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Aspectos Sociales en la Anábasis de Alejandro Magno

Este documento presenta un resumen de tres capítulos de una tesis doctoral sobre aspectos sociales de la época de Alejandro Magno a través del análisis de la Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia. El primer capítulo analiza a Arriano y su obra, así como la concepción histórica y la imagen de Alejandro en la obra. Los capítulos segundo y tercero examinan el índice sobre la esclavitud y las relaciones de dependencia personal en la Anábasis, así como aspectos políticos y milit

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Aspectos Sociales en la Anábasis de Alejandro Magno

Este documento presenta un resumen de tres capítulos de una tesis doctoral sobre aspectos sociales de la época de Alejandro Magno a través del análisis de la Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia. El primer capítulo analiza a Arriano y su obra, así como la concepción histórica y la imagen de Alejandro en la obra. Los capítulos segundo y tercero examinan el índice sobre la esclavitud y las relaciones de dependencia personal en la Anábasis, así como aspectos políticos y milit

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ASPECTOS SOCIALES DE LA ÉPOCA

DE ALEJANDRO MAGNO: SOCIEDAD Y


DEPENDENCIA PERSONAL EN LA ANÁBASIS DE
ALEJANDRO MAGNO
DE ARRIANO DE NICOMEDIA

Tomás-Martín Rodríguez Cerezo

¡1111111111 ¡DII ID 111111


530984254
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

Departamento de Historia Antigua.


Universidad Complutense de Madrid

1997

S.RC?WVS
2
Sumario
Pág

INTRODUCCIÓN.. 9

PRIMERA PARTE
LA ANÁBASIS DE ALEJANDRO MAGNO
DE ARRIANO DE NICOMEDIA... 13

Cap. 1: ARRIANO Y SU OBRA 15


1.1. ELAUTORYSU OBRA 17
1.2. LA CONCEPCIÓN HISTÓRICA Y
LA IMAGEN DE ALEJANDRO 29
1.2.1. CONCEPCIÓN HISTÓRICA 29
1.2.2. ALEJANDRO MAGNO 32
1.3. LA ANÁBASIS. 39
1 3 1 MODELOS . .. 39
a. Jenofonte
. ... . 39
b. Tucídides . 40
1.3.2. FUENTES .. . 41
a. La Vulgata 42
b. Aristóbulo 45
e. Tolomeo . . . . 50
d. Conclusiones . 52
1.4. BIBLIOGRAFÍA . 55

Cap. II: EL INDICE DE LA ESCLAVITUD


Y LA DEPENDENCIA PERSONAL DE
LA “ANÁBASIS DE ALEJANDRO MAGNO”
DE ARRIANO DE NICOMEDIA... .. . 59
2.1. EL INDICE SOBRE LA
ESCLAVITUD Y LAS RELACIONES
DE DEPENDENCIA . 61
2.2. CORPUS SOBRE LA ESCLAVITUD
Y LA DEPENDENCIA PERSONAL
EN LA ‘ANÁBASIS’ DE ARRIANO. 81
2.3. LAS FUENTES DE LA ANÁBASIS
DE ALEJANDRO MAGNO
DE ARRIANO DE NICOMEDIA .. 193
2.3.1. INDICE DE LOS CAPÍTULOS
YLAS FUENTES 193
2.3.2. INDICE DE AUTORES
YCAPITULOS ... . 199
2.4. INDICE TEMÁTICO . 207
2.5. BIBLIOGRAFÍA 221

:
SEGUNDA PARTE
MACEDONIA. EL REINADO DE ALEJANDRO MAGNO 223

Cap II[ DE FILIPO II A ALEJANDRO III .. .. 225


3.1. INTRODUCCIÓN HISTORICA 227
3.1.1. DE LA ÉPOCA ARCAICA A FILIPO II 227
3.1.2.FILIPOII .... 244
3.1.3. MACEDONIA DURANTE
EL REINADO DE FILIPO II 252
3.1.4. LA HEGEMONÍA MACEDONIA 256
3.2. ORGANIZACIÓN POLÍTICA
Y MILITAR DE MACEDONIA 263
3.2.1. EL REY 264
3.2.2. LA ASAMBLEA.... 276
3.2.3. LOS COMPAÑEROS 285
3.2.4. HERENCIA Y SUCESIÓN
EN LA MONARQUíA DE MACEDONIA 290
3.2.5. EL EJÉRCITO 298
a. la caballeria. 302
b. la infanteria 305
c. tropas aijadas 312
d. lós mercan~riosi: 313
e. otros elementos 314
3.2.6. ASPECTOS ECONÓMICOS
DE LA MACEDONIA DE FILIPO II 317
3.3. BIBLIOGRAFÍA 327

Cap. IV: EL REINADO DE ALEJANDRO MAGNO


A TRAVÉS DE LA ANÁBASIS
333
DE ARRIANO DE NICOMEDIA
4.1. LA ANÁBASIS DE ALEJANDRO MAGNO 335
4.1.1. LOS ORIGENES
DE LA CONQUISTA 335
4.1.2. LOS ACONTECIMIENTOS
SEGÚN ARRIANO 344
4.2. ASPECTOS POLÍTICOS Y MILITARES 355
4.2.1. LAADMINISTRACION.. 355
a. La Asamblea... 356
b. El Gobierno 358
c. Política religiosa 366
d. Los rehenes 368
373
e. Política matrimonial
f. Política colonial 374
4.2.2. LA EVOLUCIÓN DEL EJÉRCITO 384
4.2.3. CONSECUENCIAS
ECONÓMICAS DE LA CONQUISTA ... . 397
4.3. BIBLIOGRAFíA . .. . .. 403

:
TERCERA PARTE
SOCIEDAD Y RELACIONES DE DEPENDENCIA EN EL
REINADO DE ALEJANDRO MAGNO DE MACEDONIA
EN LA ANÁBASIS DE ARRIANO DE NICOMEDIA . .. 409

Cap. V: ASPECTOS SOCIALES 411

5.1. LA SOCIEDAD MACEDONIA EN ELS. IV 413


5.2. SOCIEDAD Y ORGANIZACIÓN
TERRITORIAL 421
53. EL PAPEL DE LA MUJER
EN LA SOCIEDAD MACEDONIA 431
5.4. TRANSFORMACIONES SOCIALES
DURANTE EL REINADO DE ALEJANDRO MAGNO 435
5.5. BIBLIOGRAFíA 451

Cap. VI: LA ESCLAVITUD Y LAS RELACIONES


DE DEPENDENCIA PERSONAL 455
6.1. ESCLAVITUD Y DEPENDENCIA
PERSONAL EN MACEDONIA 457
6.2. LA ESTADÍSTICA DEL INDICE
TEMÁTICO DE LA ANÁBASIS DE ARRIANO 463
6.3. FUERZAS PRODUCTIVAS 513
6.4. RELACIONES DE PRODUCCION 517
6.5. PRÁCTICAS SOCIALES 525
6.6. PRÁCTICAS Y SISTEMAS IDEOLÓGICOS 551
6.7. BIBLIOGRAFÍA 567

CONCLUSIONES 573

APENDICE 1: MAPAS . 579

APENDICE II: YACIMIENTOS ARQUEOLOGICOS


DE MACEDONIA (1979-1994) . 593

BIBLIOGRAFÍA GENERAL 599

:
w

6
]Sa~fr~no.
w

e
INTRODUCCIÓN.

- ¿Dónde está Alejandro Magno?.


-Alejandro Magno vive y reina.
Dicho popular griego.

El objetivo de este trabajo es realizar un estudios sobre los aspectos


sociales, y en especial, sobre la esclavitud y las relaciones de dependencia, de
la época de Alejandro Magno, a partir del estudio de la obra de Arriano de
Nicomedia, La Anábasis de Alejandro Magno, una obra del s. II d. C, escrita en
tiempos del emperador romano Adriano.
La primera parte consta de los dos capítulos, destinado el primero a
estudiar la vida y obra de Arriano. Desde la biografía del autor al análisis de su
obra en general, y la Anábasis en particular. Se ha situado a Arriano en su
contexto histórico, al igual que se ha analizado la proyección en su época de la
obra sobre Alejandro, la relación con el resto de la obra del autor, los modelos y
fuentes de Arriano, la concepción histórica, imagen de Alejandro, etc.
En el segundo capítulo hemos elaborado el ÍNDICE DE LA
ESCLAVITUD Y LA DEPENDENCIA PERSONAL DE LA ANÁBASIS, para ello
siguiendo los planteamientos del Centre d’Histoire Ancienne de la Universidad
de Besangon. Este corpus resulta fundamental para el análisis en la tercera
parte de la esclavitud y la dependencia personal en la Anábasis y por lo tanto,
de los fenómenos vinculados a la dependencia personal durante el reinado de
Alejandro Magno.
En la segunda parte, se sitúa el tema desde el punto de vista histórico, a
través de dos capítulos, el tercero y el cuarto, el primero relacionado con la
evolución política, militar y económica de Macedonia con anterioridad a
Alejandro, en especial, durante el reinado de Filipo y el capítulo cuarto
dedicado exclusivamente a Alejandro, en estos mismos ámbitos.
Estos capítulos son fundamentales para poder situar históricamente el
análisis de los aspectos sociales, así como los relacionados con la esclavitud y
las formas de dependencia personal.
En la tercera parte, capítulos cinco y seis, se dedican al estudio de los
aspectos sociales más significativos del reinado de Alejandro, en lo que tienen
de continuidad o ruptura con el pasado más inmediato, asi como en aquellos
otros aspectos que anticipan el mundo helenístico.
El capítulo sexto se dedica, al margen de un apartado a la esclavitud y la
dependencia personal en la Macedonia anterior a Alejandro, al estudio del
corpus de referencias creado a partir de Indice Temático.
En cuanto a los textos hemos seguido los siguientes criterios: para las
citas en castellano de la obra de Arriano, Diodoro de Sicilia, libro XVII y la Vida
de Alejandro de Plutarco hemos utilizado las ediciones de Antonio Guzmán
Guerra, publicadas en Gredos, la primera y en Akal las otras dos. De la obra de
Quinto Curcio Rufo y Pseudo Calístenes, la edición de Gredos. En cuanto a los
textos griegos de los autores más citados como Arriano y Quinto Curcio Rufo

9
se han utilizado las ediciones de Loeb, para Diodoro y Plutarco las de Belles
Lettres y de Justino la edición de Teubner1. Las referencias a las obras de W
Arriano aparecen siempre citadas AA; en el caso de Diodoro se cita DS; Quinto
Curcio, OC, en todos los demás se da el nombre del autor y de la obra, esta
última aparece con el título castellanizado.
Para las citas bibliográficas hemos utilizado el sistema de notas al pie de
página, acumulativas y siempre se cita la referencia completa, incluso cuando
se hace con un mismo autor de manera reiterada. Con ello esperamos facilitar
la lectura y sobretodo la localización de la referencia que pueda interesar.
Al final de cada capítulo se relaciona la bibliografía correspondiente al
mismo, si bien al final de la tesis se recopila una bibliografía general por orden
alfabético. En cuanto a las abreviaturas de revistas, se corresponden con las
que utiliza L ‘Année Philologique.
Los mapas están localizados en el apéndice 1 a fin de facilitar al lector su
localización. Los cuadros estadísticos u organigramas se localizan en los
capítulos correspondientes próximo al texto que les corresponde.
Esta tesis se empezó a gestar en 1968 durante mi segundo curso de
doctorado en el Departamento de Historia Antigua de la Universidad
Complutense de Madrid. Debido a múltiples circunstancias un trabajo que
debía estar finalizado hace tiempo se fue dilatando excesivamente. De hecho
sin el estímulo de un gran número de personas habría resultado bastante difícil
que saliera adelante, a todos ellos quiero darles las gracias por haberme
ayudado a llegar hasta aquí.
Todos mis estudios universitarios los realicé en la Universidad
Complutense, y desde muy pronto me vinculé al Departamento de Historia
Antigua, en el que realicé los estudios de especialización y los cursos de
doctorado. Debo agradecer a todos los profesores del Departamento las
atenciones y enseñanzas recibidas durante estos años. En especial al profesor
Julio Mangas, bajo cuyas Jefatura de Departamento cursé mis estudios de
especialización, leí la Memoria de Licenciatura, hice los cursos de doctorado y
obtuve la Seca-colaboración de 5Q curso y la Seca de Investigación de la
Universidad Complutense. Muchas gracias, también, por sus consejos sobre
Epigrafía. A mis amigos los profesores Paco Moreno Arrastio y Rosa Sanz les
quiero agradecer sus enseñanzas en Arqueología y relaciones humanas.
También quiero agradecer la amabilidad y colaboración que siempre me
han dispensado el personal de la Biblioteca de nuestra facultad. Muy
especialmente quiero agradecer la ayuda y facilidades dadas por el personal de
la Biblioteca de Filología Clásica.
Con la mediación del profesor Domingo Plácido y con una ayuda del
Ministerio de Educación pude pasar el mes de julio de 1989 en el Centre
d’Histoire Ancienne de la Facultad de Letras de la Universidad del
Franco-Condado en Besangon. Allí conocí a Margarite Garrido-Hory y
Cristiane Perez que me dieron todo tipo de sugerencias y consejos en relación
con el Indice Temático de la Anábasis de Arriano. De igual modo, gracias a su
amabilidad pude recopilar gran cantidad de material bibliográfico que me ha
resultado extremadamente útil.
Un gran número de amigos me han animado constantemente, a
veces de manera poco ortodoxa, para que no cejara y acabara la tesis de una

¶ y. referencias completas en la bibliografia general.


lo
vez, de entre ellos: Julio Escalona (del que nunca dejo de aprender cosas,
gracias Julio), Paco Reyes (gracias por las imágenes digitalizadas los
programas, ya sabes), José Ramón Pérez-Accino y Paco Carrascal.
Cuando empecé con esta historia mi familia apenas se enteró de lo que
estaba pasando. Ahora creo que están deseando que se acabe para que los
deje en paz y no siga con el rollo de que tengo mucho trabajo. A mis padres y
mis hermanos quiero darles las gracias por su cariño constante para que
hiciera lo que tuviera que hacer. A mi hermano Jaime por los ánimos que me
daba últimamente y que eran muy bien recibidos. Quiero dar las gracias a mi
hermano Jesús M~ que es quien más ha sufrido conmigo, entiende mucho de
informática y eso le ha costado caro. Me sacó de todos los entuertos
informáticos en los que me metí y ha realizado la maquetación final de la tesis.
Con él he contraído una deuda que no podré pagar.
Ahora son mis hijos, Juan y Laura, que sin decirme nada me animan a
que presente este trabajo de una vez, últimamente me ven poco y eso no les
gusta.
Esta tesis no se habría podido realizar sin la participación de dos
personas, la primera de ellas es el profesor Domingo Plácido. Tuve la fortuna
de conocer al profesor Plácido durante un curso de Historia Antigua de 1~, y,
afortunadamente, en Historia de Grecia y en los estudios de doctorado. Es mi
maestro y me ha servido de guía no solo en este trabajo sino como referente
en mi vida profesional. Amable y paciente, no daba muestras de malestar por
los retrasos frecuentes y las prórrogas constantes. Sus consejos siempre me
han resultado de gran utilidad, al igual que sus valiosísimas apreciaciones. La
mayor parte de ellos los he tenido en cuenta. La responsabilidad de las
imprecisiones o errores que aparezcan será exclusivamente mía. Gracias por
todo.
Finalmente la persona más importante en mi vida, tenía que ser la más
importante en esta lista de agradecimientos. Sagrario siempre ha estado a mi
lado. Ella es la responsable última de todo esto. Sin su amor, cariño, amistad y
empuje constante este trabajo ni tan siquiera hubiera pasado de una idea. Todo
me ha sucedido a su lado y es a ella a quien quiero dedicar este trabajo.

Madrid, 15 de junio de 1997.

11
r

12
Primera Parte.
La Anábasis
de Alejandro Magno
de Arriano de Nicomedia

13
r

14
Capitulo 1:
Arriano y su Obra.

15
r

16
PRIMERA PARTE: LA “ANABASIS DE ALEJANDRO MAGNO” DE ARRIANO

DE NICOMEDIA.

CAP. 1: ARRIANO DE NICOMEDIA Y SU OBRA.

1.1. ELAUTORYSU OBRA.

“Arrian was a man of contrast. A Bithynian and roman


senator, a philosopher and hunter, a general and a historian, he is
our only source for the thought of the Stoic philosopher Epictectus,
our best source for the history of Alexander the Great, the autor of
the only surviving account of the exact disposition of a Roman
army s march and battle formation, and only the second known
Greek te be made a Reman provincial gobernor with two legions
at his cemmand. He stands firmly astride two world, Greek and
Reman, and most be seen as part of each2.”
Arriano nació en Nicomedia (actual lzmit), capital de la provincia romana
de Bitinia, entre los años 87 y 90 de nuestra era. Así, TONNET sitúa esta fecha
entre los años 87 y 96~ y BOSWORTH lo hace entre el 85 y el año go~
apuntando la posibilidad de que naciera durante el reinado de Domiciano.
La carencia de datos fidedignos hace que estas discusiones se sucedan
para analizar casi todos los aspectos de la vida de Arriano. Dion Casio en el
siglo III escribió una biografía de Arriano que por desgracia no se ha
conservado, de manera que se deben utilizar algunos hitos cronológicos, más o
menos claros, como punto de referencia para determinar la mayor parte de su
biografía. De tal modo, que la fecha del nacimiento de Arriano está relacionada
con los datos referentes a la promoción de Arriano al cargo de consul suifectus,
consulado que se situaría según BLOCH y DEGRASSI en el 129~, y servirla
para calcular de modo aproximado su fecha de nacimiento.
La ciudad de Nicomedia era ya cabeza de esta región desde la época de
los reyes de Bitinia, y se mantuvo como tal cuando en el año 75 a. C. el reino
fue legado por Nicomedes III a Roma6. Nicomedia era un importante puerto de

2STADTER, P. A. (1980), Ardan ofNicomedia, Chapel Hill, p. 1.


3TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts att¡c¡stes, 2
vols., Amsterdam, p. 10, n.1
4ROSWORTH, A. a (1980), A Histodcaí Commentary on Ardan’s Histo,’y ofAlexander
vol. 1: Comentary on books 1-111, Oxford, p. 1.
5DEGRASSI, A. (1947), “Fasti consulares et triumphales’, en lnscdpt¡ones ItaI¡ae,
tomo 13, vol. 1, Roma, p. 37; BLOCH, H. (1938>, “1 bolli laterizi e la stor¡a edilizia
romana”, BCAR, 65-66, p. 196 y del mismo autor (1948), “índices to Roman brick-
stamp’, BSPh, 58, p. 87; BOSWORTH, A. 8. (1980), A Hístodcal Commentary on
Ardan’s History ofAlexander vol. 1: Comentary on books 1-111, Oxford, p. 1 y 2.
6MAGIE, D. (1959), Rornan Ru/e in Asia Minor to the Bid of the Ttñrd Centwy after
Chdst, 2 vols., Princeton, vol. 1, PP. 588-590 cit. por VIDAL-NAQUET, P. (1990),
“Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN: Histoire d’ Alexandie, Paris, 1984,
PP. 311-394 = ‘Flavio Arriano entre dos mundos’, Ensayos de Historiografía, Madrid,
17
la Prepóntide y centre del conjunto de las ciudades libres del Ponto y Bitinia.
Nicomedia, además, era considerada la primera ciudad y metrópolis de Bitinia.
Esta situación privilegiada y la realización de solemnes actos y reuniones de
carácter cívico y religioso daban a la ciudad una amplia vida ciudadana, similar
a otras ciudades del Oriente romano. A través de esa vida ciudadana se realiza
la incorporación de las más destacadas familias provinciales a la administración
imperial. Las oligarquias del Oriente griego, y un ejemple de ello será el propio
Arriano, formarán parte de los grupos dirigentes del Imperio.
SYME supone como benefactor de la familia de Arriano a Lucio Flavio,
consul suffectus en el 33 a. C., quien participó con Marco Antonio en las
campañas de Oriente7. Relacionada con su familia y orígenes está su
pertenencia al orden senatorial o ecuestre. En este case su entrada en el
Senado habría sido fruto de la adiectio senatus por parte del emperador8. Una
inscripción de Eleusis del siglo II atestigua que hube dos cónsules Arriano,
reconocidos por su saber. Uno de ello debe ser con seguridad nuestro autor, el
.9
otro puede ser tanto su padre como su hijo
De cualquier medo su pertenencia al grupo dirigente de la ciudad está
fuera de toda duda. En Nicomedia inició su carrera ciudadana, siendo w
sacerdote de Deméter y Coré, el culto más importante de Nicomedia10. Con
posterioridad desempeñó distintos cargos municipales tales como el arcontado
y, según BOSWORTH, el de agoranomos y el de agonothetes11.
Entre los años 108 y 11612 residió en Nicópolis, en el Epiro, donde
cempletó su formación asistiendo a las clases de Epicteto, el Estoico. Este
había sido exiliado de Roma por Domiciano el año 93, y se había instalado en
esta ciudad, en este tiempo la más importante del Epiro. Nicópolis habla

1990, Pp. 11-94, p. 14 n. 10. En cuanto a las fuentes para el conocimiento de la zona:
-vanos discursos de Dion de Prusa y las Cadas de Plinio ~IJoven, en el vol. X.

7SYME, R. (1982>, “The Career of Arden’, HSPh, 86, PP. 188-189, p. 184, y. Dion
Casio, 49, 44, 3.
8Para el análisis de la posible trayectoria política de Arriano hasta el desempeño del
cargo de procónsul de Capadocia resulta fundamental el trabajo de SYME, R. (1982>,
“The Career of Arrien”, HSPh, 86, Pp. 183 y ss. para un estudio de su trayectoria en
caso de pertenecer al orden ecuestre; de igual modo SYME en las PP. 192 y ss.
plantea la otra hipótesis: su pertenencia al oírlo senatorial.
ÑIDAL-NAQUET, P. (1990>, “Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN: Histoire
d’Alexandre, Paris, 1984, Pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre des mundos”, Ensayos
de Historiografía, Madrid, 1990, PP. 11-94, p. 14 y TONNET, H. (1988), Recherches
sur Arrien sa personalité et ses ecrits atticistes, 2 veIs., Amsterdam, p. 15-16.
WV. BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 12, cit. Focio, 93, 73b, 1.

11BOSWORTH, A. B. (1980), A Historical Commentaty on Ardan’.s H¡story of


Alexander vol. 1: Comentary on books -III, Oxford,, p. 1 y 106, y. ARRIANO,
Anábasis, (AA), 1,12, 5.

12BOSWORTH, A. 6. (1980), A Historical Commentary on Arrian’s History of


Alexander vol. 1: Comentary en books 1-111, Oxford, p. 108 n. 3.
,

18
alcanzado tal consideración, prácticamente, desde el momento de su fundación
por Augusto tras la victoria de Accio, gracias al prestigio del certamen que cada
cuatro años se celebraba para conmemorar la victoria sobre Marco Antonio y
Cleopatra.
Basadas en los recuerdos y notas de este tiempo de aprendizaje
hallamos dos de sus obras: les Discursos (Diatr.> y el Manual (Ench.) donde
recoge las palabras y enseñanzas de su maestro. Arriano tiene unos veinte
años. A pesar del rigor moral de las enseñanzas del estoico y el desagradable
panorama de la vida política que trazaba Epicteto, la práctica totalidad de su
alumnado respondía a un perfil social muy similar a Arriano y estaban, en su
mayoría, destinados a ocupar importantes cargos dentro de la administración y
el ejército imperial.
En estos años viaja por la provincia de Acaya y visita Atenas, donde será
iniciado en los Misterios de Eleusis. Ello no resulta extraño por dos razones: en
primer lugar la consideración social y el prestigio que en estas fechas
mantenían los Misterios y, por otro lado, no debemos olvidar que Arriano había
sido sacerdote de la diosa Deméter13, en cierto modo, su iniciación en Eleusis
representa una progresión en su vinculación a este culto, que ya iniciara en
Bitinia. Se trata este de un período bastante oscuro de su vida debido, como
señaláramos con anterioridad, a la falta de información.
Sin embargo, los escasos indicios con que contamos parecen sitúar a
nuestro autor en el consií¡um de Avidio Nigrino, legatus Augusti pro praetore en
Acaya14. Inmediatamente antes del consulado de Nigrino en el 110, un tal
Flavio Arriano está atestiguado en su consejo, y parece posible poder
identificarlo con el autor de la Anábasis’5. Avidio Nigrino aparece calificado
como filoheleno, al igual que sucederá con el mismo emperador Adriano. En el
111 con ocasión de la muerte de Trajano y la lucha por la sucesión, Adriano
mandó asesinar a Nigrino.
A través de un fragmento del Cinegético, 1, 4, Arriano pone de
manifiesto su voluntad de parecerse a Jenofonte, en el que se encarnan los
rasgos del hombre virtuoso amante de la caza, soldado y estudioso16. Esta
referencia resulta vaga, pero todos les indicios apuntan a una referencia velada
a alguna forma de actividad militar en su juventud, tal vez come tribuno militar
de una de las legiones balcánicas o del Este o, incluso, participando en las
campañas contra los partos de Trajano’7. En relación con la primera posibilidad

‘3BOSWORTH, A. B. (1980>, A Historical Commentary on Ardan’.s History of


AIexande~ vol. 1: Comentary en books -III, Oxford, p. 1 y, BRAVO, A. (1982),
“Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de Alejandro Magno de Arriano,
Madrid p. 12, n. 17, y. AA, 3,16, 8.
‘4Sobre este personaje y su papel baje el reinado de Trajano y. STADTER, P. A.
(1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 7.
15BOSWORTH, A. 6. (1972), “Arrian’s literary development”, CQ, 22, p. 184, n. 2.
PLASSART, A. (1970), Fou¡lIes de Delphes, III, 4, n. 290
‘6BOSWORTH, A. 8. (1980), A Historical Commentary on Ardan’s History of
Alexander vol. 1: Comentaryon books 1-111, Oxford, p. 2.

17TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts atticistes, 2


veis., Amsterdam, PP. 26-28, STADTER, P. A. (1980), Aman of Nicomedia, Chapel Hill,
19
se encuentra el siguiente texto de la India 4, 15-16 donde se refiere a la
hidrografía de la India, que pone en relación con ríos de Panonia y el Nórico, y
que evidencia un profundo conocimiento de los ríos de la zona:
“Por su parte, el Istro (Danubio) nace muy escaso de agua allá en
sus fuentes y, aunque luego recibe numerosos afluentes, no
pueden compararse éstos en número a los del Indo y Ganges,
además de que muy pocos de aquéllos son navegables: así al
menos puedo yo confirmarlo por lo que respecta al Eno y al Sao,
ya que yo mismo los he visitado. En efecto, el Eno se une al Istro
en la frontera de los nóricos y los retos, y el Sao lo hace más allá
por el territorio de los peonios. La región donde unen sus aguas
se denomina Tauruno.”
La participación de Arriano en las campañas de Trajano se derivaría de
un de texto de Juan Lido donde afirma que Arriano da una información bastante
precisa sobre las Puertas Caspianas y asegura que había sido puesto en su
cargo por Trajano í8~
Además, conocía algunas palabras galas, así como ciertas prácticas
cinegéticas africanas, lo que ruede hacer suponer, según VIDAL-NAQUET,
estancias en Galia y Numidia1 Tras el desempeño de sus servicios militares
.

retornó a Nicomedia, donde le encontramos como un miembro destacado de la


oligarqula local. Es muy posible que de la mano de Avidio Nigrino entrara en
contacto con el circulo imperial, lo que explicaría su promoción al Senado
situada entre los años 117 y 12020.
Con posterioridad a estos hechos se sitúa su estancia en la Bética
ocupando el cargo de procónsul. La fuente fundamental para estos años seria
la famosa inscripción hallada en Córdoba, escrita en griego, ofrecida por un tal
Arriano y que se data entre los años 120 y 12521. Está dedicada a Artemis,

Pp. 8-9. En la misma línea SYME, R. (1982), “The Career of Arrien”, HSPh, 86, Pp
188 y ss., p. 190, si bien opina que no es concluyente.
18Lido, Sobre los magistrados, 1, 36= Arriano, Partica, 8, F6 y Alanica, 8.
u. ,..nnrfl nL..-~ ,~...- Ar,ir,r, e~ nnrcnn~Id¿ nf ~ nrñls nttinistes 2
1 UNNIZ 1, rl. I~ WOO>, nuu,wuue. .bLM ~ 00 ~ —-..-.—---‘ —

vols., Amsterdam, p. 30-32. VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux


mondes”, en ARRIEN: Histoire d’ Alexandre, París, 1984, Pp. 311-394 = “Flavio
Arriano entre dos mundos”, Ensayos de Histodografía, Madrid, 1990, Pp. 11-94, p. 16.
Táctico, 37, 4; 42, 4 y 43, 2; Cinegético, 24, 5.

20BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de


Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 12.

21En relación con la problemática inscripción y. BRAVO, A. (1982>, “Introducción a la


Anábasis de Arriano”, en Anábasis de Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 14, n.
22, VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN:
Histoire d’ Alexandre, Paris, 1984, Pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”
Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, Pp. 11-94, p. 11 n. 1. En cuanto a la datacion
BRAVO es partidario de la fecha del 120, p. 14; BOSWORTH, A. 8.: A Historical
Conimentar¡, p. 2 es partidario del 125; postura intermedia es la de TONNET, H.
(1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts atticistes, 2 vols.,
Amsterdam, p. 38, al situar este momento entre los años 120-122, STADTER, P. A.
20
protectora de la caza, a quien se ofrece como regalo la propia inspiración de
las Musas bajo la forma de la inscripción.
Todo lo dicho hasta ahora pone de relieve la dificultad para ofrecer una
panorámica de la vida del autor de la Anábasis ya que las referencias
existentes son escasas y en general bastante oscuras. A través de un
fragmento de su obra Periplo, 2, 4 Arriano manifiesta su proximidad al entorno
del emperador Adriano, animado como él mismo de un profundo interés por la
cultura, particularmente griega, y con cuyo apoyo, más que probable, hubiera
podido desarrollar su carrera política. Es indudable que la propia trayectoria
personal de nuestro autor, así como su reputación de esaitor, debió favorecer
este interés imperial. Esta reputación aparece en la opinión de Luciano, hacia
el año 180 mucho después de la muerte del escritor, en su Alejandro, 2 donde
se puede leer acerca de Arriano:
“Un hombre importante entre los romanos y entregado a la cultura
a lo largo de su vida.”
Este favor del emperador le llevó a las más altas magistraturas. Fue
cónsul sufecto en el año 129 o 130, junto a un tal Severo, tal como Focio
recoge en su Biblioteca:
“Entre otros cargos políticos que se vio confiar gracias a su gran
cultura, llegó hasta la magistratura consular22.’
Ello se deduce al comprobar que los fasti consulares de los años 127-
128 se hallan completos y no aparece el nombre de Arriano y, por otro lado,
existen pruebas de la presencia de Arriano en Capadocia el año 131. De
manera que los únicos años en que Arriano pudo llegar al consulado fueron el
año 1290 130.
Según SYME, Arriano como consul suffectus habría sido curator operum
publicorum por la costumbre de Adriano de favorecer a sus amigos, durante
los consulados, con la permanencia en Roma23.
Algo mejor documentada está su estancia durante siete años en
Capadocia. El peso específico en esta área recaía sobre el legado de Siria. El
proconsulado de Capadocia había sido instituido por Vespasiano y el papel de
Capadocia era de carácter secundario y, en ocasiones, bastante difícil de
determinaH. Es bastante posible que una de sus principales funciones haya
sido el control de las rutas hacia Armenia25~ Rastros de esta actividad podemos
encontrarla en sus obras menores: Periplo, Táctico y el Orden de batalla contra
los alanos. Tenemos referencias del enfrentamiento contra los Alanos, en el
135, en un intento de frenar la devastación a que sometieron a Albania y Media
Antropatene, recogido en el Orden cJe batalla. Farasmenes en Armenia había
sido el inductor de esta acción de los alanos tal como nos transmite Dion
(1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 165 habla de “the Epictetian language”
para referirse a la inscripción.
22Focio, 58, 15.
23SYME, R. (1982), “TheCareerofArrien”, HSPh, 86, Pp. 188 yss., p. 200.
24BOSWORTH, A. 6. (1976), “Vespasian’s Reorganization of the North-East Frontier’,
Antichthon, 10, Pp. 63 y ss.
25SYME, R. (1982), “The Career of Arrien”, HSPh, 86, Pp. 188 y es., p. 200.

21
Casio26. Para la defensa de la región Arriano contó con dos legiones la XV
Apollinaris con base en Satala y la XII Fulminata en Melitene (actual Malatiaí. W
Parte de estas informaciones aparecen de nuevo en el Táctico, del año
136-1 37, que representa una vivida y valiosa descripción de los métodos de la
caballería auxiliar romana. Está dividido en dos partes: la primera dedicada a
tácticas y maniobras y la segunda a las innovaciones militares introducidas por
Adriano. Se trata de la creación en Panonia y Numidia de unidades
enteramente indígenas -numed- y la reforma de la organización táctica de las
legiones (Táctico, 33). En esta misma obra hallamos una de las pocas
referencias al emperador, los vicennalia de Adriano (Táctico, 44, 3>.
Con posterioridad a su actividad en Capadocia, con una duración
bastante superior a lo normal, es posible que ejerciera la legación en Siria,
entre los años 138~1 41 28
Poco más podemos aventurar de la vida de Arriano, salvo que a partir de
la muerte de Adriano el año 138 parece retirarse de la vida pública. La última
referencia en este sentido es la de la obtención de la ciudadanía honoraria de
Atenas (Cinegético, 1, 4). Todo parece indicar, pues, que los últimos años de
su vida los pasó en esta ciudad. En ella alcanzaría la más alta magistratura
(arconte epónimo) en torno a los años 148~14929.
Sobre este período de su vida existen también causas de discusión entre
los especialistas debido a la existencia de un Flavio Arriano de Peania, demo al
que pertenecía Arriano, que sirvió como prítano en el 166-167 y l69-l7O~. Lo
más probable es que se tratara de su propio hijo31.
Todos los datos parecen apuntar que es precisamente en torno a esas
fechas cuando se puede situar la muerte de Aulo Flavio Arriano Jenofonte32.
Si encontramos graves problemas para establecer la cronología de la
vida de nuestro autor, igual problema se presenta en lo que se refiere a la
datación de sus obras históricas, en particular la Anábasis. Los problemas
surgen cuando el margen para la datación de esta obra va desde el 115 hasta
los últimos instantes de su vida. SCHWARTZ, en el artículo correspondiente de

26Dion Casio, 69, 15,1.


27SYME, R._(1982), “Ihe Career of Arrien”, HSPh, 86, Pp. 188 y ss., p. 201. Sobre
estas ciudades RE, líA, 1 col. 59 núm. 2 para Satala y XV, i col. 548 para Melitene.

28SYME, R. (1982), “Ihe Career of Arrien”, HSPñ, 86, Pp. 188 y ss., p. 204,
BOSWORTH, A. 8. (1988>, From Ardan to Alexander Oxford, p. 24.

29BRUNT, P. A. (1989), “Introduction” de History of Alexander and Indica of Ardan, vol.


1, Londres, p. xii. BOSWORTH, AR, Frorn Aman ,p 24, da la fecha de 145-146.
30BOSWORTH, A. 8.: A Histodcat.., p. 3, TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden
sa personalité et ses ecdts att¡cistes, 2 vols., Amsterdam, p. 50 y ss. para quien todo
ello resulta bastante oscuro.
31BRUNT, P. A. (1989), “Introduction” de Histo¡y of Alexander and Indica of Ardan, vol.
1, Londres, p. XII.
32BRAVO, A. (1982>, “introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 11, n. 13.

22
la Pauly-Wisoba mantiene que la Anábasis es una obra tardía de Arriano, de su
retiro definitivo a Atenas. Su argumentación se basa en que su carrera hasta
ese momento estuvo determinada por la actividad militar33. Este planteamiento
ha sido apoyado por autores más recientes como VIDAL-NAOUET o TONNET,
que sitúan la Anábasis con posterioridad a su gobierno de Capadocia, es decir,
a partir del 137, momento en que se establece en Atenas, retirándose de la
política imperial34. BOSWORTH discrepa de este punto de vista, la Anábasis
habría que datarla en los años de la primera estancia en Atenas, previa a su
entrada en el Senado y poco antes de la muerte de Trajano35. Su
argumentación para rechazar una datación más tardía estaría en errores
geográficos en la Anábasis sobre la zona de Capadocia (AA, 2, 4, 2>, de la que
más tarde sería procónsul36. A esto hay que añadir otro dato, Arriano
desconoce que el conjunto escultórico de los héroes de la batalla de Gránico
(AA 1,16, 4) se encontraba en Roma; para BOSWORTH esto viene a significar
que Arriano en el momento de la redacción de la obra aún no había estado en
la ciudad. Además de que Arriano da muestras de una gran ignorancia acerca
de la topografía monumental de Atenas, al localizar mal el grupo de los
tiranicidas (AA, 3,16, ~
STADTER acepta las argumentaciones de BOSWORTH pero no asume
el carácter excluyente que ofrecen en la datación. De manera que presenta una
datación media localizada con posterioridad a su consulado, pero dentro de su
mandato en Capadocia38.
Esta última datación, a pesar de los problemas esgrimidos
acertadamente por BOSWORTH, es la que desde nuestro punto de vista
parece más plausible. Inclusive la datación de esta obra podría ser algo
posterior, pero sin caer en la consideración de que se trate de una obra de los
últimos años de su vida, como señaláramos al presentar las tesis de
SCHWARTZ39. Ni Arriano debió conocer toda la riqueza monumental de la
Roma de los Flavios ni, del mismo modo, su gobierno en Capadocia es
garantía, en absoluto, de la fidelidad de las referencias geográficas. Por otro
lado, una datación media pondría a la Anábasis en relación con el resto de las
obras de este período como son el Periplo del Ponto Euxino (Pen), fechado
entre los años 131 y 132, Formación de Batalla contra los AI&nos (E&), Táctico

33SCHWARTZ, E. (1896), “Arrian”, RE, II, col. 1232-1236.


3ÑIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN:
Histoire d’Alexandre, París, 1984, Pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”,
Ensayos de Histodografía, Madrid, 1990, pp. 11-94, p. 22. TONNET, H. (1988),
Recherches sur Arden se persona/dé et ses ecdts alticistes, 2 vols., Amsterdam, p.
555.
35BOSWORTH, A. 8.: From Ardan..., p. 37.

36BOSWORTH, A 8 idem, p. 30.


37BOSWORTH, A 8 A Hístoricat., PP. 8-11.

38STADTER, P A (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 181.


~v.supra

23
(Tac.) o el Cinegético (Cyn.), todas ellas se datan durante su período de
legatus Augusti pro praetore en Capadocia. Durante este tiempo Arriano se
encuentra en la cúspide de su carrera política, gozando del favor de Adriano.
Una obra, como la Anábasis de Alejandro Magno, tendría su mejor expresión
en este período de la vida de Arriano.
De cualquier modo, lo que resulta evidente son las limitaciones con que
contamos para acercarnos a este personaje, que tanto en vida como tras su
muerte, en la memoria de griegos y romanos, se llegó a asimilar a la figura de
40
Jenofonte, tal como el propio Arriano deseara
La obra literaria de Arriano se extiende a lo largo de toda su vida: los
Discursos, que recogen las enseñanzas de Epicteto, y de cuyos ocho libros
originales tan solo se conservan cuatro, están dedicados a L. Gelio Justo de
Corinto41. Igual temática está presente en el Manual Aunque el material base
de estas obras es fruto de estos años de aprendizaje, resulta acertado pensar
que el resultado final sea el fruto de una elaboración posterior, muerto ya
Epicteto42. Esta labor como trasmisor de la obra del filósofo, además de su
interés personal, le valió la calificación de filósofo por parte de algunos autores
que nos trasmite la Antigúedad Tardía al situarlo en este ámbito y no en el de la w
Historia43. Esta falta de consideración de Arriano como historiador también se
mantiene en la historiografía moderna44.
En la década de los treinta encontramos toda la serie de obras menores
que citábamos arriba. Tal é&el caso del Péripió, s~ttata derrelato de un viaje
oficial, dedicado a Adriano, desde Trapezunte a Dioscurias, durante su etapa
de gobernador de la Capadocia. Para este relato cuenta con diversas fuentes,
además de su propia experiencia. Junto a esta obra destaca la Formación de
Batalla contra los Alanos donde narra el enfrentamiento contra este pueblo que
atacó y devastó los reinos vasallos de Armenia, Iberia y Albania45. Realmente
la obra que ofrece la datación más precisa es el Táctico, que se fecha, como
señalamos con anterioridad, en el 25 año del reinado de Adriano, 136~13746.
Tratado en el cual los aspectos más sobresalientes son los referidos a la

~Asi, tal como cita VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en
ARRIEN: Histoire d’ Alexandre, Paris, 1984, pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos
mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, pp. 11-94, p. 18, en el Museo
Nacional de Atenas se conservaría un herma de dos rostros. En él aparecería
asociado Jenofonte a nuestro personaje.

41OLIVER, J. H. (1970), “Ardan and theGellii of Corlnth”, GRBS, 11, Pp. 335-338.
42STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 5.
~Quintiliano, 10, 1, 75 (F82 de Jacoby), “Xenophon no excidit mihi, sed inter
philosophos reddendus est”.
~BRUNT, P. A. (1989>, “Introduction” de History of Alexander and Indica of Arrian, vol.
1, Londres, p. XXXIV.
45BRAVO, A. (1982), ‘Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 19 n St.
‘~Ardano, Táctico, 44, 3.

24
caballería romana y las reformas que introdujo Adriano. Resultado de los
mismos intereses sería un manual sobre ejercicios de infantería.
En el Cinegético hace referencia de forma clara a una afición la caza,
fundamental en el marco de las actividades de formación del hombre. Idea que
comparte con su Jenofonte47. La sombra de este autor, tal como señalara
BOSWORTH, está presente a lo largo de toda la obra, citándolo en distintas
ocasiones tanto directa como indirectamente48.
Arriano fue un escritor prolífico. De la parte de su trabajo que se ha
conservado la Anábasis es la más importante, junto con la titulada India. Esta
última fue escrita en jonio frente al ático de la Anábasis Las actuales ediciones
de la Anábasis incluyen la India, si bien sus diferencias son evidentes. Además
de las diferencias lingúisticas y estilísticas la India presenta un marcado
carácter etnológico, con un paralelo claro en la obra de Heródoto49. En ella
Arriano realiza una descripción geográfica y antropológica de la lndiaX.
En cuanto al resto de sus obras se han conservado tan solo
51
fragmentos : Bitiniaca, un relato en ocho libros donde Arriano narraría la
historia de su país hasta el año 14 a. G. Se ha venido considerando como un
tributo del escritor, ya desde su retiro ateniense, a su patria. El eje fundamental
de la obra sería el proceso de integración de las distintas comunidades
indígenas: bébrices, tracios y bitinios en el conjunto más amplio y civilizado del
helenismo52. VIDAL-NAQUET cree ver en ello “una prefiguración de la
integración del mundo griego en el romano”53.
Diecisiete eran los libros dedicados a las guerras de Trajano contra los
partos (Partica) en esta obra se ha querido ver la proyección de ciertas
vivencias de Arriano, si se admite su participación en este conflictoM. Una
última obra de tema histórico serían diez libros sobre la historia de los Diádocos
(Historia de los Sucesores de Alejandro).

4tCinegétíco, 1, 4, establece su dedicación a la caza, la vida militar y la sabiduría. El


modelo de Jenofonte está pues muy presente. La obra más importante en relación con
estos aspectos es la de ANDERSON, J. K. (1985), Hunting in the Ancient Wodd, Los
Angeles, Pp. 101 y ss. En cuanto a la datación y. STADTER, P. A. (1980), Ardan of
Nicomedia, Chapel Hill, p. 181 quien la localiza durante su estancia en Capadocia.
~BOSWORTH, A. 8.: A Historical Comentary..., p. 5
~STADTER,P. A. <1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, PP. 115 y se., tb. y. p. 168.
Cf. BOSWORTH, A. 8.: From Ardan..., p. 43.
50BOSWORTH, A. 8.: op. cit, p. 14.
5tRecogidos por ROOS, A. O. y WIRTH, O.: Flavil Ardaní quae exstant omrnia, vol. II:
Scripta minora, Leipzig, 1968.
52TONNET, H. (1988), Recherches Sur Arden sa personalité et ses ecñts atticistes, 2
vols., Amsterdam., PP. 12-13, STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel
Hill, p. 152 ySYME, R. (1982), “The Careerof Arrien”, HSPh, 86, pp. lS8yss., p.209.
WIDAL-NAQUET P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes’, en ARRIEN:
Histoire d’ Alexandre, París, 1984, Pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”,
Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, Pp. 11-94, p. 28.
54STADTER 2. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, p. 183.

25
Además de estas obras, otras prácticamente perdidas, alguna de tipo
etnográfico, como la dedicada a los Alanos (Alánica) en relación con el W
contacto con este pueblo durante su proconsulado en Capadocia; o de ciencias
naturales, como la que estudia la composición y apariencia de los cometas (De
rebus physicis). Finalmente Focio transmite la existencia de otras obras
menores como las biografías de Dion de Siracusa, de Timoleón de Corinto y de
Tilóboro, el bandido generoso.
En el mundo del siglo II Arriano aparece como una compleja y destacada
figura. A veces, representante de algunos de los rasgos más característicos de
su época, otras ofreciendo unas facetas que lo dotan de cierta intemporalidad,
como es el caso de la mayor parte de su propia obra.
El Imperio, pese al aspecto de paz general de los primeros antoninos, se
halla condicionado por un estado de permanente alerta, de tensión en sus
fronteras. Este período está delimitado por las campañas contra los partos
emprendidas por Trajano, en el 111-114 y las acciones dirigidas por Lucio Vero
enel 164-166.
Una labor fundamental de los grupos senatoriales y ecuestres, como
señalábamos arriba, es la de dotar de mandos a ese ejército garante de la
defensa del imperio. En los escritos de Arriano se refleja ese interés por la
milicia y lo militar, que en gran parte va a condicionar su propia vida. Los
ejemplos son numerosos. En el Dion y el Timo/eón narraba los enfrentamientos
militares de estos dos personajes contra el dominio cartaginés y los tiranos de
Magna Grecia55. O la biografía del bandido Tilóboro que hacía frente a la
injusticia en Misia56.
Otros aspectos de la vida militar se reflejan en el Pedplo, al describir las
visitas de inspección, o en la Formación de Batalla, al referirse a la estrategia y
disposición de las tropas en los enfrentamientos contra los alanos. Estos
aspectos se presentan initnlmente claros en el Táctico, el manual sobre
-

ejercicios de infantería, que según STADTER fue escrito como manual para
oficiales del ejército romano57.
En la Anábasis se puede observar ese mismo interés por lo militar, con
la descripción detallada de cada batalla, asedio o acción bélica que sirve para
poner de relieve la talla de Alejandro. A pesar de que evidentemente se trata de
poner de manifiesto la grandeza del personaje, Arriano también utiliza esas —

referencias bélicas con un claro carácter didáctico58. Por otro lado, es


indudable que la figura de Alejandro representa dentro del didactismo de
Arriano un ejemplo retórico ilustración de las virtudes y algún que otro defecto
de los grandes hombres59. Ese mismo deseo de instruir en el arte de la guerra

55STADTER, P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, p. 164.

~Aparece citádé por Luéiáno, Aiejjañdroy’t-2. Cf \JiDAL-NAQUET, P. (lY9OVFlavitiS


Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN: Histoire d’ Alexandre, Paris, 1984, pp. 311-
394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, Pp.
11-94, p. 71.
57STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 164.
58STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, ji 165.

59BOSWORTH, A. 8.: From Ardan..., p. 16.

26
está, aparentemente, en la decisión de tratar los conflictos que se sucedieron a
la muerte de Alejandro hasta Triparadisos, La Historia de los Sucesores de
Alejandro, en diez libros. El sentido didáctico en materia militar de la Partica
resulta obvio, al hacer referencia a una serie de acontecimientos muy recientes.
La unión de lo militar y lo civil resulta una constante en la proyección de los
órdenes senatorial y ecuestre, de ahí que el interés de Arriano por lo militar no
resulte extraño.
Más relacionada con la propia personalidad de Arriano sería la faceta
representada por la mimesis, el intento de imitar a los antiguos, de los cuales
su modelo ideal es la figura de Jenofonte, y parlo tanto los intereses y gustos
de Jenofonte de los que también Arriano participa60. En este intento, como
veremos más adelante, Arriano se ofrece al espectador como otro modelo
ideal. Arriano comparte con Jenofonte su interés en las cualidades del buen
general, su experiencia en la guerra, su didactismo y sus conocimientos
filosóficos y retóricos61. Estos aspectos vienen en gran medida a conformar su
propia trayectoria vital.
Arriano formó parte de la estructura político-militar de Roma. Llegó a las
más altas magistraturas del Imperio. En su obra no existe nostalgia alguna por
el esplendoroso pasado griego. Esa herencia griega, al igual que su formación
moral y retórica de manos de Epicteto, representa una parte importante de su
vida que no se puede disociar de su condición de ciudadano romano. Esa es la
gran virtud de Roma, según el propio Arriano, los romanos no se contentan con
su propia herencia, sino que son integradores62. Un libro como la Anábasis
estaba destinado a los grupos dirigentes del Imperio romano, quienes podían
apreciar el clasicismo de su estilo, el cuidado de sus reconstrucciones militares
y el interés por Alejandro63.
Anteriormente se han señalado tos aspectos más sobresalientes de la
vida de Arriano, así como los datos que disponemos acerca de su obra literaria,
a través de ello podemos observar como Arriano aparece vinculado a lo largo
de su trayectoria política y literaria a la figura de Adriano. Aparte de la
referencia del Táctico sobre los veinticinco años en el poder del emperador,
existen al menos dos referencias claras, ambas en el Periplo, 1, 4 y 2, 4 donde
se pone de manifiesto un conocimiento, incluso personal, del emperador. En
Periplo, 1, 4 afirma Arriano la falta de parecido de una estatua dedicada al

6%IOAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN:


Histoire cf Alexandre, París, 1984, PP. 31 1-394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”,
Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, Pp. 11-94, p. 25.

61NUSSBAUM, 0. 8. (1967), The Ten Thousand. A Study in social organization and


action inXenophon’s.., Leiden, p. 21-22.

62Táctico, 33, 2.

63STADTER, P. A. (1980), Arrian of Nicomedia, Chapel Hill, Pp. 90 y 168, en esta


última se sintetiza su planteamiento: “A book like the Anabasis was addressed to the
elite of the Roman Empire -those administrators, senators, officers, and intellectuals-
who could apreciate the restrainend classicism of his style, the careful reconstructions
of military operations, the interest in Alexander’s moral development”. La relación entre
la obra y la vida de Arriano también es puesta de manifiesto por LEVI, M. A. (1977),
Introduzione ad Alessandro Magno, Milán, p. 284.

27
emperador. En esa misma obra en el párrafo 2, 4 el autor habla de como
Adriano “no ignora su carácter”64.
Ambos presentan su filohelenismo como faceta importante de sus
propias vidas. Adriano como relata el escritor de la Historia Augusta recibió en
su juventud el apelativo de Graeculus65. La relación de Adriano con el Oriente
fue muy estrecha, y en particular con Bitinia. De allí eran originarios dos de sus
favoritos, entre ellos el famoso Antinoo. Ese contacto, ese entendimiento,
sintonía entre el emperador y Arriano han sido minuciosamente estudiado por
TONNET y STADTER66.
En ambos se resume el paradigma del propio Arriano, en relación con el
ideal del pasado, representado por la figura de Jenofonte. Ambos se querian
ver como esa imagen, y al mismo tiempo, en un juego de espejos, sus
contemporáneos los asociaron a esa imagen ideal: filósofo, cazador, intelectual
y amante del pasado griego; que se expresa a través de la gran admiración por
la vieja Atenas, una ciudad idealizada por su pasado, pero que sigue
manteniendo su atractivo a pesar de que desde el punto de vista cultural
(doctrina) era una ciudad muerta, como la califica Cicerón67. Este paralelo entre
Arriano y Jenofonte llevará a que se erijan en Corinto68 y Atenas estatuas en
honor de Arriano el filósofo, o un herma bifronte que representa a Jenofonte y
09
al propio Arriano

04MARENGHI, 0. (1957>, “Caractere e intenti del Periplo di Arriano”, Athenaeum, 35,


Pp. 177-192, p. 184 y BOSWORTH, A. 8.: A HistodcaL.., p. 2.
65Historia Augusta, Adriano, 1, 5.
66TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se personalité et ses ecrits atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 35 y ss.. SIADIER, P. A. (1980>, Ardan of Nicomedia, Chapel
Hill, p. 168. De igual modo ANDERSON, J. K. (1985), Hunting in the-Ancíent World,
Los Angeles, p. 106 le presenta como amigo personal del emperador.
67Cicerón, De oratore, 3, 43.

68Esta estatua fue erigida en honor de Arriano por L. Galio Menandro y por su hijo, en
ella se califica a Arriano de legatus Augusti propraetore y de “filósofo”; y.
BOWERSOCK, O. W. (1967), “A New lnscription of Ardan”, GRBS, 8, Pp. 279-280.
69V supra.
w
28
1.2. LA CONCEPCIÓN HISTÓRICA Y LA IMAGEN DE ALEJANDRO
MAGNO.

1.2.1. CONCEPCIÓN HISTÓRICA.

¿Se puede plantear la posible concepción histórica de un escritor como


Arriano?. Esta interrogante no resulta fuera de lugar cuando entre la
historiografía moderna más reciente se sigue planteando la obra de Arriano
como una mera compilación de fuentes de la Historia de Alejandro Magno.
Entre estos posicionamientos destacan los de SEIBERT y BRUNT70.
En cualquier caso el estudio de las fuentes de la Historia de Alejandro
reveía el carácter personal en la interpretación de las mismas, más allá del
trabajo de un mero compilador. La utilización interesada de las fuentes, sus
alteraciones u omisiones superan una mera voluntad de compilador.
El análisis de la concepción histórica de Arriano está estrechamente
vinculada a la formación estoica recibida en la escuela de Epicteto y a la
valoración de la figura de Alejandro Magno:
“Esta es mi historia de Alejandro, en la que he reprobado
algunas de sus acciones, aunque no me averguenzo de confesar
mi admiración por él, ya que si afee algunas acciones suyas fue
en honor a mi verdad y por servir de alguna utilidad a la
humanidad. Fue por ello por lo que yo mismo me decidí a escribir
esta historia, no sin el concurso de la divinidad (AA, 7, 30, 3)71
Su formación le sirve para juzgar a su héroe. La utilidad práctica de la
historia no es objeto de un interés especial por Arriano. Ello es debido al
carácter particular de cada acontecimiento, solamente la naturaleza humana y
ciertos comportamientos presentan rasgos permanentes y por lo tanto
constantes en el devenir histórico. Por lo tanto, más que un carácter práctico
inmediato, el relato histórico ofrece pautas morales.
El criterio de verdad histórica como señala en el Prefacio, 2 y en el texto
anterior se convierte en su línea de actuación. Además, representa el
argumento que fundamenta la elección de las fuentes. Criterio de fuente
fidedigna que le lleva a valorar la obra de Tolomeo porque fue rey, y porque
falsificar los hechos habría sido para él (...> más vergonzante que para ningún
otro’. Además, muerto Alejandro, estas fuentes contemporáneas escapan a los
condicionamientos de los poderosos, como también señala en el Prefacio, 272.
Este criterio de verdad histórica está representado por el acuerdo de las
fuentes. Si bien, en bastantes ocasiones, Arriano no duda en manifestar su

70SEIBERT, J. (1972), Alexander der Grosse, Darmstadt, p. 39. BRUNT, P. A. (1989),


“Introduction’ de H¡story of Alexander and Indica of Arrían, vol. 1, Londres, p. xxiv.
~½. Focio, 90, 72b, 40. Cf. GOSWORTH, A A A Histoncal..., p. 16 y SS. y STADTER,
P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, p. 65.

72Un relato condicionado por esta situación seria el de Calístenes, AA 4, 10, 1-2;
Polibio 8, 8, 4, 28, 4, 2-4; PEDECH, P. (1977), “Les historians dAlexandre”,
H¡storiographia antiqua comrnentaionem in h. W. Perernans, Leuven, PP. 119-138. p.
126 y 357; STADTER, P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill., p. 65.

29
desacuerdo con una afirmación, que con el aval de distintas fuentes, es fruto de un
error:
“En este relato no he mencionado las costumbres ni las
leyes de los indios(...) ni otras muchas cosas que han sido
inventadas más por deleitar que por reflejar la realidad, ya que
nadie se entretiene en verificar todas estas extrañas invenciones
que sobre los indios se cuentan. (4) Sin embargo, Alejandro y sus
hombres sí que verificaron buen número de ella, si exceptuamos
algunas que fueron fruto de su propia inventiva (AA, 5, 4, 3-4).”
Arriano realiza una importante crítica contra esa continuación y mantenimiento
de versiones, aceptadas por historiadores, que resultan falsas:
“Se han dado muchas otras versiones de este suceso (la
herida recibida por Alejandro en la lucha contra los malios> por
parte de los historiadores, y la tradición los ha aceptado y aún
sobreviven tal y como lo manipularon los primeros embaucadores,
y estas mentiras no cesarán de trasmitirse de unos a otros
ininterrumpidamente, hasta que la verdad de esta historia mía no
les ponga coto (AA, 6,11,2).”
El autor se presenta como el que de forma definitiva va a establecer las
pautas verdaderas del relato de la Historia de Alejandro Magno. En este
sentido, Arriano presenta su obra como definitiva73. De ahí la importancia en la
selección de las fuentes que permitan ofrecer esa visión verdadera de la
realidad histórica. El relato histórico en Arriano es fruto de esos principios
establecidos en el inicio de su obra. No es una historia didáctica, con una
acumulación ingente de ejemplos morales, sus aspectos didácticos se
encuentran a posteriori resultado de la lectura de la Anábasis de Alejandro
Magno, a través del personaje y su historia. Esto nos aproxima al
planteamiento histórico del autor, vinculado a esa elaboración definitiva del
relato de Alejandro. Expresado en los primeros capítulos de su obra:
“Cuando tuvo lugar la Anábasis de los Diez Mil que marcharon
con Ciro contra el rey Artajerjes; los sufrimientos de Clearco y sus
compañeros al ser capturados; y el regreso al mar de aquellos
mismos conducidos por Jenofonte; todos estos fueron hechos que

alcanzaron entre los hombres mayor importancia, debido
•~h-k~ Alninnr4rn~,
al relato de
Clic h~7~fl5~ Y
Jenófonte, que la-que habían uuteuu’s nu~jauu’a’~ y
eso que Alejandro no había organizado su expedición acompañando
a nadie, ni domeño sólo a quienes se opusieron a su marcha hacia el
mar porque él huyera del rey persa; nada de eso. Es más, no ha
habido hombre alguno, ni griego, ni bárbaro, que haya realizado
tantas ni tan grandes hazañas, ni por su número ni por su
magnitud. Confieso que por esto yo me he embarcado en eta
narración, bien que no me reconozca capaz de exponer ante los
hombres de modo claro las hazañas de Alejandro. Quienquiera
que yo sea, debo anotar esto a mi favor: no necesito poner en cabeza
mi nombre, por no ser de todo desconocido entre los hombres;
tampoco mi patria, ni mi familia, ni si desempeñé en mi patria alguna

73BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de


Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 64.

33
magistratura; pero sí voy a escribir esto: que mi patria, mi familia, mis
magistraturas no son sino estas narraciones mías, y que lo fuero ya
desde mi juventud. Y por ello no en vano puedo reclamar para mí la
primacía entre los escritores en lengua griega, toda vez que
realmente Alejandro la tuvo entre los que practicaron el ejercicio de
lasarmas (AA, 1,12,3-5).
Un aspecto claramente diferenciado del anterior es el representado por
la explicación de los acontecimientos, el desarrollo histórico. Las causas que
intervienen en la historia son múltiples74. Existen causas materiales, como la
representada por la topografía. Sobre todo, en relación con el posicionamiento
de los ejércitos en los momentos previos a la batalla (AA, 2, 6, 3-6; 3, 24, 2), el
armamento del ejército (AA, 1, 15, 5; 4, 1, 2). Estrechamente relacionado con
aquellas destacan las circunstancias fortuitas (AA, 2,1, 2; 2, 21, 8- 22,1).
El ser humano resulta también un importante elemento causal del
devenir histórico: los pueblos sean valientes o débiles, belicosos o pobres75; los
individuos, y en particular Alejandro, desempeñan un importante papel76. En
particular Alejandro es presentado como motor de la Historia77, al igual que en
ciertos momentos sucede con la intervención de los dioses. Alejandro es el
verdadero héroe de esta historia. Arriano presenta a Alejandro como un
hombre cerebral lejos de los arrebatos temperamentales que transmite a
Vulgata78. Calculador y prudente, las críticas de Arriano, dentro de su total
admiración, radican en algunas acciones, fruto del arrebato colérico, alejadas
del tono mesurado y equilibrado que le es natural.
Su concepción histórica se resuelve en la búsqueda de la verdad, “las
causas más verdaderas” de Tucídides, junto a la visión providencialista de la
actuación de algunos grandes hombres, propio de la histofiografía helenística,
y que de forma indudable encuentra un buen caldo de cultivo, en el siglo II,
durante el gobierno de los emperadores Trajano y Adriano.

7ftONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts atticistes, 2


vols., Amsterdam, PP. 449 y ss..

7%ONNET, H. (1988), Recherches sur Arríen sa personalité et ses ecdts atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 458. Sobre la clasificación de los pueblos a lo largo del relato de
Arriano.
76STADTER, P. A. (1980), Aman of Nicomedia, Chapel Hill, PP. 164 y ss. en relación
con la visión de Alejandro como general, tb. GOUKOWSKY, P. (1976), Livre XVII de
D¡odore de Sicile, París, p. XLI.

77TONNET, H. (1988>, Recherches Sur Arden sa personalité et ses echis alticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 462 y ss.. La voluntad de conquista como causa del desarrollo
histórico en Arriano es visto por PEDECH, P. (1977>, “Les historians dAlexandre”
Historiographia antiqua commentaionem in h. W. Peremans, Leuven, Pp. 119-138, p.
128.

788RAV0, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de


Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 60-61 sobre el concepto de pothos y. Pp. 60-
61. GOUKOWSKY, 2. (1976), LivreXVIlde Diodore de Sicile París, p. XLIII.

31
1.2.2. LA IMAGEN DE ALEJANDRO MAGNO QUE HACE ARRIANO.79
w
“Ya otros han escrito sobre Alejandro, no hay en efecto,
nadie sobre quien lo haya hecho mayor número de historiadores,
o de manera más discordante entre sí... (AA, Prefacio, 2)80.>
Arriano pretende con su narración establecer una valoración histórica de
la figura de Alejandro, intentando superar la discordancia existente entre el
gran número de historiadores que se han acercado a~ la figura del monarca
macedonio. Junto a ello, este relato representa la propia consagración literaria
de Arriano. La fama de Alejandro es la fama de su historiador81. Por otro lado,
Arriano con ello no pretende presentar una nueva imagen del rey, sino la
imagen definitiva82. Ello se resume en el planteamiento que presenta en AA, 1,
30, 1 -2~:
“Cualquiera que hable mal de Alejandro, que lo haga
contando no sólo las cosas censurables que Alejandro hizo, sino
que junte lo que Alejandro llevó a cabo, y vea así el conjunto. Que
considere ese tal quién es él mismo y cuál es su suerte, y frente a
eso, que calcule quién llegó a ser Alejandro y hasta qué grado de
humana felicidad llegó, convertido en soberano indiscutible de
ambos continentes y que alcanzó a expandir su fama a todas
partes. Que hable mal ese tal de Alejandro, él será un personajillo
insignificante que ~é ocupa en pequeñeces y es incapaz incluso
de poner orden en ellas. (2) A mi parecer no hay pueblo, ni ciudad
actual, ni un sólo hombre a quien no haya alcanzado la fama de
Alejandro. Es más, creo que un hombre así, sin par en el humano
linaje, no ha podido nacer sin alguna intervención divina.”
Arriano conocía, en gran medida, la serie de planteamientos morales
que, tomando como eje la figura de Alejandro Magno, habían florecido. De una
manera particular, Arriano interpreta esta figura utilizando o abandonando esta

79Especialmente STAOTER, P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, p. 89 y sa.


80Ejemplo significativo seria la elaboración de la obra de Diodoro de Sicilia en el Libro
XVII de su Biblioteca, donde en palabras de GOUKOWSKY, P. (1976), L,vre XVII de W
Diodore de Sicile, Paris, XXXII: “Diodore na retenu que les vertus stéréotypees,
apanage des grandes hommes, qui font du conquérant un representant
particuliérement éminent du soverain ideal”, tal como señalara WILCKEN, U. (1967),
Alexander the Great, N. York, p. 29, “cada investigador tiene su propio Alejandro”.
81BOSWORTH, A. 8.: A Historicat.., pp. 34-35: “Arriano se considera como un
perfecto iguat deAiejandroertei campo-de-la literatura”-
82ROSWORTH, A. 8.: idem, p. 38.
83Sobre la tradición historiográfica alejandrina anterior a la obra de Arriano y que ejerce
una importante influencia sobre el autor y. TONNET, H. (1988), Recherches sur Amen
sa personalité et ses ecdts atticistes, 2 vols., Amsterdam, Pp. 495 y ss., presenta un
panorama de la proyección de la figura de Alejandro en el pensamiento moral y
filosófico antiguo; cf. BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en
Anábasis de Alejandro Magno de Arriano, Madrid, Pp. 54-59.

32
84
imagen pretérita Alejandro representa para Arriano la personificación del
general victorioso Entre otros rasgos de interés se plantea la necesidad de
.

entender los factores que hacen posible este papel de Alejandro. Ello no debe
resultar extraño cuando fue precisamente esta faceta, de la imagen de
Alejandro, una de las más populares86.
Así, frente al anecdotario de los memorialistas, Arriano no entra en la
vida privada del monarca, al contrario de lo que sucede en la obra de Plutarco
que está más condicionado por esta línea. De igual modo, Alejandro se había
convertido en una imagen política de proyección de la realeza, del gobierno
ideal, ya esgrimido en un primer momento por Pirro en su enfrentamiento con
Roma o a lo largo de la propia historia de Roma por distintos personajes que
llegan hasta la época del propio Arriano y que continúan con posterioridad.
Tal es el caso de Pompeyo, cuya asociación con la figura de Alejandro
se produce cuando los postulados estoicos confrarios a la imagen de Alejandro
se ven rotos por la aceptación en la Roma republicana como valores de
referencia los elementos relacionados con Jos rasgos del general el jefe militar
o el estratega88. Un artículo que intenta hacer un balance de la imagen de
Alejandro y su uso en la Historia de Roma es el de CEAUCESCU en el se
destaca la doble imagen que la figura de Alejandro tuvo a lo largo do la Historia
de Roma89. Imagen doble que oscila entre el vituperio de los estoicos en
época republicana y su uso constante durante el Imperio por los emperadores
como fundamento ideológico de su poder90. Entre los textos más virulentos
Séneca, Contra Lucí,’?, 94, 62~679l. Un caso significativo por ser contemporáneo
de Arriano es la referencia de Dion Casio sobre las campañas contra los partos
de Trajano. Durante ellas Trajano llegará a Babilonia y afirmará haber llegado
tan lejos como Alejandro (Dion Casior DC 68, 29, 1 >92~ De igual modo Trajano
84PEDECH, P. (1977), “Les historians dAlexandre”, Historiographia antiqua
commentaionem in h. W Peremans, Leuven, PP. 119-138, p. 123 y ss.

85STADTER, R A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, p. 89.


86sobre todos los aspectos de la conquista militar y superioridad de Alejandro y.
STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, PP. 90-103.
87Justino, 17, 1, 2.
y.Plutarco, Pompeyo 2, 2; GREENHALG, P. (1980), Pompey 1: The Roman
Alexander, Londres.

89CEAUCESCU> P. (1974), “La double imagen dAlexandre le Grand á Rome. Essai


d’une explication politique”, Studii Clasice, 16, pp. 153-168. Cf. GOUKCWSKY, P.
(1976), Livre XVII de Diodore de Sicile, París, p. XXXVIII.
gov. VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN:
Histoire d’ Alexandre, París, 1984, pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”
Ensayos de I-Iistoríografía, Madrid, 1990, pp. 11-94, pp. 34 y 35 y ROSWORTH, A. 8.,
A Historicaí., p. l3y ss.

91cf. Cicerón, Sobre los Of., 1, 26, 90.


~DionCasio considera a Alejandro un modelo para Trajano, PLACIDO, D., “Alejandro
y los emperadores romanos en la historiografía griega”, en VV. AA., Neronia IV

33
realizará sacrificios en honor de Alejandro Magno (DC 68, 30, ifa. A modo de
resumen histórico señalar como en la Roma republicana la imagen de
Alejandro aparece confrontada con otros personajes, ese es el caso que se
indicaba antes de Pompeyo, al que Tito Livio compara con Alejandro (Livio, 9,
17, 6). Fruto de este tipo de comparaciones, es el uso de la imagen de
Alejandro en época imperial, bajo la forma la imitatio, esto es el impulso que
lleva a emular e intentar superar los hechos y hazañas de Alejandro, aunque
sea solamente como parte de la propaganda imperial94.
Por otro lado, Arriano tampoco concibe la historia de Alejandro en
función de la oposición estoica entre repúblicademocracia y
monarquía4irania. Esta cuestión, si es que existe, podría entenderse, durante
la República, dentro del enfrentamiento entre los sectores nacionalistas
romanos a ultranza y aquellos otros más proclives al helenismo y
filoalejandrinos mayoritariamente95. De igual modo, surge el debate acerca del
buen monarca y el tirano, que habitualmente se resuelve en el ámbito de lo
moral y no de lo político96.
Arriano no se sitúa en ninguno de estos extremos, es más, las posibles
referencias a unos planes de Alejandro sobre Roma, o el mismo relato de la
embajada romana ante el rey es puesto en solfa por el autor, dejando de lado
esos aspectos que tienden a confrontar la imagen de Roma y del macedonio

Alejandro Magno modelo de los emperadores romanos (1990), Actes du IVe Colloque
international de la SIEN en Madrid, ed. 3. M. CROISILLE, Latomus, n. 209, Bruselas,
p. 71.
93SYME, R. (1982), “TheCareerofArriefl”, HSPh, 86, pp. 188 yss., p. 181.
94W. AA., Neronia IV: Alejandro Magno modelo de los emperadores romanos, (1990>,
Actes du Ve Colloque international de la SIEN en Madrid, ed. J. M. CROISILLE,
Latomus, n. 209, Bruselas, en especial el trabajo de ANDRÉ, J. M. sobre la imagen de
Alejandro en Alto Imperio, pp. 11-24; ESPINOSA, U., “La alejandrofilia de Caracala en
la antigua historiografía”, pp. 37-51 y PLACIDO, D., “Alejandro y los emperadores
romanos en la historiografía griega”, Pp. 58-75 especialmente interesante su referencia
a la utilización de la imagen de Alejandro para la realización de una fuerte crítica
contra los emperadores, tal es el caso de Calígula, Nerón o Domiciano, p. 62.
TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien sa personalité et ses ecrits atticistes, 2
vols., Amsterdam, pp. 34-43. De igual manera VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius
Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN: Histoire d> Alexandre, París, 1984, pp. 311-
394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, Pp.
11-94, p. 42 si bien considera que, aunque, en la época de Arriano la tradícion de
Alejandro gozara de gran vitalidad y consideración, no parece que la obra de este
autor se pueda vincular de manera total con las campañas alejanddnas del emperador
Trajano en sus guerras con los partos. V. la imitatio de Alejandro Severo en
BLAZQUEZ, 3. M. (1990>, Alejandro Magno, modelo de Alejandro Severo, Bruselas.

95TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 515.

96Cf. BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de


Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 52. V. LEVI, M. A. (1977), Introduzione ad
Alessandro Magno, Milán, p. 60 y ss. sobre la critica estoica de la figura de Alejandro.

34
(AA, 7,15, 6)V En AA, 7,1, 4 rechaza el posible interés de Alejandro por la
conquista de Roma. Es más, no duda en utilizar la versión de Aristos y
Asclepiades sobre la embajada romana, a fin que el propio Alejandro elogie el
futuro de la ciudad de Roma (AA, 7,15, 5). Tal como señala TONNET, Arriano
coloca a Alejandro y a Roma en ámbitos de actuación distintos y separados98.
En todo caso, Alejandro se habría sentido atraído por Roma porque: “veía que
el renombre del pueblo romano iba progresivamente a más, extendiéndose su
fama enormemente”(AA, 7,15, 5).
En definitiva, lo que permite a Arriano mantener esa admiración hacia su
pasado griego> ejemplarizado por Alejandro, y su estrecha vinculación al
imperio romano con el que se identifica es el conjunto de las tesis estoicas
99
acerca de la sucesión de los Imperios
Arriano tampoco rechaza enfrentarse al lado oscuro del personaje, muy
destacado en la Vulgata, pero le da una nueva orientación10& Un ejemplo
significativo es su carácter violento, resultado de la asimilación progresiva de
los gustos y costumbres bárbaras (y. AA, 4, 8, 2; 4, 9, 1; 7, 29, 1; 4, 9, 9>.
Animo destructivo reflejado en el incendio de Persépolis (AA, 3, 18, 12> o la
mutilación de Beso (AA, 4, 7, 4). En estos textos Arriano manifiesta su
desaprobación ~ Arriano navega por el lado oscuro de su personaje
asumiendo algunos de sus defectos, ocultando otros o desviando la atención
hacia el entorno de Alejandro. El argumento definitivo de Arriano en la defensa
de su personaje se halla en AA, 7, 29,1
“Que en algo errara Alejandro a causa de la precipitación o
por imitación, o incluso si llegó a caer en ciertos hábitos bárbaros
por un exceso de orgullo, no lo considero grave, si se tiene en
consideración, no sin indulgencia, su juventud, sus
ininterrumpidos éxitos y el séquito que acompaña a los reyes por
adulación, no para aconsejarles en lo mejor, que siempre
colaborarán con ellos para su perdición102.”

97TONNET, H. (1988), Recherches Sur Arden sa personalíté et ses ecrits atticistes, 2


vols., Amsterdam p. 35; tb. ROSWORTH, A. 8. (1988), From Ardan to Alexander
Oxford, p. 83 y ss..
98TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts atticistes, 2
vois., Amsterdam, p. 517.
99En general sobre los distintos aspectos de la historiografía griega y en particular
sobre este punto resulta fundamental la compilación de artículos de MOMIGLIANO, A.
(1984), La 1-listodograña griega, Barcelona, en el se recogen trabajos que abarcan
desde los años 1931 a 1982. Arriano y las corrientes filosóficas en relación con la
figura de Alejandro y. TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses
ecdts atticistes, 2 voís., Amsterdam., pp. 530 y ss.

‘00ROSWORTH, A. 8.: From Ardan..., p. 135. Cf. GOUKOWSKY, P. (1976), Livre XVII
de Diodore de Sicile, Paris, p. XLIV en relación con la visión admirativa de Diodoro,
por ejemplo.
‘01STADTER, P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, pp. 104-105.
102Ejemplo significativo seria el affaire de Clito el Negro, y. STADTER, P. A. (1980),
Arrian of Nicomedia, Chapel Hill, p. 106.

35
A pesar de este reconocimiento, se produce en Arriano una atenuación
de estos aspectos y aquellos otros que habian sobresalido con mayor nitidez
en la Vulgata y que ofrecían una imagen desmesurada de Alejandro. Uno de
ellos es la TIXE (la Fortuna) que en esta historiografía se convierte en el
elemento que posibilita el triunfo de Alejandro. En segundo lugar están todos
los aspectos dionisíacos de la odisea de Alejandro. Arriano mantiene estos
elementos, pero antenuándolos siempre en esa lucha contra la desmesura103.
El éxito de Alejandro no es fruto de la suerte sino de su confianza, su
capacidad, gracias a sus éxitos anteriores, su ejército y la debilidad del
104
enemigo
Indudablemente si la misma Vulgata reconoce toda una serie de
aspectos positivos en la personalidad del monarca, nuestro autor los asumirá, y
en la mayoría de los casos las versiones más favorables al rey105. De forma
acertada recoge la anécdota sobre Alejandro y su médico Filipo, AA, 2, 4, 9. A
Alejandro, que se halla enfermo, le previenen mediante una nota de la
posibilidad de que Filipo le intente envenenar: “Alejandro leyó la nota con
atención, y teniéndola aún en la mano, cogió la copa de purgante y dio a leer a
Filipo la nota, bebiendo el purgante al tiempo que Filipo leía la nota de
Parmenión. (...)(11> Alejandro dio pruebas así a Filipo de ser un amigo que da
crédito a sus amigos.”
En la Vulgata representada por la referencia de OC, 3, 6,1-17 la versión
es que Alejandro se deja llevar por la felix temeritas. Indudablemente la versión
sobre la confianza de Alejandro en sus amigos resulta mucho más atractiva.
Amistad y confianza que tiene una de sus manifestaciones más importantes en
su relación con Hefestión106 y el trato que da a la familia de Darío
En la tradición historiográfica sobre Alejandro aparece uno de los
aspectos más interesantes de la imagen del rey de Macedonia. Se trata del
ámbito religioso y de las relaciones de Alejandro con ¡a divinidad. Para los
autores de la Vulgata o que se inspiraban en ella, Alejandro se había alejado
de los principios que regían la vida religiosa helénica y el rey había sido
arrastrado a unos comportamientos bárbaros, ejemplificados por la
7rpoaKvvtcTlq como un rito humillante para los griegos. Incluso llegando a
plantear su propia divinidad como hijo de Zeus-Amon.
Arriano compone una imagen de Alejandro, muy atento a todo lo
religioso y piadoso. Como rey debía mantener los lazos de su pueblo con los
dioses a través de los ritos cotidianos. Vinculado a esto y la conquista aparece
su interés por los cultos de los pueblos sometidos. Arriano presta un interés
‘03V TONNET, H. (1988), Recherches sur Arríen sa personalité et ses ecrits atticistes,
2 vols., Amsterdam, p. 520 y ss..
‘ti. AA 4,21,3; 6,16,2; India, 2Q 11.

‘0%ONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecñts atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 526, otras muchas referencias sobre la clemencia, piedad, lealtad
y generosidad del personaje en PP. 529-530.
‘06AA, 2,12, 7.
107 AA 2,12, y. HAMMOND, N. G. L. (1983), Three Historians of Alexander the Great,

Cambrigde, PP. 46-47.

36
especial a todo tipo de ceremonias religiosa que Alejandro celebra. A igual nivel
se debe señalar todo lo relacionado con los presagios y la adivinación.
En Alejandro, el amor a la gloria entra a veces en conflicto con la
obediencia a los dioses, o al menos con las indicaciones de los sacerdotes o
los adivinos (AA, 4, 4, 3; 7,17, 5-6; 7,18, 6>. Tal como afirma TONNET es
108
fruto del intento de conciliar su propia voluntad con la de los dioses
Alejandro está a salvo de la hibds de los dioses porque se reconoce inferior a
ellos.
Todo lo anterior lleva a plantear el problema de la divinidad de Alejandro.
Evidentemente la Vulgata condena de forma taxativa los intentos de Alejandro
de alejarse de la condición humana (DC, 4, 7, 25; 8, 5, 5). La solución de
Arriano consiste en arrancar totalmente estos elementos del relato o cita las
palabras de Alejandro evitando entrar en la cuestión de que era lo que
Alejandro creía. Cuando por razones obvias, caso de la consulta al oráculo de
Amón, Arriano se debe expresar sobre este asunto lo hace de manera muy
prudente. Solamente en el Retrato de Alejandro se pronuncia de algún
modo109.
La preocupación de Arriano se orienta hacia el papel de Alejandro dentro
del orden universal. Para dar con la respuesta es necesario volver al episodio
de la proskynesis1’0. Recoge la oposición griega encabezada por Clístenes y
los macedonios, pero también deja claro que estaba orientada a los persas, y
que Alejandro, aunque irritado por ser contrariado por Clístenes, “anunció su
autorización a los macedonios de que podían olvidarse de la proskynesi.s”. En
el plano de los principios Arriano se muestra contrario a que un hombre se
conceda honores divinos en vida. Dudando, incluso, de que un hombre pueda
acceder a la divinidad (aspecto este último asumido por el propio Alejandro,

108TONNET, 1±(1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 543.
100TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien se personalité et ses ecrits atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 546, y. tb. BRUNT, P. A. (1989), “Alexander and the Heroes.
Apend¡x IV”, H¡story of Alexander and Indica of Arrían, vol. 1, Londres, Pp. 464-466,
especialmente p. 466; BOSWORTH, A. 8. (1988), From Ardan to Alexander Oxford,
Pp. 118-119, para éste autor existiría un relación de carácter ideológico entre la
divinización de Alejandro y el culto al emperador que el propio Arriano podía observar
en su tiempo. Se refiere sin duda a uno de los textos que conforman el final del libro
VII dedicados por Arriano al llamado Retrato de Alejandro (ROSWORTH, A. 6., idem,
Pp. 135 y ss.). Textos significativos son los siguientes: “Ni siquiera me parece un grave
error de Alejandro el hecho de que retrotrajera su ascendencia al linaje divino, si se
trataba de no otra cosa que una añagaza de cara a sus súbditos, y por darse mayor
dignidad (AA, 7, 29, 3)”. Junto con: “A mi parecer no hay pueblo, ni ciudad actual, ni
un solo hombre a quien no haya alcanzado la fama de Alejandro. Es más, creo que un
hombre así, sin par en el humano linaje, no ha podido nacer sin alguna intervención
divina (AA, 7, 30, 2)”.
lwCf. BOSWORTH, A. 6.: From Ardan..., p. 113 y ss. y BRUNT, P. A. (1989),
“Introduction” de History of Alexander and Indica of Ardan, vol. 1, Londres, p. 476 y
apéndice V.

37
AA, 5, 26, 5)111 Arriano busca como acoplar este espinoso aspecto en la
composición y lo hará a través de reconocer esta actuación de Alejandro como
un procedimiento de carácter político, necesario para establecer la necesaria
distancia entre el soberano y los súbditos112.
En definitiva, tal como señala STADTER: “Arrian combined in his portrait
of Alexander elements of the Homeric hero, of Stoic Heracles who won gíory
through labors for mankind, of the ideal king wbo rules justly and without
asserting himself over his subjects, of the military leader masterful in every
situation, of the conqueror of the world, and of contemporary Roman emperors.
He could rightly feel that he had fulfilled his purpose, worthily to celebrate
Alexander and his deeds113”.
Por otro lado, el pensamiento de personal de Arriano sobre la naturaleza
de Alejandro queda muy claro en AA, 7, 30, 2:
“Creo que un hombre así, sin par en el humano linaje, no
ha podido nacer sin alguna intervención divina. Aún dicen que
algunos presagios vaticinaron la muerte de Alejandro; a algunas
personas se les aparecieron visiones, así como a otros ensueños
de distintas clases; a esta vinculación con la divinidad apuntaba
también el alta estima que Alejandro gozaba entre los hombres,
así como su recuerdo impropio de un modal.”
La intervención divina en relación con Alejandro resulta similar a la que
inspira a Arriano a escribir esta obra. Se trata de la Providencia que suscita, en
un momento histórico dado, el nacimiento de un hombre excepcional114.

111Como señala BRUNT, P. A. (1989), “Introduction” de History of Alexander and


Indica of Ardan, vol. 1, Londres, p. 474 después de la visita al oasis de Siwah se oye
hablar de Alejandro como hijo de Amón, Zeus.
112TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecdts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 551 y STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill,
p. 108.
113STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 114.
“tONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se personalité et ses ecríts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 552. Cf. BOSWORTH, A. 8.: From Ardan..., p. 156 según este
autor esta imagen parece estar hecha de retazos que no tienen un criterio de unidad y
que son: “a farrago of conflicting common places”. Tb. BRAVO, A. (1982),
“Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de Alejandro Magno de Arriano,
Madrid, p. 48 y 72. Sobre los elementos antiheroicos de la figura de Alejandro y. LEVI,
M. A. (1977), Introduzione adAlessandro Magno, Milán, p. 34.

38
1.3. LA ANÁBASIS.

A continuación vamos a abordar el estudio de la obra fundamental de


Arriano, la Anábasis, la única de sus obras históricas que ha llegado en su
totalidad hasta nosotros. Dada la importancia que tiene para el estudio de los
aspectos sociales y de la dependencia personal en la época de Alejandro
intentaremos profundizar en aquellos aspectos que permitan presentar un
análisis pormenorizado de la misma. Comenzaremos con los modelos en que
se inspira Arriano para la elaboración de la Historia de Alejandro Magno.

1.3.1. MODELOS.

La Anábasis recibe en su planteamiento como obra histórica la


proyección de los modelos de relato histórico en los cuales se inspira Arriano.
En este sentido resulta importante el concepto de pi~n~azg115. Imitación que
resulta palpable tal como hemos señalado en el libro dedicado a la India
inspirado por el relato de Heródoto116. Sin embargo, serán Jenofonte y
Tucídides los que marquen la pauta del proyecto literario de Arriano.

a. Jenofonte.
Jenofonte es el autor que tiene para Arriano una importancia capital117.
Se ha argumentado, como un elemento capital de esa imitatio, la propia
formación en torno a la figura de un maestro prestigioso: en el caso de
Jenofonte la figura de Sócrates, para Arriano, como ya vimos, la de Epicteto. El
propio Arriano hace hincapié en esa similitud, e incluso en los parecidos
comportamientos118. En Discursos 2, 17, 35 Arriano explica como algunos de
los discípulos de Epicteto se esforzaban en escribir al modo de Jenofonte.
Es Arriano quien a través de sus obras nos muestra el conocimiento
directo de la obra de Jenofonte, centrado en la Anábasis, las Helénicas y el
119
Cinegético
Las referencias tanto directas como paralelas son múltiples, pero ponen
de relieve el hecho de que no existe un respeto escrupuloso hacia el personaje

115TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien sa personalité et ses ecdts att¡cistes, 2


vols., Amsterdam, p. 224. REARDON, 8. P. (1971), Courantes littéraires grecs des Ile.
et líle. siécles aprés J.-C., Paris, p. 7.
supra.

117TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arden sa personalité et sas ecrits atticistes, 2


voís., Amsterdam, p. 225 y ss. para un análisis pormenorizado de la importancia de la
obra de Jenofonte sobre Arriano y toda la bibliografia sobre este tema. Mantiene como
básico RENZ, L. (1879) Arnanus quatenus Xenophontis imitator sil, Rostock, cit. por
TONNET, H.: op. cit, p. 225 n. 1. Cf. BRUNT, P. A. (1989), “Introduction” de Histoi’yof
Alexander and Indica of Arrían, vol. 1, Londres, p. XIV.
118cinegético, 1, 4 cuenta que desde su juventud tenía los mismos gestos que
Jenofonte, y. BOSWORTH, A. 8.: From Arrían..., p. 26.

119TONNET, H. (1988), Recherches sur Arríen sa personalité et ses ecrits atílcistes, 2


vols., Amsterdam, PP. 234 y ss.

39
por parte de Arriano. Un caso significativo es el fragmento de la Anábasis de
Jenofonte donde habla acerca de la hostilidad de los tracios bitinios hacia los
griegos120. En este caso el sentimiento filohelénico de Arriano no acepta un
posible enfrentamiento entre uno de los grupos de la zona de Bitinia y los
griegos121. Por otro lado, se produce una modificación del estilo del modelo122.
La presencia de Jenofonte se hace evidente en ciertos planteamientos
estilísticos de Arriano, tal es el caso de la narración lineal e itinerante. También
se aprecia la influencia de Jenofonte en el relato de Arriano sobre los ritos de
fundación de las nuevas ciudades creadas por Alejandro, así como en una
serie de aspectos culturales y religiosos. Además, la influencia de Jenofonte
está presente en la técnica del retrato, tomada de este autor123.
Arriano no se considera un humilde discípulo de Jenofonte sino más bien
como un segundo Jenofonte, más moderno, que corrige y perfecciona la obra
del primero, a nivel del estilo y de las ideas.

b. Tucídides124.
En el caso de Tucídides la influencia se halla en el plano de las ideas y
del estilo125. De la obra de Tucídides es probablemente el libro 2 el que w
encuentra más atención en Arriano, a pesar de estar fuera de todo duda el
conocimiento de la totalidad de la obra de Tucídides.
Mantiene bastante independencia en cuanto a la Guerra del Peloponeso y a los
planteamientos de su autor. Así en el Prefacio, 1,12, 5 omite su patria y origen.
Por otro lado, rechaza buscar, al comienzo de su libro, las “causas verdaderas”

‘20Jenofonte, Anábasis, 6, 42.

121TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arríen se personalité et ses ecrits atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 240.
122TONNET, H. (1988), Recherches sur Arríen se personalité et ses ecdts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 241. y. tb. 257 y ss. Para la imitación en el Cinegético, y. pp. 266
y ss. de la misma obra.
w
123Jenofonte, Anábasis, 3, 22, 2-6 el retrato de Darío Codomano. De igual modo el
retrato de Ciro El Joven tras su muerte 1, 9, 1 y ss., puesto de relieve por
BOSWORTH, A. B: From Ardan..., p. 139, cf. con el retrato de Alejandro Magno de
Arriano, AA, 7, 28-30, también el retrato de Temístocles realizado por Tucídides 1,
138, 3 inspiraría el de Alejandro, según BOSWORTH. V. TONNET, H. (1988>,
Recherches sur Arríen se personalité et ses ecdts atticistes, 2 vols., Amsterdam, p.
253.

124Tucídides como modelo, y. de la obra de TQNNET, H. (1988), Recherches sur


Arrien sa personalité et ses ecdts atticistes, 2 vols., Amsterdam, pp. 283 y ss.

125Para las relaciones directas o indirectas con Tucidides y. pp. 287 y ss. de la obra de
TONNET, cf. VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en
ARRIEN: Histoire d’ Alexandre, París, 1984, pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos
mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, pp. 11-94, p. 29, por ejemplo, para
las referencias de la toma de Tebas, paralelas a otras “catástrofes’ en su amplitud y
que se inspira en este autor.

‘lo
del conflicto entre Macedonia y Persia. Del vocabulario de Tucidides conserva
126
el sentido más corriente y próximo de su etimología
La organización del conjunto del relato histórico de Arriano se inspira
directamente en las obras de Tuc¡dides y Jenofonte a través de las fórmulas de
indicación cronológicas127. Conoce y adopta parcialmente las ideas de
Tucídides sobre la Historia y sus principios estilísticos. La relación con
Jenofonte se presenta de modo inverso. Su mayor conocimiento de la obra de
Jenofonte se traduce, no en el empleo de técnicas estilísticas y lingúísticas
similares sino, en la conducción del relato. Es ahí donde la técnica de la
narración de batallas, del retrato histórico, de los aspectos culturales, religiosos
y de las ideas de Jenofonte resultan fundamentales para comprender los
planteamientos de Arriano.
Comparado con escritores de corte aticista posteriores a Arriano, la
inspiración de la obra de Tucídides en Arriano resulta relativamente limitada,
siendo más bien una presencia, fruto del contacto permanente con la Guerra
del Peloponeso. El grado de imitación de Arriano está al mismo nivel que otros
historiadores de su tiempo, sin embargo, esa relación es mucho menos
profunda que la que Arriano mantiene con la obra de Jenofonte.

1.3.2. LAS FUENTES.

Estas fuentes están representadas, básicamente, por Tolomeo,


Aristobulo y una tercera fuente tá legómena (“lo que se dice”, “lo que se
cuenta”> y que se ha dado en llamar la Vulgata de Alejandro. Esta última resulta
fundamental porque nos remite a una fuente que hallamos en la obra de
Diodoro Sículo, Quinto Curcio Rufo, Justino, Pseudo-Calístenes o en la Vida de
Alejandro de Plutarco, es decir, en gran parte de la historiografía de Alejandro
Magno. El origen de esta Vulgata estaría en la obra de Clitarco u otro autor
contemporáneo de los hechos128. Sin embargo, en tiempos de Arriano había
sufrido grandes transformaciones, perdiendo su unicidad original. Arriano se
habría encontrado con un cúmulo de información fruto de esa tradición. Es
precisamente en relación con la Vulgata donde se hallan los principales
problemas para la adscripción de referencias textuales.
En el caso de Aristobulo, la Geografía de Estrabón, con constantes
referencias a este autor, nos sitúa en un terreno más firme, además de ello nos
permite observar el uso que Arriano hace de este modelo. En cuanto a
Tolomeo, el caso es bien distinto, ya que no se cuenta con otro texto paralelo
como sucede con Aristobulo.

126TONNET, H. <1988>, Recherches sur Arrien sa personalité et ses ecdts atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 293.
12TTONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se personalité et ses ecdts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 243.
128TONNET, H. (1988), Recherches Sur Arden se personalité et sas ecdts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 7.

41
a. La Vulgata’~
Durante mucho tiempo se consideró a Clitarcol 30 como el inspirador W
directo de la Vulgata. Esta obra contaba con al menos una docena de libros, ya
que el E (fragmento) 6 registrado por JACOBY se sitúa en el libro 12131
TONNET puntualiza, además, sobre el hecho de que el conocimiento de
Arriano acerca de la obra de Clitarco sea bastante parcial, fruto de un
conocimiento indirecto de esta fuente132.
En relación con la Anábasis son aproximadamente unos veinticinco los
textos de la obra de Clitarco que tienen algún reflejo en esta obra133. Entre ellos
vamos a empezar por citar aquellos fragmentos en los que manteniendo la
misma temática se nos presenta de una forma no coincidente entre ambos
autores:
F 1, relata la destrucción de Tebas, que Arriano narra con amplitud a lo
largo del primer libro, 1, 8, 5-9; 9, 9-10. Existe un detalle particular e interesante
que Arriano omite, y que está presente en el relato de Clitarco. Tras el saqueo
de la ciudad, las tropas de Alejandro obtuvieron una suma de cuatrocientos
cuarenta talentos.
F 2, en paralelo con 2, 5, 3-4 donde se relata la muerte de Sardanápalo. w
F 4, se narra el fin de la revuelta de Agis de Esparta contra Alejandro,
Arriano, 2,13, 4-6 cita detalles sobre el comienzo del conflicto de Agis.
E 9, en relación con el sitio de Tiro, 2, 15, 6- 24, 6 Arriano no menciona
la existencia de sacrificios humanos en la ciudad durante el asedio.

‘29Sobre su problemática, que se mantiene hasta hoy y. BOSWORTH, A. 8. <1980), A


Historical Commenta¡y on Ardan’s Histoiy of Alexander, vol. 1: Comentary on books 1-
III, Oxford, pp. 3 y ss.

130JACOBY, F. (1962> recoge en los Die Fragmente der Griechischefl l-listoriker


<FGrH), II b, Leiden, núm. 137, pp. 743-751 un total de treinta y seis fragmentos
atribuidos a este autor. En la actualidad la discusión sobre la influencia de Clitarco en
la historiografía alejandrina, sobre todo Diodoro Sículo y Quinto Curcio se halla en un
punto de moderación sobre los puntos de vista extremos de principios de siglo, y. en
este sentido GOUKOWSKY, P. (1976), Livre XVII de Diodore de Sicile, París, p. XIX.
ROBINSON, Ch. A. (1963), The History of Alexander the Great, Providence, pp. 171-
183; PEARSON, L. (1960>, The lost histories of Alexander the Grea4 Nueva York-
Oxford, pp. 212-242; SEIBERT, J. (1972), Alexander der Grosse, Darmstadt, pp. 16-
18; BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid, pp. 40 y Ss.; BRUNT, P. A. (1989), “Introduction”
de History of Alexander and índica of Ardan, vol. 1, Londres, pp. XXI-XXXIII.
‘31PEARSON, L.: The losthistoriesofAiexaflderthe Great, Oxford, 1960, p. 213 afirma
que no debió de sumar más de quince libros.
132TONNET H. (1988), Recherches sur Arrien se personalité et ses ecrits atilcistes, 2
vols., Amsterdam, p. 107. Cf. GOUKOWSKY, P. (1976), LA/re XVII de Diodore de
Sicile, París, pp. XIX-XXXII sobre Diodoro.
133En relación con las fuentes hemos seguidos los criterios marcados por TONNET, H.
en cuanto a la localización y adscripción de los fragmentos de las distintas fuentes en
que Arriano se inspira. En cuanto a la cita de fragmentos (E) estos se corresponden
con la numeración de JACOBY salvo que se indique otra cosa.
w
42

.
F 11, Clitarco afirma que el incendio del palacio de Persépolis por las
tropas de Alejandro fue inspirado por la cortesana Tais, en la Anábasis, 3, 18,
11-12 Arriano lo omite.
F 30, al igual que 3, 6, 4-7 y 19, 1 sobre la personalidad y trayectoria
politica de Hárpalo, tesorero de Alejandro, con claras divergencias entre un
texto y otro134. Las correspondencias entre ambos autores existen, si bien
cuando ello es así, los posibles lazos de unión resultan muy débiles, referidas a
grandes acontecimientos o pequeños datos de información geográfica (F 8, en
relación con la batalla de Iso, F 29, 7, 20, 3-6 las maravillosas islas del Golfo
Pérsico, E 17 la conquista de la India por Dioniso), que vienen a poner de
manifiesto, en estos fragmentos en particular, la vaguedad de los puntos en
común entre ambos textos.
Además de los fragmentos citados con anterioridad existen otros tres
fragmentos que resultan fundamentales para conocer la relación de Arriano con
la tradición literaria atribuida a Clitarco. El primero de estos fragmentos es el
16. La reina de las Amazonas desea tener un hijo de Alejandro. En 7, 13, 2-6
es Alejandro el que quiere tener un hijo con la reina de las Amazonas. Sin
embargo, Arriano resulta tajante sobre todo este asunto: “Debo decir, sin
embargo, que ni Aristobulo, ni Tolomeo, ni ningún otro historiador digno de
crédito ha dejado nada escrito de este tema.”135
En el F 31 se pone de manifiesto la ignorancia de la obra de Clitarco por
Arriano. Se trata de la presunta embajada de Roma en la corte de Alejandro.
Arriano 7, 15, 5 atribuye esta tradición a dos autores tardíos: Aristos y
Asclepíades, en vez de citar a Clitarco como inspirador de la misma. Arriano
con ello habría pretendido dar la impresión de haber contado para la
elaboración de la Anábasis con la mayor parte de las fuentes sobre Alejandro,
incluso estas elaboraciones más tardías. Con ello evidenciaba una falta de
contacto directo con la obra de Clitarco. Y finalmente el F 24, con paralelo en 6,
11, 8 se trata del famoso texto donde se narra la participación de Tolomeo
Lago salvando a Alejandro, en una situación muy apurada, y que le valió el
sobrenombre de ZOTHR. Arriano manifiesta, en ese mismo texto, como el
propio Tolomeo afirmó en su obra no haber estado en esta batalla, sino que:
“se hallaba a la sazón al frente de sus tropas combatiendo con tribus bárbaras
en otra región”. Quinto Curcio (QC, 9, 5, 21) nos dice que Clitarco lo afirma:
“Ptolomaeum, qui postea regnavit, huic pugnae adfuisse auctor
est Clitarchus Timagenes. Sed ipse scilicet gloriae suae non
refragatus afuisse se missum in expeditionem memoriae tradidit’.
Del análisis de estos tres fragmentos se concluye que Arriano no tuvo un
conocimiento directo de la obra de Clitarco136. Resulta por lo tanto poco
apreciable la influencia de esta fuente sobre la obra de Arriano. Ello no es

13”TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arríen sa personalité et ses ecríts att¡cistes, 2


vols., Amsterdam: op. oit, p. 110.
135TONNET, H. (1988), Recherches Sur Arríen sa personalité et sas ecrits atticistes, 2
vois., Amsterdam, p. 112 n. 46 y 47 BRUNT, P. A. (1989), “Introduction” de Histoíy of
Alexander and Indica of Ardan, vol. 1, Londres, p. XXXIV.

136TONNET, H. (1988), Recherches Sur Arríen sa personalité et sas ecrfts atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 114,130.

43
exclusivo de la Anábasis, las obras de Diodoro, en el Libro 17 (DS) y de Quinto
Curcio (OC) presentan unas referencias a la narración de Clitarco más claras,
pero que ahondan en los aspectos anecdóticos y dramáticos.
Una relación más estrecha entre la obra de Arriano (AA) y las
referencias a Clitarco en OC o DS se encuentran en los legómena:
Curación de Alejandro en Tasos por Filipo de Arcania, DS, 17,31>5; OC,
3,5,13; AA, 2,4,7-11.
Hefestión tras la batalla de Iso es confundido por la familia de Darío con
Alejandro, DS, 17, 37, 5-6; OC, 3, 21,15; AA, 2,12,6-7.
Dos cuervos señalan a Alejandro el camino al oasis de Siwah, DS, 17,
49, 5; OC, 4, 7,15; AA, 3, 3,6.
Una gran bacanal en Carmania, DS, 17, 106, 1; OC, 9, 10, 24- 29;
Plutarco, Alejandro, 63, 2; AA, 6, 28,1-3.
Hércules y la roca de Aornos, DS, 17, 85; OC, 8,11, 2; AA, 4, 28,1-3.
Arriano plantea la utilización de ta legómena como oposición a los
modelos principales representados por Aristobulo y Tolomeo. La identidad
entre Clitarco y ta legómena está puesta de manifiesto en Arriano por la cita de
frases históricas: W
La respuesta de Alejandro a Parmenión, DS, 17, 54, 5; OC, 4,10,14;
AA, 2, 25, 20 las últimas palabras de Alejandro antes de morir, DS, 17, 117, 4;
OC, 10, 5, 5; AA, 7, 26, 3. Los trazos típicos de la obra de Clitarco, que son
bien conocidos para los historiadores que de él dependieron de forma directa,
no figuran en los legómena de Arrianoí37~ Se produce una labor de
simplificación (casos de DS o Justino> que en Arriano es fruto de la falta de
contacto directo con el “Clitarco” de estas fuentes. Los legómena entran
frecuentemente en un grupo de fuentes que están presentes en OC, Plutarco,
Justino y a veces en la llamada Novela de Alejandro. El caso de DS es
especial: desconoce el pasaje de Alejandro y el nudo gordiano, que es relatado
por AA, 2, 3, 2 y por los autores de la Vulgata138. Lo que lleva plantear una
base distinta en este caso, o el conocimiento de la Vulgata en un estado de
elaboración distinta de los demás.
Toda esta problemática historiográfica en torno a la base narrativa que
se encuentra en la expresión tá legómena’39 parece resolverse con la
conclusión de la existencia de una elaboración reciente de la Vulgata que
presentando ciertas innovaciones, recapitularía, sin distinguirlas, versiones
anteriores140. En Arriano esta fuentels resulta totalmente distinta de sus fuentes
principales, resaltando como rasgos más importantes: el que es múltiple, no se

137TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecrits altícistes, 2


vols., Amsterdam, p. 119 con numerosos ejemplos.
‘38Entre otros ejemptos OS omite también la anécdota del eunuco Tireos que -AA, 4,
20, 1 presenta junto a los testimonios de la Vulgata, p. ej. OC, 4,10, 25-34 y Plutarco
Alejandro, 30, 2-14.

139BRUNT, P. A. (1989), “Introduction’ de History of Alexander and Indica of Arrían,


vol. 1, Londres, p. XXXII. Cf. VIDAL-NAQUET, 9. (1990), “Fíavius Arrien entre deux
mondes”, en ARRIEN: Histoir~ d’ Alexandre, Paris, 1984, pp. 311-394 = “Flavio
Arriano entre dos mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, pp. 11-94, p. 48
1’ltOSWORTH, A. 8.: Frorn Ardan..., Pp. 8-9.

44
identifica con Clitarco, de ahí que sea anónima, y viene a ser un muestrario de
la tradición secundaria de la Historia de Alejandro.

b. Aristóbulo141.
En Prefacio, 2 Arriano nos cuenta el motivo de la elección de Aristobulo
como fuente de su relato. Se trata de un compañero del rey que, escribiendo
tras la muerte de este, no debía sentirse presionado y por lo tanto tener interés
alguno en deformar la verdad. La importancia de la obra de Aristobulo para
Arriano reside de manera especial en el hecho de que fue un testigo presencial.
Se trata de un testimonio personal142.
Junto a ello destaca el uso que de él hace Arriano para desdramatizar
ciertos hechos, que de otra manera hubieran dado una imagen de Alejandro no
deseada por el autor. Un ejemplo (F 55, AA, 7, 22, 4), un marino sirio había
recuperado la diadema de Alejandro caída al mar. Sin embargo, al hacerlo se la
había puesto. Según el testimonio de Aristobulo fue mandado azotar; otras
versiones más duras contaban que había sido ejecutado. Con ello reduce el
hecho a un mero incidente, presentando a Alejandro como un gobernante
indulgente (no lo había hecho ejecutar por calarse el símbolo del poder real).
Además, hay que añadir, el intento de soslayar los aspectos más excesivos de
la personalidad de Alejandro. Así, Aristobulo no cita la bacanal en Carmania, tal
como el propio Arriano cuenta (AA, 6, 28, 3 y. supra>143.
TONNET argumenta la aparente contradicción que supone un alto
interés por la moderación y, por el contrario, la utilización constante del relato
de la Vulgata144, donde precisamente esos elementos dramatizadores están
más presentes.
Las fuentes “más verdaderas, las más dignas de ser contadas” son las
representadas por Aristobulo y Tolomeo, tal como se señalara con
anterioridad145. Existen momentos en que Arriano pondrá en contacto las dos

141JAC08Y, F.: op. ciÉ, II b, núm. 139, Pp. 769-799, en total sesenta y dos fragmentos.
ROBINSON, Ch A op. oit., pp. 205-243; PEARSON, L.: op. ciÉ, pp. 150-187;
SEIBERT, J.: op. oit., pp. 21-23, BOSWORTH, A. 6.: A Historicat.., 26 y Ss.;
STADTER, P. A.: op. ciÉ, pp. 68 y ss..
‘42TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se personalité et ses ecrits etticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 137.
143BREEVART, A. 6. <1960>, Enige historiographísche aspecten von Ardanus’
Anabasis Alexandrí, Leiden, p. 57 cit. por TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arrien
se personalité et ses ecríts attjoistes, 2 vols., Amsterdam, p. 137. Cf. BOSWORTH, A.
6.: From Arrían..., pp. 62-63.
IMTONNET, H. (1988), Recherches sur Arríen se personalité et ses ecuits alticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 137.
145Cf. BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid., p. 68; PEARSON, L. (1960), The Iost historíes of
Alexander the Great, Nueva York-Oxford, p. 189-194; BRUNT, P. A. (1989),
“Introduction” de History of Alexander ano! Indica of Ardan, vol. 1, Londres, p. XXII.
LEVI, M. A. (1977), Introduzione ad Aíessandro Magno, Milán, p. 83 señala el apoyo
ideológico a Tolomeo que supone la obra de Aristóbulo.

45
fuentes, ello será así tanto en referencias muy parecidas, como en citas con
divergencias de detalle, hasta opiniones dispares en temas importantes. Esta
labor de contraste está presente a lo largo de todo el relato’46.
Existen multitud de pasajes donde se da un mismo criterio entre ambos
autores147, el ejemplo más destacado es AA, 7, 26, 3 se trata de la muerte de
Alejandro, y es utilizado por Arriano para descartar la hipótesis del
envenenamiento del rey:
“Alejandro poco después murió Después de esto, ni
.

Aristobulo ni Tolomeo continúan su relato... (27, 1) Sé que


circulan muchas otras versiones acerpa de la muerte de
Alejandro; por ejemplo que Antipatro le envió un veneno de
resultas del cual murió... (27, 3) Yo he recogido estos relatos, más
por no dar la impresión de que no los conozco, que porque los
considere dignos de crédito para ser narrados.’>
Los pasajes con referencias a Aristobulo y Tolomeo donde difieren, bien
en pequeños detalles o en aspectos de mayor fundamento, resultan muy
numerosos. Desacuerdo sobre el nombre de un pueblo indio vecino del rey
Poros (AA 6, 20, 2)148; sobre qué animales condujeron a Alejandro al oráculo
del desierto libio (3, 3, 5~5)í49; la toma de una ciudad de Sogdiana (4, 3, 5>15i9;
dos versiones hacen referencia al castipo de Beso, asesino de Darlo (3, 30,
5)151. la muerte de Calístenes (4, 14, 3)1 2 A pesar de ello, cabe destacar entre

‘~BRUNTI P. A. (1989), “Introduction>’ de Histon¡ of Alexander and índica of Ardan>


vol. 1, Londres, pp. )<XX-XXXII. Cf. BOSWORTH, A. A.: A Historical..., p. 15.

‘47AA, 3, 26, 1 sobre la traición de Filotas; 2, 12, 5 la embajada de Leonato ante la


madre de Darío; 6,11, 4-5 batalla de Arbelas.
“‘8Este pueblo se llamaba Glaúnico, según dice Aristobulo, aunque Tolomeo lo
denomina Glauca. V. STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 70.
149“Tolomeo, el hijo de Lago, cuenta que aparecieron dos serpientes que caminaban
delante del ejército lanzando silbidos....(6> Aristobulo, en cambio, se suma al rumor
más difundido de que dos cuervos volaban en vanguardia del ejército actuando como
guías de Alejandro.”
150‘Tomó la séptima ciudad de esta región; Tolomeo dice que sus habitantes se
entregaron a Alejandro; Aristobulo, por contra, afirma que Alejandro la capturó por la
fuerza, dando muerte a todos lo que en ella encontró. Narra Tolomeo que Alejandro
distribuyó sus moradores entre los diversos cuerpos de su ejército, ordenando que
permanecieran atados y vigilados mientras él siguiera en la región, de suerte que
ninguno de los instigadores de la sedición quedase en libertad.”
~ “Alejandro ordenó se le azotara y se pregonaran los crímenes de Alejandro había
imputado a Beso en su interrogatorio. Beso recibió por ahora este castigo, y luego fue
enviado a Bactria, para allí ser ajusticiado. Esto es lo que Tolomeo nos cuenta de
Beso. Aristobulo, en cambio, narra que fueron los hombres de Epistámenes y
Datafernes los que condujeron a Beso ante Tolomeo y lo entregaron a Alejandro
desnudo y encadenado.”
152“Según cuenta Aristobulo, Calistenes fue cargado de grilletes y tuvo que desfilar asi
ante todo el campamento, muriendo más tarde de enfermedad. Según Tolomeo, el hijo
de Lago, fue sometido a tortura y colgado hasta que murió.”

46
ambos autores unos referentes básicos muy similares. Si bien, es la obra de
Tolomeo la que Arriano tiene en mayor consideración. Ello es así, porque
Tolomeo ofrece una versión más correcta que el relato de Aristobulo, en el
sentido literal, en ocasiones Tolomeo corrige la narración de Aristobulo (F 43
de Aristobulor 5, 14, 3 sobre el enfrentamiento de Alejandro y el hijo de
Poros)153.
Junto a ello parece que Aristobulo seguía a la Vulgata> bien fuera
aceptando los datos, bien criticándolos (7, 18,1 o 2,12, 7, entre otros).
Aparte de los textos donde de una manera explícita aparece citado
Aristobulo, a lo largo de estos años se han realizado intentos por determinar la
presencia de Aristobulo, aunque fuera de una manera impkcita en el texto de
Arriano ~ Siguiendo los planteamientos de la conservación de fragmentos
conocidos de la obra de Aristobulo; la relación entre los fragmentos
conservados y la presencia implícita de Aristobulo dentro de determinados
registros temáticos de la obra de Arriano parece posible, dada la existencia de
ciertos temas por los que Aristobulo sintió un gran interés. Así, estos paralelos
temáticos se pueden localizar en relación con la Hidrogra fía (con diez
fragmentos conservados) cuenta, pues, con una especial atención del autor: tal
es el caso de los regímenes fluviales, su relación con la irrigación, los cultivos o
la pesca (F 28= Estrabón, 11, 11, 5= AA, 4, 6, 6; F 55~56= Estrabón, 16, 1, 9-
11 AA, 7, 21, 1~5)í55. Se trata de observaciones de carácter práctico, como el
E 55, al explicar la crecida del río Eúfrates y la regularización de su curso. Ello
no debe llevar a considerar que todas las referencias hidrográficas de Arriano
proceden de Aristobulo, Arriano tuvo un conocimiento directo de los ríos
balcánicos, tal como señalamos al tocar el tema de la vida del autor.
Estrechamente relacionada con los ríos está la pluviometría. Así, es
posible que algunos pasajes de Arriano en este sentido se inspiren en las ideas
de Aristobulo (AA, 5, 9, 4 para la India y 6, 25, 4 para Gadrosia). Igual sucede
con los mares (F 20= Estrabón, 11, 7, 3); la vegetación, uno de los temas
principales de la obra de Aristobulo (F 55= AA, 7,19, 3- 22, 5, especialmente
19, 4 al referirse al ciprés de Babilonia como de excelente calidad para la
construcción naval)156. Otras referencias de interés geográfico, también son

153“Aristobulo nos narra en su versión que el hijo de Poro consiguió adelantarse con
sesenta carros y sorprendió a Alejandro antes de que éste hubiera terminado la
segunda travesía desde la isla pequeña (5) Por contra, Tolomeo, el hijo de Lago,
cuyo testimonio sigo, da una versión nueva: admite que Poro envió a su hijo en
vanguardia, pero no solo con sesenta carros...”

15’lCf. PEARSON, L. (1960), The Iost historíes of Alexander the Great, Nueva York-
Oxford con anterioridad, p. 187 y ss., y. BOSWORTH, A. 6.: A Historical..., p. 27. Entre
los últimos trabajos el realizado por TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa
personalité el ses ecdts atticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 144 y ss., este último se ha
realizado siguiendo criterios temáticos, es decir, de contenido, más que los criterios
lingúisticos aplicados.
155Ejemplos bastantes numerosos los recogidos por TONNET, H. (1988), Recherches
sur Arrien se personatité el ses ecdts alticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 146 y Ss.
que Alejandro estaba construyendo otra nueva flota, para la
“(Dice Apolodoro) . .

cual habla mandado cortar los cipreses de Babilonia, pues sólo de estos árboles hay
47
bastante numerosas157. La arquitectura se presenta como otro de los focos de __

interés del relato de Aristobulo (descripción de la tumba de Ciro, F 51 w


Estrabón, 15, 3, 7 y AA 6, 29, 4-1 1; restauración de las tumbas reales
babilonias por parte de Alejandro E 56= Estrabón, 16, 1,11; E 55= AA 7, 22, 2).
Las enfermedades y epidemias son otro de los bloques temáticos de la obra de
Aristobulo. Descripción de los efectos de las mordeduras de serpientes indias
(F 38= Estrabón, 15, 1, 45); relato de fatigas y penalidades del ejército158; la
dura travesía del desierto (F 23= Estrabón, 16, 2, 10>. Arlstobulo también se
interesa por los aspectos religiosos de la expedición, menciona los sacrificios
realizados por Alejandro ( E 50= AA, 6, 28, 3)159, y, además, presta un especial
interés a todo lo relacionado con presagios, en particular aquellos que
anunciaron la muerte de Alejandro (F 54= AA, 7, 17, 5, los adivinos caldeos
aconsejan a Alejandro que no entre en Babilonia; F 58 AA 7, 24, 1-3 un
desconocido se sienta en el trono de Alejandro).
JACOBY califica a Aristobulo como ingeniero, arquitecto, técnico,
hombre polifacético que supera los intentos de encasillamiento por parte de la
historiografía moderna160. Este relato de una temática tan pintoresca, técnica y
anecdótica podía servir a Arriano, pero no podía constituir su eje principal. La
labor del autor de Nicomedia hacia el texto de Aristobulo es de selección y, en
muchos casos, de adaptación161.
Del total de los sesenta y dos fragmentos recogidos por JACOBY tan
solo treinta y cuatro hacen referencia de la obra de Arriano. Utiliza a Aristobulo
con preferencia a las versiones de la tradición secundaria, entre otras razones
porque presentaba una imagen favorable de Alejandro ( F 62= AA, 7, 29, 4 y E
30= AA, 4,13, 5-6 disculpa al rey de la acusación de borracho; indulgencia de
Alejandro para quienes le dicen la verdad F 54= AA, 7, 18, 1-4). Este afán
apologético de la obra de Aristobulo, muy bien aprovechado por Arriano, se
pone de manifiesto en otros aspectos. Así, los errores de Alejandro se

en abundancia en el país de los asirios, mientras que de los otros que se utilizan para
la construcción naval esta tierra es pobre.”
157TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arrien se personalité et ses ecdts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 165-166. r
158TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien se personalité et ses ecñts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 155.
159 “Sigo, sin embargo, el testimonio de Aristobulo, al dejar constancia de que
Alejandro ofreció sacrificios en Carmania como agradecimiento por sus victorias sobre
los indios, y en nombre de su ejército, por haber cruzado Gadrosia sanos y salvos, e
instituyó un certamen musical y gimnástico.” Sobre otras referencias en la Anábasis en
este sentido, y. TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se persona/dé et ses ecríts
atticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 158, n. 117.

‘6<9JACOBY, F. (1962), Die Fragmente der Gríechisohen Histodker (FGrH), vol. II b,


Leiden, p. 506. V. tb. TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se persona/dé et ses
ecdts atticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 154 n. 100.

‘61TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se personalité et ses ecrits attícistes, 2


vols., Amsterdam, p. 161.

AB
atribuyen a otros (F 29= AA, 4, 8, 9>162 En esta misma línea se halla la solución
del asunto del nudo gordiano (F 1= AA, 2, 3, 7 resuelve el enigma sin violentar
a los dioses).
Del gusto de Arriano es la personalidad de Alejandro que las referencias
de Aristobulo transmiten y que encuentran su mejor expresión en la actuación
clemente y caballerosa, tal como la interpretó la historiografía clásica y gran
parte de la contemporánea, de Alejandro en relación con la familia de Darío,
tras la batalla de so:
“No se desentendió Alejandro de la madre, ni de la mujer,
ni de los hijos de Darío. Algunos de los cronistas de Alejandro
cuentan que en aquella misma noche, cuando volvía de perseguir
a Darío, se acercó a la tienda de Darío (que había sido reservada
para su uso personal), donde pudo escuchar el lamento de las
mujeres y otros lastimeros gritos muy cerca de la tienda. Acto
seguido preguntó quiénes eran aquellas mujeres y cómo estaban
acampadas allí tan cerca, a lo que alguien contestó: Señor, son la
madre, la mujer y los hijos de Darío, que al anunclárseles que
posees el arco de Darío y su manto real, a más del escudo que
fue recogido después, lloran por Darío a quien creen muerto. Al
oir estas palabras, Alejandro envió a Leónato, uno de los
Compañeros, con, el encargo de que les dijera que Darío estaba
vivo, y que Alejandro sólo tenía en su poder sus armas y mantos,
objetos que Darío había abandonado en su carro al huir. Leónato
se acercó a la tienda y les contó las noticias acerca de Darío, así
como que Alejandro les concedía las atenciones propias de su
realeza y sus atributos, a más del tratamiento regio, ya que su
enfrentamiento con Darío no se debía a una enemistad personal,
sino que habían combatido en toda regla por el control de Asia.
Esto es lo que cuentan Tolomeo y Aristobulo (AA, 2,12, 3-7>.”
Se trata del trazo de una de las imágenes más interesantes y
prometedores de la proyección de la figura de Alejandro Magno a lo largo de la
Historia, se trata del perfil caballeresco que indudablemente debió resultar
terriblemente atractivo para Arriano1~
Junto al hecho de que Aristobulo es un testigo histórico, la razón de su
elección por parte de Arriano es la de su estrecha relación con la Vulgata, de la
cual presentaba una visión críticalM y, por otro lado, su obra era anterior a la
de Tolomeo, quien le corregía. Se trataba de un relato intermedio entre la
tradición secundaria y la narración del fundador de la dinastía Lágida.
Aristobulo reúne, además, unas características que le hacen bastante atractivo

162 “Aristobulo no nos cuenta cómo se originó esta pendencia de borrachos, pero
afirma que la falta estuvo en Clito.
163ARFEUILLE, P. (1972), U époque chevaíeresque de 1’ ancien Irán aux Ternpliers,
Paris, cit. por TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecrits
atticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 165, n. 148. y. BOSWORTH, A. 6.: A Historical.., p.
28.
1”TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien sa persona/dé et ses ecrits atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 176.

49
para Arriano: su talante eminentemente técnico y práctico, pero que Arriano
reduce a la simple utilización de hechos y anécdotas e, incluso, manipulación
del testimonio del autor de forma interesada. Tal el caso del personaje del rey
macedonio al seleccionar aquellos hechos que tenían una relación directa con
el monarca e, incluso, relegando ciertos episodios del relato de Aristobulo
donde el rey no era el único protagonista.

c. Tolomeo
Con Tolomeo sucede al igual que con Aristobulo, la identificación de los
textos donde se cita el nombre del autor resulta obvia, mucho más compleja
resulta la adscripción de aquellos otros que se pudieran haber inspirado en la
obra de Tolomeo y cuyo nombre no se cita.
La Vulgata refleja una imagen favorable del Lágida, en ella la leyenda
hace a Tolomeo hijo natural de Filipo1~. Sin embargo, Arriano le llama
Tolomeo, hijo de Lago167. En cuanto al sobrenombre de Soten como
señalábamos arriba, no lo obtuvo por salvar a Alejandro, tal como el propio
Tolomeo confirma:
“Se pse scilicet gloriae suae non refregatus, abfuisse se, W
misserum in expeditionem tradidit (OC, 9, 5, 21>168”
Esto no impide señalar una importante e “interesada” presencia de
Tolomeo en multitud de pasajes que nos trasmite Arriano, en ellos el futuro rey
de la tierra de los faraones se encuentra presente como el amigo cercano a
Alejandro; o es el intermediario entre la población y el monarca169. El papel de
Tolomeo al lado de Alejandro ha sido deformado por la tradición, siendo su
origen la misma obra de Clitarco, la propia Vulgata o Aristobulo. Arriano decide

165JACOBY, F.: op. oit, núm. 138, pp. 752-769. Sobre los estudios de la obra de
Tolomeo Lago y. TONNET, H.: op. ciÉ, p 195 n. 99y sa.. En general pp. 195-197.
BRAVO, A.: op. ciÉ, pp. 37 y ss.; PEARSON, L.: op. oit., pp. 188-211; SEIBERT, U.: op.
ciÉ, pp. 19-21; BOSWORTH, A. 8.: A Historícaí.., pp. 22-26; STADTER, P. A.: op. ciÉ,
pp. 67 y ss.; BRUNT, 2. A.: op. oit., p. XXI. Tolomeo y Alejandría se constituyen en
focos de influjo fundamental de las fuentes de Alejandro, la explicación está en que
Tolomeo Soter conseguirá la custodia del cadáver de Alejandro y edificará en
Alejandria un lugar de culto y peregrinación (El Semá), y. ERRINGTON, R. M. <1976),
“Alexander in the Hellenistic World” en Entret¡ens de la Fondation Hardt, pp. 134-145.
Además contaría con el diario de la cancillería de Alejandro, las Efemérides, y. VIDAL-
NAQUET, P.: op. ciÉ, pp. 46-47.
166QC, 9, 8, 22; DS, 17, 103, 6-8; Pausanias 1, 6, 1; Suda 5v. Aáyo~; Pseudo-
Calístenes, 3, 32, 9.
167AA 2, 21, 8 entre otros.
supra y AA, 6,11, 8.

169TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien se persona/dé et ses ecdts atticistes, 2


vols., Amsterdam, p. 184. Sobre la evolución de Tolomeo y su progresivo ascenso
dentro del mismo relato de Arriano y. pp. 185 y ss.. Tb. VIDAL-NAQUET, P. (1990),
“Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN: Histoire d’ Alexandre, Paris, 1984,
pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid,
1990, PP. 11-94, p. 45.
seguir la Vulgata o Aristobulo cada vez que nos presentan a Tolomeo como el
“hombre de confianza” de Alejandro. LEVI señala que además la trasmisión del
texto de Tolomeo está condicionado por su propia finalidad, la de exaltar la
prop¡a figura de Tolomeo como continuador de la monarquia de Alejandro y por
170
lo tanto justificando su toma del poder
Tolomeo, seguramente, participó desde el principio en las expediciones
militares del joven rey macedonio. De hecho la descripción de gran número de
detalles topográficos de la zona de Iliria hace pensar en su participación en los
primeros momentos171, aunque no podemos aventurar el nivel de mando que
halla podido tener en este tiempo. Se ha puesto de relieve como Tolomeo
cuando ofrece la visión de las grandes batallas libradas por Alejandro da la
impresión de no gozar de una visión total del conjunto de la acción <Batalla de
lsoenAA,2, 11,8).
Su primera misión importante es la captura de Beso el asesino de Darío
(AA, 3, 29, 6- 30, 3>. En esta ocasión Tolomeo aparece como un oficial muy
disciplinado. Hacia el 328 aparece al mando de una de las cinco columnas que
marchan sobre Sogdiana (AA, 4, 16, 2-3>. Su progreso discreto, pero
constante, viene de esa cercanía al monarca, ya que nunca estuvo al mando
de grandes172contingentes de tropas y tampoco pertenecía a la alta nobleza
macedonia
Así tenemos que Tolomeo resulta un buen testimonio cuando se trata de
aspectos relacionados con la actividad militar, a pesar de presentar una imagen
parcial y, por otro lado, las referencias a la vida cotidiana, al mundo de lo
privado del monarca son escasas dada la situación bastante distante de
Tolomeo de esos ámbitos. En el campo de lo militar su interés oscila, llevado
por la su posición que ocupara en cada momento el futuro rey de Egipto dentro
del ejército de Alejandro. En las grandes batallas resulta tributario de otras
fuentes. En la campaña iliria (tal como ya hemos dicho> o en la batalla del río
Hidaspes aparece como un testigo ocular importante173.
La visión de Tolomeo ni es totalmente fragmentaria ni es una
elaboración compleja fruto del trabajo de un analista. Tal como concluye
TONNET: “c’est le point de vue technique et sec dun officler174.
Ciertos fragmentos pueden hacer creer que ese material frío y técnico
son los aspectos de interés en su obra, sin embargo, se debe señalar, por el
contrario, como igualmente lo anecdótico ( F 7= AA, 2, 12, 3-6 narra la
presencia de Leonato para calmar a la familia de Darío; AA, 3, 17, 6 la madre
de Darlo se constituye en mediadora en el conflicto contra los uxios) y

17<9LEVI, M. A. (1977), Introduzione adAlessandro Magno, Milán, p. 57.


171HAMMOND, N. G. L. (1974), “Alexanders campaing in lllyria”, JHS, 94, Pp. 69-87.
“2Cf. Justino, 13, 4,10
173Cf. BOSWORTH, A. 8.: A Historical.., p. 26.
174TONNET, H.: op. oit, p. 196. V. tb. p. 199. En la misma linea JACOBY, F.: op. oit., p.
499; PEARSON, L.: op. oit., p. 204 y HAMILTON, R. (1973), Alexander the Great,
Londres, p. 16.

51
pintoresco <E 8= AA, 3, 3, 5 los animales que Zeus-Amén envía para guiar al
Alejandro al oasis de 5iwa175) también tienen cabida.
Una particularidad de Tolomeo es su gusto por la precisión numérica, tal es el
caso de los efectivos militares que atraviesan el Helesponto <E 4= Plutarco,
Sobre la Fortuna de Alejandro, 1, 3 (327 D-E), pérdidas de tropas ( E 1 = AA, 1,
2, 7 en batalla con los tríbalos; F 6= AA, 2,11, 8 tras la batalla de Iso>, número
de heridos y tipo de heridas (F 25= AA, 6, 10, 1 Alejandro herido entre los
malios>.
La imagen de la naturaleza que nos transmite Tolomeo es la del soldado
ante los obstáculos del terreno que se deben salvar <F 20, F 34, E 35). Dentro
de esa contemplación utilitarista de la naturaleza se halla también un
importante paralelo en el comportamiento humano, la precaución ( E 23= AA, 5,
28, 4-5) o el interés de Alejandro por sus tropas ( F 34= AA, 4, 6, 3 venganza
por la matanza de unas tropas de Alejandro a manos de los escitas).
Alejandro no es presentado en definitiva como un estratega realista y no
tanto como el héroe de la Vulgata. Arriano utiliza a Tolomeo de forma
constante.
Estas representarían las principales fuentes para el estudio de la
Anábasis de Arriano. Ello, sin embargo, no agota la totalidad de las fuentes que
sirve de inspiración al í76~ Enel libro 6 cobra un interés especial el
testimonio de Nearco que es utilizado frecuentemente. De igual modo en la
India figuras tales como Nearco, Eratóstenes o Megástenes representan un
papel fundamental177.
d. Conclusiones.
Arriano no menciona sino tres fuentes principales: Tolomeo, Aristobulo y
los legómena (estos últimos considerados como un conjunto de fuentes>. La
actuación de Arriano sobre los textos hace bastante difícil determinar
exactamente las fuentes utilizadas en el relato. Adaptación de Aristobulo y la
Vulgata para presentar una idealización del personaje.
Del mismo modo no se puede seguir considerando a Arriano como el fiel
compilador de la historiografía de principios de siglo1 78 Interviene en gran
medida en la plasmación final de sus fuentes obrando sobre la base de
intereses que se perciben claramente cuando se ha analizado su concepto de
179
la Historia y sus planteamientos acerca de la figura de Alejandro .

175Sobre este asunto y. BRUNT, P. A. <1989>, “The visit to Siwah (III, 3-4). Apendix V”,
Histo¡y of Alexander ano! Indica of Ardan, Londres, pp. 467-479, vol. 1.

‘76V. capítulo II.


177BOSWORTH, A. E.: From Ardan..., pp. 41 y ss..
178TONNET, H op oit., p 219 a modo de conclusión sobre todo este debate. El propio
BRUNT (1989), “Introduction” de History of Alexander ano! Indica of Ardan> vol. 1,
Londres, reconoce que, p. XVII: “the comparison shows clearly enough that is the
best”.
‘7~TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecríts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 35; SYME, R. <1982), “The Career of Arden”, HSPh, 86, Pp. 188 y
ss., p. 181; STADTER, P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, p. 71.
w
52
En el apartado 2.3.1 Indice de los capítulas y las fuentes del capítulo
II se puede contrastar los párrafos de la obra de Arriano con la posible fuente.
Se han seguido las directrices de JACOBY para los textos con referencias
explícitas a dichas fuentes. Por otro lado, para aquellos otros textos en los que
Arriano no cita el autor en que se inspira hemos seguido los planteamientos de
TONNET en cuanto a la posible atribución. De igual modo en el punto 2.3.2
Indice de autores y capítulos, del capítulo II se hace una selección de autores
con la lista de aquellos párrafos que de modo explícito o implícito le son
atribuidos.

53
w

w
54
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57
r

w
58
Capítulo II:
El índice temático de la esclavitud y la
dependencia personal de “La Anábasis de
Alejandro Magno” de Arriano de Nicomedia

59
w

m
CAPITULO II: EL INDICE TEMÁTICO DE LA ESCLAVITUD Y LA
DEPENDENCIA PERSONAL DE “LA ANÁBASIS DE ALEJANDRO MAGNO”
DE ARRIANO DE NICOMEDIA

2.1. EL ÍNDICE SOBRE LA ESCLAVITUD Y LAS RELACIONES DE


DEPENDENCIA.

En 1973 se inició el programa del Índice Temático de las Relaciones de


Dependencia a partir del GIREA, Groupe international de Recherches sur
l’Esclavage dans lAntiquité. Fue en el Centre de Recherches d’Histoire
Ancienne de la Universidad de Besangon donde se concretó el Índice, siendo la
base de reflexión para este Proyecto los numerosos coloquios sobre la
.

esclavitud en la Antigúedad celebrados en esta ciudad18i FAVORY presentó el


esquema fundamental de lo que después sería el indice. Si bien la definición final
del mismo correría a cargo de PEREZ y GARRIDO-HORY, a partir de sus trabajos
dedicados a Cicerón y Marcial, respectivamente. De la mano del PLACIDO se
publicó el indice dedicado a la obra de Tucídides, que junto con el último esquema
del Indice Temático de GARRIDO-HORY, del año 1996, constituyen la última
actualización de las categorias de contenidos del Indice temático de la dependencia
personal. En todo este tiempo han sido muchos los trabajos que se han realizado
siguiendo el planteamiento del Indice temático: desde la obras de referencia citadas
anteriormente a numerosos trabajos de investigación, memorias de licenciatura y
tesis doctorales en los centros de Besangon, Lecce y Madrid. Este trabajo ha dado
origen a un número considerable de encuentros en torno al GIREA y que se ha
plasmado en cuantiosas publicaciones, que poco a poco cubren un amplio espectro
de los escritores griegos y latinos, de todos los géneros y épocas en lo que a la
esclavitud y la dependencia personal se refiere181.

180v. Bibliografía general.


‘81FAVORY, F. (1979), “Presentation de I’lndex themátique de Besangon
consacré a lesclavage ,Sohiavitá, Manomissione e classi dependenti nel mondo
antico, Roma, pp. De GARRIDO-HORY, M. (1981), Martial et lésolavage. Paris;
(1982), “Introduction au Fichier thématique consacré á la dépendance chez Martial”,
índex, 11, pp. 175-191; <1984), índex themátique des reférences a l’esclavage eta la
dépendance: Martiat Paris; (1989), “Reflexions autour de ‘índex thématique”,
Esclavos y Semilibres en la AntigUedad clásica, Madrid, pp. 9-35 y el esquema más
reciente del índex en GARRIDO-HORY, M (1996), índex thematique des references a
leso/a vage eta la dépendance. París; de PEREZ, C. (1982), ‘t’Index thématique des
réferences á l’esclavage et á la dépendence , índex, 11, pp. 69-174, trabajos
referidos a la obra de Cicerón: (1984), Cicéron, índex thématique de la dépedence.
Leftres á Atticus. París; PEREZ, C. (1988), Cicéron. Lettres familiéres. Lettres á
Quintus. Lettres á Brutus. París. En España, PLACIDO, D. (1988), “El Indice temático
de la dependencia y los historiadores griegos. Tucídides”> Actas ler Congreso
peninsular de H2 Antigua, Santiago, vol. 1, Pp. 191-203, del mismo autor <1992),
Tucídides. índex Thématique des références á ¡‘eso/a vage et á la dépendance, París.
Los autores tratados en otras obras son numerosos: Juvenal, Tácito, Catón, Varrón,
Lisias, Euripídes, Antifón en Besangon, en Lecce: Horacio, Petronio, Menandro,
Estrabón, Salustio y Tibulo; en Madrid: Jenofonte, Homero, Dionisio de Halicarnaso
(sobre la autoria de estos trabajos y. GARRIDO-HORY, M. (1989), “Reflexiona autour
de ‘índex thématique”, Esclavos y Semilibres en la AntigUedad clásica, Madrid, pp. 9-

61
El objetivo de este Indice fue desde un primer momento proporcionar un
instrumento útil a los investigadores para profundizar en el estudio de la
esclavitud y la dependencia personal; intenta ser una herramienta valiosa de
interpretación y análisis, y facilitar un mayor conocimiento sobre todos los
aspectos vinculados a la esclavitud y la dependencia en el mundo antiguo.

35, pp. 9-10 y PLACIDO, D. (1992), Tucídides. índex Thématique des références á
1’esc/a vage et ¿ la dépendance, Paris, pp. 7-8.

62
INDICE TEMÁTICO

categorías
operantes clasificadoras

1 ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y ESTRUCTURAS
ECONÓMICAS: FUERZAS PRODUCTIVAS.
011 Las condiciones objetivas del trabajo:
a) los cuadros del trabajo;

b) los objetos sobre los que se efectúa el trabajo;

c) los productos del trabajo.

111 Trabajo de la tierra, mantenimiento y funcionamiento


de las explotaciones rurales, villae rusticae.

112 Explotación de materias pdmas (canteras, minas,


etc...)

113 Actividades artesanales, financieras y comerciales.

114 Otras actividades.

115 Actividades indeterminadas.

012 Las condiciones de realización del trabajo:


a) Los instrumentos de trabajo.
b> Los objetos que permiten la realización
del trabajo.
121 Trabajo de la tierra, mantenimiento y funcionamiento
de las explotaciones rurales (p. ej. villae rusticae).

122 Explotación de matedas primas (canteras, minas,


etc...)

123 Actividades artesanales, financieras y comerciales.

124 Otras actividades.

125 Actividades indeterminadas.

013 Las condiciones de la organización del trabajo:


la fuerza de trabajo, los productores y la manera
en que trabajan.

53
131 Trabajo de la tierra, mantenimiento y funcionamiento

de las explotaciones rurales.

132 Explotación de matedas primas

133 Actividades artesanales, financieras y comerciales.

134 Otras actividades.

135 Actividades indeterminadas.

Cada una de las categorías 131, 132, 133, 134, 135


puede organizarse en 10 rúbricas:

a) Organización del trabajo, datos cuantitativos:


-un solo dependiente trabaja
-muchos dependientes trabajan juntos o al mismo
tiempo. W

b) Organización del trabajo: autonomía, iniciativa,


responsabilidad.

c) Organización del trabajo: disponibilidad-


-reparto/distribución de tareas,
-disponibilidad,
-dependientes retenidos a voluntad del dueño,
-etc...

o!) Tiempo y ritmo de trabajo:


-momento de trabajo
-duración del trabajo
-ritmos del trabajo
-tiempos de no trabajo (ej. fiestas religiosas)
-etc... w

e) Condiciones que afectan a la realización del


trabajo:
-condiciones difíciles, peligro
-trabajo interrumpido por la enfermedad, la muerte
-etc...

Q Formación y mantenimiento de la fuerza de trabajo


<en el plano físico, moral o intelectual>:
-mantenimiento y coste del mantenimiento
-valor añadido al individuo por el aprendizaje
-etc...

g) Condiciones de trabajo, datos espaciales:


-desplazamientos y modos de desplazamiento
(barco, caballo)
r
64
-actitud y posición en el trabajo
-lugar del trabajo <ciudad, campo).

h) Calificaciones y aptitudes físicas, morales o


intelectuales, aptitudes para ejercer una función (o
sus contrarios):
-datos específicos por el empleo de una palabra, un
sintagma.
-datos sacados del contexto.

i) Especialización de/trabajo:
-terminología y contexto que evoca una relativa
especialización (ej. ‘bestiariusdiferente de
‘gladiatores’, ‘tabellarius’, etc...)
-actitud o ineptitud para ejercer una función (ej.
‘tabellarius’ llevando un mensaje oral).

j) Explotación plural de la fuerza de trabajo: (ej. un


esclavo utilizado por varías personas a la vez o que
realiza varias funciones al mismo tiempo).

55
II ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y LAS
RELACIONES.
PRODUCCIÓN

021 Las formas de apropiación y sujección al trabajo.

211 Formas de adquisición y de pérdida de la mano de


obra.

a) adquisición

b) pérdida

o) transferencia de la mano de obra (de un


dominante a otro dominante).

212 Formas de propiedad de la mano de obra servil:


información sobre los dueños <nombre, condición,
etc...)

213 Formas institucionales de control de una mano de


obra dependiente (ej. libertbs, colonos, etc...>:
información sobre los dominantes (ej. patronos de
libertos).

022 Formas de explotación del trabajo y las formas


de extracción del excedente, comprendida en ella
la constitución de la renta.

221 Explotación del esclavo/dependiente:


a) explotación directa por el dominante <propietario,
patrono,...)

b) explotación indirecta <por otra persona que el w


dominante).

c> explotación por varios dominantes al mismo


tiempo (préstamo o alquiler).
Tasas de extracción del excedente:
222
a) total en relación al producto del trabajo

b> parcial.

223 Formas de excedente:


-en especie
-en dinero
-en trabajo
-etc...

66
III ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y PRACTICAS
SOCIALES.
031 Los enunciados.

311 Terminología del esclavo/dependiente <clasificación


alfabética salvo 31 lc).
a) Terminología ‘específica’ del dependiente.

b) Vocabulario con un margen de ambigúedad.

c) Procedimientos de designación realizados por


medio de un sintagma.

d> Vocabulario funcional.

312 índice onomástico


(clasificación alfabética).

313 Estatuto sociojurídico de la esclavitud y de la


dependencia:

a) Dependencia individual:
-esclavos/libertos privados
-esclavos/libertos públicos
-esclavos/libertos imperiales.

b) Dependencia colectiva: poblaciones


dependientes.
-‘laoi
-‘fellahs
-hilotas’
- etc...

c) Modificación del estatuto


-promoción (ej. manumisión)
-regresión.

d) Movilidad social
-Intergeneracional <promoción, regresión)
-Intrageneracional (promoción, regresión).

314 La población servil y dependiente


a) Datos geográficos
-relativos al trabajo o a la residencia
-relativos al origen.

b) Datos físicos

67
-relativos al color de la piel, la constitución física, el
cabello, etc...

c) Datos demográficos
-sexo
-edad
-salud
-muerte
-nacimientos
-uniones
-referencias genealógicas (filiación)
-datos cifrados (número)
-desplazamientos y movimientos migratorios.

d) Datos temporales
-históricos
-relativos al momento de la reducción a la esclavitud
-relativos a la duración de la esclavitud.

315 Empleos y funciones (incluso momentáneas)


relacionados con:
a) el funcionamiento de la casa

b) funciones públicas

c) explotación rural

dj&¿~5iotación de materias primas

e) artesanado y el comercio

f> espectáculos y lugares públicos.


w
316 Nivel de vida y formas de foduna
a) nivel de vida

b) formas de fortuna.

317 Formas de descripción del dependiente


a) física

b) vestimenta

c) condiciones de vida
-alimentación
-alojamiento
-modificaciones de las condiciones de vida

d) descripción moral e intelectual.


w
66
032 Comportamiento de los esclavas/dependientes:

321 En el trabajo.

322 En relación a sus condiciones de existencia.

323 En relación a sus formas de agregación social


a) en y con la familia del esclavo/dependiente
b) en y con el grupo de esclavosldependierites al
que el esclavo/dependiente pertenece
c> con su dueño o patrono

d) con un dueño o patrono que no es el suyo

e) con otros esclavos/dependientes que no son de


su familia.
f> con los hombres libres

g> con individuos o grupos marginales

h) en un relación triangular, privada o pública,


cuando el dependiente tiene la iniciativa.

324 Comportamientos 1 prácticas religiosos 1 políticas


espontáneos:
a) comportamientos religiosos y prácticas mágicas

b) comportamientos políticos.

033 Signos sociales y sistemas de relación

331 Vestidos, características físicas y morales.

332 Instrumentos, formas y marcas de represión.

333 Marcas de promoción.

334 Alimentación, condiciones de vida

335 Prácticas sexuales y formas de unión


a) con el dueño/patrono

b) con un libre

c) con otro dependiente

66
336 Formas de fortuna, constitución y trasmisión de ___

bienes

034 Entramados de relaciones:


- comportamientos de los dominantes, <que
pueden ser libertos o incluso esclavos)
-comportamiento de los hombres libres con
relación a los esclavosldependientes.

341 El dueño 1 patrono, el dominante y los esclavos 1


dependientes
a) comportamientos del dueño 1 patrono con relación
a sus esclavos/dependientes.

b) comportamientos del dueño 1 patrono con relación


a los esclavos / dependientes de otros
dueños/patrono. W

342 El hombre libre y los esclavos/dependientes

Las organizaciones privadas o públicas, religiosas y


socioprofesionales y los esclavos/dependientes.

344 El dependiente en las relaciones libres 1 dueños 1


patronos ¡ dependientes (relaciones triangulares
privadas)
a) utilizado como agente

b) utilizado como instrumento de intervención

c) utilizado como mediador

345 Comportamientos de individuos o grupos marginales w


con relación a los esclavos/dependientes.

035 Los esclavos/dependientes y la sociedad política

351 Participación/utilización en las funciones del estado y


en las colectividades locales.
OtO Participación/utilizacióh eh la—vrda y iuthas políticas,
sociales y religiosas.
a) el dependiente como agente / “útil” de trabajo
b) el dependiente como instrumento de intervención

c) el dependiente como mediador

353 Colectividad pública y los esclavos Idependientes:

70
Reglamentación jurídica.
354 Colectividad pública y los esclavos ¡dependientes:
formas de protección del dependiente.

036 Formas de identificación y oposición sociales,


políticas y jurídicas, propias de los
esclavos/dependientes

361 Formas inorgánicas de oposición

362 Formas de organización colectivas:


a) participación en movimientos nacionales

b> participación en formas organizadas de oposición

c) participackin en prácticas colectivas religiosas-


socioculturales específicas.

363 Formas de organización específicas- y prácticas


foiclóricas:
a) mo.,imientos de protesta huelga, fuga colectiva.

b> revueltas, movimientos organizados y armados

c) prácticas-fotelóricas específicas.

71
IV IDEOLOGIAS LIGADAS A LA EXISTENCIA Y AL
FUNCIONAMIENTQ DE LA ESCLAVITUD 1
DEPENDENCIA:
PRACTICAS Y SISTEMAS

041 Expresiones, prácticas y sistemas ideológicos y


el universo de Ja dependencia. Definiciones y
representaciones del esclavoldependiente.

411 Normas jurídicas e institucionales


a> normas institucionales que fijan el estatuto jurídico

b) elementos de evolución y de transformación del


estatuto

c) medios jurídicos de control y represión


d) formas institucionales de promoción jurídica.

412 Sintagmas caracterizadores da


a) las condiciones de reproducción

b) las condiciones de disolución


de las relaciones de dependencia.

413 Perfil y tipología del esclavo/dependiente (la visión


del dependiente, explícita o implícila por
comparación, metáforas...)

414 El esclavo/dependiente como signo del estatuto


social
a> como signo de prestigio y de riqueza

b) como signo de pobreza. w

415 Los dependientes en una enumeración.

042 El esclavoldependiente concebido como sistema


de referencias.

421 Utilización de la terminología del


esclavo/dependiente como un sistema de
connotación.

422 Utilización de la terminología del


esclavo/dependiente como en un sistema de lectura
e interpretación.

423 Utilización del universo dependiente como código de


valores.

72
424 Utilización del universo dependiente como código de
valores en el ámbito de la política <conflictos entre
ciudades>.
425 Utilización del universo dependiente como código de
valores en el ámbito religioso.

043 Sistemas coherentes de aproximación a las


formas de dependencia.

431 Elementos de una teoría que justifica la


establecimiento o el mantenimiento de una forma de
dependencia.

432 Elementos de una teoría que denuncia, total o


parcialmente, los aspectos de una forma de
dependencia.

044 Expresiones y prácticas ideológicas de los


esclavos! dependientes atribuidas a los esclavosl
dependientes.

441 Sistemas de normas de representaciones:


formularios, códigos, lugares comunes,
generalidades (sobre la sociedad, la humanidad, los
dioses...)

442 Expresiones ideológicas de la reproducción social

443 Formas de identificación y niveles ideológicos de la


resistencia a la dependencia.
444 Visión de un dueño/patrono, de los libres por un
esclavo/ dependiente.
445 Visión del esclavo / dependiente por sí mismo.
Visión de un esclavo / dependiente por otro esclavo
¡dependiente.

045 Los esclavosldependientes y los sagrado


(exclusión e integración).

451 Los lugares de los sagrado:


-asilo, derecho de asilo
-lugares que les son propios

452 El tiempo de lo sagrado


(integración/exclusión)
- fiestas y prácticas festivas

73
453 Divinidades y formas de culto. w

454 Los sacerdotes y los servidores de lo sagrado.

455 Los esclavos sacrificados


-inmolaciones, sacrificios humanos...
La organización del Índice es Iasigu¡ente:

1. ESCLAVOSIDEPENDIENTES Y ESTRUCTURAS ECONÓMICAS:


FUERZAS PRODUCTIVAS.
Con este sector temático se ha querido mostrar, a través de los textos,
los datos relativos a los medios materiales, físicos -e intelectuales que los
dependientes ponen en marcha para realizar el trabajo.
El dependiente interviene, sobre todo, como un ser social, colocado en
situación de trabajo. Frecuentemente aparece confudido con los instrumentps
que permiten la realización del mismo. Aparece en el centro de la problemática, W
no es solamente el eje sobre el que se articula la producción de los bienes
materiales, servicios, etc. Este primer sector temático debe conservar las
informaciones relativas tanto a los datos objetivos del trabajo dependiente
como a las condiciones de su organización y de su realización. A su vez se
clasifica este sector en:
011. Las condiciones objetivas del trabajo: los marcos del trabajo y los
objetos sobre los que se efectua el trabajo y los productos resultantes. Esto
explica que aparezca la subdivisión a) b> e) para cada una de las categorias
operativas: 111, trabajo de la tierra, 112 explotaciones de materias primas, 113
actividades artesanales, financieras y comerciales, 114, otras actividades y
115, actividades indeterminadas.
Para que el dependiente funcione en tanto que tal, hacen falta
condiciones objetivas, expresas o no. Para ello es importante registrar el lugar
en el que se efectua el trabajo y los objetos del trabajo. Así en el Índice se
resalta los datos relativos al objeto del trabajo, cuando este objeto o su lugar
son explícitamente mencionados. Este tipo de objeto de trabajo es importante w
para la compresión global del trabajo del dependiente y finalmente los
productos del trabajo.
012. Las condiciones de realización del trabajo, que se subdivide en a>
los instrumentos y b) los objetos que permiten la realización del trabajo. Nos
aclara las condiciones de la realización del trabajo dependiente, y en ella se
encuentra una subdivisión igual a la de 011.
013. Las condiciones de la organización del trabajo, es decir la fuerza de
trabajo, los productores y la manera en que trabajan, es la que realiza un
seguimiento más de cerca del dependiente como tal en el trabajo. Esté dividida
en categorias operativas iguales a las anteriores, si bien éstas 131, 132, 133,
134 y 135, se han dividido en diez rúbricas que regulan cada una de estas
categorias:
a> los datos cuantitativos, donde que aprecia el hecho de que un
dependiente trabaje solo, o con otros, al mismo tiemno o en distintos
momentos,en un mismo lugar o en lugares distintos.
w
74
b) la autonomía, iniciativa y responsabilidad del dependiente, en esta
rúbrica se recoge toda la información sobre este aspecto referido a los
dependientes.
c) disponibilidad, esto es el reparto y distribución de tareas,
d¡sponibilidad en general, los dependientes que puedan estar retenidos a
voluntad del dueño, etc.
d) tiempo y ritmo de trabajo, momentos de trabajo, duración de los
mismos, ritmos, tiempos de no trabajo, etc.
e) las condiciones del trabajo: peligrosidad, enfermedad, muerte en el
trabajo, etc.
f) formación y mantenimiento de la fuerza de trabajo, esto es el
mantenimiento y coste del mismo, el valor añadido al individuo por el
aprendizaje, etc.
g) condiciones del trabajo, datos espaciales: desplazamientos y modos
del mismo, lugar de trabajo, actitudes y posiciones en el trabajo.
h> cualificaciones y aptitudes físicas, morales e intelectuales, aptitudes
para desempeñar sus funciones, datos explícitos o sacados del contexto.
i) especialización del trabajo, nos habla de la posible especialización del
dependiente o su aptitud para ciertos trabajos, en funciones habituales o no.
j) explotación plural de la fuerza de trabajo, dependiente que realiza varias
funciones al mismo tiempo y que superan la utilización individual de la fuerza
de trabajo.

II. ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y LAS RELACIONES DE


PRODUCCION.
En este segundo gran apartado se han reunido las informaciones
suceptibles de caracterizar las formas de explotación y de sujeción al trabajo.
021. Formas de apropiación y sujeciónal trabajo. Se han querido
destacar los elementos que permiten una definición de los medios puestos en
funcionamiento por los libres para obligar a los dependientes a servirles, los
cuales se desglosan en una serie de apartados. Así tenemos el 211, las formas
de adquisición de la mano de obra: se trata de recoger el vocabulario que
evoca las formas principales de adquisición de la mano de obra (herencia,
compra/venía esclavitud por deudas, captura. .4 En esta categoría operante
aparecen tres rúbricas:
a) adquisición
b) pérdida
c) transferencia
La categoría 212 formas de propiedad de la mano de obra servil, nos da
información sobre los propios dueños. Mientras la 213, señala las formas de
control de la mano de obra dependiente son informaciones sobre los
elementos dominantes y datos de los mismos.
022. Formas de explotación del trabajo y las formas de extracción del
excedente incluida la constitución de la renta.
Encontramos el enunciado 221, explotación del esclavo/dependiente,
dividido en tres rúbricas:
a) explotación directa por el dominante
b) explotación indirecta, o sea por otra persona distinta del dominante
c) explotación por varios dominantes al mismo tiempo <préstamo o
alquiler),

75
En cuanto a las categorías 222 y 223 se refieren a la tasa de extracción del
excedente y la forma del excedente: es decir el posible beneficio que de
manera cuantitativa y cualitativa puede obtener el dependiente con respecto a
su propio trabajo: total o parcial y en que forma: dinero, especie, trabajo, etc.

III. ESCLAVO/DEPENDIENTES Y PRÁCTICAS SOCIALES.


Es con mucho la parte más rica del Índice, en la cual se trata de
vislumbrar la práctica social referida a la esclavitud y la dependencia. Bloque
temático que encontramos dividido en seis sectores de información.
031. Los enunciados.
Se han querido recoger en este apartado datos múltiples. Así, se inicia
con la terminología, bajo el código 311, que funciona a tres niveles a fin de
comprender el tipo de vocabulario empleado por el autor. Bajo el código 311a,
se pone de relieve la terminología específica del dependiente, a saber, aquello
que sin contestación posible determina el estatuto del individuo. Bajo el 311b,
se caracteriza el vocabulario del dependiente que puede en otro momento,
referirse a otro estatuto que el dependiente y que en otro contexto puede
evocar realidades diferentes. En cuanto al 311 c se encuentran recogidos los
sintagmas que pueden caracterizar una posible dependencia, y que son
particulares a cada autor, o que hacen referencias a la esclavitud y la
dependencia personal de una manera perifrástica o indirecta. Finalmente la
categoria 311 d referida al vocabulario funcional, es decir la dependencia se
determinan a partir de la función o el empleo citado. El 312 codifica los
nombres de dependientes. La 313, se refiere al estatuto socio-jurídico de la
esclavitud y la dependencia: aporta datos relativos al estatuto de los individuos
y a la modificación del mismo. Está dividido en una serie de rúbricas:
a) dependencia individual, si es de un solo dependiente, así
encontramos esclavo/libertos privados, públicos, etc.
b) dependencia colectiva, donde se recogen las referencias a los hilotas,
p. ejemplo.
c) modificación del estatuto, bien como promoción: liberación o bien
como regresión: pérdida de la condición de libre.
d> movilidad social, con dos subrúbricas intergeneracional o
intrageneracional, con las posibilidades de promoción y de regresión. w
La categoría 314, codifica todo tipo de información referida a:
a) datos geográficos, origen de los dependiente, lugar del trabajo,
momentáneo o no, residencia. Permite apreciar los desplazamientos
geográficos, o la topografía de la dependencia.
b) datos físicos, de carácter étnico relativos a las características físicas.
c) datos demográficos que ponen de relevancia el sexo, edad,
matrimonios, etc, así como referencias genealógicas y de filiación.
- d> daito&tempoúalés carácter histórico en que intéÑeñgan dependientes:
reladvos al momento de la reducción a la esclavitud y a la duración de la
misma.
La categoría 315 se refiere a los empleos y funciones. Como
organización general se divide en las siguientes rúbricas:
a) funcionamiento de la casa
b) funciones públicas
c) explotación rural
d) explotación de materias primas
w

76
e) artesanado y comercio
f) espectáculos
En la categoría 316 se refiere al nivel de vida y formas de fortuna, a> y
b). En la 317 se trata de las formas de descripción del dependiente, con cuatro
rúbricas referidas a aspecto físico, vestimenta, condiciones de vida:
alimentación, alojamiento y modificaciones de las condiciones de vida, y
finalmente la descripción moral ylo intelectual.
032. Comportamiento del/ de los esclavo/s/dependiente/s.
Con las categorías 321 a 324 se recoge información sobre relación
social a todos los niveles. La 321 sobre el comportamiento en el trabajo cuando
se explicita en el texto. La 322 tiene por objeto el comportamiento del
dependiente con relación a sus condiciones de existencia. Los
comportamientos en relación con las formas de agregación social, cuando
están explícitas en el texto, aparecen varias rúbricas:
a) en y con las familia del esclavo/dependiente
b) en y con el grupo de los dependientes al que pertenece
c) con su dominante
d) con un dominante que no es el suyo
e) con otros dependientes que no son los de su familia
f) con los hombres libres
g> con individuos o grupos marginales
h) en una relación triangular privada o pública (cuando el dependiente
tiene la iniciativa).
La 324 está destinada a recoger la información relativa a los
comportamientos y las prácticas religiosas o políticas espontáneas no dirigidas
por los dominantes, con dos rúbricas: a) comportamientos religiosos y prácticas
mágicas y b> comportamientos políticos.
033. Signos sociales y sistemas y de relación, este grupo pretende
recoger los signos externos que permiten, dentro de la esfera social, señalar al
dependiente. Así la categoría 331, se refiere a los vestidos y características
físicas reservadas a los dependientes. La 332, a los instrumentos, formas y
signos de represión, donde se recogen los castigos y prácticas represivas
reservadas al dependiente. La 333 a los signos exteriores de promoción social,
o intradependiente. En las categorías 335, 335, y 336 se señalan aspectos
tales como la alimentación, condiciones de vida, prácticas sexuales y formas de
fortuna del dependiente.
034. Entramados de relaciones. Comportamiento de los dominantes y
comportamiento de los hombres libres con relación a los dependientes.
En este sector temático se recogen las referencias a los
comportamientos de los dominantes y de los hombres libres en general, a
través de sus relaciones con los dependientes. Esto se desarrolla a través de
una serie de categorías. Así la 341, se refiere al comportamiento de
dominantes, con sus propios dependientes a) o con los de otro dominante b>.
La 342 a los hombres libres y los dominados. La 343 a las organizaciones y los
dependientes: las relaciones de las instituciones y organizaciones con los
mismos. La 344 resulta muy interesante por recoger las informaciones referidas
a la utilización del dependiente en las relaciones entre libres, bajo tres rúbricas:
a) como agente
b) como instrumento de intervención
c> como mediador

77
También se encuentra una categoría 345 referida al comportamiento de
individuos o grupos marginales en relación a los dependientes.
035. Los esclavos/dependientes y la sociedad política.
Se encuentra aquí toda la información relativa a las relaciones de los
dependientes y la esfera político-jurídica. Para ello se tiene en cuenta la
participación y la utilización del dependiente, en su sentido más amplio, pero
también la intervención del poder en la esfera del dependiente. Así se hallan
los datos que nos hablan de una reglamentación jurídica, una actuación de las
instituciones, con vista a reprimir o proteger a los dependientes. Esto es lo que
aparece recogido en las categorías que va de la 351 a la 354, constando la
352, participación en la vida y las luchas políticas y sociales de tres rúbricas:
a) como agente/útil de trabajo
b) como instrumento de intervención
c> como mediador.
036. Formas de identificación y oposición sociales, políticas y jurídicas
propias de los esclavos/dependientes.
Aparecen una serie de aspectos como son las actividades de signos
político dirigidas por libres o no, formas inorgánicas de oposición individual o W
colectiva recogidas en las categorías 361: formas inorgánicas de oposición
frente a la 362: formas de organización colectivas que no tienen por que ser
propias de los dependientes, con tres rúbricas: a) participación en movimientos
nacionales, b~ formas organizádas de @osicióil ~ c) prácticas colectivas
religiosas o socioculturales específicas; la 363, son las mismas pero con un
carácter específico y propio de los dependientes.

IV IDEOLOGIDAS VINCULADAS A LA EXISTENCIA Y AL


FUNCIONAMIENTO DE LA ESCLAVITUD 1 DEPENDENCIA: PRÁCTICAS Y
SISTEMAS.
Uno de los bloques temáticos del íNDEX se dedica exclusivamente a los
aspectos ideológicos, así hay que destacar cuatro grandes apartados:
041. Expresiones, prácticas, sistemas ideológicos y el universo de la
dependencia. Definiciones y representaciones del esclavo/dependiente.
En primer lugar aparece la categoría 411, esto es normas jurídicas e
institucionales. Se trata de los elementos de codificación de las formas de —

dependencia, que intenta caracterizar, ene! piano jurídico, la forma en que la


sociedad de los hombres libres codifica las formas de dependencia. Contiene
cuatro rúbricas:
a> normas institucionales que fijan el estatuto
b) elementos de evolución y de transformación del estatuto
c) medios jurídicos de coacción y represión, y finalmente,
d) las formas institucionales de promoción jurídica.
La categoría 412 trata de señalar los sintagmas caracterizadores de las
condiciones de reproducción/disolución de las relaciones de dependencia.
Recoge los elementos del vocabulario y de la sintaxis que marcan las
cualidades necesarias en las relaciones dominantes/dominados. La 413, señala
el perfil y tipologia del esclavo/dependiente, conservando los datos que
muestran el punto de vista tradicional que la sociedad de los hombres libres
tiene de los dependientes. En la 414 aparece el dependiente como signo de
estatuto social: a) de prestigio y riqueza o b) como signo de pobreza. La 415
tiene en cuenta la aparición del dependiente en una enumeración que no
w
78
implica estatuto social o prestigio, pero que revela el lugar de la dependencia
en la mentalidad de los libres.
042. La esclavitud/dependencia concebida como sistema de referencias.
Está destinado a situar el lugar del fenómeno de la dependencia en la
mentalidad colectiva de la sociedad. Funciona a varios niveles y permite
establecer el por qué de la utilización de la terminología de la
esclavitud/dependencia o el universo dependiente de manera más genérica.
Así aparece la categoria 421 para la utilización de la terminología como
sistema de connotación, la 422 referida la existencia de un sistema de
interpretación: en ella se destaca como la sociedad aplica la realidad de la
dependencia de forma variada a distintas manifestaciones de la misma. La 423
representa la utilización del universo dependiente como código de valores, así
podemos observar la utilización del vocabulario de la dependencia para calificar
a un libre u otro tipo de dependientes. También es muy interesante la 424,
aquella en la que la utilización del universo dependiente se utiliza en el ámbito
del dominio político, dentro del marco de la lucha política como forma de
expresión y proyección del enfrentamiento político. Esto mismo sucede en 425,
referido al ámbito religioso.
043. Sistemas coherentes de aproximación a las formas de
dependencia
En ella se recogen los elementos teóricos que justifican o denuncian los
aspectos de determinadas dependencias, 431 y 432 respectivamente.
044. Expresiones y prácticas ideológicas de los esclavos/dependientes
atribuidas a los esclavos/dependientes.
La categoría 441 pone de relieve los sistemas de normas de
representación formularios, códigos o nociones que tratan de definir el tipo de
relaciones sociales que el dependiente tiene en cuenta y asume. La 442
contiene las expresiones ideológicas de la reproducción social de la
dependencia. La 443 los niveles de res¡stencia a la dependencia y de que
manera se plasman en el ámbito ideológico. La 444 es la visión de los
dominantes por parte de los dominados. Y la 445 la visión que de sí mismo
tiene el dominado, hecha por él mismo o realizada por otros
esclavo/dependiente.
045. Los esclavos dependientes y lo sagrado.
Recoge aquellas categorías que tienen por objeto de interés los
aspectos religiosos propios de los dependientes, asi la 451 muestra los lugares
de lo sagrado relacionado con la dependencia: lugares de asilo o en el espacio
sagrado que lugares son propios de los dependientes. La 452 se refiere al
tiempo, fiestas y prácticas festivas. La 453 a las divinidades y formas de culto.
La 454 los sacerdotes y los servidores de lo sagrado y, finalmente, la 455 a los
esclavos sacrificados, esto es inmolaciones y sacrificios humanos en los que se
utilicen esclavos/dependientes.

79
w

80
Corpus sobre la esclavitud
y la dependencia personal
en “la Anábasis” de Arriano

81
w

82
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,1,13182 <n)

n0 001

cate gorias operativas ESTATUTO


211a 311c 313c 314a 314c314d Esclavo
Otra dependencia
Incierto

Son tribalos e ilirios en Tracia. 335 a.C.

Murieron unos mil quinientos, y fueron muy pocos los capturados vivos, dada la
rapidez con que huían y su perfecto conocimiento del lugar, pero fueron hechas
prisioneras todas mujeres que con ellos iban, así como todos los niños y toda
su impedimenta.

U’~~ cbdOavov ¡.¿4w> 4t3rcDv ES xtAtovs~ gaL


irEvraKoaLotJg, CWVTES SE aPSpE9 $EV OAL>’QC ¿¿4:.
#tn~y SL WKUn~ra KW. ~ x¿past
cpaTELptav,
~UV~CKES~SE ocaL ~UVEL7TO
VTO ~UTOt9 dAwaav nauaL,
KW. la 7T~LS¿~LU KUL ñ Ada r&aa ¿2kw.

182V AA 1, 1,4 y 1,2,1. Ofa. OS 17,7,9 y 17,8,1. Para TONNET, p. 205 n. 149, lotornaría
de Tolomeo.
83
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA1, 1,13 183(n)

n0 002

categorías operativas ESTATUTO


211a311c313c 314a 314c 314d 412a Esclavo
Otra dependencia
Incierto 1!!

Se trata de mujeres tracias, tribalas e ilirias. 335 a.C.

Murieron unos mil quinientos, y fueron muy pocos los capturados vivos, dada la
rapidez con que huían y su perfecto conocimiento del lugar pero fueron hechos
pr¡sioneros todas las mujeres que con ellos iban, así como todos los niños y
toda su impedimenta.

ucaL chr¿Oavov ,0v aóróiv 4


XLAIoUS
nÉvraKoatots, CWrTES S~ c!vSpc~
MEV ¿Átyot ¿Aj.
#Onaav S¿ c¿«u’n)ra ¡caL rffs X~>pcz~ 4nrc¿ptav,
yvva«cs- S~ QUaL CUVEL7TOVro aurot~ EOJ&WUav ITaGaL,
Ka’ i4 naLBapLa xai i~ Acta 7r¿ua ¿óAw.

163V.AA 1, 1,4 yl, 2, 1.cfs. OS 17, 7,9y8, l.TONNElmantienequeseinspiraríaen


Tolomeo Lago, p. 205 n. 149.
w

84
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,2,1 184(n)

n0 003

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c313c314a314d341a Esclavo
Otra dependencia
Incierto ‘xl

Tracia. 335 a.C.

Envió Alejandro todo el botín capturado a su retaguardia, a las ciudades


costeras, encargando su reparto a Lisanias y a Filotas, mientras él, cruzando
por la cima del monte Hemo, avanzó hacia los tríbalos hasta llegar al río
Liginio...

‘AA¿4cwSpos 3¿ r4v pUv >EL’aL’ ¿77L0w dr/rEy-


#L’ 4 rás no’AE¿9 rás ¿nt Ba>¿uol), Auaav¿’a ,<at
‘1)LAwn~ 7TapaBous’ SLa’r¿OEUGaL a~.T¿9 S¿
lO a/<pOL’
U7TEpfla¶wV ITpOtJEL SCa ro6 Atpou 4 TptflaA>oóg,
KW. ¿SALKVE¡TUL Em TOP AU’yLVOV noTayov a7T¿k’EL
ot~ros chr¿ roO iurpov cbs~ ¿rt r¿v At~~ov ¿¿vr¿
0raO/Lo~s rpEts.

184

como TONNET, p. 206, atribuyen este fragmento a Tolomeo Lago.

85
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1, 2,7185 (n)

n0 004

ESTATUTO
categanas operativas Esclavo
211a 311c 313c 314a 314c 314d Otra dependencia
_______________________________ Incierto ‘xl

Tribalos, del Danubio. 335 a.C.

Tres mil murieron en la huida, aunque fueron pocos los capturados con vida,
por ser la maleza de delante del río muy tupida, y porque la noche, al echarse
encima, impidió a los macedonios su persecución minuciosa.
A,

«aL anouPlJaKourn /LEV


TPLUXLA COL El’ nJ #UYiI, 4~ovrc~ 5 ¿~t>«,~ ,<a¿ Tour<,~,
LA~/f/Ofl«<W, ¿hc i~A,j ~c &LUEI.« 7TfW TOI) ITOTLqJ.OU TI’

«at ¡‘U4 ¿17L7EV0


1.dV7) 7~~v cI~cpi/3c¿a¡~ ri7~ &o’4cwc,
<trj(LAE.TO rob~ Ma¡ccSo’vag.jaiyrc>í, 8¿
MaucBo’vwz,
rcAcurjaa Ac’yEL IlroAcya?os L7T7TEaS~ 11Ev EVSIa,
7fc4OUs~ SE a,4¿ TOU9 TEUUUpatcovra.

‘~cfs. AA1, 2,1.


86
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,6,10-11 188(n)

n0 005

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 213 311c314a 314c 314d 412a Otra dependencia
________________________________ Incierto LXJ

Taulancios e ilirios. 335 a.C.

(Alejandro> Dejó además orden dada de que el resto del ejército le siguiera,
pero al ver ahora una buena ocasión para el ataque no esperó a que todo el
ejército estuviera concentrado, sino que despachó al ataque a los arqueros y
agrianes. Cayeron estos inesperadadamente con su falange formada en
columna, yendo al encuentro de los enemigos con la mayor decisión por el lado
más débil de ellos. Dieron muerte a algunos cuando aún dormitaban en sus
camastros, a otros los capturaron con toda facilidad cuando intentaban huir, de
suerte que la mayoria fueron hechos prisioneros o muertos allí mismo, mientras
otros lo fueron en la retirada que acto seguido se produjo de- manera
desordenada y pavorosa. También fue un buen número el de los capturados
vivos. La persecución por parte de Alejandro se continuó hasta los- montes de
los taulanclos. De los que huían solo consiguieron salvarse los que depusieron
sus armas.
7rpoaErEraKro
jUv aKoAOVOELV r~v ~AMyurpanav , t
<osS¿ icap¿v
¿!SEV E¿S~ ErnOEULV, oz5 2TpoULLEtVas- ¿go0 yev¿aOa¿
mí 1-rasE#ñKC 702)5 ro~oras- tcat roÚs ‘Ayp¿¿vas os.c
SE ¿irpoaS&np-ot re EITLITEUOVrES ¡caL #aAayys. Kara
k¿pag, ñITEP ctaOcveararos.~ ai)roZ
9 ;caprEpOJral-7) rfl
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4s.PoAñ 7T~OU~L~ELV EgEAAO~>, TOU9 [¿Ev Efl EV 7UL9
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EVV¡1L9 KaEKTELVOV, TOVS SE #EVYOVaS EV/JJIpWS-
e —. o
a¿pouvi-Es, (VG-rE [¿EV azn-ov £9KarEA95$~j,iaav
Kat &rd6avov,noK\oL SE EV 71) airo>~w¡njact a-ra ¡crw
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Kas. ~bofleptt 7EVOJLEVfl~ ou« ¿Atyos. SE Kas. <~ov-res-
¿Aii#Ot2aa¡¿2 ¿y/vero S¿ i5 Siw&s- roZ5 ¿*#L
‘A.A¿stavSpov 6~~XP~ irp¿s ‘ni &pr, ró3v TavAavi-tow
caos. SE ¡cas. CLIT%bVyOV avraw, yvgvot rcZv S~~Acov
SLEUW%Uav. KAEZTOS- S¿ 4 ~ n¿As.v r¿ np&rov
Kara#Uywv 4s.7rp,jcras n~v n¿A¿v &nXX¿y1 ~rap&
I’Aavíctav 4 TavAavr¿ous-.

166
cfs. con los párrafos anteriores. La atribución dei texto según TONNET p. 206 n. 152 sería
Tolomeo.

87
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,6,10-11 ‘87(n)

n0 006

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a213 311c314a314c314d412a Otra dependencia
_______________________________ Incierto

Taulancios e ilirios. 335 a.C.

(Alejandro) Dejó además orden dada de que el resto del ejército le siguiera,
pero al ver ahora una buena ocasión para el ataque no esperé a que todo el w
ejército estuviera concentrado, sino que despachó al ataque a los arqueros y
agrianes. Cayeron estos inesperadadamente con su falange formada en
columna, yendo al encuentro de los enemigos con la mayor decisión por el lado
más débil de ellos. Dieron muerte a algunos cuando aún dormitaban en sus
camastros, a otros los capturaron con toda facilidad cuando intentaban huir, de
suerte que la mayoría fueron hechos prisioneros o muertos allí mismo, mientras
otros lo fueron en la retirada que acto seguido se produjo da manera
desordenada y pavorosa. También fue un buen número el de los capturados
vivos. La persecución por parte de Alejandro se continuó hasta los montes de
los taulancios. De los que huían solo consiguieron salvarse los que depusieron
sus armas.

¡Kat rpoacrEraKro
¡z=vb<oA
01>6z~ ri~v ~AA1)v arpar¿chr <¿9 8=Ka¿p&’
~ a5 ¿nWeas.v, ot3 irpoageivas ¿p.oO 7EVECTO
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187 La fuentes es Tolomeo, y. TONNET, p. 206.

88
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

A.A1,6,10-11 ‘88(n)

n0 001

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211213 311c 314a 314c 314d 412a Otra dependencia
415
_________________________________ Incierto lE

Taulancios e ilirios. 335 a.C.

(Alejandro> Dejó además orden dada de que el resto del ejército le siguiera,
pero al ver ahora una buena ocasión para el ataque no esperó a que todo el
ejército estuviera concentrado, sino que despachó al ataque a los arqueros y
agrianes. Cayeron estos inesperadadamente con su falange formada en
columna, yendo al encuentro de los enemigos con la mayor decisión por el lado
más débil de ellos. Dieron muerte a algunos cuando aún dormitaban en sus
camastros, a otros los capturaron con toda facilidad cuando intentaban huir, de
suerte que la mayoria fueron hechos prisioneros o muertos allí mismo, mientras
otros lo fueron en la retirada que acto seguido se produjo de manera
desordenada y pavorosa. También fue un buen número el de los capturados
vivos. La persecución por parte de Alejandro se continuó hasta los montes de
los taulancios. De los que huían solo consiguieron salvarse los que depusieron
sus armas.
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‘. ,

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a~poBvres, Ciare ~oAAo~ [LEV avro0 ¿y¡carc.Vf,t%aav
Kas. arcuavov, rOAAOs. oc ev ri7 airoxwpnaes. araatra,
yppa ir V.¡ 01>1< OntyO¿ BE KW.
¿X4~%aav.~ ¿-y¿vero SE 25 S¿coCs.s~ roZs ~
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oaoL SE Ka’ TrE#v->/ov w3rcZv, yvgvot ró?w rAwv
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1)aav. KÁaq-os- 8=4 r25v ,ro’As.v ré rrpcZrov
scara#uydlw ¿párp~jaas r25v ir¿As.v ¿7nJAA¿y1) rapé.
PAaVKs.’av 4 TavAavríovs.

188 La fuentes es Tolomeo, y. TONNET, p. 206.

89
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA1,9,5 (n) w

n0 008

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 311c 314a 314c 314d 352c 412a Otra dependencia
_________________________________ Incierto lE

Platea. 427 a.C.

La toma del Platea, por tratarse de una ciudad de poca importancia no resultó
un grave desastre. [texto perdido]... de los hechos prisoneros, ya que la —

mayoría había conseguido antes huir a Atenas.

25 8=8» HAarauZw &Awas.s


nJS 7rO?LEWS 777 a¡aKp&rl7rL rcZv EyxarcL-
ors. os. iroAAoL aiirá3v 8~’
A~
7S~L6EVTWV, t s.aneREt)yEGav
róAa¿ 4 As ‘AO4as, oi~ ~Lkya ir¿%pa ¿ys’vero.
Kas. 25 M-4A0v ¡caL >SKUA$V27s aAa,G¿5, Vqas.wrs.¡ca re
noAtapara ñu Kas. roZs’ Spaaaa¿v tE»aLGxóVi?v [Lat3Mv
rs. rpoGtBaAév 25 4 ré s<~4urav 1)VLK¿V [LEyaV
rou rapa’Aoyov irap~~~e.

m
La Anábasis de Alejandro Magna cte Arriano de Nicomedia

AA 1, 9,6-7 189 (n)

n0 009

categorías operativas ESTATUTO


211a212 311b314a314d 341a342 Esclavo
352c 413 421 423 424 434 432 Otra dependencia
Incierto

Tebas. 335 a.C.

su rápida toma que apenas causó dificultad a los conquistadores, la matanza


de tantos hombres -como es propio entre gentes de tribus parientes que
persiguien resolver sus antiguas querellas- la total esclavitud de una ciudad
que por su poder y su reputación en los asuntos de la guerra estuvo a la
cabeza de las ciudades griegas de su tiempo, apuntaban, y no sin verosimilitud,
a la ira divina, en la idea de que los tebanos pagaban ahora, al cabo del
tiempo, la sastifacción debida por su traición durante las guerras médicas...

Oijfla¿os.s~ B~ rl ri3s ¿ILTTOGTaGEWS ¿~¿a KW.


cuSen Aoywgci 9-’EVoftetia, ¡ca¿ 25 CLAÓJULS Ss.’ ¿Atyov
, p~ r~, —.
TE Kas. OL> ~VU 7TOVOJ 7W!) CAOVTWV §UVCJiEXVeLaa, KUL
¿ <¡‘¿vos <¿> noAós, ola 8» ¿~‘ ¿íto#u’Awv -rc KGL
naAacás azrexOe tas ¿rc$¿vrw¡~, Kas. 4 nSjS n¿Aco~
7TaVTE,t
7s- dÉ3panoSs.q¿¿s, SVV(1[LCL TE ¡ca¿ ~ ¿9
rl TToAe/.LLa -uDv ro-re 7TPOEXO?JUrJS ¿ti roZs “EXA1JGLVJ
o!)¡c E~W ‘roO C¿/COTO~ ¿5 [LJ7VLV T7)I’ ano ‘rOL> Ocio u
~~~? (VS TT)5 TE ¿,.~ nz M~jSu~-<Z STOA¿[LOJ
npoBoaías rc7h’ ‘EAA~;~~~ Bs.á [La¡cpoi Taó’ri1v Bí¡cqv
, ,
CK’rLcrav’raS ‘fli7patous

189 cfs. PI. Al. 11,11; Pseudo-calistenes 2, 3 y OS 17; 11, 5.

91
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,9,7 1~(n)

n0 010

. categorías operativas ESTATUTO


211a 212 311b 314a 314d..314c..341a Esclavo
342 352c 413 415 421 423 424 Otra dependencia
Incierto

Platea. 427 a.C.

Los tebanos pagaban ahora, al cabo del tiempo, la satisfacción debida por su
traición durante las guerras médicas; por la toma de Platea que hicieron en
periodo de paz; por esclavitud de sus ciudadanos, así como por su
responsabilidad en la ejecución (acto éste impropio de un pueblo griego) de
w
quienes se habían rendido a los lacedemonios; satisfacción debida también por
la devastación de la región de Platea cuando los griegos, unidos brazo con
brazo, rechazaron de Greda el peligro persa; y además porque con su voto
fueron la ruina de Atenas cuando se propuso entre los aliados de los
espartanos tomar una decisión para convertir en esclavos a los atenienses.

mc 4’ nA M~Ss.,uA ~~oh~u~>
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¿K’rLGav-raSO?1f?aLOvS, ‘cal Ti3S IlAa’ras.J’v ¿S’ we 7aL9
unov8acs ¡ca’ra>ip,bcws
3k244&J¿ 55 7T0AwS, ¡cac
Kas. ‘roo
‘r77S ,rav’rcAoDs
‘ron’ 7rapaSo¡’Twv
4y3p~-
71Q.
aqSds Aa«cSas.ptov¿os.s oQ< <EAAi?VLKñS- 7cl’0[1Eu779 ¿té
(3,j/3atous Uq$axñs, «a¿ ‘Tau xwp ¿ay ‘r4~s ¿prniJuco~s,
¿u &‘rcn el “EA>
1~’=s napa’raCdpcvoc M~;a~s.~
1 er,’’,r. ,c..
<17TWCC11”ra 6’ro~ ILAAaOOq
‘179 ‘r,j ¿f17¿w‘rou
j ica’ouuou, en
‘AO’qiaíovs a 7ro5XAuo¡’, ¿‘re úwr¿p
w’¿par-o¿s.a/tau ‘rip 7T0A6&)9 yV(nfLY/ ~rpau-re&~ ¿u
ok iXasceSctqs.ov¿wv g~U/LpXL~OC9.

190 cfs. DS 17,11,2; 13,3; 14,1V. lb. AA 1.7,2:7,7, y 9,9.

92
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,9,7191(n)

n0 011

categorías operativas ESTATUTO


311b 314a 314c 341a 342 352c 354 Esclavo
412a 413 421 423 424 432 Otra dependencia
Incierto

Atenas.

y además porque con su voto fueron la ruina de Atenas cuando se propuso


entre los aliados de los espartanos tomar una decisión para convertir en
esclavos a los atenienses.

<09 ‘TI)S ‘re ¿ti .r4i M~Ss.,<j, noA¿[Lw


7TpOBOGLaS má)v <EAA4nvu S~A ~cÉawpaDTaJ-rip’ Sí¡a~v
, 1
EK’rs.aav,-as Olfl9aLovS, «cd m& flAama,.j,v 4$ re raEs
crTToVSaLS Ka’raX4t/irews. ¡caL ‘rol) iiavreAo 1s ¿tiSpa-
naStapol) m$ míAews, ~ac. mis- mciv 5TapaS¿vrcov
aqc2s Aa;ceSas.p.ovías.s oQk’ <EAAYJ VLK77s ycvofl¿¡n,s Sta
Oifatous c4ay~s, ~ai ‘rOt> xw
1aíov ñ E~7)[LWGew9,
~ o >.~
EV Orco ot ii2AAi7 VES 2lapamcgapevos. IYI1JOOL9
, , ‘ e,

ancouav’ro ri~ <EAA¿505 r¿~ KLVSUVOV, Kas. o’rs.


‘A%vaíous- at3’i-ot rjj sfij<¡w ¿nctXAvov, o’rc
dizSpanoSs.ap¿j ri7s r¿Acco9 yuchpaj rrpai’r¿% ¿u
‘raes Aa«EBCXC,LLOV¿WV ~up¡tJ~a¿s-. -

191 OS 17,11,2; 13,3; 14,1; tb. AA17277y99

93
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,9,9192(n)

n0 012

categorías operativas ESTATUTO


211a 212 311b 313a 313c.314a.344c. Esclavo E
314d 341a 342 352c 354 411a412a Otra dependencia
413 415 421 424 451 Incierto

Tebas. 335 a.C.

A propósito de Tebas, pareció bien a los aliados que habían participado en el


asalto, y a quienes Alejandro había confiado organizaran los asuntos de la w
ciudad, mantener una guardia en la puerta Cadmea, arrasar hasta los cimientos
la ciudad y distribuir por completo su territorio entre los alidados, excepción
hecha de los lugares sagrados, así como convertir en esclavos a los niños,
mujeres y todo tebano superviviente.

‘IoLs~ SE wmauxovas. mou epyov ttppaxats, o& 82)


‘<al E7TEmpE<¡JeV ‘AMCavSpos~ ni Ka’ra ‘ras
Ss.aOáva,., ri)v ¡.1EV KaS[¿<tau #povpa /<a’r¿XCLV
c8o
5~c, 717!) ITOALV 8= Ka’raGtW¼aL ¿s =Sru/SO5 i<a¿ 727!)

x¿rav I(a’ravEt[Las. ross CUáLs.paxos.s, OG1) ¡.177 CEpa


(¿1)77)5 ~?TaLOa9 tÉ Kw. yvvaZ¡cas ¡caí oua u2reAeL-
aovuo O7)$aiwv, 7A2)v ray ~<panv Te ~a¿ LE(9CLWV «ac

4’au’ra,25 ¿yBiaíroAíans.
&xa 4Y¡’at sbÚ\&~~02) ‘AA<4íSpov 43 ¿uos. 7rpa~EvaL
N’LawcS¿vwv ¿y

192 y referencias anteriores todas tienen como referente la conquista de la dudad de Tebas por
las tropas de Alejandro Magno y sus aliados. Las reflexiones de Arriano partirían de la obra de
Tolomeo.
w
94
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,12, 3 193 (n>

n0 013

categorías operativas ESTATUTO


211a213 311c314a314d413 Esclavo
Otra dependencia
Incierto E

Anatolia, mercenarios griegos. 401 a.C.

Cuando tuvo lugar la Anábasis de los Diez Mil que marcharan con Ciro contra
el rey Artajerjes, los sufrimientos de Clearco y sus compañeros al ser
capturados; y el regreso al mar de aquellos mismos conducidos por Jenofonte;
todos estos fueron hechos que alcanzaron entre los hombres mayor
importancia debido al relato de Jenofonte, que la que habían obtenido
Alejandro y sus hazañas.
e e

airo-re ¡caL25
‘nAv ,uup&vv ~tv 1(ópsp ¿voSog
¿rL <BaaLAea ‘Ap’ro~44qv Kw. ra K>C¿PXOU mc ¡cas.
mc3ti ¿pa at3rJi ¿A¿v’rwv lTaOT//.La’ra KaL 25 ¡caraj3aas.s
aumwv EKEW(dV, i~v SevaslxAv a¿rovs Kaflfl.’aye> raM’
rs. ¿n¿#av¿arepa ¿5 dvOp¿rous ~zevo4>wv-ros ¿fvck¿
¿Un!) 25 ‘AA«avBp¿s re ¡caL ré. ‘AAc&.~vSpou
Epya.

~ Referencia a la Anábasis de los Diez Mil de Jenofonte, sobre las penalidades que sufrieron
los mercenarios griegos al servicio de ciro el Joven.

95
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriana da Nicomedia
AA 1,15,6 ‘94(n) w

n0 014

categorías operativas ESTATUTO


134a 134e 213 221a 311c 312 314a Esclavo
314c 314d 315a 317d 321 352a Otra dependencia
Incierto E

Batalla de Gránico. 334 a.C.

En medio de esta batalla rompió Alejandro su lanza y pidió una nueva a Areté,
uno de sus mozos de monta, pero éste también tenía la suya rota y se hallaba
en grandes apuros. Mostróle la mitad de su lanza a Alejandro pidiéndole que
buscara ayuda.

“EvOa ~ ¡cal ‘AAc~¿vSpq 4vv’rp¿>Be-ras. ‘rS Bo’pv ¿u


-~ 1 ~

T77 [¿(LX??¿ 5=]IpE’r77V pres. S¿pu hepov, ¿vafloA¿‘a


mc7~v flaGs.As.¡ccZv nZ 5= ¡ca) a¿,-J, ITOVOLJf.L¿VW
uvvmc’rps.pp¿vov m¿ Sa’pu 43v, ¿ 8= 70> i5ptacs. ¡ce¡cAaa-
pc’vov ‘rol) S¿pa’rOs OU/< w
7f>rj.vw~ EPLUXErO, K(¿L TOV’TO
SEL~US ‘AAeskfvSpp ¿XXov aLmELV E¡c¿AEVCI) Arnui-
3r¿v ETaÁ.paJV,
paros -,¿vi>pmo~ a
S1S¿vcrLvSe’,av-rw -. 1 -- TJV 4~< ~

‘94
y. AA 4, 13 sobre la conjura de los Rajes: para establecer las diferencias entre un servidor y
un paje real
96
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,16, 2195 (n)

n0 015

categorías operativas ESTATUTO


211a213 311c314a31 4c314d Esclavo
Otra dependencia
Incierto
E

Batalla de Gránico. 334 a.C.

Murieron unos mil jinetes persas, aunque la persecución no duró mucho


tiempo, ya que Alejandro se volvió contra los mercenarios extranjeros, el
grueso de los cuales se mantuvo en primera formación, más por consternación
ante lo inesperadamente que había ocurrido que por firme decisión. Condujo
contra ellos Alejandro su falange, dando órdenes a la caballeria de atacar por
todas partes, y los aniquiló al punto en el espacio intermedio, de modo que no
huyó ninguno y fueron hechos prisioneros unos dos mil.

‘7<0V ¡jé!) 5~,> t¶nn¿wv mó3v


HE,OGWV chd9avov eN xs.A¿ovs. mi yáp ira»» 25
EyEVErO, oi-s. E~E’rpa7TJ
‘AA«avSpos- ¿id rots
7
CE$ous moi)q [LLGOoC¡’opavs ¿u ré a’rZ~bos, ~5
irpJ>rov ¿1-CfXO7), ¿¡cnA#s. <2XX¿v rs. mol) irapaA¿yav
43 Aoys.crp43 flcflabp ~[LEVeV’ Kas. moó’ro¿s njti r
1

sta¡tavva <nayayú.v «al mous L3ure’as- navx~> 7lpOG-


7TCGELV ¡c~Aetta~~ ¿ti pYuw St’ ¿A¿yov
/<(Lx(LI<o7TmEs.
(LUxO VS, WGTC Ss.E<¡’Vy( [LEV aL/SUS, art ¡nj B¿e<AaO¿
res ev ‘roes L’eicpos.s, £.;wyp~>un~aar Ce a~tups. mous.
Ss.axs.A¿ovs.

195cfs. OS 17, 21, 6 que utiliza la misma expresión. La posible fuente sería Aristóbulo, ya que
loes para AA 1,16, 4-7, y. TONNET, p. 206 n.160.

97
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,16, 5196 (n)

n0 016

categorías operativas ESTATUTO


31 lc 3 c 314a 314c 314d 341a 351 Esclavo
355 411d 4’12b 415 Otra dependencia
Incierto lE

Macedonia. 334 a.C.

(a los muertos macedonios en la batalla de Gránico). Alejandro concedió a sus


padres y a sus hijos exención de tributos por sus tierras, así como de cuantos
otros impuestos sobre sus posesiones o servicios personales (somasi w
Ieitourgia> tuvieran.
1 ... e

Kas. rourous- ip Vu’rcpas.a et/a~.vcv


‘AAe’Cav8pos fl5v ross ¿hAos.s ‘TE ¡cOL KOG/?LqV
yo VE l)Gt SE CLU7WV KW 7T(LtGL 1W” ‘rE «(¿‘rif 727!’ XO>P<~~~>
¿‘r4’Aes.av ¡cae ocas. aAAa¿ 43 ió~ aÚ$~xan
ES<oKE
¡cara ras ¡cr~acs.s E/<aGrwu eLGqapCL¿.
Kas. rwv merpwpe’vwv 8= naM»v rpo’vos.a¡’ =‘axcv,

re arir¿s- E¡caGi~0U9 KW A rpaópa’ra ~Stv


was. orcos- mss ¿‘rn¿Qn ¿pOpLEVOS Ka¿ o rs. rpa’r’rwv
rl
ELTTEZ!) xc ¡cal ¿AaCoveóaaada¿ al napau,y¿v.

196 La fuente seria Aristóbulo, TONNET, p. 206 n. 160


w

98
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA l,16,6197(n)

n0 017

categorías operativas ESTATUTO


.21.la.213 311b 313a 313c 314a 314c Esclavo
314d 3¶5c 315d 316a 31Tc 332 341a Otra dependencia [EJ
352c 411a 431 Incierto

Batalla de Gránico.

En cambio a los (griegos> capturados como prisioneros de guerra, las envió


amarrados con cadenas a trabajar a Macedonia, porque contrariamente a la
opinión griega, ellos que eran griegos habían luchado contra Grecia en favor de
los persas.

¿3 84
«O.& ‘rWti iICpGwti TOUS TJyE[LOVLIS EUEs.!/Jev euctqic Ce
, 1
Kas. 701)9 gs.a&o~¿pous~ “EAÁ 5v roZs
7)vas-, o~ 4t 7~oAe-
¡Sos.s arpaxeóov-r~s~ (X7TEOCLVOV 0G0U9 8= ati’r63v
£LX[LaAÚJmou9 =‘Aaflc, moómov~ S7)GCLS 4’ 7TESOL9
8=

eN Ma¡ceSovs.’av 0EAATJGs.v
alTE7TEp4bEv cpyaCeubas.,
“EAA ~‘rs -irapá
mé.. icnwfl 8¿4tavra xoZs
57r¿p ráiv flapfoúpo.w77ves- aumes
4iÁxovro.
, 1
~vav’rs.a Tñ <E~A¿Ss. ?

‘~ Ejemplos paralelos en Pseudo-Calistenes 1, 28. TONNET señala a Aristóbulo de Casandria


como fuente de este texto, y. p. 206 n. 160.
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano’de Nicomedia

AA 1,19,6198(n)

n0 018

categorías operativas ESTATUTO


211a 211b 311c 313a 313c 314a 314c Esclavo
314d 341a 355 412b Otra dependencia
Incierto

Mileto. 334 a.C.

Con todo liberó a cuantos milesios sobrevivieron al asalto final de la ciudad, y


les concedió el derecho a ser libres.
w
<09 Óc Bta,cs.yÓw’evct, EOcAo,’ra? roi>g el
ii¡uw CwpU, OLKTO? Aa¡jBai’cc aV7OI rail’ ¿VBpWl, ~
“<¡‘,úttot FC i<Ot maroL «vi-tú cdxLtua¡’ra, /Cat
CflTh¿8CTCLs. 717)09 atYTOUS ¿iTt flvSC ÉL)? at’rw &arpa-
TCIIC¿l’ ,aai~ 5= oúra¿ Mta&o¿¿pas. “EAA2yuEs ¿9
-rptaícou¿oV9. aurOu9 Be NLs.A
27a¡ou9, ()UOt ~~ 727
«a-r&Wpbes. n5s m¿Áews ~srcaa¡, a¿«e;•’ tccÁ ¿Xcv-ET1 w302 422 m385 422 lSBT
ÓepQQg CLI’«L

198
Todo este párrafo se relaciona con la Toma de Mileto y su defensa por mercenarios griegos.
Cfs. con la información de OS 17, 22, 5 y Pl. AI.17, 2. TONNET, p. 207 n. 164 señala a
Tolomeo como fuente de este párrafo.
w
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,19,11 ‘~(n)

n0 019

categorías operativas
ESTATUTO
211a 31W 314a 314c 314d Esclavo
Otra dependencia
Incierto lE

Tribu de los yaseos. 334 a.C.

La nave de los yaseos, sin embargo, fue capturada con su tripulación durante
la huida, por tratarse de una nave muy poco marinera; las cuatro restantes
lograron adelantarse y salvarse al cobijo de sus trirremes. De este modo, los
persas, sin conseguir su plan, se alejaron de Mileto.

1 —.

¡cas. 27 ¡x¿v IaGGEWP vavs


zAtanras. at’ros.s avSp¿aLv ¿y rj7 ~uyfi, oz) raxin’útV-
roGar al 5=r¿a~apes ~6auav ¡cOT#VYEZV ¿5 r&9
OLKEs.(Ls- rpUqpEts. 01)70> ¡LEV 877 ¿n&Ac.vaav a~TpaK-
TOs ¿1< Ms.A,
1rov ol He’paas.

199 TONNET, p. 207 n. 164 señala a Tolomeo como fuente.

101
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1,29, 5~(d)

n0 020

categorías operativas ESTATUTO


135a 211a 213 3llb 313a.31.3c..~i4a Esclavo
314c314d317c332 341a352b 352c Otra dependencia ES)
355 412b Incierto

Atenienses y otros griegos. 333 a.C.

Por aquel entonces se presentó ante Alejandro una embajada de ciudadanos


atenienses, rogándole que devolviera a los prisioneros que habían sido
capturados en río Gránico cuando luchaban del lado persa y que ahora se w
encontraban arrestados en Macedonia con dos mil más. En esta ocasión los
embajadores se retiraron sin haber logrado nada de esto.

Té 8= Fo’pSsoti cGms. ¡i¿v mj9 (Dpv y¿as m7)9


<EAAr¡Gno’ti-rau, ,ccZxas. 5= ¿ni rol) Xayyap¿ou
romcxpoiJ~ rol) S= Yiayyapsau as. ¡.s.=ti -nr>yas. e«
, 1
~Ppuys.as es.Gs.v, arros- 8= Ss.5. ~ epq/coJV man’
Bs.buvÚbv x~’p’~ ¿&Í7)GLU 4 rS;’ E@ELVOV novxau.
¿x>.eflh1Ka~ ‘A flr,mat.,Ií .,rncrrRc/n iran’ ‘A >ICPCLVSnOV
¿<¡Á,¿emo, Seo’pevos. ‘AAe&t’Spov dsbeZva¿ u#s.as. rot
9
2 ¿ni I’pavUq.’ naxaíup cAii4Or>auv
g,ILX,LaAwroUs,
‘AO o
7)vas.’wv g¾>GxpaTevofLeVOLxoZs Ile ¡>GG.XS ¡caL nne
45uav
ev Ma¡ceSoz’ia Ó~v mg 8s.ax¿A¿ats~ SeSeyc’vos.

~ V. AA, 1, 16, 6. En AA 3, 6, 2 se habla de la liberación de estos prisioneros dos años


después. En cuanto a la posible fuente y. TONNET, p. 206 indica quela fuente es Tolomeo
Lago. En AA, 1, 16,6 se indica que son enviados a trabajar a Macedonia

102
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA2, 2,5 (n)

n0 021

categorías operativas ESTATUTO


211a213 311e314a314c314d Esclavo
Otra dependencia
Incierto

Junto a la isla de Sifnos. 333 a.C.

Después de aseguarse de que Dátames estaba anclado consus naves en


Sifnos, se hizo a la mar siendo ain de noche, y cayendo sobre ellos
inesperadamente al despuntar el alba, capturó ocho naves con sus
tripulaciones.
¡cas. rpoaxctv &u&ev Kv’Ovco ri7 njaw n>v
g=7Á5g¿pav at3roB ai3AiCeras., cts UcLc¡)EGrepoV re
Ss.aqrvOe’GOas. rá rcp~ rCoti S¿Ka veó5v Kas. apa ev
VVK’TL cto~epcvmepov npoarreaes.v más- <I)os.’tis.&I” cts
‘ ,

8=4¿a&e aa#cZs- ‘r¿v /Xama¡nyv ~45~ más


Va.VGs.ti EV
Zt~vq> ¿ppoivma, EYs.&kev’Gas EmL VUK~ré9 UIT al)m9iv
rti <tirpoaSoic4mos.s ¿7rs.reacSv sai<r> p=vtiaOs
CO.> ¡caL
al)rots dv8póas.v ~Aafie, AarJp~ 5. 8voL’
2s- 84 ger
rps.7jpos.v EV rñ np¿rv 7rpoG/.L4Es. rcZv 4w flpa>r¿’a
— e ,* ‘Sfl ~ 1 ~ 1
VEÚW IflTEK9IJyCOV O27TEOYOUT) irpos ro aAAO VavrLKov.

103
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA2, 5 7201 (doc) r

n0 022

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c314a314c314d Esclavo
Otra dependencia
Incierto ‘EJ

Costa jonia, sin más especificaciones. 333 a.C.

(Alejandro) Tuvo noticias entonces de que Tolomeo y Asandro habían


derrotado a Orontóbates, el persa encargado de la protección de la ciudadela
de Halicarnaso y de la custodia de Mindo, Cauno, Tera y Calípolis, y a quien w

estaban sometidas también Cos y Triopio. La nota le decía que Orontóbates


había sido derrotado en una gran batalla en que habían muerto setecientos de
sus infantes y unos cincuenta jinetes, a más de habérsele capturado no menos
de mii prisioneros.

«as. evxcxl)Oa ¡±avOaves.


fl’raAq.s.atov ¡caL “AavSpav Oii. ¿i<p¿’r7)CJOA’ OporTo-
fl¿wou rau iicpaou, ts ‘rijv mc (1K/Ja.!) mj
¡‘«Guau ¿jnAaaue ¡caL Mut’Sou «aL I(al)u’ov ¡cas.
Oijpav icaL KUAÁ<.’ITOALV ca’reii7>ce pouj«’ra 8=‘<cd
IQZ ¡caL T/JL&TLOV. roiJ’rav »‘r’rñuOas. cypa9Sav f.LaQ)
peyJMy ‘<cd dira6aueñ’ p=ti ‘rZti ¿pú~’ a¿’r¿v
ire4~ovs ¿s- ¿rmawoaious ¡caL bridas- cs- 7Teu’r2j«avTa,
¿&~zw 8=oi3« ¿Aaú’rmavs ‘r&’ x<.>lwu

201cfs. Quinto Curcio (QC) 7,4. TONNET, p. 208 n. 176 señala de nuevo aTolomeo corno
fuente.
104
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 2, 7, 4 ~ (d)

n0 023

categorías operativas ESTATUTO


311a 314a 413 421 423 424 431 Esclavo
432 Otra dependencia
Incierto

Isos. 333 a.C.

Se trataba de macedonios contra persas y medos, gente esta habituada desde


antiguo a la molicie, mientras que ellos se hallaban ejercitados, tiempo ha, en
las fatigas que comportan los riesgos de la guerra, pero, sobre todo, iba a
tratarse de un combate de hombres libres contra esclavos, quienes combatirían
cuerpo a cuerpo.

Ma ¡ce —

8¿vcx5 ‘re y&p F[¿pucus ¡cal M~jSas.s., EK na’vu iroAAov


‘rpust&us.v. as)xoós ¿u xoZs n¿vos.s ‘roZs- rraAegs.¡coZs
ir¿As. ñ~7) ¡iexá. ¡ctvSutiwv ¿Ut(OUye’VOus, aAAojs- TE
¡cal SoóAos.s atiOpoiirots- ¿AevOe’pous-, eN xeZpas- «cs.¡.’.
¿<ros. me <‘EAA
7)ves “EAA7)OTV, 013% ?flT=p ma’ a13’rc3,’
¡Lrt%cLaOaL,
e.~
<LAAá rnik ¡ta’ o.,
~
¿u;’ Aapr lO) (17<. ~tL(JOlp
¡cas. atoe mauro.> 7ToAAU, Ks.VOvuevou’ra5, maÉi~ 8=~
u/ilas.v z3n4p rjs <EAA¿505 owvma.- a¡.1uvop¿vous-

202Este texto forma parte del discurso de Alejandro a sus tropas antes de la batalla de sos.
cfs. Pseudo-Calistenes, 1, 80 y sa.
105
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
‘AA 2,10,1 ~fln)
e

n0 024

categorías operativas ESTATUTO


311a314d 413 421 423 424 Esclavo
Otra dependencia
Incierto

333 a.C.

Rehecha de este modo la formación, avanzó Alejandro haciendo frecuentes


altos, de suerte que su avance más que otra cosa parecía premeditada demora
para ganar tiempo. Y es que Darío no terminaba de decidirse por hacer
avanzar a sus hombres según al principio estaban alineados, sino que se
mantenía en la orilla del río, aprovechando que el paraje le era favorable, al
estar a tramos cortado a pico, y haberlo él mismo reforzado con un empalizada
por donde los accesos parecían más expeditos. Fue allí donde se hizo evidente
a los consejeros de Alejandro que Darlo era esclavo de la iniciativa de
Alejandro.

Odmw ~»‘reraypvovs XPO’VOV ¡Lev


7Tpo27yEV aV7TUVWV, WU1~C Kas. lraVv ¿bo4e axoXata
ycv¿u9as.mi’r4~j ~p¿uo?os s2=y4pfi~pfl4gqp~
ovTwg ma ~rpcZ’ra ¿‘ra%&77aav, orne/srs. ¿v-rcnjye
Aapetos, ¿AA’ ¿n~ rol) mora¡jol) ‘raZs &xOaLg, woA-
Aa~ /LEV d270Kp7
1/.LVOLs- OVaUL9, EUTs. S¿ o,rov ¡caL
X¿paKa 7T0.pWTE¿VOS aÚrat s.¡’a euecfio8w’repa ¿qSaL-
VETO, O’r<fl9 C¡LCVEV ¡ca~ raur&) cvOug SñAos ¿y/ve-ro
ross «/4 AA¿~avSpov ~ yvcApq~ &&pAy¿¡t¿vos.
w

203 Para Tonnet, p. 208 n. 180 la fuente es Tolomeo.


r
loe
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 2,11, 9~(n)

n0 025

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c314a314c Esclavo
Otra dependencia
Incierto

Familia de Darío. 333 a.C.

El campamento de Darío fue al punto tomado al asalto y capturadas su madre,


su mujer, que era además su hermana, y su hijo de corta edad, al igual que sus
dos hijas, con algunas jóvenes de la nobleza persas que con ellas estaban.

la
me umparJneSot’ mA Aapes.’ou EV0 VS’ ¿~ ~ ¿óAw
¡<os. 25
pjr-qp ¡caL 25
yuv~, ah» 8=¡caL ¿SeAqS»
Aapeiou, ¡cas. uL¼Aapelou J’T/ITLO9~ ¡cas. Ouyam¿pe~
Sóo ¿dAwaÚn’ ¡<aL J~V\as. Jjs.<f’ V’ráS’ l!yuwv mmv
¿ps.or¿4zwv yu¡’aZ’ce~ oA ITOAAaL. al yáp ZAAo¿
rl¿puas. ras- yuvabcas- utJv ~tv rjj cYAA~ ¡ca’racncevñ
4 AU¡LOXYKAV =‘mu~or¿a’raA¡<¿‘res-

204 Este capitulo y los siguientes mantienen cuantiosas referencias a la familia de Darlo y su
situación. De igual modo las fuentes de contraste son variadas: OC 3,12, 12 y Ss.; Pl. Al. 20,
12 y ss.; Pseudo-Calístenes 2, 12 y Os 17, 34 y ss.
107
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 2,12, 7~(n) e

n0 026

categorfas operativas ESTATUTO


134a 134b 213 311c 313a 314a.314c Esclavo
31 Sa Otra dependencia E
Incierto

Isos. 333 a.C.

Hefestión retrocedió un poco, mientras uno de los servidores indicaba a la


reina, señalando a Alejandro que era él el rey. Retrocedió también ella un poco,
totalmente avergonzada por su equivocación, pero Alejandro le aseguró que no
se había equivocado, ya que Hefestién era otro Alejandro.

~>s-8= IIqkLLU’rLWV me
1 — 1 1
olTLuw ¡cas. mes mwv a¡z# at3rnv, -ro!)
UliTE)<OJpflae
‘AA4tuvSpov SetCas-, LeWov et~7) etVas. ‘AA«av8pov,
m4jv ,Áv ¡caras.SeaOetaav rñ 8s.ap&aprtq U7TOXWPEU’,
‘AA¿Cav8poti 8=o13 c,Mtias. aO’ri>v ¿papmeZv ¡col yáp
EKCLVOV CIVOL flAC~CVO/3Oti.

205 Aristóbulo de Casandria es la fuente de Arriano, y. TONNET, p. 208 n. 181.


w
los
La Anábasis de Alejandro Magno cte Arriano de Nicomedia

AA 2,15,1 206(n)

n0 021

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211-a 213. 31W 314a 314c.314d 341a Otra dependencia
Incierto

Damasco. 333 a.C.

Tras Isos. Una vez informado Alejandro de que el dinero que Darío había
envidado a Cófén, el hijo de Artabazo, a Damasco había sido capturado por los
suyos, al igual que la guarnición persa que había quedado al cuidado del
equipaje real, ordenó a Parmenión que regresara a Damasco con todo ello y se
encargara de su custodia.

‘Apraflckou dnanen¿¡.4e eN Aapwuw¿v AapeZos


oms. EaAOJKC, ¡cas. ocios. llepaov ¿¡4 ~ CyK(LrC-
¡<arau¡cEui7 oms. ¡cas.
Aes.’sb0
27uav ~uv T77 «¡Vi) ~«cis.As.¡<~~
o uros. ¿¿Awuai’, laura /LEV 077La(tI ¡<op. raavxa
__________ es.
A a ¡tau¡ ¿;‘ II <qq <.n’ut> ‘a ~, tiAd <1<1< LI’ (It 5W u

206 La fuente es Añstóbulo, TONNET p. 208 n. 181. cfs. Pl. Al. 24, 1-2.

109
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,15, 2-3 (n) __

n0 028
categorías operativas ESTATUTO
211-a 213 311c 314a.$14c 314d 341a Esclavo
Otra dependencia
Incierto

333 a.C.

Mandó también Alejandro que fueran conducidos a su presencia los


embajadores griegos que se habían pasado a Darlo antes de la batalla, ya que
se había enterado de que habían sido hechos prisioneros. Eran estos: el
espartano Euticles; Tesalisco, hijo de Ismenio, y Dionisodoro, un vencedor en
Olimpia, ambos tebanos, así como el ateniense Ifícrates, hijo del general W
Ifícrates. Cuando estuvieron ante Alejandro, liberó éste al punto a Tesalisco y
Dionisodoro, y eso a pesar de que eran tebanos; actuó así, en parte por
compasión hacialos tebanos, y -envarte porque creja que-era comprensible y
disculpable el comportamiento de éstos, ya que habían sido los macedonios
quienes habían esclavizado Tebas, por lo que no tuvieron más remedio los
tebanos que buscar en Darío y los persas cualquier medio de salvación para si
mismos y su ciudad.

rots
~ ~t.Pr,c- .rC.,, <F.flL,nv n~ qrnAe /Xannov
, ‘ ‘ ,

b~~X275- ¿#s.v¡.¿cvos. ñaav, EEL Kas. rovrovs ¿aAco¡ceva¿


E¡jaOEV, rrap’ aiim¿v 7tE¡.LITEs.V EKEXEVEV. ñcrav 8=
E13OVKAñS’ ¡dv Z7raprsc¿rx>s-, OeaaaXiu,cos 3= ‘Iu¡n~-
1 1
vs.ov ¡cas. ¿1xs.ovvao8o~pos- ‘OAv¡nrs.ovtKr¡s (D
27 flacos,

I#<.KpU’r229 8= ¿3-ros.‘I~bucp¿mav~ rol) ‘AX4tav8pov,


cts- 25¡cov ‘rap& umpam’qyol
‘AOip’aZos-. o ¡cal w
oEauatuKov ¡dv ¿‘cac LXs.ovvuo8wpav ¡c0.LITCp 027
flaiov~ &-‘mas- e7)Oz~s dU7¡ceti, mé ¡dv rs. Karos.KlLaeL
mw¡’ 07)flWti, mt 8= ~ms. avyyvwar& SeS /JO¡c¿Vas.
¿4aivovmo. 25v8pairoS s.a¡s.evqs- 13n~é M¡ce8¿vwv r$
.Jmarp¿¿os- cs4das.v -re ivms.va 958v’vavmo J#e’Aes.av
c13pux¡c4tevov >al EL 595 ms.va ¡caL mi> rrarp¿S. ¿¡c
HepaZv ¡<oc zXape¿ov

207 p~ r...,~•. nno 401 enr~n AricfAh.,In I~ fuente de Arñann


CVU WI O~IIO flhI~W •~ ~ —— . . —

110
w

.
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,15, 3 ~ (n)

n0 029

categorías operativas ESTATUTO


21 1a.21 Siib 313c .314a..31.4c1.Stlc Esclavo
317d 341a 352c 411b 413 421 423 Otra dependencia
424 432 Incierto

T9banos. 333 a.C.

Cuando estuvieron ante Alejandro, liberó éste al punto a Tesalisco y a


Dionisodoro, y eso a pesar de que eran Tebanos; actuó así, en parte por
compasión hacia los tebanos, y en parte porque creía que era imposible y
disculpable el comportamiento de estos, ya que habían sido los macedonios
quienes habían esclavizado Tebas, por lo que no tuvieron más remedio los
tebanos que buscar en Darío y los persas cualquier medio de salvación para si
mismos y su ciudad.

¡<aL oúros. cts- 271<0V napé ‘AA¿&xv8pov,


OeaaaALa¡cov [LEV ¡cas. As.ouua¿Swpov «a¿nep 027-
flas.’ous- otimas- ¿OOós- a#ñ><ev, ‘ré [L¿V mc ¡camos.KILUEL
ron’ 027 flwv, ‘ré 8= &rs. uuyyvwa’rá SeSpa¡ce’¡’as.
¿#a¿vol’mo, ~~.panoS¿ag¿vq9 3~o Ma¡ce8&’wi’ mi¡~
narps.’Sos- a~h¿a¿v me ñvms.va 958Jí’avmo ¿q¼<Aes.av
CUpLUKO[LeVOs. ¡<al ct ms.va ¡<as. rfl irarps.’Ss. etc
Flepcnv ¡caL Aape¿ou

208Según TONMET p208 n. 181-seríaAristóbulo de Casandria la fuente-de Aniane para -este


fragmento.

1-ti
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,24, 5~ (n)

n0 030

ESTATUTO
cate gor¡as operativas Esclavo ES!
211a.211c 212 3ttb 313a 313c314a Otra dependencia
314c 3141 341a 352c 421 424 451 Incierto
453

Tiro. 332 a.C.

Alejandro otorgó el perdón a todos que habían ido a refugiarse al


templo de Heracles (entre ellos estaban los tirios más
influyentes y el rey Acemilco, así como algunos cartagineses que
hablan venido a Tiro, su metrópoli, como teoros a rendir culto a
Heracles, siguiendo una antigua costumbre. Hizo esclavos a todos
los demás y vendió unos treinta mil ciudadanos de Tiro y extranjeros
allí hechos prisioneros.

ToZg 8=4 mé ¿epá¡’ moO <I1pa¡cA¿ov~ KaTa#u-


yoi3us.v (25aav 8=a6’ró3v ‘rc mó~v i’up¿w¡’ o¿ ¡:óAs.ura
¿u r¿Aes. «al ¿ flarnActs ‘A4óís.A¡co~ ¡<a.L Vap,yqSo-
l’L(’>V ms.ves 0< <opoL <s- ms./t191/ mv Ii II ¡>~.,<Xc.vu~
< ¡cama
395 ms.[¡’a] ¡‘4LL[L0V 7rnAas.év <s.s- mgv ~s.i
7’rposroAw
8s2was.v
a#s.«optctios.)
‘AAe’~av8pos- roómos.s
‘roas- 8=Cóíinaas.v
cXAAo s.i~ ¿Seta!) <re,
ij~pa~ro¿t ¡cris.
¿7rpU927UaV Tvp&vv me ¡caL r¿v 4¿¡’wv 8urn ¿y¡<a’rc-
A95#O
27aav ¡tcLXs.a’ra 4 íps.u¡zup¿ous-.

209 Cfs. OS 17, 46, 4. Señala TONNET, p. 208 a Tolomeo como fuente.

112
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 2,25, 4210 (n)

n0 031

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
311t- 312 313a 3’14a 314l~ 314c 314d Otra dependencia ES!
315b 321 323c 323d3 324b 351
_________________________________ Incierto

Gaza. 332 a.C.

A continuación, Alejandro decidió marchar con su flota a Egipto. Por entonces


ya se había pasado a él la llamada Palestina Siria, aunque no se le adhirió un
tal Batis, eunuco que gobernaba la ciudad de Gaza. Había éste requerido,
contrariamente, los servicios de unos mercenarios árabes, y se había
abastecido abundantemente de trigo para un largo asedio, con la intención de
no dar acogida en su ciudad a Alejandro, confiando en que ésta no podía
nunca ser tomada por la fuerza.

‘AA«av8po~ 8=¿r’ A¿ys.hrrov =‘y¡’wros.eta0a¿ ré”


~rc0s.o~’. ‘caL 25v ah¿ r& ~a=v &>Aa it flaAaL-
um¿v17s- ¡caAov¡dv
27s- Sup¿a5- TpOUPcE%Wp27 ¡coma 17877,
evVOV%9S’ U ms.S’, v ~‘~¡~« ‘4;’ Bcims.s-, ¡cpctmcZv ‘~t
1

Palatwv roAcwsr, nó irpoaetXeti ‘AAe~L¡’8pcn, ¿225.


»Apafl¿s~ ‘re J.LLcrOw’rOu5- Jnayay4tevos- ¡caL atrov ¿¡c
71oA2o0 napea¡ceua¡ccts- ¿WpKT7 ~s- ~~ca~<.i<’ rroAs.op-
1 —. 1 1 1 ‘~
¡cs.av ¡cas. mcv ~c~>p~p rs.amevwv p1277r0mC oz’ fiLa
áAJvas., ¿‘yvw ¡u» S¿~ec&as. ‘rjj nct’tec ‘AA¿4avbpov.

210
cts. QC 4, 6, 7 sobre la confianza de Darío en este eunuco que en la obra de Flavio Josefo,
Antiguedades, 11, 320.aparece con el nombre--de Babémesis.Laluente de oste-textesei-ía
Tolomeo, y. TONNET p. 208.

113
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,27, 72~’(n) w

n0 032

cate gor¡as operativas ESTATUTO


211a. 212 311b 313a SISe 314a314c -Esclavo
314d 352c 421 424 Otra dependencia
indierto

Gaza. 332 a.C.

A medida que los macedonios iban pasando al otro lado de la murallas,


destrozando a su paso cuantas puertas topaban, iban abriendo paso al interior
w
a todo el ejército. Los de Gaza, incluso cuando ya su ciudad estaba en manos
del enemigo, se reunieron y continuaron resistiendo hasta morir todos,
luchando cada uno en el puesto que les había sido asignado. Alejandro tomó
como esclavos a sus hijos y mujeres, repoblóla ciudad de Gaza con gente de
los pueblos vecinos y se sirvió de ella como fortaleza para la guerra.

<Ls- - 8= CL
2Tg 7~a.~17A6¿~ rs.I’eS
, ‘ — ——e’,
<timos- mou mecxou9 rwti IVIa,ceOoVWV, ¡<arau%LUaVmeS’
¿AAs- ¡caL ¿XAs- nóAas-, oaas.9 C¡<OUTOL ¿7Xeru~%(1VOV,

Se%OV’ras. (LUCO fl7V a’rpO.flO.V lrcLaav. os 8=Fa4~aZos.


¡ca¿ íijs- r¿Ae¿s- a~ts.as.v 17827 ¿XOP.¿!)279 ~VVeUTfltcO’rCS
0/Ibis- 4<.<~%c>’~Q ¡cas. á0Oavav ncívmes 3(1S ahoD3= hax¿-
¡cas.
¡fevos.
yuvaucas’ cts-e}flvSpa7ToSLaev
EIC(1U~’O5. ¿ra>fil7UOk.
(111mw!) 7TaL
‘AA¿~iu3pas-. ny
3=~uvOLKLU5I9 ¿íc rZv -reps.o&wv ¿XPtO OUa.

jpa up&p Es- 7fl!) 7T0>C/LOti.


w

211 Cfs. OS 17, 48,7y Josefo, La Guerra Judía 1,87-88.

114
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3, 6, 2212 (n)

n0 033

categorías operativas ESTATUTO


Ztla211b 213 -311b-ZlScSlAa314c Esclavo
314d341a352c353 355 411b412b Otra dependencia 51
Incierto

Atenienses. 331 a.C.

Por estos días llegó procedente de Atenas a Tiro la nave Páralo trayendo a los
embajadores Diofantes y Aquiles, aunque también actuaban en calidad de tales
todos sus tripulantes. Estos regresaron ahora con su misión cumplida ya que
Alejandro devolvió a los atenienses (motivo principal de la expedición) que
habían sido capturados prisioneros en Gránico.

¿¡rauCa £Lt/~LKVEL-

1-QL JTap av-ray c~ JWJ¡t’Wv ~) AI<1pU,\as rp6(7pEL~


«youoa A¿¿~av-roz ¡<(LI ‘Ax¿AA¿a ~u¡’cnpe<r/Rcvav 3¿
‘IU1-<)LS’ ¡<CL QL IlGf~UAOL ~U$7TUVlES. ‘(Cts. 0UT0L ‘rbi”
-.

-re «AAWV EIUXO!’ Ch,’ EVEKa E(71(1A7


70V1V ¡<CL 10(5

av>c,x«Awro os- d~ij¡<u’ ‘A%v«iocs- <kas. ¿7d Fpav&w


‘Aú27vafcov ¿&Xwua~’.

212 cts. AA1, 15,6.

lis
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano.de Nicomedia
AA 3, 6, 6213(n) w

n0 034

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
213 311b 314a-314c 314d 341a 355
Otra dependencia
incierto ir

Fenicia, prisioneros bárbaros. 331 a.C.

Por eso, a la muerte de Filipo regresaron del destierro los partidarios de


Alejandro, y nombrá a Toiomecrmiembro de su guardia personal, a Hárpalo su
tesorero (pues por su físico estaba inútil para la guerra), a Erigio hiparco de la
caballería aliada, a-su hermano Laomedonte, que era biiingúe, lo puso como
encargado de los prisioneros de guerra extranjeros...

meAeu’r95uavmos- 8=(bs.Abrirou ,cameAO¿rnxg


jvr¿ mjs- juyijs- ¿aos. Ss.’ a¿m¿v ~sbeuvov I[’roáepaZov
/J.EV aai¡s.amosb¿Aa¡ca ¡ca’r¿a’rflaeV, “A praAov S~ Cus.
ron’ >~p-q¡.iaíwV, oms. aurq.> mo anjia ¿s- mo¿ noáóua
¿~peZov 77?’, ‘Eps.yó¿ov 8=t7rv-¿p%i)v 165V ~V[L¡UA%WL,
Auo/I¿SoVma 8=meV rovrou ¿544o’v, oms. ÓLyáwcuos-

hÚ’ros.s- ~apflcfpos.s-, Ne’rxp~ov 3=aa’rpaureóes.¡’ At¡cs.as-


¡(CC. ín¡s- Ó(ops.¿vfls- AviSas- X<LP<~S’ <ame CTS ~TOV
‘L’aiipov m¿ ~pos-. ¿As.’yov 8=urpo’diez’ mijs- [LaX’/9 ns-

213 SegúnTONNET, p. 209 n. 190 este párrafo tiene su origen en Aristóbulo JAcOBY presenta
a Nearco deCreta como fuente (F 4).
w
liB
La Anábasis de Alejandro Magno cte Arriano de Nicomedia
AA 3, 7, 4214 (n)

no 035

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
211a 212 Suc 313c 31-Sb 323c34¶a Otra dependencia
352a
Incierto E

Mesopotamia. 331 a.C.

Capturá Alejandro por el camino algunos rastreadores del ejército de Darío, y


por ellos-se informó de queiJario (que a su vez los había desperdigado para
obtener informaciones) estaba asentado a las orillas del r[o Tigris...

aAovres SE rLVE9
Kara 7~7
7V ¿S¿v ‘7~oJV -rot’ AapELov UrparEujiaros
KaraUKo7TT)s EVEKa alrEaKESaaueVoJV ECTnr,/ELAaV,
orL AapcZos ¿n~ -roO Tiypi7ros 7rorap.ou KU&277c1L
¡caL
EyVWKW9 Etpyf LV AA4avSpov, ci Sí.a fla&ou
ctvat <~vz~p u-rpanav ITOAV /i~ELC,OV~ 77 ~UV ‘1 EV
KLALKI. tcxcro.

214 Según TONNET, p. 209 seria Tolomeo Lago la fuente.

117
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA3, 8, 1-2215(n)
w

n0 036

categanas operativas ESTATUTO


21 la 21.3. 311c. 313c 314a 314c .314d Esclavo
315b 323c 341a 352a Otra dependencia
Incierto
E

Mesopotamia. 331 a.C.

Alejandro los persiguió con insistencia (a los jinetes persas), y aunque la


mayoría de ellos consiguieron escapar, otros perecieron al quedar sus caballos
agotados por la carrera, y aún otros fueron capturados vivos en sus monturas. w
Alejandro se infomt por ellos quei3ario no se hallaba lejos con su ejército.

‘AvaAa~Jw o6v ‘fl71) -rE flau&At¡J>v ‘¿A,


1v «cd rcZv
(LLaV ¡cat i-cuv 7rpoSpOpLwv 0V9 IIaLoVU9
é-raLpwv 317, 7>7V SE aAkqv arpariAv fl¿Sjv
yJAauvE U770U
EnEUOOd ¿,c¿Acvuc¡’. o S~ -nZv fleprnv LnflELS
KUTLSOVTES 70VS ¿~4’ ‘AA«avSpov d~¿w9 EiTayoVTa9
arEL Kpa-r09. ¡<at ‘AA¿~w3po9 StúhKw¡’
, , e ‘N~ ~‘> ‘ 0/
EVEKELTO ¡(aL OL [LEV -TrOAAOL a7rE9vy0v, 7OtJ~ CE
‘ , , u <<1
TLVUS ¡<CL C7TERWTELVUV, OUOLS OL LITflOL EV ‘fl7
EKCfLOV, TOVS SE K~L ~WVTU~ UV70L9 LVTITOL9 ~XCBOV

¡<CL 7rapa TOUTWV E[LCOOV, <ITt 0V 7T0fl/XL> Ecl


1
AapEZos ~z~v SVI’¿jJEL irokXñ.

215 Tolomeo seda ta fuentes, y. supra.


w
118
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3, 9,1 216 (n)

n0 031

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
211a 213 311c 313c 314a 314c 315b
323c 341a 352a Otra dependencia
Incierto

Gaugamelas. 331 a.C.

Informado Alejandro de estos preparativos por unos vigías persas cogidos


prisioneros, se detuvo allí por espacio de cuatro días. Concedió un descanso a
su ejército y fortificó mientras tanto el campamento con una trinchera y una
empalizada tras la que había decidido dejar la impedimenta y a cuantos
hombres estuvieran fuera del servicio de armas...

Ta6ra <ng ¿~yyJAO>7 ‘AA&kSpq np¿s 1~wV


/<CTEXUKO7TWV 7W?) flepucvv oaot &iXwuav, E/LELL’EV
avrov ~vC 4~jyy¿A% -5p¿¿pa~ T¿aaCpC9 ¡<CL 1~77V
[re] <YTpELTLaV EtC T179 ¿Soy a.V(7TCUUC, re SE
UTpCTO7TCSOV -rri~bpcp re ¡cric XaPCKL ¿TE Q~LUEV.

EVVW ‘/Up TEL ¿[LEV U¡<Ev09x)pC (L7TOAEL7TEL¡’ ¡<CL OUOL


TU>?) <JT~0CTLWTWV (L7TOIICXOL 7)OV1V, CUTO 9 SE ~VV TOL9
/LCXLMOLS CUSE?) <LAXO (ITt /1>27 o LEVCLL E9
7rA~ E/kpOUULV
‘ ~ t ~ 0’
TV!) Cyw Va. CVCACpOJV VV?) T17V OVVCjLLV VVKTO9
4~ycv ~í4~ Scv0pav #uAa¡c>~v puíAtaw, c&s- (qL
e t~ — flfl’
-qfLEp9. npOU/IL~cLL TOL9 pappripotz.

216 TONNET, p. 209 señala a Tolomeo como fuente de este texto.

119
La Anábas¡s de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,10, 4217 (n)

n0 038

categonas operativas ESTATUTO


3.1.i.b 314a 314c 314d 317d 322 323c Esclavo
S24b 362b Otra dependencia
Incierto

Gaugamelas. 331 a.C.

(Las tropas de Alejandro en Gaugamelas), y por el contrario, si sus tropas


macedonias sufrían algún reves contra pronóstico, los pueblos limítrofes se
aliarían a los enemigos, que tendrían además la ventaja de conocer mejor la
zona, mientras que ellos quedarían en un paraje extraño y rodeados de toda
suerte de gentes enemigas. Debía tenerse en cuenta igualmente, que muchos
de sus prisioneros de guerra pertenecían a estos pueblos, y era de esperar que
se sumaran al bando contrario (sin aguardar a que se impusieran los de Darío)
tan pronto se percataran de que los macedonios no conseguían vencer
fácilmente en el ataque nocturno. Merece mi elogio este modo de calcular por
parte de Alejandro no menos que su arrogancia manifestada en público.
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7T7<LLUILC U#LUL 4tV!I7TEUVL, TVL9 ¡LEV >ITVAE/L10L9 TO>
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‘ ,t
CC 95au6p0L’
w
uiTEpo’/KOV VV [LELV?).

217 Esa fuente ambigua e imprecisa citada en AA con e término de tá Iegómena constituida la
referencia a dist¡ntas fuentes que acabaron dando origen a la “tradición” según TONNET, p.
209, sería la fuente de este texto.

120
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
218(n)
AA 3,14, 5

n0 039

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
311b 313a 314a 314c 314d 317d 322
323c 324b 362b Otra dependencia
Incierto E

Gaugamelas. 331 a.C.

(Frente de batalla de Gaugamelas, ala izquierda macedonia>. Efectivamente,


por ese punto se había roto la fila macedonia y algunos jinetes indios y persas
se filtraban por el hueco hasta alcanzar la impedimenta macedonia. Difícil se
tomó la situación para los hombres que allí se encontraban, ya que los persas
irrumpieron violentamente en medio de estas gentes, en su mayoria
desarmada y que en modo alguno esperaban una incursión directa contra
ellos, amparados como estaban por la doble fila de la falange; además, ocurrió
que los prisioneros bárbaros, al ver el ataque persa se sumaran a él contra los
macedonios.

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~i)vC7TEOEVTO ¡<at av-ro!. rok MGIKESVUL?) EV ‘np Epy%>.

218 cfs. OS 17,59,6. Tolomeo Lago es la fuente, TONNET, p. 209.


121
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,15, 6219 (n)

n<I 040

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
211a213 311c313c414a415
Otra dependencia
Incierto E

Gaugamelas. 331 a.C.

(Fin de la batalla de Gaugamelas>. Del bando de Alejandro murieron unos cien


hombres y quedaron inutilizados más de mil caballos, en parte malheridos, en
w
parte maltrechos por la larga persecución, de ellos aproximadamente la mitad
eran del escuadrón de los Compañeros. Se contaron unos trescientos mil
cadáveres enemigos, y aún fueron hechos prisioneros muchos más, así como
elefantes y carros que no se perdieron en el combate.

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‘ T77-‘ ¡lGI~77.

219 cfs. DS 17,59, & TONNET señala a Tolomeo como fuente, p. 209.
w

122
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,18, 4~(n)

n0 041

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
213 221a 311b 314a 314c 314d 315b
351 352a Otra dependencia
Incierto
E

Camino de Persepolis.

Algunos de sus prisioneros se ofrecieron a guiarle hasta las Puertas dando un


rodeo por otro caminos, más escabroso y más estrecho...

Tú>?) 84
9AXUGIAWTWV qSpaadviwi’ JA>
7/v ¿85v 7TcpLcL4’CLI~
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TPGIXELGI?) T171’ OSO?) «GIL UTCVZJV E7TVOETO, KpGI-rE por
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< , ,
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OAL~0US ¡<GIL TÚ>!) LIT7TEW?) 69 7TEVTCKOULOU9,

220DS 17,68, 4-5 habla de un licio bilingile, al igual que Pl. Al. 37, 1.V. TONNET, p. 209 que
señala a Tolomeo como fuente.
123
La Anábasis de Alejandro Magno de Arr¡ano de Nicomedia
AA 3,18, 55221 (n) w

n0 042

categonas operativas ESTATUTO


213 221a311b315b351 352a Esclavo
Otra dependencia
Incierto E

Camino de Persépolis. 330 a.C.

Al frente de estos (Alejandro y el escuadron real de los Compañeros> lanzó un

ataque en cuña contra las Puertas, dejandose guiar por los prisioneros...
KO.!. ITpVUTCTTEL CUTO), E2TELS VI’ C¡<ITEpLEA?)AUOOTO.
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7/EL E7TL«CL,4C9 0)9 627!. TGI9 7TV/,C9, Lv VLGILV~e-T>Ó•TOL

221 y, TONNET, p. 209 señala a Tolomeo como la fuente de Arriano en este texto. cfs. AA 3,18,
5 y nota correspondiente
w
124
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,19, 3222 (n>

n0 043

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
21.3 311c 314a314d 315b 341a 351
Otra dependencia
352a
Incierto

Puertas del Caspio. 330 a. C.

Le llegaron noticias, mientras proseguía en su avance, de que Darío había


tomado la decisión de salirle al encuentro y de hacerle frente de nuevo tras
haber recibido refuerzos de los escitas y cadusios. Ante ello dispuso Alejandro
que se preparara el ejército para el combate, y que le acompañaran los
animales de carga con sus cuidadores y el resto de la impedimenta, y al cabo
de doce días alcanzó la región de Media.

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¿[LUXVVS, [LEV VII
57
¡<GIL >717?) <tXA,7v ¡<CrCU¡<EIfl7V EITEU&(LL CKEAEVaE, rl>)?)
arpanaV 54 VI7V (LAX>7V (LVCLXCJ8WV 777EV ¿araXgt’ovs
¿>9 ¿g ¡La~<i)V. ¡<aL dStL¡<vEtrw. SÚ)Sacarv flgEpq. E9
M27Biriv

222
Tolomeo es la fuente, TONNET, p. 210.
125
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,22, 4 (n) w

no 044

ESTATUTO
categorías operativas
Esclavo
311b314a421 423 424 Otra dependencia
Incierto

Isos. 333 a.C.

(Parte de la semblanza de Darío que hace Arriano) Después de estos


desastres tuvo lugar la derrota en Iso, donde tuvo que contemplar como su
madre, su mujer y sus hijos era hechos prisioneros...

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¿X¡#A&a~4g2¿aaY ¡«0 1~2>!) jmvaZ¡<a (<CI. OUS 7TritSC9


<ITE(SEV

223 cfs. con AA 2, 11, 9.


w
126
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 3,22, 5-6 (n)

n0 045

categorías operativas ESTATUTO


311b 421 423 424 Esclavo
Otra dependencia
Incierto

(Darío) Como fugitivo por sus propios dominios, anduvo errante y terminó por
ser traicionado por sus propios hombres, y abandonado a la peor suerte; en su
vida fue rey y prisionero privado de todo honor y derecho, para acabar
asesinado en una conjura de sus hombres más cercanos. Tal fue la
desgraciada existencia de Darío; pero a su muerte tuvo unas exequias reales,
y sus hijos disfrutaron de una educación, por deseo de Alejandro, cual si él
hubiera seguido ocupando el trono, pasando una de sus hijas a ser mujer de
Alejandro. Tendría a su muerte unos cincuenta años.

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rov-i-ov rr¡s rió-roO ~
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A6VOELS aurcoAero. ¼Vr¿ ¡lev AapEUjJ rOtO>vra
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9. ¿-r¿rc 54 ¿rXEÓ-ra, q/EyoVEL a¡4i A
7TEVT7)KVVTO> CVI).

127
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 3,24, 2 224(n) w

n0 046

ESTATUTO
categorJas operativas Esclavo
211a 213 311c 313c.314a Otra dependencia
Incierto

Tribu de los mardos. 330 a.C.

Recorrió la mayor parte de la región de los mardos, dando muerte a muchos de


ellos cuando huían, y a otros que se habían atrevido a hacerle frente. También
hizo muchos prisioneros...

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CqSVAGI¡<TVL -ÓAL’UKVVTV.

224 Tolomeo es la fuente, TONNET, p. 220.

128
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 3,24, 4-5 225 (n>

n0 047

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c 314a.314c.314d 341a Esclavo
351 352a 352c 355 411c 431 Otra dependencia
Incierto

Tierra de los mardos. 330 a.C.

Regresó Alejandro al campamento desde el que había empredido esta


escaramuza al territorio de los mardos, y encontró que ya habían vuelto los
mercenarios griegos con los embajadores lacedemonios que componían el
contigente enviado a Darío, a saber Calístrátidas, Pausipo, Mónimo, Onomas y
et ateniense Dropides. Arrestó a todos y los mantuvo en prisión, concediendo la
libertad a los de Sínope, ya que esta ciudad no era miembro de la Liga griega,
sino que estaba aijada a los persas, razón por la cual le pareció normal a
Alejandro que hubieran enviado un contigente de soldados al rey Darío. Dejó
también en libertad a cuantos griegos se contrataron como mercenarios del rey
persa antes del acuerdo de paz y alianza firmado entre griegos y macedonios,
así como a Heraclides, el enviado calcedonio. Su jefe era Andrónico, que ya
entonces era quien los mandaba, y que había mostrado un enorme interés en
salvar la vida de sus hombres

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276(3 wp/f7¡OI) (9 TÚ)?) M«p5~~ np’ yYJV,
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TVVTOU5 ~LEI’ SIJ g%AÁGI$Ú)V EV (/JUACK~ dxc, -roós-
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«VLVOU nv <EAA~v~v /XETELXOV, ¿nó Iil¿puri~s- é
TETC’/¡IEZ’0!. 001< ¿ITEL$<OTC ITVLELV ¿S0¡<0UI) 7I-GI(3~ TOP
/3riatA¿ri alxv ITPEUISEó0VTES~.

225 Tolomeo Lago es la fuente, TONNET, p. 210.

129
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,25, 7 226(n) w

n0 048

categorías operativas ESTATUTO


.211.a21.2....31.lb..313 313 314a.314c Esclavo
314d341a352c421 424 431 ¡ Otra dependencia El
Incierto

Aria. 330 a.C.


(Represión de la revuelta de Satibarzanes en Aria) Tuvo noticias Satibarzanes
de que Alejandro le seguía de cerca, y, estupefacto por la rapidez con que
había recorrido el trayecto, emprendió la huida con unos pocos jinestes arios. w
Sin embargo, poco a poco le iban abandonando sus soldados al enterarse de
que Alejandro continuaba persiguiendo a los fugitivos. Alejandro persiguió aquí
y allá implacablemente a cuantos supo que habían participado en la revuelta
abandonando a su propio pueblo, dio muerte a unos e hizo esclavos a los
demás.

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<OS EyVÚ) CJ/
3/V9 GUTGI
‘AX¿~avSpov, Tjj o~v-r77~¿ TT)S’ ~ ¿IQITACyELS 4tv
¿Atyo¿s UTIIEGUL i-J¡v ‘Apc¿wv 4áUyE’ upé yápr<i=v
7TOAAWV UT(3ILTLÚ)TÚJV KGITEAEL#02? EV >rI¡ #~Yi)’ <LIS’
«a/CEtvo¿ e¡taOov 7rpVUayVvTC ‘AA¿&avSpov. ‘AA¿-
~C VS (305 S¿, oaovs’ ~vvricTwvS nys
¡<o-TE /LGIOE
¡<GIL EV2í7 ¡<GI~ CA»
TÚ> TOTE CITVAEAVLITOTO.9 TUS ¡<W¿[LEL9,
ovi-ovs 54 a> 7, 0~ELGI9 TUS 5LÚS~ELS’

7rVLi)aa¡IEVVS, T005 ¡LEV ¿YTE¡<TELVE, 7009 Sc i3v¿paur¿-


$LUE ariTp¿ni)V 3¿ A (361W?) CL7T¿SEL~EV ‘Apuó¡njv,
OJVSpC IICpUY7V.

226
V. AA 3, 25, 1; 25, 5-8 y 28, 2. TONNET, p. 210 señala que la fuente es Tolomeo.
r
130
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 2, 4227 (n)

n0 049

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c 313c 314a 314c 314d Esclavo
Otra dependencia
341a 352c 412a
Incierto El

Sagdiana. 329 a.C.

Siguiendo las instrucciones de Alejandro (sus hombres> dieron muerte a todos


los hombres, raptaron a las mujeres y niños y se llevaron todo el botín. A
continuación marchó Alejandro a la segunda ciudad en importancia por el
número de habitantes; de igual modo se apoderó de ella en ese mismo día,
otorgando a sus ciudadanos el mismo tratamiento. Partió luego después a la
tercera ciudad, capturándola al día siguiente del primer ataque.
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¿A¿v-rris A UU~ E7T(3C~CV. ¿ 54 7flVEV ¿ITt 777?) TpLTI)I’
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Ii-VAL?’, ¡<GIL TCUTI)I’ VI) VUTE/JaLa 617!. TI) IT(3WTfl
npoc4o>iñ ctAcv.

227
Tolomeo Lago es la fuente, TONNET p 211
131
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 2, 4228 (n)

n0 050

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 213 311c313c 314a 314c 314d Otra dependencia
341a 352c 412a Incierto El

Sagdiana. 329 a.C.


Siguiendo las instrucciones de Alejandro (sus hombres> dieron muerte a todos
los hombres, raptaron a las mujeres y niños y se llevaron todo el botín. A
continuación marchó Alejandro a la segunda ciudad en importancia por el w
número de habitantes; de igual modo se apoderó de ella en ese mismo día,
otorgando a sus ciudadanos el mismo tratamiento. Partió luego después a la
tercera ciudad, capturándola al día siguiente del primer ataque.

1-0t9 ¡x¿v Si> ¿vSpas 7rcLn-as


(XITE¡<TCLVELV, 0vTw9 q~ AA«~avbpou ?Tp0Ur~ray¡Lt-
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SLI)pITGIaav. ¿¡‘BE!) SE CV&U9 7776!) EITL rl)!) SEUqXXV
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228 Tolomeo, TONNET, p. 211.


w
132
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 2, 4229 (n)

n0 051

ESTATUTO
Categorías operativas Esclavo
21V 213 311c.313c 314c 314d 341a Otra dependencia
352c 412a Incierto E

Sogd¡ana. 329 a.C.

Siguiendo las instrucciones de Alejandro (sus hombres> dieron muerte a todos


los hombres, raptaron a las mujeres y niños y se llevaron todo el botín. A
continuación marchó Alejandro a la segunda ciudad en importancia por el
número de habitantes; de igual modo se apoderó de ella en ese mismo día,
otorgando a sus ciudadanos el mismo tratamiento. Partió luego después a la
tercera ciudad, capturándola al día siguiente del primer ataque.

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-rpoufioAñ EME!).

~ La fuente es Tolomeo, TONNET, p. 211.


133
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 2, 4 ~ (n)

n0 052

categorías operativas ESTATUTO


21.la .21 31 le 313c 314a 314c 314d Esclavo
341a 352c 412a 415 Otra dependencia
Incierto El

Sogdiana. 329 a.C.

(Toma de Gaza en la frontera de Sogdiana y Escitia> Siguiendo las órdenes de


Alejandro, dieron muerte a todos los hombres, raptaron a las mujeres y niños y
se llevaron todo el botín. A continuación marchó Alejandro a la segunda ciudad
en importancia por el número de habitantes; de igual modo se apoderá de ella,
otorgando a sus ciudadanos idéntico tratamiento.

TOUS ptcv 517 O.!’S ~0GIS


7iTCVTQ.5
UVT¿¡<TELVQJ’, VUTW5 ¿~ ‘AAE&ÍVSPVV ITpOUTETGIy/JE-
VOL’, )/U!)LX!.¡<LXS SE «GIL ITCLSCS’ ¡<CL I)V CLAAI)I’ INE rii’

~flp1TCLuLXv. ¿Vda> 54 EUOU5 i)~E!) ¿ITt T77V Sev-r¿pa¡’


E¡<ELVi)S lIVAL?) ÚJ¡<LU¡lE!)i)!), (<GIL TGIUTI)I<
3 — 3 — e, ‘n,
TE (3OrCf> ¡«XL TI) GIUT9 77¿[LE(3~L A%LL(3U¡’E!. ¡<GIL
TU UUU £7T(3GIS~CV. ¿ BE 77yE¡’ ¿276 TI)!) Tp¿TI)!)
270>.!.!), ¡<CXL TLXVTI)V 71) VUTE/JGILa ¿ITt Ti) 77(3Ú)TT)
ITpVa/30>.-q ELAEV.

230 TONNET, p. 211 cita a Tolomeo como posible fuente.

134
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA4, 2,5-3,1 231 (n)

n<I 053

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c313c314a314d412a Esclavo
Otra dependencia
Incierto

frontera entre Sogdiana y Escitia. 329 a.C.

Mientras él (Alejandro> llevaba a cabo estas acciones con su infantería,


despachó a los jinetes a otras dos ciudades vecinas, con el encargo de que
vigilaran a sus habitantes a fin de evitar que éstos, informados de la captura de
las otras ciudades cercanas y de la proximidad del avance de Alejandro, se
diera a la fuga y resultara difícil su persecución. Los hechos ocurrieron tal como
él había supuesto, de modo que el envío de la caballería se produjo en el
momento más oportuno. Efectivamente los bárbaros que ocupaban estas dos
ciudades aún no tomadas, al ver el humo que ascendía del incendio de las
otras ciudades de su comarca, y ver como se iban congregando ante sus
puertas algunos de los que habían conseguido huir de la destrucción de sus
propias ciudades, llevando noticias de su captura, intentaron por su parte y a
toda prisa abandonar también ellos mismos sus casas, pero fueron a caer en
manos de la caballeria macedonia que marchaba en perfecta formación,
muriendo un buen número de los fugitivos. Tomó así Alejandro las cinco
ciudades en dos días e hizo esclavos a sus moradores...

231
Tolomeo como fuente, TQNNET, p. 211.

135
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136
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 2, 5-3, 1 232 (n)

n0 054

Categorías operativas ESTATUTO


211~ 213 311c313c314a314d412a Esclavo
Otra dependencia
Incierto

frontera entre Sogdiana y Escitia. 329 a.C.

Mientras él (Alejandro) llevaba a cabo estas acciones con su infantería,


despaché a los jinetes a otras dos ciudades vecinas, con el encargo de que
vigilaran a sus habitantes a fin de evitar que éstos, informados de la captura de
las otras ciudades cercanas y de la proximidad del avance de Alejandro, se
diera a la fuga y resultara difícil su persecución. Los hechos ocurrieron tal como
él había supuesto, de modo que el envio de la caballeria se produjo en el
momento más oportuno. Efectivamente los bárbaros que ocupaban estas dos
ciudades aún no tomadas, al ver el humo que ascendía del incedio de las otras
ciudades de su comarca, y ver como se iban congregando ante sus puertas
algunos de los que habían conseguido huir de la destrucción de sus propias
ciudades, llevando noticias de su captura, intentaron por su parte y a toda
prisa ambandonar también ellos mismos sus casas, pero fueron a caer en
manos de la caballeria macedonia que marchaba en perfecta formación,
muriendo un buen número de los fugitivos. Tomó así Alejandro las cinco
ciudades en dos días e hizo esclavos a sus moradores...

232
Tolomeo como fuente, TONNET, p. 211.
137
84 a~T¿S Cu~
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w
138
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA4, 2,5-3,1 (n)

~0 ~55

categorías operativas ESTATUTO


211a212 311c313c314a314d412a Esclavo
Otra dependencia
Incierto El

frontera entre Sogdiana y Escitia. 329 a.C.

Mientras él (Alejandro> llevaba a cabo estas acciones con su infantería,


despachó a los jinetes a otras dos ciudades vecinas, con el encargo de que
vigilaran a sus habitantes a fin de evitar que éstos, informados de la captura de
las otras ciudades cercanas y de la proximidad del avance de Alejandro, se
diera a la fuga y resultara difícil su persecución. Los hechos ocurrieron tal como
él había supuesto, de modo que el envio de la caballería se produjo en el
momento más oportuno. Efectivamente los bárbaros que ocupaban estas dos
ciudades aún no tomadas, al ver el humo que ascendía del incedio de las otras
ciudades de su comarca, y ver como se iban congregando ante sus puertas
algunos de los que habían conseguido huir de la destrucción de sus propias
ciudades, llevando noticias de su captura, intentaron por su parte y a toda prisa
abandonar también ellos mismos sus casas, pero fueron a caer en manos de la
caballeria macedonia que marchaba en perfecta formación, muriendo un buen
número de los fugitivos. Tomó así Alejandro las cinco ciudades en dos días e
hizo esclavos a sus moradores.. -

233 Tolomeo como fuente, TONNET, p. 211.

139
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w
140
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA4, 2,5-3,1 234(n)

n0 056

Categorías operativas . . ESTATUTO


211a213 311c313c314a314d412a Esclavo
Otra dependencia
Incierto El

frontera entre Sagdiana y Escitia. 329 a.C.

Mientras él (Alejandro> llevaba a cabo estas acciones con su infantería,


despachó a los jinetes a otras dos ciudades veánas, con el encargo de que
vigilaran a sus habitantes a fin de evitar que éstos, informados de la captura de
las otras ciudades cercanas y de la proximidad del avance de Alejandro, se
diera a la fuga y resultara difícil su persecución. Los hechos ocurrieron tal como
él había supuesto, de modo que el envío de la caballería se produjo en el
momento más oportuno. Efectivamente los bárbaros que ocupaban estas dos
ciudades aún no tomadas, al ver el humo que ascendía del incendio de las
otras ciudades de su comarca, y ver como se iban congregando ante sus
puertas algunos de los que habían conseguido huir de la destrucción de sus
propias ciudades, llevando noticias de su captura, intentaron por su parte y a
toda prisa ambandonar también ellos mismos sus casas, pero fueron a caer en
manos de la caballeria macedonia que marchaba en perfecta formación,
muriendo un buen número de los fugitivos. Tomó así Alejandro las cinco
ciudades en dos días e hizo esclavos a sus moradores..

234 Tolomeo como fuente, TONNET, p. 211.

141
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142
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 2, 5-3, 1 (n)

n
0 057

categorías operativas ESTATUTO


211a213 311c313c314a314d412a Esclavo
Otra dependencia
Incierto El

frontera entre Sogdiana y Escitia. 329 a.C.

Mientras él (Alejandro) llevaba a cabo estas acciones con su infantería,


despachó a los jinetes a otras dos ciudades vecinas, con el encargo de que
vigilaran a sus habitantes a fin de evitar que éstos, informados de la captura de
las otras ciudades cercanas y de la proximidad del avance de Alejandro, se
diera a la fuga y resultara difícil su persecución. Los hechos ocurrieron tal como
él había supuesto, de modo que el envío de la caballería se produjo en el
momento más oportuno. Efectivamente los bárbaros que ocupaban estas dos
ciudades aún no tomadas, al ver el humo que ascendía del incedio de las otras
ciudades de su comarca, y ver como se iban congregando ante sus puertas
algunos de los que habian conseguido huir de la destrucción de sus propias
ciudades, llevando noticias de su captura, intentaron por su parte y a toda
prisa abandonar también ellos mismos sus casas, pero fueron a caer en manos
de la caballeria macedonia que marchaba en perfecta formación, muriendo un
buen número de los fugitivos. Tomó así Alejandro las cinco ciudades en dos
días e hizo esclavos a sus moradores...

235 Tolomeo como fuente, TONNET, p. 211.

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[LEyLU7?7VO.V’rWV ¶7)!) Ku’pov 170>.!.!). 21 •SE ‘rE¶C

144
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 2, 6-3, 1 (n)

n0 058

categorías operativas ESTATUTO


21V 212 Sllb 313c.314a 314d 341a Esclavo
352c 412a 421 424 Otra dependencia E
Incierto

Sogdiana. 329 a.C.

Tomó así (como en AA, 4, 2, 4-6> Alejandro las cinco ciudades en dos días e
hizo esclavos a sus moradores; a continuación se dirigió a la ciudad más
importante de la región, Cirópolis...

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nA-qu¿ov noAewv ¡<al a,i(1 rí>v LXI3TQG o¿ 8¿& [L(1¡<p0t>
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SwS¡<ew yevwvrat. ¡cat ~vv¿ftq -r~ o1kws 0170)9
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¿170 ‘r$ urp¿ [s] a#á)v ITQ’AEWS’ E[L7TLIT/3CLJJ>E!)7)S’ ¡<(11
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ax»cLyye>.ot ~t LXAWUELX>9 ¿yE’vovi-o, <Ls- rd>~ous
EICLXUTOL EIXOI-> ¿6/300!. L/C TÚ)!) ITOAEa>S’ #E1>YQV7CS
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O1k~ 3,> ~ ITEVTC ITO>.C!.S’ EV buS i%4pats’
EXWV ‘rE KO.!- Ák~avB~m~taó¡há±izs 77EL ~ VI)!)
[LE71ST17!) (1VTW!) 7>7V Kópou 7T-O>.L!).

236
TONNET, p. 211 señala a Tolomeo Lago como fuente.

145
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA4, 3,5237(n)
w

n0 059

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
211a 213 311c313c352c
Otra dependencia
Incierto El

Sogdiana y Escitia. 329 a.C.

También al primer asalto tomó (Alejandro> la séptima ciudad de esta región,


Tolomeo dice que sus habitantes se entregaron a Alejandro, Aristóbulo por
contra afirma que Alejandro la capturó por la fuerza, dando muerte a todos los
que en ella encontró. Narra Tolomeo que Alejandro distribuyó a sus moradores
entre los diversos cuerpos de su ejército ordenando que permanecieran atados
y vigilados mientras él siguiera en esa región, de suerte que ninguno de los
instigadores de la rebelión quedase en libertad.

T,>v 54 ¿fiS¿¡xI)v n¿Atv ¿~ ¿#OáOV EXafiE, IITOAE


¡triZas ‘LE!) <IT!. <XVTVU~ U~M G!)SO!)T<XS’ , ‘AoL.-
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it-
0A64z<>5 5=karnvet¡ícñ 2Jy¿c. UVTO!) ‘rc¡Os ¿¡‘0(34-
2701>9 Ti) U’r(3WTLU «GIL SCSE[LE!)0US ¡<EAEUUG.L #uAau-
U6UOO.!. eu-r ‘ <i¡’ Li< ‘r~S xw(3riS ¿IT>JAA¿TT77TO.L aUTOS,
, A

¿9 /JI)S¿!)GI (XITOAELITEUOGI!. 7W!) 777V ¿7TOUTGIU!.V 7Tf)GI~


GI!)7W!).

Arriano relata como las fuente de esta parte de su obra son Tolomeo Lago y Auistóbulo de
237
Casandria.

¶46
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 3, 5 (n)

no 060

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c SUc 314a 314c 314d Esclavo
317d 332 341a352c Otra dependencia
Incierto El

Sagdiana y Escitia. 329 a.C.

También al primer asalto tomó (Alejandro) la séptima ciudad de esta región,


Tolomeo dice que sus habitantes se entregaron a Alejandro, Aristóbulo por
contra afirma que Alejandro la capturó por la fuerza, dando muerte a todos los
que en ella encontró. Narra Tolomeo que Alejandro distribuyó a sus moradores
entre los diversos cuerpos de su ejército ordenando que permanecieran atados
y vigilados mientras él siguiera en esa región, de suerte que ningúno de los
instigadores de la rebelión quedase en libertad.

Ti>!) 84 ¿fiB4ny n¿>.w 4~ ¿~¿bou &afi£, H’ro>.e-


¡Latos ¡¿=v>.E7EL, 67!. LXT3TO¿~S’ a¿ds &B¿~~, ‘Apt’-
urofic>u>.oS’ B¿, ¿TL fila ¡«0 radr~2¡’ ¿&Z>.C!) «<0 <iTt
17LXV’~LX5 7009 ¡<LX7QA77sl~B¿r¶as ¿xi aC’n3 d’>m’¡<-¡-avC.
HTO>.E¡LCLZOS 84 KGITLX!)CZ[LLXL ?IC’yE!- <tu-ray rOús ¿vBpct-
~W1>5 ‘TZ)UT/3LXTL(1 ¡<aL SESC¡LE¡’0us’ >CE>.EUUCX!. #v>.aa-
UECYOCLL ¿<IT al’ EtC 7)79 xwpas- ¿iTO.AAarrqTLX!.
(11>709,
<119 [L7)8¿¡‘CX CX~fl~V>.E¿17CaBaL ¶01!) 797!) <XITOOT<XULy iTpLXst.
apTo-)!).

223
Arriano señala al principio del capítulo que sus fuentes son Aristóbulo y Tolomeo.

147
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 3, 5 (n)

n<I 061

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
211a..213 311c 314a 352c Otra dependencia
Incierto El

Sogdiana y Escitia. 329 aC.

También al primer asalto tomó (Alejandro> la séptima ciudad de esta región,


Tolomeo dice que sus habitantes se entregaron a Alejandro, Aristóbulo por
contra afirma que Alejandro la capturó por la fuerza, dando muerte a todos los
que en ella encontró. Narra Tolomeo que Alejandro distribuyó a sus moradores
entre los diversos cuerpos de su ejército ordenando que permanecieran atados
y vigilados mientras él siguiera en esa región, de suerte que ninguno de los
instigadores de la rebelión quedase en libertad.

‘Ti>!) 84 JfiS4ny 77O>.L!) ¿~ ¿q%S<>i> 42rifie, iITVAC-


¡trios ¡LEV >.E7E!., OT!. GIVTVUS’ U#aS’ E¡-’SC)!)TO.5, Apt-
uro’fi<>uAos St OTL fi¿a «aL TGZTI)V ¿~ELAE¡’ «01 OT!.
7Ta!)Tri5_TVVS~ _¡<a-raA-r¡stOev’ras ¿1’ LXVT a7TEK7CLVC.
fl’r<».qiato9 8=«aravEL/Xa!. A¿ye!. W)TO!) TQÚS- civOpaS-
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UCUOLXL £UT ay ¿¡< TIJS’ XWp<XS aiTGIAAUTTi)TO.(
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cbs ,ti)b¿va aITOAEL7TEUOGI!. -rcAv TI)!) ¿7roUTriCJtP npriÑ
riVTctw.

239 El propio Aruiano habla de Aristóbulo y Tolomeo como fuentes de esta parte de su obra.

145
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

j~j~ ~ ~ 240 (n)

n0 062

categodas operativas~ ESTATUTO


211a 213 311c314a352c
Esclavo
Otra dependencia
1 ncierto E

Sogdiana y Escitia. 329 a.C.

También al primer asalto tomó (Alejandro> la séptima ciudad de esta región,


Tolomeo dice que sus habitantes se entregaron a Alejandro, Aristóbulo por
contra afirma que Alejandro la capturó por la fuerza, dando muerte a todos los
que en ella encontró. Narra Tolomeo que Alejandro distribuyó a sus moradores
entre los diversos cuerpos de su ejército ordenando que permanecieran atados
y vigilados mientras él siguiera en esa región, de suerte que ninguno de los
instigadores de la rebelión quedase en libertad.

T,>v 54 ¿fi54¿I)v n¿Atv d~ ~ 4~Arifij, [IroAE-


/XGILQS’ [LEV >.¿yCL, &-7-L W)TVI)S ajdS’ ¿!)SQ’I’-J-OS, ‘Apt-
ax¿fiou>.os 5’E, <r~ fi !.CX
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C4~ELAEV ¡<CXL <IT!.
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7TLXVTCXS’ TVVS’ K(XTLXAT)#BEVTL.LS’ dv cturñ , ,


aurE¡<-re!.!)c.
[ITVAC[LCXZVS’ 84 ¡<CXTCX!)EL>LLGIL ?tEyEL O.UTOV TQVS avOpw-
~7TQUSTI) <IT/Jan-La ¡<at SESC[LE!)0US ¡<CAE vuaL. quMa-
UCUOO.!. CUT ai-’ ¿hS T175 XWPO.9 alTGIAA¿TTI)T<tt avTVs-,
<11911I)S¿VO. ¿7T0>.ELVTEUOCXL 703!) TI»] CX7TOUTCLU!-V npri~-
a VTa) u.

240
El propio Arriano nos cuenta en este capítulo como son la obras de Aristóbulo y Tolomeo las
fuentes de esta parte de su libro.

149
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4, 4, 6241 (n)

n0 063

categorías operativas ESTATUTO


211a213 311c313c314a314c Esclavo
Otra dependencia
Incierto E

Sogdiana. 329 a.C.


Murieron unos mil, con uno de sus jefes al frente. ..resultando capturados unos
ciento cincuenta hombres. Alejandro en Sogdiana cruza el Tanais y marcha
contra los escitas.
1 , — 1

¡<CXL ITL7TTOVU!. [LEV O.UTCiJV ES’


- .- .‘ A- -. - 1 4’
XLALOUS ¡<CXL CtS’ TUI!) i)yE[LovwV, La-rpa¡<i)s-, ~CLXUJUO.V
54 ¿9 EI<O.TV!) «0.6 7TEVT27I<VVTCX tj~ SIWÓS- 54 ~
TE K<tL Sta ¡<av~tri<>s- ?7G?J\VU TCXACXL-?rwpws’
3 A
E)’L!)ETO, OL9JEL TE
<~t~
21 1 U 1
UT/JCXTLCX 7TaaAI. EL%CTO «riL riUToS’
1

‘AA«rivS pos- ¿Aau’vwv nLVU 02706<>!-’ ji’ vS~p di’ -rjj y~


1 A
E ¡<((Pi).

241 Según TONNET. p. 211 n. 209 la fuente es Tolomeo Lago.

150
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,19,4 (n>

n<> 064

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c313c314c327 Esclavo
Otra dependencia
_______________________________ Incierto El

Sogdiana. 329 a.C.

(Toma de la Roca de Sogdiana por Alejandro, los hombres de Alejandro han


tomado los puntos más importantes). Temiendo que los que ocupaban las
alturas fueran más de los que en realidad eran y estuvieran perfectamente
pertrechados, se entregaron sin ofrecer resistencia. Tal fue el miedo que
sintieron a la vista de aquel reducido número de macedonios. Fueron hechos
prisioneros mujeres y niños, entre ellos la mujer e hijos de Oxiartes.

O¿ 54 fi¿pficrp<>i. ¿,arAriy¿u’res- -rQ -TrapaA¿ycn -rijs-


O#E<L>S’ ¡«tÉ 77hLVVUS’ TE UHQTO7T?)ULX!)TES’ CIVIl!. TQVS’
«O.TEXVLATO.S’ Ta ¿II/JO. ¡<O. a¡<pLfiW; <O7TALU[LEZ’O1>9
¿ve’Souriv astas- O.I TV 09’ VISTO> 27(309 fi’ <>1/)!-!) Té)!)
¿A¿ywv ¿¡<ELIJO>!) MLX¡<ESOIJWI) <,t&fiep<>t ¿yEvovTo.
5E9
EI)OCX Si) aAAwu TE yVVO.L¡<ES- ¡<CXL 27LX1.
I¿34=kflmzax ¡«0 i5 yuvi> i5 ‘OS%¿pwu ¡«0 o¿~ ITLXZSES-.

151
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,19, 5242 (n)
w

n0 065

ESTATUTO
Categorías operativas Esclavo
211a 213 311b 316a 317a412a.421. Otra dependencia
423 424 Incierto

Sogdiana. 327 a.C.

Tenía este Oxíartes una hija, en edad núbil, aún virgen, de nombre Roxana.
Los que servían a las órdenes de Alejandro afirmaban que era la mujer más
hermosa que en Asia habían visto después de la mujer de Darío. Alejandro,
una vez que la vio, quedó enamorado de ella. Aún prendido de ella como se
sintió, no quiso forzarla a sus deseos, aunque era una cautiva, sino que
consideró más digno tomarla por esposa.

¡«0 ~u yáp ‘O~u¿pn) -urriZs- ITO.pOE’VVS dv ¿Lpa yLX¡LQU,


<Pw4~cív ¿J’4LLCXJ-L, 4i’ Si> «riAA¿on
1v Tan’ ‘AULLX¡-UZV
yuuaL¡<Cu >.c’yovatv ¿#Oñva~ o¿~ ~ttu ‘A>.E&~vSpqI
(JTpcLJ~Euaau1~Es~ ¿tETO. ~C T)7V Aa/JEto1> yuí’aZ¡<ri. ¡<aL
TCXVTI)V ¿¿<IPTO. AAc~<tvSp<>v ES Ef)WTLX ¿21)66!) LX uTñS”
¿pauO¿ÍPTCX SE 01>1< ¿OEAñCJ0.L vfip¿aa¡. xriOairep
~&LXnaAwTVu, <LA»). ~77[LCLLyap VL’¡< a27<t4~LWUO.L.

242 Tolomeo y Aristóbulo de casandlia son para TONNET la posible fuente, p.21 2.

152
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,20, 1-3243(d)

n
0 066

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
134a 211b 213 311b 313a 314a314c
314d 315a 323c 323d 324b 341b Otra dependencia IXI
352c 361 Incierto

Tras la batalla en Isos. 333 a.C.

A propósito, se cuenta un relato, según el cual, poco después de la batalla de


Iso, el eunuco de la mujer de Darío había conseguido escaparse y pasarse al
campamento de Darío. Al verle éste le preguntó si seguían vivas sus hijas, su
mujer y su madre. Se enteró por él de que seguían vivas, y que se las seguía
llamando y tratando según su propio rango de familia real, al igual que cuando
vivían en la corte de Darío; tras lo cual preguntó si su mujer le guardaba
fidelidad a la respuesta afirmativa del eunuco, volvió a preguntarle Darío si no
había tenido que ceder por fuerza ante la intrasigencla de los deseos de
Alejandro. Bajo juramento dijo el eunuco: “Soberano mio, tu mujer está tal cual
tú mismo la dejaste, y Alejandro es el mejor hombre y de mayor templanza del
mundo.” Ante estas palabras, Darío alzó sus manos al cielo, así rogando:
“Soberano Zeus, con potestad para arbitrar los asuntos de los reyes entre los
hombres, presérvame ante todo el poder sobre medos y persas, ya que tú
mismo me lo diste. Pero, si no he de ser yo el rey de Asia por más tiempo, no
entregues a ningún otro mortal que a Alejandro mi poder.” Hasta tal punto las
acciones virtuosas merecen el reconocimiento incluso de los propios enemigos.

243
cfs. AA2, 11,9 yen especial OS 17,5, 3. Para la fuente TONNET, p. 212 n216, hace
referencia a la Vulgata’.

153
KCXL TO¿VUP ¡<O.L A¿709 I<O.TEXEL d>.¿you ;t~-ra
<‘ ~ sr— •A

TI/U ¡¿«Xi)!), 17 77/309 1(1(1W 110-pELO> TE ¡<CXL


&x”Spw ~UPC/3i), UflOS/JCX!ITU ¿>.OEL!) 7TO./JEt A«páo’
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y’--!. ¡<O.!.
¡<(LL i) ¡¿17717/3

w
154
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4,20, 4(n)

n0 061

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 Sllc314a Esclavo
Otra dependencia
Incierto El

Roca Sogdiana, Sogd¡ana. 327 aC.

Cuando Oxiartes tuvo noticias de que sus hijas habían caído prisioneros de
Alejandro, y que éste mostraba interés por su hija Roxana se presentó ante
Alejandro, de quien recibió un trato muy distinguido, cual procedia ante tan feliz
situación.

O~UapTI)S’ SE OA<OUUUS TOVS’ 7TcLLSO.S’ EX9JIEVOV9,


, , e~ ~VN)~ ti, ‘y

CXK<IUUCX5 54 «CXL V7TC/) FO>yX?’Y¡9 Ti)9 LJL-’yLXT/J0S OTL


pLEACL OÁTñS ‘AAEStLfVSPW, 6CL(3UI)UO.9 CL<fLI<ET<I ITLX/JCX

‘AA¿&xvS/Jov, «<tÉ 27!) ¿xi 7L/17) 27<1(3 CXUTq>, ?>ITEP CUCOS’


T<)L<XUT17.

155
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4,25, 4 244(doc)

n0 068

Categorías operaUvas ESTATUTO


Zlia.213 Suc 313c 314c 414a 415 Esclavo
Otra dependencia
Incierto
E

India. 327-326 a.C.

(Proximidades de la ciudad de Aulgeo, operaciones militares del ejército de


Alejandro) Según cuenta Tolomeo fueron capturados un total de cuarenta mil
hombres y doscientos treinta mil y pico bueyes, de los cuales Alejandro
seleccionó los que le parecían más hermosos y grandes para enviarlos a
Macedonia.

¡<al. Xcya Uro>. qxriZos-


CXVO/3OJTTOUS’ y-dv Ari4OñuaL roós- mipras- ón4p TET/Ja-
ftL(JpLVpLoVs~, fiocv 8=t3n=p ras- ‘T/Jas- U

«CXL ELP<VUL
/LV/JLCLSCXS” «CXL TOVTWL’ TUS’ «riXALaTris- ¿27!-AESC4LEVOu
‘AA«rivS~oov, OTL Stristórnuaa¿. I2UTW tCCXXAEL TE ¡<(XL

JLEyEOCL E#CXLPOVTO, 27E/J/IO.L dOE’AELP ds- MwCESO¡’íav

97a4 CaUri!. T1~7V XO>P<t”-

244 como se deduce del texto Tolomeo es la fuente de Arriano. cfs. con ac 9, 1, 22 y Pl. Al. 59,
6-7.
166
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,27, 4245 (n)

n0 069

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
211a 213 311c313c314a314d
Otra dependencia
Incierto El

India. 327-326 a.C.

(Ciudad de Masaga) (Alejandro). Al tener Alejandro noticias de todo esto, rodeó


durante la noche la colina a cuyo pie habían acampado los indios, cercándolos
en medio, y tomó al asalto la ciudad, que había quedado desguarnecida de
defensores, haciendo prisioneros a la madre de Asacanes, así como a su hija.

¡<CL!. TOdITO. CUS’


dt
7)yy¿A027 ‘AAe&ivSpco, 7TE/J!.UTi)UO.9 7175 VU¡<TO9 TÚ>

)/i)AOqSOJ Ti)!) UTp<iXTLO.!) 7TO.(YCLP ¡<CLrO.¡<027TEL T<IVS’


‘en-ra
1 I’SOV5 ¿I/ /XEU&> (LITOAdfiWi’, Ti)i’ TEl JTO>LI’ Itt/Ja
kf)(ITCJ9 ¿pir~i<úOc Zuav rwv npo/LLXOIL¿PW 1’, «tU -Ti)!’
jLi)TE/JCX i)!) Aauri,crivou ¡«0 -ri>v vrazSa ~Aafi~-
dn¿Oripov 54 dv TI3 770.7) iToALOp/CLq T<OL’ 4uv
,AN AA(” ~ A 1 ‘e
J\AE~ELVQ/JW Es- Itfl)TE ¡<ciL EL/WC!-!).

245 Fuente Tolomeo, y. supra.

157
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,27, 8246 (n) w

n<> 070

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
211a 213 311c313c314a314c314d
Otra dependencia
Incierto El

Bacira, India. 327-326 a.C.

Los habitantes de Bacira, al ver que Ceno (oficial de Alejandro) levantaba el


campamento con la mayor parte de sus tropas, despectivamente se mofaban
de los macedonios diciéndoles que no eran enemigos para ellos, y acto w
seguido salieron a luchar a campo abierto. La batalla que entonces se originó
fue violentisima; cayeron en ella quinientos bárbaros, siendo más de setenta
los capturados prisioneros. Los demás lograron refugiarse en la ciudad, de
donde les impedía la salida ahora ya con más decisión la guarnición apostada
delante de sus murallas.

<0 844¡< r63>-’ BaCtpwv <Ls- dSov <IITL¿VTO. ~0u


i4 27XCLJTq TjS’ arpa-nds- T¿V KoZ¡-’o~, ¡<O.TCL<¡>¡JO-

V7)<YCXPTES Té)!) Ma¡<ESo’!)O>v, <Ls- <>0 7EPO/IE’PO>P


‘-A-’
«~oy-a>.wu, ¿nE¡<O¿ouu!.P Es- TO rEStO!.” KO.!-
t , A
7¿yuETO.L CXOTé)V /1a~) rt~~ ¡<riL E!) TO.VT77
[LE!) Té)!’ fic¿pfiapwv ES’ 7TEPTO.¡<OU!.0 Os-,
4é)uTES’ 54 ¿Ai5¿%aav ón4p <>Os- ¿fiSoy-1><ovrri oc
54 Aouro~ ¿u rij 27oAEL ~U/4I3yOPrES’ fiEfiw¿Tcpou flSi)
ié)!)
EL/J~0 VTO 7179 XW/JO.9 UHO ¿¡< 7<3V E27LTELXLU/?LUTOS’.
w

248 Fuente Tolomeo Lago, y. supra


w

158
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 4,30, ~ 247 (n)

n0 071

categorías operativas ESTATUTO


134a 134d 211a 213 221a 311c 313c Esclavo
314a 314c 315b 341a 351 352a Otra dependencia
Incierto El

India. 326 a.C.

Según marchaba ya hacia el río Indo, su ejército tenía que irse abriendo su
propio camino según avanzaba. Hizo allí algunos prisioneros, de quienes pudo
informarse de que los indios de aquel territorio se habían refugiado en el
campamento de Abizares... Acto seguido ordenó Alejandro a los prisioneros
que le condujeran hacía donde estaban los elefantes.

At>i-¿s- S4 <Ls- ¿id ‘r¿~ ‘h’~<;~. ~ ñ¿y, 4’


i)7E, ¡<CL!.
i) Ur(3UTL& riu-rw WS<I7T0LE!. TO 77/30(1W LOVUCJ. U770/JCX

OX>tO>S’ OWTO. TU TCXVT7) XO>/J«>-~ EPrCLVOCX Cv>Ari¡iflri-ET1 w352 411 m407 411 lSBT
VE ¿Atyous- TW¡’ firip/Japwv, KW. 7TripCL TOUTO>V

¿¡¿<tOE!’, OT!. OL /16!) CV 777 XW/J<7~ IPSOL -napá ‘A>&-


1 ~ 0.~
UCZ/J?7 LX27017E9)EUyOJCs- ELE!), 701>5 OE EAE9CLVTCLS O-rl.

LXUTOIS K0.TC>ILI(OV !)¿/IEUOCLL 77/305 TUI 270TO./10) TÚ)


‘IPSé)’ ¡<CXL TOVTOVS’ i)y~quriaOrit. 0<- Ti)!’ OSOV ¿«¿—

(77!- 101>5 dAtI’riu-rris-

AE1>(1EV <Ls- y—.

247 Tolomeo Lago es la fuente, TONNET, p. 212

159
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 5,19,1 246(n)

n<> 072

Categorías operativas ESTATUTO


.21.la..213.. 31.la.314a 314b. 31.4c .317a Esclavo
317d 413a 421 423 424 Otra dependencia
Incierto

India, reina de Poro. 326 a.C.

Detuvo su caballo y quedó admirado por la estatura de Poro (media más de


cinco codos>, por su hermosura y porte, pues en nada daba la impresión de
estar allí como esclavo, sino que su aspecto era el de un hombre de noble w
espíritu que se entrevistaba con un igual que había luchado valientemente,
contra otro rey.

K aL ¿ ~llv rjyEro ‘AA¿Cav3pog 34 W9 7TfiOU-

ayo vio. ¿7rtJOETO, lTpOOi7TflEVUa9 2790 7279 7CL4ÁW9 ~VV

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4-, ~fl
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U7TE9 flE¡-’7E nqXEl.9 ¡xcfA¡ia-ra 4u
y, 1ccflaZvov, ¡a¿ -~

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_______________ 117

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¿v3p~- ¿yaO4? npoa¿AOoc ún¿p /3au¿Ac¿a~ 7779 av-rov
17909 fiáatA¿a ¿AAov «ciAwg flywvl.UfC¿V09.
w

248 La fuente sería Aristóbulo, TONNET, p. 213. cfs. DS 17, 89, 2-6; Pl. Al. 60, 15.

160
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 5,21, 6249 (n)

n0 013

ESTATUTO
Categorías operativas Esclavo
211~213 311c314a Otra dependencia
Incierto El

India. 326 a.C.

Continuaba su avance por aquella orilla del Hidraotes, cuando muchos de sus
habitantes salieron a su encuentro para pasarse a su bando mediante un pacto,
aunque algunos de ellos incluso había tomado en una primera intención las
armas contra Alejandro. A otros que intentaban huir los cogió y los sometió por
la fuerza.

¿21)709 8’ ¿népa i-ov


<YSpa¿ny iroraptv, o~) KaOa7TEp rtv ‘A«ca¿v-q~
X<LÁE-TTWS. 7rpOXWpOvwrt SC au-i-w C7T61<El.va
6x6~,s- ‘roO <TSpacA -rau 701)9 /16!) 7TOAAOUs- «~6
7rPOaXWPEW ~vv¿flri¿vev, ~Sij SE 7<-Vas-
¿¡~oAoy/av ¿nav-njaavras-, wots- SE ¡<cIÉ ?47T0
9SEu-
s~VV 7TÁOLs-
nl
y~v-~-as- ¿Aún’ pta «aTE a-rp~vIJ~gJA

249
Fuente Tolomeo Lago, TONNET p. 213.

161
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 5,24, 5~(n)

n0 014

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a.213. 311c313c314a314c 314d Otra dependencia
415 Incierto El

India, reino de Poro. 326 a.C.


(Toma de Sangala>. En el asalto a la ciudad murieron unos ciento setenta mil
indios y más de setenta mil fueron capturados, más trescientos carros y
quinientos jinetes.

e — ‘ , ‘
1~CC’ flfl~h~~Y’
fl A ¡~flrr, WnnrflC rlflV lTfl> IV ¡‘0<. (LJTflOPfl(J—
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K<> al.W-.

250 Tolomeo es la fuente, y. TONNET, p. 213. Sobre las operaciones militares previas a la toma
de la dudad, y. AA, 5, 24.
w
162
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 6, 7, 2 ~ (n)

n0 075

categorías operativas ESTATUTO


211a 21.3 SIlo 313c 314a.314c 314d Esclavo
Otra dependencia
Incierto

India, tribu de los mallos. 326 a.C.


Llegó a cruzar él mismo el río, y se dedicó a perseguir a los que ya estaban en
la otra orilla, matando a buen número de ellos y haciendo algunos prisioneros,
aunque la mayor parte lograra refugiarse en un lugar protegido y fortificado.

CIXE
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re riuroz? rás¾v EXO!PT<L ¡<¿2<- TWV LIT7TEWV ko L7T~-

251 Tolomeo es la fuente, TONNET, p. 214.

163
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA6, 7, 3~2(n) w

n<> 076

categorías operativas ESTATUTO


211a 212 311b 313c 314a..31.4d352c. Esclavo ¡E
421 424 Otra dependencia
Incierto

India, tribu de los malios. 326 a.C.

No les supuso dificultad alguna a los hombres de Pitón tomar al asalto la


pequeña fortaleza, en la cual hiceron esclavos a los que allí se habían
refugiado.

K<Ll. VV-rOL 8~ < 6st03 Vi) rpocrPaA¿v-rEg


A apq3ávoua~ 10 x’~#<>~-’ «al 7009 I<a-rcL7TcstEVyo-rO.s-
¿9 ¿2010 2[/VSp¿27r03La<LV, ye /12 6!’ 77/
0-Ini e
OLc9Uapflaav. rcIú~i~a <Il. CL /-t- 701’

3 l.alrpaja/IEUOL ¿-rravjAOov EIVOL9 69 70 U7p¿2TOVTEBOY.

252 Tolomeo es la fuente, TONNET, p. 214.

164
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA6, 7, 6~(n>

0 077
n

categorías operativas ESTATUTO


211~ 213 311c313c314c Esclavo
Otra dependencia
Incierto El

India, ciudad de los brahamanes. 326 a.C.

En total murieron unos cinco mil, y fueron pocos los capturados vivos, ya que
su valor les impelía a morir luchando.

¡cal roii-rov ¿S¿vrcs- o¿ ó3xAo¿ NIUKES¿uEg


aLUXUVOEVTE9 ¿AAo9 ¿¡Qq av~~~u<ti’. ELXETO TE
ai<pa, ¡<(XL 1W!’ JVSWV OL ¡ILE!’ 1<19 OLK¿CL9 EVE7TLp>.
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OVyjaKOV,
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avSpKc»av OA¿yol. EXI7qSOI7UcLV.

253 Tolomeo Lago es la fuente según TONNET, p. 214.


165
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 6,16, 2~(n)

n0 oía

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
.~1.1a 314a 413 421 423. 424.425
Otra dependencia
Incierto

India, oxicanos. 325 a.C.

Las restantes ciudades de la región de Oxicano se le entregaron de buen grado


a medida que avanzaba, sin que ninguna de ellas intentara defenderse, hasta
tal extremo estaban esclavizados los ánimos de todos los indios por Alejandro y e
sus éxitos.

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254
cfs. 0317,102, 5yQc 9,8, 11~13. Tolomeo es la fuente TONNET p. 215.
166
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
A.A 6,16, 2~(n)

n0 079

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311c314a Esclavo
Otra dependencia
Incierto
El

India, oxicanos. 325 a.C.

.en la segunda de las ciudades de los oxicanos Alejandro capturó a Oxicano.

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7779 ‘AAE4kL’3pou 70y779.

255
cfa os 17, 102, 5yQC 9,8,11-13. Tolomeo es lafuente, TONNET p. 215.
167
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,16, 2~(n)
r

n0 oao

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 31W 314a 341a Esclavo
Otra dependencia
Incierto El

India, oxicanos. 326 a.C.

Tomó al salto y por la fuerza las dos mayores ciudades de los oxicanos, en la
segunda de las cuales fue capturado el propio rey Oxicano. Alejandro distribuyó
el botín entre sus hombres, y se quedó para sí con los elefantes. Las restantes w
ciudades de la región se le entregaron sin que ninguna de ellas intentara
siquiera defenderse; hasta tal extremo estaban esclavizados los ánimos de
todos los indios por Alejandro y sus éxitos.

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256 La fuente es Tolomeo, TONNET p. 215. cfs. OS 17, 102, 5 y 009,8,11-13.


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168
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,17,1267(n)

no cai

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo ¡E
211a 212 311b 313c 314a 352c 421
424 431 Otra dependencia
Incierto

India, ciudades de Musicano. 325 a.C.

Alejandro se dirigió a algunas ciudades sometidas a Musicano, redujo a


esclavitud a los habitantes de algunas de ellas (arrasándolas hasta los
cimientos>, mientras que en otras estableció sus propias guardias y fortificó sus
ciudades.

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CX0~TWI’ ¡<¿2TEUKCXI/JEV, ck as- 54 ~poup&s- ELUY77O.yE ¡<a~


UK(3O.§ ¿~E76LXLUE.

257 Nearco de Creta o Tolomeo Lago pueden ser las fuentes según TONNET, p. 215 y n. 233
de la misma página.

169
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,18, 5~(n)

n0 082

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
114 24a 134-a 134<1 134e.211a 213 Otra dependencia
221a 31W 313c 314a 314c 315b 351 Incierto El
352a

India, río Indo. 325 a.C.


(Orillas del río lodo) Envió sus tropas más ligeras al territorio de la orilla de allá
a que procuraran capturar algunos indios que le sirvieran de prácticos desde
ahora hasta el final de la travesia. Al llegar al punto donde el río gana su mayor r
anchura (alcanza en su punto máximo hasta un total de doscientos estadios)
soplaba un fuerte viento procedente del mar que hacia que los remos a duras
penas pudieran sacarse del agua, por lo que tuvieron que refugiarse en un
abrigo del río, guiados por los prácticos.

ERE/JO.!. Ob!)
~UVE7TY¡VVUPT0. ¡<aL TÚuL’ ftAwu nn)s KoUsh&TWrOuS’
EKiTEMV<O.S ES’ 717!) 97/30(10>74/JO> 71)9 ~X6’?s-x¿Pau
~tuAALXp¿fi¿PEL ,-w& -i-&p ‘luScT,p, ¡<a¿ 02)70!. 70 (1770

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«2)702) 77!), 76 ‘TE 27PEU¡lLX KLXTT7EL /¿E~<t «270 7779 E~W
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w

258
Tanto JACOBY F F33 y FEO, como TQNNET, p. 215 n. 235 se muestran de acuerdo en
considerar a Nearco de creta como el inspirador de este capitulo.
170
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,18, 5~(n)

n0 083

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
114-a 124-a 134-a 134e 211a 213 221a
311c 314-a 314d 315b 351 352a Otra dependencia
Incierto El

India, r¡o Indo. 325 a.C.

(Orillas del río indo) Envió sus tropas más ligeras al territorio de la orilla de allá
a que procuraran capturar algunos indios que le sirvieran de prácticos desde
ahora hasta el final de la travesia. Al llegar al punto donde el río gana su mayor
anchura (alcanza en su punto máximo hasta un total de doscientos estadios)
soplaba un fuerte viento procedente del mar que hacia que los remos a duras
penas pudieran sacarse del agua, por lo que tuvieron que refugiarse en un
abrigo del río, guiados por los prácticos.

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259~¿ Nearco de creta (FF33 y F Sc), cf. TONNET, p. 215 n 235.

171
La Anábasis de Alejandro Magno de Arr¡ano de Nicomedia

AA 6,20, 32~(n)

n0 084

categorías operativas ESTATUTO


114a 124-a 134-a 3 221a 311c 314a Esclavo
315b 351 352a Otra dependencia
Incierto El

Rio Indo. 325 a.C.

Al bajar por este brazo del indo se topó con un gran lago que se alimenta de
las aguas del río, y al que fluyen también las aguas de otros canales de todo
su alrededor, por lo cual el lago adquiere una enorme extensión, hasta el punto
de que parece un golfo en pleno mar. Es más, en él pueden verse peces de
mayor tamaño incluso que los que viven en nuestro mar Mediterráneo. Ancló,
pues, Alejandro en éste lago, donde le indicaron los prácticos

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«L,jflU

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260 Tolomeo es la fuente, TONNET p. 213 y y. JAGORY F221.

172
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,21,5(n)

n<> 065

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 213 311c 313c 314-a Otra dependencia
Incierto El

Oritas. 325 a.C.

Los que le ofrecían resistencia fueron aniquilados por la caballería, aunque en

su mayor parte fueron capturados prisioneros aún con vida.

0(10!. ¡tEL’ Sij ¿S’ CIA¡<i7V <twrwl’ ¿TpO2JTOI”T0 KCL-TEKo7fl7Ua!)

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jÑí. &ú dn~ TOLPTOLS’ VrCAC¿77610.

173
La Anábasis de Alejandro Magno de Arr¡ano de Nicomedia
AA 7, 2, 4261 (doc)

n0 086

categorías operativas ESTATUTO


311c413 421 423 425 Esclavo
Otra dependencia
Incierto

India. 325 a.C.

A este Cálano, según dice Megástenes, le consideraban los demás sabios un


hombre que no sabía dominarse a si mismo, afeándole luego que hubiera
abandonado la felicidad en que vivían y se hicera servidor de alguien en vez de w
servidor de la felicidad.

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SEUITOTi)!) cLAAOV 77 TOV BEOV LOS/Jane [lE.

261 Aristébulo sería la fuente para este texto, TONNET, p. 216 n. 253.

¶ 74
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 7 9 ~ 262 (d)

n0 087

categorías operativas ESTATUTO


212 311a 314-a 413 421 423 424 Esclavo
431 Otra dependencia
Incierto

Macedonios.

(Discurso de Alejandro en Opis) Os dio el mando de aquellos pueblos bárbaros


(para quienes antes estabais dominados y a quienes vivíais sometidos vosotros
y vuestros bienes> haciéndoos sus dueños en vez de sus esclavos y
servidores.

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9- lAfl >I~fl ,
64” ~i’ 27p0’UOE!’ T)yLCJVE «CXL E9E/JEUUE CLL)TOL TE Ka¿
-7-a V¡lETE>0¿2, >7y6/kLO!)¿29 ¡<¿2TEUTI)UEI’ ¿¡< SoóActw Kat
07T77¡(OW!’, «CX!. TY/S’ (DpO.¡<i)S’ YO. noAAct ~
27f)0(1EOi)KE¡’, ¡< TÚJV ¿
7d O&XC}ITTI-J X<~I¡PLO>V TU
E’7~TLK«l.p¿TriTri ¡<¿2T¿2A rifo/lE vos- TI)!’ ¿ji!. 77-Op/O.!’ ‘Ti
A — A ~\

XÉ~>Pa ¿2uE27ETCLUE, ¡<CI!. 7W!’ /IETXXAAOJI’ i)?’ Epyrirnav


USCYJ 17-CIPEUXE,

262
La vulgata’ sería la fuente en este párrafo, TONNET, p. 215

175
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA7, 9, 3263 (d) w

n0 088

categorías operativas ESTATUTO


2IlaSlib 314a 413 421 423 424 Esclavo
431 Otra dependencia
Incierto

Macedonios.

(Discurso de Alejandro a sus tropas, habla de su padre Filipo) Os dio el mando


de aquellos pueblos bárbaros (por quienes antes estabais dominados y a
quienes vivíais sometidos vosotros y vuestros bienes), haciéndoos sus dueños
en vez de sus esclavos y servidores; anexionó la mayor parte de Tracia a
Macedonia y, apoderándose de los asentamientos más idóneos de la zona
costera, atrajo el comercio a la región, posibilitándoos trabajar con seguridad
las minas de metales.

<LUTO>!’ SE dKE<%WV Twu fiapjSópwv,

¿4” <ny 77pCIUOE!’ 7)yECJOE ¡<(XL ¿4’¿pECJOE CLUTOL TE

RO. ÚJLE’TEJO¿2, -~5 yqt&’¿2s- ¡«ItTJUTI)CTE!) ¿¡< SouAwv «a~


e A rNA ~ — ~!0-

Y2L27~=2=YY.¡<(XL TY)s- UipcPar TCX 770/1/Vi TI) IVI¿2¡<EOOPLa


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E-TTl.¡<CLL/J¿T¿2TO. ¡<(LT¿2AO.,8O /lEVOS’ 727?’ ¿pL 2T0/JLCXV ~


A 7 A

XO>P9- CX¡’E77ETO.CYE, ¡«It Té)!’ [L6TaAAÚJi’ TI)!’


(JSET7 ir(IPEUXE,

La ‘Vulgata’ sería la fuente, y. supra.


176
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

n0 089

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
311c 351 352a421 423
Otra dependencia
Incierto

Babilonia. 324-323 a.C.

Como tripulación para estos barcos y su servidumbre se habían ofrecido a él un


buen número de pescadores de moluscos y otras gentes que viven del mar,
venidos de Fenicia y de otras zonas de la costa.

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A “!.AL<t!.S’ vaua¿
fl.CXK9<LLS’ Op/JO!’ ELUriL ¡<(XL VEOJUO!.K0U9 E71L
A >/1%LEVOS’t

264 Aristábulo es la fuente de Arriano, TONNET p. 216.

177
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 7,20, 34265 (n)

n0 090

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
liSa 115c 135a 135d 213 311b 313b
314a314d316a451 452 453 Otra dependencia El
_________________________________ Incierto

Isla de Icaro (actual Faylake) 324-323 a.C.

Le informaron a Alejandro igualmente que en frente de la desembocadura del


Eúfrates, ya en el mar, se encuentran dos islas, una de ellas (Icaro, actual
Faylake) no lejos de la desembocadura, a una distancia de unos ciento veinte
estadios (21 km.) de la desembocadura del río, ésta es la más pequeña de las
dos, y está cubierta de tupida selva por todas partes. Posee un templo (ieron)
de Artemisa, y los habitantes de la isla dedican su tiempo al santuario.

AÓ~LCXL ¿¿17yyEAAoto «2)7-O), Y) ¡LE! ir/3O)fl) o~


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7011 0TOft(flO9 702) irO1~(L¡.L02), /JLA</3O’TEpa aU-!-9-) «CIL Sa-
(JELCX 77a1roLa ELIO.!. 56 EV (1U7-ñ ¡<(Le

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(tO¿/tL70?

265 La fuente es Aristóbulo, y. AA 7,20, 5.


178
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA7j2I, 5266 (n)

n0 091

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
114a 114b 114c 134a134d 134g 213
221a 311c 314-a 314c 314d 315b 351 Otra dependencia
352a Incierto
El

Canales y desagúes del Eufrates. Palacopas. 323 a.C.

.los desagúes del Eufrates en el Palacopas fueron cegados por el sátrapa de


Babilonia mediante grandes obras, aunque es posible franquearlas sin mucha
dificultad, ya que el terreno de aquella zona es barro y fango en su mayor parte
que deja pasar el agua dól rio, por lo que se hace dificil la contención del
mismo. Aún así más de diez mil asirios estuvieron en este trabajo durante
tres meses.

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A frA
770 J’W ~VVE!.YOVT0.

266 La fuente es Aristóbulo, TONNET p. 216.

179
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 7,24, 2-3 267 (n> w

n0 092

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
21.3 311b..313a 314a 314b 314c 314d Otra dependencia ~J
- 315a 31Td 321 323c 323e 324a 352c Incierto
413 453

Babilonia. 324-323 a.C.

De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional.. .se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojan., sino que empezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como si -sedratara de una gran desgracia. Ordenó
que se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.

C¡<(1T¿pWOEV 7011 Op¿uou (LpyU/3OITOSO.9, ¿4> ¿h’


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¡lEymhv «mini?,. 7-U~~ ws ¿~‘jyy¿A% ‘AAE4¿!)SJrpA
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267 Pl. Al. 73. Para


Cfs. DS 17, 116. 2-3 y TONNET, p. 216 y JACOBY F F58 Aristóbulo seria la
fupnte.

180

.
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 7,24, 2-3 2~ <n)

no 093

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
213 311b 314a 314b 314c 314d 315a
317d 321 323c 323e 352c 453 Otra dependencia El
Incierto

Babilonia. 324-323 a.C.

De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional.. se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojar... síno que empezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como sise tratara de una -gran-desgracia. Ordenó
que se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.

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EICaTEpWGE!) 7011 Op¿ VOL’ dpyup&roSriS’,
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O.VTW QL t,1-(L5

OUSEVL ayaOw ~UjLfiflV«L — [LI Ey)you~-~0

263 Aristóbulo de casandria es la fuente, y. supra.

I81
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA1,24,2~32m (n)
w
n0 094

categorías operativas ESTATUTO


213 311c 313a 314-a 314-e 314d 323c Esclavo
341a352b352c421 423 425 453 Otra dependencia
Incierto
El

Babilonia. 324-323 a.C.

De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional.. .se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojar., sino que empezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como si se tratara de una gran desgracia. Ordenó w
que se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.

ELVUL BE KALWL9
E¡<a7Epw&CV TO!) 6p¿?’O!) apyupo7ToScLs-> ¿4>’ cLt’ o’

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269
cfs. OS 17,116,2-4; PIAl. 73. La fuenteesAr¡stóbulov.TONNETp. 216yJACOBYFE58.
182
La Anábasis 270(n)
de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,24, 2-3

n0 095

categorías operativas ESTATUTO


213.. 311c 313a 314a.31.4c 314d 323c Esclavo
341a 352b 352c 421 423 425 453 Otra dependencia
Incierto El

Babilonia. 324-323 a.C.

De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional).., se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojar.., sino que emprezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como si se tratara de una gran desgracia. Ordenó
se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.

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270 Cts. OS 17¿1 16, 2-4; Pl. Al. 78 La fuente sería Ajistóbulo, TONNET p. 216 y JACOBY F
F58.
183
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
w

n0 096

ESTATUTO
categorías operativas
Esclavo
3.iia. 31.3a. 31.4-a. 351 352b 421 422 Otra dependencia El
424 431 Incierto

India
Hay otro dato importante a tener en cuenta a propósito de la India, y es que
todos sus habitantes son hombres libres, entre los cuales no existe la
esclavitud. En esto hay cierta similitud entre los lacedemonios y estos indios,
aunque los espartanos tienen sometidos a los hilotas que son los que hacen
oficios propios de esclavos, por su parte, entre los indios no existe la
esclavitud, y mucho menos hay un indio que lo sea.

ELV(X!. 34 ¡<(XL TOSE /1(3/a E[~ flJ Ii’Sé)v


~77, flfX!)T0s- ELVO.!. EAEUOEpOVs-, 02)36 TL!’Q
So&Ac~-~ Ovos I!)SO!’. TOUTO /14!’ A¿2¡<ESO.L[L0VLOLrn!)
Es- TriliTO (1V/l/?O.L!’cL «02 IVB0LUL. ]\(X¡<ESCLL/IOVÉOLs-
/1EV yE O¿ ELAÚJTE~ LLUL¡’ ¡<(IL Ya Soz;Aú>
¿pya4?ovTaL, ‘1 ¡‘¿¿tUL 1>
/1-177!. 3/E l?SWV 71-9.

271BRUNT, P. A., ARRíAN: History of Alexander and Indica, vol. 2, p. 335 n. 3:


“Onesicritus ap 8. XV 1,54 (mistranslated in Loeb edition) held that the absece
of slavery was peculiar to Musicanus realm. In fact, slavery is abundantly
documented in Sanskrit literature CHI, index s.v.>.”
184
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA In. 10, 8-9 (n)

n0 097

categorías operativas ESTATUTO


311a 313b 314a 421 423 431. Esclavo IX!
Otra dependencia
__________________________________ Incierto

India. España, lacedemonías.

Hay otro dato importante a tener en cuenta a propósito de la India, y es que


todos sus habitantes son hombres libres, entre los cuales no existe la
esclavitud. En esto hay cierta similitud entre los lacedemonios y estos indios,
aunque los espartanos tienen sometidos a los hilotas que son los que hacen
oficios propios de esclavos, por su parte, entre los indios no existe la
esclavitud, y mucho menos hay un indio que lo sea.

J¡’a!. SE ¡<(XL TOSE [L¿y(X CV 727 ¡¡‘50>!)


77), 7TCX!)TO.9 Ii’SOtIs- ELV(XL EAEVOCpOU9, 0?JSE TLV#1L

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¡l¿!’ yE~ 0¿ CLX O>T69 SOVAOL El/It!’ ¡<QL - TU. SouAwv
¿PY¿CO?’¶p1- I!-’SOLOt 54 o~S4 SAA
0s- SoDAé ¿UTL,

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185
La Anábasis de Alejandro Magna de Arriano de Nicomedia
‘AA In. 10, 8-9 (n) w

n0 098

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
213. 311a 31.3b 314a 341a 342 351
352a 421 422 424 431 Otra dependencia IX!
Incierto

India.

Hay otro dato importante a tener en cuenta a propósito de la India, y es que


todos sus habitantes son hombres libres, entre los cuales no existe la
esclavitud. En esto hay cierta similitud entre los lacedemonios y estos indios, w
aunque los espartanos tienen sometidos a los hilotas que son los que hacen
oficios propios de esclavos, por su parte, entre los indios no existe la
esclavitud, y mucho menos hay un indio que lo sea.

ELPa.!. SE KO.!. ‘TOSE ¡17O. ¿¡‘ -ri~ ‘IpBCw


y~7, 1rO. ¡‘TUS’ IvBous- ELVUL EAE11OE/3OII9, oú8¿ T!.l~GI
SoBAo¡’ EI.VLLL II’SOV. TOV’T0 /1EV A0-KESCLL/lO1I¿OLUL!)
69 7(11170 E)V¡I$O.WE!. ¡CG.!. I!)SOLQt. Aa¡EESa!.podoLs
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[Lv!. 7E ‘It’Sc,v 7<9.

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186
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AA 1n 10, 8-9 (n)

n0 099

ESTATUTO
categorías operativas Esclavo El
311a 313a 314-a 421 423 424 432 Otra dependencia
Incierto

India.

Hay otro dato importante a tener en cuenta a propósito de la India, y es que


todos sus habitantes son hombres libres, entre los cuales no existe la
esclavitud. En esto hay cierta similitud entre los lacedemonios y estos indios,
aunque los espartanos tienen sometidos a los hilotas que son los que hacen
oficios propios de esclavos, por su parte, entre los indios no existe la
esclavitud, y mucho menos hay un indio que lo sea.

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EL?’CLL S¿1~ ¡<02 TOSE /IEy(X E!’ 717 li’SÚJV


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187
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1n 10, 8-9 (n) w

n” 100

categorías operativas ESTATUTO


311a314a421 423 424 432 Esclavo El
Otra dependencia
Incierto

India.

Hay otro dato importante a tener en cuenta a propósito de la India, y es que


todos sus habitantes son hombres libres, entre los cuales no existe la
esclavitud. En esto hay cierta similitud entre los lacedemonios y estos indios, w
aunque los espartanos tienen sometidos a los hilotas que son los que hacen
oficios propios de esclavos, por su parte, entre los indios no existe la
esclavitud, y mucho menos hay un indio que lo sea.

ELV(X!. SC ¡<(XL TOSE fU 3/O. LV TI)

3/17, 71«VTO.9 12)5009 EI~VO.L C~XtuOepovs-, CUSE ‘TLVd


SciiAcv Uva!. ‘[vS¿v. TOVTO pu¡’ AojuScl;Icv¿oLaLv
69 TCXV1YJ (JVfL~CX!.!)CL «(XL 1VOO!.(1L. i\CtKCÓ(X!./~L0VLOLS

JItE!’ 3/E OL ELAO>TES SodAo¡ U!.!’ ¡«1!. TU ¿OUA0>V


¿pyaCowraL, I1’SOLU!. 54 o65¿ ¿=AAos- ScDA¿s- ¿aL,
/12771- 3/6 lUSO>!.’ T!.S’.

188
La Anábasis cJe Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AAIn. 12, 2-32~(n)

no icí

categorías operativas ESTATUTO


Esclavo
134-e 213 311b 314-a 315b 351 352a Otra dependencia
431 El
Incierto

India.

(Comenta Arriano la organización de castas de la india, refiriéndose en este


apartado a la de los guerreros) Los guerreros componen la quinta casta en la
India; por su número es la segunda, a continuación de los agricultores, y son
los que disfrutan de mayor libertad y comodidades. Estos están dedicados
exclusivamente a la práctica de los ejercicios propios de la milicia. Son otros los
que les fabrican sus armas, otros los que les proporcionan los caballos y otros
los que les atienden en las servidumbres de campaña: les cuidan los caballos,
les limpian las armas, les guían sus elefantes, les ponen a punto sus carros y
les sirven como auriga.

IT¿/IITTOV SE 3/EVOS EUTLV I!)SQLUL¡’ 0!. VTOAE/LLWT(XL,


¡lE!’ SEÓEpO¡’ ¡1-ETa T0tIS 3/EWp3/0 LIS, TAELUTIJ
54 ¿Aeu&p4q TE ¡<QL EUOVfLL27 E7TLXPEO/-LE!)0V. ¡<O.!.
0 ¡laVO>!) rail’ 7TOAC~LLL¡<é)V CpyO>V ELULI”
c&ot da¡<’7T. A 1

Tc. SE OITACX cLAAO!. (XUTOL9 ITOLEOVUL ¡<O.!. L7TTTOV9 ¿2>120!.


hTO.PEXOU(1L ¡<CXL SLa¡<cl’oOrnv E7TL aTp(XTc-TT¿S0V (lAXO!.,
QL 70119 ‘TE LIT7TOIJS’ <1L?JTOLS UE/3O.7TEVQII(IL ¡<CXL TCX CIENO.
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¿2/3(1(170- K0U¡1EOlI(X¿ TE ¡<CX!. ,1VLOVEUOVUL!’.

212
V. AA, lnd., 11-12 para la categoña operativa 431.

189
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA In. 24, 6-9 273 (n> w

no 102

categonas operativas ESTATUTO


211a 213 311c313c314a314b314c Esclavo
Otra dependencia
_______________________________ Incierto El

zona de la costa entre India y Persia. 325 a.C.

Algunos de ellos murieron en la huida y otros fueron hechos prisioneros; otros,


en cambio, consiguieron refugiarse en los montes. En sus prisioneros vieron
que el cuerpo de estos hombres era especialmente velludo, y no solo en su W
cabeza, tenían garras al modo de las fieras y las usaban como si fueran
instrumentos de hierro, según se decia, para abrir el pescado y cortar las
maderas menos duras; todo lo demás lo chascaban con piedras puntiagudas,
ya que no usaban el hierro. Como vestidos utilizaban pieles de animales
salvajes y algunos, incluso, los caparazones de grandes peces.

OC S¿ TI)?’ TE A0jirp¿-r
171-a TCZ,’ &~<»;
E¡<TrAOy¿WrE9 KW r?js- ¿4>¿Sov 777’ O~tIrqTG. ¡<O.L 77-pOS
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- 01106
¡LEVOL, etC!. 017 ‘q/l¿yvjli’o!. (LVO/3WITOL, <‘ y
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6V7UKOU(7L!), OC 8~ ¡<a.~ aAtw<ovra¿
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273 Nearco de Greta es la fuente de gran parte del libro dedicado a la India yen particular de
este texto, y. LJACOBY,F Fi.
190


La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA In. 24, 8-9 274 (n)

no 103

categorías operativas ESTATUTO


213 311c 313c 314-a 314b 314d 317a Esclavo
Otra dependencia
Incierto El

zona costera entre la India y Persia. 325 a.C.

Algunos de ellos murieron en la huida y otros fueron hechos prisioneros; otros,


en cambio, consiguieron refugiarse en los montes. En sus prisioneros vieron
que el cuerpo de estos hombres era especialmente velludo, y no solo en su
cabeza, tenían garras al modo de las veras y las usaban como si fueran
instrumentos de hierro, según se decía, para abrir el pescado y cortar las
maderas menos duras; todo lo demás lo chascaban con piedras puntiagudas,
ya que no usaban el hierro. Como vestidos utilizaban pieles de animales
salvajes y algunos, incluso, los caparazones de grandes peces.

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274 Nearco es la fuente, y. JACOBY FF1.


191
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia

AAln28,62~ (n) w

n0 104

categorías operativas ESTATUTO


211a 213 311b314a324b421 424 Esclavo
Otra dependencia
Incierto

zona costera persa. 325 a.C.

Al comprender que su ciudad estaba prácticamente tomada y a punto de ser


reducida a la esclavitud, pidieron a Nearco que retirara todo el trigo que hubiera
y se marchara sin arrasar la ciudad. w

aA>a U!’EUTCAAO¡’ CIÓTo 6s- U TcsC¿Ta!. Ql a¡~n.


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275 Nearca es la fuente, y. supra. Sobre la toma de la dudad y. AA, md., 28, 8-9.
w

192
2.3. LAS FUENTES DE LA “ANÁBASIS” DE ALEJANDRO MAGNO DE

ARRIANO DE NICOMEDIA

2.3.1. INDICE DE LOS CAPITU LOS Y LAS FUENTES

Capitulo Fuentes
AA Pref. 1-2 Aristóbulo de Casandria (F T6).
AA Pref. 1-2 Tolomeo Lago (F Ti).
AA 1,1- 8 . Tolomeo Lago <F F3).
AA 1,1,1-6 ‘tá legómena’ (TONNET, p. 205 n 148).
AA 1, 1,6-2,7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 205 n. 149).
AA 1,2-3,4 Tolomeo Lago <FF1)
AA 1,3,3-6,11 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206).
AA 1, 7, 4-8, 8 Tolomeo Lago <TONNET, p. 206, y. F F3).
AA 1,10 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 206 n. 152>.
AA 1,10 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 152).
AA 1,11, 1-3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 206 n. 153).
AA 1,11,3-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 154).
AA 1,11,3-6 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 206).
AA 1,11,6-12, 5 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 206).
AA 1,11,6-12, 5 ‘tá legámena’ (TONNET, p. 206).
AA 1,12, 6-7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 155).
AA 1,12, 8-10 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 206).
AA 1,12, 8-10 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 206 n. 156).
AA 1,13,1-2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 157).
AA 1,14, 1-15, 5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206).
AA 1,15,6-8 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 206 n. 159).
AA 1,16,4-7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 206 n. 160).
AA 1,17,1-4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 161).
AA 1,17, 7-18, 5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207).
AA 1,19, 1-22,7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 164).
AA 1,23, 2-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207)
AA 1,23, 7-8 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 207 n. 166).
AA 1,24, 1-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 167).
AA 1,25, 1-26,2 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 207 n. 168).
AA 1,26, 4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 207 n. 169).
AA 1,27-29,6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 170>.
AA 2, 3 Aristóbulo de Casandria (E F7a).
AA 2, 3,1-8 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 207 n. 172, y. F F7).
AA 2, 3,1-8 tá legómena’ (TONNET, p. 207)

193
Capítulo Fuentes w
AA 2, 4,1-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208 n. 173).
AA 2,4, 7-11 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 208 n 174, y. F F8= 4, 7).
AA 2, 4, 7-11 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 208).
AA 2, 5, 2-4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 175, y. E E9c).
AA 2, 5, 5-8 Tolomeo Lago <TONNET, p. 208 n. 176).
AA 2, 5, 8- 9 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 177).
AA 2, 6, 3- 7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 178).
AA 2, 6, 3- 7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208 n. 178>.
AA 2, 8, 1-12, 3 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208 n. 180).
AA 2,11,8 Tolomeo Lago <FF6).
AA 2,12, 3-6 Aristábulo de Casandria (F FíO).
AA 2,12, 3-6 Tolomeo Lago (F F7).
AA 2,12, 3- 8 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208, y. E F7).
AA 2,12, 3-8 Tolomeo Lago <TONNET, p. 208, y. E F7).
AA 2,12, 3-8 tá legómena’ (TONNET, p. 208).
AA 2,12, 8-15, 5 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 181).
AA 2,16, 1-6 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 182).
AA 2,18, 3-24, 6 Tolomeo Lago <TONNET, p. 208).
AA 2,25, 4-26, 2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208).
AA 2,26, 3- 4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 286).
AA -2,26,4-27,7 Tolomeo Lago-(TONNET, p.-209).
AA 3,1, 1-5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209 n. 187).
AA 3, 2,1-2 tá legómena’ (TONNET, p. 209).
AA 3, 3- 7 Aristábulo de Casandria (E F17).
AA 3, 3, 3-4, 5 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 209, y. F F13 y F14).
AA 3, 3, 3-4, 5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209, y. F F8 y E F9). w
AA 3, 3, 5 Tolomeo Lago (F FE).
AA 3, 4, 5 Tolomeo Lago (E F9).
AA 3, 5, 7 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 209 n. 189).
AA 3, 6, 5-6 Nearco de Creta (F 4).
AA 3, 6, 5-7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 209 n. 190).
AA 3, 6, 7- 8, 2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209).
AA 3, 7, 6 té tegámena’ (TONNET, p. 209)
AA 3, 8, 3-6 Tolomeo Lago <TONNET, p. 209).
AA 3, 8, 3-6 ‘Vulgata’ <TONNET, p. 209 n. 191).
AA 3, 8, 7-9, 4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209).
AA 3,10, 1-4 ‘té legómena’ (TONNET, p 209)
AA 3,11,1-7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 209, y. FF17).
r
194
Capítulo Fuentes
AA 3,11, 8-15, 7 Tolomeo Lago <TONNET, p. 209).
AA 3,16 3- 7 Tolomeo Lago (TONNET, p 209)
AA 3,16, 9-18,10 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209).
AA 3,17, 6 Tolomeo Lago (F F12).
AA 3,18,11-12 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 210 n. 196).
AA 3,19,1-22,1 Tolomeo Lago (TONNET, p. 210).
AA 3,23,1 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 198).
AA 3,23, 2-7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 210)
AA 3,24, 1-26, 4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 210).
AA 3,26,1 Aristábulo de Casandria (F F22).
AA 327,1-3 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 200).
AA 3,27, 1-3 ‘Vulgata (TONNET, p. 210 n. 200).
AA 3,27, 4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 201).
AA 3,28,1- 2 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 202).
AA 3,28, 5 ‘tá legómena’ (TONNET, p. 210).
AA 3,28, 5-10 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 210, y. F F23).
AA 3,29, 3-4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 203).
AA 3,29, 5-30, 6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211, v F F14).
AA 3,30, 5 Aristábulo de Casandria <F F24).
AA 3,30,7-9 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 211, y. FF25).
AA 3,30, 7-9 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 211).
AA 3,30,10-11 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211 n. 204).
AA 4,1,1-1,4 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 211 n. 205).
AA 4,1, 5-4,1 Tolomeo Lago <TONNET, p. 211).
AA 4, 3, 5 Aristóbulo de Casandria (F F26).
AA 4, 3, 5 Tolomeo Lago (F FiS).
AA 4, 3, 6- 7 Tolomeo Lago (F F34).
AA 4, 4, 4-8 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211 n. 209).
AA 4,5,1-5, 9 Tolomeo Lago <FF35, y. TONNET, p. 211 n. 211).
AA 4, 6, 1-2 Aristábulo de Casandria <F F27, y. TONNET, p. 211).
AA4, 6,3-6,5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211).
AA 4, 6, 6-6, 7 Aristóbulo de Casandria (E F28b, y. TONNET. p. 211 n. 210).
AA 4, 7, 2 Nearco de Creta (F 5).
AA 4, 8-14 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 212, y. F F29 F30 F31 y F33)
AA 4, 8, 9 Aristábulo de Casandria (F F29>.
AA 4,10-14 Calistenes de Olinto (E T8).
AA 4,12, 3-5 Cares de Mitilene (F 14b).
AA 4,13,5-6 Aristábulo de Casandria <E ESO).

195
Capitulo Fuentes w

AA 4,14 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 212)


AA 4,14,1 Aristóbulo de Casandria (F F31>.
AA 4 14,1 Tolomeo Lago (F F16, y. TONNET, p. 212).
AA 4,14, 3 Aristóbulo de Casandria (F F33).
AA 4,14, 3 Tolomeo Lago (F F17, y. TONNET, p. 212 n. 212).
AA 4,15, 6-8 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 212 n. 213).
AA 4,16,1-17, 4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 212).
AA 4,17, 6-18, 4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 212 n. 214).
AA 4,19, 5-6 Ar¡stóbulo de Casandria (TONNET, p. 212).
AA 4,19, 5-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 212).
AA 4,20, 1-3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 212 n. 216).
AA 4,21,3-28,1 Tolomeo Lago (TONNET, p. 212, y. F F18 4,25, 4).
AA 4,28, 1-4 ‘tá legámena’ (TONNET, p. 212 n. 217).
AA 4,28, 4-30, 9 Tolomeo Lago (TONNET, p. 212).
AA 4,30, 5 Nearco de Creta (F 6).
AA 4,30, 9 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 213 n. 218).
AA 5,1 Nearco de Creta (FíSa).
AA 5,1, 1-3, 4 Eratóstenes (TONNET, p. 213 n. 219, y. F F16>.
AA 5, 1,1-3,4 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 213).
AA 5, 3- 8, 3 Eratóstenes (TONNET, p. 213).
- AA 5, 4,1-2 - AristóbulodeCasandria fTOr4NET, p. 2-13).
AA 5, 4,1-2 etesias (F F45, y. TONNET, p. 213).
AA 5, 7,1 Aristóbulo de Casandria (F F34).
AA 5, 7,1 Tolomeo Lago (F FiS).
AA 5, 8, 4- 5 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 213 n. 220).
AA 5, 9,1- 3 Tolomeo Lago (TONNET, p. 213). W
AA 5, 9, 4 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 213).
AA 5,10,1-14, 2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 213).
AA 5,14, 3 Aristóbulo de Casandria (F F43).
AA 5,14, 3-4 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 213, y. F F43).
AA 5,14, 3-4 ‘Vulgata’ <TONNET, p. 213).
AA 5,14, 4-18, 7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 213).
AA 5,14, 5-15, 2 Tolomeo Lago (F F20).
AA 5,19, 1- 3 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 213).
AA 5,19, 5-6 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 213 n. 222).
AA 5,20, 1-10 Tolomeo Lago (TONNET, p. 213, y. F F21= 20, 2 y F22= 20, 8-9)
AA 5,20, 2 .1 Aristóbulo de Casandria (r F45).
AA 5,21-24 Tolomeo Lago (TONNNET, p. 213).

196

.
Capítulo Fuentes
AA 5,21, 1-24,8 . Tolomeo Lago <TONNET, si .213).
AA 5,25,1- 2 Tolomeo Lago <TONNET, p. 214 n. 224).
AA 5,28, 1-29, 3 Tolomeo Lago (TONNET, p. 214 n. 225, y. F F23= 28, 3- 5).
AA 5,29, 5 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 214 n. 226>.
AA 6, 1- 6 Nearco de Creta <F F32, y. TONNET, p. 214 n. 227)
AA 6, 2, 3 Nearco de Creta (TONNET, p. 214).
AA 6, 2, 3 Onesicrito de Astipalea (F T9b).
AA 6, 2, 4 Tolomeo Lago (F F24, y. TONNET, p. 214).
AA 6,3,1- 5 Nearco de Creta (TONNET, -p. 214 n. 228»
AA 6, 4,1-4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 214).
AA 6, 4, 5- 5, 4 Nearco de Creta (TONNET, p 214).
AA 6, 5, 5- 9, 5 Tolomeo Lago (TONNET p. 214)
AA 6,6-10, 4 Tolomeo Lago <TONNET, p. 214).
AA 6,10,1 Tolomeo Lago (F F25}
AA 6,11, 1-9 Tolomeo Lago (TONNET, p2l4, cfs. FF1O=11,8).
AA 611, 5 Aristóbulo de Casandria (F F16).
AA6;11,5 Tolomeo Lago (FF10).
AA 6,11, 7-8 Tolomeo Lago (E F26»
AA 6,13 Nearco de Creta (TONNET, p. 214 n. 230).
AA 6,13, 2- 3 Tolomeo Lago (F E28b).
AA 6,14-15, 6 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 233>.
AA 6,14, 2 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 231).
AA 6,14, 4-5 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 232).
AA 6,15-16, 6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 215 n. 233).
AA 6,17-18, 2 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 235).
AA 6,17-18, 2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 215).
AA 6,18, 3-21, 3 Nearco de Creta (F F33 y F8c, y. TONNET, p. 215 n. 235).
AA 6,22, 4-27 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215, y. F E49 22, 4).
AA 6,22, 4-27 Nearco de Creta (TONNET, p. 215, y. F F3).
AA 6,22, 4-27 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215).
AA 6,28, 1-4 AristábulodeCasandria (TONNET, p. 215, y. FF5O=28,2-4yFT128,2)
AA 6,28, 1- 4 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 237).
AA 6,28, 2 Tolomeo Lago (F F27).
AA 6,28, 5-6 Nearco de Creta (TONNET, p 215).

AA 6,28, 6 Nearco de Creta (Fl5b).


AA 6,29, 4-11 Aristóbulo de Casandria (F F51, y. TONNET, p. 215 n. 238).
AA 6,30 Tolomeo Lago (TONNET, p. 215).
AA 7,1- 3 Megástenes (TONNET, p. 215, y. F F34b).

197
Capítulo Fuentes
AA 7,1-3 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 241, v F F4).
AA 7,1- 3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215).
AA 7, 1, 5-18,6 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 216 n. 253, y. F F54=16, 1)
AA 7, 3, 6 Nearco de Creta <F F4).
AA 7, 4, 4 Aristóbulo de Casandria (E F52).
AA 7, 4, 6 Efemérides (E T2a).
AA 7, 4, 6 Nearco de Creta (E 9b>.
AA 7, 5, 1-3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 242).
AA 7, 5, 6 Nearco de Creta (F Sa).
AA 7, 5, 6 Onesícrito de Astipalea <F T6).
AA 7, 6, 2-5 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 243).
AA 7, 6, 2- 5 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 243).
AA 7, 7, 3- 5 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 244).
AA 7, 7, 7 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 245).
AA 7, 8, 2- 3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 246).
A A — rl .4 .411 ~ . tA.’1.’ A~rflk’kIrr — AlAr’
/Xt\ 1, tI, ¡-¡U, £ VUI~dLd IJUIMI’ItI, ji. ¿ID).

AA 7,11,9 ‘tá legómena’ (TONNET, p. 215 n. 247>.


AA 7,13, 1-2 Aristábulo de Casandria (F F21).
AA 7,13,1-14,7 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 216 n. 250).
AA 7,14, 4-6 Asclespiades (TONNET, p. 216 n. 251).
AA 7,14, 8-10 ‘té legámena’ (TONNET, p. 216).
AA 7,15, 3 Tolomeo Lago (TONNET, p. 216).
AA 7,15, 3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 216).
AA 7,15, 4-6 Aristos de Salamina <TONNET, p. 216, v F FS).
AA 7,15, 4-6 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 216 n. 251).
AA 7,15, 5-6 Aristos de Salamina (E T4 y F2). r
AA 7,15, 5-6 Asclespíades (F Fi).
AA 7,15, 5-6 Tolomeo Lago (F F29).
AA 7,15, 6 Aristábulo de Casandria (F F53).
AA 7,18, 6 Vulgata’ (TONNET, p. 216 n. 254).
AA 7,19, 2-22 Aristóbulo de Casandria <F F55= 19, 3, y TONNET, p. 216).
AA 7,19, 2-22 Nearco de Creta (TONNET, p. 216, y. F F28).
AA 7,19, 2-22 ‘Vulgata’ <TONNET, p. 216).
AA 7,19, 3 Nearco de Creta <FlOb).
AA 7,19, 3-22, 5 Aristóbulo de Casandria (F F55, y. TONNET, p. 216).
AA 7,20, 9 Nearco de Creta (F Fíe).
AA 7,24,1-4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 216 n. 256, y. F F58= 1-3)
AA 7,24, 1-4 ‘té legómena’ (TONNET, p 216 n. 256).

198
Capítulo Fuentes
AA 724, 4-25, 1 Medio de Larisa (F T3).
AA 7,25, 1-26, 3 ‘Efemérides’ (TONNET, p. 216, y. E F3a).
AA 7,25, 4 Nearco de Creta (FlOc).
AA 7,26, 3 Aristóbulo de Casandria (F F60).
AA 7,26, 3-27, 1 Tolomeo Lago <F ESO).
AA 7,26, 3-27, 3 ‘Vulgata’_(TONNET,_p._216 n._257).
AA 7,27, 2 Medio de Larisa (F T4).
AA 7,28, 1 Aristóbulo de Casandria (E F61).
AA 7,28, 1 Aristábulo de Casandria (F F61).
AA 7,29, 4 Aristóbulo de Casandna (F F62).
lnd 3, 6 Onesicrito de Astipalea (F F6).
lnd. 3, 6- 8 Nearco de Creta (F F5).
lnd. 6, 8 Onesícrito de Astipalea (E F7).
lnd. 11, 7 Nearco de Creta (E F6).
lnd. 15, 1-4 Nearco de Creta (F F7-F8).
lnd. 15, 8 Nearco de Creta (F F9).
lnd. 15,10-12 Nearco de Creta (E FíO).
lnd 16, 1-17,6 Nearco de Creta (FF11).
lnd. 17, 6-42,10 Nearco de Creta (F Fi).
lnd. 18, 3-10 Nearco de Creta (E 7).
lnd. 18, 7 Medio de Larisa (F T2).
md. 18, 9 Onesícrito de Astipalea (E T4).
lnd. 42, 9 Nearco de Creta (E 9a).

2.3.2. LISTADO DE FUENTES Y CAPITULOS

ASCLESPIADES
Capítulo Referencia
AA 7,14,4-6 TONNET, - 216 n. 251
AA7,15,5-6 FF1

ARISTOS DE SALAMINA.
Capítulo Referencia
AA 7,15,4-6 TONNET, . 216, y. FF3
AA 7,15, 5-6 E T4 F2

ARISTÓBULO DE CASAN DRIA


Capitulo Referencia
AA Pref. 1-2 (E T6)

199
Capitulo Referencia w
AA 1,10 TONNET, - 206 n. 152)
AA 1,11,6-12, 5 (TONNET, p 206)
AA 1,12, 8-10 (TONNET, p. 206)
AA 1,15,6-8 (TONNET, p. 206 n. 159)
AA 1,16,4-7 (TONNET, p. 206 n. 160>
AA 1,23, 7-8 (TONNET, p. 207 n. 166)
AA 1,25, 1-26, 2 <TONNET, p. 207 n. 168)
AA 1,26, 4 (TONNET, p. 207 n. 169)
AA 2, 3 (E F7a)
AA 2, 3,1-8 (TONNET, p. 207 n. 172, y. F E7)
AA 2,4,7-11 (TONNET, p. 208 n. 174, y. E F8= 4,7)
AA 2, 5, 2-4 (TONNET, p. 208 n. 175, y. F E9c)
AA 2, 5, 8-9 (TONNET, p. 208 n. 177)
AA 2, 6, 3-7 (TONNET, p. 208 n. 178)
AA2,12,3-6 (FF10)
AA 2,12, 3-8 (TONNET, p. 208, y. F E7)
AA 2,12, 8-15, 5 <TONNET, p. 208 n. 181)
AA 2,16,1-6 (TONNET, p. 208 n. 182)
AA 2,26, 3-4 (TONNET, p. 208 n. 286)
AA3,3-7 (FF17)
AA 3, 3, 3-4, 5 TONNET, p. 209, y. E E13 y E14)
AA3, 6, 5-7 (TONNET,p.209n.190)

1
AA 3,11,1-7 (TONNEL fr 209, y. FF17)
AA 3,18,11-12 (TONNET, p. 210 n. 196)
AA 3,23,1 (TONNET, p. 210 n. 198)
AA 3,26, 1 (E F22>
AA 3,27, 1- 3 (TONNET, p. 210 n. 200)
AA 3,27, 4 (TONNET, p. 210 n. 201) w
AA 3,28, 1-2 (TONNET, p. 210 n. 202)
AA 3,28, 5-10 (TONNET, p. 210, y. E F23)
AA 3,29, 3-4 TONNET, . 210 n. 203
AA3,30,5 (FF24)
AA 3,30,7-9 TONNET, . 211, y. E F25
AA4,1,1-1,4 TONNET, 211n.205
AA 4, 3, 5 (E F26)
AA 4,6,1-2 (E E27, y TONNET, p 211)
AA 4,6,6-6,7 (E F28b, y TONNET p. 211 n. 210)
AA 4, 8-14 {TONNET,_p._212,_y._F_F29_E30_F31_y_F33)
AA 4, 8, 9 (E E29)
AA 4,13, 5-6 (E F30)
AA 4,14, 1 (FF31)
w
200
Capítulo Referencia
AA 4,14,3 (E F33)
AA 4,15, 6-8 (TONNET, p. 212 n. 213)
AA 4,19, 5-6 (TONNET, p. 212)
AA 4,30, 9 (TONNET, p. 213 n. 218)
AA 5, 4,1-2 (TONNET, p. 213)
AA5,7,1 (FF34)
AA 5, 8,4-5 (TONNET, p. 213 n. 220)
AA 5, 9, 4 (TONNET, p. 213)
AA5,14,3 (FF43)
AA 5,14, 3-4 (TONNET, p. 213, y. F F43)
AA 5,19,1-3 (TONNET, p. 213)
AA 5,20, 2 (F F45)
AA 5,29, 5 (TONNET, p. 214 n. 226)
AA6,11,5 (FF16)
AA 6,14,2 ONNET, . 215 n. 231
AA 6,22, 4-27 <TONNET, p. 215, y. E F49 22, 4)
AA 6,28, 1-4 (TONNET, p. 215, y. F E5028, 2-4 y F T1=2
AA 6,29, 4-11 (FF51, y. TONNET, p. 215 n. 238)
AA 7, 1, 5-18,8 (TONNET, p. 216 n. 253, w E E54=16, 1)
AA 7, 4, 4 (F F52)
AA 7,6, 2-5 (TONNET, p. 215 n. 243)
AA 7, 7, 3-5 (TONNET, p. 215 n. 244)
AA 7, 7, 7 (TONNET, p. 215 n. 245)
AA7,13,1-2 (FF21)
AA 7,15,6 (F F53)
AA 7,19, 2-22 <F F55 19, 3, y. TONNET, p. 216)
AA 7,19,3-22,5 (FF55, y. TONNET, p. 216)
AA 7,24, 1-4 (TONNET, p. 216 n. 256, y. F F58 1-3)
AA 7,26, 3 (E F60)
AA 7,28,1 (F F61)
AA7,28,1 FF61
AA 7,29, 4 F F62

CALISTENES DE OLINTO
Capítulo Referencia
AA 4,10-14 FT8

CARES DE MITILENE
Capítulo Referencia
AA 4,12, 3-5 F 14b

201
CTESIAS w
Capítulo Referencia
AA 5, 4,1-2 - F E45, y. TONNET, . 213

ERATÓSTENES
Capítulo Referencia
AA 5,1,1-3,4 (TONNET, p. 213 n. 219, y. FF16)
AA 5, 3-8, 3 - <TONNET, p. 213)

MEDIO DE LARISA
Capítulo Referencia
AA 7,24, 4-25, 1 (E T3)
AA 7,27,2 (FT4)
lnd.18,7 (FT2)

NEARCO DE CRETA
Capítulo Referencia
AA 3, 6, 5-6 (F4)
AA4,7,2 (F5)
AA4,30,5 (F6)
AA5,1 FiSa
AA 6,1-6 (FF32, y. TONNET, p. 214 n. 227)
AA6,2,3 (TONNET,p.214)
AA 6, 3,1-5 (TONNET, p. 214 n. 228)
AA 6, 4, 5-5, 4 (TONNET, p. 214)
AA 6,13 (TONNET, p. 214 n. 230>
AA 6,14-15, 6 (TONNET, p. 215 n. 233)
AA 6,14, 4-5 (TONNET, p. 215 n. 232)
AA 6,17-18, 2 (TONNET, p. 215 n. 235)
AA 6,18, 3-21,3 (E F33 y F8c, y. TONNET, p. 215 n. 235)
AA 6,22, 4-27 (TONNET, p. 215, y. F F3)
AA 6,28, 5-6 (TONNET, p. 215)
AA 6,28, 6 (El5b)
A A V .1 0 <-i-r~..t~.rr n~r -. r- v—n

P’t’ ~, 0 1 ~..JIN’NE’, ~. ¿ ¡Dii. 1, y. r r-’+>

AA7,3,6 (FF4)
AA7,4,6 <F9b)
AA7,5,6 (F9a)
AA 7,19, 2-22 (TONNET, p. 216, y. F F28)
AA 7,19, 3 (ElOb)
AA7,20,9 (E Fíe)
AA 7,25, 4 XLI Oc)

202
Capitulo Referencia
lnd. 3, 6-8 (F ES)
lnd. 11,7 (FF6>
lnd. 15, 1-4 (F F7-FE)
md. 15, 8 (E FS)
lnd. 15,10-12 (F FíO)
lnd. 16,1-17,6 (F Fil)
lnd. 17, 6-42,10 (F FI)
lnd. 18, 3-10 (F 7)
lnd. 42, 9 <F 9a>

ONESICRITO DE ASTIPALEA
Capítulo REferencia
AA 6, 2, 3 (F T9b)
AA7,5,6 (ET6)
lnd. 3, 6 (E F6)
IncÍ 6, 8 (E E7)
md. 18, 9 (E T4)

TOLOMEO LAGO
Capítulo Referencia
AA Pref? 1-2 (FT1)
AA1,1-8 (FF3>
AA 1,1,6-2,7 (TONNET, p. 205 n. 149)
AA1,2-3,4 (FF1)
AA 1, 3, 3-6,11 (TONNET,p.206)
AA 1,7,4-8, 8 (TONNET, p. 206, y. F F3>
AA 1,10 (TONNET, p. 206 n. 152)
AA 1,11, 3-6 (TONNET, p. 206 n. 154)
AA 1,12, 6-7 (TONNET, p. 206 n. 155>
AA 1,13, 1-2 (TONNET, p. 206 n. 157)
AA 1,14, 1-15, 5 (TONNET, p. 206)
AA 1,17, 1-4 (TONNET, p. 207 n. 161)
AA 1,17, 7-18, 5 (TONNET, p. 207)
AA 1,19, 1-22, 7 (TONNET, p. 207 n. 164)
AA 1,23, 2-6 (TONNET, p. 207)
AA 1,24, 1-6 ¡ (TONNET, p. 207 n. 167)
AA 1,27-29,6 (TONNET, p. 207 n. 170)
AA 2, 4,1-6 ¡ (TONNET, p. 208 n. 173)
AA 2, 5, 5-8 (TONNET, p. 208 n. 176>
AA 2, 6, 3-7 (TONNET, p. 208 n. 178)
AA 2, 8, 1-12, 3 ¡ (TONNET, p. 208 n. 180)

203
Capítula Referencia
AA2,11,8 (FF6)
AA2,12,3-6 (FF7)
AA 212, 3-8 (TONNET, p. 208, y. E F7)
AA 2,18, 3-24, 6 (TONNET, p. 208)
AA 2,25, 4-26, 2 (TONNET, p. 208)
AA 2,26, 4-27, 7 (TONNET, p. 209)
AA 3,1, 1-5 (TONNET, p. 209 n. 187)
AA 3, 3, 3-4, 5 (TONNET, p. 209, y. E FE y F F9)
AA3,3,5 (FF8)
AA3,4,5 (FF9)
AA 3, 6, 7-8, 2 <TONNET, p. 209>
AA 3, 8, 3-6 <ION NET, p. 209)
AA 3, 8, 7-9, 4 (TONNET, p 209)
w
AA 3,11,8-15,7 (TONNET, p. 209)
AA 3,16, 3-7 (TONNET, p. 209)
AA 3,16, 9-18,10 (TONNET, p. 209)
AA3,17,6 FF12
AA 3,19, 1-22, 1 (TONNET, p. 210)
AA 3,23, 2-7 (TONNET, p. 210>
AA 3,24, 1-26, 4 (TONNET, p. 210)
AA 3,29, 5-30, 6 (TONNET, p. 211, y. F E14)
AA 3,30,10-11 (TONNET, p. 211 n. 204)
AA4, 1,5-4,1 (TONNET, p. 211)
AA4,3,5 (FF15)
AA4, 3, 6-7 (FF34)
AA 4, 4, 4-8 (TONNET, p. 211 n. 209)
AA 4, 5,1-5, 9 (F F35, y. TONNET, p. 211 n. 211)
AA 4, 6, 3-6, 5 (TONNET, p. 211)
AA 4,14, 1 (E E16, y. TONNET, p. 212)
AA 4,14, 3 (E E17, y. TONNET, p. 212 n. 212>
AA 4,16,1-17,4 (TONNET, p. 212)
AA 4,17,6-18,4 (TONNET, p. 212 n. 214)
4,19,5-6 (TONNET, p. 212)
4,21 ,3.28, 1 . (rr~K’&Irr ~p~ ~ y. E FIB= A OC A’
.-t,¿’J, ‘t)
AA 4,28, 4-30, 9 TONNET, . 212
AA5,7,1 (FF19)
AA 5, 9, 1-3 (TONNET, p. 213)
AA 5,10,1-14, 2 (TONNET, p. 213)
AA 5,14, 4-18, 7 (TONNET, p. 213)
AA 5,14, 5-15, 2 CF E20)
AA 5,20,1-10 (TONNET, p. 213, y. E E21 20,2 y F22 20,
r

204
Capítulo Referencia
AA 5,21-24 TONNNET, - 213
AA 5,21,1-24, 8 TONNET, p. 213
AA 5,25,1-2 TONNET, - 214 n. 224
AA 5,28, 1-29, 3 TONNET, . 214 n. 225, y. F F23— 28, 3- 5
AA 6, 2,4 F F24, y. TONNET, 214 -

AA 6, 4,1-4 TONNET, 214-

AA6, 5,5-9,5 TONNET, .214


AA6,6-10,4 TONNET, 214
AA 6,10,1 FF25
AA 6,11, 1-9 TONNET, .214, cts. E F1O=11, 8
AA6,11,5 FF10
AA6,11,7-8 FF26
AA 6,13, 2-3 F F28b
AA 6,15-16, 6 TONNET, . 215 n. 233
AA 6,17-18, 2 TONNET, - 215
AA 6,28, 2 E 527
AA 6,30 TONNET, 215
AA 7,15, 3 (TONNET, p. 216>
AA 7,15, 5-6 E 529
AA 7, 26, 3-27, 1 E 530

OTRAS FUENTES.
LA ‘VULGATA”
Capitulo Referencia
AA 1,11, 1-3 TONNET, .206 n. 153
AA1,11,3-6 TONNET, .206
AA 1,12, 8-10 TONNET, .206 n. 156

AA 3,30, 7-9 TONNET, 211


AA 4,14 TONNET, .212
AA 4, 20,1-3 TONNET, . 212 n. 216
AA 5,1, 1-3, 4 TONNET, . 213
AA5,14,3-4 TONNET, .213
AA 5,19, 5-6 TONNET, . 213 n. 222
AA 6,22, 4-27 (TONNET, p. 215)
AA 6,28,1-4 TONNET, . 215 n. 237
AA7, 1-3 TONNET, 215
AA 7, 5,1-3 TONNET, 215 n. 242-

205

>
Capítulo Referencia
AA 7, 6, 2-5 (TONNET, p. 215 n. 243)
AA 7, 8, 2-3 (TONNET, p 215 n. 246)
AA 7, 9,1-10,7 (TONNET, p. 215)
AA 7,13, 1-14, 7 (TONNET, p. 216 n. 250)
AA 7,15, 3 (TONNET, p. 216>
AA 7,15, 4-6 (TONNET, p. 216 n. 251)
AA 7,18, 6 (TONNET, p. 216 n. 254)
‘AA 7,19, 2-22 (TONNET, p. 216)
AA 7,26, 3-27, 3 (TONNET, p. 216 n. 257)

LAS EFEMERIDES
Capítulo Referencia
AA7,4,6 FT2a
w

AA 7,25,1-26, 3 TONNET, . 216, y. F F3a


TÁ LEGÓMENA
Capítulo Referencia
AA 1,1, 1-6 (TONNET, p. 205 n. 148)
AA 1,11, 6-12, 5 (TONNET, p. 206)
AA 2, 3, 1-8 (TONNET, p. 207)
AA 2,12, 3-8 (TONNET, p. 208)
AA 3 2 1-2 (TONNET. p. 209)
AA 3, 7,6 (TONNET, p. 209)
AA 3,10,1-4 (TONNET, p. 209)
AA 3,28, 5 TONNET, . 210
AA 4,28, 1-4 (TONNET, p. 212 n. 217>
AA 7,11,9 (TONNET, p. 215 n. 247)
AA 7,14, 8-10 <TONNET, p. 216)
AA 7,24,1-4 TONNET, . 216 n. 256

206
2.4. ÍNDICE TEMÁTICO
a> Organización del trabajo, datos
1 ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y cuantitativo&
ESTRUCTURAS ECONÓMICAS: AA 1,15, 6(014)
FUERZAS PRODUCTIVAS. AA 2,12, 7(026)
011 Las condiciones objetivas AA 4,20,1-3 <066)
AA4,30, 7(071>
del trabajo. AA 6,18, 5(082)
AA 6,18, 5(083)
114 Otras actividades. AA 6,20, 3 <084)
AA 7,21, 5(091>
a> los cuadros del trabajo.
AA 6,18, 5<082) b) Organización del trabajo:
AA 6,18,5(083) autonomía, iniciativa
AA 6,20, 3 <084) responsabilidad.
AA 7,21, 5<091) AA2,12, 7(026)
b> los objetos sobre los que se d> Tiempo y ritmo de trabajo.
efectúa el trabajo. AA 4,30, 7 (071)
AA 7,21, 5(091> AA 6,18,5(082)
AA7,21, 5(091)
c) los productos del trabajo.
AA 7,21, 5(091> e> Condiciones que afectan a la
realización del trabajo.
115 Actividades indeterminadas. AA 1,15,6<014)
AA 6,18, 5(082)
a> los cuadros del trabajo. AA 6,18, 5 <083)
AA In. 12, 2-3 (101)
AA 7,20, 3-4 (090)
c) los productos del trabajo. g) Condiciones de trabajo, datos
AA 7,20, 3-4 <090) espaciales.
AA 7,21,5(091)
012 Las condiciones de
realización del trabajo. 135 Actividades indeterminadas
124 Otras actividades a) Organización del trabajo, datos
cuantitativos.
a) Los instrumentos de trabajo AA 1,29, 5 <020)
AA 6,18, 5<082) AA 7,20, 3-4 <090)
AA 6,18, 5(083>
AA 6,20, 3 <084) d) Tiempo y ritmo de trabajo.
AA 7,20, 3-4 <090)
013 Las condiciones de la
organización del trabajo: la fuerza
de trabajo, los productores y la II ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y
manera en que trabajan. LAS RELACFONES DE
P RO DU CC ION -

134 Otras actividades.


021 Las formas de apropiación y
sujección al trabajo.

207
AA4, 3, 5(061) w
211 Formas de adquisición y de AA 4, 3, 5 (062>
pérdida de la mano de obra. AA 4,4, 8(063)
AA 4,19,4 (064)
a) adquisición. AA 4,19, 5 (065)
AA1, 1,13 (001) AA 4,20, 4 (067>
PAl, 1,13(002) AA 4,25, 4 (068)
AA1,2, 1(003> AA 4,27, 4 (069>
AA 1,2,7(004) AA 4,27, 8 <O7~)
AA 1,6,10-11 (005) AA 4,30,7(071>
AA1,6,10-11 (006) AA 5,19, 1(072)
AA 1,6,10-11 (007) AA 5,21, 6 (073)
AA 1, 9, 5 (008) AA 5,24, 5(074)
AA 1,9,6-7(009> AA 6, 7, 2 (075)
AA 1,9,7(010) AA 6, 7, 3 (076)
AA 1,9,9(012> AA6, 7,6(077>
AA 1,12,3(013) AA 6,16, 2(079>
AA 1,16,2(015) AA6,16, 2(080)
AA 1,16,6(017) AA 6,17, 1(081)
AA 1,19,6(016) AA 6,18, 5(082)
AA 1,19,11 (019) AA 6,18, 5(083)
AA 1,29,5(020) AA 6,21, 5 (085)
AA 2, 2, 5 (021) AA 7, 9, 3 (088>
AA 2, 5, 7 (022) AA In. 24, 8-9 (102)
AA 2,11,9(025) AA In. 28, 6(104)
AA 2,15, 1(027)
AA 2,15, 2-3 (028) b> pérdida.
AA O 1t q(fljQ\ AA 1,19,6 (Q18)
AA 2,24,5(030) AA 3, 6, 2 (033>
AA 2,27,7(032) AA4,20, 1-3 (066)
AA 3, 6, 2 (033)
AA 3, 7, 4 (035) e) transferencia de la mano de obra.
AA 2,24, 5 (030)
AA 3,8,1-2(036)
AA 3, 9,1(037) w
AA 3,15, 6(040) 212 Formas de propiedad de la
AA 3,24, 2 (046) mano de obra servil.
AA 3,24, 4-5 <047) AA 1,9,6-7(009>
AA 3,25, 7 (048) AA 1,9,7(010)
AA 4, 2, 4 (049) AA 1,9,9(012>
AA 4, 2, 4 <050) AA2,15, 3(029)
AA4, 2,4(051> AA 2,24, 5 (O3~>
AA 4, 2, 4 (052) AA 2,27, 7 (032)
AA 4, 2, 5-3, 1 (053) AA3, 7,4(035)
AA 4, 2, 5-3, 1 (054) AA 3,25, 7 (048)
AA 4, 2, 5-3, 1 (055)
AA 4, 2, 5-3, 1 (055)
AA 4, 2, 5-3, 1 (056) AA 4, 2, 6-3, 1 (056)
AA 4, 2, 5-3, 1(057> AA 6, 7, 3 <076>
AA 4, 2, 6-3, 1 (058) AA 6,17, 1(081)
AA 4, 3, 5 (059> AA 7, 9, 3 (087)
AA 4, 3, 5 (060) w

208
213 Formas institucionales de AA 5,21, 6 (073)
control de una mano de obra AA 5,24, 5 (074)
dependiente. AA 6, 7, 2 (075)
AA 1,2, 1 (003> AA 6, 7, 6 <077>
AA1,6,10-11 (005> AA 6,16,2(079)
AA1,6,10-11 <006> AA 6,16, 2 (080)
AA1,6,10-11 (007) AA 6,18, 5(082)
AA 1,12,3<013) AA6,18, 5(083)
AA 1,15,6<014) AA 6,20, 3 (084)
AA 1,16, 2 (045) AA6,21, 5(085>
AA 1,16,6(017) AA 7,20, 3-4 (090)
AA 1,29, 5(020> PA7,21, 5(091>
AA2, 2,5(021) PA 7,24, 2-3 (092)
AA 2, 5, 7 <022> PA 7,24, 2-3 <093)
AA2,11, 9(025> AA 7,24, 2-3 (094>
AA 2,12, 7 (026> PA 7,24, 2-3 (095)
AA 2,15, 1(027) PA In. 10, 8-9 (098)
AA 2,15, 2-3 (028> PAIn. 12, 2-3 (101>
AA 3, 6, 2 <033) AA In. 24, 8-9 (102)
AA 3, 6, 6 <034) AA In. 24, 8-9 (103)
AA 3, 8,1-2 <036) AA In. 28, 6(104)
AA 3, 9,1 (037)
AA 3,15, 6(040) 022 Formas de explotación del
AA 3,18,4<041) trabajo.
AA 3,18, 5-6 <042>
PA 3,19, 3<043> 221 Explotación del
AA 3,24, 2 (046) esclavo/dependiente.
AA 3,24, 4-5 <047)
AA 4, 2, 4 <049) a) explotación d¡recta por el
AA 4, 2, 4 <050) dominante.
AA 4,2,4<051) AA 1,15, 6(014)
AA 4,2, 4 (052) PA 3,18,4(041)
AA 4, 2, 5-3, 1 (053) AA 3,18, 5-6 <042)
AA 4, 2, 5-3, 1 (054) AA 4,30,7(071)
AA 4,2, 5-3, 1 <056) AA 6,18, 5 <082)
AA 4,2, 5-3, 1 <057) AA 6,18, 5(083)
AA 4, 3, 5 <059) AA 6,20, 3 (084>
AA 4,3, 5 (060) AA 7,21,5(091)
AA 4, 3, 5(061)
AA 4,3, 5(062) 031 Los enunciados.
AA 4,4, 8 (063)
AA 4,19, 4 (064) 311 Terminología del
AA 4,19, 5 (065) esclavo/dependiente.
AA 4,20, 1-3<066)
AA 4,20, 4(067> a> Terminologia “específica” del
AA 4,25, 4 <068) dependiente.
AA 4,27, 4 <069) dedouloménos. AA 2,10, 1
AA 4,27, 8 (070) dedoulomenos, con oú antepuesto.
AA 4,30, 7 (071> AA 5,19, 1
AA 5,19, 1 <072) douloi AA In. 10, 8-9

209
doulois. AA 2, 7, 4 afequen kai eleutherous. AA 1,19, 6
doulon AA In. 1C~ 8-9
doulon ergázontai AA 1n 10, 8-9 aireo, a¡rountes. AA 1, 6,10-li
doulon. AA 7, 9, 3 aireo, aloseos. AA 4, 2, 5-3, 1
doulos AA 1w 10, 8-9 aireo, eilen AA 4, 2, 4
ededouionto. AA 6,16, 2 aireo, clon. AA 4, 2, 5-3, 1
eilotes AA In. 10, 8-9 aireo, exaireo exeilen. AA 4, 3, 5
b) Vocabulario con un margen de aliskomai, alisketai. AA 1,19,11
ambigúedad. aliskomai, aliskontai. AA In. 24, 8-9
aichmalotesan. AA 3,22, 4 aliskomai, alonai. AA 2, 5, 7
aíchmalotoi barbaroi. AA 3,14, 5 aliskomai, alontas. AA 4, 2, 4
aichmalotois barbarois. AA 3, 6, 6 aliskomai, alontes. AA In. 24, 8-9
aichmalotoi. AA 3,10, 4 aliskomai, alonton, gen. AA 1,12,3
aichmalotoi. AA 3,18, 5-6 aliskomai, ealosan. AA 2,15, 1
aichmaloton AA 3,18, 4 alikomai, alontes. AA 3, 7, 4
aichmaloton AA 4,19, 5 aliskomai, calosan. AA 3, 9,1
aichmalotous. AA 1,16, 6 aliskomai, ealosan. AA 3,15,6
aichmalotous. AA 1,29, 5 aliskomai, calosan. AA 4, 4, 8
aichmalotous. AA 3, 6, 2 aliskomai, alosin. AA 4, 2, 5-3, 1
andrapodisai. AA 1, 9, 9 alískomai, ealosan. AA 5,24, 5
andrapod¡smó~; AA 1, 9 6-7 aliskomai, ealosah. AAS,21,5
andrapodismou AA 1, 9, 7 aliskomaí, ealosan. AA1, 1,13
andrapodismou. AA 1, 9, 7 aliskomai, ealo. AA2,11,9
andrapodisthesomenen. PA In. 28, aliskomai, calo. AA6,16,2
6 aliskomai, ealokenai. AA 2,15, 2-3
endrapodisan. AA 6, 7, 3
endrapodise komas. AA 3,25, 7 anabo¡ea ton basilikón. AA 1,15, 6
endrapodise. AA 2,24, 5
endrapodismenes. AA 2,15, 3 bía katestrépsato. AA 5,21, 6
exandrapodisamenos. PA 4, 2, 6-3,
1 diarpapso, leian dierpasan. AA 4, 2,
exandrapodisas AA 6,17, 1 4
exendrapodisen. AA 2,27, 7 w
desmotes, prisonero, cautivo. AA dsogreo, edsogrethesan. AA 1,16,
3,22, 5-6 2
d¡akonoúsin. AA In. 12, 2-3
egemones. AA 6,18, 5
eunuco AA 4,20, 1-3 kathegemones AA 6,20, 3
eunucos. AA 7,24, 2-3
eunucos. AA 7,24, 2-3 ejo, ejomenous. AA 4,20, 4
eunuco. AA 2,25,4
emeleménon anthrópon. AA 7,24,
oikétoras. AA 7,20, 3-4 2-3

hupekóon. AA 7, 9, 3 empipto, empipramenes AA 4, 2,


5-3, 1
c) Procedimientos de designación empipto, empíptousin AA 4 2 5-3
realizados por medio de un 1
sintagma.

210
endontas. AA 4, 3, 5 AA 1,15,6 Areté
AA 2,25, 4 Batis.
etherapeue. AA 7, 2, 4
313 Estatuto sociojurídico de la
fulakas. AA3,19,3 esclavitud y de la dependencia.

fulasso, fulassethai. AA 4, 3, 5 a) Dependencia individual


PAl, 9,9(012)
lambano, elaben. AA 3,24, 2 AA 1,16, 6 <017)
lambano, elaben. AA 4,27, 4 AA 1,19,6<018)
lambano, elaben. AA 6, 7, 2 AA 1,29, 5 (020)
lambano, elaben. AA 6,16, 2 AA 2,12,7<026)
lambano¿elabe. Ak2, 2, 5 AA 2,24, 5 (030)
lambano, elabe. AA 4, 3, 5 AA 2,25,4<031)
lambano, elabon. PA3, 8,1-2 AA 2,27, 7 <032)
lambano, elafthesan. AA 4,27, 8 AA 3,14, 5 <039)
lambano, elefthesan. AA 1, 2, 7 AA 3425, 7 <048)
lambano, elefthesan. AA 4,19, 4 AA 4,20, 1-3<066)
lambano, elefthesan. AA 6, 7, 6 AA 7,24, 2-3 (092)
lambano, elefthesan. PA 1,1,13 PA 7,24, 2-3 <094)
lambano, enkatelefthenton. AA 1, 9, AA 7,24, 2-3 (095)
5 PA In. 10, 8-9 <096)
lambano, enkatelefthesan. AA 1, AA In. 10, 8-9 (099)
6,10-1 1
lambano, lambanei. AA 4, 2, 4 b) Dependencia colectiva:
lambano, lefthenai. AA 4,25, 4 poblaciones dependientes.
lambano, sontes elefthesan. AA 1, AA 7,20, 3-4 ‘oikétoras’.
6,10-11 PAn. 10, 8-9
lambano, xullabón én fulaké eige. AA In. 1Q 8-9
AA 3,24, 4-5
lambano, xullambano, xullambanei. c)Modificación del estatuto.
AA 4730, 7 AA 1,1,13<001)
lambano, xullambano, xullambaneL PAl, 1,13(002)
AA 6,18, 5 AA 1, 2,1 (003)
AA 1,2,7<004)
leían opiso. AA 1,2,1 AA 1,9,9<012)
AA 1,16,5<016)
tis ton anfiauten. AA 2,12, 7 AA 1,16,6(017)
AA 1,19,6<018)
to somasi leitourgiai. AA 1,16, 5 AA 1,29,5<020)
AA 2,15,3<029)
ton es fulake adésmo onta. AA AA 2,24, 5 <030)
7,24, 2-3 AA 2,27, 7 (032)
PA 3, 6, 2 (033)
huperesias. AA 7,19,4 AA 3, 7, 4 <035)
AA 3, 8,1-2 (036)
xuneijonton ‘Assurion andres. AA AA 3, 9,1 (037)
7,21,5 AA 3,15, 6(040>
AA 3,24, 2 <046)
312 Indice onomástico. AA 3,25, 7 <048)

211
AA 4, 2, 4 (049) AA 1,16, 5 Macedonia.
AA 4, 2, 4 <050) AA 1,16,6 Batalla de Gránico.
AA4, 2,4<051) AA 1,19,6 Mileto.
AA 4, 2, 4 <052) AA 1,19,11 Tribu de los yaseos.
AA 4, 2, 5-3, 1 <053) AA 1,29, 5 Atenienses y otros
AA 4, 2, 5-3, 1 <054) griegos.
AA 4, 2, 5-3, 1 <055) AA 2, 2, 5 Junto a la isla de Sifnos.
AA 4, 2, 5-3, 1 <056) AA2, 5, 7 Costa jonia, sin más
AA 4, 2, 5-3, 1 (057) especificaciones.
AA 4, 2, 6-3, 1 <058) AA 2, 7, 4 Isos.
PA 4, 3, 5 <059) AA 2,11, 9 Familia de Darío.
PA-A, 3, 5 <060) AA 2,12,7 ¡sos.
AA 4, 4, 8 (063) AA 2,15, 1 Damasco.
PA 4,19,4 (064) AA 2,15, 2-3
AA 4,25, 4 <068) AA 2,15, 3 Tebanos.
AA 427, 4 <069) AA 2,24, 5 Tiro.
PA 4,27, 8 (070) AA 2,25, 4 Gaza.
PA4,30, 7(071> AA 2,27, 7 Gaza.
PA 5,24, 5 <074) AA 3, 6, 2 Atenienses.
AA 677, 2 (075) AA 3, 6, 6 Fenicia, prisioneros
AA 6, 7, 3 <076) bárbaros.
AA 677, 6}077) AA 3, 8,1-2 Mesopotamia.
PA 6,17, 1(081) AA 3, 9,1 Gaugamelas.
AA6;18, 5}082) AA3,10, 4taugamelas.
AA6,21, 5<085) AA 3,14, 5 Gaugamelas.
AA In. 24, 5:9 <102) AA 3718, 4 Camino de Persepolis.
AA In. 24, 8-9 (103) AA 3,19, 3 Puertas del Caspio.
AA %22, 4 ¡sos.
314 La población servily AA 3,24, 2 Tribu de los mardos.
dependiente. AA 3,24, 4-5 Tierra de los mardos.
AA 3,25, 7 Aria.
a) Datos geográficos. AA 4, 2, 4 Sogdiana.
AA 1,1,13 Son tribalos e ilirios en AA 4, 2, 4 Sogdiana.
Tracia. AA 4, 2, 4 Sogdiana. r
PAl, 1,l3Setratademujeres AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
tracias, tribalas e ilirias. Sogdiana y Escitia.
PA 1, 2, 1 Tracia AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
AA 1, 2, 7 Tribalos, del Danubio. Sogdiana y Escitia.
AA 1, 6,10-11 Taulancios e ilirios. AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
PAl, 6,10-11 Taulancioseilírios. Sogdiana y Escitia.
AA 1, 6,10-11 Taulancios e ilirios. AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
AA-1,9 SPlateá Só~diana1, Escitiaf - —

AA 1, 9, 6-7 Tebas. AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre


AA 1,9,7 Platea. Sogdiana y Escitia.
AA 1,9,7 Atenas. AA 4, 2, 6-3, 1 Sogdiana.
AA 1,9, 9 Tebas. AA 4, 3, 5 Sogdiana y Escitia.
AA 1,12, 3 Anatolia, mercenarios AA 4, 3, 5 Sogdiana y Escitia.
griegos. AA 4, 3, 5 Sogdiana y Escitia.
AA 1,15, 6 Batalla de Gránico. AA 4, 4, 8 Sogdiana.
AA 1,16, 2 Batalla de Granico. AA 4,20, 1-3 Tras la batalla en Isos.

212
AA 4,20, 4 Roca Sogdiana, AA In. 24, 8-9 desnudos, velludos y
Sogdiana. con garras.
AA 4,27,4 India AA In. 24, 8-9 desnudos, velludos y
AA 4,27, 8 Bacíra, India con garras.
AA 4,30, 7 India
AA 5,19, 1 India, reino de Poro. c) Datos demográficos.
AA 5,21, 6 India AA 1,1,13
AA 5,24, 5 India, reino de Poro. PAl, 1,13 son mujeres
AA 6, 7, 2 India, tribu de los malios. AA 1, 2, 7 son capturados pocos.
AA 6, 7, 3 India, tribu de los malios. AA 1,6,10-11 hombres, sin
AA 6,16,2 India, oxicanos. especificar.
AA 6,16,2 India, oxicanos. AA 1,6,10-11
AA 6,16,2 India, oxicanos. AA 1,6,10-11
AA 6,17, 1 India, ciudades de AA 1, 9, 5 hombres, sin número
Musicano - concreto.
AA 6,18, 5 India, rio Indo. AA 1, 9, 7 sin especificar número.
AA 6,18, 5 india, ño Indo. AA 1, 9, 7 sin especificar.
AA 6,20, 3 Rio Indo. AA 1, 9, 9 sin especificar.
AAE,21, 5 Oritas. AA 1,15,6 un hombre.
AA 7, 9, 3 Macedonios. AA 1,16, 2 2000 hombres,
AA7, 9, 3 Macedonios. mercenarios griegos.
AA 7,20, 3-4 Isla de Icaro <actual AA 1,16, 5 filiación, padres e hijos
Faylake) de los muertos en Gránico.
AA 7,21, 5 Canales y desagúes del AA 1,16, 6 mercenarios griegos, sin
Eufrates. Palacopas. número, enAA, 1,16,2 se dice 2000.
AA 7,24, 2-3 Babilonía. AA 1,19, 6 sin especificar número.
AA 7,24, 2-3 Babilonia. AA 1,19,11 tripulación de un barco.
AA 7,24, 2-3 Babilonia AA 1,29, 5 más de 2000 hombres.
AA 7,24, 2-3 Babilonia AA 2, 2, 5 ocho naves sin más
AA In. 10, 8-9 India especificaciones.
AA In. 10, 8-9 India. Esparta, AA 2, 5, 7 más de mil
lacedemonios AA 2,11, 9 filiación, demografía,
AAln. 10, 8-9 India. familia de Darío.
AA In. 10, 8-9 India. AA 2,12, 7 uno de los servidores.
AA In. 10, 8-9 India. AA 2,15,1 número indeterminado.
AA In. 12, 2-3 India. AA 2,15, 2-3
AA In. 24, 8-9 zona de la costa entre PA 2,24, 5 treinta mil.
India y Persia. AA 2,25, 4 un eunuco.
AA-tn. 24, 8-9 zona costera entre la PA 2,27, 7 mujeres y niños sin
India y Persia. especificar número.
AA in. 28, 6 zona costera persa. AA 3, 6, 2 sin especificar cifras.
AA 3, 6, 6 sin especificar número.
b) Datos físicos. AA 3, 8, 1-2 unos jinetes persas.
AA 2,25, 4 AA 3, 9,1 unos vigias <kataskopon).
AA 5,19,1 AA 3,10, 4 prisioneros persas en
AA 7,24, 2-3 eunucos que se manos de Alejandro.
golpean. AA 3,14, 5 prisioneros persas.
AA 7,24, 2-3 los eunucos se AA 3,18, 4 sin especificar número.
golpean. AA 3,24, 4-5 hace prisioneros a los
embajadores ante Darío.

213
AA 3,25, 7 AA 1,29,5
AA 4, 2, 4 habitantes de ciudades AA 2,2, 5
sin especificar. AA 2, 5, 7
AA 4, 2, 4 habitantes de ciudades AA 2,10,1
sin especificar. AA 2,15,1
PA 4,2,4 AA 2,15, 2-3
PA 4, 2, 4 ciudadanos de Gaza AA 2,15, 3
PA 4, 3, 5 PA 2,24, 5
PA 4, 4, 8 unos ciento cincuenta AA 2,25, 4
hombres. AA 2,27, 7
PA 4,19, 4 mujeres y niños. AA 3,6,2
PA 4,20, 1-3 un eunuco. AA 3,6,6
PA 4,25, 4 cuatro mil. AA 3,8,1-2
PA 4,27, 8 habitantes de Bacira. AA 3,10, 4
AA 4,30, 7 unos pocos, ‘oligou’ AA 3,14, 5
AA 5,19,1 AA 3,18,4
PA 5,24, 5 setenta mil. AA 3,19, 3
PA 6, 7, 2 algunos. AA 3,24, 4-5 w
PA 6, 7, 6 ciudad. AA 3,25, 7
PA 6,18, 5 prácticos indios. AA 4, 2, 4
PA 7,21, 5 diez mil hombres asirios, AA 4,2,4
trabajando durante tres meses. AA 4,2,4
PA 7,24, 2-3 eunucos, sín AA 4, 2,4
especificar número. AA 4, 2, 5-3, 1
PA 7,24, 2-3 eunucos, sin AA 4, 2, 5-3, 1
especificar el número. AA 4, 2, 5-3, 1
AA 7,24, 2-3 un prisionero. AA 4, 2, 5-3, 1
PA 7,24, 2-3 un hombre sin AA 4, 2, 5-3, 1
importancia. AA 4, 2, 6-3, 1
PA In. 24, 8-9 sin especificar. AA 4,3,5
AA 4,20, 1-3
d) Datos temporales. PA 4,27, 4
PAl, 1,13 AA 4,27, 8
PA 1,1,13 AA 5,24, 5 w
AA 1,2,1 PA 6, 7, 2
PA 1,2,7 AA 6, 7, 3
PA 1,6,10-11 AA 6,18, 5
AA 1,6,10-11 AA 7,20, 3-4
PA 1,6,10-11 AA 7,21,5
PA 1,9,5 AA 7,24, 2-3
AA 1,9,6-7 AA 7,24, 2-3
AA 1,9,7 AA 7,24«2-3
PA 1,9,9 AA 7,24, 2-3
AA 1,12,3 AA In. 24, 8-9
AA 1,15,6
PA 1,16,2 315 Empleos y funciones.
AA 1,16,5
AA 1,16,6 a) el funcionamiento de la casa.
AA 1,19, 6 AA 1,15, 6 mozo de monta
PA 1,19,11

214
AA 2,12, 7 al servicio de Darío o AA In. 24, 8-9 (103)
Alejandro.
AA 4,20, 1-3 c) condiciones de vida.
AA 7,24, 2-3 AA 1,16,6(017)
AA 7,24, 2-3 AA 1,29, 5<020)
AA 2,15, 3<029>
c) funciones públicas.
AA 2,25, 4 Gobernador de Gaza. d> descripción moral e intelectual.
PA 3,7,4 PA 1,15,6(014)
AA3, 8,1-2 PA2,15, 3<029>
AA 3,9, 1 AA 3,10, 4(038)
PA 3,18, 4 utiliza como guía. AA 3,14, 5<039)
PA 3,18, 5-6 prisioneros que hacen AA 4, 3, 5 (060)
de guias. AA 5,19, 1<072)
PA 3,19, 3 AA 7,24, 2-3 <092)
PA 4,30, 7 guias del ejercito. PA 7,24, 2-3 (093)
PA 6,18, 5 prácticos indios que
guien la flota. 032 Comportamiento de los
PA6,18, 5 esclavos/dependientes.
PA 6,20, 3 prácticos que guían la
flota. 321 En el trabajo.
AA 7,21, 5 reparación de AA 1,15,6<014)
canalizaciones y desagúes del río AA 2,25, 4 (031>
Eufrates. AA 7,24, 2-3 <092)
AA In. 12, 2-3 que sirven a los AA 7,24, 2-3 <093)
guerreros en campana.

o) explotación rural. 322 En relación a sus condiciones


AA 1,16,6 de existencia.
AA 3,10,4(038)
d) explotación de materias. AA 3,14, 5(039)
AA 1,16,6
323 En relación a sus formas de
316 Nivel de vida y formas de agregación social.
fortuna.
c) con su dueño o patrono
a) nivel de vida. AA 2,25,4(031)
AA 1,16,6<017) AA 3, 7, 4 (035)
AA 4,19, 5<065) PA 3, 8, 1-2 (036)
AA 7,20, 3-4 <090) AA 3, 9,1 <037)
AA 3,10,4(038)
317 Formas de descripción del AA 3,14, 5(039)
dependiente. AA 4,20, 1-3 (066)
PA 7,24, 2-3 (092>
a) fisica. PA 7,24, 2-3 (093)
AA 4,19,5 (065) AA 7,24, 2-3 (094)
AA 5,19, 1 (072) AA 7,24, 2-3 (095)
AA In. 24, 8-9 <103)
d> con un dueño o patrono que no
b) vestimenta. es el suyo.

215
AA 2,25, 4 (031) AA 1,16,6(017)
PA 4,20, 1-3 (066) AA 1,19,6<018) w

AA 1,29,5(020)
e) con otros esclavos/dependientes AA 2,15, 1<027)
que no son de su “familia”. AA 2,15, 2-3 (028)
AA 7,24, 2-3 (092) AA 2,15, 3<029)
AA 7,24, 2-3 (093) AA 2,24, 5 (030)
AA 3, 6, -2 <033)
324 Comportamientos/prácticas AA 3;6, 6 (034)
religiosos/políticas espontáneos. AA 3, 7, 4 <035)
AA3,8, 1-2 (036)
a) comportamienlos religiosos y AA 3, 9,1 (037)
prácticas mágicas. AA 3,19, 3(043)
AA 7,24, 2-3 (092) AA 3,24, 4-5 (047)
AA 3,25, 7 (048>
b) comportamientos políticos. AA 4, 2, 4 (049)
PA 2,25,4<031) AA 4, 2, 4 (050)
AA 3,10,4<038> PA4, 2,4<051)
AA 3,14,5<039) AA 4, 2, 4 (052)
AA 4,20,1-3 <066) AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
AA In. 28, 6<104) PA 4, 3, 5 (060>
AA 4,30,1<071)
033 Signos sociales y sistemas AA 6,16, 2 <080)
de relación. AA 7,24, 2-3 (094>
AA 7,24, 2-3 <095)
332 Instrumentos, formas y AA In. 10, 8-9 (098>
marcas de represión.
AA 1,16,6<017) b) comportamientos del
AA 1,29, 5 <020) dueño/patrono con relación a los
AA 4, 3, 5 <060) esclavos 1 dependientes de otros
dueños/patrono.
034 Entramados de relaciones: AA 4,20,1-3 (066>
comportamientos de los
dominantes, comportamiento de 342 El hombre libre y los
los hombres libres con relación a esclavos/dependientes.
los esclavos y dependientes. AA 1,9,6-7(009)
AA 1,9,7(010)
341 El dueño/patrono, el AA 1,9,7(011)
dominante y los PA 1,9,9(012>
esclavos/dependientes. PA In. 10, 8-9 <098)

a)tomportáÍt~Íérító§ dél 035 Los esclavosfdependientes


dueño/patrono con relación a sus y la sociedad politica.
esclavos y dependientes.
AA 1,2,1(003> 351 Participación/utilización en
AA 1,9,6-7(009) las funciones del estado y en las
AA 1,9,7<010) colectividades locales.
AA 1,9,7<011) AA 1,16,5<016)
AA 1, 9, 9<012) PA 2,25, 4<031)
AA 1,16,5(016) PA 3,18, 4(041)

216
AA 3,18, 5-6 (042) AA 1,29, 5 (020)
AA 3,19, 3(043) AA 2,15, 3(029)
AA 3,24, 4-5 (047) AA 2,24, 5 (030)
AA 4,30,7(071) AA 2,27, 7 (032)
AA 6,18, 5(082) AA 3, 6, 2 (033)
AA 6,18, 5(083> AA 3,24, 4-5 (047)
AA 6,20, 3 (064) AA 3,25, 7 (048)
AA 7,19, 4<089) AA 4, 2, 4 (049)
AA 7,21, 5<091) AA 4, 2, 4 (050)
AA In. 10, 8-9 <096) AA 4,2,4(051)
AA In. 10, 8-9 (098) AA 4, 2, 4 (052)
AA 1n 12, 2-3 <101) AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
AA 4, 3, 5 (059)
352 Participación/utilización en la AA 4, 3, 5 (060)
vida y luchas políticas, sociales y AA 4, 3, 5(061)
religiosas. AA 4, 3, 5 (062)
AA 4,20, 1-3 <066)
a) el dependiente como agente/”útil” AA 6, 7, 3 <076)
de trabajo. AA 6,17, 1(081)
AA 1,15,6(014> AA 7,24, 2-3 (092)
AA 3, 7, 4 (035) AA 7,24, 2-3 <093)
AA 3, 8,1-2<036) AA 7,24, 2-3 (094)
AA 3, 9,1 (037) AA 7,24, 2-3 <095)
AA 3,18,4<041)
AA 3,18, 5-6 (042)
AA 3,19, 3 (043) 353 Colectividad pública y los
AA 3,24, 4-5 (047) esclavos/dependientes:
AA 4,30, 7<071) reglamentación jurídica.
AA6,18, 5(082> AA 3, 6, 2 (033)
AA6,18, 5(083)
AA 6,20, 3 <084) 354 Colectividad pública y los
AA 7,19,4(089) esclavos/dependientes; formas de
AA 7,21, 5<091) protección del dependiente.
AA In. 10, 8-9 (098) AA 1,9,7(011)
AA In. 12, 2-3 (101> AA 1,9,9(012)

b) el dependiente como instrumento 036 Formas de identificación y


de intervencion. oposición sociales, políticas y
AA 1,29, 5(020) jurídicas, propias de las
AA 7,24, 2-3 <094) esclavos/dependientes.
PA 7,24, 2-3 <095)
AA In. 10, 8-9 <096) 361 Formas inorgánicas de
oposición.
c) el dependiente como “mediador”. AA 4,20, 1-3 <066)
AA 1,9,5<008)
AA 1,9,6-7<009) 362 Formas de organización
AA 1,9,7(010) colectivas.
AA 1, 9, 7 <011> b) participación en formas
AA 1,9,9(012) organizadas de oposición
AA 1,16,6<017) AA 3,10,4(038)

21 7
AA 3,14, 5<039) AA 4, 2, 5-3, 1 (053) w
AA 4, 2, 5-3, 1 (054)
IV IDEOLOGíAS LIGADAS A LA AA 4, 2, 5-3, 1 <055)
EXISTENCIA Y AL AA 4, 2, 5-3, 1 <056)
FUNCIONAMIENTO DE LA AA 4, 2, 5-3, 1 <057)
ESCLAVITUD/DEPENDENCIA: AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
PRACTICAS Y SISTEMAS. AA 4,19,5<065)

041 Expresiones, prácticas y b) las condiciones de disolución.


sistemas ideológicos y el AA 1,16, 5(016)
universo de la dependencia. AA 1,19,6<018)
Definiciones y representaciones AA 1,29, 5(020)
del esclavoldependiente. AA 3, 6, 2 (033)

411 Normas jurídicas e 413 Perfil y tipología del


institucionales. esclavo/dependiente.
AA 1, 9, 6-7 (009)
a) normas institucionales que fijan el AA 1,9,7<010)
estatuto jurídico. AA 1,9,7<011)
AA 1,9,9<012) AA 1,9,9<012)
PA 1,16, 6(017) AA 1,12, 3<013)
AA 2, 7, 4 <023)
b) elementos de evolución y de AA 2,10,1(024)
transformación del estatuto. AA 2,15, 3(029>
AA 2,15, 3<029) AA 5,19, 1(072>
AA 3, 6, 2 <033) AA 6,16,2(078)
AA 7, 2, 4 <086)
c) medios jurídicos de control y AA 7, 9, 3 <087)
represion. AA 7, 9, 3 <088)
PA 3,24, 4-5 (047) AA 7,24, 2-3 (092)

d) formas institucionales de 414 El esclavo/dependiente como


promoción jurídica. signo del estatuto social.
AA 1,16,5<016) w
a> como signo de prestigio y de
412 Sintagmas cara cterizadores riqueza.
de las relaciones de dependencia AA 3,15,6<040)
AA 4,25, 4 (068)
a) las condiciones de reproducción.
AA1, 1,13 (002) 415 Los dependientes en una
AA1, 6,10-11 <005) enumeración
PAl, 6,10-11 (006) AA 1, 6,10-11 <007>
PAl, 6,10-11 (007) AA 1,9,7<010)
PAl, 9, 5 (008) AA 1,9,9(012)
AA1, 9,7(011) AA 1,16,5<016)
AA1, 9, 9<012) AA 3,15,6<040)
AA 4, 2, 4 (049) AA 4, 2, 4 <052)
PA 4, 2, 4 (050) AA 4,25, 4 (068)
PA 4, 2,4<051) AA 5,24, 5 (074)
AA 4, 2, 4 (052)

218
042 El esclava/dependiente AA 1,9,7(011)
concebido como sistema de AA 2, 7, 4 (023>
referencias. AA 2,10, 1(024)
AA2,15, 3(029)
421 Utilización de la terminologia AA 3,22, 4 (044)
del esclavo/dependiente como un AA 3,22, 5-6 <045)
sistema de connotación. AA 4,19,5(065)
AA 1,9,6-7<009) AA 5,19, 1<072)
AA 1,9,7<010) AA 6,16,2(078)
AA 1,9,7(011) AA 7, 2, 4 (086)
AA 1,9,9<012) AA 7, 9, 3 (087)
AA 2, 7, 4 <023) AA 7, 9, 3 (088)
AA 2,10, 1(024) AA 7,19,4(089)
AA 2,15, 3(029) AA 7,24, 2-3 <094>
AA 2,24, 5 <030) AA 7,24, 2-3 (095)
AA 2,27, 7 <032) AA In. 10, 8-9 <097)
AA 3,22, 4 (044) AA In. 10, 8-9 (099)
AA 3,22, 5-6 (045) AA In. 10, 8-9 (100)
AA 3,25, 7 (048)
AA 4, 2, 6-3, 1 (058) 424 Utilización del universo
AA 4,19, 5(065) dependiente como código de
AA 5,19,1(072) valores en el ámbito de la política.
PA6, 7,3(076) AA 1,9,6-7(009)
PA 6,16,2(078) AA 1,9,7(010)
AA 6,17, 1<081) AA 1, 9,7(011)
AA?, 2, 4 (086) AA 1,9,9<012)
AA7, 9,3(087) AA 2, 7, 4 (023)
AA 7, 9, 3 (088) AA 2,10, 1<024)
AA 7,19, 4(089) AA 2,15, 3(029)
AA 7,24, 2-3 (094) AA 2,24, 5 (030)
AA 7,24, 2-3 <095) AA 2,27, 7 (032)
AA In. 10, 8-9 (096) AA 3,22, 4 (044)
PA In. 10, 8-9 (097) AA 3,22, 5-6 (045)
AA In. 10, 8-9 <098) AA 3,25, 7 (048)
PA In. 10, 8-9 (099> AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
PAn. 10, 8-9 <100) AA 4,19, 5(065)
AA In. 28, 6<104) AA 5,19,1(072)
AA 6, 7, 3 (076)
422 Utilización de la terminología AA 6,16,2(078)
del esclavo/dependiente como en AA 6,17,1(081)
un sistema de lectura e AA 7, 9, 3 (087)
interpretación. AA 7, 9, 3 <088)
AA In. 10, 8-9 (096) AA In. 10, 8-9 (096)
AA In. 10, 8-9 (098) AA In. 10, 8-9 <098)
AA In. 10, 8-9 (099)
423 Utilización del universo AA In. 10, 8-9 (100)
dependiente como código de AA In. 28,6<104)
valores.
AA 1,9,6-7<009)
AA 1, 9, 7<010)

219
425 Utilización del universo AA 7,20, 3-4 (090)
dependiente como código de
valores en el ámbito religioso. 453 Divinidades y formas de
AA 6,16, 2<078) culto.
PAl, 2, 4 (086) AA 2,24, 5 (030)
AA 7,24, 2-3 (094) AA 7,20, 3-4 (090)
AA 7,24, 2-3 (095) AA 7,24, 2-3 (092)
AA 7,24, 2-3 (093)
PA 7,24, 2-3 (094)
043 Sistemas coherentes de AA 7,24, 2-3 (095)
aproximación a las formas de
dependencia.

431 Elementos de una teoría que


justifica el establecimiento o el
mantenimiento de una forma de
dependencia.
AA 1,9,6-7<009) w
AA 1,16,6(017)
PA 2, 7, 4 (023>
PA 3,24, 4-5 (041)
PA 3,25, 7 (048)
PA 6,17, 1(081)
PA 7, 9, 3 (087)
AA7, 9,3(088)
PA In. 10, 8-9 <096)
PA In. 10, 8-9 (097)
PA In. 10, 8-9 (098)
AA in. 12, 2-3}í0i>

432 Elementos de una teoría que


denuncia, total o parcialmente, los
aspectos de una forma de
dependencia.
AA 1,9,6-7(009)
PA 1,9, 7(011)
AA 2, 7, 4 (023)
AA 2,15, 3(029)
PA In. 10, 8-9 (099)
PA In. 10, 8-9 (100)

LOS eS~IabtJ~,LJejJ~IIuIeIILwb
y los sagrado.

451 Los lugares de los sagrado.


AA 1,9,9(012)
PA 2,24, 5 (030)
AA 7,20, 3-4 (090)

452 El tiempo de lo sagrado.

220
2.5. BIBL~OGRAFIA

CLAVEL-LEVEOUE, M.; FAVORY, E. (1977), “Chron¡que d’histoire ancienne,


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CROISILLE, Latomus, n. 209, Bruselas.

221
w

222
Segunda Parte:
Macedonia en Tiempos
de Alejandro Magno.

223
w
224
Capítulo III: De Filipo II a Alejandro III.

225
w

226
SEGUNDA PARTE: MACEDONIA EN TIEMPOS DE ALEJANDRO MAGNO.

CAPITULO III: EL REINO DE LOS MACEDONIOS.

3.1. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

3.1.1. DE LA ÉPOCA ARCAICA A FILIPO II.

La zona geográfica que comprendía la Macedonia del 5. IV a. C. está


situada en la zona NO. de la Península Balcánica y ocupa la mayor parte del
N. de la Grecia actual, prolongando su geografía por las zonas limítrofes de los
países adyacentes: Bulgaria (curso alto de Estrimán, actual Strimonas>,
República de Macedonia ex-yugoslava (curso alto de Axio, Axios) y zona
centro-este de Albania (en torno al Lago Licnitis).
Sus limites estarían, además, marcados al E. por el curso del Nesto y el
mar Egeo, al 5., como límite con el mundo de las ciudades griegas, se
encontraria el curso del río Peneo, actual Pinios, en la frontera con Tesalia. Su
localización geográfica estaría aproximadamente entre los 392 50’ y 4V 10 de
latitud N. y entre los 21~ y 24~ 50’ de longitud E.
Macedonia tiene dos áreas geográficas y climáticas bien definidas. Por
un lado se encontraba la zona costera cuyo eje principal sería el Golfo
Termaico. Se trata de una serie de llanuras aluviales formada por los ríos que
desembocan en el Egeo septentrional: Axio y Haliacmán, junto a sus afluentes.
Posee un clima mediterráneo. Desde las estribaciones del monte Olimpo hasta
el curso bajo del Haliacmán la región se denomina Pieria; a orillas del río se
encontraba la primitiva capital de los macedones, Egas. Botiea es el nombre
de la amplia llanura costera que discurre desde el Haliacmón hasta el curso
bajo del Axio, la zona más fértil. Algo más hacia el interior a ambos lados del
curso medio del Lidias se extiende Almopia. Desde el lado este del Axio hasta
el Estrimón, sobrepasada la Península Calcídica, se halla la región de
Migdonia, en la que se encuentra Peía, capital de la Macedonia de la época
clásica, y Tesalónica la capital de la región en la actualidad, que está en el
vértice del golfo Termaico. La totalidad de esta área recibía el nombre de Baja
Macedonia.
La otra área recibía el nombre de Alta Macedonia, y está constituida por
las regiones del interior, con alturas medias superiores a los 850 metros sobre
el nivel del mar y picos de más de 2000 metros de altura, con la cumbre del
monte Olimpo y sus 2917 metros. Una zona articulada mediante una sucesión
de altiplanicies muy elevadas y montañosas276. Elimea era el nombre que
recibía la región situada en el curso medio del Haliacmón, en la frontera con el
mundo epirota; Oréstide se sitúa en el curso alto del mismo río; Lincéstide y
Pelagonia se encuentran en una amplia y difusa zona en la región de los
Lagos, en las proximidades de las tribus ilirias. Tiene un clima mediterráneo
fuertemente continentalizado. El clima es duro, con grandes oscilaciones
térmicas, salvo en las regiones costeras de claro matiz mediterráneo. Las

276Este condicionamiento geográfico impone una fragmentación en áreas


determinadas que favorece el fraccionamiento político, BORZA, E. N. (1990), ¡½ttie
Shadow of the OIynipus: the emergence of Mecedor,, Princeton, p. 29.

227
cadenas montañosas facilitan las lluvias en las llanuras costeras a lo largo de
los meses de otoño y primavera. W
En el s. IV a. C. Macedonia estaba gobernada por Filipo II, perteneciente
a la casa de los Teménidas de Argos; de ahí que también se la conociera como
277
los Argéadas, tal como recoge una abundante tradición Los cambios
.

introducidos en aspectos tan importantes como el ejército o las relaciones con


las distintas comunidades que estaban integradas en el reino marcan una gran
diferencia entre la Macedonia de la época de Filipo II y la de sus antecesores
en el trono, desde la mítica fundación de la dinastia por Perdicas a mediados
del s. VII a. C.
Nuestra primera información en torno a los macedonios aparece
recogida por Heródoto, 8,131-139, y narra los sucesos que llevaron al poder a
Perdicas fundador de la dinastía de los Teménidas o Argéadas2t Tres
hermanos: Gavanes, Eropo y Perdices que eran familiares de Témeno de
Argos, huyeron de esta ciudad a Iliria, desde donde pasaron a la Alta
Macedonia y llegaron a la ciudad de Lebea. En dicha localidad trabajaron al
servicio rey: uno apacentaba caballos, el otro bueyes, y Perdices, el más joven
de los tres, ganado menor: ovejas y cabras2~.
Los macedonios se unieron en el siglo VII bajo una casa real o familia. A
esta dinastía se le da el nombre de Argéadas, por su pretendido origen en los
Teménidas de Argos, descendientes de Argos y, por lo tanto, de Heracles, el
hiio de Zeus de ahí tsmhién el n Hnr~nIirin~
El origen de Macedonia se halla en el constante trasiego de pueblos
que sacudieron la parte septentrional de los Balcanes hasta bien entrada la
época arcaica. Y que llevaría a los macedonios a un punto de partida histórico,
al margen de cualquier especulación, que situaría su núcleo original en el área
de las estribaciones del monte Olimpo y las llanuras costeras de Plena (Tierra
Rica) en el Golfo Termaico~.
De la mano de Perdicas, el primer rey, se inicia el proceso de expansión
que culminaría a lo largo del s. IV a. O. Este rey encabeza la dinastía de los

277V. ¡nfra.
2781-IAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 12.

279Heródoto 8, 137-9 narra como tres jóvenes buscaron refugio entre los macedones y
trabajaron para su rey como pastores: cuidando caballos uno, otro vacas y bueyes y el
más joven llamado Perdices (Perdiz), ovejas y cabras. El relato señala como habrían
huido de su patria y llegando a Macedonia donde hallaron apoyo en el monarca de
Lebea. Para Hammond esta ciudad referida en el texto es la misma que la Alebea
citada de una inscripción, y. HAMMOND, N. G L. <1989), The Macedonían State,
Londres, p. 3 y n. 7. Situándola en el este de Pieria. Discutiría pues la tesis de un
origen del reino macedón situado en la Alta Macedonia, y. misma obra p. 12. Cf.
ROSEN, K., “Die Grúndung der makedonischen Herrschaft’, Ch¡ron, 8 (1978), pp. 1-
27, p. 6, Pp. 11 y ss. Sobre el conjunto de textos referidos al origen de la casa real de
Macedonia y. HAMMOND, N. G. L.; GRIFFITH, G. 1. (1979), A H¡story of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, PP. 31 y ss., entre las referencias la de Helánico,
FGrH, 4, F 74. V. ERRINGTON, R. M. (1990), A H¡story of Macedonia, Berkeley-Los
Angeles, p. 2 para el carácterficticio de los reyes macedonios anteriores a Alejandro 1.
280HAMMOND, ft G. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 3.
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228
Teménidas de Argos, asumiendo los poderes propios de las monarquías
primitivas~1 Durante la época arcaica aparte del modo de vida de los
pastores, encontramos que importantes contingentes de macedonios se
incorporan a la vida agrícola sobre todo en las planicies costeras de Pieria,
donde entran en conflicto con los tracios habitantes de esa zona 282
El punto de partida es el texto de Tucídides, 2, 99, 3-5:
“en cuanto a la región costera, que es la que hoy en día se
llama Macedonia, los primeros que se apoderaron de ella fueron
Alejandro, el padre de Perdicas, y sus antepasados que eran
Teménidas procedentes de Argos; y lograron el poder real
expulsando de Pieria mediante una batalla a los pieres, que más
tarde poblaron Fagrete y otros lugares al pie del Mte. Pangeo, al
otro lado del Estrimón -y todavia se llama Valle de Pieria a la
región situada al pie del Pangeo hasta el mar-; tb. expulsaron de
la llamada Botia a los botios, que ahora son vecinos de los
calcidicos; además se apoderaron de una franja de tierra que se
extiende desde Peía al mar; y habitan también la región llamada
M¡gdonia, al otro lado del Axio hasta el Estrimón, de donde
expulsaron a los edones. Por otra parte, expulsaron de la región
llamada hoy día Eordia a los eordos, de los cuales la mayoria
pereció, mientras que una pequeña parte está establecida junto a
Hisca; y también de Almopia a los almopes. Y finalmente los
macedonios de que hablo sometieron a los demás pueblos que
hoy todavia tienen bajo su poder: Antemunte, Creston¡a, Bisaltia y
gran parte del territorio de los propios macedonios. La totalidad es
•,,283
llamada Macedonia
Por el contrario, FERNÁNDEZ NIETO, siguiendo la tesis de ROSEN,
defiende que los primeros monarcas macedonios provenian de las estirpes
ilirio-epirotas de la región de Tesprótida en el Epiro, principalmente, que
mediante alianzas con la aristocracia local de Pieria darían lugar a la dinastía
real de Macedonia, considera que no se puede dar crédito a las tradiciones
sobre el origen de la casa real de Macedonia trasmitidas por los escritores
griegos, además los restos arqueológicos de Vergina (Egas) ofrece una clara

261Es durante el reinado de Alejandro 1 Filoheleno cuando, ante el veto de helanódicas


para participar en los Juegos Olímpicos, este rey de Macedonia se atribuye una
genealogía que vincula a su familia con los Teménidas de Argos, y. Heródoto, 5, 22.
Cf. ROSEN, K., “Die Grúndung der makedonischen Herrschaft”, Ch¡ron, 8 (1978), Pp.
1-27, p. 7 y la interpretación que hace del texto de Heródoto. De hecho éste es el
primer rey macedonio cuya existencia es segura, mientras que los seis reyes
anteriores, tal como señala ERRINGION, R. M. (1990), A H¡stoiy of Macedonia,
Berkeley-Los Angeles, p. 2 son meros nombres para nosotros o personajes de una
tradición legendaria
282HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 8. V HAMMOND,
N. G. L.; GRIFFITH, G. 1. (1979), A History of Macedonia, Oxford, 2 vals., 1972-1979,
vol. 1, pp. 436-9.
2830f Heródoto, 8, 127. ROSEN, K., Die Grúndung der makedonischen Herrschaft,
Chiron, 8(1978), pp. 1-27, pp. 24-25.

229
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continuidad entre los siglos VIII y VI 28t En efecto, ROSEN pone de manifiesto
que existe una continuidad sin interrupciones con anterioridad a la época
arcaica en un yacimiento tan importante como Vergina (Egas)~ A través de un
estudio lingúístico establece una clara relación entre las estirpes originarias
macedonias y poblaciones de origén ilirio-epirota y sus vinculación con los
pueblos que habitaban la zona a su llegada, de raíz tracia286.
Básicamente el proceso de expansión en los primeros tiempos consistió
en el control de las distintas comunidades con las que disputaban el territorio,
como los botieos, en la llanura de Ematia, que daban nombre a la región. Se
establecerán asentamientos de macedones que se constituyen en
comunidades287.
El siguiente avance de los macedonios se centrá en Almopia y Eordea.
Almopia era la zona del alto Lidias en la vertiente sur del monte Barno, bien
regada con un suelo aluvial en el valle y abundante pastos y madera en las
zonas montañosas, de fáciles comunicaciones con Botiea. Los habitantes de
Almopia, siguiendo los textos clásicos, fueron expulsados por los macedones
que se establecieron allí2~.
Eordea también fue ocupada, constituyendo uno de los cantones de la
Alta Macedonia, en la zona oeste del río Axio. Zona estratégica en las
comunicaciones (única ruta prácticamente) entre la Alta Macedonia y la llanura
costera de Ematia: desde el lago Boceritis a través del paso de Edesa. Con la
ocupación de Eordea a mediados del siglo sexto 105 macedonios acaran un
bastión defensivo de su zona costera frente a las agresiones del N.O3~ La
actividad principal en esta zona era el pastoreo trashumante y el comercio de
madera~. Mantuvieron el sistema de organización tribal y no se crearon
ciudades hasta mucho después. Llamados eordeos (ko¡non ton cordalon)
dirigían la administración local del cantón~1.
A lo largo de una centuria los macedones del monte Olimpo y Pieria
extendieron sus dominios a Botiea, Almopia y Eordea, triplicando su extensión

284FERNÁNDEZ NIETO, F. J., El mundo griego y Filipo de Macedonia, 19%, p. 11;


ROSEN, K., Die Grúndung der makedonischen Herrschaft, Ohiron, 8 (1978), pp. 1-27.
2~ROSENI K., Die Grúndung der makedonischen Herrschaft, Chiron, 8 (1978), PP. 1- r
27, p. 24, y cita las campañas arqueológicas de ANORÓNICOS cuyos resultados se
publicaron en ANDRONICOS, M. (1967), Vergina 1, Atenas, PP. 280-286.
286ROSEN, K., Die Grúndung der makedonischen Herrschaft, Chiron, 8 (1978), Pp. 1-
27, PP. 17,18-20.
287Plutarco, Moralia, 293 f y 297b.

288Tucidides 2, 99, y. supra; HAMMOND, N. G. L.; GRIFFITH, O. T. (1979), A History


of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 1, Pp. 66 y ss., tb. 438. Recientemente
tb. en HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 11 n. 5.
289HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 11.
290HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 12.
291HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 12.

232
y el número de habitantes del reino macedón Hasta el 350 la palabra
Macedonia hará referencia al conjunto de estas áreas~2. Para HAMMOND, la
identidad de Macedonia se fragua gracias al hecho de constituir un único
pueblo y no contar con pueblos sometidos dentro de su país, y dibuja un
panorama algo idílico: trabajaban la tierra ellos mismos, no tenían ambiciones,
vivían principalmente en ciudades de carácter similar y aceptaban el papel del
rey de la casa de los Teménidas. Según el mismo autor, en ciertos aspectos,
eran más parecidos a sus vecinos balcánicos en su modo de vida que a las
poleis al sur del Olimpo, ello constituiría una de las razones de su expansión
hacia el norte~.
Al sur, Tesalia estaba más desarrollada y era una región más rica. Era
una débil unión de poleis dirigidas principalmente por aristocracias. Rica en
pastos para la ganadería, principalmente caballos, y zonas de producción
cerealera, contaba, además, con puertos importantes en el Golfo de Pagasas,
en la línea de navegación ateniense con el Mar negro y las costas de Asia
Menor. El interés estratégico para los tesalios se centraba en la expansión al
5. y el control sobre la Grecia central~. Entre Macedonia y Tesalia se-
encuentran dos grupos tribales en las zonas montañas que les separan: los
magnetes, afines a los macedones, tenían en común con ellos el culto a Zeus
Acraeus del monte Pelión, un festival llamado Hetairidela, un dialecto eólico y el
modo de vida de los pastores semi-nómadas~. Vivían en aldeas, estaban
organizados en pequeños grupos que tomaban su nombre de los rasgos
distintivos de la localidad: p. ej. krokaio¡ (hombres de azafrán)~.
El segundo grupo eran los perrabeos, en el curso alto del Titaresio que
desemboca en el Peneo. Pastores trashumantes que llevaban sus rebaños
desde los pastos de verano del norte del Pindo, la migración de los perrabeos.
En el valle alto del Titaresio se encontraban sus tres ciudades más
importantes~7. Ambos pueblos era muy belicosos. Tenían mucho en común
con los otros pueblos de las zonas montañosas alrededor de la llanura Tesalia:
enianes y malios~.

292HAMMOND, N. G. L. (1989), The Mace,donian State, Oxford, p. 12.

293HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 12. Obviamente este


planteamiento entra en contradicción con el esbozado por ROSEN, 1<. y. supra.

294HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 37.

295Hesiodo, Eoeae, F 7. HAMMONO, N. G. L. (1989), The Macedonien State, Oxford,


p. 37 n. 1.

2~Estrabón, 435. HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 38


n. 2, y. RE, 14 (1930), col. 463.

297HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 38.

298Los magnetes y enianes, otros pueblos que hablaban un dialecto del oeste, eran
famosos por su danza llamada karpaia, danza guerrera interpetada por los hombres
armados (Jenofonte, Anábasis, 6, 1, 7) muy similar a la danza llamada karpea y otra
llamada telesias de los macedonios, HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian
State, Oxford, p. 38 n. 3. Los malios limitaban la plena ciudadania a aquellos que
estaban o habian servido como soldados, Aristóteles, Política, 1297b 12-18 y fu 553.
233
Las áreas del O. y N.0 que formaban parte de la Alta Macedonia
poseían un número de llanuras y altiplanos con alturas superiores a los 500 ms.
Separadas unas de otras por cadenas montañosas: Pindo, Grammo, Vitsi, y
Peristeri. Encontramos distintas tribus en cada área: elimiotas, tinfeos, orestes,
lincestes y pelagones. Pueblos de pastores que vivían en campamentos
temporales y no utilizaban ningún tipo de construcción funeraria. Ninguna
excavación sobre el s. VI avanza información en este sentido excepto para los
kozani de Elimea~. Cada grupo tenía su propia monarquía con una casa real
indígena. Los cinco grupos hablaban un dialecto del oeste. Estaban asociados
políticamente con el principal grupo del Epiro, los molosos. La asociación
parece significar la aceptación del liderato del rey moloso, lo que les permitía
tener acceso a los ricos pastizales de invierno de la costa del Epiro y de Iliria
(actual Albania central>. Sin embargo, en ocasiones utilizan los pastizales de
3=3
invierno de la costa Macedonia y comercian con los macedones
A lo largo del siglo y se pueden concretar las relaciones de la Alta y Baja
Macedonia con sus vecinos. El contacto con los pueblos más ricos del N. O.:
en la zona de los Lagos (Prespa y Ocrida) y la zona más alta del Valle del Axio.
Estaban en contacto al O. con dos colonias de Corinto en la costa adriática:
Epidamno-Dirrachio y Apolonia; al S.O. con el Epiro central y su oráculo de
Dodona; al S.E. con Deuriopo (un distrito de ciudades desarrolladas); y más
alejada, hacia el N.O., Peonia que cubre el valle medio del Axio; e lcna y Sindo,
en la desembocadura del Axio y cabecera del golfo Termaico, que mantenían
importantes relaciones comerciales con la poderosa colonia de Corinto,
Potidea, sobre el extremo occidental de la Península Calcídica. HAMMOND ve
en este entramado de relaciones entre Macedonia y sus vecinos una versión
primitiva del sistema de comunicaciones e intercambios representado por la vía
Egnatia que, corriendo desde Epidamno y Apolonia en el Adriático, atravesaba
la tierra de la llanura del lago Ocrida y desde allí a Pelagonia y Peonia (mejor
que, como más tarde, a través de la Alta Macedonia) y desde allí se dirigía a
Peía e lcna. La conexión con lcna está revelada por la moneda inscrita de los
¡chnaio¡ en caracteres griegos, comparte motivo similar con la de los tyntenoi,
sin embargo, no hay minas cerca de lcna y la plata para estas monedas puedo
haber llegado desde las prolíficas minas de los abatano?01
El sistema tribal entre estos pueblos seguía siendo bastante fuerte hasta fechas muy
recientes, HAMMOND, N. G. L. (1989), The Mecedonian State, Oxford, p. 38 n. 4. Para
los enianes y perrabeos en la lliada, y. HAMMOND, N. & L (1967), Epirus, Oxford,
Pp. 371-5.
299
Algunas tumbas del finales del sexto contienen dos brazaletes de oro, y una copa
del plata con una inscripclón: “sagrada [propiedad]de Atenea de Megara”. Si esta
Megara era un lugar de la zona, resulta ser la inscripción macedonia más antigua
conocida, -HA-MMQND, N. -G. L.; GRiFFITH, G. T. (1979), A Histoty of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vot. 2, pp. 95 y ss., y. también, HAMMOND, N. G. L.
(1989>, The Macedonian State, Oxford, n. 5 p. 39.
300Hecateo los describe como estados tribales molosios (molossika ethne), y.
HAMMOND, N. G. L. (1967), Epirus, Oxford, PP. 461 y ss. y HAMMOND, N. G. L.;
GRIFFITH, G. T. (1979), A H¡storyof Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 1, p.
439 y 2, p. ea HAMMOND, N G. L. (1989), The Macedon¡an State, Oxford, n. Gp. 39.
~ HAMMOND, N. G L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 40 n. 10.

234
En el NO., como se señala con anterioridad, se halla uno de los pueblos
más importantes para la historia Macedonia, desde el s. VI a la época de
Alejandro Magno, se trata de los peoniosr~ El territorio de estos peonios
comprendía la amplia y fértil tierras bajas del medio Axio y sus afluentes del N.
La región de Stobi, al Oeste del río Axio, también formaba parte de Peonia. El
país fue famoso en la Ant¡gúedad por sus bueyes y por un tipo de cerveza. Con
montañas agrestes habitadas por leones y aurochs. Los peonios estaban
organizados en tribus dirigidas por una monarquía, tenían su capital en Astibus
(Stip) sobre el río del mismo nombre (hoy Bregalnitsa). Practicaban la
cremación, con sacrificios rituales para sus reyes, incluso después de décadas
del entierro~. Otro territorio peonio era el valle medio y alto del Estrimón con
depósitos de oro y plata en Pautalia (ahora Kjuestendil>. La principal tribu era la
de los laeos que acuñaban pesadas monedas de plata, con un pegaso
cabalgando con las alas plegadas~.
Hacia el 550 los peonios se expanden hacia el 5. Capturaron Amfaxitis,
en las puertas de las fértiles llanuras costeras, a ambos lados de la
desembocadura del Axio: cayeron sobre los macedones ocupando Peía e
lcna~. Tomaron el control de Crestonia, donde se hallan yacimientos auríferos
cerca de Kilkis, y también de Migdonia, incluyendo la bahía de Tesalónica y eT
área de los dos lagos en Calcídica~. Mientras los peonios de la zona del
Estrimón invadieron y ocuparon el curso bajo hasta la zona costera del mismo,
la principal tribu que se asentá aquí fueron los S¡r¡opa¡ones, que obtenían oro y
plata de Akhladhokhori. Su nombre ha sobrevivido hasta la moderna ciudad de
Serres~7. El valle de Kumli que constituye la ruta más coda entre el Axio y el
Estrimón fue también ocupado por los peonios, explotando los recursos
mineros de Theodoraki3~.

302Entre sus rasgos más significativos estaba el que que hablaban un lenguaje distinto
del griego, tracio e ilirio. Tenin un dios traducido como Darron, este nombre aparece
en las primeras monedas de plata derronikos de modo que esta tribu peonia recibía tal
nombre a partir del dios. Consisten en piezas muy pesadas, dedicadas a la
exportación como barras. La mina de donde procede es Kratovo (antigua Tranupara) y
otros lugares en los valles de Pecinj y Bregalnitsa, que se hallan hacia el E. en el Axio.
HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 40.
303Se tratarla de un cementerio real, los reyes serian adorados después de muertos, y.
HAMMOND, N G L; GRIFFITH, G. T. (1979), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols.,
1972-1979, vol 1, Pp 78 y Ss.; 2,75 y 95.
~HAMMOND,NL G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 40.
305Tucídides, 2, 99, 4 y Estrabón, 7 F 11.
306Estrabón, 7, F 4t
~7Heródoto,
5,16, 1 y Estrabón, 7, F 41v
308Este poder de los Siriopaiones está representado por una serie de acuñaciones con
la inscripción SIRINON, y los letael en Midgonia, donde había oro, tienen una
numerosa serie de acuñaciones en plata, de las que solo una parte esta inscrita con su
nombre, y. HAMMOND, NL G. L; GRIFFITÑ, G. 1. (1979), A Histo¡y of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 82.

235
Hasta la expedición escita de Darlo c. 513 le situación es bastante
confusa para toda la región balcánica, incluso teniendo en cuenta los escasos
materiales literarios~. En el 511 a. C. las tropas de Darío, capitaneadas por
Megabazo habían penetrado en la Europa continental derrotando a los tracios y
a los geonios~ de éstos grandes contingentes humanos fueron deportados a
Asia31 Ello fue aprovechado por tracios y por los propios macedonios para
.

expansionarse, así estos últimos ocuparon las ciudades de Peía, lcna y


Amfaxitis3t1. En esta última ciudad Amintas 1 aceptó la sumisión al poder persa,
en el 510312. Durante 30 años Macedonia constituyó el distrito más occidental
del mundo persa313. Macedonia actuó de freno a las acciones de los peonios,
314
afianzando con el apoyo de los persas su posición en la zona
Así pues la incursión persa tuvo como consecuencia más importante la
restauración territorial de Macedonia y su incremento, inclusive, con un dominio
que se extenderá a la zona más oriental del golfo Termaico. Además, Amintas
incorporó las poblaciones locales a su reino3lb. La lealtad de Amintas hacia los
persas se mantuvo a lo largo de la rebelión jonia entre los años 498-493. De
hecho a su muerte hacia el 495 su sucesor Alejandro 1 mantendrá esa misma
política, incluso cuando las tropas persas del sucesor de Darío, Jerjes,
atraviesen Tracia y entren en Macedonia en dirección a las pole¡s griegas316.
Jedes en el 492 cede a Alejandro 1 el control de la región entre el monte
Olimpo y el Hemo317. Entre los años 483480 Alejandro 1 incorpora,
aparentemente, la Alta Macedonia, de tal modo que Tucídides en el 429 a. C.
describe a los lincestas como macedonios318• Junto al incremento de los
territorios controlados por el rey de los macedones, la presencia persa tuvo
repercusiones culturales y económkas319.
~9HAMMOND,
N. O. L.; GRIFFITH, 0. 1. (1979), A H¡story of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, p. 56.

310Heródoto, 5,2, 2; 5,14,1.


311HAMMOND, N. 0. Li GRIFFITH, 0. T. <1979), A History of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, p. 57-58.
3121—leródoto, 5,18,21.
313HAMMOND, N. O. L (1989), Pie Macedorñan State, Oxford, p. 42.
314HAMMOND N. O. L. (1989), Pie Macedonian State, Oxford, p. 42.

3t5Tucídides, 2, 99, 4-6.


316Heródoto, 6, 44, 1. HA~flrn N O L GRIFFITH ~ T (1979), tiA ,-fl~wIy u’
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 60 considera que la Macedonia de
Alejandro 1 está sometida a los persas, cosa que Heródoto no deja daro.
317Justino, 7, 4, 1. Lo que representaba el control por parte de Alejandro 1 de la Alta
Macedonia, HAMMOND, N. 0. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 44.
3t8Tucidides, 2, 99, 2-4; 4, 82,1.
319HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 44.

236
Heródoto señala en su relación sobre las Guerras Médicas, el perfecto
equilibrio de Alejandro entre los ocupantes persas y el mantenimiento de
buenas relaciones con las potencias griegas32i Un doble juego que va a
beneficiar profundamente a los macedonios. Heródoto recoge multitud de
acontecimientos y anécdotas que tienen a Alejandro 1 como protagonista: su
actuación en los Juegos Olímpicos y el desarrollo de la historia de la casa real
de los Teménidas; el asesinato de los enviados persas321; el mensaje secreto
a los griegos de Tempe~; las ciudades beocias salvadas por Alejandro3~; las
relaciones de Alejandro con los persas324 y un largo etcétera recogido por
HAMMOND3~% Es indudable la simpatía que Heródoto siente por este
personaje al que llegó a conocer con toda probabilidac926.
Hábilmente Alejandro favoreció la retirada de los persas que tras la
derrota de Platea abandonaron Grecia. Sin embargo, al tiempo que los persas
se retiraban, Alejandro los sustituía en el control de ciertas zonas como
Crestonia, Migdonia, Bisaltia y en la cuenca del Estrimón, hacia donde extendió
su reino. Capturó la mina de oro cerca de Kilkis y la zona minera en torno al río
Edono <ahora Echedorus>, con la mina de Theodoraki, que producía un talento
de plata al díat y la mina de oro de Nigrita, en el lado oeste de la llanura del
Estrimón328. Este aspecto favoreció la acuñación de monedas por parte de los
329
macedonios
En el este parece existir unos planteamientos de coexistencia pacífica
con las distintas ciudades y comunidades que se hallan en esa zona sobre todo
en la P. Calcidica al E. de Axio~X~
320Probablemene recibe el nombramiento de proxenos por parte de Atenas con
anterioridad al 480, Heródoto, 8, 136,1 y 140b, 1.
321Heródoto, 5, 19-21.
322Heródoto, 7173,3.
323Heródoto 8, 34, o también ocupadas por tropas macedonias al servicio de Jerjes.

324Heródoto, 8, 136, 1.
3fl-IAMMOND, N. G. L.; GRIFFITH, G. T. (1979), A H¡sto,’y of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, Pp. 98 y ss. Cf. con ERRINGTON, R. M. (1990), A Histo,y of
Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 8-15.

~6HAMMOND, N. G. L.; GRIFFITH, G. T. (1979), A Histoiy of Macedonia, Oxford, 2


vols., 1972-1979, vol. 2, p. 98.
327Heródoto, 5,17, 2: “...Desde el lago Práside hay un trayecto sumamente corto hasta
Macedonia: lindando con el lago se encuentra primeramente la mina, de la que... se
obtenia un talento de plata a diario que iba a parar el erario de Alejandro”.
328HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 45.
~9SAYAS,J. J. en BLAZQUEZ, J. M.; LOPEZ, R.; SAYAS, J. J. (1989), Historia de
Grecia Antigua, Madrid, p. 600; HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State,
Oxford, p. 46.
330HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford p 48.

237
La expansión Macedonia desde el 550 se puede resumir de la siguiente
manera: hasta el 550 la zona S. de Pieria y Botiea, después del 550 Almopia;
alrededor del 520-510 Eordea. Amfaxitis y la zona costera que incluye lcna y
Peía, además del N.E. costero del golfo Termaico, y Antemo hacia el 51 0-505.
Probablemente entre el 483-480 los cantones de la Alta Macedonia y después
del 480 Crestonia, Bisaltia y Migdoniarl.
Cuando en el 477 estaba claro que los persas no retomarían a Europa;
Alejandro se decidió a atacar el ejército persa en retirada y los venció en Nueve
Caminos-Amfípolis~. Desde estos momentos la política exterior de los
macedonios se orienta hacia los tracios, situados al N. ,y a la ciudad de Atenas
al 5. Así, Amfípolis cuyo nombre primitivo fue Nueve Caminos sufrió los
intentos de tracios, macedonios y atenienses por su control. Ya que era la vía
de acceso estratégico a la cuenca del Estrimón. En cierto modo, su papel fue
similar al de Marsella con el valle del Ródano y las relaciones comerciales del
Mediterráneo Occidental. En 476/5 Cimón capturó ETon, el puedo de Nueve
Caminos en la costa, estableciendo allí una base naval.~ Solamente a partir
del año 436 Nueve Caminos pasó a estar controlado definitivamente por los
atenienses que la rebautizaron con el nombre de Amfípolis, por el sentido de un
doble poblamiento de griegos a indígenas, que controlaba la exportación de los
productos de la cuenca del Estrimón y su hinterlancr La conflictividad con los
atenienses durante el reinado de Alejandro 1 se hace notar en el hecho de la
supuesta compra de Cimón por parte del monarca, y la ocupación de la mina
de Theodoraki por parte de los Edones hacia el 450. A la muerte de Alejandro 1
en el 452 el reino se hallaba bastante debilitado~.
Alejandro 1 murió de manera violenta en torno al 452~. Dejaba dos
esposas y cinco hijos legítimos. Por razones que desconocemos, tres de ellos
fueron re~es. El más viejo era probablemente Filipo, a quien le corresponderla
Amfaxitis ; Alcetas sería el siguiente~ y, finalmente, el futuro Perdices II.
331HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1979), A H¡story of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, Pp. 64-65.
~2Heródoto7, 121, 2 se refiere a la estatua de oro dedicada por el mismo en Delfos y
Olimpia. y que parece estar relacionada con la Carta de Filipo, Demóstenes, 12, 21
que cita: “el botín de los prisioneros persas”, cf. Plutarco, Olmón, 7, 1-2. W
333HAMMOND, N. O. L. (1989), The Maceelonian State, Oxford, p. 45.
3%IAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 45.
335HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 47.
~6QC,6,11, 26 se trata del discurso de Filotas frente a Alejandro Magno donde señala
que las muerte de Alejandro 1, Arquelao y Perdicas III fueron violentas. El segundo
asesinado y el tercero en batalla. Ello implicaría la muerte violenta de Alejandro 1
Filoheleno.

~7Tucídides,
2,100, 3.
?~plato,,Á3a.gias, 414, presentaafste personaje que parepe tener más derecho al
trono que el hijo de Perdicas, el futuro rey Arquelao, probablemente porque Alcetas
era tan viejo como su hermano Perdices.

238
Evidentemente las relaciones entre los tres reyes nunca pudieron ser buenas.
En un momento dado la Asamblea de los macedonios desposeyó a los dos
primeros de sus títulos y nombró a Perdicas único rey durante los años 440—
435. En este periodo se produjo un empobrecimiento de Macedonia,
demostrado por la sola presencia de tetrabolos por parte de los tres reyes
frente a los octodracmas y tetradracmas de la época de Alejandro l~.
Heródoto transmite la pérdida de la zona minera de Amfaxitis que había
provisto de plata a Macedonia durante el reinado de Alejandro 9~. La elección
de Perdicas como el único rey fue aceptado por Alcetas, pero disputada por
Filipo, que obtuvo el apoyo de los reinos de Elimea y otros de la Alta
Macedonia, además de contar con la ayuda de Atenas. Este enfrentamiento
con Perdicas fue continuado por el hijo de Filipo, Amintas, quien intrigó no solo
con Atenas, sino también con Sitalces, el poderoso rey de los odrisios en
Tracia . El año 429 Sitalces y Amintas invadieron Macedonia con grandes
fuerzas, devastando amplias zonas del país incluyendo las ciudades griegas
de la CalcídicaM2. Perdicas logró conjurar el peligro al entrar en contacto con
Seutes, un influyente hermano de Sitalces, al que ofreció la mano de su
hermana Estratonice y una importante cantidad de dinero como dote. Seutes
persuadió a su hermano de retomar a Tracia y abandonar Macedonia~.
Seutes sucederá a Sitalces a la muerte de éste, el 424, en el trono de los
tracios odrisios.
Hacia el final del reinado, Perdicas II firmó un tratado con Atenas, c. 423-
2, y el texto reconstruido nos ofrece cual era la situación de la casa reinante, y
se establecía la línea de sucesión:
“Perdicas <hijo de Alejandro>, Alcetas hijo de Alejandro, Arquelao
hijo de P<erdicas, Eropo hijo de Perdicas, Alejandro, hijo de
Alcetas>, Menelao hijo de Alejandro, Agelao hijo de
Acícetas.. .>yrus hijo de Alcetast”

339HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 71.


3~Heródoto 5, 17, 2. Es el rey independiente de los bisaltas el nuevo propietario y
graba sunombre: Mosses en las acuñaciones de dracmas.
341Tucídides, 2, 96: “El reino de Sitalces el tracio va desde los peonios leeos y el rio
Estrimón hasta los peonios autónomos. Desde alíl hasta el río Istro en el Ponto”.
342Tucidides 2, 99-100. Los tracios partieron de Dobero para conquistar la Baja
Macedonia: “Estos macedonios, pues, al ser incapaces de defenderse ante el ataque
de tan numeroso ejército, se dirigieron a lugares seguros y a los fuertes que tenían en
la región. No había muchos, sino que con posterioridad fue Arquelao <413-399), el hijo
de Perdicas, al llegar a ser rey, el que erigió lo que hay ahora en el país, trazó caminos
rectos y organizó todo lo relativo a la guerra: caballos, armas y otros preparativos, en
mayor cantidad que todos los otros ochos reyes que hubo antes que él.”
3~Tucídides, 2,95 y 100,1.
1, 89. BORZA, E. N. <1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of
Macedon, Princeton, p. 295 defiende las fechas del 423/2 frente a la tesis tradicional
representada por HAMMOND, N. O. L. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T.
(1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 135 que
mantiene una fecha más tardía en torno al 413.

239
Cuando Perdicas murió el año 413, los macedonios eligieron a uno de
sus hijos como rey. Se trata de Arquelao, quien figura en primer lugar tras el
propio rey y Alcetas en la lista anterior. Alcetas y el mayor de sus hijos se
conjuraron contra el rey y ambos fueron ejecutados; un niño, hijo de Perdicas y
Cleopatra, murió en estos momentos, también, a manos de Arquelao~. Casó a
una de sus hermanas con un nieto de Menelao, el cuarto hijo de Perdicas,
llamado Filipo, para reforzar su autoridad con el apoyo de otras ramas
familiares. Trasladó la residencia real de Egas a Peía. Construyó carreteras y
fortalezas. Equipó mejor el ejército. Desarrolló la agricultura. Abrió Macedonia
al comercio. Seguramente, dividió la Baja Macedonia en cierto número de
distritos administrativos y militares, que más tarde pasaron a designar centros
urbanos. Conté con una fuerte oposición de las familias principescas de
346
Lincestide y Elimiotis en la Alta Macedonia
Arquelao murió violentamente el año 399, asesinado durante una
cacería~l Dejó tres hijos de su última mujer y uno de Cleopatra, su segunda
esposa, de nombre Orestes. También existía un medio hermano de Arquelao,
Eropo, hijo de Perdicas y su primera esposa. La Asamblea nombró como
sucesor al hijo de Cleopatra, Orestes, que era menor, y a Eropo como regente.
El año 397 Eropo es elegido rey y el pequeño Orestes desaparece de la
escena. El año 394 fallece Eropo de enfermedad. Éste tenía un hijo de nombre
Pausanias, sin embargo, la Asamblea decidió la elección de un hijo de
Menelao, el cuarto hijo superviviente deL rey Alejandro, se trata de Arnintas II el
Pequeño. Tras violentos desórdenes murió Amintas II y el 393 la Asamblea
eligió como rey a Pausanias, el hijo de Eropo, pero murío siendo elegido un
nuevo rey. Todo este proceso se sucede en un plazo inferior a un año~. Seis
reyes en pocos años representó la reductio ad absurdum de la monarquia~.
La casa real tocó fondo en ese año 393, entonces la Asamblea se volvió
hacia otra rama de la dinastía, la representada por el quinto hijo de Alejandro 1
Filoheleno, Amintas. Un nieto de éste, del mismo nombre, fue elegido rey con
el nombre de Amintas III a fines del 393. Esto disgustó a los miembros de las
ramas familiares de más edad, dos nietos de Perdicas, hijos de Arquelao
(Pausanias y Argeo, nacidos de su tercer matrimonio y hermanastros de
Orestes> obtuvieron el apoyo de los ilirios que invadieron el reino imponiendo a
Argeo, uno de los dos hermanos, como rey~. Amintas fue desposeído del w

3~Platón, Gorgias, 471.


~Tucidides,2,100. CLOCHÉ, P. (1960), Histoirede la Mecédoine, París,
p. 86.

347fl5, 14, 37, 6; cf. Aristóteles, Política, 1311b8-35.


~Sobre esta situación de anarquia institucional, OS, 14, 37, 6; 84, 6; 89, 2; 15, 60, 3.
HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A Hístory of Macedonia, Oxford, 2 voIs.,
1972-1979, voL 2, Pp. 167 y ss. Un cuadro más breve en HAMMOND, N. O. L. (1989),
The Macedonian Siete, Londres, p. 73.

~ HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian Siete, Londres, p. 74.


3~Es la primera vez que hace su aparición el rey Bardilis, que con anterioridad a estas
fechas se ha hecho con el poder entre los dardanios configurando uno de- los estados
ilirios más poderosos, apoyado en las riquezas agricolas y minerales de la zona de
240
trono por los Macedonios pero un año después lo reconquistaba con la ayuda
de los tesalios~’.
Amintas hizo que Argeo y Pausanias, su hermano, se exiliaran
Formalizó una alianza matrimonial con la otra rama familiar de Menelao al
casar su hija Eurione con Tolomeo, el hijo de Amintas II el Pequeño. Ello
resultó un éxito, tal como aparece recogido en el tratado con Atenas c. 375-373
donde Tolomeo encabeza la legación macedonia junto con el hijo de Amintas,
Alejand ro~
Durante o con anterioridad a la invasión, Amintas había firmado un
tratado de alianza con la Liga Calcídica. Se trataba de una alianza defensiva
frente a terceros, por la cual los calcídicos obtenían una serie de derechos
sobre la exportación de la madera de todas clases y brea; mientras que el
comercio del resto de las mercancías quedaba sujeto aipa~ de derechos de
aduana. La duración de la alianza era de cincuenta anos De igual modo
.

mantenían los Teménidas buenas relaciones con los Alévadas de Larisa en


Tesalia, como demuestra el apoyo que los Alévadas habían prestado a Amintas
III cuando fue expulsado de Macedonia por Argeo y los ilirios~. Una vez que
Amintas fue restaurado en el trono la Liga Calcídica devolvió el territorio
macedonio que durante las operaciones militares había ocupado.
Hacia el 363/2 la ayuda de la Liga Calcídica y especialmente de los
olintios, como ciudad principal de la Liga, se hizo más necesaria que nunca.
Macedonia debía hacer frente a una nueva invasión de los ilirios que derrotaron
a Amintas. Los olintios obtuvieron importantes concesiones territoriales a

Kosovo, y. HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. <1979>, A H¡story of Macedonia,


Oxford, 2 vds., 1972-1979. vol 2, p. 172, y. tb. vol. 1, Pp. 423 y ss. para los ilirios en
época arcaica. En cuanto a la discusión acerca de si se trata de una única invasión
iliria y una conflictividad continuada con los olintios, y. HAMMOND, N. O. L. (1989),
The Macedonian State, Londres, p. 80 y ss. y HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T.
(1979), A Histo¡y of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 174 y ss., para la
defensa de dos invasiones ilirias; cf. con la n. 1 de la pág. 172 donde recoge la
bibliografía con la tesis de una única invasión. En la bibliografia española más
reciente, por ejemplo, se mantiene la tesis de la existencia de una única invasión iliria,
hacia el 393/2 y una conflictivad con los olintios que dura al menos hasta el 379.
BLAZQUEZ, J. M.; LOPEZ, R.; SAYAS, J. J. (1989), Historia de Grecia Antigua,
Madrid, Sayas, pp. 602 y FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989), El Mundo griego y Filipo
de Macedonia, Madrid, pp. 17-18.

~ Porfirio, fi. 1, FGrH, 3, 691: ‘tpo Makedonon exeblethet Es la primera referencia


directa sobre la Asamblea macedonia, HAMMONO, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. <1979),
A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 160; y. tambien OS, 14,
92, 3.

~½S, 14, 37, 6-7.


3~TOD, M. N. (1948), A Selection of Greek Historical lnscñptions (GHI), Oxford, 2
vols., núm. 129.
3MTOD, M. N. (1948), A Selection of Greek Historical lnscriptions, Oxford, 2 vols., n0
111.

~V. supra; Tucídides, 4, 78, 2; 132, 2.

241
cambio de su apoyo frente a este ataque de los ilirios~. Cuando unos meses
después Amintas recobró totalmente el poder, exigió a los calcidicos la
devolución de las zonas ocupadas. Olinto se negó a aceptar estas
exigenciasr. La situación se puso bastante difícil para Amintas, que llegó a
perder casi todas sus ciudades orientales, siendo incluso ocupada Peía, la
capital del reino, por los olintios~. Solamente la ayuda de Cotis, el rey de los
odrisios, cuyas tropas estaban dirigida~or Ifícrates, el general ateniense, pudo
salvar momentáneamente la situacion La suerte se alió con Amintas, ya que
-

la decidida ayuda de Esparta permitió dar un vuelco a la situación. Por la Paz


de Antalcidas del 386 Esparta se había convertido en el garante de la
autonomía entre los griegos, y tomó la decisión de intervenir en Calcídica para
asegurar la independencia de Apolonia y Acanto frente a la Liga Calcídica,
especialmente frente a las tendencias hegemónicas de Olinto~. En estas
acciones militares participaron junto a las tropas de los espartanos, tropas
enviadas por Amintas y jinetes provenientes del reino de Elimea, en la Alta
Macedonia~1. Las operaciones contra los calcídicos se van a prolongar a lo
largo de tres años, hasta que el año 379 Olinto capitula~. Ello permitió a
Amintas recuperar todo su territorio. El desmantelamiento de la Liga Calcídica
liberaba a Amintas de uno de sus más serios problemas, pero, sin embargo, el
intento de dominio espartano sobre las ciudades calcídicas, y de la zona de
influencia de Macedonia, llevó a una reorientaclón en la política exterior de
Amintas. Aprovechando el declinar de Esparta que sigue a la liberación de
Tebas y el resurgimiento de Atenas como cabeza de una nueva Liga de Delos,
Amintas como señalábamos arriba firmó con Atenas una alianza, hacia el 374,
con importantes ventajas desde el punto de vista estratégico, económico y
naval. El apogeo de esta aproximación entre los intereses de Macedonia y
Atenas, está representada por la embajada macedonia al congreso
panhelenénico que se celebró en Esparta en el 371, y que reconocía los
derechos atenienses sobre Amfípolis~.
Por otro lado, Amintas procuró en sus relaciones con las grandes
potencias mantenerse al margen de cualquier conflicto, así cuando Jasán tirano
de Feras se afirmó como dirigente de las ciudades tesalias, Amintas abandonó

~ 15,19, 2.

358Jenofonte, Helénicas, 5, 2,13.

359HAMMOÑD, N. O. L.; UF<IhhI 1 II, ½. ¡. I,~W(¿), A History of Macedonia, Oxford, 2


vols., 1972-1979, vol. 2, p. 177.
360Q5, 15, 19,3, Jenofonte, Helénicas, 5, 2,11-20.

361Jenofonte, Helénicas, 5, 2, 38.


3%enoforite, Helénicas, 5, 3, 26; OS, 15, 23, 3~
363Esquines, 2, 32.

242
a su suerte a los Alévadas de Larisa con los que tenía buenas relaciones, y se
alió con Jasór9~t
En cuanto al resto de los pueblos con los que Macedonia estaba en
contacto, son los ilirios, precisamente, los que mantuvieron con Macedonia un
pulso por la hegemonía sobre el N. de los Balcanes. Esto se pone de relieve en
los enfrentamientos que se suceden a lo largo del siglo entre macedonios e
ilirio. Estos enfrentamientos tienen lugar durante el reinado de Bardilis, rey de
la tribu iliria de los Dardanios, quienes conocerán una gran expansión en la
zona occidental de los Balcanes. En determinados momentos controlarán parte
de la Alta Macedonia, llegando a la invasión del país, como el año 392, con la
expulsión de Amintas lll~. El año 385/4 ocuparon gran parte del Epiro,
estando a punto de tomar Molosia, si no llega a intervenir Esparta~. En el
383/2 vuelven a invadir Macedonia, derrotando a Amintas, y saqueando el
reino~7. En el 369, ya veremos, como Alejandro II detendrá una invasión iliria
mediante el pago de un rescate y la entrega de Filipo como rehén a los ilirios
para garantizar el pago de los tributos~. El año 360 Molosia fue saqueada por
la caballería iliria. El año 359 Perdicas III muere frente a Bardilis, y los ilirios
ocupan la Alta Macedonia e invaden la Baja Macedonia en los años
siguientes~.
Las tribus greco-hablantes de Alta Macedonia -Elimea, Oréstide,
Lincéstide y Pelagonia -habían sido usualmente independientes e incluso, a.
veces, hostiles a Macedonia3~. Ejemplo de esta actitud seria la guerra entre
Arrabeo, rey de Lincéstide y Perdicas II. Si bien, ambas zonas tenían un interés
especial para oponerse a los ilirios.
Un caso especial es el de los peonios que había entrado en una
situación bastante difícil desde comienzos del s. V por las presiones de los
ilirios y los tracios, y de la propia Macedonia371.
Los tracios fueron el más formidable pueblo de los Balcanes en opinión
de Heródoto3~. Pueblo numeroso y que contaba en su forma de vida con el

364DS, 15, 60, 2.


~V. supra.
365DS, 15,13, 2-3.
3~7DS, 15,19, 2; Isócrates, 6, 48.
368Justino, 7, 5,1 preferible a 03, 16, 2, 2 según hIAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O.
1. (1979), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 181.
369DS, 16, 1, 3; 2, 5. Cuando Perdicas III marcho contra los ilirios, perdió una gran
número de soldados que cayeron prisioneros (Polieno, 4, 10, 1). Incluso Orestide que
no podía ser defendida por los macedonios pasó a control de los molosos,
Suplernentum Epigraphica Graecum (SEG), 23, 471, 13. V. HAMMOND, N. O. L.
(1989), The Macedonian State, Londres, p. 78.
370Sobre la organización de estos pueblos y sus relaciones con Macedonia en estos
años, y. HAMMOND, N. G. L.; GRIFFITH, O. T. (1972>, A History of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 165.

371HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 79.

243
bandidaje y la rapiña como actividades económicas Por fortuna
~

los tracios nunca formaron entidades unitarias, así entre el 452 y 359 época de W
gran debilidad para Macedonia los tracios solo invadieron el país en una
ocasión el 429, encabezados por Sitalces, y apoyados por los atenienses374.
3.1.2. FILIPO 1$.

Tras la Guerra del Peloponeso y, durante el periodo de la hegemonía


tebana, Macedonia se almea con Esparta y Atenas. Los intereses de Atenas en
la zona habían sido muy importantes, y durante la mayor parte del periodo
clásico el N. del Egeo estuvo bajo control de Atenas. Su interés por Macedonia
se centraba en tres puntos:
El control de las ciudades del golfo Termaico, de las exportaciones de
esta zona, basadas en la madera y brea, para la construcción de barcos; así
como del cereal de las zonas bajas. Se trata de una zona de alto interés
estratégico en la ruta hacia Tracia y sobre todo el Helesponto.
El acceso a las minas de oro y plata, riquezas pesqueras del gran lago
Cercinitis (ahora drenado), la producción agrícola, la madera para barcos, y el
fácil control de todas las exportaciones del territorio de la cuenca del Estrimón,
explican suficientemente, el interés particular de Atenas por Macedonia. La
mayor parte de las relaciones de Macedonia y Atenas seguirán esta línea de
interés por parte de Atenas, expresadd~óriá fundación de Arnf¡polis en la
desembocadura del mismo río Estrimón y objeto de disputa por macedonios y
375
atenienses -

Por ello, es fácil entender que durante la década de los 70 y 60, el reino
de Macedonia estuviera sometido a una fortísima presión por parte de
Tebas376, como cabeza de la Liga Beoda y de Atenas, potencia dominante de

372Heródoto, 5, 3, 1.
373Heródoto, 5, 6, 2.
374Tucídides, 2, 98, 3 y ss. En otro momento Bisaltia, habitada por tracio parlantes, fue r
una comunidad independiente formada por una pequeña parte de la Baja Macedonia y
los tracios del curso bajo del rio Estrimón. V. HAMMOND, N. O. L. (1989), The
Macedonian State, Londres, p. 79.
375HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 81.
3T6Sobre el tema de las relaciones entre Beocia y Macedonia durante el periodo de la
hegemonia tebana, y. HATZOPOULOS, M. B. (1985), “La Beotie et la Macedonie a
iépoque de i’hégémon¡e thebain “Colis. lnter da ChIOQI Beotie Antique,P-arís,
Pp. 247-257, p. 249. Recoge al menos cinco tradiciones historiográficas sobre estas
relaciones. La reconstrucción de los acontecimientos que ofrecemos a continuación
es la generalmente aceptada, sin embargo, HATZOPOULOS, M. B. (1985>, “La Beotie
et la Macedonie a lépoque de Ihégémonie thebain Colís. ínter da CNRS: La Beotie
,

Antique, París, Pp. 247-257, Pp. 250 y ss. ofrece una reconstmcción de los
acontecimientos desde el 369 al 367 que difiere considerablemente. Realiza estos
cambios a partir del texto de Esquines, 2, 26-29, cuya corrupción, en su opinión,
contribuye a la existencia de contradicciones entre el discurso de Esquines y las
fuentes históricas.

244
la nueva Liga de Dolos377. El año 370 Amintas III, rey de los macedones,
falleció de muerte natural. Dejaba seis hijos (entre los que se encontraba Filipo,
el padre de Alejandro Magno) y una hija, casada con Tolomeo de Aloros (hijo
de Amintas II el Pequeño), y dos esposas: Euridice y Gigea. El mayor de los
hijos de Euridice fue elegido rey era Alejandro íW~.
Se inició una guerra civil entre Alejandro II, hijo mayor de Amintas III, y
Tolomeo, marido de Eurinoe, la única hija de Amintas III e hijo de Amintas II el
Pequeño. En el 369 Alejandro II detuvo una incursión de los ilirios de Bardilis,
sirviendo de garantía para el pago de tributos la entrega como rehén de su
hermano pequeño Filipo3~. Por otro lado, en Macedonia se hallaban un gran
número de refugiados procedentes de Larisa y otras ciudades tesalias, que
habían huido de la dominación de Jasón de Feras. Este fue asesinado el 369, y
su sucesor murió al poco tiempo, al ser envenenado, haciéndose con la tiranía
un tal Alejandro. Alejandro II a instigación de los exiliados se decidió a romper
el tratado que su padre habla firmado con Jasón. Entró en Tesalia y tomó
Larisa, donde estableció una guarnición, de igual modo ocupó Cranon en la
Tesalia central. Ante el asombro de los exiliados no devolvió a los Alévadas el
poder en Larisa, e igual suerte corrieron los Escópadas de Cranon. Ello lleva a
que los tesalios soliciten la ayuda de Pelópidas, el general tebano, de modo
que un ejército beocio entra en Tesalia en el 368 y captura Larisa, expulsando
la guarnición macedonia. Además, la situación de Alejandro se hizo bastante
difícil en Macedonia frente a Tolomeo de Aloros, que probablemente contaba
con el apoyo de los ilirios de Bardilis. Pelópidas entró en Macedonia y
reconcilió a los dos contendientes imponiendo una alianza favorable a Tebas,
además, toma como rehenes a Filipo, el hijo menor de Amintas III, y treinta
hijos de las principales familias macedonias que sirvan de garantía. Filipo
cuenta trece o catorce años y permanecerá tres años en la casa de Pamenes
en Tebas~.
En invierno del 368 muere asesinado Alejandro II, sospechándose el
complot de Tolomeo~1. El segundo hermano de Alejandro, Perdicas sube al
trono como Perdicas III, si bien al ser menor de edad tuvo a su madre Euridice
como regente, aunque quien llevaba las riendas del gobierno era Tolomeo de
Aloros~% Parte de las otras de las ramas dinásticas se unen frente al joven
Perdicas III y su protector. Se produce la alianza entre Filipo, el primer hijo de
Amintas II el Pequeño y Pausanias, el hijo de Arquelao. Filipo contrajo
matrimonio con la hermana de Pausanias. Iniciaron la invasión de Macedonia
377V. HATZOPOULOS. M. B. (1985), “La Beotie et la Macedonie a l’époque de

l’hégémoniethebain , Colls. ínter dii CNRS: La Beotie Antique, París, pp. 247-257.

378Justino, 7, 4, 5- 8; Esquines, 2, 26; DS, 15, 60, 3 y 16, 2, 6.

379Justino, 7, 5,1, preferible a OS, 16, 2, 2 según HAMMONO, N. O. L.; ORIFFITH, O.


T. (1979), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol 2., p. 181.

360Plutarco, Pelópidas 26, OS, 15, 67,4 y 16, 2, 3; Justino, 7, 5, 2-3.

381HAMMOND, N O. L, GRIFFITH, O. T. (1979), A Histoty of Macedonia, Oxford, 2


vols., 1972-1979, vol. 2, p. 182.
382Justino, 7, 4, 7- 7, 5, 8.

245
con el apoyo de las ciudades calcídicas el 367 tomando las ciudades de
Antemo, Terme y Strepsa~, pero Tolomeo apoyándose de nuevo, en el
general ateniense Ifícrates logró rechazarlos. Ifícrates tomó Amfípolis, y uso de
su influencia frente a Cotis el rey de los odrisios para que prestasen ayuda a
Tolomeo~. Tal como refleja Esquines, esto supuso una reorientación hacía
Atenas por parte de Macedonia, que encontraba un importante aliado frente a
la actuación de las ciudades calcídicas~. Esta actitud debió inquietar a los
tebanos de modo que el año 367 Pelópidas intervendrá de nuevo, ante la clara
alianza entre Macedonia y Atenas. Esta vez son Filoxeno, hijo de Tolomeo, y
cincuenta compañeros los elegidos como rehenes para garantizar el apoyo
macedonio a los tebanos, que se unen a los que, todavía, se encuentran en
Tebas386. De este modo se asegura la Liga Beocia el sometimiento de
Macedonia a sus intereses. El año 365 Perdicas llegó a la mayoría de
edad, Tolomeo murió (quizás asesinado por instigación de Perdicas) y Fi
4~o, el
hermano de Perdicas retornó de Tebas, junto con el resto de los rehenes
Atenas durante el año 364 lleva a cabo una campaña contra Macedonia
y la Liga Calcídica, en estos momentos aliados de los tebanos. Su flota captura
Pidna, Metone, Potidea y Torone~, y se alía con algunas tribus libres e __

indopendientes de la Alta Macedonia contra Perdicas, se trata de los


Pelagones~. Entre el 364/363, el general ateniense Timoteo consiguió de
Perdicas apoyo armado para la lucha entre ateniense y calcídicos, que aún
proseguía, así se registra la asistencia de tropas macedonias contra los olintios
y AmfípolisS~. En esta época es bastante probabledeque
1. La expedición Macedonia del
Epaminondas pague
año
algún tipo de contribución a Atenas~
363 llevara a Perdicas a romper con Atenas, ocupará de nuevo Amfípolis y
retornará a la alianza con Tebas. Este retorno se expresa en la construcción
de cien trirremes para la flota tebana~. Sin embargo, tropas atenienses

383Esquines, 2, 27.
3t4Sobre la actuación de las ciudades griegas calcidicas en apoyo de los
pretendientes, 10 4, 95, tb. Demóstenes, 22, 150, para la Uga Calcidica. y.
HAMMOND, N. O. L. (1989), The Maceclonian State, Londres, p. 80. En relación con la
actuación de Ifícrates y. Esquines, 2, 26-9.
385Esquines, 2, 29. y. Suidas s.v Karanos.

386HAMMOND, N. O. L. (1989>, The Mecedonian State, Londres, p. 74.

387Esquines, 2, 29. acerca de la participación de Perdicas en la muerte de Tolomeo de


Aloros.Sokreeiíegreso de FUipo, Justino, 7, 5, 3; OS, 16, 2, 5.
388Demóstenes, 4,4; OS 15, 81,6.
389Demóstenes, 4, 4-5.

3~Demóstenes, 2,14; Polieno, 3,10, 7.

~‘Polieno, 3,10,14.

392Plutarco, Relópidas, 27, 1-3; OS, 15, 79, 1.

246
derrotarán a Perdicas quien firmará la paz con Atenas el año 362~. Se
observa una constante oscilación en política exterior, de acuerdo con los
resultados militares. Así queda de manifiesto en una reflexión atribuida a
Alejandro Magno por Arriano, en la que el rey de Macedonia se refería a estos
años: “Los atenienses y tebanos se guardan de atacarnos como hacían antes,
hasta tal punto que, en vez de pagar tributos a Atenas y vivir sometidos a los
tebanos, son ellos los que han de solicitar de nosotros~”
El año 359 se eligió a un niño con el nombre de Amintas IV para suceder
a su padre Perdicas III, que había muerto en la guerra contra Bardilis, el rey de
los llirios~. ¿Qué había sucedido?. Un año antes los ilirios dardanios de
Bardilis se habían lanzado sobre Molosia, donde Aribas no había podido hacer
nada por evitar la devastación de su reino~. Esta situación ponía en peligro la
zona occidental de Macedonia. Perdicas marchó al encuentro de Bardilis. La
batalla se dio en la zona del lago Ocrida. El desastre macedonio fue completo,
el rey y cerca de cuatro mil hombres murieron.
Macedonia quedaba a merced de sus enemigos. Estaba amenazada por
todas partes.
En primer lugar los atenienses, la práctica de la intervención de los
atenienses en otras zonas (Elon, Sciros, Torone y Solone, donde los hombres
fueron aniquilados y las mujeres y niños vendidos como esclavos, y sus tierras
ocupadas por clerucos atenienses o Potidea dos veces conquistada, arrasada
su tierra y colonizada por atenienses~7), no eran buenas bazas para la
presencia de los atenienses en Macedonia.
La Alta Macedonia estaba ocupada por los ilirios dardanios de
Bardilis~, al igual que algunas ciudades del resto de Macedonia~. Y
calcidicos, peonios y tracios se hallaban a la espera de aprovecharse de esta
situación~’Y

393HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 88.

3%AA, 7, 9, 4.

395Murieron el rey y más de 4000 hombres según el relato de OS, 16, 2. Para la
sucesión de Amintas, el hijo de Perdicas III, 10, 7, 3055, cima 359/358, “Amintas, hijo
de Perdicas, rey de los macedonios”. Tenemos el pasaje de Justino, 7, 5, 6-10 para el
mismo asunto; además Polieno, 4,10,1. Sobre el longevo rey ilirio y. HAMMOND, N.
O. L. (1966), “The Kingdom in lllyria cima 400-167 B. C.”, BSA, 61, Pp. 239-253, p.
248.
396Frontino, Estrategia, 2, 5,19.

397HAMMOND. N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 88-89.


398Para la polémica sobre el calificativo de dardanios, y. HATZOPOULOS, M. B.
(1987). “Les limites de la expansion macedonienne en lllyrie sous Philippe II, L’lllyrie
meridionale et I’Epire dans l’Antiquité, Clermont-Ferrand, Pp. 81-94, p. 85.

~9Partede Macedonia pasa a estardominada por los ilirios, y. OS, 16, 3; en OS. 16, 3,
2 pago de tributos a los ilirios.

~0HAMMOND,N O L, GRIFFITH, O. T. (1979), A Histoty of Macedonia, Oxford, 2


vols., 1972-1979, vol 2, p 188.

247
Además, el joven rey contaba con la oposición de las otras ramas de la
familia, en particular los descendientes del rey Arquelao (413-399), su hijo
Argeo que había sido rey durante un breve periodo, 392-391, con el apoyo de
los ilirios, y su hermano Pausanias, que estaba establecido en Botiea. Argeo
contaba con el apoyo de Atenas y de tropas de mercenarios~, mientras que
Pausanias era apoyado por Berisades, el rey tracio~. A esto se debe añadir la
participación en la lucha por la sucesión de los hijos de Amintas III, fruto de su
matrimonio con Gigea, que contaban con apoyos en la parte oriental del reino
y de ciertas ciudades de la Liga Calcidica. Esta rama estaba representada por
Arquelao, el hijo mayor de Gigea.
En resumen, una situación de caos político e institucional, bastante
frecuente en los últimos cien años de la historia de Macedonia, pero no por ello
menos desastrosa para el país~.
Dado la minoría de Amintas fue elegido por la Asamblea un regentet
se trata de su tío Filipo, hermano de Perdicas, que contaba 23 años y cierta
experiencia como jefe militar. Toma el control del ejército y de la Asamblea. El
mayor peligro era el representado por una invasión de tropas atenienses, tal
como había sucedido en el 432 y 429. El principal interés de los atenienses era
el sometimiento de la ciudad griega de Amfipolis, por lo que Filipo decide
abandonar a su suerte a los habitantes de ésta ciudad y evitar de este modo
una invasión atenienses de Macedonia. En cuanto a los tracios de Berisades se
los ganará mediante regalos y promesas. Estos abandonan la idea de invadir
Macedonia y dejan a su suerte al pretendiente Pausanias que hasta ese
momento había contado con el apoyo de los tracios en su lucha por el trono.
Otro frente era el representado por Argeo, otro pretendiente que
contaba con el apoyo ateniense (mercenarios y tres mil hoplitas) y la logística
de Metone, una de las ciudades aliadas de Atenas. Argeo, inicia la ocupación
cJe parte del territorio macedonio, al contar también, con apoyos locales, que le
llevan a la antigua capital Vergina (Egas). Sin embargo, las tropas atenienses
que le apoyan son derrotadas por Filipo. Éste permite el regreso de los
prisioneros atenienses y, además, ofrece a Atenas su colaboración para la
toma de Amfípolis, que se resiste a caer bajo el control de los atenienses”~.

~‘DS, 16, 3, 3 señala que ese apoyo se debía a la disputa entre Macedonia y Atenas a
causa de Anfipolis. w
~2DS,16,2,6.

~3Enel punto dedicado a las instituciones se analizará la problemática relacionada


con la monarquia de Macedonia, y los temas de la sucesión y regencia, así como la
política matrimonial en los Argéadas de Macedonia.

~Sobre si Filipo fue nombrado regente por la Asamblea o rey como se señala más
abajo y. HORNBLOWER, 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p. 301. V. tb.
GRIFFITH en HAMMOND, N G. L.; GRIFFITH, ES. T. (1979), A Hístory of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol 2, PP. 208-209 y Pp. 702-4 que defiende que Filipo se
haría con el poder rápidamente, igual opina BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of
11w Olympus: fue emergence of Maceta, Princeton, p. 201; vs. HATZOPOULOS, M
B. (1986), “Sucession and regency in classical Macedonia’, Ancierit Macedonia, IV
Syrnp. lntern., sept 1983, Tesalónica, pp. 279-292, p. 287.

w
248
El año 359 Filipo logra derrotar a los peonios, poco después de la
muerte de su rey Agis. Ese año inicia las operaciones militares contra los ilirios
dardanios de Bardilis, a los que se exige el abandono de las ciudades de la Alta
Macedonia y del resto de Macedonia ocupadas desde la muerte de Perdicas III.
Filipo se niega a considerar la oferta del rey ilirios que aparece bajo la fórmula
de statu quo que propone Bardilis. Los ilirios son derrotados en las
proximidades del lago Licnitis”0~. Se firma la paz con Bardilis y Filipo casa con
una princesa de los dardanios407. Una de las consecuencias directa de esta
situación es la liberación de todas las ciudades macedonias y el control directo
que Filipo empezará ejercer sobre los principados de la Alta Macedonia, que
apoyaran con recursos y hombres las campañas de Filipo. En este caso, para
afianzar su posición en la Alta Macedonia, casa con una hermana del rey de los
Elimeos, de nombre Fila y obtiene una refuerzo de su caballería con 600
jinetes. La integración de la Alta Macedonia en el ejército macedonio será un
hecho en los años sucesivos, a través de la obligación de servir en los ejércitos
de Filipo. Esta expansión obliga a una revolución desde el punto de vista de las
defensas del reino~. Con una serie de acuerdos llega a los términos que
emplea DS, 16, 8, 1: “haciendo de todos los habitantes hasta el lago Licnitís
(act. Ocrida) súbditos (bu pekoous)”. De tal modo que para mantener el control
sobre esta zona, potencia el eje defensivo y de comunicaciones que los
romanos denominarán Vía Egnatia.
En el año 357 la Asamblea depone al joven rey Amintas IV y proclama
rey a Filipo, el segundo de este nombre. “Cuando más difícil era la situación
por la guerra, Filipo aceptó el trono por la presión de los ciudadanos
Esta misma Asamblea condena de muerte a los pretendientes que
habían sido hechos prisioneros: Arquelao y Argeo son ejecutados.
Crenides, ciudad estado griega creada por Tasos, pidió ayuda a Filipo el
año 356 para hacer frente a los ataques de los tracios, con ello contrajo ciertas
obligaciones para Filipo, incluyendo una parte de su producción minera. Parte
de la zona fue sometida a control macedonia como conquista a los tracios. La
ciudad aumenta de tamaño e incluso cambia el nombre por el de Filipos410. De
sus habitantes se habla como filipenses, es decir, ciudadanos de una ciudad
independiente. Filipos mantuvo sus acuñaciones monetales conviviendo con
411
las de Filipo

~6Sobreestos pormenores y. 05, 16, 4, 2-7.

~7Ateneo,13, 557d= Satiro FGrI-1 3, 161 F5 y Ateneo, 13, 560a, Isócrates, 5, 46.
ELLIS, J. R. (1981), “Macedonia under Philip”, Philip of Macedon, Londres, Pp. 146-
165, p. 38.

~8HAMMOND,
N. ES. L. (1989>, The Macedonian State, Londres, p. 108.
~9Justino,7, 5,10; Plutarco, Demóstenes, 18, 2= Marsias, FGrH 136/6, E 20; Polieno,
8, 60 cit. por HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 139 n. 4.
410DS, 16, 8, 6.
4t1Ver la evolución de esta ciudad a través de las relaciones con Alejandro en
HAMMOND, N ES L (1988), “The King and the Land in Macedonian Kingdom”, CQ,
38, Pp. 382-391

249
Se incluirán con el paso de los años a importantes tribus ilirias de la
zona del curso Alto del Haliacmón, así como Tinfeos y Oréstides,
originariamente, pertenec¡entes al conjunto de estados tribales molosos. En el
Oriente y de manera momentánea se mantiene la paz con los peonios y tracios;
devolverá el control de Amfípolis a Atenas, así como los prisioneros hechos
durante la intervención ateniense, tal como señalábamos antes. Ello le permite
actuar con una cierta libertad en el E.
Se hace con el control de parte del territorio de los Bisaltas, al retener
para sí la mina de Teodoraki. Una vez finalizada su acción contra Calcídica y
Bisaltia, se decide a lanzarse sobre Amfípolis con el argumento de que le había
sido hostil412. Es sitiada y por primera vez en los Balcanes se ve la actuación
de catapultas. La ciudad fue tomada, Amfípolis mantuvo su constitución de
corte democrático, aunque, contará con la supervisión macedonia. Será una
ciudad griega que pague impuestos al rey de Macedonia y carezca de una
autonomía en política exterior413. Con el paso del tiempo se acabará
convirtiendo en la capital de la región oeste de Macedonia. BORZA cree ver en
esta actuación el desencadenante de la subs¡~uiente ofensiva ateniense y la
alianza de Filipo con las ciudades calcidicas 1 Atenas se dispuso a hacer
frente a Filipo y se alió con una tribu iliria, los grabeos en el N.0415. Filipo hace
lo mismo con las ciudades calcídicas, como señalábamos, conquista Pidna y
tras asediar Potidea, toma la ciudad, bastión ateniense en la Calcídica416, envía
a Atenas a los clerucos atenienses, esclaviza al resto de los habitantes y
entrega la ciudad a los calcídicos, en concreto a los olintios. Atenas suscribe
tres alianzas militares con Cetriporis rey tracio, Lipeo rey de los peonios y
Grabos el ilirio417. La actuación de Atenas con esta urdimbre de alianzas se
debe a que ese año 356, Atenas tiene que hacer frente a la sublevación de las
ciudades de su confederación contrarias a los renovados afanes imperialistas
4120S 16, 8, 2.

413BORZA, E. N. (1990), In fue Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 213.

414Demástenes 22, 108; 2, 14; 6, 20, ROBINSON, D. M. (1934),, lnscription from


Olynthus. 1934, TAFIA, 65, pp. 103-122; cf. TOD, M N. (1948), A Selection of Greek w
Historical lnscnpt,ons (GHI), Oxford, 2 vois, p. 141-174, n~ 158; wi-<zA, E. it (1990),
In the Shadow of fue Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 217.
415y HATZOPOULOS, M. R. (1987), “Les limites de la expansion macedonienne en
lllyrie sous Philippe II”, L’lIlyrie meridionale et l’Epire dans l’Antiquíté, Clermont-
Ferrand, pp. 81-94, p. 86-87.
4I6~~, 16, 8, 3-5. V. Demóstenes 20, 63; 1, 5. Su posición en el este se ve muy

reforzada con la alianza de los olintios a los que entrega el territorio de Potidea (DS,
16, 8, 4) tras vender a sus habitantes como esclavos (exandrapodi.samenos), DS, 16,
8, 5.
417T0D, M. N. (1948),A Selection of Greek Historical lnscriptions (GHI), Oxford, 2 vols,
p. 167-170, n2 157. Este Grabos seria el sucesor de Bardilis al frente de los ilirios,
HATZOPOULOS, M. 8. (1987). “Les limites de la expansion macedonienne en Illyrie
sous Philippe II”, L’IlIyr¡e men’dionale et I’Epire dans I’Ant¡qu¡té, Clermont—Ferrand, PP.
81-94, p. 86.

250
atenienses. Atenas no puede distraer contingentes de la guerra contra sus
antiguos aliados y debe recurrir a alianzas con las tribus balcánicas,
y
tradicionales oponentes de los macedonios418 Ilirios, tracios peonios fueron
derrotados con los nuevos sistemas militares macedonios 19 Los peonios
fueron integrados en Macedonia; Cetriporis, el rey tracio, se convirtió en un rey
cliente y el reino ilirio de Grabos quedó bajó control de Filipo4~. Es en este
momento en el que el flanco N.E. del reino queda delimitado entorno al río
Nesto421.
En estos años 359-356 Filipo prácticamente dobla la extensión del reino
de Macedonia y establece un importante y fuerte sistema defensivo. Todo ello
se vio favorecido por la ~ersonalidadde Filipo422, el nuevo ejército y la situación
tan inestable de Grecia -

El último exponente de la fortaleza de Filipo es la toma de Metone el


355/354. Esta ciudad era clave en el control del Golfo Termaico, y en las
relaciones de Atenas con el Quersoneso. Con la toma de Metone desaparece
la presencia ateniense en Macedonia424.
Hasta algunas fechas antes del reinado de Filipo II los macedonios
incorporaban cada nuevo territorio a lo que se dio en llamar la tierra macedonia
(he Makedonis ge4~). Este término es contrapuesto al empleado por Tucídides
al referirse a la zona entre el Axio y el Estrimón, y que recibiría propiamente el
nombre de Macedoni&~6.
Se considera finalmente que los límites de la Macedonia en tiempos de
Filipo II serian los siguientes: con respecto a Tracia, en el 352 o antes, la
frontera estaría constituida por el valle del río Nesto427. En la zona occidental, el
limite se situaría en el curso Alto del Axio y el lago Licnitis, frente a las tribus
ilirias4~. Se puede decir que Macedonia a partir de este momento constituye un
41805, 16, 21, 1 para la guerra social ateniense y 16, 22, 2 para el enfrentamiento de
Filipo con tracios, peonios e ilirios.
41905, 16, 22, 2-3.

420oemóstenes, 1, 23 e Isócrates, Filípicas, 21.


421v. MAPA

422Sobre las ambiciones personales de Filipo,


y. CLOCHÉ, P. (1960), Histoire de la
Macedonie, París, p. 147. Cf. BRIANT, P. (1979), Alejandro Magno, de Grecia al
Oriente, Madrid p. 29.

423V. HAMMOND, N ES L. (1989), me Macedonian State, Londres, p. 110-111.


42405, 16, 34, 5 Distribuirá el territorio entre los macedonios y. Justino, 7, 6, 13-16;
Demóstenes, 4,35; tb. 05,16,31,6.

425Heródoto, 7,127,1; 5,17.

426Tucidides, 2. 99, 4 y 101, 3; Pseudo-Escilax, 66 (Geograptii Graeci Minoris, GGM, 1,


53); Esquilo, Los Persas, 492-493 y Heródoto, 8,137, 1.

427Estrabón, 7, F 33.

428HAMMOND, N. G. L. (1989), me Macedonian State, Londres, p. 49.

251
estado territorial, al poder ser definido como el territorio sobre el que el rey era
un agente ejecutivo del estado ejerciendo una autoridad directa, en palabras de
HAMMOND4~.
3.1.3. MACEDONIA DURANTE EL REINADO DE FILIPO II.

Filipo mantendrá muy buenas relaciones con las ciudades tesalias.


Exponente de ello es la alianza con la Liga Tesalia, demostrada en el
enfrentamiento con los tiranos de Feras del año 355 y el año 352. Siguiendo la
tradicional política de alianzas matrimoniales casa con Nicesipolis de Feras~
y Filipo es elegido tagos de la Liga Tesalia. De hecho, acabó controlando los
impuestos y pagos a la Liga tesalia. De igual modo continua su política
expansiva en las fronteras de Macedonia, así se anexionó las zonas de
Magnesia, Perrabea, en la frontera con Tesalia481. También se hace notar la
presencia macedonia en la frontera con los ilirios, en concreto en el año 351482
en Lincéstide, con la fortificación de puntos como: Atraea y Dobera.
Olinto que había abandonado la alianza con Filipo en año 348 fue
tomada y saqueada por el rey macedonio, y la población vendida433. Igual w
sucedió con Estagiros. Esta política de toma de ciudades y movimientos de
población aparece reflejada en el texto de Justino, 6, 5, 7-6, 3:
“Cuando volvió a su reino (346), él <Filipo) trasladó según su
voluntad poblaciones y ciudades de acuerdo con su propia idea
de que lugares debían ser reorganizadas y cuales otras
destruidas, de como los pastores debían trasladar sus rebaños de
los pastizales de invierno a los de verano. En todas partes hubo
imágenes de miseria y destrucción. No fue motivo de pánico la
presencia de un enemigo o de tropas dentro de la ciudad o
tumultos armados, que los templos fueran saqueados o las
personas hechas prisioneras; hubo un justo dolor y llantos en
silencio, puesto que sus lágrimas eran interpretadas como
oposición... Colocó poblaciones en las zonas fronterizas frente a
sus enemigos. Otros los ubicó en los límites más lejanos de su
reino. Ciertas poblaciones que habían sido capturadas durante la
guerra fueron divididas y enviadas a sus nuevas ciudades para —

429HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 49.

430Ejemplos de esta actuación: Fila de Elimea, Audata de Iliria y la madre de Alejandro,


Olimpia de Epiro, y. HORNRLOWER, 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p. 312.
‘21. 4, flnmAeínnne 1 ‘39 fnr+if¡r.~,rinnne on ~nn~ n~ro ,—nnfrnlar
ID~JUI OLCO, ..~, t. ¡ , Y. ti.>. L.JOI 1 I~JOLOI lOO, U, C.C. ‘.21 t111ta1.M’..JI ,‘.jO’;d, ,c.dctJI,td —

este territorio.
~2Demóstenes,4, 48.

~3Demóstenes,9, 26; OS, 16, 53, 3. GRIFFITH, G. T. en HAMMOND, N. G. L.;


ESRIFFITH, ES. T. (1979), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2,
pp. 321-328. Reorganización de Calcidica, GRIFFITH. 3. T. en HAMMOND, N. ES. L.;
GRIFFITH, 3. T. (1979>, A Histoty of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2,
Pp. 365-79.

252
engrandecerlas. Y fue por estas bajezas que creó un único reino y
un único pueblo al margen de tribus y razas.”
De cualquier modo la inestabilidad se mantiene ya que durante el año
345 tiene que intervenir en Iliria de nuevo:
“Entonces, invadió Iliria con un gran ejército, devasté el país,
capturé algunas ciudades, y retornó a Macedonia cargado de
botín~.”
En su frontera N.O. Filipo se rodea de una serie de reinos clientes: el
reino de Grabos y Cutos al oeste; el de los peonios al norte que tienen
obligación de aportar contingentes y tributos4l Detrás se hallarían estados
independientes como dardanios o taulantios.
La victoria sobre Bardilis el año 358 es el origen de la paz y la alianza
con los molosos del rey Aribas. Anexiona parte las tribus molosas del 5. e
interviene en los asuntos de la zona al casar con Olimpia y situar al hermano
de ésta Alejandro en el trono de los molosos en lugar de Aribas~. La política
con los molosos está marcada por los aspectos económicos: Parauea y Tinfea
son zonas ricas en pastos, y a través de ellos Filipo ejercía un fuerte control
sobre la economía del Epiro en el cual la ganadería trashumante era su
principal fuente de riqueza. Ambas regiones poseían madera. La población
parte nómada, parte sedentaria, era abundante y bien armada, de manera que
los macedonios ganaron recursos materiales y humanos437. Entre los años 350
y 342 los reyes molosos aparecen como política y económicamente
dependientes de Macedonia.
Desde el 342 un reforzado estado moloso, en cerrada alianza con
Macedonia pudo comerciar directamente con Corcira y la Magna Grecia desde
la costa de la península de Preveza. Ello explica en gran medida la campaña
de Alejandro el Moloso en el 5. de Italia el año 334/3. En general se produce un
refuerzo económico de Epiro y de Molosia, en particular, fruto de las relaciones
con Macedonia. Este desarrollo tuvo su expresión más lograda en el ámbito
militar. Creó una fuerte y estable economía en toda el área cuyo centro seria
Macedonia y que se extendería desde el 5. del Epiro y Tesalia a lo largo del
Bajo Danubio, y desde las costas adriáticas de Albania a la costa oeste del M.
Negro, situación que se mantendrá durante cerca de dos siglos.
Hay que recordar que todo este proceso se sustenta en la superioridad
militar, concretada en las victorias de Filipo que fortalecen el reino de
Macedonia~. El concepto de Filipo como el monarca más importante de su
tiempo es reflejado por Teopompo de Quíos (FGrH, 115 F27), “En Europa
jamás existió un hombre como Filipo, hijo de Amintas”. En los años 342-340

434DS, 16, 69, 7.


435ESRIFFITH ES. T. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, O. T. (1979>, A Histo¡y of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, pp. 253-254 y pp. 432-434.
436 OS, 16, 72, 1 señala la intervención de Filipo entre los molosios del Epiro el 342. V.
tb. Demóstenes, 7, 32.
43THAMMOND, N. O. L. (1967), Epinus, Oxford, p. 22 y ss.
438HAMMOND, N. ES. L. (1989), The MaceeSanjan Stata Londres, p. 198.

253
derrota a los tracios llevando sus ejércitos hasta el Danubio (Hebros>, tal como
refiere Diodoro de Sicilia:
“En Macedonia, Filipo concibió un plan para vencer a las ciudades
griegas en Tracia, y marchar sobre esa región.. impuso a los
bárbaros conquistados el pago de un tributo a los macedonios
(dekatas telein) y fundó fuertes ciudades en lugares clave para
hacer imposible a los tracios cometer otros ultrajes en el futuro.
Las ciudades griegas fueron liberadas y Filipo las ganó para su
alianza439.’
Con este poblamiento ocupó posiciones clave sobre las rutas
comerciales danubianas en manos de los reyes odrisios, que aportarán años
más tarde tropas a las campañas de Alejandro. Incluso en los primeros
momentos del reinado de Alejandro no se situaron entre los que se rebelaron a
su control. Fundó ciudades en Tracia con el mismo espíritu de los primeros
años: ejercer el control sobre los nuevos territorios. Nos han llegado los
nombres de estas ciudades : Filipolis, Cabile, Drongilos, Masteira y Binet El
tipo de colonización es similar a las prácticas empleadas por su hijo en esta
misma zona en el valle medio del Estrimón, ejemplificada en la fundación de W
Alejandropol¡sM1. Las pretensiones de Filipo eran simples: bajar las
poblaciones de las estribaciones montañosas al llano, desarrollar las
actividades agrícolas e incentivar las relaciones comerciales de estas áreas442
Un control basado en razones económicas y militares. Este proceso de
macedonización de Tracia está bastante extendido como demuestran los restos
443
arqueológicos
Para controlar efectivamente el este de Tracia, cuyos límites geográficos
situaríamos en el curso bajo del Danubio, Filipo toma una serie de medidas
para la protección de las comunidades tracias de las incursiones de otros
pueblos como escitas y getas. Junto a la fortificación de estas ciudades hay
que señalar la política de alianzas matrimoniales: así casa con Meda hermana
de Cotelas, rey de los Getas; el año 339/338 derrota a Ateas el rey escita y,
probablemente, contrae matrimonio con una hermana de éste; de tal modo que
pasa a dominar de manera efectiva el lado europeo de la desembocadura del
Danubio½.Alejandro continuó la misma política, reafirmando su poder en la
zona tras la sucesión de Filipo.
La importancia de Tracia se refleja en el hecho de la existencia de un
general de Tracia responsable de la región que se extendia desde la zona más
439Q5, 16, 71, 1-2. Estas campañas reflejan el sometimiento definitivo de

Quersebleptes toda vez que los atenienses son incapaces de apoyarle.

~HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 182-183.


44tPlutarco Alejandro, 9,1: con población mixta.

~2HAMMOND,N ES L (1989>, The Macedonian State, Londres, p. 183.

~HAMMOND, N ES L (1989>, The Macedonian .State, Londres, p. 183.

~MOMíESLíANO,A. (1975). “DalIa expedizione scitica di Filipo alía spedizione seitica


di Dario’, Quinto Gontributo Roma, Pp. 485-510= Athenaeum, n. s. 11(1933), Pp.
336-359; HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 183.

254
occidental: tierras de los tríbalos, agrianes y parte alta del rio Nesto, hasta el M.
Negro% Contaba con una flota en el mar Negro bajo su autoridad, llamado
por Justino general del Ponto~. Tracia proveerá de excelentes tropas a
Alejandro en el comienzo de su reinado. De modo que la pacificación de Tracia
desde el 340 hasta el 323 pone las bases del desarrollo agricola y comercial de
la zona, abriendo nuevas áreas comerciales 447 para los macedonios y para los
griegos en el Bajo Danubio y el M. Negro
No existen pruebas de que anexionando Tracia Macedonia pretendiera
dar un primer paso hacia una expedición contra el Gran Rey~. En el 343 se
había formalizado entre Filipo y el Gran Rey un pacto de amistad y de alianza
que no constituía ninguna colaboración positiva, ni ningún dominio preciso
sobre los griegos, mucho más maltratados en el 343-341 por las iniciativas del
propio Filipo que por su acuerdo con los persas. Este acuerdo se verá
sériamente amenazado por el asunto Hermias: era este un bitinio de pasado
oscuro, que decía haber frecuentado la Academia, había adquirido grandes
riquezas y que gobernaba en la ciudad de Atarneo en Eolida, con estrechas
relaciones con Jenócrates y Aristóteles. Hacia junio-julio de 341, el satrapa
Mentor, hombre de confianza de Artajerjes III Ocos, hizo arrestar a Hermias.
Demóstenes que recoge el arresto como reciente, le califica de agente de
Filipo, al que favorecian, según el orador, las maniobras contra el Gran Rey.
De cualquiar manera el arresto de Hermias puede ser significativo del punto de
vista persa sobre la actuación en Tracia de Filipot En los años
346/343 Filipo consolidó su control en las nuevas tierras que había anadído al
reino. El incremento de sus recursos y poder, queda reflejado por Demóstenes
el año 343~. Como expresión de la consolidación de su poder está el
fortalecimiento de aquellos enclaves en el límite de sus dominios y cara a los
posibles enemigos exteriores. Ciudades como: Pition guardando el paso a los
perrabeos; Filipolis en los accesos hacia Parorea y las minas de Bisaltia;
Ematia en la ruta 5. de la costa, en relación con las minas del Pangeo; Fílípos y
las minas junto al rio Nesto; Heraclea Linceste en Lincestide; o las ciudades de
las zonas más al N. como Astrea, Dobera y Kelion~1.
De igual modo parece haber utilizado a poblaciones indígenas de fuera
de las fronteras macedonias en su política de reorganización territorial. Filipo

445FGrH 156= Arriano Fi, 7. BENESTSON, H. (1985), “Griegos y persas”, El Mundo


MediterréneO en la Edad Antigua, 1, vol. 5, col. Siglo XXI, Barcelona, defiende la idea
de que se inspiraría en el modelo persa.
~JustinO,12, 2, 6.
~7HAMMOND,N. O. L. (1989). The Macedonia,? State, Londres, p. 184 n. 60;
ANDERSON, P. (1986), Transiciones de la Antiguedad al feudalismo, Madrid, p. 41.
‘~CLOCHÉ, P. (1960), Histoire de la Macedonie, París, p. 226.
OS, 16, 52, 4 para el asunto de Hermias, CLOCHÉ, P. (1960), Histoire de la
AAacedonie, París, p. 226.
450flemóstenes, 19, 89-90.
451HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 159.

255
llevó a Macedonia más de diez mil sarnusios el año 345 y veinte mil mujeres y
niños del escita Ateas el año 339 /33&~2. Según HAMMOND, fueron
probáblemente absorbidos en las ciudades como libres y no como esclavos”~
Alejandro el año 335 capturo mujeres y niños de los tracios de la zona del
Hemo y de los getas próximos al Danubio. Fueron envidados.454
a la costa, y sin
duda aumentaron la población de las ciudades de Macedonia

3.1.4. LA HEGEMONiA MACEDONIA.

Filipo había tenido la ocasión de intervenir en Tesalia con ocasión de los


enfrentamientos entre los Alevadas de Larisa, sus tradicionales aliados, y los
tiranos de Feras. El año 357 Alejandro, el tirano de Feras, había sido asesinado
por su esposa Teba. Licofrón y Tisifono, dos de los tiranicidas, rápidamente y
con el apoyo de mercenarios se convirtieron en tiranos. Los Alevadas de Larisa
se opusieron a ellos, y pidieron el apoyo de Filipo. Éste entró en Tesalia y
derrotó a los tiranos. Declarando, posteriormente, la libertad de las ciudades
- 455
tesalias
Sin embargo, el auténtico desencadenante de la intervención de Filipo
en Grecia se presentará a partir del año 356. Se trata de la Tercera Guerra
Sagrada. En el trasfondo de la Tercera Guerra Sagrada se encuentra la
instrumentalización que se hace de la Amfictionia de Delfos en beneficio de
potencias como Tebas, que para castigar a los focíclios por abandonar la Liga
Beocia los acusaron ante la Amfictionia de sacrilegio al haber labrado una parte
del témenos de Apolo. Por ello los focídios habían sido condenados a pagar
una fuerte multa. Recordemos que nos hallamos en el momento final de la
hegemonia tebana.
Lo que sigue a continuación resulta conocido gracias fundamentalmente-
al relato que nos hace Diodoro de Sicilia~. Como señalábamos, los focídios
habían cultivado una amplía extensión de la llanura de Cirra, perteneciente al
temenos de santuario de Delfos, y se les había impuesto una fuerte multa por
instigación de los tebanos. Como no hicieran frente a la multa, los
hieromnemones de los amfictiones exigieron su condena, con la entrega del
territorio de Fócide al dios. Los focídios, amparándose en que los espartanos
también habían sido multados y no habían pagado, se afirmaron en su negativa
a pagar la multa Además de ello Filomelo, al mando de las tropas focidias y
.

con el apoyo económico de los espartanos, ocupó Delfos e inició la devastación


de Lócride497. Con el tesoro de Delfos en su poder, Filomelo recluta una

~2Polieno,
4, 2, 12 y Justino, 9, 2,15.
~HAMMQND,NG Ls (1989), The Macedónian State, Londres;p: 160:
~AA, 1, 1,13; 4,4.

~DS, 23, 1 y ss. hasta el capítulo 60, y. Esquines, Contra Ctesifonte, 107-112;
Pausanias, 10, 2, 1 y Justino, 8, 1.
~7DS,16, 25, 3.

256
multitud de mercenarios. Los beocios al conocer la magnitud del desastre y la
destrucción de los locrios se organizan para hacer frente a Filomelo~.
Filomelo, de nuevo, derrota a tesalios y beocios, y más tarde muere en
un nuevo enfrentamiento contra los beocios. Su sucesor al frente de las tropas
focídias será Onomarco~.
Onomarco convece a los focidios y sus aliados de continuar la guerra,
para ello compra el servicio de un gran número de mercenarios. Diodoro señala
acuñaciones masivas de moneda realizadas por Onomarco y repartidas entre
sus aliados~. Onomarco conquistó y arrasó varias ciudades de Lócride.
Saqueó las ciudades de los dorios e invadió Beocia ocupando Orcómenos.
Intentó tomar Queronea, sin éxito, pero aún asi derrotó a los tebanos. Mientras.
tanto se produce el asedio de Metone por parte de Filipo y el fin de la presencia
461
ateniense en suelo macedonio -

El año 354 Filipo entra en Tesalia en apoyo de sus aliados en la regiówy


frente al tirano de Feras, Licofrón, aliado de Onomarco y apoyado por Failo,
lugarteniente de Onomarco. F¡Lipo los derrota en primera instancia. A
continuación Filipo será derrotado en dos ocasiones por Onomarco que se hará
con el control de Tesalia. Filipo vencido regresa a Macedonia. Onomarco
462
entrará en Beocia y derrotará a los tebanos llegando a conquistar Queronea
Filipo regresará el año 353 a Tesalia cori mejor fortuna. Ante la
imposibilidad de tomar al asalto la ciudad de Feras se hace con el control de~
puerto de Pagasas (actual Volos), el puerto más importante de la costa Tesalia.
Licofrón y Onomarco le salen al encuentro y en la llanura de Croco o Campo de
Azafrán las tropas tesalias y macedonias se enfrentan a las de Licofrón y
Onomarco que fueron derrotados. Las fuerzas habían estado muy equilibradas
si bien los focídios tenían menor número de jinetes. Filipo obtuvo la victoria y
Onomarco murió en la batalla. Aparte de la gran mortandad, varios miles de
hombres fueron hechos prisioneros. Tras esta acción Magnesia y Tesalia
pasaron a estar bajo el control de los macedonios, recordemos que Filipo ya
era tagos de la Liga Tesalia. La consecuencia directa más importante fue poner
bajo su control a la caballeria de las distintas ciudades tesalias, así como gran
parte de los recursos económicos de Tesalia. Exponenente de este control de
Filipo es el aumento de las defensas en los puntos costeros de Tesalia como el
puerto de Pagasa<63.
Filipo no podrá continuar la penetración en Grecia. Los atenienses y los
espartanos atemorizados por la demostración de fuerza de Filipo deciden
45805, 16, 28.

45005 16, 33,1-3.

~‘DS, 16, 33, 4-5, y. Justino, 7, 6,13-16; Demóstenes, 4, 35; tb. y. 05, 31, 6.
45205,16, 35.

~ 16, 35, 5; Demóstenes, 1,9 y 1,29 señala como Filipo se hace con el control de
las contribuciones portuarias tesalias. De igual modo HORNBLOWER, 5. (1985), El
Mundo griego, Barcelona, hace referencia al control de las comunicaciones entre el
centro y norte de Grecia, p. 316.

257
impedir el paso del rey de Macedonia. El paso de las Termópilas se encuentra
cerrado por tropas atenienses y espartanas, además de un importante
contingente de mercenarios~t Los macedonios emprenden la vuelta,
desentendiénsdose de la guerra durante más de seis años.
Failo continuó dirigiendo a las tropas de los focidios. En Grecia central
continúa la Guerra Sagrada reducida a una cuestión entre los focidios y los
tebanos, con alternancias en el control de la situación, y la muerte de Failo el
351%
La retirada de los macedonios al N. supone un intervenionismo cada vez
mayor de Filipo en Tesalia, la Calcídica y en la parte oriental del reino, es decir
la frontera con Tracia% Así, Demóstenes refiere que en noviembre del 352
Filipo tiene sitiado el Heraion Techos en Tracia. Es la campaña contra
Quersebleptes467. Los atenienses deciden acudir en ayuda del tracio, pero la
flota no parte al tener noticias de que Filipo está enfermo o muerto. El rey tracio
se verá obligado a aceptar la soberanía del monarca macedonio y además
Filipo fortalecerá su situación en esta zona con la alianza de varias ciudades de
la Propóntide.
El 349 inicia el sitio de Olinto. El pretexto esgrimido por Filipo para la
intervención en la Península Calcídica fue la negativa de los olíntios a entre~gr
a sus dos hermanastros ArrIdeo y Menelao, que se hallaban allí refugiados
A pesar del apoyo de los atenienses Olinto cae el 348. Filipo esclavizó a sus
habitantes y arrasó la ciudad% Atenas no pudo hacer más ante la guerra
desatada en Eubea y que llevó a la defección de un buen número de sus
ciudades aliadas4~. Perdida Olinto se inician las nevoclaciones entre Atenas y
Filipo. Es la denominada Paz de Filócrates del 346~~
En la Guerra Sagrada, mientras tanto, se había enquistado la situación
entre beocios y focídios, ya que el resto de las poleis estaban demasiado
acunadas con sus propios problemas472. Faleco que había sido nombrado

454DS, 16, 37, 3 y 38, 1. Demóstenes, 19, 319.


~ 16, 38, 2-7.
456BORZA. E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon,
Princeton, cap. 9, pp. 206 y ss. y. supra.
457Demóstenes, 3, 4.
458Demóstenes, 1, 5. V. HORNBLOWER, 8. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p.
317. Tres apelaciones de Olinto dieron como resultado otras tres expediciones de
Atenas, y. Filócoro, fr. 49-51.
~TOD, M. N. (1948>, A Selection ofGreek Historicel inscñpt¡ons (GHi» Oxford, 2 voiS,
n. 166; Demóstenes, 9, 26, toma de Olinto: Demóstenes, 8, 40; 19, 265, 342; Filócoro,
fr. 132; Suidas s.v.: Karanos; Demóstenes, 9, 56-66. 05, 16, 53, 3 vende a una parte
de los olintios y otros se los queda como botín.
470Plutarco, Foción, 12 y ss.
471Esquines, 2 y 3 y Demóstenes, 18 y 19 la explican con detalle.
4720S 16, 56-58, se refiere a estos enfrentamientos entre beocios y focidios.

258
general de los focídios, sucediendo a Failo y Orcómeno, pierde el mando el año
347. Son elegidos por los focídios tres nuevos generales que devastan
Beocia. Filipo vuelve de nuevo a Grecia ante la petición de auxilio de los
beocios~? Los focidios intentaron recurrir a sus aliados pero sin éxito4t
Faleco, que con un contingente de tropas mercenarias aún controlaba el paso
de las Termópilas, se entrega a Filipo4T La toma del paso de las Termópilas
acelera las negociaciones entre Atenas y Macedonia, de tal modo que los
focídios quedan abandonados a su suerte.
En marzo del 346 una primera embajada ateniense se desplaza a Peía
para negociar la paz con Filipo, a la que sigue otra en mayo-julio coincidiendo
con la rendición de los focidios476. Una de las primeras consecuencias de la
Guerra Sagrada es el fortalecimiento .de la posición de Filipo: es miembro de
derecho de la Arnfictionia y juega un papel determinante en las relac¡ones con
las ciudades griegas.
Los Focídios pierden sus dos votos en la Amfictionia, que pasan a
manos de Filipo; son expulsados de la misma y condenados a una multa de
sesenta talentos anuales hasta amortizar tos daños causados por la guerra; se
destruyen sus murallas, y su población es dispersada en aldeas477.
La Paz de Filóaates consagra este predominio de Macedonia, en la
Grecia posterior a la Tercera Guerra Sagrada ya que los aspectos más
interesantes de la misma hacen referencia al mantenimiento de un status quo
que beneficiaba a Filipo. Se garantizaba la libertad de navegación y se
condenaba la pirateria; y finalmente se establece una alianza entre Macedonia
y Atenas.
Apoyándose en la paz de Filócrates, Filipo concluirá el proceso de
afirmación de Macedonia frente a sus vecinos. En el 344 reorganizó Tesalia
volviendo a su antiguo sistema de tetrarquias~ y realizará una serie de
campañas contra los ilirios y tra&ios4~. Con esta campaña desaparecería el
peligro ilirio, al menos hasta la muerte de Filipo el año 336, cuando Alejandro
debe hacer frente a la revuelta:

473Tal como recoge OS 16, 58 la ayuda de Filipo en un primer momento fue bastante
tímida.
474Esquines, 2, 36 y ss.
~ 16, 59, 2-3 Filipo entra en Lócr’ide con un gran ejército. Negocia con Faleco la
rendición de sus mercenarios a los que se permite marchar.
476Demóstenes, 19, 65.
~ 16, 60.
478Demóstenes, 9, 26.

supra. 05, 16, 69, 7. Para HATZOPOULOS, M. 8. (1987>, “Les limites de la


expansion macedonienne en lllyrie sous Philippe II, L’lllyrie meridionale et l’Epire dans
¡‘Antiquité, Clermont-Ferrand, pp. 81-94, pp. 88 y ss. esta vez Filipo se enfrentaría a
Grabos o su sucesor, y a un rey dardanio llamado Pleuratos, según FGrH, 135/6 F 17
y Justino, 8, 6, 3. Todo ello en el proceso de afianzamiento de Filipo en su flanco NO.

259
“lllyrios, Thracas, et Dardanos ceterasque barbaras gentes fidei
dubiae et mentis infidae’~.’
Filipo terminará de someter a Quersebleptes461. El reino tracio de
Quersebleptes se convirtió en vasallo, y el propio rey tuvo que entregar a uno
de sus hijos como rehén. Es en este momento en el que se puede hablar de la
existencia de un general de Tracia462. Coincide además con el asunto Hermias
del que hablamos más arriba.
Las campañas de Filipo en Tracia le hicieron avanzar más y más hacia
el E. Llegando el 340 a atacar Perinto en la Propóntide. Esta acción estaba
planteada como una continuación de las operaciones en Tracia, más que de un
acto de hostilidad a Atenas, pero va a ser aprovechada por Demóstenes
46gara
atacar a Filipo y señalar la incoveniencia de renovar la Paz de Filócrates La .

ayuda persa desbaratará el asalto a Perinto. Es este incidente y no tanto el


caso de Hermias el momento del primer enfrentamiento directo entre Persia y
Eili po~.
Solamente cuando Filipo se dispone a asaltár Bizancio, los atenienses
se sienten directamente amenzados por la posibilidad de que peligre su
suministro de grano:
“Viendo que Filipo continuaba el asedio a Bizancio, los atenienses
votaron el envio de una flota ante la ruptura del tratado por Filipo,
despachando una formidable flota para ayudar a la ciudad%”
En realidad son las ciudades aliadas de Bizancio las que logran romper
el cerco de la ciudad y acudir en su auxilio. El pretexto ateniense para romper
la Paz de Filócrates es la captura de la flota del mar Negro en manos de Filipo,
ya que éste toma una flota ateniense de carga de más de 230 barcos situada
en el Bósforo. Según HORNBLOWER la toma de la flota fue consecuencia del
inicio de las hostilidades y no al revés. En cualquiera de los casos nos hallamos
ante la ni í~rrn ~hinrtn entre Atenas y Macedonia%
467. Demóstenes logró la alianza de
-

Filipo entro en Fócide ese mismo año


los tebanos, con lo que se obtuvo una paridad de fuerzas en el campo de

450Justino, 11, 1,6.

~DS, 16, 71; cf. Demóstenes, 12,10. —

482AA 1, 25y DS, 17,62,5.

43Demóstenes. 18, 87. ELLIS, U. R. (1976), Philip II and Macedonian lmpedalism,


Londres, p. 125.

~ 16, 74-75-76: Intento de la toma de Perinto por Filipo, y. Justino, 9, 1, 2-5. OS,
16, 75, 1: El rey persa alarmado ordena a las satrapias occidentales ayudar a los de
Perinto y Filipo se retira.

45D5, 16, 77,1 y. Plutarco, Foción, 14.


486Filócoro F 54,162. Demóstenes lo presenta como el origen de la agresión (18, 73,
139). La toma de la flota para HORNBLOWER, 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona,
fue consecuencia de las hostilidades, p. 325; CAWKELL, ES. (1978), Philíp of Macedon,
Londres, p. 138.

487oemóstenes, 18, 169.

260
batalla% En agosto del 338 en la llanura del rio Cefiso, en las proximidades de
Queronea se produjo la batalla, ganada por Filipo mediante un simulacro de
retirada. Alejandro Magno, a sus dieciocho años, condujo el ala izquierda de la
caballeria macedonia, decisiva en la victoria’~.
En su ajuste político, posterior, Filipo no impuso regímenes
promacedonios - Solo Tebas debió volver a recibir a los exiliados, es decir
aquellos ~uese habían decantado por el apoyo a Filipo en los precedentes de
la batalla . Intervino militarmente en Esparta y redujo aún más su territorio al
entregar la Denteliatis a Mesenia~. Para HORNBLOWER estas alteraciones
territoriales eran una forma de lograr el equilibrio: así, por ejemplo, Esparta
quedaría aislada en el sur del Peloponeso. No dividió las gandes
confederaciones, aunque Atenas perdió la mayor parte de su liga naval
El año 337 se crea la Liga de Corinto para establecer las condiciones de
la paz general entre los griegos y Filipo. Se registra los juramentos de los
participantes y la lista de los estados miembrost La Liga garantizaba las
constituciones existentes; esta prohibición de cambios políticos interesaba a
Macedonia, dado que, como se ha señalado, tras Queronea, incluso sin la
intervención directa de Filipo, regímenes promacedónicos habían subido al
poder. Demóstenes 17, 10 habla de libertad y autonomia pero para
HORNBLOWER~ estos términos son flexibles, ya que aparece registrada la
presencia de fuerzas macedonias en varias ciudades griegas: Tebas,
Ambracia, Calcis, Corinto~. Demóstenes observa que prohíbe la cancelación
de deudas y la redistribucián de tierras497. Lo cual puede ser considerado como
una decisión claramente antidemocrática~.

4880S 16, 84, 5-85: alianza de atenienses y tebanos para frenar la entrada de Filipo.

~DS, 16, 86, Polieno, 4, 2, 2.


490HAMMOND, N. ES. L. (1973), Studies in Greek histo,y, Oxford, pp. 34 y ss.
491iustino, 9, 4.

492Tácito, Anales, 4, 43.

493HORNBLOWER, 5. (1985), 21 Mundo griego, Barcelona, p. 326.

49ffoo, M. N. (1948), A Selection of Greek Historical lnscriptions (GHI), Oxford, 2


vols., n. 177; HEISSERER, A. U. (1980), Alexander the Great and the Greeks. The
Epigraphic evidente, N. V. of Oklahoma, cap. 1. A lado del nombre de cada ciudad
aparecen unas cifras, según CAWKELL, ES. (1978), Philip of Macedon, Londres, cap.
11, estos números indican el contingente de tropas que cada estado debía aportar.

4~HORNRLOWER, 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p. 327.

496oemóstenes, 17, 3; Polibio, 37, 3; Plutarco, Arato, 23.

497Demóstenes, 17, 15.

498V. HORNBLOWER, 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p. 328, tb. STE CROIX,
ES. E. M. de (1988), La lucha de clases en el mundo griego antiguo, Barcelona, p. 343.

261
Filipo recibe títulos como strategos autocrator de la Liga de Corinto para
dirigir la lucha contra los persas profanadores de templos~. Tiempo después
será designado como hegemon por los griegos, y comenzará la guerra contra
Persia enviando un cuerpo expedicionario con la orden de liberar las ciudades
griegas (eleutheroun tas Ellenidas poIeisf~. Al mando de Parmenion y Atalo
un importante contigente de tropas macedonias, así como mercenarios y
aliados, cruzan el Helesponto durante la primavera del año 336. Mientras,
Filipo mismo espera entrar en guerra. Consulta con el oráculo de Delfos acerca
de su suerte. Preguntada la Pitia si vencería al rey de los persas. La respuesta
fue la siguiente:
“Coronado está el toro. Todo está hecho. Hay también uno que
será herido601.”
Obviamente la interpretación del oráculo era que el persa sería herido
como la víctima del sacrificio.
Filipo no podrá ver su sueño cumplido, ya que será asesinado. Durante
las celebraciones que se suceden en Egas para festejar el matrimonio de su
hija Cleopatra con Alejandro el Moloso, el hermano de Olimpia, Filipo es muerto
por Pausanias~. Filipo tal como señalara Demóstenes, no era immortal, a
pesar de que una imagen suya apareciera junto a los Doce Dioses en el Teatro
de Egas~.

~ 16, 89, 2.
50008 16, 91, 2. Es muy probable que sea el fin de la III Guerra Sagrada la que W
marque un cambio sustancial en los planes de Filipo en relación con Persia, v
HORNBLOWER, 5. (1985>, El Mundo griego, Barcelona, p. 302.
50105, 16, 91, 3.

50205 16, 93 y ss. todo lo relacionado con la muerte de Filipo. V. tb. Justino, 9, 6,1;
Aristóteles, Política, 1311b, 2-4. HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.;
r’nlrrrrui r’ r / CV~CW A &A:...,~... t A,-t.~:... CN~2~..A O •.~I, ~ifl~7O .ifl~fl ,~,.j O
~3[XIFFI 1 rl, ‘3. 1. %W1 ~1), ti rii~¿viy <JI IVIdGtUU”’d, .JAIUIU, ¿ VUI~., W~Z< Cfl C>, !.flJI.

pp. 684-91. DS,16, 91, 3 y ss.: la boda de la hija de Filipo. HAMMOND, N. ES. L.
(1994), Phil¡p of Macedon, Londres, p. 177 y ss. para los posibles asesinos de Filipo,
su enterramiento y la persecución de los culpables por Alejandro. Así en la tumba II de
Vergina, se produjo el hallazgo de dos esqueletos, el de Arrabeo y Herómenes,
hermanos de Alejandro de Lincéstide, ajusticiados por el asesinato de Filipo como
conspiradores, sobre los aspectos arqueológicos y. ANDRONIKOS, M. (1984),
Vergina: the Royal Tombs and the ancient City, Atenas, p. 197.

TM3Demóstenes, 4, 8. Sobre Filipo como divinidad 05,16, 92, 5; cf. 16, 95, 1.

262
3.2. ORGANIZACIÓN POLíTICA Y MILITAR DE MACEDONIA.

El problema más grave con que nos enfrentamos a la hora de estudiar la


organización institucional (Staatsrecht) de Macedonia es la grave carencia de
información acerca de las mismas para las épocas más antiguas de su historia,
la fragmentación de las fuentes, y la relativa abundancia de información para la
época de Filipo II y de su hijo, Alejandro Magno. Esto ha tenido una gran
repercusión en el estudio de la Historia de Macedonia en varios aspectos:
a) La generalización para toda la Historia de Macedonia de datos
institucionales de los que sólo se tienen evidencia para la época de Filipo y
Alejandro o en menor medida para época helenística, siguiendo la pauta de la
creación de modelos que suplan los vacíos creados por las fuentes a partir del
504
conocimiento de momentos o periodos concretos
b) El que en muchas ocasiones y a pesar de la voluntad científica de los
investigadores se han proyectado como evidencia históricas lo que son tan solo
modelos o reconstrucciones más o menos ingeniosas de la organización
macedonia, llegando a la creación de una sistematización acerca de las
instituciones de Macedonia que no se encuentra en las fuentes antiguas sino
en la elaboración de la historiogafía moderna5¶

5~tORZA, E. N. <1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 213 deja claro como este planteamiento para la Historia de Macedonia
puede producir anacronismos y una visión sesgada en el análisis histórico:”But the
emergence of a relative abundance of information brings wiht it a danger, for it is
tempmting to read back into an earlier age the features of the later fourth century. The
consequent anachronisms can present a false impresion of Macedonian life before
Philips time’.

~v. ERRINGTON, R. M. (1983), “The Historiographical Origins of Macedonian


‘Staatsrecht”’, AM, 3, Pp. 89-101, p. 101. El trabajo de BORZA, E. N. (1990), In the
Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, capítulo 10, pp. 232-
252 es una síntesis sobre el estado actual del tema de las instituciones macedonias.
La renovación del debate sobre el Estado macedonio se debe sobre todo a la obra de
ERRINESTON, R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the monarchy”,
Chiron, 8, Pp. 77-133 la obra que supuesto un profundo cambio en la visión que hasta
esa fecha se tenía del Estado macedonio, por el fuerte criticismo hacia los
planteminentos de GRANIER, F. (1931), Die Makedonische Heeresversammlung: e¡n
Beítrag zum antiken Staatsrecht, Munich, quien en la década de los treinta inauguraba
el plantemiento constituc¡onal¡sta de la organización de Macedonia. Esta tesis ha sido
el punto de partida de todos los estudios actuales sobre la historia de las instituciones
en Macedonia. BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of
Macedon, Princeton, p. 232, ha definido de una manera breve y concisa los
plateamientos básicos de ambas posturas: “Ihere are two basic schools of thought
about the Macedonian constitution, it by the use of that term we mean a description of
the customs and institutions by which a society eas regulated -the German Staatsrecht.
One holds that the Macedonian kigdom was mn according to a generally accepted set
of traditions, within which various groups heid and exercised customary rigths that the
king oversaw and guaranteed. This is the constutionalist position. The other school
believes that the kigdom was centered on the autocracy of the monarch himself, who
did precisley what he wnated, or -more exactly- what he could get away with’.

263
3.2.1. EL REY. w
Macedonia desde fines de la época arcaica estuvo gobernada por reyes
pertenecientes a la estirpe de los Teménidas. Perdicas 1 es, según la tradición,
el fundador de ésta dinastía, descendiente de Témeno de Argos y por lo tanto
emparentado con Heracles, el hijo de Zeus. Es seguro que durante el reinado
de Alejandro 1 Filoheleno se terminó de fraguar gran parte del aparato
ideológico y religioso acerca de la monarquía macedonia y sus orígenes. El
texto de Heródoto, correspondiente a la primera mitad del s. V a. C., forma
parte de esta argumentación. Además, la propia historia trasmitida por
Heródoto ilustra, aunque de modo simple, bastante bien el proceso: los
heleanóditas prohibieron participar a Alejandro 1 en la carrera del estadio de los
Juegos Olímpicos al considerar a la dinastía macedónica como no-griegos,
para participar Alejandro presentó las pruebas acerca del origen de su familia
que fueron aceptadas a pesar de la oposición de los heleanódices. Alejandro
pudo participar, venciendo en carrera del estadio~ El planteamiento de
Alejandro fue emparentar a su antepasado con una prestigiosa estirpe griega
que no dejara lugar a dudas sobre su helenismo. Además, con las pruebas
esgrimidas por Alejandro la casa real de macedonia no se presenta solamente
como griega, sino emparentada con los dioses, cosa por otra parte previsible.
Desde el final de la época arcaica el nombre oficial de esta dinastía es el de
Teménidas o Heráclidas607. Ya en época helenística varios textos y autores se

506Herodoto, 5, 22. Sobre el controvertido tema de la fecha de participación de


Alejandro 1 en los Juegos Olímpicos, y. BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the
Olvmpus: the emerqence of Macedon, Princeton, p. 110-112, cf. tb. HAMMOND, N. ES.
L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. 1. (1972), A Histon¡otMaóédOniá, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, p. 60 y HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State,
Londres, p. 18 y 19. Para nuestro interés lo más importante es la aceptación por parte
de la comunidad griega de la familia real macedónica como helenos, y por tanto
diferenciados de su pueblo al que en ningún momento se consideró como tal, y. supra
en el apartado de introducción histórica.
w
~ Este aspecto ya lo comentamos al hablar sobre los orígenes de los macedonios y el
reinado de Alejandro 1 Filoheleno, así como acerca de la recreación genealógica de
esta familia. Recordar el texto de Herodoto 8, 137-9 que narra como los tres
hermanos: Gavanes, Eropo y Perdices, familiares de Témeno de Argos, huyeron a
Iliria, desde donde marcharon a la Alta Macedonia, el relato señala como habrían sido
acogidos por el monarca de Lebea, para quien habrían trabajado. Expulsados de esta
ciudad, marcharon a otra comarca y lograron, dirigidos por el más joven Perdicas,
conquistar el resto de Macedonia. Perdicas--sería el fundador de estadinastia,
- - - .

HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 3 y n. 7. quien sítua la


ciudad de Lebea en el este de Pieria. Discutiria pues la tesis de un origen del reino
macedón situado en la Alta Macedonia, y. misma obra p. 12. Cf. ROSEN, K, “Die
ESrOndung der makedonischen Herrschaft”, Ohiron, 8(1978), Pp. 1-27, p. 6, Pp. 11 y ss.
Sobre el conjunto de referencias literarias acerca del origen de la casa real de
Macedonia y. HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, ES. T. (1972),
A Histo,y of Macedonia, Oxford, 2 vols.. 1972-1979, vol. 2, Pp. 31-38; tb. BORZA, E. N.
(1962), “Athenians, Macedonians and the origin of the Macedonians royal house,
Hesperia, suppl. 19, pp. 7-13.
w
264
refieren a la casa real de Macedonia como Ar~$adas, aunque esta titulación no
está atestiguada para época arcaica y clásica
La dinastía de los Teménidas de Macedonia se mantuvo en el poder
hasta finales del s. IV. En esta fecha desaparece con la muerte de Arrideo, el
hermano deficiente mental de Alejandro Magno, y la del único hijo de éste, fruto
de su matrimonio con Roxana, el año 310 a. C. Los monarcas macedonios
desde la época arcaica pertenecen a esta estirpe, incluso, cuando, como
hemos visto en el apartado dedicado a la historia de Macedonia, se lucha por la
sucesión en el trono. El enfrentamiento, cuando se produce se da entre ramas
de la misma familia. De ahí que el papel de la monarquía en la Historia de
Macedonia resulte fundamental para la compresión de la misma. Uno de los
aspectos que más llaman la atención acerca de la monarquía macedonia es
que jamás fue abolida a lo largo de su historia~.
La monarquía que se nos dibuja para la época arcaica, al menos hasta
la época de Alejandro 1 es de rasgos míticos, a partir del reinado de este
monarca, cuando menos la organización de Macedonia se presenta como algo
extraño para los usos de las pole¡s griegas, fundamentado principalmente en la
propia monarquía como institución de gobierno. Sin embargo, resulta muy
similar a la de otras organizaciones de su entorno: epirotas, ilirios, etc.510
Incluso este supuesto primitivismo se extiende a la época clásica, al menos,
para cualquier observador foráneo511. Se insiste en el modo de vida sencillo y

508FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989), El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid,


p. 10 sintetiza las tesis de HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH,
ES. 1. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979 y ROSEN, K. (1978),
‘Die ESrúndung der makedonischen Herrschaft’, Chiron, 8 , pp. 1-27 sobre el término
Heráclidas, y la descalificación del uso de Argéadas en la Macedonia de finales del
periodo clásico y la época arcaica. Por contra ERRINESTON, R. M. (1990), A Histoy of
Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 5 n. 6 señala que está atestiguado el uso
epigráfico del apelativo Argeadas para el siglo III a.C. Se trata de una inscripción
procedente de Caria donde aparece Heraclidas Argeadas como referencia de los
Lágidas a sus antepasados, y. ROBERT, J.; ROBERT, L. (1983), Fouilles dAmyzon en
Caria, vol. 1, París, p. 162, n. 31.
509RHOMIOPOULOU, R.: “A outline of Macedonian history and art”, The Search for
A1exande~ 1981, pp. 21-25, p. 21, tb. AYMARD, A. (1950), “Sur lAssemblée
macédonienne”, REA, 52, pp. 116-137= Études d’l-listoire Ancienne, París, 1967, Pp.
143-165, p. 162.

510Para HAMMOND : “En los tiempos antiguos la monarquia era inherente en los
sitemas tribales de las sociedades guerreras de la Grecia Peninsular y del centro de
los Balcanes. En particular una tribu de pastores nómadas tan pequeña y cerrada,
como la macedonia. Vista como una gran familia en la cual los derechos patriarcales
del cabeza de familia eran entregados al jefe tribal, elegido de por vida”, en
HAMMOND, N. ES. L. <1989), The Macedonian State, Londres, p. 16. CABANES, P.
(1976), L’Épire de la mortde Pyrrhos á la conquéte romaine, París, pone de relieve en
la riqueza y complejidad de las sociedades balcánicas, en especial del Epiro; tb. más
recientemente en CABANES, P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en
Macedoine á lépoque classique et hellenistique”, Iliria, 2, pp. 55-94, pp. 87-88.
511DASCALAKIS, A. P.: The l-Iellenism of the Ancient Macedonians, Tesalónica, 1965,
p. 32-33. Aristóteles, Política, 1285a 18-30 señala que “al contrario de lo que sucede
con los molosos o los lacedemonios, los macedones mantienen un sistema de

265
rústico, hasta la época de Filipo II, al señalarse un modo de vida similar a la de
sus ancestros. Junto a esos rasgos de arcaísmo, está la imagen de pueblos
bárbaros que se da de estos pueblos dirigidos por re¿.’es512. Diferentes autores
emplean términos como realeza de tipo homérico Sin embargo, ELLIS
.

destaca la complejidad del mundo macedonio al referirse a la mezcla de


remedos del mundo homérico y aspectos totalmente griegos, ya para el siglo IV
a. C. y en concreto para el reinado de Filipo 11514.
Este primitivismo de Macedonia se apoyaba en la inexistencia de una
constitución, si nos atenemos a los patrones de las poleis griegas, dado que el
único eje institucional estaba constituido por la autoridad del monarca y su
control sobre los distintos grupos sociales515. En origen, como señalábamos
con anterioridad, se puede pensar que se tratara de una realeza de tipo
homérico o monarquía arcaica, si es que esto define algún modelo de
monarquía en sentido estricto.

monarquia inalterada, primitiva que le situa al mismo nivel que la de los barbaros, en
ella el rey se aproxima al tyrannos”, tb. Aristóteles, Política, 1327b 23-9.
GOUKOWSKY, P. (1978), Essai sur les origines du mythe d’Alexandre, Nancy, 2 vols., w
1978-1981, vol. 1, p. 9-10 considera que la imagen que Heródoto, 8, 137-138 transmite
de los primeros reyes de Macedonia parece verdadera, en su primitivismo y sencillez;
sobre el carácter primitivo de la organización social, y. p. 10 citando la referencia de
QC, 8,1, 18 acerca de la solidaridad familiar.
512HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 19. Tucídides, 2,
80, 5-7; 2, 81, 6; 4, 124, 1. cit. a Heródoto, 5, 20, 4 quien define a Amintas 1 que reino
hacia el 500 como “un griego reinando sobre los Macedonios...”

513DASCALAKIS, A. P. (1965), The Hellenism of the Ancient Macedonians, Tesalónica,


p. ?0. Es curiosa la vinculación que se hace entre la monarquia de tipo homérico y los
modos de Vida prirnitivos,v Del mismo autor la p. 32. MOSSE, Cl. En WILL, E.;
MOSSÉ, Cl.; ESOUKOWSKY, P. (1975), Le monde greo et IOrient, II. Le Ivsiécle et
I’époque hellenístique, París, p. 43 señala que la diferencia fundamental entre estos
estados (Macedonia, Epiro, etc...) y el mundo de las ciudades griegas estaba en que:
“aquellos habian conservado una forma monárquica y una organización militar
aristocrática sin duda próximas a las del mundo griego anterior al nacimiento y
desarrollo de la polis’. W
514ELLIS, U. R. (1981), “Macedonia under Philip’, Philip of Macedon, Londres, Pp. 146-
165, p. 146.

515HAMMOND N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, ES. T. (1972), A Histon~of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 383; y. ELLIS, J. R. (1981),
Macedonia under Philip, PhiIip of Macedon, Londres, pp. 146-165, p. 146; tb.
Aristóteles, Política, 1285a 18-30 en relación con los planteamientos de AYMARD, A.
(1967), “LInstitution monarchique”, Études d’Histoire Ancienne, París, pp. 123-135, p.
124; de igual modo MORETTI, L. (1981), “Nacimiento y estructura del Estado
Macedonio”, Historia y Civilización de los griegos, vol. 5, pp. 79-98, p. 86 sobre los
rasgos arcaizantes de la monarquis macedonia o ANDERSON, P. (1986),
Transiciones de la Antiguedad al feudalismo, Madrid, pp. 40 y ss., p. 40. En relación
con los esquemas organizativos de los reinos balcánicos y su diferenciación con
respecto al mundo griego tradicional y. CABANES, P. (1981), “Societé et institutions
en Epire et en Macedoine á l’époque classique et hellenistique”, Iliria, 2, pp. 55-94, p.
88.
w
266
La información literaria con la que se cuenta para reconstruir la figura de
los monarcas de Macedonia sufre de importantes deficiencias: la mayor parte
de la información procede de escritores griegos del periodo clásico (p. ej.
Tucídides) y autores de helenísticos y romanos, en una serie de referencias
fraccionadas y referidas, la mayoría de las veces, a la vida de Alejandro
Magno o a su padre Filipo. Para el s. V contamos con el texto de Heródoto
sobre la Macedonia del final de la época arcaica, es decir los reinados de
Amintas 1 y su sucesor Alejandro 1 Filoheleno. Se puede observar como la
mayoría de las referencias que se extrapolan a la época arcaica corresponden
a época clásica e incluso helenística.
Esta información tan fragmentaria propicia un gran desconocimiento de
la mayor parte de los aspectos de la Historia de Macedonia, si bien los
aspectos institucionales y políticos que se aprecian a través de los textos
muestran a primera vista un carácter diferenciado de la realidad macedonia con
respecto a las polis griegas. Esto ha llevado a que numerosos investigadores
contemporáneos se refieran, como señalaba con anterioridad, al concepto de
realeza homérica. A partir de los años treinta del presente siglo es fundamental
el planteamiento de la monarquía nacional que ofrece GRANIER516. Esto ha
llevado a contemplar a Macedonia como un ejemplo extraño al mundo
balcánico (en particular en su relación con molosos, ilirios, tracios, etc...) dado
que esa estructura de monarqu¡a nacional le conferia rasgos muy particulares.
En cuanto al estado actual de la cuestión, problemas como el papel de la
Asamblea macedonia, la sucesión al trono, los hetairol, etc.. que condicionan
-

la visión de la monarquía y del Estado macedonio están sufriendo una profunda


revision517

516ESRANIER, F. (1931), Die Makedonische Heeresversammlung: ein Beitrag zum


antiken Sta atsrecht, Munich.

5”V. supra. Ejemplos de los nuevos planteamientos acerca de la estructura política y


social de Macedonia son las obras de BORZA, E. N. (1982), “Athenians, Macedonians
and the origin of the Macedonians royal house’, Hesperia, suppl. 19, Pp. 7-13;
ZAHRNT, M. (1984), “Die Entwicklung des makedonischen Reiches bis zu den
Persenkriegen’. Chiron, 14, Pp. 325 y ss., tb. de BORZA, E. N. (1990), In the Shadow
of the Olympus: Ihe emergence of Macedon, Princeton, hace una síntesis de las
últimas controversias sobre la organización politica de Macedonia, con especial
atención al reinado de Filipo II y Alejandro Magno; y. ERRINESTON, R. M. (1978), “The
nature of the Macedonian state under the monarchy”, Ohiron, 8, pp. 77-133 para la
existencia de la Asamblea y el control del poder de los monarcas, de este autor se ha
publicado en 1990 A History of Macedonia, Berkeley-Los Angeles edición inglesa del
original aleman publicado en 1986. Los polémicos planteamientos de
HATZOPOULOS, M. B. (1986), “Sucession and regency in classical Macedonia’,
Anciení Macedonia, IV Symp. lntem., sept. 1983, Tesalónica, pp. 279-292, sobre la
monarquia y la sucesión dinástica en Macedonia. Y finalmente la citada obra de
ROSEN, K. (1978), “Die ESrúndung der makedonischen Herrschaft’, Chiron, 8 pp. 1- ,

27, sobre el origen de Macedonia y su criticismo de las fuentes literarias. La viveza del
debate y las discusiones actuales sobre el helenismo de Macedonia en la época
clásica, su organización social o instituciones se ven acentuadas hoy en día con las
secuelas del conflicto que sacudió la antigua Yugoslavia, que ha sacado este debate
de los circulos de investigadores para llevarlo a los medios de comunicación de todo el
mundo, a los foros politicos y a la calle.

251
La monarquía de los macedones debió de ser bastante similar a la de
los pueblos de su entorno, solamente a partir del siglo V a. C. y gracias a la
gran expansión territorial que conoció Macedonia se puede aventurar que se
produjera una reforzamiento ideológico del papel de la monarquía, a lo que
contribuirían principalmente las aportaciones realizada por Alejandro L No
debemos olvidar, como incluso, durante la época clásica existen principados en
la Alta Macedonia que escapan al control de los reyes macedonios y su
autoridad es puesta en cuestión en multitud de ocasiones (sobre todo en el
momento de la sucesión al trono y de conflictividad militar>518.
Como rasgos definidos tanto para la época clásica como para el final del
periodo arcaico se puede señalar que el rey en Macedonia estaba investido de
una gran autoridad religiosa519, ya que era el intermediario entre el pueblo
macedonio y los dioses y por este papel era objeto de veneración por su
pueblo5~. El monarca realizaba los sacrificios rituales que aseguraban el
bienestar de la comunidad. Dado la religiosidad de los macedonios, una de las
funciones más importantes del rey era conducir esas relaciones con los dioses
que llevaba diariamente en persona521. Para ello no existía un cuerpo de
sacerdotes profesionales, el rey estaba acompañado por los más próximos en
la linea de sucesión~, así como por sus compañeros, y en las celebraciones
extraordinarias por los La mayor parte de las referencias
~

correspondientes a estas prácticas religiosas corresponden al reinado de


Alejandro Magno, sin embargo, no parece que se pueda poner en duda que un
ceremonial de similares características se produjera durante el reinado de su
padre o en el reinado de Alejandro 1. Algún autor actual sitúa la devoción de los
macedonios por su monarca a un nivel similar al de las ciudades griegas por
los vencedores en los juegos olímpicos, asimilando la figura del rey a la del
atleta victorioso, lo cual es desde nuestro punto de vista desvirtuar ambos
524
conceptos .La presencia del monarca era importante en todos los actos y
518V. Apartado destinado a la INTRODUCCIÓN HISTÓRICA. En relación con el mundo
balcánico CABANES, P. (1981), “Societé et institutons en Epire et en Macedoine á
l’époque classique et hellenistique’, Iliria, 2, Pp. 55-94, p. 89-
519HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 21. Sobre posibles
antecedentes del papel religioso de los monarcas macedonios y. HAMMOND. N. ES. L. W
en hIAMMOND, N. ES. L.; GRIFEITH, ES. T. (1972), A Histony of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, p. 150.
520QC, 3, 6, 17: “ingenita illi genti erga eges suos veneratio’ y 10, 7, 15: “assuetos esse
nomem ipsum colere venerarique’.

521Justino, 9, 4, 1.

522justino, 9, 4,1 solita sacra. QC, 10, 7, 2 para los que participaban junto al rey. V.
HAMMOND, N. ES. L en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, ES. T. (1972), A Histo¡y of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 155.
523HAMMOND, NI. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A Historyof
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 154.
524FAURE, P. (1982), La vie quotidienne dans les armées dAlexandre, Paris, pp. 134-
135.

268
rituales religiosos. Así su papeles fundamental en las ceremonias religiosas
como el Festival de Xanthos525 donde se aúna el carácter guerrero y religioso
de la monarquía macedonia526. HAMMOND recoge las referencias de los
principales cultos macedonios: el culto a Zeus, a Heracles y la celebración del
espíritu de la guerra que se festejaba en la Xantica527.
Baste recordar algunas de las ceremonias religiosas en las que participa
Alejandro Magno para entender cual era el papel que en materia religiosa
desarrollaban los reyes macedónicos5~. Dado el carácter de la sociedad
macedonia es totalmente probable que estos rituales fueran realizados de
modo similar por sus antepasados. Así en la fundación de una ciudad “organizó
sacrificios a los dioses según el ritual y celebró un certamen ecuestre y
gimnástico”5~. Para cruzar un río: “pero al llevar a cabo los sacrificlios para
iniciar la travesía, las víctimas no fueron favorables’~. Tras derrotar a los
getas: después de arrasar por completo la ciudad (no da nombre), ofrecía un
“..

sacrificio sobre la ribera del Istro a Zeus Salvador, a Heracles (en cierto modo
Alejandro se presenta como un nuevo Heracles)681, y al propio río lstro.2682.
Cuando toma Halicamaso: “Alejandro ofreció un sacrificio a Asclepios,
participando él en persona y todo el ejército, y celebró una carrera de antorchas
e instituyó un certamen gimnástico y literario”~. Alejandro ofrece sacrificios
tras desatar el nudo gordiano: “ofreció al día siguiente sacrificios en honor de
los dioses que habían manifestado estas señales por la desatadura del
nudo’~. Finalizada la expedición de la India, a la orilla del río Hífasis: “Separó
Alejandro por batallones su ejército, y mandó que se erigieran doce altares,
más altos que las más altas torres, y también anchos como una torre, en acción
de gracias a los dioses que hasta ese momento le habían conducido invicto, y
como recuerdo de las penalidades sufridas. Una vez preparados los altares,

525Hesiquio s.v. Xanthika.


52600UKOWSKY, P. (1978>, Essai sur les origines dv mythe dAlexandre, Nancy, 2
vols., 1978-1981, vol. 2, p. 10, n. 27. En esta ceremonia que se celebraba durante la
primavera antes del comienzo de las operaciones militares se procedia a una lustratio
del ejército.
527HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972>, A Histo,y of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, pp. 164-165 sobre los cultos más
importantes de Macedonia.
528Plutarco, Alejandro, 23, 3, y AA, 7, 25, 3-4.

530AA, 4, 4, 3.
~‘Sobrela relación entre Alejandro y Heracles, y. HAMMOND, N. ES. L. (1989), The
Macedonian State, Oxford, pp. 221-222.
~2AA,1,4,5.

533AA, 2, 5, 8.

534AA, 2, 3, 8.

269
celebró sacrificios según el ritual, así como un certamen gimnástico e
hipico”~.
Gran parte de la vida pública de los reyes está marcada por ese papel
religioso. De hecho Filipo morirá en el teatro de Egas desempeñando esa
función, mientras preside las ceremonias religiosas con ocasión de la boda de
su hija. La muerte de Filipo llevará a la realización de rituales con ocasión del
ascenso al poder de Alejandro, a fin de asegurar la prosperidad del pueblo~.
Un aspecto que llama la atención es como a partir del reinado de Filipo II
la acción religioso de los monarcas macedonios se trasciende hasta un culto al
soberano según CABANES, así se explicarla la presencia de una estatua de
Filipo tras los doce dioses olímpicos en las ceremonias celebradas con ocasión
de la boda de su hija Cleopatra con Alejandro el Moloso o la construcción del
Philipeion en Olimpia con las estatuas crisoelefantinas de Filipo, Olimpias, su
padre Amintas, Eurídice su madre y el propio Alejandro Magno637. En la misma
línea HAMMOND considera que las tumbas reales de Egas por sus
características y aparato, así como por la continuidad de los sacrificios
538
implicaría algún tipo de culto
El monarca solía y debía encabezar el ejército en las acciones militares,
demostrando igual arrojo y valor que sus hombres, única manera de mantener
el respeto y apoyo de los mismos, los cuales le juraban lealtad, obediencia y
servicio. Se debe entender el papel fundamental que tienen las actividades
guerreras en Macedonia, en conexión con las raíces históricas, culturales y
sociales del mundo balcánico de finales de la época arcaica. En estas
actividades como conductor de su pueblo el monarca de Macedonia se afirma
como soberano y refuerza su autoridad, además de ser estimulo para le
emulación de sus mandos y soldados~. Muy vinculado a este aspecto estaría

~5AA.5. 29. 1-2.

~6Ateneo,141, 659f, y. HAMMOND, N. ES. L. (1985), “Some Macedonian offices c.


336-309 B.C.”, JHS, 105, pp. 156-160, p. 158. Estos ritos aparecen en la Novela de
Alejandro del Pseudo-Calístenes, 3, 33. A veces existía una estrecha relación entre la
salud del rey y la estabilidad de la monarqula: “Because the life of the state and the life
of the king were so tightly interwined, any step which was taken to protect the life of the
king was held to be justified (QC, salus regis suprema lex esto)”, y. HAMMOND, N. ES. W
L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, p. 158.

~7CABANES,P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en Macedoine á l’époque


classique et hellenistique’, iliria, 2, Pp. 55-94, p. 92. GOUKOWSKY, P. (1978), Essai
sur les origines du mythe d’Alexandre, Nancy, 2 vols., 1978-1 981, vol. 1, p. 14 y nota
85, tb. especialmente para la procesión de los doce dioses del teatro de Egas, p. 14
notas 86 y 87. y. os, íe, 92-95.

~8HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 30.

~tjustino, 11, 1,10. V. HAMMOND, N. O. L. (1974), “Alexanders Campaign in lllyria”,


JHS, 94, Pp. 61-87, Pp. 77-78. HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. O. L.;
ESRIFFITH, ES. T. (1972), A Histonj of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p.
155-156. Cf. NUSSBAUM, ES. 6. (1967), The Ten Thousand. A Study in social
organization and action in Xenophon’s.., Leiden, p. 2 1-22 para el caso de los oficiales
en la Anábasis de Jenofonte.
w

270
el papel del monarca en la política exterior, como prolongación de la propia
acción de gobierno o jefe del ejército~.
El rey ante los macedonios ejercía la justicia. Para el periodo clásico
esto queda fuera de toda duda según las constantes referencias a la época de
Filipo, donde los textos recogen la aplicación de la ley o la inhibición del
monarca frente a las demandas de sus súbditos~1. Los monarcas anteriores a
Filipo tendrían su misma capacidad para actuar como jueces. El monarca
juzgaría de modo similar al de los jefes de los clanes parentales, que
conformaban el tejido social macedonio. Al rey llegarían las demandas que
enfrentaran a varios grupos familiares, ciudades o que por su particularidad no
se pudieran resolver dentro de sus límites. También llegarían aquellas otras
demandas que buscaran el amparo del monarca. Sobre las condenas por
delitos de lesa majestad y la participación sancionadora de una asamblea de
macedonios en este tipo de actuaciones se comentará en el apartado
destinado a la Asamblea.
El rey macedón era inmensamente poderoso comparado con cualquier
ciudadano de una ciudad estado griega. Poseía las minas de metales preciosos
y los bosques de producción maderera, cotos de caza, cabañas de ganado y
tierras~2. Las minas de metales preciosos en los territorios conquistados por la
lanza (doriketon) pertenecían al rey macedonio, y era él únicamente el
propietario de lo que Aristóteles más tarde llamaría: “la inmensidad de riquezas
y prestigio’~
El concepto del rey como propietario y dispensador de la tierra,
comandante de los hombres en armas, juez en algunos casos, y conductor de
los sacrificios para la comunidad que trasmiten las fuentes tanto para el reinado
de Filipo como de Alejandro Magno, fue heredado de una Macedonia tribal y
comunitaria. Estas actuaciones del monarca toman el rango de actuación
institucional, una vez superadas las disensiones tribales, y hacen de
Macedonia un reino unido alrededor de su monarca~. El rey cultivaba la
lealtad de sus súbditos al estar al frente de ellos en el campo de batalla, al
recompesar a los hombres valiosos para el estado, cuidar de los hijos de los
soldados muertos en combate y presidir los ritos funerarios y religiosos. Esta
proximidad de los monarcas macedonios a su pueblo, está representada por la

~MOMíESLIANO, A. (1975), “Re e popolo in Macedonia prima Alessandro Magno’,


Quinto Contributo..., Roma, pp. 445-46-@ Athenaeum, n. s. 13 (1935), pp. 3-21, Pp.
445-446.
541ELLIS U. R. (1981), “Macedonia under Philip, Philip of Macedon~ Londres, Pp. 146-
165, pp. 147 y 150.
542MOMIESLIANO A. (1975), “Re e popoío in Macedonia prima Alessandro Magno’,
Quinto Contributo..., Roma, pp. 445-464 Athenaeum, n. s. 13 (1935), pp. 3-21.
HAMMOND, N. ES. L. (1989>, The Macedonian State, Londres, pp. 54-55. BORZA, E.
N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p.
238.
Política, 1311a, 30, 51, megethos ploutou kai times.
~Aristóteles,
~fl-1AMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, O. T. <1972), A Histowof
Macedonia, Oxford, 2 veIs., 1972-1979, vol. 2, p. 31.

211
estrecha relación con los soldados y los ciudadanos expresada en la isegoria
(igualdad para hablar) que lleva a Quinto Curcio a decir: “Los macedonios
vivían con un gran sentido de la libertad mayor que el de quienes estaban
sometidos a una monarquia~.’
Los macedonios respetaban a los reyes que actuaban de esta manera,
de tal modo que se produce una asimilación entre la idea de monarquía y el
espacio físico y las gentes de Macedonia~.
El rey podía incrementar el número de las ciudades de su reino. Durante
el reinado de Filipo II se produce el establecimiento de familias provenientes de
las tribus balcánicas, los autariatas, como trabajadores agrícolas; asienta
prisioneros de guerra, junto con mujeres y niños en las ciudades macedonias; y
acoge refugiados. Todo ello forma parte de la capacidad del monarca para
gestionar los recursos de su reino o de los territorios conquistados. De
cualquier manera, esta capacidad está condicionada frecuentemente por la
fuerza y el vigor de cada monarca en particular.
Finalmente otro rasgo que nos habla del poder de los monarcas
macedonios es la relación entre casa real de Macedonia y la cultura grieg&~7. __

En este sentido los reyes de Macedonia son protectores de la cultura griega y


lo suficientemente ricos como para atraer a los principales artistas griegos a su
corte. Zeuxis pintó frescos en el palacio de Arquelao; Eurípides escribió su
Arquelao en honor del rey, y probablemente las Bacantes se vieron en el teatro
de Egas; Agatón su sucesor fue invitado en la corte. Arquelao dice haber
pagado una fuerte suma a Coerilo, un escritor épico y haberse servido del
famoso músico Timoteo de Mileto. En el s. IV el padre de Aristóteles fue
empleado como médico de la corte, y un pupilo de Platón, Eufreo de Oreo
realizó lecturas filosóficas en la corte de Perdicas lll~. Este rasgo de protector
de la cultura griega estaría relacionado con la vocación de los monarcas
macedonios, obsérvese el caso de Alejandro 1, de afirmar su origen helénico.
Ello ahondaría en el carácter exclusivo de la dinastía macedonia frente al resto
de los clanes y grupos tribales y serviría, al margen de su interés por la
introducción de la cultura griega en el mundo balcánico, como un elemento de

~QC, 4,7,31. W
~La unión del rey con su pueblo no se percibe tan fuertemente en ningún lugar como
en Macedonia, BENESTSON, H. (1985), “Griegos y persas”, El Mundo Mediterráneo en
la Edad Antigua, 1, vol. 5, col. Siglo XXI, Barcelona, p. 260, contra BORZA, E. N.
(1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 237,
para este autor: “Ihe monarchy seems to have been personal; that is, the king
represented himself, not the Macedonian as a nation”.
547Aspectos este sustentado por investigadores actuales que mantienen el criterio del
progresimo cultural. Es decir, puesto que nuestro referente cultural para esta zona y
tiempo es el mundo de las ciudades griegas todas las manifestaciones que se
aproximen a ese patrón representan un avance cultural, mientras que el predominio de
manifestaciones ajenas al mismo representa primitivismo o atraso.
~HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 98. Una
actualización de estos planteamientos sobre la helenización de Macedonia en
HAMMOND, k ES. L. (1994), Philip of Macedon, Londres, p. 42.
w

272
autoafirmación ideológica y justificación del carácter exclusivo de la dinastía~.
Este carácter ideológico de la cultura griega en el mundo macedón se explica
por la escasa influencia de los griego más allá de los límites de la corte o el
entorno de la familia real, y fuera de las ciudades griegas de su territoño~. Los
usos funerarios de la familia real nos muestran hasta que punto la cultura
griega constituye un refuerzo ideológico más que una helenización de los
modos de vida de la monarquía macedonia. Las tumbas reales de Vergina
excavadas por ANDRONIKOS a lo largo de los últimos años muestran un
mundo funerario más vinculado a las monarquías de las tribus balcánicas que
al mundo de las poleis griegas681. Esto se refleja en la riqueza y grandiosidad
de las tumbas, en los sacrificios rituales que llevan a pensar que determinados
monarcas fueran considerados a su muerte como seres divinos o héroes, o en
las ceremonias realizadas tras la muerte de los reyes como Filipo o Alejandro
Magno682. Todo esto quedó reflejado en la historiografía griega de la época,

~9MOMIESLIANO, A. (1975), “Re e popolo in Macedonia prima Aleasandro Magno”,


Quinto Contributo..., Roma, pp. 445-464=Athenaeum, n. s. 13(1935), Pp. 3-21, p. 449.

5~HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 99 repite los


mismos plateamientos que en HAMMOND, N. G. L. en HAMMOND, N. ES. L.;
ESRIFFITH, ES. T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2,
Pp. 148-149. y. tb.BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the
emergence of Macedon, Princeton, p. 162 y p. 172 sobre los gustos griegos y el
crácterfiloheleno de la monarquia macedonia. De este autor en la p. 172: “Indeed, one
could and that the adoption of Greek adorments oven the long run changed nothing
fundamental in Macedonian society, so that many Macedon’. Básicamente la familia
real y su entorno más próximo. Por el contrario, MOSSE, Cl. en WILL, E.; MOSSÉ,
Cl.; ESOUKOWSKY, P. (1975), Le monde grec et l’Orient, II. Le lVs¡écle et l’époque
hellenístique, París, p. 43 afirma que para la época de Filipo II el conjunto de la
aristocracia militar estaría fuertemente helenizada.

551Sobre las excavaciones de Vergina y. ANDRONIKOS, M. (1981), “The Royal Tombs


at Vergina’, The Search for Alexander N. York, pp. 26-38. ANDRONIKOS, M. (1984),
Vergina: the Raya! Tombs and the ancient City, Atenas. ANDRONIKOS, M. (1987),
“Some Reflections on the Macedonian Tombs, AMBS, 82, pp. 1-16. Estos trabajos
sirven de recapitulación del proceso de excavación iniciado hace 40 años en Vergina,
y del hallazgo del Gran Túmulo en 1977 con tres tumbas reales. Las tres tumbas
corresponderían a Amintas III, Filipo II y Alejandro IV, mientras el Oran Túmulo seria el
cenotafio de Alejandro Magno, y. HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State,
Londres, pp. 28-30, una actualización de esta postura la encontramos en HAMMOND,
N. ES. L. (1994), Philip of Macedon, Londres, pp. 179-180.
552Para los rituales funerarios de Filipo, y. DS 17, 140: [Alejandro]atendió con la mayor
solicitud que podía a las honras de su padre.., para Alejandro Magno y. Justino, ‘13, 4,
7, lustratio castrorum propter mortem regis. Sobre rituales que hablan del carácter de
héroes o seres divinos y. HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES.
T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, pp. 157-158:
estos ritos son similares a los realizados en los Balcanes en honor de los reyes de
Trebeniste en Iliria o Caraormana en Peonia, donde se da esa continuidad en los
sacrificios en las tumbas de los monarcas tras la muerte, lo que lleva a pensar en
algún tipo de culto o heroificación postmoftem, pp. 693-695 para el tema del Filipeion
de Olimpia y su significado; tb. HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State,
Londres, p. 30 o BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of Ihe Olympus: the emergence
of Macedon, Princeton, p. 260 sobre la presentación de Filipo en el teatro de Egas

2/3
cuyos escritores consideraron a los macedonios y su casa real tan bárbaros —
como los ilirios, tracios o los lejanos escitas~.
La expansión del reino de Macedonia en tiempos de Filipo II constituyó
un desafio de adaptación de la monarquía a las nuevas circunstancias de un
reino de una extensión superior en dos veces a la existente con anterioridad a
este monarca.
El gobierno central se distinguía de la subestructura re~onal y local.
Estaba conformado bajo la base del rey y los Macedonios Ambos se
.

mencionan frecuentemente~. Los problemas relacionados con el gobierno


central cambiaron a partir de 358, dado el incremento general del territorio y de
la población, con un incremento considerable y formado básicamente por
hombres libres.
Considera HAMMOND que a pesar del poder del rey> la asamblea de los
macedones habría apoyado al monarca en esa política expansionista, y pone
como ejemplo la incorporación de los principados de la Alta Macedonia; según
éste autor no se podía excluir a los macedones de esta política, la asamblea
apoyaría estas actuaciones y fortalecería al rey, en su acción de gobierno~.
Filipo se ayudaba de la familia real y de su grupo de “compañeros” para
gobernar687. Existían agentes del gobierno central junto al personal regional y
de la administración de las ciudades en todo su reino. Se puede asegurar,
cuando menos, que el rey tenía representantes en las regiones y en las
distintas ciudades para la selección de los hombres del ejército. No se puede
hablar de extensión del gobierno central, en general, pero si se puede juzgar
por un ejemplo de primeros años de Alejandro. Una región o ciudad envía
embajadores a presentar su caso ante el rey, el asunto era discutido entre el
rey y las personas de su entorno, y después se hacía saber a los embajadores
la decisión del rey~.
Durante la ausencia del rey, obligado a desplazarse lejos de Peía, la
ciudad más importante del reino, y desde donde habitualmente el monarca

como el decimotercer dios del Olimpo, DS, 16, 92, 5; para los sacrificos rituales y.
HAMMOND, N. ES. L. (1994), Philip of Macedon, Londres, p. 178 y ss. señala la
aparición en la tumba de Filipo de los esqueletos de Arrabeo y Herómenes, hermanos
de Alejandro el Linceste, mandados ejecutar por Alejandro como asesinos de su
padre; así como la presentencia de restos de cremación de una mujer joven de unos W
25 años, en la antecámara de la tumba de Filipo, tal vez Meda, la esposa de origen
geta o escita de Filipo. En relación con las costumbres funerarias de los escitas y.
Herodoto, 4, 71; sobre los aspectos arqueológicos v ANDRONIKOS, M. (1984),
Vergina: the Royal Tombs and the ancient City Atenas, p. 197.
5~HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 99, y. Platón,
Gorgias, 471; Aristóteles, Política, 1311b, 9-17 y 1324b 15-19; Ateneo, 1, 18.
554HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State. Londres, p. 166
555Pausanias, 9, 40, 7-8.
5~HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Maceclonian State, Londres, p. 166
557v. mfra íes hetaircí
~HAMMOND, N. ES. L. (1989), Tlie Maceclonian State, Londres, p. 170.
w
274
ejercía el gobierno, en ocasiones se nombra a un regente, que en su nombre
administra el reino y además garantiza el abastecimiento, pertrechos y los
refuerzos necesarios para las campañas militares que ejecuta el rey. Durante el
reinado de Filipo tenemos constancia del importante papel jugado por
Antípatro~. Este regente habría sustituido al monarca en el papel religioso que
señalábamos más arriba. De igual modo sucederá cuando ya en tiempos de
Alejandro III veamos a la madre de éste, Olimpia, ejerciendo la prostasia, es
decir presidiendo los ceremoniales y rituales religiosos que garantizaban la
perfecta armonía entre los macedonios y los dioses, y que en ausencia del
monarca realiza su representante, actuación que se mantendrá hasta el año
324~. Alejandro Magno cuando marche a la expedición asiática dejará a cargo
de Macedonia a Antípatro, si bien como podemos observar su madre ocupará
un lugar relevante en el gobierno del reino~.
JOUGUET~ considera que la columna vertebral del gobierno central
estaba en la unidad creada alrededor del monarca gobernante. Podían existir
diferencias de opinión en los momentos anteriores a la elección del rey, pero
una vez elegido desaparecían, tratándose todas las disensiones y otros
pretendientes al trono como casos de traición. Durante el reinado de Filipo se
restaron privilegios a la nobleza. Se rodeó de los hijos de los nobles -muchos
de ellos compañeros- que recibieron una educación en la corte junto a los
príncipes. Los altos cargos se reservaban a los nobles próximos al monarca~.
El pueblo, anclado en las viejas tradiciones y organizaciones locales y tribales
estaba sujeto al servicio militar (reforzando su condición de un único pueblo).
El rey incrementa el control sobre los nuevos territorios conquistados a
través de la fundación de ciudades en las que coloca a poblaciones68”. Este
reforzamiento de la autoridad real y su expresión en una política exterior
ambiciosa ha sido en ocasiones utilizada por la historiografía contemporánea
para proyectar toda una serie de imágenes de lo que fue el reinado de Filipo II:
así se habla de una tendencia unitaria de Filipo II para conformar un estado
nacional en la cual la creación del ejército resulta básica para sus
intencionest que Filipo intentó mantener cierta armonía de una corte

559Pausanias, 1, 13, 6; 3,10, 5, y. HAMMONO, N. ES. L. (1989), The Macedonian State,


Londres, p. 172.
~0HAMMOND,N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 172.
561HAMMOND, N. O. L. (1985), “Sorne Macedonian offices c. 336-309 B.C.’, JHS, 105,
pp. 156-160.
2. (1978), Alexander the Great and the Hellenistic World, Chicago, pp. 63-
~2JOUESET,
64.
~3BOSWORTH,A. B. (1989), Conquest anó empire. The reign of Alexander the Great,
Cambrigde, p. 6.
~4HAMMOND,N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A Historyof
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 163.
565BORZA, E. N. (1981), Significado politico, económico y social de la empresa de
Alejandro, en Historia y Civilización de los griegos, vol. 5, pp. 123-170, p. 125.

275
oprimida por conspiraciones y desarrollar una política exterior% que Filipo fue
el primero en acercarse al ideal de una Grecia unida, basado en la idea de la
confraternidad687; para finalizar con la idea de que Filipo es el verdadero
fundador del poder macedonio: “el precedente más importante (...) de Alejandro
era su padre Filipo, del mismo modo que lo fue para Alejandro como fundador
de ciudades~.’
Para todo ello tuvo que contar con un importante número de hombres,
probablemente escogidos de entre sus compañeros, dado el grado de fidelidad
y la especial relación que mantenían con el monarca~. Con ellos realizó los
proyectos fundamentales de su tarea de ~9obiernocomo la colonización interna
y de los nuevos territorios conquistados57. Impulsó la creación de nuevas rutas
de comunicación, mejoró las condiciones de las pequeñas poblaciones
situadas a la cabeza de las circunscripciones de reclutamiento, en donde
quedaron algunos funcionarios reales, y fundó otros asentamientos, esto tuvo a
la larga sus naturales consecuencias, al atraer a una parte de los propietarios,
dar albergue a las poblaciones desplazadas y abrir nuevos territorios a
inmigrantes griegos y macedonios571”.
r
3.2.2. ASAMBLEA

Macedonia hacía mediados del s. IV había ampliado considerablemente


su territorio si la comparamos con el resto de las poblaciones balcánicas o las
ciudades griegas. Por esta razón resulta fundamental conocer como
funcionaron los mecanismos de relación entre la monarquía y los macedonios
en esta situación.

~6BORZA,E. N. (1981), Significado político, económico y social de la empresa de


Alejandro, en Historia y Civilización de los griegos, vol. 5, pp. 123-170, p. 126.
567RHOMIOPOULOU, R. (1981), “A outline of Macedonian history and art’, The Search
for Alexander, pp. 21-25, p. 23.

~8BENESTSON, H. (1985), “Griegos y persas’, El Mundo Mediterráneo en la Edad ___

Antigua, !> vol. 5, col. Siglo XXI, Barcelona, p. 7. En la misma linea y sobre el
reforzamiento del carácter autocrático del rey v~ BOSWORTH, ÁT R. (1989), Con quest
andempire. me reign ofAlexanderthe Great, Cambrigde, p. 7

569CLOCHÉ, P. (1960), Histoire de la Macedonie, París, pp. 141-142; BENESTSON, H.


(1985), “ESriegos y persas’, El Mundo Mediterráneo en la Edad Antigua, 1, vol. 5. col.
Siglo XXI, Barcelona, p. 260; JOUGET, P. (1978), Alexander the Great and the
Hellenistic World, Chicago, p. 63. En palabras de FERNANDEZ-NIETO, F. U. (1989), El
Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid, p. 131.

570FERNANDEZ-NIETO, F. U. (1989), El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid,


p. 27. Sobre la organización y administración del reinos y de los nuevos territorios
conquistados y. en especial HAMMOND, NI. ES. L. en HAMMOND, N. O. L.; ESRIFFITH,
ES. T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979. vol. 2, pp. 647 y ss.;
HAMMOND, NI. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, pp. 160-165.

571EERNANDEZ-NIETO, F. U. (1989), 91 Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid,


PP. 27 y ss.
r
2/6
HAMMOND en su último trabajo sobre Macedonia572 ~Onede reí ieve la
inexistencia del Conse~o de Ancianos, tal como se conoce en el comienzo de la
historia de las poleis - De igual modo, rechaza la existencia de un tipo de
magistrados a los que se denomina peliganes574.
La única referencia hallada sobre algún tipo de institución es la que hace
Heródoto, acerca de los paredro¡, consejeros en la época del mítico Perdicas
í~. Tal como señala HAMMOND, ello correspondería a mediados del siglo V a.
C., es decir, durante el reinado de Alejandro 1576. Sin embargo, BORZA somete
a crítica esta cita de Heródoto y no considera que se trata de un consejo formal
que asesore al rey5l
El problema radica en que la siguiente referencia a la existencia de estos
paredro¡ tiene lugar durante el reinado de Alejandro Magno lo que dificulta
considerablemente cualquier tipo de generalización para toda la historia de
Macedonia. De igual modo, en esta referencia queda claro que Alejandro tiene
como consejeros a aquellos que en cada momento le pueden ser más útiles
con respecto al problema que se suscita, y siempre según el criterio del
monarca. Para BORZA, los “amigos”! “compañeros”578 no constituyen un
consejo, en el sentido de una institución estable y establecida según una
tradición ancestral.
La existencia de algún tipo de institución que condicionara el poder
autocrático de los monarcas de Macedonia tiene su origen en el trabajo de
GRANIER que se citó anteriormente. A partir de este primer planteamiento y
tomando como referencias textos alusivos al reinado de Filipo II, de Alejandro
Magno y época helenística se desarrolló un modelo institucional de Macedonia
que hoy en día sigue presente en la historiografía más actual. Según esta línea
denominada constitucionaIista5~, la autoridad de los reyes de Macedonia
572En realidad se trata de una actualización de la parte que realizó en HAMMOND, N.
ES. L.; ESRIFFITH, ES. T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979.
573HAMMOND, N. 3. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 53.
574v. nota anterior.
515Herodoto, 8,138,1.
576HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 53 HAMMOND,
N. ES. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A Histoty of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979,
p. 153.
577BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Qlympus: the emergence of Macedon,
Princeton, p. 241, n. 13. y. GRIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T.
(1972), A l-listory of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, Pp. 397-398.
mas abajo sobre los hetairos. STAESAKIS, ES. 5. (1970), “Observation on the
‘Hetairoi’ of Alexander the Greal”, AM, 1, Pp. 86-102. GRIFFITI-I, ES. T. en HAMMOND,
N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979,
Pp. 395-404. BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of
Macedon, Princeton, p. 241 considera que la diferencia entre hetairoi y philoi es
inapreciable. Cada autor antiguo utiliza un término u otro.

supra.

27/
estaría vigilada, tutelada o contenida por la acción de una Asamblea (Ekklesia) r
de los macedonios. Las aportaciones teóricas e interpretativas realizadas por
un ~gran número de historiadores han ido recreando, perfilando y matizando lo
que podemos denominar el funcionamiento de esta Asamblea: composición,
atribuciones, limitaciones, etc. BORZA, en su reciente trabajo sobre Macedonia
presenta un esquema de la evolución historiográfica del tema~
GRANIER defiende la tesis de que a lo largo de siglo VI a. C. la
asamblea se convierte en un elemento de apoyo a la monarquía frente a las
presiones de una nobleza cada vez más poderosa. De ahí que la Asamblea
adquiera importantes prerrogativas en materia judicial y en la elección de los
monarcas. Esta asamblea estaría formada por los ciudadanos macedonios en
armas~1. Este planteamiento está extraído de los textos de época helenística y
de referencias del reinado de Aiejandro Magno. Autores como AYMARD,
tiempo después, realizaron aportaciones decisivas a la construcción del modelo
constitucional macedonio. El rey macedón, siguiendo este planteamiento, en su
ejercicio del poder estaba condicionado por elementos constitucionales como
son la Asamblea de los macedonios y una ley no escrita que daba a ésta un
papel primordial en el ordenamiento legal del país~2. Es decir, el rey de los W
macedonios no es el Estado, hay una antinomia entre el concepto de
monarquía tradicional macedonia de la época arcaica y clásica, condicionada
por el nomos y la monarquía helenística de corte personalista~ Existe una
rel~Ción entre la ausencia deFcult6 al rilonárca j la ¡segoda, como explicación
de las relaciones especiales entre el rey y los ciudadanos en una monarquía

~0BORZA,E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, pp. 232 y ss y. p. 233 n. 2 para la bibliografía fundamental sobre el tema
de la Monarquia macedonia y la Asamblea.
58UJRANIER, E. (1931), Die Makedonische Heeresversammlung: ein Beitrag zum
antiken Staatsrecht, Munich, p. 1-2. La asamblea del pueblo y del ejército es lo mismo
dependiendo de las circunstancias, p. 49. Si en el conjunto de las referencias aparece
de manera constante la asamblea en hombres en .armas, es porque aparece dentro de
un contexto bélico. Próximo en el tiempo el planteamiento de MOMIGLIANO, A.
(1975), “Re e popolo in Macedonia prima Alessandro Magno’, Quinto Contributo W
Roma, pp. 445464= Athenaeum, n. s. 13 (1935), pp. 3-21, p. 450. En línea similar
GOUKOWSKY, P. (1978), Essai sur les origines du mythe d’Alexandre, Nancy, 2 vols.,
1978-1981, vol. 1, p. 11.
562AYMARD A. (1950), “Sur l’Assemblée macédonienne, REA, 52, pp. 116-137
Sudes d’Histoire Ancienne, París, 1967, pp. 143-165: “L’assemblée existe, néamoins,
comme organe traditional de la vie macédonienne”, p. 155; en relación con la ley no
escrita (nomos) -v.-p. -154 ~ mismo “-abajo~-sobre el eáracter-acc-idental de esta
tradición o sus fundamentos ancestrales y. p. 158; AYMARO, A. (1950), “Basileos
Makedonon”, RIDA, PP. 61-97; AYMARD, A. (1967), ‘tínstitution monarchique”,
Etudesd’HistoireAncienne, Paris, Pp. 123-135, p 128.
583AYMARD, A. (1967), “Línstitution monarchique>’, Etudes d’Histoire Ancienne, París,
Pp. 123-135, p. 129 y 130; tb. AYMARD, A. (1950), “Sur l’Assemblée macédonienne”,
REA, 52, PP. 116-137= Etudes d’Histoire Ancienne, París, 1967. PP. 143-165, PP. 147
y ss. V. de la misma obra p. 151 sobre la pervivencia de ciertos elementos de la
monarquia nacional en las monarquias personales helenísticas.

2/8
nacional~”. Ello no implica que se limiten los poderes del soberano. AYMARD
defiende la importancia que en el camp~udicial se reserva a la Asamblea
como freno a los excesos del poder real - El rey macedonio es presentado
como un primus inter pares debido al papel de la asamblea para designar al
sucesor, juz~r los casos capitales y la libertad de palabra de que gozaban los
macedonios . No es posible determinar la composición de esta Asamblea de
los macedonios, o si la asamblea del ejército y la del pueblo son la misma
cosa~7. Las conclusiones de AYMARD acerca de la monarquía y asamblea
macedonia quedan reflejadas en el siguiente texto: “Tout concourt ainsi á
prouver qu’un loyalisme inné existait en ce peuble. Et, en ne négligeant pas cet
aspect remarquable dune psychologie collective par ailleurs si obscure, sans
doute comprend-on moins malaisément le róle presque toujours effacé, si
méme il lui en était réseré un joué par l’assemblée macédonienne dans le
destiées du royaume. Face á une royauté qui ne ressentit jamais le besoin dun
culte monarchique pur tenter mieux s’attacher ses sujets, l’assemblée ne réalisa
jamais les virtualités d’action politique qui existaient en elle. Elle demeura un
organe constitutionnel infiniment discret, en général, et si docile á limpulsion du
soverain que celui-ci put ‘utiliser á son profit sans risque de la voir entrependre
constre son autorité ou contre sa politique. Peut-étre n’est-il pas excessif de
voir dans cettre discrétions, á peu pres sans exemple ailleurs, une paradoxe;
elle constitue, en tout cas, lune des plus puissantes originalités de la
Macedoine antique7~’
BRIANT en su trabajo sobre Antigono Monoftalmo mantiene y amplia las
tesis de AYMARD sobre el papel de la Asamblea de los macedonios en temas
tales como la justicia y el nombramiento de los reyes~. La novedad más
interesante que presenta en su trabajo BRIANT es diferenciar entre la
existencia de una Asamblea del ejército y una Asamblea del pueblo, sin más~.
Finalmente dentro de la línea constitucionalista habría que citar la obra
de HAMMOND. Esta monumental obra realizada en colaboración con

584AYMARD, A. (1967>, “Llnstitution monarchique”, Sudes d’Histoire Ancienne, París,


pp. 123-135, p. 131; AYMARD, A. (1950), “Sur l’Assemblée macédonienne”, REA, 52,
pp. 116-137= Bucles d’Histoire Ancienne, París, 1967, pp. 143-465, p. 150.
585AYMARD A. (1967), “LInstitution monarchique’>, Bucles d’Histoire Ancienne, Paris,
pp. 123-135, p. 132.
566AYMARD, A. (1950>, “Sur lAssemblée macédonienne”, REA, 52, pp. 116-137
Etudesd’l-IistoireAncienne, Paris, 1967, pp. 143-165, p. 158.
587AYMARD, A. (1950), “Sur l’Assemblée macédonienne, REA, 52, pp. 116-137=
Sudes d’Histoire Ancienne, París, 1967, pp. 143-165, p. 158.
588AYMARD, A. (1950), “Sur lAssemblée macédonienne, REA, 52, pp. 116-437=
Etudesd’l-listoireAncienne, Paris, 1967, pp. 143-165, p. 163.
589BRIANT, P. (1973), Antigone le Borgne, Paris, p. 289 para la Asmblea como tribunal
limitador de la autoridad del rey. Sobre su participación en el nombramiento del rey, y.
p. 314 n. 5 y 315 y ss.

590BRIANT, P. (1973), Antigone le Borgne, Paris, pp. 314-318.

279
GRIFFITH y WALBANK es el estudio más ambicioso sobre la Historia de
Macedonia realizado hasta el momento~. Este importantísimo trabajo y otros
realizados con posterioridad por HAMMOND han cons~qrado el planteamiento
de la importancia de la Asamblea de los macedonios Para HAMMOND el
.

gobierno de Macedonia se sustentaba en dos~gartes: por un lado el rey de cada


momento y por otro lado, los macedonios Estos macedonios participan
.

conjuntamente en la toma de decisiones en una Asamblea, convocada por el


monarca o el regenteE&~. Utiliza HAMMOND en su argumentación acerca del
papel de la Asamblea una serie de referencias procedentes de Diodoro de
Sicilia que éste toma de Eforo. Se trata de las sucesivas asambleas (ekklesiai)
que durante los años 359-358 convocó Filipo, en unos momentos
especialmente difíciles para Macedonia~. La cuestión radica en que
HAMMOND considera que si finalmente Filipo pudo emprender la guerra
contra los ilirios, fue gracias al voto favorable de la Asamblea. La Asamblea
elegía al rey, desposeía al rey y elegía al regente del monarca en caso de ser
éste menor de edad. Como la palabra macedones aparece en distintos textos
epigráficos en relación con tratados entre los reyes macedonios y otras
potencias, principalmente ciudades griegas, deduce que ello sería debido a W
alguna participación por parte de la Asamblea en materia de política exterior y
relaciones con otros estados. Además, la Asamblea juzgaba los casos de
traición. HAMMOND considera que también estaría en manos de la Asamblea
la capacidad de conceder honores divinos a los reyes~. ¿Quiénes participan

591HAMMOND, N. O. L. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 3 vols., 1972-1979-


1988. El primero realizado en solitario, el segundo con ESRIFFITH, ES. T. y el tercero
dedicado a la época helenística en colaboración con WALBANK, F.
p. ej. HAMMOND, N. ES. L. (1988), ‘The King and the Land in Macedonian
kigdom”, CQ, 38, pp. 382-391; HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State,
Londres, entre los más recientes y. HAMMOND, N. O. L. (1994), Philip of Macedon,
Londres, p. 177.
593HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 58-59. Sobre el
marco constitucional macedonio, la reflexión más reciente de este autor en
HAMMOND, N. ES. L. (1994), Philip of Macedon, Londres, pp. 6-7.
594HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 60 cita como
ejemplo de esta participación el texto de Aulio ESelio, APi, 15, 20, 10 acerca de la
muerte de Eurípides el año 406 y el rechazo de los macedonios maximo consensu a
entregar el cadaver a los atenienses para ser enterrado en Atenas.
59~SoÓre-Ia convocatoria-de asambleas en esas fechas HAMMOND, it O. L. (1939),
The Macedonian State. Londres, p. 168, Filipo como regente y representante del rey
se dirigió a la asamblea: “exhortando a los que le escuchaban a ser valientes, y
devolverles sus confianza”, DS 16, 4, 1 y tras la derrota de los peonios el año 358, DS
16, 4, 3, “reunió una asamblea, exJ-iortando a sus soldados para la guerra con un
discurso apropiado, y marcho al territorio de los ilirios”; tb. y. p. 60 y DS, 16, 22, 3; 71,
2.
5~HAMMOND, N. G. L. (1994), PhiI¡p of Macedon, Londres, pp. 184 y ss., y. 184: “One
important deduction is that it lay in the power of the Assembly of Macedons to grant or
withhold ‘divine honours’ to a king in this lifetime”; cita el texto de DS, 16, 92, 5 sobre la

280
en estas Asambleas?. HAMMOND considera que son los hombres armados,
los guerreros, estén en activo o sean veteranos de viejas campanas~7.
lnterpreta el texto de Aristóteles, referido a los mallos, en Política, 1291b 1-2,
en el sentido de que el gobierno está tanto en el rey y en los macedonios, en
los que sirven en el ejército y en los que ya han prestado ese servicio Eran
.

los hombres escogidos por el rey para servir en el ejército, al margen de otros
soldados que también sirven en el ejército del rey macedonio y que no reciben
el calificativo de macedonios: refiere HAMMOND multitud de ejemplos en este
sentido. Donde incluso hombres que son compañeros del rey: Eurípides de
Arquelao o otros griegos de Filipo, nunca reciben el apelativo de macedonios.
Señala como Calístenes no tiene derecho de ser juzgado por la Asamblea de
los macedones, QC, 8, 8, 19, y concluye: “estas referencias nos muestran que
hasta Filipo II y Alejandro III introdujeron muy pocos griegos en la Asamblea de
los macedonios”~. La asamblea en armas macedonia debía estar frecuentada
por una minoría que vivía cerca de la corte y la capital, y que sentía la
influencia de la monarquía~. Cuando se reunía la Asamblea los macedonios
tenían libertad de palabra (isegoria>tm1. Para HAMMOND esta isegoria solo es
una pequeña parte de las relaciones tan especiales entre los monarcas
macedonios y sus pueblos, cierra su exposición con la cita de QC, 4, 7, 31:
“Los macedonios estaban realmente acostumbrados al gobierno de los reyes,
pero vivían en una mayor apariencia de libertad que ningunos otros sometidos
al un reym2>. Existe además de un juramento de fidelidad a los reyes que
HAMMOND vincula al origen de la casa de los Teménidas, para HAMMOND la
Asamblea está formada por los macedones, es decir los macedonios en armas.
Tiene atribuciones para la elección del rey o regente; tordo donde se manifiesta
la libertad de palabra y tribunal del justicia en casos de traiciónar (el veredicto
procesión de los dioses en el teatro de Egas a los que acompañaba una estatua de
Filipo, el día de su asesinato durante la celebración de su matrimonio con Cleopatra.
597HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 62.
598HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 62.
599HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 64.
~0MOREUí,L. (1981), “Nacimiento y estructura del Estado Macedonio”, Historia y
Civilización de los griegos, vol. 5, Pp. 79-98, p. 88.
601Polibio 5, 27, 6. Hay discrepancias sobre la interpretación de este concepto. Así
autores como ERRINOTON la definen como libertad de leguaje, ERRINOTON, R. M.
(1978), “The nature of the Macedonian state under the monarchy’, Chiron, 8, Pp. 77-
133, p. 85; HAMMOND mantiene la tesis de ADAMS, W. L. (1986), “Macedonian
Kingship and the Rigth of Petition’, AM, Pp. 43-52, Pp. 43-45.
002HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, Pp. 64-65. Ib.
FAURE, 1982, p. 132, de igual modo BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the
Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 245. El mayor conjunto de
referencias a la isegoria se encuentra en la obra de ADAMS, W. L. (1986),
“Macedonian Kingship and the Rigth of Petition’, AM, pp. 43-52.

603HAMMONO, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 60.

281
de la Asamblea era expresado por aclamación), y además tenía ciertas
funciones en política exteriorm4. Curiosamente HAMMOND no entra a debatir
en el carácter de esta Asamblea, es decir, si su origen se halla en un
planteamiento constitucional en relación con la idea de monarquía nacional
macedonia o si la acción de la Asamblea viene dada por la situación histórica
de cada momento.
Ya desde la publicación de la obra de GRANIER surgieron las primeras
críticas a esta línea de estudio de la Historia de Macedonia. De FRANCISCI en
el segundo volumen de su obra Arcana lmperii605 criticaba el que se vinculara
la Macedonia de época clásica a las monarquías personales de época
helenísticas. Su aportación fundamental se encuentra en la crítica que hace del
papel de la Asamblea, destacando que en el reino de Macedonia, tanto durante
el periodo helenístico como prehelenístico, las asambleas del ejército no tienen
derechos constitucionales o jurídicos, tan solo, después de Filipo II, un poder
político de facto~. Sin embargo, el autor que ha tenido mayor trascendencia a
la hora de cuestionar los planteamientos constitucionalistas de la Historia de
Macedonia, y del papel de la Asamblea en particular ha sido ERRINGTONm7.
En su articulo sobre la naturaleza del Estado de Macedonia puso en cuestión W
todos estos planteamientos, criticando el sesgo en el uso de las fuentes que se
había producido hasta ese momento en la historiografía moderna y llegando a
las siguientes conclusiones:
1~&p1anteatRRlNGTOr{qúe com6 es pbsible cánsidelar éomb a un
mismo tipo de organización la Macedonia de época arcaica y clásica y a los
estados helenísticos«~. Para gran parte de la historiografía constitucionalista
esta era la única manera de llenar las importantes lagunas existentes en la
historia de la Macedonia preclásica y clásica.
2~ AYMARD había fundamentado el papel de la Asamblea en la
existencia de un nomos o tradición, manifestación de este nomos sería la
isegoria. Sin embargo, ERRINGION critica el principio de nomos. Así el texto
de AA, 4,11, 6 que señala que los reyes macedonios habían gobernado no por
la fuerza sino por la ley (nomos) es interpretado como una figura retórica dentro
del debate, en el texto arrianeo, acerca de Calístenes~.
3Q en cuanto al concepto de isegoria, ERRINOTON interpreta este
concepto como liberiad de lenguaje610. w
604QC, 7, 27.
605FRANCISCI, P. de (1948), Arcana lmperii, 2 vols. Milán
606FRANCISCI, P. de (1948), Arcana Imperii, 2 vols. Milán, vol. 2, p. 79.
607ERRINESTON, R. M. <1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133.
608ERRINGTON R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 77-78.
609ERRINESTON, R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 80-84
610ERRINGTON, R. M. (1978), “Ihe nature of the Macedonian state under the
monarchy’, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 83-84.

282
4~ critica la idea de que las asambleas que se citan en los textos haga
referencia a una representación del pueblo o a la existencia de una asamblea
regular en tiempos de guerra, representada por los macedonios en armas611.
De igual modo deja gatente una crítica a la capacidad de dichas asamblea en
asuntos de justicia61: “The asembly of the people as a constitutional body with
judicial rigths and the rlght to acclaim and reject a kings is just as unknown to
our sources as an army assembly possessing the same rights613’.
59 en cuanto a la elección del monarca: “Nevertheless, within the
established dynastic framework, since our sources excludes regular formal
participation of any sort of mass meeting, we still need to identify the factors -

the people or groups of People which decided the succession, when it, for any
-

reason, migth be uncertain -

6~ tal como señala BORZA615 el criticismo de ERRINGION se


fundamenta de manera especial en las fuentes, y en el uso que la historiografía
moderna ha hecho de las mismas.
7Q como conclusiones ERRINGTON señala que en periodos de
normalidad Macedonia no contaba con una asamblea formal o con una serie de
derechos adquiridos por la tradición. Si bien en tiempos de guerra tuvo mayor
importancia pero siempre bajo el control de la corona.
El debate sobre los aspectos institucionales de Macedonia sigue abierto,
HAMMOND, como señalábamos arriba, en The Macedonian State, mantiene
sus planteamientos trai&íonales, al igual que ERRINESTON en A History of
Macedonia sigue su línea crítica. Una obra más reciente que las anteriores es
el trabajo de BORZA donde sí se avanza por una línea más matizada en
relación con los aspectos institucionales de Macedonia o la existencia y el
papel de una Asamblea. Defiende BORZA la posibilidad de uso de modelos

611ERRINGTON, R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the


monarchy’, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 86-90 para el papel de las asambleas como
asambleas del pueblo en armas. El texto de QC, 6, 8, 25: “(se trata de la condena de
Filotas por alta traición) de capitalibus rebus vetusto Macedonum modo inquirebat
..

exercitus -in pace erat vulgi- et nihil potestas regun valebat, nisi prius valuisset
auctoritas”, fue interpretado por BRIANT, P. (1973), Antigone le Borgne, Paris, p. 289,
en el sentido de que la pena capital estaba limitada por los derechos de una asamblea
que en la guerra, era el ejército de los macedonios, y en la paz, el pueblo macedonio.
ERRINESTON, p. 87 somete a una fuerte crítica esta idea por los problemas de
a
trasmisión del texto, en el p. 88 señala corno QC, ti, 34, quienes participan en el
enjuiciamiento del caso de Filotas es un pequeño grupo del entorno del rey: “the
decision to condemn Philotas seems to have beenn taken by small circle of
Alexanders friends”, p. 88.

supra.

613ERRINGTON, R. M (1978), “Ihe nature of the Macedonian state under the


monarchy’, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 98-99.
614ERRINGTON, R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133, p. 99.
615BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon,
Princeton, p. 234.

283
para cubrir los vacíos históricos dejados por las fuentes, argumenta que si en
época helenística y tiempos de Filipo II y Alejandro hubo algún tipo de
estructura constitucional en Macedonia, cabe pensar que también pudo existir
en época clásica y preclásica. El problema está en que el trabajo de
ERRINOTON ha venido a cuestionar la posible existencia de esa estructura
constitucional para la época helenística, de tal modo que BORZA viene a
concluir que es posible que precisamente los reinados de Filipo II y Alejandro
Magno, objetos de nuestro interés, representen el punto de inflexión y de
extinción del sistema constitucional macedonio: “The more probable alternative
is that the interaction between Alexander, his commanders, and assembled
soldiers was a unique situation resulting from the extraordinary circumstances
of a Macedonian army operating far form home and lacking the normal forms of
support and references>b16.
De cualquier modo como se puede observar a través de esta breve
exposición no se trata de debatir el papel que la Asamblea jugaba en
Macedonia, sino más bien de debatir un modelo de estudio de la Historia
misma de este país. El trabajo de ERRINOTON reveló las graves carencias en
el estudio político de Macedonia. Tal como señala BORZA el conocer las W
carencias de los modelos no significa dejar de reconocer la valiosa aportación
que han supuesto para ayudar a entender el desarrollo institucional de
Macedonia, aunque sea de una manera impresionista. ¿Habría pues, como
señala el mismo autor, que vincular institucionalmente Macedonia al resto de
las monarquías tribales de los Balcanes o al mundo persa?. La respuesta que
da BORLA es que el modelo balcánico resulta excesivamente simple, too tribal
[sic], y las influencias del mundo persa para el siglo V y IV a. C. están por
estudiar617
Para la época objeto de nuestro interés, reinados de Filipo II y de su hijo
Alejandro Magno, está atestiguada la existencia de asambleas. No hay más
que repasar el relato de Diodoro de Sicilia acerca de las asambleas
convocadas por Filipo II, antes de iniciar las expediciones contra los ilirios, DS
16, 3,1,0 los textos de DS, 17,2, 2 y Justino, 11, 1, 7-10, sobre las asambleas
reunidas por Alejandro a la muerte de su padre. Para ERRINESTON estas
asambleas estarían destinadas a reforzar la autor¡dad de los reyes ante el
ejército como prueba de tener las condiciones necesarias para el ejercicio del w
poder618. No hay que dudar que ese sea el fundamento de estas asambleas.
Sin embargo, nadie podrá negar que ya se trate de una Asamblea de hombres
en armas, o que represente al conjunto de los ciudadanos macedonios,
próximos o no a la capital, pocos o muy numerosos, estamos ante una práctica
que de hecho reconoce la existencia de una Asamblea que debe ser
convocada. La actividad militar de tiempos de Filipo II y Alejandro Magno
convertiría esta Asamblea de los macedonios en la reunión de las tropas que

61660RZA, E. N. (1990), In the shadow of Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 235.

617BORZA, E. N. (1990), In the shadow of Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 236.
618ERRINGTON, R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy’, Chiron, 8, Pp. 77-133, p. 105.
w

284
participan con el monarca en las campañas militares, altamente influida y
condicionada por la voluntad de los comandantes y oficiales de Filipo o
Alejandro, que a su vez son hetairoi de los reyes, y por los propios monarcas.
Su participación en el mombramiento del monarca, estaría relacionada con el
apoyo o negación del mismo al sucesor del rey, tal como sucedió en épocas
anteriores como en el caso de Amintas III, expulsado de Macedonia al no
contar con suficientes apoyos. Esta, además, constituye la primera referencia a
la existencia de una asamblea (395), “Después de reinar un año fue expulsado
por los macedones’619. Por el contrario, a la muerte de Filipo II en Egas,
Alejandro se convierte en rey, y a posteriori reune asambleas que confirman
con su apoyo su condición de rey.
La Asamblea de los macedonios es, en tiempos de Filipo y Alejandro,
fundamentalmente una asamblea de soldados en armas que afirma el poder
del rey, y que es utilizada para informar a los hombres de los planes de la
corona, para subir la moral de la tropa; que, además, participa en los juicios de
penas capitales y, finalmente, funciona como un elemento de presión frente al
rey, de acuerdo con los intereses de los soldados y, siempre dentro de sus
posibilidades: recuérdese los plantones que recibe Alejandro de sus tropas en
la expedición a la India. El que los macedones o una parte de ellos (un conjunto
de soldados o pequeños grupos de poder, como las poderosas familias del
entorno del rey) pudiera ejercer estas actuaciones como Asamblea, según en
que momentos y circunstancias, no están fundadas para ERRINGTON en
derecho alguno, sino que ha sido parte normal de la política macedonia~. En
nuestra opinión si el carácter de estas actuaciones se fundamenta en las
circunstancias históricas, seria válido este planteamiento de ERRINGTON, sin
embargo, la reiteración de estas actuaciones hacen pensar en la existencia de
prácticas habituales, probablemente originadas ya en época arcaica y
consolidadas a lo largo del periodo clásico, que durante los reinados de Filipo II
y Alejandro Magno se inscriben en la actuación de los macedones, en estado
de guerra casi permanente, y dentro de la organización militar que supone el
ejército.

3.2.3. LOS “COMPAÑEROS”.

El elemento más importante del cuerpo social junto al rey eran aquellos
hombres que formaban el ejército, que según HAMMOND recibirían el nombre
de macedonios, de entre ellos el monarca elegía a los hetairoi, los compañeros
del rey, que le ofrecían tanto su servicio como consejo~1.
La palabra heta¡roi (compañeros) hace referencia a un término
tradicional en la Macedonia de finales de la época arcaica, atestiguada por el
culto a Zeus Hetaireios. El que tribus como los magnetes y los macedones

619Porfirio, Fi en UACOBY, F. (1962), Die Fragmente der Griechischen Historiker


<FGrH), Leiden, 3, 691.

620ERRINESTON, R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the


monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133, p. 131.
621DASCALAKIS, A. P. (1965), The Hellenism of the Ancient Macedonians, Tesalónica,
p. 30.

285
celebraran un festival llamado Hetairidela es interpretado por HAMMOND en el
sentido de un origen remoto de finales de la Edad del Bronce, en este festival el
rey y los compañeros participaban juntos en los rituales622. Hace referencia
este autor a las citas de la lliada sobre los compañeros de la guerra de Aquiles,
HAMMOND cree que esta situación se repite en el texto de Heródoto referido a
la huida de los tres hermanos: Gavanes, Eropo y Perdicas~. Para
DASCALAKIS la existencia de los heta¡roi en tiempos de Filipo II y Alejandro III,
desde un ángulo político y lingúistico, es una clara indicación de que las
costumbres 624arcaicas del mundo heleno se mantendrían entre los
macedonios
El término en sí mismo plantea ciertas dificultades. En un primer sentido
serían aquellos hombres que acompañan al rey en el combate. Está claro que
el sentido de la elección de los compañeros vendría dado por el interés del
propio monarca. El rey los escoge por su habilidad como jinetes, o simplemente
como buenos combatientes. De entre ellos, un grupo constituiría
verdaderamente el conjunto de los compañeros que formarían el entorno más
próximo del monarca haciendo las veces de consejeros625. En cualquiera de los
casos la elección de los mismos está en manos del rey~. Refleja HAMMOND W
el debate acerca de cómo eran seleccionados los compañeros. Su tesis sería la
que queda reflejada con anterioridad, pero otros autores sostienen que esta
selección se haría entre las principales familias de los macedonios. HAMMOND
critica este planteamiento al señalar que el grado de primitivismo social de
Macedonia hace que no se pueda hablar de aristocracia, al considerar como
único grupo aristocrático a la familia real. Además, precisa que, en todo caso,
la posible incorporación de compañeros procedentes de familias nobles se
daría en tiempos de Filipo II, al integrar en el reino a los principados de la Alta
Macedonia627. Dentro de las últimas publicaciones hay que destacar el trabajo de

622HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, O. T. (1972>, A History of Macedonia, Oxford, 2


vols., 1972-1979, vol. 1, p. 276 y vol. 2. p. 158-159. V. tb. HAMMOND, N. ES. L. (1989),
The Macedonian State, Londres, p. 54.

623Heródoto, 8,138, 1, y. HAMMOND, NL ES. L. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O


T. (1972>, A Histo¡y of Macedonia, Oxford, 2 yola, 1972-1979, vol. 2, p. 159. Ib
HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 54, en este sentido
los seguidores de Perdicas eran sus consejeros actuando como caballería, recuerda el
autor que tiempo después a la elite de la caballería se la denominara “los compañeros
a caballo’.
524DASCALAKIS, A. P. (1965>, The Hellenism of the Ancient Macedonias, Tesalónica,
p. 31.
625Existen referencias para la época de Alejandro Magno como QC, 4, 11, 1 o AA, 1,
25, 4-&
~6HAMMOND,NG. L. en HAMMOND, NL ES. L.; GRIFFLTH, ES. 1. (1972>, A Histoá’y of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 164; tb. en las misma obra
GRIFFITH, ES. T., pp. 395-396.
627HAMMOND, N. ES. L. (1989>, The Macedoniari State, Londres, p. 54 n. 15 para todas
las referencias bibliográficas más especializadas sobre este aspecto.

285
ERRINOTON sobre los origenes aristocráticos de la caballería de los compañeros623.
En la misma linea más recientemente SAYAS, para quien el soberano era una especie
de primero entre iguales respecto al pequeño sector social de los notables de su reino,
que le acompañaban como “compañeros’ a la guerra y que constituían el grupo más
importante de los componentes de la “asamblea en armas: Las relaciones dentro de
esta sociedad macedónica ofrecen rasgos de carácter feudal y esto hacía que incluso
en epoca avanzada, en los tratados con otras potencias del mundo griego el nombre o
el título del rey pudiese ser intercambiado por el término macedonios o que además de
la firma del rey se exigiese la firma de otros dignatarios629. Según nuestro punto de
vista hasta el reinado de Filipo II el planteamiento de HAMMOND resulta
correcto, de acuerdo con el mérito y las actitudes los varones macedonios más
cualificados se integran en la hetairela de los reyes. Como se valoran
principalmente las cualidades personales, no resulta extraño que se integren
individuos que incluso no son macedonios, como Eurípides que formó parte de
la hetairela de Arquelao, y a quien se rindieron honores a su muerte~. Resulta
indudable que aunque la condición de compañero sea personal, los privilegios
y la cercanía al poder representan también una mejora de la situación del clan
familiar al que pertenece el escogido. Con el paso del tiempo lo que es una
selección por el propio valor individual pase a ser una elección más matizada y
de acuerdo no solo con los valores del individuo que se elige, sino también
dentro de una política de control de los grupos familiares más importantes.
Esta situación alcanzaría su punto más álgido con la incorporación de los
principados de la Alta Macedonia, tras la derrota infligida por Filipo a los ilirios.
De tal modo que bien podemos decir que durante el reinado de Filipo II
Macedonia cuenta con un grupo social de corte aristocrático~1.

626ERRINGION, R. M. (1990), A History of Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 244


y. DASCALAKIS, A. P. (1965>, The Hellenism ofthe Ancient Macedonians, Tesalónica,
p. 32 se trata de “owners of larges states”; KALLERIS, J. N. (1954), Les anciens
macedoniens. Étude linguistique et historique, vol. 1, Atenas, p. 6 habla de señores
feudales; cf. LEVI, M. A. (1970), “Orecia e Persia’, Storia Universale dei popolie della
Civiltá, vol. 7, Turín, p. 472 se muestra de acuerdo en considerar a los compañeros
como una nobleza militar. Tb. RHOMIOPOULOU, R. (1981), “A outline of Macedonian
history and art’, The Search for Alexander pp. 21-25, p. 23. ALTHEIM, F. (1954),
Alexandre et lAsie, Paris, p. 101, afirma que los hetairoi eran reclutados entre los
propietarios de tierras, pero también los hijos de las familias ciudadanas formaban
parte de esta tropa.
629SAYAS, J. J. en BLAZQUEZ, J. M.; LOPEZ, R.; SAYAS, J. J. (1989), Historia de
Grecia Antigua, Madrid, p. 599. Más allá va JOUGET, P. (1978), Alexander the Great
and the Hellenistic World, Chicago, p. 63 quien considera que el rey de Macedonia no
era esencialmente diferente de los nobles, sus “compañeros”, quienes, en rango y
sangre, eran prácticamente sus iguales.
630v. ¡nfra.

631Discrepamos de CABANES, P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en


Macedoine á l’époque classique et hellenistique’, Iliria, 2, Pp. 55-94, 91 que habla de
estado aristocrático. El carisma y la capacidad de acción de los monarcas macedonios
hace que el gobierno del estado se encuentre en sus manos, aunque exista un
creciente grupo nobiliario.

287
Distingue HAMMOND entre el apelativo “compañeros y el de “amigos’
(philoi). Para este autor existirian compañeros elegidos por el rey por razones
personales <los philoi), mientras que el resto de los compañeros serían los
comandantes del ejército, elegidos por el monarca según sus cualidades
militares (hegemones)632. Dado que desde la época de Alejandro 1 Fíloheleno
Macedonia se mantiene en un estado de guerra casi permanente las
diferencias en el origen de los compañeros tienden a desaparecer con un
ejército que acompaña al rey en sus interminables conflictos. Para GRIFFITH a
partir de la muerte de Filipo II, y dado que el reinado de Alejandro es una
campaña interminable, “the name was applied in a wider sense by Alexander to
the heavy cavalry as a whole~”. Esta práctica según GRIFFITH ya esta
atestiguada para tiempos de Filipo II, calculándose en unos 800 el número de
los compañeros de Filipo~. Obviamente un número tan elevado hace que tan
solo un pequeño grupo de estos compañeros forme el “consejo” del monarca.
Con el paso del tiempo vemos que el número de los compañeros se ha ido
incrementado, incluso que el origen de los mismos también varia, de tal modo
que al igual que se incorporan hombres procedentes de los nuevos territorios
adquiridos por los macedonios, también lo hacen griegos de diferentes W
lugare563~.
Como compañeros participan con el rey en los simposia, tal como refleja
la cita de Eliano en las Historias Varias, 13, 4 sobre el banquete ofrecido por
Arquelao a sus compañeros en ÑétJsa~. De iguaL modó acampañan al rey

6~HAMMOND, N. O. L. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, ES T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 159. ERRINOTON, R. M. (1990), A
Histo’y of Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 221 considera que el término philoi
está referido al núcleo principal de los compañeros, en la época de Alejandro III, en el
momento en que el concepto de hetairos ha perdido gran parte de su especial carácter
al extenderse esta condición a miles de soldados del ejército de Alejandro Magno. Por
otro lado BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of
Macecion, Princeton, p. 241 señala que: “The distinctions made by our sources
between companions and friends should not be pressed, as there is rather little
understanding and consistency in the use of such terms by the ancient writers’.
~3ESRíFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 395. Este planteamiento tb. es el de
ERRINOTON, R. M. (1990), A History of Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 244
para quien en la época de Filipo II se entendería por compañeros a una unidad de elite
dentro de la caballeria macedonia: “caballería de los compañeros’ o “compañeros a
caballo”.

~4ESRíFFíTH, G. T. en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 395. Es interesante la argumentación
de GRIFFITH acerca de que la expansión de Macedonia durante el reinado de Filipo II
tendría un reflejo en la incorporación a la hetairia de Filipo de hombres procedentes de
esas zonas. Tal es el caso de los principados de la Alta Macedonia, y. p. 396.

635CLOCHÉ, P. (1960), Histoire de la Macedonie, Paris, pp. 141-142.


~Aparece el término hetairela, tb. en Ateneo, 11, 508 d-e. Sobre el ceremonial de los
banquetes de los compañeros y. HAMMOND. N. O. L. (1989), The Macedonian ,State,
Londres, p. 55. Tb. especialmente BORZA, E. N. (1983), ‘The Symposium at
Alexander Court”, AM, 3, pp. 45-55, para la época de Alejandro Magno y el papel w

288
en sus cacerías, síntesis del ocio y el mantenimiento de la forma física en
Macedonia. Señala GRIFFITH que la vida del monarca, y en este término se
incluye la acepción de supervivencia, está vinculada a sus compañeros, dado
637
el alto grado de convivencia que el rey tenía con los mismos
En cuanto a si estos compañeros constituían un Consejo, en el sentido
de una institución de acuerdo con algún principio legal que la fundamentase, el
planteamiento de GRIFFITH es que este consejo tendría un carácter informal,
sin fundamento legal alguno, y derivado tan solo del interés del monarca de
turno en recibir consejo o ser ayudado en su toma de decisiones~. Así es
puesto de relieve en el análisis que hace a las referencias de estos posibles
consejos -durante el reinado de Alejandro Magno~. Sin embargo,
GOUKOWSKY considera que es imposible que en un reino como el macedonio
no existiera un cuerpo intermedio entre la acción del monarca y el conjunto de
los macedonios, o la Asamblea que les representa~«~. Ello explicaría la
existencia de funcionarios reales como el skoidos (guardia o vigilante),
relacionado con los tribunales y las finanzas o el Consejo de tagof’l De hecho

político de esta actividad, resumen de estas reflexiones aparece en BORZA, E. N.


(1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 241-
242.
~7GRíFFíTH, O. T. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIEFITH, ES. T. (1972>, A Histon¡ of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 396: “The daily life of the king was
communal to a degree hard to parallel in a modern society, and the community in whic
he lived moved and had bis being was most often that of the Companions. working or
playing, eating or dinrking, riding to the hunt, riding to the wars, he was accompanied
always by a selection of the Companion of the retinue (oi amphi’ autón etaiorO; and
when he slept at ninght, in bis antechamber he was guarden by a selection of the
Royal Pages who were Companions sons s”.
638GRIFFITH, 0. 1. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 397, tb. y. HAMMOND, N. O. L.
(1989), The Macedonian State, Londres, p. 57: “...it shows how far removed a meeting
of Companions was from a sitting of Council with constitucional authority’. De igual
modo BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the ernergence of
Macedon, Princeton, p. 241 señala que: “There is, howver, no evidence, either literary
or archeological, to suggest the existence of an formal council”. Por el contrario LEVI,
M. A. (1970), “Grecia e Persia’, Storia Universale dei popoli e della Civiltá, vol. 7,
Turin, p. 472 considera que constituiría un consejo formal que asistía al soberano en la
actividad de gobierno.
6~ESRíFFíTH, O. T. en HAMMOND, N. 0. L.; ESRIFFITH, 0. T. (1972). A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 39& También BORZA, E. N. (1990),
In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedan, Princeton, p. 241
considera que los consejeros que aparecen en el reinado de Alejandro III serían
hetairoi a los que el rey recurre sin que exista ningún trasfondo constitucional al
respecto.
6%OUKOWSKY, P. (1978), Essai sur les origines du mythe d’Alexandre, Nancy, 2
vols., 1978-1981, vol. 1, p. 229, n. 6.
641KALLERIS, 1 N. (1954), Les anciens macedoniens. Etude Iinguistique et historique,
vol. 1, Atenas, p. 262-264 y 266-268. Señalado por CABANES, P. (1981), “Socleté et
289
es esta explicación la que se utiliza para señalar que el tratado entre Atenas y
Perdicas II del 423/422 a. CM2 representa la necesidad de que junto al rey
aparezcan los dinastas y representantes de la nobleza local, así como la familia
real al fin de dar valor al tratado~.
Un aspecto muy importante es La interdependencia entre rey y
hetairoí44. Para los compañeros la posición, la riqueza y el prestigio venían
determinados de su relación con el monarca~. Esta interdependencia se
acentúa aún más si se piensa que la situación de cada uno de los hetairos
también afectaba a la posición del grupo familiar de este, al margen de la
situación de la que partiera al incorporarse a la hetairela del rey.
El cuadro que traza GRIFFITH sobre la relaciones entre los compañeros
y el monarca, las luchas por el poder o por ganarse el favor real resulta muy
interesante y refleja bastante bien lo que debió ser ese grupo de elegidos: “for
Philip. the Companions represented the reservoir of talent, now dispersed in the cities
and regions of Macedonia, now concentrated al Court oir in the camp. lf in this ship of
state ffie man on the brigde was Philio, the engine-room of the ship was the
Companion class, a formidable concentration of controlled power”?t
w
3.2.4. MATRIMONIO Y SUCESIÓN EN LA MONARQUÍA DE
MACEDONIA.

Como se ha señalado la monarquía macedonia estuvo en manos de


una misma dinastía desde la época arcaica hasta la desaparición de Filipo
Arrideo, el hermano deficiente de Alejandro Magno y la muerte del único hifr
que Alejandro había tenido de Roxana, Alejandro IV, a manos de Casandro

institutions en Epire et en Macedoine á lépoque classíque et hellenistique”, Iliria, 2, Pp.


55-94, p. 91.
642v Introducción histórica y abajo, Matrimonio y sucesión en la monarquia de en
Macedonia.
~CABANES,P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en Macedoine á l’époque
classique et hellenistique’, Iliria, 2, pp. 55-94, p. 91.
r
6~RHcMÍOPOULOU, R. (1981), “A outline of Macedonian history and arU, The Search
for Alexander, pp. 21-25, p. 23. Especialmente HAMMOND, N. O. L. (1989), The
Macedonian State, Londres, p. 57, y. STAGAKIS, 0. 5. (1970), “Observation on the
‘Hetairoi’ of Alexander the Orear’, AM, 1, pp. 86-102 hace hincapié en las condición del
monarca como hetaims.

~Estas recompensas de la actuación de los compañeros toman la forma de tierra


real, caballos, oro o plata; lo más significativo, sin embargo, es que en muchos casos
estas donaciones eran hereditarias, y. HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian
State, Londres, p 55. Aunque estuvieran sometidas a la ratificación posterior del
siguiente monarca, ya que no estaba condicionado por la selección y donaciones de
su predecesor.

~GRíFFíTH, ES. T. en HAMMOND, N. 0. L.; ORIEFITH, 0. 1. (1972), A Histoq of


Macedonia, Oxford, 2 vols~, 1972-1979, vol 2, p 399. \f Pp. 402-404, p. 404
647BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princ-eton, p. 240. Atribuye el mantenimiento de una única dinastía a lo largo de todos

290
A partir de estos momentos, finales del s. IV las distintas monarquías
helenísticas se conformarán con arreglo a otras familias, macedonias o griegas,
pero siempre distintas del tronco familiar de los Argéadas, Teménidas o
Heráclidas nombres con los que se conoció a la dinastía reinante en
Macedonia hasta Alejandro IV. Resulta interesante, aunque no el objeto del
presente apartado, destacar como desde los Lágidas de Egipto a Casandro en
Macedonia, la mayor parte de las nuevas dinastías reinantes durante el periodo
helenístico se vincularán de algún modo a la vieja dinastía de los Teménidas de
Macedonia, si bien abandonarán la práctica generalizada de la poligamia que
se daba en ésta~.
Un dato también puesto de relieve por los investigadores actuales, entre
ellos HAMMOND, es el de la gran estabilidad de la monarquía~, durante la
época arcaica, desde la mítica fundación del reino por Perdicas, a mediados
del s. Vll~ y hasta el año 452 a.C. cuando Alejandro 1 Filoheleno murió de
manera violenta~1. En este periodo las fuentes registran la existencia
únicamente de siete reyes. Mientras que desde mediados del s. V al comienzo
del gobierno efectivo de Filipo II, año 359, apenas cien años, se han hallado no
menos de veinte monarcas pertenecientes a cinco ramas de la misma
dinastía~2.
Dos son los factores que fundamentan este aumento de la conflictividad
dinástica desde mediados del V: las prácticas matrimoniales de la dinastía y la
problemática de la sucesión en el trono. Además ambos aspectos aparecen
estrechamente vinculados, entendiéndose y explicándose de manera
complementaria. La historiografía contemporánea contempló los aspectos
relacionados, sobre todo, con la sucesión dejando la política matrimonial como
un elemento más de afirmación del poder de los reyes macedonios de cara al
exterior o a la búsqueda de un fortalecimiento interno. Para aquellos autores
pertenecientes a la corriente constituc-ionalista, la problemática de la sucesión

estos años a que no hay grupos aristocráticos con la fuerza y apoyos necesarios para
que otra familia o estirpe macedonia acceda al trono. La sucesión al trono de
Macedonia se e mantuvo íntegramente dentro de una misma dinastía, así desde
Alejandro 1 a Alejandro IV en catorce ocasiones la sucesión se hace directamente de
padre a hijo, en tres pasa de un hermano a otro y cinco a parientes próximos: cuatro
pnmos y un tío.
6~GREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’
Arethusa, 22, pp. 1943, p. 43.
~9HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian Stete, Londres, p. 74. V. supra,
BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 240.
650Heródoto, 8,137-139.
651QC, 6,11, 26 se trata del discurso de Filotas frente a Alejandro Magno donde señala
que las muerte de Alejandro 1, Arquelao y Perdices III fueron violentas. El segundo
asesinado y el tercero en batalla. Ello implicaría la muerte violenta de Alejandro 1
Filoheleno.

652Heródoto, 8,138 y QC, 10, 7, 5.

291
quedaba soslayado~or el importante papel que juega la asamblea a la hora de
elegir al nuevo rey La otra línea de estudio de la organización política de
.

Macedonia, representada por ERRINGTON considera que dado que no se


puede hablar de una asamblea regular y de base constitucional entre los
macedonios, bien poco puede influir en la elección del monarca: la elección del
rey vendría marcada por su capacidad para atraerse a los grupos de presión
(nobleza, unidades del ejército, etc...) más fuertes, con este respaldo el nuevo
monarca puede hacer valer su situación y apoyos frente a cualquier otro
pretendiente~t
Dos autores HATZOPOULOS y GREENWALT en sendos trabajos se
han centrado desde diferentes puntos de vista en el tema de la sucesión real
en Macedonia~. El trabajo de HATZOPOULOS no aborda la problemática
acerca de la política matrimonial, pero profundiza en el estudio de los
mecanismos políticos que condicionan la sucesión real en Macedonia. Los
planteamientos de este autor se pueden resumir de la siguiente manera:
Que de entre los hijos del monarca fallecido la preeminencia para
ascender al trono se encontraba entre a~aellos hijos nacidos después de que el
monarca hubiera sido nombrado rey Ello hacia que con frecuencia el
.

candidato elegido, por razones obvias, fuera menor de edad, lo que nos
conduce al siguiente asedo de HATZOPOULOS. Cuando se producía esta
situación el trono permanecía vacante hasta que el sucesor alcanzara la
Ítáy&íá cié edad ~ú&dándoel reiho en niános de un regente (epitropos) que

6~A modo de ejemplos HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres,
p. 330 AYMARD, A. (1950), “Sur lAssemblée macedonienne”, REA, 52, pp. 116-137=
Études d’I-listoire Ancienne, París, 1967, pp. 143-165, p. 163 aunque las referencias
podrían ser inacabables. Como síntesis de este planteamiento, HAMMOND, N. ES. L.
(1989), The Macedonian State, Londres, p. 75: “The actual succession [referidoa al
periodo clásico y posterior] was not governed by any formal law, e. g. that the eldest
son or the son first bom to the king in office should inherit the throne. It was determined
solely by the choice of the Asambly”, en relación con el papel de la política matrimonial
en el reinado de Filipo II, y. especialmente HAMMOND, N. ES. L. (1994), Philip of
Macedon, Londres, p 40.
654ERRINESTON R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the W
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133, p. 131 para las referencias a la no existencia de una
asamblea con poderes determinados constitucionalmente, y si la existencia de
reuniones con grupos de macedonios; p. 105 para las asambleas de Filipo II (DS, 16,
3, 1) y Alejandro Magno (Justino 11, 1, 7-10). Por lo tanto para esta línea de trabajo,
también, la problemática de las prácticas maritales de la monarquía macedonia no
tiene importancia ante los poderes fácticos que condicionan la elección del sucesor del
rey. A ello habría que unir las propias condiCiones personales del monarca, BORZA, E.
N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p.
240.

~5HATZOPOULOS, M. 8. (1986), “Succession and regency in classical Macedonia”,


Ancient Macedonia, IV Symp. ln¡’em., sept¿ 1983, Tesalónica, pp. 279-292;
GREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia”,
Are¡’husa, 22, Pp 19-43
6~HATZOPOULOS, M. 8, (1986), “Succession and regency in classical Macedonia”,
Ancient Macedonia, IV Symp. frn’ern., sept. 1983, Tesalónica, pp. 279-292, p. 286.
e
292
era el pariente agnaticio más próximo, frecuentemente un tío~. Para nuestro
autor esta práctica conforma una tradición de la que participaría también la
asamblea macedonia, depositaria final de la designación del nuevo monarca~.
Esto explicaría el “por qué” las fuentes clásicas califican de hijos de esclavos,
o directamente de bastardos a hijos legítimos de monarcas macedonios. El
texto en concreto es la cita de Eliano, Historias Varias, 12, 43~: se trata del
caso de Menelao, el hijo de Alejandro 1 o el caso del rey Arquelao, hijo de
Perdicas II que son tratados de “bastardos (nothos), el primero o de “hijo de
esclava” (doules uios) el segundo~. En éste caso que la reina Simiche,
esposa de Perdicas II y madre de Arquelao, fuera tratada de esclava de
Alcetas, hermano mayor del anterior, es explicado por HATZOPOULOS, de la
siguiente manera: “the reason for the choice of the words nothos must have
nothing to do with an alleged spuriousness of their birth but should rather be
sought in their legal status wbitin their family, wbich was closely akin to that of
the nothos in most Greek states and even in Athens until the Classical period.
They belonged to their father’s family, which means that ejoyed
the ayxrntsta tspvsv icw. oatcov and inherited after their yv~ai.ot brothers (and
sisters) but before the collaterals’~1. Como podemos observar las tesis de
HATZOPOULOS se fundamenta en la existencia de un marco legal
establecido: esto es, la preeminencia de los hijos porfirogenetos frente a los
nacidos con anterioridad a la ascensión al trono. Por tanto la primogenitura no

657HATZOPOULOS, M. B. (1986), “Succession and regency in classical Macedonia”,


Ancien¡’ Macedonia, IV Symp. In¡’em., sept. 1983, Tesalónica, pp. 279-292, p. 280 y
286. Cita en la p. 292 un trabajo de VULPES, R. (1934), “Prioritatea Agnatilo la
succesiunea tronului in Macedonia si Tracia”, en S¡’udi in memoria Vasile Parvan,
Bucarest, el cual defiende la prioridad del agnado sobre los directos descendientes
corno una ley en el ordenamiento macedonio, pp. 313-323. Para HATZOPOULOS se
da una confusión entre los papeles de basileus y epitropos. El hecho de que el
guardián o regente tuviera más oportunidades que cualquier otro para usurpar el poder
no significa automáticamente que tuviera una base legal para actuar de esta manera.
658HATZOPOULOS, M. B. (1986), “Succession and regency in classical Macedonia’,
Ancient Macedonia, IV Symp. lntem., sep¡’. 1983, Tesalónica, pp. 279-292, p. 280 y en
especial pp. 290-291, cf. QC 10, 6, 23: ‘harum enim opum regiarum utique populus est
heres’.
659Tb. en relación con el mismo tema Platón, Gorgias, 170A-C.
660BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of the Olympus: ¡‘he emergonce of Macecion,
Princeton, p. 161-162, considera que Arquelao sería el hijo mayor y que su tratamiento
de hijo de una esclava formaría parte de una campaña de propaganda antimacedonia.
661HATZOPOULOS M. B. (1986), “Sucession and regency in classical Macedonia”,
Ancien¡’ Macedonia, IV Symp. Intern., sep¡’. 1983, Tesalónica, pp. 279-292, p. 292. V.
texto de Platón, Gorgias, 471B sobre el ascenso al poder de Arquelao o Teopompo,
FGrH, 115, F27 acerca de las mujeres de Filipo, considerando a una de ellas esposa
consorte y al resto como concubinas. Sobre como el desconocimiento de las prácticas
matrimoniales de la casa real de Macedonia y el propio cáracter monogán-tico de la
sociedad griega condiciona la visión de sus escritores y. HAMMOND, N. O. L. en
HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, O. T. (1972), A Histoty of Macedonia, Oxford, 2 vols.,
1972-1979, vol. 2, pp. 154- 155.

293
sería el factor determinante en el orden de prelación de los herederos. A esto
habría que añadir el papel, de carácter constitucional, jugado por un hermano
del monarca, como guardián del trono (epitropos) hasta la mayoría de edad del
heredero y, finalmente, la última palabra que quedaba en manos de la
Asamblea de los macedonios para la designación del heredero, dada las
atribuciones que en materia de elección del rey posee.
Sin embargo, un esquema tan cerrado como el que ofrece
HATZOPOULOS plantea una serie de cuestiones, la más importante es la
siguiente : ¿Por qué este sistema no funciona?. Es decir si existe una
regulación tan clara del sistema de sucesión, por qué la historia de Macedonia
desde finales del s. V registra una violencia institucional y política desconocida
con anterioridad. Solo hay que recurrir al listado de los monarcas y contabilizar
esos veinte reyes que ejercieron como tales hasta la subida al trono de
Filip&% Por otro lado, y a la vista de la fuerte discusión que se mantiene sobre
el papel de la Asamblea macedonia, este elemento fundamental en el esquema
que plantea también se halla cuesdonado~.
A pesar de ello hay que destacar la aportación significativa de
HATZOPOULOS para entender las relaciones entre el monarca reinante y sus
hijos de cara a la sucesión, y el importante papel que juegan los hermanos del
monarca en la trasmisión del poder, o la usurpación del mismo.
En 1989, GREENWALT centró su atención en el problema de la
sucesión real y la existencia de la poligamia en la casa real de Macedonia~.
Uno de los primeros aspectos que cuitica es el de la capacidad de elección del
monarca por parte de la asamblea de los macedonios. Retoma la crítica de la
corriente constituclonalista, pero de igual modo pone en evidencia la debilidad
de los planteamientos de ERRINGTON, al considerar que la actuación de los
poderes fácticos en el nombramiento deL nuevo monarca es limitada~. De
igual modo, cuestiona la tesis de HATZOPOULOS sobre el princiDio de
sucesión de la monarquía macedonia: “This neat formula unfortunately cannot
account for the dynastic confusion which dominates Argead history and the
number of serious challenges posed to kings whose legitímacy otherwise

~2BORZA,E. N. (1990>, In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,


Princeton, p. 240.

6~v. .supra La Asamblea.


664GREENWALT W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’
Arethusa, 22, pp. 19-43. Uno de los aspectos más importantes y que desde un
principio encontró hueco en las fuentes fue el uso del matrimonio como arma política
de cara al fortalecimiento de las alianzas externas e internas de la monarquía
macedonia, y. Ateneo,13, 557b-d =Sátiro, FGrH, 3, 161, F 5; y. BOSWORTH A. 8.
(1989), Conquest and Empire. The reign of Alexander ¡‘he Grea¡’, Cambrigde, p. 6-7 y
HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols.,
1972-1979, vol. 2, pp. 676-678 - Dado que ya se ha tratado en otros apartados no
volveremos sobre ello.

665GREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’,


Arethusa, 22, pp. 1943, pp. 19-20. Sin embargo, para garantizar la sucesión señala
este autor la necesidad de mostrar un control sobre el reino, p. 35 y saberse ganar a
los hetairoi, como base fundamental del ejército, a través de la caballería, p. 36.

294
should not have in question. In addition to th¡s problem with Hatzopoulos’
theory, he frequently misrepresents the certainty of our knowledge concerning
the order of Argead marriages, and the relative ages of their offsprings. The
lack of precision, especially as regards the age of Argead princes, presents a
significant problem for an argument wtiich hinges on whether one son was born
before his father asceded the throne while a second only came along
thereafter~.” GREENWALT argumenta, frente a la tesis de HATZOPOULOS,
que no es la relación entre la ascensión al trono del monarca y el nacimiento
del hijo el elemento determinante en la sucesión, sino más bien el estatuto de
la madre del principe~. Asi pone como ejemplo el caso de los hijos de
Amintas III (393/370): los tres hijos nacidos de Eurídice Alejandro II, Perdicas III
y Filipo II fueron reyes; mientras que los nacidos de Gigea: Arquelao, ArrIdeo y
Menelao nunca alcanzaron el poder, a pesar de haber nacido unos y otros
después de la ascensión al trono de Amintas~darse la circunstancia de estar
casado con las dos mujeres simultáneamente Considera GREENWALT que
.

un elemento importante en el rango de la madre era el ofrecer al monarca un


hijo varón. Cuando varias esposas se encontraban en una situación semejante,
como sucede en el ejemplo expuesto, las actuaciones políticas de la esposa
resultan determinantes para garantizar la elección de sus vástagos, y reforzar
aún más su propia su posición~.
Tal como destaca GREENWALT, un gran número de historiadores han
señalado la existencia de la poligamia entre los reyes macedonios y, sin
embargo, mayoritariamente dejaron de lado la cuestión, sin buscar las
implicaciones que tiene en relación con el problema de la sucesión real670. La
supra.

667ESREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia”,


Arethusa, 22, pp. 19-43, p. 25. Ello se debe a que el autor interpreta que cuando
Platón, Gorgias, 471B califica a la madre de Arquelao, Simiche, de esclava, lo que
hace es proyectar un prejutio de cultura monogámica. Si no era la esposa principal de
Perdices, pasaba a una situación de inferioridad, para la cual el termino doulos
ejemplificaría esa situación. Aunque eso sirviera para entender su posición en la corte,
no explicaría por qué Platón y Eliano se refieren a Simiche como esclava de Menelao,
uno de los hermanos del rey Perdices II. El argumento que utiliza OREENWALT, p. 25
es que sería una maniobra propagandística de alguna rama dinástica que pretendía
desacreditar a la línea de Arquelao, tb. BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of the
Olympus: ¡‘he emergence of Macedon, Princeton, p. 162. Por otro lado OREENWALT
considera que: “among the factors which could affect the status of a Macedonian
queen were: when she was married and she felí in the list of a king’s wiwes; her age;
the immediate political environment; her character and talent; how much affection the
king felt for her; her nationality; the importance of her family; and her children”, p. 37.

~8OREENWALT,W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’,


Arethusa, 22, pp. 19-43, pp. 25-27. Sobre el papel de la reina madre, y en especial el
caso de Eurídice, y. HAMMOND, N. ES. L. (1994), Philip of Macedon, Londres, p. 17.
~9OREENWALT,W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’,
Arethusa, 22, pp. 19-43, p. 38: pone los ejemplos de Filipo Arrideo y Alejandro III;
además de los hijos de Amintas III.
670GREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia”,
Arethusa, 22, pp. 19-43, p. 22. Asi por ejemplo HAMMOND, N. ES. L. (1989), The

295
poligamia constituyó una práctica habitual de la monarquía macedonia con
anterioridad al reinado de Filipo II al igual que sucedia en otros pueblos671. Esta
práctica jugaba un papel fundamental dentro de política exterior, alianzas y
búsqueda de apoyos internos672. Al menos a partir del reinado de Alejandro 1
Fioheleno se cuenta con datos sobre esta práctica6~. La mayor complejidad
de las relaciones con los distintos reinos se articularía mediante una tupida red
de matrimonios que garantizasen los intereses de los distintos estados. Así el
mayor fortalecimiento de Macedonia frente a sus vecinos -gracias a la política
de alianzas matrimoniales irá acompañado, por contra, de una gran debilidad
-

interna al producirse la existencia de diversas ramas familiares todas ellas


interesadas en hacerse con el poder.
Se entenderá, pues, el recurso a los matrimonios políticos como eje de
la política exterior macedonia, política que es la habitual, también, en otros
estados de los Balcanes y en la monarqu¡a persa, entre otros. Al margen
quedan los griegos de las ciudades-estado que consideraban esta costumbre
corno propia de bárbaros. De cualquier modo, la práctica de la poligamia, en la
Macedonia de época clásica, trajo como rémora el aumento de la inestabilidad
política interna. w

A lo largo de los apartados dedicados a los acontecimientos históricos


hemos visto como se utilizan las alianzas matrimoniales como uno de los
elementos fundamentales a la hora de reforzar el poder de los reyes tanto de
cara al exterior como en el interior. Las razones del matrimonio eran, siempre,
estrictamente políticas o militares674, tal es el caso del el matrimonio de
Cleopatra, hermana de Filipo II, con el rey de los Molosos6~ o el de Fili PO

Macedonian State, Londres, p. 31 y ss. donde estudia la situación de la mujer de la


casa real, se acerca a la problemática derivada del rango social de las distintas
esposas, p. 32; de la importancia de los matrimonios en las alianzas entre Macedonia
y otros estados; o el estupor y rechazo de la poligamia de los reyes de macedonia por
parte de los escritores griegos, p. 33. Pero no se acerca a la relacion entre las
prácticas matrimoniales y la sucesión real que vincula a la decisión última de la
Asamblea, de acuerdo con la línea constitucionalista, y. la asamblea.
671OREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’,
Ar~tbusa~ 22, PP
1 19-43, pp. 21 y 55. Otros pueblos que practicaban la poligamia en la w
casa real: tracios y persas, p. 29. Tb. BORZA, E. N. (1YYU), ¡Ii me ónauuw u; ~iie
Olympus: ¡‘he emergence of Macedon, Princeton, pp. 206 y ss. con la referencia de
Sátiro (Ateneo, 557b-c) y los matrimonios de Filipo II, sobre el papel político del
matrimonio tb. BOSWORTH, A. B. (1989), Conquest and empire. The reign of
Alexander ¡‘he Greal, Cambrigde, p. 6-7
672GREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’,
Arethusa, 22, pp. 19-43, casos de Filipo II y Alejandro III, p 36-37.
5T3Eliano, His¡’oñas Varias, 12, 43. OREENWALT, W. (1989), “Poligamy and
Succession in the Argeadad Macedonia’, Arethusa, 22, pp. 19-43, p. 29. El argumento
del autor sería la utilización de la poligamia como instrumento político al servicio de la
monarquía, pp. 29-30.

674HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macadonian State, Londres, p. 31.

675DS, 16, 91, 4-6, Justino, 9, 6, 1.

296
Arrideo, hijo de Filipo II, con la hija del sátrapa de Caría, Píxodaro, intento que
resultó fallido. De igual modo había actuado el propio Fílipo II Se va a vincular
con los ilir¡os con la Macedonia de Filipo a través de la posible hermana de
Bardilis, Audata~6. Por medio de una serie de matrimonios políticos, Filipo se
aseguró de que Macedonia quedase cercada por potencias amigas o leales:
Fila de Elímiotis, Audata de Iliria y la madre de Alejandro, Olimpia de Epiro
(357)677 Las esposas del rey formaban una categoría separada, fruto de esos
matrimonios de conveniencia, donde la poligamia jugaba un papel fundamental,
como es el caso de las siete u ocho mujeres de Filipo II. Todas eran tratadas
como reinas y los hijos como iguales. Las preferencia del monarca por alguno
de sus hijos hacia que a partir de ese momento éste )unto con su madre
gozaran de una situación preeminente dentro de la corte6 Casos especiales
.

de capacidad operativa en este marco fueron los casos de Euridice, esposa de


Amintas III y madre de Filipo o la propia Olimpia madre de Alejandro Magno6~.
Justino dice:
habuit et multos alios filios ex variis matrimoniis regio more
suceptos, qui partim tato, partim ferro periere”~.
Sín embargo, con todo, la cuestión sucesoria era la más delicada,
puesto que la predilección del monarca por uno de sus hijos no significaba una
sucesión sin contratiempos. AYMARD argumenta la inexistencia de un proceso
de asociación al trono, como sucedía en otras monarquías, o el mombramiento
del hijo con un título real a fin de garantizar una cierta tranquilidad en la
sucesión~’. Ello hace que la violencia política esté muy presente en
Macedonía, esto explíca la muerte por acciones conspiratorias de un gran
número de monarcas reinantes desde la época de Alejandro 1: el propio
Alejandro 1, Arquelao, Orestes, Eropo II, Amintas II El Pequeño, Pausanias,
Alejandro II, Filipo II, Filipo III Arrideo y Alejandro IV. Además de ellos, los
textos dejan constancia de la desaparición de Filipo, el hijo de Alejandro 1 a
quien corresponde Amfaxitis, en el reparto del reino y que es eliminado por
Perdícas II; Alcetas, el segundo hermano de Perdicas, y sus hijos, que junto
con el hijo de Cleopatra y Perdicas II, son eliminados por Arquelao; el asesinato
de Tolomeo de Aloros (regente durante la minoría de edad de Perdicas III), a
instigación del propio Perdicas; la eliminación por Filipo II de sus hermanastros,
hijos de la segunda esposa de Amintas III, Gigea; o la muerte de Amintas IV,
que habiendo sido respetado por Filipo II cuando éste subió al trono, fue

676V. Ateneo, 13, 557 y 560a, Isócrates, 5, 46.


677HORNBLOWER 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p. 312.
678HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 31.
679HAMMOND N. O. L. (1989), The Macedonian S¡’ate, Londres> p. 32.
680Justino, 9, 8, 3.
681AYMARD A. (1950), “Sur l’Assemblée macedonienne” REA, 52, Pp. 116-137=
Éwdes d’His¡’oire Ancienne, Paris, 1967, Pp. 143-165, p. 163.

297
ejecutado por Alejandro III en la lucha por el poder desatada a la muerte de w

Filipo
Como conclusiones sobre este apartado hay que señalar:
1~ que el principio básico de la sucesión de la monarquía macedonia era
el que esta se hiciera dentro de la misma dinastía.
2~ que la práctica de la poligamia, como instrumento político, creó toda
una serie de grupos familiares, emparentados pero enfrentados en la lucha por
el podee.
39 y que el sistema sucesorio, si es que existió en algún momento, a la
manera que señala HATZOPOULOS, salto por los aires al generalizarse la
práctica de la poligamia a partir del reinado de Alejandro 1. Tenemos constancia
de que la suerte de los posibles herederos estaba condicionada por la
trayectoria de sus madres: así los hijos de la primera esposa de Alejandro 1 se
harán con el poder, cosa que no sucederá con la segunda; de igual modo
sucede con Simiche y Cleopatra esposa de Perdicas II; con las esposas de
Arquelao; entre Eurídice y Gigea las esposas de Amintas III; o Filina y Olimpia,
dos de las siete esposas de Filipo II. Esto en todo caso supone una sítuacion
de salida, puesto que la primera esposa de Alejandro 1 tuvo tres hijos y el trono
fue para el tercero, teniéndose constancia de que los otros dos eran mayores.
Mientras que los hijos de Eurídice se sucedieron por orden de edad. Estas
últimas reflexiones nos llevan a considerar que no debió existir un sistema
rígidó de freFación érí la ~Ucetiónal trono; tos posibles terederos su hallarían
condicionados por diferentes factores: la edad, sus propios méritos684, el interés
particular del monarca en cada uno de ellos~, la posición particular de las
respectivas madres, el apoyo de la familia materna, las circunstancias políticas
y militares coyunturales, etc... En cuanto al papel que juegan los parientes
agnaticios en relación con las minorías de edad de los monarcas también se
debe tener en cuenta. Este papel será más o menos relevante de acuerdo con
la posición que ocupe dicho pariente dentro de reino: apoyos militares,
económicos, políticos, control territorial, ascendente sobre el heredero,
capacidad de persuasión de la asamblea, etc.

3. 2.5. EL EJÉRCITO.
e
Durante el reinado de Filipo II va a desarrollar un conjunto de reformas
del ejército que va a dotar a la estructura militar del reino de Macedonia de una
relevancia sin paralelos en la historia del reino686. Así a la muerte de Filipo,
682

y. en especial CARNEY, E. 0. (1983), “Regicide in Macedonia”, PR, 36, pp. 260-


272.
683CARNEY E. D. (1983), “Regicide in Macedonia’, PR, 38, pp. 260-272, pp. 262-263.

684GREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia”,


Are¡’husa, 22, pp. 19-43, p. 39.
085BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of ¡‘he Olympus; ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 161.
“6Ello era debido, según HAMMOND en HAMMOND, ft ES. L.; ORIFFITH, ES. T.
(1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 160, a que
Macedonia estaba constantemente abierta al ataque por todos lados, no existía
296
Alejandro Magno dirigirá una de las maquinarias militares más poderosas del
mundo antiguo~.
No todo el mérito de estas reformas es atribuible en exclusiva a la labor
realizada por Filipo en la segunda mitad del s. IV, con anterioridad hay que
destacar las medidas introducidas por Arquelao, y con posterioridad a éste, las
reformas de Perdicas III, hermano de Filipo. Algunos historiadores
contemporáneos consideran que es durante el reinado de Alejandro 1
Filoheleno cuando se toman las primeras medidas de reforma del ejército
macedonio para conseguir y consolidar sus conquistas: la más importante es
el incorporar al ejército, básicamente formado por la caballería, los compañeros
de a pie (pezetairoí)~. De cualquier modo tal como señala BORZA: “the
Macedonian army before Archaelaus may have been analogous to other Balkan
armies, poorly trained and ill-equipped, men who fought for salaughter or loot or
beacause they had been pressed into combat out of wassalage, and who were

distinción entre tiempos de paz o de guerra. y. QC 6,8,25: “De capitalibus rebus


vetusto Macedonum modo inquirebat exercitus -in paci erat vulgi- et nihil potestas
regum valebat nisi prius valuisset auctoritas”.
68TBOSWORTH, A. B. (1986 ), “Macedonian Manpower under Alexander the Orear’,
AM 4, pp. 123-132; HAMMOND, N. O. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y
estadista, Madrid; MILNS, R. D. (1976>, “The Army of Alexander the Great”, Entretiens
de la Fondation Hard¡’, Ginebra, pp. 87-136.
688 MOMIGLIANO, A. (1975), “Re e popolo in Macedonia prima Alessandro Magno”,
Quinto Contributa.., Roma, pp. 445-464= Athenaeum, n. s. 13(1935), pp. 3-21, p. 450;
actualmente por ej. SAYAS J. J. en BLAZQUEZ, J. M.; LOPEZ, R.; SAYAS J. J.
(1989), Historia de Grecia Antigua, Madrid, p. 599 quien señala que es dificil atribuir a
la época de Alejandro Magno el texto del lexicógrafo que cita la referencia del primer
libro de la Filípica de Anaxímenes y explica el concepto pezetairoi y da como época el
reinado de un Alejandro, y. Suda, s.v. pezetairoi= Anaxímenes, F4: “Entonces
habiendo preparado a los ‘endopsotatos’ (grupos más importantes, elevados,
destacados) como caballeros los denominó hetairoi. Al conjunto del pueblo y de la
infantería los organizó en compañias (lochoi) y secciones (dekadas) y en otras
unidades, y les dio el nombre de pezetairo?; cf. GRIFFITH, 0. 1. en HAMMOND, N. 0.
L.; ORIFFITH, ES. T. (1972), A His¡’oé’y of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2,
pp. 405-6, el cual en p. 406: “One is driven to conclude that Anaximenes in his remarks
abouts Companions and Foot Companions referred neither to Alexander 1 nor to
Alexander II but to Alexander III, and that he was alluding to a change introduced by
Alexander the Great whereby both these honorific names were given a wider
application than hitherto”. En el apéndice n2 3 GRIFFITH, pp. 705 y ss. realiza un
análisis sobre el término peze¡’airoi y el problema de las fuentes, especialmente y. p.
708. Concluye en la p. 709 que el Alejandro citado por Anaxímenes solo puede ser
Alejandro Magno. En la misma línea ERRINESTON, R. M. (1990), A His¡’ory of
Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 244. Por contra HAMMOND, N. O. L. (1989),
The Macedonian State, Londres, p. 148 considera que la extensión del nombre de
pezetairoi al conjunto de la infanteria fue realizada por Alejandro II hacia el 369 a. C.
Para este autor con este término se referirían en la época de Filipo II tanto a la
Guardia Real como a la infanteria de falangistas. En HAMMOND, N. O. L. (1992),
Alejandro Magno: Rey, general y estadista, Madrid, p. 50 señala: “esta medida la tomó
Alejandro II, y que situó a los mejores soldados al mismo nivel que los mejores jinetes,
les permitió ascender también al círculo inmediato del rey e hizo que un grupo selecto
sirviese como guardia personal del reyt

299
as dangerous to one another in the field as they were to their enemies~.’ Es,
pues, a comienzos del reinado de Arquelao, a finales del s. V, cuando se inicia
el proceso de reorganización de ejército macedonio. Hasta ese momento el
ejército macedonio, incluidos los reinados de Alejandro 1 Filoheleno y Perdicas
II se caracterizaría por el importante papel de una caballería no muy numerosa,
donde se hallarían encuadrados los hetairoi del monarca y aquellos otros
macedonios capaces de armarse y poseer un caballo. Obviamente esto nos
perfila un ejército bastante reducido. La infantería -pezetairoi u otros- debía ser
poco numerosa y bastante peor armada~. Tal como ha señalado BORZA,
hacia finales del s. V Macedonia contaba con los suficientes recursos humanos
y económicos para el mantenimiento de una fuerza militar más potente, será la
voluntad de un rey, Arquelao, la que afronte las primeras reformas dentro de
este primitivo ejército~1. La pretensión de Arquelao es fortalecer el reino, más
concretamente incrementar sus defensas en zonas estratégicas tales como
Perrabea o la zona de Demir Kapu, principal acceso desde el interior de los
Balcanes al Mar Egeo. Para ello se construirían fortificaciones en estas zonas y
se contara con un ejército de aproximadamente dos mil hombres, entre jinetes
e infantes~. A Arquelao se atribuye la organización de Macedonia en distritos
que se corresponderían también con centros de reclutamiento~. De cualquier
modo, incluso a pesar de estas reformas el ejército no pudo en ningún
momento compararse a la caballería numerosísima de los ilirios o la infantería
de los tracios las dos potencias militares más importantes de los Balcanes~.
La época que sigue al asesinato de Arquelao el año 399 constituye uno
de los perlodos más turbulentos y difíciles de la historia de Macedonia, que tan

689B0RZA, E. N. (1990>, In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 166.

~BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shádow of th&OlympusT th&erffetgehce of Macecion,


Princeton, p. 165. Tb. HAMMOND, N. O. L. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T.
(1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, Pp. 147-148.
69180RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon,
Princeton, pp. 165-166, en ésta última: “whatever the nature of his reforms, Archelaus
was probably the first Maceodnian king to thinl< strategically about Macedones military
potentian. One wonders if, has he lived en, Archelaus might have anticipated Philips
attempt to make a permanent settlement with the Greeks”; FERNANDEZ-NIETO, F. J.
(1989), El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid, p. 25. RHOMIOPOULOU, R.
(1981), “A outline of Macedonian history and art”, Pie .Search for Alexander, pp. 21-25,
p.23.
692Tucídides, 7, 87, 6 se menciona que la caballeria, los hoplitas y otros aspectos como
el armamento mejoran; Livio, 44, 43, 1 menciona la creación de víae militares viae
regiaa y. HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972>, A
History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979. vol. 2, p. 140.

6~Tucidides, 2,100, 2. y. p. ej. FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989), El Mundo griego y


Filipo de Macedonia, Madrid, p. 15.

694lucídides, 7, 29, 4. Es posible que tanto uno como otros inspiraran la reorganización
del ejército, más que la influencia de ciudades como Atenas, a pesar de la estrecha
relación con esta ciudad durante su reinado.

orn
sólo se cerrará con el ascenso al trono de Filipo II a comienzos de la década de
los cincuenta Antes de comenzar las referencias a las reformas realizadas
.

en el ejército por Perdicas III se debe recordar el texto de Diodoro sobre el fin
de este monarca. Perdicas murió en lucha contra los ilirios del rey Bardilis,
autentíca pesadilla de reinos como Macedonia o Epiro. Pues bien, señala
Diodoro que~unto al rey murieron unos 4000 hombres del ejército de los
macedonios - Esto significa que aunque las cifras que ofrece Diodoro fuesen
exageradas, está claro que el contingente de las tropas macedonias formadas
por caballería e infantería era en esta época bastante superior a las cifras
manejadas para el reinado de Arquelao o de sus antecesores. BORZA
considera que esta derrota de los macedonios a manos de ilirios supuso el fin
de la primera reforma sustancial de la organización del ejército macedonio
Considera que durante el reinado de Perdicas III se introducen importantes
mejoras en el ejército que se refieren a aspectos organizativos, de transporte y
de equipamiento. Estas mejoras las atribuye este autor al saneamiento de las
finanzas de Macedonia realizadas por Cal ístrato~.
Otro elemento que serviría para el incremento cuantitativo y cualitativo
de las tropas macedonias es precisamente la situación de guerra civil que
padeció Macedonia durante décadas y que produjo un aumento de las tropas
en liza y cambios en los modos de organización y pertrechos. Ejércitos casi
permanentes, que a lo largo de estos años alcanzan un alto grado de
profesionalización Esta situación de crisis y el mantenimiento de tropas cada
vez mas numerosas va a preparar la situación para que Filipo pueda acometer
una reorganización con profundidad: basada en la experiencia acumulada
durante este periodo de conflictividad precedente y en su propia trayectoria
personal~. De igual modo resulta fundamental para el éxito de las reformas de
Filipo el contar con los recursos humanos y económicos necesarios, que van a
ser proporcionados por la propia acción de esta maquinaria militar en constante
crecimiento~.

supra Introducción Histórica.


696DS, 16, 2, 4-6.

697BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 203.
698Aristóteles Económico, 2, 1350,a; y. RORZA, E. N. (1987), “Timber and Politics in
the Ancient World: Macedon and the Oreeks’, PAPS, 131, pp. 35-52; BORZA, E. N.
(1990), In the Shadow of the Olympu.s: the emergence of Macedon, Princeton, p. 196.
HAMMOND N. O. L. en HAMMOND N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A Hi.story of
Macedonia Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 187. Tb. CLOCHÉ, P. (1960), Histoire
de la Macedonie, París, p. 134.

699Sobre las innovaciones tácticas y militares de Filipo y su estancia como rehén en


Tebas, y. RORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of
Macedon, Princeton, p. 203.

‘00BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of the Olympu.s: the emergence of Macedon,


Princeton p. 204.

391
a. La caballería.
Cuando el año 358 Filipo recompone el ejército macedonio para hacer
frente a la invasión de los ilirios, moviliza a una caballería de aproximadamente
600 hombres. Cuando el año 334 Alejandro inicie sus campaña de Asia se
calcula que unos 2000 jinetes cruzan el Helesponto, dejando otros 1500 en
Macedonia bajo el control de Antipatro701. A estas tropas de a caballo se les da
el título de hetairoi7~. El número que se da es de 800, como total de los
compañeros, en tiempos de Filipo II, hacia el año 340 Constituirían el núcleo
principal de la caballería que en general seria dos o tres veces más numerosa.
En tiempos ya de Alejandro se introduciría la novedad de aplicar el término al
conjunto de la caballería macedonia en su totalidad7m.
Este núcleo de la caballería constituido por los hetairoi de Filipo en un
principio no debió ser muy numeroso, y constituiría la guardia del rey. Este
carácter de Guardia Real, va a ser conservado por Alejandro Magno, al otorgar
a una de las unidades de caballería el titulo de ile basilike, que también
aparecerá bajo el nombre de agemá~.
Por lo tanto uno 300 hombres constituiría esta unidad de elite dentro de
la caballería que estaría ya presente en la campaña de Filipo contra los ilirios,
formando la parte principal del conjunto de la caballeria7~. Con el paso del
tiempo tal como señalábamos antes alcanzarían el número de 800. Para
GRíFFíTH7~ estos hetairoi procedían de la nobleza macedonia, tanto territorial
como de los principados integrados en el reino a lo largo de la vida de Filipo. El
incremento en el número de hetairol vendría dado por la expansión del reino
durante esto años, y la prosperidad que la conquista trae para un nutrido grupo
de familias macedonias, beneficiarias de las concesiones y privilegios del rey,
que los convertirán en los hombres más ricos de Grecia; incluso algunos
griegos formarán parte de este grupo. Es lógico pensar que estas tropas de
caballería__aportarán sus propios equipos y caballos cuando realizaban
operaciones militares, al contrario que sucedía én lainfantérí&077
Se desconoce cuales son las funciones militares concretas de este
cuerpo militar para el reinado de Filipo. En época de Alejandro el grupo
principal de estos jinetes comandaba las brigadas y divisiones del ejército;

7010S 17, 17, 4 y ss.

7025e trata del mismo texto de Anaximenes, F4, citado por la Suda, s.v. hetairoi.
703GRIFFITH, ES T. en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, O. T. (1972). A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 408.
704AA, 2, 5, 9; 3,1, 4; 3, 8, 1; ORIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH,
y.

O. T. (1972), A His¡’o¡y of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2. p. 409.


705ESRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH. 0. 1. (1972), A His¡’ory of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 409.
7~GRíFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 409.
T07BORZA, E. N. (1990), In the .Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 205.

392
ocuparán los cargos de sátrapas y generales de los distintos cuerpos de
ejércitos estacionados en los territorios conquistados; acompañarán a
Alejandro como oficiales de su Estado Mayor; y por turnos de siete en siete se
ocuparán de la custodia del monarca como somatofilakes~.
Sin embargo, no todos los miembros de la caballería macedonia eran
compañeros del rey. Así considera GRIFFITH que Alejandro será quien
extienda el nombre de compañeros a todo el conjunto de la caballería
macedonia, como se señaló antes~. Calcula aproximadamente los efectivos
de caballería propiamente macedonia entre 1500 y 2000 jinetes.
Esta generalización de la hetaireia llevará a que en tiempos de Alejandro
una brigada de caballería reciba el nombre de Guardia Real de la caballería de
los compañeros (ile basilike710). A partir de este nombre todo parece indicar
que la caballería se organizaba en escuadrones. Así aparece a comienzos del
reinado de Alejandro, sin que contemos con referencias para Filipo711. Se
puede pensar que esta organización en brigadas o escuadrones (ilai) existiría
ya en tiempos de Filipo.
El número de escuadrones, incluyendo el real, que marchan con
Alejandro a la conquista de Asia, seria de ocho con unos 200 hombres cada
uno. Así en la batalla de Gránico aparecen un total de 13 escuadrones: ocho de
los compañeros, uno de los peonios y el resto, formado por cuatro
escuadrones de la caballería ligera, prodromol, también conocidos como
lanceros, sarissophoroi cuyo origen seria macedonio, pero procedentes de la
Alta Macedonia Además de la ile basilike se han identificado otros
.

escuadrones, que se nombran por el comandante que los dirige, o bien por su

708ORIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A His¡’ory of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 409. Considera que el honor de ser
somatofllakes solo se daba en el entorno de los Compañeros del rey, incluso de los
más inmediatos, de forma que existe una contradicción en el planteamiento de entre
otros HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, quien considera,
p. 151 que esta distinción se daba entre los hipaspistas. Es probable desde nuestro
punto de vista que la selección de estos siete hombre que velaban por la protección
inmediata del monarca, turnándose incluso en la custodia durante el sueño, se hiciera
entre aquellos hombres, de caballería o infanteria de su entorno más inmediato y de
plena confianza.
709GRIEFITH, ES. T. en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, 0. 1. (1972), A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 410.

710ERRINGTON, R. M. (1990), A His¡’ory of Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 244.

711GRIEFITH, O. T. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIEFITH, ES. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols, 1972-1979, vol. 2., p. 411.

712GRIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. ES L.; ESRIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 411 n. 4 Es posible que estos
escuadrones estuvieran formados por jinetes procedentes de la Alta Macedonia, y.
mfra. Sin embargo, HAMMOND, N O L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y
estadista, Madrid, p. 53 señala que: “los exploradores (prodromo¡), que integraban
cuatro de los seis escuadrones, eran reclutados dentro del reino, parece bastante
probable el ehcho de que no se les aplica ningún calificativo étnico en nuestras
fuentes; procederían quizás, de las poblaciones mixtas de la Macedonia suroriental”.

303
origen geográfico. Esto se fundamentaría en una organización y
encuadramiento según lugares de origen, es decir, según una distribución
territorial713. Alejandro el año 329, realizó una reorganización de la caballería al
agrupar los ocho escuadrones en cuatro hiparquias, formadas por entre 400 y
500 jinetes mandadas por un hiparco714. Más adelante el año 324, Alejandro
creó una quinta hiparquia, formada casi excluisvamente por tropas asiáticas
(AA, 7, 6, 4-5).
De los ochos escuadrones de los compañeros de la época de Alejandro,
en cinco se da una referencia geográfica: Botiea, Anfípolis, Apolonia, Antemo,
Leugeo. Tal como observa GRIFFITH715 son zonas incorporadas
fundamentalmente durante el reinado de Filipo, lo que no significa que
obligatoriamente los componentes de estas brigadas tuvieran ese origen
geográfico716
A la muerte de Filipo II a organización de la caballería se fundamentaría
sobre una base territorial, tanto de Macedonia, como de las nuevas áreas de
expansión: la Calcídica, la región de Anfipolis o la Alta Macedonia717.
En cuanto al armamento, éste no diferiría del resto de la caballería de
las ciudades griegas, a excepción de los prodromoi, armados más
ligeramente718. El armamento de estas unidades sería el siguiente: espada
larga y curvada, casco, coraza corta y lanza de madera de cornejo, ligera y
dura, con asta larga para hacer de contrapeso, y con una hoja en cada lado719.
El éxito de la caballería macedonia no radicó en su armamento, similar
al de otros ejércitos griegos y balcánicos, sino, más bien, en otros aspectos

713GRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A His¡’ory of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 411. Tb. HAMMOND, N. O. L.
(1992>, Alejandro Magno: Rey, general y estadista, Madrid, p. 50 y en la misma página
la referencia la los escuadrones de asthipp~i n r~h~IIPría c4~ AItn MaúsdOfl~a Lo que
¡2

reforzarla la tesis de la base territorial. V. mfra.


714AA, 3, 16 y QC, 5, 2, 6. Sobre las funciones militares y además, fiscales y
administrativas de los hipamos y. HAMMOND, N. O. L. (1992), Alejandro Magno: Rey,
general y estadista, Madrid, p. 231.
715ORIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIEFITH. O. T. (1972), A Histo¡y of W

Macedonia, Oxford, 2 yola, 1972-1979, vol. 2., p. 411-412.

716v. mfra, en relación con el origen de las unidades de infanteria.

717ESRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 412.
718ORIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, ES. T. (1972), A His¡’oiy of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 413. HAMMOND, N. O. L. (1992),
Alejandro Magno: Rey, general y estadista, Madrid, p. 57 señala el uso por la
caballería ligera de lanza larga tipo sarisa, similar a la de la caballería de los
compañeros pero más larga.

719FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989), El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid,


p. 25. HAMMOND, N. O. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, generalyestadis¡’a, Madrid,
p. 56.

304
como el número y calidad de los jinetes. De igual modo influyó una nueva
disposición en el combate, en forma de cuña, frente a la tradicional disposición
en cuadro, y que es sin duda la gran aportación de Filipo a este cuerpo de
combate729. Aunque la primera vez que se observa esta disposición es durante
las campañas asiáticas de Alejandro Magno, todo parece indicar que Filipo
incorporaría esta estrategia tomándola de organización para el combate de los
jinetes tracios, y sobre todo escitas721. Cada brigada estaría dirigida por un
iliarco, quien abriría la carga encabezando su unidad, en el vértice de la
722
cuna
b. La infantería.
La palabra falange es usada principalmente por Arriano y otros autores
para describir la actuación de la infantería macedonia en acción. A veces se
incluye dentro de este término a los hipaspistas, la unidad de Guardia Realm.

720Eliano, Táctica, 18, 4; AA, Táctico, 16, 6= 18, 4, K., y. ESRIFFITH, 0. 1. en


HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITI-I, O. T. (1972), A Histo,y of Macedonia, Oxford, 2 vols.,
1972-1979, vol. 2., p. 414: “The wegde-formation may have been among the
innovations of Philips first year”. El mismo autor reconoce más adelante que no
disponemos de ninguna descripción de la caballería en acción bajo Filipo, ni contra los
ilirios de Bardilis, ni en Queronea, ni en ninguna otra ocasión. Si bien HAMMOND, N.
O. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y es¡’adista, Madrid, p. 56-57: “el jinete
galopaba en una formación estrecha en forma de cuña, con la punta hacia el enemigo,
de tal modo que podían dirigirse con facilidad hacia la derecha o hacia la izquierda y
cargar aprovechando cualqueir hueco. Requería mucha preparación, proque todo el
mudo tenía que estar pendiente del único que iba en la punta, “‘como sucede en el
vuelo de las grullas” (Ascí., 7, 3; cf. Arriano, Táctico, 16, 8 y 25, 7). Su finalidad era
desbaratar a la caballería enemiga por el impetu de su carga...No podían cargar contra
una línea de infatería, pero tan pronto como la misma perdía su cohesión, podían
abrise paso usando la lanza y el propio impuso del caballo.

721ORIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 413.

722Los ¡liamos serían principalmente los señores de la corte, componentes de la


he¡’aireia, más distinguidos en las acciones militares.

723AA, 3,11, 9. Para FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989), El Mundo griego y Filipo de


Macedonia, Madrid, p. 26 : “Había una infantería media denominados hipaspistas,
paisanos macedonios que antiguamente acudian a la guerra como ayudantes de los
hetairol y que ahora combatín sin lanza junto con los solados de la infateria ligera
(macedonios y peltastas ligeros), juntos formaban unidades de mil hombres o
quiliarquias. Con los hetairoi y los hipaspistas se fundaron dos contingentes escogidos
que realizaban las funciones de guardia del rey: el escuadrón real de caballería (ile
basilike) y el batallón (agema) de los hipaspistas; en el primero de ellos solían hacer
su aprendizaje militar los jóvenes pertenecientes a las grandes familiast Resulta algo
extraño que sea de esta supuesta infantería media-hipa.spistas de donde se nutra la
Guardia Real frente al resto de la infantería. De ahí que nosostros nos inclinemos por
mantener que no existe diferencia alguna en el origen entre pezetairoi e hipaspistas,
salvo el honor de constituir los último la unidad de élite de la infantería a encargarse de
la custodia del monarca.

395
GRIFFITH considera que el término falange haría referencia al la infantería
macedonia en línea~4.
Otro término usado con frecuencia por las fuentes es pezetairoi término
que daba nombre a la Guardia Real de la infantería macedonia al menos hasta
el reinado de Filipo ll~. A su muerte este nombre se habría extendido al
conjunto de toda la infantería de falangistas. Ello explicaría el nombre que
aparece para el reinado de Alejandro los hipaspi.stas, como unidad de élite o
Guardia real726. Este nombre de hi
9aspistas por lo tanto se correspondería con
los pezetairol de la época de Filipo
Teopompo señala que los pezetairoi de su tiempo, es decir hacia el 342,
en el reinado de Filipo II, eran la Guardia Real elegidos entre
7~. En estalosépoca
macedonios
tanto la
por su estatura
infantería comoy la
físico tal como señalábamos
caballería7~ antesterritorial7~. La recluta de
tenían una base
hombres se realizaba sobre este principio territorial de acuerdo con las
necesidades de cada ocasión. La mayoría de estas tropas, una vez finalizada
la campaña que había motivado la leva, regresaban a sus hogares a continuar
con sus ocupaciones habituales. Sin embargo, GRIFFITH señala que los
pezetairo¿ como tal guardia real, permanecerían como soldados, W
convirtiéndose con el tiempo en un cuerpo de soldados profesionales~1. Este
espíritu de cuerpo les diferenciaría del resto de los macedonios de eva, junto a
unas funciones también distintas, como la custodia del monarca. Los
hipaspistas de Alejandro constituyeron unos 3000 hombres, divididos en tres
brigadas~. Los hipaspistas vendrían a realizar las mismas funciones que los
pezetairoi de la época de Filipo, aunque en el caos de los hipaspistas, sul

724ORIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 414.
725Teopompo, FGrH,n. 115, F348, la cita procede de Demóstenes, 2, 17: “Teopompo
dice que de entre todos los edoriforon (tropas de infantería) de los macedonios, los
más altos y fuertes sirven como Guardias Reales, y ellos son llamados pezetairo?’. El
trabajo más reciente sobre el tema de los pezetairoi es el de ERSKINE, A. (1989),
“The pezetairoiof Philip II and Alexander III”, His¡’oria, 38, pp. 385-394.

720HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 148. r


727Sobre el tema de los hipaspistas MILNS, R. D., 197V Kalleris, 271 considera que los
hipaspistas es un institución más antigua que los peze¡’airo¿ pero no existen pruebas
en este sentido.

supra.

supra.

730ERRINGTON, R. M. (1990), A History of Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 242


acerca de la base territorial de las distintas unidades.
731GRIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A His¡’ory of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2., p. 417.

732AA, 2, 8, 3-4, y. GRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.: GRIFFITH, O. T. (1972),


A His¡’oy of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p 416
w

306
carácter estaría todavía más marcado por el servicio al rey~. Sugiere
GRIFFITH que se trata de un mero cambio de nombre~t y lo razona de la
siguiente forma, durante el reinado de Alejandro el nombre de pezetairol se
aplica al conjunto de la falange de los macedonios y el nuevo nombre de
hipasp¡stas se reserva a la unidad de Guardia Real. El problema radica en por
qué Alejandro extiende el nombre de pezetairoi, que tiempos de su padre hacia
referencia a un pequeño número de hombres, a la totalidad de la falange. La
razón que apunta GRIFFITH es el alto grado de profesionalización de los
falangistas macedonios que permanecen en campaña durante varios años,
ganándose este título de compañeros de a pie~. Ello hace que el término
hipaspistas pase a designar a la unidad encargada de la custodia del rey,
seleccionados por sus cualidades y dividida en tres unidades, la primera
dirigida por el monarca y las otras dos por quiliarcos~. Su carácter de
protector del monarca aparece reflejado en el término agema, que también se
corresponde con la utilización del mismo para referirse a la unidad de ile
basilike de los jinetes. No existiría diferencia de armamento entre los
hipaspistas y otros componentes de la falange, salvo cuando se ocupaban de
la custodia del rey y portaban un armamento más ligero.
Por lo tanto la falange de Filipo o los pezetairoi de Alejandro constituirían
el conjunto de la infantería macedonia.
Filipo introdujo una serie de reformas muy importantes dentro de la
infantería tal como destacar el texto de DS 16, 3,1-3: “Reorganizó las unidades
del ejército con un sistema mejor, equipó las tropas con el armamento que
necesitaban, y las mantenía ocupadas continuamente en revistas y maniobras.
De hecho él fue el creador de la falange macedonia’.
Sobre la organización del ejército con anterioridad al reinado de Filipo
tenemos pocas referencias tal como señaláramos~7.

7~ORl~FlTH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 416, señala que en el motín de Opis
los hipaspistas de Alejandro no participaron con el resto del ejército en sus demandas
ante el rey, y. AA, 7, 8, 3. y. tb. ERRINOTON, R. M. (1990), A History of Macedonia,
Berkeley-Los Angeles, p. 244. HAMMOND, N. ES. L. (1992), Alejandro Magno: Rey,
general y estadista, Madrid, p. 52 los hipaspistas como Fa infantería particular del rey,
tb. para el origen del nombre como portadores del escudo, es decir escudero real.

734GRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, 0. 1. (1972), A His¡’ory of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 417.

735ORIFFITH O. T. en HAMMOND, N. ES. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2. p, 417. ANSON, E. M. (1985), “The
hipaspist; Macedonias professional citizen-soldiers?”. Historia, 34, pp. 246-248. Cf.
OOUKOWSKY, P. (1987), “Makedonika’, REG, 100, pp. 240-255, pp. 240-243 y tb.
más recientemente BRUNT, P. (1989), ‘Military Questions’, History of Alexander and
índica of Arrían, vol. 2, Appendix XIX, Pp. 483-490, p. 490.

736AA, 1,5,2.

supra. Tb.O RIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFEITH, O. T. (1972), A


History of Macedonia. Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 405.

397
Para GRIFFITH en tiempos de Alejandro Magno, y por lo tanto para
finales del reinado de Filipo II, la unidad táctica es la rd~ <taxis), una brigada
de mil quinientos hombres. La falange está formada por unas seis brigadas que
proceden de las distintas regiones de Macedonia~. Reconoce este autor el
que es muy posible que esta organización ya existiera, incluso con anterioridad
a Filipo~. Los cambios más importantes que se realizan durante su reinado y
el de Alejandro vendrían de la reorganización interna de las unidades. La
unidad menor sería la dekas, dirigida por un dekadarchos, constituida para el
reinado de Filipo y Alejandro por unos dieciseis hombres7~, entre la dekas y la
brigada (taxis) existe otra unidad de unos doscientos cincuenta hombres, la
compañía (lochos), Sus oficiales locha goi hacen su aparición a comienzos de la
carrera de Alejandro741. Se puede sugerir pues que el esquema organizativo de
la infantería macedonia ya para época de Filipo sería dekada-Iochos-taxis.
En cuanto al equipamiento es posible que con anterioridad a las
reformas introducidas por Filipo se siguiera la antigua costumbre, extendida por
toda Grecia, de que cada hombre se pagara su armamento. Esta reforma de
Filipo implicaba que el estado se encargaba de costear el armamento de los
soldados, dada la evolución histórica de su reinado debió producirse pasados
varios años de gobierno, dado el alto costo que podía suponer para el erario el
armar al conjunto de las tropas del ejército. Resulta importante resaltar el
hecho de que Filipo también sea responsable de destacadas modificaciones en
el armamento de sus hombres. Armados con grebas metálicas, yelmo de metal,
escudo circular de unos 60 cm. de diámetro, espada corta y la pica
denominada sarisa, de entre 5, 5 y 7 ms. de longitud y muy pesada que
obligaba a ser usada con las dos manos, es probable que el asta de la sarisa
se halla hecho con dos piezas unidas que se desarmaba durante la marcha y
cada una de las dos mitades, se pudiera utilizar como lanza; con el paso del

738ORIEFITH, 0. 1. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A His¡’ory of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 416 para el número; para la
procedencia pp. 426 y ss.

7~GRíFFíTH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A His¡’ory of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 419.

7~ERRíNGTON, R. M. (1990), A His¡’ory of Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 243


entiende que la dekas, unidad tal vez constituida durante el reinado de Filipo, estaría
formada en principio por unos diez hombres, si bien para el reinado de Alejandro
pasaria a dieciseis, cita como fuentes al respecto Frontino, Estra¡’agemas, 4, 1, 6 para
Filipo y Polibio, 12, 19, 6; cf. AA, 7, 23, 3-4 para Alejandro, donde se desprende que
esta unidad estaba formada por dieciseis hombres.

741Parece razonable pensar que se trata de la reorganización realizada por Filipo,


ORIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A His¡’ory of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 420. MILNS, IR. D. (1976), “Ihe Army
of Alexander the OreatP, Entre¡’iens de la Fondation Hanit, Ginebra, pp. 87-136,
sugiere, p. 194 que la unidad sería de 250 hombres, y no más numerosa como parece
reflejar el texto de QC 5, 2, 3. Para ORIFFITH no aparece constrastado por razones
tácticas un lochos de 500 hombres, p. 420. Sugiere FERNANDEZ-NIETO, F. 1 (1989),
El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid, p. 25 una distribución numérica de las
unidades muy diferente: ¡‘axis, 1000 hombres y lochos, 100.

338
tiempo también se generalizó el uso de una coraza metálica, o de un peto de
metal742. Tan solo los hipaspistas se diferenciarían al portar un armamento más
ligero y no llevar coraza, salvo sus oficiales, lo que les confería mayor
movilidad7~. Estos soldados ya no eran los hoplitas del reinado de Perdicas III
o de los primeros años de Filipo II, sino los falangistas, cuyo número
aumentaría año tras años para constituir la base del ejército macedonio de
Alejandro Magno.
Este ejército se organizó según una base territorial o étnica tal como
parece desprenderse de las referencias de la época de Alejandro7t No cree
GRIFFITH que la organización tenga una base racial, sino más bien se trate de
un antiguo recuerdo de su origen como brigadas de las que ha perdurado su
primer nombre. El argumento de GRIFFITH es que entre las brigadas que se
citan se encuentran la delinfea, región remota de la que era prácticamente
745
imposible reclutar las tropas necesarias para formar una taxis -

El número de brigadas de infantería con ~ue se podría contar a finales


del reinado de Filipo sería de entre doce y quince , sin embargo, a comienzos
del reinado de Alejandro se manejan las siguientes cifras: seis brigadas-9000,
la mitad de pezetairoi y la otra mitad de asthetairoi, más tres de hipaspistas-
3000, nueve en total que acompañan a Alejandro en su expedición, mientras
que otras ocho quedan con Antípatro en Macedonia-1 2000. A ello habría que
sumar los hombres que el año anterior habían cruzados los Estrechos y
dirigidos por Parmenion habían iniciados las operaciones militares contra los
persas. En total se podría contar con 24000-25000 hombres, que es
aproximadamente el potencial de hombres que podía movilizar el reino de
Macedonia en estos anos747. La dirección de cada unidad estaba a cargo de un
taxiarca perteneciente normalmente al conjunto de las familias principales del
reino.

742Polieno, 4, 2, 10; ESRIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T.


(1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vais., 1972-1979, vol. 2, p.421-422. Sobre
armamento de la infantería, y sus relaciones con el mundo griego, p. 421 y ss. Sobre
la influencia de su estancia en Tebas como rehén para la reorganización del ejército y.
425. En cuanto al estudio del armamento MARKLE, M. M. (1978), “The Use of the
Sarissa by Philip and Alexander of Macedon, AJA 82, pp. 483-497. HAMMOND, N. O.
L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y estadista, Madrid, p. 58.
743HAMMOND N. ES. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y es¡’adista, Madrid, p.
59.
~ AA, 3,16, 11 por las referencias a Elime, Tinfea y Orestide y Lincestide.
7tRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 427.
7~DS, 17, 17, 3 y ss.
747Estos cálculos aproximados se corresponden con los realizados por HAMMOND. N.
ES. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y estadista, Madrid, p. 54-55 quien
calcula para el año 336 a.C. una fuerza de 27000 hombres macedonios en edad
militar.

399
En relación con la infantería, y en concreto con el papel de los
pezetairol, hay que comentar la polémica abierta en relación con el término w
asthetairoi por parte de ROSWORTH7t Este autor descubrió que un gran
número de referencias de Arriano en las que se había leído el término
pezetairol, debía leerse asthetairoi, siendo la primera palabra una corrupción
del texto. La polémica no está relacionada con la existencia o no del término
que es mayoritariamente aceptada por los investigadores, sino más bien con su
significado. BOSWORTH defiende la tesis de que este término hace referencia
a tropas procedentes de la Alta Macedonia, y a las que Alejandro distingue con
este nombret La etimología haría referencia a este origen territorial, frente al
concepto pezetairoi que se referiría a las tropas de falangistas de la Baja
Macedonia y del resto de los territorios que conforman en reino~. Sin
embargo, GRIFFíTH~’ discrepa de este planteamiento y considera que el
nombre de asthetairoi estaría relacionado con una concesión honorífica por
parte de Alejandro a cierta/s brigada/s (taxis/taxeis) destacada/s por su/s
comportamiento/s en el campo de batalla, el ejemplo más destacado sería el de
la taxis dirigida por Ceno que a partir del 332 tras la batalla de Iso recibiría este
honor. Con ello Alejandro premia el comportamiento de las tropas y no su W
origen~2.
También con la infantería participaban tropas de infantería ligera, sobre
este aspecto señala GRIFFITH que: “in reality we know almost nothing of

748BOSWORTH, A. B. (1973), “Asthetairoi”, CQ, n. s. 23, pp. 245-53.


se encuentra sólo en su defensa BOSWORTH, y. HAMMOND, N. O. L. (1989),
The Macedonian State, Londres, p. 162 quien considera las tres brigadas de
asthetairoi, por definición se corresponden con tropas procedentes de la Alta
Macedonia, y establece el paralelo con los escuadrones de la Caballería de los
Compañeros del mismo origen territorial y procedentes de “las principales familias y
casas reales’.
7~HAMMOND, N. O. L. <1989), The Macedonian S¡’a¡’e, Londres, p. 108 sobre la
integración en el reino de Macedonia de los principados de la Alta Macedonia. Este
mismo autor considera que el término haría referencia al conjunto de la tropas
procedentes de las nuevas tierras anexionadas al reino por Filipo, y entre ellas, la Alta
Macedonia, pp. 148 y 149. La falange pues contaría con brigadas de peze¡’airoi y de
asthe¡’airoi, junto con los hipaspis¡’as como cuerpo de élite, ESuardia Real.
~1GRíFFíTH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITI-1, ES. T. (1972), A I-Iistory of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 712. Cf GOUKOWSKY, P. <1987),
“Makedonika’, RES, 100, pp. 240-255, p. 253.
752ESRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A Histo,y of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 712- 713, asthetairoi, como brigadas
distinguida por Alejandro tras su comportamiento en el campo de batallaEn el extremo
opuesto de la interpretación, siguiendo las tesis de BOSWORTH, HAMMOND, N. ES. L.
(1992), Alejandro Magno: Rey, general y estadista, Madrid, p. 51 quien considera que
el nombre de asthe¡’aimi seria dado por Filipo a las nuevas unidades reclutadas en las
nuevas zonas que se incorporaban al reino de Macedonia, como la Alta Macedonia o
las ciudades griegas de la Calcídica, Anfipolis, etc.

310
Philip’s light infantry7~”. Que existe infantería ligera entre las tropas de
Alejandro queda de manifiesto durante la campaña en los Balcanes del año
335~t Están formadas estas tropas por psiloi (honderos y arqueros, “armados
ligeramente”)~. En total, durante la campaña de Asia no suman más de 1000
hombres y se citan 2000 para la campaña balcánica~. Los arqueros serian
aproximadamente 500, de los que 300 son cretenses, tal como se señala en las
fuentes. Unos 200, por lo tanto, podrían ser macedonios; si otros tantos
quedaron con Antípatro, esto elevaría la cifra como máximo a unos 500 u 800
hombres dependiendo de las ocasiones. Sobre el total de la infantería
macedonia determina el escaso peso específico que esta fuerza
representaba~7. Explica GRIFFITH que la razón del escaso numero de tropas
de infantería ligera dentro de los ejércitos macedonios se debe a que: “there
may have been relatively few macedonians left wbo were still serving as
psiIo?~”.
Uno de los aspectos más interesantes de las reformas de Filipo es lo
que podemos denominar cambios tácticos en la acción del ejército, y la
utilización combinada de las distintas armas. La falange se desplegaba en
línea. De esta primera línea sobresalían las picas de las tres o cuatro líneas
que iban detrás, como si de un gran erizo se tratara; el enemigo perdía una
gran capacidad de movimiento, si se trataba de una formación enemiga de
características similares: Mientras tanto, las alas formadas por la caballería y
las unidades de tropas ligeras rodeaban a las fuerzas enemigas~. Cuando el
enemigo era distinto de una formación hoplítica tradicional, la falange adoptaba
una formación en columna o cuña, debiendo estar los falangistas atentos al
cambio de paso y dirección. Tenían que mantener su formación en cualquier
tipo de terreno, para lo que era necesario una gran disciplina y habilidad7~.

7~Ello se debe a que en realidad las referencias acerca de la infantería ligera


correponden al reinado de Alejandro, ORIFFITH, O. T. en HAMMQND, N. O. L.;
GRIFEITH, O. T. (1972), A His¡’o,y of Macedonia Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p.
430.

7~AA, 1, 2, 4-5.

755ORIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. ES. L.; ORIFFITH, & T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 430 sobre las referencias de las
fuentes.

7~DS, 17, 17,4 yAA, 1,6,6.


757ESRIEFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, ES. T. (1972>, A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 431.
758ORIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A Histoiy of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 431, sobre las consecuencias
sociales de los cambios militares de Filipo.
75980RZA, E N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 203, acerca de la importancia de la caballeria y la maniobrabilidad táctica
de la falange, pp. 204-205.
760HAMMOND, N. O. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y es¡’adista, Madrid, p.
58.
311
Esta gran movilidad de sus alas y la fortaleza del centro de la formación militar,
posibilitaba la asistencia constante de refuerzos en aquellas zonas donde son
necesarias; ejemplos de estas actuaciones son la batalla de Queronea del 338
o la de Iso del 333, ya durante el reinado de Alejandro Magno761. A estas
nuevas disposiciones tácticas hay que unir la mejor preparación de las tropas y
la instauración de la una mayor disciplina y operatividad de las tropas a lo largo
de todo el año7~.

c. Tropas aliadas.
Se incluyen bajo este concepto, por un lado, las tropas balcánicas
formadas por: tracios, peonios, incluyendo los agrianes y epirotas,
especialmente molosos, y también de igual modo aquellos ilirios que quedan
sometidos a control macedonios7~. Por otro lado, encontraríamos los aliados
griegos, entre los cuales destacan los tesalios.
La mayor parte de los reyes y príncipes de los estados tribales
balcánicos presumiblemente tuvieron la obligación de aportar tropas cuando
fueran requeridos, pero no conocemos en que extremos se concretaba esta
circunstancia’6t La presencia de este tipo de tropas en el ejército de Alejandro w
muestra que efectivamente esta aportación se hacia efectiva7~. De las tropas
balcánicas deja claro GRIFFITH que más que pensar que se traten de
voluntarios o mercenarios, hay que pensar en una prestación de servicios de
acuerdo con sus tratados7~. Así destaca que mientras las tropas aliadas de los

761BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 205.

762FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989), El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid,


p. 26. Sobre le nivel de profesionalización del ejército macedonio, Ste. CROIX, ES. M.
E. (1988), La lucha de clases en el mundo griego antiguo, Barcelona, p. 307.

7%AMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 165. Más


claramente en HAMMOND, N. O. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y
estadista, Madrid, p. 53 donde considera que estas tropas eran reclutadas de las
tierras de Peonia o Tracia, incorporadas al reino durante las conquistas de Filipo II,
estas tropas se organizarían y agruparían según su origen étnico o tribal.
w
764Aflrma HAMMOND, N O L (1989), The Macedonian S¡’a¡’e, Londres, p. 180 que el
grupo social más alto de peonios y tracios sirvieron al rey en los escuadrones de élite
de la caballería ligera, prodromoí

765GRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH, O. T. (1972), A History of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 431-432
766
y. nota anterior, HAMMOND, N. G. L. (1992), Alejandro Magno: Rey, general y
estadista, Madrid, p. 53 sobre que la recluta de estas tropas no macedonias, se
realizara dentro del propio reino, “imperio balcánico’ (sic). Ello hace que resulte dificil
precisar que parte de estas tropas no macedonias se reclutaban dentro del reino de
Filipo y cuales formaban parte de su ejército por acuerdos y tratados con los reinos y
principados balcánicos. De cualquier modo esta relación explicaría que se utilizara
estas tropas balcánicas de la misma manera y en igualdad de condiciones que las
tropas macedonias que forman parte del ejército de Alejandro Magno. El caso do las
tropas tesalias sería similar dado el alto grado de dependencia de Tesalia hacia el rey
de Macedonia.

312
griegos son licenciadas el 330, el resto de las tropas procedentes de los
Balcanes se mantienen en el ejército durante mucho más tiempo. Se trata de
tropas con gran movilidad, tanto a caballo como a pie y que se adecuan a
terrenos difíciles, donde el operativo de la falange, o sus unidades resulta
difícil. Además, aportarían el contingente más importante de la infantería ligera
del ejército. Aproximadamente las tropas que en el momento de la invasión de
Asia cruzan el Helesponto son las siguientes:
Odrisios y otros tracios, infantería-akontistai, se citan 3000 y de
caballería 400.
La caballería de los peonios que estaría formada por unos 200 jinetes.
La infantería de los agrianes, akontistai, otros 500 hombres.
La infantería ligera de los ilirios, las fuentes citan 3000 hombres.
De los tríbalos, otros 1000. No se debe olvidar que esta aportación de
los tríbalos llega con posterioridad a la campaña balcánica del 335
En cuanto a las tropas griegas, señalar que se suman al ejército
macedonio a finales del reinado de Filipo, enviadas por las ciudades griegas al
hegemon de la Liga de Corinto, y solo tendrán una importancia real durante las
primeras operaciones militares en Asia y hasta el 330, año en que regresan a
Grecia. Una excepción es la representada por las tropas tesalias, aliadas
permanente de Macedonia durante el reinado de Filipo. Esta fuerza está
constituida básicamente por caballería. Así el año 352 está atestiguada la
presencia de entre 1000 y 2000 los jinetes tesalios con el ejército de Filipo7~.
Durante el reinado de Alejandro aparecen organizados en ilai, la base de
organización serán las ciudades de origen. Suman en torno a ocho
escuadrones. Sus ilarcos serían seguramente nobles tesalios de la ciudad o
ciudades que daban nombre a cada ile; aunque el peneral al frente de la fuerza
principal de los tesalios era siempre un macedonio

d. Los mercenarios.
Tuvieron un importante lugar en el ejército de Filipo, igual que sucedió
en el ejército de los focídios durante la Segunda Guerra Sagrada y tal como se
daba en el ejército persa. Este aporte militar está condicionado por las
disponibilidades económicas770.

767D5, 17, 7, 4, GRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A


History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 432, tb. p. 411 n. 4. Sobra
la dirección de estas tropas, y. p. 433. Señala GRIFFITH un aspecto interesante y es
la posible utilización de estas tropas no solamente como un elemento militar sino de
control político como rehenes, p. 433.
768Esta cifra se ajustaría, con ciertas variaciones hasta el año 333, ya dentro del
reinado de Alejandro. No olvidemos el papel tan destacado que Filipo tienen dentro de
la Liga Tesalia donde es archon. Sobre su organización, GRIFFITH, O. T. en
HAMMOND, N. O. L.; GRIFEITH, O. T. (1972), A l-listoryof Macedonia, Oxford, 2 vols.,
1972-1979, vol. 2, p. 438.
769ESRIFFITH, ES. 1. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFLTH, O. T. (1972), A His¡’ory of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 438.

770BOSWORTH, A. B. (1989), Conques¡’ and Empire. The reign of Alexander ¡‘he Great,
Cambrigde, p. 8 y 11 y ss.

313
Solo tenemos datos de la presencia de tropas mercenarias en el ejército w
de Filipo en dos ocasiones, el resto de las referencias se corresponden con el
reinado de Alejandro. La primera durante el asalto de Farcedonrl. La segunda,
cuya fecha se desconoce, es trasmitida por QC, 8, 1, 24 y es una trifulca que
se produce en el campamento macedonio entre soldados macedonios y tropas
mercenarias, y en la cual Filipo es herido y salvado por Alejandro. Para
GRIFFITH esta tropas se utilizaban para operaciones concretas y en número
determinado nunca superando los dos o tres mil hombres. Solamente cuando
Parmenion inicia las operaciones militares el 336 en Asia Menor aparecerán
varios miles de mercenarios, del total de 10000 hombres enviados~2.
De tal modo que en el ejército de Alejandro la presencia de mercenarios
se reduce a la Vieja Brigadatm, formada por unos cientos de hombres,
probablemente el único continente permanente de mercenarios griegos dentro
del ejército macedonio, más dos contingentes de caballería griega y los
arqueros cretenses, que dada su especialización militar resultaban
imprescindibles. Estas tropas estaban dirigidas por sus propios oficiales, pero
siempre al mando encontramos un general macedonio, como es el caso de
Parmenion al comienzo de la expedición asiática. Destacar como se va a W
producir un incremento considerable en la utilización de tropas mercenarias
durante la conquista de Asia, al margen de su carácter de tropas permanentes
o no, como se analizará en el apartado 4. 2. 2.

e. Otros elementos del ejército macedonia: barcos, artillería,


ingenieros y apoyo logístico.

La comunicación por vía marítima parece haber tenido a Filipo II como


principal impulsor, ejemplos son la construcción del puerto de lago Lidias, y un
canal hasta el golfo de Salónica. Señala HAMMOND que: “construyó una
pequeña flota con la excelente madera macedonia e hizo uso de los numerosos
griegos de su reino para las tripulaciones. En el 340-339 a. C. la flota
macedonia actuó con éxito en la Propóntide y en el mar Negro a pesar de la
presencia de una flota ateniense hostil~4’.
Uno de los aspectos más renovadores de las reformas emprendidas por
Filipo fue el empleo de artillería, en especial en el asedio de ciudades
(poliorcética). En algunos aspectos estos cambios introducidos en el ámbito de
las máquinas y técnicas de asedios llegó a causar mayor impacto en su tiempo
que la misma reorganización de la falange y las nuevas estrategias de
combate.

iTt Poheno, 4, 2,18v


TT2ORIFFITH, ES. T. en HAMMOND, N. O. L.; ESRIFFITH, ES. T. (1972), A l-tis¡’o¡y of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, Pp. 439-440.

‘T3AA, 3,12, 2.
T74HAMMOND, N. ES. L. (1992), Alejandm Magno Rey, general y es¡’adista, Madrid, p
54. V. tb. ROSWORTH, A. 8. (1989), Conquest and Empire. me Reign of Alexander
¡‘he Greal, Cambrigde, p. 7-8.
w
314
El empleo de catapultas de torsión convierte la acción del asedio en algo
mucho más activo, al facilitar más tarde la actuación de las tropas. Es Filipo el
introductor de este arma7W Hechos protagonizados por las catapultas son los
asedios de Perinto y Bizancio, el año 340. Estas dos operaciones militares, que
no se saldaron con muy buenos resultados para Filipo, se corresponderían con
una fase de experimentación del nuevo armamento dentro de la poliorcética.
De nuevo Alejandro será el que aproveche la experiencia de su padre, tal como
demuestra el asedio de Tiro, el año
333fl6•
Esta labor es realizada por ingenieros como el Tesalio Poliedo durante
para la época de Filipo; y Diades, Carias y Posidonio para la de Alejandro. Con
anterioridad al uso de catapultas de torsión se emplean a las catapultas
tradicionales, así aparecen en los asedios de Anfípolis, Potidea, Metone u
Olintom; junto a las catapultas también se emplean arietes, escalos, torres,
plataformas, etc.
Con el paso del tiempo, y sobre todo en la última fase de su reinado, es
decir, la década de los cuarenta y años siguientes, el tren de asedio constituye
uno de los elementos más importantes del ejército, tal como aparece reflejado
en la campaña balcánica de Alejandro del 335”~. Este tren de asedio no solo
servia para operaciones de asedio, sin también para facilitar el tránsito del
ejército, con la construcción de puentes, despejando 7~ o haciendo transitables
Ingenieros, los
arquitectos,
caminos, fortificando los campamentos estables, etc.
artesanos, carpinteros, herreros y un largo etcétera de profesionales altamente
especializados constituyen otro ejército formado por civiles. Estos hombres
construían y se encargaban del mantenimiento y del perfecto estado de la
maquinaria artillera y de asedio, así como respondían a las necesidades
específicas de cada momento. El número de este contingente es difícil de
precisar. En cuanto a ingenieros y técnicos no debieron superar el centenar, en
ningún caso. Más elevado sería el número de artesanos y trabajadores
especializados a su cargo, tampoco en número superior a 300 o 500 hombres.
Las fuentes hablan de la existencia de los katapeltaphetai que formaba de
manera permanente del tren de asedio creado por Filipo, con labores de
ingeniería al margen de la guerra, est es la construcción de puentes.
Junto a las tropas e impedimenta un gran número de mozos de cuadra y
de caballerizos que se hacía cargo de los animales de carga, las remontas y
los caballos o bueyes que trasportaban la artillería y las provisiones.
Al margen del conjunto de las tropas o de la artillería implicada en las
operaciones militares, formando parte de los que podemos denominar el bagaje

775GRIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A Histohy of


Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 466.
7760S 17, 42, 7; 17, 45, 2.
777HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 109. BaRZA, E. N.
(1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he ernergence of Maceclon, Princeton, p. 205.
776AA, 1,6,8.
779AA, 1, 6, 8. Sobre la fortificación de puntos estratégicos v Demóstenes, 4, 48, para
el año 351 y en la zona de Lincestide, y. HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian
Síate, Londres, p. 157.

315
o la intendencia del ejército otro gran número de individuos, hombres y
mujeres, cuyo número es imposible de cuantificar: buhoneros, mercaderes de W
todo tipo de productos, prestamistas, proxenetas de variado pelo y condición,
aguadores y taberneros, artistas, instrumentistas, videntes y adivinos de
variados cultos; y además de todas estas gentes los servidores, ayudantes,
esclavos de quienes formaban parte del ejército o de la intendencia. Un mundo
al margen de la maquinaria militar, pero sustentado por el ejército~.
Un aspecto recogido por el trabajo de FERNANDEZ-NIETO, y que
consideramos muy importante es la capacidad de resistencia y de superación
de los reveses militares que Filipo demostró a lo largo de su reinado: “Filipo
sufrió bastantes reveses tanto en campo abierto como en el asalto de ciudades
fortificadas, y estas errotas ocasionaron cuantiosas pérdidas materiales e
incluso a veces pusieron en peligro la autoridad del rey y de sus generales. Sin
embargo, lo que diferencia a Macedonia de otras formaciones multinacionales
o de las ligas griegas es que Filipo jamás permitió que los fracasos acabaran
en un abandono de la lucha, sino que ejerció con energía el poder para
proseguir, a despecho de los resultados parciales, todas las operaciones
emprendidas. Este fue un mérito más del monarca macedonio, gradas al cual
pudo coronar con éxito muchas empresas cuyo final parecía incierto’ 781
Junto a estos aspectos hay que señalar las implicaciones de carácter
social y político que se dan en la organización militar macedonia, destacando
en carácter homogeneizador que el ejército representa para el reino de
Macedonia, en relación con una mayor cohesión social e identidad nacionai’~2.

780ENOELS, O. V. (1978 ), Alexander the Great and ¡‘he Logistics of Macedonian Army,
Berkeley y Los Angeles, p. 12.
781FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989). El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid,
p. 27.
762BORZA, E. N. (1990), In me Shadow of the Olympus: ¡‘he emergence of Mecedon,
Princeton, p. 206, destaca la idea del ejército como reflejo de la identidad nacional e
instrumento político de Filipo II, y para el reinado de Alejandro Magno RODRÍGUEZ,
T. M. (1990), “Alejandro Magno y el problema de los rehenes: una aproximación”,
Hispania Antiqua, 14, Pp. 117-134, p. 131.

316
3.2.6. ASPECTOS ECONÓMíCOS’~

Tal como se ha podido observar en el comentario de las condiciones


geográficas de la Intraducción histórica (3.1.1.) Macedonia contaba en la
Antigúedad con unas posibilidades económicas que superaban ampliamente la
situación de las ciudades estado griegas. Se nos presenta Macedonia con unas
variedades climáticas de precipitaciones suficientes, agua abundante tanto en
las montañas como en los valles por donde discurren en Hallaemon, Axio,
Estrimón, Gallico y sus afluentes, así como un gran número de ríos menores,
altiplanicies costeras de gran potencial agrícola, zonas boscosas, áreas de
media montaña aptas para pastos y reservas metalíferas. Tal como señala
BORZA Macedonia era un país autosuficiente784. Hasta el reinado de Filipo II
no llegarán los grandes cambios económicos que aprovechen al máximo las
posibilidades que ofrece el reino, al igual que sucederá con su potencial
humano, como refleja el apartado dedicado al Ejército. Con anterioridad a
Filipo Macedonia se mantendrá económicamente muy por debajo de las
posibilidades que ofrece el país.
Durante toda la época arcaica y clásica la base fundamental de las vidas
de los macedonios fue la agricultura y la ganadería trashumante de ovejas y
cabras. Las zonas de montaña y las llanuras permitían la ganadería
trashumante ofreciendo los pastizales de verano e invierno. Estos ganados dan
carne, leche y sus derivados, así como ana y cuero. Esta actividad ganadera
es la más antigua y más extendida en los Balcanes durante la Antigúedad, e
incluso en muchos aspectos estas características se han llegado a conservar
hasta nuestros días, tal como HAMMOND pone de relieve. Se trata de una
sociedad básicamente formada por pastores, una más de las sociedades
ganaderas de la Antigúedad, en las cuales el sentido de familia y de comunidad

783En relación con los aspectos económicos de Macedonia, BORZA, E. N. (1990), In


¡‘he Shadow of the Olympus: ¡‘he emergence of Macedon, Princeton, pp. 50 y ss.;
BORZA, E. N. (1982), “The Natural Resources of Early Macedonia, en Philip II,
Alexander the Great and ¡‘he Macedonian Heritage, pp. 1-20; BORZA, E. N. (1987>,
“Timber and Politics in the Ancient World: Macedon and the Greeks’, PAPS, 131, Pp.
32-52; HAMMOND, N. O. L. (1980), ~Somepasages in Arrian conceming Alexander”,
CQ, 30, Pp. 455-476, TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien sa personalité et ses
ecrits atticistes, 2 vol&, Amsterdam, p. 479 para la imagen del pasado social y
económico que ofrece Alejandro en el discurso de Opis a sus soldados, en AA, 7, 9, 2
y su validez histórica; HAMMOND, N. ES. L (1985), “Some Macedonian offices c.
336-309 8.C”, JHS, 105, Pp. 156-160; HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian
State, Londres, pp. 177 y ss.; HAMMOND, N. ES. L en HAMMOND, N. O. L.;
ORIFFITH, G T. (1972), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2,
pp. 657-671; LE RIDER, 0. (1981), “The Coinage of Philip and the Pangeion mines” en
Philip of Macedon, pp. 48-57; MONTGOMERY, H. (1985), “The Economic revolution of
Philip IL Myth or reality, SO, 60, pp. 337-47. Para las zonas conlindantes como el
Epiro, y. CABANES, P. (1976), L’Epire de la mort de Pyrrhos á la conquéte roniaine,
Paris, pp. 484, 490 y ss.

78480RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadovv of ¡‘he Olynipus: ¡‘he emergence of Macedon,


Princeton, p. 50. Sobre los recursos naturales del pais y. BORZA, E. N. (1982), “The
Natural Resources of Early Macedonia, en Philip II, Alexander ¡‘he Great and ¡‘he
Macedonian Hetítage, pp. 1-20.

31.7
era extraordinariamente fuerte. La cohesión interna del grupo constituía una
baza fundamental para su supervivencia. Los hombres, mujeres y niños se
repartían el trabajo y vivían juntos en condiciones de vida bastante sencillas.
Como pastores trashumantes se trasladaban dentro del territorio desde las
zonas altas de los meses de verano, a las zonas más próximas a la costa y los
valle fluviales durante el invierno. Estos rebaños de ganados constituyeron la
base fundamental de Macedonia hasta finales de la época Arcaica~.
En cuanto a la agricultura Macedonia presenta tierras suficientemente
atractiva para la producción cerealera como el valle medio del Haliacmon, o el
corredor de Bitola-Kozani7~. Señala HAMMOND que es fundamentalmente
durante el reinado de Filipo cuando se produce una evolución más rápida
desde la economía pastoril de gran parte de Macedonia, hacia asentamientos
agrícolas. Para este autor Filipo pudo haber compensado la reducción del
pastoreo trashumante por el desarrollo de nuevas zonas agrícolas en las
regiones costeras y del interior787.
Tal es el caso de Filipos, la Crenides de los tracios. Su llanura había
sido una zona boscosa y pantanosa durante el dominio tracio, cuando Filipo se
hizo con el control de la ciudad el año 356 (DS, 16, 8, 6) se iniciaron obras de
drenaje de la zona y su puesta en cultivo, para HAMMOND resulta claro que
trabajos similares se debieron realizar en otras ciudades de la llanura costera
de la Baja Macedonia, lo que explicaría el rápido desarrollo de ciudades como
Peía (Estrabón, 7, F 20Y~. Hay bastantes evidencias que muestran el
crecimiento de las ciudades existentes, la fundación de otras nuevas y la
transferencia de poblaciones de unas a otras, como rasgos distintivos de la
política de Filipo. En general se pude hablar de la existencia de tierras aptas
para el cultivo de cereales, el drenaje de las zonas pantanosas de alrededor de
Filipos sugiere la necesidad de nuevas tierras de cultivo~.
La vid tambiémformabn parte de los cultivos propios de la zona, si bien
tan solo se puede hacer suposiciones sobre el peso especifico de este
producto en la economía macedonia: tipos, calidades y lugares de producción.
El vino ocupaba un lugar importante en las celebraciones y actos sociales de
los macedonios, que al contrario de los griegos no solían mezclar el vino con

w
785HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, pp. 4-6.

786R0RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he ernergence of Macedon


Princeton, p. 51.

7~Teofrasto, De causis plantarum, 5, 14, 5, HAMMOND, N. ES. L. (1989), The


Macedonian S¡’ate, Londres, p. 153.

788HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 154.

789B0RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,


Princeton, p. 51. También puede deberse a una necesidadde garantizar cosechas
propias para la nueva comunidad, al margen de la importanción de grano. Sobre el
intervencionismo del monarca en la producción agrícola y. GABANES, P. (1976),
LÉpire de la mort de Pyrrhos á la conquéte romaine, Paris, p. 492, para la actividad
cerealera, citanto a Licurgo, Contra Leócra¡’es, 26.
w

318
agua - De cualquier modo la producción local no bastaría para cubrir la
demanda y se haría necesaria la importación de vino de otros lugares de
Grecia. En cualquier caso, salvo probablemente en la corte y el círculo de
aquellos más próximos al poder, el vino provendría de las cosechas
particulares de los campesinos. El vino importado se destinaría al
abastecimiento regular de la corte y de las familias más adineradas.
En cuanto al tercer elemento de la triada mediterránea, el olivo, parece
significativo que la mayor parte de Macedonia no sería apta para este cultivo,
su producción tendría un marcado carácter local: golfo Termaico,
desembocadura del Estrimón, o bancales de pie de monte en Ematia, llanura
costera de Pierla o Filipos. El recurso sería el aceite de lino o la manteca de
animales domésticos y caza. Con la incorporación de la península de Calcídica
en tiempos de Filipo II mejorará bastante la producción de aceite de oliva, pues
hasta esa fecha el aceite importado por los macedonios procedía
mayoritariamente de las ciudades calcídicas, además de comprarse en las
poleis del sur de Grecia a cambio de madera~1.
Uno de los aspectos más interesantes de la economía de Macedonia es
el de la minería, básicamente minerales metalíferos~. Las explotaciones de
metal más importantes se encuentran localizadas en la zona este de
Macedonia. Las principales minas son de plata, si bien también existen algunos
yacimientos auríferos como en los arroyos y riachuelos de los montes Rodopi.
A finales del s. VI y comienzos del V se produce un incremento
importante de la producción metalífera como atestiguan los restos hallados en
Sindos, cerca del río GallicoV En ciertas zonas de la región al este del Axio se
aprecian, en esa época, unas explotaciones mineras a gran escala. Los
principales centros mineros se localizan en la cuenca alta del Gallico, de donde
se extraía oro y plata, de acuerdo con el texto de Heródoto en relación con
Alejandro 1 y que producía un talento de plata al día. Se trataba de la mina de
Teodoraki en el antiguo territorio de los bisaItas~.
La segunda zona minera constituiría la principal fuente de recursos de
plata, y se localiza en la zona de Filipcs y el monte Pangeo, al este de la
desembocadura del Estrimón y antes de llegar a la margen occidental del
Nesto. Tras la conquista de la zona por Filipo la explotación de esta zona
continuó, aumentando el ritmo y envergadura de las explotaciones tanto de
plata como de oro~

79060RZA, E. N. (1983), “The Symposium at Alexander Court”, AM, 3, Pp. 45-55, Pp.
48-49.
79180RZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon,
Princeton, p. 52.
792BORZA, E. N. (1982), ‘Ihe Natural Resources of Early Macedonia’, en Philip II,
Alexander the Grea¡’ and ¡‘he Macedonian Herita ge, Pp. 1-20, Pp. 8-12.

793BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon,


Princeton, p. 53.
7~$-leródoto, 5, 17. HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian S¡’ate, Londres, p.
45; para la época de Alejandro y. pp. 108-109.
‘95DS, 16, 8,6-7.

319
El tercer centro minero de Macedonia se localiza en la península
calcídica, en concreto en los montes Holomon, en el centro de la Calcidica. De
igual modo estas minas conocerán un considerable incremento de su
producción a partir del reinado de Filipo 1V96.
Las técnicas de extracción del mineral eran bastante primitivas hasta el
reinado de Filipo, en el cual se introducirían innovaciones como la excavación
de galerías y mejora de las condiciones de seguridad en las grandes
explotaciones. Apenas existe información acerca de la organización de la
actividad minera, y es más que probable que numerosas pequeñas minas
siguieran siendo excavadas de forma muy rudimentaria. En general se puede
aventurar para el conjunto de las explotaciones que las condiciones de trabajo
serían muy duras~7. No existen pruebas concluyentes acerca de si el trabajo
era realizado por hombres libres o esclavos~. Parece claro, dado el interés
estratégico y de prestigio institucional de esta actividad, que la misma estuvo
bajo control real.
Para BORZA el producto más importante de la economía macedonia y el
que la situaba dentro de las corrientes comerciales de la época era la
producción maderera~, tal es el caso del relato de Teofrasto acerca de la W
utilización de la madera de los bosques macedonios y recoge el empleo de
hasta treinta y cuatro variedades arbóreas~. Obviamente el paisaje vegetal y
forestal de Macedonia ha cambiado mucho desde entonces, tal como ha
sucedido en todo el Mediterráneo y Occidente en los últimos dos milenios, la
acción antrópica ha sido despiadada a la búsqueda de nuevas tierras de labor y
pastos; las necesidades de madera para la construcción naval, especialmente,
contribuyeron también a esquilmar los recursos madereros de esta zona. Ello
explica que de la riqueza forestal de la Macedonia antigua sobrevivan aquellos

796En los últimos años se vienen realizando una serie de excavaciones arqueológicas
en antiguas zonas mineras, tal es el caso de los distintos yacimientos arqueológicos,
de estas características en la isla de Tasos: montes Kinora, Phanos o Klidisi con minas
de oro. Los datos arqueológicos apuntan el comienzo de la explotación de las minas
hacia finales del s. VI a.C., presentando dos fases de explotación claramente
definidas: la primera duraría hasta el s. y y la segunda se prolongaría hasta el s. IV-llí,
a esta segunda etapa corresponde la mayor parte del material hallado. En la zona del W
SO de la isla existen numerosas minas de plomo y cobre, de una cronología del s. IV,
con hallazgo de restos de construcciones y torres, así como material cerámico, y. AR,
36, p. 61.
797B0RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 54.
4~••~•~~ ~ .4..4:,.....4... . s... ¡
C~tU dbjJCULUb ~eld L.UIIIC¡ILdUU cii ci d~dILdUU UeUlUdUU d íd tJiydilitdt.•uii ~uu’a, y

la dependencia personal.
79080RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 55; BORZA, E. N. (1982), ‘The Natural Resources of Early Macedonia’,
en Philip II, Alexander ¡‘he Greal and ¡‘he Macedonian Heritage, pp. 1-20; BORZA, E. N.
(1987), “Timber and Politics in the Ancient World: Macedon and the Oreeks, MPS,
131, Pp. 35-52.

800Teofrasto, De causis plan¡’arum, 5, 2, 1.

320
bosques de las zonas más agrestes y despobladas del interior del país en las
fronteras de Grecia con la actual Macedonia ex-yugoslava y de Albania.
De hecho en la Macedonia clásica y de época helenística constituye la
explotación forestal una de las principales riquezas del país. Existían varias
zonas productoras de madera, condicionada su explotación por los accesos a
las mismas, sean rutas terrestres o marítimas. Así las zonas más remotas y de
difícil acceso, aquellas que por otro lado, en la actualidad conservan el paisaje
primitivo, cubrirían las necesidades locales. Por el contrario las zonas arbóreas
de las estribaciones montañosas de Pieria y el monte Olimpo, y los pliegues
montañosos del valle del Estrimón constituirían la base de la exportación
maderera de Macedonit1.
El pino constituyó la variedad más apreciada para la construcción naval
y de construcciones: ligero de peso, maderable en largas vigas; destinado a los
largueros del barco y mástiles. El roble se empleaba para construcción naval
también, en concreto se utilizaba para las quillas. Los remos se hacían con
troncos de abetos jóvenes y Teofrasto señala que se necesitaba un árbol para
fabricar cada remo~. BORZA calcula en aproximadamente unas 1500
trirremes y cerca de 300.000 remos, los construidos por Atenas entre el año
480 y el 410 a. O. e indica que la mayor parte de la madera para esta
construcción provendría de Macedonia~. Si a ello añadimos las necesidades
de otras ciudades griegas podemos hacernos una idea del volumen de
producción maderera necesaria para el abastecimiento de la construcción naval
y por lo tanto, del peso económico que esta producción supone en la economía
macedonia.
Como gran parte de los recursos que se pueden calificar de estratégicos
la producción maderera destinada a su comercialización exterior estaría bajo
control de la corona. Se hace evidente este control del comercio de la madera
en los distintos tratados firmados entre Macedonia y otras potencias donde son
los propios monarcas quienes regulan este comercio maderero. Para BORZA
una de las prerrogativas más importantes del monarca estaba relacionada con
su control sobre la producción de madera, el monarca no controlaba
directamente esta producción sino que concedía permisos a particulares para
la explotación forestal bajo la supervisión de funcionarios reales y sobre la base
de los términos establecidos por la concesión regia . Los productos derivados
de la explotación forestal constituían una importante baza en materia de política
exterior, así como una de las rentas más provechosa de la corona
801BORZA E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 55.
802Teofrasto, De causi.s plan¡’arum, 5,1, 7.
~3BORZA,E. N. (1987), “Timber and Politics in the Ancient World: Macedon and the
Greeks, PAPS, 131, pp. 35-52, p. 34; reiterado por BORZA, E. N. (1990), In the
Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 56.
80480RZA, E. N. (1990), In the Shadow of ehe Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 56; MISSITZIS, L. (1985), “A Royal Decree of Alexander the Great on me
Lands of Philippi”, AncW 12, pp. 3-14.
80550RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of (he Ofympus: (he emergence of Macedon,
Princeton, p. 56.

321
Estos recursos constituyen la base sobre la 1ie se sustentará el —
desarrollo de Macedonia como gran potencia balcanica . Será Filipo II quien
sepa aprovechar de una manera más eficaz los recursos económicos de
Macedonia. Este cambio se refleja en las acuñaciones monetales, que durante
el reinado de Alejandro II y Perdicas III habian sido de bronce, mientras que en
tiempos de Filipo se acuñan monedas de oro y plata, además de las de broce.
Siendo la circulación monetaria más fuerte de Europa al final de su reinadcPÑ
Otro dato, un reino que apenas podía soportar una leva de 10.600 hombres el
año 358, mantenían un ejército de más de 30.000 hombres al final del reinado.
Los cambios producidos durante el reinado quedan reflejados por el discurso
de Alejandro en Opis que citába con anterioridad: movimientos de población
desde las zonas altas al llano; el paso de vida trashumante a agricultores;
construcción de ciudades, indicador de una desarrollo comercial y de la
producción; seguridad frente a invasores; liberación de la costa de zonas de
control extranjero; trabajo de las minas y un largo etcétera~.
El cambio de las técnicas agrícolas facilitó el desarrollo de esta
actividad: el control de las crecidas en la zona de Peía, tanto esta ciudad como
Dio fueron modelos de ensenadas fluviales hechas por Alejandro durante su w
expansión; o tal como veíamos antes la puesta en cultivo de tierras de zonas
pantanosas: Filipos y la organización de sistemas de regadío. Estos cambios
estaban sustentados en la personalidad y poder del rey, así HAMMOND
considera que la introducción d& nuevos métodoa de cultivos, estaría
relacionado con la observación de estas técnicas entre los tebanos, cuando
Filipo permaneció en esta ciudad como rehén. Las excavaciones han revelado
la escala de los trabajos públicos que fueron emprendidos en Dio, Edesa o
Peía, gran parte de los recintos amurallados están datados en la época de
Filipo, levantados por los propios moradores de manera similar a las
construcciones de las colonias de Alejandro, que veremos más tarde~.
El sistema de financiación de todo este desarrollo tendría las siguientes
características: las autoridades de las regiones y ciudades habrían votado
impuestos para la administración local y las acciones dirigidas por el rey. En
este sentido habría pocas diferencias entre las ciudades macedonias antiguas:
Abro y Edesa, por ejemplo, y las incorporadas después como Anfípolis y
Filipos~. Los macedonios que tenían su propio tesoro. Filipo hizo pagar a los —

606BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he eme rgence of Macedon,
Princeton, pp. 56-57, las riquezas naturales de Macedonia como base protagonismo
del nacimiento del reino de los heráclidas en la península balcánica.
807HAMMOND, N. G. L. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, pp. 658-674, tb. HAMMOND, N. O. L.
(1989), The Macedonian State. Londres, p. it (.
808AA, 7, 9, 2-3.
809HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 177.
810lsócrates 5 5 señala como Anfípolis pagaba impuestos a Filipo el 346, además
como ciudad macedonia proveyó de un escuadrón al ejército de Alejandro. Una
inscripción, IG, 4, 617, 15-17 muestra el pago de donaciones por una serie de
ciudades macedonias al santuario de Epidauro.

322
pueblos tracios conquistados “impuestos (tithes) a los macedonios’~’’. De
modo similar, p. ej. Aspendo en Asia Menor fue requerida para el pago de
tributos anuales a los macedones en tiempos de Alejandro Magno812.
La diferencia fundamental entre las finanzas macedonias y las de
cualquier ciudad griega radicaba en la total concentración de riquezas en las
manos del rey Alejandro y Filipo poseían todos los depósitos de oro, plata,
cobre, hierro y otros minerales del país; la producción de maderas, y grandes
extensiones de tierras dedicadas al cultivo y a pastos, además de bosques de
caza. Por lo tanto los beneficios de estos recursos eran ingentes. A ello había
que unir la capacidad de imponer tributos e impuestos y servicios
personales813. Impuestos sobre la tierra que debían pagar los propietarios y los
arrendatarios de las tierras reales814. El rey era el receptor de los impuestos
regulares sobre las importaciones y las exportaciones desde los puertos del
reino815 y el movimiento de mercancías desde y hacia el reino, ya sea en las
posesiones directas del rey o las concedidas a súbditos816. Es probable que
este impuesto sobre las mercancías se aplicara en todo el reino.
Algunos aspectos de la economía de Filipo se pueden deducir a través
de las monedas87. Los limitados fondos con que contaba Macedonia a la
muerte de Perdicas III, el pago de tributos a peonios y tracios, y la financiación
del nuevo equipo del ejército le dejaban poco margen a Filipo para emitir
moneda en nombre del rey Amintas IV.
Con el avance hacia el lago Licnitis se hizo con las minas de Damastio,
hacia el 357 toma Anfípolis que representa la salvaguardia sobre el control de
las minas de Bisaltia, Nigrita (Pangeo). El 356 ocupó Crénides, rebautizada
Filipos y este avance le puso en las manos el control de las ricas manos de oro
y plata del Pangeo818. Ahora fue posible la acuñación de moneda, realizada
inicialmente en Filipos y siguiendo el patrón de Crénides cuando estaba
controlada por los tasios819. Esto ha sido reflejado por DS 16, 8, 6-7:

611DS, 16, 71, 2.


812AA, 1, 27, 4. y. mfra apartado 4. 2. 1. y 4. 2. 2.
813HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian Sta¡’e, Londres, p. 179 habla de
prestaciones personales en la construcción de edificios, murallas, vías y obras
públicas várias.
814Plutarco, Alejandro, 15, 3.
815Plutarco Alejandro,15, 5, 3.

815HAMMOND, N. O. L. (1989), Tlie Macedonian Sta¡’e, Londres, p. 179 cita SíES. 332,
31 y ss.
817HAMMOND, N. O L. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFEITH, O. T. (1972), A His¡’oryof
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, pp. 662 y ss.
818CLOCHÉ, P. (1960), Histoire de/a Macedonie, Paris, p. 159 quien considera que en
el año 344 a.C. lo más tarde desaparece toda moneda autóctona tracia. Esta
desaparición de la autonomia monetaria pudo estar relacionada con la explotación por
Filipo de las vetas auríferas del Pangeo.

819HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian S¡’ate, Londres, p. 180

323
“Filipo incrementó la producción del oro de las minas del territorio —

de Filipos, hasta entonces absolutamente escasa e insignificante


(...) obtiene un beneficio de más de 1.000 talentos al año.
Consecuencia de ello fue que amasó una gran fortuna y levantó el
reino de Macedonia sus mayores cotas de grandeza, porque tenía
gran abundancia de moneda, que recibían el nombre de fil¡peios y
eran de oro muy apreciados, organizó una consideraNe fuerza de
tropas mercenarias y sobornó a algunos griegos para que
traicionaran a sus ciudades en sus beneficios”.
La primera de estas valiosas monedas de oro fue el estátero, acuñado
únicamente por la ciudad de Filipos en nombre del rey. Filipo se encarga de
acuñar la moneda fraccionaria en Peía, tal como se refleja por las emisiones de
plata y bronce del año 356. Estas series conmemoran su victoña en la carrera
de cuadrigas de los Juegos Olímpicos. Cambios importantes se producen a
partir de la derrota de la Liga Calcídica el año 348 y la adquisición de sus minas
(ricas en oro y plata de Estratonice y también de cobre y hierro). Es en este
momento cuando el rey produce su primer estáte.ro de oro el fllipeios, que
conmemora la victoria en la carrera de bigas de los Juegos del año 348. La W
suspensión de las apreciadas monedas calcidicas y la acuñación de los
estáteros y tetradracmas de Filipo convierten sus monedas en las más
apreciadas del área balcánica y fuera de él. Filipo sigue los patrones ático para
el oro y el tracio para la plata8~. Para el comercio local en el reino acuña
moneda en bronce. En los años 342-340 derrota a los tracios llevando sus
ejércitos hasta el Danubio (Hebrus>821. Con estas conquistas y los movimientos
de población que realiza ocupará posiciones clave sobre las rutas comerciales
danubianas en manos de los reyes odrisios. Fundó ciudades en Tracia con el
mismo espíritu de los primeros años: ejercer el control sobre los nuevos
territorios y funda nuevas ciudades: Filipolis, Cabile, Drongilos, Masteira y
Bine8~. Su pretensión es la misma que en las otras zonas de su reino:
concentrar en las llanuras contigentes de población, dedicarías a la agricultura
y la integración de estas ciudades en los flujos comerciales. El control no se
realiza únicamente por razones económicas, en muchas ocasiones priman,
sobre todo, los intereses militares. Este proceso de macedonización de Tracia
parece que está bastante extendido como demuestran los restos r
arqueológicos8~.
El control de estos recursos mineros favorecerá uno de los aspectos
económicos más interesantes y característicos de Macedonia: el de la
elaboración de productos suntuarios en relación con la metalurgia de metales
preciosos y joyería324.

~0HAMMOND,
N. G. L. (1969), The Maceclonian State, Londres, p. 160.

8210S 16, 71, 2

~2HAMMOND,
N. O L (1989), Pie Macedonian Sta¡’e, Londres, p. 183.
823HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian S¡’ate, Londres, p. 183.
824RHOMIOPOULOU, R. (1981), ‘A outline of Macedonian history and art”, The Search
forAlexander, PP 21-25, p 23.

324
La victoria sobre el ilirio Bardilis el año 358 trae la paz con este pueblo,
y, además de forma indirecta, la posterior alianza con los molosos, reflejado por
el matrimonio con Olimpia. Se puede señalar que Filipo II incorpora
políticamente en su reinado a parte de las tribus molosas del Epiro. Los
aspectos económicos son importantes: Parauea y Tinfea son zonas ricas en
pastos, y a través de ello Filipo ejercía un fuerte control sobre la economía del
Epiro en la cual la ganadería trashumante era su principal fuente de riqueza.
Ambas regiones poseían madera. La población parte nómada, parte
sedentaria, era abundante y bien armada, de manera que los macedonios
ganaron recursos materiales y humanos8~t Desde el 342 un reforzado estado
moloso, en cerrada alianza con Macedonia pudo comerciar directamente con la
costa de la P. de Preveza al 5. y O. En general se produce un reforzamiento
económico de Epiro y de Molosia, en particular, fruto de las relaciones con
Macedonia. Filipo pués creó una fuerte y estable economía en un reino
ampliado.
El coste de la expansión y del desarrollo, sobre todo en los aspectos
militares, sin embargo, resultó muy costoso. Filipo gastó enormes sumas de
dinero para mantener su ejército, donde se incluían compañías de soldados
mercenarios griegos; en la construcción y mantenimiento de navíos; subsidios
para los movimientos de población; fundación de ciudades; cultivo de nuevas
tierras, desarrollo agrícola, técnicas metalúrgicas, etc. Por ello resulta
necesario recordar que a la muerte de Filipo la situación enconómica de la
corona macedónia, a pesar de sus grandes recursos económicos, era bastante
difícil. Así, Alejandro solo disponia de cincuenta talentos cuando comenzó la
expedición de Asia, y acumulaba deudas por valor de quinientos. Teniendo en
cuenta que tan solo con las minas de Filipos, la corona ingresaba la suma de
1000 talentos/año, se puede apreciar la magnitud de los gastos826
Un último aspecto relacionado con los aspectos económicos de
Macedonia es el la propiedad de la tierra. Sobre este punto contamos con una
amplia información sobre la situación en un entorno próximo a Macedonia, es el
reino de Epiro. Se ha podido estudiar este aspecto y llegar a la conclusión de
que entre los distintos grupos tribales epirotas predomina la comunidad familiar
de bienes, tal como ha demostrado CABANES827. Sin embargo, la situación de
Macedonia es diferente. La información con que contamos es bastante escasa,
y aún más para el periodo de tiempo 828 objeto de nuestro interés. La única
referencia es la inscrip&¡ón de Bero¡a : se trata de un texto de una
manumisión, en ella junto al texto de manumisión propiamente dicha, se hace
constar la cláusula de pat-amoné hacia el amo, de nombre Atinas, y, además, y

825HAMMOND, N. O. L. (1967), Epirus, Oxford, p. 22 y ss.


supra.

827CABANES, P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en Macedoine á l’époque


classique et hellen¡stique’, Iliria, 2, Pp. 55-94, p. 80.
828BLAVATSKAIA, T. 5. en BLAVATSKAIA, T. 5. ; OOLUBSCOVA, E. 5.;
PAVLOSKAJA, A. 1. (1972), Die Sklaverei in hellenistichen S¡’aaten im 3-1 Jh. y. Chr.,
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Demetrio II Ftálico, hijo de Antigono Gónatas, c. 278-229 a.C.

325
esto es lo más importante también se hace constar la renuncia a cualquier
derecho sobre los manumitidos del resto da la familia de Atinas: su padre
Alcetas, su esposa e hijos. Esto es interpretado por CABANES como un reflejo
de la existencia de la propiedad común de la familia sobre el conjunto de los
esclavos8~. El antiguo amo se beneficla de la paramoné, pero la mención del
resto de la familia es indispensable para garantizar a los libertos que no
volverán a caer en la esclavitud de un miembro de la familia de Atinas. Por
comparación con el Epiro y a pesar de tratarse de un ejemplo aislado,
CABANES considera que la propiedad común de los bienes que resulta
•sa
objetiva en el Epiro, también existiría en Macedonia

829CABANES, P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en Macedoine á l’époque


classique et hellenistique’, 1/ida, 2, pp. 55-94, p. 81.
830CABANES, P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en Macedoine á Iépoque
classique et hellenistique’, Iliria, 2, Pp. 55-94, p. 81.
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331
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332
Capitulo IV: El Reinado de Alejandro
Magno a través de la “Anábasis”
de Arriano de Nicomedia.

333
w

334
CAPITULO IV: EL REINADO DE ALEJANDRO MAGNO A TRAVÉS DE LA
“ANÁBASIS” DE ARRIANO DE NICOMEDIA.

En el capítulo III nos hemos centrado fundamentalmente en el reinado


de Filipo II, y en perfilar los caracteres más destacados de Macedonia a lo
largo de su Historia. En el presente capitulo se pretende fundamentalmente
destacar los cambios o, por el contrario, el continuismo que en esos mismos
temas ofrece el reinado de Alejandro Magno. De ahí que este capítulo y el
anterior vengan a formar un todo unitario que nos ofrezca una visión global de
la Macedonia de finales del S. IV y de las consecuencias de la gran expansión
militar dirigida por Alejandro Magno. Por ello este capítulo no pretende ser un
repaso exhaustivo de todos los rasgos caracterizadores del reinado de
Alejandro, sino más bien una reflexión sobre aquellos temas que de alguna
manera pueden ayudarnos a profundizar en los aspectos sociales y en especial
en el estudio de la esclavitud y la dependencia personal durante el reinado
de Alejandro Magno a través del texto de Arriano de Nicomedia que se tratarán
en la Tercera Parte.

4.1. LAANABASIS DE ALEJANDRO MAGNO.

4.1.1. LOS ORIGENES DE LA CONQUISTA.

A partir de la obra de Tucídides uno de los aspectos de mayor relevancia


en la historiografia posterior es el análisis sobre las causas de los conflictos, las
razones profundas del enfrentamiento armado o, más bien, los origenes del
- 831
enfrentamiento: de la ruptura del equilibrio y la manifestación de la atc~atq
Este interés historiográfico se prolonga a lo largo de toda la elaboración
histórica griega posterior, llega a constituir un elemento formal de la obra
histórica y da lugar a que estos aspectos se aborden en los prefacios que
832
encabezan gran número de obras -

Para TONNET el hecho de que este aspecto, es decir el de los orígenes


y causas de la conquista de Asia, no aparezca reflejado a la manera tradicional
en el Prefacio de la Anábasis, no quiere decir que Arriano no reflexionara
sobre los orígenes del conflicto. Arriano imitando a Jenofonte, comienza con la
acción, con el discurso de los acontecimientos. El quiere reflejar las acciones
guerreras de Alejandro. Es en los discursos de Alejandro donde Arriano busca
una reflexión de las causas de la expedición~.
TONNET establece una comparación entre la obra de Polibio y la de
Arriano para determinar los aspectos relacionados con las po