¿Qué son los coacervados?
Los coacervados se definen como gotas o agrupaciones
coloidales formadas por macromoléculas como proteínas, ácidos
nucleicos, polímeros sintéticos, etc., que se forman
espontáneamente y que se mantienen unidas entre sí gracias a
diferentes tipos de interacciones químicas. Los coacervados
suelen formarse espontáneamente en soluciones o mezclas
acuosas, permitiendo una suerte de compartimentación estable
sin la presencia de una membrana, como sí ocurre con las células
vivas.
En consecuencia, estas estructuras ocurren comúnmente en
la naturaleza y son muy importantes para diferentes procesos
biológicos en gran cantidad de organismos.
Sin embargo, el estudio de los coacervados no se limita
únicamente a nuestros tiempos modernos. A comienzos de la
década de 1920, el bioquímico ruso Alexander Oparin propuso
que estas agrupaciones de moléculas pudieron haber dado origen
a las primeras células en la tierra primitiva.
Teoría de los coacervados
Distintas teorías han sido propuestas a lo largo de la historia
de la humanidad para explicar el origen de los seres vivos como
los conocemos hoy. Luego de la desestimación de las teorías
sobre el origen de la vida por generación espontánea, muchos se
inclinaron hacia la idea del origen fisicoquímico de los seres vivos.
Esta teoría fue postulada a principios del siglo XX por el
bioquímico ruso Alexander Oparin (en su libro titulado El origen de
la vida) y por el genetista británico John Burdon Haldane, cuyos
trabajos, aunque independientes, compartían ideas muy similares.
El argumento principal de la teoría estaba fundamentado en que la
vida pudo haber surgido por primera vez en la Tierra en el interior
de las estructuras que hoy llamamos coacervados, formados por
una inmensa variedad de moléculas orgánicas.
Basado es sus observaciones de que los coacervados podían
formarse incluso en soluciones muy diluidas de distintas
moléculas, Oparin y Haldane propusieron que
la coacervación (formación de coacervados) podría haber sido la
forma en la que ocurrió la separación de la fase fluida en el “caldo”
primigenio de la Tierra abiótica.
En otras palabras, estos científicos pensaron que las
primeras células pudieron haberse formado a partir de la
agrupación espontánea de moléculas orgánicas contenidas en las
aguas de los mares, entre ellas proteínas con actividad
enzimática, que pudieron complejizarse y establecer estructuras
más ordenadas y autónomas.
¿Caldo primigenio?: Síntesis abiótica
Aunque los coacervados tenían un papel fundamental en la
teoría del origen de la vida de Oparin y de Haldane, esta solo
tenía sentido a la luz de la concepción de que previamente habría
tenido que ocurrir un largo período de síntesis abiótica.
Esta síntesis se refería a la producción y acumulación de
los compuestos orgánicos precursores de las proteínas y los
ácidos nucleicos, por ejemplo, gracias a:
La acción de la energía proveniente de la radiación
ultravioleta y de las tormentas eléctricas.
Al aporte de material de volcanes y cuerpos espaciales.
Al ambiente acuoso de los mares primitivos.
Las condiciones atmosféricas de la Tierra inicial.
Teoría Quimiosintética
La teoría quimiosintética, conocida también como teoría
biosintética o teoría físicoquímica del origen de la vida, se
fundamenta en la hipótesis de que la vida en nuestro planeta se
originó a partir de la agrupación (síntesis) de moléculas muy
primitivas en el origen de los tiempos y que fueron
complejizándose hasta formar las primeras células.
Esta teoría fue desarrollada casi al mismo tiempo -entre 1924
y 1928-, pero separadamente por los científicos Alexander I.
Oparin (bioquímico ruso) y John B.S. Haldane (biólogo inglés),
confirmando la teoría del Big Bang y echando por tierra la teoría
de la generación espontánea, creencia prevaleciente desde la
antigüedad.
Entre las aportaciones a los trabajos de estos dos científicos,
se destaca la participación del farmacéutico mexicano Alfonso
Luis Herrera, quien realizó estudios sobre el origen y la evolución
de la vida en la tierra y a quien se le considera el creador de la
plasmogenia, ciencia que estudia el origen del protoplasma, es
decir, el origen de la vida.
Sus estudios fueron publicados en el extranjero y sirvieron de
base a Oparin y Haldane para desarrollar su teoría que se nutrió
también con estudios geológicos, paleontológicos y
bioquímicos.En la actualidad, la teoría quimiosintética es la más
aceptada por los científicos. En ella se explica el origen de la vida
a partir de la evolución química y de los fenómenos físicos de
la materia.
La teoría quimiosintética: ¿cómo surgió la vida en la tierra?
De acuerdo a la teoría del Big Bang, la tierra surgió hace
unos 5.000 millones de años a partir de una nube de gas de
hidrógeno. Simultáneamente se originaron el sol y los demás
planetas del sistema solar. Al principio, la temperatura de la tierra
era extremadamente alta, pero poco a poco se fue enfriando y
comenzaron a formarse los océanos primitivos. En ese entonces,
la atmósfera era muy diferente a la actual. Predominaban el vapor
de agua, el metano, el amoníaco, el dióxido de carbono y el
hidrógeno.
A diferencia de lo que sucede en nuestros días, en esa fase
inicial no existía la capa de ozono, por lo que todo tipo de
radiaciones llegaba a la superficie de la tierra, incluyendo los
rayos ultravioletas y los infrarrojos. Además, había muchísima
energía producida por constantes erupciones volcánicas, rayos y
relámpagos.
Primeros compuestos orgánicos
Bajo este escenario es muy posible que los
primeros compuestos orgánicos en estos océanos primitivos, entre
los cuales se encontraban carbohidratos, lípidos y algunos
aminoácidos, se hayan formado y destruido una y otra vez hasta
que, finalmente, encontraran cierta estabilidad para evolucionar.
Durante millones de años estas sustancias se fueron
combinando químicamente entre sí, formando sustancias cada
vez más complejas que quedaron delimitadas por una membrana.
Los protobiontes
A estas sustancias, Oparin las llamo protobiontes. Su
existencia se prolongó por millones de años y, con el paso del
tiempo, adquirieron características propias de los seres vivos,
realizando funciones como la nutrición y la excreción. Asimismo
comenzaron a reproducirse, lo que implicó la aparición de los
ácidos nucleicos portadores de la información genética.
Evolutivamente, los protobiontes antecedieron a las primeras
células simples y sencillas que surgieron miles de años después.
Se cree que los primeros seres vivos que aparecieron en la tierra
eran muy semejantes a las bacterias. Estos seres primigenios
extremadamente sencillos fueron evolucionando y
complejizándose hasta convertirse en organismos pluricelulares.