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DSI Documento Aparecida 2021

Este documento resume la Conferencia de Aparecida de 2007 sobre la vida en Latinoamérica. Aborda el contexto histórico y social de la región, con desafíos como la globalización, la corrupción y la cultura de consumo. Identifica temas fundamentales como la dignidad humana y la vida amenazada. Propone que la Iglesia llegue a todos con una pastoral sensible a las necesidades materiales y espirituales de los pueblos, promoviendo la justicia social, la familia y la defensa de la vida.
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DSI Documento Aparecida 2021

Este documento resume la Conferencia de Aparecida de 2007 sobre la vida en Latinoamérica. Aborda el contexto histórico y social de la región, con desafíos como la globalización, la corrupción y la cultura de consumo. Identifica temas fundamentales como la dignidad humana y la vida amenazada. Propone que la Iglesia llegue a todos con una pastoral sensible a las necesidades materiales y espirituales de los pueblos, promoviendo la justicia social, la familia y la defensa de la vida.
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Conferencia de Aparecida (2007)

Para que nuestros pueblos en Cristo tengan Vida.

[Link] Histórico

A nivel político en Venezuela, Nicaragua y Ecuador toman posesión a la presidencia, Hugo


Chaves, Nicolás Correa y Daniel Ortega. La realidad de los pueblos de Latam se encuentra
enmarcada por el paso del bien común en los pueblos, qué deja de ser una prioridad, al deseo
individual; esa realización potencial del individuo se centra en cuatro elementos que la
sustentan:

1. La cultura del consumo: promovida por la publicidad y el acceso a todo, todo deseo
puede ser satisfecho, un camino de ilusión que descontrola a niños y adultos.
2. La globalización y concentración de poder y de riquezas: en manos de una minoría.
Incluye los recursos físicos, monetarios, de información y humanos, es causa
desigualdad, exclusión e incremento de la pobreza.
3. La corrupción y la impunidad: aumento de la desconfianza y el descanto por la política
y la democracia con el incremento de la violencia, aprobación de leyes injustas,
presencia de represión y de violación de derechos humanos.

El 4to es un elemento característico de la realidad de todos los pueblos y que actúa como un
activador transversal de esta, las tecnologías de información (IT) que habían nacido años atrás
inician su proceso de crecimiento, las mismas que permiten buscar una comunicación en
tiempo real, con el uso de las facilidades de chat en internet, el lanzamiento del primer
teléfono inteligentes (iPhone), la creación de redes sociales (Facebook 2004) y la facilidad para
el acceso de cualquier contendido, útil o nocivo, independiente de sexo y de la edad de su
consumidor final.

2. Temas fundamentales:

Trabajó sobre la vida humana en situación de riesgo, amenazada, indignada y dañada, sobre
todo empobrecida injustamente en nuestros pueblos. Una Vida que es creada a imagen de
Dios, herida por el pecado, y liberada por Cristo Salvador.

Visualizó a la vida sin sentido, la idolatría de los bienes terrenales, el individualismo, con la
desesperanza de un mundo sin Dios, con la idolatría de los bienes terrenales y el
individualismo, sin la profundización ni el desarrollo bases de la comunión fraterna.

Todo lo anterior como obstáculo para oír, entender y poner en práctica el Evangelio de
Jesucristo y, en Él, la buena nueva de la dignidad humana, de la vida, de la familia, del trabajo,
de la ciencia, de la técnica y de la solidaridad con la creación.

3. Desafíos:

Llegar a todos los rincones donde esté la presencia de la Iglesia Católica en Latinoamérica y el
Caribe siendo sensibles a las necesidades materiales y espirituales de nuestros pueblos que
carecen de un nivel de desarrollo que les permita forjar su propio destino.

Establecer un compromiso de una verdadera justicia social, que vaya elevando el nivel de la
vida de los ciudadanos, para que puedan ellos desarrollarse como individuos prósperos.
Elevar y prosperar con un compromiso de un compromiso de una verdadera justicia social, que
vaya eleve el nivel de la vida de los ciudadanos, para que su desarrollo como individuos
prósperos.

Tomar aliento y espiritualidad, para una formación constante y de gran valentía, que permita
brindar su servicio desde todas las vocaciones, y en permanente comunión eclesial, con amor
y responsabilidad cristiana hacia esos pueblos; para qué los discípulos misioneros, con una
verdadera vocación de verdaderos puedan ofrecer vida y vida en abundancia.

Para que así la Iglesia pueda seguir cumpliendo su misión, siguiendo los pasos de Jesús y
adoptando sus actitudes (cf. Mt 9, 35-36; 2-Cor 8, 9), aprendiendo la sublime lección de ser
pobres siguiendo a Jesús pobre (cf. Lc 6, 20; 9, 58), y anunciando el Evangelio de la paz sin
bolsa ni alforja (cf. Lc 10, 4ss).

En el rostro maltratado de Jesucristo podemos ver, con la mirada de la fe, el rostro humillado
de tantos hombres y mujeres de nuestros pueblos. La Iglesia está a su servicio con la
esperanza de su realización de su dignidad personal (31).

4. Aportes:

Al recibir y aceptar el llamado para que sigamos a Jesús, se recibe un encargo muy preciso:
anunciar el Evangelio del Reino a todas las naciones (Mt 28, 19), siendo un encargo de
cumplimiento y de un carácter no opcional.

Un llamado que tiene la finalidad, de “ser de él y formar parte de los suyos y participar de su
misión”, correr su misma suerte, hacerse cargo de su misión y hacer nuevas todas las cosas.

Esa misión no debe limitarse a un programa, sino que debe compartir la experiencia del
encuentro con Cristo, testimoniarlo y anunciarlo a todos los confines del mundo.

LA MISIÓN DE LOS DISCÍPULOS AL SERVICIO DE LA VIDA PLENA (7)


Vivir y comunicar la vida nueva en Cristo a nuestros pueblos
Anunciar y escuchar que nuestro Padre desea que seamos hijos suyos y que participemos de su
vida divina trinitaria.
Vivir fraternalmente y siempre atentos a las necesidades de los más débiles.
Establecer un mayor compromiso a favor de la cultura de la vida.
Suprimir las graves desigualdades sociales y las enormes diferencias en el acceso a los bienes.
Desarrollar la vida en plenitud con unas comunión fraterna y justa.
Ver que el compartir nuestros dones espirituales, humanos y materiales con otras Iglesias,
confirmará la autenticidad de nuestra nueva apertura misionera

REINO DE DIOS Y PROMOCIÓN DE LA DIGNIDAD HUMANA (8)


El anuncio de la Buena Nueva es para todas las personas, todas sus dimensiones y todos los
ambientes.

Promover la dignidad de todo ser humano, y trabajar junto con los demás ciudadanos e
instituciones para ello. Se hace necesario crear estructuras que consoliden un orden social,
económico y político sin inequidad y con posibilidades para todos, para que sea promovida la
buena convivencia humana que impidan la prepotencia y faciliten los consensos sociales.
Comunicar la vida de Jesucristo anunciando la Palabra, administrando los Sacramentos y
practicando la caridad, es decir, dando testimonio con obras concretas.

Contemplar en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a
servirlo en ellos, como agentes que interpelan nuestra pastoral. Todo lo que tenga que ver con
Cristo, tiene que ver con los pobres.

Manifestar nuestra solidaridad en la defensa de la vida, de los derechos humanos, y, en el


acompañamiento de los más débiles y excluidos, y así verlos como sujetos de cambio.

FAMILIA, PERSONAS Y VIDA (9)


Para que la familia asuma su ser y misión

Transformar la realidad de las familias afectadas por las difíciles condiciones de vida que
amenazan de forma directa la institución familiar.
Reconocer a la familia como uno de los ejes transversales de toda la acción evangelizadora de
la Iglesia, para eso se re requiere una la ejecución de una Pastoral Familiar intensa y vigorosa.
Esperar que los legisladores, gobernantes y los profesionales de la salud defiendan la abolición
de los crímenes abominables del aborto y de la eutanasia.

La Pastoral Familiar puede impulsar las siguientes acciones:

1) Comprometer a las otras pastorales a participar a favor de las familiar.


2) Renovar la preparación para el sacramento del matrimonio.
3) Promover leyes a favor de la vida, del matrimonio y la familia.
4) Velar por la educación integral de los integrantes de la familia.
5) Impulsar centros de atención integral a la familia, en especial a los vulnerables.
6) Definir programas para favorecer la paternidad y la maternidad responsables.
7) Estudiar las causas de las crisis familiares para afrontarlas.
8) Acompañar con prudencia y amor compasivo a las parejas que viven en situación irregular.
9) Vigilar para que los Tribunales eclesiásticos sean accesibles y de pronta actuación.
10) Ayudar a los niños huérfanos y abandonados.
11) Organizar casas para las niñas y adolescentes embarazadas, a las madres solteras.
12)Promover la atención especial a las viudas.

NUESTROS PUEBLOS Y LA CULTURA (10)


La cultura, modo del hombre y de los pueblos, que, en relación con la naturaleza, con sus
hermanos, con ellos mismos y con Dios, busca una existencia plenamente humana. (GS 53)

Presentar a la persona humana como el centro de toda la vida social y cultural, y contrarrestar
la cultura de muerte con la cultura cristiana de la solidaridad.

Extender casi sin límites el campo de audición de la Palabra de Dios, haciendo llegar la Buena
Nueva a millones de personas con el uso de los medios de comunicación y tecnologías IT que
ofrecen esa posibilidad como una versión moderna del púlpito (Mt 10, 27).

Acompañar a los comunicadores, promoviendo: la formación profesional, la creación de


medios de comunicación propios, la presencia en los medios de comunicación social, la
definición de criterios para su uso adecuado desde los niños, y, la formulación de leyes para
promover una nueva cultura que proteja a los más vulnerables.
Entender que las IT ofrecen oportunidades de evangelización, son un medio y no un fin en sí
mismo, que no sustituyen las relaciones personales ni la vida comunitaria y que son agentes de
inclusión.

Reconocer que los nuevos areópagos para inculturar el Evangelio son el mundo de las
tecnologías IT la construcción de la paz, el desarrollo y la liberación de los pueblos, la
promoción de la mujer y de los niños, la ecología y la protección de la naturaleza.

Crear esfuerzos y trabajar en la creatividad para hacer evangelización y formación en


empresarios, políticos, el mundo del trabajo, los dirigentes sindicales.

Formular planes pastorales que: favorezcan laicos capaces y competentes, optimicen el uso
de los medios de comunicación católicos y rescaten el papel del sacerdote como formador de
opinión, para que comuniquen los valores evangélicos de manera positiva y propositiva.

Dinamizar los grupos de diálogo entre la Iglesia y los formadores de opinión de los diversos
campos. Invitar a Universidades Católicas a que apoyen el diálogo entre fe y razón.

Aprovechar las oportunidades de la utilización del arte en la catequesis y en las celebraciones


litúrgicas para que preparen a la asamblea al encuentro con Cristo.

Formular planes pastorales, llevados a los centros de decisión de las ciudades, que
identifiquen la realidad urbana y trabajen en la atención de nuevos retos de la cultura urbana,
con una presencia profética, aunque contradigan opiniones, que sean orgánicos, articulados e
integrados en un proyecto común en todos los niveles, y, teniendo en cuenta el anuncio de la
Palabra.

Atender el llamado a la Iglesia para ser una escuela permanente de verdad y justicia, de
perdón y reconciliación para construir una paz auténtica, un bien preciado pero precario.

Resolver la radicalidad de la violencia con la radicalidad del amor redentor.

Crear un fondo de solidaridad entre las Iglesias de América Latina y El Caribe que esté al
servicio de sus las iniciativas pastorales.

Reconocer que la restauración de la justicia, la reconciliación y el perdón son condiciones para


establecer una paz verdadera, que la iglesia no debe emprender batallas políticas, y que
tampoco se debe quedar al margen de las luchas por la justica.

Despertar a la Iglesia de América Latina y el Caribe para un gran impulso misionero, se necesita
salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para
comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo.

Atender la invitación del Papa Benedicto XXI para ser partícipes de una misión evangelizadora
que convoque a todas las fuerzas vivas para anunciar el evangelio.

El pueblo pobre de las periferias urbanas o del campo necesita sentir la proximidad de la
Iglesia, en el socorro de sus necesidades, o en la defensa de sus derechos y en la promoción
de una sociedad justa y pacífica. Los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio.
(550).
5. Aportes en particular

El Papa Benedicto XVI al final del documento hace la recomendación de Evangelizar con la
mayor alegría de nuestras vidas entregada, hace que reconozca esa alegría poniéndola en
práctica en comunidad, en beneficio común y en unidad, de la misma forma como lo hizo la
primera comunidad cristiana con acciones vigentes hoy en día. (cf Hc 2, 42-47).

Lo anterior en comunidades con ámbitos de respeto, acogida, escucha, solidaridad, unidad,


cohesión, misericordia y oración, orientados a buscar siempre el bienestar de todos y
acompañados por María Santísima tal como lo hizo en Pentecostés.

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