Historia del Brasil
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
En la Toca da Tira Peia, situada en el parque nacional de la Sierra de la Capibara se encontraron
restos de ocupación humana que datan de al menos 22 mil años 1
El Mapa de Juan de la Cosa (1500), la carta náutica más antigua en la que está representada
América del Sur, se confeccionó después del descubrimiento de Brasil por el navegante español.2
La historia de Brasil comienza con la llegada de los primeros humanos a
América del Sur hace por lo menos 22 000 años AP. A finales del siglo XV,
cuando se suscribió el Tratado de Tordesillas, toda el área hoy conocida como
Brasil estaba habitada por tribus seminómadas que subsistían de la caza,
pesca, recolección y agricultura. Brasil es el Estado más extenso y poblado del
continente, aparte de ser el único de lengua portuguesa. Brasil fue descubierto
en 1500, por el marino portugués Pedro Alvares Cabral. Aunque se cree que ya
en 1499 Vicente Yáñez Pinzón había llegado a sus costas. La tierra visitada por
Alvares Cabral recibió originariamente el nombre de Vera Cruz, cambiado más
tarde por el de Brasil, debido al árbol homón, que allí abundaba. Según el
Tratado de Tordesillas 1494, el nuevo país formaba parte de la zona de
ocupación reconocida a Portugal. El espíritu emancipador cristalizó con la
llegada a Brasil de los soberanos portugueses (1808), huidos de la metrópoli
ante la invasión de las tropas napoleónicas. Esta coyuntura benefició al Brasil,
que acrecentó su importancia y consiguió la liberación de su comercio,
concedida por Juan VI. Pedro I, hijo de Juan VI, declaró la independencia de
Brasil el 7 de septiembre de 1822, y se proclamó emperador del Brasil. La
Constitución republicana fue aprobada el 24 de febrero de 1891, y creó un
Estado federal que subsistió hasta 1930. Aunque en sus primeros años tuvo
que vencer las sublevaciones de la marina y del ejército 1893.
La historia de Brasil comienza con la llegada de los primeros humanos a
América del Sur hace por lo menos 22 000 años AP.13 A finales del siglo XV,
cuando se suscribió el Tratado de Tordesillas, toda el área hoy conocida como
Brasil estaba habitada por tribus seminómadas que subsistían de la caza,
pesca, recolección y agricultura. El 26 de enero de 1500, el navegante y
explorador al servicio de la Corona de Castilla Vicente Yáñez Pinzón llegó
al cabo de San Agustín, en Pernambuco,4 y, el 22 de abril del mismo
año, Pedro Alvares Cabral, capitán general de una expedición portuguesa en
ruta hacia las Indias, llegó a Porto Seguro, en Bahía, convirtiendo a la región en
colonia del Reino de Portugal.2
Treinta años después, la Corona portuguesa puso en práctica una política de
colonización de la tierra recién descubierta que se organizó a través de la
distribución de las capitanías hereditárias a miembros de la nobleza, pero ese
sistema fracasó, ya que solamente las capitanías de Pernambuco y de São
Vicente prosperaron. El país fue gradualmente poblado por portugueses que
buscaban escapar de la pobreza, y por nobles quienes se les concedieron
privilegios coloniales. En 1548 se creó el Estado de Brasil, con la consiguiente
instalación de un gobierno general, y al año siguiente se fundó la primera sede
colonial, Salvador. La economía de la colonia, iniciada con la explotación del
palo brasil — un gran árbol (Caesalpinia echinata) que dio su nombre a Brasil,
cuyo tronco contiene una preciada tintura roja— y los trueques entre los
colonos y los indios, pasó gradualmente a estar dominada desde mediados del
siglo XVI por el cultivo de la caña de azúcar debido a la alta demanda de
azúcar en Europa, crecida en plantaciones llamadas "ingenios" a lo largo de la
costa noreste —con el uso de mano de obra esclava, inicialmente indígena y
después africana—que tuvo en Pernambuco su principal centro productor,
región que llegó a alcanzar el puesto de mayor y más rica área de producción
de azúcar del mundo.5Durante los primeros dos siglos de periodo colonial otras
potencias europeas, atraídas por los vastos recursos naturales y las tierra
inhabitadas, intentaron establecer colonias en varias partes del hoy territorio
brasileño, desafiando la bula papal y el tratado de Tordesillas. Los colonos
franceses trataron de establecerse en la actual Río de Janeiro (de 1555 a 1567,
en la llamada France Antarctique o Francia Antártica), y en la actual São
Luís (de 1612 a 1614, en la llamada France Équinoxiale o Francia Equinoccial).
Poca influencia étnica o cultural francesa o neerlandesa quedaron de esos
intentos de colonización. La finalmente frustrada intrusión neerlandesa en
Brasil fue de más larga duración y más problemática para Portugal. Los
corsarios neerlandeses comenzaron por saquear la costa: saquearon Bahía en
1604, e incluso capturaron temporalmente la capital, San Salvador. De 1630 a
1654, los neerlandeses se establecieron de forma permanente en el noreste y
controlaron una larga faja de la costa más accesible desde Europa, no
obstante, sin adentrarse en el interior. Pero los colonos de la Compañía
Neerlandesa de las Indias Occidentales en Brasil estaban en constante estado
de sitio, a pesar de la presencia en Recife del gran Juan Mauricio de Nassau-
Siegen como gobernador. Tras varios años de guerra abierta, los neerlandeses
se retiraron formalmente en 1661.
A finales del siglo XVII se descubrieron, a través de las bandeiras, importantes
yacimientos de oro en el interior de Brasil que fueron determinantes para su
poblamiento y que puntuan el inicio del llamado Ciclo do Ouro, período que
marca el ascenso de la Capitanía de Minas Gerais, desmembrada de
la Capitanía de São Paulo y Minas de Oro, en la economía colonial. En 1763, la
sede del Estado de Brasil fue transferida a Río de Janeiro.6
Durante el siglo XVIII ocurrieron algunas rebeliones contra el poder colonial que
fueron duramente reprimidas, siendo la primera de ellas la Revuelta de Filipe
dos Santos en 1720. Siguieron a final del siglo la Inconfidência
Mineira en 1789 —en la que destacó Tiradentes— y la Conjura bahiana (1798),
dos grandes movimientos marcados ya por la intención de proclamar la
independencia y con el segundo reivindicando la abolición de la esclavitud.
En 1808, con el traslado de la corte portuguesa a Brasil, huyendo del posible
sometimiento a Francia, consecuencia de la Guerra Peninsular entablada entre
las tropas portuguesas y las de Napoleón Bonaparte, el príncipe-regente Dom
João de Bragança, hijo de la reina Dona Maria I, abrió los puertos de la
entonces colonia, permitió el funcionamiento de fábricas y fundó el Banco do
Brasil. En 1815, el entonces Estado de Brasil fue elevado a la condición
de Reino de Brasil, unido a los de Portugal y Algarve, con el nombre oficial
del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve, acumulado doña María I de
Portugal las tres coronas. El 7 de septiembre de 1822, Dom Pedro de
Alcântara proclamó la independencia de Brasil en relación con el Reino Unido
de Portugal, Brasil y Algarve, y fundó el Imperio de Brasil, siendo coronado
emperador como Don Pedro I y teniendo como capital a Río de Janeiro. Reinó
hasta 1831, cuando abdicó y la Corona brasileña pasó a su hijo, Dom Pedro de
Alcântara, que tenía apenas cinco años.7 A los catorce años, en 1840, Pedro
de Alcántara (hijo) tuvo su mayoría declarada, siendo coronado emperador al
año siguiente como don Dom Pedro II. En 1888, su hija, la princesa Isabel,
firmó el decreto que extinguió la esclavitud en Brasil, conocido como ley
Áurea.8
El 15 de noviembre de 1889 ocurrió la proclamación de la República mediante
un golpe militar del mariscal Deodoro da Fonseca, dando inicio a la
llamada República Velha, que solo llegó a terminar en 1930 con la llegada
de Getúlio Vargas al poder. (Desde entonces, Brasil ha sido nominalmente una
república democrática, salvo en tres períodos de dictadura expresa: 1930-1934,
1937-1945 y 1964-1985).A partir de ese momento, destacan en la historia
brasileña la industrialización del país; su participación en la Segunda Guerra
Mundial al lado de los Estados Unidos; la transferencia de la capital federal
desde Río de Janeiro a Brasilia; y el Golpe Militar de 1964, cuando el
general Castelo Branco asumió la Presidencia. La dictadura militar (1964-
1985), con el pretexto de combatir la subversión y la corrupción, suprimió
derechos constitucionales, persiguió y censuró a los medios de comunicación,
extinguió a los partidos políticos y creó el bipartidarismo. Después del fin del
régimen militar, los diputados federales y senadores se reunieron en el año
1988 en Asamblea Nacional Constituyente y promulgaron la
nueva Constitución, que amplió los derechos individuales. El país se
redemocratizó, avanzó económicamente y se incorporó cada vez más al
escenario internacional.910
Brasil es desde los 1970 hasta la actualidad (2021), la mayor economía
de Sudamérica, la sexta del mundo y el quinto país más poblado. También
forma parte de los llamados BRIC.