ESCUELA SUPERIOR POLITECNICA DE CHIMBORAZO
FIE – ESCUELA DE TELECOMUNICACIONES
NOMBRE: Rony Basantes - 304
LA CASA ALEMANA- ANNETTE HESS
Una novela fascinante de una joven que deberá enfrentarse a los secretos de su familia y de todo un país.
La historia transcurre en los años 60, Eva una chica que no había tenido muchos pretendientes, era una
muchacha sana y femenina. Vivía con sus padres Edith y Ludwin Bruhns, sus dos hermanos Annegret
y Stefan y un perrito llamado porcel.
Una noche Eva se encontraba nerviosa, como su hermana decía burlonamente, estaba esperando a su
futuro esposo, que iba a presentar por 1ª vez a su familia. El padre de Eva sufría dolores pues a él le
habían operado los riñones por lo que le recomendaron que solo abriese el restaurante llamada “La Casa
Alemana” sólo hasta el mediodía. Ellos compraron “La Casa Alemana” y lo reabrieron en el año de
1949. Finalmente, su novio llego, la familia apareció y le invitaron a pasar a su casa, pasaron mucho
tiempo conversando sobre la reconstrucción de la casa después de concluir la guerra debido a un ataque
aéreo que destruyo la ciudad. Jürgen estudio 8 semestres de teología, pero no concluyo. Eva noto que a
su madre no le caía bien Jürgen pues su madre tenia un buen olfato para las personas. En ese momento
sonó el teléfono de la casa, era el jefe de Eva comunicándole que tenía un trabajo, Eva salió de su casa
y dejó a Jürgen con sus padres. En la puerta de su casa le esperaba un carro, ella subió y le comunicaron
que iban hacia la Fiscalía, Eva era trabajadora de una asociación de traductores, todo el camino fueron
en un silencio incomodo, cuando llegaron al edificio subieron el ascensor y de pronto se encontró con
varios hombres detrás de sus escritorios y un hombre de aspecto más sencillo en el centro de ese
despacho. Se trataba de una persona polaca, Josef Gabor, Eva se sentó junto a él para traducir. - << señor
Gabor vuelva a contarnos lo que sucedió el 23 de septiembre de 1941?>> Eva se extrañó mucho de esa
fecha, pues había pasado mas de 20 años. -<< ese día era caluroso, decoraban las ventanas del albergue
11, hicieron bajar a los 850 invitados soviéticos al día siguiente abrieron las puertas y los invitados
estaban iluminados. >> Todos en el despacho estaban confundidos, la traducción no parecía la correcta.
Eva saco dos diccionarios y volvió a traducir -<< Cuando abrimos las puertas una parte de los prisioneros
seguían con vida, se habían quedado cortos con el gas. se repitió el procedimiento doblando la cantidad
y esta ves esperaron 2 días para abrir las puertas, la operación fue un éxito.>> Eva no asimilaba lo que
había traducido, de regreso a casa con el señor Miller, Eva le pregunto que por que dijo el hombre esas
cosas, Miller detuvo el auto y le dijo con voz de indignación -<< Ustedes los alemanes son ignorantes,
pobres alemanes.>> Eva se dio cuenta de que él era Americano lo noto por su acento. En esos días los
periódicos hablaban mucho sobre el juicio de Auschwitz, a la familia de Eva no le gustaba ver noticias
de este tipo. Uno de los procesados le conocían como la Bestia, jefe político del campo de concentración,
Miller le dio un numero por si se animara a traducir, pero le dijo que se aprenda bien todas las palabras
inimaginables que designan las maneras de matar a una persona. Dos días antes del juicio Eva conoció
a una persona que estaba perdida en la ciudad, parecía húngaro, lucia sombrero y barba, le llevo hasta
su hotel. Todo el mundo estaba pendiente del juicio, Eva no podía seguir escuchando las barbaridades
que hablaban ese día, después de varias horas los acusados se declaraban no culpables, uno tras otro, el
juicio continuaría los días siguientes. Eva se presentó al día siguiente y vio que el tema era: BLOQUE
11. CAMPO DE CONCENTRACION. HORNO CREMATORIO. CAMARA DE GAS. Abajo de todo
se veía: EL TRABAJO OS HARA LIBRES. El testigo de ese día era el hombre al que Eva ayudo. Eva
tradujo la pregunta -<<Cuando llego al campo de concentración?>> respondió -<<El 28 de octubre de
1942 me deportaron al gueto de Cracovia junto con mi mujer y mi hijo, pasamos 3 días en un tren de
mercancía con 80 personas más, 10 de ellas estaba muertas nos bajaron y nos clasificaron, yo me separe
de mi familia, por la noche otro prisionero me señalo una columna de humo. me dijo: << Mira. Tu mujer
y tu hijo están subiendo al cielo >>