UNIVERSIDAD NACIONAL SIGLO XX
CARRERA INGENIERIA AGRONOMICA
SUBSEDE CARIPUYO
FORMACION POLITICO SINDICAL
Responsable: Univ. Wilder Mamani jucuta
Docente: lic. Eduarda Mamani
Materia: legislación agraria
Gestión: 2021.
Caripuyo- Norte Potosí- Bolivia.
POSTULADOS DE LA LEY INRA.
INTRODUCCION.
La Ley del Servicio Nacional de Reforma Agraria tiene en su totalidad 87 artículos,
pero en esta ocasión sólo analizaremos algunos de ellos, los más importantes y
aquellos que debe conocer todo campesino, colono o indígena.
El propósito y garantías de la Ley INRA son:
Garantizar el derecho propietario sobre la tierra.
Regular el saneamiento de la propiedad agraria.
Planificar, organizar y consolidar la reforma agraria en el país.
Los objetivos de la Ley INRA son:
Reconoce y garantiza la propiedad agraria privada, en las condiciones
establecidas por las leyes agrarias.
Garantiza la existencia del solar campesino, Ia pequeña propiedad, las
propiedades comunarias, cooperativas y otras formas de propiedad
privada. Reconoce los títulos de tierras comunitarias de origen que otorgan
en favor de los pueblos y comunidades indígenas y originarias la propiedad
colectiva sobre sus tierras, reconociéndoles el derecho a participar del uso
y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales renovables
existentes en ellas.
Garantiza el uso y aprovechamiento de los recursos naturales no
renovables en tierras comunitarias de origen.
Reconoce las tierras comunitarias de origen y las tierras comunales
tituladas colectivamente, las mismas que no serán revertidas, enajenadas,
gravadas, embargadas, ni adquiridas por prescripción.
El INRA tiene las siguientes funciones:
Dirigir, coordinar y ejecutar políticas, planes y programas de distribución,
reagrupamiento y redistribución de tierras, priorizando a los pueblos y
comunidades indígenas, campesinas y originarias que no las posean o las
posean insuficientemente, de acuerdo a la capacidad de uso mayor de la
tierra.
Proponer, dirigir, coordinar y ejecutar las políticas y los programas de
asentamientos humanos comunarios, con pobladores nacionales.
Emitir y distribuir títulos, en nombre de la autoridad máxima del Servicio
Nacional de Reforma Agraria, sobre tierras fiscales incluyendo las
expropiadas revertidas a la Nación.
Emitir disposiciones técnicas para la ejecución del catastro rústico legal de
la propiedad agraria, coordinar su ejecución con los municipios y otras
entidades públicas o privadas.
Determinar y aprobar las áreas y superficies a distribuir por dotación o
adjudicación de tierras, de acuerdo a la capacidad de uso mayor de la tierra
y a las necesidades socioeconómicas del país.
Actualizar y mantener un registro sobre tierras distribuidas, sus
beneficiarios y la disponibilidad de tierras fiscales.
La propiedad agraria se clasifica en:
Solar campesino, que constituye el lugar de residencia del campesino; es
inembargable.
Pequeña propiedad, que es la fuente de recursos de subsistencia del
titular y su familia; es inembargable.
Empresa agropecuaria, que es la que corresponde a personas jurídicas,
se explota con capital y personal suplementario; es transferible, hipotecable
conforme a Ley Civil.
La dotación de tierras será gratuita, exclusivamente en favor de comunidades
campesinas, pueblos y comunidades indígenas y originarias. Con excepción del
solar campesino, la propiedad agraria tampoco podrá titularse en superficies
menores a la pequeña propiedad.
Esto permite saber las características de la propiedad, prever que la carga de
asentamientos humanos no exceda las posibilidades del uso sostenible de la
tierra. Evitar las superposiciones de tierra y desarrollar un manejo forestal
apropiado.
Plan de Ordenamiento Predial
Se trata del levantamiento y ordenamiento de las propiedades a partir del catastro.
Esto permite saber las características de la propiedad, prever que la carga de
asentamientos humanos no exceda las posibilidades del uso sostenible de la
tierra. Evitar las superposiciones de tierra y desarrollar un manejo forestal
apropiado.
Por otro lado, permite dar seguridad jurídica a todos los propietarios de tierras y
pobladores, además les permite ser sujetos de crédito y una mejor organización
de la producción. Ayuda a las asociaciones o cooperativas a estimar la capacidad
productiva que pueden tener de manera asociada.
EL DECRETO DE REFORMA AGRARIA DE 1953
Mucho tiempo ha pasado desde que se firmó en 1953 en Ucureña el decreto-ley
3464, más conocido como decreto de reforma agraria. Desde entonces, en Bolivia
han aparecido los minifundios, se ha abierto la frontera agrícola en las zonas de
colonización, se ha desarrollado la agricultura comercial en el oriente y se han
puesto en marcha diversas iniciativas agroindustriales; ha habido nuevas formas
de concentración de la tierra, la producción se ha especializado y la agricultura ha
establecido importantes conexiones con el mercado exterior. Pero también se han
registrado crisis económicas rurales, migraciones a las ciudades y proletarización;
imposición y resistencia cultural, emergencias étnicas; pauperización y
terciarización de la economía, protestas, movilizaciones sociales y presiones
políticas.
Casi medio siglo después de implantarse la reforma agraria es necesario realizar
un balance y proponer medidas destinadas a ordenar la propiedad de la tierra y
dar renovado vigor a las actividades del sector agropecuario. La ley del Servicio
Nacional de Reforma Agraria -o ley INRA, en torno a cuya promulgación se han
producido las más grandes movilizaciones sociales de los últimos años, ha sido
llamada una segunda reforma agraria. Un examen del proceso de su promulgación
permite descubrir unos mecanismos sociales con sus presiones, negociaciones y
representatividad, y la relación entre ética y política. Estos asuntos no son, sin
embargo, el tema central del presente artículo.
Como todas las leyes, la ley INRA refleja las influencias y presiones de los
sectores sociales interesados, sobre todo las de los «ganadores». Es indudable
que, a corto plazo, los más beneficiados han sido los pequeños propietarios y las
comunidades campesinas e indígenas, debido a unas ventajosas medidas legales
que les brindan protección y les dan acceso a nuevos recursos. Los «perdedores»
han sido, principalmente, los grandes propietarios, que deberán pagar impuestos y
correr el riesgo de perder sus tierras.
LOS ASPECTOS POSITIVOS DE LA LEY
La ley pone fin a un proceso de concentración de la tierra en manos de
pocas personas. De 1953 a 1994, el Estado ha llevado a cabo con regularidad
una política de dotación de tierras sin costo. La entrega de tierras se ha hecho por
afectación de ex haciendas o por dotación de colonización. A fines de los años
ochenta, las propiedades pequeñas (el 80 por ciento), poseían sólo el 2,5 por
ciento de la tierra; las medianas (el 18,1 por ciento), el 12,1 por ciento, y las
grandes (el 1,8 por ciento), el 85,3 por ciento. Después de que las tierras de las
haciendas fueran afectadas y entregadas a los campesinos, ha habido un proceso
de dotación por medio del cual la mayor parte de la tierra ha ido a parar a manos
de medianos y especialmente de grandes propietarios 3.
La ley crea un único órgano encargado de la administración de la
tierra. Antes de la promulgación de la ley, dos instituciones estaban habilitadas
para distribuir tierras: el Servicio Nacional de Reforma Agraria (SNRA) y el Instituto
Nacional de Colonización (INC). Aunque en principio el SNRA se concentraba en
la titulación de las tierras afectadas a las ex haciendas y el INC en la dotación de
tierras para colonización en zonas tropicales, en la práctica existía una dualidad de
funciones de ambas entidades, poca coordinación entre ellas y a menudo
objetivos de política distintos. La ley creó el Instituto Nacional de Reforma Agraria
(INRA), órgano especializado en la administración de tierras, superando de esta
manera la duplicidad antes existente.
La ley introduce nuevos procedimientos en el juicio agrario que mejorarán la
administración de la justicia. La ley introduce tres aspectos judiciales
importantes: la oralidad (la audiencia tendrá una importancia central en un juicio
agrario); la inmediación (el juez deberá conocer el asunto directamente), y la
concentración (se reducirá el número de actos jurídico-administrativos).