Liderazgo y Habilidades Blandas
Liderazgo y Habilidades Blandas
INFORME ACADÉMICO
AUTORES:
Br. Flores Guerrero, Alberto Valdemar
Br. Guevara Tafur, Eber
Br. Moquillaza Herrera, Stael Cilene
Br. Santiesteban Carrasco, Manuel
Br. Torres Rodriguez, Hamer Romario
ASESORA:
Dra. ZAVALETA REYNA, María del Pilar
Año
2021 – Trujillo
1
ÍNDICE
Carátula ……………………………………………………………………………01
I. INTRODUCCIÓN ..............................................................................03
II. DESARROLLO...................................................................................05
III. CONCLUSIONES...............................................................................07
2
I. INTRODUCCIÓN
El presente informe describe las teorias del liderazgo inteligencia emocional comunicacion
llevadas a cabo por la Docente Maria del Pilar Zavaleta Reyna de Ascoy dentro del curso de
habilidades blandas – Maestría en Ingenieria Civil con mencion en direccion de empresas de
la construccion de la Universidad Cesar Vallejo – Trujillo.
3
persona para comunicar y transmitir un mensaje el cual tiene que ser claro, conciso
y codificado de manera adecuada.
El presente informe tiene por obejtivo general, conocer las diferentes teorias del liderazgo
inteligencia emocional comunicacion para el buen desarrollo de nuestras habilidades y
capacidades a la hora de liderar.
4
II. DESARROLLO
Llamada también la “Teoría del Gran Hombre”, formulada en el siglo XIX, defiende que algunas
personas nacen para ser líderes y otras para ser seguidores, el autor más destacado de este
enfoque fue Thomas Carlyle.
Thomas Carlyle manifestaba que se debería someter al liderazgo de un hombre capaz, para el
beneficio de los seguidores, claro está que manifestaciones como esta son el inicio de regímenes
dictatoriales.
Esta teoría parte del supuesto que la capacidad para ser líder viene impregnada desde el
nacimiento, no cualquier persona puede ser un líder, ya que el liderazgo es unidimensional, es
decir: o eres líder o no lo eres.
La teoría de los rasgos examina la personalidad, las capacidades físicas y las características
sociales, así como las relacionadas con el trabajo.
¿Qué son los rasgos?
Los rasgos son características que distinguen a las personas tales como:
La personalidad: es la firma habitual de sentir, pensar ya actuar que tienen las
personas, está conformada por factores genéticos y ambientales como el
temperamento y el carácter.
¿Qué es el temperamento?
Es la parte de la genética de la personalidad, es decir aquello que ha sido heredado
¿Qué es el carácter?
Es la construcción social de la personalidad, el aquel influye el medio familiar, amigos,
escuela, etc.
Rasgos de un líder
Inteligencia y nivel educativo: Todo líder debe tener la inteligencia suficiente para
construir relaciones saludables entre sus seguidores. El éxito de un líder está ligado al
nivel educativo que presenta.
Capacidad de dirección, decisión y priorización: Un líder tiene la capacidad de trazar
objetivos y metas, conformar y dirigir equipos de acción, delegando ciertas tareas entre
sus integrantes.
5
Vitalidad física y resistencia: Los lideres presenta resistencia física lo que les
proporciona una gran estabilidad y resistencia psicológica.
Iniciativa, valentía y confianza: En tiempos difíciles un buen líder debe ser una persona
con un alto nivel de confianza con su visión y el mismo, debe amar la responsabilidad
dispuesto a arriesgar y mantener la ilusión entre sus seguidores en todo momento que
dure el proceso.
Comprensión por sus seguidores, sus necesidades y motivaciones: Ante la posibilidad
de algún tipo de cambio antes de alcanzar el objetivo plantea un líder es capaz de
percibir si su grupo está dispuesto al cambio, motivando y comunicando su visión con
la finalidad de ganar la confianza de su equipo, comprendiendo sus necesidades,
miedos o dudas por parte de sus seguidores.
Necesidades de logro: Un buen líder no se contenta con dar buenos resultados, sino
que va innovando nuevas estrategias para poder alcanzar el objetivo trazado.
Se desarrolló en la década de los años 50s, con la cual se pasó de concentrarse en las
características con las que nacía un líder a las acciones concretas que el líder realizaban su
trabajo. Es decir, lo líderes se crean no nacen. Según esta teoría, las personas pueden aprender
a ser líderes a través de la enseñanza y la observación. Un estudio realizado por la Universidad
Estatal de OHIO, el cual aisló dos dimensiones del comportamiento del liderazgo, las que
llamaron dimensiones de estructura de inicio y consideración.
Estructura de inicio: estructura de inicio se refiere a la medida por la cual el líder puede
definir y estructurar su papel y los de sus subordinados en la búsqueda del logro de la
meta. Incluye el comportamiento que trata de organizar el trabajo, las relaciones de
trabajo y las metas. El líder que se califica alto en estructura de inicio podría ser
descrito como alguien que "asigna tareas particulares a los miembros de un grupo”,
“espera que los trabajadores mantengan estándares definitivos de desempeño" y
enfatiza el "cumplimiento de las fechas límite".
La consideración: Se describe como la medida en la cual es probable que una persona
tenga relaciones de trabajo caracterizadas por la confianza mutua, el respeto por las
ideas de los subordinados y el interés por sus sentimientos. El grado en que muestra
interés por la comodidad, el bienestar, el estatus y la satisfacción de los seguidores. Un
líder con alta consideración podría ser descrito como una persona que ayuda a los
subordinados en sus problemas personales, es amistoso y uno puede acercarse a él, y
6
trata a todos los subordinados como sus iguales. Su estilo de liderazgo está muy
orientado a la gente, enfatiza la amistad y faculta a sus empleados.
El tema del liderazgo, siendo uno de los temas fundamentales de los estudiantes evocados a la
dirección de empresas, es uno de los más difíciles de estructurar con claridad, no tanto por la falta de
información sino por la abundancia de ella.
De acuerdo con Bennis W. (1959) liderazgo es “El proceso mediante el cual una agente induce a
un subordinado a comportarse de la manera deseada”.
Para Fiedler F. (1967), lo define como “Dirigir y coordinar el trabajo de los miembros del grupo”.
7
De acuerdo con Bass B. (1985) afirman que “El liderazgo es la transformación de los seguidores,
crear visiones de las metas que deben ser alcanzadas y articular maneras para que los seguidores
cumplan con esas metas”.
Si uno está interesado en el tema, al explorar los bancos internacionales de información en negocios
tales como el ABI Inform y buscar el término leadership en inglés, uno se encuentra con que hay 500
citas de lo escrito sólo en el último año. Lamentablemente muchas de ellas son refritos: propuestas
teóricas sin sustento, propuestas pseudo metodológicas de nuevas teorías con perfiles de rasgos
para el líder, ya superados con nuevos nombres, y muy escasamente encuentra artículos
panorámicos apoyados en evidencias empíricas e investigaciones.
Para evitar caer en los errores ya indicados, usaré la clasificación propuesta por Piero, modificándola
para agrupar a las nuevas teorías, distinguiendo un total de siete grupos de modelos de liderazgo,
los cuales he dividido en modelos clásicos y contemporáneos, usando un criterio histórico
ciertamente cuestionable:
TEORÍAS DE LIDERAZGO
8
GRAEN ET AL 1977, HOLLANDER (1978), FODOR
(1976)
Este modelo postula que existen una serie de cualidades o rasgos de personalidad que tienen los
líderes. Por ejemplo: inteligencia, empatía, resistencia al fracaso, serenidad en el éxito. Este tipo
de listas, que suena a recetas de cocina, gusta a todos. Sin embargo, es común suponer que un
líder es siempre el jefe en todas las situaciones. La investigación empírica apenas ha apoyado
estas conclusiones Stodigill (1948, 1974), Mann (1959) y Gibbb (1969). Sin embargo, aún entre
estos investigadores existe el acuerdo de que no hay una sola característica que diferencie
claramente a líderes efectivos de los inefectivos, en todo tipo de situaciones. A pesar del avance
en la teoría del liderazgo, frecuentemente aparecen libros y autores pseudo especialistas que
replantean con nuevos nombres este enfoque. Recientemente Cyril Levicki (2000) propone su
teoría del Gen de liderazgo, que vuelve a postular que las personas tienen genes que les
predisponen para ser líderes. Este libro patraña lamentablemente sigue teniendo sus seguidores
entre los espíritus impresionables, que incluye incluso a despistados profesores universitarios.
9
diferencian por el tipo de rol en los 6 grupos de trabajo, siendo el liderazgo de los hombres más
global y centrado en la tarea, y el de las mujeres más social. 2) los estilos de liderazgo varían
según el género. Las mujeres son más democráticas. 3) Por lo general se evalúa con mayor
severidad a las líderes mujeres.
Los inicios de los estudios mejor estructurados sobre el liderazgo son posteriores a la segunda
guerra mundial. Tres estudios de la Universidad de Michigan, realizados en una compañía de
seguros, en una fábrica de tractores y en una brigada de mantenimiento de un ferrocarril,
permitieron por primera vez ofrecer una opinión ecléctica sobre el tema, donde se relaciona el
incremento de la productividad.
De acuerdo con las conclusiones, los grupos de más productividad ejercían una supervisión
general y sus jefes tendían a dedicar más tiempo a los empleados. Por el contrario, los de más
baja productividad tenían una supervisión estrecha y los supervisores estaban concentrados en
la tarea y no les concedían importancia a los problemas de los empleados.
La investigación fue realizada por el Centro de Investigaciones de la Universidad de Michigan,
entre los que se encontraban investigadores de la talla de Likert, Katz, McCoby, Kahn y
Seashore. Este grupo estableció que existen dos dimensiones en la conducta del líder: los
líderes centrados en el empleado y los líderes centrados en la producción. (Kahn y Katz, 1960).
Una de las investigaciones más famosas de este grupo es la de Likert llamada de los 4
sistemas, por organizar los estilos de liderazgo en 4 sistemas: 7
10
Sistema 3: organización consultiva.
Sistema 4: participación abierta, comunicación abierta en todos los niveles de la
organización, estilo democrático y consensual.
Sus hallazgos muestran que los líderes centrados en los empleados obtienen mejores
resultados que los orientados a la tarea.
La Teoría de los 4 Sistemas fue desarrollada por el Personnel Research Board, dirigido por
Hemphill, Fleishman, Stodgil, Shartle y Pepinsky.
Mediante la técnica del Factor de Análisis fueron identificadas las características conductuales
de los lideres, distinguiéndose cuatro factores: consideración, iniciación a la estructura, énfasis
en la producción y sensibilidad. Sin embargo, dos de dichos factores explicaban la mayor parte
de la varianza total (consideración e iniciación de estructura), por lo que en ellos se centró el
esfuerzo de los investigadores. Por consideración debe entenderse el grado en que el líder
toma en cuenta los sentimientos de sus colaboradores y la iniciación de estructura se define
como el grado en que el líder define las interacciones del grupo, encaminadas a una meta. Es
decir, un líder que puntúa alto en iniciación de estructura asigna tareas concretas, espera que
sus colaboradores mantengan estándares definidos y enfatiza el cumplimiento de plazos. Aquí
se suelen citar los trabajos de Halpin y Winer (1952) y de Bales (1949).
11
es decir, el líder 9.9. A partir del modelo se identifican 5 estilos de liderazgo, que se ilustran en
la gráfica siguiente:
La Rejilla del Liderazgo
Este modelo es muy popular ya que es muy fácil de entender, pero excesivamente
esquemático, debido a que en la práctica los líderes se mueven en realidad con el tiempo a lo
largo de los estilos, y este movimiento depende de las circunstancias (tarea, tipo de
subordinados, emergencia, etc.).
3. LA APROXIMACIÓN HUMANISTA
En esta escuela se ubican los trabajos de uno de los investigadores más influyentes de la
Escuela Psicológica de la Administración. Douglas McGregor, en su libro clásico The Human
Side of Enterprise (1960), distingue a los líderes en dos tipos. El tipo X, caracterizado por su
autoritarismo y su recompensa con base en estímulos económicos (el clásico ogro negreo
explotador), y el tipo Y más democrático, orientado hacia las metas de los individuos; este
modelo es también muy conocido y popular, sin embargo, resulta esquemático y acartonado.
12
4. MODELOS CONTINGENTES DE LIDERAZGO
Se distinguen 3 modelos dentro de este grupo. El primero que fue el verdaderamente pionero y
abrió el campo, es el de Fielder (1965, 1967). El segundo es la Teoría de los Caminos Meta
(path goal), desarrollado por Evans (1970) y House (1971). El tercero es el liderazgo
participativo de Vromm y Yetton (1973). Explicaré brevemente cada uno de ellos.
El modelo de Fielder describe ocho combinaciones posibles, en función de los valores bajos
o altos de cada una de las dimensiones. Descrito mediante una gráfica de dos ejes, el eje
horizontal representa las diversas situaciones en las que trabajan el líder y sus seguidores y
el eje vertical el tipo de dirección que ejerce el líder, tal como se muestra en la gráfica
siguiente:
Fuente: Fielder (1965). Engineer the Job to Fit the Manager. Harvard Business. Review 43,5,1965.
13
Esta teoría ha roto los paradigmas anteriores y generado un intenso debate. Desde que fue
publicada ha habido mucha investigación a favor y en contra de ella, y han aparecido
críticas de carácter desfavorable. Trabajos como los de Utecht y Heir (1976) y Vecchio
(1977), presentan resultados empíricos contrarios a la teoría de Fielder, mientras que otros
estudios, dentro de los que destacan los del mismo Fielder (1978), aportan evidencia a
favor.
Fue propuesta originalmente por Evans (1970) y House (1971). Integra el modelo de
expectativas con el de estilos de liderazgo de la Universidad de Ohio, ya citado. Este
modelo considera al líder como responsable de las relaciones entre los miembros del
equipo, con el propósito de conseguir una meta, reduciendo sus dificultades y aumentando
la satisfacción del personal. Las dimensiones de esa teoría son: clarificación de caminos,
satisfacción de necesidades y logro de objetivos. Mediante las dos variables del modelo,
iniciación de la estructura y consideración, el líder clarifica los caminos y procura que éstos
sean fácilmente transitables.
En consecuencia, el rol del líder radica en ofrecer una guía a los seguidores, y
recompensas necesarias para su satisfacción y realización. Este modelo demuestra que la
consideración es más útil en situaciones estructuradas y menos útiles en las no
estructuradas (Downeyet al, 1975).
Por lo que respecta a la iniciación de estructura, ésta producirá más satisfacciones cuando
las tareas sean ambiguas o estresantes, y apenas tendrá efectos cuando la tarea sea
altamente estructurada y definida (Stinger y Jonson 1975).
Postula que la interacción de las variables situacionales y los atributos o las características
del líder determinan el comportamiento de éste, lo cual influye en la eficacia de la empresa,
es decir relaciona la conducta del líder y la participación en la toma de decisiones.
14
El modelo presenta un árbol de decisiones con 8 contingencias y 5 estilos alternativos de
liderazgo:
4. El estilo de liderazgo usado para una situación no limita el estilo usado en otras.
Recientemente este modelo ha sido replicado por Hughes et al (1999). Propone que el
liderazgo es función de tres elementos: el líder, el seguidor y la situación y, dependiendo de
un determinado escenario, el liderazgo puede ser examinado usando un nivel de análisis
separadamente. Se puede obtener un mejor entendimiento del proceso si examinamos las
interacciones de los tres elementos representados por las áreas traslapadas en la figura
siguiente. En resumen, es posible comprender el proceso de liderazgo si observamos a los
15
líderes y sus seguidores, además del grado en que los seguidores afectan al líder, los
efectos de la situación del líder y como el líder afecta la situación.
Fuente: Hughes R. et al (1999) “Leadership”. 3ª. Ed. Mc. Graw Hill, USA.
Destaca la importancia que tienen las actitudes y las conductas de los subordinados, para
explicar la conducta del líder. Es decir, busca analizar las causas de la conducta del líder, así
como sus efectos.
Osborn y Hunt (1975), afirman que los líderes adaptan su conducta al entorno organizacional y
reaccionan a las demandas de los subordinados (al pueblo que fueres haz lo que vieres). Estas
investigaciones, así como las de Salanick (1975), ofrecen evidencia empírica.
Otros estudios de Graen et al 1977, consideran al líder y los subordinados como roles
resultantes de la interacción cotidiana. Es decir, afirma que el líder se comporta en forma
diferente con sus subordinados. Las investigaciones de Hollander (1978), han aportado
evidencia de que el líder y cada subordinado desarrollan un contrato psicológico y su conducta
es regulada por los estímulos, expectativas, los roles y la negociación. Reforzando estos
hallazgos, Fodor (1976), encontró que los líderes son más autoritarios cuando se enfrentan a
subordinados molestos y conflictivos, y son más amistosos cuando sus subordinados asumen
conductas no conflictivas. Todos los hallazgos han estructurado este modelo y sugieren que el
16
liderazgo es un proceso de dos direcciones, en lugar de la tradicional unidireccional que otros
modelos postulan.
El liderazgo es un fenómeno perceptivo en la mente del observador. Según sus autores Campell
y Pfeffer (1977), 7 el liderazgo es un proceso atributivo en el que los observadores atribuyen los
resultados más a las personas que al contexto. Bajo este modelo el liderazgo se vuelve un
estudio de la realidad social de los observadores. Este modelo contradice en gran medida los
hallazgos en el tema y es altamente controversial.
Este modelo de liderazgo ha sido estudiado por un gran número de autores y ha tomado mucho
auge recientemente. Se puede consultar a House R.J. et al (1996) y a Bass B.M y Avolio B.J.
(1989).
El liderazgo transaccional fue propuesto por Burns (1978), y consiste en dos formas básicas: 1)
Liderazgo transaccional que ocurre cuando un líder y sus seguidores otorgan algo a cambio de
cumplir necesidades. Estas recompensas que otorga el líder pueden ser económicas, políticas o
psicológicas. 2) Liderazgo transformacional que cambia el status quo, apelando a los valores y
al sentido de propósito alto. Los líderes transformacionales articulan los problemas en el sistema
actual y tienen una visión clara de lo que una nueva sociedad u organización puede ser. Esta
nueva visión está íntimamente ligada a los valores del líder y de sus seguidores.
Boal et al (1987), Hill (1984) y Zeleznik (1974), han sugerido que las características personales
son la clave para el liderazgo transformacional.
17
FUENTE: Hughes R. et al (1999). “Leadership” 3ª Ed. Mc Graw Hill.
Según Bass B (1998), las características de un auténtico líder transformacional son 4: una influencia
idealizada, una motivación que inspira, la estimulación intelectual y consideración individual hacia los
subordinados. Todos estos elementos deben estar basados en tres pilares éticos: 1) el carácter moral
del líder; 2) los valores éticos contenidos en la visión del líder, su forma de llevarla a cabo y los
18
programas que los seguidores pueden rechazar o aceptar y 3) el proceso de moralidad de la opción
social ética y la acción en que los líderes y los seguidores se comprometen respecto a lo que la
colectividad busca. Los seguidores se identifican con las aspiraciones carismáticas del líder y desean
imitarlo.
El liderazgo transaccional involucra un esfuerzo contingente, en donde los seguidores están motivados
por las promesas del líder, sus alabanzas y recompensas, o bien son corregidas por retroalimentación
negativa, reprobaciones, amenazas o acciones disciplinarias. Los líderes de este estilo reaccionan en
las diferencias entre lo que el líder y el seguidor han “negociado” o “transaccionado”. En el
comportamiento a través de la recompensa contingente los líderes pueden hacer asignaciones
o consultar con sus seguidores lo que puede hacerse a cambio de recompensas implícitas o explícitas, y
donde los recursos deben ser designados. Cuando los líderes actúan en una administración activa por
excepción, monitorean al seguidor y corrigen sus errores. Cuando los líderes actúan de manera pasiva
en la administración por excepción, esperan pasivamente a que los errores de sus seguidores sean de
llamar la atención antes de tomar acciones correctivas, negativas o reprimendas.
Existe otro estilo que es el Laissez-faire, en donde el líder evita emprender acciones.
Según Waldman D. Bass B. & Yammarino F. (1990), la mayoría de los líderes tienen perfiles
transformacionales y transaccionales. Sin embargo, tienen más rasgos de un tipo que de otro y en
general en momentos de definición son más transformacionales. Ambos liderazgos, tanto el
transformacional como el transaccional, son los mejores. El liderazgo transformacional aumenta la
efectividad del liderazgo transaccional: no lo reemplaza.
19
Deseo de subordinación al líder. House (1977) identificó tres efectos del liderazgo carismático:
aceptación no cuestionada del líder por sus seguidores deseo de obediencia del líder y
confianza en que sus creencias son las correctas.
Conferencia de poder (empowernment) House (1977), notó que un efecto final del liderazgo
carismático es que los seguidores esperan cosas mejores para sí mismos. Los líderes
carismáticos fijan metas altas mientras aumentan la confianza de los seguidores, expresando
confianza en su habilidad y proveyéndolos de confianza y ánimo.
Algunos investigadores argumentan que la situación realmente determina si un líder va a ser
percibido como carismático (Westle & Mintzber, 1988). Estos autores han mostrado que los
individuos que poseen las cualidades de líderes carismáticos se han percibido como carismáticos
solamente cuando enfrentan situaciones de cierto tipo. Es decir, en un momento determinado una
crisis o una situación coyuntural pueden ocasionar que un líder se genere. Las situaciones que
favorecen el desarrollo de líderes son:
Crisis. - El factor situacional más importante que contribuye al liderazgo carismático es la
ausencia o presencia de una crisis. Los seguidores que están contentos con la situación no
perciben la necesidad de un líder carismático, o no quieren hacer esfuerzos para hacer cambios
fundamentales en la organización o la sociedad. Sin embargo, cuando existe una crisis se crea
una especie de deseo por un líder para que contribuya significativamente a resolver los
problemas. Existen estudios realizados por Bass & Avolio (1994), donde se demuestra que el
liderazgo transformacional es más efectivo en situaciones de mucho estrés.
Interdependencia de la tarea. - Otra situación que tiene efectos en la percepción del carisma por
parte de los seguidores es el nivel de interdependencia requerido para realizar una tarea. Es más
fácil que los líderes sean percibidos como carismáticos cuando la tarea requiere la interrelación
de muchas personas como en equipos de fútbol, basketball, etc.
20
liderazgo transformacional y transaccional. De acuerdo con Keun Shin Y. (1999), ambos estilos
(transformacional y transaccional) pueden ser encontrados en compañías exitosas coreanas. En otro
estudio publicado por Dong I y Avolio B. (1999), donde se contrastaron ambos estilos de liderazgo con
las culturas caucásica y oriental, encontraron que los líderes transformacionales alientan a sus
seguidores a ir más allá de las necesidades inmediatas de la empresa.
Finalmente, considero que una buena conclusión a esta visión panorámica es referirse al trabajo de
Lawrence que es particularmente interesante, porque relaciona el estilo del líder con el desarrollo de la
organización y plantea implícitamente algo que no es enfatizado de un modo tan claro en las teorías
precedentes, y es la idea de que los líderes evolucionan y cambian su estilo con los años.
Es la capacidad para leer nuestros sentimientos, controlar los impulsos, razonar, permanecer
tranquilos y optimistas cuando nos vemos confrontados a ciertas pruebas, y mantenernos a la
escucha de la otra persona. También se define como un conjunto de habilidades que una persona
adquiere por nacimiento o aprende durante su vida, donde destaca la empatía, la motivación de uno
mismo, el autocontrol, el entusiasmo y el manejo de emociones.
Prestan atención a sus emociones: las personas que desarrollan este tipo de inteligencia analizan
sus emociones y las escuchan, no solo se limitan a sentirlas.
Conocen sus sentimientos y no los reprimen: estas personas son auténticas y sinceras, ya que
expresan sus sentimientos de forma clara.
Analizan sus proyectos y sueños: no viven en un sueño constante, sino que saben razonar sobre
lo que sienten y si alguna meta puede ser alcanzada o no.
21
Tienen un balance constante en sus acciones: saben que todo tiene su lado bueno o malo, por lo
que dirigen su atención a las cosas que pueden solucionar o que pueden ser de utilidad para
ellos mismos.
Habilidades sociales: Las buenas relaciones interpersonales guían a las personas al éxito, ya
que pueden lograr más cosas con liderazgo, gestión de conflictos, cooperación y trabajo en
equipo.
Motivación: este tipo se relaciona con el compromiso de llegar a los objetivos que uno se plantea,
cómo se mantiene el positivismo ante las adversidades y cuál es la iniciativa que una persona
maneja para plasmar determinadas metas.
Valorar los triunfos de los demás sin caer en comparaciones con otras personas o uno
mismo.
Aceptar los errores cometidos y ser capaces de perdonarse así mismo para aprender de lo
ocurrido.
Analizar las reacciones inmediatas a las emociones, interpretarlas y aprender de cada una
de ellas para manejarlas de ser necesario.
22
Entender que cada persona es individual con sus experiencias y relaciones. Los
sentimientos personales pueden generalizarse para los demás hasta cierto punto.
Es la capacidad que tiene una persona para comunicar y transmitir un mensaje el cual tiene que ser
claro, conciso y codificado de manera adecuada. Este mensaje puede ser verbal o no verbal, es
decir, mediante gestos, posturas, comportamientos etc. La persona o personas que reciben el
mensaje, tienen que tener la capacidad de escuchar y comprender la información y datos que recibe.
En una organización, es muy importante una comunicación efectiva, ya que así se podrá entender la
misión, la visión, los objetivos y metas de esta organización.
Solo mediante la comunicación efectiva se logra una visión compartida, que vincule los interese
personales con organizacionales.
El líder debe tener la habilidad de transmitir los mensajes de una manera clara y concisa, tomando
en cuenta que cada persona tiene su propia realidad y su visión particular del mundo que lo rodea,
es por ello, la importancia de una comunicación efectiva, para alcanzar los objetivos y metas
propuestas.
23
Objetividad: La información transmitida por el emisor tiene que ser veraz, autentica, lo más
imparcial posible es decir objetiva.
Oportuno: El mensaje debe transmitirse en el momento preciso, es decir, aquel en el cual
surge el efecto adecuado para el fin que se desea conseguir.
Interesante: El mensaje ha de ser atractivo para el receptor con siguiendo de esta manera
una mayor motivación e implicación del mismo.
Flexibilidad: Es una característica a través de la cual el personal de muestra sensibilidad a
condiciones cambiantes, y puede ser capaz de adaptarse a situaciones inesperadas.
Empatía: Es saberse poner en el lugar de los demás, característica esencial para
relacionarnos con otras personas.
Receptividad: es el talento para recibir estímulos y una inclinación para recibir mensajes, y
respuestas.
Aprender a escuchar: Escucharse a uno mismo, resistirse a las distracciones externas como
internas.
III. CONCLUSIONES
Con respecto a la Teoría rasgos, las capacidades que manifiesta esta teoría no garantiza si una
persona puede ser o no ser líder, ya que hay personas que nacen con dichas capacidades y nunca
las desarrollan y otras que no nacen con esas capacidades, pero las aprenden y desarrollan.
Con respecto a la Teoría Contingente, el modelo es rígido no flexible, el líder no podría cambiar su
estilo para atender nuevas situaciones, ya que considera que el líder tiene un estilo fijo.
Para que un liderazgo sea más positivo para el colectivo, es preciso que los integrantes del grupo
sean corresponsables a la hora de decidir sobre el mismo, en qué persona va recaer, los conceptos
en que se va ejercer, las condiciones a cumplir tanto por el líder como por los corresponsables; en
suma, los integrantes del grupo deben convertirse a su vez en líderes al momento de ejercer su
derecho a decidir sobre el tipo, modalidades y poseedores del liderazgo.
Cuando los miembros de un colectivo renuncian a su responsabilidad de decidir sobre las
modalidades de ejercicio del liderazgo; sus límites, formas de operación y designación, es más fácil
24
que ese ejercicio se desmoralice y que el líder, designado como servidor, en la modalidad del
liderazgo democrático, pase a convertirse en una especie de dictador.
Esta observación es muy importante porque los grupos, en general, una vez que cuentan con un
líder, tienden a desatenderse de sus problemas suponiendo, muchas veces erróneamente,
que, por el hecho de contar con un líder, o representante, en cuya persona han delegado el poder
del colectivo, no es necesario que cada quien asuma la parte de responsabilidad que en realidad le
corresponde.
Cuando se trata de un líder responsable, consciente de su función y, por tanto, dispuesto a cumplir,
y ampliar, su responsabilidad designada, lo esperable es que tal líder influya, o trate de influir, en la
recuperación de la responsabilidad colectiva, en específico en las instituciones de educación
superior por su relevancia como centro cultural de la sociedad. Sin embargo, la mera intervención
de un líder consciente no garantiza que el colectivo recupere su autoría y proceda en
consecuencia, como sería lo deseable. Si las cosas se distorsionan, la responsabilidad mayor no
será del líder, sino del colectivo que renunció a cumplir la parte de responsabilidad que le tocaba
en la definición de metas y en el abordaje de los problemas que hicieron necesaria la intervención.
Inducimos a desarrollar a plenitud nuestras habilidades emocionales, porque las personas que
manejan con destrezas dichas habilidades, por el hecho de manejar sus conductas mentales en
beneficio propio; al contrario de aquellas personas que no logran dominar su mundo emocional,
perjudican drásticamente el desarrollo de su vida, sea esta laboral, familiar o social.
Concluimos que la inteligencia emocional consiste en controlar las emociones y saber la causa
que genera los diferentes sentimientos como la ansiedad, la ira, la tristeza, entre otros, así como
asumir las consecuencias de nuestras decisiones y actuaciones con la finalidad de buscar
soluciones y mejorar de esta manera las relaciones sociales y interpersonales.
Ademas concluimos que es necesario en una organización, una comunicación efectiva entre el
líder y sus colaboradores, para así lograr los objetivos y metas planteadas, vinculando los intereses
personales y organizacionales. El líder debe tener la habilidad de transmitir un mensaje flexible,
puesto que vivimos en un mundo globalizado que esta en constante cambio, es por ello, que
debemos adaptarnos a estos cambios para poder logras los objetivos y metas mediante una
motivación constante.
25
IV. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Agryris C., (1971) “Management and organizational development: the path from XA to YB”, NY,
McGraw-Hill, tomado de Hersey P. et al (1998), “Administración del comportamiento
organizacional” 7a edición. Prentice Hall, México, p. 69-70
26
Bass B. M., Avolio B.J. (1994) “Increasing organizational effectiveness through transformational
leadership” Thousand Oakes, CA. Edit. Sage tomado de Hughes R. et al (1999) “Leadership” 3ª
[Link]. Graw Hill, USA, p. 287-324.
Bass B. M. (1985) “Leadership and performance beyond expectations” NY, Free Press, tomado
de Hughes R. et al (1999) “Leadership” 3ª [Link]. Graw Hill USA p. 8
Bass B. M., Steidlmeier P. (1998) “Ethics, Character and authentic transformational leadership”
[Link]/[Link] SUNY Binghamton USA
Bennis W.G. (1959) “Leadership theory and administrative behavior: The problem of authority”
Administrative Science Quarterly, 4, tomado de Hughes R. et al (1999) “Leadership” 3ª [Link].
Graw Hill USA, p 8
Bennis W.G., (1984) “The four competencies of leadership”, en Training and Development
Journal, Agosto, tomado de Hersey P. et al (1998), “Administración del comportamiento
organizacional” 7a edición. Prentice Hall, México, p. 102-103
Blake R., McCanse A. (1991) “Leadership dilemmas-grid solutions”, Houston, Gulf Publishing Co.
tomado de Hersey P. et al (1998), “Administración del comportamiento organizacional” 7a
edición. Prentice Hall, México, p.114-116
Boal K.M et al (1987) “Charismatic leadership a phenomenal and structual aproach” Heath
Co. tomado de Hughes R. et al (1999) “Leadership” 3ª [Link]. Graw Hill USA, p. 287-324
Burns J. (1978) “Leadership”, NY, Harper & Row, tomado de Hughes R. et al (1999) “Leadership”
3ª [Link]. Graw Hill USA, p 290-291.
Boyett J, Boyett J. (1999) “Hablan los Gurús”, Edit. Norma, Colombia, p. 1-52
27