TEMA III. Formas de suceder.
Temáticas: 1. El principio de compatibilidad entre las sucesiones testada e
intestada.
2. Incidencias del parentesco para el Derecho de Sucesiones.
3. Las formas de suceder y sus efectos jurídicos.
4. El derecho de representación. Definición y requisitos.
Objetivos:
1. Contrastar en el orden histórico y normativo el reconocimiento del principio de
compatibilidad de las sucesiones testamentaria y ab intestato.
2. Precisar y saber distinguir entre sí las formas de suceder.
Habilidades:
1. Identificar cada una de las formas de suceder.
2. Determinar el cómputo del parentesco, dada su incidencia en materia
sucesoria.
2. Resolver casos prácticos en los que se distingan las formas de suceder y se
justifique conforme con el Derecho vigente.
Valores:
Afianzar los valores solidaridad y justicia en la determinación de las formas de
suceder.
Desarrollo
1. El principio de compatibilidad entre la sucesión testada e intestada.
En el lejano Derecho romano, en la sucesión mortis causa, existió una etapa en
que era inadmisible la coexistencia del testamento y la ley como fuentes
ordenadoras de una única sucesión.
La institución de heredero era requisito de existencia y validez del testamento,
pues el fin esencial del mismo consistía en el nombramiento de la persona que
debía asumir la sustitución del pater familias en la soberanía doméstica y política
que ostentaba sobre el grupo familiar, ya que ello respondía a una organización
estrictamente patriarcal.
Para el profesor Dihigo, se justifica “la vieja regla de Derecho romano de que
nadie puede morir en parte bajo testamento y en parte intestado, como no se
concebiría la coexistencia en un mismo Estado de dos soberanos ejerciendo su
poder con títulos diversos”.
De modo general, se mantuvo el principio durante todo el Derecho romano, con
independencia a derogaciones que sufriera dicha regla.
En el período justinianeo (527 y +), la profunda transformación de la vida
económica de Roma, se produjo un debilitamiento de la concepción original de la
familia y aparece el patrimonio como esencia de la sucesión. Muerto ya el
fundamento, no tenía razón de ser el principio prohibitivo de la sucesión mixta. Sin
embargo, el Derecho, más tímido que la vida, no recogió el nuevo sentir.
La proclamación de la compatibilidad de las sucesiones testada y abintestato tuvo
lugar en el Ordenamiento de Alcalá (1348), pasando las demás fuentes del
Derecho histórico español y llegando así al Código Civil de 1888.
El ordenamiento jurídico cubano admite a plenitud que la herencia puede ser
transmitida también en parte por testamento y en parte por disposición de la ley
(art. 467-2 C.c.)
Procede la sucesión mixta, cuando existiendo testamento, este se declara
judicialmente nulo en parte o el testador no dispone del todo de su patrimonio
(art. 509-a-b C.c.).
También coexisten las sucesiones testadas e intestadas, cuando alguno de los
herederos instituidos en testamento premuere, renuncia o es incapaz, no
habiéndose designado sustituto del instituido. La sucesión testada procede en
este caso con respecto a la porción vacante.
En nuestro Derecho, existe una prohibición taxativa de testar sobre determinados
bienes, lo que sucede en el caso de los agricultores pequeños, no existiendo la
posibilidad de otorgar testamento sobre la tierra y demás bienes agropecuarios
propiedad del mismo, según la norma contenida en el artículo 28 del DL 125/91, lo
que obliga a la sucesión intestada.
- El parentesco y su régimen legal. Sistema de cómputo.
El parentesco por consanguinidad es aquella relación entre personas que
descienden de un tronco común, por lo que tienen su origen en la filiación, sea
esta natural (o biológica) o adoptiva (art. 99 C.f.)
El régimen legal del parentesco se establece en el artículo117 del citado Código
de familia. Siguiendo el contenido del antes citado artículo 117, son parientes por
consanguinidad las personas que descienden unas de otras y aquellas que no
descendiendo unas de otras, descienden de una misma persona (tronco común).
Se denomina parentesco por afinidad al vínculo que liga a los parientes
consanguíneos de un cónyuge con el otro. El art. 120 del C.f. regula que “ los
parientes de un cónyuge lo son del otro, por afinidad, en la misma línea y grado”.
Las líneas de parentesco se manifiestan en dos formas:
a) directa: es la que se forma por las personas que descienden unas de otras
(padre e hijo, abuelo y nieto, etc.).
b) colateral: son aquellos parientes que no descendiendo uno del otro, proceden
de un tronco común ej.: los hermanos, tienen un tronco común, los padres; los
primos con tronco común en los abuelos, etc.
2. Incidencia del grado de parentesco en el Derecho de Sucesiones.
El grado de parentesco indica las distancias que media entre dos parientes,
figurando como una cadena que forma la línea. Posee un valor instrumental o de
función, ya que se utiliza como unidad de medida para determinar la proximidad
del parentesco. El pariente más cercano del causante se atribuye el mayor
derecho a participar en la herencia, mientras que el más lejano se ve más
privado de participar.
El grado de parentesco adquiere virtualidad en la sucesión intestada para
determinar, dentro de los parientes que se encuentran en un mismo orden
sucesorio, a quién o a quienes de ellos, en atención a la mayor proximidad e
intensidad del parentesco.
* Analizar los sistemas tradicionales de cómputo de parentesco. Pág. 81 T-1.
3. Formas de suceder y sus efectos legales.
Suceden por derecho propio aquellas personas a las que, ya sea por su sola
condición e pariente consanguíneo o de cónyuge sobreviviente, atribuye la ley
derecho a suceder por causa de muerte.
Esta constituye la forma natural de suceder en la sucesión ab intestato, pues solo
exige, como presupuesto de existencia, el lazo de parentesco o la relación
conyugal que determina su inclusión en alguno de los cinco órdenes sucesorios
previstos en nuestro Código civil.
Orden de llamados en el Código civil.
- Art. 514, primer llamado, (línea recta descendiente).
- Art. 515, segundo llamado, los padres. (línea ascendente)
- Art. 517-518 y 519, tercer llamado, el cónyuge, en diferentes participación.
- Art. 520, cuarto llamado, abuelos y demás ascendientes.
- Art. 521, quinto llamado, hermanos y sobrinos, en representación de padres
premuertos.
Si bien el C.c. admite que el sobrino por representación herede al tío, no posibilita
que el tío herede al sobrino. (art. 115 y 120)
En la sucesión testada, el heredero especialmente protegido no hereda por
derecho propio, mientras que sí lo haría en la intestada de abrirse esta.
4. El derecho de representación. Definición y requisitos.
Se define como un especial modo de suceder en cuya virtud suceden al causante
los descendientes en defecto o en lugar de su ascendiente, ocupando la posición
jurídica que le correspondería su hubiera podido o querido heredar.
Se manifiesta limitadamente en la línea colateral, beneficiando a los hijos de los
hermanos premuertos.
A tenor de lo dispuesto en el art. 512 de nuestro Código civil, si el llamado a una
sucesión premuere al causante, o renuncia, o es incapaz de suceder, ocupan su
lugar en la herencia sus descendientes. La fórmula legal patria en este sentido
tiene una elevada precisión técnica, ya que fija con exactitud quiénes son los
titulares del derecho de representación, ya que no son todos los parientes de una
persona, sino sus descendientes.
El representante sucede directamente al causante, no a su ascendiente, pues la
delación se observa en la persona del representante.
El representado es solo el eslabón intermedio o punto de referencia que
determina quiénes son los sujetos titulares del derecho y el quantum de la cuota
hereditaria, no recibe delación por lo que no adquiere derechos sucesorios y por
tanto no tiene nada que transmitir.
En sentido objetivo, se exige la premuerte, incapacidad o renuncia del sujeto a
quien se representa, extremos que deben acreditarse ante Notario público, con los
documentos correspondientes.
La conmoriencia y la premuerte son situaciones prácticas iguales, por lo que
deben ser sometidas al mismo régimen de representación.
El escenario jurídico natural en que tiene lugar el derecho de representación, es la
sucesión intestada. Se regula en los artículos 512; 513; 514-3 y 521 del C.c.
En la sucesión testamentaria procede el derecho de representación solamente
cuando premuere un heredero especialmente protegido preterido por el testador,
heredando por representación los descendientes de aquel, siempre que
mantengan igual condición. (art. 495-2 C.c.)
Bibliografía
Pérez Gallardo, L, Derecho de Sucesiones, Tomo I
Constitución de la República.
Ley No. 59, Código Civil, Libro Cuarto.
Código de Familia.