BIOGRAFÍA DEL CHOLO SIMEONE
Diego Pablo Simeone, más conocido en el ámbito deportivo como el “Cholo”
Simeone, un apodo que hace reflejo a su garra, coraje y personalidad que lo caracteriza.
Este apodo, heredado del jugador Carmelo Simeone que llegó a disputar el mundial del 66
con la selección argentina y según cuentan los cronistas de la época, era un jugador
empeñoso y aguerrido, sin lugar a dudas, dos cualidades que permiten definir también el
estilo y manera de jugar de Diego Pablo Simeone. Nació en Buenos Aires Argentina un 28
de abril de 1970, creció bajo la crianza y autoridad de su abuela, su madre que, aunque no
le gustaba hablar de futbol, lo escuchaba y lo apoyaba en su proceso, su padre, quien
también lo apoyaba en su formación deportiva era practico y concreto, solían llevarse bien,
ya que ambos tenían una personalidad parecida.
El cholo tuvo una infancia muy significativa, ya que, pudo contar con el apoyo de su
núcleo familiar; en el colegio no era muy estudioso, pero siempre fue activo, no era ni de
los que sobresalía ni tampoco el chico problema o el dolor de cabeza de los profesores,
aprobaba sus cursos académicos sin problemas; como él bien lo dice: “Mis armas eran las
que se necesitan para pasar. Ni mas ni menos. Pero el colegio brinda herramientas que
después sirven para la vida, sobre todo a partir de la experiencia de convivir” (p.28).
Empezó su carrera deportiva en un club de barrio, el Villa Malcolm, a los 5 0 6 años de
edad y a los 8 años pasó al Equipo Estrella de Oro, jugaba en la posición que le asignaran,
pero le encantaba jugar de 5, estaba convencido que al jugador se le debe dar la
oportunidad de conocer y aprender en diferentes puestos en el terreno de juego, ya que, esto
le permitirá entender y comprender el mismo.
Años más tarde, pasó a las inferiores del Club Atlético Vélez Sarsfield, donde tuvo
la oportunidad de debutar contra Gimnasia y Esgrima, en la plata, perdiendo 2-1. Hace su
primer gol como Futbolista Profesional contra Deportivo Español. Cuando tenía veinte años
inició su recorrido por Europa, jugando en el Pisa de Italia, luego pasa al Sevilla desde
1992 donde tuvo la oportunidad de coincidir con un jugador diferente o crack como él lo
denomina, Diego Armando Maradona. Después, se marcha del Sevilla para dar un gran
paso en su carrera futbolística, llega al Atlético de Madrid, donde adquiere la doble
nacionalidad desde el año 1994. En estos años de su carrera como anteriormente se dijo
pasó por cantidad de puestos en el terreno de juego, pero donde se situó y tomó más peso
fue como mediocampista, en el que se destacaba por su gallardía a la hora de disputar
duelos y por su envidiable técnica. Fue un jugador de gran temperamento, tuvo altercados y
enfrentamientos con distintos jugadores, sin embargo, no quiere decir que haya sido
expulsado en varias ocasiones, fue un jugador que sabia manejar muy bien su estado
emocional y comprendía que no podía dejar a su equipo con un hombre menos. Su juego
ayudó a que el Atlético de Madrid ganara los títulos de Liga y Copa del Rey en 1996, junto
a jugadores como Kiko y Caminero. En el Atlético dejó una huella imborrable y consideró
que era el momento de irse del club por la puerta grande como siempre lo había hecho, pues
pensaba que era lo mejor para ambas partes considerando la posibilidad de volver algún día
como entrenador.
En el inter de Milán firmó contrato en 1997 donde estuvo muy cerca del “Scudetto”
aunque se consagraron campeones en 1998 de la Copa UEFA. En 1999 fue transferido al
Club Italiano Lazio, donde salió campeón de la Serie A tras disputarle el campeonato a la
Juventus hasta la última jornada, en la cual la derrota de los Bianconeros en Perugia y la
victoria de la Lazio les otorgaba su segundo Scudetto en la historia (26 años después del
primero) proclamándose también campeón de la Copa de Italia, de la Supercopa de Italia y
de la Supercopa de Europa. Es así como en 2003 vuelve al Atlético donde juega por dos
temporadas más como “Libero”. Ya para el año 2005 regresa a la Argentina para jugar y
posteriormente retirarse en Racing club (Equipo de sus amores junto con el Atlético) en el
año 2006.
Con la albiceleste debutó a los 18 años, conquistó la Copa América en 1991 y 1993,
disputó en el mundial del 1994, rodeado de grandes figuras como Gabriel Batistuta y Diego
Maradona; así también fue medalla de plata en los juegos olímpicos de Atlanta en 1996.
Como Entrenador, debutó en Racing en el mismo año 2006 y a los cuatro días de
retirarse como jugador, debido a una situación muy difícil, ya que el club andaba muy mal
y no contaba con muchas figuras en el plantel para salir de ese bache; expresa sabiamente
que: “Los momentos de crisis son geniales, son los mejores momentos para el aprendizaje”
(p.82). Un año más tarde conquistó el Apertura al frente del club Estudiantes de la Plata en
un duro partido (final) contra Boca Juniors, un miércoles 13 de diciembre del año 2006, en
el estadio de Vélez Sarsfield conquistó su primer título como entrenador y acabo con una
sequia del club de 23 años sin títulos nacionales. Continua su carrera como entrenador en el
River Plate saliendo campeón del Clausura argentino en 2008, pasando en 2009 a dirigir a
San Lorenzo de Almagro donde logra clasificar al equipo a la Copa Sudamericana.
En enero de 2011 dio el salto a Europa como entrenador salvando del descenso al
Catania (Equipo italiano) en junio firmó de nuevo por el Racing de Avellaneda, al que llevo
al subcampeonato del Apertura y la clasificación para la Copa Sudamericana, ocho años
después de su última participación.
Un 23 de diciembre del año 2011 cumplía uno de sus objetivos como entrenador, llegar a
ser el Director Técnico del Atlético de Madrid; y para el 09 de mayo de 2012 el Atlético de
Madrid, de la mano del Cholo, llegó a la final de la UEFA Europa League ante el Athletic
Club de Bilbao, entrenado por el también argentino, Marcelo Bielsa. Los atléticos ganaron
3-0 con goles sudamericanos, dos del colombiano Radamel Falcao y uno del brasileño
Diego. Además, el Atlético terminó la Liga 2011-12 en quinta posición, 38 aunque el
equipo ya tenía asegurado el acceso a la UEFA Europa League 2012-13 al ser el campeón
vigente.
El 17 de mayo de 2013, se proclama campeón de la Copa del Rey y el 18 de mayo
del 2014, campeón de la Liga Española en la ultima jornada frente al Barcelona. Con
Simeone, el Atlético obtuvo 90 puntos en la Liga, superando su récord de 87 en 1996, por
lo que la temporada 2013-14 fue la más exitosa en la historia del club. El 16 de mayo de
2018, el Atlético de Madrid logra la Europa League con una superioridad absoluta sobre el
Marsella (3-0), el cual era el último partido que disputaba Fernando el “Niño” Torres con la
camiseta de los colchoneros. Ya para el 15 de agosto de 2018, logra la Supercopa de
Europa, tras vencer en la prorroga al Real Madrid, consiguiendo la tercera para la vitrina
del club. En enero de 2021, la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol
(IFFHS) le galardonó con el premio a mejor entrenador de clubes de la última década.
El 22 de mayo de 2021, se impuso por 2-1 al Valladolid en el Estadio José Zorilla y
siete años después de su primera Liga como entrenador, el argentino ganó otra carrera de
fondo a Real Madrid y Barcelona, gigantes a los que derriba por segunda vez desde que se
sienta en el banquillo y en una temporada endurecida por el marco de la pandemia COVID-
19.
VARIABLES QUE FUERON PRIMARIAS PARA SU ÉXITO DEPORTIVO
En el ámbito personal lo que caracterizaba al Cholo Simeone desde sus inicios fue la
gran personalidad que ejerció desde muy chico y que fue transmitida desde el seno de su
hogar. Como se evidencia en sus propias palabras: “Debo el hecho de haber sido futbolista
a la personalidad que fui construyendo mientras crecía” (p.24). Fue su abuela quien le
inculcó la idea del orden, asimismo, el acompañamiento y apoyo de sus padres fue de vital
importancia en su proceso como futbolista, la estabilidad familiar fueron claves en su
formación. Luego viene el deseo de alcanzar ese sueño, que se le convierte en su mayor
obsesión, en el que no importaba sacrificar muchas cosas con tal de lograr su objetivo. En
el contexto social tuvo un cierto aprendizaje en el colegio, no el esperado por todos o por lo
menos así lo veían sus padres, porque creía que el aprendizaje de la convivencia y el
respeto mutuo con los pares eran más importantes que el estudio en sí mismo. En el ámbito
deportivo y también en cierto modo tiene algo que ver con lo social, ya que, el fútbol es un
deporte donde prima lo colectivo por encima de lo individual; el rodearse de campeones del
mundo con los que convivió el cholo desde muy joven en la selección argentina, le fueron
marcando su personalidad, insiste: “No hacía falta que dijeran nada, se aprendía mirando
los hechos que protagonizaban dentro de la cancha” (p.113).
VARIABLES QUE FUERON SECUNDARIAS PARA SU ÉXITO DEPORTIVO
El liderazgo fue algo que tuvo el cholo desde muy pequeño y que es una de las
cualidades que lo ha llevado a donde esta ahora, fue inculcada desde sus inicios, gracias a
toda la gente de la que se fue rodeando, porque se lo enseñaron a construir y a
transmitírselo a los demás. Afirma: “Yo sé que tengo un liderazgo, pero nunca lo busqué.
Lo sentí desde chico y me daba cuenta de que era así. Pero el liderazgo no se construye en
soledad” (p.255). Otro aspecto muy fuerte y que sirvió de gran ayuda en su etapa como
jugador, fue saber manejar su estado emocional, debido a que estamos hablando de un
volante 5, que por lo regular es uno de los jugadores en el terreno de juego que más tiene
duelos y que más se ve expuesto ante una posible tarjeta roja, él manejaba esa emoción y
ese ímpetu con el que chocaba al rival para no caer en el foul de una manera adecuada,
tanto así que, en su carrera como jugador con 642 partidos (clubes y selección) solo vio la
roja en 6 oportunidades, esto quiere decir que, el estado emocional que el cholo manejaba
era de admirar, era un hombre tranquilo, líder destacado, apasionado por el fútbol y al
momento de disputar un partido no le bajaba nunca la intensidad con la que empezaba
jugando. Por último, pero no menos importante, es la capacidad que posee Diego para
adaptarse a las situaciones adversas con resultados positivos, es decir, la resiliencia, que a
lo largo de su carrera fue desarrollando y forjando desde sus inicios como futbolista y como
entrenador, ya que muchas veces, como se dice comúnmente, no todo era color de rosa y el
supo ponerle frente a la situación, motivar a sus jugadores y afrontar dicha adversidad con
la mayor entereza posible, llevándolo a conseguir importantes logros tanto individuales
como colectivos.
REFERENCIAS
Simeone, D. (2016). Creer, el desafío de superarse siempre. Buenos Aires: Planeta