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44 Vicksburg

Historia de la Guerra Civil de Estados Unidos

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ix SBURG 1863 GRANT LIMPIA EL MISSISSIPI BATALLAS DE LA HISTORIA VICKSBURG 1863 GRANT LIMPIA EL MISSISSIPI ALAN HANKINSON ™ OSPREY MILITARY HISTORY QUIZ BOOK INDICE Introduccion 02 Los jefes enfrentados 06 El mando de combate de Grant 06 El cardcter de Grant 07 Los generales rebeldes 10 Los ejércitos enfrentados 13 La situaci6n estratégica, otuiu de 1862 17 Primer intento de Grant, noviembre 17 atrembor er El ataque de Sherman en las colinas ” de Chickasaw McClernandtomadmando 22 McClernand toma el mando Los problemas invernales de Grant 25 Proyectos primero y segundo Tercer proyecto Comienza la marcha Los barcos logran pasar 31 EI paso del rio 39 La vida en el campo 45 Marcha rapida 48 La batalla de Champion Hill 51 El Gran Rio Negro 37 El sitio de Vicksburg 62 Asaltos iniciales 62 Operaciones de sitio 65 En el interior de Vicksburg 7 La rendicién 88 Las consecuencias 91 El campo de batalla en la actualidad 94 Cronologia 96 INTRODUCCION Vicksburg fue una larga campafta que duré en con- junto unos nueve meses. Abarcé muchos tipos de combates —gran cantidad de marchas de un lado a otro, muchas elaboraciones y revisiones de pla- nes, ingentes trabajos de ingenierfa en carreteras y puentes asi como cursos de agua, una audaz ope- Tacién anfibia sobre el Mississipi, una rapida mar- cha de combate con empuje e inteligencia, varias batallas campales, y un asedio final y sin tregua—. En general fueron los rebeldes, los confederados del Sur, quienes eran los defensores; los federales del Norte eran los atacantes, hasta el interior del territorio enemigo. Existieron considerables batios de sangre y mucho esfuerzo baldio y, desde el pun- to de vista del Norte, se dieron muchos momentos de amargura y contrariedad, Pero, cuando al final llegé la victoria, fue crucial para el curso de la guerra civil norteamericana. No se suele recordar que dos afios antes, al co- mienzo de la guerra, el asesor militar jefe del pre- sidente Lincoln, el veterano teniente general (IG) Winfield Scott, habfa dicho que debian ignorar el clamor popular en favor de una marcha sobre la ca- pital confederada, Richmond, Virginia, y planear en cambio descender por el valle del Mississipi, para obtener el control del gran rio desde su fuen- te hasta el mar. De esta forma, pensaba, tres de los estados rebeldes —Arkansas, Luisiana y Texas— se- rfan separados de los otros, y se completarfa el blo- quo naval de la Confederacin. Recié el nombre je «plan Anaconda», en referencia la serpiente su- ramericana que mata a sus victimas, apretindolas hasta su muerte. En el verano de 1861 se ignoré el consejo del viejo general (Gral.) y poco después fue relevado. Durante muchos meses, largos, sangrien- tos y sin beneficios, el esfuerzo prinapal del Norte se centré en el sector este, dirigido a la toma de Richmond, con la vana esperanza de que la toma de la capital destruirfa la vohuntad de lucha de los rebeldes. A finales de 1862, sin embargo, muchos hombres importantes del Norte, tanto politicos como milita- res, estaban empezando a ver que Winfield Scott habfa estado en lo cierto, y que el control de todo el curso del Mississipi abriria el camino a la victoria final. El gran obstaculo residia en los cafiones re- beldes sobre las colinas de Vicksburg. El presiden- te Lincoln en Washington, que conocia bien el rio de sus aftos de juventud cuando viajaba en chala- na, no tenia dudas: «Vicksburg es la ave —afirma- ba—. Nunca podra acabarse la guerra, a menos que Ia Ilave esté en nuestro bobillo.» ‘También en el Sur se apreciaba por completo la importancia de Vicksburg. Era conocida como «el Gibraltar de la Confederacién». En diciembre de 1862, el presidente Jefferson Davis dejé Richmond para visitar el amenazado valle del Mississipi y ver qué podia hacerse para protegerlo de los invasores. La ciudad de Vicksburg se levantaba sobre, y a mucha altura, de la orilla este del rfo Mississipi, a unas 300 millas, siguiendo el curso del rfo, al norte del punto en el que lega al golfo de México. El rfo es ancho y poderoso aqui, y la ciudad esta edifica- da sobre unas colinas con mucha pendiente y sobre I akiplnice, unos 200 pies por encima de la oi lla de La ciudad obtuvo su nombre de un ministro me- todista, el reverendo Newit Vick, que compro mas de mil acres de tierra a principios del siglo XIX y ‘empez6 a desarrollar la ciudad. Ese lugar ya era un floreciente centro comercial, que enviaba chalanas cargadas de algodén aguas arriba y abajo del rio. En 1825 Vicksburg obtuvo su nombre y el status de ciudad. El comercio del algodén florecié y durante mucho tiempo fue un importante centro comercial, dependiente principalmente del tréfico fluvial, pero también relacionado con el Ferrocarril Sur del Mississipi. En la década de 1860 Vicksburg era la mayor ciudad del estado. Su posicién dominante sobre el rio y la naturale- za de su terreno circundante la convertian en un reto para una fuerza invasora, en especial una que se aproximara desde el norte. Un ataque directo desde el rio estaba descartado, y en muchas millas hacia el norte, y extendiéndose tanto al este como al oeste, el campo era con frecuencia més agua que tierra —los rfos Mississipi y Yazoo y sus afluentes, junto a un tremendo laberinto de lagos pocos pro- 02 oxo VICKSBURG 1863 El teatro de operaciones occidental, otono de 1862 "Nuova Orleans es toma- a por Farragut en abn e 1862; Baton Rouge asegurado por fuerzas faderales en septembre te 1882: Labora en avance de Farrar gut enige ta rendicon de iessbur:recnezada, Junio de 1882: Fueras,navais feceraes Dombardean [Link]- el note y o ut, ero no logan forzar su endcion Campata de Peryile Fracasa la penetacién de Braog en Ketucky, octubre de 1862 ‘Compata del rio Stones: a batalla sin ganador de Murteesbo- 1, Gcembre de 1862-enero de 1863, acaba en que ambos bands sean are recupearse artes de la campa- fia Ge Chickamauga) Teatro oriental: Lainasion 6 Lee del nvte fala con la Datla de Attar, septembre de 1852 50100 LOS JEFES ENFRENTADOS Grant es la figura clave y central de la campaiia de Vicksburg. EI fue quien realiz6 la marcha. Estuvo en el ataque y, aunque muchos de sus planes se frustraron y muchos avances se convirtieron en re- tiradas, la iniciativa fue siempre suya. Los confede- rados solo pudieron reaccionar ante sus acciones y tratar de adivinar sus intenciones, esperando tener suerte, Pero, incluso, cuando acertaron y rechaza- ron los ataques de Grant, este respondié con rapi dez con nuevas presiones y amenazas desde tantas direcciones que, en los tltimos momentos de la campaiia, los jefes del Sur —John C. Pemberton y Joseph E. Johnston— fueron separados uno del ‘tro y confundidos, siendo incapaces de coordinar ninguna accién eficaz. Mucho antes de que cayer: Vicksburg, su destino habfa empezado a ser inevi- table. Ulysses S. Grant libré muchos combates y campafias durante la guerra civil, muchos de ellos con habilidad y éxito, pero Vicksburg fue su obra maestra. Estaba orgulloso de sus antepasados de Nueva Inglaterra un abuelo habia luchado contra los briténicos en Bunker Hill en la guerra de indepen- dencia— aunque se habia criado en el medio oeste tural, siendo su padre un préspero granjero y fa- bricante de cuero en Georgetown, Ohio, Las ense- fianzas escolares que recibid Ulysses fueron basicas y él mostré poco interés, prefiriendo ayudar en la granja, especialmente con los caballos. En el vera- no de 1839, con 17 afos, fue enviado a la acade- mia militar de West Point. Esto se hizo muy en contra de sus inclinaciones. casi medio siglo después, cuando escribié sus «Per- sonal Memoirs», Grant recordaba sus sentimientos en esa época: «Una vida militar no tenia atractivos para mi, y no tenfa la menor intencién de perma- necer en el ejército aunque me graduara, lo que no esperaba.» Encontraba casi todo el trabajo poco in- teresante, aunque tenfa facilidad para las matem: ticas y era un destacado jinete. Al final se gradué, se presenté a caballer‘a (Cab.), pero fue rechazado porque no habja vacantes, y'entré en infanteria (Inf). La vida de raion era aburrida y estaba planeando dejar el ejército y conseguir un trabajo como profesor de mateméticas, cuando empezé la guerra con México en 1846, Era muy contrario a la guerra, no ocultando su opinién y describiéndola nds tarde como «una de las guerras mas injustas ja- mis libradas por una nacién mas fuerte contra una mids débil», Pero al menos no era aburrido. Jug6 un papel activo durante toda la campaiia y conocié a la mayoria de los hombres que serian sus compa- fieros en el mando en el bando federal, o jefes de Es, rebeldes enemigos, cuando estall6 la guerra ci- vil casi veinte afios después Poco después de su regreso de Mé& cas6 con una chica que habia conocido en San Luis, Missuri. Unos pocos afios después —de nuevo pa- sados en puestos rutinarios de guarnicion y con lar- gas separaciones de su esposa y sus dos pequefios nifios— dejé el ejército para vivir modestamente como granjero cerca de San Luis, y més tarde como dependiente en la tienda de su padre en Galena, Mlinois, Era un patriota simple y claro, sin habilidades po- iticas ni sofisticacidn y sin gran interés por la poli tica hasta los afios 1850, cuando fandticos y dema- gogos de ambos bandos empezaron a dividir el pais por el tema de la esclavitud. Se fleas, en 1860, de que Abraham Lincoln fuera votado como nuevo presidente, ya que estaba de acuerdo con Lincoln en que la cuestion principal no era la esclavitud, sino el mantenimiento de los [Link], como una na- cién tinica y unida. Por ello no tuvo que hacer una cleccién demasiado dificil en el invierno de 1860-61, cuando, uno tras otro, los estados esclavis- tas del sur se separaron de la Unidn y se declara ron una confederacién independiente. Grant fue uno de los del bando del Norte, la inmensa mayo- ria, que pensé que todo pasarfa en 90 dias. o, Grant se El mando de combate de Grant No se unié a la primera oleada de voluntarios, sino que se hizo titil para la causa de la Union ayudan- do a organizar ¢ instruir los nuevos regimientos (Retos.) de Illinois y asegurandose de que el arse- nal de San Luis no cayera en manos rebeldes. Al fi- VICKSBURG 1863, nal no pudo evitar volver a la vida militar. Se le nombr6 coronel (Cor.) del 21 Rgto. de Illinois. Poco después de esto, para su sorpresa, fue ascen- dido a Gral. de brigada (GB.). Grant tenfa 39 aftos, y era un militar profesional instruido con experiencia en campatia, pero poco amor a la vida militar. Nadie, en el verano de 1861, podfa pensar que se convertiria en uno de los gran- des jefes de la guerra, comparable al propio Robert E. Lee —siendo en ultimo término su vencedor—. En 1861 entré en acci6n en el teatro occidental cer- ca del Mississipi en el estado de Missuri, sin guirse especialmente. A comienzos de 1862 se convirtié en una especie de héroe en el norte al tomar el fuerte (Ft.) Henry sobre el rio Tennessee, en una operacién combina- da del E. y la Marina, que complet inmediatamen- te con una marcha sobre el fuerte Donelson sobre el rio Cumberland. Este fue un reto mucho mas duro y no se conquisté sin serios reveses y una lu- cha muy feroz. Aqui Grant despleg6 muchas de las, cualidades que le convertirfan en un oponente tan formidable: la capacidad de pensar con alma y cla- ridad en situaciones desesperadas, frialdad bajo el fuego, caracteristicas de resistencia y tenacidad. Cuando el jefe rebelde pidi6 por fin los términos de un armisticio, Grant le envié una respuesta ra- pida y lapidaria: «No puede aceptarse otro térmi- ho que lavrendicién incondicionale inmediata. Pro. pongo avanzar de inmediato hasta sus posiciones.» Los términos fueron aceptados y Grant tomé el fuerte e hizo prisioneros a dos Grals, rebeldes y 14.000 hombres. Fue la primera victoria de cierta importancia que podia celebrar el Norte. Los jefes en Washing- ton, los escritores famosos en periddicos y el pi- blico compararon el vigor agresivo de Grant con las precauciones y pruebas mostradas por el jefe del E. del Potomac’ en el teatro oriental Les gus. taba en especial la redaccion de la carta de rendi- cidn y la coincidencia de las iniciales del Gral. con la frase «unconditional surrender» (rendicién in- condicional).. Grant fue ascendido de nuevo, a GD., y unas po- cas semanas después, en abril de 1862, él y su ejér cito entraban de nuevo en accién —esta vez en Shi Joh, otra batalla larga, machacante y sangrienta en la que su determinacion y gran terquedad resulta- ton se el factor cave En sus «Memoirs, desta 66 que hasta Shiloh habia supuesto que una vito jecisiva aplastaria a la Confederacion. Tras ella, ibandoné la idea de salvar la Uni6n sino era me- diante una victoria total». Y crefa que la victoria fi- nal legaria, no conquistando territorio rebelde, sino destruyendo Es. rebeldes, como habia hecho en Ft. Donelson, El caracter de Grant Por su apariencia externa, Grant era un jefe atip' co. Era de corta estatura y no hacia ningiin estuer- zo por parecer inteligente. Sus modos carecian de firmeza, Sus soldados de Ilinois le Hamaban «el hombre callado» y otras personas empleaban pala- bras como «simple» y «ordinario». Muy a menudo no llevaba nada que indicase su graduacién. Un ofi- cial (Of) companero suyo le describié como «...to- talmente libre de cualquier presuncién u orgullo en el mando». Pero todas las informaciones dejan cla- To que cuando Grant esaba presente nunca habia la alguna de quién estaba al mando. Era un foaihes fibroso, de movimientos enérgicos y claros, mpre equilibrado. Podia ser vce enoj ba, pero eso era muy raro. Su voz era agradable y dara y raramente subfa de tono; nunca emple6 un Ienguaje rudo o delat6 nerviosismo. Sus érdenes, orales 0 escritas, eran modelos de fuerza y claridad. Un Of. de estado mayor (FM) afirmé: «No impor taba la prisa con que las escribiera en campaita, n die tuvo jamés la més minima duda sobre su signi ficado, 0 tuvo que leerlas una segunda vez para en- tenderlas.» Grant era un hombre practico y enérgico como un hombre de negocios. No era nada pio y casi nunca hablaba en términos de fe religiosa o elev: dos principios de ningin tipo. No era un gran lec- tor y ciertamente ningiin intelectual, pero pose! una inteligencia fina y natural, algo similar a la c pacidad de Bernard Montgomery para llegar, p: ando por todos los confusos detalles y complejid des, hasta el mticleo vital y sencillo de un problema, Su cardcter se basaba en una honestidad, una de- cencia y un sentido comin de granito. Tenia con- fianza y gran vitalidad y, lo que era mas importan- te, la capacidad de imbuir a los que le rodeaban de esas mismas cualidades. No hacfa esfuerzo aparen- te por impresionar o congraciarse, pero a través de los meses y aiios, mientras erigié su E. y lo condujo a la batalla, se desarrollé una relacién. muy eficaz entre Grant y su EM, jefes de cuerpo de E. (CE), Of. y hombres. Se preocupaba de sus hombres y los cuiidaba. También se preocupaba por los anima- les; la crueldad con las mulas o los caballos era una de las pocas cosas que le podian hacer perder los nervios. Una ver. que habfa finalizado una batalla, trataba a los rebeldes capturados con compasion y 07 > Grant, con su esposa Julia y sus hijos. Esta ‘fotografia familiar fue ‘tomada en 1868, poco antes de que Grant fuera elegido presidente. El chico ‘mayor, Frederick, tenia 12 aiios durante la campania de Vicksburg, pero logro ver mucha accién. cortesia, El respeto que obtuyo de sus hombres le permitié exigirles mucho, con la certeza de que res- ponderian No todo el mundo le apreciaba. Los hombres de West Point al viejo estilo pensaban que era dema- siado informal y desalifiado pavaiser jefe de un E Los més intelectuales equiparaban sui sencillez con una mente simple. Los Grals. de carrera politica —y habia muchos— envidiaban sus éxitos y desconfia- ban de su aparente falta de ambicién, Como siem- pre, habia cantidad de periodistas en busca de de- fectos en el cardcter del héroe. La mejor arma que encontraron para usarla en su contra fue su indu- dable aficién por el whisky. Grant habia empezado a beber en serio por pri- LOS JEFES ENFRENTADOS mera ver en los tediosos afios de guarnicién tras la guerra con México, Siempre habfa sido un hombre jovial y poco puritano, amante de hablar con ami- ‘gos hasta la noche, fumando puros y disfrutando de una copa. Entonces encontré un escape al tedio del servicio militar inactivo en la botella de whisky y a veces una fiesta nocturna pasaria a ser una borrachera que duraba dias, Mantuvo esa costum- bre en los vacios afios tras dejar el ejército. Cuando comenz6 la guerra civil y se vio ascendido répida- mente a la alta responsabilidad de mandar un E., consciente de su debilidad, convencio a un viejo migo, John A. Rawlins, de que se fuera con él como jele de EM y le protegiera de su particular de- fecto. 08 VICKSBURG 1863 A John A. Rawlins era un viejo y buen amigo de Grant, y le Wamé para que fuera su Gral. 2." jefe, en ‘parte para realizar la ‘parte administrativa, lo que hizo admirablemente, en parte para vigilar estrechamente la famosa debilidad del Gral. por el alcohol. Esto también lo hizo admirablemente, Rawlins era abogado y estaba bien cualificado para ambas tareas. Adennis de un oficial de despa- cho capaz y concienzudo, era un devoto y mortal enemigo de esa endemoniada bebida. También era uno de los primeros en ver en Grant un posible hombre predestinado. Por ello se alist6 como capi: tan (Cap.) y se convirtié en el Gral. 2." jefe de Grant, asumiendo el trabajo administrativo de detalle de su jefe, pero acechando constantemente sobre sus hombros para asegurarse de que se mantenia ale- jado de la bebida. Estuvieron juntos toda la guerra yen conjunto, salvo raras ocasiones, el acuerdo fun- ion6, Sin embargo, esto no detuvo la oleada de ru- mores ¢ insinuaciones sobre la debilidad del Gral. por el whisky. En el frio invierno de 1862-63, cuando nada pa- recia ir yendo bien para la causa del Norte, un po- litico de Pennsylvania, A.K. McClure, inst6 al pre- sidente Lincoln a que destituyera a Grant. Repetia todas las antiguas acusaciones. Lincoln, que en esa época habia oido mucho sobre Grant, pero que no le conocfa, escuché en silencio, pens6 durante un momento, y lego dijo: “No puedo prescndir de este hombre: lucha.» Los generales rebeldes El desafortunado Of. que recibié la misién de de- fender Vicksburg frente a Grant fue el TG. John C. Pemberton, Era un hombre capaz y concienzudo, muy discipliado y buen administrador, pero de maneras frias, precavido en lugar de imaginative como Gral., y de ninguna forma inspirado. Tam- poco tuvo suerte. Su mayor desgracia, quizas, se es- Eoba telendo contra Grant en lc cma de sn poder. Pero Pemberton nunca tuvo las fuxerzas necesarias para hacer frente al problem: n divisiones y Confusiones en el mando rebelde que empeoraron segtin la campafa avanz6 hacia su crisis; aparte de esto, era originario del Norte y la gente del Sur lo recordaba con sospecha. En su «Diary from Dixie», Mary Boykin Chesnut, cuyo marido fue ayudante militar de Jefferson Da vis, escribié: «Los hombres que han nacido yanquis son una mala eleccién como jefes de la Confedera- cién, Creen en el Norte de una forma que nunca harfa alguien del Sur, y no sienten vergiienza en rendirse a los yanquis. No poseen una clara dete minacién por aleanzar la victoria.» Esto se escribié tres meses antes de que Pemberton se rindiera ante Grant en Vicksburg, aunque Pemberton es uno de los nombres que cita. John Pemberton crecié en una familia de cudque- ros en Pennsylvania, pero desde un principio pa- rece haber tenido una gran fijacién por el Sur. Fue a West Point, curso de 1837, y los amigos que hizo alli fueron casi todos del Sur. Se convirtio en un destacado protagonista de los derechos de los esta- dos, de la creencia de que la Unidn no era inviola- ble y de que todo estado que lo deseara tenfa el de- recho de secesionarse. Prest6 servicio activo en la guerra contra México y contra los indios, En 1848 se cas6 con una chica surefia de Virginia. Cuando comenz6 la guerra civil era Cap. de in- genieros en el E. de la Uni6n. El Departamento de Guerra en Washington le ofrecié un mando de Cor., pero aunque sus dos hermanos estaban en el E. federal, opt6 por la causa surefia. A Jefferson Da- vis le impresion6 y le dio un destino en el E. con- federado. En el verano de 1862 era el jefe en Char- leston y en otono Davis decidié que Pemberton era el hombre que debfa enfrentarse a la amenaza del Norte en el Mississipi En abril de 1868, cuando ya estaba claro que el objetivo de Grant era Vicksburg, si bien seguia sin 10 A El jefe confederado en ‘campaiia, John C. Pemberton, era un soldado experimentado y capaz, que se vio desbordado cuando se vio frente a Grant en su ‘mejor momento. saberse qué ruta iba a tomar, otro Gral. surefio, mas antiguo que Pemberton, recibié el mando conjun- to, Se trataba de Joseph E, Johnston, que jug6 un papel muy activo, y a menitdo controvertido, du- rante toda la guerra civil. Jefferson Davis le dio el mando de las fuerzas confederadas en Mississipi y ‘Tennessee, con la esperanza de que su gran expe- riencia en combate y su indudable capacidad estra- tégica le permitirian detener cualquier avance des- de el norte. Grant tenfa un gran respeto por las ap- titudes de Johnston y éste era bien fundado, aun que segtin parece Johnston estuvo completamente fuera de lugar durante la campaita de Vicksburg discutiendo ‘con el presidente Davis, incapaz de unir sus fuerzas a las de Pemberton, moviéndose con excesiva precaucién y tomando las decisiones vitales demasiado tarde. Al contrario que Grant, Jo Johnston era el arque- tipo de Of. del E., inteligente y de modales rectos y elegantes. Sus hombres, que le apreciaban mu cho, le apodaron «el gallo de pelea». Provenia de LOS JEFES ENFRENTADOS ‘A

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