¿QUÉ ES UN SIG?
Un SIG permite la realización de:
Lectura, edición, almacenamiento y, en términos generales, gestión de datos
espaciales.
Análisis de dichos datos. Esto puede incluir desde consultas sencillas a la
elaboración de complejos modelos, y puede llevarse a cabo tanto sobre la
componente espacial de los datos (la localización de cada valor o elemento)
como sobre la componente temática (el valor o el elemento en sí).
Generación de resultados tales como mapas, informes, gráficos, etc.
Un SIG es un conjunto de software y hardware diseñado específicamente para la
adquisición, mantenimiento y uso de datos cartográficos».
SIG es un sistema que integra tecnología informática, personas e información
geográfica, y cuya principal función es capturar, analizar, almacenar, editar y
representar datos georreferenciados
SIG como integrador de tecnologías
Puede pensarse que los SIG son meramente herramientas informáticas y que la única
tecnología que reside tras ellas es la propia tecnología informática. Sin embargo, el
papel integrador de los SIG hace que sean la herramienta elegida para la gestión de
resultados y elementos producidos por otras tecnologías, muchas de las cuales se
encuentran actualmente en pleno desarrollo.
una gran parte de las tecnologías que han surgido en los últimos años se centran en el
aprovechamiento de la información espacial, y están conectadas en mayor o menor
medida a un SIG para ampliar su alcance y sus capacidades. Por su posición central en
el conjunto de todas las tecnologías, los SIG cumplen además un papel de unión entre
ellas, conectándolas y permitiendo una relación fluida alrededor de las funcionalidades
y elementos base de un Sistema de Información Geográfica.
SIG como integrador de teorías y fundamentos. La Ciencia de la Información
Geográfica
Podemos entender la Ciencia de la Información Geográfica como todo el conjunto de
disciplinas y conocimientos que residen tras los SIG, tanto en su desarrollo y creación
como en su utilización y aspectos prácticos. Esta ciencia se enmarcaría a su vez dentro
de ese último grupo de disciplinas integradoras, llevando más allá la idea de la geografía
como área de conocimiento que engloba elementos de muchos otros ámbitos.
Componentes de un SIG
Estos componentes son cinco:
Datos .
Análisis . Métodos y procesos enfocados al análisis de los datos.
Visualización . Métodos y fundamentos relacionados con la representación de
los datos.
Tecnología . Software y hardware SIG
Factor organizativo . Engloba los elementos relativos a la coordinación entre
personas, datos y tecnología, o la comunicación entre ellos, entre otros aspectos.
A modo de introducción, se describen a continuación algunas ideas básicas de cada uno
de estos componentes. Salvo el factor organizativo, cuyos elementos se explicarán a lo
largo de toda esta obra, el resto de componentes se detallarán individualmente, cada uno
de ellos en una parte correspondiente del libro.
Datos
Los datos son necesarios para hacer que el resto de componentes de un SIG cobre
sentido y puedan ejercer su papel en el sistema. La información geográfica, la verdadera
razón de ser los SIG, reside en los datos, y es por ello que el conocimiento exhaustivo
de los datos y su naturaleza resulta obligado para una buena comprensión de los propios
SIG.
Son muchas las facetas de los datos que deben estudiarse, y todas ellas con una gran
importancia. Por un lado, es necesario conocer las características fundamentales del
dato geográfico que utilizamos en un SIG, es decir, su forma y sus propiedades. De ellas
dependen, por ejemplo, los procesos que podremos o no realizar con los datos, y en
general todo cuanto podemos esperar de ellos.
Prescindiendo del hecho de que se trata de un dato geográfico, es relevante conocer
cómo los datos se gestionan y almacenan en un entorno digital, aspectos de corte
puramente informático que desarrolla la disciplina de la gestión de bases de datos.
Cuando las ideas fundamentales al respecto se aplican al caso particular de los datos
geográficos, surgen conceptos que resultan básicos para un buen uso de un SIG, y que
además van siendo cada vez más relevantes a medida que los volúmenes de datos de
que se dispone van aumentando.
Al igual que aumenta el volumen de datos, lo hacen los orígenes de estos y las formas
en que la información geográfica puede recogerse. Un aspecto clave para una utilización
correcta de un SIG es saber integrar datos de distinta procedencia, para lo cual es vital
entender cómo esta afecta a las propias características de dichos datos.
Otros elementos tales como la calidad de los datos, la cual cobra cada día más
importancia, serán tratados igualmente junto a los anteriores en una parte
específicamente dedicada a los datos, probablemente una de las más importantes dentro
de este libro.
Análisis
El análisis es una las funcionalidades básicas de los SIG, y una de las razones
fundamentales que llevaron al desarrollo de estos. Un ordenador es una herramienta con
enorme capacidad de cálculo, y esta puede aplicarse a los datos espaciales para obtener
resultados de muy diversa índole.
En mayor o menor medida, un SIG siempre incorpora una serie de formulaciones que
permiten la obtención de resultados y el análisis de los datos espaciales. Estas
formulaciones representan procesos que pueden ser sumamente sencillos o
enormemente complejos, y que pueden resultar de aplicación en uno u otro campo, o
incluso con carácter general. Su origen puede ser muy variado, y no derivan
necesariamente del ámbito puro de la geografía, sino que pueden ir desde simples
consultas o mediciones a elaborados modelos que empleen datos de variables muy
numerosas y arrojen resultados complejos. La estadística, entre otras ciencias, puede
aportar al ámbito SIG muchas de sus ideas, y estas, adaptadas al marco de la
información georreferenciada, constituir en el SIG un nuevo conjunto de procesos de
análisis.
Las ventajas de la incorporación de todos estos procesos en una única herramienta, el
SIG, van desde la automatización de tareas a la aparición de nuevos procesos que,
aprovechando la gran capacidad de cómputo de la plataforma en la que se ejecuta el
SIG, producen resultados que no podrían ser obtenidos de otro modo. Bien sea por la
complejidad propia de los procesos o por el nivel de precisión al que se trabaja, existen
muchos procesos que no pueden realizarse mediante el uso de cartografía clásica y sin el
apoyo de medios informatizados. El SIG abre un campo de actuación en el que la
práctica totalidad de ideas y formulaciones de análisis pueden plasmarse y aplicarse con
carácter práctico.
Visualización
Cualquier tipo de información puede ser representada de forma gráfica, lo cual
habitualmente facilita la interpretación de dicha información o parte de esta. Gran parte
de las características de la información (por ejemplo, la presencia de patrones
sistemáticos), son más fáciles de estudiar cuando se apoyan sobre algún elemento
visual, pues este añade un nuevo punto de vista.
En el caso particular de la información geográfica, la visualización no solo es una forma
más de trabajar con ella, sino que resulta la forma principal, no ya por ser la que en
general hace más fácil e intuitivo su tratamiento, sino porque es aquella a la que estamos
más acostumbrados. La información geográfica tiene una inherente naturaleza visual, ya
que el espacio en sí es entendido de forma gráfica por el ser humano. Junto a esto, no
debemos olvidar que la información geográfica se ha almacenado de forma tradicional
de modo también visual, a través de mapas.
Al contrario que un mapa, que de por sí es de naturaleza gráfica, en un SIG trabajamos
con datos de tipo puramente numérico, ya que es así como el ordenador puede
manejarlos. Para poder presentar una utilidad similar a la de un mapa en lo que a la
presentación de la información respecta, un SIG debe incluir capacidades que generen
representaciones visuales a partir de esos datos numéricos, aprovechando en la medida
de lo posible las propias capacidades del medio informático en que se trabaja para hacer
que estas representaciones sean más eficaces a la hora de transmitir información.
Es deseable igualmente que el SIG sea capaz de generar cartografía clásica, y que
incorpore métodos para el diseño cartográfico y la creación de mapas impresos, pues
estos no pierden su vigencia pese a la existencia de los SIG.
La visualización de la información geográfica se rige por los mismos conceptos y
principios que se emplean para la confección de cartografía impresa, y estos deben ser
conocidos por el usuario de SIG. A los conceptos tradicionales hay que sumar algunas
ideas nuevas, ya que un SIG es capaz de generar representaciones más avanzadas (por
ejemplo, representaciones tridimensionales o animaciones). A esto hay que sumar la
presencia de un elemento característico y de gran importancia como es la elevada
interactividad que toda representación gráfica lleva asociada dentro de un SIG, y que
constituye una gran diferencia frente al carácter estático de la cartografía clásica.
Por todo ello, la visualización debe considerarse como un componente fundamental del
sistema SIG en su concepción actual, y particularmente uno con especial interés desde
el punto de vista del usuario directo de tecnologías SIG.
Tecnología
Incluimos en este elemento tanto el hardware sobre el que se ejecutan las aplicaciones
SIG, como dichas aplicaciones, es decir el software SIG. Ambos forman un binomio
tecnológico en el que encontramos diversas alternativas, y que se enriquece diariamente
con la rápida evolución del mercado tecnológico.
En lo que a hardware respecta, es el elemento físico del sistema SIG, y conforma la
plataforma sobre la que tiene lugar el trabajo con un SIG. La utilización de un SIG hoy
en día se puede llevar a cabo en ordenadores personales o estaciones de trabajo, y ya sea
de forma individual o en una arquitectura cliente--servidor más compleja. Estas últimas
han cobrado importancia muy rápidamente en los últimos tiempos, especialmente en lo
que al acceso a datos se refiere. Veremos más adelante como esto también ha tenido
influencia en otros componentes del sistema SIG, principalmente en el factor
organizativo.
Además de la propia plataforma, el hardware incluye una serie de periféricos para
tareas más concretas. De uso habitual en el trabajo con SIG son los periféricos para
entrada de datos geográficos y la creación de cartografía. Las tabletas digitalizadoras
son la forma más habitual dentro del primer grupo (las veremos con más detalle en el
apartado heads-down ), mientras que plotters e impresoras son empleados para la
creación cartográfica.
Más recientemente, la aparición de Sistemas de Navegación Global como el GPS (que
pueden a su vez considerarse como otro tipo de periféricos) ha creado una parcela
tecnológica con gran relación con los SIG, convirtiendo a estos en herramientas ideales
para la gestión de los datos de dichos sistemas. Incluso, la combinación de SIG y GPS
sobre un único elemento de hardware ha dado lugar a herramientas como los
navegadores GPS, que han supuesto un hito no solo desde el punto de vista técnico, sino
también desde un enfoque social, pues acercan las tecnologías SIG a usuarios no
expertos.
Por su parte, el software es el encargado de operar y manipular los datos. El software
SIG también ha sufrido una gran evolución, y bajo el paraguas de esa denominación
encontramos desde las aplicaciones clásicas que permiten visualizar, gestionar y
analizar los datos geográficos, hasta herramientas más especializadas que se centran en
alguno de estos campos, o bien componentes que pueden incluso pasar a formar parte de
otras aplicaciones fuera del ámbito SIG, pero que puntualmente requieren algunas de
sus funcionalidades, especialmente las relacionadas con la visualización.
Factor organizativo
El sistema SIG requiere una organización y una correcta coordinación entre sus distintos
elementos. El factor organizativo ha ido progresivamente ganando importancia dentro
del entorno SIG, a medida que la evolución de estos ha ido produciendo un sistema más
complejo y un mayor número de intrarelaciones e interrelaciones entre los distintos
componentes que lo forman.
Especialmente importante es la relación entre las personas que forman parte del sistema
SIG, así como la relación de todos los elementos con los datos, sobre los cuales actúan
de un modo u otro. Ello ha propiciado la aparición de, entre otros, elementos que
pretenden estandarizar los datos y gestionar estos adecuadamente.
Cuando los SIG se encontraban en sus etapas de desarrollo iniciales y eran meras
herramientas para visualizar datos y realizar análisis sobre ellos, cada usuario tenia sus
propios datos con los cuales trabajaba de forma independiente del resto de usuarios,
incluso si estos llevaban a cabo su trabajo sobre una misma área geográfica y estudiando
las mismas variables. Hoy en día, la información no se concibe como un elemento
privado de cada usuario, sino como un activo que ha de gestionarse, y del que deriva
toda una disciplina completa. La aplicación de esta disciplina es la base de algunos de
los avances más importantes en la actualidad, teniendo implicaciones no solo técnicas,
sino también sociales en el ámbito de los SIG.
Asimismo, las necesidad de gestión de los datos y la propia complejidad de un SIG
provocan ambas que no exista un perfil único de persona involucrada en el sistema SIG,
sino varias en función de la actividad que desarrollen. Al usuario clásico de SIG se unen
las personas responsables de gestionar las bases de datos, encargadas de diseñar la
arquitectura de un SIG cuando este se establece para un uso conjunto por parte de toda
una organización o grupo de mayor entidad. Dentro de las personas que participan en un
SIG, el usuario directo es el eslabón último de una cadena que incluye igualmente a
otros profesionales con roles bien distintos.
Incluso atendiendo únicamente a los usuarios, también entre estos existen diferentes
perfiles, y las comunidades de usuarios no expertos juegan en la actualidad un
importante papel en el mundo del SIG. Esta situación, a su vez, requiere elementos
organizativos importantes. Con la popularización y bajo coste de las unidades GPS y la
aparición de la denominada Web 2.0, el SIG ha llegado a usuarios no especializados, los
cuales utilizan estas herramientas para la creación y uso de su propia cartografía, dentro
de lo que se conoce como VGI ( Volunteered Geographic Information )
[ goodchildVGI ]. El término Neogeografía , de reciente creación, hace referencia a este
uso de los SIG y otras herramientas asociadas por parte de grupos de usuarios no
especializados.
En definitiva, resulta necesario gestionar correctamente la complejidad del sistema SIG,
y esta gestión se ha convertido ya en un elemento fundamental dentro del entorno SIG
actual.
La evolución de los SIG como disciplina
Los SIG eran en origen una mera combinación de elementos de cartografía cuantitativa,
enlazados con los sistemas informáticos de la época. Se trataba de un territorio propio
de cartógrafos y geógrafos que intentaban adaptar sus conocimientos y necesidades a las
tecnologías que por aquel entonces comenzaban a surgir. Desde aquellos orígenes, los
cambios han sido muy importantes, y se han incorporado al ámbito de los SIG un gran
número de otras disciplinas cuya aportación e influencia puede ser equivalente o incluso
superior a la de la cartografía o la geografía.
Si bien los orígenes del SIG están íntimamente ligados a la gestión forestal o la
planificación urbanística, son muchas otras las disciplinas que han jugado un papel
importante. Un elemento sin duda clave es la sensibilización medioambiental, que
obliga a un estudio del medio mucho más detallado. Coincidiendo con la etapa inicial
del desarrollo de los SIG, empieza a aparecer una preocupación por el entorno que tiene
consecuencias muy favorables para el desarrollo de todas las ciencias relacionadas, la
gran mayoría de las cuales son o serán usuarias directas de SIG. El SIG comienza a
integrarse paulatinamente en las tareas de gestión del medio, como un apoyo
imprescindible a la hora de analizar este.
Respecto a su presencia social, en nuestros días los SIG han pasado de elementos
restringidos para un uso profesional a ser elementos de consumo y estar presentes en
nuestra vida diaria. Un ejemplo de ello es la aparición de servicios como Google Maps y
la multitud de aplicaciones con interfaces Web basadas en él que permiten acceder a
información geográfica de toda clase. De la mano también de Google , Google Earth es
otra aplicación popular que no está restringida al uso profesional. Estas aplicaciones
acercan los SIG a usuarios no especializados, dándoles la posibilidad de utilizarlos y
aprovechar parte de sus capacidades.
A principios de los años sesenta, el creciente interés por la información geográfica y el
estudio del medio, así como el nacimiento de la era informática, propiciaron la aparición
de los primeros SIG.
Desde ese punto hasta nuestros días, los SIG han ido definiéndose en base a la
evolución de la informática, la aparición de nuevas fuentes de datos susceptibles de ser
utilizadas en el análisis geográfico —muy especialmente las derivadas de satélites—, y
del desarrollo de disciplinas relacionadas que han contribuido a impulsar el desarrollo
propio de los SIG.
Siendo en su origen aplicaciones muy específicas, en nuestros días los SIG son
aplicaciones genéricas formadas por diversos elementos, cuya tendencia actual es a la
convergencia en productos más versátiles y amplios.