Tema No.
16 LA ORATORIA I
16.1. Introducción.
16.2. Etimología.
16.3. Historia.
16.4. Concepto e importancia
16.1. Introducción. El ejercicio de la abogacía, requiere de conocimientos, entre ellos el de la
Oratoria. La Oratoria debidamente utilizada se convierte en una poderosa herramienta; de
manera que su estudio se ha convertido en ciencia.
Ossorio dijo: “¿Qué podrá suplir a la palabra para narrar el caso controvertido?
Por la palabra se enardecen o calman los ejércitos o las turbas; por la palabra se difunden las
religiones… se gobiernan naciones” “…Abominan los tiranos porque les condena; los
malvados porque los descubre y; los necios porque no las entienden…”
16.2. Etimología. La palabra oratoria proviene del latín ORATIO, que quiere decir, hablar
con elocuencia. Elocuencia es “el decir bonito con argumentos”.
Por su parte el término derivado ORARE, forma parte del género literario, que se diversifica
en: el discurso, la disertación, la conferencia, el sermón religioso, etc.
16.3. Historia. Aunque desde tiempos inmemoriales siempre ha habido quienes han tomado la
palabra públicamente, se considera que la oratoria como arte recibió atención particular y se
desarrolló en Grecia, llegando a ser considerada instrumento fundamental para alcanzar
prestigio y poder político. El que sabía hablar bien en público (orador) era un hombre respetado.
Los llamados logógrafos fueron los encargados de redactar y realizar discursos para los
tribunales, sea para defender o acusar. El más famoso fue Lisias.
Sócrates creó una famosa escuela de oratoria en Atenas que tenía un concepto más amplio y
patriótico de la misión del orador, que debía ser un hombre instruido y movido por altos ideales
éticos a fin de garantizar el progreso del estado.
Demóstenes. Considerado el padre de la oratoria ¿porque?
Demóstenes era tartamudo, defecto físico que le impulsó a superarse. Cada mañana con enorme
esfuerzo y voluntad visitaba las orillas de un rio ruidoso y, ante sus aguas, imaginaba un público
ansioso de escucharle. Se ejercitaba colocándose una piedra, otras veces dos, entre los paladares
en la boca y comenzaba a hablar. A tal extremo se esforzó que logró superar no solo la
tartamudez, sino que el constante ejercicio lo convirtió en uno de los mejores oradores. Pues la
práctica le hacía hilvanar ideas, coordinar movimientos y ademanes, otorgándosele luego el
título de “El Padre la Oratoria”.
De Grecia la oratoria pasó a la República Romana, perfeccionado por Marco Tulio Cicerón,
reflejado en sus “Tratados de Oratoria”.
Oradores. Algunos de los grandes oradores de la historia fueron: Entre los griegos: Lisias,
Pitágoras, Pericles, Demóstenes. En Roma: Julio César, Cicerón, Octavio Augusto, Marco
Antonio el Orador.
Entre los modernos: Robespierre, Benito Mussolini, Vladimir Lenin, Fidel Castro, Mao Tse
Tung, Nelson Mandela, Ho Chi Minh, Salvador Allende, Adolf Hitler, Martin Luther King,
Otto von Bismarck, Ernesto "Che" Guevara, Winston Churchill, Mahatma Gandhi, Josef Stalin,
Juan Domingo Perón, Raúl Alfonsín.
Maximiliano de Robespierre, conocido como "el Incorruptible". Se tituló de abogado,
emergió de la oscuridad parlamentaria francesa, estableció su carácter y habría de gobernar a
Francia por medio de la oratoria. Hablando de sí mismo, decía que él había sido hecho para la
revolución, y luchó por la revolución casi exclusivamente con palabras. "El amor a la justicia,
la humanidad, la libertad", dice, definiendo su natural inclinación revolucionaria, "es una pasión
como cualquier otra. Cuando nos domina, sacrificamos todo".
Sus habilidades oratorias ya eran evidentes antes de la Revolución, que utilizó como un
instrumento de agitación popular. Durante los meses de excitación prerrevolucionaria
Robespierre insultaba directamente a la oligarquía local.
Como orador, Robespierre inició la revolución con ciertas desventajas técnicas, hablaba con un
fuerte acento no coordinado; su voz, demasiado aguda para ser agradable, era débil de volumen
y carecía de variedad en los tonos que luego fue mejorando.
Gandhi. Mohandas Karamchand Gandhi, célebre Indú conocido con el seudónimo "el
Mahatma" (Alma Grande). Nació en octubre de 1869. Tuvo una infancia pobre; creció
influenciado por Putlibai mujer sencilla pero inteligente, a la que se le pedía consejo incluso
para los asuntos del Estado. Ferviente vishnuita, devota a sus principios, llevaba con ella a los
niños, al templo; cumplía con los ritos y los severos ayunos a los que ni siquiera por enfermedad
faltaba. Su padre, Karamchand, un hombre leal, generoso y de trato fácil a pesar de su
temperamento irascible. Poseía una merecida reputación por su estricta imparcialidad y
moralidad, lo que trasmitió a su hijo. Al igual que su esposa era también vishnuita y un
vegetariano consumado.
Es así, que en Mohandas Gandhi "empezaba a arraigar, la convicción que la moral es el
fundamento de todo y que la verdad es la sustancia de toda moral".
Desde pequeño, Mohandas Gandhi al igual que sus compatriotas, soñaba con sacudirse del yugo
Ingles. Deseaba ser fuerte y audaz, a fin de poder vencer a Inglaterra y liberar a la India, que
más tarde logró. Con mucho sacrificio consiguió que le enviasen a Londres a estudiar Derecho,
titulándose de abogando más tarde.
16.4. Concepto e importancia.
La oratoria como tal es indispensable en todo ámbito, he aquí algunos conceptos:
Arte de hablar con elocuencia.
Disciplina del género literario que se aplica en los procesos comunicativos hablados,
como conferencias, charlas, sermones, exposiciones, narraciones, etc.
Por lo general su fin entre otros es persuadir. Este fin le distingue de otras disciplinas: la
didáctica enseña; la poética deleita; y la oratoria persuade.
Persuadir es hacer que las personas tomen decisiones y actúen a voluntad.
¿Porque arte? Porque es una habilidad, que bien puede adquirirse, o bien puede ser innata.
¿Porque hablar? Porque es la forma natural de trasmitir un pensamiento en forma ordenada
con una finalidad.
Una de las finalidades de la Oratoria es la persuasión, transmisión de ideas,
sugerencias o conocimientos.
Platón decía: “Es el arte de seducir a las almas por la palabra”. Aristóteles apuntó: “Es el arte
del decir bien, de dar al lenguaje hablado eficacia para deleitar, para persuadir, para
conmover”.
Manuel Couto define: “Expresar nuestros conocimientos con fluidez, estando de pie”. La
oratoria tiene cuatro P: Perorar y Presentar Pensamientos en Público y de Pie.
“La oratoria es la ciencia de la persuasión oral”
Utiliza la Dialéctica. Es el proceso ontológico y lógico resultante de las tensiones entre
contrarios. Preguntas y respuestas que conducen a una verdad o a una definición. Muchos
oradores utilizan ésta técnica para desarrollar su conferencia. Empiezan por formularse
preguntas sobre el tema que tratan, preguntas que a la vez van contestando hasta llegar al
objetivo que pretenden alcanzar en su disertación. Esto es dialéctica pero también homilética.
Manuel Morales Dávila, (abogado boliviano, ex asesor de la Central Obrera Boliviana),
sostiene que la Oratoria no es un arte, ni se necesita convencer a ningún al público. Para mí
no es arte, sino –dice él- simplemente expresar nuestros sentimientos y pensamientos para
comunicarnos, identificarnos y liberarnos. Entiende la liberación de las cadenas de la opresión
a la que somos sometidos los bolivianos por intereses económicos y políticos de potencias
extrajeras y del capitalismo.
Todo abogado debe La ciencia del derecho. Ciencia que implica conocimiento.
saber: La oratoria forense. La oratoria es arte y técnica.
La oratoria es el arte de hablar con elocuencia; de deleitar y persuadir por medio de la palabra.
Por elocuencia se entiende aquella facultad de hablar bien y de modo convincente, gracias a
la fuerza expresiva poseída por el orador, en todos sus aspectos. Deleitar es causar placer o
agrado en el ánimo o los sentidos de los oyentes y que persuadir significa convencer con
razones a otra persona, es decir es el hecho de inducir a uno a creer o hacer algo.
Géneros: Originalmente, la oratoria se dividía en varias partes.
Género judicial. Se ocupa de acciones legales sobre hechos en disputa, calificada por
un juez o tribunal que establecerá conclusiones aceptando lo que el orador (abogado)
presenta como justo y rechazando lo que considera injusto.
Género deliberativo o político. Se ocupa de acciones, políticas, sociales u otros que
discuten los representantes nacionales, luego que el orador propone como útil o
provechoso y rechaza lo que propone como dañino o perjudicial, para los intereses de
una nación, clase, o sector social.
Género demostrativo o apodíctico. Se ocupa de hechos pasados y se dirige a un
público que no tiene capacidad para influir sobre hechos, sino de asentir o disentir
sobre la manera de presentarlos que tiene el orador, alabándolos o vituperándolos.
Está centrado en lo bello y en su contrario, lo feo. Sus polos son, pues, el encomio y
el denuesto o vituperio.
Retórica. La retórica es la disciplina transversal a distintos campos de conocimiento
(Literatura, política, publicidad, periodismo) que se ocupa de estudiar y de sistematizar
procedimientos y técnicas de utilización de la oratoria con una finalidad persuasiva o estética
añadida a su finalidad comunicativa. Etimológicamente, helenismo que proviene del griego
rhetorikè.
La retórica tiene su origen en la Grecia clásica, donde se entendía, como el ars bene dicendi,
(arte del buen decir) o técnica de expresarse de manera adecuada para lograr la persuasión.