“Caramelos de fruta y ojos grises” Liliana todo; y encima iba a andar diciendo que
Bodoc Tomás era una nena.
Tomás se acurruco en el banco, del lado del
Ellos vendían caramelos de fruta en los
sol. Se sacó la bolsita que su madre le ataba a
bares. Y, algunas veces estampitas de la
la cintura para que guardara la ganancia. ¡Qué
Virgen. Pero las estampitas no eran para
suerte que ese sábado las personas
vender sino para pedir colaboración. Aunque
anduvieran con ganas de masticar azúcar!
la verdad es que resultaba mejor con los
Magui se deslizaba por el tobogán agarradita
caramelos de fruta. Y mejor si los ofrecía
de los costados. Y claro, era chiquita. No la
Magui, porque era chiquita y tenía ojos grises.
iba a comparar con el que se tiraba de un
A Tomás la calle le había enseñado que los
envión, daba una vuelta en el suelo y se ponía
ojos grises vendían más que los ojos
de pie. Ahí estaba la escalera del tobogán. Ahí
marrones.
estaba el chico con su mamá. Tomás no
Los dos hermanos tenían su clientela fija:
quería dormirse, pero el sol quería que se
viejos hombres de bar que compraban
durmiera. Lo envolvió en una manta con olor a
caramelos y los olvidaban en sus bolsillos. Los
aire libre, le trajo buenos sueños desde allá
viejos hombres de bar no podían comer
arriba. Y, en pocos minutos, le ganó la pelea.
caramelos porque tenían la boca ocupada con
Durmió, hecho un ovillo. Tomás estuvo
cigarrillos negros y palabras para arreglar el
soñando cosas lindas. Sueños distintos a la
mundo. Tomás solía pensar que, cuando los
vida. Tan pero tan distintos como unos ojos
bares cerraban, los viejos hombres
marrones de unos ojos grises. No durmió
permanecían inmóviles, con el cigarrillo a
mucho tiempo, porque cuando despertó el sol
medio terminar, la palabra a medio pronunciar
estaba en el mismo lugar, y los pinos de la
y la taza de café a la mitad de camino entre la
plaza tenían la misma altura. Lo único
mesa y los labios. A la mañana siguiente el
diferente era que el niño y su mamá se habían
sonido de la persiana metálica los ponía en
marchado. Tomás se restregó la cara y miró al
funcionamiento. Era sábado... Tomás y Magui
tobogán: Magui no estaba.
terminaron de vender sus caramelos mucho
Llevaba algunos años vendiendo caramelos
antes de lo acostumbrado. ¡Buena suerte que
por los bares; precisamente la mitad
la gente anduviera ese día con ganas de
de su vida y había aprendido que en la calle
masticar azúcar! Los niños empezaron a
nada desaparece porque sí.- ¡Magui!- llamó
caminar hacia la estación de trenes. Cada
-¡Magui! Lo primero que hizo fue recorrer la
hora, salía el tren que los dejaba más allá de
plaza, capaz Magui quiso esconderse atrás
los suburbios industriales. En un lugar donde
de un árbol o a lo mejor atrás de los arbustos
las calles no tenían nombre y las casas no
en forma de paraguas, pero no estaba. Capaz
tenían vidrios. Tomás iba pateando la cajita de
se había escondido atrás del monumento
cartón vacía donde habían estado los
con soldados y caballos, pero no estaba allí.
caramelos. De pronto, Magui se detuvo.
Tomás miró la cara de los soldados, para ver
-¿Qué hay?-preguntó su hermano. Magui
cuál de todos se aguantaba la risa para no
señaló en dirección a la plaza que tenía
descubrir el escondite. Dio una vuelta al
juegos.-Quiero ir al tobogán- dijo.- Mejor nos
monumento con el corazón golpeando fuerte,
vamos- contestó Tomás pensando que llegaba
pero Magui no estaba. Él miró a todos lados,
a tiempo para jugar un rato a la pelota. Magui
nunca la ciudad le había parecido tan grande.
sacudió la cabeza para decir que no, que por
En su esquina de siempre encontró a un
favor sea bueno y él entendió por qué la gente
lustrabotas que conocía... -Don, ¿no la ha
le compraba caramelos.-Está bien...- aceptó -
visto a Magui?-¿A tu hermanita? - encogió los
Era sábado, y mediodía de otoño. La plaza
hombros-. No. Siguió en dirección a los bares
estaba casi desierta. Solamente había un
donde vendían caramelos, entró en cada uno
niño, con una mujer que lo cuidaba.
y repitió la misma pregunta una y otra
Magui corrió hasta el tobogán. Tomás en
vez:-¿No la vieron a Magui? Los viejos
cambio, se sentó en un banco de cemento.
hombres de bar parecían preocuparse hasta
Tenía ganas, pero mejor no. Porque si llegaba
preguntaron cómo había pasado y quisieron
a verlo otro chico de la calle le iba a gritar de
saber dónde se había perdido, pero ninguno se tropezó con las baldosas, sin sentido, sin
abandonó su silla. Al principio, Tomás sólo aire, sin rodillas...El basural lo llamaba.
preguntaba... Tomas se metió sin miedo, ni asco. Encontró
Después, espió para ver si su hermana una muñeca sin brazos, pero Magui era más
estaba adentro de las tazas de café con leche. linda. Encontró cáscaras de manzana, pero
Para ver si, de tan flaquita que era, se había Magui era más dulce. Un pedazo de pan, pero
metido en el pan de los sándwiches que la Magui era más buena. La noche había
gente comía. Un hombre del bar leía un terminado de cerrar, él ya estaba
periódico. Tomás se detuvo en seco porque cansado-¡Magui!- llamo de un susurro-: Magui,
creyó ver a Magui en una foto, pero después si te encuentro nos vamos a casa a tomar la
comprendió que se había equivocado, no era sopa - El basural lo oyó en silencio. En un bar
Magui la que miraba desde el papel. Él de la ciudad había un periódico olvidado en
alcanzó a leer las palabras que estaban una de las mesas. "Cifras negras..." Pero los
escritas sobre la foto: "Cifras negras, aumenta soldados del monumento no pudieron
el número de chicos desaparecidos..." Al defenderla "Un importante número de
terminar con los bares conocidos, empezó a organizaciones internacionales hicieron
correr más rápido. Observó la expresión que público un documento estremecedor..."
la gente tenía cuando él pasaba a su lado. Pero la gente seguía tomando café con leche.
Miró en el interior de los autos, en las "Ha crecido de manera dramática el número
vidrieras. Dobló la esquina y empezó a correr. de niños robados..." Y los trenes partían. "Los
Se detuvo en un puesto de revistas ¿No la niños que trabajan en la calle son las
vieron a Magui? Corrió a la parada de taxis principales víctimas..." Pero a Superman no
¿No la vieron? Siguió corriendo... Cruzó con el pareció importarle. "Por cada día que estas
semáforo encima. Iba esquivando y soluciones demoren habrá niños que no
atropellando gente.-Doña, ¿No la vio a Magui? regresen a sus casas" El hospital no tuvo
Señor ¿No la vio a Magui? Llegó corriendo a tiempo para escucharlo. "El documento
la estación de trenes -Tiene ojos grises puntualiza que el precio se paga por estos
¿Nadie la vio? La gente abordaba los niños..."Al fin, Tomás se sentó, rodeado por la
vagones, a nadie parecía importarle que noche hostil. Apoyó su cabeza sobre sus
Magui no estaba. Se alejó corriendo casi sin piernas y se la cubrió con los brazos como si
aire y de pronto, frente a él maravillosamente fueran el techo de una casa. Sin Magui junto
de azul y rojo vio a Superman en un enorme a él, la intemperie dolía más que nunca.
cartel. Cualquiera sabe que Superman puede
volar sobre la ciudad: nadie mejor que él para
ayudarlo. Tomás se paró de puntas de pie
para hablarle:-Caramelos de fruta... Ojos
grises- Eran las palabras de su tristeza-: Me
quedé dormido y se perdió...pero Superman
no pareció escucharlo.
La calle que eligió terminaba en el hospital. A
lo mejor, detrás de esos muros estaba Magui
con dolor de panza. Pasó por la puerta
giratoria, preguntó y preguntó:-¿Acá está
Magui con dolor de panza? -Los de blanco no
sabían. Los de celeste tampoco. En todos los
pasillos, una mujer lo hacía callar con un dedo
sobre sus labios:-Es que estoy buscando a mi
hermana- explicaba Tomás - Silencio, Hospital
-respondía ella. Tomás salió de allí. Atardecía
con frío. Su carrera lo llevó hasta una zona
desvanecida de la ciudad. Atravesó baldíos,
Actividades:
Recuerda leer detenidamente las consignas y
si surge alguna inquietud no dudes en 4) Transcribir las siguientes oraciones
a la carpeta y marcar: Sujeto,
consultar. La ejercitación es parte del
Predicado, y Núcleo de ambos.
proceso de aprendizaje. Podemos hacer y
rehacer las actividades. A. Ellos vendían caramelos de fruta en
1) Subraya con color diez (10) los bares.
preposiciones en el cuento. B. Los dos hermanos tenían su
2) Identifica en qué tiempo, modo, clientela fija.
persona y número están los verbos C. La plaza estaba casi desierta.
marcados en negrita en el texto. D. Tomás estuvo soñando cosas
lindas.
verbo tiempo- número- E. Magui no estaba.
modo persona F. Tomás miró la cara de los soldados.
G. Un hombre del bar leía un
vendían Pret. 3ra.pers. periódico.
Imperfecto- Plural H. Superman no pareció escucharlo.
Indicativo
I. La noche había terminado de cerrar.
J. El hospital no tuvo tiempo para
escucharlo.
3) Clasifica los siguientes verboides
que aparecen en el relato.
Escondido-Pateando-Masticar-
Comparar-Golpeando-Pedir-Pensando-
Pronunciar-Metido-Perdido-Vendiendo-
Equivocado.
Infinitivo Gerundio Participio
Pedir