Simón Rodríguez
(1769/10/28 - 1854/02/28)
Simón Rodríguez
Escritor, ensayista y
filósofo venezolano
Considerado el primer Maestro de América.
Obras: Defensa de Bolívar, Consejos de amigo...
Partido político: Independentista
Padres: Alejandro Carreño y Rosalía Rodríguez
Cónyuges: María De Los Santos Ronco
Nombre: Simón Narciso de Jesús Carreño Rodríguez
Familia
Fue concebido por Alejandro Carreño, sacerdote, y Rosalía Rodríguez. Criado por su supuesto
padre hasta su muerte, más tarde su tío Juan Rafael Rodríguez se quedó con su tutela. Hermano
de José Cayetano Carreño.
Maestro
Fungió como profesor en la Escuela de Lectura y Escritura para Niños desde 1791 en Caracas, y
uno de sus alumnos fue Simón Bolívar. Realizó un escrito crítico, Reflexiones sobre los defectos
que vician la escuela de primeras letras en Caracas y medios de lograr su reforma por un nuevo
establecimiento, en 1794.
Influenciado por las ideas de Jean-Jacques Rousseau, expuso una innovadora concepción sobre el
modelo educativo en las naciones americanas.
Participó en la Conspiración de Gual y España, la cual fue descubierta en julio de 1797 y tuvo que
suspender su actividad docente y exiliarse de Venezuela
Matrimonio
El 25 de junio de 1793, contrajo matrimonio con María de los Santos Ronco.
Obras
Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras en Caracas, y medios de
lograr su reforma por un nuevo establecimiento (1794)
El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de armas (1830)
Defensa de Bolívar
La educación republicana
Luces y virtudes sociales
La educación republicana II
Consejos de amigo
Crítica de las providencias de Gobierno
Simón Rodríguez, conocido durante su exilio de la América española como Samuel Robinson, fue
un filósofo y educador venezolano, tutor y mentor de Simón Bolívar, nacido el 28 de octubre de
1769 en la ciudad de Caracas. Simón Rodríguez es considerado por muchos como el pionero de la
educación de masas en América Latina.
Su madre, Rosalia Rodríguez, era hija de un propieytario de granjas y ganado. Su padre era
originario de las Islas Canarias. De joven Rodriguez entró en contacto con las ideas educativas de
Jean-Jacques Rousseau y de otras luminarias de la Ilustración.
En mayo de 1791, el Cabildo de Caracas le otorgó un puesto como maestro en la "Escuela de
lectura y escritura para niños", por su original enfoque de un sistema escolar moderno. Su papel
en la conspiración fallida de los patriotas venezolanos Manuel Gual y José María España contra la
corona española en 1797 lo obligó a abandonar Venezuela.
En Kingston, Jamaica, cambió su nombre a Samuel Robinson, y después de permanecer algunos
años en Estados Unidos viajó a Francia (1801).
Allí, en 1804, se encontró con su antiguo protegido, Simón Bolívar. Juntos hicieron un largo viaje
por Europa. Durante sus viajes, enriqueció su conocimiento en una variedad de campos,
estudiando topografía y observando y anotando todo lo que veía, aprendiendo idiomas y
traduciendo obras literarias francesas antes de descubrir su vocación como educador.
Entre 1806 y 1823, Rodríguez vivió en Italia, Alemania, Prusia, Polonia y Rusia. Rodríguez regresó a
América en 1823, usando nuevamente su nombre, Simón Rodríguez
En Colombia estableció la primera escuela-taller en 1824. Llamada Casa de Industria Publica,
estaba destinada a niños pobres huérfanos o ilegítimos, a quienes se les enseñarían los elementos
básicos de la escritura, la gramática y la aritmética, así como los elementos básicos de un oficio.
Esta iniciativa y el deseo de extender los beneficios de la educación a sectores de la sociedad
tradicionalmente excluidos de ella despertaron la oposición de las clases altas conservadoras de
Bogotá. No fue sino hasta fines del siglo XIX que Jean Bosco logró poner en práctica esta idea
inspirada en Rousseau.
Fue llamado a Perú por Simón Bolívar y se convirtió en "Director de Educación Pública, Ciencias y
Artes Físicas y Matemáticas" y "Director de Minas, Agricultura y Vías Públicas" de Bolivia. En 1826,
Rodríguez estableció un segundo taller-escuela, como parte de un proyecto para toda Bolivia. Pero
Antonio José de Sucre, presidente de Bolivia desde octubre de 1826, no tuvo una buena relación
con él, y Rodríguez renunció el mismo año, trabajando durante el resto de su vida como educador
y escritor, viviendo alternativamente en diferentes lugares de Perú, Chile y Ecuador.
Simón Rodriguez murió en Amotape, Perú, en 1854.
La mayor parte del trabajo escrito de Rodríguez permaneció en Guayaquil, Ecuador, pero se perdió
en el incendio de la gran ciudad de 1896
En 1794, presentó su escrito crítico Reflexión sobre los defectos que viciaban la escuela de lectura
y escritura para niños en Caracas y los medios para lograr su reforma y un nuevo establecimiento
ante el consejo. Más tarde diría de esta época: "Me quedé en Europa durante más de veinte años.
Trabajé en un Laboratorio de Química Industrial, asistí a algunas reuniones secretas de orientación
socialista, estudié un poco de literatura. Aprendí idiomas y dirigí una escuela de lectura y escritura
en un pequeño ciudad rusa
Se cambió el nombre por el de Samuel Robinsón en 1797, mientras se encontraba en Kingston,
Jamaica. Viajó a Francia en 1801 y tres años más tarde se encontró al Libertador, juntos viajaron a
Italia para estar presentes en la coronación de Napoleón Bonaparte, más tarde vivió en varios
países europeos. En 1823 regresó a América bajo su nombre real.
PENSAMIENTOS EDUCATIVOS Y POLÍTICOS DE SIMÓN RODRIGUEZ
"Enseñen los niños a ser preguntones, para que, pidiendo el por qué de lo que se les mande hacer;
se acostumbren a obedecer a la razón, no a la autoridad como los limitados, no a la costumbre
como los estúpidos"
"Sólo la educación impone obligaciones a la voluntad. Estas obligaciones son las que llamamos
hábitos."
"Enseñen, y tendrán quien sepa; eduquen, y tendrán quien haga."
"Toca a los maestros hacer conocer a los niños el valor del trabajo, para que sepan apreciar el
valor de las cosas."
"Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra".
"Enseñar es hacer comprender; es emplear el entendimiento; no hacer trabajar la memoria"