UNA FAMILIA EN ORDEN
Efesios 5:33 “Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la
mujer respete a su marido”
Efesios 6:1-4 “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu
padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de
larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en
disciplina y amonestación del Señor.
Muy buenos día hermanos, los saludo en el nombre de Jesús. El tema que hoy quiero tratar es
acerca de él Orden bíblico que debería tener una familia, pues dentro del mundo se han formado
familias con diferentes órdenes y muchas veces esto ha sido consecuencia de la cultura o clase
social de dicho lugar, más nosotros tenemos que vivir bajo el modelo bíblico de familia.
Bien, a pesar de las distorsiones que ha sufrido a través de la historia de la humanidad, la familia
se ha mantenido como el vínculo más confiable de unidad entre los seres humanos. Hablando en
general, la familia de una persona es su apoyo a lo largo de la vida en maneras que nadie más
puede ni desea hacerlo.
Desde el comienzo de la humanidad, Dios dejó en claro que él quería que el hombre y la mujer se
uniesen para formar una familia. “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y
sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se
mueven sobre la tierra” (Génesis 1:27-28).
Dios también instruyó a Adán y a Eva para que se uniesen físicamente y viviesen juntos,
convirtiéndose en uno solo: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su
mujer, y serán una sola carne” (Génesis 2:24).
Dios le da al esposo y a la esposa una familia: “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de
estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la
juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando
hablare con los enemigos en la puerta”. (Salmo 127:3-5).
La familia, según Dios la diseñó, es una fuente de supremo gozo y placer continuo. Pero, ¿es la
unidad familiar algo que solo se aplica a la vida física, o es acaso la representación de algo mucho
más grande y glorioso? ¿Tiene Dios un propósito fundamental para la unidad familiar, que 7 mil
millones de personas no conocen?
Ahora bien, existen muchos tipos de familia, pero hoy mencionare solo los más comunes.
1) FAMILIA MATRIARCAL
Esta se da en menor proporción a nivel mundial, y consiste en una familia en la que la mujer es la
que da las ordenes, la mujer es la que dice al marido que cosas tiene que hacer en casa, la esposa
es la que administra el dinero, la esposa es la que tiene mayor autoridad sobre los hijos.
En dicho tipo de familias las hijas también aprenden este comportamiento y por ende mandan a su
padre a comprarle lo que desean y se sienten por así decirlo “las dueñas del mundo”.
El hombre por su parte dentro de estas familias tan solo se encarga de trabajar y traer el dinero a
su casa, dichos hombres por lo general son muy sumisos, callados, poco sociables y muy
obedientes a su esposa.
Este tipo de hogares va totalmente en contra del modelo de hogar que Dios quiere pues se supone
que el hombre debería ser cabeza dentro del hogar, y no la mujer.
“Porque el MARIDO es CABEZA de la MUJER, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su
cuerpo, y él es su Salvador.
Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en
todo” (Efesios 5:23-24)
2) FAMILIA PATRIARCAL.
Esta clase de familias es lo inverso a la anterior y se da en mayor proporción dentro del mundo;
consiste en una familia en la que el hombre se encarga de dar órdenes dentro del hogar, pero lo
hacen de forma excesiva; en este tipo de familias es el hombre que decide que se cocinara cada
día, lo que se verá en la televisión, lo que se hará con los ahorros del hogar, etc.
Lo que caracteriza a este tipo de hogares es el nivel de machismo que se encuentra en un nivel
extremadamente elevado, estos hombres llegan a considerar a las mujeres como sus sirvientas y
las tratan como les parece, agrediéndolas física y psicológicamente.
Los hijos en este tipo de familias también aprenden de su padre y muchas veces tratan mal a su
madre y a sus hermanas.
Muchos de estos hombres se valen de la excusa de que son “cabeza de hogar”, para así tratar de
justificar sus acciones; sin embargo, están muy errados, pues Dios no quiere ese comportamiento
agresivo, ni mucho menos este desprecio hacia la mujer; sino que sean unos buenos lideres dentro
de su casa y que sepan administrar bien todo lo que tienen, y vivan amando y valorando a sus
esposas.
“Maridos, AMAD a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por
ella” (Efesios 5:25)
3) UNA FAMILIA CRISTIANA BIBLICA.
La biblia menciona detalladamente como deben de comportarse el padre, la madre y los hijos
dentro de un hogar bien constituido y este es el modelo de familia el que tenemos que intentar
tener en nuestros hogares.
A) LA ESPOSA
“Las casadas estén SUJETAS a sus propios maridos, COMO AL SEÑOR; porque EL MARIDO ES
CABEZA de la MUJER, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su
Salvador.
Así que, como la iglesia está SUJETA a Cristo, ASÍ también las casadas LO ESTÉN a sus maridos EN
TODO” (Efesios 5:22-24)
La esposa tiene que ser una mujer obediente a su esposo, que se sujete a las decisiones que él
tome, dicho nivel de sujeción tiene que ser muy alto pues dice “como al Señor”, ósea del mismo
modo como se sujetan a lo que Dios dice y le obedecen, así también deben de hacerlo cuando su
esposo les diga cualquier cosa pues la biblia dice que tienen que estar sujetas “en todo”; sin
embargo esto no implica que soporte ser maltratada por él, por el simple hecho que Cristo NO
MALTRATA a la iglesia; por ende si un hombre maltrata a su esposa ella tiene la obligación de ir a
alguna autoridad a denunciar el ataque cometido contra su persona.
B) EL ESPOSO
“Maridos, AMAD a vuestras mujeres, ASÍ COMO Cristo amó a la iglesia, y SE ENTREGÓ a sí mismo
por ella…
Así también los maridos DEBEN AMAR a sus mujeres COMO a sus mismos cuerpos. El que ama a su
mujer, A SÍ MISMO se ama.
Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también
Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola
carne” (Efesios 5:25,28-31)
La biblia es muy clara cuando dice que el hombre tiene que ser cabeza de su hogar; pero es mucho
más clara cuando le manda a AMAR A SU ESPOSA; un buen esposo es aquel que asume su
liderazgo como cabeza de casa pero así mismo le demuestra amor a su esposa, y no un amor de
palabras sino uno de hechos, de la manera como Cristo nos demostró su amor entregándose por
nosotros, así también debe de hacerlo un hombre por su esposa, su tarea es darlo todo por ella y
esforzarse por cuidarla y sustentarla de la misma manera que se cuida y sustenta a sí mismo.
Si tú eres un hombre casado, déjame decirte que tu tarea es amar a tu esposa con todas tus
fuerzas y darlo todo por ella y te daré un consejo muy importante: “si quieres que tu esposa te
trate como a un rey, entonces empieza por tratarla como una reina”
c) LOS HIJOS
«Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya
bien, y seas de larga vida sobre la tierra” (Efesios 6:1-3)
Si bien en las familias matriarcales las hijas a veces daban órdenes a sus padres y en las
patriarcales los hijos a veces daban órdenes a sus madres; en la familia diseñada por Dios o familia
cristiana estos tienen que ser obedientes a sus padres “porque esto es justo”, ya que estos padres
se han encargado de criarlos desde su nacimiento y merecen como mínimo algo de respeto de
ellos; además el honrarlos será de mucha bendición para ellos mismos porque esta es una
promesa que Dios estableció desde la antigüedad.
Hacer todas estas cosas darán como resultado un hogar que viva en paz y en bendición y es por
ello que Dios quiere que nuestras familias vivan conforme a este modelo establecido por Él mismo.
Dios quiere que nos salvemos con toda nuestra familia. Vivimos un momento de la historia
especialmente complicado para la familia. El deterioro de la familia es evidente. Hay múltiples
enemigos de la familia. Dios ha prometido protegernos. Esa es tarea de Dios. La nuestra es
invitarlo todos los días a que esté presente. Sólo la presencia de Dios nos evitará el dolor del
fracaso.