Del patio de granados al monte sacro
En la Caracas colonial cuya población no sobrepasaba unos treinta mil
habitantes, Simoncito creció como todos los niños de su rango social; mecido en
los brazos de una esclava negra llamada Hipólita.
Su nodriza, es quien amaba como a una segunda madre, acompañando a sus
padres en sus oficios religiosos, jugando con otros niños de su edad en el patio
perfumado de granadas de su casa natal
Esto de alguna manera fue opacado gracias a la pérdida de su padre Don
Juan Vicente Bolívar.
Bolívar cuando ya está intentando recuperarse de la muerte de su padre le llaga
otra mala noticia de que su madre.
Gracias a que Bolívar comenzó a recibir malas noticias desde muy chico marcó
su vida de manera muy puntual.
Luego de esta serie de acontecimientos en la vida de del el niño Simón, este
empezó a tener una conexión afectiva, amistosa, muy dinámica y lúdica, con
Eusebio, hijo de Matea, esclava de la casa.
Al empezar a tener esta relación amistosa, hizo ver de manera directa la
realidad que vivía la servidumbre en la casa de los Bolívar.
El niño Simón comenzó a ver de manera distinta la realidad que se vivía en su
hogar, esto de alguna manera se refugió con la negra Matea y posteriormente en
Hipólita, a raíz también de la perdidas de sus padres.
Al quedar bajo la tutela de su tío Carlos Palacio, despertó la curiosidad del niño
Simón, ya que Carlos tenia otros interés y no estaba muy interesado en tener la
tutela de Bolívar ya que era un niño malcriado, a demás de tener una relación
directa con la servidumbre de la casa.
Carlos Palacio gracias a esto se dio la tarea de conseguir otro tutor para el niño
Bolívar fuera de la casa, y lo deja bajo el tutelaje de dos grandes maestros, Don
Andrés Bello y Don Simón Rodríguez quienes se encargan de loa educación del
niño Simón.
Tras la muerte de su madre Bolívar quedo bajo la tutoría de su tío Feliciano
Palacios quien encomienda su educación a los clérigos. Es así como Bolívar
comienza a introducirse en las matemáticas y la botánica.
El tío al ver la negativa reacción de Bolívar ante la asistencia a la escuela decide
contratar a un joven preceptor de nombre Simón Rodríguez. Rodríguez no reúne
los requisitos mínimos para hacerse cargo del pequeño, pero por haber viajado
muchas veces a Europa y por su experiencia el tío decide dejar a Simón a cargo
de este.
Simón Rodríguez le inculco los principios ilustrados junto con las ideas de
democracia, liberalismo y radicalismo.
Estas ideas quedaron grabadas en la mente de Bolívar.
Después de que ocurriera un alzamiento en Nueva Granada Rodríguez tenía
intenciones de repetirlo, pero fueron descubiertos y sus cabecillas detenidos,
algunos condenados a muerte. Simón Rodríguez logro escapar.
Los próximos años de nuestro Libertador transcurren al lado del maestro Andrés
Bello prominente venezolano amante de la poesía, de allí que Bolívar estudie la
literatura y especialmente esta arte.