República Bolivariana de Venezuela
Universidad Bicentenaria de Aragua
Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales
Escuela de Psicología
San Joaquín de Turmero – Edo. Aragua
Técnicas Terapéuticas
Autor: Julianne Gutiérrez
C.I 28.430.269
San Joaquín de Turmero, octubre de 2021
Introducción
Desde el inicio de los tiempos, los seres humanos a través de razonamientos lógicos en la
escala de la evolución, han ido avanzando en cuanto a estudios psicológicos se habla.
Específicamente con un propósito o fin universal de todas las técnicas terapéuticas desarrolladas
hasta ahora; la solución de psicopatologías. A lo largo de la historia, mediante pruebas,
exámenes, ensayos y errores, se ha logrado uno de los enfoques más trascendentales de la
psicología, como lo es la cognitivo-conductual, debido a que es una de las más importantes
gracias a su posible cuantificación y probabilidad totalmente científica. Adicionalmente a esto, es
de suma importancia recordar toda la responsabilidad que está en juego al momento del empleo
de dichas técnicas, debido a que se está trabajando directamente con la conducta de un paciente,
llámese modificación, regulación, adquisición o bien, extinción de una conducta.
Técnicas operantes
Desde los inicios de los estudios de la conducta y su práctica como terapia, rondaban las
técnicas de intervención que se caracterizaban por el condicionamiento operante. En este sentido,
estas siguen siendo hasta ahora, una de las más trascendentales y vigentes, puesto que consta de
unos procedimientos bastante eficaces aplicables en los programas de tratamientos cognitivos
conductuales, como también en los ámbitos educativos, llámese educación especial, educación
infantil.
Esto se debe, a que este tipo de técnicas están plenamente enfocadas en el comportamiento,
que, al mismo tiempo, existen otras técnicas que se especializan según sea el requerimiento que
lo relacione con el comportamiento; bien sea para el incremento y mantenimiento de conductas,
son necesarios los reforzamientos (positivos y negativos), para adquisición de nuevas conductas,
son empleadas las técnicas de moldeamiento, encadenamiento o instigación, y, por último, para
la reducción o eliminación de conductas, se hacen uso de las extinciones y castigos (positivos y
negativos). Así como también es de conocerse, los programas de economía de fichas en los que
se combinan diferentes técnicas y principios básicos conductuales, con el fin de facilitar el
proceso de las personas cuyas conductas se quieren modificar.
Técnicas de exposición
En otro orden de ideas, dentro de los tratamientos cognitivos conductuales, las intervenciones
que contienen técnicas de exposición, cuenta como un componente esencial y muy eficaz,
cuando se habla de tratamiento para la ansiedad. Esta técnica de exposición, como si nombre lo
dice, consta de exponer directamente al paciente a aquél estímulo que le genere temor, con el
objetivo de que el sentimiento de miedo se esfume y a su vez, genere una nueva relación o
asociación. De esta manera, se puede demostrar que estar expuesto de manera continua o
frecuente al estímulo que genere miedo o ansiedad, esta puede disminuir o erradicarse. En este
sentido, con dichas técnicas también son capaces de disminuirse las conductas de evitación o
escape, previas a la respuesta de ansiedad o miedo.
Por consiguiente, existen diversos tipos de exposición, los cuales son de suma importancia
destacar, como la exposición en vivo, siendo una de las más eficaces para el abordaje de la
ansiedad, la cual consiste en tomar contacto directo con el estímulo hasta que la ansiedad de
reduzca a la mitad. Por otro lado, la exposición simbólica, que representa a la toma de contacto
con el estímulo temido a través de la imaginación, puesto que, de esta manera, el objetivo es
conseguir la habituación y eventualmente, su extinción. Por último, la exposición en grupo, la
cual consta de sesiones planificadas dentro del contexto grupal, la cual, de cierta manera se
agrupan paciente con problemas similares, encontrándose una retroalimentación y apoyo entre
ellos, debido a los efectos motivacionales de este tipo de intervenciones.
Técnicas de modelado y entrenamiento en habilidades sociales
Partiendo del aprendizaje observacional o vicario de Albert Bandura (1969), las técnicas de
modelado actúan como un estímulo discriminativo produce un indicativo que el observador
responde imitando. De esta manera, si la respuesta es recompensada, lo más probable es que esta
conducta pueda repetirse e incremente su frecuencia. Por lo tanto, también se indica que el
observador puede aprender tanto conductas de un modelo, como sus consecuencias, según
Bandura, esto se define como reforzamiento vicario, cuyos efectos son; la función discriminativa
o informativa, y efectos de incremento de estímulo.
En este sentido, hay incluso otros factores que influyen, como las características del modelo;
la similitud con el observador, el valor afectivo para el observador, el prestigio y la eficacia al
realizar la conducta.
Por otro lado, la existencia del entrenamiento de las habilidades sociales, se debe al gran
déficit en habilidades sociales, está directamente relacionado con problemas emocionales y de
adaptación, es por eso que, el entrenamiento de habilidades sociales es un tratamiento
perteneciente a la terapia cognitivo conductual, cuyo objetivo principal es mejorar la interacción
social, comunicación y relaciones en general. Actualmente se ha convertido en un procedimiento
de intervención ampliamente utilizado debido a su gran eficacia debido a que aborda en los
ámbitos en donde más se desarrolla el ser humano, en el trabajo, en el colegio, en el hogar, entre
otros.
Terapia racional emotiva conductual (TREC)
Básicamente se define como una forma de psicoterapia de corte breve que se propone revisar
las ideas irracionales y patrones de pensamiento asociados a un malestar emocional, para poder
remplazarlas por creencias más productivas; lo cual permite al paciente lidiar mejor con sus
problemas y aumentar sus habilidades para relacionarse y vivir de manera más saludable. En este
sentido, se focaliza principalmente en el presente que vive la persona, con el objetivo de ayudar a
entender los mecanismos y esquemas de pensamiento y creencias que ocasionan el malestar
emocional. Estas creencias, a su vez, conducen a acciones y comportamientos dañinos que
interfieren con las metas en la vida y la estabilidad emocional.
Cabe destacar que la estructura de las sesiones, se debe preguntar al paciente qué quiere tratar
durante la sesión, luego, definir y establecer en conjunto los objetivos de la sesión, debido a que
no en todas las ocasiones el terapeuta y el cliente coinciden. Se lleva a cabo la evaluación ABC
del problema, se debate las creencias irracionales específicas y luego se adoptan nuevas.
Posteriormente, se revisa y se discute durante la sesión los auto registros, se fijan las nuevas
tareas entre sesión y sesión y por último, se trabajan los aspectos que facilitan la realización de
dichas tareas.
Terapia cognitiva
En síntesis, lo que se dice de la terapia cognitiva, es que las personas sufren por la
interpretación que realizan de los sucesos y no por éstos en sí mismos. Por tanto, Aaron Beck,
interesado por el tratamiento de la depresión, desarrolló un modelo para el tratamiento de esta
patología que posteriormente extendió a otros trastornos. Por consiguiente, dentro de las
estrategias que se emplean dentro de la terapia cognitivo conductual, la reestructuración
cognitiva, un individuo es capaz de modificar el modo de interpretación y valoración subjetiva
de los hechos y de las situaciones que vive, y de esta manera se estimula a éste para que altere
los esquemas de pensamiento desordenados y se vea a sí mismo y al mundo de forma más
realista y adaptativa.
En este sentido, dentro de la terapia cognitiva no sólo se centra en las distorsiones, sino que
también en el ambiente o escenario del paciente, en donde se encuentran sus problemas externos
que le generan malestar. El terapeuta trabaja en conjunto con el paciente para poder cambiar o
modificar los patrones cognitivos disfuncionales, el cual pretende en primera instancia, eliminar
los síntomas y creencias disfuncionales actuales en el paciente, y, en segunda instancia, capacitar
al paciente para que pueda corregir las distorsiones cognitivas que vaya cometiendo en el futuro
y que sea capaz de cambiarlas por formas de funcionamiento más adaptativas.
Técnicas de habilidades de afrontamiento y solución de problemas
Desde la consideración de las estrategias metacognitivas, tiene como objetivo principal
mejorar la autorregulación de la conducta, y así como la incrementación o implementación de la
creencia en la propia capacidad o autoconfianza. Al ser estrategias metacognitivas, no tienen
como un fin de resolver problemas específicos sino de alguna manera, nutrir las habilidades del
paciente, para que sea capaz de solventar los problemas específicos; el aprendizaje y la memoria,
aprender a aprender y recordar lo aprendido. El pensamiento, aprender a pensar. La atención,
aprender a prestar atención y por último, la flexibilidad cognitiva, aprender a cambiar la
estrategia cuando el contexto lo requiera.
Entre los entrenamientos de inoculación de estrés, es de suma importancia afrontar las cuatro
categorías, los estresores agudos de tiempo limitado, se refieren a los acontecimientos estresantes
en un momento determinado y son de corta duración. La secuencia de estrés, que son aquellos
acontecimientos vitales estresantes en concreto, como las pérdidas afectivas, violación, entre
otros, que desencadenan una secuencia de ajuste, que traen consigo nuevas reacciones de estrés.
La intermitencia crónica, es provocada por una exposición repetida a una situación estresante y
por último, el estrés crónico continuado, que incluyen el afrontamiento de enfermedades médicas
o psiquiátricas de larga duración, se habla de un estado de estrés continuo que nunca para.
Terapia de solución de problemas
Básicamente, la terapia de resolución de problemas (TRP) es una técnica psicoterapéutica
para la resolución de situaciones de estrés en la vida diaria, que se caracteriza por su efectividad
y facilidad de aplicación práctica. La cual puede ser útil en casi cualquier situación de estrés a la
que se encuentra sometido el ser humano. Es una intervención cognitivo-conductual para elevar
la habilidad natural de solución de problemas, es decir, para afrontar situaciones estresantes, por
lo que este tipo de terapia, ayuda a identificar los problemas y emplea diversas opciones de
solución y afrontamiento más adaptativo y racional posible, entre sus objetivos, se encuentra
reducir la psicopatología y optimizar el funcionamiento psicológico y conductual.
En este sentido, las técnicas son aplicables tanto en atención primaria como en otras
disciplinas, entre las que se encuentran trabajo social, psicología y psiquiatría. Se considera que
en atención primaria esta técnica sería especialmente útil porque se focaliza en problemas
emocionales y sociales que constituyen algunos de los determinantes más importantes de los
trastornos emocionales en atención primaria y es una terapia no especializada, fácil de aprender y
relativamente breve.
Terapia de tercera generación
Ya es de saberse que tanto la eficacia de las técnicas pertenecientes al enfoque cognitivo-
conductual son trascendentales y hasta ahora las que poseen respaldo cuantitativo en la
psicología. Sin embargo, las terapias de tercera generación suponen una nueva visión sobre cómo
afrontar los problemas de la mente y el comportamiento humano. Están centradas en mejorar el
bienestar subjetivo del paciente, trabajar más sobre el contexto en el que se encuentra y no
centrándose tan solo en sus conductas y sintomatología.
En primera instancia, la terapia de aceptación y compromiso, es una forma de psicoterapia
experimental, conductual y cognitiva, la cual se estructura en el concepto de la evitación
experiencial, dejando en cuenta que el mantenimiento de los trastornos y, por ende, el
sufrimiento humano y los valores personales, que sirven como guías base para la realización
personal.
En segunda instancia, la terapia dialéctica conductual, ayuda a las personas a controlar sus
emociones. Es un tratamiento para los trastornos mentales, incluida la depresión. Los problemas
de salud mental a menudo coexisten con las dificultades de aprendizaje y de atención. Tiene
como objetivo modificar ciertas conductas, pero ayuda a las personas a reconocer y aceptar las
emociones que están sintiendo. Además, les brinda herramientas para mejorar habilidades en
cuatro importantes áreas, como tener una atención plena, regular las emociones, tener mejores
relaciones interpersonales y tolerar la angustia.
Conclusión
En definitiva, las técnicas y estrategias de intervención conductual fueron el resultado de una
demanda de ayuda profesional, producto de la incapacidad de los modelos psicológicos
tradicionales de resolver los problemas que sobresalían en tiempos posteriores a la segunda
guerra mundial. Se manifestaba la necesidad de disponer de intervenciones alternativas que
cuenten con desarrollos teóricos sólidos y con un adecuado apoyo metodológico. Por lo tanto, se
requerían de profesionales que puedan intervenir con éxito ayudando a los afectados y con el
tiempo se perfeccionaron las técnicas, obteniendo así niveles de eficacia bastante altos.
Referencias
Ruiz A. (2012) Manual de Técnicas de Intervención Cognitivo Conductual. Bilbao: Desclée de
Brouwer.
Castillero O. (2020) Las 10 técnicas cognitivo-conductuales más utilizadas. Recuperado de
[Link]
Ibáñez, C (2011) Técnicas cognitivo-conductuales de fácil aplicación en atención primaria.
Recuperado de [Link]
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