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Violencia Familiar: Caso Meliza

La usuaria de 24 años acudió a consulta por violencia familiar de parte de su esposo. Relata agresiones verbales y físicas recurrentes por parte de su esposo cuando está ebrio, las cuales han ido empeorando con el tiempo. Manifiesta sentirse deprimida, nerviosa y con baja autoestima producto del maltrato constante. Solicita ayuda para poder salir de esta situación de violencia.
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Violencia Familiar: Caso Meliza

La usuaria de 24 años acudió a consulta por violencia familiar de parte de su esposo. Relata agresiones verbales y físicas recurrentes por parte de su esposo cuando está ebrio, las cuales han ido empeorando con el tiempo. Manifiesta sentirse deprimida, nerviosa y con baja autoestima producto del maltrato constante. Solicita ayuda para poder salir de esta situación de violencia.
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I.

- HISTORIA PSICOLÓGICA

1. Datos de Generales.

. Nombres : meliza talaverano durand

. Edad : 24 años

. Raza : Mestiza

. Fecha de nacimiento : 10.01.97

. Lugar de nacimiento : Distrito de Andahuaylas

. Grado de Instrucción : Superior completa.

. Estado Civil : soltera

. Ocupación Actual : tec enfermera

. Número de hijos : ningún

. Religión : católica

. Dirección : Jr. Juan Francisco ramos s/n., Andahuaylas

. Nivel Socioeconómico : Clase media

. Tiempo de residencia : 06 años en la ciudad de Andahuaylas

. Fuente de Información : La usuaria

. Derivado de : Area de Admisión del tec enfermería en centro de salud de

. Número de entrevistas 03

. Nombre del entrevistador : Ana melva galindo Sotelo

Motivo de Consulta

Violencia Familiar por parte de su esposo.


Transcripción de la Ficha de Atención: " La usuaria manifiesta que hoy, después del medio

día , su esposo en estado etílico la agredió verbal y físicamente en la calle, insultándola

soezmente, dándole puñetes en la cabeza y puntapiés en las piernas y otras partes del

cuerpo. Señala que estas agresiones son reiteradas.

Al momento de la entrevista se observó dificultad para caminar por los golpes recibidos en

ambas piernas.

Narración del Episodio Violento:

La usuaria refiere que su esposo salió de la casa después de desayunar para cobrar un

dinero, parte del cual iba a dárselo para hacer el almuerzo y pagar algunas cuentas vencidas.

Al no retornar su esposo a la casa , hasta la 1.00 p.m. salió a la calle con su bebé de meses de

nacido, en busca de una amiga para pedirle un préstamo de dinero y hacer algunas compras

para cocinar el almuerzo; en el trayecto de manera accidental encontró a su esposo

bebiendo licor en la puerta de una cantina con unos amigos , uno de los cuales se

burló de él diciéndole: “...¡saco largo, ya vino tu mujer a buscarte!..." su consorte enojado

salió del grupo y dirigiéndose a ella, la tomó de un brazo y llevándola a rastras a un lado

empezó a insultarla, ordenándole que "se largara" a la casa, ella le increpó su actitud y le

pidió dinero para cocinar el almuerzo, porque "no había que comer" en la casa, esta

demanda enfureció a su esposo que empezó a insultarla, golpeándola con los puños en la

cabeza y pateándola hasta derribarla al suelo con el bebé en brazos, donde la dejó en vista

que algunos transeúntes acudieron en su auxilio ; siendo conducida a la Comisaría de la

P.N.P. para denunciar el hecho . Fue derivada al Centro "Emergencia Mujer" PROMUDEH,

Andahuaylas .
Añade entre sollozos y avergonzada por lo ocurrido, porque ella no pensé que le iba agredir

su esposo en la calle y ya no soporto la situación de lo que esta pasado.

Observaciones Generales

Persona de sexo femenino, raza mestiza, contextura delgada, de figura proporcionada, con

una estatura aproximada de 1.60 mts. y peso aproximado de 52 Kgs., aparenta una edad

acorde a su edad cronológica.

Rostro ovalado, agraciado de tez trigueña, ojos de tamaño mediano, ligeramente rasgados,

de color pardo claro, lucen irritados por el llanto, pestañas rizadas, cejas ralas, nariz fina

alargada, boca pequeña de labios delgados, con las comisuras ligeramente plegadas hacia

abajo, se observa un lunar sobre el labio superior del lado izquierdo. El cabello es lacio de

color negro, cayéndole sobre los hombros, se encuentra sostenido por una vincha .

La expresión facial denotó tristeza y aflicción, el contacto visual directo sólo se dio por

momentos, permaneciendo con la mirada baja la mayor parte del tiempo; mientras que la

postura corporal lució ligeramente encorvada, con la barbilla y los hombros sumidos hacia el

pecho.

Vistió con sencillez una chompa de lana gruesa y una blusa de colores claros, pantalón y

zapatos oscuros, acorde al clima y a su nivel socioeconómico, observándose que el arreglo

personal lució algo desaseado debido a las agresiones recibidas, el cabello, rostro y uñas de

las manos no presentaron afeites .

Se observaron algunas dificultades para desplazarse por los golpes recibidos en ambas

piernas.
El lenguaje se caracterizó por tener una adecuada articulación de las palabras, la secuencia

tuvo pausas producidas por sollozos; el tono de voz fue moderado y suave, reflejando su

estado emocional.

Durante la entrevista la usuaria se mostró insegura y parca en sus expresiones,

observándose un estado emocional depresivo, manifestando llanto, pesimismo, baja

autoestima y ansiedad expresando temor y cólera hacia su esposo; advirtiéndose la

utilización de mecanismos de racionalización para justificar las acciones violentas de

su cónyuge.

2. Descripción del problema.

2.1. Problema Actual

La usuaria manifiesta que se encuentra "nerviosa y deprimida" por lo sucedido.

Refiere que los maltratos psicológicos (desvalorizaciones, insultos, amenazas, etc.) y

físicos (golpes en la cabeza, empujones, puntapiés, etc.) que recibe de su esposo son

reiterados y vienen ocurriendo desde hace tiempo dentro de su hogar, agravándose

cuando él bebe licor (hasta 3 veces por semana), porque en estado de ebriedad se

vuelve exigente, conminante y violento; la frecuencia de estas conductas

violentas han condicionado en ella temor al esposo, habiendo adoptado una actitud

sumisa para evitar el conflicto y asimismo condicionando somatizaciones

expresadas en sentir una sensación de "opresión" en el pecho (zona pre-cordial), y

palpitaciones cuando lo escucha entrar imprevistamente a la casa.

La comunicación de la pareja se encuentra deteriorada, debido al uso frecuente de

expresiones negativas por parte de su esposo que han mermado su autoestima,

sintiéndose "inútil" , "torpe", insegura y confundida y al mismo tiempo la han

conducido a tener una comunicación escasa y limitada en el hogar.


Las expresiones de afecto en la pareja se encuentran menoscabadas afirmando que

actualmente ella ha dejado de quererlo "como antes" y hoy solo siente rechazo por

la persona de su esposo, ésta situación también ha comprometido su vida sexual,

llegando a sentir "asco" de tener relaciones sexuales (las que últimamente le

resultan molestas y dolorosas) y solo acepta sus requerimientos porque cree que es

su "obligación" de esposa y porque en el fondo siente temor a sus reacciones violentas.

Manifiesta su deseo de no continuar mas con esta situasión.

2.2. Antecedentes y Evolución del Problema.

 Se establece que en la etapa de enamoramiento existían celos de parte de él (a

través de gestos, cambios de humor, etc.), sin manifestaciones directas de su

pareja.

 Durante el noviazgo seguían los celos se se hizo evidente ,vigilándole y le alejo

de sus amistades.

 Al casarse, durante el primer año de matrimonio, su esposo demostró ser

dominante, subordinándola a sus caprichos e intereses, añadiendo a sus

manifestaciones de celos el control de su arreglo personal, impedirle atender a

clientes varones en la zapatería , al mismo tiempo, empezó a criticar sus labores

en el negocio y en el hogar imponiéndole condiciones para que "aprenda hacer

bien las cosas", situación que actualmente ella acepta al considerarse a sí misma

"inútil" para realizar algunas tareas.

 En el transcurso del segundo año de matrimonio se incorporaron al malhumor

y al trato áspero el uso de palabras soeces por parte del esposo, conducta que

ella atribuía al mal momento económico que atravesaban, mostrándose

"comprensiva" y tolerante , la situación se agravó cuando él empezó a

beber
licor; en estado etílico las agresiones verbales y las amenazas se volvieron

brutales , estos actos reiterados le generaron temor y ansiedad. Ocurrió el

primer episodio violento con agresiones físicas y verbales, cuando su esposo

empezó a utilizar como instrumento de agresión el hecho de no salir

embarazada, desvalorizándola continuamente como mujer; empezó a sentir

rechazo por la persona de su esposo.

Durante este año de matrimonio, quebró el negocio, dedicándose a vender

zapatos en las ferias locales; las desvalorizaciones, los insultos, las palmadas en

la cabeza, jalones de cabellos y empujones se hicieron usuales en el trato

cotidiano. Las malas condiciones económicas del hogar obligaron a su esposo a

buscar un trabajo eventual. El consumo de licor (caña, tragos preparados) del

cónyuge se hizo más frecuente ( dos o tres veces por semana)

incrementándose las situaciones violentas. En esta época su esposo la acosaba

sexualmente experimentando "malestar" al aceptar relaciones sexuales no

deseadas; en una oportunidad al negarse le dio una golpiza fisurándole una

costilla, debiendo recibir tratamiento médico ; luego se produjo una etapa de

calma . Pasado un tiempo se reiniciaron los maltratos verbales y físicos "usuales".

El deterioro de su psicosexualidad se agravó mostrando disociaciones durante

los actos sexuales, tornándose "fría" con su esposo, quien empezó a agredirla

física y verbalmente durante los actos sexuales . Los celos, continuaron con el

patrón establecido (vigilancia, alusiones verbales etc.).

En diciembre de ese año (2019) , se dio un intento de homicidio por parte del

esposo, que en estado etílico trató de ahorcarla en un acceso de celos

(infundados), ella acudió donde su madre en busca de ayuda pero le ocultó la

verdad de los hechos y de su situación; después la pareja vivió una etapa de


relativa

calma, las agresiones físicas "usuales" no se dieron, pero continuaron las críticas y

desvalorizaciones aún cuando bebía. Un mes después en enero del 2020 salió embarazada, al

saberlo su esposo, puso en duda su paternidad. Después seguían los maltratos físicos

"usuales" (golpes en la cabeza y jalones de cabello).

Al cuarto mes de embarazo , en mayo del 2020, intentó suicidarse arrojándose

del segundo piso, porque su esposo en estado etílico la agredió física y

verbalmente amenazándola de muerte si no le decía quien era el padre del hijo

que estaba esperando, luego del incidente hubo un corto período de calma, al

cabo su esposo nuevamente empezó con sus críticas y a "corregirla" sin

maltratarla físicamente situación que ella sobrellevaba, evitando las

confrontaciones.

 Al iniciar el tercer año de matrimonio, en octubre del 2020 dio a luz un varón, su

esposo fue indiferente con el bebé y solo contó con la ayuda de su madre . Al

mes y medio de dar a luz, su esposo le exigió tener relaciones sexuales,

continuando con el maltrato verbal y físico durante las relaciones sexuales. El

esposo bebía con mayor frecuencia (hasta cuatro veces por semana)

descuidando el negocio y su trabajo, agravándose la economía doméstica e

incrementándose los actos violentos.

En el transcurso de los últimos meses empezó a sentirse "más afectada de los

nervios", "no sabía que hacer" con su situación. Posteriormente ocurrieron los

hechos motivo de consulta.


3. Historia Personal

3.1. Etapa Pre-natal

Si se puede ver hechos de esa época.

3.2. Nacimiento.

Parto normal y al término del tiempo de gestación; fue atendida por los médicos de

centros de andahuaylas.

3.3. Infancia .

3.3.1. Desarrollo psicomotor:

No puede aportar datos respecto a la edad en que empezó a caminar o

hablar. Presentó un cuadro de enuresis nocturna (esporádica) hasta los 06

años, edad en que el cuadro remitió, sin tratamiento alguno.

3.3.2. Desarrollo Socio-emocional:

La usuaria meliza , es la menor de siete hermanos, nació en el Distrito de

Andahuaylas , ubicado en la zona urbana de la Provincia de andahuaylas ,

donde vivió hasta los 6 años de edad, al lado de sus padres y hermanos.

El hecho más remoto que meliza refiere de su infancia (que no recuerda)

se lo contó su madre quien le dijo que cuando tenía poco más de dos años

de edad se volvió una niña "muy caprichosa y mañosa" que por "cualquier

cosa" hacía rabietas y solo podían calmarla echándole agua fría a la cara,

hasta que lograron "curarla" .

Rosalía recuerda que era una niña que solía jugar y compartir con otros

niños, especialmente con sus hermanos Felipe, Carlos y Clío, a quienes

también

acompañaba a su madre y ayudarlos a hacer algunas tareas ordenadas por

su padre, el que era exigente y drástico en lo que respecta a la obediencia y


disciplina de los hijos, excediéndose a veces en castigarlos, dice que su

madre apoyaba esas acciones porque eran "por su bien", Rosalía, afirma que

su padre nunca la "toco" por ser la más pequeña, pero sentía temor que

llegara a castigarla como a sus hermanos mayores.

Dice que en esa época compartía más con su hermana Clío por tener casi su

misma edad (Clío es mayor por dos años),ella se encargaba de llevarla a

jugar con los demás niños y protegerla.

Recuerda que sus hermanos varones siempre las excluían de sus juegos de

"hombres" por ser mujeres, las botaban del grupo y ellas se iban resentidas a

buscar a las niñas del vecindario para jugar, a su vez ellas tampoco admitían

a los niños cuando querían unirse al juego. A veces por esta razón los niños

se "piconeaban" y se ponían a molestarlas hasta hacerlas llorar, entonces

iban a quejarse donde su madre o su hermana Carmen, la mayor, que

reprendían a los niños.

Considera que fue una niña tranquila , obediente, que "seguía” al grupo y

que a veces los niños mayores la utilizaban para hacer algunas travesuras,

como el día en que la metieron al corral de una vecina por el agujero de una

pared para que robara un pollito y después no pudo salir, dice que se asustó

mucho y se puso a llorar, hasta que vino la vecina a sacarla.

Los recuerdos de su infancia la llenan de nostalgia y sentimientos

encontrados porque afirma que habían "cosas bonitas" como jugar con los

demás niños en el calle .

pero también recuerda "cosa tristes" como las peleas entre sus padres y el

fallecimiento imprevisto de su padre.

Meliza refiere que a la edad de 4 o 5 años empezó a temerle a la oscuridad

porque sus hermanos la hacían asustar diciéndole que ahí vivía el "cuco" que

se "comía" a las niñas; esto la aterrorizaba y sus hermanos se divertían a

costa de ella, hasta hacerla llorar, entonces corría en busca de su madre que
trataba de consolarla reprendiendo a sus hermanos por lo que le hacían y

ellos la acusaban de "mentirosa" y "miedosa". Refiere que otras veces

cuando iban al campo sus hermanos para molestarla se escondían y la

dejaban sola, esto la asustaba y se "desesperaba" buscándolos, se ponía a

llorar llamándolos a gritos, hasta que se compadecían y venían a buscarla,

para tratar de consolarla (afirma que hoy siente "un poco" de temor a

quedarse sola en algún lugar).

Señala que por esa época habían ocasiones en que se orinaba en la cama y

tenía miedo y vergüenza de decírselo a su madre porque se enojaba y la

regañaba, a veces la castigaba dándole palmadas en las nalgas por "cochina".

Cuando esto sucedía sus hermanos se burlaban de ella llamándola "meona",

"cochina", entonces sentía "rabia", pero solo atinaba a llorar (Rosalía, dice

que este problema lo tuvo hasta los 6 años aproximadamente).

Antes de cumplir los 6 años, el padre de Rosalía falleció imprevistamente al

ser arrollado por un auto; este hecho sorpresivo afectó a la familia; ella

recuerda que estaba asustada porque todos lloraban y sus tías trataban de

consolarlos, refiere que estuvo un tiempo "muy triste" extrañándolo.

Con la muerte de su padre, la economía del hogar, se hizo difícil y su madre

tuvo que viajar a Lima para trabajar llevándose consigo a Rosalía y dejando al

resto de sus hermanos en la casa de su abuela materna . Dice que ésto la

entristeció bastante, pero luego en Lima se distrajo de su sufrimiento, porque

todo era distinto y nuevo para ella.

3.4. Educación.

3.4.1. Nivel Inicial:

meliza , asistió a la escuela divino maestro de su distrito andahuaylas a la edad de 5 años,

dice que "no tuvo problemas" para adaptarse al nuevo ambiente, porque ahí estudiaban dos

de sus hermanos mayores Clío y Jorge que la cuidaban y protegían de los niños "abusivos".

Refiere que en la inicial era una niña tranquila, un poco retraída, pero participaba en los
juegos con los demás niños cuando era solicitada para jugar.

Sostiene que no tenía problemas para aprender lo que le enseñaban pero se descuidaba para

cumplir con las tareas en el aula porque era distraída y "no tenía ganas" de hacerlas, lo que

era motivo de queja de su profesora, por lo que en su casa, su madre la obligaba hacer las

tareas, prohibiéndole salir a jugar y amenazándola con avisarle a su padre para que la

castigue si no cumplía con sus deberes; esto la llenaba de miedo y se ponía a llorar, hasta que

venía su hermana mayor Carmen para ayudarla.

Cuando murió su padre, su rendimiento empeoró y necesitó la ayuda de la profesora para

pasar de año.

3.4.2. Nivel Primario.

Luego de fallecer su padre, meliza fue llevada a Lima por su madre realizando sus estudios

primarios en una escuela de Ate-Vitarte, cercana al centro de trabajo de su madre.

Violencia Familiar: Tratamiento de la Violencia desde un enfoque Sistémico Comunicacional.

Villafranca Cifuentes, Víctor Luis

Derechos reservados conforme a Ley

Asistió al primer año a los 6 años de edad, en compañía de una prima, de su misma edad.

Recuerda que el cambio de ambiente le "chocó" porque todo era diferente "habían muchas

alumnas" y lo que más la sorprendió fue que las niñas eran "habladoras y preguntonas",

querían saber todo de ella , pero se sentía "corta y tímida" para contestarles.

Afirma que ese primer año es el que más recuerda porque fue difícil y "sufrió mucho", la

enseñanza era diferente y habían cosas que no sabía porque no se las enseñaron, siendo su

rendimiento académico bajo, por esta razón su madre se enojaba con ella y la comparaba con

su prima repitiéndole que "debería ser como ella, estudiosa, cumplida, inteligente" y no una

"floja", "burra", "ociosa", refiere que estas comparaciones y críticas la molestaban y al mismo

tiempo se sentía mal, llegando a tener aversión para ir a la escuela, pero la exigencia y el
enojo de su madre podían más y no se atrevía a faltar; recuerda que en más de una ocasión la

castigó "con el látigo" para que "aprenda" a estudiar.

Con la ayuda de su madre y de la profesora que se encargó de reforzar sus conocimientos

logró pasar de año.

Afirma que las cosas mejoraron en el segundo año porque empezó a relacionarse con las

otras niñas y llegó a tener una amiga con la que estudiaba, hacía las tareas y compartía

momentos de juego.

Su rendimiento académico progresó y logró pasar de año. En ésta época el traslado de sus

hermanos a Lima para estudiar y ayudar a su madre en el trabajo le brindaron a meliza un

ambiente más favorable, señala que este hecho lo recuerda porque se sintió feliz de tenerlos

nuevamente a su lado.

A partir de entonces meliza , contaba con el apoyo de sus hermanos que la ayudaban a

superar sus dificultades en los estudios, especialmente con los cursos que tenían números,

porque dice que "nunca fue buena" con las matemáticas.

Concluyó sus estudios primarios a la edad de 10 años.

3.4.3. Nivel Secundario.

Ingresó a secundaria a los 11 años de edad, realizando sus estudios en un colegio de mujeres

de Ate Vitarte.

Recuerda esta etapa de su vida como "grata" porque vivió "bonitas experiencias" que

compartía de manera especial con una amiga "íntima" con la que estudió toda la secundaria.

Durante el desarrollo de esta etapa su rendimiento académico fue regular. Los cursos que

más le agradaban estaban relacionados a letras, especialmente literatura e historia; y los que

le desagradaban eran matemáticas, física, química que sólo podía superarlos con la ayuda de

sus hermanos y la exigencia de su madre.

Refiere que cuando iba a terminar secundaria se encontraba indecisa acerca de lo que quería

estudiar, pero se inclinaba por las letras, porque " no quería saber nada con los números".

Terminó secundaria a la edad de 15 años, poco después cumplidos los 16 años meliza fue

enviada por su madre a la sierra para ayudar a cuidar a su abuela materna que se encontraba
delicada de salud.

3.4.4. Estudios Superiores.

Al retornar de la sierra meliza contaba con poco mas de 17 años, su madre preocupada por su

futuro logró matricularla en un instituto pedagógico de Lima, para que estudie Educación

Inicial, en el turno de tarde y pueda trabajar durante el día en el puesto de abarrotes de su

madre y con su hermana Clío vendiendo jugos de fruta.

Refiere que le agradó la idea de trabajar con niños pequeños y se esforzó durante el primer

año de estudios, siendo una alumna bastante regular, el segundo año fue más exigente pero

logró culminarlo, confiesa que pudo ser mejor porque descuidaba sus estudios cuando su

novio Germán iba al instituto para sacarla e irse a divertir, recuerda que en las oportunidades

que se negaba a ir él se ponía "muy insistente" y terminaba siempre por ceder.

Finalmente cuando se encontraba por culminar el tercer año de su carrera, abandonó los

estudios para huir y casarse con Germán.

3.5. Vida Laboral

Desde pequeña meliza estuvo en contacto con los quehaceres del hogar, porque su madre se

preocupaba en enseñarles a sus hijas esas tareas, para que "sepan atender a su esposo y sus

hijos" también estaba familiarizada con las tareas del campo; a los 5 años realizaba algunas

pequeñas tareas del hogar con su madre y sus hermanas, a acompañaba a su madre ,Cuando

se trasladó a lima(Vitarte) a los 6 años, su madre empezó a trabajar en el puesto de abarrotes

de propiedad de su hermano ubicado en el mercado de Vitarte y al salir de la escuela

permanecía en el puesto hasta las cinco de la tarde, colaborando en la vigilancia del puesto.

Dice que pronto aprendió los nombres de los productos y los precios.

A medida que crecía su madre le daba más responsabilidades en el negocio, le enseñaba a

pesar los productos, a ordenarlos, a despacharlos y cobrar a los clientes.

Durante las vacaciones meliza y sus hermanos se turnaban para ayudar a su madre en

atender a los clientes. Cuando cumplió 13 años su madre reunió un poco de capital y puso
un puesto de abarrotes en una feria cercana al mercado, ahí ella y su hermana Clío (15

años) y jorge (17 años) se encargaban de atender, a cambio recibían "su propina"; ella

invertía su dinero en ropa o útiles escolares, pues su madre le decía que ahorre para eso.

Trabajó en ese puesto, al lado de sus hermanos hasta que fue enviada a la sierra para

cuidar a su abuela enferma.

Cuando retornó de la sierra, al año y medio, meliza , continuó ayudando en atender

el negocio de abarrotes, combinando esta actividad con la venta de jugos de frutas

en el quiosco de su hermana Clío y por las tardes estudiaba en el Instituto.

Realizó estas actividades laborales hasta los 20 años en que decidió huir para

casarse con su novio Germán.

Durante su matrimonio incursionó en el negocio de zapatos, como ayudante de su

esposo, aprendiendo acerca de las calidades de cueros, suelas, diseños etc., y todo lo

concerniente a ese negocio, donde ha permanecido hasta la actualidad.

3.4. Vida Psicosexual .

Meliza refiere que a los 4 años , más o menos, se percató que los niños eran
diferentes a las niñas, observando su propio cuerpo y los de sus hermanos y

hermanas , cuando su madre los desnudaba para bañarlos o mudarlos de ropa;

recuerda que ella preguntaba a su madre el "por qué" de esas diferencias y siempre

recibía como respuesta "...porque es así..." cuando insistía su madre la evadía como

usualmente hacía frente a los temas sexuales, con frases como "... eso no se habla

cochina..." ó "... esas son cosas de grandes...", etc. mientras que su padre era

tajante, ordenaba callarse y dejar de hablar "porquerías" y los amenazaba con

"quemarles el hocico" .

A la edad de 4 o 5 años, llegó a saber que los bebés permanecían en la "barriga" de

la mamá porque se lo dijo su hermana mayor Carmen y porque veía preñadas a las

hembras de los animales que se criaban en su casa y después los veía parir sus crías.

Cuando meliza tenía 6 años, al trasladarse a Lima (Vitarte) se relacionó con niñas

"más despiertas" que hablaban de "enamorados" y de "chicos", refiere que a ella


no le interesaban "esas cosas". Su madre decía que esas niñas eran "unas

adelantosas, malcriadas" y que evitara juntarse con ellas.

A los 12 años meliza , llegó a tener una amiga con la que compartía "todo" en el

colegio y fuera de él, solía ir a jugar a su casa; a esta edad empezó a hablar de

"enamorados" y de chicos con ella pero lo mantenían en "secreto" por temor y

verguenza .

Poco antes de cumplir los 13 años, meliza tuvo su primera menstruación, lo

descubrió cuando fue al baño y vió que su prenda íntima estaba manchada de

sangre, dice que se asustó y se puso a llorar porque creyó que algo malo le estaba

sucediendo, pero luego logró calmarse al recordar que su profesora le había

explicado que eso les ocurría a las mujeres.

Cuando llegó a su casa se lo contó a su madre, ella la tranquilizó y le dijo que "ya era

una señorita" y cada mes le iba a pasar lo mismo luego le dio una toalla higiénica y le

enseñó a usarla (señala que al inicio sus ciclos fueron irregulares, pero que a partir

de los 15 años se hicieron regulares, hasta la fecha).

Desde entonces su madre puso énfasis para hablarle acerca de los "chicos", le decía

que una señorita debía ser "de su casa", para que los varones la respeten y que una

mujer "decente" debía llegar virgen al matrimonio y ser de un solo hombre.

meliza dice que a los 14 años, un primo mayor intentó violarla, sucedió cuando

estaba sola en su casa y el llegó trayendo un encargo de su tío, refiere que

sorpresivamente el la abrazó , empezó a besarla y meterle la mano en sus partes

íntimas, Rosalía, se asustó y pidió que la soltara, pero él insistía, entonces se puso a

gritar pidiendo auxilio y él la dejó. Afirma que después de eso se sentía confundida,

como si fuera "una cualquiera", ese sentimiento la acompañó varios días, hasta que

le contó a su hermana Clío que se enojó y fue a buscar al primo para amenazarlo con

avisarle a sus padres. Rosalía le pidió a su hermana no decirle nada a su madre

porque tenía temor a su reacción y lo que podría "pensar" de ella.


Sin embargo manifiesta que en ocasiones los recuerdos de lo sucedido con su

primo, la conducían a tener fantasías románticas que la excitaban sexualmente, pero

luego sentía que había hecho mal y se prometía no volver a pensar en "eso".

Meliza , afirma que cuando cumplió 15 años era una chica "desarrollada", y algunas

personas creían que era mayor. A esta edad tuvo su primer "enamorado" de su

edad; él la iba a buscar al colegio para platicar y le permitía que la acompañara hasta

cerca de su casa , porque no quería que su madre se enterara; estuvieron juntos

unos dos o tres meses y terminaron porque no sentía nada por él.

A los 16 años, estando en la sierra conoció a Germán (su actual esposo) de 23 años,

dice que no se sintió atraída físicamente por él, pero le agradó su trato atento;

pasado un tiempo se hicieron enamorados.

Con Germán tuvo su primera relación sexual, casi al año de enamorados recuerda

que fue a insistencia de él, la experiencia fue dolorosa para ella y no le gustó; por

otro lado dice que se sintió mal, al recordar todo lo que le había dicho su madre

acerca de la decencia, de los hombres y del matrimonio.

Posteriormente volvió a tener relaciones sexuales, también por insistencia de

Germán, refiere que en esa ocasión no tuvo las molestias de la primera vez, sin

embargo "interiormente" tenía remordimientos porque sentía que le estaba

"fallando" a su madre. Este sentimiento se repetía con más o menos intensidad

cuando tenían relaciones sexuales pero nunca se lo manifestó a él.

A la muerte de su abuela materna meliza , regresó a Lima (Vitarte) al lado de su

madre y poco después Germán fué aceptado como su pretendiente; la relación de la

pareja continuó, se veían cada quince días o cada mes y en ocasiones tenían

relaciones sexuales; al respecto Rosalía señala que en estos casos él siempre

tomaba la iniciativa y consideraba (como hasta hoy) que hacer "eso" no era propio

de una mujer decente. Por su parte Germán en ocasiones le hablaba de las mujeres
"cargosas" (con muchos deseos sexuales) diciendo que "esas" le ponían "cachos" a sus

maridos.

Después, durante el noviazgo la pareja se separó casi tres meses, en el transcurso de

ese tiempo meliza , conoció a Raúl y en la primera cita que le aceptó para salir él con

engaños la llevó en su auto a un lugar solitario e intentó violarla, pero se lo impidió

bajándose del vehículo. Refiere que después de esto se sentía avergonzada y

culpable por lo ocurrido, porque creía que de alguna forma había provocado esta

situación. Luego de lo sucedido no volvió a ver a Raúl ni él la buscó.

Al retornar Germán reiniciaron su relación, ocultándole lo de Raúl , afirma que ese

"secreto" le hacía sentir una mujer "infiel" que le había "fallado" a su novio.

La relación de la pareja continuó con el mismo patrón de comportamiento, hasta

que decidieron casarse.

3.5. Hábitos e Intereses.

Señala que siempre le agradó el orden y la limpieza en su hogar.

No refiere tener algún "hobby", pero dice que cuando era estudiante le gustaba leer

novelas románticas.

3.6. Religión

Se declara católica, asiste cuando tiene oportunidad a las misas dominicales.

3.7. Accidentes y Enfermedades.

 Reporta haber sufrido cuando niña enfermedades como: varicela y tos convulsiva.

 Presentó un cuadro de enuresis nocturna, esporádica hasta los 6 años ( la

enfermedad remitió sin tratamiento a esa edad).

 Fisura de la tercera costilla del lado izquierdo, a los 21 años por golpe

contundente. Recibió tratamiento médico por dos semanas.

4. Historia Familiar

4.1. Rama Paterna


El padre de meliza falleció a la edad de 42 años, arrollado por un vehículo cuando

ella tenía 6 años de edad. Los datos obtenidos acerca de él se basan en los

recuerdos de infancia de Rosalía y en los relatos que le hizo su madre.

Refiere que su padre provenía de una familia de campesinos agricultores poco

instruidos y de bajos recursos económicos. Fue el menor de varios hermanos y

contaba con estudios secundarios incompletos. Se dedicaba a la agricultura

actividad que combinaba con la cría de ganado vacuno en pequeña escala y a la

comercialización de los productos para mantener económicamente el hogar.

Meliza manifiesta que su padre creció en un hogar sumido en la pobreza y

el descuido paterno, porque su padre ( abuelo paterno de meliza ) bebía en

exceso a consecuencia de lo cual falleció por intoxicación alcohólica cuando el

padre de meliza era adolescente. En el hogar todos le temían porque no reparaba

en golpear a su esposa y a sus hijos si no acataban sus órdenes , el padre de

Rosalía se refería a el como "muy recto". La madre (abuela paterna de meliza ,

quien aún vive con 84 años) era sumisa con su esposo y se preocupaba por

mantener el hogar, ante el descuido del marido, ocupándose de las tareas

agrícolas en la chacra familiar y trabajando como peón en otras chacras además

de realizar los quehaceres del hogar y criar a los hijos, con los que era exigente,

pues debían trabajar con ella y estudiar, tampoco vacilaba en castigarlos

físicamente si cometían alguna falta. El padre de meliza solía repetirles que

"agradecía las palizas" que recibió de sus padres, porque sino habría crecido como

"el árbol torcido".

Meliza recuerda a su padre como una persona de "carácter fuerte", de pocas

palabras, trato áspero, lejano y poco afectivo con su esposa y sus hijos, al que no se

le podía contradecir porque se enojaba con facilidad, era drástico con los hijos

especialmente con los varones y con escasos momentos de buen humor.

También recuerda que su padre tenía "malas borracheras" ( bebía una o dos

veces por mes) porque se volvía ofensivo y violento con su esposa, situación que
atemorizaba a toda la familia, especialmente a los más pequeños como meliza .

El súbito fallecimiento de su padre ocurrió al ser arrollado por un vehículo, cuando

se dirigía a su hogar, después de haber bebido licor en una fiesta costumbrista de

un distrito aledaño.

4.2. Rama Materna

La madre de meliza proviene de una familia de campesinos medianamente

instruidos que se dedicaban a la agricultura y al comercio de granos, teniendo un

nivel socioeconómico medio. Era la segunda de cuatro hermanos, dos varones y dos

mujeres y estudió hasta el quinto año de secundaria.

Cuando estuvo casada se dedicó a los quehaceres del hogar, a la crianza de los

hijos y atender a su esposo, le ayuda en una tienda , para mantener el hogar.

La familia de la madre de meliza contaba con un padre de carácter cordial y alegre

y una madre tranquila y serena; donde ambos demostraban afecto por sus hijos y

se preocupaban por inculcarles el respeto, el trabajo y la responsabilidad,

encontrándose cohesionados en torno a la actividad económica que realizaban,

donde todos colaboraban.

Las peleas conyugales eran poco frecuentes y cuando sucedían rara vez llegaban

a las agresiones físicas . El padre, (abuelo materno de meliza ) falleció a los 72

años de edad y la madre (abuela materna de meliza ) a los 82 años.

Meliza describe a su madre como afectuosa, tolerante, preocupada por el

cumplimiento de sus obligaciones, la obediencia, el respeto y la decencia.

Acostumbraba acatar las decisiones de su esposo por ser el jefe del hogar y evitaba

los conflictos y las confrontaciones .

Al fallecer su esposo se volvió más exigente en esos aspectos con sus hijos,

preocupándose por encaminarlos bien.


4.3. Hermanos

meliza es la menor de siete hermanos, cuatro varones y tres mujeres;

siendo el mayor Pedro, siguiéndole en orden Carmen, Felipe, Carlos, Jorge,

Clio y meliza .

Recuerda que de niña se llevaba mejor con sus hermanas, que con sus

hermanos los que las marginaban de sus juegos de "hombres".

Con quién mejor se comprendía era con su hermana Carmen la mayor,

porque siempre trataba de ayudarla y protegerla por esta razón siente

mucho cariño por ella; con quien más problemas tenía era con su hermano

Carlos el tercero de todos, porque siempre la molestaba, con apodos y

con bromas que a veces los demás niños seguían, como esconderse y

dejarla sola en el campo , asustarla con el "cuco" que vivía en la oscuridad ,

etc. meliza cree que esa actitud de Carlos se debía a los celos que sentía

por ella, ya que su madre y su hermana Carmen la mimaban por ser la más

pequeña y Carlos era a quien más castigaban por ser travieso e inquieto.

La separación obligada que sufrió meliza de sus hermanos a los seis años ,

a raíz de la muerte de su padre y a la mala situación económica por la que

pasaban fue algo que la afectó, señala que se sentía sola y había

momentos en que los reclamaba y lloraba, extrañaba especialmente a su

hermana Carmen por eso esperaba ansiosa el día en que viajaba a la sierra

con su madre para visitarlos. Al cabo de casi dos años sus hermanos fueron

traídos a Lima por su madre; afirma que ese día se sintió "muy felíz"

porque ya estaban "juntos".

Por esta época Carlos el hermano que más problemas le dio cuando era

pequeña se convirtió en su "protector" y siempre estaba pendiente de ella

y con quien empezó a tener problemas era con su hermana Clío, peleaban
porque meliza era "curiosa" y le "agarraba sus cosas" ; su madre solía

reprenderla por esto.

Con el paso del tiempo, por diversas razones los hermanos mayores

fueron dejando el hogar materno, Pedro el mayor cumplía su servicio

militar en Huancayo, Carmen había logrado ingresar a la Universidad

Nacional del Centro y se quedó también en esa ciudad, en la casa de su

madrina quien la empezó a ayudar para que estudie.

A los 16 años meliza , volvió a separarse de sus hermanos, al ser enviada a

la sierra para cuidar a su abuela materna, quedando a cargo de su tía

Carmen (hermana de su madre) quien era estricta con ella; en esta

época con quien más compartía sus intimidades era con su prima Laura

que se convirtió en su confidente. Al regresar a Lima un año y medio

después aún permanecían en su casa sus hermanos Carlos, Jorge y Clío, el

resto estaban fuera del hogar por razones de trabajo. En esta ocasión con

quien más compartía era con su hermana Clío que simpatizó con su

enamorado Germán, quien había sido aceptado por la familia.

4.4. Dinámica Familiar.

Meliza refiere que su padre era el jefe de familia, el que mandaba y ordenaba

"todo", imponía la obediencia y administraba el castigo a los hijos y que debido

a su carácter violento y poco tolerante en ocasiones era brutal y siempre que

esto sucedía responsabilizaba a su esposa por ser una "mala madre" que no

sabía educar a sus hijos . La madre por su parte no intervenía en esos casos,

solo se limitaba a consolarlos y decirles que su padre tenía razón y lo hacía

"por el bien" de ellos. Meliza que presenciaba los castigos a sus hermanos

sentía temor que su padre la pudiera castigar . sin embargo confiesa que

nunca lo hizo por ser la más pequeña y la más mimada de su madre y su


hermana mayor Carmen.

Señala que su padre siempre era más duro en el trato con los varones, a

quienes enseñaba las labores del campo, los criticaba e insultaba si

demostraban debilidad, diciéndoles que los hombres "machos" siempre

"aguantaban" ; con sus hijas mujeres era más suave y prefería que su esposa se

hiciera cargo de ellas. Por su parte la madre se preocupaba en enseñar a todos

sus hijos el cumplimiento de sus obligaciones, la obediencia y el respeto a los

mayores y a los padres y ponía especial cuidado en enseñarles a sus hijas los

quehaceres del hogar, a ser ordenadas y hacendosas para que cuando se casen

sus esposos no las critiquen , "se aburran y las abandonen" . Ante las

desobediencias de los hijos la madre solía recurrir a las amenazas de avisarle a

su padre para que tome las medidas "correctivas".

La comunicación entre los padres era limitada debido al trato áspero y de

"pocas palabras" del padre , siendo difícil mantener el diálogo, esta dificultad

se extendía también a los hijos quienes se limitaban a obedecer órdenes, antes

que a dialogar. Meliza recuerda que su madre siempre se quejaba de no

poder hablar con ese "hombre terco" y que lo mejor para ella era "callarse la

boca", de esta manera evitaba opinar o consultarle cosas propias del hogar y de

los hijos, limitándose a esperar sus decisiones.

En ocasiones el carácter violento (irreflexivo) del padre se ponía en evidencia

cuando "perdía la paciencia", al respecto meliza recuerda un hecho que la

impresionó cuando tenía cinco años, sucedió un día en que su padre le encargó

a su hermano Carlos, de 11 años, que llevara la vaca a la pampa y la atara a la

estaca, antes de irse a la escuela, el niño cumplió el encargo y se fue a estudiar,

mientras tanto el animal había roto la soga que lo ataba y se metió al sembrío

vecino malográndolo; el agraviado fue a quejarse donde el padre en el


momento que el niño llegaba a la casa, entonces el padre sin mediar palabra

empezó a darle una golpiza reclamándole con insultos su "irresponsabilidad",

cuando el niño logró escapar le arrojó una piedra rompiéndole la cabeza ;

después de ello se la emprendió con su esposa acusándola de "mala madre" ,

"consentidora" y responsabilizándola de lo sucedido.

Otras escenas violentas también ocurrían cada cierto tiempo cuando su padre

llegaba bebido y "buscaba pleito" a su madre, a veces reclamándole "el dinero"

que le daba para los gastos del hogar, acusándola que seguramente se lo

había gastado con su "querido", la insultaba y en ocasiones la golpeaba;

cuando esto sucedía los más pequeños Jorge, Clío y Rosalía, se asustaban y

huían de la casa para ocultarse en la chacra, mientras que los mayores se

quedaban a proteger a la madre.

Meliza refiere que ellos "ya sabían" lo que iba a suceder cuando averiguaban

que su padre estaba emborrachándose , entonces los niños se ponían a vigilar

su llegada para correr y avisarle a su madre, ella por su parte trataba de evitar

el conflicto permaneciendo callada frente a las provocaciones de su esposo.

Recuerda que su madre a raíz de esto se ponía a llorar, pidiéndole "paciencia"

a Dios para soportar a su esposo, mostrándose "resignada" a su suerte.

También refiere que cuando su padre estaba de buen humor, solía llevar a su

esposa y algunos de sus hijos de compras a la ciudad y a veces iban a las fiestas

costumbristas a ver los bailes y a comer algo.

Al fallecer su padre, la situación económica del hogar se hizo difícil, debieron

vender algunas vacas para subsistir , fue entonces cuando su tío Alfredo,

hermano de su madre, radicado en Lima y dedicado al comercio de abarrotes

en un mercado de Vitarte le ofreció trabajo a su madre para hacerse cargo

de un puesto de abarrotes . Su madre aceptó y viajó con meliza , en Lima su


tío Alfredo les dio dos ambientes independientes de su casa para que vivieran.

Durante dos años meliza y su madre vivieron juntas antes que la familia

volviera a reunirse.

En ese tiempo su madre se volvió "exigente" con ella, especialmente en los

estudios, comparándola con su prima Janet, de su misma edad, a quien

consideraba como una niña "inteligente, estudiosa y cumplida" que siempre

sacaba "buenas notas" , mientras que Rosalía era calificada por su madre de

"floja, burra y descuidada" que siempre sacaba "malas notas", en ocasiones

su madre la castigaba con una correa, para que haga las tareas y estudie.

Meliza refiere que esa situación le hacía sentir "odio" por su prima y aversión

para ir a la escuela, pero gracias a la ayuda de su profesora pudo superar sus

problemas académicos y el trato de su madre mejoró.

Al reunirse nuevamente con sus hermanos mayores, Felipe, Carlos, Jorge y Clío

en Lima, meliza se sintió felíz ; sus hermanos estudiaban y apoyaban a su

madre en el trabajo, pero también las exigencias económicas se hicieron

mayores, por lo que su madre decidió poner un puesto de venta de

anticuchos y frituras en la puerta de su domicilio para trabajar por las noches,

entonces ordenaba que Felipe, el hijo mayor ,se hiciera cargo de controlar a

sus demás hermanos para que "se porten bien" y hagan las tareas. Rosalía dice

que su hermano era exigente especialmente con ella porque "flojeaba" ;

recuerda que a veces no podía con las tareas escolares, entonces se ponía a

llorar en silencio, hasta que venía uno de sus hermanos mayores para ayudarla.

Cuando estaban reunidos su madre solía hablarles acerca de estudiar "duro"

para que en el futuro sean personas de provecho y la "llenen de orgullo".

Meliza indica que en esa época el ambiente familiar era tranquilo, vivían en

armonía y todos colaboraban con su madre; sin embargo cuando sus hermanos
varones se hicieron jóvenes surgieron algunos conflictos con Felipe, que

entonces tenía 18 años y después con Carlos de 16 años, que empezaron a

llegar a la casa con signos de haber bebido licor, su madre se enojaba y los

resondraba duramente y ellos le prometían que no volverían a hacerlo, sin

embargo incumplían sus promesas; la madre entonces apelaba al llanto y al

ruego para que "cambien", sin embargo esto no bastaba y sus hijos volvían a

beber, hasta que tuvo que recurrir al castigo físico y amenazarlos con echarlos

de la casa, luego de esto hubo un corto período de calma; hasta que

intervino su tío, que los amenazó con botarlos a todos de su casa por culpa

de ellos; a partir de entonces Felipe y Carlos dejaron de beber.

Rosalía refiere que su madre era celosa con ella y su hermana Clío, se

preocupaba mucho por ellas; si se demoraban en la calle más de lo previsto les

hacía preguntas acerca de su tardanza, advirtiéndoles que deberían tener

mucho cuidado con tantos peligros que había en la calle.

En algunas ocasiones, su hermana Clío le pedía permiso a su madre para ir a

una fiesta, entonces ella averiguaba el lugar, quienes iban a ir y le ponía como

condición asistir con meliza, indicándoles la hora en que debían regresar, si

demoraban su madre se presentaba en la fiesta para recogerlas y les

reclamaba por su tardanza, otras veces enviaba a sus hermanos a recogerlas .

Meliza confiesa que nunca fue "fiestera" y las veces que iba era porque su

madre le ordenaba acompañar a su hermana y en la fiesta se preocupaba por

cumplir con lo dispuesto por ella , por ésta razón su hermana la calificaba de

"aguafiestas" y "aburrida"; refiere que a Clío si le gustaban mucho las fiestas y

por esta razón tenía "problemas" con su madre que se veía obligada a castigarla

prohibiéndole ir a las fiestas por algún tiempo.

Su madre siempre les inculcaba el buen comportamiento a todos sus hijos

especialmente a las mujeres para que sean "señoritas decentes" de su "casa" ;


se angustiaba porque veía muchas chicas jóvenes del barrio embarazadas o

"perdidas", o jóvenes del barrio borrachos, drogadictos y delincuentes.

También acostumbraba a hablarles de los hombres, advirtiéndoles que debían

tener cuidado para elegir su pareja, porque algunos hombres "se

aprovechaban" de las mujeres y después las abandonaban con su “problema”

(embarazo); por eso consideraba que las mujeres debían llegar "puras"

(vírgenes) al matrimonio; les aconsejaba que una vez casadas debían ser

"buenas esposas" para que sus maridos se sientan "contentos" y no las

abandonen por otra. Su hermana Clío cuestionaba abiertamente las ideas de su

madre, diciéndole que eran ideas "antiguas", pasadas de moda, su madre

reaccionaba haciéndola callar y replicando que por eso habían muchos niños

sin padre y muchas jóvenes perdidas.

Meliza manifiesta que siempre estuvo de acuerdo en todo lo que decía su

madre, pero le disgustaba que no confiara mucho en ellas, sin embargo evitaba

decírselo para no incomodarla, añade que ella sabía que su madre les deseaba

lo mejor y se sentía comprometida para no defraudarla "jamás".

Cuando Rosalía fue enviada a la sierra a los 15 años para cuidar a su abuela

materna que se hallaba enferma, quedó bajo la responsabilidad de su tía

Carmen, hermana de su madre, quien se mostró celosa y vigilante con ella para

"evitarse" problemas, por eso cuando se enteró de su relación con Germán,

inmediatamente se lo comunicó a su madre, quien se enojó con ella por su

falta de sinceridad y confianza, sin embargo posteriormente las explicaciones

de meliza y el hecho de confesarle a su madre que "estaba enamorada" de

Germán, lograron que su madre cambiara de actitud, permitiéndole seguir su

relación.

Al regresar a Lima, meliza tenía 17 años, Germán por su parte le prometió

hablar con su madre y sus hermanos mayores, para "formalizar" su relación.


Germán fue recibido con desconfianza por la madre de meliza , sin embargo
aceptó que

la frecuentara ; al mismo tiempo tomó la decisión para que meliza estudie una

profesión que la respaldara en el futuro. Poco después la matriculó en un

instituto pedagógico para que estudie Educación Inicial, carrera que a ella le

"agradaba".

Afirma que en esa época su madre se volvió "controladora", siempre estaba

pendiente de ella y constantemente le repetía que estudiara y recuerde todo el

"sacrificio" que estaba haciendo; reiterándole constantemente su confianza

en ella .Esta situación la llenaba de "remordimientos" porque sentía que no

era consecuente con lo que su madre le había enseñado, ni con la promesa de

"no defraudarla jamás", al "dejarse llevar" por las insistencias de Germán.

Por otro lado las relaciones que los miembros de la familia mantenían con

Germán eran variadas; su madre lo aceptó con reparos, lo que generó

inicialmente una relación tensa, con poca comunicación, pero con el transcurso

del tiempo se suavizó cuando Germán trató de ganarse su simpatía con

obsequios para la casa. Pedro el hermano mayor que entonces vivía y

trabajaba en Lima, siempre manifestó su desacuerdo con esa relación porque

sentía rechazo hacia Germán ; su hermana Carmen, ausente del hogar no

intervenía, mientras Felipe, Carlos y Jorge eran indiferentes con Germán, esta

actitud de sus hermanos molestaba a meliza y se quejaba con su madre que a

veces intercedía para que fueran amables con él .

Fué en este contexto familiar cuando meliza decidió abandonar sus estudios

y huir de la casa para casarse con Germán.

5. Historia de la Relación Conyugal Actual.

5.1. Primeros Encuentros


Meliza fue enviada a los 16 años a la sierra central, de la ciudad de

andahuaylas y distante a 15 Km. para cuidar a su abuela materna,

permaneciendo cerca de dos años en ese lugar.

Recuerda que su estadía en el pueblo le resultaba tediosa, porque no

había nada que hacer; solo esperaba los fines de semana las visitas de su

prima Laura de 18 años que estudiaba en Huancayo, con ella compartía

momentos de esparcimiento; solían pasear juntas y asistir a algunas

reuniones de familiares o amigos.

Después de unos meses de su llegada, por insistencia de Laura fue a una

fiesta en la ciudad de Huancayo donde conoció a Germán ,afirma que no

le atrajo físicamente porque era delgado y no muy bien parecido , pero le

agradó su trato cordial y amable. Durante la reunión el se mostró atento

con ella, bailaron varias veces, Germán le contó que trabajaba al lado de

su tío vendiendo zapatos y estudiaba en un instituto tecnológico, Rosalía

recuerda que le dijo que estaba de vacaciones y pronto se iría ; por su

parte su prima Laura, se dio cuenta del interés de Germán por ella, pero

Rosalía le dijo que no estaba para "esas cosas".

Después de la fiesta Germán se ofreció a acompañarla en el ómnibus de

regreso, pues el vivía en Jauja y pasarían por Apata y podría llevarla a su

casa; meliza refiere que aceptó el ofrecimiento "por compromiso".

Durante el viaje Germán se mostró conversador y ocurrente contándole

"cosas" que le hacían reir. Al llegar al pueblo la acompañó a su casa;

recuerda que su tía se molestó al verla llegar con él, lo recibió secamente

y lo despidió de la puerta y a ella le llamó la atención diciéndole que "una

chiquilla" como ella no debía estar caminando a "esas horas" con un

"viejo con cara de mañoso", le dijo que no aprobaba esas "cosas",

recordándole que era una señorita de su casa y piense en lo que diría su


madre si se llegara a enterar.

Una semana después, su prima Laura le trajo una invitación de Germán

para un cumpleaños en andahuaylas, meliza inicialmente se negó a ir por

temor al enojo de su madre , pero Laura insistió y terminó por ceder,

logrando obtener el permiso de su madre ocultándole que iban a una

fiesta .

Durante la velada Germán se mostró gentil y atento con ella, lo que le

agradaba sobremanera, al final de la fiesta Germán le confesó que estaba

"enamorado" de ella y le pidió la oportunidad de "conocerse más", meliza

refiere que "se dejó llevar" y lo aceptó; poco después se hicieron

"enamorados".

5.2. Etapa de Enamorados

Desde que meliza y Germán se hicieron "enamorados", trataban de

evitar que su tía Carmen se entere, contando para ello con la complicidad

de su prima Laura.

Con el transcurso de los meses la relación de ambos progresó; meliza

recuerda que Germán "era bueno", la halagaba, le decía que la quería y

que se iba a casar con ella; por su parte Rosalía dice que "empezó a

quererlo de verdad" y lo extrañaba cuando dejaban de verse debido al

trabajo de Germán (lo que sucedía uno o dos fines de semana por mes),

porque tenía que viajar con su tío para vender zapatos.

Rosalía recuerda que desde siempre Germán era "un poco celoso", si

algún amigo o conocido se le acercaba para conversar o saludarle, ponía

"mala cara", pero no decía nada y disimulaba hablando de otras cosas; a

veces ella le pedía una explicación y él le respondía evasivamente.


La relación de meliza y Germán permaneció oculta varios meses hasta que

finalmente su tía Carmen se enteró y habló con ella para que le diga si

"eso" era cierto, meliza le confesó la verdad, después su tía le dijo que le

avisaría a su madre de su "mal comportamiento", porque no quería

hacerse responsable por lo que le pudiera pasar. Su madre al saberlo se

comunicó con ella por teléfono; estaba enojada y le hizo recordar todo

aquello que le había hablado acerca de los hombres y del

comportamiento de una señorita , diciéndole que se sentía

decepcionada de ella por no haberle confiado "sus cosas". Meliza se puso

a llorar, le pidió perdón a su madre y le rogó que "la comprendiera". Su

madre se limitó a decirle que era mejor que dejara de pensar en

“tonterias” porque aún era una "chiquilla" que no debería ocuparse de

tener enamorados; luego le encargó a su tía Carmen para que le

prohibiera salir "así nomás" de la casa. Sin embargo la relación entre

Rosalía y Germán continuó; contando con la complicidad de su prima

Laura que traía y llevaba sus cartas de amor. Pasado un tiempo su madre

se mostró más comprensiva y permitió que Germán la fuera a ver,

advirtiéndole que confiaba en ella; esta afirmación de su madre la hacía

sentir mal, porque se había entregado a Germán en más de una

oportunidad.

Al volver a Lima Germán le prometió viajar para conocer a su familia, lo

cuál hizo siendo aceptado como su pretendiente.

5.3. Etapa de Noviazgo.

Meses después Germán en compañía de su padre viajó a Lima para

"formalizar" su relación, siendo aceptado como novio de meliza que ya

había cumplido 18 años.


Recuerda que Germán se quejó con ella por la desconfianza que le tenía

su madre "como si no fuera capaz de darle un futuro", esto se debió a la

insistencia de la madre de meliza para que terminara su profesión antes

de casarse, hecho que molestó a Germán.

La pareja se reunía cada dos semanas a veces cada mes, por el trabajo de

Germán, solían ir a pasear, alguna vez a bailar en compañía de su

hermana Clío y un amigo. En ocasiones tenían momentos de intimidad en

algún hostal.

En esta etapa la pareja sufrió una crisis que casi la separa

definitivamente; sucedió cuando Germán se ausentó sin dar

explicaciones, cerca de tres meses.

Al mes de su ausencia meliza intentó comunicarse con él a través de

su prima Laura , pero no pudo hacerlo; con el paso de los días meliza se

sintió deprimida e inquieta, en estas condiciones conoció a Raúl, cuando

una amiga se lo presentó en el instituto donde estudiaba. Se hicieron

buenos amigos y llegó a confiar en él; con el paso de las semanas, Raúl la

invitó para salir y meliza aceptó, ocurriendo los hechos narrados

anteriormente (ver vida psicosexual).

A los pocos días de lo sucedido Germán reapareció con algunos obsequios

para la casa y le explicó que su ausencia se debió al viaje que realizó con

un amigo al Apurímac llevando mercadería y se quedaron más de lo

previsto por las malas condiciones de la carretera debido a las lluvias y

huaicos; Rosalía aceptó sus explicaciones , pero en el fondo no le creyó

"nada". Afirma que después empezó a sentirse "mal" cuando estaba con

Germán porque tenía la sensación de haberlo "engañado" de alguna

forma con Raúl, unas semanas después se atrevió a contarle "la verdad a

medias" diciéndole que durante su ausencia salió con un amigo una vez,
"por compromiso"; Germán reaccionó encolerizado recriminándole su

"falta", diciéndole que ya no confiaba en ella y que lo mejor era terminar,

luego se fue muy enojado.

Rosalía recuerda que en ese momento no sabía que hacer, se increpaba a

sí misma por haber aceptado la cita con Raúl .La ausencia de Germán

duró un mes, durante el cual ella se sentió afligida y se culpaba de

haberlo "traicionado"; esta situación Rosalía la mantuvo oculta y no se

lo contó a nadie. Cuando volvió Germán le pidió disculpas y le dijo que

"no quería perderla", meliza lo aceptó nuevamente, dice que en ese

momento se sintió felíz .

Sin embargo Germán se volvió aún más suspicaz con ella, cada vez que se

reunían , solía preguntarle "todo" lo que había hecho durante los días que

no se habían visto . En ocasiones llegaba imprevistamente para "darle una

sorpresa", iba a buscarla al instituto para salir con ella, meliza recuerda

que cuando le decía a Germán que no era posible por tener que estudiar,

el se enojaba y se ponía insistente diciéndole que su negativa era porque

"ya no lo quería" y si eso no era cierto tenía que "demostrárselo"; a veces

le decía que seguramente tenía "otro" que le "había calentado la cabeza".

Meliza frente a la insistencia y enojo de Germán siempre terminaba

cediendo.

Recuerda que en una oportunidad Germán no la encontró en el instituto,

ni en su casa, cuando la halló le hizo una escena en la calle reclamándole

por su comportamiento, cuando Rosalía intentó explicarle los motivos

de su ausencia él no la dejó hacerlo y se fue diciendo que habían

terminado. Pasaron algunos días y Germán reapareció y buscó

reconciliarse, prometiéndole "no volver a ser celoso" y jurándole que la

"quería de verdad" ; meliza volvió a aceptarlo.


Refiere que Germán también era "criticón" con sus amigas a las que

calificaba de "jugadoras", "vaciloneras" o "malogradas" y le contaba

"cosas" acerca de ellas; meliza fingía no darle importancia a sus

comentarios, pero pensaba en lo sucedido con Raúl y se sentía culpable.

Pese a todo, meliza dice que cuando eran novios Germán era cariñoso,

siempre le decía que la quería y pensaba que sus celos se debían al gran

amor que sentía por ella .

La relación de ambos continuó en este marco de comportamiento, por

entonces Germán le contaba acerca de los planes que tenía de montar

una zapatería para administrarla entre los dos, pues contaba con un

capital que había logrado reunir ; le decía que debían aprovechar el

momento, porque era un buen negocio que aseguraría su futuro y la

presionaba para irse con él, finalmente meliza cedió, con la condición de

casarse, entonces secretamente iniciaron sus trámites para unirse en un

matrimonio masivo de un distrito de Lima.

5.4. Etapa de Matrimonio

Meliza huyó de su casa para casarse con Germán ; dejando una carta a su

madre explicándole las "razones" de su decisión, diciendo que lo hacía por

amor y que estaba "segura" que iba a ser feliz con él.

Su madre al enterarse sufrió una gran decepción por su comportamiento

y se quedó muy afligida por lo sucedido.

La pareja luego de casarse viajó a Huánuco donde permanecieron dos

semanas de luna de miel, Rosalía recuerda que fueron días divertidos y

Germán fue muy cariñoso con ella. Después viajaron a la ciudad de Jauja

instalándose en la casa del padre de Germán quien los recibió

preocupado por la decisión que tuvieron de huir y más aún porque meliza

había abandonado sus estudios . Poco después valiéndose de su prima


Laura, meliza le envió una carta a su madre, avisándole que se

encontraba en la ciudad de Jauja con Germán .

A los dos días recibió la visita de su madre y de su hermano Pedro, su

madre se encontraba "afectada" y en medio del llanto le hizo saber su

gran decepción por "haberle hecho eso" y por la falta de confianza que

tuvo con ella. Meliza se limitó a pedirle perdón y que la comprendiera

"como mujer". Finalmente su madre le dijo que ella había elegido su

destino y que "no quería que jamás fuera a quejarse donde ella si sufría

por algo" ; para Germán tuvo palabras duras tratándolo de irresponsable,

por su parte su hermano Pedro amenazó a Germán si algo malo le sucedía

a su hermana. Pese a todo Germán se comprometió a quererla y cuidarla

a la vez que les pidió perdón por lo que hicieron, su padre también

intercedió por ellos y les pidió comprensión para los dos jóvenes.

Durante tres meses, la pareja vivió en la casa paterna que era cómoda y

contaba con dos plantas; durante esos meses meliza ayudaba a

atender la casa y Germán se dedicaba a organizar el negocio que tenía

pensado, sin embargo no permitía que Rosalía interviniera en nada,

argumentando que él "tenía todo calculado" y "sabía como hacer".

Germán alquiló un local pequeño de dos pisos en una calle céntrica de la

ciudad, instaló la zapatería en la primera planta y ocuparon la segunda

planta como vivienda, contaba con dos ambientes y un baño

pequeño, refiere que para dos personas era cómodo.

Meliza recuerda que el primer año todo fué "normal", Germán se dedicó

por completo al negocio y ella a los quehaceres del hogar y a atender a

su esposo , en sus momentos libres colaboraba en la zapatería; sin

embargo, señala meliza , que desde el principio Germán interfería cuando


ella se ponía a atender a algún cliente varón (más aún si era joven), esto la

molestaba y en ocasiones le reclamaba por qué razón no la dejaba

atender tranquilamente a los clientes y el le respondía: ".. es que tú no

sabes..". Este comportamiento de Germán con Rosalía, se hizo extensivo

con el tiempo a todos los clientes varones o mujeres y ella se convirtió en

su ayudante que tenía que alcanzarle los zapatos, hacerle los

paquetes ,asear y ordenar la tienda.

Desde que se inició el matrimonio su esposo era quien administraba la

economía del hogar, cuando meliza le sugería hacer una inversión

inmediatamente él le replicaba diciéndole: "... tú no sabes ..", "...eso no es

así..." ó "... si no sabes no hables...", cuando le preguntaba por la

marcha de la zapatería él le respondía que no se preocupara, si ella

insistía él se irritaba y le contestaba que ella sólo se debía preocupar si

tenía para el diario y para sus gastos.

Al término del primer año de matrimonio su hermana Clío que se había

casado le comunicó a meliza que se iba a radicar a Cajamarca y se llevaría

a su madre, esta noticia la entristeció, por lo sucedido anteriormente y

porque se iba lejos y quizá "no volvería a verla nunca más".

Al poco tiempo su suegro y su cuñada Sonia, a quien le confiaba sus

problemas con Germán se fueron a radicar a Lima, dejando su casa a

cargo de Germán. Meliza recuerda que entonces tenía la sensación de ir

quedándose "sola" y sin apoyo; sus únicos parientes cercanos eran su tía

Carmen que vivía en Apata y su prima Laura que vivía en Huancayo a

quien Germán calificaba de "malograda" y "chismosa", por eso no

permitía que meliza fuera a visitarla y si Laura venía le ponía "mala cara",

por lo que se distanció de ellos; ese mismo comportamiento tenía con sus
amigas o conocidas, teniendo que abstenerse de compartir con ellas , por

temor al enojo de su esposo que también se incomodaba si Rosalía le

manifestaba el deseo de ir a visitar a su tía Carmen.

Durante el segundo año de matrimonio , la pareja empezó a tener

conflictos más serios, por ésta época la venta de zapatos bajó, esto ponía

de mal humor a Germán que empezó a emplear un trato áspero,

acompañado de lisuras para dirigirse a Rosalía; cuando ella le reclamaba

por expresarse así, Germán reaccionaba peor y le ordenaba de mala

forma a "callarse la boca", meliza evitaba discutir y se callaba sin dejar

de pensar que él estaba "presionado" por la mala situación y por las

deudas que se acumulaban y que por esas razones se encontraba

"nervioso"; Germán por su parte llegada la ocasión no dejaba de decirle a

Rosalía que "comprendiera" cómo se sentía con tantos problemas.

La relación empeoró cuando Germán para "relajarse" empezó a practicar

deporte; solía salir los días sábados para jugar un "partidito" de fulbito

con sus amigos y regresaba a la casa bebido, bajo los efectos del alcohol

Germán empezó a mostrarse prepotente y exigente con Rosalía, le

ordenaba altisonante que le sirviera la comida "al toque", acompañando

la orden con palabras soeces; cuando ella le replicaba que "esa no era la

forma" de pedir comida; él le contestaba enojado ordenándole que se

callara la boca , amenazándola con pegarle. Hubieron ocasiones en

que en ese estado arrojaba la comida al suelo, diciéndole que era "

comida para chanchos" la tomaba de los cabellos y la sacudía gritándole

que no estaba acostumbrado a comer "porquerías", añadiendo: "... no

sabes cocinar, pero para coquetear si te pintas (palabras soeces)..", le

preguntaba insistentemente por sus “queridos” refiriéndose a los clientes


de la zapatería o amigos y la amenazaba con golpearla si llegaba a

enterarse de “algo” . Con el tiempo estas escenas se hicieron comunes.

Ante ésta situación meliza "no sabía que hacer, ni a donde ir"; trataba de

hablar con él cuando le pasaba la borrachera y siempre le contestaba que

"no recordaba nada" porque estaba "mareado" le pedía disculpas pero

nunca mostraba arrepentimiento por lo que hacía.

Meliza afirma que debido a esto se preparaba para sufrir “su martirio"

cada vez que su esposo se iba a practicar deporte.

La vida social de la pareja también empezó a deteriorarse, el tener que

asistir a una reunión implicaba para Rosalía "sufrir disgustos", desde el

momento en que ella se alistaba porque Germán le hacía las

observaciones de siempre por el vestido, por el maquillaje, por el

perfume, etc.; ésto la irritaba en el fondo y le decía que mejor sería que

se fuera solo a la fiesta y él le replicaba preguntándole por qué tenía tanto

interés de quedarse sola, ante esta suspicacia Rosalía se veía "obligada" a

ir a la fiesta de la que no disfrutaba por el comportamiento de su esposo.

Los maltratos habituales continuaron y unas semanas después del

nacimiento del niño las relaciones sexuales se reiniciaron a exigencia de

Germán, con los añadidos de violencia verbal y física cuando él llegaba

tomado.

Meliza pensaba que con un hijo de por medio, debía soportar con mayor

razón el comportamiento de su esposo; él por su parte descuidó aún mas

el negocio y su trabajo, porque se dedicó a beber con mayor frecuencia,

agravándose la difícil situación económica del hogar y agudizándose los

conflictos existentes con las escenas violentas acostumbradas.

Meliza señala que hace poco más de un mes empezó a sentirse más

"nerviosa", se sobresaltaba cuando escuchaba a Germán entrar a la casa,


sentía un "vuelco" en el corazón y le daban palpitaciones, este cuadro se

mantuvo hasta el día en que sucedieron los hechos violentos en la vía

pública, que motivaron a meliza acudir a la comisaria en busca de ayuda .

5.5. Vida Psicosexual en el Matrimonio.

Desde que la pareja inició su vida sexual, Germán siempre tomaba la

iniciativa para tener relaciones sexuales.

Después de casados la vida sexual se hizo más intensa, en relación a la

etapa de noviazgo. Meliza afirma que entonces sus relaciones sexuales

eran "normales" y "satisfactorias" para ambos y se daban casi a diario,

esta etapa duró casi un año, pasado ese tiempo Rosalía empezó a

preocuparse porque no salía embarazada, sin embargo prefería guardar

silencio, porque pensaba que si se lo decía a Germán el podría sentirse

"incómodo" como varón y molestarse y “no quería” que eso pasara, por

su parte él parecía no darle importancia a esa situación y no comentaba

nada al respecto.

Conforme transcurría el tiempo de matrimonio las relaciones sexuales se

hicieron menos frecuentes, sucedían tres o cuatro veces por mes. Rosalía

atribuye que esto se debía a las preocupaciones que tenía Germán por la

marcha del negocio y porque bebía licor, produciéndose conflictos que los

distanciaban a ambos.

Por esta época (segundo año de matrimonio) meliza empezó a sentir

desasosiego por no quedar embarazada, tenía la seguridad que "algo

malo" le estaba sucediendo y que "no era una mujer normal", finalmente

le comunicó sus temores a Germán quien lo tomó "fríamente" y con

"indiferencia", diciéndole que "más adelante" la llevaría donde el médico

para que vea "que le estaba pasando", sin embargo este ofrecimiento
nunca lo cumplió.

El deterioro de la relación de la pareja se hizo más crítico por los maltratos

que recibía Rosalía, cuando Germán en estado de ebriedad la obligaba a

tener relaciones sexuales, refiere que entonces empezó a sentir rechazo

por él porque "llegaba borracho apestando a licor y sudor" lo que "era

muy desagradable" para ella que se veía obligada a soportarlo y porque

además en ese estado le manifestaba abiertamente sus celos y la

desvalorizaba como mujer calificándola como "machorra inútil", dice

que esas frases eran lo que más le herían, pero a Germán no le importaba

pese a que le decía lo mal que la hacían sentir.

Este rechazo también se extendió a las relaciones sexuales cuando no

estaba bebido.

Luego de quebrar la zapatería Germán se dedicó a beber con mayor

frecuencia y se tornaba exigente para tener relaciones sexuales con meliza

, sin considerar su estado de ánimo o sus deseos, no tenía reparos en

"manosearla", sin embargo el rechazo que meliza experimentaba por

Germán, hacía que tratara de evitarlas argumentando cansancio o dolor

de cabeza, pidiéndole dejarlo para después pero Germán se ponía.

El rechazo por Germán se fue constituyendo con el tiempo en

"repugnancia y asco" de tener relaciones sexuales con él, sin embargo al

ser “incapaz de rehusarse" buscaba formas de aislamiento que le

permitían "soportar" a Germán, por ejemplo dice que para dejar de sentir

rechazo y asco durante las relaciones sexuales, se imaginába que "era una

muñeca sin vida la que estaba en la cama" otras veces se imaginaba "que

estaba muy lejos, en otro lugar, haciendo otras cosas" afirma que cuando

hacía eso era como si estuviera en “blanco” y no sentía "nada".


Germán por su parte se dio cuenta que ella había cambiado y le decía

"....tú ya no me sirves como mujer, pareces una vaca...", a veces enojado

la botaba de la cama diciéndole que se largara, meliza manifiesta que en

esos casos no le replicaba, solo se limitaba a llorar y se iba a dormir a otra

habitación.

Frente a esta actitud de sumisión de meliza , Germán empezó a

comportarse con mayor violencia durante las relaciones sexuales, porque

utilizaba el maltrato físico para que Rosalía sienta que "él era el macho", le

jalaba de los cabellos o le torcía los brazos para que "..grite como una ...

(palabras soeces). Este tipo de comportamiento se instaló en la relación

de pareja de manera casi usual y solo se veía frenado si le antecedían

hechos muy violentos, entonces vivían una etapa de "calma" de varios

días y aún semanas, sin tener relaciones sexuales.

Cuando meliza salió embarazada continuaron teniendo relaciones

sexuales hasta casi los cinco meses de gestación. El embarazo y el parto

fueron "normales" y sin complicaciones, el bebé nació con un peso

adecuado y saludable, según refiere.

Poco más de un mes después de haber dado a luz, Germán le exigió a

Rosalía volver a tener relaciones sexuales, empleando siempre la violencia

física y verbal durante los actos sexuales.

Meliza añade que hace poco, durante las relaciones sexuales, empezó a

sentir dolor en la vagina al momento de ser penetrada.

5.6. Situación Actual de la Pareja.

En la actualidad la relación de la pareja se encuentra deteriorada por el

tiempo de instauración de la violencia intrafamiliar, que se fue

desarrollando paulatinamente creándo finalmente una situación


insostenible para ambos, tal como lo señala Rosalía al decir que "ya no

puede soportar más" los abusos y maltratos que constantemente recibe

de su esposo. Afirma que le tiene miedo por sus reacciones violentas y

desmedidas, especialmente cuando se encuentra en estado de ebriedad.

meliza señala que por estas razones nunca ha podido dialogar con él y ha

preferido mantenerse al margen “ignorando” sus insultos, tratando de

sobrellevarlo, aceptando las imposiciones y exigencias de su esposo , para

evitar los conflictos; esta actitud de sumisión ha conducido a Rosalía a

tener una gran inseguridad en sí misma y a depender en todo de Germán.

Los maltratos físicos y/o verbales se han constituido en el repertorio

cotidiano de la pareja, contribuyendo en afianzar el temor , inseguridad y

dependencia de ella.

Meliza califica a su esposo como un hombre " machista y dominante "

además de "muy celoso" porque desconfía de ella sin motivo. Esta

desconfianza de Germán también se manifiesta en prohibirle tener

amistades a las que tilda de mala manera, en controlar su arreglo

personal, sus salidas a la calle, etc.

Sentimentalmente la pareja atraviesa una crisis que viene de tiempo

atrás, donde Germán siempre ha considerado a meliza como "algo de su

propiedad", actitud que aunada a los celos y maltratos ha ido debilitándo

sistemáticamente los lazos afectivos da la pareja, lo confirma meliza al

decir que ha dejado de quererlo y ahora siente rechazo por él,

sentimientos que nunca se los expresó abiertamente a Germán, por

temor y por dependencia emocional.

En el aspecto sexual los conflictos han generado en meliza "asco" a ltener

relaciones sexuales, pese a ello acepta tenerlas por considerar que es una
obligación de esposa" y obviamente por temor, tornándose distante y

“fría” durante los actos sexuales , donde Germán utiliza la violencia para

"hacerle sentir su virilidad".

Meliza afirma hoy que su situación ha llegado a un grado intolerable y

que lo ocurrido en la vía pública (maltrato físico y verbal por parte de su

esposo) es algo que jamás creyó que le iba a suceder, se siente humillada

delante de los demás.

5.7. Actitud Frente al Problema.

Meliza desea que se le ayude a conseguir una "solución" a su problema,

cree que una separación sería una medida extrema que tomaría sólo si

fuera necesario, porque de por medio se encuentra su hijo de cuatro

meses de nacido y "sinceramente" no le gustaría que crezca sin su padre,

porque mañana más tarde su hijo le podría reclamar y "no sabría qué

decirle" .

Afirma que ella está decidida a seguir un tratamiento psicológico para

"cambiar su forma de ser" y darse la oportunidad de continuar su

matrimonio.

siempre le está diciendo “como debe hacer las cosas” y que se dedica a

"coquetear con los hombres"; y esas son las razones por las cuales él se

"amarga con ella" . Afirma haberse cansado con esta situación y que

ahora, por lo sucedido, lo único que desea es separarse de ella para

evitarse problemas.

(*) Se debe indicar que Germán acudió a consulta psicológica tras

haberse agotado las instancias usuales (legales y policiales) que autoriza

la Ley de Protección Frente a la Violencia Familiar, siendo conducido de

grado o fuerza por la Policía Nacional del Perú al andahuaylas.

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