse que al Estado


constitucional y democrático, fundado en la prevalencia del interés general, le
asiste, como parte de sus fines esenciales, el deber de estar al servicio de la

Constitución que la ley permita a la Contraloría General de la República, en los casos en que se ejerza su
función de control excepcional, adelantar dichos procesos y llevarlos a su culminación; mucho menos
cuando se tiene en cuenta que la posibilidad de declarar la existencia de responsabilidad fiscal, con sus
consecuencias, forma parte de la naturaleza de los juicios fiscales; en ese sentido, cualquier tipo de
actuación debe respetar los primados del debido proceso, lo cual sólo es posible si se permite la existencia
de un procedimiento determinado, que garantice el derecho de defensa y las demás garantías procesales que
consagra la Constitución”. Así mismo, en la sentencia C-619 de 2001, M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra,
se dijo que “la definición de naturaleza administrativa del proceso de responsabilidad fiscal significa que el
fallo correspondiente puede ser demandado ante la jurisdicción contencioso de lo administrativo”.
14 La Corte ha precisado las distinciones entre la responsabilidad fiscal y la responsabilidad disciplinaria.
Sobre este aspecto, en la sentencia C-484 de 2000, M.P. Alejandro Martínez Caballero, se dijo: “Esta
Corporación tampoco encuentra que la existencia de multas y amonestaciones en el proceso de
responsabilidad fiscal, vulneran el principio del non bis in idem en relación con las sanciones disciplinarias
de los mismos nombres, pues como lo ha dicho en varias oportunidades esta Corte, sólo es posible predicar
la vulneración del artículo 29 superior cuando dos sanciones consagran “identidad de causa, identidad de
objeto e identidad en la persona a la cual se le hace la imputación”. Pues bien, la multa sancionatoria en el
proceso de responsabilidad fiscal pretende resarcir el daño causado al erario público, mientras que la multa
en el proceso disciplinario se impone como sanción a una conducta en el servicio jurídicamente reprochable.
Así mismo, la multa y la amonestación como medidas correccionales en el proceso fiscal, no tienen la misma
naturaleza que las sanciones disciplinarias del mismo nombre, como quiera que, estas últimas, son impuestas
como consecuencia del incumplimiento de los deberes propios del servidor público y, las primeras facilitan
el ejercicio de la vigilancia fiscal. De igual manera, las medidas comparadas no tienen el mismo objeto, ya
que las primeras pretenden sancionar una conducta reprochable disciplinariamente y, las segundas, buscan
garantizar la eficiencia y eficacia del control fiscal. Finalmente, las multas y las amonestaciones
correccionales y disciplinarias tampoco se identifican en cuanto al sujeto pasivo, como quiera que las
primeras podrán imponerse a cualquier persona que maneje bienes o fondos del Estado, mientras que las
sanciones disciplinarias se desenvuelven en el estricto ámbito de la función pública”.
comunidad, promover la prosperidad general y garantizar el bienestar
general y el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

Con tal finalidad, al Estado le corresponde cumplir las funciones a su cargo,


asegurar la prestación eficiente de los servicios públicos a todos los habitantes
del territorio nacional, construir las obras que demande el progreso nacional y
regional, y promover el mejoramiento social y cultural de sus habitantes.
Dentro de ese marco general de actuación, la administración pública, con el
fin de cumplir los objetivos y funciones que le han sido asignados, acude
permanentemente a la colaboración de los particulares, con los cuales
acuerda establecer un vínculo bilateral a través de la fórmula del contrato . 15

Este vínculo consensual se fija “dentro de un régimen que privilegia la


autonomía de la voluntad, el equilibrio obligacional, la transparencia y la
exigencia mutua de efectivas responsabilidades de diferente orden para las
partes contratantes” . 16

Así mismo, según lo expresado por esta Corporación, el desarrollo de la


actividad contractual, como instrumento establecido para coadyuvar al logro
de los cometidos estatales requiere, dentro de un marco de elemental
previsión, la constitución de ciertas garantías que aseguren la cabal ejecución
del contrato y, sobre todo, que faciliten, objetiven y viabilicen, mediante la
utilización de procedimientos ágiles extrajudiciales, la responsabilidad
asumida por el garante que se desenvuelve normalmente en el
reconocimiento de los perjuicios que por un eventual incumplimiento del
contratista puedan afectar a la entidad estatal. Dentro de esta perspectiva,
las normas del estatuto contractual alusivas al régimen de garantías
constituyen un medio de protección de los intereses estatales, en cuanto
otorgan a las entidades públicas contratantes un instrumento adecuado y
efectivo tendiente a asegurar el cumplimiento de las obligaciones asumidas
por los contratistas . 17

El objeto de las garantías lo constituye entonces la protección del interés


general, en la medida en que permiten resarcir el detrimento patrimonial que
se ocasione al patrimonio público por el incumplimiento de las obligaciones
adquiridas por el contratista, por la actuación del servidor público encargado
de la gestión fiscal, por el deterioro o pérdida del bien objeto de protección o
por hechos que comprometan su responsabilidad patrimonial frente a
terceros.

15 En la sentencia T-623 de 1999, M.P. Carlos Gaviria Díaz, la Corte advierte que “No se olvide que la
contratación estatal es uno de los más importantes instrumentos con que cuenta la administración pública
para el cumplimiento de los fines del Estado, la continua y eficiente prestación de los servicios públicos y la
efectividad de los derechos y garantías de los asociados”.
16 Corte Constitucional. Sentencia C-154 de 1996, M.P. Antonio Barrera Carbonell. En esta sentencia se
estudiaron los cargos por inconstitucionalidad formulados contra el numeral 19 (parcial) del artículo 25 de la
Ley 80 de 1993, que se refiere a la garantía única que avale el cumplimiento de las obligaciones surgidas del
contrato.
17 Ibídem
En materia contractual existen dos tipos de garantías, según el objeto, la
oportunidad y finalidad con las que se constituyen: las garantías
precontractuales, para garantizar la seriedad de la oferta, y las garantías
contractuales, para asegurar los riesgos que puedan afectar el patrimonio
público durante la ejecución del contrato estatal. Los riesgos asegurables en la
segunda modalidad de garantías son el buen manejo e inversión del anticipo,
el cumplimiento de las obligaciones del contrato, las obligaciones laborales de
los trabajadores del contratista, el saneamiento por vicios ocultos y la
responsabilidad civil. Estas garantías son obligatorias en los contratos
estatales, salvo las excepciones que señale la ley.

9. Otro asunto a tener en cuenta son las características del contrato de


seguros, el cual se identifica por ser consensual, bilateral, oneroso, aleatorio,
de ejecución sucesiva y de carácter indemnizatorio, en cuanto, precisamente,
del carácter bilateral y oneroso del contrato de seguros surge la obligación
para el asegurador de pagar oportunamente la indemnización cuando a ello
haya lugar, pues ella hace parte de los compromisos que la empresa
aseguradora adquiere en ejercicio de la autonomía de la voluntad contractual
y de la aceptación de los riesgos que ampara y en desarrollo de un objeto
lícito que es propio del giro de sus negocios.

En estas circunstancias, cuando el legislador dispone que la compañía de


seguros sea vinculada en calidad de tercero civilmente responsable en los
procesos de responsabilidad fiscal, actúa en cumplimiento de los mandatos de
interés general y de finalidad social del Estado. El papel que juega el
asegurador es precisamente el de garantizar el pronto y efectivo pago de los
perjuicios que se ocasionen al patrimonio público por el servidor público
responsable de la gestión fiscal, por el contrato o el bien amparados por una
póliza.

Es decir, la vinculación del garante está determinada por el riesgo amparado,


en estos casos la afectación de patrimonio público por el incumplimiento de
las obligaciones del contrato, la conducta de los servidores públicos y los
bienes amparados, pues de lo contrario la norma acusada resultaría
desproporcionada si comprendiera el deber para las compañías de seguros de
garantizar riesgos no amparados por ellas.

El derecho de defensa de la compañía de seguros está garantizado en el


proceso de responsabilidad fiscal puesto que dispone de los mismos derechos
y facultades que asisten al principal implicado, para oponerse tanto a los
argumentos o fundamentos del asegurado como a las decisiones de la
autoridad fiscal. 18

18 La vinculación del garante constituye, junto con la coadyuvancia y la denuncia del pleito, una modalidad
de intervención de terceros en el proceso, permite la acumulación de acciones y representa la concreción del
principio de economía al permitir que dos conflictos puedan resolverse en la misma actuación. El llamamiento
Por consiguiente, la vinculación del asegurador establecida en la norma
acusada, además del interés general y de la finalidad social del Estado que
representa, constituye una medida razonable, en ejercicio del amplio margen
de configuración legislativa garantizado en estas materias por el artículo 150
de la Carta Política. Atiende los principios de economía procesal y de la
función administrativa a que aluden los artículos 29 y 209 de la Constitución.
Además, evita un juicio adicional para hacer efectivo el pago de la
indemnización luego de la culminación del proceso de responsabilidad fiscal,
con lo cual se logra, en atención de los principios que rigen la función
administrativa, el resarcimiento oportuno del daño causado al patrimonio
público. Así, desde la perspectiva del reparo de constitucionalidad formulado,
no hay vulneración de las normas invocadas por los demandantes.

10. En conclusión, las respuestas a los interrogantes arriba planteados son


estas: 1ª) Las contralorías sí pueden ejercer control fiscal sobre los contratos
estatales, en dos momentos, a) una vez concluidos los trámites
administrativos de legalización de los contratos y b) una vez liquidados o
terminados los contratos; tal actuación no constituye vulneración del carácter
posterior del control asignado a estos organismos por los artículos 267 y 272
de la Constitución Política; 2ª) La naturaleza y el carácter administrativo,
resarcitorio y autónomo del control fiscal permiten la determinación de
responsabilidad fiscal con ocasión de la gestión fiscal, lo cual no significa que
las contralorías invadan órbitas de competencia de otras autoridades que
tengan a cargo la determinación de otros tipos de responsabilidad de los
servidores públicos o de particulares, incluso por una misma actuación; y 3ª)
La vinculación de las compañías de seguros en los procesos de responsabilidad
fiscal representa una medida legislativa razonable en aras de la protección del
interés general y de los principios de igualdad, moralidad, eficiencia,
economía, celeridad, imparcialidad y publicidad de la función pública.

Por lo tanto, en los términos de esta sentencia y por los cargos formulados, se
declarará la exequibilidad de las normas acusadas.

DECISION

en garantía permite hacer efectivas las obligaciones surgidas en el contrato de seguro. Constituye también un
mecanismo para que el asegurador, que es una persona jurídica diferente a la administración y al servidor
público, participe en el proceso de responsabilidad fiscal para representar y defender sus intereses en el
resultado del proceso.
Con fundamento en las precedentes motivaciones, la Sala Plena de la Corte
Constitucional administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de
la Constitución,

RESUELVE:

Declarar exequibles, por lo cargos formulados, los artículos 44 y 61 de la Ley


610 de 2000.

Cópiese, notifíquese, comuníquese, insértese en la Gaceta de la Corte


Constitucional, cúmplase y archívese el expediente.

MARCO GERARDO MONROY CABRA


Presidente

JAIME ARAUJO RENTERIA ALFREDO BELTRAN SIERRA


Magistrado Magistrado

MANUEL JOSE CEPEDA ESPINOSA JAIME CORDOBA TRIVIÑO


Magistrado Magistrado

RODRIGO ESCOBAR GIL EDUARDO MONTEALEGRE LYNETT


Magistrado Magistrado

ALVARO TAFUR GALVIS CLARA INES VARGAS HERNANDEZ


Magistrado Magistrada
MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ
Secretaria General

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