Minería del Estaño y Capitalismo en Bolivia
Minería del Estaño y Capitalismo en Bolivia
Minería
Paradojas del proceso de construcción
del capitalismo en Bolivia
Rolando Felipe Jordán Pozo
1. Introducción
La minería del estaño nació en cuna de plata (Mitre, 1981), el proceso de transición de la
plata al estaño en la última década del siglo xix y al despuntar el siglo xx, se vio facilitado
por factores coadyuvantes externos e internos.
En lo externo la rápida declinación del precio de la plata a resultas del abandono, el
año 1871, del patrón monetario internacional bimetálico (oro y plata), estuvo acompañado
por el alza sostenida del precio del estaño en un mercado con exceso creciente de demanda,
rápido crecimiento del consumo y rígida respuesta de la oferta mundial.
En lo interno, la producción de estaño recibió externalidades positivas de los pro-
ductores de plata. Una parte del estaño fue extraído de yacimientos polimetálicos (Cerro
Rico de Potosí) que en el último cuarto del siglo xix producían plata, atrajeron flujos
de inversión externa que aportó infraestructura productiva moderna como el transporte
ferroviario que vinculó a Oruro y Potosí con los puertos del Pacífico. La mayor parte
se originó en yacimientos nuevos con afloramientos superficiales de estaño, muy ricos
ubicados en el cañadón Antequera en Oruro (Llallagua y Huanuni).
Los procesos de acumulación en la plata y el estaño fueron diferentes. La plata fue
consecuencia del desafío asumido por los patriarcas de la plata de procesar reservas secun-
darias de plata (colas y desmontes de alta ley), inversión en medios modernos de comuni-
cación y transporte (ferrocarril), desarrollos en concentración y minería con inversiones
intensivas en capital y mecanización, inversiones todas financiadas con ahorro externo.
La atracción de inversión privada extranjera no habría sido posible sin el cambio de
modelo económico del proteccionismo al liberalismo desde el año 1871. Se prohíbe la
emisión de moneda feble, se abroga la obligación de entrega de producción a la Casa de
Moneda de Potosí y se instaura la libre exportación y la libre convertibilidad de la moneda.
El breve auge de la plata terminó de muerte natural cuando la carrera a la baja en los costos
emprendida por los patriarcas de plata fue ganada por la caída de los precio de la plata.
Al empezar el siglo xx emergió un proceso de acumulación cuantitativa de capital en el
estaño. A diferencia de la plata, el estaño fue el resultado de la exitosa combinación de dos
[221]
222 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)
factores: por un lado la vigencia de un modelo liberal que aportó estabilidad económica, social
y política y por otro, el descubrimiento de ricos yacimientos con afloramientos superficiales
de vetas de estaño. Su recolección inicial generó rentas mineras muy elevadas.1 El origen de
esta extraordinaria acumulación dineraria de capital fue el ahorro interno, supletoriamente
inversión extranjera y externalidades de producción generadas por los productores de plata.
Pero acumulación dineraria de rentas mineras en manos de los denominados “Barones
del estaño” Simón I. Patiño, Carlos Víctor Aramayo y Mauricio Hochschild (los barones
del Estaño), no generaron de forma automática una producción y acumulación capitalista
en la minería y la economía nacional. Se necesitaba la afluencia de hombres libres, en el
doble sentido de Marx, que no forman parte de los medios de producción, no son siervos ni
esclavos y, por otra parte, son libres de toda propiedad, al estar despojados de toda propiedad
y que se ven obligados a ingresar al mercado de trabajo vendiendo su fuerza de trabajo como
único medio para subsistir. Este segundo elemento estuvo ausente durante el período de
estudio (1900-2015) y la producción y acumulación capitalista en estaño y otros sectores
de la economía nacional fue restringida por escases de mano de obra.
El hombre libre es el otro polo insustituible del proceso de acumulación y que en su
ausencia o escasez, no es posible acumulación de capital alguna. La limitada dotación de
hombres libres, fue consecuencia de la resistencia de la burguesía minera a llevar adelante las
reformas democrático burguesas y de las fallidas políticas de subasta de tierras de comunidad
que se extendieron entre 1870 y 1920 y que sólo reforzaron el poder de los terratenientes y
les aportaron pongos adicionales desde las comunidades indígenas en aplicación de las leyes
de ex vinculación, que subastaron algunas tierras junto con indígenas de las comunidades.2
Que las rentas en su forma dineraria no se transformaran en capital en Bolivia,
no significa que salieran del circuito de producción y reproducción capitalista, o no se
transformaran en capital, ocurrió este proceso pero a nivel mundial. La forma dineraria
de la renta se desplaza, fluye y se transforma en nuevo capital allí donde las condiciones
económicas y sociales están maduras para dicha metamorfosis.
Escases de mano de obra fue una constante en el desarrollo de la minería durante el
siglo xx. Esta limitación explica la limitada formación del mercado de trabajo, la baja con-
tribución de la minería a la formación de la demanda agregada interna y el reducido impacto
sobre el mercado interno de una producción minera, que tuvo que emplear tecnologías
intensivas en uso de capital, como alternativa para el desarrollo de la industria minera del
estaño en Bolivia. Este trabajo intenta reconstruir y explicar la lógica de funcionamiento
del capitalismo en la minería del estaño en Bolivia desde el año 1900 hasta su colapso en
1985 y los esfuerzos de diversificación y modernización hasta la primera década y media
del siglo xxi. El porqué de su configuración como una actividad económica moderna que
reintegra al país a los flujos del comercio mundial, aporta infraestructura moderna, pero
que funciona distante de la economía nacional y más cercana a los circuitos de reproducción
del capital a nivel internacional. El análisis contempla una periodización que relaciona al
carácter cíclico de funcionamiento del mercado externo y además excluyente, en lo que
refiere a la distribución de renta y beneficio entre los actores sociales mineros y no mineros.
1 Rentas que surgen de precios al alza y costos de extracción y transporte baratos producto de
la alta calidad del recurso y economías de escala en el transporte.
2 Ver en este volumen el artículo de Gonzalo Flores.
paradojas del proceso de construcción del capitalismo en bolivia 223
Las primeras dos décadas del siglo xx fueron de estabilidad económica, social y política,
sustentada por un alto crecimiento de la producción y alza sostenida de precios del estaño.
Rentas muy elevadas sostenidas por precios altos y crecientes y costos bajos debido a la
extracción de un alto porcentaje del estaño a partir de afloramientos superficiales de vetas
muy ricas (leyes de cabeza que promediaban el 15 por ciento), explican un alto porcentaje
de producción que se origina en la explotación selectiva de zonas de reservas superficiales
de mayor calidad y que no requieren de un proceso ulterior de concentración.
Tres fases caracterizan este período. Acumulación cuantitativa de rentas (1900-1920),
acumulación de capital y construcción capitalista (1921-1929) y Crisis y colapso del modelo
liberal de producción de estaño (1930-1951).
Las primeras dos décadas del siglo xx se caracterizaron por un crecimiento explosivo de
las rentas que genera la producción de estaño. El precio promedio del estaño alcanzó su
nivel más elevado del período liberal. La producción3 se triplicó en menos de dos décadas,
sube desde 9379 toneladas el año 1900 hasta 29280 toneladas el año 1918. Este auge se
debe al descubrimiento de ricos afloramientos superficiales de vetas, colas y desmontes
con leyes altas, precios en ascenso y un amigable contexto macroeconómico. El proceso
de acumulación cuantitativa de capital que hizo posible este “boom” del estaño, tuvo como
fuente principal de financiamiento al ahorro interno de las empresas.
La presencia del capital extranjero fue limitada, la chileno-británica Compañía Esta-
ñífera de Llallagua, una de las cinco empresas que en el año 1918, eran responsables del
65 por ciento de la producción de estaño. Otro es el caso de la veta “La Salvadora”, una
de la bases del imperio de Patiño, los primeros años de explotación minera se realizaban
en afloramientos superficiales de veta con una extensión de hasta los 230 metros, leyes
de cabeza del 15 por ciento y un ancho de veta que oscilaba entre los 3 y 5 metros. Según
cronistas de la época al menos un 60 por ciento de la producción minera tenía su origen
en guía mina; dada la alta calidad de las reservas su extracción manual tenía bajos costos
y no requería de capital ni de plantas de concentración para su exportación.
David Ricardo, economista clásico de principios del siglo xix, nos dice que son los
precios altos los que explican que las rentas sean elevadas y no a la inversa. Es decir, que
los precios de las materias primas no son altos porque las rentas sean elevadas. Esto es
así porque la renta no es un componente necesario del precio, ya que los yacimientos
marginales no generan renta (David Ricardo, 1815).
Los precios del estaño en el mercado de New York, aumentaron en dos veces en
dólares constantes por libra fina. El año 1901 el estaño se cotizaba en dólares del año
2005 en 5,46 por libra, y casi se duplica hasta los 10,87 dólares constantes por libra fina
3 En ausencia de datos de producción minera antes de 1970 se han considerado a las exportacio-
nes como una variable proxy ya que no existe ni existió nunca un consumo interno industrial
de estaño y toda la producción minera de estaño se exporta.
paradojas del proceso de construcción del capitalismo en bolivia 225
en 1918, el precio anual más elevado en casi tres décadas (1901-1929). La crisis mundial
post i guerra mundial bajó el precio del estaño en 48 por ciento en el corto lapso de tres
años (de 1918 a 1921) como consecuencia de la profunda crisis económica mundial post
I guerra mundial, para situarse el año 1921 en 3,48 usd constantes por libra fina por
debajo del precio real de 1900 (3,48 usd constantes /Libra).
Más allá de las fuertes fluctuaciones en los precios del estaño, la fuente de los exce-
dentes se puede establecer, durante el primer período (1900-1920), en las altas rentas.
En efecto fueron los altos precios del estaño y los bajos costos de producción resultantes
de la extracción de “guía mina”4 en los yacimientos más ricos, los que explican las altas
rentas mineras del período.
El precio promedio del estaño durante el período 1900-1920 fue de 6,97 dólares
constantes por libra fina, superior en un cinco por ciento al precio promedio (6,65
dólares constantes por libra fina) del siguiente período 1921-1929. Por otra parte el
precio promedio de 1900-1920 fue superior en un dos por ciento al promedio de todo el
período1900-1929 (6,87 dólares constantes por libra), en tanto que el precio promedio
de 1921-1929 (6,65 dólares constantes por libra) fue inferior en un tres por ciento al de
todo el período 1900-1929 (6,87 dólares constantes por libra).5
Gráfico Nº 1
Estaño: Precio real y producción 1900-1929
(En USD del 2005 / libra fina y toneladas)
12 50.000
10,87
8,80 45.000
10 8,93
40.000
7,67 8,33 7,41 9,17
6,40 8,57 35.000
8 7,71 8,40
6,69
5,79 5,62 5,89 5,86 6,78
6,64 30.000
7,03 7,00 7,31
6 5,55
25.000
6,99 7,18
5,46 5,71 5,91 20.000
4,24
4 15.000
3,48
2
4,82 10.000
5.000
0 0
19 0
19 1
19 2
19 3
19 4
19 5
19 6
19 7
19 8
19 9
19 0
19 1
19 2
19 3
19 4
19 5
19 6
19 7
19 8
19 9
19 0
19 1
19 2
19 3
19 4
19 5
19 6
19 7
19 8
29
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
2
2
2
2
2
2
2
2
2
19
Precio del estaño en USD del 2005/lf Producción del estaño en TMF
La producción de estaño aumentó en tres veces entre 1918 y 1900; el valor real de
la producción minera se multiplica en cinco coma seis veces comparando los dos años, lo
que explica en gran parte el auge minero.
El análisis cuantitativo del mercado del trabajo minero se ve dificultado por la ausencia
de datos sobre oferta y demanda de mano de obra, no obstante los importantes avances
aportados por las investigaciones realizadas por Manuel Conteras. A nivel cualitativo se
observa que el mercado de trabajo se desenvuelve bajo condiciones de escases de mano
de obra, debido a que la mayor parte de la población indígena estuvo atrapada bajo con-
diciones de servidumbre, lo que fue un problema constante que frenó la acumulación
de capital en minería. Este obstáculo no pudo ser resuelto por los gobiernos liberales y
nacionalistas desde el último cuarto del siglo xix hasta nuestros días.
Los intentos fallidos del liberalismo para incorporar indígenas de comunidad al mer-
cado de trabajo, mediante las leyes de ex vinculación o subasta de tierras de comunidad,
sólo beneficiaron a los terratenientes que incorporaron a su patrimonio algunas tierras
comunitarias incluyendo a los indígenas como nuevos siervos y pongos. La sublevación
indígena frenó estas arremetidas en contra las tierras de comunidad. Uno de los más
prominentes barones del estaño (Aramayo) fue minero y terrateniente.
La burguesía minera enfrentó la competencia de ferrocarriles y salitreras chilenas,
por el acceso a la reducida mano de obra. En los períodos de auge de precios subían los
salarios. La respuesta de la burguesía minera fue iniciar un proceso de mecanización
prematura y acelerada. Se introdujo la locomotora o el transporte mecanizado en interior
mina en vez del transporte a tracción de sangre, perforadoras neumáticas desplazando a
los barreteros y sistemas de clasificación magnética mediante cintas transportadoras en
vez de las “palliris”,8 chancadoras e ingenios y plantas de concentración dejando de lado
a los obsoletos molinos de piedra y maritates. La mecanización de operaciones mineras
conllevó al cambio de la fuente de energía, pasando desde la paja y yareta hasta al uso del
diésel para generar energía eléctrica y tracción mecánica.
Sin embargo, en las dos primeras décadas “en general, los métodos de la minería
estañífera eran extremadamente toscos, y fue muy crítico de la manera como las minas
eran devoradas en sus porciones superiores y de mayor riqueza”, una síntesis certera del
tipo de explotación minera selectiva e irracional de la porción más rica mineralizada,
realizada por el Ing. Howland Bancroft, geólogo de mucha experiencia y que sostenía
que la minería del estaño en Bolivia “todavía estaba en su infancia”. “Con mayor proba-
bilidad, argumentaba Bancroft, son el resultado directo de los métodos introducidos por
los españoles hace tres siglos atrás”.9
Estas medidas aliviaron en parte la falta de mano de obra, pero un alto porcen-
taje del empleo minero fue estacional. Los trabajadores mineros, aquellos con menor
empresas habían superado el 65 por ciento de la producción de estaño, compuesto por Aramayo
Frunce Mines (registrada en Londres en 1906). La Compañía Estañífera de Llallagua (regis-
trada en Santiago de Chile en 1906), el Grupo Patiño (Cia. Minera La Salvadora, Empresa
Minera Huanuni, Cia. Minera Uncía y otras) y la Cia. Minera y agrícola Oploca (registrada
en Santiago de Chile en 1906).
8 Palliri es un oficio ejercido por mujeres mineras que consiste en la clasificación o separación
manual del mineral extraído de la mina de la ganga, en base a una tradición oral desde tiempos
de la colonia.
9 Howland Bancroft, Bolivian Tin and its relation to the United States, in: Proceedings Second Pan
America Scientific Congress (Washington, 1917) Volume viii: 299, 301-02. Citado por Manuel
Contreras en su interesante estudio: Tecnología moderna en los Andes, op. cit. 7.
228 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)
10 Los artículos de pulpería eran abastecidos por importantes casas importadoras establecidas en
Oruro, aunque las cuatro principales compañías mineras realizaban la importación directa.
paradojas del proceso de construcción del capitalismo en bolivia 229
El gran desafío de los años veinte para los barones del estaño, fue como sostener las altas
rentas y beneficios, en un contexto interno de calidad de reservas en descenso, mayor
presión fiscal, ambiente social inicialmente turbulento y un contexto externo no tan favo-
rable con precios inferiores a los registrados en la primera fase (1900-1920). La respuesta
de la industria del estaño fue su modernización con inversiones en economías de escala,
acompañadas de innovaciones tecnológicas.
Patiño fue un entusiasta y convencido de introducir nuevas técnicas de extracción,
concentración y transporte en la minería del estaño, para ello contrataba ingenieros de
mina y metalurgistas extranjeros de origen norteamericano y europeo de primer nivel
para resolver los problemas derivados de la declinación en las leyes de cabeza y una mayor
dilución de la carga quebrada y extraída.
Esto conllevaba la necesidad de poner énfasis en inversiones para ampliar capacidad
y mejorar la tecnología de concentración gravimétrica en la fase de concentración de mi-
nerales a partir de 1925. Así y de acuerdo al mejor estudioso de la tecnología minera en
230 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)
Bolivia: Contreras (1994), sostiene que “el rápido crecimiento de ingenieros extranjeros
en Bolivia está demostrado por el incremento en el número de ingenieros con direccio-
nes en Bolivia en el directorio del American of Mining Engineers (aime). El número de
ingenieros en Bolivia aumentó diez veces en los primeros veinticinco años (1900-1925)
y se duplicó en los segundos veinticinco años”.11
El precio promedio anual del estaño en la segunda fase (1921-1929) 6,65 usd del
2005 por libra, fue inferior en un 5,5 por ciento al de la primera fase (6,97 usd constantes
por libra). Sin embargo, la inestabilidad de los precios fue mayor. Luego de caer el año
1921 a su nivel más bajo en 90 años hasta 3,48, el precio subió en 2,65 veces en el año
1927 hasta 9,17 usd del 2005 por libra, para luego volver a caer a 4,51 usd constantes
por libra en el año 1931, a consecuencia de la gran depresión de 1929. La respuesta de
la industria mundial del estaño fue la creación del Consejo Internacional del Estaño en
1929 como mecanismo de regulación y estabilización de los precios (ver gráfico Nº 1).
La producción promedio anual de estaño se incrementó en 59 por ciento entre la
primera (1900-1920) y la segunda fase (1921-1929) y subió desde 20.210 toneladas métricas
anuales hasta 33.660 toneladas respectivamente. La producción de estaño aumentó en 4,7
veces desde 1900 hasta 1929. Desde las 9.739 toneladas producidas en 1900 se alcanzó en
el año 1929 las 49.191 toneladas. La importancia de Bolivia en el concierto mundial del
estaño creció en el doble y llego a representar el 25 por ciento de la producción mundial
de estaño (ver gráfico Nº 1).
Este enorme esfuerzo productivo no habría sido posible en ausencia del proceso de
modernización y mecanización de la industria del estaño realizada por los barones del
estaño en la década de los años veinte. Una acumulación de capital que permitió introducir
economías de escala y tecnologías nuevas en minería y concentración para contra restar
los efectos de rendimientos naturales decrecientes (menor calidad y mayor profundidad
de reservas) y dada la escasez de mano de obra. Esta apuesta se hizo factible gracias a la
rentabilidad de las inversiones, así la Compañía Estañífera de Llallagua, informó a sus
accionistas el año 1924, que en trece años de actividad minera en Bolivia sus utilidades
habían alcanzado a diez y siete veces el capital invertido.12
Una estimación de costes de producción y remanentes de los ingresos una vez de-
ducidos los costos de producción de la industria minera del estaño, fue realizada por L.
Peñaloza, citado por Mitre y que convertida a dólares constantes del 2005, nos muestra
que el año 1920 habría sido el punto de inflexión entre costos y remanentes. El promedio
quinquenal de costes en términos reales bajó un 4,2 por ciento entre los quinquenios
1911-1915 y 1916-1920 y subieron en un 9 por ciento entre los quinquenios de 1916-1920
y 1921-1925. El promedio quinquenal de los remanentes subieron en un 10 por ciento
entre el tercer y cuarto quinquenio y ralentizaron su crecimiento al dos por ciento entre
el cuarto y quinto quinquenio.
La emergencia de la depresión mundial de 1918 a 1921 impactó con severidad a los
precios y producción de estaño bajando el valor neto real de la producción el año 1921 a
11 Contreras, E. Manuel. (1994), Tecnología moderna en los Andes págs. 70-71; op. cit. 7.
12 “Memoria Llallagua”, South Pacific Mail. Valparaíso. July 10, 1924, p.1 y Mitre, Bajo un cielo
de Estaño: fulgor y ocaso del metal en Bolivia, p. 144, La Paz: Asociación Nacional de Mineros
Medianos, ildis, 1993.
paradojas del proceso de construcción del capitalismo en bolivia 231
un poco más de una quinta parte del valor neto de producción vigente con anterioridad
el año 1918. Al finalizar la crisis mundial en 1921 la Patiño Mines ya había concentrado
y centralizado la producción de estaño, nacionalizó la Compañía Estañífera de Llallagua
desde capitales británicos y chilenos mediante una operación bursátil encubierta muy
ingeniosa en la bolsa de Valparaíso y Santiago, adquiere la Compañía Minera de Uncía
del Irlandés John Minchin y la Compañía Minera El Balcón de los británicos Penny y
Duncan. Al mismo tiempo, internacionaliza su capital al crear la Patiño Mines y la regis-
tra en Delaware, [Link]. Esta transnacionalización facilita el proceso de conversión de
la renta minera en capital fuera de Bolivia y expande sus intereses a cuatro continentes y
más de cinco países (Contreras, 1994).
Las dificultades del gobierno y la industria de [Link]. para abastecerse de estaño
durante la primera guerra mundial, le obligaron acumular stocks de estaño, al terminar
la crisis de 1921, decide involucrarse más en Bolivia y alienta a inversionistas de ese país
a instalar tres fundiciones en los [Link]. Una de ellas, la más importante la American
Smelting & Refining Co. (asr), inicialmente el gobierno norteamericano realizó una
consulta con el gobierno de Bolivia para la instalación de la fundición en Bolivia, pero
al no tener respuesta, se decide establecerla en Texas. Esta fundición crece a partir de
una política de atractivas y competitivas condiciones de costos de tratamiento y apoyo
financiero, mediante anticipos a productores bolivianos de tamaño pequeño y mediano.
Esta política no fue bien recibida por los barones del Estaño que ya tenían integrada su
actividad minera a fundiciones ubicadas en Inglaterra (Capper Pass de Patiño) y Alemania
(Metallgeshellshaft de Hochschild).
El gobierno norteamericano impulsó políticas de incentivo a nuevas inversiones
de estaño en Bolivia, la más importante fue la Caracoles Tin Company of Bolivia de
Guggenheim Bross que invierte 12,1 millones de dólares con relativo y corto éxito. Más
adelante aplicó una política de largo aliento con ayuda técnica, financiera y fomento al
crecimiento de la Minería Mediana y Pequeña para contra restar el dominio del mercado
por parte de los barones del Estaño.
El empleo en la industria del estaño subió de 12.950 trabajadores en el año 1920
hasta 17.250 el año 1925 y 21.000 ocupados el año 1931. Los salarios como variable de
ajuste del equilibrio de las empresas mineras, subieron en menor proporción durante el
auge y bajaron en mayor proporción durante la crisis, pese a la escases de brazos y a la
nueva legislación que establecía la jornada de ocho horas de trabajo y la autorización, sólo
en la letra muerta de la ley, para organizar sindicatos, leyes aprobadas pero ignoradas e
incumplidas en los hechos por los barones del Estaño.
A diferencia de los patriarcas de la plata que se involucraron en el manejo del Estado
como presidentes y parlamentarios, los barones del estaño optaron por la delegación del
poder, su gran poder económico les permitía subordinar a los tres poderes del Estado
(Ejecutivo, legislativo y judicial). Sergio Almaraz los describe con exactitud “se sentían
dueños del país pero al mismo tiempo lo despreciaban” (Rodríguez, 2014).
La década de los años veinte se caracterizó por una creciente resistencia espontánea
de los trabajadores frente a las tendencias hacia la modernización que alteraba sus tradi-
ciones, costumbres y su modo de vida pre capitalista.
En el segundo quinquenio (1926-1930) la protesta obrera se reorientó a peticiones
para el cumplimiento de conquistas laborales (jornada de ocho horas, sindicalización
232 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)
Gráfico Nº 2
Presión tributaria-valor neto producción minera 1900-1929
(En porcentaje sobre el VNPM y USD del 2005)
2.500.000 18
15,62 16
2.000.000
Producción minera
14
Presión tributaria
11,56 11,76
12
1.500.000 6,79 10
11,25
1.000.000 7,35
8
4,44
4,01 3,97 4,84
2,32
2,74
5,14
9,78 6
2,27 3,10 5,68
500.000 2,00 3,52
7,68
4
3,83 3,63 4,95 4,84
3,74 2
2,53 2,52 2,22 2,71 3,04
0 0
1900
1901
1902
1903
1904
1905
1906
1907
1908
1909
1910
1911
1912
1913
1914
1915
1916
1917
1918
1919
1920
1921
1922
1923
1924
1925
1926
1927
1928
1929
Impuestos y regalías como porcentaje del VNPM
Valor Neto de Produdcción Minera (En millones de USD del 2005)
5. La Gran Depresión de los años treinta: crisis y colapso del modelo liberal
(1930-1951)
Dos hechos aparentemente no vinculados entre sí: la Gran Depresión Mundial que comen-
zó en 1929 y la Guerra del Chaco (1932-1935) condicionaron una reforma profunda del
modelo liberal con importantes efectos sobre la industria del estaño y la economía nacional.
El año 1930 Inglaterra abandona el patrón oro y Bolivia le sigue. Se suspende la vi-
gencia de la libre convertibilidad de la moneda, la paridad fija, la libertad de exportación
y el financiamiento del déficit fiscal con deuda externa. Se inicia un largo período de
reformas y creciente intervención del Estado en el mercado, la producción y exportación
minera. La intervención apuntaba a fortalecer el mercado interno y ampliar el reducido
impacto de la industria minera sobre la economía nacional.
El impacto de la gran depresión de los años treinta sobre la minería y la economía
boliviana fue catastrófico. Bolivia enfrentó dos grandes “shocks” negativos que combinados
provocaron un profundo desequilibrio económico global y sectorial.
El primero fue el derrumbe del 51 por ciento del precio del estaño que bajó desde
los 9,17 dólares del 2005 por libra el año 1927, hasta 4,51 en el año 1931. El segundo
“shock” negativo vino con el descenso del 68 por ciento en la producción de estaño, que
bajó desde 47.191 toneladas métricas el año 1929, hasta 14.957 toneladas el año 1933
(ver gráfico Nº 3).
El efecto combinado de menores precios y producción más baja, se reflejó en el
derrumbe del 82 por ciento en el valor neto real la producción minera que bajó desde un
mil seiscientos setenta y cuatro millones de dólares constantes del 2005 el año 1927, hasta
un valor neto de la producción minera de 282 millones de dólares constantes en el año
1932, es decir el valor neto real de la producción minera se redujo a menos de un tercio
de su valor en el corto lapso de seis años (1927-1932). A la par con este ajuste catastrófico
del valor neto de la producción minera, asimismo disminuyó tanto el empleo como los
salarios en proporciones equivalentes y aún mayores.13
La presión tributaria sobre las empresas mineras medida como porcentaje del valor
neto de la producción minera se contrajo en un 75 por ciento desde el año 1924 cuando
el pago de impuestos estaba en el 15,6 por ciento y bajó hasta el 3,85 por ciento del valor
13 No existen series confiables del mercado de trabajo minero, ni de empleo y menos de salarios
pagados en la industria minera. Datos parciales y aislados fueron publicados por Contreras
E. Manuel (1994), op. cit. 7, respecto a Catavi y siglo xx de la compañía Patiño Mines.