CONTRATO DE APORTE 315 /12/2018
Suscrito entre el ICBF y la Asociación de padres de familias santa Rosa de lima
Atención a la primera Infancia
Hogares Comunitarios y Modalidad familiar
HOGARES COMUNITARIOS
PROTOCOLO ENFERMEDADES PREVALENTES
Y
INMUNOPREVENIBLES
OBJETIVOS
Incidir en la reducció n de la morbi/mortalidad por enfermedades
inmunoprevenibles en los niñ os y niñ as menores de cinco añ os.
Introducir aspectos de promoció n y prevenció n de la salud infantil en la rutina
de la atenció n de los servicios a los usuarios del programa de Desarrollo
Infantil de la Modalidad Familiar
ENFERMEDADES INMUNOPREVENIBLES:
INMUNOPREVENIBLES Son aquellas enfermedades que se pueden prevenir mediante
el uso de la vacuna como la Tosferina, La Pará lisis Flá cida Aguda – PFA, el Sarampió n,
la Rubeola, la Difteria, Tétanos, Parotiditis, Tuberculosis, Meningitis, Lepra entre
otras; de aquí la importancia de realizar de forma oportuna la vacunació n a los niñ os
en las edades establecidas. La transmisió n de estas enfermedades en una comunidad
no presenta un comportamiento ú nico, ya que es un proceso extremadamente
complejo, cada persona se debe atender de forma individual e integral, por tal motivo
la necesidad de acudir al médico cuando se sospecha de la presentació n de un caso. Es
comprobado como la utilizació n de la vacuna modifica la prevalencia y la incidencia a
nivel mundial de estas enfermedades, hasta lograr la erradicació n como sucedió con la
Viruela o la eliminació n.
Erradicación: Ausencia total de los casos e interrupció n de la transmisió n del agente
infecciosos a nivel mundial.
Eliminación: Ausencia de casos autó ctonos de infecció n en un amplio territorio
geográ fico.
Se pretende en la regió n de las Américas con el Sarampió n y la Rubeola. Es así como la
Vigilancia Epidemioló gica juega un papel importante en la prevenció n y presentació n
de estas enfermedades caracterizando de forma sistemá tica y continú a la informació n
generada de las Instituciones.
El programa de desarrollo infantil de la Modalidad Familiar tiene estipulado las
siguientes acciones para ayudar en el control y detecció n de las enfermedades
inmunoprevenibles en la infancia a fin de asegurar la salud y bienestar de los niñ os y
niñ as a través de la educació n continua a la comunidad en general y a las familias
usuarias promocionando los pasos a seguir para la detecció n e identificació n de casos
de enfermedades inmunoprevenibles en casa o en la comunidad.
La estrategia de MDIMF contempla cuatro aspectos fundamentales:
1- Educació n permanente en promoció n y prevenció n de la enfermedad para la
comunidad y específicamente para la població n usaría del programa de
Modalidad desarrollo infantil en medio Familiar.
2- Registro uno a uno detallado de la condició n de salud de los niñ os y niñ as ,
mujeres gestantes de la població n usaría del programa Modalidad Familiar
(segú n sea el caso)
3- Control primario de la enfermedad desde la comunidad en general y desde la
població n usaría del programa de la Modalidad Familiar segú n las necesidades
de las mujeres gestantes los padres de familia y de los niñ os y niñ as.
4- Seguimiento a la condició n de salud de los niñ os y las niñ as para detectar
recurrencia y nivel de atenció n en las entidades de salud.
PASOS PARA EL MANEJO DE LA ENFERMEDAD
TOS FERINA
La tos ferina es una infecció n de las vías respiratoria altas, causada por las bacterias
Bordetella pertusas o Bordetella parapertussis. Es una enfermedad grave que puede
causar discapacidad permanente en los bebés e incluso la muerte; es altamente
contagiosa, el hombre es el ú nico reservorio, se transmite por contacto directo
(persona a persona) a través de las gotas de secreciones de las mucosas respiratorias
de una persona infectada, el periodo de incubació n dura normalmente entre 6 y 10
días, con un rango de 4 a 21 días. Se caracteriza por una tos violenta e incontrolable
que puede dificultar la respiració n. Los síntomas iniciales son similares a los del
resfriado comú n, Los episodios graves de tos comienzan alrededor de 10 a 12 días
má s tarde. En los niñ os, la tos a menudo termina con un "estertor", sonido que se
produce cuando el paciente trata de tomar aire. Los episodios de tos pueden llevar al
vó mito o a una breve pérdida del conocimiento. Siempre se debe pensar en la
posibilidad de tos ferina cuando se presenta vó mito al toser. En los bebés, los
episodios de asfixia son comunes.
VACUNACION: La tos ferina se puede prevenir con la vacuna. El CDC recomienda la
primera inoculació n por 2 meses seguido por má s vacunas a los 4, 6 y 15 meses y de
nuevo a los 4 a 6 añ os. Desafortunadamente las vacunas no proveen inmunidad de por
vida. Los adultos que obtienen la tos ferina desarrollan regularmente un severo
resfriado. La enfermedad es mucho má s seria en infantes.
EN CASO DE APARICION ENFERMEDAD.
En caso de aparició n de la enfermedad se llevara el niñ o a centro de salud para su
atenció n, y se realizara su remisió n a secretaria salud, vigilancia en salud pú blica. Para
su tratamiento oportuno, adicionalmente si el niñ o asiste a la institució n se tendrá n
con tapabocas y se le tendrá los utensilios de comer aislado. En cuanto la alimentació n
si se presenta vomito se dará n en tomas y porciones pequeñ as.
SARAMPION
QUÉ ES:
El sarampió n es una enfermedad infecciosa, producida por un
virus, llamado Morbillivirus, que pertenece a la familia de los paramixovirus. Cuando
una persona "pasa" un ataque de sarampió n queda inmunizada para toda la vida; sin
embargo, es importante prevenir esta infecció n puesto que puede tener secuelas
graves.
CAUSAS:
Se trata de una enfermedad muy contagiosa, que se transmite a través del contacto
directo con una persona infectada, o bien por el aire, con las gotitas de Pflü gge (que
son las diminutas secreciones expulsadas al hablar, estornudar o toser, y que tienen
capacidad para transmitir determinadas infecciones). Generalmente, el sarampió n se
contrae durante la infancia, entre los 12 meses y los 4 añ os, aunque con el actual
calendario de vacunas es una enfermedad muy infrecuente.
SÍNTOMAS:
El síntoma má s característico del sarampió n son las manchas de Koplik, también
llamadas enantemas. Estas manchas consisten en puntitos blancos, rodeados de un
halo de inflamació n rojo en las mejillas. Las manchas aparecen a los cuatro o cinco
días desde que se inicia la enfermedad. Al principio, el sarampió n cursa con fiebre,
catarro, malestar general, fotofobia (sensibilidad a la luz), tos seca y conjuntivitis. Los
episodios de fiebre pueden alcanzar hasta los 40 grados de temperatura, pero poco a
poco van desapareciendo. Unos dos o tres días después de que aparezcan las manchas
de Koplik se produce el exantema del sarampió n.
El exantema se inicia con manchitas de color rojizo detrá s de las orejas, por el cuello y
en las mejillas. Estas manchitas pueden extenderse por el resto del cuerpo (tronco,
brazos y piernas) en unas 48 horas. Durante esta fase es probable que se produzca
una fiebre alta y, en algunos casos, también síntomas gastrointestinales, como
diarreas, vó mitos o dolor abdominal.
PREVENCIÓN:
La vacuna contra el sarampió n es una de las inmunizaciones que se aplican
sistemá ticamente en la infancia. La vacuna se administra habitualmente junto con la
de la parotiditis y la de la rubéola y se inyecta en el mú sculo del muslo o en la parte
superior del brazo.
TRATAMIENTOS:
En caso de que se produzca la infecció n, el tratamiento administrado por el médico
consiste en la administració n de antitérmicos para la fiebre y antitusígenos, para
afecciones del aparato respiratorio, como la tos. El enfermo tiene que guardar reposo.
El sarampió n es una enfermedad causada por un virus, por lo que el tratamiento
antibió tico só lo se requiere cuando aparecen complicaciones bacterianas.
La vacuna contra el sarampió n se administra a los 15 meses de edad, dentro de la
triple vírica, que inmuniza ademá s, frente al virus de la rubéola y de la
parotiditis (paperas). En caso de que el niñ o se haya vacunado con la triple vírica
antes de los 15 meses, debe recibir una nueva dosis a los 15 meses.
La revacunació n se realiza entre los 3 y los 6 añ os. En ocasiones, la vacuna puede
generar reacciones adversas, principalmente fiebre y, con menos frecuencia
sarpullidos. Estos efectos suelen desaparecer a los pocos días de la toma de la dosis.
Los niñ os con alergias anafilá cticas al huevo pueden requerir pruebas antes de
administrar la vacuna, aunque normalmente la triple vírica no está contraindicada en
estos casos.
Un niñ o con sarampió n siempre debe mantenerse en calor y có modo. Para reducir la
fiebre se puede administrar paracetamol o ibuprofeno. Si aparece una infecció n
bacteriana secundaria, se prescribe un antibió tico.
RUBEOLA
La rubéola, también conocida como sarampió n alemá n, es una infecció n en la cual se
presenta una erupció n en la piel.
La rubéola congénita se presenta cuando una mujer en embarazo con rubéola se la
transmite a su bebé que aú n está en el ú tero.
CAUSAS:
La rubéola es causada por un virus que se propaga a través del aire o por contacto
cercano.
Una persona con rubéola puede transmitirles la enfermedad a otros desde una
semana antes de la aparició n de la erupció n hasta 1 o 2 semanas después de que ésta
desaparece.
Debido a que la vacuna contra el sarampió n, las paperas y la rubéola (triple viral) se le
administra a la mayoría de los niñ os, la rubéola es mucho menos comú n ahora. Casi
cualquier persona que reciba la vacuna tiene inmunidad contra la rubéola.
Los niñ os y los adultos que nunca fueron vacunados contra la rubéola aú n pueden
contraer esta infecció n.
SÍNTOMAS:
Los niñ os por lo general presentan pocos síntomas, mientras que los adultos pueden
experimentar fiebre, dolor de cabeza, indisposició n general (malestar) y secreció n
nasal antes de la aparició n de la erupció n cutá nea. Ellos pueden no notar los síntomas.
Otros síntomas pueden abarcar:
Hematomas (raro)
Inflamació n de los ojos (ojos inyectados de sangre)
Dolor muscular o articular
TRATAMIENTO:
No existe tratamiento para esta enfermedad, Los pacientes pueden tomar paracetamol
para reducir la fiebre.
Se pueden tratar los defectos que se presentan con la rubéola congénita.
CUÁNDO IR AL MÉDICO:
Es una mujer en edad de procrear y no está segura de haber sido vacunada contra
la rubéola.
Usted o su hijo desarrollan un dolor de cabeza fuerte, rigidez cervical, dolor de
oído o perturbaciones visuales durante o después de un caso de rubéola.
Usted o su hijo necesitan recibir la vacuna triple viral.
PREVENCIÓN:
Hay una vacuna segura y efectiva para prevenir la rubéola. La vacuna contra la
rubéola se recomienda para todos los niñ os y rutinariamente se administra entre los
12 y 15 meses de edad, pero a veces se aplica antes durante las epidemias. Una
segunda dosis (refuerzo) se le aplica normalmente a los niñ os entre los 4 y 6 añ os. La
triple viral es una vacuna combinada que protege contra el sarampió n, las paperas y la
rubéola.
A las mujeres en edad de procrear se les puede hacer un examen de sangre para ver si
tienen inmunidad contra la rubéola. Si no está n inmunes, las mujeres deben evitar
quedar en embarazo durante 28 días después de recibir la vacuna.
DIFTERIA
QUÉ ES:
La difteria es una enfermedad causada por una toxina producida por la bacteria
Corynebacterium diphtheriae. Se propaga fá cilmente a través de los estornudos y la
tos. El uso generalizado de la vacuna contra la difteria permitió que no se detecten
casos de esta enfermedad en la Argentina desde el añ o 2006.
SÍNTOMAS:
La difteria puede causar fiebre y dolor de garganta. Evoluciona con compromiso del
estado general y una gruesa membrana gris cubre el interior de la garganta. Si no se
trata oportunamente la enfermedad puede causar dificultades para tragar o
problemas graves como pará lisis, insuficiencia cardíaca e infecció n generalizada.
PREVENCION
La herramienta bá sica para la prevenció n de esta enfermedad es la vacunació n que se
otorga en cada etapa de la vida. También el sistema de salud debe estar atento ante la
posible aparició n de casos para limitar su diseminació n en los no vacunados.
TÉTANO
Es una infecció n del sistema nervioso con un tipo de bacteria que es potencialmente
mortal llamada Clostridium tetani (C. tetani).
CAUSAS:
Las esporas de la bacteria Clostridium tetani se encuentran en el suelo, en las heces y
los dientes de animales. En su forma de espora, la C. tetani puede permanecer inactiva
en el suelo, pero puede seguir siendo infecciosa por má s de 40 añ os.
Usted puede contraer la infecció n por tétanos cuando las esporas penetran en el
organismo a través de una lesió n o una herida. Las esporas liberan bacterias que se
diseminan en el cuerpo y producen un tó xico llamado tetanospasmina (también
conocido como toxina tetá nica). Este tó xico bloquea las señ ales nerviosas de la
médula espinal a los mú sculos, causando espasmos musculares intensos. Los
espasmos pueden ser tan fuertes que desgarran los mú sculos o causan fracturas de la
columna.
El tiempo entre la infecció n y el primer signo de síntomas es aproximadamente de 7 a
21 días. La mayoría de los casos de tétanos ocurre en aquellas personas que no han
sido vacunadas de manera apropiada contra la enfermedad.
SÍNTOMAS:
Con frecuencia, el tétanos comienza con espasmos leves en los mú sculos de la
mandíbula (trismo). Los espasmos también pueden afectar el tó rax, el cuello, la
espalda y los mú sculos abdominales. Los espasmos musculares de la espalda a
menudo causan arqueamiento, llamado opistó tonos.
Algunas veces, los espasmos afectan mú sculos que ayudan con la respiració n, lo cual
puede llevar a problemas respiratorios.
La acció n muscular prolongada causa contracciones sú bitas, fuertes y dolorosas de
grupos musculares, lo cual se denomina tetania. Estos episodios pueden provocar
fracturas y desgarros musculares.
Otros síntomas abarcan:
Babeo
Sudoració n excesiva
Fiebre
Espasmos de la mano o del pie
Irritabilidad
Dificultad para deglutir
Micció n o defecació n incontrolables
TRATAMIENTO:
El tratamiento puede abarcar:
Antibió ticos
Reposo en cama en un ambiente calmado (luz tenue, poco ruido y temperatura
estable)
Medicamentos para neutralizar el tó xico (inmunoglobulina antitetá nica)
Relajantes musculares, como el diazepam
Sedantes
Cirugía para limpiar la herida y eliminar la fuente del tó xico (desbridamiento)
Puede ser necesario utilizar soporte respiratorio con oxígeno, un tubo de
respiració n y un respirador.
Posibles complicaciones
Obstrucción de las vías respiratorias
Paro respiratorio
Insuficiencia cardíaca
Neumonía
Fracturas
Dañ o cerebral debido a la falta de oxígeno durante los espasmos
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si tiene una herida abierta, particularmente si:
Se causó la lesió n al aire libre.
La herida ha entrado en contacto con el suelo.
No ha recibido refuerzo (vacuna) contra el tétanos en los ú ltimos cinco añ os o
no está seguro acerca del estado de sus vacunas.
Solicite igualmente una cita con el médico si nunca ha sido vacunado contra el
tétanos como adulto o como niñ o. Igualmente llame si sus hijos no han sido
vacunados o si no se está seguro de su estado de la vacuna antitetá nica.
PREVENCIÓN:
VACUNACIÓN
El tétanos es completamente prevenible por medio de una vacuna, la cual por lo
regular protege contra esta infecció n durante 10 añ os.
Los adolescentes mayores y los adultos que hayan sufrido lesiones, especialmente de
tipo punzante, deben recibir vacuna de refuerzo contra el tétanos si ya han pasado
má s de 10 añ os desde el ú ltimo refuerzo.
Si usted ha sufrido una lesió n al aire libre o de cualquiera otra forma que haga
probable el contacto con el suelo, consulte con el médico acerca de su riesgo de
contraer una infecció n por tétanos. Las lesiones y las heridas deben limpiarse muy
bien de inmediato. Si el tejido de la herida presenta necrosis, el médico tendrá que
extraerlo.
Usted tal vez ha oído que uno puede contraer el tétanos si resulta herido por un clavo
oxidado. Esto es cierto só lo si el clavo está sucio y contiene la bacteria del tétanos. Es
la suciedad en la uñ a, no el ó xido, la que conlleva el riesgo de tétanos.
PAPERAS O PAROTIDITIS
QUÉ ES:
Es una enfermedad de origen viral. Se transmite de persona a persona a través de las
secreciones que elimina una persona enferma al hablar, toser o estornudar o bien por
contacto directo con cualquier objeto contaminado con estas mismas secreciones.
El período de incubació n se puede extender de 12-25 días.
SÍNTOMAS:
Los principales síntomas son:
Hinchazó n facial: es el síntoma má s notable. Provocado por la hinchazó n de las
glá ndulas salivales. É sta puede ser muy dolorosa y a veces es el ú nico síntoma.
Fiebre
Dolor de cabeza
Dolor en los mú sculos
Cansancio
Falta de apetito
En casos graves, las paperas pueden afectar otros ó rganos como el sistema nervioso
central, el pá ncreas, los testículos y ovarios. Estos casos se pueden manifestar con
alguno de los siguientes síntomas: somnolencia, dolor de cabeza intenso, dolor
abdominal, vó mitos, dolor en testículos y escroto. Estos son síntomas de afecció n
grave por lo que frente a su presencia debe consultar en un centro de salud
A QUIÉNES AFECTA
Afecta principalmente a niñ os entre los 2 y 12 añ os que no han sido vacunados contra
la enfermedad. Sin embargo, la infecció n puede ocurrir a cualquier edad. En los
adultos puede ser má s seria y traer otras complicaciones.
PREVENIRSE:
Con vacunación. La vacuna antiparotídica se encuentra incluida en la vacuna Triple
Viral (SRP: sarampió n, paperas y rubéola).
TRATAMIENTO:
Una vez contagiado, no hay un tratamiento específico. Es importante acudir al médico
inmediatamente si se cree estar en presencia de la enfermedad.
El tratamiento suele ser paliativo para calmar los síntomas con medidas como:
- Beber abundante cantidad de líquido para mantenerse hidratado.
- Consumir alimentos blandos que no requieran mucha masticació n.
- Evitar los alimentos á cidos o los alimentos que hagan que la boca segregue saliva,
como los cítricos.
TUBERCULOSIS
La tuberculosis es causada por Mycobacterium tuberculosis, una bacteria que casi
siempre afecta a los pulmones. La afecció n es curable y se puede prevenir.
La infecció n se transmite de persona a persona a través del aire. Cuando un
enfermo de tuberculosis pulmonar tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos
tuberculosos al aire. Basta con que una persona inhale unos pocos bacilos para
quedar infectada.
Se calcula que una tercera parte de la població n mundial tiene tuberculosis latente;
es decir, está n infectadas por el bacilo pero aú n no han enfermado ni pueden
transmitir la infecció n.
Las personas infectadas con el bacilo tuberculoso tienen un riesgo a lo largo de la
vida de enfermar de tuberculosis de un 10%. Sin embargo, este riesgo es mucho
mayor para las personas cuyo sistema inmunitario está dañ ado, como ocurre en
casos de infecció n por el VIH, desnutrició n o diabetes, o en quienes consumen
tabaco.
SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO
Los síntomas comunes de la tuberculosis pulmonar activa son tos productiva (a
veces con sangre en el esputo), dolores torá cicos, debilidad, pérdida de peso, fiebre
y sudores nocturnos.
Son muchos los países que siguen dependiendo de la baciloscopia del esputo para
diagnosticar la tuberculosis.
En los niñ os es particularmente difícil diagnosticar esta enfermedad.
TRATAMIENTO
La tuberculosis es una enfermedad que se puede tratar y curar. La forma activa que
es sensible a los antibió ticos se trata con una combinació n está ndar de cuatro de
estos medicamentos administrada durante seis meses junto con informació n,
supervisió n y apoyo del paciente por un agente sanitario o un voluntario
capacitado. Si no se proporcionan supervisió n y apoyo, el cumplimiento
terapéutico puede ser difícil y, como consecuencia, la infecció n puede propagarse.
La gran mayoría de los enfermos pueden curarse a condició n de que los
medicamentos se tomen correctamente.
MENINGITIS
Es una infecció n bacteriana de las membranas que cubren el cerebro y la médula
espinal (meninges).
CAUSAS:
Las causas má s comunes de meningitis son las infecciones virales que generalmente
mejoran sin tratamiento. Sin embargo, las infecciones meningíticas bacterianas son
extremadamente graves y pueden producir la muerte o dañ o cerebral incluso con
tratamiento.
La meningitis también puede ser causada por:
Irritació n química
Alergias a medicamentos
Hongos
Pará sitos
Tumores
La mayoría de las meningitis virales se debe a enterovirus, que son virus que
también pueden causar enfermedad intestinal.
Muchos otros tipos de virus pueden causar meningitis:
La meningitis viral puede ser causada por el virus del herpes, el mismo virus
que puede causar el herpes labial y el herpes genital. Sin embargo, las personas
con herpes labial o genital no está n en mayor riesgo de desarrollar meningitis
herpética.
Los virus que pueden causar paperas y VIH pueden provocar meningitis
aséptica.
SÍNTOMAS:
La meningitis viral ocurre con má s frecuencia que la meningitis bacteriana y es má s
leve. Por lo general, se presenta a finales del verano y principios del otoñ o. Afecta con
mayor frecuencia a los niñ os y a los adultos menores de 30 añ os.
La meningitis bacteriana es una emergencia y se necesitará tratamiento inmediato en
un hospital. Los síntomas por lo general aparecen rá pidamente y pueden abarcar:
Fiebre y escalofríos
Cambios en el estado mental
Ná useas y vó mitos
Sensibilidad a la luz (fotofobia)
Dolor de cabeza intenso
Cuello rígido (meningismo)
Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad:
Agitació n
Fontanelas abultadas en los bebés
Disminució n del estado de conciencia
Alimentació n deficiente o irritabilidad en niñ os
Respiració n rá pida
Postura inusual con la cabeza y el cuello arqueados hacia atrá s (opistó tonos)
La meningitis es una causa importante de fiebre en niñ os y recién nacidos.
Usted no puede determinar si tienen meningitis bacteriana o viral por la forma como
se sienten; es el médico quien debe hacer esto. Busque atenció n médica rá pida si tiene
síntomas de meningitis.
DIAGNOSTICO:
El médico o el personal de enfermería lo examinará n. Esto puede mostrar:
Frecuencia cardíaca rá pida
Fiebre
Cambios en el estado mental
Rigidez en el cuello
Si el médico piensa que usted tiene meningitis, se debe realizar una punció n
lumbar ("punció n raquídea") para extraer una muestra del líquido
cefalorraquídeo (conocido como LCR) para su aná lisis.
Los exá menes que se pueden hacer abarcan:
Hemocultivo
Radiografía de tó rax
Tomografía computarizada de la cabeza
TRATAMIENTO:
Se usan antibió ticos para tratar la meningitis bacteriana; el tipo específico depende de
la bacteria causante de la infecció n. Los antibió ticos no sirven para tratar la meningitis
viral.
Los antivirales se les pueden administrar a las personas con meningitis herpética.
Posibles complicaciones
Dañ o cerebral
Acumulació n de líquido entre el crá neo y el cerebro (derrame subdural)
Hipoacusia
Hidrocefalia
Convulsiones
Cuándo contactar a un profesional médico
Consiga ayuda médica urgente de inmediato si piensa que usted o su hijo presentan
síntomas de meningitis. El tratamiento oportuno es clave para un buen pronó stico.
PREVENCIÓN:
Ciertas vacunas pueden ayudar a prevenir algunos tipos de meningitis:
La vacuna contra el Haemophilus (vacuna HiB) en los niñ os ayudará a prevenir un
tipo de meningitis bacteriana.
La vacuna antineumocó cica conjugada es ahora una vacuna de rutina en la infancia
y es muy eficaz para prevenir la meningitis neumocó cica.
Los miembros del hogar y otros en estrecho contacto con personas que tengan
meningitis meningocó cica deben recibir antibió ticos preventivos para evitar
infectarse.
VARICELA
Es una infecció n viral por la cual la persona presenta ampollas extremadamente
pruriginosas en todo el cuerpo. La varicela solía ser una de las enfermedades clá sicas
de la niñ ez. Sin embargo, desde la llegada de la vacuna contra dicha enfermedad, ésta
se ha vuelto mucho menos comú n.
CAUSAS:
El virus que causa la varicela es el varicela zoster, un miembro de la familia del
herpesvirus, que causa también el herpes zó ster (culebrilla) en los adultos.
La varicela se puede contagiar muy fá cilmente a otras personas. Usted puede
contraerla tocando los líquidos de una ampolla de varicela o si alguien con varicela
tose o estornuda cerca de usted. Aun aquéllos con una enfermedad leve pueden ser
contagiosos.
Una persona se vuelve contagiosa 1 o 2 días antes de que aparezcan las ampollas y
continú a siendo contagiosa hasta que todas las ampollas hayan formado costra.
La mayoría de los casos de varicela ocurre en los niñ os menores de 10 añ os. La
enfermedad es generalmente leve, aunque algunas veces ocurren complicaciones
serias. Los adultos y niñ os mayores generalmente se enferman má s que los niñ os
pequeñ os.
No es muy probable que los niñ os cuyas madres hayan tenido varicela o hayan
recibido la vacuna contra esta enfermedad la contraigan antes de cumplir un añ o de
edad. Si la contraen, a menudo tienen casos leves, lo cual se debe a que los anticuerpos
de la sangre de sus madres ayudan a protegerlos. Los niñ os de menos de un añ o cuyas
madres no han tenido varicela o no han recibido la vacuna pueden contraer una
varicela grave.
SÍNTOMAS:
La mayoría de los niñ os con varicela presentan los siguientes síntomas antes de que
aparezca el sarpullido:
Fiebre
Dolor de cabeza
Dolor de estó mago
El sarpullido de la varicela ocurre entre 10 y 21 días después de haber tenido contacto
con alguien que tenía la enfermedad. El niñ o promedio presenta de 250 a 500
ampollas pequeñ as, llenas de líquido y pruriginosas, sobre manchas rojas en la piel.
Las ampollas frecuentemente se observan primero en la cara, la parte media del
cuerpo o el cuero cabelludo.
Después de uno o dos días, las ampollas se tornan grises y forman costras.
Mientras tanto, nuevas ampollas brotan en grupos; a menudo aparecen en la boca,
la vagina y en los pá rpados.
Los niñ os con problemas cutá neos, como eccema, pueden presentar miles de
ampollas.
La mayoría de las ampollas de varicela no dejará n cicatrices a menos que resulten
infectadas con bacterias a causa del rascado.
Algunos niñ os que hayan recibido la vacuna aun desarrollará n casos leves de varicela.
Ellos por lo regular se recuperan mucho má s rá pido y presentan só lo unas pocas
ampollas de varicela (menos de 30). Estos casos a menudo son má s difíciles de
diagnosticar; sin embargo, estos niñ os pueden igualmente transmitir la varicela a
otros.
DIAGNOSTICO:
El médico puede a menudo diagnosticar la varicela observando la erupció n y haciendo
preguntas acerca de la historia clínica de la persona. Pequeñ as ampollas en el cuero
cabelludo por lo regular confirman el diagnó stico.
Los exá menes de laboratorio pueden ayudar a confirmar el diagnó stico, en caso de ser
necesario.
TRATAMIENTO:
El tratamiento consiste en mantener al paciente lo má s có modo posible. A
continuació n se presentan sugerencias para ensayar:
Evite rascar o sobar las á reas de picazó n. Mantenga las uñ as cortas para evitar
dañ os en la piel al rascarse.
Use ropa de cama fresca, suave y suelta. Evite usar ropa á spera,
particularmente de lana, sobre una zona con picazó n.
Tome bañ os de agua tibia con poco jabó n y enjuague completamente. Pruebe
con bañ os de avena o almidó n de maíz para suavizar la piel.
Aplique un humectante y calmante después de bañ arse para suavizar y
refrescar la piel.
Evite la exposició n prolongada a la humedad y calor excesivos.
Pruebe con antihistamínicos de venta libre como difenhidramina (Benadryl),
pero sea consciente de los posibles efectos secundarios como la somnolencia.
Pruebe con crema de hidrocortisona en á reas de picazó n.
Los medicamentos que combaten el virus de la varicela está n disponibles, pero
no se le administran a todo mundo. Para que actú e bien, el medicamento
generalmente se debe iniciar dentro de las primeras 24 horas de la erupció n.
Los antivirales generalmente no se prescriben para los niñ os por lo demá s
saludables que no tengan síntomas graves. Los adultos y los adolescentes que
estén en riesgo de síntomas má s graves se pueden beneficiar del antiviral si se
administra temprano.
Los medicamentos antivirales pueden ser muy importantes en aquellas
personas que tienen afecciones cutá neas (como eccema o una quemadura de
sol reciente), afecciones pulmonares (como el asma) o que han tomado
esteroides recientemente.
Algunos médicos también suministran medicamentos antivirales a personas de
la misma casa que también contraen varicela, debido a que por lo regular
presentará n síntomas má s graves.
NO le suministre á cido acetilsalicílico (aspirin) ni ibuprofeno a alguien que pueda
tener varicela. El uso del á cido acetilsalicílico ha estado asociado con una afecció n
grave llamada síndrome de Reye. El ibuprofeno ha estado asociado con infecciones
secundarias má s graves. El paracetamol (Tylenol) se puede utilizar.
Un niñ o con varicela no debe volver a la escuela ni jugar con otros niñ os hasta que
todas las ampollas de varicela hayan formado costra o se hayan secado. Los adultos
deben seguir esta misma regla al considerar cuá ndo volver al trabajo o estar con otras
personas.
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si piensa que su hijo tiene varicela o si el niñ o es mayor de 12
meses de edad y no ha sido vacunado contra esta enfermedad.
PREVENCIÓN:
Debido a que la varicela es de transmisió n aérea y muy contagiosa incluso antes de
que aparezca la erupció n, es difícil de evitar.
Una vacuna para prevenir la varicela es parte de un esquema de vacunació n de rutina
de un niñ o. Para obtener informació n, ver: vacuna contra la varicela.
La vacuna generalmente previene la varicela por completo o hace que la enfermedad
sea muy leve.
Consulte con el médico si piensa que su hijo podría estar en alto riesgo de
complicaciones y que podría haber estado expuesto a la enfermedad. Puede ser
importante tomar medidas preventivas inmediatas. Aplicar la vacuna poco después de
la exposició n aú n puede reducir la gravedad de la enfermedad.
HEPATITIS A
Es la inflamació n (irritació n e hinchazó n) del hígado por el virus de la hepatitis A.
CAUSAS:
El virus de la hepatitis A se encuentra sobre todo en las heces y la sangre de una
persona infectada. El virus está presente aproximadamente de 15 a 45 días antes de
que ocurran los síntomas y durante la primera semana de la enfermedad.
Usted puede contraer la hepatitis A si:
Come o bebe alimentos o agua que han sido contaminados por heces (materia
fecal) que contienen el virus de la hepatitis A. Las frutas, las verduras, los
mariscos, el hielo y el agua son fuentes comunes del virus de la enfermedad.
Entra en contacto con las heces o la sangre de una persona que en el momento
tiene la enfermedad.
Una persona con hepatitis A le pasa el virus a un objeto o alimento debido al
lavado deficiente de las manos después de usar el bañ o.
Participa en prá cticas sexuales que implican contacto oral y anal.
No todas las personas tienen síntomas con la infecció n por hepatitis A. Por lo
tanto, que muchas má s personas está n infectadas de las que se reportan o
diagnostican.
Los factores de riesgo son, entre otros:
Viajes internacionales, especialmente a Asia, Sur o Centroamérica
Consumo de drogas intravenosas
Vivir en internados o centros de rehabilitació n
Trabajar en las industrias de atenció n médica, alimentos o manejo de aguas
residuales
Otras infecciones comunes por el virus de la hepatitis son la hepatitis B y la hepatitis
C, pero la hepatitis A es la menos grave y la má s leve de estas enfermedades.
SÍNTOMAS
Los síntomas por lo general aparecen de 2 a 6 semanas después de estar expuesto al
virus de la hepatitis A. Generalmente son leves, pero pueden durar hasta varios meses,
especialmente en adultos.
Los síntomas abarcan:
Orina oscura
Fatiga
Picazó n
Inapetencia
Fiebre baja
Ná usea y vó mitos
Heces de color arcilla o pá lidas
Piel amarilla (ictericia)
DIAGNOSTICO:
El proveedor de cuidados de salud llevará a cabo un examen físico, el cual puede
mostrar que usted tiene un agrandamiento y sensibilidad en el hígado.
Los exá menes de sangre pueden mostrar:
Anticuerpos IgM e IgG elevados para la hepatitis A (los IgM generalmente resultan
positivos antes de los IgG)
Enzimas hepá ticas elevadas (pruebas de la funció n hepá tica), especialmente los
niveles de las enzimas transaminasas
TRATAMIENTO
No existe ningú n tratamiento específico para la hepatitis A:
Usted debe descansar cuando los síntomas sean má s intensos.
Las personas con hepatitis aguda deben evitar el consumo de alcohol y drogas
tó xicas para el hígado, incluso el paracetamol (Tylenol).
Las comidas grasosas pueden causar vó mitos y lo mejor es evitarlas durante la
fase aguda de la enfermedad.
PREVENCIÓN
Los siguientes consejos pueden ayudar a reducir el riesgo de propagar o contraer el
virus:
Siempre lá vese muy bien las manos después de usar el bañ o y cuando entre en
contacto con la sangre, las heces u otro líquido corporal de una persona infectada
Evite los alimentos y el agua que no estén limpios
El virus se puede propagar má s rá pidamente a través de guarderías y otros lugares en
donde las personas está n en estrecho contacto. Un lavado minucioso de las manos
antes y después de cada cambio de pañ al, antes de servir los alimentos y después de
usar el sanitario puede ayudar a prevenir tales brotes.
Pregú ntele a su proveedor acerca de recibir ya sea inmunoglobulina o la vacuna
contra la hepatitis A si usted se ha expuesto recientemente a la enfermedad y no ha
padecido esta enfermedad o no ha recibido la vacunas contra este tipo de hepatitis
CUIDE SU SALUD Y LA DE SU HIJO
¡VACUNALOOOO!
ELABORÓ : APROBÓ
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JUVENAL SANMARTIN LILIBET VILORIA TORRES
Prof. Salud ocupacional Representante Legal