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Medicina Felina FC 2020

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MEDICINA FELINA

Síndrome del gato paracaidista.


Valoración inicial y manejo del gato
politraumatizado

SPONSOR:
PONENTES:

LUIS BOSCH
Licenciado en Veterinaria por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 2006.
Entre 2007-2008 completó un internado general en cirugía y medicina de pequeños
animales en la Fundació Hospital Clinic Veterinari de la UAB. En 2013 inició una
residencia avalada por el Colegio Americano de Emergencias y Cuidados Intensivos en
el Ontario Veterinary College, Guelph, Canadá. En 2017, obtuvo el título de
Diplomado Americano en Emergency and Critical Care (ACVECC) y en 2018 el título de
Diplomado Europeo en Emergency and Critical Care (ECVECC). Actualmente ejerce
como co-responsable del servicio de emergencias y cuidados intensivos de la
Fundació Hospital Clínic Veterinari UAB.

SUSANA GARCÍA PÉREZ DE AYALA


Licenciada en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid. Acreditada por
AVEPA en Medicina Felina. Certificado europeo ESVPS en Medicina Felina (GPCert FelP).
Certificado europeo ESVPS en cardiología (GPCert Cardio). Certificado Avepa-Gecar
Ecocardiografía. Miembro del grupo de especialidad en Medicina Felina de Avepa
(GEMFE) desde su inicio y del grupo de especialidad e Cardiología (GECAR).
Coordinadora del Comité Científico de Amvac y directora de la Revista Centro
Veterinario. Publicaciones sobre Medicina Felina en revistas incluida la revista de Avepa y
Co-autora del libro Manual de Enfermedades Respiratorias en Perros y Gatos. Asistencia
a congresos y cursos nacionales e internacionales. Ponente en cursos y congresos
nacionales en el área de Medicina Felina. Miembro del equipo de la Clínica Veterinaria
de Ginzo de Limia de Madrid.

ANTONIO PEÑA RODRÍGUEZ DVM, Acreditado en Medicina Felina por AVEPA, Certificado europeo en Medicina
Felina (ESVPS)

Licenciado en veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid en el año


1994. Acreditado en Medicina Felina por AVEPA y Certificado europeo en
Medicina felina (GPCert FelP) por la ESVPS (European School of Veterinary
Postgraduate Studies). Colaborador de la cátedra de cirugía de la Facultad de
Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. Miembro de la ISFM
(International Society of Feline Medicine), GEMFE (Grupo Español de Especialistas en
Medicina Felina), AVEPA (Asociación Española de Veterinarios de Pequeños
Animales) y AMVAC (Asociación Madrileña de Veterinarios de animales de
Compañía). Miembro de los comités científicos de AMVAC y de GEMFE. Ponente en
diversos congresos y talleres relacionados con la medicina felina. Autor de
diversos artículos en revistas nacionales. Desarrolla su labor de veterinario en el
Centro Veterinario Lisboa del que es cofundador desde el año 1997, con especial
interés en la medicina felina y cirugía.

VICENTE HERRERÍA

Obtuvo su título de Licenciado en Veterinaria por la Universidad UCH-CEU de Valencia en


2006. Realizó un internado rotatorio en ARS Veterinaria en Barcelona en 2009. Tras unos
años trabajando en clínicas de urgencias en España y Reino Unido hizo un internado de
urgencias y cuidados intensivos en Auburn University en Estados Unidos en 2013. En 2017
completó una residencia de 3 años en urgencias y cuidados intensivos en el Royal
Veterinary College de Londres. En 2017 obtuvo el titulo de diplomado por el colegio
americano de urgencias y cuidados intensivos y el 2018 el diploma por el colegio europeo
de la misma especialidad. Actualmente trabaja como responsable de urgencias y
cuidados intensivos en el Hospital Veterinario de la Universidad Católica de Valencia
CONTENIDO:

El objetivo de esta presentación es el ofrecer un protocolo de valoración y manejo de los


pacientes felinos que han sufrido un politraumatismo reciente. Es importante la estabilización
inicial, asegurándonos su supervivencia para posteriormente realizar una valoración de las
diferentes regiones anatómicas y sistemas que necesitaremos revisar para una estabilización
completa del paciente.
Una vez evaluado el estado del paciente, describiremos diferentes pruebas de diagnóstico que
nos ofrecerán una valoración más pormenorizada del gato. Ecografía básica de abdomen y
tórax, técnicas radiográficas para valorar con el menor riesgo al gato, realización de pruebas
analíticas mínimas.
A continuación expondremos el manejo de situaciones concretas como es el manejo urgente de
un derrame pleural, la estabilización inicial de fracturas de extremidades, traumatismos craneales.

Obstrucción uretral felina, ¿Qué hacer cuando el manejo no es tan sencillo?


Todos los veterinarios hemos manejado gatos obstruidos, y todos nos hemos visto en algunas
situaciones en las que el manejo y desobstrucción no es tan sencillo por múltiples motivos. A lo
largo de esta charla hablaremos de la estabilización de casos complejos, opciones médicas y/o
quirúrgicas cuando la desobstrucción no es sencilla, y haremos un repaso de la evidencia
científica que tenemos en el uso de fármacos tras el sondaje.

Urgencias cardiorespiratorias
La presentación típica de la urgencia cardiorrespiratoria es la disnea o el síndrome de distrés
respiratorio y es común para todas las causas, pero el gato se encuentra en una situación
inestable y con el mínimo manejo, deberemos determinar la procedencia de la enfermedad y
los tratamientos más adecuados para resolverla.
Veremos los pasos a seguir en su abordaje:evaluación del gato para determinar las prioridades
(ABC: vía aérea, respiración, circulación), observación del animal, examen físico rápido van a
ayudar a localizar el problema. Valoraremos qué pruebas son prioritarias y cómo realizarlas.

¿Cómo evitar errores en la UCI?


Los errores médicos pueden resultar fatales en los pacientes en estado crítico. Durante esta
charla veremos los errores más comunes en la práctica clínica como por ejemplo el exceso
de fluidoterapia, sobredosis de fármacos o toma de malas decisiones entre otras. También
hablaremos de cómo afrontarlos si suceden y sobre todo de estrategias para poder evitarlos.
Síndrome del gato paracaidista

Manejo inicial de gatos politraumatizados


Antonio Peña Rodríguez
Acreditado en Medicina Felina por AVEPA
GPCert (FelP)
Centro Veterinario Lisboa
[email protected]

El manejo inicial de un paciente politraumatizado debe ser planificado y practicado con


anterioridad ya que esto va a hacer que tengamos mejores resultados a la hora de valorar y tratar a
estos pacientes.

Los factores que influyen en el éxito del tratamiento de estos gatos son:

1. Tipo de lesión y extensión de la misma


2. Órganos afectados
3. Estado anterior del paciente y patologías previas
4. Tiempo que ha pasado desde el traumatismo hasta iniciar el tratamiento
5. Preparación de nuestro equipo y número de personas
6. Equipamiento del centro
7. Posibilidades económicas del propietario

Valoración inicial

La valoración inicial de estos gatos debe ser hecha de forma correcta. Debemos hacerla
rápidamente y siempre completa. Lo primero será fijarnos en la postura, patrón respiratorio, nivel de
consciencia y salida de sangre u otras secreciones. Debemos asegurarnos de la eficacia de la
respiración y de la circulación; si no se cumplen cualquiera de estas funciones, debemos iniciar
maniobras de reanimación hasta conseguir una correcta oxigenación de los órganos vitales del
paciente.

El gato con distrés respiratorio puede adoptar una postura encogida con las cuatro
extremidades recogidas bajo el cuerpo e intentando elevar el esternón del suelo, estiran el cuello y
respirando con la boca abierta intentando tragar aire, pero también puede tener una postura normal,
a veces sentado, y con la boca cerrada. Debemos fijarnos en el patrón respiratorio y en los
movimientos de la pared torácica y su relación con los de la pared abdominal. Si se observan estos
signos de disnea, debemos realizar un tratamiento urgente del paciente para mejorar su estado
respiratorio. Hay que tener en cuenta que aunque el gato tenga movimientos respiratorios, estos
puede que no sean efectivos para tener una correcta oxigenación.

Luego haremos una auscultación torácica bilateral valorando la presencia de los ruidos
respiratorios normales y los ruidos cardiacos. Además se valora el estado circulatorio comprobando
el color de mucosas, el TRC y los pulsos femorales, carporradiales y tarsales.

Debemos evaluar posibles traumatismos craneales y fijarnos en deformidades de la cara o


huesos del cráneo, integridad del paladar y de la mandíbula, sangrado por nariz, oídos o boca y
evaluar los globos oculares. Además fijarnos en la presencia de posturas típicas de daños a nivel
cerebral, cerebelar o cervical.

Después pasaremos a hacer una palpación abdominal, de columna y de extremidades. En


animales que han sufrido traumatismos importantes, debemos considerar que tienen fracturas hasta
que comprobemos lo contrario. Por esto, debemos evitar una manipulación brusca y no sujetar
excesivamente al gato ya que esto puede hacer que haya mayores lesiones en los tejidos
relacionados con la fractura. Si es posible se hará una inmovilización temporal de la zona fracturada
para evitar grandes desplazamientos de los fragmentos, minimizar el daño de tejidos blandos
cercanos y disminuir el dolor al gato para facilitar su manejo. Si es preciso se sedará al animal para
facilitar su manipulación y se inmovilizará la zona anatómica afectada. Si la fractura compromete a la
columna vertebral, debe inmovilizarse al gato sujetándolo a una superficie rígida para evitar lesiones
medulares.
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Examen clínico completo

Una vez realizada esta valoración inicial, pasaremos a hacer un examen clínico completo.
Debe seguir un protocolo igual en todos los pacientes para evitar olvidarnos de alguna exploración.
Hay una regla nemotécnica con unas palabras en inglés que facilitan esta valoración: A CRASH
PLAN (plan de acción crítica) (1).

A Vía aérea

C Cardiovascular
R Respiratorio. Patrón, esfuerzos, auscultación
A Abdomen
S Columna vertebral
H Cabeza

P Pelvis. Palpación rectal


L Extremidades
A Arterias y venas. Pulsos
N Nervios. Exploración neurológica de extremidades

Debemos asegurarnos de nuevo de la vía aérea, de la respiración y de la circulación


correctas.

Hay que cerciorarse de la correcta oxigenación de los tejidos. El aporte de oxígeno de refleja
por el gasto cardiaco, el hematocrito y la saturación de oxígeno de la hemoglobina. Es difícil valorar
si el gasto cardiaco es normal, por lo que si el valor hematocrito es normal, la saturación de oxígeno
está por encima del 90% y la producción de orina es de 1-2 ml / kg / h, se considera que el aporte de
oxígeno tisular es el adecuado.

A continuación valoraremos el abdomen realizando su auscultación buscando ruidos


digestivos normales. Debe palparse valorando la integridad de las vísceras abdominales y la
presencia de líquido libre en la cavidad abdominal. Puede ser necesaria la realización de un lavado
peritoneal diagnóstico para descartar roturas intestinales, hemorragias o rotura de vejiga urinaria.
Hoy en día podemos contar con un ecógrafo en muchos de nuestros centros y podremos hacer una
eco AFAST (Abdominal Focused Assessment with Sonography for Trauma) diagnóstica. A nivel
abdominal podremos evidenciar la presencia o no de líquido libre y toma de ese líquido. Además
podremos valorar la evolución de ese acúmulo de líquido repitiendo ecografías seriadas. Valorar
órganos internos y posibles daños en éstos.

DH: diaphragmatico-hepatic
SR: spleno-renal
CC: cysto-colic
HR: hepato-renal
En DH también pericardio

Esquema de realización de AFAST y orden para realizarla

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Presencia de líquido libre abdominal

A nivel torácico podremos evidenciar si hay contenido en el espacio pleural, y toma de


muestra de ese contenido, la presencia de edema pulmonar y la correcta aireación de los pulmones.
Podremos distinguir la línea pleural y su reververación en los campos pulmonares (líneas A) en caso
de tener correcta aireación. En casos con edema de pulmón podemos ver líneas B a modo de cohete
que se producen por la presencia de líquido en el pulmón.

A la izquierda, presencia de líneas A. En el centro, imagen compatible con edema


pulmonar. A la derecha, imagen de derrame pleural

También podemos valorar el corazón para descartar un derrame pericárdico y el tamaño de


cámaras cardiacas y el grosor del miocardio del ventrículo izquierdo.

Después evaluaremos la columna vertebral palpando todos sus tramos para evidenciar
inestabilidad o crepitaciones que sugieran lesión vertebral. Si es así, debemos fijar de forma firme al
gato sobre una superficie rígida y tener cuidado con su manipulación, sobre todo si está sedado.

El siguiente paso sería valorar posibles traumatismos craneales. Debemos asegurarnos de la


integridad del paladar duro y descartar comunicaciones hacia la cavidad nasal. Valoraremos los
huesos craneales y mandibulares, así como la sínfisis mandibular. Las estructuras óseas craneales
suelen estar afectadas si el gato se golpea la cabeza contra el suelo en el momento de la caída. En
casos con sospecha de aumento de presión intracraneal debemos de evitar la toma de muestra de

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sangre de venas yugulares, porque la compresión que realizamos para ingurgitar la vena y
visualizarla puede aumentar esa presión y deteriorar el estado del gato.

También haremos la exploración de ambos ojos por si hubiese algún trauma directo y
valoraremos el fondo de ojo para descartar posibles hemorragias.

En casos de traumatismos craneales puede ser necesaria la colocación de una sonda de


alimentación hasta que podamos realizar el tratamiento quirúrgico adecuado de cada lesión. Así nos
aseguraremos una correcta ingesta de calorías diarias durante la convalecencia. También tras el
tratamiento quirúrgico de estas lesiones puede ser necesario el uso de esa sonda hasta que el gato
pueda comer por si mismo. En estos casos debemos prever antes que tendremos que colocar esa
sonda durante la cirugía.

Las sondas más utilizadas y con más ventajas son las sondas de esofagostomía, pero puede
que no sea posible anestesiar al animal por su estado hemodinámico y podemos recurrir en esos
casos a la colocación de una sonda nasoesofágica, posible de introducir con anestesia local, durante
los primeros 2-3 días hasta que podamos colocar la de esofagostomía.

A continuación exploraremos la integridad de la cadera y también debemos valorar el estado


del último tramo de intestino.

Palparemos las extremidades y las fijaremos temporalmente si notamos crepitaciones o dolor


al palpar o movilizar articulaciones.

Tenemos que asegurarnos de la presencia de pulsos periféricos en cuello y extremidades. Si


no son evidentes por palpación puede ayudarnos el uso de un Doppler.

Por último haremos una exploración neurológica completa con examen de pares craneales y
de reflejos en extremidades.

Estas exploraciones debemos repetirlas cada cierto tiempo y siempre completas, sobre todo
si hay alteraciones al realizarlas.

Pruebas complementarias

A continuación pasaremos a realizar pruebas complementarias para concretar el diagnóstico


del paciente. La toma de muestras se realizará cuando el estado del paciente nos lo permita sin
correr riesgos.

Pruebas de laboratorio: al menos un número mínimo de pruebas como hematocrito,


proteínas plasmáticas, glucosa y BUN. Si es posible se harán pruebas laboratoriales más completas
que incluyan hematología, bioquímica sérica, electrolitos, gases sanguíneos, pruebas de
coagulación. Hay aparatos para clínicas que pueden valorar el lactato sanguíneo que nos indicaría la
correcta perfusión orgánica.

Radiografías: En nuestro centro siempre hacemos una radiografía del gato completo para
evitar pasar por alto lesiones poco claras en la exploración y luego hacemos radiografías de
abdomen, tórax y cabeza. Cuando el paciente está fuera de peligro pasamos a hacer las radiografías
de las extremidades.

Monitorización: Cuantos más datos obtengamos, mejor. Vigilaremos el nivel de consciencia,


la producción de orina, la PNI, el ECG, la PO2.

Habrá casos en los que consigamos una estabilidad al llegar a este punto, pero puede que
en otros casos se requiera un tratamiento quirúrgico para lograr este objetivo. Los casos en los que
necesitaremos intervenir son hemoabdomen con shock, evisceración, hernias que comprometan la
respiración o el flujo sanguíneo y heridas penetrantes en tórax o abdomen.

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MANEJO INICIAL DE HERIDAS

Cuando tengamos un paciente con heridas que expongan tejido subcutáneo o planos más
profundos, debemos seguir un protocolo mínimo inicial hasta que nos aseguremos de la estabilidad
del animal.

Lo primero es hacer un lavado abundante con suero Ringer-Lactato para intentar arrastrar
las bacterias que hay en la zona. En el caso de no poder arrastrar todos lo microorganismos, al
menos conseguir diluirlos y que no alcancen una cantidad suficiente como para producir la infección
posterior.

A continuación aplicaremos una pomada antibiótica. Uno de los fármacos de elección es la


sulfadiazina argéntica por su efecto sobre Gram positivos, Gram negativos y sobre algunos hongos.
Una vez aplicada la pomada se cubrirá la zona con apósitos no adherentes y todo cubierto con un
vendaje almohadillado para evitar la compresión de los tejidos blandos afectados. Además se debe
comenzar con una antibioterapia sistémica que elimine las bacterias que pueden contaminar la
herida.

TÉCNICAS INVASIVAS

DRENAJE PLEURAL

Técnica utilizada para drenar aire o fluidos del espacio pleural. Es mejor hacer una
toracocentesis negativa que tener un animal disneico al que hay que manipular y que tiene un riesgo
alto de tener distrés respiratorio. Cuando dispongamos de ecógrafo será más fácil llegar a diferenciar
si hay algún contenido en este espacio pleural.

Material

 Palomillas, catéteres, sondas de alimentación, catéteres de drenaje torácico


(PleuracanR, B. Braun; catéter de drenaje pleural CookR Veterinary Products)
 Fórceps
 Material de sutura

Según el fluido que queramos drenar necesitaremos un material u otro. En el caso de


neumotórax, puede ser preciso sólo usar una palomilla o un catéter para que mejore la
respiración del paciente. Si se trata de un quilotórax o un piotórax, necesitaremos un tubo de
drenaje con un calibre suficiente como para evacuar ese contenido.

El procedimiento viene explicado en diferentes libros, por lo que haré referencia a


las características especiales en el caso de aplicarlo a pacientes felinos:

 Realizar la punción en ambos hemitórax


 Mejor hacer drenajes temporales. Sólo pondremos un tubo de drenaje en el caso de un
llenado repetido del espacio pleural (más de 10 cc./kg en 12 horas). Si aún así, pasan 5 días y sigue
necesitando un drenaje, se recomienda la toracotomía exploratoria para resolver el problema.
 Si se utiliza catéter o palomilla, mejor usar un prolongador de sistemas de suero y una
llave de tres vías para evitar que el movimiento al aspirar con la jeringa se transmita a la aguja y que
su punta dañe el parénquima pulmonar.
 Si es un neumotórax que necesita drenaje continuo, hacer aspiraciones manuales
repetidas o un sistema de recipientes con suero. No usar válvula de Heimlich porque los gatos no
tienen la suficiente fuerza de espiración como para vencer su resistencia y no funcionaría.

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 Puede usarse el tubo de drenaje para aplicar anestésicos locales, pero respetar las
dosis de mepivacaina (0,75 mg/kg y no más de 2 mg/kg) ya que pueden provocar hemólisis y
convulsiones.
 Tras colocar un tubo de drenaje hacer siempre radiografía para confirmar su colocación
(tercer espacio intercostal y por delante del corazón).

ACCESO A UNA VÍA VENOSA PERIFÉRICA POR DISECCIÓN

Útil en casos de animales hipotensos y ante la necesidad de obtener una vía venosa
rápidamente.

Procedimiento

 Elegiremos la vena cefálica o la vena safena


 Material: una aguja hipodérmica, un fórceps romo, un catéter y material de sutura
 Se elige la zona anatómica por donde discurre la vena y se hará un corte con el bisel
de la aguja en forma oblicua y transversal a la vena para tener mayor probabilidad de verla al abrir la
piel
 Se disecciona de forma roma con el fórceps y, una vez localizada, se eleva pasando
la pinza bajo la vena
 Se coloca el catéter, se retira el fiador y se fija a la piel a la vez que cerramos la
incisión con puntos de piel
 Cubrir la zona con un vendaje para mantener la asepsia

ACCESO A VÍA VENOSA CENTRAL

La cateterización de una vía venosa central va a ser necesaria en el caso de:

 Sueroterapias de urgencia
 Administración de nutrición parenteral
 Para extracciones repetidas de sangre en animales hospitalizados. Disminuimos el
estrés del gato al no manipularle las extremidades
 Para medir la presión venosa central
Ya hay en el mercado kits de vía venosa central especialmente preparados para animales
pequeños (CertofixR, B. Braun; catéter Peel-AwayR y con guía tipo Seldinger, CookR
Veterinary Products). También podemos utilizar un catéter venoso de calibre 16 – 18 G y una
sonda de vía venosa central que pase por su luz.

Se realiza la preparación aséptica de la cara ventral del cuello y se accede a la vena yugular
en dirección caudal.

Es importante fijar bien el catéter y cubrir el cuello con un vendaje acolchado para evitar
contaminación y que el gato se arranque la vía.

COLOCACIÓN DE VÍA INTRAÓSEA

En los gatos va a sernos útil acceder a una vía intraósea para realizar aspirados de
médula ósea y para administrar fluidos y otras medicaciones en el caso de animales de pequeño
tamaño en los que es difícil cateterizar una vía venosa.

Los lugares de elección para realizar esta técnica son:

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 Ala de ilion
 Húmero
 Tibia

Los animales requieren una sedación y anestesia local para realizar este procedimiento. Vamos
a necesitar agujas hipodérmicas o intraóseas (mejores por evitar obstrucciones por la cortical
ósea) y jeringas de 2 cc. El procedimiento debe ser totalmente aséptico.

Hay una serie de complicaciones que pueden aparecer como son:

 Osteomielitis por una técnica no aséptica


 Extravasación de fluidos y medicación con formación de edema regional. Debemos
asegurarnos de estar localizada la aguja en el sitio correcto
 Embolia
 Daños en las líneas de crecimiento.

En el caso de necesitarse para administrar medicaciones o fluidos, la zona más frecuente es en la fosa
trocantérica del fémur. Dejaremos colocada la guía dentro de la diáfisis femoral y se la conectaría un
sistema de suero. Podemos administrar una gran variedad de fármacos, entre ellos:

Antibióticos Lidocaína
Atropina Morfina
Dexametasona Dextrano 70
Diazepam Plasma
Digoxina Dextrosa 50%
Dobutamina Ringer lactato
Dopamina Bicarbonato
Epinefrina Suero salino
Heparina Suero hipertónico (riesgo de mionecrosis)
Insulina Sangre completa

En cuanto a la fluidoterapia a administrar en casos de hemorragias profusas o estados de shock,


la recomendación actual es ser menos agresivo que antes en cuanto al volumen a infundir. Antes
se utilizaba una proporción de 3 partes de fluidos (cristaloides o mezcla de cristaloides y coloides)
por cada parte de sangre perdida. Esto produce que se suelten coágulos que ya se habían
formado, reduce la viscosidad sanguínea, diluye los factores de coagulación y disminuye el
transporte de oxígeno a los tejidos. Hoy en día hay estudios que ponen de manifiesto una mejor
supervivencia y recuperación en pacientes a los que se administra una fluidoterapia hipotensora y
se infunden cantidades en proporción <1:1 o <1:2.

SUMINISTRO DE OXÍGENO Y VÍA AÉREA URGENTE

Hay diferentes procedimientos de administrar oxígeno de forma urgente:



Cámara de oxigenación (o similar)

Mascarilla

Sonda nasal

Punción traqueal con aguja

Traqueotomía / traqueostomía

Intubación

Hoy en día hay cámaras de oxigenación en el mercado, pero nosotros nos podemos fabricar
algo “similar” para administrar la oxigenación (ej. recipiente de plástico transparente con tapa). Este
sistema nos sirve además para aplicar aerosoles y para anestesiar con gases a gatos poco
colaboradores.
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Otra forma es colocar un collar isabelino y tapar una porción de su abertura con plástico para
alimentos y conectar un tubo directamente desde la botella de oxígeno. En el caso de los gatos este
sistema es algo estresante y puede que agravemos la disnea.

Si usamos cánula nasal debemos mantener un flujo de oxígeno humidificado de 50 ml/kg y por
minuto.

Hay ocasiones en los que no podemos realizar la intubación del gato (ej. edema de glotis,
lesiones importantes en cavidad oral) y tendremos que recurrir a otra forma de administrar
oxígeno de forma rápida. En casos de edema de glotis o acúmulos de secreciones o sangre
dentro de la cavidad oral, no será visible la laringe y puede ser necesario realizar una intubación
retrógrada. A través de los anillos traqueales introduciremos un catéter en dirección craneal y
una guía o sonda a través de la luz del catéter para que asome hasta el exterior por la boca. Esa
guía nos servirá para poder dirigir el tubo endotraqueal hacia el interior de la glotis y poder
intubar correctamente al gato.

En algunos casos habrá que realizar una traqueotomía de urgencia. Es una técnica sencilla,
pero que requiere entrenamiento para realizarla correctamente y de forma rápida. Además
debemos tener preparado y reservado el material necesario para que se realice realmente
rápida. Este material mínimo es:

 Guantes estériles
 Peladora (maquinilla de afeitar)
 Gasas con antiséptico
 Bisturí desechable
 Tubos de traqueotomía o endotraqueales modificados
 Material de sutura y fórceps
 Ambú

Si no tenemos ese material disponible en ese momento de necesidad de realizar una oxigenación
urgente, podemos recurrir a introducir una aguja hipodérmica de calibre grueso (14 – 18 G),
conectarla el cuerpo de una jeringa de 2 cc. y acoplar a éste un conector de tubo endotraqueal del
nº 8 y luego a un ambú o a una botella de oxígeno. Así podremos suministrar algo de oxígeno al
gato hasta que podamos realizar la traqueotomía. También existen sistemas así comercializados
para personas.

Si necesitamos realizar la traqueotomía, los pasos a seguir son:


Colocación del gato en decúbito dorsal.
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 Rasurado de cuello ventral y caudal a laringe. Preparación quirúrgica.
 Anestesia local de la zona.
 Sujetar firmemente la tráquea con la mano y exponerla para hacer incisión justo en
línea media caudal a tercer anillo traqueal.
 Disección roma de músculos esternoioideos y exponer la tráquea.
 Incisión entre anillos traqueales menor a la mitad del diámetro de la tráquea.
 Inserción de tubo endotraqueal y conexión a oxígeno.
 Colocar sutura larga para tracción en anillos traqueales craneales y caudales a la incisión.
Para exposiciones posteriores.
Fijar el tubo al cuello con cintas y cubrir de forma aséptica

El tubo de traqueotomía lo podemos dejar colocado el tiempo necesario, pero requiere


mantenimiento. Lo mejor sería cambiar el tubo a diario, pero al menos hay que aspirar los fluidos
a diario y humidificar la vía aérea ya que falta el reflejo tusígeno y la humidificación natural del
aire por la nariz.

Cada hora debe evaluarse el esfuerzo espiratorio del gato y auscultarle en ambos
hemitórax. Si aumentan los esfuerzos respiratorios, aparecen sonidos anómalos, aparece
cianosis, sibilancias o la SpO2 baja de 92%, debe revisarse el tubo de traqueostomía.

Cada 4 horas debe hacerse instilación de suero salino. Cada 8 horas hacer además
aspiración de secreciones, realizando una preoxigenación y ventilar 12 a 16 veces por
minuto durante un minuto antes de la succión2.

El tubo más indicado en el caso de la traqueostomía temporal es el de silicona o de nylon


para evitar la irritación de la pared traqueal. Hay que evitar usar tubos de caucho rojo.

Analgesia

No debemos olvidar la analgesia correcta del paciente. Hay que hacer una valoración inicial
del dolor con escalas validadas para gatos y repetirlas cada cierto tiempo para evaluar la necesidad
de administrar analgesia de rescate o mantener la administrada. El dolor puede deteriorar el estado
del paciente y hará que no colabore en su exploración lo cual puede llevarnos a una valoración
incorrecta y un mayor daño de tejidos al intentar sujetarle.

Todo paciente traumatizado tiene dolor y debemos administrar analgésicos adecuados nada
más llegar a nuestra consulta. Deben ser parenterales para una mayor rapidez en su efecto y
optaremos por los opiáceos. Podemos usar metadona, fentanilo, petidina, morfina, buprenorfina. En
heridas abiertas podemos aplicar anestésicos locales como lidocaina, mepivacaina o bupivacaina
para disminuir el dolor inicial y poder realizar una correcta exploración. En estos casos no debemos
sobrepasar las dosis de seguridad en gatos (0,75 mg/kg y máximo de 2 mg/kg) ya que pueden
aparecer efectos secundarios como anemia hemolítica o convulsiones.

También pueden utilizarse catéteres subcutáneos para administrar anestésicos locales,


bloqueos regionales y administración epidural de estos anestésicos y opiáceos.

Otro grupo de fármacos son los AINES, en especial meloxicam y robenacoxib, los cuales
administraremos en pacientes normotensos e hidratados correctamente para evitar efectos
secundarios que pueden aparecer.

Podemos usar también una infusión continua (CRI) de fentanilo y ketamina, o solo fentanilo
si el paciente presenta una cardiomiopatía.

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Manejo inicial de fracturas

En el caso de animales que presenten fracturas de extremidades, estas no suponen en la


mayoría de casos una prioridad en el tratamiento del paciente, pero se les debe dar importancia ya
que su correcto diagnóstico y tratamiento hará que tengan en el futuro una mejor calidad de vida.

Conseguiremos disminuir el dolor si inmovilizamos las fracturas que encontremos al explorar.


Si no podemos hacerlo porque el paciente no colabora, debemos evitar su manipulación hasta que
sedemos al gato.

En el caso de animales que presenten fracturas de extremidades debemos evaluar la


presencia de heridas. En estos casos consideramos una fractura como abierta por muy pequeña que
sea la herida de piel que comunique el exterior con el foco de fractura. Si nos encontramos con una
fractura así, lo primero será cubrir la herida con un vendaje almohadillado y aplicar una pomada
antibiótica sobre la herida. También aplicaremos antibioterapia parenteral (Cefalosporinas IV).
Debemos tener cuidado en el caso de irrigar la herida de piel o los fragmentos óseos expuestos al
intentar hacer una limpieza adecuada ya que podemos contaminarla con el suero que pasa a su
interior. En estos casos debemos asegurarnos que escurre hacia fuera. Tampoco debemos explorar
trayectos con ningún objeto que introduzcamos por la herida, ya que arrastraremos bacterias desde
el exterior a los tejidos.

En el caso de gatos que tengamos que sedar/anestesiar para poder manipularlos, podemos
optar por una fijación temporal con material de osteosíntesis (fijadores externos). Con este
procedimiento conseguiremos inmovilizar más firmemente la fractura, disminuiremos el
desplazamiento de los fragmentos, habrá menor daño en tejidos blandos circundantes y puede
servirnos como fijación definitiva o como parte de una fijación más adecuada que realizaremos
posteriormente.

Lecturas recomendadas

• Drobatz KJ, Costello MF. Feline Emergency & Critical Care Medicine. Ed. Wiley-Blackwell 2010.
• Muir W. Trauma: physiology, pathophysiology and clinical implications. J Vet Emerg Crit Care 16 (4)
2006, 253-263.
• Crowe DT. Assessment and management of the severely polytraumatized small animal patient. J
Vet Emerg Crit Care 16 (4) 2006, 264-275.
• Driessen B, Brainard B. Fluid therapy for the traumatized patient. J Vet Emerg Crit Care 16 (4)
2006, 276-299.
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Obstrucción urinaria felina ¿Qué hacer cuando el manejo no es tan sencillo?

Luis Bosch Lozano, LV, MSc, Dipl. ACVECC, Dipl. ECVECC, Acred. AVEPA ECC
Servicio Medicina Intensiva, Fundació Hospital Clinic Veterinari UAB

Introducción

La presentación de procesos urinarios obstructivos en la especie felina son muy habituales en


medicina de urgencias. Una gran mayoría de casos corresponden a obstrucciones a nivel
uretral, y por este motivo nos centraremos en esta presentación en mayor profundidad.

No obstante, debemos tener muy presente que obstrucciones a nivel ureteral, enfermedades
vesicales y lesiones a nivel renal podrán resultar también en signos clínicos similares aunque
no idénticos, pudiendo despistar al clínico en la localización del problema del paciente.

Actualmente contamos con numerosas descripciones de como abordar y tratar la obstrucción


uretral en gatos. No obstante, muchos de estos tratamientos carecen de probada eficacia en la
especie felina1. El objetivo de esta revisión es resumir el cómo enfocar la urgencia del gato
obstruido, sus etiologías más frecuentes, aproximación diagnóstica y tratamiento/s
recomendado/s.

Etiología

La obstrucción uretral total o parcial en la especie felina es algo muy frecuente. Ciertos
estudios establecen la presencia de plugs uretrales en un 60% de los casos, cálculos uretrales
en un 20%, combinaciones de neoplasia y estenosis en un 5% y el resto no se encuentran bien
definidos1,2.

Actualmente reconocemos la cistitis idiopática felina (CIF) como una de las causas más
frecuentes en la presentación de gatos con obstrucción urinaria sin presencia de factores
físicos evidentes que ocasionen la obstrucción 1. En estos casos la obstrucción uretral se asocia
a un intenso espasmo y edema uretral que dan lugar a la obstrucción.

La patogénesis del síndrome no se conoce exactamente, pero parece ir asociado a un proceso


vesical inflamatorio estéril. Varios estudios han tratado de relacionarlo con calicivirus,
herpesvirus, y la presencia de cristaluria 3,4. Sin embargo no se ha podido establecer una
relación clara causa-efecto. No obstante, en aquellos gatos que padecen CIF si se ha podido
demostrar una intensa alteración neuro-hormonal que afecta al sistema nervioso simpático y al
eje hipotalámico-pituitario-adrenal en situaciones de estrés5. Parece ser que esta alteración
conlleva un flujo sanguíneo inadecuado en la pared vesical, liberación de mediadores
inflamatorios, edema y dolor. Este dolor, perpetúa la situación generando un ciclo vicioso de
espasmos de la musculatura lisa uretral y mayor inflamación. Esta combinación de CIF junto a
otros factores que puedan producir una obstrucción física son el origen del proceso obstructivo
que podemos encontrar en urgencias con diferentes pacientes.

Factores predisponentes

Los gatos machos se encuentran ampliamente representados debido a la conformación de su


uretra pero no debemos obviar que las hembras también pueden sufrir un proceso de
obstrucción uretral. Varios estudios en gatos con CIF han descrito diferentes factores
predisponentes. Entre ellos destacan inactividad, sobrepeso, situaciones de estrés, gatos
macho, gatos de pelo largo, convivencia con otros gatos en la misma casa, edad avanzada y
dieta seca6-8.

2
Manejo inicial del paciente

El estado general del paciente puede variar en la presentación clínica, por lo que se
recomienda seguir los siguientes pasos inicialmente y así determinar la urgencia del proceso:

1. Historia clínica/Anamnesis: recoger brevemente la historia clínica del paciente.

2. Examen físico: valorar ABC del paciente, palpar vejiga, evaluar dolor abdominal y
examinar punta del pene. Esto último debe realizarse tan solo si el paciente lo permite
despierto. Sino, deberemos realizarlo bajo sedación cuando sea posible y no someter
al paciente a mayor estrés o dolor.

3. Obtener ECG y medición de presión arterial

4. Uso de ecografía abdominal rápida: determinar presencia de líquido libre abdominal


y/o globo vesical.

5. Determinar la necesidad de atención/estabilización de urgencia del paciente. Por


orden
de prioridad.

1. Paciente con signos compatibles de shock descompensado.

2. Paciente con signos compatibles de shock compensado.

3. Paciente sin signos de shock pero con vejiga distendida e imposibilidad de


vaciar
manualmente.

6. Realizar pruebas diagnósticas: analítica sanguínea, urinaria y pruebas de imagen.

Diagnóstico

La gran mayoría de gatos se presentan en urgencias con signos de disuria, estranguria, anuria,
dolor abdominal y/o hematuria.

El diagnóstico de obstrucción urinaria felina se realiza en base a la historia clínica y a los


signos clínicos del paciente. Debe aclararse que el diagnóstico del motivo que ha causado la
obstrucción urinaria puede conllevar el realizar un protocolo diagnóstico amplio, que debe
realizarse tras haber solventado el proceso obstructivo que compromete la vida del paciente.

1. Historia clínica/Anamnesis:

- Gato macho que presenta aparición aguda de incapacidad para orinar.

- Vocalización al orinar. Múltiples viajes a la caja para orinar.

- Dolor abdominal.

- Inactividad.

- Hematuria.

- Vómito y/o anorexia.

2. Signos clínicos:

En el examen físico podremos encontrar:

- Vejiga distendida, dura e incapaz de vaciarse manualmente: estos hallazgos son


compatibles con paciente obstruido. El no palpar una vejiga distendida no

3
descarta la posibilidad de obstrucción, ya que ésta puede haberse roto debido a la
presión y la inflamación. En este caso el estado hemodinámico del paciente suele
verse profundamente afectado y el uso de la ecografía abdominal rápida es de
gran valor para detectar líquido libre y determinar el tamaño de la vejiga.

- Vejiga distendida que puede vaciarse manualmente.

- Vejiga vacía y paciente estable.

- Signos de mala perfusión tisular y/o shock descompensado: hipotermia,


bradicardia,
tiempo de relleno capilar prolongado, pulso débil y estado mental alterado.

- Dolor/molestias abdominales, agresividad al tratar de palpar el abdomen.

- Deshidratación: en función del tiempo transcurrido.

- Punta del pene inflamada.

3. Pruebas diagnósticas

Antes de realizar pruebas diagnósticas extensas , debemos atender al paciente en función de


su condición clínica y dar prioridad a su estabilización hemodinámica y posterior
desobstrucción. Durante la estabilización podemos utilizar técnicas de diagnóstico por la
imagen, como la ecografía, y que nos permitirán obtener una idea rápida del estado de
gravedad del paciente o posibles complicaciones (p. Ej: urobadomen, presencia de cálculos
vesicales, dilatación atrio izquiero o posible cardiomiopatía hipertrófica, etc…). Posteriormente
realizaremos las pruebas a continuación comentadas.

Pruebas diagnósticas básicas y hallazgos más frecuentes

- Hemograma: hemoconcentración, leucocitosis neutrofílica, leucograma de estrés.

- Ácido-base: acidosis metabólica moderada – grave.

- Bioquímica completa: azotemia moderada-grave, hiperpotasemia, hipo-hiperglicemia.

- Urianálisis: hematuria, piuria, proteinuria, cristaluria (inconstante), densidad de orina


elevada (> 1040). El ph > 6.8 suele asociarse a cristaluria por estruvita, mientras que
un ph< 6.5 se asocia a cristaluria por oxalato. Un estudio reciente, señaló la presencia
de orina más oscura como un marcador de mayores alteraciones sistémicas y por lo
tanto de la posible necesidad en esos pacientes de terapia más intensiva 35.

- Radiografía abdominal: Útil para descartar la presencia de posibles cálculos renales,


uretrales o vesicales, malformaciones pélvicas, etc.

Pruebas diagnósticas complementarias

- Cultivo de orina: debe realizarse en los siguientes casos:

∞ Con episodios recurrentes de enfermedad vías urinarias bajas (> 2).

∞ Pacientes con edad > 10 años y signos de enfermedad vías urinarias bajas.

∞ Pacientes con densidad de orina < 1030.

∞ Tras sondaje urinario. Al retirar la sonda o bien hacerlo 3 días tras el sondaje si
existen signos de posible infección de tracto urinario.

∞ Pacientes con uretrostomía hecha previamente.

4
- Radiografía de contraste: especialmente indicado en pacientes con edad > 10 años
en los cuales los signos clínicos recidivan. Es útil para detectar cálculos, coágulos
sanguíneos y procesos de estenosis uretral no visibles con radiografía simple o
ecografía abdominal.

- Ecografía abdominal: Un estudio reciente señala el uso de la ecografia de vías


urinarias durante las primeras 24horas como método diagnóstico para evaluar la
gravedad del proceso. Sin embargo, los hallazgos ecográficos no correlacionaron en
dicho estudio con la posibilidad de reobstrucción34.

- Análisis del material retirado (si es el caso) tras el sondaje.

- Cistoscopia: Permite el diagnóstico de pacientes que padecen CIF. Se realiza en


pacientes estables y solo cuando el tratamiento de enfermedad de vías urinarias bajas
no es resolutivo.

Tratamiento

El tratamiento que el clínico debe instaurar variará en función del estado del paciente y la
causa subyacente más probable. No obstante e independientemente del diagnóstico y/o la
causa subyacente la prioridad del clínico de urgencias será restablecer el flujo urinario, la
corrección de las alteraciones electrolíticas y ácido-base del paciente.

Manejo de urgencia del gato obstruido

- Valorar ABC del paciente

- Examen físico general

- Obtener acceso endovenoso y muestra sanguínea para mínima analítica de urgencia


que incluya hemograma y bioquímica (creatinina, urea, ALT, ALP, electrolitos y
glucosa). Si disponemos de la posibilidad en la clínica, realizar una gasometría venosa
para evaluar el estado ácido-base del paciente puede resultar útil para determinar la
gravedad del paciente y monitorizar su progresión.

- Si el paciente muestra signos de shock, iniciar fluidoterapia y calentamiento activo


lo antes posible. Contrario a lo que tradicionalmente se ha pensado, el uso de
soluciones isotónicas con pequeñas cantidades de potasio (5mEq/L) como el Ringer
Lactato NO empeoran el estado del paciente ni una pre-existente hiperpotasemia10. Por
lo que su uso se recomienda para la expansión del volumen intravascular ya que su
efecto de dilución sobre los niveles de potasio del paciente y su carácter balanceado
otorgan mejores resultados en la corrección del estado ácido-base del paciente que el
uso de soluciones sin potasio y más acídicas, como el cloruro sódico 0.9%. La forma de
administrar la fluidoterapia de shock consiste en administrar pequeñas alícuotas de
fluido en bolos de 10 ml/kg sobre 10-15 minutos y re-evaluar al paciente tras ello,
llegando a un volumen máximo igual al volumen sanguíneo del paciente que se
corresponde con 40 - 60 ml/kg en el caso del gato. No se debe temer la administración
de sueroterapia por el mero hecho de que el paciente muestre una obstrucción urinaria,
y se debe priorizar la normalización de las constantes vitales dando posterior salida al
proceso obstructivo.

- Realizar o colocar electrocardiograma continuo. Esto será especialmente útil para


evaluar signos de cardiotoxicidad asociados a hiperpotasemia. En función de la
gravedad, podremos encontrar :

- K > 5.5 mEq/L: elevación onda T.

- K > 6.5mEq/L: prolongación PR, QRS, depresión ST, amplitud onda R.

- K > 7mEq/L: onda P disminuida.

5
- K > 8.5 mEq/L: ritmo sinoventricular, atrial standstill.

- K > 10 mEq/L: QRS bifásico, fluter ventricular, fibrilación ventricular, asistolia.

Curiosamente los estudios realizados en perro y gatos muestran que no siempre los
niveles de potasio van a correlacionar con los cambios electrocardiográficos, por lo que
siempre se recomienda medir el potasio sanguíneo antes de anestesiar/sedar para
realizar sondaje uretral 37.

- Medición de presión arterial: actualmente se recomienda medir PAS mediante doppler


en extremidad anterior o bien utilizar oscilometría de alta definición en la base de la
cola9.

- Si sospecha, o se confirma la presencia de hiperpotasemia grave > 7.5 mEq/L o bien


alteraciones en el electrocardiograma compatibles con toxicidad por potasio, se
aconseja iniciar tratamiento lo antes posible. Los tratamientos de elección en pacientes
obstruidos incluyen:

- Administración de fluidoterapia.

- Gluconato cálcico 10%: bolo 0.5 -1 ml/kg vía intravenosa y monitorización


ECG. Ofrece 20 minutos de protección miocárdica elevando el potencial de
membrana.

- Dextrosa 40%: bolo 0.5 - 1ml/kg vía intravenosa. Favorece la entrada de


potasio a nivel intracelular.

- Administración de insulina 0.1-0.5 U/kg, más 2g de dextrosa por cada


unidad de insulina utilizada y suplementación del suero con dextrosa al 2.5%:
favorece la entrada de potasio a nivel intracelular.

- Administración de bicarbonato sódico: 0.5 -1 mEq/L IV durante 15


minutos. Esta dosis es absolutamente empírica pero útil en situaciones de
urgencia. Si se quiere realizar de manera purista existen diferentes fórmulas
basadas en el déficit de base o de bicarbonato. Su uso tan solo se recomienda
cuando el ph del paciente sea inferior a 7.1, bien el HCO3 inferior a 12 mEq/L y se
pueda monitorizar gasométricamente al paciente. Si esto no es así, es mejor no
administrar bicarbonato sódico ya que múltiples complicaciones pueden derivarse
de su uso.

- Otros tratamientos: terbutalina, furosemida. Estos no suelen utilizarse para estos casos
específicos.

- Preparar al paciente para sondaje urinario. Se requiere la anestesia-sedación profunda


del paciente y debemos tener en cuenta que esto no se aconseja mientras el potasio del
paciente se sitúe por encima de 6.5 mEq/L, o bien el ECG del paciente muestre signos de
cardiotoxicidad. En pacientes muy graves no suele ser necesaria la sedación del paciente ya
que el propio estado de shock permite realizar el sondaje de manera rápida y atraumática
para el paciente. Esto no quiere decir que ante un paciente en shock debamos centrar
nuestros esfuerzos tan solo en el sondaje del paciente. Tal y como se señalaba
anteriormente, se debe dar prioridad a la estabilización hemodinámica del paciente y posterior
sondaje.

El protocolo anestésico a utilizar puede variar en función del clínico. En general se


desaconseja utilizar alfa dos agonistas, barbitúricos, ketamina si existe enfermedad renal o
cardíaca y/o agentes inhalatorios como el halotano.

De forma resumida podemos considerar las siguientes opciones de sedación - anestésicas:

∞ Premedicación: buprenorfina 10-20 microgramos/kg, o metadona 0.1 mg/kg


IV, o fentanilo 5 mcg/kg/h en infusión continua y previo bolo 5 mcg/kg.

6
∞ Inducción anestésica: Combinación de diazepam 0.5 mg/kg o midazolam 0.2-
0.3 mg/kg junto a propofol 1-2 mg/kg, alfaxolona 1-2 mg/kg vía intravenosa
hasta efecto.

∞ Mantenimiento anestésico: Isofluorano mediante mascarilla o bien infusión de


propofol a dosis de 100-400 mcg/kg/min o alfaxolona 5-8 mg/kg/h. El propofol y
el isofluorano pueden causar una marcada hipotensión y por ello debe
monitorizarse la presión arterial sanguínea.

∞ En casos complicados de desobstrucción uretral, debe considerarse realizar


anestesia epidural o sacrococcígea 11. Esta técnica será descrita durante la
presentación.

- Sondaje urinario: debe ser atraumático y estéril. La zona perineal debe ser rasurada
y preparada asépticamente como se realiza para una cirugía. Antes de realizar el
sondaje debemos masajear suavemente la punta del pene, ya que en numerosas
ocasiones se localizan pequeños coágulos o tapones en la punta del mismo. Estudios
recientes demuestran que el uso de sondas de menor calibre (3.5Fr) están asociadas
a un menor ratio de recidiva12.

Actualmente, los catéteres de polipropileno tan solo se recomiendan para desobstruir al


paciente. Los de polivinilo se consideran más adecuados para permanecer más tiempo
pero no son adecuados en la desobstrucción.

- El procedimiento de sondaje urinario no debe extenderse durante mucho tiempo ya que


el continuo traumatismo de la uretra y la frustración por no conseguir realizar el
procedimiento nos puede llevar a lacerar la uretra o dañar otras estructuras. Si el
sondaje no resulta posible inicialmente, se recomienda no seguir intentándolo y
proceder a realizar cistocentesis mediante una aguja de pequeño calibre (22G)
conectada a un sistema de tres vías para aspirado. Mientras se realiza la cistocentesis
debemos palpar la vejiga para asegurar que ésta permanece íntegra o bien realizar la
cistocentesis ecoguiada. Durante este procedimiento vaciaremos el máximo posible de
orina. El papel de la cistocentesis puede ser clave, disminuyendo la presión intravesical
que dificulta el avance del catéter uretral. Algunos autores recomiendan realizarla
incluso antes de iniciar todo el proceso de sondaje con el objetivo de disminuir la
presión glomerular y así mejorar el filtrado glomerular y por tanto el continuo daño
renal14. Hasta el día de hoy se han publicado varios estudios en gatos, en los cuales la
cistocentesis previa al sondaje han ofrecido buenos resultados. No obstante, se sigue
considerando como un procedimiento a realizar a discreción del clínico 13.

- Tras la cistocentesis puede probarse nuevamente el sondaje urinario. Si aún así no es


posible realizar el sondaje del paciente, existen diferentes opciones. Entre ellas
destaca un estudio publicado en 2012 con 25 gatos, en el cual se utilizaba atracurio
intrauretral con resultados favorables29. Otras opciones posibles son la colocación de
un tubo de cistostomía o la colocación de un cateter uretral quirúrgicamente vía
anterógrada o bien mediante el uso de fluoroscopia15. Estas técnicas serán discutidas
durante la presentación.

- Una vez sondado el paciente, guardaremos una muestra para urianálisis y otra para
cultivo en el caso que consideremos oportuno su envío. El catéter urinario debe ser
asegurado mediante suturas en la zona perineal y conectado a un sistema cerrado
estéril de recogida de orina. La extensión del sistema debe ser vendada en la cola
asegurando un perfecto movimiento con el paciente de forma que no dañe el pene. No
se considera buena praxis mantener el sistema abierto, no conectado a un sistema
de recogida estéril, o bien enviar al paciente con la sonda a casa.

- Actualmente no existen estudios que avalen el realizar o no lavados vesicales con suero
salino atemperado. Quedando esto a discreción del clínico y la posibilidad que
evaluemos de obstrucción del catéter urinario debido a coágulos sanguíneos. En caso de
realizarse, los lavados deben hacerse con suero salino fisiológico atemperado y estéril.

7
- La duración del sondaje depende de cada paciente. Actualmente, un solo estudio señala
que el mantenimiento de la sonda durante 26h ofreció un menor ratio de recidiva frente a
24h 27. El resultado de este estudio debe interpretarse con gran precaución, teniendo en
cuenta que otros estudios además no han llegado a las mismas conclusiones. Hoy en
día, se utilizan como guías la resolución de la azotemia, de la diuresis postobstructiva y
el color de la orina para decidir el momento de retirada de la sonda 14.

Manejo del paciente tras sondaje

- Fluidoterapia: Ajustar la fluidoterapia en base al estado electrolítico, hidratación y


producción de orina del paciente. Debe prestarse especial atención a los niveles
séricos de potasio ya que tras restablecer el flujo urinario puede tener lugar una
diuresis postobstructiva. Esto de no ser monitorizado puede conllevar una pérdida de
volumen intravascular e hipopotasemia, con signos clínicos de debilidad y shock
asociados si no son adecuadamente monitorizados y tratados. En un estudio auqellos
pacientes con mayor grado de acidosis metabólica fueron los que mayor grado de
diuresis postobtrsuctiva presentaron36.

- Analgesia: Una parte importante en el manejo del paciente sondado incluye la


administración de opioides puros o agonistas parciales hasta la resolución del
problema. El papel del dolor en el manejo de procesos como la CIF parece importante.
No obstante un reciente estudio en 83 gatos no pudo demostrar un efecto beneficioso
de la buprenorfina, al menos como prevención en la recidiva del proceso 27. Como así
tampoco el uso de meloxicam32.

- Antibioterapia: La incidencia de infecciones de tracto urinario en el momento de


presentación de gatos con obstrucción urinaria se ha descrito en diferentes estudios en
torno a un 2%8. El desarrollo de infecciones tras el sondaje también resulta tener una
incidencia relativamente baja, en torno al 13% 16. Es por ello que inicialmente y ante la
ausencia de que el paciente haya sido sondado previamente, el envío de cultivos o uso
de antibióticos no está indicado. En situaciones en las que pueda existir una causa
subyacente como cálculos urinarios, el paciente haya sido recientemente sondado, o
en gatos de edad avanzada > 10 años, el cultivo si está indicado ya que el porcentaje
de infecciones puede aumentar hasta un 40% 17,18.

Es especialmente importante darse cuenta que el uso rutinario de antibióticos tras el


sondaje sin causa justificada va en detrimento del paciente. El sondaje se debe realizar
bajo condiciones de esterilidad y no abusar del uso de antibióticos ya que esto
contribuye al desarrollo de infecciones multiresistentes.

- Relajantes uretrales/antiespasmódicos: Dado el rol de espasmo uretral y aumento


en el tono de la musculatura lisa descrito en los procesos obstructivos urinarios, el uso
de relajantes uretrales y antiespasmódicos es muy común. Algunos estudios han
descrito hasta un 53% de casos en los cuales la obstrucción es idiopática y el uso de
estos fármacos puede ser útil2. En relación a esto, también ciertos estudios han
descrito el manejo del paciente obstruido sin sondaje y mediante la administración de
relajantes uretrales y antiespasmódicos19 (descrito más adelante).

Los fármacos más utilizados incluyen: fenoxibenzamina, prazosin y acepromazina.

Fenoxibenzamina: Su efecto parece limitarse a la parte pre-prostática uretral. De todas


las medicaciones es la que menores resultados positivos ha demostrado20,21. Su efecto
además parece retrasarse hasta una semana tras iniciar su administración. Las dosis
descritas en el gato son de 2.5-7.5 mg/gato vía oral cada 12h.

Prazosin: antagonista alfa1, con efecto en uretra pre-prostática y prostática. Parece


tener un efecto más inmediato que la fenoxibenzamina y ha mostrado ser útil en
diferentes estudios22-25. Es importante recordar que tan solo el primer tercio proximal de
la uretra proximal del gato está formada por músculo liso y el resto es músculo

8
esquelético. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de obstrucciones se producen en
la uretra distal, es difícil explicar como el prazosin puede beneficiar a estos pacientes.
Añadido a esto algunos estudios han mostrado una falta de aumento en la presión en la
parte uretral más proximal, por lo que tampoco podríamos explicar una acción
beneficiosa del prazosin en la zona más proximal26. La dosis actualmente utilizada es
de 0.5 mg/gato cada 8-12h. El efecto secundario más frecuente es hipotensión por lo
que deben vigilarse la presión arterial tras su administración.

Acepromazina: antagonista alfa 1 con efecto en uretra pre-prostática y prostática14.


Añadido a esto, su efecto sedante puede jugar un papel importante en el manejo de
una excesiva activación del sistema simpático. La dosis recomendada es de 0.005-0.01
mg/kg cada 8-12h.

Otros como la amitriptilina, el diazepam o meloxicam han sido tradicionalmente


utilizados con resultados muy variables y escasa evidencia científica de su
funcionamiento por lo que cada vez se utilizan menos en la clínica diaria. Cabe resaltar
que tan solo el uso de diazepam oral está asociado a reacciones idiosincráticas de
necrosis hepática en gato28. La formulación intravenosa de diazepam puede
considerarse con el objetivo de relajar la musculatura estriada, a dosis de 0.2-0.5 mg/kg
según necesidad.

Manejo de la sonda y el paciente:

Realizar manejo estéril (utilizar guantes), valorar posición y funcionamiento un mínimo


de tres veces al día.

Debe siempre permanecer conectada a un sistema de recogida estéril. Es


posible que en ciertas ocasiones se obstruya debido a pequeños coágulos, en estos
casos se aconseja realizar un lavado estéril de la sonda mediante la administración de
suero salino fisiológico estéril.

Retirar tan solo cuando los valores de creatinina y urea se hayan normalizado.

Tras retirarla valorar la capacidad del paciente para orinar.

Monitorización producción de orina cada 6 horas: debe situarse entre 1-2ml/kg/h.

Examen físico cada 8 horas.

Analítica de control: bioquímica cada 24 horas (creatinina, urea), electrolitos cada 8


horas (en función del estado del paciente y evolución).

Dieta: iniciar lo antes posible. Administrar dieta húmeda y favorecer la ingesta de agua.
El tipo de dieta variará en función de si sospechamos de algún tipo de cálculo:

Estruvita: dieta Hill’s s/d, w/d, Purina St/Ox

Oxalato: dieta Hill’s x/d, c/d, Royal Canin urinary

Disminuir situaciones de estrés para el paciente: uso de productos con feromonas


(Feliway®), acceso sin competencia a agua y comida, favorecer ingesta de agua en
casa mediante colocación de fuentes, etc.

Posibilidades de recidiva

Los porcentajes de re-obstrucción descritos en diferentes estudios se sitúan entre el 35-


43% sobre los primeros 6 meses 2,30. En los estudios más recientes, un 11% de los gatos
recidivaron durante las primeras 24 horas y un 24% a los 30 días 12. De todos los factores
conocidos que se asocian a posible recurrencia del proceso obstructivo destacan una

9
menor prevalencia en gatos indoor-outdoor, mayor prevalencia si el ph urinario es bajo en
el momento de admisión, si se utiliza un catéter urinario de 5Fr, uso de fenoxibenzamina en
lugar de prazosin tras el sondaje, uso de la sonda durante 24h y edad superior a 8
años12,27. El uso de prazosin en otro estudio reciente no pudo demostrar un efecto
beneficioso31, como así tampoco el uso de meloxicam en el desarrollo de re-obstrucción32.

Manejo del paciente obstruido cuando no hay posibilidades de realizar lo anteriormente


descrito: En frecuentes ocasiones nos encontramos con la situación de que un propietario no
puede costear el tratamiento anteriormente expuesto. El siguiente protocolo fue descrito en 15
gatos por la escuela de Ohio en 201033 y con el objetivo de tratar pacientes que de otro modo
hubieran sido eutanasiados. Bajo ningún concepto se debe entender este protocolo como un
standard of care, si no como una alternativa cuando las otras soluciones no son viables para el
propietario. Así bien el protocolo recoge lo siguiente:

- Paciente obstruido pero estable, no en shock.

- Ausencia de proceso obstructivo debido a cálculos urinarios o


malformaciones.

- Administrar acepromacina 0.25 mgIM y buprenorfina 0.075 mg IM. Tras ello,


inspeccionar la zona peneana y masajear la punta del pene por si hubiera algún
pequeño plug en la punta. Tratar de vaciar la vejiga mediante expresión manual una
sola vez. De no ser posible, realizar cistocentesis.

- Realizar mínima analítica sanguínea: HCT/PT, electrolitos, creatinina.

- Administrar 100-200 ml de suero salino fisiológico subcutáneo.

- Colocar al paciente en una habitación tranquila y oscura.

- Ofrecer agua y comida cada 8 horas.

- Repetir el procedimiento de sedación y analgesia cada 8 horas. Realizar cistocentesis


tan frecuente como sea necesario, re-evaluando el tamaño de la vejiga cada 8 horas. A
partir de las primeras 24 horas utilizar una sola dosis diaria de medetomidina 0.1 mg IM
para proveer al paciente de extra relajación. Continuar este protocolo durante al menos 3
días, y re-evaluar por posibles complicaciones.

- Si el paciente es dado de alta continuar con acepromazina 2.5 mg PO cada 8 horas y


buprenorfina 0.075 mg PO cada 8 horas durante 5 días.

Durante la realización de este estudio, el 73% de los gatos experimentaron una mejoría y
pudieron ser dados de alta. Cuatro gatos en este estudio experimentaron complicaciones
como hemoabdomen y uroabdomen.

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13
EL RETO DEL PACIENTE DISNEICO
Susana García Pérez de Ayala

Una apropiada evaluación y una rápida intervención son cruciales para Abreviaturas:
estabilizar a un paciente disneico. Los veterinarios debemos estar PaO2: presión arterial de O2
preparados y equipados para tratar la causa del compromiso respiratorio. PaCO2: presión arterial de CO2
Basándonos en la historia, reseña, presentación clínica y un breve SpO2: saturación de hemoglobina en
examen físico debemos preparar un plan de acción y comunicarnos con sangre
el propietario sobre las estrategias diagnósticas y terapéuticas y el PEEP: presión positiva al final de la
pronóstico. espiración.
VPP: ventilación a presión positiva.
La urgencia puede deberse a enfermedad de vías respiratorias, FiO2: fracción de O2 inspirada
enfermedad cardíaca o secundaria a trauma u otras enfermedades EP: efusión pleural
FR: frecuencia respiratoria
sistémicas (PIF, piotórax, pancreatitis, …).
FC: frecuencia cardiaca
ENFERMEDADES CARDIORESPIRATORIAS FCC: fallo cardiaco congestivo
PT: proteínas totales
Presentación PIF: peritonitis infecciosa felina
VPN: valor predictivo negativo
Disnea, excitación, ansiedad, taquipnea, respiración con la boca abierta, CMH: cardiomiopatía hipertrófica
salivación, dilatación de pupilas, ortopnea, debilidad, colapso, síncope, ENF: estenosis nasofaríngea
parálisis, paraplejia del tercio posterior, ruidos respiratorios, liquido por FCC: fallo cardiaco congestivo
SDRA: síndrome de distrés respiratorio
nariz, jadeo, cianosis, inconsciencia y/o convulsiones. En gatos, el
agudo
desarrollo de distrés respiratorio puede venir precedido de anorexia, ALI: daño pulmonar agudo
letargia o cambios de comportamiento. LBA: lavado bronco-alveolar
TEA: tromboembolismo arterial
El cuadro ha podido empeorar en el traslado al centro veterinario por SRIS: síndrome de respuesta inflamatoria
estrés o también se ha podido desarrollar durante una hospitalización, sistémica.
posoperatorio o por sobrecarga de fluidos. AI: aurícula izquierda
Conceptos
La disnea es el esfuerzo respiratorio debido a hipoxia que se manifiesta
con alteración en la frecuencia respiratoria cuyo origen puede ser cardiorespiratorio o no.
La insuficiencia respiratoria es la presencia de valores de PaO 2 <80 mmHg con/sin valores de
PaCO2>50 mmHg respirando aire ambiental (con FiO2 21%) y en reposo.
El O2 y CO2 se transportan en la sangre unidos a la hemoglobina hasta los tejidos. La
hipoxemia se define como la disminución de la PaO 2 y una SpO2<93%. La hipoxia es la
disminución de O2 tisular con resultado de daño celular.
La ventilación pulmonar se refiere al O2 que entra en los pulmones en inspiración y el CO 2 que
se elimina en la espiración. La difusión alveolo-capilar depende de la presión parcial de gases
que se encuentran a ambos lados de la membrana alveolar. Es tan importante el flujo de aire
(ventilación) como el suministro de sangre (perfusión) a nivel alveolar para que se produzca el
intercambio gaseoso. Por tanto, las causas de hipoxemia pueden ser:

• Baja FiO2: grandes alturas o anestesia

• Hipoventilación: agotamiento de músculos respiratorios, EP, obstrucción de vía aérea

• Desajuste ventilación-perfusión: edema, neumonía, TE

• Mala difusión: fibrosis pulmonar, severa neumonía intersticial o hemorragia intersticial

• Anemia, bajo gasto cardíaco, shunt, falta de saturación de la hemoglobina y aumento


de la resistencia vascular periférica. Estas no responderán al tratamiento de
enfermedad respiratoria.
Una mala perfusión tisular se detecta por la presencia de mucosas pálidas, TRC>2 segundos,
bradicardia o taquicardia, pulso débil y estado mental deprimido.

14
Manejo
1. Evaluación de la gravedad: el distrés respiratorio de cualquier origen es una urgencia.
2. Reducir al máximo el estrés y la ansiedad
3. Obtener una vía venosa si es posible
4. Restablecimiento del soporte ventilatorio y circulatorio mediante los pasos del ABCD
(Airway, Breathing, Circulation, Descompression):
o A: asegurar que la vía aérea sea permeable: intubación, traqueostomía. Tener
cuidado de que el sistema de oxigenación no se obstruya con las secreciones.
o B: Restablecer y mantener un adecuado volumen ventilatorio: oxigenación,
ventilación, fármacos para reducir edema pulmonar o broncoespasmo, etc.
o C: Restablecer y mantener un volumen sanguíneo y una concentración de
hemoglobina adecuada: fluidoterapia, transfusiones, etc.
o D: Restablecer y mantener una presión y volumen normales en el espacio pleural:
toracocentesis, cirugía, etc.
5. Anamnesis y examen físico rápido de todo el animal.
6. Medición de gases arteriales, pulsioximetria y capnografia para diferenciar un problema de
perfusión o ventilación.
7. Pruebas diagnósticas
La manipulación del paciente debe ser mínima y la historia, observación del animal, un limitado
examen físico y el conocimiento de los patrones de los problemas más comunes en gatos
(tabla 1) ayudaran a encontrar la causa subyacente.
Iniciar inmediatamente la administración de oxígeno a concentraciones mayores a las del aire
ambiente (>21%) teniendo en cuenta de que los gatos con EP u obstrucción de vía respiratoria
necesitarán además otras terapias. El caudal de O 2 se establece en 100 ml/kg/min. Las jaulas
de oxígeno generalmente son la mejor opción (tabla 2). En estado grave deben ser
anestesiados, intubados y mantenidos con VPP (cuadro 1):
• PaO2 <60 mmHg o SPO2 <90 % con suplementación de O2 y no hay respuesta
• PaO2<80 mmHg con una FiO2 del 100% y no aumenta la saturación de O2.
• PaCO2 >60 mmHg
• Fatiga evidente de músculos respiratorios.
Los objetivos son estabilizar la ventilación en PaCO 2 35-45 mmHg y PaO2 80-120 mmHg
utilizando la mínima FiO2 posible.
La sedación es recomendable para reducir los requerimientos de O 2 y el estrés. Un protocolo
adecuado sería midazolam (0,2 mg/kg) + butorfanol (0,3 mg/kg) IM también como
preanestésico e inducción con alfaxan (1 mg/kg dosis-respuesta). La forma más segura de
anestesiar es tener una persona dedicada a monitorizar al animal. El control del dolor es una
prioridad con opioides o bloqueos intercostales con lidocaína al 2%.
En caso de no poder intubarse por obstrucción de la vía respiratoria realizar una traqueostomía
de urgencia (cuadro 2).
Anamnesis:
Una persona del equipo irá haciendo la anamnesis, las preguntas deben ser cortas y fáciles de
entender. Tener en cuenta que los propietarios suelen estar nerviosos

• Antecedentes de enfermedad cardíaca, tos, asma, problemas respiratorios.

• Empeoramiento progresivo o presentación aguda

15
• Estado de vacunaciones y desparasitaciones

• Anestesias recientes

• Traumas, inhalación de humo, ahogo, etc.

• Problemas digestivos, pérdida de peso, anorexia, poliuria, polidipsia, otras


enfermedades

• Alteraciones del comportamiento

• Exposición a tóxicos incluidas plantas

• Cambios ambientales

• Intentos de vomitar

• Historial de viajes

• Otros gatos con signos respiratorios o no

• Introducción de nuevos animales en casa

• Signos neurológicos

• Estado de retrovirus

• Un suceso estresante reciente

• Síncopes

• Cojeras

• Área geográfica: Dirofilaria, parásitos pulmonares

• Cambios de domicilio, mobiliario (alfombras, tapicerías), arena, aeroalergenos,


plantas, cambios de estación: asma

• Procedencia: casa, colectividades (enfermedades infecciosas)

Y anotando raza, edad, sexo, etc.:


• Sexo: machos más frecuente CMH y piotórax

• Gatos jóvenes: bronconeumonía, FHV, FCV, linfoma mediastínico, parásitos


pulmonares, piotórax, asma.

• Gatos adultos o mayores: neoplasias, FCC, timoma, hipertiroidismo, quilotórax

• Raza:
o Siamés y orientales: asma, linfoma, quilotórax, enfermedad broncopulmonar
o Maine Coon, Ragdoll, Sphynx, europeo: CMH
o Persa y British: Hernia peritoneo-pericárdica
Si no está demasiado grave dejar 10 min al gato con O 2 (tabla 2) en un sitio tranquilo para que
se recupere del estrés y se realiza la observación, después el examen físico y lista de
diferenciales.
Observación:
▪ Frecuencia respiratoria: la FR normal es 20-40 rpm. Salvo excepciones, como fatiga de
músculos respiratorios o problemas neuromusculares, todos presentarán taquipnea.
▪ Tipo de respiración:

16
• Lenta y profunda: vías respiratorias inferiores. Patrón respiratorio obstructivo.

• Rápida y superficial: parénquima pulmonar, efusión pleural. Patrón respiratorio


restrictivo.

• Jadeo: enfermedad grave

• Respiración con la boca abierta es signo de fallo respiratorio inminente o estrés.


Cualquier localización.
▪ Patrón respiratorio:

• Inspiratorio: vías altas

• Espiratorio: vías bajas, enfermedad obstructiva fija extratorácica.

• Paradójico: Fatiga de músculos respiratorios, EP.


▪ Posición del animal, debilidad, colapso
▪ Ruidos respiratorios

• Vías altas: estertores, estridor, ronquidos o cambio de maullido.

• Vías bajas: sibilancias, roncus.


▪ Presencia de edemas o liquido por nariz: edema pulmonar, vómitos y neumonía por
aspiración.
▪ Paresia, parálisis del tercio posterior, cojeras: TEA, cardiomiopatía.

Examen físico rápido:


▪ Auscultación

• Atenuación de sonidos: enfermedad pleural o consolidación pulmonar.

• Sonidos aumentados:
▪ Crepitaciones: líquido en alvéolos: exudado (neumonía), trasudado
(edema), sangre (hemorragia) o burbujas de aire que se rompen
(bronquitis).
▪ Sibilancias: estrechamiento de vías aéreas: asma/bronquitis

• Soplo, ritmo de galope: cardiopatía.

• Taquicardia: dolor, cardiopatía.


▪ Temperatura rectal:

• Hipotermia: shock, cardiopatía.

• Hipertermia: piotórax, PIF, neumonía


▪ Mucosas:

• Pálidas o blancas: hipoxemia, anemia, vasoconstricción periférica.

• Cianóticas: hipoxemia extrema.

• Marrones: metahemoglobinemia (intoxicación)


▪ Pulso femoral: débil, asincrónico en cardiopatías.
▪ Secreción nasal: enfermedades víricas o bacterianas

17
▪ Estado mental: depresión, coma en hipoxia severa.
▪ Hipoventilación: sugiere problema de SNC o periférico (nervio diafragmático o NMI).
▪ Falta de compresibilidad de la zona craneal del tórax sugiere neoplasia mediastínica

Pruebas de imagen rápidas:


▪ Eco-fast: procedimiento rápido, sin radiación, se puede repetir siempre que se desee, poco
estrés y poca sujeción del paciente.

• Valorar aumento de AI, presencia de humo, edema (líneas de cometa o líneas B


verticales hiperecoicas que se mueven con la respiración), EP, efusión pericárdica,
endocarditis y endomiocarditis. El fenotipo de la cardiopatía no es importante
inicialmente.

• EP: densidad de líquido hipoecoico que rodea los lóbulos pulmonares


▪ Lóbulos pulmonares y corazón parece que están flotando
▪ Líneas de fibrina
▪ En piotórax: efusión ecogénica, atelectasia lóbulo pulmonar
▪ Lineas A o de deslizamiento pulmonar en la interfaz pulmonar-pleura

• Se ven mejor los cuadrantes craneales y solo detecta patología en la periferia de


los pulmones

• También para consolidación, nódulos o masas.


▪ Radiografía DV:

• Patología bronquial:
▪ Patrón bronquial, intersticial o broncointersticial
▪ Pulmones hiperinsuflados
▪ Pueden observarse bronquiectasias
▪ Colapso del lóbulo pulmonar medio derecho
▪ Aplanamiento del diafragma
▪ Aerofagia
▪ Menos común, enfisema o neumotórax

• Patología cardíaca:
▪ Patrón alveolar y/o intersticial de distribución variable
▪ Cardiomegalia o no y aumento de AI (posición horaria 2-3 en DV) que
justifica el FCC.
▪ EP (trasudado, pseudoquilo o quilotórax)
▪ Congestión venosa (menos consistente)
▪ Silueta cardiaca más grande y redondeada y distensión de vena cava en
derrame pericárdico

• Patología pulmonar:
▪ Patrón alveolar e intersticial. La distribución de las lesiones ayuda a
diferenciar el tipo de enfermedad (tabla 3)

18
▪ Torsión de lóbulo pulmonar: aire atrapado en burbujas y congestión
venosa, lóbulo desplazado de su localización normal.

• Pleura:
▪ Efusión:

• Líneas de fisura pleura

• Silueta cardiaca oculta

• Pulmones colapsados con retracción desde la pared

• Bordes pulmonares redondeados

• Densidad de tejido blando/fluido

• Bilateral: piotórax, PIF.


▪ Aire: elevación de la silueta cardiaca con respecto al esternón o al
diafragma, retracción de los pulmones.

• Efecto masa, masas, consolidación, atelectasia, nódulos

• Hernia diafragmática

• Valorar tráquea, costillas, columna, esternón, diafragma y mediastino

• Más estresante

• Se ven mejor los cuadrantes caudales.


La distribución caudal y bilateral del patrón alveolar-intersticial(PAI) es más probable en edema
pulmonar cardiogénico mientras que la unilateral es más común en pacientes no cardiópatas.
La unilateral derecha es más frecuente en neumonía y la ausencia de PAI indica enfermedad
de la vía aérea, TEP o alteración neurológica.
Otras pruebas diagnósticas:
• Hematología y bioquímicas: leucocitosis, anemia no regenerativa, hiperglobulinemia, hiper-
bilirrubineamia, hipercalcemia, eosinofilia… dependiendo de la etiología.

• Endoscopia respiratoria si el estado del paciente lo permite para recogida de muestras o


extracción de cuerpos extraños.

• Pruebas de funcionalidad pulmonar:


➢ Pulsioximetría: saturación de O2 por la hemoglobina (SaO2). Valores de 96-98%
equivalen a PaO2 80-100mmHg., valores <93% indican hipoxemia significativa. Se
puede colocar en lengua, pliegues de piel sin pigmentar, orejas y dedos.
➢ Capnógrafo: mide el CO2 espirado (ET-CO2: 40-50 mmHg).
➢ Medición de gases arteriales: función respiratoria (oxigenación y ventilación). Los
valores normales son PaO2: 80-100mmHg y PaCO2:35-45mmHg. PaO2< 80mmHg
indica hipoxemia y PaCO2>40mmHg hipoventilación. Un bajo gasto cardíaco,
concentraciones bajas de Hb o menos afinidad del O2 por la hemoglobina pueden
provocar también bajas concentraciones de PaO2. No hacerlas si el estado del paciente
no permite una obtención de sangre arterial.
➢ Cociente PaO2/FiO2
➢ Gradiente alveolo-arterial (A-a) (PO2alveolar-PaO2): capacidad de pulmón para el
intercambio gaseoso. Aumenta cuando la insuficiencia respiratoria se debe a patologías
del parénquima o circulación pulmonar. Influido por la FiO2, PaO2 y la SaO2. La
hipoxemia con un gradiente A-a normal implica hipoventilación.

19
➢ Plestimografía: patrón respiratorio, grado de reactividad bronquial (índice de
broncoconstricción, volumen de ventilación pulmonar, cantidad de aire inspirado y
espirado, tiempos respiratorios).
▪ Lactato: indica si en la última media hora ha habido un problema de perfusión/ oxigenación.
▪ NT-proBNP, troponina I: evalúan cardiopatía. La determinación de NT-proBNP en plasma
tiene una sensibilidad del 100% y especificidad del 79%, en liquido pleural diluido con
suero 1:1, la especificidad aumenta al 86%.
▪ En TEA:

• La presión arterial y la glucosa en la extremidad afectada serán menores que en


las otras. Los niveles de lactato son superiores.

• Tromboelastografía: identifica estados de hipercoagulabilidad. Realizarla máximo a


los 30 minutos de extracción.

• Ecocardiografía: contraste ecográfico en AI muy dilatada.

• Ecografía abdominal: trombos en iliacas

• TP y TTPA suelen estar normales y el D-dimero se encuentra aumentado en un


50% de los gatos
▪ Toracocentesis (cuadro 3) y análisis del líquido pleural: La EP es una de las causas más
frecuentes de distrés respiratorio en gatos. Se diferencia en trasudado y exudado (tabla 4).
El tratamiento debe dirigirse a la causa subyacente. Un análisis rápido nos puede dar una
pista de ante qué estamos:

• Hipoalbuminemia: enfermedad con pérdida de proteínas.

• NT-proBNP +: cardiopatía.

• Test Rivalta +: PIF, piotórax o linfoma.

• Citología
▪ Piotórax: neutrófilos y bacterias intracelulares.
▪ Quilotórax: predominio de linfocitos
▪ Células neoplásicas: no confundirlas con células mesoteliales.

• Aspecto:
▪ Piotórax: mal oliente, espeso, color verdoso, rojizo o marrón
▪ Quilotórax: blanquecino con aspecto lechoso o rosado.
▪ Hemotórax: sangre, hematocrito del 25-50%, no coagula, oscuro y no se
observan plaquetas.
▪ Trasudado: transparente.
▪ PIF: amarillo pajizo y filante.

• Repetir la radiografía después de la toracocentesis

• Las causas más frecuentes de EP en gatos son FCC (47%), PIF (41%) en gatos
jóvenes y neoplasias (75% linfosarcomas en gatos mayores o jóvenes FeLV+).
▪ ECG: si se sospecha de arritmias, en decúbito esternal.
▪ Pericardiocentesis y citología del líquido pericárdico
▪ Presión arterial: la hipotensión indica descompensación y requiere intervención terapéutica
inmediata.

20
▪ Otros: TC, RM, rinoscopia, toma de muestras por LAB, flushing nasal, citología, biopsia.
Diagnóstico diferencial y tratamiento:
Además de las pautas generales, existen tratamientos específicos que dependen de la causa y
de la localización del problema (Tabla 1).
Obstrucción de vías altas:
Más grave si la obstrucción es completa. Esfuerzos para meter aire, disnea inspiratoria,
respiración con la boca abierta, ruidos respiratorios como estertores, estridor, ronquidos o
cambio de maullido. Puede haber secreción nasal, fiebre, disfagia, dolor, deformación nasal,
etc según la zona afectada.
Tratamiento:
▪ Anestesia para evaluar laringe, NF, cavidad oral, reducir el estrés, intentar intubar.
▪ Traqueotomía si hay masas laríngeas: en gatos se asocia con altas tasas de
complicaciones y mortalidad.
▪ Extracción de cuerpos extraños, sujetar al gato bajo anestesia con la cabeza para bajo
dando golpecitos en el tórax o broncoscopia.
▪ Control de hemorragias: vitamina k. Cirugía.
▪ Cirugía: neoplasias, pólipos y estenosis nasofaríngea, abscesos, trauma.
▪ Reposo, fluidoterapia, antibioterapia, aerosoles, asegurar una correcta nutrición.
▪ Bajar la temperatura corporal
▪ Administrar corticoides para reducir la inflamación o en procesos alérgicos. Dexametasona
0,2-0,5 mg/kg IV IM o metilprednisolona 0,5-1 mg/kg IV.
▪ Antibióticos en enfermedad vírica o bacteriana.
Obstrucción vías bajas:
Disnea espiratoria y patrón respiratorio obstructivo. Además tos, sibilancias, crepitaciones,
respiración con la boca abierta, cianosis, secreción nasal, etc dependiendo de la causa.
Tratamiento:
▪ Si hay riesgo de muerte epinefrina 0,1-1 ml de solución 1:10000 o 0,04 mg/kg IV IM SC
▪ Glucocorticoides:

• Dexametasona: 0,2-2 mg/kg IV IM SC q 12h

• Prednisona: 1-3 mg/kg IV IM

• metilprednisolona 2-5 mg/kg IV


▪ Broncodilatadores:

• Terbutalina: 0,01 mg/kg IV, IM, SC q 8h. No disponemos de la forma inyectable.

• Salbutamol o salmeterol inhalado: 90-100 µg cada 30 min hasta 8 aplicaciones.


Actúa en 5 minutos. Más estresante. No en gatos con problema cardiaco o
hipertensión.

• Aminofilina: 2-5 mg/kg IV lenta diluida

• Teofilina: 0,1 mg/kg IV lenta diluida

21
▪ Sedación: la anestesia en gatos asmáticos presenta más riesgos por broncoconstricción,
opciones:

• Ketamina (3-7 mg/kg) + Midazolan (0,2-0,4 mg/kg) IV IM

• Butorfanol (0,1-0,2 mg/kg) + Midazolan (0,2-0,4 mg/kg) o Butorfanol solo 0,1-0,4


mg/kg IV IM. Vigilar porque puede producir depresión respiratoria.
Si no hay respuesta en 30 minutos replantearse el diagnóstico o intubar y mantener a VPP. El
sevofluorano es menos irritante para el tracto respiratorio que el isofluorano.
Pleura:
Patrón respiratorio restrictivo, taquipnea, respiración con la boca abierta, cianosis, sonidos
cardíacos y pulmonares atenuados, disnea inspiratoria, espiratoria, mixta, paradójica o
respiración abdominal. Algunos gatos tosen. Si hay líquido, la ausencia de sonidos será a nivel
ventral. Un patrón respiratorio asincrónico junto a descenso de los sonidos pulmonares a la
auscultación presenta un 99% de sensibilidad para EP. Otros síntomas según la causa.
Debemos sedar, oxigenar y realizar toracocentesis con fines diagnósticos y terapéuticos
(cuadro 3). Son raras las complicaciones e incluyen hemorragia, punción del corazón o
neumotórax iatrogénico
Piotórax:
Exudado purulento asociado a infección bacteriana por herida penetrante, rotura absceso
pulmonar, bronconeumonía o cuerpo extraño migratorio.
- Antibióticos de amplio espectro: mejor combinar 2 (aerobios y anaerobios) hasta
cultivo.
- Fluidoterapia de reemplazo: RL o SF 40-60 ml/kg/hora
- Colocación de tubos torácicos bilaterales, drenaje y lavados con SF 15-20 ml/kg,
atemperado, 2-3 veces al día (cuadro 4).
- Toracotomía: no suele ser necesaria a menos que haya abscesos.

Quilotórax:
Exudado blanquecino, de aspecto lechoso, por FCC, neoplasia, Dirofilaria, trauma, torsión de
lóbulo pulmonar, obstrucción VCC por tumores, trombos o granulomas, hernia diafragmática,
idiopático o infección fúngica. Toracocentesis y posterior manejo médico, dietético o quirúrgico.

FCC:
La causa más frecuente es la CMH y se trata de trasudado. Realizar toracocentesis bilateral
retirando la mayor cantidad de líquido posible y tratamiento de la cardiopatía y edema
pulmonar.

Neoplasias:
En mediastino, el más común es el linfosarcoma; el timoma no suele producir EP. Los tumores
pulmonares que producen EP son el adenocarcinoma pulmonar o metástasis y en pleura, el
mesotelioma. Trasudado o exudado. El tratamiento consiste en cirugía y/o quimioterapia.

Hemotórax:
Por trauma, neoplasias (adenocarcinoma metastásico), inflamación, iatrogénico, rotura de
masas intratorácicas, alteraciones de la coagulación, TEP o torsión de lóbulo pulmonar. Se
drena o no dependiendo del estado, control del shock hipovolémico con fluidos, plasma o
sangre entera. Si la hemorragia es profusa, exploración quirúrgica y ligadura. Si no hay trauma
ni neoplasia, pensar en coagulopatía, hacer pruebas de coagulación y administrar vitamina K.

Neumotórax:
Por trauma, heridas torácicas penetrantes, iatrogénico por toracocentesis o anestesia, bullas,
masas, abscesos pulmonares, asma/bronquitis, laceración traqueal o idiopático. Tratamiento:

22
• Oxigenar, reposo y monitorización. Si es leve puede remitir solo.

• Drenaje torácico insertando la aguja en la parte dorsal, extracción del aire lentamente.

• Colocación de tubos torácicos si son necesarios más de 3 drenajes. El gato no genera


suficiente presión respiratoria para mover dispositivos de drenaje continuo.

• Cirugía: reparación del defecto o resección del lóbulo pulmonar afectado.

Cuidado con el edema por reexpansión si la efusión es crónica y con provocar neumotórax
iatrogénico.
Parénquima pulmonar
Disnea, patrón respiratorio restrictivo, cianosis, crepitaciones, postura de esfinge, decúbito
lateral, jadeos o respiración agónica si es muy grave, no suelen presentar respiración con la
boca abierta. Otros dependiendo de la patología.
▪ Infecciosas: neumonía (no es frecuente), abscesos.
▪ No infecciosas: edema cardiogénico o no cardiogénico (shock, sepsis, pancreatitis, uremia,
inhalación de humo, trauma craneal, toxinas, convulsiones, casi ahogamiento, mordedura
de cable eléctrico, por reexpansión, endomiocarditis o sobrecarga de fluidos), hemorragia,
TEP, neoplasias, atelectasia, torsión del lóbulo pulmonar, neumonía lipídica, eosinofílica o
por aspiración y trauma pulmonar.
Tratamiento:
▪ Fluidoterapia: no en edema, SDRA.
▪ Neumonía: nebulización, coupage, antibióticos, azoles si se sospecha de neumonía
fúngica, antiparasitarios, corticoides si se sospecha de neumonitis eosinofílica, parasitaria o
fibrosis pulmonar. En neumonía lipídica todos los tratamientos son infructuosos y se precisa
lobectomía.
▪ Abscesos: drenaje y antibioterapia. En ocasiones se necesita cirugía.
▪ Edema pulmonar: furosemida. Si no es cardiogénico, tratar enfermedad subyacente,
reposo y oxígeno.
▪ Hemorragias por trauma: analgesia y cirugía
▪ Coagulopatías:
• Plasma fresco congelado 10 ml/kg
• Vitamina K: 2,5-5 mg/kg SC q24h

▪ Toxinas: tratamiento de soporte


▪ Corrección de la uremia
▪ Intoxicación por humo: suplementación de oxígeno en altas concentraciones para eliminar
la carboxihemoglobina, por lo menos durante 2-4 horas.
▪ Neoplasias: cirugía o quimioterapia. Toracocentesis si se acompañan de EP.
▪ Atelectasia: tratamiento de la causa y ventilación mecánica utilizando maniobra de
reclutamiento o VPP al final de la espiración.
▪ Torsión lóbulo pulmonar: estabilización y cirugía.
▪ Antibióticos si hay heridas abiertas.

23
Corazón:
La causa más frecuente de FCC es la CMH y la consecuencia el edema pulmonar, EP o TEA.
Además de los generales como ansiedad o depresión, hipotermia, crepitaciones, respiración
con la boca abierta, soplo o ritmo de galope, arritmias, cianosis, alteraciones en el pulso o
pulso yugular, hay síntomas de bajo gasto cardiaco, de TEA, por arritmias (incluir en el
diferencial las arritmias por ingestión de plantas) o por derrame pericárdico. Tratamiento:
▪ Ambiente tranquilo
▪ Sedación: butorfanol + midazolan
▪ Furosemida 2-4 mg/kg IV, control de FR e ir repitiendo cada 30 mín. Reducir drásticamente
cuando la FR llegue a 40 rpm para evitar hipocalemia, alcalosis metabólica, hipovolemia y
azotemia prerenal.
▪ Si es necesario, intubar, aspirar líquidos y administrar O 2 al 100%
▪ Pimobendan 0,1 mg/kg IV (fuera de registro)
▪ Vasodilatadores: nitroglicerina.
▪ Arritmias: se tratan si tienen consecuencias hemodinámicas. La taquiarritmia puede
contribuir a la aparición de FCC (Tabla 5). Las bradiarritmias (Tabla 6) precisan de
marcapasos. Para la parada auricular por hiperpotasemia se administra Calcio IV o
glucosa/insulina hasta controlar la causa primaria. La arritmia por plantas generalmente
necesita tratamiento de soporte
▪ Derrame pericárdico: Pericardiocentesis y posiblemente pericardiectomia.
▪ Síncope: encontrar la causa subyacente y tratarla.

• Taquiarritmias: tabla 5

• Bradiarritmias: tabla 6

• Hipertensión pulmonar: pimobendan, sildenafilo, tratarla causa.

• Taponamiento pericárdico: pericardiocentesis

• Dirofilaria: corticoides, oxígeno, extracción de los gusanos.

• Endocarditis bacteriana: oxígeno, antibióticos de amplio espectro como un beta-


lactámico potenciado y una quinolona y tratamiento del FCC.
Para TEA:

• Tratamiento del FCC.

• Anticoagulantes:
o Heparina 100-200 UI/kg IV seguida de CRI de 18 UI/kg/h o 100-200 UI/kg SC
6-8 horas, mantener el tiempo de tromboplastina parcial prolongado en 1,5-2
veces su valor normal.
o Heparinas de bajo peso molecular como Enoxaparina (0,75-1mg/kg/8h SC) o
Dalteparina 75-150mg/kg/8h SC. Se monitorizan midiendo la actividad de
antifactor V activado (0,25-0,5 U/ml)
o Aspirina: 5 mg/gato q 72h. No sola.
o Clopidogrel: 18,75 mg/gato q 24h. Mayor evidencia de su eficacia

• Promover circulación colateral: mantener una temperatura adecuada, masaje,


movimientos suaves de la extremidad, fluidoterapia prudente, soporte nutricional,
mantener limpio y confortable, vaciado vesical, reposo estricto en jaula, prevenir
automutilación

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• Alivio del dolor:
▪ buprenorfina 0,01-0,03 mg/kg q 6-8h
▪ morfina 0,05-0,2 mg/kg q 2-4h
▪ Fentanilo 4-10 ug/kg bolo inicial y luego 4-10 ug/kg/hora CRI

• Control de electrolitos y función renal

• Complicaciones y secuelas:
o Lesión por reperfusión: acidosis metabólica e hiperpotasemia.
o Comienzo tardío de FCC
o Trombosis extensa

• Factores pronósticos:
▪ Positivos: alteración en un solo miembro, presencia de función motora.
▪ Negativos: presencia de FCC, hipotermia, episodios anteriores de TEA

En el caso de hernia peritoneopericárdica, el tratamiento es la resolución quirúrgica después de


la estabilización.
Pared torácica:
Respiración superficial, cianosis, movimiento paradójico. Oxígeno, reposo y tratamiento
quirúrgico.
La descompensación en estados críticos es mucho más rápida en los gatos por lo que
necesitan una monitorización constante.
Una vez estabilizado:
▪ Realizar exploración física más completa de todo el animal
▪ Estudio radiológico en varias proyecciones
▪ Puede ser necesario un ECG, lavado broncoalveolar, ecocardiografía o TC y estudio
exhaustivo del líquido pleural.
▪ Tratamiento de la causa subyacente.

ENFERMEDADES NO CARDIORESPIRATORIAS CON COMPROMISO


CARDIORESPIRATORIO
Trauma torácico
Parte de un conjunto de daños que afectan a varias áreas del animal, debido al pequeño
tamaño del gato. Se puede dividir en 5 categorías:
1.-Daño a la pared, rotura de costillas o rotura del diafragma. Típico de ataque de otros
animales, atropellos, caídas… Puede generar “tórax flotante” (se colapsa en inspiración y se
expande en espiración) o hernia diafragmática. Taquipnea, disnea, movimiento paradójico...
Buscar heridas. El tratamiento generalmente es quirúrgico después de la estabilización.
2.-Daño al parénquima pulmonar

• Contusión: rápida compresión y descompresión del pulmón: taquipnea, disnea,


hemoptisis, epistaxis, agitación y tos. En la auscultación, crepitaciones o ausencia de
sonidos y en radiografía, aumento de densidad de tejido blando o patrón alveolar muy
severo con desplazamiento del mediastino al lado contrario. También bullas.

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Tratamiento con reposo, antiinflamatorios, antibióticos si hay heridas abiertas, oxígeno
y si es muy grave se debe intubar y VPP. Tener en cuenta que tarda en alcanzar su
mayor severidad y empieza a reducir a las 24-48, repetir radiografías cada 6 horas.
Cambiar la postura del animal para evitar atelectasia.

• Rotura pulmonar: normalmente va asociado a neumotórax, contusión y shock. Es difícil


reconocerlo por radiografía o ecografía, solo por toracoscopia, toracotomía o TC. Los
hematomas pulmonares a veces parecen tumores. Produce taquipnea y hemoptisis y
precisa reparación quirúrgica.

• Rotura de la vía aérea: por trauma penetrante o no penetrante. Taquipnea, disnea, tos,
hemoptisis, enfisema subcutáneo, bullas, neumotórax o neumomediastino. Diagnóstico
por radiografía, TC, broncoscopia o fluoroscopia. Dependiendo de la extensión
precisará reparación quirúrgica o reposo y toracocentesis.

• Neumotórax: el más común. Tipos:


a) Simple: trauma no penetrante. El aire del parénquima pulmonar dañado escapa al
espacio pleural pero la fuga es autolimitada. Reposo, oxígeno y toracocentesis.
b) Abierto: comunicación del espacio pleural con el exterior. Severa hipoventilación si
la herida es de mayor tamaño que la glotis al entrar más aire en inspiración al
espacio pleural que al pulmón. Da lugar a neumotórax a tensión con progresivo
empeoramiento de la ventilación y colapso circulatorio. Reparación quirúrgica de la
lesión y colocación de tubos de drenaje torácico.

• Daños menos frecuentes incluyen enfisema subcutáneo y neumomediastino.


3.- Daño a corazón y grandes vasos: arritmias por contusión cardiaca o por hipoxemia; si hay
laceración miocárdica o de grandes vasos, se presentará en shock hipovolémico. Una presión
arterial sistólica <80 mmHg indica hipovolemia. La respuesta inicial es taquicardia,
vasoconstricción e incremento de la contractibilidad miocárdica, pero si la pérdida de sangre
continua se produce shock.
Lo más frecuente es la contusión pulmonar (26%) seguido de neumotórax (24%). El 40% de
gatos con evidencia radiográfica de trauma torácico, no presentan signos clínicos que lo
sugieran.
El shock circulatorio es un factor pronóstico negativo que conduce a hipoperfusión tisular, SIRS
y muerte. El dolor también aumenta la mortalidad.
El manejo del daño torácico debe asegurar unas adecuadas ventilación y perfusión siguiendo
los pasos ABCD, analgesia, reposo y cuidados de enfermería y reparación de fracturas o
heridas. Si requieren ventilación artificial el pronóstico es muy pobre.
Hernia diafragmática: protrusión de órganos abdominales en la cavidad torácica
Normalmente por trauma abdominal con la glotis cerrada, sobre todo atropellos. El hígado es el
órgano que se hernia con más frecuencia. Disnea, vómitos. Diagnóstico:
o Radiografía:
▪ Perdida de visualización de parte del diafragma o asimetría.
▪ Estructuras abdominales en cavidad torácica
▪ Silueta cardiaca agrandada
o Ecografía:
▪ Estructuras abdominales identificadas en tórax

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El tratamiento consiste en oxigenar y cirugía de urgencia si el estómago está dentro de la
cavidad torácica, si no esperar a que el animal se estabilice. Se necesita VPP debido a la
pérdida de integridad del diafragma y realizar alguna PEEP para reclutar alveolos colapsados.
Cuidado con edema por re-expansión.

Síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA)


Distrés respiratorio hiperagudo con severa hipoxemia e infiltrados alveolares bilaterales que no
están causados por aumento de presión en aurícula izquierda. Puede progresar a fallo
multiorgánico. Presenta la tasa más baja de supervivencia de todas las enfermedades
respiratorias. El daño agudo pulmonar se refiere a lo mismo, pero con hipoxemia menos
severa.
Inflamación sistémica en estados críticos de enfermedad con pérdida de integridad capilar e
incremento de la permeabilidad, daño alveolar, acumulación de fluido alto en proteínas en la vía
aérea y desarrollo de edema pulmonar.
Los criterios, por consenso, para diagnóstico de SDRA son, por los menos, 4 de los siguientes:
▪ Presentación aguda (72h) de taquipnea y esfuerzo respiratorio en reposo
▪ Presencia de factores de riesgo: SIRS, pancreatitis, colapso traqueal, neoplasia,
hemoabdomen, ERA, transfusiones, traumas, aspiración, múltiples mordeduras, contusión
pulmonar, fracturas de costillas, fracturas de huesos largos, sepsis, piotórax, pielonefritis,
abscesos cervicales, neumonía bacteriana, convulsiones, electrocución, casi ahogamiento,
inhalación de humo, torsión de lóbulo pulmonar, traumatismo craneal, síndrome urémico,
reacciones adversas a fármacos.
▪ Signos radiográficos, ecográficos o en TC: patrón alveolar bilateral sin aumento de tamaño
de AI o congestión pulmonar venosa.
▪ Extravasación capilar pulmonar sin aumento de presión arterial pulmonar (<18 mmHg) y sin
evidencia clínica de hipertensión en AI.
▪ Evidencia de ineficaz intercambio gaseoso: hipoxemia, hipercapnia y aumento de A-a.
Como la obtención de sangre arterial en gatos es complicada, se suele usar el ratio
SaO2/FiO2.
▪ Evidencia de inflamación pulmonar difusa: LBA, TC (opcional)
Los factores de riesgo más importantes en gatos son la sepsis y el SRIS secundario a
pancreatitis o ERA.
Los signos son distrés respiratorio, taquipnea, vómitos, regurgitación, letargia, tos y anorexia.
El SRIS puede provocar fiebre o hipotermia, taquicardia o bradicardia y leucopenia o
leucocitosis.
El único tratamiento recomendado es la administración de oxígeno mediante VPP y reposo,
aunque se necesitan más guías de manejo. No hay consenso en cuanto al uso de diuréticos y
coloides. Los diuréticos pueden provocar depleción de volumen y shock hipotensivo, si se
usan, mejor en CRI a la vez que albúmina.
El pronóstico es pobre, mejora si determinamos la causa subyacente y la tratamos a la vez.
Otra causa de fallo respiratorio son las complicaciones posoperatorias. Hay procedimientos
quirúrgicos que requieren un atento cuidado de la respiración:
▪ Cirugía de vías respiratorias altas: edema pulmonar no cardiogénico o neumonía por
aspiración
▪ Toracotomía: atelectasia, neumotórax, vasculitis, embolismo pulmonar…
▪ Cirugía abdominal: SDRA, sepsis, neumonía por aspiración
▪ Neurocirugía: hipoventilación.

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▪ Excesiva sedación o por la posición del cuerpo
Se debe monitorizar estrechamente al paciente mediante pulsioximetria, capnografia y
gasometría arterial, FR, esfuerzo respiratorio, color de membranas mucosas, TRC, FC y pulso.
Metástasis
Disnea por la presencia de metástasis, normalmente de adenocarcinoma mamario y existe un
historial de hiporexia, pérdida de peso, mal estado general y puede que tos.
Peritonitis infecciosa felina
Vasculitis y enfermedad piogranulomatosa por respuesta inmune a FCoV. Más frecuente en
gatos jóvenes procedentes de colectividades.
La forma efusiva se acompaña de EP en un 41% de los casos que provoca disnea y con
frecuencia también de ascitis. Otros síntomas son fiebre, anorexia, depresión, palidez de
mucosas e ictericia.
La efusión se clasifica como exudado no séptico, color amarillo pajizo, elevada concentración
de PT con más de un 50% de globulinas. El VPN del test de Rivalta es muy elevado (96%).
Las pruebas diagnósticas más fiables son detectar las mutaciones del virus mediante PCR o
detección de virus en los macrófagos mediante inmunofluorescencia.
Se debe drenar todo el líquido posible para mantener al gato con la mejor calidad de vida y
administración de prednisolona a dosis inmunosupresoras como tratamiento paliativo. No
existen evidencias de que algún medicamento alcance una aceptable eficacia en el tratamiento.
Hipertiroidismo
Posible presencia de hipertensión, CMH y taquiarritmias. Se tratará como urgencia cardiaca.
TEA no cardiogénico
Enfermedades que provocan estados de hipercoagulabilidad son glomerulonefritis,
hiperadrenocorticismo, anemia hemolítica inmunomediada, neoplasias, síndrome nefrótico,
pancreatitis, lupus, vasculitis, sepsis, CID, cirugía ortopédica, inmovilidad, inflamación grave o
SIRS, enfermedad sistémica grave, trauma o cateterismo IV.
Las consecuencias hemodinámicas dependen de la magnitud de la obstrucción. Se trata igual
que el cardiogénico.
Otros
Hipo/hipertensión, sepsis, dolor, anemia, ascitis, hipertermia, acidosis, intoxicaciones
(paracetamol), distensiones abdominales severas, etc pueden provocar hiperventilación, pero
no inducen hipoxemia y no hay que confundirlas con enfermedades respiratorias. Se manejan
tratando la causa.
RESUCITACIÓN CARDIOPULMONAR
La parada cardiorespiratoria presenta elevada mortalidad en medicina veterinaria, solo un 6-7%
de animales consiguen sobrevivir. El rápido comienzo de las maniobras de resucitación son la
clave, por tanto, tenemos que estar preparados, entrenados y con material fácilmente
accesible.
Soporte vital básico

• Compresión del tórax:


o En recumbencia lateral
o 100-120 compresiones por minuto
o Comprimir 1/3 o ½ anchura del tórax, directamente sobre el corazón, con una sola
mano

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o Permitir la recuperación total del tórax entre compresiones
o Minimizar interrupciones entre compresiones
o Rotar a la persona que comprime cada 2 minutos

• Ventilación:
o Intubar al paciente
o 10 respiraciones por minuto simultáneamente con las compresiones
o 1 segundo de tiempo inspiratorio
o Volumen tidal de aproximadamente 10 ml/kg
Primero se aborda la circulación comenzando las compresiones torácicas de inmediato porque
la ventilación será ineficaz en ausencia de flujo sanguíneo. El resultado empeora a medida que
aumenta el retraso en el inicio de las compresiones torácicas.
Soporte vital avanzado

• Monitorización: ECG y capnografia. Pulsioximetria no sirve mientras no se establezca el


flujo sanguíneo. Para poder leer el ECG se aprovechan los cambios de operador, no
detener las compresiones. Los aumentos de ETCO2 son un signo de recuperación.

• Fármacos: preferiblemente IV o IO.


o Vasopresores: Epinefrina 0,01-0,1 mg/kg IV o IO. 0,02-0,2 mg/kg TET a través de
un catéter dentro del tubo y diluida 1:1 con SF o agua estéril.
o Atropina: Muy poca evidencia de su eficacia. 0,04 mg/kg IV o IO, 0,08 mg/kg TET
o Amiodarona en fibrilación. 2,5-5 mg/kg IV o IO o Lidocaína 2 mg/kg lento IV o IO.
o Fluidos IV en pacientes con hipovolemia.

29
Tabla 1. Patologías más frecuentes y síntomas asociadas a disnea en gatos
Obstrucción de vías altas: FHV, FCV Pirexia, anorexia, conjuntivitis, queratitis ulcerativa,
secreción nasal serosa, purulenta o ulceras linguales, ulceras en narinas.
serohemorrágica, estornudos, anorexia, Pólipos nasofaríngeos, estenosis Sonidos respiratorios, signos de otitis media.
respiración con la boca abierta con nasofaringea
mucosas rosadas, epistaxis (también Edema o parálisis laríngea Sonidos respiratorios, disfagia, esfuerzos para meter
por trauma craneal, coagulopatía) aire, neumonía por aspiración.
Inflamación laringe o faringe disnea inspiratoria, estridor, arcadas, intento de sacarse
algo de la boca, salivación, movimientos vigorosos para
respirar, cianosis, respiración con la boca abierta,
cambios en el maullido.
Colapso traqueal estridor, graznido de ganso, ronquido, tos provocada por
palpación traqueal o espontanea, patrón respiratorio
obstructivo, disnea, enfisema SC por rotura.
Masas nasales, laríngeas, perifaringeas Deformación facial, epistaxis, epifora, exoftalmos, signos
o traqueales neurológicos, ausencia de flujo de aire por una o las dos
narinas., disfagia, dolor, halitosis.
Cuerpos extraños Disfagia, se dan con la pata, náuseas, halitosis, epistaxis.
Enfermedad oral Anorexia, dolor al comer, se pueden dar con la pata.
Obstrucción de vías bajas: Asma/ bronquitis crónica Tos, tórax en tonel, sibilancias, crepitaciones, Más
disnea espiratoria, cianosis, hemoptisis, frecuente en jóvenes, hembras y siamés.
secreción nasal, historial de tos, COPD Tos, crepitaciones. Más frecuente en mayores.
sibilancias, crepitaciones, patrón Neoplasias Cojeras
respiratorio obstructivo (excepto en Cuerpos extraños Tos, fiebre, secreción nasal., hemoptisis
bronquiectasia), tórax en tonel,
enfisema o neumotórax en casos
severos, neumonía lipídica por
neumocitos tipo II o bronquiectasias.
Taquicardia, hipertensión y arritmias
cardiacas por hipoxia.
Alteraciones del espacio pleural Neumotórax Atenuación de sonidos respiratorios dorsales.
Respiración corta y superficial (patrón Piotórax Hiporexia, letargia, hipersalivación, tos, fiebre,
respiratorio restrictivo), taquipnea, deshidratación, mala condición corporal, colapso,
respiración con la boca abierta, presencia de heridas en pared costal, signos de SIRS
cianosis, sonidos cardíacos y (Fiebre o hipotermia, Taquicardia o bradicardia,
pulmonares atenuados, disnea Leucocitosis con >5% en banda).
inspiratoria, espiratoria, mixta, Quilotórax tos
paradójica o respiración abdominal. FCC pulso débil, soplo, ritmo de galope, crepitaciones
Algunos gatos pueden toser. asociadas
Neoplasias falta de compresibilidad de tórax craneal, síndrome de
Horner, letargia, anorexia, pérdida de peso, mala
condición corporal, regurgitación
Hemotórax anemia, hipovolemia
Hernia diafragmática
Parénquima pulmonar Edema cardiogénico o no cardiogénico Soplos, arritmias, cojeras, ascitis, edema en
Disnea, patrón respiratorio restrictivo extremidades, nódulos tiroideos palpables, ritmo de
(respiración rápida y superficial) galope, EP asociada, pompas en nariz. La combinación
cianosis, postura de esfinge, decúbito de baja temperatura, alta frecuencia de pulso y alta FR
lateral, jadeos o respiración agónica si presentan una sensibilidad del 75-83% para diferenciar
es muy grave, normalmente no causa cardiaca de no cardiaca de disnea.
presentan respiración con la boca
abierta. Neumonía infecciosa Fiebre, descarga nasal, tos, disnea, letargia, anorexia,
pérdida de peso, signos de infección del tracto
respiratorio superior.
Hemorragia Epistaxis, hemoptisis, heridas, fracturas
Neoplasia Tumores mamarios
Contusión Otras lesiones compatibles con trauma
Atelectasia Desplazamiento del mediastino
TEP Disnea aguda
SDRA Vvómitos, regurgitación, letargia, tos y anorexia. El SRIS
puede provocar fiebre o hipotermia, taquicardia o

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bradicardia y leucopenia o leucocitosis.
Pared torácica Heridas abiertas Sangrado, signos de shock, otros traumatismos
respiración superficial, cianosis, Fracturas Dolor, heridas, deformidades
movimiento paradójico.

Corazón: FCC Taquipnea, cianosis, crepitaciones, respiración con la


Ansiedad o depresión, hipotermia, boca abierta.
crepitaciones, respiración con la boca
abierta, soplo o ritmo de galope, Bajo gasto cardiaco Estado mental deprimido, hipotermia, palidez de
arritmias, cianosis, alteraciones en el mucosas, alteración del pulso
pulso o pulso yugular
Arritmias Letargia, debilidad, síncope, mareos, convulsiones,
apatía, pérdida de peso y masa muscular, síntomas
congestivos, muerte súbita.
Derrame pericárdico Raro, con más frecuencia secundario a PIF y neoplasia
(linfoma). Sonidos cardíacos atenuados, colapso, signos
de insuficiencia cardíaca derecha. El pulso paradójico
(más débil en inspiración) no es una característica felina.
TEA Normalmente los trombos se alojan en arterias iliacas,
pero también en femorales, braquiales o renales.
En cualquier gato con cojera, mirar AI.
Paresia o parálisis del tercio posterior en el 90% de los
casos: uni o bilateral. Ausencia de pulso en la extremidad
o extremidades afectadas. Extremidades frías. Palidez de
almohadillas. Signos de NMI. Rigidez y contracción
muscular. Disnea aguda que no se encuentra la causa
Jadeos, excitación, vocalización por dolor.
40-60% presentan signos de FCC

Tabla 2. métodos de administración de oxígeno

Método Tasa de flujo de O2 FiO2 alcanzada Ventajas Inconvenientes


Tubo de O2 6-8 L/min 25-45% Mínimo estrés Requiere operador
colocado a 1-3 cm
de la nariz
Mascarilla 6-8 L/min 35-55% Como medida de Mala eliminación de
urgencia CO2, estrés
Collar isabelino con 2-5 L/min 30-40% Buena tolerancia Hipertermia,
plástico en la mayoría de humedad, elevado
los casos CO2
Catéter nasal 100-150 ml/kg/min 30-50% Menor tasa de Hay que colocar
flujo de O2 humidificador.
Estresante.
Cámara de O2 Depende de la unidad 40-50% Para pacientes Pérdida de O2 al abrir
estresados, muy la jaula.
disneicos

31
Tabla 3. Patrones radiográficos del parénquima pulmonar

Patrón Enfermedad Distribución Otras pruebas


Alveolar Edema cardiogénico o Dorso-caudal Auscultación
no cardiogénico Parcheado Ecocardiografía
Asimétrico NT-proBNP
Neumonía por Cráneo-ventral Historia de vómitos
aspiración Lóbulo medio o anestesia
dcho reciente,
Parches megaesófago,
convulsiones
Neumonía infecciosa Broncogramas Cultivo, LBA,
Signo lobar citología, PAF,
Consolidación biopsia, heces,
Cualquier serología.
localización
Torsión lóbulo Cualquier lóbulo Ecografía, TC
pulmonar
Tromboembolismo Cualquiera Ecografía, TC
Traumatismo Cualquiera Historia, otros
signos
Neoplasia Cualquiera Citología,
histopatología
Intersticial
Neumonía infecciosa Irregular, puede LBA, PAF, biopsia,
Edema pulmonar acompañarse de citología, cultivo,
Hemorragia otros patrones ecografía y TC
Fibrosis
Neoplasia
Edema
Intersticial Neoplasia Nódulos en PAF
nodular Abscesos cualquier Biopsia
Granulomas localización Citología
Metástasis Heces
Neumonía parasitaria LAB
Aumento de Fallo cardiaco, Cualquiera Ecocardiografía
tamaño vasos Dirofilaria, Historia, TC,
Exceso de fluidos, TE, Serología, Heces,
Aerulostrongylos, LAB,
Toxocara
Disminución Hipoperfusión, Fallo
de tamaño cardiaco dcho,
vasos enfermedad
pericárdica
Disminución Tromboembolismo
localizada

32
Tabla 4. Clasificación actual del derrame pleural en gatos

TRASUDADO EXUDADO
LDH ≤ 200 UI/L LDH > 200 UI/L
LDH pleura/LDH suero <0,6 LDH pleura/LDH suero >0,6
Insuficiencia cardiaca congestiva Piotórax:
Hipoproteinemia: alb <1,5 gr/dl • pH ≤ 6,9
Exceso de fluidoterapia
• Glu < 30 mg/dL

• > 85% PMNN

• Cultivo

Malignidad: neoplasia
• pH ≥ 7,4
• Glu > 10 mg/dl

• > 50 gr/ml sin trauma

• PMNN < 80%

PIF:
• Test Rivalta +

• PT > 7,5

Tabla 5 . Fármacos inyectables para el tratamiento de las taquiarritmias en gatos


Fármaco Clase Acción Efectos 2º Contraindicaciones Dosis
Diltiazem Bloqueante Enlentece nódulo AV, Inotropo FCC 0,1-0,2 mg/kg bolo IV, 2-6
canales Ca disminuye la negativo, Bradicardia ug/kg/min CRI.
contractibilidad vasodilatacion Hipotensión
Esmolol Beta- Bloqueo B1 Inotropo Bradicardia 50-100 ugr/kg IV cada 5
bloqueante adrenérgico negativo, FCC min hasta un máximo de
bradicardia, Asma 500 ugr/kg.
hipotensión Diabetes
Propanolol Beta- Bloqueante beta no Inotropo – Bradicardia 0,01-0,06 mg/kg bolo IV
bloqueante selectivo Bradicardia Asma hasta un máximo de 1
Hipotensión Diabetes mg/kg
Bronconstricción FCC
Enf renal/hepática
Lidocaina Antiarrítmico Bloqueante canales Hipotensión 0,25-0,5 mg/kg IV 10-20
clase 1B de Na convulsiones ugr/kg/min
Nauseas/vómitos
Procainamida Antiarrítmico Bloqueante canales Proarritmico Hipotensión 1-2 mg/kg IV
clase 1A de Na Hipotensión Bloqueos 10-20 ugr/kg/min CRI
Vomitos/diarrea
Convulsiones
Digoxina Glucósido Estimulación Anorexia, CMH
cardiaco parasimpática diarreas, Hipoxia
náuseas, Alt electrolíticas
vómitos, Hipertiroidismo
depresión

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Tabla 6. Fármacos inyectables para el tratamiento de bradiarritmias en gatos

Fármaco Clase Efectos 2º Contraindicaciones Dosis

Dobutamina Estimulante beta adrenergico Proarritmico, náuseas, CMH, hipotensión 3-10 ugr/kg/min IV ajustar
vómitos hacia arriba

Isoproterenol Simpaticomimético sintétitco Hipertensión Hipotensión, arritmias 0,01-0,08 ug/kg/min IV


ventriculares ajustar hacia arriba
Vómitos

Debilidad

Proarrítmico

Terbutalina Simpaticomimético sintético Hipertensión, taquicardia, CMH, hipertiroidismo, 0,01 mg/kg IM SC


tremores, excitación, epilepsia, hipertensión,
hipopotasemia enfermedad renal

Atropina Anticolinérgico Taquicardia, Glaucoma, 0,01-0,04 mg/kg IV IM SC q


estreñimiento, disminuye hipersensibilidad, 6-8h.
las secreciones obstrucciones GI

Glucopirrolato Anticolinérgico Igual que atropina Igual que atropina 0,005-0,1 mg/kg IV IM

Teofilina Derivado de xantina Taquicardia, estimulación CMH, taquiarritmia, 5 mg/kg IV IM


del SNC, broncodilatación hipertensión

Cuadro 1. Ventilación mecánica


Ventilación mecánica: ventilación del paciente con 10-12 vpm. Tiempo inspiración/espiración 1:2. Requerimientos de O 2
de 150-250 ml/kg/min. Si es posible, utilizar la presión de la vía aérea lo más baja posible (<20 cmH 2O para no generar
volutrauma y sobredistensión alveolar) para mantener una SO 2 >90%; con una ventilación profunda de hasta 30 cmH2O
cada media hora. Control del CO2 al final de la espiración y gases sanguíneos arteriales. El objetivo es reclutar el máximo
de unidades alveolares funcionales, prevenir su reiterado colapso y minimizar la sobredistensión de estas unidades
funcionales. Debe evaluarse la capacidad vital y la complianza de forma periódica porque pueden ir variando a lo largo
del tiempo por empeoramiento o mejoría. Si queremos mejorar el nivel de ventilación aumentaremos la presión pico, el
volumen tidal, la FR, el tiempo inspiratorio, el periodo de pausa inspiratoria o aumentar la PEEP. Si queremos aumentar
el nivel de oxigenación deberemos aumentar la FiO2 o la PEEP. La VM requiere una alta cualificación profesional.

Cuadro 2. Traqueostomia
Caudal al cartílago tiroideo, una incisión de 2-3 cm, separar los músculos esternohiodeos y aislar la
tráquea, cortar una mitad de su circunferencia entre anillos 3-4 o 4-5 y colocar un tubo endotraqueal de
3-4 mm y comenzar con VPP. No inflar el maguito a menos que se conecte al ventilador. Colocar puntos
de fijación

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Cuadro 3. Toracocentesis

Material:
Guantes estériles, gasas, antiséptico, máquina de rasurar, tubos de recogida de muestras, porta para extensiones,
recipientes, catéter o palomilla o aguja de 19 a 23G, tubo alargador, llave de 3 vías, jeringa de 10-20 ml,
anestesia.
Procedimiento:
La postura esternal es la ideal, pero hay que buscar la más cómoda para el animal. Normalmente se empieza por
el lado derecho a menos que la radiografía o eco indiquen otra cosa.
Administrar oxígeno antes y durante el procedimiento.
Sedación ligera con 1 ugr/kg de dexmedetomidina + 0,1 mg/kg metadona ± 0,5 mg/kg midazolam.
Rasurar y preparar asépticamente la zona del 7º-8º espacio intercostal.
Anestesia local con 0,1 ml de lidocaína al 2% en el borde caudal de la costilla, lo más dorsal posible 2-3 espacios
intercostales antes y después.
Conectar la palomilla a un alargador y la llave de 3 vías.
Tirar un poco de la piel e introducir la aguja con el bisel hacia nosotros por el borde craneal de la 7ª costilla y una
vez de dentro de la pleura dirigir la punta hacia ventral o lateral para no dañar el pulmón.
Recoger muestras para citología, análisis bioquímico, cultivo, densidad, PT, etc.
Vaciar todo el líquido posible sin realizar más de 2 ml de succión negativa.
Hacer radiografía de control.
Si es necesario repetir el procedimiento por el lado izquierdo.

Cuadro 4. Colocación de tubo de toracotomía


Material:
Material quirúrgico, kit de toracotomia con tubo torácico fenestrado diseñado para gatos o, en su defecto, sonda
nasogástrica estéril de goma con una serie de fenestraciones y una pinza hemostática. 10-16 Fr.
Procedimiento:
• Preoxigenar y premedicar con dexmedetomidina 10-15 ug/kg + metadona 0,1 mg/kg e inducir con Alfaxan
d/e, intubar y mantener con gases a VPP 12 rpm y un volumen corriente de 20 ml/kg.

• Mantener el paciente en decúbito esternal

• Preparación quirúrgica esteril de ambos hemitórax

• Se agarra la piel a nivel del 4º espacio intercostal y se tira hacia delante y se hacen 2 marcas, una a nivel del
10º y otra a nivel del 8º espacio intercostal

• En la zona dorsal, a nivel del 10-12º espacio intercostal se realiza una incisión en la piel, se inserta el tubo y
se hace avanzar por tejido subcutáneo hasta la altura del 7º-8º espacio intercostal.

• Antes de perforar tórax cerrar el extremo exterior del tubo para evitar neumotórax.

• Se inclina el trocar craneal y ventralmente por la cara craneal de la costilla y con un golpe seco se entra en la
cavidad torácica. Sacar el trocar o la pinza y soltar la piel

• Suturar el tubo a la pared con una sutura en forma de bolsa de tabaco.

• Vendaje liviano sin demasiada presión y collar isabelino.

• Lavados diarios con SF o RL.

• Otra opción: técnica modificada de Seldinger para drenajes torácicos de pequeño calibre

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Cómo afrontar errores médicos en la UCI y cómo evitarlos
Vicente Herrería Bustillo LV MSc DiplACVECC DiplECVECC
Universidad Católica de Valencia

• Introducción y definiciones

Los errores médicos son un problema importante tanto en medicina humana como en medicina
veterinaria. Un estudio reciente (Makary et al.) estima que los errores médicos son la tercera
causa de muerte en los EEUU por detrás de la enfermedad cardiovascular y el cáncer.

Errores médicos:
✓ Acto médico no intencionado (por comisión u omisión) o uno que no logra su objetivo.
✓ Fallo de ejecución de una acción planeada (error de ejecución).
✓ Uso de un plan erróneo para lograr un objetivo (error de planificación)
✓ Desviación del proceso terapéutico que puede o no causar daño al paciente.

Condición adquirida en el hospital:


✓ Condición no deseada que afecta al paciente y es adquirida durante su estancia en el
hospital. Pueden ser consecuencia de errores médicos.

Un ejemplo sería una neumonía por aspiración adquirida en el hospital. Esta puede deberse a
factores de riesgo del paciente por lo que no sería consecuencia de un error medico o podría
ser debido a falta de medidas de higiene del personal o por nutrición forzada con jeringa en
boca. En este ultimo caso sí que podríamos considerarlo como un error medico.

En 2019 se ha publicado primer estudio en evaluar factores predisponentes y características


clínicas en neumonía por aspiración en gatos (Levy et al.). Los posibles factores
predisponentes son los vómitos, anestesia, nutrición enteral, enfermedad esofágica previa, enf.
neurológica y enf. laríngea.

El lóbulo pulmonar más afectado fue el medio derecho y la supervivencia en este grupo de
gatos fue del 89%.

Efecto adverso:

✓ Problema médico inesperado que sucede durante el tratamiento con un medicamento u


otra terapia.

Un ejemplo de efecto adverso sería una reacción adversa a la administración de un fármaco o
una reacción transfusional.

Los efectos adversos se pueden clasificar como prevenibles o no prevenibles y que causan o
no causan daño.

• Evidencia en medicina veterinaria

En 2019 se publicó un estudio de registro de errores médicos en 3 hospitales veterinarios, 2 de


pequeños animales y 1 de grandes grandes animales (Wallis et al.). Los errores más
frecuentes sucedieron con medicaciones y los siguientes fueron errores de comunicación. El
15% de los incidentes causaron daño al paciente. El 8% de los pacientes en los que se cometió
un error sufrieron morbididad permanente o muerte.

Otro estudio reciente sobre encuestas realizadas a veterinarios envueltos en errores médicos
(Kogan et al.) reveló que un 74% de los encuestados había estado envuelto en al menos un
“near miss” (error que no causó daño) o en un efecto adverso. Estos errores y efectos adversos
tuvieron un impacto negativo en la vida profesional y personal de los veterinarios causándoles
un distrés emocional tras los errores.

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• Errores selectos en medicina felina:

Sobrecarga de fluídos

También conocido como hipervolemia. Se trata del exceso de fluido en el compartimento


extravascular. Las causas más frecuentes son las enfermedades como el fallo cardiaco
congestivo, fallo renal y fallo hepático o el exceso de fluidoterapia. Este es un error médico
común, sobre todo en medicina felina.

Las consecuencias de la sobrecarga de fluidos son el desarrollo de edema pulmonar y/o


efusión pleural que desemboca en distrés respiratorio.

Los gatos predispuestos a sufrir sobrecarga de fluidos por tres razones principalmente: poseen
un menor volumen sanguíneo que los perros (60ml/kg vs 90 ml/kg). También tienen una
incidencia más alta de enfermedad cardiaca oculta ya que los gatos pueden tener enfermedad
cardiaca sin presentar ni soplo ni galope. Finalmente hay ciertas patologías como la anemia
que les predispone a este problema. Un estudio de gatos anémicos publicado en 2010 (Wilson
et al.) demostró que el 100% gatos con anemia grave (Hto<18%) tenían agrandamiento del
atrio izquierdo. Se piensa que el desarrollo de anemia activa mecanismos compensatorios
(ADH, SNS, etc) que favorecen la aparición de sobrecarga de fluidos.

Existen varias acciones que nos pueden ayudar a prevenir la sobrecarga de fluídos. Una de
ellas es el cálculo de fluidos de mantenimiento con fórmulas precisas (70 x peso(kg)0.75).

También merece la pena considerar fluídos hipotónicos (glucosalino hipotónico, Sterovet®, etc)
para administrar menos sodio. Finalmente es útil eestringir fluídos en pacientes anémicos y
realizar una monitorización ecográfica en pacientes de riesgo.

Si la sobrecarga de fluidos ya ha sucedido se recomienda detener fluidoterapia intravenosa


inmediatamente. En caso de efusión pleural realizaremos una toracocentesis y si hay edema
pulmonar se recomienda administrar diuréticos como la furosemida. Hay que tener cuidado ya
que es fácil acabar con un gato deshidratado y con sobrecarga de fluidos. Es mejor dar dosis
pequeñas de furosemida(0.5-1 mg/kg) y volver al estado inicial en varias horas/días. Si existe
anemia grave la sobrecarga de fluidos so solventará al transfundir. Es mejor hacerlo despacio
durante varias horas. Los filtros transfusión “en linea” nos permiten hacer la transfusión hasta
en 24 horas. Se mantiene la bolsa de sangre en la nevera (hasta 24h) y se van extrayendo
jeringas que pueden estar a temperatura ambiente hasta 4 horas.

Toma de muestra sanguínea excesiva y necesidad de transfusión

Se trata de un problema común en la UCI ya que se necesitan múltiples extracciones de sangre


durante el tratamiento. Los gatos están predispuestos por su menor volumen sanguíneo.

Evidencia en medicina veterinaria (Balakrishnan et al.) demuestra que este es un problema


grave ya que estos pacientes pueden llegar a necesitar transfusiones sanguíneas. Es
necesario implementar medidas para reducir el número de flebotomías y la cantidad de sangre
extraída cada vez.

• Uso de listas de verificación (checklists) perioperatorias en medicina veterinaria

El uso de checklists de seguridad quirúrgica disminuye la incidencia de complicaciones


relacionadas con la anestesia y la cirugía. La organización mundial de la salud recomienda el
uso de listas de verificación perioperatorias para reducir las complicaciones.

En 2018 un grupo de investigadores veterinarios demostró una reducción del número de


complicaciones del 40% al 29% al usar este tipo de listas de verificación (Cray et al.).

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• Bibliografía:

Balakrishnan A1, Drobatz KJ1, Reineke EL1. Development of anemia, phlebotomy practices,
and blood transfusion requirements in 45 critically ill cats (2009-2011). J Vet Emerg Crit Care.
2016 May;26(3):406-11.

Cray MT1, Selmic LE1, McConnell BM1, et al. Effect of implementation of a surgical safety
checklist on perioperative and postoperative complications at an academic institution in North
America. Vet Surg. 2018 Nov;47(8):1052-1065.

Levy N1, Ballegeer E1, Koenigshof A1. Clinical and radiographic findings in cats with aspiration
pneumonia: retrospective evaluation of 28 cases. J Small Anim Pract. 2019 Jun;60(6):356-360.

Makary MA1, Daniel M2. Medical error-the third leading cause of death in the US. BMJ. 2016
May 3;353:i2139.

Paige CF, Abbott JA, Elvinger F and Pyle RL (2009). Prevalence of cardiomyopathy in
apparently healthy cats, J Am Vet Med Assoc 234(11): 1,398-1,403.

Wallis J, Fletcher D, Bentley A, Ludders J. Medical Errors Cause Harm in Veterinary Hospitals.
Front Vet Sci. 2019 Feb 5;6:12.

Wilson HE1, Jasani S, Wagner TB, Benigni L, Milne JR, et al. Signs of left heart volume
overload in severely anaemic cats. J Feline Med Surg. 2010 Dec;12(12):904-9.

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