¿Qué significa amar?
Para aprender a amar es fundamental saber de qué estamos hablando, aclarar
qué significa esto realmente, y así partir de una base común. Al hablar de amor
pensamos que nos referimos todos a lo mismo, pero es fácil darse cuenta de que
cada cual entiende algo distinto. Por tanto, lo mejor es ponerse de acuerdo en su
significado, para no confundir el amor con el cariño, el afecto, el “querer” o la
atracción física.
El amor no surge de forma espontánea, sino que es una virtud interna que hemos
de trabajar y desarrollar. Una vez que la persona se llena de felicidad y paz se
encuentra en disposición de hacer el ejercicio de amar a los demás como a sí
misma; porque si uno mismo no se ama, ¿qué puede entonces ofrecer a los
demás?
A amar se aprende amándose a uno mismo.
El amor supone la libertad total para expresar paz y armonía hacia todo cuanto
nos rodea. Si no es eso lo que sucede, será fácil reconocer que aunque esa
persona exprese otras características humanas normales, aún no ha alcanzado el
amor.
El amor también puede definirse como la capacidad de tener excelentes
relaciones que beneficien a todas las partes; supone cero resistencia a los demás,
porque el amor no puede enfrentarse a nada. Si se hace es porque se está
ofreciendo resistencia a algo que no se comprende, y el amor es la comprensión
absoluta.
El amor es universal.
Universal e incondicional, podríamos añadir. Es posible compararlo con el sol:
cuando el sol sale, lo hace para todos, no decide alumbrar a una persona sí y a
otra no. Extrapolado a los seres humanos, si no somos capaces de tratar a los
demás igual que a nuestros “seres queridos”, entonces no amamos de verdad,
sino que “queremos”. Nuestros seres amados son todos, mientras que nuestros
seres queridos son aquéllos con los que hemos establecido unos acuerdos
específicos, que son lo único que permite diferenciar una relación de otra. En
definitiva, si el amor no es universal entonces no es amor, es sentimiento, cariño,
apego…
En línea con lo anterior, si existe un condicionamiento del tipo “tengo que…”,
entonces no estamos hablando de amor, porque éste supone libertad absoluta,
ninguna obligación. Somos tan libres de compartir como de alejarnos.
El amor es como el agua.
Éste es un bello símil: el agua se amolda a todas las formas, y lo hace de una
manera perfecta. ¿Qué es lo que no puede adaptarse a una forma? Lo que es
rígido, lo que no se mueve, lo que no es capaz de cambiar; es decir, una persona
que no puede desarrollar su espiritualidad, porque los conceptos se
vuelven para ella rígidos e inflexibles. A estos individuos los llamamos “personas
poste”.
El resultado para la “persona poste” siempre será el sufrimiento y la insatisfacción,
porque para encontrar satisfacción necesitaría relacionarse con personas flexibles,
adaptables, amorosas, comprensivas, llenas de paz y de armonía, y siendo esa
especie de “poste” tan rígido no le resulta posible.
Lo que no es amor:
Amar no significa me gusta; eso sólo es atracción.
Amar no significa querer; eso sólo es satisfacción.
Amar no significa bondad; eso sólo son sentimientos.
Amar no significa unirse; eso sólo son acuerdos.
Amar no significa amistad; eso sólo es compartir.
Amar es ser feliz con la felicidad del otro.
Amar es aceptar a la otra persona como es, sin querer cambiarla. En el ámbito de
las relaciones, si un miembro de la pareja es feliz con la felicidad del otro, y
viceversa, todo lo demás queda en segundo plano.
El Maestro acepta totalmente a los demás como son, como estén en su
experiencia en ese momento, y ama igual independientemente de lo que el otro
haga o diga. Ésta es la auténtica característica de la expresión del amor.
En cambio, los seres humanos normales y corrientes no lo hacemos así, sino que
juzgamos, interpretamos, criticamos y condenamos a quienes no se comportan
como nosotros queremos, a quienes no hacen las cosas como nos gusta o como
creemos que son correctas. Cuando alguien se sale del parámetro que otra
persona considera “normal”, inmediatamente se hace acreedor de toda clase de
críticas, agresiones o condenas. ¿Y por qué razón hacemos eso? Únicamente por
ignorancia.
Llenarse de amor significa dejar de lado el sentimiento, respetar la experiencia de
la otra persona, darle libertad para experimentar y no asumir los resultados de las
decisiones de otros.
El amor es neutro.
El amor no tiene dualidad, es como la paz, neutro. Independientemente de que
una persona haga algo que nos resulte desagradable, si amamos no dejamos de
amarla por eso, porque la aceptamos tal como es. La neutralidad del amor
significa que se ama igual al ignorante que al sabio, al que está sumido en la
oscuridad como al que está lleno de luz. De hecho, el amor está más cerca de
quien se encuentra en la oscuridad, porque desde el punto de vista del amor es
quien más apoyo necesita.
Amar consiste en neutralizar las cargas positivas o negativas en un punto donde
se comprende que todo es necesario para aprender a ser feliz. Y esto se
manifiesta en nuestra capacidad de gozar, disfrutar, deleitarnos en cada instante
de la vida y en cada relación que tenemos.
El amor no es un sentimiento.
Existen enormes diferencias entre el amor y el sentimiento. Así, el sentimiento no
es digno de confianza, porque tiene dualidad. El cariño, por ejemplo, es un
sentimiento, y se demuestra que es dual porque pasamos de él al odio en cuanto
cambia la situación externa. La utilidad del sentimiento es conocernos a nosotros
mismos, pero no hay que usarlo para establecer relaciones. El cariño se acaba,
mientras que el amor es infinito.
Por otra parte, un sentimiento puede ser negativo, pero el amor jamás lo es. Es
posible que el sentimiento sea variable, porque se origina en sensaciones internas
de agrado o desagrado, pero esto no sucede con el amor, en el que todo puede
ser conciliable.
Además, el amor se expresa de manera universal: hacia cualquier especie, ante
cualquier situación, porque con él siempre podremos respetar y comprender a
cualquier ser o suceso. Sin embargo, el sentimiento es específico e individual.
Amar es disfrutar de todo lo que se hace.
No es cierto lo que se suele decir de que se sufre por amor; por amor no se puede
sufrir, solamente sufrimos a causa de la personalidad, del ego, del sentimiento, de
la ignorancia. El amor hace disfrutar constantemente; en cambio, el sentimiento se
polariza de positivo a negativo ante efectos externos que no somos capaces de
manejar. Por lo tanto, si se sufre es que no hay amor ni comprensión. Aunque no
hay que preocuparse por eso, se trata de un proceso normal: estamos en el
camino. Nos interesa, pues, construir relaciones de amor para que sean
constantes y estables.
Frente a lo elevado del desarrollo espiritual, los sentimientos son algo totalmente
primitivo, básico, elemental. Una vez que empezamos a acercarnos al amor, ya no
los necesitamos. Es como el niño que gatea: una vez aprende a caminar sería
absurdo que volviese a gatear. El amor puede dirigir el sentimiento, el
pensamiento, la emoción, las acciones y las decisiones, si se aprende a
reconocerlo y a usarlo.
Actitudes de amor y resultados
Toda expresión de ternura… … puede abrir el corazón
Toda expresión de arte… … puede admirarse
Todo lo comprendido… … puede producir paz
Todo lo que es libre… … puede llegar a uno mismo
Todo lo aceptado… … puede generar felicidad
Toda valoración… … puede traer satisfacción
Todo lo amado… … puede estar siempre con uno mismo
Las siete herramientas del amor
Herramientas que restan amor
Agresión
Egoísmo
Interferencia en la experiencia de los demás
Invalidación
Imposición
Juzgar, criticar
Posesividad
Prohibición
Sinceridad
Diferencias entre el cariño y el amor
El cariño está asociado a los sentimientos, éstos a su vez a las creencias, y
las creencias se encuentran en la mente. El cariño se acaba fácilmente en
cuanto se produce una situación desagradable o conflictiva para la persona.
A veces se ve lesionado el sentimiento y a causa de esa herida queda
anulado el cariño, pero si se ama siempre se pueden reconstruir los
sentimientos y estabilizar la relación. Esto es así porque el amor comprende
que un error es siempre una posibilidad de aprender, y un acierto una
posibilidad para verificar.
Igual que la dualidad de una creencia se concreta en “el bien” vs. “el mal”, la
dualidad del sentimiento se puede definir como «hoy te quiero y mañana te
odio».
El cariño y el amor. Diferencias
Características del cariño Características del amor
Tiene dualidad No tiene dualidad
Es temporal Es permanente
Es variable, porque juzga Es estable, porque no juzga
Está asociado al campo mental, Está asociado al campo espiritual, a
a lo que uno cree la propia comprensión
Liberador, no impone, establece
Es posesivo, exclusivo, limitante,
acuerdos. Ilimitado, universal,
egoísta. Impositivo, prohibitivo.
servicial. Conciliador, no exige, se
Exige, no propone, no establece
compromete. No inculpa, agradece.
acuerdos (los exige), inculpa o se
No sufre, goza con la experiencia, la
culpa a sí mismo. Sufre
disfruta. No es egoísta, sino que
acepta