EL PRINCIPITO
ESCENA 1
EL PRINCIPITO Y LA SERPIENTE
En medio del desierto, el principito continúa la historia de su
llegada en la Tierra.
_El séptimo planeta – cuenta mientras lo mira el piloto – fue, pues,
la Tierra…
“recuerdo”
El principito aterriza en África. Con miedo de haberse equivocado
de planeta encuentra una serpiente de color de luna.
_Buenas noches – dice al azar el principito.
_Buenas noches - dice la serpiente
_ ¿En qué planeta he caído? – pregunta el principito
_ En la Tierra, en África – responde la serpiente
_ ¡Ah!... ¿Y… acaso no hay nadie en la Tierra?
_ ¿Aquí en el desierto? En los desiertos no hay nadie. Pero la
Tierra es grande – Dice la serpiente.
El principito se sienta sobre una piedra y mira hacia el cielo
_ Me pregunto – Dice – Si las estrellas están encendidas a fin de
que cada uno pueda encontrar la suya algún día. Mira mi planeta.
Esta justo sobre nosotros… Pero ¡qué lejos está!
_ ¡que hermoso es! - Dice la serpiente -. ¿Qué vienes hacer aquí?
_ Estoy enojado con una flor – Dice el principito
Quedaron un momento en silencio, hasta que el principito
continúo…
_ ¿Dónde están los hombres? Es muy solitario estar en la Tierra
_ También es solitario estar con los hombres – El principito se
queda mirándolo.
“Presente”
El piloto lo interrumpe un momento y le dice…
_ Es imposible poder hablar con una serpiente.
El principito le pregunta:
_ ¡¿Acaso en este planeta las serpientes no hablan?!
_ No es algo normal aquí… aun así continua con la historia.
“Recuerdo”
Entonces le dice a la serpiente – eres un animal raro. Delgado
como un dedo - .
_ Pero soy más poderoso que el dedo de un rey – dice la
serpiente.
_ No eres muy poderoso, ni siquiera tienes patas… no puedes ni
viajar.
_ Puedo llevarte más lejos que un navío – dice la serpiente.
Camina alrededor del principito y le dice:
_ A quien toco lo devuelvo a la tierra de donde salió – dice aun - .
Pero tú eres puro y vienes de una estrella…
El principito no responde nada.
_ Me das lastima, tu, tan débil, sobre esta tierra de granito. Puedo
ayudarte si algún día extrañas demasiado a tu planeta. Puedo…
_ ¡Oh! Te he comprendido muy bien – dice el principito -, pero,
¿Por qué hablas siempre con enigmas?
_ Yo los resuelvo todos.
ESCENA 2
EL PRINCIPITO Y LA FLOR
El principito atravesando el desierto encuentra una flor de tres
pétalos.
_ Buenos días – dice el principito.
_ Buenos días – dice la flor
_ Donde están los hombres – pregunta cortésmente.
_ ¿Hombres? Creo que existen seis o siete. Los he visto hace
años. Pero no se sabe nunca donde encontrarlos. El viento se los
lleva. No tienen raíces. Les molesta mucho no tenerlas.
_ Adiós. – Dice el principito.
_ Adiós - dice la flor también.
ESCENA 3
EL PRINCIPITO Y EL ECO
El principito sube a una alta montaña y se dice “veré de un golpe
todo el planeta y todos los hombres”
_ Buenos días - Dice al azar
_ Buenos días… buenos días… buenos días… - responde el eco.
_ ¿Quién eres? – Dice el principito.
_ Quien eres… quien eres… quien eres… responde el eco.
_ Sean amigos míos, estoy solo. – Dice el principito
_ Estoy solo… estoy solo… estoy solo… - Responde el eco.
¡Que planeta raro! - Piensa -. Es seco, puntiagudo y salado, y los
hombres no tienen imaginación. Repiten lo que se le dice… En mi
casa tenía una flor: era siempre la primera en hablar.
ESCENA 4
EL PRINCIPITO Y EL JARDIN DE ROSAS
Luego de caminar largo tiempo encontró una ruta. Y todas las rutas
van hacia la morada de los hombres.
_ Buenos días – dice.
Era un jardín florido de rosas.
_ Buenos días – Responden las rosas.
_ ¿Quiénes son? – Estupefacto por que se parecían a su flor.
_ Somos rosas – Responden
Y se siente desdichado.
ESCENA 5
EL PRINCIPITO Y EL ZORRO
Entonces apareció el zorro
_Buenos días - dice el zorro
_Buenos días - responde cortésmente el principito, que se dio
vuelta, pero no vio nada.
_ Estoy acá – Dice la voz bajo el manzano…
_ ¿Quién eres? – Dice el principito. Eres muy lindo…
_ Soy un zorro – Dice el zorro
_ Ven a jugar conmigo – Le propone el principito - ¡Estoy tan triste!
_ No puedo jugar contigo – Dice el zorro -. No estoy domesticado.
_ ¡Ah! Perdón – Dice el principito
Pero, después de reflexionar, agrega:
_ ¿Qué significa “domesticar”?
_ No eres de aquí – Dice el zorro -. ¿Qué buscas?
_ Busco a los hombres – Dice el principito -. ¿Qué significa
“domesticar”?
_ Los hombres tienen fusiles y cazan. Es muy molesto. También
crían gallinas. Es su único interés. – dice el zorro - ¿Buscas
gallinas?
_ No – Dice el principito -. Busco amigos ¿Qué significa
“domesticar”?
_ Significa crear lazos – Dice el zorro
_ ¿Crear lazos?
_ Si – Dice el zorro -. Si me domesticas tendríamos necesidad el
uno del otro. Serás para mi único en el mundo y yo seré para ti
único en el mundo.
_ Comienzo a comprender. Existe una flor… creo que ella me ha
domesticado… - Dice el principito
_Es posible; sobre la Tierra se ven toda serie de cosas… - Dice el
zorro
_! Oh! no es sobre la Tierra – Dice el principito
_ ¿Sobre otro planeta? – Dice el zorro
_Sí – Dice el principito
_ ¿Hay cazadores ahí? ¿Sobre ese planeta? – Dice el zorro
_No. – Dice el principito
El zorro suspira y dice:
_ Nada es perfecto. Mi vida es monótona; cazo gallinas y los
hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, al igual que
todos los hombres. Me aburro un poco. Pero si tú me
domesticaras, mi vida estaría llena de sol. Conoceré un ruido de
pasos que será diferente de todos los otros. ¿Ves allá abajo los
campos de trigo? el trigo para mí, es inútil. Los campos de trino no
me recuerdan nada y eso es triste pero tú tienes los cabellos color
de oro. Entonces será maravilloso cuanto tú me hayas
domesticado. El trigo, que es dorado, hará que te recuerde. Y
amaré el ruido del viento en el trigo… Si quieres, ¡domestícame!
_ Sí quiero. Pero no dispongo de mucho tiempo; tengo amigos que
descubrir y muchas cosas que conocer.
_ No se conocen más que las cosas que se domestican. Los
hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Si tú quieres un
amigo, ¡domestícame! – reclama el zorro.
_ ¿Qué es lo que hay que hacer? – pregunta el principito
_Hace falta ser muy paciente; te sentarás primero un poco lejos de
mí, yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no dirás nada. El lenguaje
es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un
poco más cerca. Si mañana vienes a las cuatro de la tarde, desde
las tres empezaré a ser feliz y cuando te vayas, lloraré.
Pasan los días, y el principito decide continuar buscando a los
humanos. Pero el zorro, triste, dice:
_ ¡Ah!... Voy a llorar.
_Es tu culpa – reclama el principito - yo no te deseaba ningún mal,
pero tú has querido que te domestique…
_ Seguramente – dice triste el zorro.
_ ¡Entonces tú no ganaste nada!
_ Gano a causa del color del trigo – Luego de un momento añade
-. Vuelve a ver las rosas, comprenderás que la tuya es única en el
mundo.
_Adiós – dice el principito.
_Te regalaré mi secreto: Sólo se ve con el corazón; lo esencial es
invisible para los ojos.
_Lo esencial es invisible para los ojos. – Se dice a sí mismo, para
no olvidar el secreto.
_Es el tiempo que has perdido con tu rosa lo que hace a tu rosa
tan importante.
_Es el tiempo que he perdido con mi rosa lo que la hace tan
importante.
_Tú eres responsable para siempre de lo que has domesticado.
_Soy responsable de mi rosa… (SALE)
ESCENA 6
EL PRINCIPITO Y EL GUARDAVIAS
_Buenos días – dice el principito.
_Buenos días – dice el guardavías
_ ¿Qué haces aquí? – pregunto el principito
_Clasifico a los viajeros por paquetes de mil – informa el
guardavías -. Despacho los trenes que los llevan, tanto hacia la
derecha como hacia la izquierda.
Pasa un tren que hace mucho ruido y hace temblar la tierra.
_ Llevan mucha prisa – dice el principito - ¿Qué buscan?
_ Hasta el hombre de la locomotora lo ignora. – dice el guardavías.
Pasa un segundo tren.
_ ¿Vuelven ya? – pregunta el principito.
_ No son los mismos – dice el guardavía -. Es un intercambio.
_¿No estaban contentos donde estaban?
_ Nadie esta nunca contento donde está – dice el guardavías.
Y rugió el tercer tren.
_ ¿Persiguen a los primeros viajeros? – pregunto el principito.
_No persiguen absolutamente nada – dice el guardavía – Ahí
adentro duermen o bostezan. Solo los niños aplastan sus narices
contra los vidrios.
_ Solo los niños saben lo que buscan. – Dice el principito – Pierden
tiempo por una muñeca de trapo y la muñeca se transforma en
algo muy importante, y si se les quita la muñeca, lloran…
_ Tienen suerte – dice el guardavías
EL PRINCIPITO Y EL VENDEDOR DE PÍLDORAS
Aparece el vendedor de píldoras anunciando su mercancía como
merolico de los mercados.
_Píldoras, píldoras para la sed, llévelas para esa sed que le quema
la garganta, para la deshidratación, para cuando se pierde en el
desierto, para cuando se siente desfallecer. Para cuando va a
viajar al desierto. Producto garantizado. No más sed, no más
estorbosos vasos o botellas de agua…
_Buenos días.
_Buenos días, lleva tus píldoras para la sed a un precio de
promoción...Tragas una a la semana y no sientes necesidad de
beber líquidos por una semana…
_ ¿Por qué vendes eso? - pregunta
_Entre otras cosas, para economizar tiempo, se ahorran cincuenta
y tres minutos a la semana.
_ ¿Y qué haces con esos cincuenta y tres minutos?
_Haces lo que quieres menos perder el tiempo en beber agua.
_Yo, si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría muy
despacio hacia una fuente… (SE VA).