Aspectos Sociales en la Anábasis de Alejandro Magno
Aspectos Sociales en la Anábasis de Alejandro Magno
1997
S.RC?WVS
2
Sumario
Pág
INTRODUCCIÓN.. 9
PRIMERA PARTE
LA ANÁBASIS DE ALEJANDRO MAGNO
DE ARRIANO DE NICOMEDIA... 13
:
SEGUNDA PARTE
MACEDONIA. EL REINADO DE ALEJANDRO MAGNO 223
:
TERCERA PARTE
SOCIEDAD Y RELACIONES DE DEPENDENCIA EN EL
REINADO DE ALEJANDRO MAGNO DE MACEDONIA
EN LA ANÁBASIS DE ARRIANO DE NICOMEDIA . .. 409
CONCLUSIONES 573
:
w
6
]Sa~fr~no.
w
e
INTRODUCCIÓN.
9
se han utilizado las ediciones de Loeb, para Diodoro y Plutarco las de Belles
Lettres y de Justino la edición de Teubner1. Las referencias a las obras de W
Arriano aparecen siempre citadas AA; en el caso de Diodoro se cita DS; Quinto
Curcio, OC, en todos los demás se da el nombre del autor y de la obra, esta
última aparece con el título castellanizado.
Para las citas bibliográficas hemos utilizado el sistema de notas al pie de
página, acumulativas y siempre se cita la referencia completa, incluso cuando
se hace con un mismo autor de manera reiterada. Con ello esperamos facilitar
la lectura y sobretodo la localización de la referencia que pueda interesar.
Al final de cada capítulo se relaciona la bibliografía correspondiente al
mismo, si bien al final de la tesis se recopila una bibliografía general por orden
alfabético. En cuanto a las abreviaturas de revistas, se corresponden con las
que utiliza L ‘Année Philologique.
Los mapas están localizados en el apéndice 1 a fin de facilitar al lector su
localización. Los cuadros estadísticos u organigramas se localizan en los
capítulos correspondientes próximo al texto que les corresponde.
Esta tesis se empezó a gestar en 1968 durante mi segundo curso de
doctorado en el Departamento de Historia Antigua de la Universidad
Complutense de Madrid. Debido a múltiples circunstancias un trabajo que
debía estar finalizado hace tiempo se fue dilatando excesivamente. De hecho
sin el estímulo de un gran número de personas habría resultado bastante difícil
que saliera adelante, a todos ellos quiero darles las gracias por haberme
ayudado a llegar hasta aquí.
Todos mis estudios universitarios los realicé en la Universidad
Complutense, y desde muy pronto me vinculé al Departamento de Historia
Antigua, en el que realicé los estudios de especialización y los cursos de
doctorado. Debo agradecer a todos los profesores del Departamento las
atenciones y enseñanzas recibidas durante estos años. En especial al profesor
Julio Mangas, bajo cuyas Jefatura de Departamento cursé mis estudios de
especialización, leí la Memoria de Licenciatura, hice los cursos de doctorado y
obtuve la Seca-colaboración de 5Q curso y la Seca de Investigación de la
Universidad Complutense. Muchas gracias, también, por sus consejos sobre
Epigrafía. A mis amigos los profesores Paco Moreno Arrastio y Rosa Sanz les
quiero agradecer sus enseñanzas en Arqueología y relaciones humanas.
También quiero agradecer la amabilidad y colaboración que siempre me
han dispensado el personal de la Biblioteca de nuestra facultad. Muy
especialmente quiero agradecer la ayuda y facilidades dadas por el personal de
la Biblioteca de Filología Clásica.
Con la mediación del profesor Domingo Plácido y con una ayuda del
Ministerio de Educación pude pasar el mes de julio de 1989 en el Centre
d’Histoire Ancienne de la Facultad de Letras de la Universidad del
Franco-Condado en Besangon. Allí conocí a Margarite Garrido-Hory y
Cristiane Perez que me dieron todo tipo de sugerencias y consejos en relación
con el Indice Temático de la Anábasis de Arriano. De igual modo, gracias a su
amabilidad pude recopilar gran cantidad de material bibliográfico que me ha
resultado extremadamente útil.
Un gran número de amigos me han animado constantemente, a
veces de manera poco ortodoxa, para que no cejara y acabara la tesis de una
11
r
12
Primera Parte.
La Anábasis
de Alejandro Magno
de Arriano de Nicomedia
13
r
14
Capitulo 1:
Arriano y su Obra.
15
r
16
PRIMERA PARTE: LA “ANABASIS DE ALEJANDRO MAGNO” DE ARRIANO
DE NICOMEDIA.
1990, Pp. 11-94, p. 14 n. 10. En cuanto a las fuentes para el conocimiento de la zona:
-vanos discursos de Dion de Prusa y las Cadas de Plinio ~IJoven, en el vol. X.
7SYME, R. (1982>, “The Career of Arden’, HSPh, 86, PP. 188-189, p. 184, y. Dion
Casio, 49, 44, 3.
8Para el análisis de la posible trayectoria política de Arriano hasta el desempeño del
cargo de procónsul de Capadocia resulta fundamental el trabajo de SYME, R. (1982>,
“The Career of Arrien”, HSPh, 86, Pp. 183 y ss. para un estudio de su trayectoria en
caso de pertenecer al orden ecuestre; de igual modo SYME en las PP. 192 y ss.
plantea la otra hipótesis: su pertenencia al oírlo senatorial.
ÑIDAL-NAQUET, P. (1990>, “Flavius Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN: Histoire
d’Alexandre, Paris, 1984, Pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre des mundos”, Ensayos
de Historiografía, Madrid, 1990, PP. 11-94, p. 14 y TONNET, H. (1988), Recherches
sur Arrien sa personalité et ses ecrits atticistes, 2 veIs., Amsterdam, p. 15-16.
WV. BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 12, cit. Focio, 93, 73b, 1.
18
alcanzado tal consideración, prácticamente, desde el momento de su fundación
por Augusto tras la victoria de Accio, gracias al prestigio del certamen que cada
cuatro años se celebraba para conmemorar la victoria sobre Marco Antonio y
Cleopatra.
Basadas en los recuerdos y notas de este tiempo de aprendizaje
hallamos dos de sus obras: les Discursos (Diatr.> y el Manual (Ench.) donde
recoge las palabras y enseñanzas de su maestro. Arriano tiene unos veinte
años. A pesar del rigor moral de las enseñanzas del estoico y el desagradable
panorama de la vida política que trazaba Epicteto, la práctica totalidad de su
alumnado respondía a un perfil social muy similar a Arriano y estaban, en su
mayoría, destinados a ocupar importantes cargos dentro de la administración y
el ejército imperial.
En estos años viaja por la provincia de Acaya y visita Atenas, donde será
iniciado en los Misterios de Eleusis. Ello no resulta extraño por dos razones: en
primer lugar la consideración social y el prestigio que en estas fechas
mantenían los Misterios y, por otro lado, no debemos olvidar que Arriano había
sido sacerdote de la diosa Deméter13, en cierto modo, su iniciación en Eleusis
representa una progresión en su vinculación a este culto, que ya iniciara en
Bitinia. Se trata este de un período bastante oscuro de su vida debido, como
señaláramos con anterioridad, a la falta de información.
Sin embargo, los escasos indicios con que contamos parecen sitúar a
nuestro autor en el consií¡um de Avidio Nigrino, legatus Augusti pro praetore en
Acaya14. Inmediatamente antes del consulado de Nigrino en el 110, un tal
Flavio Arriano está atestiguado en su consejo, y parece posible poder
identificarlo con el autor de la Anábasis’5. Avidio Nigrino aparece calificado
como filoheleno, al igual que sucederá con el mismo emperador Adriano. En el
111 con ocasión de la muerte de Trajano y la lucha por la sucesión, Adriano
mandó asesinar a Nigrino.
A través de un fragmento del Cinegético, 1, 4, Arriano pone de
manifiesto su voluntad de parecerse a Jenofonte, en el que se encarnan los
rasgos del hombre virtuoso amante de la caza, soldado y estudioso16. Esta
referencia resulta vaga, pero todos les indicios apuntan a una referencia velada
a alguna forma de actividad militar en su juventud, tal vez come tribuno militar
de una de las legiones balcánicas o del Este o, incluso, participando en las
campañas contra los partos de Trajano’7. En relación con la primera posibilidad
Pp. 8-9. En la misma línea SYME, R. (1982), “The Career of Arrien”, HSPh, 86, Pp
188 y ss., p. 190, si bien opina que no es concluyente.
18Lido, Sobre los magistrados, 1, 36= Arriano, Partica, 8, F6 y Alanica, 8.
u. ,..nnrfl nL..-~ ,~...- Ar,ir,r, e~ nnrcnn~Id¿ nf ~ nrñls nttinistes 2
1 UNNIZ 1, rl. I~ WOO>, nuu,wuue. .bLM ~ 00 ~ —-..-.—---‘ —
21
Casio26. Para la defensa de la región Arriano contó con dos legiones la XV
Apollinaris con base en Satala y la XII Fulminata en Melitene (actual Malatiaí. W
Parte de estas informaciones aparecen de nuevo en el Táctico, del año
136-1 37, que representa una vivida y valiosa descripción de los métodos de la
caballería auxiliar romana. Está dividido en dos partes: la primera dedicada a
tácticas y maniobras y la segunda a las innovaciones militares introducidas por
Adriano. Se trata de la creación en Panonia y Numidia de unidades
enteramente indígenas -numed- y la reforma de la organización táctica de las
legiones (Táctico, 33). En esta misma obra hallamos una de las pocas
referencias al emperador, los vicennalia de Adriano (Táctico, 44, 3>.
Con posterioridad a su actividad en Capadocia, con una duración
bastante superior a lo normal, es posible que ejerciera la legación en Siria,
entre los años 138~1 41 28
Poco más podemos aventurar de la vida de Arriano, salvo que a partir de
la muerte de Adriano el año 138 parece retirarse de la vida pública. La última
referencia en este sentido es la de la obtención de la ciudadanía honoraria de
Atenas (Cinegético, 1, 4). Todo parece indicar, pues, que los últimos años de
su vida los pasó en esta ciudad. En ella alcanzaría la más alta magistratura
(arconte epónimo) en torno a los años 148~14929.
Sobre este período de su vida existen también causas de discusión entre
los especialistas debido a la existencia de un Flavio Arriano de Peania, demo al
que pertenecía Arriano, que sirvió como prítano en el 166-167 y l69-l7O~. Lo
más probable es que se tratara de su propio hijo31.
Todos los datos parecen apuntar que es precisamente en torno a esas
fechas cuando se puede situar la muerte de Aulo Flavio Arriano Jenofonte32.
Si encontramos graves problemas para establecer la cronología de la
vida de nuestro autor, igual problema se presenta en lo que se refiere a la
datación de sus obras históricas, en particular la Anábasis. Los problemas
surgen cuando el margen para la datación de esta obra va desde el 115 hasta
los últimos instantes de su vida. SCHWARTZ, en el artículo correspondiente de
28SYME, R. (1982), “Ihe Career of Arrien”, HSPñ, 86, Pp. 188 y ss., p. 204,
BOSWORTH, A. 8. (1988>, From Ardan to Alexander Oxford, p. 24.
22
la Pauly-Wisoba mantiene que la Anábasis es una obra tardía de Arriano, de su
retiro definitivo a Atenas. Su argumentación se basa en que su carrera hasta
ese momento estuvo determinada por la actividad militar33. Este planteamiento
ha sido apoyado por autores más recientes como VIDAL-NAOUET o TONNET,
que sitúan la Anábasis con posterioridad a su gobierno de Capadocia, es decir,
a partir del 137, momento en que se establece en Atenas, retirándose de la
política imperial34. BOSWORTH discrepa de este punto de vista, la Anábasis
habría que datarla en los años de la primera estancia en Atenas, previa a su
entrada en el Senado y poco antes de la muerte de Trajano35. Su
argumentación para rechazar una datación más tardía estaría en errores
geográficos en la Anábasis sobre la zona de Capadocia (AA, 2, 4, 2>, de la que
más tarde sería procónsul36. A esto hay que añadir otro dato, Arriano
desconoce que el conjunto escultórico de los héroes de la batalla de Gránico
(AA 1,16, 4) se encontraba en Roma; para BOSWORTH esto viene a significar
que Arriano en el momento de la redacción de la obra aún no había estado en
la ciudad. Además de que Arriano da muestras de una gran ignorancia acerca
de la topografía monumental de Atenas, al localizar mal el grupo de los
tiranicidas (AA, 3,16, ~
STADTER acepta las argumentaciones de BOSWORTH pero no asume
el carácter excluyente que ofrecen en la datación. De manera que presenta una
datación media localizada con posterioridad a su consulado, pero dentro de su
mandato en Capadocia38.
Esta última datación, a pesar de los problemas esgrimidos
acertadamente por BOSWORTH, es la que desde nuestro punto de vista
parece más plausible. Inclusive la datación de esta obra podría ser algo
posterior, pero sin caer en la consideración de que se trate de una obra de los
últimos años de su vida, como señaláramos al presentar las tesis de
SCHWARTZ39. Ni Arriano debió conocer toda la riqueza monumental de la
Roma de los Flavios ni, del mismo modo, su gobierno en Capadocia es
garantía, en absoluto, de la fidelidad de las referencias geográficas. Por otro
lado, una datación media pondría a la Anábasis en relación con el resto de las
obras de este período como son el Periplo del Ponto Euxino (Pen), fechado
entre los años 131 y 132, Formación de Batalla contra los AI&nos (E&), Táctico
23
(Tac.) o el Cinegético (Cyn.), todas ellas se datan durante su período de
legatus Augusti pro praetore en Capadocia. Durante este tiempo Arriano se
encuentra en la cúspide de su carrera política, gozando del favor de Adriano.
Una obra, como la Anábasis de Alejandro Magno, tendría su mejor expresión
en este período de la vida de Arriano.
De cualquier modo, lo que resulta evidente son las limitaciones con que
contamos para acercarnos a este personaje, que tanto en vida como tras su
muerte, en la memoria de griegos y romanos, se llegó a asimilar a la figura de
40
Jenofonte, tal como el propio Arriano deseara
La obra literaria de Arriano se extiende a lo largo de toda su vida: los
Discursos, que recogen las enseñanzas de Epicteto, y de cuyos ocho libros
originales tan solo se conservan cuatro, están dedicados a L. Gelio Justo de
Corinto41. Igual temática está presente en el Manual Aunque el material base
de estas obras es fruto de estos años de aprendizaje, resulta acertado pensar
que el resultado final sea el fruto de una elaboración posterior, muerto ya
Epicteto42. Esta labor como trasmisor de la obra del filósofo, además de su
interés personal, le valió la calificación de filósofo por parte de algunos autores
que nos trasmite la Antigúedad Tardía al situarlo en este ámbito y no en el de la w
Historia43. Esta falta de consideración de Arriano como historiador también se
mantiene en la historiografía moderna44.
En la década de los treinta encontramos toda la serie de obras menores
que citábamos arriba. Tal é&el caso del Péripió, s~ttata derrelato de un viaje
oficial, dedicado a Adriano, desde Trapezunte a Dioscurias, durante su etapa
de gobernador de la Capadocia. Para este relato cuenta con diversas fuentes,
además de su propia experiencia. Junto a esta obra destaca la Formación de
Batalla contra los Alanos donde narra el enfrentamiento contra este pueblo que
atacó y devastó los reinos vasallos de Armenia, Iberia y Albania45. Realmente
la obra que ofrece la datación más precisa es el Táctico, que se fecha, como
señalamos con anterioridad, en el 25 año del reinado de Adriano, 136~13746.
Tratado en el cual los aspectos más sobresalientes son los referidos a la
~Asi, tal como cita VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en
ARRIEN: Histoire d’ Alexandre, Paris, 1984, pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos
mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, pp. 11-94, p. 18, en el Museo
Nacional de Atenas se conservaría un herma de dos rostros. En él aparecería
asociado Jenofonte a nuestro personaje.
41OLIVER, J. H. (1970), “Ardan and theGellii of Corlnth”, GRBS, 11, Pp. 335-338.
42STADTER, P. A. (1980), Ardan of Nicomedia, Chapel Hill, p. 5.
~Quintiliano, 10, 1, 75 (F82 de Jacoby), “Xenophon no excidit mihi, sed inter
philosophos reddendus est”.
~BRUNT, P. A. (1989>, “Introduction” de History of Alexander and Indica of Arrian, vol.
1, Londres, p. XXXIV.
45BRAVO, A. (1982), ‘Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid, p. 19 n St.
‘~Ardano, Táctico, 44, 3.
24
caballería romana y las reformas que introdujo Adriano. Resultado de los
mismos intereses sería un manual sobre ejercicios de infantería.
En el Cinegético hace referencia de forma clara a una afición la caza,
fundamental en el marco de las actividades de formación del hombre. Idea que
comparte con su Jenofonte47. La sombra de este autor, tal como señalara
BOSWORTH, está presente a lo largo de toda la obra, citándolo en distintas
ocasiones tanto directa como indirectamente48.
Arriano fue un escritor prolífico. De la parte de su trabajo que se ha
conservado la Anábasis es la más importante, junto con la titulada India. Esta
última fue escrita en jonio frente al ático de la Anábasis Las actuales ediciones
de la Anábasis incluyen la India, si bien sus diferencias son evidentes. Además
de las diferencias lingúisticas y estilísticas la India presenta un marcado
carácter etnológico, con un paralelo claro en la obra de Heródoto49. En ella
Arriano realiza una descripción geográfica y antropológica de la lndiaX.
En cuanto al resto de sus obras se han conservado tan solo
51
fragmentos : Bitiniaca, un relato en ocho libros donde Arriano narraría la
historia de su país hasta el año 14 a. G. Se ha venido considerando como un
tributo del escritor, ya desde su retiro ateniense, a su patria. El eje fundamental
de la obra sería el proceso de integración de las distintas comunidades
indígenas: bébrices, tracios y bitinios en el conjunto más amplio y civilizado del
helenismo52. VIDAL-NAQUET cree ver en ello “una prefiguración de la
integración del mundo griego en el romano”53.
Diecisiete eran los libros dedicados a las guerras de Trajano contra los
partos (Partica) en esta obra se ha querido ver la proyección de ciertas
vivencias de Arriano, si se admite su participación en este conflictoM. Una
última obra de tema histórico serían diez libros sobre la historia de los Diádocos
(Historia de los Sucesores de Alejandro).
25
Además de estas obras, otras prácticamente perdidas, alguna de tipo
etnográfico, como la dedicada a los Alanos (Alánica) en relación con el W
contacto con este pueblo durante su proconsulado en Capadocia; o de ciencias
naturales, como la que estudia la composición y apariencia de los cometas (De
rebus physicis). Finalmente Focio transmite la existencia de otras obras
menores como las biografías de Dion de Siracusa, de Timoleón de Corinto y de
Tilóboro, el bandido generoso.
En el mundo del siglo II Arriano aparece como una compleja y destacada
figura. A veces, representante de algunos de los rasgos más característicos de
su época, otras ofreciendo unas facetas que lo dotan de cierta intemporalidad,
como es el caso de la mayor parte de su propia obra.
El Imperio, pese al aspecto de paz general de los primeros antoninos, se
halla condicionado por un estado de permanente alerta, de tensión en sus
fronteras. Este período está delimitado por las campañas contra los partos
emprendidas por Trajano, en el 111-114 y las acciones dirigidas por Lucio Vero
enel 164-166.
Una labor fundamental de los grupos senatoriales y ecuestres, como
señalábamos arriba, es la de dotar de mandos a ese ejército garante de la
defensa del imperio. En los escritos de Arriano se refleja ese interés por la
milicia y lo militar, que en gran parte va a condicionar su propia vida. Los
ejemplos son numerosos. En el Dion y el Timo/eón narraba los enfrentamientos
militares de estos dos personajes contra el dominio cartaginés y los tiranos de
Magna Grecia55. O la biografía del bandido Tilóboro que hacía frente a la
injusticia en Misia56.
Otros aspectos de la vida militar se reflejan en el Pedplo, al describir las
visitas de inspección, o en la Formación de Batalla, al referirse a la estrategia y
disposición de las tropas en los enfrentamientos contra los alanos. Estos
aspectos se presentan initnlmente claros en el Táctico, el manual sobre
-
ejercicios de infantería, que según STADTER fue escrito como manual para
oficiales del ejército romano57.
En la Anábasis se puede observar ese mismo interés por lo militar, con
la descripción detallada de cada batalla, asedio o acción bélica que sirve para
poner de relieve la talla de Alejandro. A pesar de que evidentemente se trata de
poner de manifiesto la grandeza del personaje, Arriano también utiliza esas —
26
está, aparentemente, en la decisión de tratar los conflictos que se sucedieron a
la muerte de Alejandro hasta Triparadisos, La Historia de los Sucesores de
Alejandro, en diez libros. El sentido didáctico en materia militar de la Partica
resulta obvio, al hacer referencia a una serie de acontecimientos muy recientes.
La unión de lo militar y lo civil resulta una constante en la proyección de los
órdenes senatorial y ecuestre, de ahí que el interés de Arriano por lo militar no
resulte extraño.
Más relacionada con la propia personalidad de Arriano sería la faceta
representada por la mimesis, el intento de imitar a los antiguos, de los cuales
su modelo ideal es la figura de Jenofonte, y parlo tanto los intereses y gustos
de Jenofonte de los que también Arriano participa60. En este intento, como
veremos más adelante, Arriano se ofrece al espectador como otro modelo
ideal. Arriano comparte con Jenofonte su interés en las cualidades del buen
general, su experiencia en la guerra, su didactismo y sus conocimientos
filosóficos y retóricos61. Estos aspectos vienen en gran medida a conformar su
propia trayectoria vital.
Arriano formó parte de la estructura político-militar de Roma. Llegó a las
más altas magistraturas del Imperio. En su obra no existe nostalgia alguna por
el esplendoroso pasado griego. Esa herencia griega, al igual que su formación
moral y retórica de manos de Epicteto, representa una parte importante de su
vida que no se puede disociar de su condición de ciudadano romano. Esa es la
gran virtud de Roma, según el propio Arriano, los romanos no se contentan con
su propia herencia, sino que son integradores62. Un libro como la Anábasis
estaba destinado a los grupos dirigentes del Imperio romano, quienes podían
apreciar el clasicismo de su estilo, el cuidado de sus reconstrucciones militares
y el interés por Alejandro63.
Anteriormente se han señalado tos aspectos más sobresalientes de la
vida de Arriano, así como los datos que disponemos acerca de su obra literaria,
a través de ello podemos observar como Arriano aparece vinculado a lo largo
de su trayectoria política y literaria a la figura de Adriano. Aparte de la
referencia del Táctico sobre los veinticinco años en el poder del emperador,
existen al menos dos referencias claras, ambas en el Periplo, 1, 4 y 2, 4 donde
se pone de manifiesto un conocimiento, incluso personal, del emperador. En
Periplo, 1, 4 afirma Arriano la falta de parecido de una estatua dedicada al
62Táctico, 33, 2.
27
emperador. En esa misma obra en el párrafo 2, 4 el autor habla de como
Adriano “no ignora su carácter”64.
Ambos presentan su filohelenismo como faceta importante de sus
propias vidas. Adriano como relata el escritor de la Historia Augusta recibió en
su juventud el apelativo de Graeculus65. La relación de Adriano con el Oriente
fue muy estrecha, y en particular con Bitinia. De allí eran originarios dos de sus
favoritos, entre ellos el famoso Antinoo. Ese contacto, ese entendimiento,
sintonía entre el emperador y Arriano han sido minuciosamente estudiado por
TONNET y STADTER66.
En ambos se resume el paradigma del propio Arriano, en relación con el
ideal del pasado, representado por la figura de Jenofonte. Ambos se querian
ver como esa imagen, y al mismo tiempo, en un juego de espejos, sus
contemporáneos los asociaron a esa imagen ideal: filósofo, cazador, intelectual
y amante del pasado griego; que se expresa a través de la gran admiración por
la vieja Atenas, una ciudad idealizada por su pasado, pero que sigue
manteniendo su atractivo a pesar de que desde el punto de vista cultural
(doctrina) era una ciudad muerta, como la califica Cicerón67. Este paralelo entre
Arriano y Jenofonte llevará a que se erijan en Corinto68 y Atenas estatuas en
honor de Arriano el filósofo, o un herma bifronte que representa a Jenofonte y
09
al propio Arriano
68Esta estatua fue erigida en honor de Arriano por L. Galio Menandro y por su hijo, en
ella se califica a Arriano de legatus Augusti propraetore y de “filósofo”; y.
BOWERSOCK, O. W. (1967), “A New lnscription of Ardan”, GRBS, 8, Pp. 279-280.
69V supra.
w
28
1.2. LA CONCEPCIÓN HISTÓRICA Y LA IMAGEN DE ALEJANDRO
MAGNO.
72Un relato condicionado por esta situación seria el de Calístenes, AA 4, 10, 1-2;
Polibio 8, 8, 4, 28, 4, 2-4; PEDECH, P. (1977), “Les historians dAlexandre”,
H¡storiographia antiqua comrnentaionem in h. W. Perernans, Leuven, PP. 119-138. p.
126 y 357; STADTER, P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill., p. 65.
29
desacuerdo con una afirmación, que con el aval de distintas fuentes, es fruto de un
error:
“En este relato no he mencionado las costumbres ni las
leyes de los indios(...) ni otras muchas cosas que han sido
inventadas más por deleitar que por reflejar la realidad, ya que
nadie se entretiene en verificar todas estas extrañas invenciones
que sobre los indios se cuentan. (4) Sin embargo, Alejandro y sus
hombres sí que verificaron buen número de ella, si exceptuamos
algunas que fueron fruto de su propia inventiva (AA, 5, 4, 3-4).”
Arriano realiza una importante crítica contra esa continuación y mantenimiento
de versiones, aceptadas por historiadores, que resultan falsas:
“Se han dado muchas otras versiones de este suceso (la
herida recibida por Alejandro en la lucha contra los malios> por
parte de los historiadores, y la tradición los ha aceptado y aún
sobreviven tal y como lo manipularon los primeros embaucadores,
y estas mentiras no cesarán de trasmitirse de unos a otros
ininterrumpidamente, hasta que la verdad de esta historia mía no
les ponga coto (AA, 6,11,2).”
El autor se presenta como el que de forma definitiva va a establecer las
pautas verdaderas del relato de la Historia de Alejandro Magno. En este
sentido, Arriano presenta su obra como definitiva73. De ahí la importancia en la
selección de las fuentes que permitan ofrecer esa visión verdadera de la
realidad histórica. El relato histórico en Arriano es fruto de esos principios
establecidos en el inicio de su obra. No es una historia didáctica, con una
acumulación ingente de ejemplos morales, sus aspectos didácticos se
encuentran a posteriori resultado de la lectura de la Anábasis de Alejandro
Magno, a través del personaje y su historia. Esto nos aproxima al
planteamiento histórico del autor, vinculado a esa elaboración definitiva del
relato de Alejandro. Expresado en los primeros capítulos de su obra:
“Cuando tuvo lugar la Anábasis de los Diez Mil que marcharon
con Ciro contra el rey Artajerjes; los sufrimientos de Clearco y sus
compañeros al ser capturados; y el regreso al mar de aquellos
mismos conducidos por Jenofonte; todos estos fueron hechos que
—
alcanzaron entre los hombres mayor importancia, debido
•~h-k~ Alninnr4rn~,
al relato de
Clic h~7~fl5~ Y
Jenófonte, que la-que habían uuteuu’s nu~jauu’a’~ y
eso que Alejandro no había organizado su expedición acompañando
a nadie, ni domeño sólo a quienes se opusieron a su marcha hacia el
mar porque él huyera del rey persa; nada de eso. Es más, no ha
habido hombre alguno, ni griego, ni bárbaro, que haya realizado
tantas ni tan grandes hazañas, ni por su número ni por su
magnitud. Confieso que por esto yo me he embarcado en eta
narración, bien que no me reconozca capaz de exponer ante los
hombres de modo claro las hazañas de Alejandro. Quienquiera
que yo sea, debo anotar esto a mi favor: no necesito poner en cabeza
mi nombre, por no ser de todo desconocido entre los hombres;
tampoco mi patria, ni mi familia, ni si desempeñé en mi patria alguna
33
magistratura; pero sí voy a escribir esto: que mi patria, mi familia, mis
magistraturas no son sino estas narraciones mías, y que lo fuero ya
desde mi juventud. Y por ello no en vano puedo reclamar para mí la
primacía entre los escritores en lengua griega, toda vez que
realmente Alejandro la tuvo entre los que practicaron el ejercicio de
lasarmas (AA, 1,12,3-5).
Un aspecto claramente diferenciado del anterior es el representado por
la explicación de los acontecimientos, el desarrollo histórico. Las causas que
intervienen en la historia son múltiples74. Existen causas materiales, como la
representada por la topografía. Sobre todo, en relación con el posicionamiento
de los ejércitos en los momentos previos a la batalla (AA, 2, 6, 3-6; 3, 24, 2), el
armamento del ejército (AA, 1, 15, 5; 4, 1, 2). Estrechamente relacionado con
aquellas destacan las circunstancias fortuitas (AA, 2,1, 2; 2, 21, 8- 22,1).
El ser humano resulta también un importante elemento causal del
devenir histórico: los pueblos sean valientes o débiles, belicosos o pobres75; los
individuos, y en particular Alejandro, desempeñan un importante papel76. En
particular Alejandro es presentado como motor de la Historia77, al igual que en
ciertos momentos sucede con la intervención de los dioses. Alejandro es el
verdadero héroe de esta historia. Arriano presenta a Alejandro como un
hombre cerebral lejos de los arrebatos temperamentales que transmite a
Vulgata78. Calculador y prudente, las críticas de Arriano, dentro de su total
admiración, radican en algunas acciones, fruto del arrebato colérico, alejadas
del tono mesurado y equilibrado que le es natural.
Su concepción histórica se resuelve en la búsqueda de la verdad, “las
causas más verdaderas” de Tucídides, junto a la visión providencialista de la
actuación de algunos grandes hombres, propio de la histofiografía helenística,
y que de forma indudable encuentra un buen caldo de cultivo, en el siglo II,
durante el gobierno de los emperadores Trajano y Adriano.
31
1.2.2. LA IMAGEN DE ALEJANDRO MAGNO QUE HACE ARRIANO.79
w
“Ya otros han escrito sobre Alejandro, no hay en efecto,
nadie sobre quien lo haya hecho mayor número de historiadores,
o de manera más discordante entre sí... (AA, Prefacio, 2)80.>
Arriano pretende con su narración establecer una valoración histórica de
la figura de Alejandro, intentando superar la discordancia existente entre el
gran número de historiadores que se han acercado a~ la figura del monarca
macedonio. Junto a ello, este relato representa la propia consagración literaria
de Arriano. La fama de Alejandro es la fama de su historiador81. Por otro lado,
Arriano con ello no pretende presentar una nueva imagen del rey, sino la
imagen definitiva82. Ello se resume en el planteamiento que presenta en AA, 1,
30, 1 -2~:
“Cualquiera que hable mal de Alejandro, que lo haga
contando no sólo las cosas censurables que Alejandro hizo, sino
que junte lo que Alejandro llevó a cabo, y vea así el conjunto. Que
considere ese tal quién es él mismo y cuál es su suerte, y frente a
eso, que calcule quién llegó a ser Alejandro y hasta qué grado de
humana felicidad llegó, convertido en soberano indiscutible de
ambos continentes y que alcanzó a expandir su fama a todas
partes. Que hable mal ese tal de Alejandro, él será un personajillo
insignificante que ~é ocupa en pequeñeces y es incapaz incluso
de poner orden en ellas. (2) A mi parecer no hay pueblo, ni ciudad
actual, ni un sólo hombre a quien no haya alcanzado la fama de
Alejandro. Es más, creo que un hombre así, sin par en el humano
linaje, no ha podido nacer sin alguna intervención divina.”
Arriano conocía, en gran medida, la serie de planteamientos morales
que, tomando como eje la figura de Alejandro Magno, habían florecido. De una
manera particular, Arriano interpreta esta figura utilizando o abandonando esta
32
84
imagen pretérita Alejandro representa para Arriano la personificación del
general victorioso Entre otros rasgos de interés se plantea la necesidad de
.
entender los factores que hacen posible este papel de Alejandro. Ello no debe
resultar extraño cuando fue precisamente esta faceta, de la imagen de
Alejandro, una de las más populares86.
Así, frente al anecdotario de los memorialistas, Arriano no entra en la
vida privada del monarca, al contrario de lo que sucede en la obra de Plutarco
que está más condicionado por esta línea. De igual modo, Alejandro se había
convertido en una imagen política de proyección de la realeza, del gobierno
ideal, ya esgrimido en un primer momento por Pirro en su enfrentamiento con
Roma o a lo largo de la propia historia de Roma por distintos personajes que
llegan hasta la época del propio Arriano y que continúan con posterioridad.
Tal es el caso de Pompeyo, cuya asociación con la figura de Alejandro
se produce cuando los postulados estoicos confrarios a la imagen de Alejandro
se ven rotos por la aceptación en la Roma republicana como valores de
referencia los elementos relacionados con Jos rasgos del general el jefe militar
o el estratega88. Un artículo que intenta hacer un balance de la imagen de
Alejandro y su uso en la Historia de Roma es el de CEAUCESCU en el se
destaca la doble imagen que la figura de Alejandro tuvo a lo largo do la Historia
de Roma89. Imagen doble que oscila entre el vituperio de los estoicos en
época republicana y su uso constante durante el Imperio por los emperadores
como fundamento ideológico de su poder90. Entre los textos más virulentos
Séneca, Contra Lucí,’?, 94, 62~679l. Un caso significativo por ser contemporáneo
de Arriano es la referencia de Dion Casio sobre las campañas contra los partos
de Trajano. Durante ellas Trajano llegará a Babilonia y afirmará haber llegado
tan lejos como Alejandro (Dion Casior DC 68, 29, 1 >92~ De igual modo Trajano
84PEDECH, P. (1977), “Les historians dAlexandre”, Historiographia antiqua
commentaionem in h. W Peremans, Leuven, PP. 119-138, p. 123 y ss.
33
realizará sacrificios en honor de Alejandro Magno (DC 68, 30, ifa. A modo de
resumen histórico señalar como en la Roma republicana la imagen de
Alejandro aparece confrontada con otros personajes, ese es el caso que se
indicaba antes de Pompeyo, al que Tito Livio compara con Alejandro (Livio, 9,
17, 6). Fruto de este tipo de comparaciones, es el uso de la imagen de
Alejandro en época imperial, bajo la forma la imitatio, esto es el impulso que
lleva a emular e intentar superar los hechos y hazañas de Alejandro, aunque
sea solamente como parte de la propaganda imperial94.
Por otro lado, Arriano tampoco concibe la historia de Alejandro en
función de la oposición estoica entre repúblicademocracia y
monarquía4irania. Esta cuestión, si es que existe, podría entenderse, durante
la República, dentro del enfrentamiento entre los sectores nacionalistas
romanos a ultranza y aquellos otros más proclives al helenismo y
filoalejandrinos mayoritariamente95. De igual modo, surge el debate acerca del
buen monarca y el tirano, que habitualmente se resuelve en el ámbito de lo
moral y no de lo político96.
Arriano no se sitúa en ninguno de estos extremos, es más, las posibles
referencias a unos planes de Alejandro sobre Roma, o el mismo relato de la
embajada romana ante el rey es puesto en solfa por el autor, dejando de lado
esos aspectos que tienden a confrontar la imagen de Roma y del macedonio
Alejandro Magno modelo de los emperadores romanos (1990), Actes du IVe Colloque
international de la SIEN en Madrid, ed. 3. M. CROISILLE, Latomus, n. 209, Bruselas,
p. 71.
93SYME, R. (1982), “TheCareerofArriefl”, HSPh, 86, pp. 188 yss., p. 181.
94W. AA., Neronia IV: Alejandro Magno modelo de los emperadores romanos, (1990>,
Actes du Ve Colloque international de la SIEN en Madrid, ed. J. M. CROISILLE,
Latomus, n. 209, Bruselas, en especial el trabajo de ANDRÉ, J. M. sobre la imagen de
Alejandro en Alto Imperio, pp. 11-24; ESPINOSA, U., “La alejandrofilia de Caracala en
la antigua historiografía”, pp. 37-51 y PLACIDO, D., “Alejandro y los emperadores
romanos en la historiografía griega”, Pp. 58-75 especialmente interesante su referencia
a la utilización de la imagen de Alejandro para la realización de una fuerte crítica
contra los emperadores, tal es el caso de Calígula, Nerón o Domiciano, p. 62.
TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien sa personalité et ses ecrits atticistes, 2
vols., Amsterdam, pp. 34-43. De igual manera VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius
Arrien entre deux mondes”, en ARRIEN: Histoire d> Alexandre, París, 1984, pp. 311-
394 = “Flavio Arriano entre dos mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, Pp.
11-94, p. 42 si bien considera que, aunque, en la época de Arriano la tradícion de
Alejandro gozara de gran vitalidad y consideración, no parece que la obra de este
autor se pueda vincular de manera total con las campañas alejanddnas del emperador
Trajano en sus guerras con los partos. V. la imitatio de Alejandro Severo en
BLAZQUEZ, 3. M. (1990>, Alejandro Magno, modelo de Alejandro Severo, Bruselas.
34
(AA, 7,15, 6)V En AA, 7,1, 4 rechaza el posible interés de Alejandro por la
conquista de Roma. Es más, no duda en utilizar la versión de Aristos y
Asclepiades sobre la embajada romana, a fin que el propio Alejandro elogie el
futuro de la ciudad de Roma (AA, 7,15, 5). Tal como señala TONNET, Arriano
coloca a Alejandro y a Roma en ámbitos de actuación distintos y separados98.
En todo caso, Alejandro se habría sentido atraído por Roma porque: “veía que
el renombre del pueblo romano iba progresivamente a más, extendiéndose su
fama enormemente”(AA, 7,15, 5).
En definitiva, lo que permite a Arriano mantener esa admiración hacia su
pasado griego> ejemplarizado por Alejandro, y su estrecha vinculación al
imperio romano con el que se identifica es el conjunto de las tesis estoicas
99
acerca de la sucesión de los Imperios
Arriano tampoco rechaza enfrentarse al lado oscuro del personaje, muy
destacado en la Vulgata, pero le da una nueva orientación10& Un ejemplo
significativo es su carácter violento, resultado de la asimilación progresiva de
los gustos y costumbres bárbaras (y. AA, 4, 8, 2; 4, 9, 1; 7, 29, 1; 4, 9, 9>.
Animo destructivo reflejado en el incendio de Persépolis (AA, 3, 18, 12> o la
mutilación de Beso (AA, 4, 7, 4). En estos textos Arriano manifiesta su
desaprobación ~ Arriano navega por el lado oscuro de su personaje
asumiendo algunos de sus defectos, ocultando otros o desviando la atención
hacia el entorno de Alejandro. El argumento definitivo de Arriano en la defensa
de su personaje se halla en AA, 7, 29,1
“Que en algo errara Alejandro a causa de la precipitación o
por imitación, o incluso si llegó a caer en ciertos hábitos bárbaros
por un exceso de orgullo, no lo considero grave, si se tiene en
consideración, no sin indulgencia, su juventud, sus
ininterrumpidos éxitos y el séquito que acompaña a los reyes por
adulación, no para aconsejarles en lo mejor, que siempre
colaborarán con ellos para su perdición102.”
‘00ROSWORTH, A. 8.: From Ardan..., p. 135. Cf. GOUKOWSKY, P. (1976), Livre XVII
de Diodore de Sicile, Paris, p. XLIV en relación con la visión admirativa de Diodoro,
por ejemplo.
‘01STADTER, P. A. (1980), Arrían of Nicomedia, Chapel Hill, pp. 104-105.
102Ejemplo significativo seria el affaire de Clito el Negro, y. STADTER, P. A. (1980),
Arrian of Nicomedia, Chapel Hill, p. 106.
35
A pesar de este reconocimiento, se produce en Arriano una atenuación
de estos aspectos y aquellos otros que habian sobresalido con mayor nitidez
en la Vulgata y que ofrecían una imagen desmesurada de Alejandro. Uno de
ellos es la TIXE (la Fortuna) que en esta historiografía se convierte en el
elemento que posibilita el triunfo de Alejandro. En segundo lugar están todos
los aspectos dionisíacos de la odisea de Alejandro. Arriano mantiene estos
elementos, pero antenuándolos siempre en esa lucha contra la desmesura103.
El éxito de Alejandro no es fruto de la suerte sino de su confianza, su
capacidad, gracias a sus éxitos anteriores, su ejército y la debilidad del
104
enemigo
Indudablemente si la misma Vulgata reconoce toda una serie de
aspectos positivos en la personalidad del monarca, nuestro autor los asumirá, y
en la mayoría de los casos las versiones más favorables al rey105. De forma
acertada recoge la anécdota sobre Alejandro y su médico Filipo, AA, 2, 4, 9. A
Alejandro, que se halla enfermo, le previenen mediante una nota de la
posibilidad de que Filipo le intente envenenar: “Alejandro leyó la nota con
atención, y teniéndola aún en la mano, cogió la copa de purgante y dio a leer a
Filipo la nota, bebiendo el purgante al tiempo que Filipo leía la nota de
Parmenión. (...)(11> Alejandro dio pruebas así a Filipo de ser un amigo que da
crédito a sus amigos.”
En la Vulgata representada por la referencia de OC, 3, 6,1-17 la versión
es que Alejandro se deja llevar por la felix temeritas. Indudablemente la versión
sobre la confianza de Alejandro en sus amigos resulta mucho más atractiva.
Amistad y confianza que tiene una de sus manifestaciones más importantes en
su relación con Hefestión106 y el trato que da a la familia de Darío
En la tradición historiográfica sobre Alejandro aparece uno de los
aspectos más interesantes de la imagen del rey de Macedonia. Se trata del
ámbito religioso y de las relaciones de Alejandro con ¡a divinidad. Para los
autores de la Vulgata o que se inspiraban en ella, Alejandro se había alejado
de los principios que regían la vida religiosa helénica y el rey había sido
arrastrado a unos comportamientos bárbaros, ejemplificados por la
7rpoaKvvtcTlq como un rito humillante para los griegos. Incluso llegando a
plantear su propia divinidad como hijo de Zeus-Amon.
Arriano compone una imagen de Alejandro, muy atento a todo lo
religioso y piadoso. Como rey debía mantener los lazos de su pueblo con los
dioses a través de los ritos cotidianos. Vinculado a esto y la conquista aparece
su interés por los cultos de los pueblos sometidos. Arriano presta un interés
‘03V TONNET, H. (1988), Recherches sur Arríen sa personalité et ses ecrits atticistes,
2 vols., Amsterdam, p. 520 y ss..
‘ti. AA 4,21,3; 6,16,2; India, 2Q 11.
36
especial a todo tipo de ceremonias religiosa que Alejandro celebra. A igual nivel
se debe señalar todo lo relacionado con los presagios y la adivinación.
En Alejandro, el amor a la gloria entra a veces en conflicto con la
obediencia a los dioses, o al menos con las indicaciones de los sacerdotes o
los adivinos (AA, 4, 4, 3; 7,17, 5-6; 7,18, 6>. Tal como afirma TONNET es
108
fruto del intento de conciliar su propia voluntad con la de los dioses
Alejandro está a salvo de la hibds de los dioses porque se reconoce inferior a
ellos.
Todo lo anterior lleva a plantear el problema de la divinidad de Alejandro.
Evidentemente la Vulgata condena de forma taxativa los intentos de Alejandro
de alejarse de la condición humana (DC, 4, 7, 25; 8, 5, 5). La solución de
Arriano consiste en arrancar totalmente estos elementos del relato o cita las
palabras de Alejandro evitando entrar en la cuestión de que era lo que
Alejandro creía. Cuando por razones obvias, caso de la consulta al oráculo de
Amón, Arriano se debe expresar sobre este asunto lo hace de manera muy
prudente. Solamente en el Retrato de Alejandro se pronuncia de algún
modo109.
La preocupación de Arriano se orienta hacia el papel de Alejandro dentro
del orden universal. Para dar con la respuesta es necesario volver al episodio
de la proskynesis1’0. Recoge la oposición griega encabezada por Clístenes y
los macedonios, pero también deja claro que estaba orientada a los persas, y
que Alejandro, aunque irritado por ser contrariado por Clístenes, “anunció su
autorización a los macedonios de que podían olvidarse de la proskynesi.s”. En
el plano de los principios Arriano se muestra contrario a que un hombre se
conceda honores divinos en vida. Dudando, incluso, de que un hombre pueda
acceder a la divinidad (aspecto este último asumido por el propio Alejandro,
37
AA, 5, 26, 5)111 Arriano busca como acoplar este espinoso aspecto en la
composición y lo hará a través de reconocer esta actuación de Alejandro como
un procedimiento de carácter político, necesario para establecer la necesaria
distancia entre el soberano y los súbditos112.
En definitiva, tal como señala STADTER: “Arrian combined in his portrait
of Alexander elements of the Homeric hero, of Stoic Heracles who won gíory
through labors for mankind, of the ideal king wbo rules justly and without
asserting himself over his subjects, of the military leader masterful in every
situation, of the conqueror of the world, and of contemporary Roman emperors.
He could rightly feel that he had fulfilled his purpose, worthily to celebrate
Alexander and his deeds113”.
Por otro lado, el pensamiento de personal de Arriano sobre la naturaleza
de Alejandro queda muy claro en AA, 7, 30, 2:
“Creo que un hombre así, sin par en el humano linaje, no
ha podido nacer sin alguna intervención divina. Aún dicen que
algunos presagios vaticinaron la muerte de Alejandro; a algunas
personas se les aparecieron visiones, así como a otros ensueños
de distintas clases; a esta vinculación con la divinidad apuntaba
también el alta estima que Alejandro gozaba entre los hombres,
así como su recuerdo impropio de un modal.”
La intervención divina en relación con Alejandro resulta similar a la que
inspira a Arriano a escribir esta obra. Se trata de la Providencia que suscita, en
un momento histórico dado, el nacimiento de un hombre excepcional114.
38
1.3. LA ANÁBASIS.
1.3.1. MODELOS.
a. Jenofonte.
Jenofonte es el autor que tiene para Arriano una importancia capital117.
Se ha argumentado, como un elemento capital de esa imitatio, la propia
formación en torno a la figura de un maestro prestigioso: en el caso de
Jenofonte la figura de Sócrates, para Arriano, como ya vimos, la de Epicteto. El
propio Arriano hace hincapié en esa similitud, e incluso en los parecidos
comportamientos118. En Discursos 2, 17, 35 Arriano explica como algunos de
los discípulos de Epicteto se esforzaban en escribir al modo de Jenofonte.
Es Arriano quien a través de sus obras nos muestra el conocimiento
directo de la obra de Jenofonte, centrado en la Anábasis, las Helénicas y el
119
Cinegético
Las referencias tanto directas como paralelas son múltiples, pero ponen
de relieve el hecho de que no existe un respeto escrupuloso hacia el personaje
39
por parte de Arriano. Un caso significativo es el fragmento de la Anábasis de
Jenofonte donde habla acerca de la hostilidad de los tracios bitinios hacia los
griegos120. En este caso el sentimiento filohelénico de Arriano no acepta un
posible enfrentamiento entre uno de los grupos de la zona de Bitinia y los
griegos121. Por otro lado, se produce una modificación del estilo del modelo122.
La presencia de Jenofonte se hace evidente en ciertos planteamientos
estilísticos de Arriano, tal es el caso de la narración lineal e itinerante. También
se aprecia la influencia de Jenofonte en el relato de Arriano sobre los ritos de
fundación de las nuevas ciudades creadas por Alejandro, así como en una
serie de aspectos culturales y religiosos. Además, la influencia de Jenofonte
está presente en la técnica del retrato, tomada de este autor123.
Arriano no se considera un humilde discípulo de Jenofonte sino más bien
como un segundo Jenofonte, más moderno, que corrige y perfecciona la obra
del primero, a nivel del estilo y de las ideas.
b. Tucídides124.
En el caso de Tucídides la influencia se halla en el plano de las ideas y
del estilo125. De la obra de Tucídides es probablemente el libro 2 el que w
encuentra más atención en Arriano, a pesar de estar fuera de todo duda el
conocimiento de la totalidad de la obra de Tucídides.
Mantiene bastante independencia en cuanto a la Guerra del Peloponeso y a los
planteamientos de su autor. Así en el Prefacio, 1,12, 5 omite su patria y origen.
Por otro lado, rechaza buscar, al comienzo de su libro, las “causas verdaderas”
125Para las relaciones directas o indirectas con Tucidides y. pp. 287 y ss. de la obra de
TONNET, cf. VIDAL-NAQUET, P. (1990), “Flavius Arrien entre deux mondes”, en
ARRIEN: Histoire d’ Alexandre, París, 1984, pp. 311-394 = “Flavio Arriano entre dos
mundos”, Ensayos de Historiografía, Madrid, 1990, pp. 11-94, p. 29, por ejemplo, para
las referencias de la toma de Tebas, paralelas a otras “catástrofes’ en su amplitud y
que se inspira en este autor.
‘lo
del conflicto entre Macedonia y Persia. Del vocabulario de Tucidides conserva
126
el sentido más corriente y próximo de su etimología
La organización del conjunto del relato histórico de Arriano se inspira
directamente en las obras de Tuc¡dides y Jenofonte a través de las fórmulas de
indicación cronológicas127. Conoce y adopta parcialmente las ideas de
Tucídides sobre la Historia y sus principios estilísticos. La relación con
Jenofonte se presenta de modo inverso. Su mayor conocimiento de la obra de
Jenofonte se traduce, no en el empleo de técnicas estilísticas y lingúísticas
similares sino, en la conducción del relato. Es ahí donde la técnica de la
narración de batallas, del retrato histórico, de los aspectos culturales, religiosos
y de las ideas de Jenofonte resultan fundamentales para comprender los
planteamientos de Arriano.
Comparado con escritores de corte aticista posteriores a Arriano, la
inspiración de la obra de Tucídides en Arriano resulta relativamente limitada,
siendo más bien una presencia, fruto del contacto permanente con la Guerra
del Peloponeso. El grado de imitación de Arriano está al mismo nivel que otros
historiadores de su tiempo, sin embargo, esa relación es mucho menos
profunda que la que Arriano mantiene con la obra de Jenofonte.
41
a. La Vulgata’~
Durante mucho tiempo se consideró a Clitarcol 30 como el inspirador W
directo de la Vulgata. Esta obra contaba con al menos una docena de libros, ya
que el E (fragmento) 6 registrado por JACOBY se sitúa en el libro 12131
TONNET puntualiza, además, sobre el hecho de que el conocimiento de
Arriano acerca de la obra de Clitarco sea bastante parcial, fruto de un
conocimiento indirecto de esta fuente132.
En relación con la Anábasis son aproximadamente unos veinticinco los
textos de la obra de Clitarco que tienen algún reflejo en esta obra133. Entre ellos
vamos a empezar por citar aquellos fragmentos en los que manteniendo la
misma temática se nos presenta de una forma no coincidente entre ambos
autores:
F 1, relata la destrucción de Tebas, que Arriano narra con amplitud a lo
largo del primer libro, 1, 8, 5-9; 9, 9-10. Existe un detalle particular e interesante
que Arriano omite, y que está presente en el relato de Clitarco. Tras el saqueo
de la ciudad, las tropas de Alejandro obtuvieron una suma de cuatrocientos
cuarenta talentos.
F 2, en paralelo con 2, 5, 3-4 donde se relata la muerte de Sardanápalo. w
F 4, se narra el fin de la revuelta de Agis de Esparta contra Alejandro,
Arriano, 2,13, 4-6 cita detalles sobre el comienzo del conflicto de Agis.
E 9, en relación con el sitio de Tiro, 2, 15, 6- 24, 6 Arriano no menciona
la existencia de sacrificios humanos en la ciudad durante el asedio.
.
F 11, Clitarco afirma que el incendio del palacio de Persépolis por las
tropas de Alejandro fue inspirado por la cortesana Tais, en la Anábasis, 3, 18,
11-12 Arriano lo omite.
F 30, al igual que 3, 6, 4-7 y 19, 1 sobre la personalidad y trayectoria
politica de Hárpalo, tesorero de Alejandro, con claras divergencias entre un
texto y otro134. Las correspondencias entre ambos autores existen, si bien
cuando ello es así, los posibles lazos de unión resultan muy débiles, referidas a
grandes acontecimientos o pequeños datos de información geográfica (F 8, en
relación con la batalla de Iso, F 29, 7, 20, 3-6 las maravillosas islas del Golfo
Pérsico, E 17 la conquista de la India por Dioniso), que vienen a poner de
manifiesto, en estos fragmentos en particular, la vaguedad de los puntos en
común entre ambos textos.
Además de los fragmentos citados con anterioridad existen otros tres
fragmentos que resultan fundamentales para conocer la relación de Arriano con
la tradición literaria atribuida a Clitarco. El primero de estos fragmentos es el
16. La reina de las Amazonas desea tener un hijo de Alejandro. En 7, 13, 2-6
es Alejandro el que quiere tener un hijo con la reina de las Amazonas. Sin
embargo, Arriano resulta tajante sobre todo este asunto: “Debo decir, sin
embargo, que ni Aristobulo, ni Tolomeo, ni ningún otro historiador digno de
crédito ha dejado nada escrito de este tema.”135
En el F 31 se pone de manifiesto la ignorancia de la obra de Clitarco por
Arriano. Se trata de la presunta embajada de Roma en la corte de Alejandro.
Arriano 7, 15, 5 atribuye esta tradición a dos autores tardíos: Aristos y
Asclepíades, en vez de citar a Clitarco como inspirador de la misma. Arriano
con ello habría pretendido dar la impresión de haber contado para la
elaboración de la Anábasis con la mayor parte de las fuentes sobre Alejandro,
incluso estas elaboraciones más tardías. Con ello evidenciaba una falta de
contacto directo con la obra de Clitarco. Y finalmente el F 24, con paralelo en 6,
11, 8 se trata del famoso texto donde se narra la participación de Tolomeo
Lago salvando a Alejandro, en una situación muy apurada, y que le valió el
sobrenombre de ZOTHR. Arriano manifiesta, en ese mismo texto, como el
propio Tolomeo afirmó en su obra no haber estado en esta batalla, sino que:
“se hallaba a la sazón al frente de sus tropas combatiendo con tribus bárbaras
en otra región”. Quinto Curcio (QC, 9, 5, 21) nos dice que Clitarco lo afirma:
“Ptolomaeum, qui postea regnavit, huic pugnae adfuisse auctor
est Clitarchus Timagenes. Sed ipse scilicet gloriae suae non
refragatus afuisse se missum in expeditionem memoriae tradidit’.
Del análisis de estos tres fragmentos se concluye que Arriano no tuvo un
conocimiento directo de la obra de Clitarco136. Resulta por lo tanto poco
apreciable la influencia de esta fuente sobre la obra de Arriano. Ello no es
43
exclusivo de la Anábasis, las obras de Diodoro, en el Libro 17 (DS) y de Quinto
Curcio (OC) presentan unas referencias a la narración de Clitarco más claras,
pero que ahondan en los aspectos anecdóticos y dramáticos.
Una relación más estrecha entre la obra de Arriano (AA) y las
referencias a Clitarco en OC o DS se encuentran en los legómena:
Curación de Alejandro en Tasos por Filipo de Arcania, DS, 17,31>5; OC,
3,5,13; AA, 2,4,7-11.
Hefestión tras la batalla de Iso es confundido por la familia de Darío con
Alejandro, DS, 17, 37, 5-6; OC, 3, 21,15; AA, 2,12,6-7.
Dos cuervos señalan a Alejandro el camino al oasis de Siwah, DS, 17,
49, 5; OC, 4, 7,15; AA, 3, 3,6.
Una gran bacanal en Carmania, DS, 17, 106, 1; OC, 9, 10, 24- 29;
Plutarco, Alejandro, 63, 2; AA, 6, 28,1-3.
Hércules y la roca de Aornos, DS, 17, 85; OC, 8,11, 2; AA, 4, 28,1-3.
Arriano plantea la utilización de ta legómena como oposición a los
modelos principales representados por Aristobulo y Tolomeo. La identidad
entre Clitarco y ta legómena está puesta de manifiesto en Arriano por la cita de
frases históricas: W
La respuesta de Alejandro a Parmenión, DS, 17, 54, 5; OC, 4,10,14;
AA, 2, 25, 20 las últimas palabras de Alejandro antes de morir, DS, 17, 117, 4;
OC, 10, 5, 5; AA, 7, 26, 3. Los trazos típicos de la obra de Clitarco, que son
bien conocidos para los historiadores que de él dependieron de forma directa,
no figuran en los legómena de Arrianoí37~ Se produce una labor de
simplificación (casos de DS o Justino> que en Arriano es fruto de la falta de
contacto directo con el “Clitarco” de estas fuentes. Los legómena entran
frecuentemente en un grupo de fuentes que están presentes en OC, Plutarco,
Justino y a veces en la llamada Novela de Alejandro. El caso de DS es
especial: desconoce el pasaje de Alejandro y el nudo gordiano, que es relatado
por AA, 2, 3, 2 y por los autores de la Vulgata138. Lo que lleva plantear una
base distinta en este caso, o el conocimiento de la Vulgata en un estado de
elaboración distinta de los demás.
Toda esta problemática historiográfica en torno a la base narrativa que
se encuentra en la expresión tá legómena’39 parece resolverse con la
conclusión de la existencia de una elaboración reciente de la Vulgata que
presentando ciertas innovaciones, recapitularía, sin distinguirlas, versiones
anteriores140. En Arriano esta fuentels resulta totalmente distinta de sus fuentes
principales, resaltando como rasgos más importantes: el que es múltiple, no se
44
identifica con Clitarco, de ahí que sea anónima, y viene a ser un muestrario de
la tradición secundaria de la Historia de Alejandro.
b. Aristóbulo141.
En Prefacio, 2 Arriano nos cuenta el motivo de la elección de Aristobulo
como fuente de su relato. Se trata de un compañero del rey que, escribiendo
tras la muerte de este, no debía sentirse presionado y por lo tanto tener interés
alguno en deformar la verdad. La importancia de la obra de Aristobulo para
Arriano reside de manera especial en el hecho de que fue un testigo presencial.
Se trata de un testimonio personal142.
Junto a ello destaca el uso que de él hace Arriano para desdramatizar
ciertos hechos, que de otra manera hubieran dado una imagen de Alejandro no
deseada por el autor. Un ejemplo (F 55, AA, 7, 22, 4), un marino sirio había
recuperado la diadema de Alejandro caída al mar. Sin embargo, al hacerlo se la
había puesto. Según el testimonio de Aristobulo fue mandado azotar; otras
versiones más duras contaban que había sido ejecutado. Con ello reduce el
hecho a un mero incidente, presentando a Alejandro como un gobernante
indulgente (no lo había hecho ejecutar por calarse el símbolo del poder real).
Además, hay que añadir, el intento de soslayar los aspectos más excesivos de
la personalidad de Alejandro. Así, Aristobulo no cita la bacanal en Carmania, tal
como el propio Arriano cuenta (AA, 6, 28, 3 y. supra>143.
TONNET argumenta la aparente contradicción que supone un alto
interés por la moderación y, por el contrario, la utilización constante del relato
de la Vulgata144, donde precisamente esos elementos dramatizadores están
más presentes.
Las fuentes “más verdaderas, las más dignas de ser contadas” son las
representadas por Aristobulo y Tolomeo, tal como se señalara con
anterioridad145. Existen momentos en que Arriano pondrá en contacto las dos
141JAC08Y, F.: op. ciÉ, II b, núm. 139, Pp. 769-799, en total sesenta y dos fragmentos.
ROBINSON, Ch A op. oit., pp. 205-243; PEARSON, L.: op. ciÉ, pp. 150-187;
SEIBERT, J.: op. oit., pp. 21-23, BOSWORTH, A. 6.: A Historicat.., 26 y Ss.;
STADTER, P. A.: op. ciÉ, pp. 68 y ss..
‘42TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se personalité et ses ecrits etticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 137.
143BREEVART, A. 6. <1960>, Enige historiographísche aspecten von Ardanus’
Anabasis Alexandrí, Leiden, p. 57 cit. por TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arrien
se personalité et ses ecríts attjoistes, 2 vols., Amsterdam, p. 137. Cf. BOSWORTH, A.
6.: From Arrían..., pp. 62-63.
IMTONNET, H. (1988), Recherches sur Arríen se personalité et ses ecuits alticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 137.
145Cf. BRAVO, A. (1982), “Introducción a la Anábasis de Arriano”, en Anábasis de
Alejandro Magno de Arriano, Madrid., p. 68; PEARSON, L. (1960), The Iost historíes of
Alexander the Great, Nueva York-Oxford, p. 189-194; BRUNT, P. A. (1989),
“Introduction” de History of Alexander ano! Indica of Ardan, vol. 1, Londres, p. XXII.
LEVI, M. A. (1977), Introduzione ad Aíessandro Magno, Milán, p. 83 señala el apoyo
ideológico a Tolomeo que supone la obra de Aristóbulo.
45
fuentes, ello será así tanto en referencias muy parecidas, como en citas con
divergencias de detalle, hasta opiniones dispares en temas importantes. Esta
labor de contraste está presente a lo largo de todo el relato’46.
Existen multitud de pasajes donde se da un mismo criterio entre ambos
autores147, el ejemplo más destacado es AA, 7, 26, 3 se trata de la muerte de
Alejandro, y es utilizado por Arriano para descartar la hipótesis del
envenenamiento del rey:
“Alejandro poco después murió Después de esto, ni
.
46
ambos autores unos referentes básicos muy similares. Si bien, es la obra de
Tolomeo la que Arriano tiene en mayor consideración. Ello es así, porque
Tolomeo ofrece una versión más correcta que el relato de Aristobulo, en el
sentido literal, en ocasiones Tolomeo corrige la narración de Aristobulo (F 43
de Aristobulor 5, 14, 3 sobre el enfrentamiento de Alejandro y el hijo de
Poros)153.
Junto a ello parece que Aristobulo seguía a la Vulgata> bien fuera
aceptando los datos, bien criticándolos (7, 18,1 o 2,12, 7, entre otros).
Aparte de los textos donde de una manera explícita aparece citado
Aristobulo, a lo largo de estos años se han realizado intentos por determinar la
presencia de Aristobulo, aunque fuera de una manera impkcita en el texto de
Arriano ~ Siguiendo los planteamientos de la conservación de fragmentos
conocidos de la obra de Aristobulo; la relación entre los fragmentos
conservados y la presencia implícita de Aristobulo dentro de determinados
registros temáticos de la obra de Arriano parece posible, dada la existencia de
ciertos temas por los que Aristobulo sintió un gran interés. Así, estos paralelos
temáticos se pueden localizar en relación con la Hidrogra fía (con diez
fragmentos conservados) cuenta, pues, con una especial atención del autor: tal
es el caso de los regímenes fluviales, su relación con la irrigación, los cultivos o
la pesca (F 28= Estrabón, 11, 11, 5= AA, 4, 6, 6; F 55~56= Estrabón, 16, 1, 9-
11 AA, 7, 21, 1~5)í55. Se trata de observaciones de carácter práctico, como el
E 55, al explicar la crecida del río Eúfrates y la regularización de su curso. Ello
no debe llevar a considerar que todas las referencias hidrográficas de Arriano
proceden de Aristobulo, Arriano tuvo un conocimiento directo de los ríos
balcánicos, tal como señalamos al tocar el tema de la vida del autor.
Estrechamente relacionada con los ríos está la pluviometría. Así, es
posible que algunos pasajes de Arriano en este sentido se inspiren en las ideas
de Aristobulo (AA, 5, 9, 4 para la India y 6, 25, 4 para Gadrosia). Igual sucede
con los mares (F 20= Estrabón, 11, 7, 3); la vegetación, uno de los temas
principales de la obra de Aristobulo (F 55= AA, 7,19, 3- 22, 5, especialmente
19, 4 al referirse al ciprés de Babilonia como de excelente calidad para la
construcción naval)156. Otras referencias de interés geográfico, también son
153“Aristobulo nos narra en su versión que el hijo de Poro consiguió adelantarse con
sesenta carros y sorprendió a Alejandro antes de que éste hubiera terminado la
segunda travesía desde la isla pequeña (5) Por contra, Tolomeo, el hijo de Lago,
cuyo testimonio sigo, da una versión nueva: admite que Poro envió a su hijo en
vanguardia, pero no solo con sesenta carros...”
15’lCf. PEARSON, L. (1960), The Iost historíes of Alexander the Great, Nueva York-
Oxford con anterioridad, p. 187 y ss., y. BOSWORTH, A. 6.: A Historical..., p. 27. Entre
los últimos trabajos el realizado por TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa
personalité el ses ecdts atticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 144 y ss., este último se ha
realizado siguiendo criterios temáticos, es decir, de contenido, más que los criterios
lingúisticos aplicados.
155Ejemplos bastantes numerosos los recogidos por TONNET, H. (1988), Recherches
sur Arrien se personatité el ses ecdts alticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 146 y Ss.
que Alejandro estaba construyendo otra nueva flota, para la
“(Dice Apolodoro) . .
cual habla mandado cortar los cipreses de Babilonia, pues sólo de estos árboles hay
47
bastante numerosas157. La arquitectura se presenta como otro de los focos de __
en abundancia en el país de los asirios, mientras que de los otros que se utilizan para
la construcción naval esta tierra es pobre.”
157TONNET, H. (1988>, Recherches sur Arrien se personalité et ses ecdts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 165-166. r
158TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien se personalité et ses ecñts atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 155.
159 “Sigo, sin embargo, el testimonio de Aristobulo, al dejar constancia de que
Alejandro ofreció sacrificios en Carmania como agradecimiento por sus victorias sobre
los indios, y en nombre de su ejército, por haber cruzado Gadrosia sanos y salvos, e
instituyó un certamen musical y gimnástico.” Sobre otras referencias en la Anábasis en
este sentido, y. TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden se persona/dé et ses ecríts
atticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 158, n. 117.
AB
atribuyen a otros (F 29= AA, 4, 8, 9>162 En esta misma línea se halla la solución
del asunto del nudo gordiano (F 1= AA, 2, 3, 7 resuelve el enigma sin violentar
a los dioses).
Del gusto de Arriano es la personalidad de Alejandro que las referencias
de Aristobulo transmiten y que encuentran su mejor expresión en la actuación
clemente y caballerosa, tal como la interpretó la historiografía clásica y gran
parte de la contemporánea, de Alejandro en relación con la familia de Darío,
tras la batalla de so:
“No se desentendió Alejandro de la madre, ni de la mujer,
ni de los hijos de Darío. Algunos de los cronistas de Alejandro
cuentan que en aquella misma noche, cuando volvía de perseguir
a Darío, se acercó a la tienda de Darío (que había sido reservada
para su uso personal), donde pudo escuchar el lamento de las
mujeres y otros lastimeros gritos muy cerca de la tienda. Acto
seguido preguntó quiénes eran aquellas mujeres y cómo estaban
acampadas allí tan cerca, a lo que alguien contestó: Señor, son la
madre, la mujer y los hijos de Darío, que al anunclárseles que
posees el arco de Darío y su manto real, a más del escudo que
fue recogido después, lloran por Darío a quien creen muerto. Al
oir estas palabras, Alejandro envió a Leónato, uno de los
Compañeros, con, el encargo de que les dijera que Darío estaba
vivo, y que Alejandro sólo tenía en su poder sus armas y mantos,
objetos que Darío había abandonado en su carro al huir. Leónato
se acercó a la tienda y les contó las noticias acerca de Darío, así
como que Alejandro les concedía las atenciones propias de su
realeza y sus atributos, a más del tratamiento regio, ya que su
enfrentamiento con Darío no se debía a una enemistad personal,
sino que habían combatido en toda regla por el control de Asia.
Esto es lo que cuentan Tolomeo y Aristobulo (AA, 2,12, 3-7>.”
Se trata del trazo de una de las imágenes más interesantes y
prometedores de la proyección de la figura de Alejandro Magno a lo largo de la
Historia, se trata del perfil caballeresco que indudablemente debió resultar
terriblemente atractivo para Arriano1~
Junto al hecho de que Aristobulo es un testigo histórico, la razón de su
elección por parte de Arriano es la de su estrecha relación con la Vulgata, de la
cual presentaba una visión críticalM y, por otro lado, su obra era anterior a la
de Tolomeo, quien le corregía. Se trataba de un relato intermedio entre la
tradición secundaria y la narración del fundador de la dinastía Lágida.
Aristobulo reúne, además, unas características que le hacen bastante atractivo
162 “Aristobulo no nos cuenta cómo se originó esta pendencia de borrachos, pero
afirma que la falta estuvo en Clito.
163ARFEUILLE, P. (1972), U époque chevaíeresque de 1’ ancien Irán aux Ternpliers,
Paris, cit. por TONNET, H. (1988), Recherches sur Arden sa personalité et ses ecrits
atticistes, 2 vols., Amsterdam, p. 165, n. 148. y. BOSWORTH, A. 6.: A Historical.., p.
28.
1”TONNET, H. (1988), Recherches sur Arrien sa persona/dé et ses ecrits atticistes, 2
vols., Amsterdam, p. 176.
49
para Arriano: su talante eminentemente técnico y práctico, pero que Arriano
reduce a la simple utilización de hechos y anécdotas e, incluso, manipulación
del testimonio del autor de forma interesada. Tal el caso del personaje del rey
macedonio al seleccionar aquellos hechos que tenían una relación directa con
el monarca e, incluso, relegando ciertos episodios del relato de Aristobulo
donde el rey no era el único protagonista.
c. Tolomeo
Con Tolomeo sucede al igual que con Aristobulo, la identificación de los
textos donde se cita el nombre del autor resulta obvia, mucho más compleja
resulta la adscripción de aquellos otros que se pudieran haber inspirado en la
obra de Tolomeo y cuyo nombre no se cita.
La Vulgata refleja una imagen favorable del Lágida, en ella la leyenda
hace a Tolomeo hijo natural de Filipo1~. Sin embargo, Arriano le llama
Tolomeo, hijo de Lago167. En cuanto al sobrenombre de Soten como
señalábamos arriba, no lo obtuvo por salvar a Alejandro, tal como el propio
Tolomeo confirma:
“Se pse scilicet gloriae suae non refregatus, abfuisse se, W
misserum in expeditionem tradidit (OC, 9, 5, 21>168”
Esto no impide señalar una importante e “interesada” presencia de
Tolomeo en multitud de pasajes que nos trasmite Arriano, en ellos el futuro rey
de la tierra de los faraones se encuentra presente como el amigo cercano a
Alejandro; o es el intermediario entre la población y el monarca169. El papel de
Tolomeo al lado de Alejandro ha sido deformado por la tradición, siendo su
origen la misma obra de Clitarco, la propia Vulgata o Aristobulo. Arriano decide
165JACOBY, F.: op. oit, núm. 138, pp. 752-769. Sobre los estudios de la obra de
Tolomeo Lago y. TONNET, H.: op. ciÉ, p 195 n. 99y sa.. En general pp. 195-197.
BRAVO, A.: op. ciÉ, pp. 37 y ss.; PEARSON, L.: op. oit., pp. 188-211; SEIBERT, U.: op.
ciÉ, pp. 19-21; BOSWORTH, A. 8.: A Historícaí.., pp. 22-26; STADTER, P. A.: op. ciÉ,
pp. 67 y ss.; BRUNT, 2. A.: op. oit., p. XXI. Tolomeo y Alejandría se constituyen en
focos de influjo fundamental de las fuentes de Alejandro, la explicación está en que
Tolomeo Soter conseguirá la custodia del cadáver de Alejandro y edificará en
Alejandria un lugar de culto y peregrinación (El Semá), y. ERRINGTON, R. M. <1976),
“Alexander in the Hellenistic World” en Entret¡ens de la Fondation Hardt, pp. 134-145.
Además contaría con el diario de la cancillería de Alejandro, las Efemérides, y. VIDAL-
NAQUET, P.: op. ciÉ, pp. 46-47.
166QC, 9, 8, 22; DS, 17, 103, 6-8; Pausanias 1, 6, 1; Suda 5v. Aáyo~; Pseudo-
Calístenes, 3, 32, 9.
167AA 2, 21, 8 entre otros.
supra y AA, 6,11, 8.
51
pintoresco <E 8= AA, 3, 3, 5 los animales que Zeus-Amén envía para guiar al
Alejandro al oasis de 5iwa175) también tienen cabida.
Una particularidad de Tolomeo es su gusto por la precisión numérica, tal es el
caso de los efectivos militares que atraviesan el Helesponto <E 4= Plutarco,
Sobre la Fortuna de Alejandro, 1, 3 (327 D-E), pérdidas de tropas ( E 1 = AA, 1,
2, 7 en batalla con los tríbalos; F 6= AA, 2,11, 8 tras la batalla de Iso>, número
de heridos y tipo de heridas (F 25= AA, 6, 10, 1 Alejandro herido entre los
malios>.
La imagen de la naturaleza que nos transmite Tolomeo es la del soldado
ante los obstáculos del terreno que se deben salvar <F 20, F 34, E 35). Dentro
de esa contemplación utilitarista de la naturaleza se halla también un
importante paralelo en el comportamiento humano, la precaución ( E 23= AA, 5,
28, 4-5) o el interés de Alejandro por sus tropas ( F 34= AA, 4, 6, 3 venganza
por la matanza de unas tropas de Alejandro a manos de los escitas).
Alejandro no es presentado en definitiva como un estratega realista y no
tanto como el héroe de la Vulgata. Arriano utiliza a Tolomeo de forma
constante.
Estas representarían las principales fuentes para el estudio de la
Anábasis de Arriano. Ello, sin embargo, no agota la totalidad de las fuentes que
sirve de inspiración al í76~ Enel libro 6 cobra un interés especial el
testimonio de Nearco que es utilizado frecuentemente. De igual modo en la
India figuras tales como Nearco, Eratóstenes o Megástenes representan un
papel fundamental177.
d. Conclusiones.
Arriano no menciona sino tres fuentes principales: Tolomeo, Aristobulo y
los legómena (estos últimos considerados como un conjunto de fuentes>. La
actuación de Arriano sobre los textos hace bastante difícil determinar
exactamente las fuentes utilizadas en el relato. Adaptación de Aristobulo y la
Vulgata para presentar una idealización del personaje.
Del mismo modo no se puede seguir considerando a Arriano como el fiel
compilador de la historiografía de principios de siglo1 78 Interviene en gran
medida en la plasmación final de sus fuentes obrando sobre la base de
intereses que se perciben claramente cuando se ha analizado su concepto de
179
la Historia y sus planteamientos acerca de la figura de Alejandro .
175Sobre este asunto y. BRUNT, P. A. <1989>, “The visit to Siwah (III, 3-4). Apendix V”,
Histo¡y of Alexander ano! Indica of Ardan, Londres, pp. 467-479, vol. 1.
53
w
w
54
1.4. BIBLIOGRAFÍA.
BRUNT, P. A. <1989), “Ihe visit to Siwah (III, 3-4>. Apendix V’, History of
Alexander and índica of Ardan, vol. 1, Londres, pp. 467-479.
55
GOUKOWSKY, P. (ed.) <1976), Livre XVII de Diodore de Sicile, París.
87.
HAMMOND, N. G. L. <1983), Three Historians of Alexander the Great
Cambrigde.
MAGIE, D. (1959), Roman Rule Li Asia Minor ¡‘o the Lid of the Third Century
after Chdst, 2 vols., Princeton.
PEARSON> L. <1960), The Iost histories of Alexander the Great, Nueva York- —
Oxford.
ROOS A. O. y WIRTH, O.: Fíavii Ardani quae exstant ommia, vol. II: Scripta
minora, Leipzig, 1968.
w
56
SCHWARTZ, E. (1896>, “Arrian”, RE, II, col. 1232-1236.
VV. AA., <1990), Neronia IV: Alejandro Magno modelo de los emperadores
romanos, Actes du IVe Colloque international de la SIEN en Madrid, ed. J. M.
CROISILLE, Latomus, n. 209, Bruselas.
57
r
w
58
Capítulo II:
El índice temático de la esclavitud y la
dependencia personal de “La Anábasis de
Alejandro Magno” de Arriano de Nicomedia
59
w
m
CAPITULO II: EL INDICE TEMÁTICO DE LA ESCLAVITUD Y LA
DEPENDENCIA PERSONAL DE “LA ANÁBASIS DE ALEJANDRO MAGNO”
DE ARRIANO DE NICOMEDIA
61
El objetivo de este Indice fue desde un primer momento proporcionar un
instrumento útil a los investigadores para profundizar en el estudio de la
esclavitud y la dependencia personal; intenta ser una herramienta valiosa de
interpretación y análisis, y facilitar un mayor conocimiento sobre todos los
aspectos vinculados a la esclavitud y la dependencia en el mundo antiguo.
35, pp. 9-10 y PLACIDO, D. (1992), Tucídides. índex Thématique des références á
1’esc/a vage et ¿ la dépendance, Paris, pp. 7-8.
62
INDICE TEMÁTICO
categorías
operantes clasificadoras
1 ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y ESTRUCTURAS
ECONÓMICAS: FUERZAS PRODUCTIVAS.
011 Las condiciones objetivas del trabajo:
a) los cuadros del trabajo;
53
131 Trabajo de la tierra, mantenimiento y funcionamiento
i) Especialización de/trabajo:
-terminología y contexto que evoca una relativa
especialización (ej. ‘bestiariusdiferente de
‘gladiatores’, ‘tabellarius’, etc...)
-actitud o ineptitud para ejercer una función (ej.
‘tabellarius’ llevando un mensaje oral).
55
II ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y LAS
RELACIONES.
PRODUCCIÓN
a) adquisición
b) pérdida
b> parcial.
66
III ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y PRACTICAS
SOCIALES.
031 Los enunciados.
a) Dependencia individual:
-esclavos/libertos privados
-esclavos/libertos públicos
-esclavos/libertos imperiales.
d) Movilidad social
-Intergeneracional <promoción, regresión)
-Intrageneracional (promoción, regresión).
b) Datos físicos
67
-relativos al color de la piel, la constitución física, el
cabello, etc...
c) Datos demográficos
-sexo
-edad
-salud
-muerte
-nacimientos
-uniones
-referencias genealógicas (filiación)
-datos cifrados (número)
-desplazamientos y movimientos migratorios.
d) Datos temporales
-históricos
-relativos al momento de la reducción a la esclavitud
-relativos a la duración de la esclavitud.
b) funciones públicas
c) explotación rural
e) artesanado y el comercio
b) formas de fortuna.
b) vestimenta
c) condiciones de vida
-alimentación
-alojamiento
-modificaciones de las condiciones de vida
321 En el trabajo.
b) comportamientos políticos.
b) con un libre
66
336 Formas de fortuna, constitución y trasmisión de ___
bienes
70
Reglamentación jurídica.
354 Colectividad pública y los esclavos ¡dependientes:
formas de protección del dependiente.
c) prácticas-fotelóricas específicas.
71
IV IDEOLOGIAS LIGADAS A LA EXISTENCIA Y AL
FUNCIONAMIENTQ DE LA ESCLAVITUD 1
DEPENDENCIA:
PRACTICAS Y SISTEMAS
72
424 Utilización del universo dependiente como código de
valores en el ámbito de la política <conflictos entre
ciudades>.
425 Utilización del universo dependiente como código de
valores en el ámbito religioso.
73
453 Divinidades y formas de culto. w
75
En cuanto a las categorías 222 y 223 se refieren a la tasa de extracción del
excedente y la forma del excedente: es decir el posible beneficio que de
manera cuantitativa y cualitativa puede obtener el dependiente con respecto a
su propio trabajo: total o parcial y en que forma: dinero, especie, trabajo, etc.
76
e) artesanado y comercio
f) espectáculos
En la categoría 316 se refiere al nivel de vida y formas de fortuna, a> y
b). En la 317 se trata de las formas de descripción del dependiente, con cuatro
rúbricas referidas a aspecto físico, vestimenta, condiciones de vida:
alimentación, alojamiento y modificaciones de las condiciones de vida, y
finalmente la descripción moral ylo intelectual.
032. Comportamiento del/ de los esclavo/s/dependiente/s.
Con las categorías 321 a 324 se recoge información sobre relación
social a todos los niveles. La 321 sobre el comportamiento en el trabajo cuando
se explicita en el texto. La 322 tiene por objeto el comportamiento del
dependiente con relación a sus condiciones de existencia. Los
comportamientos en relación con las formas de agregación social, cuando
están explícitas en el texto, aparecen varias rúbricas:
a) en y con las familia del esclavo/dependiente
b) en y con el grupo de los dependientes al que pertenece
c) con su dominante
d) con un dominante que no es el suyo
e) con otros dependientes que no son los de su familia
f) con los hombres libres
g> con individuos o grupos marginales
h) en una relación triangular privada o pública (cuando el dependiente
tiene la iniciativa).
La 324 está destinada a recoger la información relativa a los
comportamientos y las prácticas religiosas o políticas espontáneas no dirigidas
por los dominantes, con dos rúbricas: a) comportamientos religiosos y prácticas
mágicas y b> comportamientos políticos.
033. Signos sociales y sistemas y de relación, este grupo pretende
recoger los signos externos que permiten, dentro de la esfera social, señalar al
dependiente. Así la categoría 331, se refiere a los vestidos y características
físicas reservadas a los dependientes. La 332, a los instrumentos, formas y
signos de represión, donde se recogen los castigos y prácticas represivas
reservadas al dependiente. La 333 a los signos exteriores de promoción social,
o intradependiente. En las categorías 335, 335, y 336 se señalan aspectos
tales como la alimentación, condiciones de vida, prácticas sexuales y formas de
fortuna del dependiente.
034. Entramados de relaciones. Comportamiento de los dominantes y
comportamiento de los hombres libres con relación a los dependientes.
En este sector temático se recogen las referencias a los
comportamientos de los dominantes y de los hombres libres en general, a
través de sus relaciones con los dependientes. Esto se desarrolla a través de
una serie de categorías. Así la 341, se refiere al comportamiento de
dominantes, con sus propios dependientes a) o con los de otro dominante b>.
La 342 a los hombres libres y los dominados. La 343 a las organizaciones y los
dependientes: las relaciones de las instituciones y organizaciones con los
mismos. La 344 resulta muy interesante por recoger las informaciones referidas
a la utilización del dependiente en las relaciones entre libres, bajo tres rúbricas:
a) como agente
b) como instrumento de intervención
c> como mediador
77
También se encuentra una categoría 345 referida al comportamiento de
individuos o grupos marginales en relación a los dependientes.
035. Los esclavos/dependientes y la sociedad política.
Se encuentra aquí toda la información relativa a las relaciones de los
dependientes y la esfera político-jurídica. Para ello se tiene en cuenta la
participación y la utilización del dependiente, en su sentido más amplio, pero
también la intervención del poder en la esfera del dependiente. Así se hallan
los datos que nos hablan de una reglamentación jurídica, una actuación de las
instituciones, con vista a reprimir o proteger a los dependientes. Esto es lo que
aparece recogido en las categorías que va de la 351 a la 354, constando la
352, participación en la vida y las luchas políticas y sociales de tres rúbricas:
a) como agente/útil de trabajo
b) como instrumento de intervención
c> como mediador.
036. Formas de identificación y oposición sociales, políticas y jurídicas
propias de los esclavos/dependientes.
Aparecen una serie de aspectos como son las actividades de signos
político dirigidas por libres o no, formas inorgánicas de oposición individual o W
colectiva recogidas en las categorías 361: formas inorgánicas de oposición
frente a la 362: formas de organización colectivas que no tienen por que ser
propias de los dependientes, con tres rúbricas: a) participación en movimientos
nacionales, b~ formas organizádas de @osicióil ~ c) prácticas colectivas
religiosas o socioculturales específicas; la 363, son las mismas pero con un
carácter específico y propio de los dependientes.
79
w
80
Corpus sobre la esclavitud
y la dependencia personal
en “la Anábasis” de Arriano
81
w
82
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,1,13182 <n)
n0 001
Murieron unos mil quinientos, y fueron muy pocos los capturados vivos, dada la
rapidez con que huían y su perfecto conocimiento del lugar, pero fueron hechas
prisioneras todas mujeres que con ellos iban, así como todos los niños y toda
su impedimenta.
182V AA 1, 1,4 y 1,2,1. Ofa. OS 17,7,9 y 17,8,1. Para TONNET, p. 205 n. 149, lotornaría
de Tolomeo.
83
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 002
Murieron unos mil quinientos, y fueron muy pocos los capturados vivos, dada la
rapidez con que huían y su perfecto conocimiento del lugar pero fueron hechos
pr¡sioneros todas las mujeres que con ellos iban, así como todos los niños y
toda su impedimenta.
84
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,2,1 184(n)
n0 003
184
85
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1, 2,7185 (n)
n0 004
ESTATUTO
categanas operativas Esclavo
211a 311c 313c 314a 314c 314d Otra dependencia
_______________________________ Incierto ‘xl
Tres mil murieron en la huida, aunque fueron pocos los capturados con vida,
por ser la maleza de delante del río muy tupida, y porque la noche, al echarse
encima, impidió a los macedonios su persecución minuciosa.
A,
AA 1,6,10-11 188(n)
n0 005
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 213 311c314a 314c 314d 412a Otra dependencia
________________________________ Incierto LXJ
(Alejandro> Dejó además orden dada de que el resto del ejército le siguiera,
pero al ver ahora una buena ocasión para el ataque no esperó a que todo el
ejército estuviera concentrado, sino que despachó al ataque a los arqueros y
agrianes. Cayeron estos inesperadadamente con su falange formada en
columna, yendo al encuentro de los enemigos con la mayor decisión por el lado
más débil de ellos. Dieron muerte a algunos cuando aún dormitaban en sus
camastros, a otros los capturaron con toda facilidad cuando intentaban huir, de
suerte que la mayoria fueron hechos prisioneros o muertos allí mismo, mientras
otros lo fueron en la retirada que acto seguido se produjo de- manera
desordenada y pavorosa. También fue un buen número el de los capturados
vivos. La persecución por parte de Alejandro se continuó hasta los- montes de
los taulanclos. De los que huían solo consiguieron salvarse los que depusieron
sus armas.
7rpoaErEraKro
jUv aKoAOVOELV r~v ~AMyurpanav , t
<osS¿ icap¿v
¿!SEV E¿S~ ErnOEULV, oz5 2TpoULLEtVas- ¿go0 yev¿aOa¿
mí 1-rasE#ñKC 702)5 ro~oras- tcat roÚs ‘Ayp¿¿vas os.c
SE ¿irpoaS&np-ot re EITLITEUOVrES ¡caL #aAayys. Kara
k¿pag, ñITEP ctaOcveararos.~ ai)roZ
9 ;caprEpOJral-7) rfl
1>.
4s.PoAñ 7T~OU~L~ELV EgEAAO~>, TOU9 [¿Ev Efl EV 7UL9
—~ t
EVV¡1L9 KaEKTELVOV, TOVS SE #EVYOVaS EV/JJIpWS-
e —. o
a¿pouvi-Es, (VG-rE [¿EV azn-ov £9KarEA95$~j,iaav
Kat &rd6avov,noK\oL SE EV 71) airo>~w¡njact a-ra ¡crw
- ‘ ~
Kas. ~bofleptt 7EVOJLEVfl~ ou« ¿Atyos. SE Kas. <~ov-res-
¿Aii#Ot2aa¡¿2 ¿y/vero S¿ i5 Siw&s- roZ5 ¿*#L
‘A.A¿stavSpov 6~~XP~ irp¿s ‘ni &pr, ró3v TavAavi-tow
caos. SE ¡cas. CLIT%bVyOV avraw, yvgvot rcZv S~~Acov
SLEUW%Uav. KAEZTOS- S¿ 4 ~ n¿As.v r¿ np&rov
Kara#Uywv 4s.7rp,jcras n~v n¿A¿v &nXX¿y1 ~rap&
I’Aavíctav 4 TavAavr¿ous-.
166
cfs. con los párrafos anteriores. La atribución dei texto según TONNET p. 206 n. 152 sería
Tolomeo.
87
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,6,10-11 ‘87(n)
n0 006
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a213 311c314a314c314d412a Otra dependencia
_______________________________ Incierto
(Alejandro) Dejó además orden dada de que el resto del ejército le siguiera,
pero al ver ahora una buena ocasión para el ataque no esperé a que todo el w
ejército estuviera concentrado, sino que despachó al ataque a los arqueros y
agrianes. Cayeron estos inesperadadamente con su falange formada en
columna, yendo al encuentro de los enemigos con la mayor decisión por el lado
más débil de ellos. Dieron muerte a algunos cuando aún dormitaban en sus
camastros, a otros los capturaron con toda facilidad cuando intentaban huir, de
suerte que la mayoría fueron hechos prisioneros o muertos allí mismo, mientras
otros lo fueron en la retirada que acto seguido se produjo da manera
desordenada y pavorosa. También fue un buen número el de los capturados
vivos. La persecución por parte de Alejandro se continuó hasta los montes de
los taulancios. De los que huían solo consiguieron salvarse los que depusieron
sus armas.
¡Kat rpoacrEraKro
¡z=vb<oA
01>6z~ ri~v ~AA1)v arpar¿chr <¿9 8=Ka¿p&’
~ a5 ¿nWeas.v, ot3 irpoageivas ¿p.oO 7EVECTO
rnu’ras- E~qKe rovs roC¿ras- Kat rots- ‘Ayps.dvas os.
8=&7rpoab4tr)rot re ErnITEU¿VrEs ¡cat #dAavy¿ Kara w
¡cepas, frrrep aaOeVEararos.9 a,rozs Kaprepwr¿rv ni
¿yfioXq 7Tp0U[¿14ELV c~tteAAov,
3vaZs ¡carcKretvov, rovs’ rots g¿v .~ncufLapoas
#eóyovras-
8=
e’v ra?s
a¿poiivres-,
ei Ciare noAA
1
7~L
88
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
A.A1,6,10-11 ‘88(n)
n0 001
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211213 311c 314a 314c 314d 412a Otra dependencia
415
_________________________________ Incierto lE
(Alejandro> Dejó además orden dada de que el resto del ejército le siguiera,
pero al ver ahora una buena ocasión para el ataque no esperó a que todo el
ejército estuviera concentrado, sino que despachó al ataque a los arqueros y
agrianes. Cayeron estos inesperadadamente con su falange formada en
columna, yendo al encuentro de los enemigos con la mayor decisión por el lado
más débil de ellos. Dieron muerte a algunos cuando aún dormitaban en sus
camastros, a otros los capturaron con toda facilidad cuando intentaban huir, de
suerte que la mayoria fueron hechos prisioneros o muertos allí mismo, mientras
otros lo fueron en la retirada que acto seguido se produjo de manera
desordenada y pavorosa. También fue un buen número el de los capturados
vivos. La persecución por parte de Alejandro se continuó hasta los montes de
los taulancios. De los que huían solo consiguieron salvarse los que depusieron
sus armas.
L7cai ?TpoaErEraKro
‘. ,
89
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA1,9,5 (n) w
n0 008
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 311c 314a 314c 314d 352c 412a Otra dependencia
_________________________________ Incierto lE
La toma del Platea, por tratarse de una ciudad de poca importancia no resultó
un grave desastre. [texto perdido]... de los hechos prisoneros, ya que la —
m
La Anábasis de Alejandro Magna cte Arriano de Nicomedia
n0 009
91
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,9,7 1~(n)
n0 010
Los tebanos pagaban ahora, al cabo del tiempo, la satisfacción debida por su
traición durante las guerras médicas; por la toma de Platea que hicieron en
periodo de paz; por esclavitud de sus ciudadanos, así como por su
responsabilidad en la ejecución (acto éste impropio de un pueblo griego) de
w
quienes se habían rendido a los lacedemonios; satisfacción debida también por
la devastación de la región de Platea cuando los griegos, unidos brazo con
brazo, rechazaron de Greda el peligro persa; y además porque con su voto
fueron la ruina de Atenas cuando se propuso entre los aliados de los
espartanos tomar una decisión para convertir en esclavos a los atenienses.
mc 4’ nA M~Ss.,uA ~~oh~u~>
IrpOBOGLaS ‘ró3v <EáMjvwv Ss.á ~tta«po0 TaU’r77V 8K2
7v
¿K’rLGav-raSO?1f?aLOvS, ‘cal Ti3S IlAa’ras.J’v ¿S’ we 7aL9
unov8acs ¡ca’ra>ip,bcws
3k244&J¿ 55 7T0AwS, ¡cac
Kas. ‘roo
‘r77S ,rav’rcAoDs
‘ron’ 7rapaSo¡’Twv
4y3p~-
71Q.
aqSds Aa«cSas.ptov¿os.s oQ< <EAAi?VLKñS- 7cl’0[1Eu779 ¿té
(3,j/3atous Uq$axñs, «a¿ ‘Tau xwp ¿ay ‘r4~s ¿prniJuco~s,
¿u &‘rcn el “EA>
1~’=s napa’raCdpcvoc M~;a~s.~
1 er,’’,r. ,c..
<17TWCC11”ra 6’ro~ ILAAaOOq
‘179 ‘r,j ¿f17¿w‘rou
j ica’ouuou, en
‘AO’qiaíovs a 7ro5XAuo¡’, ¿‘re úwr¿p
w’¿par-o¿s.a/tau ‘rip 7T0A6&)9 yV(nfLY/ ~rpau-re&~ ¿u
ok iXasceSctqs.ov¿wv g~U/LpXL~OC9.
92
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,9,7191(n)
n0 011
Atenas.
93
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,9,9192(n)
n0 012
4’au’ra,25 ¿yBiaíroAíans.
&xa 4Y¡’at sbÚ\&~~02) ‘AA<4íSpov 43 ¿uos. 7rpa~EvaL
N’LawcS¿vwv ¿y
192 y referencias anteriores todas tienen como referente la conquista de la dudad de Tebas por
las tropas de Alejandro Magno y sus aliados. Las reflexiones de Arriano partirían de la obra de
Tolomeo.
w
94
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 013
Cuando tuvo lugar la Anábasis de los Diez Mil que marcharan con Ciro contra
el rey Artajerjes, los sufrimientos de Clearco y sus compañeros al ser
capturados; y el regreso al mar de aquellos mismos conducidos por Jenofonte;
todos estos fueron hechos que alcanzaron entre los hombres mayor
importancia debido al relato de Jenofonte, que la que habían obtenido
Alejandro y sus hazañas.
e e
airo-re ¡caL25
‘nAv ,uup&vv ~tv 1(ópsp ¿voSog
¿rL <BaaLAea ‘Ap’ro~44qv Kw. ra K>C¿PXOU mc ¡cas.
mc3ti ¿pa at3rJi ¿A¿v’rwv lTaOT//.La’ra KaL 25 ¡caraj3aas.s
aumwv EKEW(dV, i~v SevaslxAv a¿rovs Kaflfl.’aye> raM’
rs. ¿n¿#av¿arepa ¿5 dvOp¿rous ~zevo4>wv-ros ¿fvck¿
¿Un!) 25 ‘AA«avBp¿s re ¡caL ré. ‘AAc&.~vSpou
Epya.
~ Referencia a la Anábasis de los Diez Mil de Jenofonte, sobre las penalidades que sufrieron
los mercenarios griegos al servicio de ciro el Joven.
95
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriana da Nicomedia
AA 1,15,6 ‘94(n) w
n0 014
En medio de esta batalla rompió Alejandro su lanza y pidió una nueva a Areté,
uno de sus mozos de monta, pero éste también tenía la suya rota y se hallaba
en grandes apuros. Mostróle la mitad de su lanza a Alejandro pidiéndole que
buscara ayuda.
‘94
y. AA 4, 13 sobre la conjura de los Rajes: para establecer las diferencias entre un servidor y
un paje real
96
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 015
195cfs. OS 17, 21, 6 que utiliza la misma expresión. La posible fuente sería Aristóbulo, ya que
loes para AA 1,16, 4-7, y. TONNET, p. 206 n.160.
97
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 016
98
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA l,16,6197(n)
n0 017
Batalla de Gránico.
¿3 84
«O.& ‘rWti iICpGwti TOUS TJyE[LOVLIS EUEs.!/Jev euctqic Ce
, 1
Kas. 701)9 gs.a&o~¿pous~ “EAÁ 5v roZs
7)vas-, o~ 4t 7~oAe-
¡Sos.s arpaxeóov-r~s~ (X7TEOCLVOV 0G0U9 8= ati’r63v
£LX[LaAÚJmou9 =‘Aaflc, moómov~ S7)GCLS 4’ 7TESOL9
8=
eN Ma¡ceSovs.’av 0EAATJGs.v
alTE7TEp4bEv cpyaCeubas.,
“EAA ~‘rs -irapá
mé.. icnwfl 8¿4tavra xoZs
57r¿p ráiv flapfoúpo.w77ves- aumes
4iÁxovro.
, 1
~vav’rs.a Tñ <E~A¿Ss. ?
AA 1,19,6198(n)
n0 018
198
Todo este párrafo se relaciona con la Toma de Mileto y su defensa por mercenarios griegos.
Cfs. con la información de OS 17, 22, 5 y Pl. AI.17, 2. TONNET, p. 207 n. 164 señala a
Tolomeo como fuente de este párrafo.
w
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,19,11 ‘~(n)
n0 019
categorías operativas
ESTATUTO
211a 31W 314a 314c 314d Esclavo
Otra dependencia
Incierto lE
La nave de los yaseos, sin embargo, fue capturada con su tripulación durante
la huida, por tratarse de una nave muy poco marinera; las cuatro restantes
lograron adelantarse y salvarse al cobijo de sus trirremes. De este modo, los
persas, sin conseguir su plan, se alejaron de Mileto.
1 —.
101
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,29, 5~(d)
n0 020
102
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA2, 2,5 (n)
n0 021
103
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 022
201cfs. Quinto Curcio (QC) 7,4. TONNET, p. 208 n. 176 señala de nuevo aTolomeo corno
fuente.
104
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2, 7, 4 ~ (d)
n0 023
Ma ¡ce —
202Este texto forma parte del discurso de Alejandro a sus tropas antes de la batalla de sos.
cfs. Pseudo-Calistenes, 1, 80 y sa.
105
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
‘AA 2,10,1 ~fln)
e
n0 024
333 a.C.
AA 2,11, 9~(n)
n0 025
la
me umparJneSot’ mA Aapes.’ou EV0 VS’ ¿~ ~ ¿óAw
¡<os. 25
pjr-qp ¡caL 25
yuv~, ah» 8=¡caL ¿SeAqS»
Aapeiou, ¡cas. uL¼Aapelou J’T/ITLO9~ ¡cas. Ouyam¿pe~
Sóo ¿dAwaÚn’ ¡<aL J~V\as. Jjs.<f’ V’ráS’ l!yuwv mmv
¿ps.or¿4zwv yu¡’aZ’ce~ oA ITOAAaL. al yáp ZAAo¿
rl¿puas. ras- yuvabcas- utJv ~tv rjj cYAA~ ¡ca’racncevñ
4 AU¡LOXYKAV =‘mu~or¿a’raA¡<¿‘res-
204 Este capitulo y los siguientes mantienen cuantiosas referencias a la familia de Darlo y su
situación. De igual modo las fuentes de contraste son variadas: OC 3,12, 12 y Ss.; Pl. Al. 20,
12 y ss.; Pseudo-Calístenes 2, 12 y Os 17, 34 y ss.
107
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,12, 7~(n) e
n0 026
~>s-8= IIqkLLU’rLWV me
1 — 1 1
olTLuw ¡cas. mes mwv a¡z# at3rnv, -ro!)
UliTE)<OJpflae
‘AA4tuvSpov SetCas-, LeWov et~7) etVas. ‘AA«av8pov,
m4jv ,Áv ¡caras.SeaOetaav rñ 8s.ap&aprtq U7TOXWPEU’,
‘AA¿Cav8poti 8=o13 c,Mtias. aO’ri>v ¿papmeZv ¡col yáp
EKCLVOV CIVOL flAC~CVO/3Oti.
AA 2,15,1 206(n)
n0 021
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211-a 213. 31W 314a 314c.314d 341a Otra dependencia
Incierto
Tras Isos. Una vez informado Alejandro de que el dinero que Darío había
envidado a Cófén, el hijo de Artabazo, a Damasco había sido capturado por los
suyos, al igual que la guarnición persa que había quedado al cuidado del
equipaje real, ordenó a Parmenión que regresara a Damasco con todo ello y se
encargara de su custodia.
206 La fuente es Añstóbulo, TONNET p. 208 n. 181. cfs. Pl. Al. 24, 1-2.
109
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,15, 2-3 (n) __
n0 028
categorías operativas ESTATUTO
211-a 213 311c 314a.$14c 314d 341a Esclavo
Otra dependencia
Incierto
333 a.C.
rots
~ ~t.Pr,c- .rC.,, <F.flL,nv n~ qrnAe /Xannov
, ‘ ‘ ,
110
w
.
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,15, 3 ~ (n)
n0 029
1-ti
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,24, 5~ (n)
n0 030
ESTATUTO
cate gor¡as operativas Esclavo ES!
211a.211c 212 3ttb 313a 313c314a Otra dependencia
314c 3141 341a 352c 421 424 451 Incierto
453
209 Cfs. OS 17, 46, 4. Señala TONNET, p. 208 a Tolomeo como fuente.
112
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 031
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
311t- 312 313a 3’14a 314l~ 314c 314d Otra dependencia ES!
315b 321 323c 323d3 324b 351
_________________________________ Incierto
210
cts. QC 4, 6, 7 sobre la confianza de Darío en este eunuco que en la obra de Flavio Josefo,
Antiguedades, 11, 320.aparece con el nombre--de Babémesis.Laluente de oste-textesei-ía
Tolomeo, y. TONNET p. 208.
113
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 2,27, 72~’(n) w
n0 032
<Ls- - 8= CL
2Tg 7~a.~17A6¿~ rs.I’eS
, ‘ — ——e’,
<timos- mou mecxou9 rwti IVIa,ceOoVWV, ¡<arau%LUaVmeS’
¿AAs- ¡caL ¿XAs- nóAas-, oaas.9 C¡<OUTOL ¿7Xeru~%(1VOV,
114
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3, 6, 2212 (n)
n0 033
Por estos días llegó procedente de Atenas a Tiro la nave Páralo trayendo a los
embajadores Diofantes y Aquiles, aunque también actuaban en calidad de tales
todos sus tripulantes. Estos regresaron ahora con su misión cumplida ya que
Alejandro devolvió a los atenienses (motivo principal de la expedición) que
habían sido capturados prisioneros en Gránico.
¿¡rauCa £Lt/~LKVEL-
lis
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano.de Nicomedia
AA 3, 6, 6213(n) w
n0 034
213 SegúnTONNET, p. 209 n. 190 este párrafo tiene su origen en Aristóbulo JAcOBY presenta
a Nearco deCreta como fuente (F 4).
w
liB
La Anábasis de Alejandro Magno cte Arriano de Nicomedia
AA 3, 7, 4214 (n)
no 035
aAovres SE rLVE9
Kara 7~7
7V ¿S¿v ‘7~oJV -rot’ AapELov UrparEujiaros
KaraUKo7TT)s EVEKa alrEaKESaaueVoJV ECTnr,/ELAaV,
orL AapcZos ¿n~ -roO Tiypi7ros 7rorap.ou KU&277c1L
¡caL
EyVWKW9 Etpyf LV AA4avSpov, ci Sí.a fla&ou
ctvat <~vz~p u-rpanav ITOAV /i~ELC,OV~ 77 ~UV ‘1 EV
KLALKI. tcxcro.
117
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA3, 8, 1-2215(n)
w
n0 036
n0 031
119
La Anábas¡s de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,10, 4217 (n)
n0 038
tú)’ VV ¡<aa
5 UTTELpVL EV 2TVAE[LLVL9 -,-oZg irauLv, , Iii,.
!LOLpC (It aLX,JXLAWTOL 7/aa?), g4JVEITLOY/UO¡IEVVL EV
VVKTL ¿[Li) OTL 7TTCLLUCLULV,
‘ CLAAa ¡cal ¿ [Li) 7iCpU 7TOt~V
217 Esa fuente ambigua e imprecisa citada en AA con e término de tá Iegómena constituida la
referencia a dist¡ntas fuentes que acabaron dando origen a la “tradición” según TONNET, p.
209, sería la fuente de este texto.
120
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
218(n)
AA 3,14, 5
n0 039
n<I 040
‘A0Oavov 54 n5v
e’
¿¡4’ ‘AAJtavSpov
,,
¿vSps p¿v
Cg EKCTVV
¡la A LUTU, L7T7TOL SE EtC 1C TU)?) TpCV/IUTO>V
0e>
¡<GIL —7/9 KaKo~TtCOEta9 -ny ¿y T?7 OLU>~EL U7TE~
r TOV9
219 cfs. DS 17,59, & TONNET señala a Tolomeo como fuente, p. 209.
w
122
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,18, 4~(n)
n0 041
Camino de Persepolis.
Tú>?) 84
9AXUGIAWTWV qSpaadviwi’ JA>
7/v ¿85v 7TcpLcL4’CLI~
CVTVV, /V9 ELUW 7TapEAUELv TWV 7TUA0JV, ETTU
TPGIXELGI?) T171’ OSO?) «GIL UTCVZJV E7TVOETO, KpGI-rE por
[LEV GIVTVU ¡<GITGIAEL7TEL E7TL aTpGITo7r¿SVU Ti)?) TE
e , —.
(XVTOI) TU~LV EXVVTC ¡<GIL Ti)?) N¶EAEU-yJ>VU ¡<GIL TÚ)?)
< , ,
TC4OTWV
OAL~0US ¡<GIL TÚ>!) LIT7TEW?) 69 7TEVTCKOULOU9,
220DS 17,68, 4-5 habla de un licio bilingile, al igual que Pl. Al. 37, 1.V. TONNET, p. 209 que
señala a Tolomeo como fuente.
123
La Anábasis de Alejandro Magno de Arr¡ano de Nicomedia
AA 3,18, 55221 (n) w
n0 042
ataque en cuña contra las Puertas, dejandose guiar por los prisioneros...
KO.!. ITpVUTCTTEL CUTO), E2TELS VI’ C¡<ITEpLEA?)AUOOTO.
rió-rS?) CLUOIJTGIL ¡<GIL ITpOCIUyOVTGI ,jS~ TÚ) (JTpCTV
0Sw ‘róv Hcpacn’ (GI¿U%GIEUOGIL 54 <IV
U77[LC!’ELV yUp CVT9> TU9 GIUA7TLyyGIS), TP9TE SE
e-,’—. -‘ , %
TTnVanaAELv 1W T6Q<EU av’rog 06 27POUXWPEL vuKTWp
e
¡<GIL SLEAOOJV OUa?) E/CUTO!) UTO.51VU9 J¡’GIAGI[L$¿ VE!.
e rTC’/
TVU9 U7TGIUITLUTGI9 ¡<GIL Ti)!-’ IIEpOL¡(KOU TU~LI’ KO.!. TÚ)?)
¡<GIL roug A%, ¡<CL
TO~OTWV -rVUg KVv~oTaTOUg ~ypLUGIg
7<11V ETaLpÚ)v Ti)!.’ MT)!) 77)!.’ flriaLt>¶LKi)v ¡<CL T(Tpap-
221 y, TONNET, p. 209 señala a Tolomeo como la fuente de Arriano en este texto. cfs. AA 3,18,
5 y nota correspondiente
w
124
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,19, 3222 (n>
n0 043
222
Tolomeo es la fuente, TONNET, p. 210.
125
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,22, 4 (n) w
no 044
ESTATUTO
categorías operativas
Esclavo
311b314a421 423 424 Otra dependencia
Incierto
n0 045
(Darío) Como fugitivo por sus propios dominios, anduvo errante y terminó por
ser traicionado por sus propios hombres, y abandonado a la peor suerte; en su
vida fue rey y prisionero privado de todo honor y derecho, para acabar
asesinado en una conjura de sus hombres más cercanos. Tal fue la
desgraciada existencia de Darío; pero a su muerte tuvo unas exequias reales,
y sus hijos disfrutaron de una educación, por deseo de Alejandro, cual si él
hubiera seguido ocupando el trono, pasando una de sus hijas a ser mujer de
Alejandro. Tendría a su muerte unos cincuenta años.
#vvcts re
rov-i-ov rr¡s rió-roO ~
r~avctgevos (<aL reXsv-
rcZv irp¿s ró?w &g~’ az»¿v ds 4 X.axara 7rpoS<I&¿s,
&LULAEÓS rE ¿y rú¿ aOró? ¡<aL SE(LYILWr’>W ~tv &rq.dq
ayogcvos, r¿Xcg 54 upé nZw OLKELOTCL1~OJV EITLfiOV-
A6VOELS aurcoAero. ¼Vr¿ ¡lev AapEUjJ rOtO>vra
4vvrplx%, .I-EAEVTYJUGIVT& 84 ral)77 re 2~ Paa¿Aud> KO.t
ron-’ rriiSaw OIWW> ¡<CL $aaúxev’ovros aóroD rpo#ñ
TE <-rrrip> ‘AAE~%íVS/JOU ¡<GIL TTCLLSCVUL% ¡«Id> y(t¿[LflpoS
‘AX«avSpo
9. ¿-r¿rc 54 ¿rXEÓ-ra, q/EyoVEL a¡4i A
7TEVT7)KVVTO> CVI).
127
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,24, 2 224(n) w
n0 046
ESTATUTO
categorJas operativas Esclavo
211a 213 311c 313c.314a Otra dependencia
Incierto
CqSVAGI¡<TVL -ÓAL’UKVVTV.
128
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 047
129
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 3,25, 7 226(n) w
n0 048
226
V. AA 3, 25, 1; 25, 5-8 y 28, 2. TONNET, p. 210 señala que la fuente es Tolomeo.
r
130
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 2, 4227 (n)
n0 049
227
Tolomeo Lago es la fuente, TONNET p 211
131
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 2, 4228 (n)
n0 050
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 213 311c313c 314a 314c 314d Otra dependencia
341a 352c 412a Incierto El
AA 4, 2, 4229 (n)
n0 051
ESTATUTO
Categorías operativas Esclavo
21V 213 311c.313c 314c 314d 341a Otra dependencia
352c 412a Incierto E
, 1
uots jz~v
~
~i>
a!)Spa; na’v-rag
LXITE¡<TELVcW, 007<09 ~4
AAEtLX!)tpou >TpOU1~C7LXy[LE-
?‘O!), yvvaLcas’ 84 ¡<a<. ITLXLSLXS’ ¡<riL 797!) <IX\I)V Ac¿av
SLi)pTTCLULX!). ¿¡‘BE!) 84
EUBU9 77 yE!) ¿iTt 117!) SEUTEp(L¡’
AA 4, 2, 4 ~ (n)
n0 052
134
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n<I 053
231
Tolomeo como fuente, TQNNET, p. 211.
135
‘Ev e¿> 84 LX1
3T¿S’ ~v rok nE40L9 ~## rLXVTLX
,
E¡<ITE¡JATEL ES’ TLXS Su’o AS’ ITA
97UL’OV
1TOA¿LS’ IT/JOU-ra4LXS’ ‘Trapa#v>.ar-rew TOUS a!)BpoflTovS’
>rOVS ¿¡‘Soy, ¡J,q1707E 79!) WC!.!) LXLUB<)~E!)OL roi!)
nA,~a¿o¡’ ,T¿AEWV ,«iL ~ 7>7!) UUTOU GV BtU [LaKpOu
~ oi 84 ¿s #“yi>¡’ r9LX17E’~rES’ CLITO(3OL aura>
SLW¡<ELI> ~/¿VW V~L. ¡<CXL CUVE)37) rE ourws oran
ELK<LUE, ¡<LI!. EV SEO!)?’!. EyEVETO (1VT4> ‘1
270JL1T17 ‘ni)!)
e e ‘ <—/ ~ a e ~/
LITITEW!). O!. V~~¡> TLXS’ OVO TaS o¡’a<±> ELXAW¡<VWS
ITO>.E!.9 EXOVTE9 rL!) fiCXpfi¿pÚW, <119 ¿Cali-PO!) ?‘E £250!)
<LITO 7979 np<>[~] 40!) ITOXEWS EIIL17L17PLXILSn¡
3-roí 8¿a~vyo’vu-cs’
¡CLXI.
?‘LVES’
aórayy£Ao¿
‘
¡<0’!. -rñ~
,
ano rov ndOovs- az
a>. WCEWS ¿y¿vovro, ¿>; ?‘¿<OUS
4ov ¿Bp¿o¿ ElE ró5v IToAEWS #EI»YOnES
E/L7T¿WTOVULV ES’ ró arZ#os r¿3v Zr4wv eV¡’TETLXYME
voy ¡ca¿ ¡<ar£<oIrq aai’ <0 hrAEtarot avrwv.
OV’nI) 877 TUS’ IJ-EV-~E ITOAELS’ ¿y Sva2v ‘q¡i¿pa~s
TE ¡<CXL E~%W8p(1l7o8Wap6I’o9 77£!. ¿ni ri>v
¡¿eytanjv ax)-ráiv >)v Kópou 270>.!.!). -
136
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 2, 5-3, 1 232 (n)
n0 054
232
Tolomeo como fuente, TONNET, p. 211.
137
84 a~T¿S Cu~
TOZS’ 174049 UJL~ ‘rauTa dxc,
TOU5 L7T17ELX9 EW¡TE/117CL ¿5 TUS’ Su’o A9
17?ti)UL0¡’
ITOACLS’ npoa-u4as 7TLXPLX#U>.¿TTELV T0U9 ¿!)Opar’rOVS’
Trn,S- ¿¡‘Bou, !L77ITOTE TI)!) LXtVt)ULV LX¿UBO[LEL’Ot 70>!)
ITA77U¿OV ITOAEWV KEU 4ta ri>v airo0 oz5 84á /La¡<poU
~#oSov 04 SE ¿5 /PI>717V rpaur¿VTES U170p04 LXVTW
84Ú)¡CELV y¿vÚJv-raL. KLXL re 0117<09 OITWS
ELKLXUE, ¡<a¿ EV SEOPT¿ EyEVETO (1uT<p 7) ITOjLtlfl7 ‘nO!)
e e e
417176<0!). DL 7Up TUS’ Bóo
-r&s ovirw ¿aAwKu!.as
170>. £49 £><OVTES roav fiapflc¿púw, <05 K(117V0V re £130!)
¿170 r$ rp¿ [si Uqf>ÚJP ITOAEW9 ¿¡flTL17PÉLLE?-’779 ¡<(11
741>69 ¡<LX!. anO 701> naOov9¿y¿vovro,
2WCEWS 02>701> Sta~uy&>rE9
¿9 r¿><ovs
TiS’¿6¿~O04
EIXOV O
¿lE ‘nO!) ,roAeú>s #EVYOVI’ES W
¿pLIrLnrouULV ¿s r¿ cni#os -r<Zv ¿71274<0!) eVVTETLXYIIE-
voy ¡<aL ¡<a~~¡<orqaav <It ITAEZUTOL LXVTWV.
Ovrw 817
TUS’ 17EVTE 270AE49 ¿y
Sucuiv 1~~¿¿p~L~
¿Awv re ¡CaL ¿~(1PSpaIToS¿Uapt£Vos’ 1164 ¿71!- 77)!)
,LLEyWrqv (11>7W!) 797!) Ku’pov n¿Aw.
w
138
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA4, 2,5-3,1 (n)
~0 ~55
139
‘Ev ¿> Sc auTos 4v¡’ rok ITECO¿9 ¿¡xjiL ‘raOi-a EIXE,
701>9 L1717EC19 EKITE[L17EL ¿9 TUS’ Su’o
7a5- 21%)U¿O!)
ITOAELS’ ITpOCPU4LXS’ lTLXpLX#V>.UTTEL!) TVUS CWBpw710US’
701>9 ¿¡‘bo¡’, ¡XI)7TOTE 77)!) LXAWULV LXIUBO$E!)04 TÚ>!)
ITA7)UtO!) 7TOAEWV ¡<aL a~a 77)!) 0’UTOU ox> [LGI¡<pOV
6x>fl~ 7
¿ko8ov Oi BE ¿5 S 1MXITEVT£S’ U7TVpOL (11>7W
8tdncE¿v 8e’ovn¡«0¿7E!)ETO
y&wvra¿. rc 7)o0rwg
evv¿p7)LX1>TÚ> ITV(JATI)&nog
70)!)
‘E t
e
ELKLXUE, «LX!.e EV>j-’Up TUS’ BVO TUS’ QUiTO) ELXAW¡<vLaS’
7r0AELS’ XOIrrES ró5v $ap$cipwv, 0)9 ¡<(171V0V TE
~t irpo[s] US6W!) TTOAEWs E~tITL17pa[LCvqS’
TLVE9 ¡<0’!. LX170 701> lrLXBoUs LXUIQV QLW,VU7QVTES
avr(XyyEAVL ~t a>.waews’ ¿y&ovro, LOS’ r.’ixous
EZXVV ¿Bpóo&. ElE 7W!) 170ÁEW9 S6CVV0V7E9
E¡flTL7TTO1>ULV ¿5 70 UTZ~O9 7W!) LITITEa>!) 4IIVT¿Tay[L&’
¡ca!. ¡c(1reftoirqaav QL 7TAEWTOL (11>70W.
Ourw 817 TUS ~TEVrE
-raXELs EV Bucal 17[LEp(1LS
¿Awv ‘TE K(1L ¿CLX!)BpQATOB¿UC4LEVOS 77£!- ¿IT!. 777!)
/IEywrqV ai3-ró$v r>)v Kópou n¿A¿v. -
w
140
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA4, 2,5-3,1 234(n)
n0 056
141
‘Ev <Ii 8=a,¿r¿s ~1>!) VQL9 174069 ¿/L</>L ‘rC!PVLX EIXE,
‘rVV9 tWTT¿LXS’ EKnE[LiTEI. ¿9 TUS’ -rás ITA77ULO!) Sóo
ITOXEI.9 iTpoUra4a9 ITGIPO.#VAÉ!.TEL!) TVUS’
TOV9 g’Boi’, /X
7)17OTE 777!) LX>.Ú)ULV LXLUOO[LE!)OL ‘rbi!)
77X7)ULO!) IWAEWV «CXL. 041(1 ¶17!) (1UTQU 0V BLGI ¡LalEpOl)
~ <0 84 ¿s 4uyl7v ptn‘rpLXITE!)TC9 <trOpO!.
dr
(11>7(9
e,
Sud/CC!.!) y¿VWvra!.. ¡Ca!. t1>VEPT) TE OU-~Ú)9 oirag
, ,
ELK(1UE, KO.!. EV Be’ov-n e’y¿vero aór4’ i> no~¿w~ róiw
t , e ~ ~ a tN
!.ITITEW!). DL “yLXp ‘ras OVO TLXS’ 01>170> EUAOJ¡<uLCI5
770>. E!.9 ¿X0V7E9 ‘ni>!) $ctp$Eip<0!), WS’ Kw7woV ‘rE etbov
¿17v ri3s np¿[js] a<~w¡’ ITOAEWS’ Ep.n!.npa[LEIn)5 ¡<(11
1<0’!.‘ ,
‘TalES’ an¿ 706 ndBovq az~ro9 8UL#rYQ’L’TE9
aVrayye>.oL 77)9 <XX<VUEWS ¿y¿vovro, <LS’ ra>yVS’
4- ,n, a,
EK0’U’TO!- EI.XOV GiJpOOL CJe 7<»!) ITO>.EWS 9EVyQVI’E5
E/flTLIrrouaw ¿9 ‘T¿ UTL9SO9 7W!) L1717EWV
£ ‘— , —
VOY lEo-!- lEa7EK02T7)UO.V 0!. 7TAE!.OTOL aura>!)- 4pa’s
01kw ~i>ras
re ¡cat 7r6-’re IT&’IE¿S ¿y Svuiv
¿~av8paaoSwcLpevos 71& CITÉ
‘» ‘r~v
¡IEyLU7Y7V ai3rá3v ni>!) Kópou 170>.!.!).
142
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 2, 5-3, 1 (n)
n
0 057
‘43
‘Ev ¿>84 (1UTOS’ 4o¡’ 13069 ITECQLS ¿,.¿#L ra6ra EZXE,
‘rOVS’ (Ii-Ii-CaS E«17%L17E1. es ras oua ‘TaS’ nNQULOV
7To’AELS’ IrpOUTLX~LX9 17LXPa#uAa’TTCL!) 7OV5 (WCpOJ7TOV9
‘rOVS’ ¿i’Boi-’,
[L7JITQ¶E TI)!) aAWULI’ CLUOQ[LE!)OL 7W!)
ITA17ULQV ii-¿Acw¡’ 1< ¿[La ¶77!)
(11>70V 0V BtU [LO.lE¡>01>
4oSou’ <0 84 ¿s #uri>u J.fl’ rpa-lrEvrES «ITOpO!.
e,
ftV’rQ)
o
BLaS¡<EL!) yWVT(XL. «LXI. ~U!)C~T) ‘TE 01>70>5 QITW!
‘E ~— t
E!.1<O.UE, ¡CO.!. ¿1> Uovr¿ ¿7¿YE’TO 0’Xfl’(9 7) IT0¡17T7) 70W
e p e 0’P 7(19 (.11>0 ‘TLX9
‘ 01>77<0
‘e EUAWlE1>tdS
<~
LIT17EOW, O!. ‘Y
170>. Et5 EXQV7ES’ TW!) flapfl¿p<ú¡’, <05 ¡<LX17VOV ‘rE CISC!)
a
17¿ ¶7)9 ~po[~] u4xov noAe&is ¿p~r~17pa¡¿E7q5
TalES’ 1<0’!. ano ¶01> naBoUS ai3rofi &a#uyo’rr£s
a1~,Ta7yeAO!. 7179 (1XWC7EWS’ CyE!)QVTO, (VS’ ‘T%~<QV9
~< ‘TÚ>!) ITOXE<05 Áev~ovrcs
EK0’0’7’0L EZ~QV ¿6~0Ot —
E[LlflITrOVU!.!) ¿s r¿ UTZ#OS’ ‘rOl!) LITITiCO!) ~vnE’ra7fLE~
VOY 1<0’!. 1<a¶E¡<oIn7aav CL ITAEWTO!. av-rtiv.
01kw ~i>TUS’ ITEVTC ITOAELS’ EV Suatv ‘q[LEpaLS
¿Ao$v rc ¡c(1t ¿~aVSpriTo&UO.~XCVQS ~7E!. ¿III. 4XL
727!)
[LEyLU7?7VO.V’rWV ¶7)!) Ku’pov 170>.!.!). 21 •SE ‘rE¶C
144
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 2, 6-3, 1 (n)
n0 058
Tomó así (como en AA, 4, 2, 4-6> Alejandro las cinco ciudades en dos días e
hizo esclavos a sus moradores; a continuación se dirigió a la ciudad más
importante de la región, Cirópolis...
236
TONNET, p. 211 señala a Tolomeo Lago como fuente.
145
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA4, 3,5237(n)
w
n0 059
Arriano relata como las fuente de esta parte de su obra son Tolomeo Lago y Auistóbulo de
237
Casandria.
¶46
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 3, 5 (n)
no 060
223
Arriano señala al principio del capítulo que sus fuentes son Aristóbulo y Tolomeo.
147
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 3, 5 (n)
n<I 061
239 El propio Aruiano habla de Aristóbulo y Tolomeo como fuentes de esta parte de su obra.
145
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 062
240
El propio Arriano nos cuenta en este capítulo como son la obras de Aristóbulo y Tolomeo las
fuentes de esta parte de su libro.
149
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4, 4, 6241 (n)
n0 063
150
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,19,4 (n>
n<> 064
151
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,19, 5242 (n)
w
n0 065
ESTATUTO
Categorías operativas Esclavo
211a 213 311b 316a 317a412a.421. Otra dependencia
423 424 Incierto
Tenía este Oxíartes una hija, en edad núbil, aún virgen, de nombre Roxana.
Los que servían a las órdenes de Alejandro afirmaban que era la mujer más
hermosa que en Asia habían visto después de la mujer de Darío. Alejandro,
una vez que la vio, quedó enamorado de ella. Aún prendido de ella como se
sintió, no quiso forzarla a sus deseos, aunque era una cautiva, sino que
consideró más digno tomarla por esposa.
242 Tolomeo y Aristóbulo de casandlia son para TONNET la posible fuente, p.21 2.
152
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,20, 1-3243(d)
n
0 066
243
cfs. AA2, 11,9 yen especial OS 17,5, 3. Para la fuente TONNET, p. 212 n216, hace
referencia a la Vulgata’.
153
KCXL TO¿VUP ¡<O.L A¿709 I<O.TEXEL d>.¿you ;t~-ra
<‘ ~ sr— •A
w
154
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,20, 4(n)
n0 061
Cuando Oxiartes tuvo noticias de que sus hijas habían caído prisioneros de
Alejandro, y que éste mostraba interés por su hija Roxana se presentó ante
Alejandro, de quien recibió un trato muy distinguido, cual procedia ante tan feliz
situación.
155
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,25, 4 244(doc)
n0 068
«CXL ELP<VUL
/LV/JLCLSCXS” «CXL TOVTWL’ TUS’ «riXALaTris- ¿27!-AESC4LEVOu
‘AA«rivS~oov, OTL Stristórnuaa¿. I2UTW tCCXXAEL TE ¡<(XL
244 como se deduce del texto Tolomeo es la fuente de Arriano. cfs. con ac 9, 1, 22 y Pl. Al. 59,
6-7.
166
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,27, 4245 (n)
n0 069
157
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 4,27, 8246 (n) w
n<> 070
158
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 071
Según marchaba ya hacia el río Indo, su ejército tenía que irse abriendo su
propio camino según avanzaba. Hizo allí algunos prisioneros, de quienes pudo
informarse de que los indios de aquel territorio se habían refugiado en el
campamento de Abizares... Acto seguido ordenó Alejandro a los prisioneros
que le condujeran hacía donde estaban los elefantes.
OX>tO>S’ OWTO. TU TCXVT7) XO>/J«>-~ EPrCLVOCX Cv>Ari¡iflri-ET1 w352 411 m407 411 lSBT
VE ¿Atyous- TW¡’ firip/Japwv, KW. 7TripCL TOUTO>V
159
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 5,19,1 246(n)
n<> 072
248 La fuente sería Aristóbulo, TONNET, p. 213. cfs. DS 17, 89, 2-6; Pl. Al. 60, 15.
160
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 5,21, 6249 (n)
n0 013
ESTATUTO
Categorías operativas Esclavo
211~213 311c314a Otra dependencia
Incierto El
Continuaba su avance por aquella orilla del Hidraotes, cuando muchos de sus
habitantes salieron a su encuentro para pasarse a su bando mediante un pacto,
aunque algunos de ellos incluso había tomado en una primera intención las
armas contra Alejandro. A otros que intentaban huir los cogió y los sometió por
la fuerza.
249
Fuente Tolomeo Lago, TONNET p. 213.
161
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 5,24, 5~(n)
n0 014
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a.213. 311c313c314a314c 314d Otra dependencia
415 Incierto El
e — ‘ , ‘
1~CC’ flfl~h~~Y’
fl A ¡~flrr, WnnrflC rlflV lTfl> IV ¡‘0<. (LJTflOPfl(J—
-. ‘ ~-r’--- —
250 Tolomeo es la fuente, y. TONNET, p. 213. Sobre las operaciones militares previas a la toma
de la dudad, y. AA, 5, 24.
w
162
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6, 7, 2 ~ (n)
n0 075
CIXE
¡ct~ ritnos- ws-
~vv3<-aflas K¿2r<L T()i’ <LUTO!’ 77C>pO!) 3LOJKWV CLXE1-o
nov stOaaosrwv Es- -r
17P JITVXOJPnULV. «<tÉ 7T(>AAO¿s-
fUi’ (IrTE KTf ¿VE!’
CLUTa)!’, TVV9 34 «CXL QOJUTCLS’ «a,
=‘Aafiev
0X2) pov
VL -nAcíovs- 34 «ar4v yo!’ 4% rc X~P !-<I!’ e ,— ‘ ,
163
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA6, 7, 3~2(n) w
n<> 076
164
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA6, 7, 6~(n>
0 077
n
En total murieron unos cinco mil, y fueron pocos los capturados vivos, ya que
su valor les impelía a morir luchando.
AA 6,16, 2~(n)
n0 oía
254
cfs. 0317,102, 5yQc 9,8, 11~13. Tolomeo es la fuente TONNET p. 215.
166
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
A.A 6,16, 2~(n)
n0 079
¿A¿sbawras- y (1/10.
eA 0!-4’ 7>yE «(tÉ Ka¿> ~AX~<-36 nOÁEIs-
C > -‘
(11)7W (1<- CV 717 (11)777
~<o4q¿ve3[Sovro E77l.VI’Tl. 01)34
71-9 ET9EITETO Es- ¿A¡<2
7V 01)-ra> «(XL Ivboc -n~aV7E9 ESE-
3oóAwwro i~3ij r¿j yvo$ paj 77909 ‘AXE~¿V3pV1) 76 Kw.
7779 ‘AAE4kL’3pou 70y779.
255
cfa os 17, 102, 5yQC 9,8,11-13. Tolomeo es lafuente, TONNET p. 215.
167
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,16, 2~(n)
r
n0 oao
Tomó al salto y por la fuerza las dos mayores ciudades de los oxicanos, en la
segunda de las cuales fue capturado el propio rey Oxicano. Alejandro distribuyó
el botín entre sus hombres, y se quedó para sí con los elefantes. Las restantes w
ciudades de la región se le entregaron sin que ninguna de ellas intentara
siquiera defenderse; hasta tal extremo estaban esclavizados los ánimos de
todos los indios por Alejandro y sus éxitos.
BoóÁwvro ij3
17 n~ 7V¿/J17 77(309 Ah~¿u3pou TE «os
í~ ‘AÁc~cív3pov ró~ip.
w
no cai
257 Nearco de Creta o Tolomeo Lago pueden ser las fuentes según TONNET, p. 215 y n. 233
de la misma página.
169
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,18, 5~(n)
n0 082
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
114 24a 134-a 134<1 134e.211a 213 Otra dependencia
221a 31W 313c 314a 314c 315b 351 Incierto El
352a
ERE/JO.!. Ob!)
~UVE7TY¡VVUPT0. ¡<aL TÚuL’ ftAwu nn)s KoUsh&TWrOuS’
EKiTEMV<O.S ES’ 717!) 97/30(10>74/JO> 71)9 ~X6’?s-x¿Pau
~tuAALXp¿fi¿PEL ,-w& -i-&p ‘luScT,p, ¡<a¿ 02)70!. 70 (1770
258
Tanto JACOBY F F33 y FEO, como TQNNET, p. 215 n. 235 se muestran de acuerdo en
considerar a Nearco de creta como el inspirador de este capitulo.
170
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,18, 5~(n)
n0 083
(Orillas del río indo) Envió sus tropas más ligeras al territorio de la orilla de allá
a que procuraran capturar algunos indios que le sirvieran de prácticos desde
ahora hasta el final de la travesia. Al llegar al punto donde el río gana su mayor
anchura (alcanza en su punto máximo hasta un total de doscientos estadios)
soplaba un fuerte viento procedente del mar que hacia que los remos a duras
penas pudieran sacarse del agua, por lo que tuvieron que refugiarse en un
abrigo del río, guiados por los prácticos.
ETE/3(X!. 0UV
171
La Anábasis de Alejandro Magno de Arr¡ano de Nicomedia
AA 6,20, 32~(n)
n0 084
Al bajar por este brazo del indo se topó con un gran lago que se alimenta de
las aguas del río, y al que fluyen también las aguas de otros canales de todo
su alrededor, por lo cual el lago adquiere una enorme extensión, hasta el punto
de que parece un golfo en pleno mar. Es más, en él pueden verse peces de
mayor tamaño incluso que los que viven en nuestro mar Mediterráneo. Ancló,
pues, Alejandro en éste lago, donde le indicaron los prácticos
¿¡<ficAr
19 7TOTCL/XOU d!) ¿~
SE 7(0 ,<«TarAÚI
Atp<-¡’ij,’ [LEyaA77,’,
U(/!.KE1-0
77L’iLVa it
«¡‘CXXEOM6I0S’ O no-rri¡i,og-, -rV~O!) SE ¡<CXL [¿¡<]¡ T65v
7TE/J¿4’ USOTÚ>V E/l/3CX>¶AOL’TWu 4 a¿nju, ¡u ycíA77v ‘TE
L x (loes- 3
7777 El’ ¿2<-IT 77 TO>!/ mO OriAuaai)s- ¿kCL¿VO!N
TE), fLCL.,0I’ES’
7E19 ‘TÚIV
01)1’ E!) KO.9-á
i~Sc ~
rip’ ~»ICT¿/Jq
AL/fl’,)l UuA«u~o¿
Ll<L7TEJ>
iTpo(T<>p¡l(a1
=í1ÍLyqL0~E 9 ¿4~-qyouu-i-o, T(t>I’ ¡LEV UTpGLT!.WT<tIl’ io¿~
iroAAous- KURCLACLfTEL uú,’ Aeo¡va-i-o, ¡<(XL 702)9
«L,jflU
KEpKOUput9 FV¡LTTOA’T«S,
w
172
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 6,21,5(n)
n<> 065
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
211a 213 311c 313c 314-a Otra dependencia
Incierto El
173
La Anábasis de Alejandro Magno de Arr¡ano de Nicomedia
AA 7, 2, 4261 (doc)
n0 086
261 Aristébulo sería la fuente para este texto, TONNET, p. 216 n. 253.
¶ 74
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 7 9 ~ 262 (d)
n0 087
Macedonios.
262
La vulgata’ sería la fuente en este párrafo, TONNET, p. 215
175
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 088
Macedonios.
n0 089
177
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 7,20, 34265 (n)
n0 090
n0 091
¿AM (17TE4’p¿Uqo~..~
yap (XL ES’ TE)?’ IIoAAri«¿ita¡’ TE)?) E¿4’pcúrou d¡cfioA<il
77-909 70V CJflTpa7TOU 7279 Bm fivAwu¿¿2S’ ~TOXAW n¿~.,O>
¡<«¿2769 0? X(XAE77W9 (1V(XUTO/IOV~LLE!)CLL, OTL -,
179
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 7,24, 2-3 267 (n> w
n0 092
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo
21.3 311b..313a 314a 314b 314c 314d Otra dependencia ~J
- 315a 31Td 321 323c 323e 324a 352c Incierto
413 453
De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional.. .se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojan., sino que empezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como si -sedratara de una gran desgracia. Ordenó
que se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.
180
.
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 7,24, 2-3 2~ <n)
no 093
De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional.. se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojar... síno que empezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como sise tratara de una -gran-desgracia. Ordenó
que se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.
EW(1L 8~ ¡<Au’a9
EICaTEpWGE!) 7011 Op¿ VOL’ dpyup&roSriS’,
‘AA
¿4>’ <Lv o¿
011W?’ E’Ta.ZpoL EKUU?7V70- ‘TWI’ ‘TL!)0. OIl!)
T)/IEA1
7gE!)W!) CWO~W7T0>V, E)!. SE ¡<GIL 7W!) ¿s 4>uXa¡cfl
¿S¿a~acp &vra >Áyouuw, Ep?7¡lO!) tS¿uct
6po!)Lp BE TOV Gp¿!)oV
EUT?JKOTCLS 70119
¡<(XL TaS’ KALVO.S’, 7TEp!. 7(9
EU!)OVXPJIS, ¡<04 y(Xp ¡<O.!. QL ¿TaZ/JOL 4%vav¿anjaav
‘TU) fiCLCTLXEZ a-TI-oXú>Poul)TL, SLEXOO!)TCZ 8(0.
70>!) EU!)011
X<’>~’
1-~~’4fl~’O~ TE ESU T¿~’ Opc’V0!) ¡<0-!. KO.OE!~EUO
AA~
tu.
TOU9 SE 0111< ¿VmUTl
7Ot-!. /1EV 0-lITO!’ E¡< ‘TE)!) U/JOVOV
¡<O.T& 517 TL!’O. PO/lO!) HEpUL¡<O!), rEpLpp17~L¡1E!)0U9 SE
e ~
TUIPTEUOOL ¿ ‘TE (1777617 ~ú>~a. 0>5 ¿iT!.
¡lE7O.AÚ> ¡<(1KW. TO.LITCX <09 <?)VYEXOT? ‘AAE~¿v8pq-’,
KEAEVUO.!. «rp¿fiA0>077 ¡‘GIL TOP ¡<O.OLCTCLfl-m, /V17270’TE
¿ITLfiO11%7s- ~UI’TE’TLLyp¿V0V TOL’rO ESpaciE yvw VaL
I81
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA1,24,2~32m (n)
w
n0 094
De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional.. .se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojar., sino que empezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como si se tratara de una gran desgracia. Ordenó w
que se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.
ELVUL BE KALWL9
E¡<a7Epw&CV TO!) 6p¿?’O!) apyupo7ToScLs-> ¿4>’ cLt’ o’
269
cfs. OS 17,116,2-4; PIAl. 73. La fuenteesAr¡stóbulov.TONNETp. 216yJACOBYFE58.
182
La Anábasis 270(n)
de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1,24, 2-3
n0 095
De pronto, cierto hombre sin importancia (algunos dicen que era un prisionero
en libertad provisional).., se subió y se sentó en el trono. Los eunucos no lo
hicieron desalojar.., sino que emprezaron a rasgarse las vestiduras y a
golpearse el pecho y la cara como si se tratara de una gran desgracia. Ordenó
se sometiera a tortura al que había ocupado el trono.
(L!’(IL 84 KA/VG.
9
rpOO0>irO. 0>9 Em
¡xc yaAúí ¡<CI ¡<01. T(LUÁiL <LIS’ ¿4Y)yy¿AO?) AA~at’Sp~
,<-cAcuc1a< UpEfiAO>Ofl!2«L ~¡-o~’ ,caO¿ua,-zcx, ¡x~5iro1K ¿
cir<f3011A7¡s ¿VitrE-ra y/x¿I’OV 7-01170 CSp«OE y¡WVO
270 Cts. OS 17¿1 16, 2-4; Pl. Al. 78 La fuente sería Ajistóbulo, TONNET p. 216 y JACOBY F
F58.
183
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
w
n0 096
ESTATUTO
categorías operativas
Esclavo
3.iia. 31.3a. 31.4-a. 351 352b 421 422 Otra dependencia El
424 431 Incierto
India
Hay otro dato importante a tener en cuenta a propósito de la India, y es que
todos sus habitantes son hombres libres, entre los cuales no existe la
esclavitud. En esto hay cierta similitud entre los lacedemonios y estos indios,
aunque los espartanos tienen sometidos a los hilotas que son los que hacen
oficios propios de esclavos, por su parte, entre los indios no existe la
esclavitud, y mucho menos hay un indio que lo sea.
n0 097
185
La Anábasis de Alejandro Magna de Arriano de Nicomedia
‘AA In. 10, 8-9 (n) w
n0 098
India.
r
186
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
n0 099
ESTATUTO
categorías operativas Esclavo El
311a 313a 314-a 421 423 424 432 Otra dependencia
Incierto
India.
1~
187
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA 1n 10, 8-9 (n) w
n” 100
India.
188
La Anábasis cJe Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AAIn. 12, 2-32~(n)
no icí
India.
—, ,-j-. A
‘TOU9
¡<(XL ¡<QL TE):
E¡<¡<(Xu(XLpoUUL 1 EAE~O.1”T(XS’ ayotI<5L
¿2/3(1(170- K0U¡1EOlI(X¿ TE ¡<CX!. ,1VLOVEUOVUL!’.
212
V. AA, lnd., 11-12 para la categoña operativa 431.
189
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA In. 24, 6-9 273 (n> w
no 102
OC S¿ TI)?’ TE A0jirp¿-r
171-a TCZ,’ &~<»;
E¡<TrAOy¿WrE9 KW r?js- ¿4>¿Sov 777’ O~tIrqTG. ¡<O.L 77-pOS
Tú>?’ T0~E11/la’r0>l’ TE ¡<(XL 7W?’ <012ú>i’ ~EXWP ~aXM-
- 01106
¡LEVOL, etC!. 017 ‘q/l¿yvjli’o!. (LVO/3WITOL, <‘ y
E)MOV ES
«Ata7¡’ Tp(flTEl’TE9
6V7UKOU(7L!), OC 8~ ¡<a.~ aAtw<ovra¿
EyKALI’O11UL. ¡<(XL OC (LEV O.1170V
273 Nearco de Greta es la fuente de gran parte del libro dedicado a la India yen particular de
este texto, y. LJACOBY,F Fi.
190
’
La Anábasis de Alejandro Magno de Arriano de Nicomedia
AA In. 24, 8-9 274 (n)
no 103
4¿Aú>
LXOU(19 TOU’TQLUL
-rú>i’ 27(LP(LUXLE)!)TE9 ¡<O.TEp3IL)4EU
1> S¿ ¿XA -rotc
»Oow-L -refuu J4¿a~’ Et<OITTO¡’ a¿S17pOs- au7-OIr
yap
AAln28,62~ (n) w
n0 104
275 Nearca es la fuente, y. supra. Sobre la toma de la dudad y. AA, md., 28, 8-9.
w
192
2.3. LAS FUENTES DE LA “ANÁBASIS” DE ALEJANDRO MAGNO DE
ARRIANO DE NICOMEDIA
Capitulo Fuentes
AA Pref. 1-2 Aristóbulo de Casandria (F T6).
AA Pref. 1-2 Tolomeo Lago (F Ti).
AA 1,1- 8 . Tolomeo Lago <F F3).
AA 1,1,1-6 ‘tá legómena’ (TONNET, p. 205 n 148).
AA 1, 1,6-2,7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 205 n. 149).
AA 1,2-3,4 Tolomeo Lago <FF1)
AA 1,3,3-6,11 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206).
AA 1, 7, 4-8, 8 Tolomeo Lago <TONNET, p. 206, y. F F3).
AA 1,10 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 206 n. 152>.
AA 1,10 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 152).
AA 1,11, 1-3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 206 n. 153).
AA 1,11,3-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 154).
AA 1,11,3-6 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 206).
AA 1,11,6-12, 5 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 206).
AA 1,11,6-12, 5 ‘tá legámena’ (TONNET, p. 206).
AA 1,12, 6-7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 155).
AA 1,12, 8-10 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 206).
AA 1,12, 8-10 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 206 n. 156).
AA 1,13,1-2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206 n. 157).
AA 1,14, 1-15, 5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 206).
AA 1,15,6-8 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 206 n. 159).
AA 1,16,4-7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 206 n. 160).
AA 1,17,1-4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 161).
AA 1,17, 7-18, 5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207).
AA 1,19, 1-22,7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 164).
AA 1,23, 2-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207)
AA 1,23, 7-8 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 207 n. 166).
AA 1,24, 1-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 167).
AA 1,25, 1-26,2 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 207 n. 168).
AA 1,26, 4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 207 n. 169).
AA 1,27-29,6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 207 n. 170>.
AA 2, 3 Aristóbulo de Casandria (E F7a).
AA 2, 3,1-8 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 207 n. 172, y. F F7).
AA 2, 3,1-8 tá legómena’ (TONNET, p. 207)
193
Capítulo Fuentes w
AA 2, 4,1-6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208 n. 173).
AA 2,4, 7-11 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 208 n 174, y. F F8= 4, 7).
AA 2, 4, 7-11 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 208).
AA 2, 5, 2-4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 175, y. E E9c).
AA 2, 5, 5-8 Tolomeo Lago <TONNET, p. 208 n. 176).
AA 2, 5, 8- 9 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 177).
AA 2, 6, 3- 7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 178).
AA 2, 6, 3- 7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208 n. 178>.
AA 2, 8, 1-12, 3 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208 n. 180).
AA 2,11,8 Tolomeo Lago <FF6).
AA 2,12, 3-6 Aristábulo de Casandria (F FíO).
AA 2,12, 3-6 Tolomeo Lago (F F7).
AA 2,12, 3- 8 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208, y. E F7).
AA 2,12, 3-8 Tolomeo Lago <TONNET, p. 208, y. E F7).
AA 2,12, 3-8 tá legómena’ (TONNET, p. 208).
AA 2,12, 8-15, 5 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 181).
AA 2,16, 1-6 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 182).
AA 2,18, 3-24, 6 Tolomeo Lago <TONNET, p. 208).
AA 2,25, 4-26, 2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 208).
AA 2,26, 3- 4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 208 n. 286).
AA -2,26,4-27,7 Tolomeo Lago-(TONNET, p.-209).
AA 3,1, 1-5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209 n. 187).
AA 3, 2,1-2 tá legómena’ (TONNET, p. 209).
AA 3, 3- 7 Aristábulo de Casandria (E F17).
AA 3, 3, 3-4, 5 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 209, y. F F13 y F14).
AA 3, 3, 3-4, 5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209, y. F F8 y E F9). w
AA 3, 3, 5 Tolomeo Lago (F FE).
AA 3, 4, 5 Tolomeo Lago (E F9).
AA 3, 5, 7 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 209 n. 189).
AA 3, 6, 5-6 Nearco de Creta (F 4).
AA 3, 6, 5-7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 209 n. 190).
AA 3, 6, 7- 8, 2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209).
AA 3, 7, 6 té tegámena’ (TONNET, p. 209)
AA 3, 8, 3-6 Tolomeo Lago <TONNET, p. 209).
AA 3, 8, 3-6 ‘Vulgata’ <TONNET, p. 209 n. 191).
AA 3, 8, 7-9, 4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209).
AA 3,10, 1-4 ‘té legómena’ (TONNET, p 209)
AA 3,11,1-7 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 209, y. FF17).
r
194
Capítulo Fuentes
AA 3,11, 8-15, 7 Tolomeo Lago <TONNET, p. 209).
AA 3,16 3- 7 Tolomeo Lago (TONNET, p 209)
AA 3,16, 9-18,10 Tolomeo Lago (TONNET, p. 209).
AA 3,17, 6 Tolomeo Lago (F F12).
AA 3,18,11-12 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 210 n. 196).
AA 3,19,1-22,1 Tolomeo Lago (TONNET, p. 210).
AA 3,23,1 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 198).
AA 3,23, 2-7 Tolomeo Lago (TONNET, p. 210)
AA 3,24, 1-26, 4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 210).
AA 3,26,1 Aristábulo de Casandria (F F22).
AA 327,1-3 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 200).
AA 3,27, 1-3 ‘Vulgata (TONNET, p. 210 n. 200).
AA 3,27, 4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 201).
AA 3,28,1- 2 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 202).
AA 3,28, 5 ‘tá legómena’ (TONNET, p. 210).
AA 3,28, 5-10 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 210, y. F F23).
AA 3,29, 3-4 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 210 n. 203).
AA 3,29, 5-30, 6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211, v F F14).
AA 3,30, 5 Aristábulo de Casandria <F F24).
AA 3,30,7-9 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 211, y. FF25).
AA 3,30, 7-9 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 211).
AA 3,30,10-11 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211 n. 204).
AA 4,1,1-1,4 Aristábulo de Casandria <TONNET, p. 211 n. 205).
AA 4,1, 5-4,1 Tolomeo Lago <TONNET, p. 211).
AA 4, 3, 5 Aristóbulo de Casandria (F F26).
AA 4, 3, 5 Tolomeo Lago (F FiS).
AA 4, 3, 6- 7 Tolomeo Lago (F F34).
AA 4, 4, 4-8 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211 n. 209).
AA 4,5,1-5, 9 Tolomeo Lago <FF35, y. TONNET, p. 211 n. 211).
AA 4, 6, 1-2 Aristábulo de Casandria <F F27, y. TONNET, p. 211).
AA4, 6,3-6,5 Tolomeo Lago (TONNET, p. 211).
AA 4, 6, 6-6, 7 Aristóbulo de Casandria (E F28b, y. TONNET. p. 211 n. 210).
AA 4, 7, 2 Nearco de Creta (F 5).
AA 4, 8-14 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 212, y. F F29 F30 F31 y F33)
AA 4, 8, 9 Aristábulo de Casandria (F F29>.
AA 4,10-14 Calistenes de Olinto (E T8).
AA 4,12, 3-5 Cares de Mitilene (F 14b).
AA 4,13,5-6 Aristábulo de Casandria <E ESO).
195
Capitulo Fuentes w
196
.
Capítulo Fuentes
AA 5,21, 1-24,8 . Tolomeo Lago <TONNET, si .213).
AA 5,25,1- 2 Tolomeo Lago <TONNET, p. 214 n. 224).
AA 5,28, 1-29, 3 Tolomeo Lago (TONNET, p. 214 n. 225, y. F F23= 28, 3- 5).
AA 5,29, 5 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 214 n. 226>.
AA 6, 1- 6 Nearco de Creta <F F32, y. TONNET, p. 214 n. 227)
AA 6, 2, 3 Nearco de Creta (TONNET, p. 214).
AA 6, 2, 3 Onesicrito de Astipalea (F T9b).
AA 6, 2, 4 Tolomeo Lago (F F24, y. TONNET, p. 214).
AA 6,3,1- 5 Nearco de Creta (TONNET, -p. 214 n. 228»
AA 6, 4,1-4 Tolomeo Lago (TONNET, p. 214).
AA 6, 4, 5- 5, 4 Nearco de Creta (TONNET, p 214).
AA 6, 5, 5- 9, 5 Tolomeo Lago (TONNET p. 214)
AA 6,6-10, 4 Tolomeo Lago <TONNET, p. 214).
AA 6,10,1 Tolomeo Lago (F F25}
AA 6,11, 1-9 Tolomeo Lago (TONNET, p2l4, cfs. FF1O=11,8).
AA 611, 5 Aristóbulo de Casandria (F F16).
AA6;11,5 Tolomeo Lago (FF10).
AA 6,11, 7-8 Tolomeo Lago (E F26»
AA 6,13 Nearco de Creta (TONNET, p. 214 n. 230).
AA 6,13, 2- 3 Tolomeo Lago (F E28b).
AA 6,14-15, 6 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 233>.
AA 6,14, 2 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 231).
AA 6,14, 4-5 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 232).
AA 6,15-16, 6 Tolomeo Lago (TONNET, p. 215 n. 233).
AA 6,17-18, 2 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 235).
AA 6,17-18, 2 Tolomeo Lago (TONNET, p. 215).
AA 6,18, 3-21, 3 Nearco de Creta (F F33 y F8c, y. TONNET, p. 215 n. 235).
AA 6,22, 4-27 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215, y. F E49 22, 4).
AA 6,22, 4-27 Nearco de Creta (TONNET, p. 215, y. F F3).
AA 6,22, 4-27 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215).
AA 6,28, 1-4 AristábulodeCasandria (TONNET, p. 215, y. FF5O=28,2-4yFT128,2)
AA 6,28, 1- 4 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 237).
AA 6,28, 2 Tolomeo Lago (F F27).
AA 6,28, 5-6 Nearco de Creta (TONNET, p 215).
197
Capítulo Fuentes
AA 7,1-3 Nearco de Creta (TONNET, p. 215 n. 241, v F F4).
AA 7,1- 3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215).
AA 7, 1, 5-18,6 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 216 n. 253, y. F F54=16, 1)
AA 7, 3, 6 Nearco de Creta <F F4).
AA 7, 4, 4 Aristóbulo de Casandria (E F52).
AA 7, 4, 6 Efemérides (E T2a).
AA 7, 4, 6 Nearco de Creta (E 9b>.
AA 7, 5, 1-3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 242).
AA 7, 5, 6 Nearco de Creta (F Sa).
AA 7, 5, 6 Onesícrito de Astipalea <F T6).
AA 7, 6, 2-5 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 243).
AA 7, 6, 2- 5 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 243).
AA 7, 7, 3- 5 Aristábulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 244).
AA 7, 7, 7 Aristóbulo de Casandria (TONNET, p. 215 n. 245).
AA 7, 8, 2- 3 ‘Vulgata’ (TONNET, p. 215 n. 246).
A A — rl .4 .411 ~ . tA.’1.’ A~rflk’kIrr — AlAr’
/Xt\ 1, tI, ¡-¡U, £ VUI~dLd IJUIMI’ItI, ji. ¿ID).
198
Capítulo Fuentes
AA 724, 4-25, 1 Medio de Larisa (F T3).
AA 7,25, 1-26, 3 ‘Efemérides’ (TONNET, p. 216, y. E F3a).
AA 7,25, 4 Nearco de Creta (FlOc).
AA 7,26, 3 Aristóbulo de Casandria (F F60).
AA 7,26, 3-27, 1 Tolomeo Lago <F ESO).
AA 7,26, 3-27, 3 ‘Vulgata’_(TONNET,_p._216 n._257).
AA 7,27, 2 Medio de Larisa (F T4).
AA 7,28, 1 Aristóbulo de Casandria (E F61).
AA 7,28, 1 Aristábulo de Casandria (F F61).
AA 7,29, 4 Aristóbulo de Casandna (F F62).
lnd 3, 6 Onesicrito de Astipalea (F F6).
lnd. 3, 6- 8 Nearco de Creta (F F5).
lnd. 6, 8 Onesícrito de Astipalea (E F7).
lnd. 11, 7 Nearco de Creta (E F6).
lnd. 15, 1-4 Nearco de Creta (F F7-F8).
lnd. 15, 8 Nearco de Creta (F F9).
lnd. 15,10-12 Nearco de Creta (E FíO).
lnd 16, 1-17,6 Nearco de Creta (FF11).
lnd. 17, 6-42,10 Nearco de Creta (F Fi).
lnd. 18, 3-10 Nearco de Creta (E 7).
lnd. 18, 7 Medio de Larisa (F T2).
md. 18, 9 Onesícrito de Astipalea (E T4).
lnd. 42, 9 Nearco de Creta (E 9a).
ASCLESPIADES
Capítulo Referencia
AA 7,14,4-6 TONNET, - 216 n. 251
AA7,15,5-6 FF1
ARISTOS DE SALAMINA.
Capítulo Referencia
AA 7,15,4-6 TONNET, . 216, y. FF3
AA 7,15, 5-6 E T4 F2
199
Capitulo Referencia w
AA 1,10 TONNET, - 206 n. 152)
AA 1,11,6-12, 5 (TONNET, p 206)
AA 1,12, 8-10 (TONNET, p. 206)
AA 1,15,6-8 (TONNET, p. 206 n. 159)
AA 1,16,4-7 (TONNET, p. 206 n. 160>
AA 1,23, 7-8 (TONNET, p. 207 n. 166)
AA 1,25, 1-26, 2 <TONNET, p. 207 n. 168)
AA 1,26, 4 (TONNET, p. 207 n. 169)
AA 2, 3 (E F7a)
AA 2, 3,1-8 (TONNET, p. 207 n. 172, y. F E7)
AA 2,4,7-11 (TONNET, p. 208 n. 174, y. E F8= 4,7)
AA 2, 5, 2-4 (TONNET, p. 208 n. 175, y. F E9c)
AA 2, 5, 8-9 (TONNET, p. 208 n. 177)
AA 2, 6, 3-7 (TONNET, p. 208 n. 178)
AA2,12,3-6 (FF10)
AA 2,12, 3-8 (TONNET, p. 208, y. F E7)
AA 2,12, 8-15, 5 <TONNET, p. 208 n. 181)
AA 2,16,1-6 (TONNET, p. 208 n. 182)
AA 2,26, 3-4 (TONNET, p. 208 n. 286)
AA3,3-7 (FF17)
AA 3, 3, 3-4, 5 TONNET, p. 209, y. E E13 y E14)
AA3, 6, 5-7 (TONNET,p.209n.190)
1
AA 3,11,1-7 (TONNEL fr 209, y. FF17)
AA 3,18,11-12 (TONNET, p. 210 n. 196)
AA 3,23,1 (TONNET, p. 210 n. 198)
AA 3,26, 1 (E F22>
AA 3,27, 1- 3 (TONNET, p. 210 n. 200)
AA 3,27, 4 (TONNET, p. 210 n. 201) w
AA 3,28, 1-2 (TONNET, p. 210 n. 202)
AA 3,28, 5-10 (TONNET, p. 210, y. E F23)
AA 3,29, 3-4 TONNET, . 210 n. 203
AA3,30,5 (FF24)
AA 3,30,7-9 TONNET, . 211, y. E F25
AA4,1,1-1,4 TONNET, 211n.205
AA 4, 3, 5 (E F26)
AA 4,6,1-2 (E E27, y TONNET, p 211)
AA 4,6,6-6,7 (E F28b, y TONNET p. 211 n. 210)
AA 4, 8-14 {TONNET,_p._212,_y._F_F29_E30_F31_y_F33)
AA 4, 8, 9 (E E29)
AA 4,13, 5-6 (E F30)
AA 4,14, 1 (FF31)
w
200
Capítulo Referencia
AA 4,14,3 (E F33)
AA 4,15, 6-8 (TONNET, p. 212 n. 213)
AA 4,19, 5-6 (TONNET, p. 212)
AA 4,30, 9 (TONNET, p. 213 n. 218)
AA 5, 4,1-2 (TONNET, p. 213)
AA5,7,1 (FF34)
AA 5, 8,4-5 (TONNET, p. 213 n. 220)
AA 5, 9, 4 (TONNET, p. 213)
AA5,14,3 (FF43)
AA 5,14, 3-4 (TONNET, p. 213, y. F F43)
AA 5,19,1-3 (TONNET, p. 213)
AA 5,20, 2 (F F45)
AA 5,29, 5 (TONNET, p. 214 n. 226)
AA6,11,5 (FF16)
AA 6,14,2 ONNET, . 215 n. 231
AA 6,22, 4-27 <TONNET, p. 215, y. E F49 22, 4)
AA 6,28, 1-4 (TONNET, p. 215, y. F E5028, 2-4 y F T1=2
AA 6,29, 4-11 (FF51, y. TONNET, p. 215 n. 238)
AA 7, 1, 5-18,8 (TONNET, p. 216 n. 253, w E E54=16, 1)
AA 7, 4, 4 (F F52)
AA 7,6, 2-5 (TONNET, p. 215 n. 243)
AA 7, 7, 3-5 (TONNET, p. 215 n. 244)
AA 7, 7, 7 (TONNET, p. 215 n. 245)
AA7,13,1-2 (FF21)
AA 7,15,6 (F F53)
AA 7,19, 2-22 <F F55 19, 3, y. TONNET, p. 216)
AA 7,19,3-22,5 (FF55, y. TONNET, p. 216)
AA 7,24, 1-4 (TONNET, p. 216 n. 256, y. F F58 1-3)
AA 7,26, 3 (E F60)
AA 7,28,1 (F F61)
AA7,28,1 FF61
AA 7,29, 4 F F62
CALISTENES DE OLINTO
Capítulo Referencia
AA 4,10-14 FT8
CARES DE MITILENE
Capítulo Referencia
AA 4,12, 3-5 F 14b
201
CTESIAS w
Capítulo Referencia
AA 5, 4,1-2 - F E45, y. TONNET, . 213
ERATÓSTENES
Capítulo Referencia
AA 5,1,1-3,4 (TONNET, p. 213 n. 219, y. FF16)
AA 5, 3-8, 3 - <TONNET, p. 213)
MEDIO DE LARISA
Capítulo Referencia
AA 7,24, 4-25, 1 (E T3)
AA 7,27,2 (FT4)
lnd.18,7 (FT2)
NEARCO DE CRETA
Capítulo Referencia
AA 3, 6, 5-6 (F4)
AA4,7,2 (F5)
AA4,30,5 (F6)
AA5,1 FiSa
AA 6,1-6 (FF32, y. TONNET, p. 214 n. 227)
AA6,2,3 (TONNET,p.214)
AA 6, 3,1-5 (TONNET, p. 214 n. 228)
AA 6, 4, 5-5, 4 (TONNET, p. 214)
AA 6,13 (TONNET, p. 214 n. 230>
AA 6,14-15, 6 (TONNET, p. 215 n. 233)
AA 6,14, 4-5 (TONNET, p. 215 n. 232)
AA 6,17-18, 2 (TONNET, p. 215 n. 235)
AA 6,18, 3-21,3 (E F33 y F8c, y. TONNET, p. 215 n. 235)
AA 6,22, 4-27 (TONNET, p. 215, y. F F3)
AA 6,28, 5-6 (TONNET, p. 215)
AA 6,28, 6 (El5b)
A A V .1 0 <-i-r~..t~.rr n~r -. r- v—n
AA7,3,6 (FF4)
AA7,4,6 <F9b)
AA7,5,6 (F9a)
AA 7,19, 2-22 (TONNET, p. 216, y. F F28)
AA 7,19, 3 (ElOb)
AA7,20,9 (E Fíe)
AA 7,25, 4 XLI Oc)
202
Capitulo Referencia
lnd. 3, 6-8 (F ES)
lnd. 11,7 (FF6>
lnd. 15, 1-4 (F F7-FE)
md. 15, 8 (E FS)
lnd. 15,10-12 (F FíO)
lnd. 16,1-17,6 (F Fil)
lnd. 17, 6-42,10 (F FI)
lnd. 18, 3-10 (F 7)
lnd. 42, 9 <F 9a>
ONESICRITO DE ASTIPALEA
Capítulo REferencia
AA 6, 2, 3 (F T9b)
AA7,5,6 (ET6)
lnd. 3, 6 (E F6)
IncÍ 6, 8 (E E7)
md. 18, 9 (E T4)
TOLOMEO LAGO
Capítulo Referencia
AA Pref? 1-2 (FT1)
AA1,1-8 (FF3>
AA 1,1,6-2,7 (TONNET, p. 205 n. 149)
AA1,2-3,4 (FF1)
AA 1, 3, 3-6,11 (TONNET,p.206)
AA 1,7,4-8, 8 (TONNET, p. 206, y. F F3>
AA 1,10 (TONNET, p. 206 n. 152)
AA 1,11, 3-6 (TONNET, p. 206 n. 154)
AA 1,12, 6-7 (TONNET, p. 206 n. 155>
AA 1,13, 1-2 (TONNET, p. 206 n. 157)
AA 1,14, 1-15, 5 (TONNET, p. 206)
AA 1,17, 1-4 (TONNET, p. 207 n. 161)
AA 1,17, 7-18, 5 (TONNET, p. 207)
AA 1,19, 1-22, 7 (TONNET, p. 207 n. 164)
AA 1,23, 2-6 (TONNET, p. 207)
AA 1,24, 1-6 ¡ (TONNET, p. 207 n. 167)
AA 1,27-29,6 (TONNET, p. 207 n. 170)
AA 2, 4,1-6 ¡ (TONNET, p. 208 n. 173)
AA 2, 5, 5-8 (TONNET, p. 208 n. 176>
AA 2, 6, 3-7 (TONNET, p. 208 n. 178)
AA 2, 8, 1-12, 3 ¡ (TONNET, p. 208 n. 180)
203
Capítula Referencia
AA2,11,8 (FF6)
AA2,12,3-6 (FF7)
AA 212, 3-8 (TONNET, p. 208, y. E F7)
AA 2,18, 3-24, 6 (TONNET, p. 208)
AA 2,25, 4-26, 2 (TONNET, p. 208)
AA 2,26, 4-27, 7 (TONNET, p. 209)
AA 3,1, 1-5 (TONNET, p. 209 n. 187)
AA 3, 3, 3-4, 5 (TONNET, p. 209, y. E FE y F F9)
AA3,3,5 (FF8)
AA3,4,5 (FF9)
AA 3, 6, 7-8, 2 <TONNET, p. 209>
AA 3, 8, 3-6 <ION NET, p. 209)
AA 3, 8, 7-9, 4 (TONNET, p 209)
w
AA 3,11,8-15,7 (TONNET, p. 209)
AA 3,16, 3-7 (TONNET, p. 209)
AA 3,16, 9-18,10 (TONNET, p. 209)
AA3,17,6 FF12
AA 3,19, 1-22, 1 (TONNET, p. 210)
AA 3,23, 2-7 (TONNET, p. 210>
AA 3,24, 1-26, 4 (TONNET, p. 210)
AA 3,29, 5-30, 6 (TONNET, p. 211, y. F E14)
AA 3,30,10-11 (TONNET, p. 211 n. 204)
AA4, 1,5-4,1 (TONNET, p. 211)
AA4,3,5 (FF15)
AA4, 3, 6-7 (FF34)
AA 4, 4, 4-8 (TONNET, p. 211 n. 209)
AA 4, 5,1-5, 9 (F F35, y. TONNET, p. 211 n. 211)
AA 4, 6, 3-6, 5 (TONNET, p. 211)
AA 4,14, 1 (E E16, y. TONNET, p. 212)
AA 4,14, 3 (E E17, y. TONNET, p. 212 n. 212>
AA 4,16,1-17,4 (TONNET, p. 212)
AA 4,17,6-18,4 (TONNET, p. 212 n. 214)
4,19,5-6 (TONNET, p. 212)
4,21 ,3.28, 1 . (rr~K’&Irr ~p~ ~ y. E FIB= A OC A’
.-t,¿’J, ‘t)
AA 4,28, 4-30, 9 TONNET, . 212
AA5,7,1 (FF19)
AA 5, 9, 1-3 (TONNET, p. 213)
AA 5,10,1-14, 2 (TONNET, p. 213)
AA 5,14, 4-18, 7 (TONNET, p. 213)
AA 5,14, 5-15, 2 CF E20)
AA 5,20,1-10 (TONNET, p. 213, y. E E21 20,2 y F22 20,
r
204
Capítulo Referencia
AA 5,21-24 TONNNET, - 213
AA 5,21,1-24, 8 TONNET, p. 213
AA 5,25,1-2 TONNET, - 214 n. 224
AA 5,28, 1-29, 3 TONNET, . 214 n. 225, y. F F23— 28, 3- 5
AA 6, 2,4 F F24, y. TONNET, 214 -
OTRAS FUENTES.
LA ‘VULGATA”
Capitulo Referencia
AA 1,11, 1-3 TONNET, .206 n. 153
AA1,11,3-6 TONNET, .206
AA 1,12, 8-10 TONNET, .206 n. 156
205
>
Capítulo Referencia
AA 7, 6, 2-5 (TONNET, p. 215 n. 243)
AA 7, 8, 2-3 (TONNET, p 215 n. 246)
AA 7, 9,1-10,7 (TONNET, p. 215)
AA 7,13, 1-14, 7 (TONNET, p. 216 n. 250)
AA 7,15, 3 (TONNET, p. 216>
AA 7,15, 4-6 (TONNET, p. 216 n. 251)
AA 7,18, 6 (TONNET, p. 216 n. 254)
‘AA 7,19, 2-22 (TONNET, p. 216)
AA 7,26, 3-27, 3 (TONNET, p. 216 n. 257)
LAS EFEMERIDES
Capítulo Referencia
AA7,4,6 FT2a
w
206
2.4. ÍNDICE TEMÁTICO
a> Organización del trabajo, datos
1 ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y cuantitativo&
ESTRUCTURAS ECONÓMICAS: AA 1,15, 6(014)
FUERZAS PRODUCTIVAS. AA 2,12, 7(026)
011 Las condiciones objetivas AA 4,20,1-3 <066)
AA4,30, 7(071>
del trabajo. AA 6,18, 5(082)
AA 6,18, 5(083)
114 Otras actividades. AA 6,20, 3 <084)
AA 7,21, 5(091>
a> los cuadros del trabajo.
AA 6,18, 5<082) b) Organización del trabajo:
AA 6,18,5(083) autonomía, iniciativa
AA 6,20, 3 <084) responsabilidad.
AA 7,21, 5<091) AA2,12, 7(026)
b> los objetos sobre los que se d> Tiempo y ritmo de trabajo.
efectúa el trabajo. AA 4,30, 7 (071)
AA 7,21, 5(091> AA 6,18,5(082)
AA7,21, 5(091)
c) los productos del trabajo.
AA 7,21, 5(091> e> Condiciones que afectan a la
realización del trabajo.
115 Actividades indeterminadas. AA 1,15,6<014)
AA 6,18, 5(082)
a> los cuadros del trabajo. AA 6,18, 5 <083)
AA In. 12, 2-3 (101)
AA 7,20, 3-4 (090)
c) los productos del trabajo. g) Condiciones de trabajo, datos
AA 7,20, 3-4 <090) espaciales.
AA 7,21,5(091)
012 Las condiciones de
realización del trabajo. 135 Actividades indeterminadas
124 Otras actividades a) Organización del trabajo, datos
cuantitativos.
a) Los instrumentos de trabajo AA 1,29, 5 <020)
AA 6,18, 5<082) AA 7,20, 3-4 <090)
AA 6,18, 5(083>
AA 6,20, 3 <084) d) Tiempo y ritmo de trabajo.
AA 7,20, 3-4 <090)
013 Las condiciones de la
organización del trabajo: la fuerza
de trabajo, los productores y la II ESCLAVOS/DEPENDIENTES Y
manera en que trabajan. LAS RELACFONES DE
P RO DU CC ION -
207
AA4, 3, 5(061) w
211 Formas de adquisición y de AA 4, 3, 5 (062>
pérdida de la mano de obra. AA 4,4, 8(063)
AA 4,19,4 (064)
a) adquisición. AA 4,19, 5 (065)
AA1, 1,13 (001) AA 4,20, 4 (067>
PAl, 1,13(002) AA 4,25, 4 (068)
AA1,2, 1(003> AA 4,27, 4 (069>
AA 1,2,7(004) AA 4,27, 8 <O7~)
AA 1,6,10-11 (005) AA 4,30,7(071>
AA1,6,10-11 (006) AA 5,19, 1(072)
AA 1,6,10-11 (007) AA 5,21, 6 (073)
AA 1, 9, 5 (008) AA 5,24, 5(074)
AA 1,9,6-7(009> AA 6, 7, 2 (075)
AA 1,9,7(010) AA 6, 7, 3 (076)
AA 1,9,9(012> AA6, 7,6(077>
AA 1,12,3(013) AA 6,16, 2(079>
AA 1,16,2(015) AA6,16, 2(080)
AA 1,16,6(017) AA 6,17, 1(081)
AA 1,19,6(016) AA 6,18, 5(082)
AA 1,19,11 (019) AA 6,18, 5(083)
AA 1,29,5(020) AA 6,21, 5 (085)
AA 2, 2, 5 (021) AA 7, 9, 3 (088>
AA 2, 5, 7 (022) AA In. 24, 8-9 (102)
AA 2,11,9(025) AA In. 28, 6(104)
AA 2,15, 1(027)
AA 2,15, 2-3 (028) b> pérdida.
AA O 1t q(fljQ\ AA 1,19,6 (Q18)
AA 2,24,5(030) AA 3, 6, 2 (033>
AA 2,27,7(032) AA4,20, 1-3 (066)
AA 3, 6, 2 (033)
AA 3, 7, 4 (035) e) transferencia de la mano de obra.
AA 2,24, 5 (030)
AA 3,8,1-2(036)
AA 3, 9,1(037) w
AA 3,15, 6(040) 212 Formas de propiedad de la
AA 3,24, 2 (046) mano de obra servil.
AA 3,24, 4-5 <047) AA 1,9,6-7(009>
AA 3,25, 7 (048) AA 1,9,7(010)
AA 4, 2, 4 (049) AA 1,9,9(012>
AA 4, 2, 4 <050) AA2,15, 3(029)
AA4, 2,4(051> AA 2,24, 5 (O3~>
AA 4, 2, 4 (052) AA 2,27, 7 (032)
AA 4, 2, 5-3, 1 (053) AA3, 7,4(035)
AA 4, 2, 5-3, 1 (054) AA 3,25, 7 (048)
AA 4, 2, 5-3, 1 (055)
AA 4, 2, 5-3, 1 (055)
AA 4, 2, 5-3, 1 (056) AA 4, 2, 6-3, 1 (056)
AA 4, 2, 5-3, 1(057> AA 6, 7, 3 <076>
AA 4, 2, 6-3, 1 (058) AA 6,17, 1(081)
AA 4, 3, 5 (059> AA 7, 9, 3 (087)
AA 4, 3, 5 (060) w
208
213 Formas institucionales de AA 5,21, 6 (073)
control de una mano de obra AA 5,24, 5 (074)
dependiente. AA 6, 7, 2 (075)
AA 1,2, 1 (003> AA 6, 7, 6 <077>
AA1,6,10-11 (005> AA 6,16,2(079)
AA1,6,10-11 <006> AA 6,16, 2 (080)
AA1,6,10-11 (007) AA 6,18, 5(082)
AA 1,12,3<013) AA6,18, 5(083)
AA 1,15,6<014) AA 6,20, 3 (084)
AA 1,16, 2 (045) AA6,21, 5(085>
AA 1,16,6(017) AA 7,20, 3-4 (090)
AA 1,29, 5(020> PA7,21, 5(091>
AA2, 2,5(021) PA 7,24, 2-3 (092)
AA 2, 5, 7 <022> PA 7,24, 2-3 <093)
AA2,11, 9(025> AA 7,24, 2-3 (094>
AA 2,12, 7 (026> PA 7,24, 2-3 (095)
AA 2,15, 1(027) PA In. 10, 8-9 (098)
AA 2,15, 2-3 (028> PAIn. 12, 2-3 (101>
AA 3, 6, 2 <033) AA In. 24, 8-9 (102)
AA 3, 6, 6 <034) AA In. 24, 8-9 (103)
AA 3, 8,1-2 <036) AA In. 28, 6(104)
AA 3, 9,1 (037)
AA 3,15, 6(040) 022 Formas de explotación del
AA 3,18,4<041) trabajo.
AA 3,18, 5-6 <042>
PA 3,19, 3<043> 221 Explotación del
AA 3,24, 2 (046) esclavo/dependiente.
AA 3,24, 4-5 <047)
AA 4, 2, 4 <049) a) explotación d¡recta por el
AA 4, 2, 4 <050) dominante.
AA 4,2,4<051) AA 1,15, 6(014)
AA 4,2, 4 (052) PA 3,18,4(041)
AA 4, 2, 5-3, 1 (053) AA 3,18, 5-6 <042)
AA 4, 2, 5-3, 1 (054) AA 4,30,7(071)
AA 4,2, 5-3, 1 <056) AA 6,18, 5 <082)
AA 4,2, 5-3, 1 <057) AA 6,18, 5(083)
AA 4, 3, 5 <059) AA 6,20, 3 (084>
AA 4,3, 5 (060) AA 7,21,5(091)
AA 4, 3, 5(061)
AA 4,3, 5(062) 031 Los enunciados.
AA 4,4, 8 (063)
AA 4,19, 4 (064) 311 Terminología del
AA 4,19, 5 (065) esclavo/dependiente.
AA 4,20, 1-3<066)
AA 4,20, 4(067> a> Terminologia “específica” del
AA 4,25, 4 <068) dependiente.
AA 4,27, 4 <069) dedouloménos. AA 2,10, 1
AA 4,27, 8 (070) dedoulomenos, con oú antepuesto.
AA 4,30, 7 (071> AA 5,19, 1
AA 5,19, 1 <072) douloi AA In. 10, 8-9
209
doulois. AA 2, 7, 4 afequen kai eleutherous. AA 1,19, 6
doulon AA In. 1C~ 8-9
doulon ergázontai AA 1n 10, 8-9 aireo, a¡rountes. AA 1, 6,10-li
doulon. AA 7, 9, 3 aireo, aloseos. AA 4, 2, 5-3, 1
doulos AA 1w 10, 8-9 aireo, eilen AA 4, 2, 4
ededouionto. AA 6,16, 2 aireo, clon. AA 4, 2, 5-3, 1
eilotes AA In. 10, 8-9 aireo, exaireo exeilen. AA 4, 3, 5
b) Vocabulario con un margen de aliskomai, alisketai. AA 1,19,11
ambigúedad. aliskomai, aliskontai. AA In. 24, 8-9
aichmalotesan. AA 3,22, 4 aliskomai, alonai. AA 2, 5, 7
aíchmalotoi barbaroi. AA 3,14, 5 aliskomai, alontas. AA 4, 2, 4
aichmalotois barbarois. AA 3, 6, 6 aliskomai, alontes. AA In. 24, 8-9
aichmalotoi. AA 3,10, 4 aliskomai, alonton, gen. AA 1,12,3
aichmalotoi. AA 3,18, 5-6 aliskomai, ealosan. AA 2,15, 1
aichmaloton AA 3,18, 4 alikomai, alontes. AA 3, 7, 4
aichmaloton AA 4,19, 5 aliskomai, calosan. AA 3, 9,1
aichmalotous. AA 1,16, 6 aliskomai, ealosan. AA 3,15,6
aichmalotous. AA 1,29, 5 aliskomai, calosan. AA 4, 4, 8
aichmalotous. AA 3, 6, 2 aliskomai, alosin. AA 4, 2, 5-3, 1
andrapodisai. AA 1, 9, 9 alískomai, ealosan. AA 5,24, 5
andrapod¡smó~; AA 1, 9 6-7 aliskomai, ealosah. AAS,21,5
andrapodismou AA 1, 9, 7 aliskomaí, ealosan. AA1, 1,13
andrapodismou. AA 1, 9, 7 aliskomai, ealo. AA2,11,9
andrapodisthesomenen. PA In. 28, aliskomai, calo. AA6,16,2
6 aliskomai, ealokenai. AA 2,15, 2-3
endrapodisan. AA 6, 7, 3
endrapodise komas. AA 3,25, 7 anabo¡ea ton basilikón. AA 1,15, 6
endrapodise. AA 2,24, 5
endrapodismenes. AA 2,15, 3 bía katestrépsato. AA 5,21, 6
exandrapodisamenos. PA 4, 2, 6-3,
1 diarpapso, leian dierpasan. AA 4, 2,
exandrapodisas AA 6,17, 1 4
exendrapodisen. AA 2,27, 7 w
desmotes, prisonero, cautivo. AA dsogreo, edsogrethesan. AA 1,16,
3,22, 5-6 2
d¡akonoúsin. AA In. 12, 2-3
egemones. AA 6,18, 5
eunuco AA 4,20, 1-3 kathegemones AA 6,20, 3
eunucos. AA 7,24, 2-3
eunucos. AA 7,24, 2-3 ejo, ejomenous. AA 4,20, 4
eunuco. AA 2,25,4
emeleménon anthrópon. AA 7,24,
oikétoras. AA 7,20, 3-4 2-3
210
endontas. AA 4, 3, 5 AA 1,15,6 Areté
AA 2,25, 4 Batis.
etherapeue. AA 7, 2, 4
313 Estatuto sociojurídico de la
fulakas. AA3,19,3 esclavitud y de la dependencia.
211
AA 4, 2, 4 (049) AA 1,16, 5 Macedonia.
AA 4, 2, 4 <050) AA 1,16,6 Batalla de Gránico.
AA4, 2,4<051) AA 1,19,6 Mileto.
AA 4, 2, 4 <052) AA 1,19,11 Tribu de los yaseos.
AA 4, 2, 5-3, 1 <053) AA 1,29, 5 Atenienses y otros
AA 4, 2, 5-3, 1 <054) griegos.
AA 4, 2, 5-3, 1 <055) AA 2, 2, 5 Junto a la isla de Sifnos.
AA 4, 2, 5-3, 1 <056) AA2, 5, 7 Costa jonia, sin más
AA 4, 2, 5-3, 1 (057) especificaciones.
AA 4, 2, 6-3, 1 <058) AA 2, 7, 4 Isos.
PA 4, 3, 5 <059) AA 2,11, 9 Familia de Darío.
PA-A, 3, 5 <060) AA 2,12,7 ¡sos.
AA 4, 4, 8 (063) AA 2,15, 1 Damasco.
PA 4,19,4 (064) AA 2,15, 2-3
AA 4,25, 4 <068) AA 2,15, 3 Tebanos.
AA 427, 4 <069) AA 2,24, 5 Tiro.
PA 4,27, 8 (070) AA 2,25, 4 Gaza.
PA4,30, 7(071> AA 2,27, 7 Gaza.
PA 5,24, 5 <074) AA 3, 6, 2 Atenienses.
AA 677, 2 (075) AA 3, 6, 6 Fenicia, prisioneros
AA 6, 7, 3 <076) bárbaros.
AA 677, 6}077) AA 3, 8,1-2 Mesopotamia.
PA 6,17, 1(081) AA 3, 9,1 Gaugamelas.
AA6;18, 5}082) AA3,10, 4taugamelas.
AA6,21, 5<085) AA 3,14, 5 Gaugamelas.
AA In. 24, 5:9 <102) AA 3718, 4 Camino de Persepolis.
AA In. 24, 8-9 (103) AA 3,19, 3 Puertas del Caspio.
AA %22, 4 ¡sos.
314 La población servily AA 3,24, 2 Tribu de los mardos.
dependiente. AA 3,24, 4-5 Tierra de los mardos.
AA 3,25, 7 Aria.
a) Datos geográficos. AA 4, 2, 4 Sogdiana.
AA 1,1,13 Son tribalos e ilirios en AA 4, 2, 4 Sogdiana.
Tracia. AA 4, 2, 4 Sogdiana. r
PAl, 1,l3Setratademujeres AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
tracias, tribalas e ilirias. Sogdiana y Escitia.
PA 1, 2, 1 Tracia AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
AA 1, 2, 7 Tribalos, del Danubio. Sogdiana y Escitia.
AA 1, 6,10-11 Taulancios e ilirios. AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
PAl, 6,10-11 Taulancioseilírios. Sogdiana y Escitia.
AA 1, 6,10-11 Taulancios e ilirios. AA 4, 2, 5-3, 1 frontera entre
AA-1,9 SPlateá Só~diana1, Escitiaf - —
212
AA 4,20, 4 Roca Sogdiana, AA In. 24, 8-9 desnudos, velludos y
Sogdiana. con garras.
AA 4,27,4 India AA In. 24, 8-9 desnudos, velludos y
AA 4,27, 8 Bacíra, India con garras.
AA 4,30, 7 India
AA 5,19, 1 India, reino de Poro. c) Datos demográficos.
AA 5,21, 6 India AA 1,1,13
AA 5,24, 5 India, reino de Poro. PAl, 1,13 son mujeres
AA 6, 7, 2 India, tribu de los malios. AA 1, 2, 7 son capturados pocos.
AA 6, 7, 3 India, tribu de los malios. AA 1,6,10-11 hombres, sin
AA 6,16,2 India, oxicanos. especificar.
AA 6,16,2 India, oxicanos. AA 1,6,10-11
AA 6,16,2 India, oxicanos. AA 1,6,10-11
AA 6,17, 1 India, ciudades de AA 1, 9, 5 hombres, sin número
Musicano - concreto.
AA 6,18, 5 India, rio Indo. AA 1, 9, 7 sin especificar número.
AA 6,18, 5 india, ño Indo. AA 1, 9, 7 sin especificar.
AA 6,20, 3 Rio Indo. AA 1, 9, 9 sin especificar.
AAE,21, 5 Oritas. AA 1,15,6 un hombre.
AA 7, 9, 3 Macedonios. AA 1,16, 2 2000 hombres,
AA7, 9, 3 Macedonios. mercenarios griegos.
AA 7,20, 3-4 Isla de Icaro <actual AA 1,16, 5 filiación, padres e hijos
Faylake) de los muertos en Gránico.
AA 7,21, 5 Canales y desagúes del AA 1,16, 6 mercenarios griegos, sin
Eufrates. Palacopas. número, enAA, 1,16,2 se dice 2000.
AA 7,24, 2-3 Babilonía. AA 1,19, 6 sin especificar número.
AA 7,24, 2-3 Babilonia. AA 1,19,11 tripulación de un barco.
AA 7,24, 2-3 Babilonia AA 1,29, 5 más de 2000 hombres.
AA 7,24, 2-3 Babilonia AA 2, 2, 5 ocho naves sin más
AA In. 10, 8-9 India especificaciones.
AA In. 10, 8-9 India. Esparta, AA 2, 5, 7 más de mil
lacedemonios AA 2,11, 9 filiación, demografía,
AAln. 10, 8-9 India. familia de Darío.
AA In. 10, 8-9 India. AA 2,12, 7 uno de los servidores.
AA In. 10, 8-9 India. AA 2,15,1 número indeterminado.
AA In. 12, 2-3 India. AA 2,15, 2-3
AA In. 24, 8-9 zona de la costa entre PA 2,24, 5 treinta mil.
India y Persia. AA 2,25, 4 un eunuco.
AA-tn. 24, 8-9 zona costera entre la PA 2,27, 7 mujeres y niños sin
India y Persia. especificar número.
AA in. 28, 6 zona costera persa. AA 3, 6, 2 sin especificar cifras.
AA 3, 6, 6 sin especificar número.
b) Datos físicos. AA 3, 8, 1-2 unos jinetes persas.
AA 2,25, 4 AA 3, 9,1 unos vigias <kataskopon).
AA 5,19,1 AA 3,10, 4 prisioneros persas en
AA 7,24, 2-3 eunucos que se manos de Alejandro.
golpean. AA 3,14, 5 prisioneros persas.
AA 7,24, 2-3 los eunucos se AA 3,18, 4 sin especificar número.
golpean. AA 3,24, 4-5 hace prisioneros a los
embajadores ante Darío.
213
AA 3,25, 7 AA 1,29,5
AA 4, 2, 4 habitantes de ciudades AA 2,2, 5
sin especificar. AA 2, 5, 7
AA 4, 2, 4 habitantes de ciudades AA 2,10,1
sin especificar. AA 2,15,1
PA 4,2,4 AA 2,15, 2-3
PA 4, 2, 4 ciudadanos de Gaza AA 2,15, 3
PA 4, 3, 5 PA 2,24, 5
PA 4, 4, 8 unos ciento cincuenta AA 2,25, 4
hombres. AA 2,27, 7
PA 4,19, 4 mujeres y niños. AA 3,6,2
PA 4,20, 1-3 un eunuco. AA 3,6,6
PA 4,25, 4 cuatro mil. AA 3,8,1-2
PA 4,27, 8 habitantes de Bacira. AA 3,10, 4
AA 4,30, 7 unos pocos, ‘oligou’ AA 3,14, 5
AA 5,19,1 AA 3,18,4
PA 5,24, 5 setenta mil. AA 3,19, 3
PA 6, 7, 2 algunos. AA 3,24, 4-5 w
PA 6, 7, 6 ciudad. AA 3,25, 7
PA 6,18, 5 prácticos indios. AA 4, 2, 4
PA 7,21, 5 diez mil hombres asirios, AA 4,2,4
trabajando durante tres meses. AA 4,2,4
PA 7,24, 2-3 eunucos, sín AA 4, 2,4
especificar número. AA 4, 2, 5-3, 1
PA 7,24, 2-3 eunucos, sin AA 4, 2, 5-3, 1
especificar el número. AA 4, 2, 5-3, 1
AA 7,24, 2-3 un prisionero. AA 4, 2, 5-3, 1
PA 7,24, 2-3 un hombre sin AA 4, 2, 5-3, 1
importancia. AA 4, 2, 6-3, 1
PA In. 24, 8-9 sin especificar. AA 4,3,5
AA 4,20, 1-3
d) Datos temporales. PA 4,27, 4
PAl, 1,13 AA 4,27, 8
PA 1,1,13 AA 5,24, 5 w
AA 1,2,1 PA 6, 7, 2
PA 1,2,7 AA 6, 7, 3
PA 1,6,10-11 AA 6,18, 5
AA 1,6,10-11 AA 7,20, 3-4
PA 1,6,10-11 AA 7,21,5
PA 1,9,5 AA 7,24, 2-3
AA 1,9,6-7 AA 7,24, 2-3
AA 1,9,7 AA 7,24«2-3
PA 1,9,9 AA 7,24, 2-3
AA 1,12,3 AA In. 24, 8-9
AA 1,15,6
PA 1,16,2 315 Empleos y funciones.
AA 1,16,5
AA 1,16,6 a) el funcionamiento de la casa.
AA 1,19, 6 AA 1,15, 6 mozo de monta
PA 1,19,11
214
AA 2,12, 7 al servicio de Darío o AA In. 24, 8-9 (103)
Alejandro.
AA 4,20, 1-3 c) condiciones de vida.
AA 7,24, 2-3 AA 1,16,6(017)
AA 7,24, 2-3 AA 1,29, 5<020)
AA 2,15, 3<029>
c) funciones públicas.
AA 2,25, 4 Gobernador de Gaza. d> descripción moral e intelectual.
PA 3,7,4 PA 1,15,6(014)
AA3, 8,1-2 PA2,15, 3<029>
AA 3,9, 1 AA 3,10, 4(038)
PA 3,18, 4 utiliza como guía. AA 3,14, 5<039)
PA 3,18, 5-6 prisioneros que hacen AA 4, 3, 5 (060)
de guias. AA 5,19, 1<072)
PA 3,19, 3 AA 7,24, 2-3 <092)
PA 4,30, 7 guias del ejercito. PA 7,24, 2-3 (093)
PA 6,18, 5 prácticos indios que
guien la flota. 032 Comportamiento de los
PA6,18, 5 esclavos/dependientes.
PA 6,20, 3 prácticos que guían la
flota. 321 En el trabajo.
AA 7,21, 5 reparación de AA 1,15,6<014)
canalizaciones y desagúes del río AA 2,25, 4 (031>
Eufrates. AA 7,24, 2-3 <092)
AA In. 12, 2-3 que sirven a los AA 7,24, 2-3 <093)
guerreros en campana.
215
AA 2,25, 4 (031) AA 1,16,6(017)
PA 4,20, 1-3 (066) AA 1,19,6<018) w
AA 1,29,5(020)
e) con otros esclavos/dependientes AA 2,15, 1<027)
que no son de su “familia”. AA 2,15, 2-3 (028)
AA 7,24, 2-3 (092) AA 2,15, 3<029)
AA 7,24, 2-3 (093) AA 2,24, 5 (030)
AA 3, 6, -2 <033)
324 Comportamientos/prácticas AA 3;6, 6 (034)
religiosos/políticas espontáneos. AA 3, 7, 4 <035)
AA3,8, 1-2 (036)
a) comportamienlos religiosos y AA 3, 9,1 (037)
prácticas mágicas. AA 3,19, 3(043)
AA 7,24, 2-3 (092) AA 3,24, 4-5 (047)
AA 3,25, 7 (048>
b) comportamientos políticos. AA 4, 2, 4 (049)
PA 2,25,4<031) AA 4, 2, 4 (050)
AA 3,10,4<038> PA4, 2,4<051)
AA 3,14,5<039) AA 4, 2, 4 (052)
AA 4,20,1-3 <066) AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
AA In. 28, 6<104) PA 4, 3, 5 (060>
AA 4,30,1<071)
033 Signos sociales y sistemas AA 6,16, 2 <080)
de relación. AA 7,24, 2-3 (094>
AA 7,24, 2-3 <095)
332 Instrumentos, formas y AA In. 10, 8-9 (098>
marcas de represión.
AA 1,16,6<017) b) comportamientos del
AA 1,29, 5 <020) dueño/patrono con relación a los
AA 4, 3, 5 <060) esclavos 1 dependientes de otros
dueños/patrono.
034 Entramados de relaciones: AA 4,20,1-3 (066>
comportamientos de los
dominantes, comportamiento de 342 El hombre libre y los
los hombres libres con relación a esclavos/dependientes.
los esclavos y dependientes. AA 1,9,6-7(009)
AA 1,9,7(010)
341 El dueño/patrono, el AA 1,9,7(011)
dominante y los PA 1,9,9(012>
esclavos/dependientes. PA In. 10, 8-9 <098)
216
AA 3,18, 5-6 (042) AA 1,29, 5 (020)
AA 3,19, 3(043) AA 2,15, 3(029)
AA 3,24, 4-5 (047) AA 2,24, 5 (030)
AA 4,30,7(071) AA 2,27, 7 (032)
AA 6,18, 5(082) AA 3, 6, 2 (033)
AA 6,18, 5(083> AA 3,24, 4-5 (047)
AA 6,20, 3 (064) AA 3,25, 7 (048)
AA 7,19, 4<089) AA 4, 2, 4 (049)
AA 7,21, 5<091) AA 4, 2, 4 (050)
AA In. 10, 8-9 <096) AA 4,2,4(051)
AA In. 10, 8-9 (098) AA 4, 2, 4 (052)
AA 1n 12, 2-3 <101) AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
AA 4, 3, 5 (059)
352 Participación/utilización en la AA 4, 3, 5 (060)
vida y luchas políticas, sociales y AA 4, 3, 5(061)
religiosas. AA 4, 3, 5 (062)
AA 4,20, 1-3 <066)
a) el dependiente como agente/”útil” AA 6, 7, 3 <076)
de trabajo. AA 6,17, 1(081)
AA 1,15,6(014> AA 7,24, 2-3 (092)
AA 3, 7, 4 (035) AA 7,24, 2-3 <093)
AA 3, 8,1-2<036) AA 7,24, 2-3 (094)
AA 3, 9,1 (037) AA 7,24, 2-3 <095)
AA 3,18,4<041)
AA 3,18, 5-6 (042)
AA 3,19, 3 (043) 353 Colectividad pública y los
AA 3,24, 4-5 (047) esclavos/dependientes:
AA 4,30, 7<071) reglamentación jurídica.
AA6,18, 5(082> AA 3, 6, 2 (033)
AA6,18, 5(083)
AA 6,20, 3 <084) 354 Colectividad pública y los
AA 7,19,4(089) esclavos/dependientes; formas de
AA 7,21, 5<091) protección del dependiente.
AA In. 10, 8-9 (098) AA 1,9,7(011)
AA In. 12, 2-3 (101> AA 1,9,9(012)
21 7
AA 3,14, 5<039) AA 4, 2, 5-3, 1 (053) w
AA 4, 2, 5-3, 1 (054)
IV IDEOLOGíAS LIGADAS A LA AA 4, 2, 5-3, 1 <055)
EXISTENCIA Y AL AA 4, 2, 5-3, 1 <056)
FUNCIONAMIENTO DE LA AA 4, 2, 5-3, 1 <057)
ESCLAVITUD/DEPENDENCIA: AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
PRACTICAS Y SISTEMAS. AA 4,19,5<065)
218
042 El esclava/dependiente AA 1,9,7(011)
concebido como sistema de AA 2, 7, 4 (023>
referencias. AA 2,10, 1(024)
AA2,15, 3(029)
421 Utilización de la terminologia AA 3,22, 4 (044)
del esclavo/dependiente como un AA 3,22, 5-6 <045)
sistema de connotación. AA 4,19,5(065)
AA 1,9,6-7<009) AA 5,19, 1<072)
AA 1,9,7<010) AA 6,16,2(078)
AA 1,9,7(011) AA 7, 2, 4 (086)
AA 1,9,9<012) AA 7, 9, 3 (087)
AA 2, 7, 4 <023) AA 7, 9, 3 (088)
AA 2,10, 1(024) AA 7,19,4(089)
AA 2,15, 3(029) AA 7,24, 2-3 <094>
AA 2,24, 5 <030) AA 7,24, 2-3 (095)
AA 2,27, 7 <032) AA In. 10, 8-9 <097)
AA 3,22, 4 (044) AA In. 10, 8-9 (099)
AA 3,22, 5-6 (045) AA In. 10, 8-9 (100)
AA 3,25, 7 (048)
AA 4, 2, 6-3, 1 (058) 424 Utilización del universo
AA 4,19, 5(065) dependiente como código de
AA 5,19,1(072) valores en el ámbito de la política.
PA6, 7,3(076) AA 1,9,6-7(009)
PA 6,16,2(078) AA 1,9,7(010)
AA 6,17, 1<081) AA 1, 9,7(011)
AA?, 2, 4 (086) AA 1,9,9<012)
AA7, 9,3(087) AA 2, 7, 4 (023)
AA 7, 9, 3 (088) AA 2,10, 1<024)
AA 7,19, 4(089) AA 2,15, 3(029)
AA 7,24, 2-3 (094) AA 2,24, 5 (030)
AA 7,24, 2-3 <095) AA 2,27, 7 (032)
AA In. 10, 8-9 (096) AA 3,22, 4 (044)
PA In. 10, 8-9 (097) AA 3,22, 5-6 (045)
AA In. 10, 8-9 <098) AA 3,25, 7 (048)
PA In. 10, 8-9 (099> AA 4, 2, 6-3, 1 (058)
PAn. 10, 8-9 <100) AA 4,19, 5(065)
AA In. 28, 6<104) AA 5,19,1(072)
AA 6, 7, 3 (076)
422 Utilización de la terminología AA 6,16,2(078)
del esclavo/dependiente como en AA 6,17,1(081)
un sistema de lectura e AA 7, 9, 3 (087)
interpretación. AA 7, 9, 3 <088)
AA In. 10, 8-9 (096) AA In. 10, 8-9 (096)
AA In. 10, 8-9 (098) AA In. 10, 8-9 <098)
AA In. 10, 8-9 (099)
423 Utilización del universo AA In. 10, 8-9 (100)
dependiente como código de AA In. 28,6<104)
valores.
AA 1,9,6-7<009)
AA 1, 9, 7<010)
219
425 Utilización del universo AA 7,20, 3-4 (090)
dependiente como código de
valores en el ámbito religioso. 453 Divinidades y formas de
AA 6,16, 2<078) culto.
PAl, 2, 4 (086) AA 2,24, 5 (030)
AA 7,24, 2-3 (094) AA 7,20, 3-4 (090)
AA 7,24, 2-3 (095) AA 7,24, 2-3 (092)
AA 7,24, 2-3 (093)
PA 7,24, 2-3 (094)
043 Sistemas coherentes de AA 7,24, 2-3 (095)
aproximación a las formas de
dependencia.
LOS eS~IabtJ~,LJejJ~IIuIeIILwb
y los sagrado.
220
2.5. BIBL~OGRAFIA
VV. PA., Neronia IV: Alejandro Magno modelo de los emperadores romanos,
(1990), Actes du ¡Ve Colloque international de la SIEN en Madrid, ed. J. M.
CROISILLE, Latomus, n. 209, Bruselas.
221
w
222
Segunda Parte:
Macedonia en Tiempos
de Alejandro Magno.
223
w
224
Capítulo III: De Filipo II a Alejandro III.
225
w
226
SEGUNDA PARTE: MACEDONIA EN TIEMPOS DE ALEJANDRO MAGNO.
227
cadenas montañosas facilitan las lluvias en las llanuras costeras a lo largo de
los meses de otoño y primavera. W
En el s. IV a. C. Macedonia estaba gobernada por Filipo II, perteneciente
a la casa de los Teménidas de Argos; de ahí que también se la conociera como
277
los Argéadas, tal como recoge una abundante tradición Los cambios
.
277V. ¡nfra.
2781-IAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 12.
279Heródoto 8, 137-9 narra como tres jóvenes buscaron refugio entre los macedones y
trabajaron para su rey como pastores: cuidando caballos uno, otro vacas y bueyes y el
más joven llamado Perdices (Perdiz), ovejas y cabras. El relato señala como habrían
huido de su patria y llegando a Macedonia donde hallaron apoyo en el monarca de
Lebea. Para Hammond esta ciudad referida en el texto es la misma que la Alebea
citada de una inscripción, y. HAMMOND, N. G L. <1989), The Macedonían State,
Londres, p. 3 y n. 7. Situándola en el este de Pieria. Discutiría pues la tesis de un
origen del reino macedón situado en la Alta Macedonia, y. misma obra p. 12. Cf.
ROSEN, K., “Die Grúndung der makedonischen Herrschaft’, Ch¡ron, 8 (1978), pp. 1-
27, p. 6, Pp. 11 y ss. Sobre el conjunto de textos referidos al origen de la casa real de
Macedonia y. HAMMOND, N. G. L.; GRIFFITH, G. 1. (1979), A H¡story of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, PP. 31 y ss., entre las referencias la de Helánico,
FGrH, 4, F 74. V. ERRINGTON, R. M. (1990), A H¡story of Macedonia, Berkeley-Los
Angeles, p. 2 para el carácterficticio de los reyes macedonios anteriores a Alejandro 1.
280HAMMOND, ft G. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 3.
w
228
Teménidas de Argos, asumiendo los poderes propios de las monarquías
primitivas~1 Durante la época arcaica aparte del modo de vida de los
pastores, encontramos que importantes contingentes de macedonios se
incorporan a la vida agrícola sobre todo en las planicies costeras de Pieria,
donde entran en conflicto con los tracios habitantes de esa zona 282
El punto de partida es el texto de Tucídides, 2, 99, 3-5:
“en cuanto a la región costera, que es la que hoy en día se
llama Macedonia, los primeros que se apoderaron de ella fueron
Alejandro, el padre de Perdicas, y sus antepasados que eran
Teménidas procedentes de Argos; y lograron el poder real
expulsando de Pieria mediante una batalla a los pieres, que más
tarde poblaron Fagrete y otros lugares al pie del Mte. Pangeo, al
otro lado del Estrimón -y todavia se llama Valle de Pieria a la
región situada al pie del Pangeo hasta el mar-; tb. expulsaron de
la llamada Botia a los botios, que ahora son vecinos de los
calcidicos; además se apoderaron de una franja de tierra que se
extiende desde Peía al mar; y habitan también la región llamada
M¡gdonia, al otro lado del Axio hasta el Estrimón, de donde
expulsaron a los edones. Por otra parte, expulsaron de la región
llamada hoy día Eordia a los eordos, de los cuales la mayoria
pereció, mientras que una pequeña parte está establecida junto a
Hisca; y también de Almopia a los almopes. Y finalmente los
macedonios de que hablo sometieron a los demás pueblos que
hoy todavia tienen bajo su poder: Antemunte, Creston¡a, Bisaltia y
gran parte del territorio de los propios macedonios. La totalidad es
•,,283
llamada Macedonia
Por el contrario, FERNÁNDEZ NIETO, siguiendo la tesis de ROSEN,
defiende que los primeros monarcas macedonios provenian de las estirpes
ilirio-epirotas de la región de Tesprótida en el Epiro, principalmente, que
mediante alianzas con la aristocracia local de Pieria darían lugar a la dinastía
real de Macedonia, considera que no se puede dar crédito a las tradiciones
sobre el origen de la casa real de Macedonia trasmitidas por los escritores
griegos, además los restos arqueológicos de Vergina (Egas) ofrece una clara
229
1k— 1
t
Co
Co w
o
o
o.
o
o-
o
WV Co
o,
e,
o,
E
4
£Yz
cC
wcc
<o
(00
4 <uJ
C.C
Co
Co
Co
4
4
o ‘o
D
Co 4
cA o-
ej 2 ~
CO
Ii: o
o Co o1= —
~
o ou] oz
z
4 0 ¡
u]
-j
4 Iii:
-j
-~ -‘ cl:
<2. ~ Co
ej
Co
o)
e) Co
ej N
= 03 o,
Co
Ch
4 z
~
z
<
<o
o-
oo-
o
Lx
uJ
o,
Co
<o
e)
o
o
4
Lii
-A
4
continuidad entre los siglos VIII y VI 28t En efecto, ROSEN pone de manifiesto
que existe una continuidad sin interrupciones con anterioridad a la época
arcaica en un yacimiento tan importante como Vergina (Egas)~ A través de un
estudio lingúístico establece una clara relación entre las estirpes originarias
macedonias y poblaciones de origén ilirio-epirota y sus vinculación con los
pueblos que habitaban la zona a su llegada, de raíz tracia286.
Básicamente el proceso de expansión en los primeros tiempos consistió
en el control de las distintas comunidades con las que disputaban el territorio,
como los botieos, en la llanura de Ematia, que daban nombre a la región. Se
establecerán asentamientos de macedones que se constituyen en
comunidades287.
El siguiente avance de los macedonios se centrá en Almopia y Eordea.
Almopia era la zona del alto Lidias en la vertiente sur del monte Barno, bien
regada con un suelo aluvial en el valle y abundante pastos y madera en las
zonas montañosas, de fáciles comunicaciones con Botiea. Los habitantes de
Almopia, siguiendo los textos clásicos, fueron expulsados por los macedones
que se establecieron allí2~.
Eordea también fue ocupada, constituyendo uno de los cantones de la
Alta Macedonia, en la zona oeste del río Axio. Zona estratégica en las
comunicaciones (única ruta prácticamente) entre la Alta Macedonia y la llanura
costera de Ematia: desde el lago Boceritis a través del paso de Edesa. Con la
ocupación de Eordea a mediados del siglo sexto 105 macedonios acaran un
bastión defensivo de su zona costera frente a las agresiones del N.O3~ La
actividad principal en esta zona era el pastoreo trashumante y el comercio de
madera~. Mantuvieron el sistema de organización tribal y no se crearon
ciudades hasta mucho después. Llamados eordeos (ko¡non ton cordalon)
dirigían la administración local del cantón~1.
A lo largo de una centuria los macedones del monte Olimpo y Pieria
extendieron sus dominios a Botiea, Almopia y Eordea, triplicando su extensión
232
y el número de habitantes del reino macedón Hasta el 350 la palabra
Macedonia hará referencia al conjunto de estas áreas~2. Para HAMMOND, la
identidad de Macedonia se fragua gracias al hecho de constituir un único
pueblo y no contar con pueblos sometidos dentro de su país, y dibuja un
panorama algo idílico: trabajaban la tierra ellos mismos, no tenían ambiciones,
vivían principalmente en ciudades de carácter similar y aceptaban el papel del
rey de la casa de los Teménidas. Según el mismo autor, en ciertos aspectos,
eran más parecidos a sus vecinos balcánicos en su modo de vida que a las
poleis al sur del Olimpo, ello constituiría una de las razones de su expansión
hacia el norte~.
Al sur, Tesalia estaba más desarrollada y era una región más rica. Era
una débil unión de poleis dirigidas principalmente por aristocracias. Rica en
pastos para la ganadería, principalmente caballos, y zonas de producción
cerealera, contaba, además, con puertos importantes en el Golfo de Pagasas,
en la línea de navegación ateniense con el Mar negro y las costas de Asia
Menor. El interés estratégico para los tesalios se centraba en la expansión al
5. y el control sobre la Grecia central~. Entre Macedonia y Tesalia se-
encuentran dos grupos tribales en las zonas montañas que les separan: los
magnetes, afines a los macedones, tenían en común con ellos el culto a Zeus
Acraeus del monte Pelión, un festival llamado Hetairidela, un dialecto eólico y el
modo de vida de los pastores semi-nómadas~. Vivían en aldeas, estaban
organizados en pequeños grupos que tomaban su nombre de los rasgos
distintivos de la localidad: p. ej. krokaio¡ (hombres de azafrán)~.
El segundo grupo eran los perrabeos, en el curso alto del Titaresio que
desemboca en el Peneo. Pastores trashumantes que llevaban sus rebaños
desde los pastos de verano del norte del Pindo, la migración de los perrabeos.
En el valle alto del Titaresio se encontraban sus tres ciudades más
importantes~7. Ambos pueblos era muy belicosos. Tenían mucho en común
con los otros pueblos de las zonas montañosas alrededor de la llanura Tesalia:
enianes y malios~.
298Los magnetes y enianes, otros pueblos que hablaban un dialecto del oeste, eran
famosos por su danza llamada karpaia, danza guerrera interpetada por los hombres
armados (Jenofonte, Anábasis, 6, 1, 7) muy similar a la danza llamada karpea y otra
llamada telesias de los macedonios, HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian
State, Oxford, p. 38 n. 3. Los malios limitaban la plena ciudadania a aquellos que
estaban o habian servido como soldados, Aristóteles, Política, 1297b 12-18 y fu 553.
233
Las áreas del O. y N.0 que formaban parte de la Alta Macedonia
poseían un número de llanuras y altiplanos con alturas superiores a los 500 ms.
Separadas unas de otras por cadenas montañosas: Pindo, Grammo, Vitsi, y
Peristeri. Encontramos distintas tribus en cada área: elimiotas, tinfeos, orestes,
lincestes y pelagones. Pueblos de pastores que vivían en campamentos
temporales y no utilizaban ningún tipo de construcción funeraria. Ninguna
excavación sobre el s. VI avanza información en este sentido excepto para los
kozani de Elimea~. Cada grupo tenía su propia monarquía con una casa real
indígena. Los cinco grupos hablaban un dialecto del oeste. Estaban asociados
políticamente con el principal grupo del Epiro, los molosos. La asociación
parece significar la aceptación del liderato del rey moloso, lo que les permitía
tener acceso a los ricos pastizales de invierno de la costa del Epiro y de Iliria
(actual Albania central>. Sin embargo, en ocasiones utilizan los pastizales de
3=3
invierno de la costa Macedonia y comercian con los macedones
A lo largo del siglo y se pueden concretar las relaciones de la Alta y Baja
Macedonia con sus vecinos. El contacto con los pueblos más ricos del N. O.:
en la zona de los Lagos (Prespa y Ocrida) y la zona más alta del Valle del Axio.
Estaban en contacto al O. con dos colonias de Corinto en la costa adriática:
Epidamno-Dirrachio y Apolonia; al S.O. con el Epiro central y su oráculo de
Dodona; al S.E. con Deuriopo (un distrito de ciudades desarrolladas); y más
alejada, hacia el N.O., Peonia que cubre el valle medio del Axio; e lcna y Sindo,
en la desembocadura del Axio y cabecera del golfo Termaico, que mantenían
importantes relaciones comerciales con la poderosa colonia de Corinto,
Potidea, sobre el extremo occidental de la Península Calcídica. HAMMOND ve
en este entramado de relaciones entre Macedonia y sus vecinos una versión
primitiva del sistema de comunicaciones e intercambios representado por la vía
Egnatia que, corriendo desde Epidamno y Apolonia en el Adriático, atravesaba
la tierra de la llanura del lago Ocrida y desde allí a Pelagonia y Peonia (mejor
que, como más tarde, a través de la Alta Macedonia) y desde allí se dirigía a
Peía e lcna. La conexión con lcna está revelada por la moneda inscrita de los
¡chnaio¡ en caracteres griegos, comparte motivo similar con la de los tyntenoi,
sin embargo, no hay minas cerca de lcna y la plata para estas monedas puedo
haber llegado desde las prolíficas minas de los abatano?01
El sistema tribal entre estos pueblos seguía siendo bastante fuerte hasta fechas muy
recientes, HAMMOND, N. G. L. (1989), The Mecedonian State, Oxford, p. 38 n. 4. Para
los enianes y perrabeos en la lliada, y. HAMMOND, N. & L (1967), Epirus, Oxford,
Pp. 371-5.
299
Algunas tumbas del finales del sexto contienen dos brazaletes de oro, y una copa
del plata con una inscripclón: “sagrada [propiedad]de Atenea de Megara”. Si esta
Megara era un lugar de la zona, resulta ser la inscripción macedonia más antigua
conocida, -HA-MMQND, N. -G. L.; GRiFFITH, G. T. (1979), A Histoty of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vot. 2, pp. 95 y ss., y. también, HAMMOND, N. G. L.
(1989>, The Macedonian State, Oxford, n. 5 p. 39.
300Hecateo los describe como estados tribales molosios (molossika ethne), y.
HAMMOND, N. G. L. (1967), Epirus, Oxford, PP. 461 y ss. y HAMMOND, N. G. L.;
GRIFFITH, G. T. (1979), A H¡storyof Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 1, p.
439 y 2, p. ea HAMMOND, N G. L. (1989), The Macedon¡an State, Oxford, n. Gp. 39.
~ HAMMOND, N. G L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 40 n. 10.
234
En el NO., como se señala con anterioridad, se halla uno de los pueblos
más importantes para la historia Macedonia, desde el s. VI a la época de
Alejandro Magno, se trata de los peoniosr~ El territorio de estos peonios
comprendía la amplia y fértil tierras bajas del medio Axio y sus afluentes del N.
La región de Stobi, al Oeste del río Axio, también formaba parte de Peonia. El
país fue famoso en la Ant¡gúedad por sus bueyes y por un tipo de cerveza. Con
montañas agrestes habitadas por leones y aurochs. Los peonios estaban
organizados en tribus dirigidas por una monarquía, tenían su capital en Astibus
(Stip) sobre el río del mismo nombre (hoy Bregalnitsa). Practicaban la
cremación, con sacrificios rituales para sus reyes, incluso después de décadas
del entierro~. Otro territorio peonio era el valle medio y alto del Estrimón con
depósitos de oro y plata en Pautalia (ahora Kjuestendil>. La principal tribu era la
de los laeos que acuñaban pesadas monedas de plata, con un pegaso
cabalgando con las alas plegadas~.
Hacia el 550 los peonios se expanden hacia el 5. Capturaron Amfaxitis,
en las puertas de las fértiles llanuras costeras, a ambos lados de la
desembocadura del Axio: cayeron sobre los macedones ocupando Peía e
lcna~. Tomaron el control de Crestonia, donde se hallan yacimientos auríferos
cerca de Kilkis, y también de Migdonia, incluyendo la bahía de Tesalónica y eT
área de los dos lagos en Calcídica~. Mientras los peonios de la zona del
Estrimón invadieron y ocuparon el curso bajo hasta la zona costera del mismo,
la principal tribu que se asentá aquí fueron los S¡r¡opa¡ones, que obtenían oro y
plata de Akhladhokhori. Su nombre ha sobrevivido hasta la moderna ciudad de
Serres~7. El valle de Kumli que constituye la ruta más coda entre el Axio y el
Estrimón fue también ocupado por los peonios, explotando los recursos
mineros de Theodoraki3~.
302Entre sus rasgos más significativos estaba el que que hablaban un lenguaje distinto
del griego, tracio e ilirio. Tenin un dios traducido como Darron, este nombre aparece
en las primeras monedas de plata derronikos de modo que esta tribu peonia recibía tal
nombre a partir del dios. Consisten en piezas muy pesadas, dedicadas a la
exportación como barras. La mina de donde procede es Kratovo (antigua Tranupara) y
otros lugares en los valles de Pecinj y Bregalnitsa, que se hallan hacia el E. en el Axio.
HAMMOND, N. G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 40.
303Se tratarla de un cementerio real, los reyes serian adorados después de muertos, y.
HAMMOND, N G L; GRIFFITH, G. T. (1979), A History of Macedonia, Oxford, 2 vols.,
1972-1979, vol 1, Pp 78 y Ss.; 2,75 y 95.
~HAMMOND,NL G. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 40.
305Tucídides, 2, 99, 4 y Estrabón, 7 F 11.
306Estrabón, 7, F 4t
~7Heródoto,
5,16, 1 y Estrabón, 7, F 41v
308Este poder de los Siriopaiones está representado por una serie de acuñaciones con
la inscripción SIRINON, y los letael en Midgonia, donde había oro, tienen una
numerosa serie de acuñaciones en plata, de las que solo una parte esta inscrita con su
nombre, y. HAMMOND, NL G. L; GRIFFITÑ, G. 1. (1979), A Histo¡y of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 82.
235
Hasta la expedición escita de Darlo c. 513 le situación es bastante
confusa para toda la región balcánica, incluso teniendo en cuenta los escasos
materiales literarios~. En el 511 a. C. las tropas de Darío, capitaneadas por
Megabazo habían penetrado en la Europa continental derrotando a los tracios y
a los geonios~ de éstos grandes contingentes humanos fueron deportados a
Asia31 Ello fue aprovechado por tracios y por los propios macedonios para
.
236
Heródoto señala en su relación sobre las Guerras Médicas, el perfecto
equilibrio de Alejandro entre los ocupantes persas y el mantenimiento de
buenas relaciones con las potencias griegas32i Un doble juego que va a
beneficiar profundamente a los macedonios. Heródoto recoge multitud de
acontecimientos y anécdotas que tienen a Alejandro 1 como protagonista: su
actuación en los Juegos Olímpicos y el desarrollo de la historia de la casa real
de los Teménidas; el asesinato de los enviados persas321; el mensaje secreto
a los griegos de Tempe~; las ciudades beocias salvadas por Alejandro3~; las
relaciones de Alejandro con los persas324 y un largo etcétera recogido por
HAMMOND3~% Es indudable la simpatía que Heródoto siente por este
personaje al que llegó a conocer con toda probabilidac926.
Hábilmente Alejandro favoreció la retirada de los persas que tras la
derrota de Platea abandonaron Grecia. Sin embargo, al tiempo que los persas
se retiraban, Alejandro los sustituía en el control de ciertas zonas como
Crestonia, Migdonia, Bisaltia y en la cuenca del Estrimón, hacia donde extendió
su reino. Capturó la mina de oro cerca de Kilkis y la zona minera en torno al río
Edono <ahora Echedorus>, con la mina de Theodoraki, que producía un talento
de plata al díat y la mina de oro de Nigrita, en el lado oeste de la llanura del
Estrimón328. Este aspecto favoreció la acuñación de monedas por parte de los
329
macedonios
En el este parece existir unos planteamientos de coexistencia pacífica
con las distintas ciudades y comunidades que se hallan en esa zona sobre todo
en la P. Calcidica al E. de Axio~X~
320Probablemene recibe el nombramiento de proxenos por parte de Atenas con
anterioridad al 480, Heródoto, 8, 136,1 y 140b, 1.
321Heródoto, 5, 19-21.
322Heródoto, 7173,3.
323Heródoto 8, 34, o también ocupadas por tropas macedonias al servicio de Jerjes.
324Heródoto, 8, 136, 1.
3fl-IAMMOND, N. G. L.; GRIFFITH, G. T. (1979), A H¡sto,’y of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, Pp. 98 y ss. Cf. con ERRINGTON, R. M. (1990), A Histo,y of
Macedonia, Berkeley-Los Angeles, p. 8-15.
237
La expansión Macedonia desde el 550 se puede resumir de la siguiente
manera: hasta el 550 la zona S. de Pieria y Botiea, después del 550 Almopia;
alrededor del 520-510 Eordea. Amfaxitis y la zona costera que incluye lcna y
Peía, además del N.E. costero del golfo Termaico, y Antemo hacia el 51 0-505.
Probablemente entre el 483-480 los cantones de la Alta Macedonia y después
del 480 Crestonia, Bisaltia y Migdoniarl.
Cuando en el 477 estaba claro que los persas no retomarían a Europa;
Alejandro se decidió a atacar el ejército persa en retirada y los venció en Nueve
Caminos-Amfípolis~. Desde estos momentos la política exterior de los
macedonios se orienta hacia los tracios, situados al N. ,y a la ciudad de Atenas
al 5. Así, Amfípolis cuyo nombre primitivo fue Nueve Caminos sufrió los
intentos de tracios, macedonios y atenienses por su control. Ya que era la vía
de acceso estratégico a la cuenca del Estrimón. En cierto modo, su papel fue
similar al de Marsella con el valle del Ródano y las relaciones comerciales del
Mediterráneo Occidental. En 476/5 Cimón capturó ETon, el puedo de Nueve
Caminos en la costa, estableciendo allí una base naval.~ Solamente a partir
del año 436 Nueve Caminos pasó a estar controlado definitivamente por los
atenienses que la rebautizaron con el nombre de Amfípolis, por el sentido de un
doble poblamiento de griegos a indígenas, que controlaba la exportación de los
productos de la cuenca del Estrimón y su hinterlancr La conflictividad con los
atenienses durante el reinado de Alejandro 1 se hace notar en el hecho de la
supuesta compra de Cimón por parte del monarca, y la ocupación de la mina
de Theodoraki por parte de los Edones hacia el 450. A la muerte de Alejandro 1
en el 452 el reino se hallaba bastante debilitado~.
Alejandro 1 murió de manera violenta en torno al 452~. Dejaba dos
esposas y cinco hijos legítimos. Por razones que desconocemos, tres de ellos
fueron re~es. El más viejo era probablemente Filipo, a quien le corresponderla
Amfaxitis ; Alcetas sería el siguiente~ y, finalmente, el futuro Perdices II.
331HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1979), A H¡story of Macedonia, Oxford, 2
vols., 1972-1979, vol. 2, Pp. 64-65.
~2Heródoto7, 121, 2 se refiere a la estatua de oro dedicada por el mismo en Delfos y
Olimpia. y que parece estar relacionada con la Carta de Filipo, Demóstenes, 12, 21
que cita: “el botín de los prisioneros persas”, cf. Plutarco, Olmón, 7, 1-2. W
333HAMMOND, N. O. L. (1989), The Maceelonian State, Oxford, p. 45.
3%IAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 45.
335HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Oxford, p. 47.
~6QC,6,11, 26 se trata del discurso de Filotas frente a Alejandro Magno donde señala
que las muerte de Alejandro 1, Arquelao y Perdicas III fueron violentas. El segundo
asesinado y el tercero en batalla. Ello implicaría la muerte violenta de Alejandro 1
Filoheleno.
~7Tucídides,
2,100, 3.
?~plato,,Á3a.gias, 414, presentaafste personaje que parepe tener más derecho al
trono que el hijo de Perdicas, el futuro rey Arquelao, probablemente porque Alcetas
era tan viejo como su hermano Perdices.
238
Evidentemente las relaciones entre los tres reyes nunca pudieron ser buenas.
En un momento dado la Asamblea de los macedonios desposeyó a los dos
primeros de sus títulos y nombró a Perdicas único rey durante los años 440—
435. En este periodo se produjo un empobrecimiento de Macedonia,
demostrado por la sola presencia de tetrabolos por parte de los tres reyes
frente a los octodracmas y tetradracmas de la época de Alejandro l~.
Heródoto transmite la pérdida de la zona minera de Amfaxitis que había
provisto de plata a Macedonia durante el reinado de Alejandro 9~. La elección
de Perdicas como el único rey fue aceptado por Alcetas, pero disputada por
Filipo, que obtuvo el apoyo de los reinos de Elimea y otros de la Alta
Macedonia, además de contar con la ayuda de Atenas. Este enfrentamiento
con Perdicas fue continuado por el hijo de Filipo, Amintas, quien intrigó no solo
con Atenas, sino también con Sitalces, el poderoso rey de los odrisios en
Tracia . El año 429 Sitalces y Amintas invadieron Macedonia con grandes
fuerzas, devastando amplias zonas del país incluyendo las ciudades griegas
de la CalcídicaM2. Perdicas logró conjurar el peligro al entrar en contacto con
Seutes, un influyente hermano de Sitalces, al que ofreció la mano de su
hermana Estratonice y una importante cantidad de dinero como dote. Seutes
persuadió a su hermano de retomar a Tracia y abandonar Macedonia~.
Seutes sucederá a Sitalces a la muerte de éste, el 424, en el trono de los
tracios odrisios.
Hacia el final del reinado, Perdicas II firmó un tratado con Atenas, c. 423-
2, y el texto reconstruido nos ofrece cual era la situación de la casa reinante, y
se establecía la línea de sucesión:
“Perdicas <hijo de Alejandro>, Alcetas hijo de Alejandro, Arquelao
hijo de P<erdicas, Eropo hijo de Perdicas, Alejandro, hijo de
Alcetas>, Menelao hijo de Alejandro, Agelao hijo de
Acícetas.. .>yrus hijo de Alcetast”
239
Cuando Perdicas murió el año 413, los macedonios eligieron a uno de
sus hijos como rey. Se trata de Arquelao, quien figura en primer lugar tras el
propio rey y Alcetas en la lista anterior. Alcetas y el mayor de sus hijos se
conjuraron contra el rey y ambos fueron ejecutados; un niño, hijo de Perdicas y
Cleopatra, murió en estos momentos, también, a manos de Arquelao~. Casó a
una de sus hermanas con un nieto de Menelao, el cuarto hijo de Perdicas,
llamado Filipo, para reforzar su autoridad con el apoyo de otras ramas
familiares. Trasladó la residencia real de Egas a Peía. Construyó carreteras y
fortalezas. Equipó mejor el ejército. Desarrolló la agricultura. Abrió Macedonia
al comercio. Seguramente, dividió la Baja Macedonia en cierto número de
distritos administrativos y militares, que más tarde pasaron a designar centros
urbanos. Conté con una fuerte oposición de las familias principescas de
346
Lincestide y Elimiotis en la Alta Macedonia
Arquelao murió violentamente el año 399, asesinado durante una
cacería~l Dejó tres hijos de su última mujer y uno de Cleopatra, su segunda
esposa, de nombre Orestes. También existía un medio hermano de Arquelao,
Eropo, hijo de Perdicas y su primera esposa. La Asamblea nombró como
sucesor al hijo de Cleopatra, Orestes, que era menor, y a Eropo como regente.
El año 397 Eropo es elegido rey y el pequeño Orestes desaparece de la
escena. El año 394 fallece Eropo de enfermedad. Éste tenía un hijo de nombre
Pausanias, sin embargo, la Asamblea decidió la elección de un hijo de
Menelao, el cuarto hijo superviviente deL rey Alejandro, se trata de Arnintas II el
Pequeño. Tras violentos desórdenes murió Amintas II y el 393 la Asamblea
eligió como rey a Pausanias, el hijo de Eropo, pero murío siendo elegido un
nuevo rey. Todo este proceso se sucede en un plazo inferior a un año~. Seis
reyes en pocos años representó la reductio ad absurdum de la monarquia~.
La casa real tocó fondo en ese año 393, entonces la Asamblea se volvió
hacia otra rama de la dinastía, la representada por el quinto hijo de Alejandro 1
Filoheleno, Amintas. Un nieto de éste, del mismo nombre, fue elegido rey con
el nombre de Amintas III a fines del 393. Esto disgustó a los miembros de las
ramas familiares de más edad, dos nietos de Perdicas, hijos de Arquelao
(Pausanias y Argeo, nacidos de su tercer matrimonio y hermanastros de
Orestes> obtuvieron el apoyo de los ilirios que invadieron el reino imponiendo a
Argeo, uno de los dos hermanos, como rey~. Amintas fue desposeído del w
241
cambio de su apoyo frente a este ataque de los ilirios~. Cuando unos meses
después Amintas recobró totalmente el poder, exigió a los calcidicos la
devolución de las zonas ocupadas. Olinto se negó a aceptar estas
exigenciasr. La situación se puso bastante difícil para Amintas, que llegó a
perder casi todas sus ciudades orientales, siendo incluso ocupada Peía, la
capital del reino, por los olintios~. Solamente la ayuda de Cotis, el rey de los
odrisios, cuyas tropas estaban dirigida~or Ifícrates, el general ateniense, pudo
salvar momentáneamente la situacion La suerte se alió con Amintas, ya que
-
~ 15,19, 2.
242
a su suerte a los Alévadas de Larisa con los que tenía buenas relaciones, y se
alió con Jasór9~t
En cuanto al resto de los pueblos con los que Macedonia estaba en
contacto, son los ilirios, precisamente, los que mantuvieron con Macedonia un
pulso por la hegemonía sobre el N. de los Balcanes. Esto se pone de relieve en
los enfrentamientos que se suceden a lo largo del siglo entre macedonios e
ilirio. Estos enfrentamientos tienen lugar durante el reinado de Bardilis, rey de
la tribu iliria de los Dardanios, quienes conocerán una gran expansión en la
zona occidental de los Balcanes. En determinados momentos controlarán parte
de la Alta Macedonia, llegando a la invasión del país, como el año 392, con la
expulsión de Amintas lll~. El año 385/4 ocuparon gran parte del Epiro,
estando a punto de tomar Molosia, si no llega a intervenir Esparta~. En el
383/2 vuelven a invadir Macedonia, derrotando a Amintas, y saqueando el
reino~7. En el 369, ya veremos, como Alejandro II detendrá una invasión iliria
mediante el pago de un rescate y la entrega de Filipo como rehén a los ilirios
para garantizar el pago de los tributos~. El año 360 Molosia fue saqueada por
la caballería iliria. El año 359 Perdicas III muere frente a Bardilis, y los ilirios
ocupan la Alta Macedonia e invaden la Baja Macedonia en los años
siguientes~.
Las tribus greco-hablantes de Alta Macedonia -Elimea, Oréstide,
Lincéstide y Pelagonia -habían sido usualmente independientes e incluso, a.
veces, hostiles a Macedonia3~. Ejemplo de esta actitud seria la guerra entre
Arrabeo, rey de Lincéstide y Perdicas II. Si bien, ambas zonas tenían un interés
especial para oponerse a los ilirios.
Un caso especial es el de los peonios que había entrado en una
situación bastante difícil desde comienzos del s. V por las presiones de los
ilirios y los tracios, y de la propia Macedonia371.
Los tracios fueron el más formidable pueblo de los Balcanes en opinión
de Heródoto3~. Pueblo numeroso y que contaba en su forma de vida con el
243
bandidaje y la rapiña como actividades económicas Por fortuna
~
los tracios nunca formaron entidades unitarias, así entre el 452 y 359 época de W
gran debilidad para Macedonia los tracios solo invadieron el país en una
ocasión el 429, encabezados por Sitalces, y apoyados por los atenienses374.
3.1.2. FILIPO 1$.
Por ello, es fácil entender que durante la década de los 70 y 60, el reino
de Macedonia estuviera sometido a una fortísima presión por parte de
Tebas376, como cabeza de la Liga Beoda y de Atenas, potencia dominante de
372Heródoto, 5, 3, 1.
373Heródoto, 5, 6, 2.
374Tucídides, 2, 98, 3 y ss. En otro momento Bisaltia, habitada por tracio parlantes, fue r
una comunidad independiente formada por una pequeña parte de la Baja Macedonia y
los tracios del curso bajo del rio Estrimón. V. HAMMOND, N. O. L. (1989), The
Macedonian State, Londres, p. 79.
375HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 81.
3T6Sobre el tema de las relaciones entre Beocia y Macedonia durante el periodo de la
hegemonia tebana, y. HATZOPOULOS, M. B. (1985), “La Beotie et la Macedonie a
iépoque de i’hégémon¡e thebain “Colis. lnter da ChIOQI Beotie Antique,P-arís,
Pp. 247-257, p. 249. Recoge al menos cinco tradiciones historiográficas sobre estas
relaciones. La reconstrucción de los acontecimientos que ofrecemos a continuación
es la generalmente aceptada, sin embargo, HATZOPOULOS, M. B. (1985>, “La Beotie
et la Macedonie a lépoque de Ihégémonie thebain Colís. ínter da CNRS: La Beotie
,
Antique, París, Pp. 247-257, Pp. 250 y ss. ofrece una reconstmcción de los
acontecimientos desde el 369 al 367 que difiere considerablemente. Realiza estos
cambios a partir del texto de Esquines, 2, 26-29, cuya corrupción, en su opinión,
contribuye a la existencia de contradicciones entre el discurso de Esquines y las
fuentes históricas.
244
la nueva Liga de Dolos377. El año 370 Amintas III, rey de los macedones,
falleció de muerte natural. Dejaba seis hijos (entre los que se encontraba Filipo,
el padre de Alejandro Magno) y una hija, casada con Tolomeo de Aloros (hijo
de Amintas II el Pequeño), y dos esposas: Euridice y Gigea. El mayor de los
hijos de Euridice fue elegido rey era Alejandro íW~.
Se inició una guerra civil entre Alejandro II, hijo mayor de Amintas III, y
Tolomeo, marido de Eurinoe, la única hija de Amintas III e hijo de Amintas II el
Pequeño. En el 369 Alejandro II detuvo una incursión de los ilirios de Bardilis,
sirviendo de garantía para el pago de tributos la entrega como rehén de su
hermano pequeño Filipo3~. Por otro lado, en Macedonia se hallaban un gran
número de refugiados procedentes de Larisa y otras ciudades tesalias, que
habían huido de la dominación de Jasón de Feras. Este fue asesinado el 369, y
su sucesor murió al poco tiempo, al ser envenenado, haciéndose con la tiranía
un tal Alejandro. Alejandro II a instigación de los exiliados se decidió a romper
el tratado que su padre habla firmado con Jasón. Entró en Tesalia y tomó
Larisa, donde estableció una guarnición, de igual modo ocupó Cranon en la
Tesalia central. Ante el asombro de los exiliados no devolvió a los Alévadas el
poder en Larisa, e igual suerte corrieron los Escópadas de Cranon. Ello lleva a
que los tesalios soliciten la ayuda de Pelópidas, el general tebano, de modo
que un ejército beocio entra en Tesalia en el 368 y captura Larisa, expulsando
la guarnición macedonia. Además, la situación de Alejandro se hizo bastante
difícil en Macedonia frente a Tolomeo de Aloros, que probablemente contaba
con el apoyo de los ilirios de Bardilis. Pelópidas entró en Macedonia y
reconcilió a los dos contendientes imponiendo una alianza favorable a Tebas,
además, toma como rehenes a Filipo, el hijo menor de Amintas III, y treinta
hijos de las principales familias macedonias que sirvan de garantía. Filipo
cuenta trece o catorce años y permanecerá tres años en la casa de Pamenes
en Tebas~.
En invierno del 368 muere asesinado Alejandro II, sospechándose el
complot de Tolomeo~1. El segundo hermano de Alejandro, Perdicas sube al
trono como Perdicas III, si bien al ser menor de edad tuvo a su madre Euridice
como regente, aunque quien llevaba las riendas del gobierno era Tolomeo de
Aloros~% Parte de las otras de las ramas dinásticas se unen frente al joven
Perdicas III y su protector. Se produce la alianza entre Filipo, el primer hijo de
Amintas II el Pequeño y Pausanias, el hijo de Arquelao. Filipo contrajo
matrimonio con la hermana de Pausanias. Iniciaron la invasión de Macedonia
377V. HATZOPOULOS. M. B. (1985), “La Beotie et la Macedonie a l’époque de
l’hégémoniethebain , Colls. ínter dii CNRS: La Beotie Antique, París, pp. 247-257.
245
con el apoyo de las ciudades calcídicas el 367 tomando las ciudades de
Antemo, Terme y Strepsa~, pero Tolomeo apoyándose de nuevo, en el
general ateniense Ifícrates logró rechazarlos. Ifícrates tomó Amfípolis, y uso de
su influencia frente a Cotis el rey de los odrisios para que prestasen ayuda a
Tolomeo~. Tal como refleja Esquines, esto supuso una reorientación hacía
Atenas por parte de Macedonia, que encontraba un importante aliado frente a
la actuación de las ciudades calcídicas~. Esta actitud debió inquietar a los
tebanos de modo que el año 367 Pelópidas intervendrá de nuevo, ante la clara
alianza entre Macedonia y Atenas. Esta vez son Filoxeno, hijo de Tolomeo, y
cincuenta compañeros los elegidos como rehenes para garantizar el apoyo
macedonio a los tebanos, que se unen a los que, todavía, se encuentran en
Tebas386. De este modo se asegura la Liga Beocia el sometimiento de
Macedonia a sus intereses. El año 365 Perdicas llegó a la mayoría de
edad, Tolomeo murió (quizás asesinado por instigación de Perdicas) y Fi
4~o, el
hermano de Perdicas retornó de Tebas, junto con el resto de los rehenes
Atenas durante el año 364 lleva a cabo una campaña contra Macedonia
y la Liga Calcídica, en estos momentos aliados de los tebanos. Su flota captura
Pidna, Metone, Potidea y Torone~, y se alía con algunas tribus libres e __
383Esquines, 2, 27.
3t4Sobre la actuación de las ciudades griegas calcidicas en apoyo de los
pretendientes, 10 4, 95, tb. Demóstenes, 22, 150, para la Uga Calcidica. y.
HAMMOND, N. O. L. (1989), The Maceclonian State, Londres, p. 80. En relación con la
actuación de Ifícrates y. Esquines, 2, 26-9.
385Esquines, 2, 29. y. Suidas s.v Karanos.
~‘Polieno, 3,10,14.
246
derrotarán a Perdicas quien firmará la paz con Atenas el año 362~. Se
observa una constante oscilación en política exterior, de acuerdo con los
resultados militares. Así queda de manifiesto en una reflexión atribuida a
Alejandro Magno por Arriano, en la que el rey de Macedonia se refería a estos
años: “Los atenienses y tebanos se guardan de atacarnos como hacían antes,
hasta tal punto que, en vez de pagar tributos a Atenas y vivir sometidos a los
tebanos, son ellos los que han de solicitar de nosotros~”
El año 359 se eligió a un niño con el nombre de Amintas IV para suceder
a su padre Perdicas III, que había muerto en la guerra contra Bardilis, el rey de
los llirios~. ¿Qué había sucedido?. Un año antes los ilirios dardanios de
Bardilis se habían lanzado sobre Molosia, donde Aribas no había podido hacer
nada por evitar la devastación de su reino~. Esta situación ponía en peligro la
zona occidental de Macedonia. Perdicas marchó al encuentro de Bardilis. La
batalla se dio en la zona del lago Ocrida. El desastre macedonio fue completo,
el rey y cerca de cuatro mil hombres murieron.
Macedonia quedaba a merced de sus enemigos. Estaba amenazada por
todas partes.
En primer lugar los atenienses, la práctica de la intervención de los
atenienses en otras zonas (Elon, Sciros, Torone y Solone, donde los hombres
fueron aniquilados y las mujeres y niños vendidos como esclavos, y sus tierras
ocupadas por clerucos atenienses o Potidea dos veces conquistada, arrasada
su tierra y colonizada por atenienses~7), no eran buenas bazas para la
presencia de los atenienses en Macedonia.
La Alta Macedonia estaba ocupada por los ilirios dardanios de
Bardilis~, al igual que algunas ciudades del resto de Macedonia~. Y
calcidicos, peonios y tracios se hallaban a la espera de aprovecharse de esta
situación~’Y
3%AA, 7, 9, 4.
395Murieron el rey y más de 4000 hombres según el relato de OS, 16, 2. Para la
sucesión de Amintas, el hijo de Perdicas III, 10, 7, 3055, cima 359/358, “Amintas, hijo
de Perdicas, rey de los macedonios”. Tenemos el pasaje de Justino, 7, 5, 6-10 para el
mismo asunto; además Polieno, 4,10,1. Sobre el longevo rey ilirio y. HAMMOND, N.
O. L. (1966), “The Kingdom in lllyria cima 400-167 B. C.”, BSA, 61, Pp. 239-253, p.
248.
396Frontino, Estrategia, 2, 5,19.
~9Partede Macedonia pasa a estardominada por los ilirios, y. OS, 16, 3; en OS. 16, 3,
2 pago de tributos a los ilirios.
247
Además, el joven rey contaba con la oposición de las otras ramas de la
familia, en particular los descendientes del rey Arquelao (413-399), su hijo
Argeo que había sido rey durante un breve periodo, 392-391, con el apoyo de
los ilirios, y su hermano Pausanias, que estaba establecido en Botiea. Argeo
contaba con el apoyo de Atenas y de tropas de mercenarios~, mientras que
Pausanias era apoyado por Berisades, el rey tracio~. A esto se debe añadir la
participación en la lucha por la sucesión de los hijos de Amintas III, fruto de su
matrimonio con Gigea, que contaban con apoyos en la parte oriental del reino
y de ciertas ciudades de la Liga Calcidica. Esta rama estaba representada por
Arquelao, el hijo mayor de Gigea.
En resumen, una situación de caos político e institucional, bastante
frecuente en los últimos cien años de la historia de Macedonia, pero no por ello
menos desastrosa para el país~.
Dado la minoría de Amintas fue elegido por la Asamblea un regentet
se trata de su tío Filipo, hermano de Perdicas, que contaba 23 años y cierta
experiencia como jefe militar. Toma el control del ejército y de la Asamblea. El
mayor peligro era el representado por una invasión de tropas atenienses, tal
como había sucedido en el 432 y 429. El principal interés de los atenienses era
el sometimiento de la ciudad griega de Amfipolis, por lo que Filipo decide
abandonar a su suerte a los habitantes de ésta ciudad y evitar de este modo
una invasión atenienses de Macedonia. En cuanto a los tracios de Berisades se
los ganará mediante regalos y promesas. Estos abandonan la idea de invadir
Macedonia y dejan a su suerte al pretendiente Pausanias que hasta ese
momento había contado con el apoyo de los tracios en su lucha por el trono.
Otro frente era el representado por Argeo, otro pretendiente que
contaba con el apoyo ateniense (mercenarios y tres mil hoplitas) y la logística
de Metone, una de las ciudades aliadas de Atenas. Argeo, inicia la ocupación
cJe parte del territorio macedonio, al contar también, con apoyos locales, que le
llevan a la antigua capital Vergina (Egas). Sin embargo, las tropas atenienses
que le apoyan son derrotadas por Filipo. Éste permite el regreso de los
prisioneros atenienses y, además, ofrece a Atenas su colaboración para la
toma de Amfípolis, que se resiste a caer bajo el control de los atenienses”~.
~‘DS, 16, 3, 3 señala que ese apoyo se debía a la disputa entre Macedonia y Atenas a
causa de Anfipolis. w
~2DS,16,2,6.
~Sobre si Filipo fue nombrado regente por la Asamblea o rey como se señala más
abajo y. HORNBLOWER, 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p. 301. V. tb.
GRIFFITH en HAMMOND, N G. L.; GRIFFITH, ES. T. (1979), A Hístory of Macedonia,
Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol 2, PP. 208-209 y Pp. 702-4 que defiende que Filipo se
haría con el poder rápidamente, igual opina BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of
11w Olympus: fue emergence of Maceta, Princeton, p. 201; vs. HATZOPOULOS, M
B. (1986), “Sucession and regency in classical Macedonia’, Ancierit Macedonia, IV
Syrnp. lntern., sept 1983, Tesalónica, pp. 279-292, p. 287.
w
248
El año 359 Filipo logra derrotar a los peonios, poco después de la
muerte de su rey Agis. Ese año inicia las operaciones militares contra los ilirios
dardanios de Bardilis, a los que se exige el abandono de las ciudades de la Alta
Macedonia y del resto de Macedonia ocupadas desde la muerte de Perdicas III.
Filipo se niega a considerar la oferta del rey ilirios que aparece bajo la fórmula
de statu quo que propone Bardilis. Los ilirios son derrotados en las
proximidades del lago Licnitis”0~. Se firma la paz con Bardilis y Filipo casa con
una princesa de los dardanios407. Una de las consecuencias directa de esta
situación es la liberación de todas las ciudades macedonias y el control directo
que Filipo empezará ejercer sobre los principados de la Alta Macedonia, que
apoyaran con recursos y hombres las campañas de Filipo. En este caso, para
afianzar su posición en la Alta Macedonia, casa con una hermana del rey de los
Elimeos, de nombre Fila y obtiene una refuerzo de su caballería con 600
jinetes. La integración de la Alta Macedonia en el ejército macedonio será un
hecho en los años sucesivos, a través de la obligación de servir en los ejércitos
de Filipo. Esta expansión obliga a una revolución desde el punto de vista de las
defensas del reino~. Con una serie de acuerdos llega a los términos que
emplea DS, 16, 8, 1: “haciendo de todos los habitantes hasta el lago Licnitís
(act. Ocrida) súbditos (bu pekoous)”. De tal modo que para mantener el control
sobre esta zona, potencia el eje defensivo y de comunicaciones que los
romanos denominarán Vía Egnatia.
En el año 357 la Asamblea depone al joven rey Amintas IV y proclama
rey a Filipo, el segundo de este nombre. “Cuando más difícil era la situación
por la guerra, Filipo aceptó el trono por la presión de los ciudadanos
Esta misma Asamblea condena de muerte a los pretendientes que
habían sido hechos prisioneros: Arquelao y Argeo son ejecutados.
Crenides, ciudad estado griega creada por Tasos, pidió ayuda a Filipo el
año 356 para hacer frente a los ataques de los tracios, con ello contrajo ciertas
obligaciones para Filipo, incluyendo una parte de su producción minera. Parte
de la zona fue sometida a control macedonia como conquista a los tracios. La
ciudad aumenta de tamaño e incluso cambia el nombre por el de Filipos410. De
sus habitantes se habla como filipenses, es decir, ciudadanos de una ciudad
independiente. Filipos mantuvo sus acuñaciones monetales conviviendo con
411
las de Filipo
~7Ateneo,13, 557d= Satiro FGrI-1 3, 161 F5 y Ateneo, 13, 560a, Isócrates, 5, 46.
ELLIS, J. R. (1981), “Macedonia under Philip”, Philip of Macedon, Londres, Pp. 146-
165, p. 38.
~8HAMMOND,
N. ES. L. (1989>, The Macedonian State, Londres, p. 108.
~9Justino,7, 5,10; Plutarco, Demóstenes, 18, 2= Marsias, FGrH 136/6, E 20; Polieno,
8, 60 cit. por HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 139 n. 4.
410DS, 16, 8, 6.
4t1Ver la evolución de esta ciudad a través de las relaciones con Alejandro en
HAMMOND, N ES L (1988), “The King and the Land in Macedonian Kingdom”, CQ,
38, Pp. 382-391
249
Se incluirán con el paso de los años a importantes tribus ilirias de la
zona del curso Alto del Haliacmón, así como Tinfeos y Oréstides,
originariamente, pertenec¡entes al conjunto de estados tribales molosos. En el
Oriente y de manera momentánea se mantiene la paz con los peonios y tracios;
devolverá el control de Amfípolis a Atenas, así como los prisioneros hechos
durante la intervención ateniense, tal como señalábamos antes. Ello le permite
actuar con una cierta libertad en el E.
Se hace con el control de parte del territorio de los Bisaltas, al retener
para sí la mina de Teodoraki. Una vez finalizada su acción contra Calcídica y
Bisaltia, se decide a lanzarse sobre Amfípolis con el argumento de que le había
sido hostil412. Es sitiada y por primera vez en los Balcanes se ve la actuación
de catapultas. La ciudad fue tomada, Amfípolis mantuvo su constitución de
corte democrático, aunque, contará con la supervisión macedonia. Será una
ciudad griega que pague impuestos al rey de Macedonia y carezca de una
autonomía en política exterior413. Con el paso del tiempo se acabará
convirtiendo en la capital de la región oeste de Macedonia. BORZA cree ver en
esta actuación el desencadenante de la subs¡~uiente ofensiva ateniense y la
alianza de Filipo con las ciudades calcidicas 1 Atenas se dispuso a hacer
frente a Filipo y se alió con una tribu iliria, los grabeos en el N.0415. Filipo hace
lo mismo con las ciudades calcídicas, como señalábamos, conquista Pidna y
tras asediar Potidea, toma la ciudad, bastión ateniense en la Calcídica416, envía
a Atenas a los clerucos atenienses, esclaviza al resto de los habitantes y
entrega la ciudad a los calcídicos, en concreto a los olintios. Atenas suscribe
tres alianzas militares con Cetriporis rey tracio, Lipeo rey de los peonios y
Grabos el ilirio417. La actuación de Atenas con esta urdimbre de alianzas se
debe a que ese año 356, Atenas tiene que hacer frente a la sublevación de las
ciudades de su confederación contrarias a los renovados afanes imperialistas
4120S 16, 8, 2.
reforzada con la alianza de los olintios a los que entrega el territorio de Potidea (DS,
16, 8, 4) tras vender a sus habitantes como esclavos (exandrapodi.samenos), DS, 16,
8, 5.
417T0D, M. N. (1948),A Selection of Greek Historical lnscriptions (GHI), Oxford, 2 vols,
p. 167-170, n2 157. Este Grabos seria el sucesor de Bardilis al frente de los ilirios,
HATZOPOULOS, M. 8. (1987). “Les limites de la expansion macedonienne en Illyrie
sous Philippe II”, L’IlIyr¡e men’dionale et I’Epire dans I’Ant¡qu¡té, Clermont—Ferrand, PP.
81-94, p. 86.
250
atenienses. Atenas no puede distraer contingentes de la guerra contra sus
antiguos aliados y debe recurrir a alianzas con las tribus balcánicas,
y
tradicionales oponentes de los macedonios418 Ilirios, tracios peonios fueron
derrotados con los nuevos sistemas militares macedonios 19 Los peonios
fueron integrados en Macedonia; Cetriporis, el rey tracio, se convirtió en un rey
cliente y el reino ilirio de Grabos quedó bajó control de Filipo4~. Es en este
momento en el que el flanco N.E. del reino queda delimitado entorno al río
Nesto421.
En estos años 359-356 Filipo prácticamente dobla la extensión del reino
de Macedonia y establece un importante y fuerte sistema defensivo. Todo ello
se vio favorecido por la ~ersonalidadde Filipo422, el nuevo ejército y la situación
tan inestable de Grecia -
427Estrabón, 7, F 33.
251
estado territorial, al poder ser definido como el territorio sobre el que el rey era
un agente ejecutivo del estado ejerciendo una autoridad directa, en palabras de
HAMMOND4~.
3.1.3. MACEDONIA DURANTE EL REINADO DE FILIPO II.
este territorio.
~2Demóstenes,4, 48.
252
engrandecerlas. Y fue por estas bajezas que creó un único reino y
un único pueblo al margen de tribus y razas.”
De cualquier modo la inestabilidad se mantiene ya que durante el año
345 tiene que intervenir en Iliria de nuevo:
“Entonces, invadió Iliria con un gran ejército, devasté el país,
capturé algunas ciudades, y retornó a Macedonia cargado de
botín~.”
En su frontera N.O. Filipo se rodea de una serie de reinos clientes: el
reino de Grabos y Cutos al oeste; el de los peonios al norte que tienen
obligación de aportar contingentes y tributos4l Detrás se hallarían estados
independientes como dardanios o taulantios.
La victoria sobre Bardilis el año 358 es el origen de la paz y la alianza
con los molosos del rey Aribas. Anexiona parte las tribus molosas del 5. e
interviene en los asuntos de la zona al casar con Olimpia y situar al hermano
de ésta Alejandro en el trono de los molosos en lugar de Aribas~. La política
con los molosos está marcada por los aspectos económicos: Parauea y Tinfea
son zonas ricas en pastos, y a través de ellos Filipo ejercía un fuerte control
sobre la economía del Epiro en el cual la ganadería trashumante era su
principal fuente de riqueza. Ambas regiones poseían madera. La población
parte nómada, parte sedentaria, era abundante y bien armada, de manera que
los macedonios ganaron recursos materiales y humanos437. Entre los años 350
y 342 los reyes molosos aparecen como política y económicamente
dependientes de Macedonia.
Desde el 342 un reforzado estado moloso, en cerrada alianza con
Macedonia pudo comerciar directamente con Corcira y la Magna Grecia desde
la costa de la península de Preveza. Ello explica en gran medida la campaña
de Alejandro el Moloso en el 5. de Italia el año 334/3. En general se produce un
refuerzo económico de Epiro y de Molosia, en particular, fruto de las relaciones
con Macedonia. Este desarrollo tuvo su expresión más lograda en el ámbito
militar. Creó una fuerte y estable economía en toda el área cuyo centro seria
Macedonia y que se extendería desde el 5. del Epiro y Tesalia a lo largo del
Bajo Danubio, y desde las costas adriáticas de Albania a la costa oeste del M.
Negro, situación que se mantendrá durante cerca de dos siglos.
Hay que recordar que todo este proceso se sustenta en la superioridad
militar, concretada en las victorias de Filipo que fortalecen el reino de
Macedonia~. El concepto de Filipo como el monarca más importante de su
tiempo es reflejado por Teopompo de Quíos (FGrH, 115 F27), “En Europa
jamás existió un hombre como Filipo, hijo de Amintas”. En los años 342-340
253
derrota a los tracios llevando sus ejércitos hasta el Danubio (Hebros>, tal como
refiere Diodoro de Sicilia:
“En Macedonia, Filipo concibió un plan para vencer a las ciudades
griegas en Tracia, y marchar sobre esa región.. impuso a los
bárbaros conquistados el pago de un tributo a los macedonios
(dekatas telein) y fundó fuertes ciudades en lugares clave para
hacer imposible a los tracios cometer otros ultrajes en el futuro.
Las ciudades griegas fueron liberadas y Filipo las ganó para su
alianza439.’
Con este poblamiento ocupó posiciones clave sobre las rutas
comerciales danubianas en manos de los reyes odrisios, que aportarán años
más tarde tropas a las campañas de Alejandro. Incluso en los primeros
momentos del reinado de Alejandro no se situaron entre los que se rebelaron a
su control. Fundó ciudades en Tracia con el mismo espíritu de los primeros
años: ejercer el control sobre los nuevos territorios. Nos han llegado los
nombres de estas ciudades : Filipolis, Cabile, Drongilos, Masteira y Binet El
tipo de colonización es similar a las prácticas empleadas por su hijo en esta
misma zona en el valle medio del Estrimón, ejemplificada en la fundación de W
Alejandropol¡sM1. Las pretensiones de Filipo eran simples: bajar las
poblaciones de las estribaciones montañosas al llano, desarrollar las
actividades agrícolas e incentivar las relaciones comerciales de estas áreas442
Un control basado en razones económicas y militares. Este proceso de
macedonización de Tracia está bastante extendido como demuestran los restos
443
arqueológicos
Para controlar efectivamente el este de Tracia, cuyos límites geográficos
situaríamos en el curso bajo del Danubio, Filipo toma una serie de medidas
para la protección de las comunidades tracias de las incursiones de otros
pueblos como escitas y getas. Junto a la fortificación de estas ciudades hay
que señalar la política de alianzas matrimoniales: así casa con Meda hermana
de Cotelas, rey de los Getas; el año 339/338 derrota a Ateas el rey escita y,
probablemente, contrae matrimonio con una hermana de éste; de tal modo que
pasa a dominar de manera efectiva el lado europeo de la desembocadura del
Danubio½.Alejandro continuó la misma política, reafirmando su poder en la
zona tras la sucesión de Filipo.
La importancia de Tracia se refleja en el hecho de la existencia de un
general de Tracia responsable de la región que se extendia desde la zona más
439Q5, 16, 71, 1-2. Estas campañas reflejan el sometimiento definitivo de
254
occidental: tierras de los tríbalos, agrianes y parte alta del rio Nesto, hasta el M.
Negro% Contaba con una flota en el mar Negro bajo su autoridad, llamado
por Justino general del Ponto~. Tracia proveerá de excelentes tropas a
Alejandro en el comienzo de su reinado. De modo que la pacificación de Tracia
desde el 340 hasta el 323 pone las bases del desarrollo agricola y comercial de
la zona, abriendo nuevas áreas comerciales 447 para los macedonios y para los
griegos en el Bajo Danubio y el M. Negro
No existen pruebas de que anexionando Tracia Macedonia pretendiera
dar un primer paso hacia una expedición contra el Gran Rey~. En el 343 se
había formalizado entre Filipo y el Gran Rey un pacto de amistad y de alianza
que no constituía ninguna colaboración positiva, ni ningún dominio preciso
sobre los griegos, mucho más maltratados en el 343-341 por las iniciativas del
propio Filipo que por su acuerdo con los persas. Este acuerdo se verá
sériamente amenazado por el asunto Hermias: era este un bitinio de pasado
oscuro, que decía haber frecuentado la Academia, había adquirido grandes
riquezas y que gobernaba en la ciudad de Atarneo en Eolida, con estrechas
relaciones con Jenócrates y Aristóteles. Hacia junio-julio de 341, el satrapa
Mentor, hombre de confianza de Artajerjes III Ocos, hizo arrestar a Hermias.
Demóstenes que recoge el arresto como reciente, le califica de agente de
Filipo, al que favorecian, según el orador, las maniobras contra el Gran Rey.
De cualquiar manera el arresto de Hermias puede ser significativo del punto de
vista persa sobre la actuación en Tracia de Filipot En los años
346/343 Filipo consolidó su control en las nuevas tierras que había anadído al
reino. El incremento de sus recursos y poder, queda reflejado por Demóstenes
el año 343~. Como expresión de la consolidación de su poder está el
fortalecimiento de aquellos enclaves en el límite de sus dominios y cara a los
posibles enemigos exteriores. Ciudades como: Pition guardando el paso a los
perrabeos; Filipolis en los accesos hacia Parorea y las minas de Bisaltia;
Ematia en la ruta 5. de la costa, en relación con las minas del Pangeo; Fílípos y
las minas junto al rio Nesto; Heraclea Linceste en Lincestide; o las ciudades de
las zonas más al N. como Astrea, Dobera y Kelion~1.
De igual modo parece haber utilizado a poblaciones indígenas de fuera
de las fronteras macedonias en su política de reorganización territorial. Filipo
255
llevó a Macedonia más de diez mil sarnusios el año 345 y veinte mil mujeres y
niños del escita Ateas el año 339 /33&~2. Según HAMMOND, fueron
probáblemente absorbidos en las ciudades como libres y no como esclavos”~
Alejandro el año 335 capturo mujeres y niños de los tracios de la zona del
Hemo y de los getas próximos al Danubio. Fueron envidados.454
a la costa, y sin
duda aumentaron la población de las ciudades de Macedonia
~2Polieno,
4, 2, 12 y Justino, 9, 2,15.
~HAMMQND,NG Ls (1989), The Macedónian State, Londres;p: 160:
~AA, 1, 1,13; 4,4.
~DS, 23, 1 y ss. hasta el capítulo 60, y. Esquines, Contra Ctesifonte, 107-112;
Pausanias, 10, 2, 1 y Justino, 8, 1.
~7DS,16, 25, 3.
256
multitud de mercenarios. Los beocios al conocer la magnitud del desastre y la
destrucción de los locrios se organizan para hacer frente a Filomelo~.
Filomelo, de nuevo, derrota a tesalios y beocios, y más tarde muere en
un nuevo enfrentamiento contra los beocios. Su sucesor al frente de las tropas
focídias será Onomarco~.
Onomarco convece a los focidios y sus aliados de continuar la guerra,
para ello compra el servicio de un gran número de mercenarios. Diodoro señala
acuñaciones masivas de moneda realizadas por Onomarco y repartidas entre
sus aliados~. Onomarco conquistó y arrasó varias ciudades de Lócride.
Saqueó las ciudades de los dorios e invadió Beocia ocupando Orcómenos.
Intentó tomar Queronea, sin éxito, pero aún asi derrotó a los tebanos. Mientras.
tanto se produce el asedio de Metone por parte de Filipo y el fin de la presencia
461
ateniense en suelo macedonio -
~‘DS, 16, 33, 4-5, y. Justino, 7, 6,13-16; Demóstenes, 4, 35; tb. y. 05, 31, 6.
45205,16, 35.
~ 16, 35, 5; Demóstenes, 1,9 y 1,29 señala como Filipo se hace con el control de
las contribuciones portuarias tesalias. De igual modo HORNBLOWER, 5. (1985), El
Mundo griego, Barcelona, hace referencia al control de las comunicaciones entre el
centro y norte de Grecia, p. 316.
257
impedir el paso del rey de Macedonia. El paso de las Termópilas se encuentra
cerrado por tropas atenienses y espartanas, además de un importante
contingente de mercenarios~t Los macedonios emprenden la vuelta,
desentendiénsdose de la guerra durante más de seis años.
Failo continuó dirigiendo a las tropas de los focidios. En Grecia central
continúa la Guerra Sagrada reducida a una cuestión entre los focidios y los
tebanos, con alternancias en el control de la situación, y la muerte de Failo el
351%
La retirada de los macedonios al N. supone un intervenionismo cada vez
mayor de Filipo en Tesalia, la Calcídica y en la parte oriental del reino, es decir
la frontera con Tracia% Así, Demóstenes refiere que en noviembre del 352
Filipo tiene sitiado el Heraion Techos en Tracia. Es la campaña contra
Quersebleptes467. Los atenienses deciden acudir en ayuda del tracio, pero la
flota no parte al tener noticias de que Filipo está enfermo o muerto. El rey tracio
se verá obligado a aceptar la soberanía del monarca macedonio y además
Filipo fortalecerá su situación en esta zona con la alianza de varias ciudades de
la Propóntide.
El 349 inicia el sitio de Olinto. El pretexto esgrimido por Filipo para la
intervención en la Península Calcídica fue la negativa de los olíntios a entre~gr
a sus dos hermanastros ArrIdeo y Menelao, que se hallaban allí refugiados
A pesar del apoyo de los atenienses Olinto cae el 348. Filipo esclavizó a sus
habitantes y arrasó la ciudad% Atenas no pudo hacer más ante la guerra
desatada en Eubea y que llevó a la defección de un buen número de sus
ciudades aliadas4~. Perdida Olinto se inician las nevoclaciones entre Atenas y
Filipo. Es la denominada Paz de Filócrates del 346~~
En la Guerra Sagrada, mientras tanto, se había enquistado la situación
entre beocios y focídios, ya que el resto de las poleis estaban demasiado
acunadas con sus propios problemas472. Faleco que había sido nombrado
258
general de los focídios, sucediendo a Failo y Orcómeno, pierde el mando el año
347. Son elegidos por los focídios tres nuevos generales que devastan
Beocia. Filipo vuelve de nuevo a Grecia ante la petición de auxilio de los
beocios~? Los focidios intentaron recurrir a sus aliados pero sin éxito4t
Faleco, que con un contingente de tropas mercenarias aún controlaba el paso
de las Termópilas, se entrega a Filipo4T La toma del paso de las Termópilas
acelera las negociaciones entre Atenas y Macedonia, de tal modo que los
focídios quedan abandonados a su suerte.
En marzo del 346 una primera embajada ateniense se desplaza a Peía
para negociar la paz con Filipo, a la que sigue otra en mayo-julio coincidiendo
con la rendición de los focidios476. Una de las primeras consecuencias de la
Guerra Sagrada es el fortalecimiento .de la posición de Filipo: es miembro de
derecho de la Arnfictionia y juega un papel determinante en las relac¡ones con
las ciudades griegas.
Los Focídios pierden sus dos votos en la Amfictionia, que pasan a
manos de Filipo; son expulsados de la misma y condenados a una multa de
sesenta talentos anuales hasta amortizar tos daños causados por la guerra; se
destruyen sus murallas, y su población es dispersada en aldeas477.
La Paz de Filóaates consagra este predominio de Macedonia, en la
Grecia posterior a la Tercera Guerra Sagrada ya que los aspectos más
interesantes de la misma hacen referencia al mantenimiento de un status quo
que beneficiaba a Filipo. Se garantizaba la libertad de navegación y se
condenaba la pirateria; y finalmente se establece una alianza entre Macedonia
y Atenas.
Apoyándose en la paz de Filócrates, Filipo concluirá el proceso de
afirmación de Macedonia frente a sus vecinos. En el 344 reorganizó Tesalia
volviendo a su antiguo sistema de tetrarquias~ y realizará una serie de
campañas contra los ilirios y tra&ios4~. Con esta campaña desaparecería el
peligro ilirio, al menos hasta la muerte de Filipo el año 336, cuando Alejandro
debe hacer frente a la revuelta:
473Tal como recoge OS 16, 58 la ayuda de Filipo en un primer momento fue bastante
tímida.
474Esquines, 2, 36 y ss.
~ 16, 59, 2-3 Filipo entra en Lócr’ide con un gran ejército. Negocia con Faleco la
rendición de sus mercenarios a los que se permite marchar.
476Demóstenes, 19, 65.
~ 16, 60.
478Demóstenes, 9, 26.
259
“lllyrios, Thracas, et Dardanos ceterasque barbaras gentes fidei
dubiae et mentis infidae’~.’
Filipo terminará de someter a Quersebleptes461. El reino tracio de
Quersebleptes se convirtió en vasallo, y el propio rey tuvo que entregar a uno
de sus hijos como rehén. Es en este momento en el que se puede hablar de la
existencia de un general de Tracia462. Coincide además con el asunto Hermias
del que hablamos más arriba.
Las campañas de Filipo en Tracia le hicieron avanzar más y más hacia
el E. Llegando el 340 a atacar Perinto en la Propóntide. Esta acción estaba
planteada como una continuación de las operaciones en Tracia, más que de un
acto de hostilidad a Atenas, pero va a ser aprovechada por Demóstenes
46gara
atacar a Filipo y señalar la incoveniencia de renovar la Paz de Filócrates La .
~ 16, 74-75-76: Intento de la toma de Perinto por Filipo, y. Justino, 9, 1, 2-5. OS,
16, 75, 1: El rey persa alarmado ordena a las satrapias occidentales ayudar a los de
Perinto y Filipo se retira.
260
batalla% En agosto del 338 en la llanura del rio Cefiso, en las proximidades de
Queronea se produjo la batalla, ganada por Filipo mediante un simulacro de
retirada. Alejandro Magno, a sus dieciocho años, condujo el ala izquierda de la
caballeria macedonia, decisiva en la victoria’~.
En su ajuste político, posterior, Filipo no impuso regímenes
promacedonios - Solo Tebas debió volver a recibir a los exiliados, es decir
aquellos ~uese habían decantado por el apoyo a Filipo en los precedentes de
la batalla . Intervino militarmente en Esparta y redujo aún más su territorio al
entregar la Denteliatis a Mesenia~. Para HORNBLOWER estas alteraciones
territoriales eran una forma de lograr el equilibrio: así, por ejemplo, Esparta
quedaría aislada en el sur del Peloponeso. No dividió las gandes
confederaciones, aunque Atenas perdió la mayor parte de su liga naval
El año 337 se crea la Liga de Corinto para establecer las condiciones de
la paz general entre los griegos y Filipo. Se registra los juramentos de los
participantes y la lista de los estados miembrost La Liga garantizaba las
constituciones existentes; esta prohibición de cambios políticos interesaba a
Macedonia, dado que, como se ha señalado, tras Queronea, incluso sin la
intervención directa de Filipo, regímenes promacedónicos habían subido al
poder. Demóstenes 17, 10 habla de libertad y autonomia pero para
HORNBLOWER~ estos términos son flexibles, ya que aparece registrada la
presencia de fuerzas macedonias en varias ciudades griegas: Tebas,
Ambracia, Calcis, Corinto~. Demóstenes observa que prohíbe la cancelación
de deudas y la redistribucián de tierras497. Lo cual puede ser considerado como
una decisión claramente antidemocrática~.
4880S 16, 84, 5-85: alianza de atenienses y tebanos para frenar la entrada de Filipo.
498V. HORNBLOWER, 5. (1985), El Mundo griego, Barcelona, p. 328, tb. STE CROIX,
ES. E. M. de (1988), La lucha de clases en el mundo griego antiguo, Barcelona, p. 343.
261
Filipo recibe títulos como strategos autocrator de la Liga de Corinto para
dirigir la lucha contra los persas profanadores de templos~. Tiempo después
será designado como hegemon por los griegos, y comenzará la guerra contra
Persia enviando un cuerpo expedicionario con la orden de liberar las ciudades
griegas (eleutheroun tas Ellenidas poIeisf~. Al mando de Parmenion y Atalo
un importante contigente de tropas macedonias, así como mercenarios y
aliados, cruzan el Helesponto durante la primavera del año 336. Mientras,
Filipo mismo espera entrar en guerra. Consulta con el oráculo de Delfos acerca
de su suerte. Preguntada la Pitia si vencería al rey de los persas. La respuesta
fue la siguiente:
“Coronado está el toro. Todo está hecho. Hay también uno que
será herido601.”
Obviamente la interpretación del oráculo era que el persa sería herido
como la víctima del sacrificio.
Filipo no podrá ver su sueño cumplido, ya que será asesinado. Durante
las celebraciones que se suceden en Egas para festejar el matrimonio de su
hija Cleopatra con Alejandro el Moloso, el hermano de Olimpia, Filipo es muerto
por Pausanias~. Filipo tal como señalara Demóstenes, no era immortal, a
pesar de que una imagen suya apareciera junto a los Doce Dioses en el Teatro
de Egas~.
~ 16, 89, 2.
50008 16, 91, 2. Es muy probable que sea el fin de la III Guerra Sagrada la que W
marque un cambio sustancial en los planes de Filipo en relación con Persia, v
HORNBLOWER, 5. (1985>, El Mundo griego, Barcelona, p. 302.
50105, 16, 91, 3.
50205 16, 93 y ss. todo lo relacionado con la muerte de Filipo. V. tb. Justino, 9, 6,1;
Aristóteles, Política, 1311b, 2-4. HAMMOND, N. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.;
r’nlrrrrui r’ r / CV~CW A &A:...,~... t A,-t.~:... CN~2~..A O •.~I, ~ifl~7O .ifl~fl ,~,.j O
~3[XIFFI 1 rl, ‘3. 1. %W1 ~1), ti rii~¿viy <JI IVIdGtUU”’d, .JAIUIU, ¿ VUI~., W~Z< Cfl C>, !.flJI.
pp. 684-91. DS,16, 91, 3 y ss.: la boda de la hija de Filipo. HAMMOND, N. ES. L.
(1994), Phil¡p of Macedon, Londres, p. 177 y ss. para los posibles asesinos de Filipo,
su enterramiento y la persecución de los culpables por Alejandro. Así en la tumba II de
Vergina, se produjo el hallazgo de dos esqueletos, el de Arrabeo y Herómenes,
hermanos de Alejandro de Lincéstide, ajusticiados por el asesinato de Filipo como
conspiradores, sobre los aspectos arqueológicos y. ANDRONIKOS, M. (1984),
Vergina: the Royal Tombs and the ancient City, Atenas, p. 197.
TM3Demóstenes, 4, 8. Sobre Filipo como divinidad 05,16, 92, 5; cf. 16, 95, 1.
262
3.2. ORGANIZACIÓN POLíTICA Y MILITAR DE MACEDONIA.
263
3.2.1. EL REY. w
Macedonia desde fines de la época arcaica estuvo gobernada por reyes
pertenecientes a la estirpe de los Teménidas. Perdicas 1 es, según la tradición,
el fundador de ésta dinastía, descendiente de Témeno de Argos y por lo tanto
emparentado con Heracles, el hijo de Zeus. Es seguro que durante el reinado
de Alejandro 1 Filoheleno se terminó de fraguar gran parte del aparato
ideológico y religioso acerca de la monarquía macedonia y sus orígenes. El
texto de Heródoto, correspondiente a la primera mitad del s. V a. C., forma
parte de esta argumentación. Además, la propia historia trasmitida por
Heródoto ilustra, aunque de modo simple, bastante bien el proceso: los
heleanóditas prohibieron participar a Alejandro 1 en la carrera del estadio de los
Juegos Olímpicos al considerar a la dinastía macedónica como no-griegos,
para participar Alejandro presentó las pruebas acerca del origen de su familia
que fueron aceptadas a pesar de la oposición de los heleanódices. Alejandro
pudo participar, venciendo en carrera del estadio~ El planteamiento de
Alejandro fue emparentar a su antepasado con una prestigiosa estirpe griega
que no dejara lugar a dudas sobre su helenismo. Además, con las pruebas
esgrimidas por Alejandro la casa real de macedonia no se presenta solamente
como griega, sino emparentada con los dioses, cosa por otra parte previsible.
Desde el final de la época arcaica el nombre oficial de esta dinastía es el de
Teménidas o Heráclidas607. Ya en época helenística varios textos y autores se
510Para HAMMOND : “En los tiempos antiguos la monarquia era inherente en los
sitemas tribales de las sociedades guerreras de la Grecia Peninsular y del centro de
los Balcanes. En particular una tribu de pastores nómadas tan pequeña y cerrada,
como la macedonia. Vista como una gran familia en la cual los derechos patriarcales
del cabeza de familia eran entregados al jefe tribal, elegido de por vida”, en
HAMMOND, N. ES. L. <1989), The Macedonian State, Londres, p. 16. CABANES, P.
(1976), L’Épire de la mortde Pyrrhos á la conquéte romaine, París, pone de relieve en
la riqueza y complejidad de las sociedades balcánicas, en especial del Epiro; tb. más
recientemente en CABANES, P. (1981), “Societé et institutions en Epire et en
Macedoine á lépoque classique et hellenistique”, Iliria, 2, pp. 55-94, pp. 87-88.
511DASCALAKIS, A. P.: The l-Iellenism of the Ancient Macedonians, Tesalónica, 1965,
p. 32-33. Aristóteles, Política, 1285a 18-30 señala que “al contrario de lo que sucede
con los molosos o los lacedemonios, los macedones mantienen un sistema de
265
rústico, hasta la época de Filipo II, al señalarse un modo de vida similar a la de
sus ancestros. Junto a esos rasgos de arcaísmo, está la imagen de pueblos
bárbaros que se da de estos pueblos dirigidos por re¿.’es512. Diferentes autores
emplean términos como realeza de tipo homérico Sin embargo, ELLIS
.
monarquia inalterada, primitiva que le situa al mismo nivel que la de los barbaros, en
ella el rey se aproxima al tyrannos”, tb. Aristóteles, Política, 1327b 23-9.
GOUKOWSKY, P. (1978), Essai sur les origines du mythe d’Alexandre, Nancy, 2 vols., w
1978-1981, vol. 1, p. 9-10 considera que la imagen que Heródoto, 8, 137-138 transmite
de los primeros reyes de Macedonia parece verdadera, en su primitivismo y sencillez;
sobre el carácter primitivo de la organización social, y. p. 10 citando la referencia de
QC, 8,1, 18 acerca de la solidaridad familiar.
512HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 19. Tucídides, 2,
80, 5-7; 2, 81, 6; 4, 124, 1. cit. a Heródoto, 5, 20, 4 quien define a Amintas 1 que reino
hacia el 500 como “un griego reinando sobre los Macedonios...”
27, sobre el origen de Macedonia y su criticismo de las fuentes literarias. La viveza del
debate y las discusiones actuales sobre el helenismo de Macedonia en la época
clásica, su organización social o instituciones se ven acentuadas hoy en día con las
secuelas del conflicto que sacudió la antigua Yugoslavia, que ha sacado este debate
de los circulos de investigadores para llevarlo a los medios de comunicación de todo el
mundo, a los foros politicos y a la calle.
251
La monarquía de los macedones debió de ser bastante similar a la de
los pueblos de su entorno, solamente a partir del siglo V a. C. y gracias a la
gran expansión territorial que conoció Macedonia se puede aventurar que se
produjera una reforzamiento ideológico del papel de la monarquía, a lo que
contribuirían principalmente las aportaciones realizada por Alejandro L No
debemos olvidar, como incluso, durante la época clásica existen principados en
la Alta Macedonia que escapan al control de los reyes macedonios y su
autoridad es puesta en cuestión en multitud de ocasiones (sobre todo en el
momento de la sucesión al trono y de conflictividad militar>518.
Como rasgos definidos tanto para la época clásica como para el final del
periodo arcaico se puede señalar que el rey en Macedonia estaba investido de
una gran autoridad religiosa519, ya que era el intermediario entre el pueblo
macedonio y los dioses y por este papel era objeto de veneración por su
pueblo5~. El monarca realizaba los sacrificios rituales que aseguraban el
bienestar de la comunidad. Dado la religiosidad de los macedonios, una de las
funciones más importantes del rey era conducir esas relaciones con los dioses
que llevaba diariamente en persona521. Para ello no existía un cuerpo de
sacerdotes profesionales, el rey estaba acompañado por los más próximos en
la linea de sucesión~, así como por sus compañeros, y en las celebraciones
extraordinarias por los La mayor parte de las referencias
~
521Justino, 9, 4, 1.
522justino, 9, 4,1 solita sacra. QC, 10, 7, 2 para los que participaban junto al rey. V.
HAMMOND, N. ES. L en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, ES. T. (1972), A Histo¡y of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 155.
523HAMMOND, NI. ES. L. en HAMMOND, N. ES. L.; GRIFFITH, ES. T. (1972), A Historyof
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 154.
524FAURE, P. (1982), La vie quotidienne dans les armées dAlexandre, Paris, pp. 134-
135.
268
rituales religiosos. Así su papeles fundamental en las ceremonias religiosas
como el Festival de Xanthos525 donde se aúna el carácter guerrero y religioso
de la monarquía macedonia526. HAMMOND recoge las referencias de los
principales cultos macedonios: el culto a Zeus, a Heracles y la celebración del
espíritu de la guerra que se festejaba en la Xantica527.
Baste recordar algunas de las ceremonias religiosas en las que participa
Alejandro Magno para entender cual era el papel que en materia religiosa
desarrollaban los reyes macedónicos5~. Dado el carácter de la sociedad
macedonia es totalmente probable que estos rituales fueran realizados de
modo similar por sus antepasados. Así en la fundación de una ciudad “organizó
sacrificios a los dioses según el ritual y celebró un certamen ecuestre y
gimnástico”5~. Para cruzar un río: “pero al llevar a cabo los sacrificlios para
iniciar la travesía, las víctimas no fueron favorables’~. Tras derrotar a los
getas: después de arrasar por completo la ciudad (no da nombre), ofrecía un
“..
sacrificio sobre la ribera del Istro a Zeus Salvador, a Heracles (en cierto modo
Alejandro se presenta como un nuevo Heracles)681, y al propio río lstro.2682.
Cuando toma Halicamaso: “Alejandro ofreció un sacrificio a Asclepios,
participando él en persona y todo el ejército, y celebró una carrera de antorchas
e instituyó un certamen gimnástico y literario”~. Alejandro ofrece sacrificios
tras desatar el nudo gordiano: “ofreció al día siguiente sacrificios en honor de
los dioses que habían manifestado estas señales por la desatadura del
nudo’~. Finalizada la expedición de la India, a la orilla del río Hífasis: “Separó
Alejandro por batallones su ejército, y mandó que se erigieran doce altares,
más altos que las más altas torres, y también anchos como una torre, en acción
de gracias a los dioses que hasta ese momento le habían conducido invicto, y
como recuerdo de las penalidades sufridas. Una vez preparados los altares,
530AA, 4, 4, 3.
~‘Sobrela relación entre Alejandro y Heracles, y. HAMMOND, N. ES. L. (1989), The
Macedonian State, Oxford, pp. 221-222.
~2AA,1,4,5.
533AA, 2, 5, 8.
534AA, 2, 3, 8.
269
celebró sacrificios según el ritual, así como un certamen gimnástico e
hipico”~.
Gran parte de la vida pública de los reyes está marcada por ese papel
religioso. De hecho Filipo morirá en el teatro de Egas desempeñando esa
función, mientras preside las ceremonias religiosas con ocasión de la boda de
su hija. La muerte de Filipo llevará a la realización de rituales con ocasión del
ascenso al poder de Alejandro, a fin de asegurar la prosperidad del pueblo~.
Un aspecto que llama la atención es como a partir del reinado de Filipo II
la acción religioso de los monarcas macedonios se trasciende hasta un culto al
soberano según CABANES, así se explicarla la presencia de una estatua de
Filipo tras los doce dioses olímpicos en las ceremonias celebradas con ocasión
de la boda de su hija Cleopatra con Alejandro el Moloso o la construcción del
Philipeion en Olimpia con las estatuas crisoelefantinas de Filipo, Olimpias, su
padre Amintas, Eurídice su madre y el propio Alejandro Magno637. En la misma
línea HAMMOND considera que las tumbas reales de Egas por sus
características y aparato, así como por la continuidad de los sacrificios
538
implicaría algún tipo de culto
El monarca solía y debía encabezar el ejército en las acciones militares,
demostrando igual arrojo y valor que sus hombres, única manera de mantener
el respeto y apoyo de los mismos, los cuales le juraban lealtad, obediencia y
servicio. Se debe entender el papel fundamental que tienen las actividades
guerreras en Macedonia, en conexión con las raíces históricas, culturales y
sociales del mundo balcánico de finales de la época arcaica. En estas
actividades como conductor de su pueblo el monarca de Macedonia se afirma
como soberano y refuerza su autoridad, además de ser estimulo para le
emulación de sus mandos y soldados~. Muy vinculado a este aspecto estaría
270
el papel del monarca en la política exterior, como prolongación de la propia
acción de gobierno o jefe del ejército~.
El rey ante los macedonios ejercía la justicia. Para el periodo clásico
esto queda fuera de toda duda según las constantes referencias a la época de
Filipo, donde los textos recogen la aplicación de la ley o la inhibición del
monarca frente a las demandas de sus súbditos~1. Los monarcas anteriores a
Filipo tendrían su misma capacidad para actuar como jueces. El monarca
juzgaría de modo similar al de los jefes de los clanes parentales, que
conformaban el tejido social macedonio. Al rey llegarían las demandas que
enfrentaran a varios grupos familiares, ciudades o que por su particularidad no
se pudieran resolver dentro de sus límites. También llegarían aquellas otras
demandas que buscaran el amparo del monarca. Sobre las condenas por
delitos de lesa majestad y la participación sancionadora de una asamblea de
macedonios en este tipo de actuaciones se comentará en el apartado
destinado a la Asamblea.
El rey macedón era inmensamente poderoso comparado con cualquier
ciudadano de una ciudad estado griega. Poseía las minas de metales preciosos
y los bosques de producción maderera, cotos de caza, cabañas de ganado y
tierras~2. Las minas de metales preciosos en los territorios conquistados por la
lanza (doriketon) pertenecían al rey macedonio, y era él únicamente el
propietario de lo que Aristóteles más tarde llamaría: “la inmensidad de riquezas
y prestigio’~
El concepto del rey como propietario y dispensador de la tierra,
comandante de los hombres en armas, juez en algunos casos, y conductor de
los sacrificios para la comunidad que trasmiten las fuentes tanto para el reinado
de Filipo como de Alejandro Magno, fue heredado de una Macedonia tribal y
comunitaria. Estas actuaciones del monarca toman el rango de actuación
institucional, una vez superadas las disensiones tribales, y hacen de
Macedonia un reino unido alrededor de su monarca~. El rey cultivaba la
lealtad de sus súbditos al estar al frente de ellos en el campo de batalla, al
recompesar a los hombres valiosos para el estado, cuidar de los hijos de los
soldados muertos en combate y presidir los ritos funerarios y religiosos. Esta
proximidad de los monarcas macedonios a su pueblo, está representada por la
211
estrecha relación con los soldados y los ciudadanos expresada en la isegoria
(igualdad para hablar) que lleva a Quinto Curcio a decir: “Los macedonios
vivían con un gran sentido de la libertad mayor que el de quienes estaban
sometidos a una monarquia~.’
Los macedonios respetaban a los reyes que actuaban de esta manera,
de tal modo que se produce una asimilación entre la idea de monarquía y el
espacio físico y las gentes de Macedonia~.
El rey podía incrementar el número de las ciudades de su reino. Durante
el reinado de Filipo II se produce el establecimiento de familias provenientes de
las tribus balcánicas, los autariatas, como trabajadores agrícolas; asienta
prisioneros de guerra, junto con mujeres y niños en las ciudades macedonias; y
acoge refugiados. Todo ello forma parte de la capacidad del monarca para
gestionar los recursos de su reino o de los territorios conquistados. De
cualquier manera, esta capacidad está condicionada frecuentemente por la
fuerza y el vigor de cada monarca en particular.
Finalmente otro rasgo que nos habla del poder de los monarcas
macedonios es la relación entre casa real de Macedonia y la cultura grieg&~7. __
~QC, 4,7,31. W
~La unión del rey con su pueblo no se percibe tan fuertemente en ningún lugar como
en Macedonia, BENESTSON, H. (1985), “Griegos y persas”, El Mundo Mediterráneo en
la Edad Antigua, 1, vol. 5, col. Siglo XXI, Barcelona, p. 260, contra BORZA, E. N.
(1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 237,
para este autor: “Ihe monarchy seems to have been personal; that is, the king
represented himself, not the Macedonian as a nation”.
547Aspectos este sustentado por investigadores actuales que mantienen el criterio del
progresimo cultural. Es decir, puesto que nuestro referente cultural para esta zona y
tiempo es el mundo de las ciudades griegas todas las manifestaciones que se
aproximen a ese patrón representan un avance cultural, mientras que el predominio de
manifestaciones ajenas al mismo representa primitivismo o atraso.
~HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 98. Una
actualización de estos planteamientos sobre la helenización de Macedonia en
HAMMOND, k ES. L. (1994), Philip of Macedon, Londres, p. 42.
w
272
autoafirmación ideológica y justificación del carácter exclusivo de la dinastía~.
Este carácter ideológico de la cultura griega en el mundo macedón se explica
por la escasa influencia de los griego más allá de los límites de la corte o el
entorno de la familia real, y fuera de las ciudades griegas de su territoño~. Los
usos funerarios de la familia real nos muestran hasta que punto la cultura
griega constituye un refuerzo ideológico más que una helenización de los
modos de vida de la monarquía macedonia. Las tumbas reales de Vergina
excavadas por ANDRONIKOS a lo largo de los últimos años muestran un
mundo funerario más vinculado a las monarquías de las tribus balcánicas que
al mundo de las poleis griegas681. Esto se refleja en la riqueza y grandiosidad
de las tumbas, en los sacrificios rituales que llevan a pensar que determinados
monarcas fueran considerados a su muerte como seres divinos o héroes, o en
las ceremonias realizadas tras la muerte de los reyes como Filipo o Alejandro
Magno682. Todo esto quedó reflejado en la historiografía griega de la época,
2/3
cuyos escritores consideraron a los macedonios y su casa real tan bárbaros —
como los ilirios, tracios o los lejanos escitas~.
La expansión del reino de Macedonia en tiempos de Filipo II constituyó
un desafio de adaptación de la monarquía a las nuevas circunstancias de un
reino de una extensión superior en dos veces a la existente con anterioridad a
este monarca.
El gobierno central se distinguía de la subestructura re~onal y local.
Estaba conformado bajo la base del rey y los Macedonios Ambos se
.
como el decimotercer dios del Olimpo, DS, 16, 92, 5; para los sacrificos rituales y.
HAMMOND, N. ES. L. (1994), Philip of Macedon, Londres, p. 178 y ss. señala la
aparición en la tumba de Filipo de los esqueletos de Arrabeo y Herómenes, hermanos
de Alejandro el Linceste, mandados ejecutar por Alejandro como asesinos de su
padre; así como la presentencia de restos de cremación de una mujer joven de unos W
25 años, en la antecámara de la tumba de Filipo, tal vez Meda, la esposa de origen
geta o escita de Filipo. En relación con las costumbres funerarias de los escitas y.
Herodoto, 4, 71; sobre los aspectos arqueológicos v ANDRONIKOS, M. (1984),
Vergina: the Royal Tombs and the ancient City Atenas, p. 197.
5~HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 99, y. Platón,
Gorgias, 471; Aristóteles, Política, 1311b, 9-17 y 1324b 15-19; Ateneo, 1, 18.
554HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State. Londres, p. 166
555Pausanias, 9, 40, 7-8.
5~HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Maceclonian State, Londres, p. 166
557v. mfra íes hetaircí
~HAMMOND, N. ES. L. (1989), Tlie Maceclonian State, Londres, p. 170.
w
274
ejercía el gobierno, en ocasiones se nombra a un regente, que en su nombre
administra el reino y además garantiza el abastecimiento, pertrechos y los
refuerzos necesarios para las campañas militares que ejecuta el rey. Durante el
reinado de Filipo tenemos constancia del importante papel jugado por
Antípatro~. Este regente habría sustituido al monarca en el papel religioso que
señalábamos más arriba. De igual modo sucederá cuando ya en tiempos de
Alejandro III veamos a la madre de éste, Olimpia, ejerciendo la prostasia, es
decir presidiendo los ceremoniales y rituales religiosos que garantizaban la
perfecta armonía entre los macedonios y los dioses, y que en ausencia del
monarca realiza su representante, actuación que se mantendrá hasta el año
324~. Alejandro Magno cuando marche a la expedición asiática dejará a cargo
de Macedonia a Antípatro, si bien como podemos observar su madre ocupará
un lugar relevante en el gobierno del reino~.
JOUGUET~ considera que la columna vertebral del gobierno central
estaba en la unidad creada alrededor del monarca gobernante. Podían existir
diferencias de opinión en los momentos anteriores a la elección del rey, pero
una vez elegido desaparecían, tratándose todas las disensiones y otros
pretendientes al trono como casos de traición. Durante el reinado de Filipo se
restaron privilegios a la nobleza. Se rodeó de los hijos de los nobles -muchos
de ellos compañeros- que recibieron una educación en la corte junto a los
príncipes. Los altos cargos se reservaban a los nobles próximos al monarca~.
El pueblo, anclado en las viejas tradiciones y organizaciones locales y tribales
estaba sujeto al servicio militar (reforzando su condición de un único pueblo).
El rey incrementa el control sobre los nuevos territorios conquistados a
través de la fundación de ciudades en las que coloca a poblaciones68”. Este
reforzamiento de la autoridad real y su expresión en una política exterior
ambiciosa ha sido en ocasiones utilizada por la historiografía contemporánea
para proyectar toda una serie de imágenes de lo que fue el reinado de Filipo II:
así se habla de una tendencia unitaria de Filipo II para conformar un estado
nacional en la cual la creación del ejército resulta básica para sus
intencionest que Filipo intentó mantener cierta armonía de una corte
275
oprimida por conspiraciones y desarrollar una política exterior% que Filipo fue
el primero en acercarse al ideal de una Grecia unida, basado en la idea de la
confraternidad687; para finalizar con la idea de que Filipo es el verdadero
fundador del poder macedonio: “el precedente más importante (...) de Alejandro
era su padre Filipo, del mismo modo que lo fue para Alejandro como fundador
de ciudades~.’
Para todo ello tuvo que contar con un importante número de hombres,
probablemente escogidos de entre sus compañeros, dado el grado de fidelidad
y la especial relación que mantenían con el monarca~. Con ellos realizó los
proyectos fundamentales de su tarea de ~9obiernocomo la colonización interna
y de los nuevos territorios conquistados57. Impulsó la creación de nuevas rutas
de comunicación, mejoró las condiciones de las pequeñas poblaciones
situadas a la cabeza de las circunscripciones de reclutamiento, en donde
quedaron algunos funcionarios reales, y fundó otros asentamientos, esto tuvo a
la larga sus naturales consecuencias, al atraer a una parte de los propietarios,
dar albergue a las poblaciones desplazadas y abrir nuevos territorios a
inmigrantes griegos y macedonios571”.
r
3.2.2. ASAMBLEA
Antigua, !> vol. 5, col. Siglo XXI, Barcelona, p. 7. En la misma linea y sobre el
reforzamiento del carácter autocrático del rey v~ BOSWORTH, ÁT R. (1989), Con quest
andempire. me reign ofAlexanderthe Great, Cambrigde, p. 7
supra.
27/
estaría vigilada, tutelada o contenida por la acción de una Asamblea (Ekklesia) r
de los macedonios. Las aportaciones teóricas e interpretativas realizadas por
un ~gran número de historiadores han ido recreando, perfilando y matizando lo
que podemos denominar el funcionamiento de esta Asamblea: composición,
atribuciones, limitaciones, etc. BORZA, en su reciente trabajo sobre Macedonia
presenta un esquema de la evolución historiográfica del tema~
GRANIER defiende la tesis de que a lo largo de siglo VI a. C. la
asamblea se convierte en un elemento de apoyo a la monarquía frente a las
presiones de una nobleza cada vez más poderosa. De ahí que la Asamblea
adquiera importantes prerrogativas en materia judicial y en la elección de los
monarcas. Esta asamblea estaría formada por los ciudadanos macedonios en
armas~1. Este planteamiento está extraído de los textos de época helenística y
de referencias del reinado de Aiejandro Magno. Autores como AYMARD,
tiempo después, realizaron aportaciones decisivas a la construcción del modelo
constitucional macedonio. El rey macedón, siguiendo este planteamiento, en su
ejercicio del poder estaba condicionado por elementos constitucionales como
son la Asamblea de los macedonios y una ley no escrita que daba a ésta un
papel primordial en el ordenamiento legal del país~2. Es decir, el rey de los W
macedonios no es el Estado, hay una antinomia entre el concepto de
monarquía tradicional macedonia de la época arcaica y clásica, condicionada
por el nomos y la monarquía helenística de corte personalista~ Existe una
rel~Ción entre la ausencia deFcult6 al rilonárca j la ¡segoda, como explicación
de las relaciones especiales entre el rey y los ciudadanos en una monarquía
2/8
nacional~”. Ello no implica que se limiten los poderes del soberano. AYMARD
defiende la importancia que en el camp~udicial se reserva a la Asamblea
como freno a los excesos del poder real - El rey macedonio es presentado
como un primus inter pares debido al papel de la asamblea para designar al
sucesor, juz~r los casos capitales y la libertad de palabra de que gozaban los
macedonios . No es posible determinar la composición de esta Asamblea de
los macedonios, o si la asamblea del ejército y la del pueblo son la misma
cosa~7. Las conclusiones de AYMARD acerca de la monarquía y asamblea
macedonia quedan reflejadas en el siguiente texto: “Tout concourt ainsi á
prouver qu’un loyalisme inné existait en ce peuble. Et, en ne négligeant pas cet
aspect remarquable dune psychologie collective par ailleurs si obscure, sans
doute comprend-on moins malaisément le róle presque toujours effacé, si
méme il lui en était réseré un joué par l’assemblée macédonienne dans le
destiées du royaume. Face á une royauté qui ne ressentit jamais le besoin dun
culte monarchique pur tenter mieux s’attacher ses sujets, l’assemblée ne réalisa
jamais les virtualités d’action politique qui existaient en elle. Elle demeura un
organe constitutionnel infiniment discret, en général, et si docile á limpulsion du
soverain que celui-ci put ‘utiliser á son profit sans risque de la voir entrependre
constre son autorité ou contre sa politique. Peut-étre n’est-il pas excessif de
voir dans cettre discrétions, á peu pres sans exemple ailleurs, une paradoxe;
elle constitue, en tout cas, lune des plus puissantes originalités de la
Macedoine antique7~’
BRIANT en su trabajo sobre Antigono Monoftalmo mantiene y amplia las
tesis de AYMARD sobre el papel de la Asamblea de los macedonios en temas
tales como la justicia y el nombramiento de los reyes~. La novedad más
interesante que presenta en su trabajo BRIANT es diferenciar entre la
existencia de una Asamblea del ejército y una Asamblea del pueblo, sin más~.
Finalmente dentro de la línea constitucionalista habría que citar la obra
de HAMMOND. Esta monumental obra realizada en colaboración con
279
GRIFFITH y WALBANK es el estudio más ambicioso sobre la Historia de
Macedonia realizado hasta el momento~. Este importantísimo trabajo y otros
realizados con posterioridad por HAMMOND han cons~qrado el planteamiento
de la importancia de la Asamblea de los macedonios Para HAMMOND el
.
280
en estas Asambleas?. HAMMOND considera que son los hombres armados,
los guerreros, estén en activo o sean veteranos de viejas campanas~7.
lnterpreta el texto de Aristóteles, referido a los mallos, en Política, 1291b 1-2,
en el sentido de que el gobierno está tanto en el rey y en los macedonios, en
los que sirven en el ejército y en los que ya han prestado ese servicio Eran
.
los hombres escogidos por el rey para servir en el ejército, al margen de otros
soldados que también sirven en el ejército del rey macedonio y que no reciben
el calificativo de macedonios: refiere HAMMOND multitud de ejemplos en este
sentido. Donde incluso hombres que son compañeros del rey: Eurípides de
Arquelao o otros griegos de Filipo, nunca reciben el apelativo de macedonios.
Señala como Calístenes no tiene derecho de ser juzgado por la Asamblea de
los macedones, QC, 8, 8, 19, y concluye: “estas referencias nos muestran que
hasta Filipo II y Alejandro III introdujeron muy pocos griegos en la Asamblea de
los macedonios”~. La asamblea en armas macedonia debía estar frecuentada
por una minoría que vivía cerca de la corte y la capital, y que sentía la
influencia de la monarquía~. Cuando se reunía la Asamblea los macedonios
tenían libertad de palabra (isegoria>tm1. Para HAMMOND esta isegoria solo es
una pequeña parte de las relaciones tan especiales entre los monarcas
macedonios y sus pueblos, cierra su exposición con la cita de QC, 4, 7, 31:
“Los macedonios estaban realmente acostumbrados al gobierno de los reyes,
pero vivían en una mayor apariencia de libertad que ningunos otros sometidos
al un reym2>. Existe además de un juramento de fidelidad a los reyes que
HAMMOND vincula al origen de la casa de los Teménidas, para HAMMOND la
Asamblea está formada por los macedones, es decir los macedonios en armas.
Tiene atribuciones para la elección del rey o regente; tordo donde se manifiesta
la libertad de palabra y tribunal del justicia en casos de traiciónar (el veredicto
procesión de los dioses en el teatro de Egas a los que acompañaba una estatua de
Filipo, el día de su asesinato durante la celebración de su matrimonio con Cleopatra.
597HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 62.
598HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 62.
599HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 64.
~0MOREUí,L. (1981), “Nacimiento y estructura del Estado Macedonio”, Historia y
Civilización de los griegos, vol. 5, Pp. 79-98, p. 88.
601Polibio 5, 27, 6. Hay discrepancias sobre la interpretación de este concepto. Así
autores como ERRINOTON la definen como libertad de leguaje, ERRINOTON, R. M.
(1978), “The nature of the Macedonian state under the monarchy’, Chiron, 8, Pp. 77-
133, p. 85; HAMMOND mantiene la tesis de ADAMS, W. L. (1986), “Macedonian
Kingship and the Rigth of Petition’, AM, Pp. 43-52, Pp. 43-45.
002HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, Pp. 64-65. Ib.
FAURE, 1982, p. 132, de igual modo BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of the
Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 245. El mayor conjunto de
referencias a la isegoria se encuentra en la obra de ADAMS, W. L. (1986),
“Macedonian Kingship and the Rigth of Petition’, AM, pp. 43-52.
281
de la Asamblea era expresado por aclamación), y además tenía ciertas
funciones en política exteriorm4. Curiosamente HAMMOND no entra a debatir
en el carácter de esta Asamblea, es decir, si su origen se halla en un
planteamiento constitucional en relación con la idea de monarquía nacional
macedonia o si la acción de la Asamblea viene dada por la situación histórica
de cada momento.
Ya desde la publicación de la obra de GRANIER surgieron las primeras
críticas a esta línea de estudio de la Historia de Macedonia. De FRANCISCI en
el segundo volumen de su obra Arcana lmperii605 criticaba el que se vinculara
la Macedonia de época clásica a las monarquías personales de época
helenísticas. Su aportación fundamental se encuentra en la crítica que hace del
papel de la Asamblea, destacando que en el reino de Macedonia, tanto durante
el periodo helenístico como prehelenístico, las asambleas del ejército no tienen
derechos constitucionales o jurídicos, tan solo, después de Filipo II, un poder
político de facto~. Sin embargo, el autor que ha tenido mayor trascendencia a
la hora de cuestionar los planteamientos constitucionalistas de la Historia de
Macedonia, y del papel de la Asamblea en particular ha sido ERRINGTONm7.
En su articulo sobre la naturaleza del Estado de Macedonia puso en cuestión W
todos estos planteamientos, criticando el sesgo en el uso de las fuentes que se
había producido hasta ese momento en la historiografía moderna y llegando a
las siguientes conclusiones:
1~&p1anteatRRlNGTOr{qúe com6 es pbsible cánsidelar éomb a un
mismo tipo de organización la Macedonia de época arcaica y clásica y a los
estados helenísticos«~. Para gran parte de la historiografía constitucionalista
esta era la única manera de llenar las importantes lagunas existentes en la
historia de la Macedonia preclásica y clásica.
2~ AYMARD había fundamentado el papel de la Asamblea en la
existencia de un nomos o tradición, manifestación de este nomos sería la
isegoria. Sin embargo, ERRINGION critica el principio de nomos. Así el texto
de AA, 4,11, 6 que señala que los reyes macedonios habían gobernado no por
la fuerza sino por la ley (nomos) es interpretado como una figura retórica dentro
del debate, en el texto arrianeo, acerca de Calístenes~.
3Q en cuanto al concepto de isegoria, ERRINOTON interpreta este
concepto como liberiad de lenguaje610. w
604QC, 7, 27.
605FRANCISCI, P. de (1948), Arcana lmperii, 2 vols. Milán
606FRANCISCI, P. de (1948), Arcana Imperii, 2 vols. Milán, vol. 2, p. 79.
607ERRINESTON, R. M. <1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133.
608ERRINGTON R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 77-78.
609ERRINESTON, R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 80-84
610ERRINGTON, R. M. (1978), “Ihe nature of the Macedonian state under the
monarchy’, Chiron, 8, pp. 77-133, pp. 83-84.
282
4~ critica la idea de que las asambleas que se citan en los textos haga
referencia a una representación del pueblo o a la existencia de una asamblea
regular en tiempos de guerra, representada por los macedonios en armas611.
De igual modo deja gatente una crítica a la capacidad de dichas asamblea en
asuntos de justicia61: “The asembly of the people as a constitutional body with
judicial rigths and the rlght to acclaim and reject a kings is just as unknown to
our sources as an army assembly possessing the same rights613’.
59 en cuanto a la elección del monarca: “Nevertheless, within the
established dynastic framework, since our sources excludes regular formal
participation of any sort of mass meeting, we still need to identify the factors -
the people or groups of People which decided the succession, when it, for any
-
exercitus -in pace erat vulgi- et nihil potestas regun valebat, nisi prius valuisset
auctoritas”, fue interpretado por BRIANT, P. (1973), Antigone le Borgne, Paris, p. 289,
en el sentido de que la pena capital estaba limitada por los derechos de una asamblea
que en la guerra, era el ejército de los macedonios, y en la paz, el pueblo macedonio.
ERRINESTON, p. 87 somete a una fuerte crítica esta idea por los problemas de
a
trasmisión del texto, en el p. 88 señala corno QC, ti, 34, quienes participan en el
enjuiciamiento del caso de Filotas es un pequeño grupo del entorno del rey: “the
decision to condemn Philotas seems to have beenn taken by small circle of
Alexanders friends”, p. 88.
supra.
283
para cubrir los vacíos históricos dejados por las fuentes, argumenta que si en
época helenística y tiempos de Filipo II y Alejandro hubo algún tipo de
estructura constitucional en Macedonia, cabe pensar que también pudo existir
en época clásica y preclásica. El problema está en que el trabajo de
ERRINOTON ha venido a cuestionar la posible existencia de esa estructura
constitucional para la época helenística, de tal modo que BORZA viene a
concluir que es posible que precisamente los reinados de Filipo II y Alejandro
Magno, objetos de nuestro interés, representen el punto de inflexión y de
extinción del sistema constitucional macedonio: “The more probable alternative
is that the interaction between Alexander, his commanders, and assembled
soldiers was a unique situation resulting from the extraordinary circumstances
of a Macedonian army operating far form home and lacking the normal forms of
support and references>b16.
De cualquier modo como se puede observar a través de esta breve
exposición no se trata de debatir el papel que la Asamblea jugaba en
Macedonia, sino más bien de debatir un modelo de estudio de la Historia
misma de este país. El trabajo de ERRINOTON reveló las graves carencias en
el estudio político de Macedonia. Tal como señala BORZA el conocer las W
carencias de los modelos no significa dejar de reconocer la valiosa aportación
que han supuesto para ayudar a entender el desarrollo institucional de
Macedonia, aunque sea de una manera impresionista. ¿Habría pues, como
señala el mismo autor, que vincular institucionalmente Macedonia al resto de
las monarquías tribales de los Balcanes o al mundo persa?. La respuesta que
da BORLA es que el modelo balcánico resulta excesivamente simple, too tribal
[sic], y las influencias del mundo persa para el siglo V y IV a. C. están por
estudiar617
Para la época objeto de nuestro interés, reinados de Filipo II y de su hijo
Alejandro Magno, está atestiguada la existencia de asambleas. No hay más
que repasar el relato de Diodoro de Sicilia acerca de las asambleas
convocadas por Filipo II, antes de iniciar las expediciones contra los ilirios, DS
16, 3,1,0 los textos de DS, 17,2, 2 y Justino, 11, 1, 7-10, sobre las asambleas
reunidas por Alejandro a la muerte de su padre. Para ERRINESTON estas
asambleas estarían destinadas a reforzar la autor¡dad de los reyes ante el
ejército como prueba de tener las condiciones necesarias para el ejercicio del w
poder618. No hay que dudar que ese sea el fundamento de estas asambleas.
Sin embargo, nadie podrá negar que ya se trate de una Asamblea de hombres
en armas, o que represente al conjunto de los ciudadanos macedonios,
próximos o no a la capital, pocos o muy numerosos, estamos ante una práctica
que de hecho reconoce la existencia de una Asamblea que debe ser
convocada. La actividad militar de tiempos de Filipo II y Alejandro Magno
convertiría esta Asamblea de los macedonios en la reunión de las tropas que
284
participan con el monarca en las campañas militares, altamente influida y
condicionada por la voluntad de los comandantes y oficiales de Filipo o
Alejandro, que a su vez son hetairoi de los reyes, y por los propios monarcas.
Su participación en el mombramiento del monarca, estaría relacionada con el
apoyo o negación del mismo al sucesor del rey, tal como sucedió en épocas
anteriores como en el caso de Amintas III, expulsado de Macedonia al no
contar con suficientes apoyos. Esta, además, constituye la primera referencia a
la existencia de una asamblea (395), “Después de reinar un año fue expulsado
por los macedones’619. Por el contrario, a la muerte de Filipo II en Egas,
Alejandro se convierte en rey, y a posteriori reune asambleas que confirman
con su apoyo su condición de rey.
La Asamblea de los macedonios es, en tiempos de Filipo y Alejandro,
fundamentalmente una asamblea de soldados en armas que afirma el poder
del rey, y que es utilizada para informar a los hombres de los planes de la
corona, para subir la moral de la tropa; que, además, participa en los juicios de
penas capitales y, finalmente, funciona como un elemento de presión frente al
rey, de acuerdo con los intereses de los soldados y, siempre dentro de sus
posibilidades: recuérdese los plantones que recibe Alejandro de sus tropas en
la expedición a la India. El que los macedones o una parte de ellos (un conjunto
de soldados o pequeños grupos de poder, como las poderosas familias del
entorno del rey) pudiera ejercer estas actuaciones como Asamblea, según en
que momentos y circunstancias, no están fundadas para ERRINGTON en
derecho alguno, sino que ha sido parte normal de la política macedonia~. En
nuestra opinión si el carácter de estas actuaciones se fundamenta en las
circunstancias históricas, seria válido este planteamiento de ERRINGTON, sin
embargo, la reiteración de estas actuaciones hacen pensar en la existencia de
prácticas habituales, probablemente originadas ya en época arcaica y
consolidadas a lo largo del periodo clásico, que durante los reinados de Filipo II
y Alejandro Magno se inscriben en la actuación de los macedones, en estado
de guerra casi permanente, y dentro de la organización militar que supone el
ejército.
El elemento más importante del cuerpo social junto al rey eran aquellos
hombres que formaban el ejército, que según HAMMOND recibirían el nombre
de macedonios, de entre ellos el monarca elegía a los hetairoi, los compañeros
del rey, que le ofrecían tanto su servicio como consejo~1.
La palabra heta¡roi (compañeros) hace referencia a un término
tradicional en la Macedonia de finales de la época arcaica, atestiguada por el
culto a Zeus Hetaireios. El que tribus como los magnetes y los macedones
285
celebraran un festival llamado Hetairidela es interpretado por HAMMOND en el
sentido de un origen remoto de finales de la Edad del Bronce, en este festival el
rey y los compañeros participaban juntos en los rituales622. Hace referencia
este autor a las citas de la lliada sobre los compañeros de la guerra de Aquiles,
HAMMOND cree que esta situación se repite en el texto de Heródoto referido a
la huida de los tres hermanos: Gavanes, Eropo y Perdicas~. Para
DASCALAKIS la existencia de los heta¡roi en tiempos de Filipo II y Alejandro III,
desde un ángulo político y lingúistico, es una clara indicación de que las
costumbres 624arcaicas del mundo heleno se mantendrían entre los
macedonios
El término en sí mismo plantea ciertas dificultades. En un primer sentido
serían aquellos hombres que acompañan al rey en el combate. Está claro que
el sentido de la elección de los compañeros vendría dado por el interés del
propio monarca. El rey los escoge por su habilidad como jinetes, o simplemente
como buenos combatientes. De entre ellos, un grupo constituiría
verdaderamente el conjunto de los compañeros que formarían el entorno más
próximo del monarca haciendo las veces de consejeros625. En cualquiera de los
casos la elección de los mismos está en manos del rey~. Refleja HAMMOND W
el debate acerca de cómo eran seleccionados los compañeros. Su tesis sería la
que queda reflejada con anterioridad, pero otros autores sostienen que esta
selección se haría entre las principales familias de los macedonios. HAMMOND
critica este planteamiento al señalar que el grado de primitivismo social de
Macedonia hace que no se pueda hablar de aristocracia, al considerar como
único grupo aristocrático a la familia real. Además, precisa que, en todo caso,
la posible incorporación de compañeros procedentes de familias nobles se
daría en tiempos de Filipo II, al integrar en el reino a los principados de la Alta
Macedonia627. Dentro de las últimas publicaciones hay que destacar el trabajo de
285
ERRINOTON sobre los origenes aristocráticos de la caballería de los compañeros623.
En la misma linea más recientemente SAYAS, para quien el soberano era una especie
de primero entre iguales respecto al pequeño sector social de los notables de su reino,
que le acompañaban como “compañeros’ a la guerra y que constituían el grupo más
importante de los componentes de la “asamblea en armas: Las relaciones dentro de
esta sociedad macedónica ofrecen rasgos de carácter feudal y esto hacía que incluso
en epoca avanzada, en los tratados con otras potencias del mundo griego el nombre o
el título del rey pudiese ser intercambiado por el término macedonios o que además de
la firma del rey se exigiese la firma de otros dignatarios629. Según nuestro punto de
vista hasta el reinado de Filipo II el planteamiento de HAMMOND resulta
correcto, de acuerdo con el mérito y las actitudes los varones macedonios más
cualificados se integran en la hetairela de los reyes. Como se valoran
principalmente las cualidades personales, no resulta extraño que se integren
individuos que incluso no son macedonios, como Eurípides que formó parte de
la hetairela de Arquelao, y a quien se rindieron honores a su muerte~. Resulta
indudable que aunque la condición de compañero sea personal, los privilegios
y la cercanía al poder representan también una mejora de la situación del clan
familiar al que pertenece el escogido. Con el paso del tiempo lo que es una
selección por el propio valor individual pase a ser una elección más matizada y
de acuerdo no solo con los valores del individuo que se elige, sino también
dentro de una política de control de los grupos familiares más importantes.
Esta situación alcanzaría su punto más álgido con la incorporación de los
principados de la Alta Macedonia, tras la derrota infligida por Filipo a los ilirios.
De tal modo que bien podemos decir que durante el reinado de Filipo II
Macedonia cuenta con un grupo social de corte aristocrático~1.
287
Distingue HAMMOND entre el apelativo “compañeros y el de “amigos’
(philoi). Para este autor existirian compañeros elegidos por el rey por razones
personales <los philoi), mientras que el resto de los compañeros serían los
comandantes del ejército, elegidos por el monarca según sus cualidades
militares (hegemones)632. Dado que desde la época de Alejandro 1 Fíloheleno
Macedonia se mantiene en un estado de guerra casi permanente las
diferencias en el origen de los compañeros tienden a desaparecer con un
ejército que acompaña al rey en sus interminables conflictos. Para GRIFFITH a
partir de la muerte de Filipo II, y dado que el reinado de Alejandro es una
campaña interminable, “the name was applied in a wider sense by Alexander to
the heavy cavalry as a whole~”. Esta práctica según GRIFFITH ya esta
atestiguada para tiempos de Filipo II, calculándose en unos 800 el número de
los compañeros de Filipo~. Obviamente un número tan elevado hace que tan
solo un pequeño grupo de estos compañeros forme el “consejo” del monarca.
Con el paso del tiempo vemos que el número de los compañeros se ha ido
incrementado, incluso que el origen de los mismos también varia, de tal modo
que al igual que se incorporan hombres procedentes de los nuevos territorios
adquiridos por los macedonios, también lo hacen griegos de diferentes W
lugare563~.
Como compañeros participan con el rey en los simposia, tal como refleja
la cita de Eliano en las Historias Varias, 13, 4 sobre el banquete ofrecido por
Arquelao a sus compañeros en ÑétJsa~. De iguaL modó acampañan al rey
288
en sus cacerías, síntesis del ocio y el mantenimiento de la forma física en
Macedonia. Señala GRIFFITH que la vida del monarca, y en este término se
incluye la acepción de supervivencia, está vinculada a sus compañeros, dado
637
el alto grado de convivencia que el rey tenía con los mismos
En cuanto a si estos compañeros constituían un Consejo, en el sentido
de una institución de acuerdo con algún principio legal que la fundamentase, el
planteamiento de GRIFFITH es que este consejo tendría un carácter informal,
sin fundamento legal alguno, y derivado tan solo del interés del monarca de
turno en recibir consejo o ser ayudado en su toma de decisiones~. Así es
puesto de relieve en el análisis que hace a las referencias de estos posibles
consejos -durante el reinado de Alejandro Magno~. Sin embargo,
GOUKOWSKY considera que es imposible que en un reino como el macedonio
no existiera un cuerpo intermedio entre la acción del monarca y el conjunto de
los macedonios, o la Asamblea que les representa~«~. Ello explicaría la
existencia de funcionarios reales como el skoidos (guardia o vigilante),
relacionado con los tribunales y las finanzas o el Consejo de tagof’l De hecho
290
A partir de estos momentos, finales del s. IV las distintas monarquías
helenísticas se conformarán con arreglo a otras familias, macedonias o griegas,
pero siempre distintas del tronco familiar de los Argéadas, Teménidas o
Heráclidas nombres con los que se conoció a la dinastía reinante en
Macedonia hasta Alejandro IV. Resulta interesante, aunque no el objeto del
presente apartado, destacar como desde los Lágidas de Egipto a Casandro en
Macedonia, la mayor parte de las nuevas dinastías reinantes durante el periodo
helenístico se vincularán de algún modo a la vieja dinastía de los Teménidas de
Macedonia, si bien abandonarán la práctica generalizada de la poligamia que
se daba en ésta~.
Un dato también puesto de relieve por los investigadores actuales, entre
ellos HAMMOND, es el de la gran estabilidad de la monarquía~, durante la
época arcaica, desde la mítica fundación del reino por Perdicas, a mediados
del s. Vll~ y hasta el año 452 a.C. cuando Alejandro 1 Filoheleno murió de
manera violenta~1. En este periodo las fuentes registran la existencia
únicamente de siete reyes. Mientras que desde mediados del s. V al comienzo
del gobierno efectivo de Filipo II, año 359, apenas cien años, se han hallado no
menos de veinte monarcas pertenecientes a cinco ramas de la misma
dinastía~2.
Dos son los factores que fundamentan este aumento de la conflictividad
dinástica desde mediados del V: las prácticas matrimoniales de la dinastía y la
problemática de la sucesión en el trono. Además ambos aspectos aparecen
estrechamente vinculados, entendiéndose y explicándose de manera
complementaria. La historiografía contemporánea contempló los aspectos
relacionados, sobre todo, con la sucesión dejando la política matrimonial como
un elemento más de afirmación del poder de los reyes macedonios de cara al
exterior o a la búsqueda de un fortalecimiento interno. Para aquellos autores
pertenecientes a la corriente constituc-ionalista, la problemática de la sucesión
estos años a que no hay grupos aristocráticos con la fuerza y apoyos necesarios para
que otra familia o estirpe macedonia acceda al trono. La sucesión al trono de
Macedonia se e mantuvo íntegramente dentro de una misma dinastía, así desde
Alejandro 1 a Alejandro IV en catorce ocasiones la sucesión se hace directamente de
padre a hijo, en tres pasa de un hermano a otro y cinco a parientes próximos: cuatro
pnmos y un tío.
6~GREENWALT, W. (1989), “Poligamy and Succession in the Argeadad Macedonia’
Arethusa, 22, pp. 1943, p. 43.
~9HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian Stete, Londres, p. 74. V. supra,
BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 240.
650Heródoto, 8,137-139.
651QC, 6,11, 26 se trata del discurso de Filotas frente a Alejandro Magno donde señala
que las muerte de Alejandro 1, Arquelao y Perdices III fueron violentas. El segundo
asesinado y el tercero en batalla. Ello implicaría la muerte violenta de Alejandro 1
Filoheleno.
291
quedaba soslayado~or el importante papel que juega la asamblea a la hora de
elegir al nuevo rey La otra línea de estudio de la organización política de
.
candidato elegido, por razones obvias, fuera menor de edad, lo que nos
conduce al siguiente asedo de HATZOPOULOS. Cuando se producía esta
situación el trono permanecía vacante hasta que el sucesor alcanzara la
Ítáy&íá cié edad ~ú&dándoel reiho en niános de un regente (epitropos) que
6~A modo de ejemplos HAMMOND, N. ES. L. (1989), The Macedonian State, Londres,
p. 330 AYMARD, A. (1950), “Sur lAssemblée macedonienne”, REA, 52, pp. 116-137=
Études d’I-listoire Ancienne, París, 1967, pp. 143-165, p. 163 aunque las referencias
podrían ser inacabables. Como síntesis de este planteamiento, HAMMOND, N. ES. L.
(1989), The Macedonian State, Londres, p. 75: “The actual succession [referidoa al
periodo clásico y posterior] was not governed by any formal law, e. g. that the eldest
son or the son first bom to the king in office should inherit the throne. It was determined
solely by the choice of the Asambly”, en relación con el papel de la política matrimonial
en el reinado de Filipo II, y. especialmente HAMMOND, N. ES. L. (1994), Philip of
Macedon, Londres, p 40.
654ERRINESTON R. M. (1978), “The nature of the Macedonian state under the W
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-133, p. 131 para las referencias a la no existencia de una
asamblea con poderes determinados constitucionalmente, y si la existencia de
reuniones con grupos de macedonios; p. 105 para las asambleas de Filipo II (DS, 16,
3, 1) y Alejandro Magno (Justino 11, 1, 7-10). Por lo tanto para esta línea de trabajo,
también, la problemática de las prácticas maritales de la monarquía macedonia no
tiene importancia ante los poderes fácticos que condicionan la elección del sucesor del
rey. A ello habría que unir las propias condiCiones personales del monarca, BORZA, E.
N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p.
240.
293
sería el factor determinante en el orden de prelación de los herederos. A esto
habría que añadir el papel, de carácter constitucional, jugado por un hermano
del monarca, como guardián del trono (epitropos) hasta la mayoría de edad del
heredero y, finalmente, la última palabra que quedaba en manos de la
Asamblea de los macedonios para la designación del heredero, dada las
atribuciones que en materia de elección del rey posee.
Sin embargo, un esquema tan cerrado como el que ofrece
HATZOPOULOS plantea una serie de cuestiones, la más importante es la
siguiente : ¿Por qué este sistema no funciona?. Es decir si existe una
regulación tan clara del sistema de sucesión, por qué la historia de Macedonia
desde finales del s. V registra una violencia institucional y política desconocida
con anterioridad. Solo hay que recurrir al listado de los monarcas y contabilizar
esos veinte reyes que ejercieron como tales hasta la subida al trono de
Filip&% Por otro lado, y a la vista de la fuerte discusión que se mantiene sobre
el papel de la Asamblea macedonia, este elemento fundamental en el esquema
que plantea también se halla cuesdonado~.
A pesar de ello hay que destacar la aportación significativa de
HATZOPOULOS para entender las relaciones entre el monarca reinante y sus
hijos de cara a la sucesión, y el importante papel que juegan los hermanos del
monarca en la trasmisión del poder, o la usurpación del mismo.
En 1989, GREENWALT centró su atención en el problema de la
sucesión real y la existencia de la poligamia en la casa real de Macedonia~.
Uno de los primeros aspectos que cuitica es el de la capacidad de elección del
monarca por parte de la asamblea de los macedonios. Retoma la crítica de la
corriente constituclonalista, pero de igual modo pone en evidencia la debilidad
de los planteamientos de ERRINGTON, al considerar que la actuación de los
poderes fácticos en el nombramiento deL nuevo monarca es limitada~. De
igual modo, cuestiona la tesis de HATZOPOULOS sobre el princiDio de
sucesión de la monarquía macedonia: “This neat formula unfortunately cannot
account for the dynastic confusion which dominates Argead history and the
number of serious challenges posed to kings whose legitímacy otherwise
294
should not have in question. In addition to th¡s problem with Hatzopoulos’
theory, he frequently misrepresents the certainty of our knowledge concerning
the order of Argead marriages, and the relative ages of their offsprings. The
lack of precision, especially as regards the age of Argead princes, presents a
significant problem for an argument wtiich hinges on whether one son was born
before his father asceded the throne while a second only came along
thereafter~.” GREENWALT argumenta, frente a la tesis de HATZOPOULOS,
que no es la relación entre la ascensión al trono del monarca y el nacimiento
del hijo el elemento determinante en la sucesión, sino más bien el estatuto de
la madre del principe~. Asi pone como ejemplo el caso de los hijos de
Amintas III (393/370): los tres hijos nacidos de Eurídice Alejandro II, Perdicas III
y Filipo II fueron reyes; mientras que los nacidos de Gigea: Arquelao, ArrIdeo y
Menelao nunca alcanzaron el poder, a pesar de haber nacido unos y otros
después de la ascensión al trono de Amintas~darse la circunstancia de estar
casado con las dos mujeres simultáneamente Considera GREENWALT que
.
295
poligamia constituyó una práctica habitual de la monarquía macedonia con
anterioridad al reinado de Filipo II al igual que sucedia en otros pueblos671. Esta
práctica jugaba un papel fundamental dentro de política exterior, alianzas y
búsqueda de apoyos internos672. Al menos a partir del reinado de Alejandro 1
Fioheleno se cuenta con datos sobre esta práctica6~. La mayor complejidad
de las relaciones con los distintos reinos se articularía mediante una tupida red
de matrimonios que garantizasen los intereses de los distintos estados. Así el
mayor fortalecimiento de Macedonia frente a sus vecinos -gracias a la política
de alianzas matrimoniales irá acompañado, por contra, de una gran debilidad
-
296
Arrideo, hijo de Filipo II, con la hija del sátrapa de Caría, Píxodaro, intento que
resultó fallido. De igual modo había actuado el propio Fílipo II Se va a vincular
con los ilir¡os con la Macedonia de Filipo a través de la posible hermana de
Bardilis, Audata~6. Por medio de una serie de matrimonios políticos, Filipo se
aseguró de que Macedonia quedase cercada por potencias amigas o leales:
Fila de Elímiotis, Audata de Iliria y la madre de Alejandro, Olimpia de Epiro
(357)677 Las esposas del rey formaban una categoría separada, fruto de esos
matrimonios de conveniencia, donde la poligamia jugaba un papel fundamental,
como es el caso de las siete u ocho mujeres de Filipo II. Todas eran tratadas
como reinas y los hijos como iguales. Las preferencia del monarca por alguno
de sus hijos hacia que a partir de ese momento éste )unto con su madre
gozaran de una situación preeminente dentro de la corte6 Casos especiales
.
297
ejecutado por Alejandro III en la lucha por el poder desatada a la muerte de w
Filipo
Como conclusiones sobre este apartado hay que señalar:
1~ que el principio básico de la sucesión de la monarquía macedonia era
el que esta se hiciera dentro de la misma dinastía.
2~ que la práctica de la poligamia, como instrumento político, creó toda
una serie de grupos familiares, emparentados pero enfrentados en la lucha por
el podee.
39 y que el sistema sucesorio, si es que existió en algún momento, a la
manera que señala HATZOPOULOS, salto por los aires al generalizarse la
práctica de la poligamia a partir del reinado de Alejandro 1. Tenemos constancia
de que la suerte de los posibles herederos estaba condicionada por la
trayectoria de sus madres: así los hijos de la primera esposa de Alejandro 1 se
harán con el poder, cosa que no sucederá con la segunda; de igual modo
sucede con Simiche y Cleopatra esposa de Perdicas II; con las esposas de
Arquelao; entre Eurídice y Gigea las esposas de Amintas III; o Filina y Olimpia,
dos de las siete esposas de Filipo II. Esto en todo caso supone una sítuacion
de salida, puesto que la primera esposa de Alejandro 1 tuvo tres hijos y el trono
fue para el tercero, teniéndose constancia de que los otros dos eran mayores.
Mientras que los hijos de Eurídice se sucedieron por orden de edad. Estas
últimas reflexiones nos llevan a considerar que no debió existir un sistema
rígidó de freFación érí la ~Ucetiónal trono; tos posibles terederos su hallarían
condicionados por diferentes factores: la edad, sus propios méritos684, el interés
particular del monarca en cada uno de ellos~, la posición particular de las
respectivas madres, el apoyo de la familia materna, las circunstancias políticas
y militares coyunturales, etc... En cuanto al papel que juegan los parientes
agnaticios en relación con las minorías de edad de los monarcas también se
debe tener en cuenta. Este papel será más o menos relevante de acuerdo con
la posición que ocupe dicho pariente dentro de reino: apoyos militares,
económicos, políticos, control territorial, ascendente sobre el heredero,
capacidad de persuasión de la asamblea, etc.
3. 2.5. EL EJÉRCITO.
e
Durante el reinado de Filipo II va a desarrollar un conjunto de reformas
del ejército que va a dotar a la estructura militar del reino de Macedonia de una
relevancia sin paralelos en la historia del reino686. Así a la muerte de Filipo,
682
299
as dangerous to one another in the field as they were to their enemies~.’ Es,
pues, a comienzos del reinado de Arquelao, a finales del s. V, cuando se inicia
el proceso de reorganización de ejército macedonio. Hasta ese momento el
ejército macedonio, incluidos los reinados de Alejandro 1 Filoheleno y Perdicas
II se caracterizaría por el importante papel de una caballería no muy numerosa,
donde se hallarían encuadrados los hetairoi del monarca y aquellos otros
macedonios capaces de armarse y poseer un caballo. Obviamente esto nos
perfila un ejército bastante reducido. La infantería -pezetairoi u otros- debía ser
poco numerosa y bastante peor armada~. Tal como ha señalado BORZA,
hacia finales del s. V Macedonia contaba con los suficientes recursos humanos
y económicos para el mantenimiento de una fuerza militar más potente, será la
voluntad de un rey, Arquelao, la que afronte las primeras reformas dentro de
este primitivo ejército~1. La pretensión de Arquelao es fortalecer el reino, más
concretamente incrementar sus defensas en zonas estratégicas tales como
Perrabea o la zona de Demir Kapu, principal acceso desde el interior de los
Balcanes al Mar Egeo. Para ello se construirían fortificaciones en estas zonas y
se contara con un ejército de aproximadamente dos mil hombres, entre jinetes
e infantes~. A Arquelao se atribuye la organización de Macedonia en distritos
que se corresponderían también con centros de reclutamiento~. De cualquier
modo, incluso a pesar de estas reformas el ejército no pudo en ningún
momento compararse a la caballería numerosísima de los ilirios o la infantería
de los tracios las dos potencias militares más importantes de los Balcanes~.
La época que sigue al asesinato de Arquelao el año 399 constituye uno
de los perlodos más turbulentos y difíciles de la historia de Macedonia, que tan
694lucídides, 7, 29, 4. Es posible que tanto uno como otros inspiraran la reorganización
del ejército, más que la influencia de ciudades como Atenas, a pesar de la estrecha
relación con esta ciudad durante su reinado.
orn
sólo se cerrará con el ascenso al trono de Filipo II a comienzos de la década de
los cincuenta Antes de comenzar las referencias a las reformas realizadas
.
en el ejército por Perdicas III se debe recordar el texto de Diodoro sobre el fin
de este monarca. Perdicas murió en lucha contra los ilirios del rey Bardilis,
autentíca pesadilla de reinos como Macedonia o Epiro. Pues bien, señala
Diodoro que~unto al rey murieron unos 4000 hombres del ejército de los
macedonios - Esto significa que aunque las cifras que ofrece Diodoro fuesen
exageradas, está claro que el contingente de las tropas macedonias formadas
por caballería e infantería era en esta época bastante superior a las cifras
manejadas para el reinado de Arquelao o de sus antecesores. BORZA
considera que esta derrota de los macedonios a manos de ilirios supuso el fin
de la primera reforma sustancial de la organización del ejército macedonio
Considera que durante el reinado de Perdicas III se introducen importantes
mejoras en el ejército que se refieren a aspectos organizativos, de transporte y
de equipamiento. Estas mejoras las atribuye este autor al saneamiento de las
finanzas de Macedonia realizadas por Cal ístrato~.
Otro elemento que serviría para el incremento cuantitativo y cualitativo
de las tropas macedonias es precisamente la situación de guerra civil que
padeció Macedonia durante décadas y que produjo un aumento de las tropas
en liza y cambios en los modos de organización y pertrechos. Ejércitos casi
permanentes, que a lo largo de estos años alcanzan un alto grado de
profesionalización Esta situación de crisis y el mantenimiento de tropas cada
vez mas numerosas va a preparar la situación para que Filipo pueda acometer
una reorganización con profundidad: basada en la experiencia acumulada
durante este periodo de conflictividad precedente y en su propia trayectoria
personal~. De igual modo resulta fundamental para el éxito de las reformas de
Filipo el contar con los recursos humanos y económicos necesarios, que van a
ser proporcionados por la propia acción de esta maquinaria militar en constante
crecimiento~.
391
a. La caballería.
Cuando el año 358 Filipo recompone el ejército macedonio para hacer
frente a la invasión de los ilirios, moviliza a una caballería de aproximadamente
600 hombres. Cuando el año 334 Alejandro inicie sus campaña de Asia se
calcula que unos 2000 jinetes cruzan el Helesponto, dejando otros 1500 en
Macedonia bajo el control de Antipatro701. A estas tropas de a caballo se les da
el título de hetairoi7~. El número que se da es de 800, como total de los
compañeros, en tiempos de Filipo II, hacia el año 340 Constituirían el núcleo
principal de la caballería que en general seria dos o tres veces más numerosa.
En tiempos ya de Alejandro se introduciría la novedad de aplicar el término al
conjunto de la caballería macedonia en su totalidad7m.
Este núcleo de la caballería constituido por los hetairoi de Filipo en un
principio no debió ser muy numeroso, y constituiría la guardia del rey. Este
carácter de Guardia Real, va a ser conservado por Alejandro Magno, al otorgar
a una de las unidades de caballería el titulo de ile basilike, que también
aparecerá bajo el nombre de agemá~.
Por lo tanto uno 300 hombres constituiría esta unidad de elite dentro de
la caballería que estaría ya presente en la campaña de Filipo contra los ilirios,
formando la parte principal del conjunto de la caballeria7~. Con el paso del
tiempo tal como señalábamos antes alcanzarían el número de 800. Para
GRíFFíTH7~ estos hetairoi procedían de la nobleza macedonia, tanto territorial
como de los principados integrados en el reino a lo largo de la vida de Filipo. El
incremento en el número de hetairol vendría dado por la expansión del reino
durante esto años, y la prosperidad que la conquista trae para un nutrido grupo
de familias macedonias, beneficiarias de las concesiones y privilegios del rey,
que los convertirán en los hombres más ricos de Grecia; incluso algunos
griegos formarán parte de este grupo. Es lógico pensar que estas tropas de
caballería__aportarán sus propios equipos y caballos cuando realizaban
operaciones militares, al contrario que sucedía én lainfantérí&077
Se desconoce cuales son las funciones militares concretas de este
cuerpo militar para el reinado de Filipo. En época de Alejandro el grupo
principal de estos jinetes comandaba las brigadas y divisiones del ejército;
7025e trata del mismo texto de Anaximenes, F4, citado por la Suda, s.v. hetairoi.
703GRIFFITH, ES T. en HAMMOND, N. ES. L.; ESRIFFITH, O. T. (1972). A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, p. 408.
704AA, 2, 5, 9; 3,1, 4; 3, 8, 1; ORIFFITH, O. T. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFFITH,
y.
392
ocuparán los cargos de sátrapas y generales de los distintos cuerpos de
ejércitos estacionados en los territorios conquistados; acompañarán a
Alejandro como oficiales de su Estado Mayor; y por turnos de siete en siete se
ocuparán de la custodia del monarca como somatofilakes~.
Sin embargo, no todos los miembros de la caballería macedonia eran
compañeros del rey. Así considera GRIFFITH que Alejandro será quien
extienda el nombre de compañeros a todo el conjunto de la caballería
macedonia, como se señaló antes~. Calcula aproximadamente los efectivos
de caballería propiamente macedonia entre 1500 y 2000 jinetes.
Esta generalización de la hetaireia llevará a que en tiempos de Alejandro
una brigada de caballería reciba el nombre de Guardia Real de la caballería de
los compañeros (ile basilike710). A partir de este nombre todo parece indicar
que la caballería se organizaba en escuadrones. Así aparece a comienzos del
reinado de Alejandro, sin que contemos con referencias para Filipo711. Se
puede pensar que esta organización en brigadas o escuadrones (ilai) existiría
ya en tiempos de Filipo.
El número de escuadrones, incluyendo el real, que marchan con
Alejandro a la conquista de Asia, seria de ocho con unos 200 hombres cada
uno. Así en la batalla de Gránico aparecen un total de 13 escuadrones: ocho de
los compañeros, uno de los peonios y el resto, formado por cuatro
escuadrones de la caballería ligera, prodromol, también conocidos como
lanceros, sarissophoroi cuyo origen seria macedonio, pero procedentes de la
Alta Macedonia Además de la ile basilike se han identificado otros
.
escuadrones, que se nombran por el comandante que los dirige, o bien por su
303
origen geográfico. Esto se fundamentaría en una organización y
encuadramiento según lugares de origen, es decir, según una distribución
territorial713. Alejandro el año 329, realizó una reorganización de la caballería al
agrupar los ocho escuadrones en cuatro hiparquias, formadas por entre 400 y
500 jinetes mandadas por un hiparco714. Más adelante el año 324, Alejandro
creó una quinta hiparquia, formada casi excluisvamente por tropas asiáticas
(AA, 7, 6, 4-5).
De los ochos escuadrones de los compañeros de la época de Alejandro,
en cinco se da una referencia geográfica: Botiea, Anfípolis, Apolonia, Antemo,
Leugeo. Tal como observa GRIFFITH715 son zonas incorporadas
fundamentalmente durante el reinado de Filipo, lo que no significa que
obligatoriamente los componentes de estas brigadas tuvieran ese origen
geográfico716
A la muerte de Filipo II a organización de la caballería se fundamentaría
sobre una base territorial, tanto de Macedonia, como de las nuevas áreas de
expansión: la Calcídica, la región de Anfipolis o la Alta Macedonia717.
En cuanto al armamento, éste no diferiría del resto de la caballería de
las ciudades griegas, a excepción de los prodromoi, armados más
ligeramente718. El armamento de estas unidades sería el siguiente: espada
larga y curvada, casco, coraza corta y lanza de madera de cornejo, ligera y
dura, con asta larga para hacer de contrapeso, y con una hoja en cada lado719.
El éxito de la caballería macedonia no radicó en su armamento, similar
al de otros ejércitos griegos y balcánicos, sino, más bien, en otros aspectos
304
como el número y calidad de los jinetes. De igual modo influyó una nueva
disposición en el combate, en forma de cuña, frente a la tradicional disposición
en cuadro, y que es sin duda la gran aportación de Filipo a este cuerpo de
combate729. Aunque la primera vez que se observa esta disposición es durante
las campañas asiáticas de Alejandro Magno, todo parece indicar que Filipo
incorporaría esta estrategia tomándola de organización para el combate de los
jinetes tracios, y sobre todo escitas721. Cada brigada estaría dirigida por un
iliarco, quien abriría la carga encabezando su unidad, en el vértice de la
722
cuna
b. La infantería.
La palabra falange es usada principalmente por Arriano y otros autores
para describir la actuación de la infantería macedonia en acción. A veces se
incluye dentro de este término a los hipaspistas, la unidad de Guardia Realm.
395
GRIFFITH considera que el término falange haría referencia al la infantería
macedonia en línea~4.
Otro término usado con frecuencia por las fuentes es pezetairoi término
que daba nombre a la Guardia Real de la infantería macedonia al menos hasta
el reinado de Filipo ll~. A su muerte este nombre se habría extendido al
conjunto de toda la infantería de falangistas. Ello explicaría el nombre que
aparece para el reinado de Alejandro los hipaspi.stas, como unidad de élite o
Guardia real726. Este nombre de hi
9aspistas por lo tanto se correspondería con
los pezetairol de la época de Filipo
Teopompo señala que los pezetairoi de su tiempo, es decir hacia el 342,
en el reinado de Filipo II, eran la Guardia Real elegidos entre
7~. En estalosépoca
macedonios
tanto la
por su estatura
infantería comoy la
físico tal como señalábamos
caballería7~ antesterritorial7~. La recluta de
tenían una base
hombres se realizaba sobre este principio territorial de acuerdo con las
necesidades de cada ocasión. La mayoría de estas tropas, una vez finalizada
la campaña que había motivado la leva, regresaban a sus hogares a continuar
con sus ocupaciones habituales. Sin embargo, GRIFFITH señala que los
pezetairo¿ como tal guardia real, permanecerían como soldados, W
convirtiéndose con el tiempo en un cuerpo de soldados profesionales~1. Este
espíritu de cuerpo les diferenciaría del resto de los macedonios de eva, junto a
unas funciones también distintas, como la custodia del monarca. Los
hipaspistas de Alejandro constituyeron unos 3000 hombres, divididos en tres
brigadas~. Los hipaspistas vendrían a realizar las mismas funciones que los
pezetairoi de la época de Filipo, aunque en el caos de los hipaspistas, sul
supra.
supra.
306
carácter estaría todavía más marcado por el servicio al rey~. Sugiere
GRIFFITH que se trata de un mero cambio de nombre~t y lo razona de la
siguiente forma, durante el reinado de Alejandro el nombre de pezetairol se
aplica al conjunto de la falange de los macedonios y el nuevo nombre de
hipasp¡stas se reserva a la unidad de Guardia Real. El problema radica en por
qué Alejandro extiende el nombre de pezetairoi, que tiempos de su padre hacia
referencia a un pequeño número de hombres, a la totalidad de la falange. La
razón que apunta GRIFFITH es el alto grado de profesionalización de los
falangistas macedonios que permanecen en campaña durante varios años,
ganándose este título de compañeros de a pie~. Ello hace que el término
hipaspistas pase a designar a la unidad encargada de la custodia del rey,
seleccionados por sus cualidades y dividida en tres unidades, la primera
dirigida por el monarca y las otras dos por quiliarcos~. Su carácter de
protector del monarca aparece reflejado en el término agema, que también se
corresponde con la utilización del mismo para referirse a la unidad de ile
basilike de los jinetes. No existiría diferencia de armamento entre los
hipaspistas y otros componentes de la falange, salvo cuando se ocupaban de
la custodia del rey y portaban un armamento más ligero.
Por lo tanto la falange de Filipo o los pezetairoi de Alejandro constituirían
el conjunto de la infantería macedonia.
Filipo introdujo una serie de reformas muy importantes dentro de la
infantería tal como destacar el texto de DS 16, 3,1-3: “Reorganizó las unidades
del ejército con un sistema mejor, equipó las tropas con el armamento que
necesitaban, y las mantenía ocupadas continuamente en revistas y maniobras.
De hecho él fue el creador de la falange macedonia’.
Sobre la organización del ejército con anterioridad al reinado de Filipo
tenemos pocas referencias tal como señaláramos~7.
736AA, 1,5,2.
397
Para GRIFFITH en tiempos de Alejandro Magno, y por lo tanto para
finales del reinado de Filipo II, la unidad táctica es la rd~ <taxis), una brigada
de mil quinientos hombres. La falange está formada por unas seis brigadas que
proceden de las distintas regiones de Macedonia~. Reconoce este autor el
que es muy posible que esta organización ya existiera, incluso con anterioridad
a Filipo~. Los cambios más importantes que se realizan durante su reinado y
el de Alejandro vendrían de la reorganización interna de las unidades. La
unidad menor sería la dekas, dirigida por un dekadarchos, constituida para el
reinado de Filipo y Alejandro por unos dieciseis hombres7~, entre la dekas y la
brigada (taxis) existe otra unidad de unos doscientos cincuenta hombres, la
compañía (lochos), Sus oficiales locha goi hacen su aparición a comienzos de la
carrera de Alejandro741. Se puede sugerir pues que el esquema organizativo de
la infantería macedonia ya para época de Filipo sería dekada-Iochos-taxis.
En cuanto al equipamiento es posible que con anterioridad a las
reformas introducidas por Filipo se siguiera la antigua costumbre, extendida por
toda Grecia, de que cada hombre se pagara su armamento. Esta reforma de
Filipo implicaba que el estado se encargaba de costear el armamento de los
soldados, dada la evolución histórica de su reinado debió producirse pasados
varios años de gobierno, dado el alto costo que podía suponer para el erario el
armar al conjunto de las tropas del ejército. Resulta importante resaltar el
hecho de que Filipo también sea responsable de destacadas modificaciones en
el armamento de sus hombres. Armados con grebas metálicas, yelmo de metal,
escudo circular de unos 60 cm. de diámetro, espada corta y la pica
denominada sarisa, de entre 5, 5 y 7 ms. de longitud y muy pesada que
obligaba a ser usada con las dos manos, es probable que el asta de la sarisa
se halla hecho con dos piezas unidas que se desarmaba durante la marcha y
cada una de las dos mitades, se pudiera utilizar como lanza; con el paso del
338
tiempo también se generalizó el uso de una coraza metálica, o de un peto de
metal742. Tan solo los hipaspistas se diferenciarían al portar un armamento más
ligero y no llevar coraza, salvo sus oficiales, lo que les confería mayor
movilidad7~. Estos soldados ya no eran los hoplitas del reinado de Perdicas III
o de los primeros años de Filipo II, sino los falangistas, cuyo número
aumentaría año tras años para constituir la base del ejército macedonio de
Alejandro Magno.
Este ejército se organizó según una base territorial o étnica tal como
parece desprenderse de las referencias de la época de Alejandro7t No cree
GRIFFITH que la organización tenga una base racial, sino más bien se trate de
un antiguo recuerdo de su origen como brigadas de las que ha perdurado su
primer nombre. El argumento de GRIFFITH es que entre las brigadas que se
citan se encuentran la delinfea, región remota de la que era prácticamente
745
imposible reclutar las tropas necesarias para formar una taxis -
399
En relación con la infantería, y en concreto con el papel de los
pezetairol, hay que comentar la polémica abierta en relación con el término w
asthetairoi por parte de ROSWORTH7t Este autor descubrió que un gran
número de referencias de Arriano en las que se había leído el término
pezetairol, debía leerse asthetairoi, siendo la primera palabra una corrupción
del texto. La polémica no está relacionada con la existencia o no del término
que es mayoritariamente aceptada por los investigadores, sino más bien con su
significado. BOSWORTH defiende la tesis de que este término hace referencia
a tropas procedentes de la Alta Macedonia, y a las que Alejandro distingue con
este nombret La etimología haría referencia a este origen territorial, frente al
concepto pezetairoi que se referiría a las tropas de falangistas de la Baja
Macedonia y del resto de los territorios que conforman en reino~. Sin
embargo, GRIFFíTH~’ discrepa de este planteamiento y considera que el
nombre de asthetairoi estaría relacionado con una concesión honorífica por
parte de Alejandro a cierta/s brigada/s (taxis/taxeis) destacada/s por su/s
comportamiento/s en el campo de batalla, el ejemplo más destacado sería el de
la taxis dirigida por Ceno que a partir del 332 tras la batalla de Iso recibiría este
honor. Con ello Alejandro premia el comportamiento de las tropas y no su W
origen~2.
También con la infantería participaban tropas de infantería ligera, sobre
este aspecto señala GRIFFITH que: “in reality we know almost nothing of
310
Philip’s light infantry7~”. Que existe infantería ligera entre las tropas de
Alejandro queda de manifiesto durante la campaña en los Balcanes del año
335~t Están formadas estas tropas por psiloi (honderos y arqueros, “armados
ligeramente”)~. En total, durante la campaña de Asia no suman más de 1000
hombres y se citan 2000 para la campaña balcánica~. Los arqueros serian
aproximadamente 500, de los que 300 son cretenses, tal como se señala en las
fuentes. Unos 200, por lo tanto, podrían ser macedonios; si otros tantos
quedaron con Antípatro, esto elevaría la cifra como máximo a unos 500 u 800
hombres dependiendo de las ocasiones. Sobre el total de la infantería
macedonia determina el escaso peso específico que esta fuerza
representaba~7. Explica GRIFFITH que la razón del escaso numero de tropas
de infantería ligera dentro de los ejércitos macedonios se debe a que: “there
may have been relatively few macedonians left wbo were still serving as
psiIo?~”.
Uno de los aspectos más interesantes de las reformas de Filipo es lo
que podemos denominar cambios tácticos en la acción del ejército, y la
utilización combinada de las distintas armas. La falange se desplegaba en
línea. De esta primera línea sobresalían las picas de las tres o cuatro líneas
que iban detrás, como si de un gran erizo se tratara; el enemigo perdía una
gran capacidad de movimiento, si se trataba de una formación enemiga de
características similares: Mientras tanto, las alas formadas por la caballería y
las unidades de tropas ligeras rodeaban a las fuerzas enemigas~. Cuando el
enemigo era distinto de una formación hoplítica tradicional, la falange adoptaba
una formación en columna o cuña, debiendo estar los falangistas atentos al
cambio de paso y dirección. Tenían que mantener su formación en cualquier
tipo de terreno, para lo que era necesario una gran disciplina y habilidad7~.
7~AA, 1, 2, 4-5.
c. Tropas aliadas.
Se incluyen bajo este concepto, por un lado, las tropas balcánicas
formadas por: tracios, peonios, incluyendo los agrianes y epirotas,
especialmente molosos, y también de igual modo aquellos ilirios que quedan
sometidos a control macedonios7~. Por otro lado, encontraríamos los aliados
griegos, entre los cuales destacan los tesalios.
La mayor parte de los reyes y príncipes de los estados tribales
balcánicos presumiblemente tuvieron la obligación de aportar tropas cuando
fueran requeridos, pero no conocemos en que extremos se concretaba esta
circunstancia’6t La presencia de este tipo de tropas en el ejército de Alejandro w
muestra que efectivamente esta aportación se hacia efectiva7~. De las tropas
balcánicas deja claro GRIFFITH que más que pensar que se traten de
voluntarios o mercenarios, hay que pensar en una prestación de servicios de
acuerdo con sus tratados7~. Así destaca que mientras las tropas aliadas de los
312
griegos son licenciadas el 330, el resto de las tropas procedentes de los
Balcanes se mantienen en el ejército durante mucho más tiempo. Se trata de
tropas con gran movilidad, tanto a caballo como a pie y que se adecuan a
terrenos difíciles, donde el operativo de la falange, o sus unidades resulta
difícil. Además, aportarían el contingente más importante de la infantería ligera
del ejército. Aproximadamente las tropas que en el momento de la invasión de
Asia cruzan el Helesponto son las siguientes:
Odrisios y otros tracios, infantería-akontistai, se citan 3000 y de
caballería 400.
La caballería de los peonios que estaría formada por unos 200 jinetes.
La infantería de los agrianes, akontistai, otros 500 hombres.
La infantería ligera de los ilirios, las fuentes citan 3000 hombres.
De los tríbalos, otros 1000. No se debe olvidar que esta aportación de
los tríbalos llega con posterioridad a la campaña balcánica del 335
En cuanto a las tropas griegas, señalar que se suman al ejército
macedonio a finales del reinado de Filipo, enviadas por las ciudades griegas al
hegemon de la Liga de Corinto, y solo tendrán una importancia real durante las
primeras operaciones militares en Asia y hasta el 330, año en que regresan a
Grecia. Una excepción es la representada por las tropas tesalias, aliadas
permanente de Macedonia durante el reinado de Filipo. Esta fuerza está
constituida básicamente por caballería. Así el año 352 está atestiguada la
presencia de entre 1000 y 2000 los jinetes tesalios con el ejército de Filipo7~.
Durante el reinado de Alejandro aparecen organizados en ilai, la base de
organización serán las ciudades de origen. Suman en torno a ocho
escuadrones. Sus ilarcos serían seguramente nobles tesalios de la ciudad o
ciudades que daban nombre a cada ile; aunque el peneral al frente de la fuerza
principal de los tesalios era siempre un macedonio
d. Los mercenarios.
Tuvieron un importante lugar en el ejército de Filipo, igual que sucedió
en el ejército de los focídios durante la Segunda Guerra Sagrada y tal como se
daba en el ejército persa. Este aporte militar está condicionado por las
disponibilidades económicas770.
770BOSWORTH, A. B. (1989), Conques¡’ and Empire. The reign of Alexander ¡‘he Great,
Cambrigde, p. 8 y 11 y ss.
313
Solo tenemos datos de la presencia de tropas mercenarias en el ejército w
de Filipo en dos ocasiones, el resto de las referencias se corresponden con el
reinado de Alejandro. La primera durante el asalto de Farcedonrl. La segunda,
cuya fecha se desconoce, es trasmitida por QC, 8, 1, 24 y es una trifulca que
se produce en el campamento macedonio entre soldados macedonios y tropas
mercenarias, y en la cual Filipo es herido y salvado por Alejandro. Para
GRIFFITH esta tropas se utilizaban para operaciones concretas y en número
determinado nunca superando los dos o tres mil hombres. Solamente cuando
Parmenion inicia las operaciones militares el 336 en Asia Menor aparecerán
varios miles de mercenarios, del total de 10000 hombres enviados~2.
De tal modo que en el ejército de Alejandro la presencia de mercenarios
se reduce a la Vieja Brigadatm, formada por unos cientos de hombres,
probablemente el único continente permanente de mercenarios griegos dentro
del ejército macedonio, más dos contingentes de caballería griega y los
arqueros cretenses, que dada su especialización militar resultaban
imprescindibles. Estas tropas estaban dirigidas por sus propios oficiales, pero
siempre al mando encontramos un general macedonio, como es el caso de
Parmenion al comienzo de la expedición asiática. Destacar como se va a W
producir un incremento considerable en la utilización de tropas mercenarias
durante la conquista de Asia, al margen de su carácter de tropas permanentes
o no, como se analizará en el apartado 4. 2. 2.
‘T3AA, 3,12, 2.
T74HAMMOND, N. ES. L. (1992), Alejandm Magno Rey, general y es¡’adista, Madrid, p
54. V. tb. ROSWORTH, A. 8. (1989), Conquest and Empire. me Reign of Alexander
¡‘he Greal, Cambrigde, p. 7-8.
w
314
El empleo de catapultas de torsión convierte la acción del asedio en algo
mucho más activo, al facilitar más tarde la actuación de las tropas. Es Filipo el
introductor de este arma7W Hechos protagonizados por las catapultas son los
asedios de Perinto y Bizancio, el año 340. Estas dos operaciones militares, que
no se saldaron con muy buenos resultados para Filipo, se corresponderían con
una fase de experimentación del nuevo armamento dentro de la poliorcética.
De nuevo Alejandro será el que aproveche la experiencia de su padre, tal como
demuestra el asedio de Tiro, el año
333fl6•
Esta labor es realizada por ingenieros como el Tesalio Poliedo durante
para la época de Filipo; y Diades, Carias y Posidonio para la de Alejandro. Con
anterioridad al uso de catapultas de torsión se emplean a las catapultas
tradicionales, así aparecen en los asedios de Anfípolis, Potidea, Metone u
Olintom; junto a las catapultas también se emplean arietes, escalos, torres,
plataformas, etc.
Con el paso del tiempo, y sobre todo en la última fase de su reinado, es
decir, la década de los cuarenta y años siguientes, el tren de asedio constituye
uno de los elementos más importantes del ejército, tal como aparece reflejado
en la campaña balcánica de Alejandro del 335”~. Este tren de asedio no solo
servia para operaciones de asedio, sin también para facilitar el tránsito del
ejército, con la construcción de puentes, despejando 7~ o haciendo transitables
Ingenieros, los
arquitectos,
caminos, fortificando los campamentos estables, etc.
artesanos, carpinteros, herreros y un largo etcétera de profesionales altamente
especializados constituyen otro ejército formado por civiles. Estos hombres
construían y se encargaban del mantenimiento y del perfecto estado de la
maquinaria artillera y de asedio, así como respondían a las necesidades
específicas de cada momento. El número de este contingente es difícil de
precisar. En cuanto a ingenieros y técnicos no debieron superar el centenar, en
ningún caso. Más elevado sería el número de artesanos y trabajadores
especializados a su cargo, tampoco en número superior a 300 o 500 hombres.
Las fuentes hablan de la existencia de los katapeltaphetai que formaba de
manera permanente del tren de asedio creado por Filipo, con labores de
ingeniería al margen de la guerra, est es la construcción de puentes.
Junto a las tropas e impedimenta un gran número de mozos de cuadra y
de caballerizos que se hacía cargo de los animales de carga, las remontas y
los caballos o bueyes que trasportaban la artillería y las provisiones.
Al margen del conjunto de las tropas o de la artillería implicada en las
operaciones militares, formando parte de los que podemos denominar el bagaje
315
o la intendencia del ejército otro gran número de individuos, hombres y
mujeres, cuyo número es imposible de cuantificar: buhoneros, mercaderes de W
todo tipo de productos, prestamistas, proxenetas de variado pelo y condición,
aguadores y taberneros, artistas, instrumentistas, videntes y adivinos de
variados cultos; y además de todas estas gentes los servidores, ayudantes,
esclavos de quienes formaban parte del ejército o de la intendencia. Un mundo
al margen de la maquinaria militar, pero sustentado por el ejército~.
Un aspecto recogido por el trabajo de FERNANDEZ-NIETO, y que
consideramos muy importante es la capacidad de resistencia y de superación
de los reveses militares que Filipo demostró a lo largo de su reinado: “Filipo
sufrió bastantes reveses tanto en campo abierto como en el asalto de ciudades
fortificadas, y estas errotas ocasionaron cuantiosas pérdidas materiales e
incluso a veces pusieron en peligro la autoridad del rey y de sus generales. Sin
embargo, lo que diferencia a Macedonia de otras formaciones multinacionales
o de las ligas griegas es que Filipo jamás permitió que los fracasos acabaran
en un abandono de la lucha, sino que ejerció con energía el poder para
proseguir, a despecho de los resultados parciales, todas las operaciones
emprendidas. Este fue un mérito más del monarca macedonio, gradas al cual
pudo coronar con éxito muchas empresas cuyo final parecía incierto’ 781
Junto a estos aspectos hay que señalar las implicaciones de carácter
social y político que se dan en la organización militar macedonia, destacando
en carácter homogeneizador que el ejército representa para el reino de
Macedonia, en relación con una mayor cohesión social e identidad nacionai’~2.
780ENOELS, O. V. (1978 ), Alexander the Great and ¡‘he Logistics of Macedonian Army,
Berkeley y Los Angeles, p. 12.
781FERNANDEZ-NIETO, F. J. (1989). El Mundo griego y Filipo de Macedonia, Madrid,
p. 27.
762BORZA, E. N. (1990), In me Shadow of the Olympus: ¡‘he emergence of Mecedon,
Princeton, p. 206, destaca la idea del ejército como reflejo de la identidad nacional e
instrumento político de Filipo II, y para el reinado de Alejandro Magno RODRÍGUEZ,
T. M. (1990), “Alejandro Magno y el problema de los rehenes: una aproximación”,
Hispania Antiqua, 14, Pp. 117-134, p. 131.
316
3.2.6. ASPECTOS ECONÓMíCOS’~
31.7
era extraordinariamente fuerte. La cohesión interna del grupo constituía una
baza fundamental para su supervivencia. Los hombres, mujeres y niños se
repartían el trabajo y vivían juntos en condiciones de vida bastante sencillas.
Como pastores trashumantes se trasladaban dentro del territorio desde las
zonas altas de los meses de verano, a las zonas más próximas a la costa y los
valle fluviales durante el invierno. Estos rebaños de ganados constituyeron la
base fundamental de Macedonia hasta finales de la época Arcaica~.
En cuanto a la agricultura Macedonia presenta tierras suficientemente
atractiva para la producción cerealera como el valle medio del Haliacmon, o el
corredor de Bitola-Kozani7~. Señala HAMMOND que es fundamentalmente
durante el reinado de Filipo cuando se produce una evolución más rápida
desde la economía pastoril de gran parte de Macedonia, hacia asentamientos
agrícolas. Para este autor Filipo pudo haber compensado la reducción del
pastoreo trashumante por el desarrollo de nuevas zonas agrícolas en las
regiones costeras y del interior787.
Tal es el caso de Filipos, la Crenides de los tracios. Su llanura había
sido una zona boscosa y pantanosa durante el dominio tracio, cuando Filipo se
hizo con el control de la ciudad el año 356 (DS, 16, 8, 6) se iniciaron obras de
drenaje de la zona y su puesta en cultivo, para HAMMOND resulta claro que
trabajos similares se debieron realizar en otras ciudades de la llanura costera
de la Baja Macedonia, lo que explicaría el rápido desarrollo de ciudades como
Peía (Estrabón, 7, F 20Y~. Hay bastantes evidencias que muestran el
crecimiento de las ciudades existentes, la fundación de otras nuevas y la
transferencia de poblaciones de unas a otras, como rasgos distintivos de la
política de Filipo. En general se pude hablar de la existencia de tierras aptas
para el cultivo de cereales, el drenaje de las zonas pantanosas de alrededor de
Filipos sugiere la necesidad de nuevas tierras de cultivo~.
La vid tambiémformabn parte de los cultivos propios de la zona, si bien
tan solo se puede hacer suposiciones sobre el peso especifico de este
producto en la economía macedonia: tipos, calidades y lugares de producción.
El vino ocupaba un lugar importante en las celebraciones y actos sociales de
los macedonios, que al contrario de los griegos no solían mezclar el vino con
w
785HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, pp. 4-6.
318
agua - De cualquier modo la producción local no bastaría para cubrir la
demanda y se haría necesaria la importación de vino de otros lugares de
Grecia. En cualquier caso, salvo probablemente en la corte y el círculo de
aquellos más próximos al poder, el vino provendría de las cosechas
particulares de los campesinos. El vino importado se destinaría al
abastecimiento regular de la corte y de las familias más adineradas.
En cuanto al tercer elemento de la triada mediterránea, el olivo, parece
significativo que la mayor parte de Macedonia no sería apta para este cultivo,
su producción tendría un marcado carácter local: golfo Termaico,
desembocadura del Estrimón, o bancales de pie de monte en Ematia, llanura
costera de Pierla o Filipos. El recurso sería el aceite de lino o la manteca de
animales domésticos y caza. Con la incorporación de la península de Calcídica
en tiempos de Filipo II mejorará bastante la producción de aceite de oliva, pues
hasta esa fecha el aceite importado por los macedonios procedía
mayoritariamente de las ciudades calcídicas, además de comprarse en las
poleis del sur de Grecia a cambio de madera~1.
Uno de los aspectos más interesantes de la economía de Macedonia es
el de la minería, básicamente minerales metalíferos~. Las explotaciones de
metal más importantes se encuentran localizadas en la zona este de
Macedonia. Las principales minas son de plata, si bien también existen algunos
yacimientos auríferos como en los arroyos y riachuelos de los montes Rodopi.
A finales del s. VI y comienzos del V se produce un incremento
importante de la producción metalífera como atestiguan los restos hallados en
Sindos, cerca del río GallicoV En ciertas zonas de la región al este del Axio se
aprecian, en esa época, unas explotaciones mineras a gran escala. Los
principales centros mineros se localizan en la cuenca alta del Gallico, de donde
se extraía oro y plata, de acuerdo con el texto de Heródoto en relación con
Alejandro 1 y que producía un talento de plata al día. Se trataba de la mina de
Teodoraki en el antiguo territorio de los bisaItas~.
La segunda zona minera constituiría la principal fuente de recursos de
plata, y se localiza en la zona de Filipcs y el monte Pangeo, al este de la
desembocadura del Estrimón y antes de llegar a la margen occidental del
Nesto. Tras la conquista de la zona por Filipo la explotación de esta zona
continuó, aumentando el ritmo y envergadura de las explotaciones tanto de
plata como de oro~
79060RZA, E. N. (1983), “The Symposium at Alexander Court”, AM, 3, Pp. 45-55, Pp.
48-49.
79180RZA, E. N. (1990), In the Shadow of the Olympus: the emergence of Macedon,
Princeton, p. 52.
792BORZA, E. N. (1982), ‘Ihe Natural Resources of Early Macedonia’, en Philip II,
Alexander the Grea¡’ and ¡‘he Macedonian Herita ge, Pp. 1-20, Pp. 8-12.
319
El tercer centro minero de Macedonia se localiza en la península
calcídica, en concreto en los montes Holomon, en el centro de la Calcidica. De
igual modo estas minas conocerán un considerable incremento de su
producción a partir del reinado de Filipo 1V96.
Las técnicas de extracción del mineral eran bastante primitivas hasta el
reinado de Filipo, en el cual se introducirían innovaciones como la excavación
de galerías y mejora de las condiciones de seguridad en las grandes
explotaciones. Apenas existe información acerca de la organización de la
actividad minera, y es más que probable que numerosas pequeñas minas
siguieran siendo excavadas de forma muy rudimentaria. En general se puede
aventurar para el conjunto de las explotaciones que las condiciones de trabajo
serían muy duras~7. No existen pruebas concluyentes acerca de si el trabajo
era realizado por hombres libres o esclavos~. Parece claro, dado el interés
estratégico y de prestigio institucional de esta actividad, que la misma estuvo
bajo control real.
Para BORZA el producto más importante de la economía macedonia y el
que la situaba dentro de las corrientes comerciales de la época era la
producción maderera~, tal es el caso del relato de Teofrasto acerca de la W
utilización de la madera de los bosques macedonios y recoge el empleo de
hasta treinta y cuatro variedades arbóreas~. Obviamente el paisaje vegetal y
forestal de Macedonia ha cambiado mucho desde entonces, tal como ha
sucedido en todo el Mediterráneo y Occidente en los últimos dos milenios, la
acción antrópica ha sido despiadada a la búsqueda de nuevas tierras de labor y
pastos; las necesidades de madera para la construcción naval, especialmente,
contribuyeron también a esquilmar los recursos madereros de esta zona. Ello
explica que de la riqueza forestal de la Macedonia antigua sobrevivan aquellos
796En los últimos años se vienen realizando una serie de excavaciones arqueológicas
en antiguas zonas mineras, tal es el caso de los distintos yacimientos arqueológicos,
de estas características en la isla de Tasos: montes Kinora, Phanos o Klidisi con minas
de oro. Los datos arqueológicos apuntan el comienzo de la explotación de las minas
hacia finales del s. VI a.C., presentando dos fases de explotación claramente
definidas: la primera duraría hasta el s. y y la segunda se prolongaría hasta el s. IV-llí,
a esta segunda etapa corresponde la mayor parte del material hallado. En la zona del W
SO de la isla existen numerosas minas de plomo y cobre, de una cronología del s. IV,
con hallazgo de restos de construcciones y torres, así como material cerámico, y. AR,
36, p. 61.
797B0RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 54.
4~••~•~~ ~ .4..4:,.....4... . s... ¡
C~tU dbjJCULUb ~eld L.UIIIC¡ILdUU cii ci d~dILdUU UeUlUdUU d íd tJiydilitdt.•uii ~uu’a, y
la dependencia personal.
79080RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 55; BORZA, E. N. (1982), ‘The Natural Resources of Early Macedonia’,
en Philip II, Alexander ¡‘he Greal and ¡‘he Macedonian Heritage, pp. 1-20; BORZA, E. N.
(1987), “Timber and Politics in the Ancient World: Macedon and the Oreeks, MPS,
131, Pp. 35-52.
320
bosques de las zonas más agrestes y despobladas del interior del país en las
fronteras de Grecia con la actual Macedonia ex-yugoslava y de Albania.
De hecho en la Macedonia clásica y de época helenística constituye la
explotación forestal una de las principales riquezas del país. Existían varias
zonas productoras de madera, condicionada su explotación por los accesos a
las mismas, sean rutas terrestres o marítimas. Así las zonas más remotas y de
difícil acceso, aquellas que por otro lado, en la actualidad conservan el paisaje
primitivo, cubrirían las necesidades locales. Por el contrario las zonas arbóreas
de las estribaciones montañosas de Pieria y el monte Olimpo, y los pliegues
montañosos del valle del Estrimón constituirían la base de la exportación
maderera de Macedonit1.
El pino constituyó la variedad más apreciada para la construcción naval
y de construcciones: ligero de peso, maderable en largas vigas; destinado a los
largueros del barco y mástiles. El roble se empleaba para construcción naval
también, en concreto se utilizaba para las quillas. Los remos se hacían con
troncos de abetos jóvenes y Teofrasto señala que se necesitaba un árbol para
fabricar cada remo~. BORZA calcula en aproximadamente unas 1500
trirremes y cerca de 300.000 remos, los construidos por Atenas entre el año
480 y el 410 a. O. e indica que la mayor parte de la madera para esta
construcción provendría de Macedonia~. Si a ello añadimos las necesidades
de otras ciudades griegas podemos hacernos una idea del volumen de
producción maderera necesaria para el abastecimiento de la construcción naval
y por lo tanto, del peso económico que esta producción supone en la economía
macedonia.
Como gran parte de los recursos que se pueden calificar de estratégicos
la producción maderera destinada a su comercialización exterior estaría bajo
control de la corona. Se hace evidente este control del comercio de la madera
en los distintos tratados firmados entre Macedonia y otras potencias donde son
los propios monarcas quienes regulan este comercio maderero. Para BORZA
una de las prerrogativas más importantes del monarca estaba relacionada con
su control sobre la producción de madera, el monarca no controlaba
directamente esta producción sino que concedía permisos a particulares para
la explotación forestal bajo la supervisión de funcionarios reales y sobre la base
de los términos establecidos por la concesión regia . Los productos derivados
de la explotación forestal constituían una importante baza en materia de política
exterior, así como una de las rentas más provechosa de la corona
801BORZA E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 55.
802Teofrasto, De causi.s plan¡’arum, 5,1, 7.
~3BORZA,E. N. (1987), “Timber and Politics in the Ancient World: Macedon and the
Greeks, PAPS, 131, pp. 35-52, p. 34; reiterado por BORZA, E. N. (1990), In the
Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of Macedon, Princeton, p. 56.
80480RZA, E. N. (1990), In the Shadow of ehe Olympus: ¡‘he emergence of Macedon,
Princeton, p. 56; MISSITZIS, L. (1985), “A Royal Decree of Alexander the Great on me
Lands of Philippi”, AncW 12, pp. 3-14.
80550RZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of (he Ofympus: (he emergence of Macedon,
Princeton, p. 56.
321
Estos recursos constituyen la base sobre la 1ie se sustentará el —
desarrollo de Macedonia como gran potencia balcanica . Será Filipo II quien
sepa aprovechar de una manera más eficaz los recursos económicos de
Macedonia. Este cambio se refleja en las acuñaciones monetales, que durante
el reinado de Alejandro II y Perdicas III habian sido de bronce, mientras que en
tiempos de Filipo se acuñan monedas de oro y plata, además de las de broce.
Siendo la circulación monetaria más fuerte de Europa al final de su reinadcPÑ
Otro dato, un reino que apenas podía soportar una leva de 10.600 hombres el
año 358, mantenían un ejército de más de 30.000 hombres al final del reinado.
Los cambios producidos durante el reinado quedan reflejados por el discurso
de Alejandro en Opis que citába con anterioridad: movimientos de población
desde las zonas altas al llano; el paso de vida trashumante a agricultores;
construcción de ciudades, indicador de una desarrollo comercial y de la
producción; seguridad frente a invasores; liberación de la costa de zonas de
control extranjero; trabajo de las minas y un largo etcétera~.
El cambio de las técnicas agrícolas facilitó el desarrollo de esta
actividad: el control de las crecidas en la zona de Peía, tanto esta ciudad como
Dio fueron modelos de ensenadas fluviales hechas por Alejandro durante su w
expansión; o tal como veíamos antes la puesta en cultivo de tierras de zonas
pantanosas: Filipos y la organización de sistemas de regadío. Estos cambios
estaban sustentados en la personalidad y poder del rey, así HAMMOND
considera que la introducción d& nuevos métodoa de cultivos, estaría
relacionado con la observación de estas técnicas entre los tebanos, cuando
Filipo permaneció en esta ciudad como rehén. Las excavaciones han revelado
la escala de los trabajos públicos que fueron emprendidos en Dio, Edesa o
Peía, gran parte de los recintos amurallados están datados en la época de
Filipo, levantados por los propios moradores de manera similar a las
construcciones de las colonias de Alejandro, que veremos más tarde~.
El sistema de financiación de todo este desarrollo tendría las siguientes
características: las autoridades de las regiones y ciudades habrían votado
impuestos para la administración local y las acciones dirigidas por el rey. En
este sentido habría pocas diferencias entre las ciudades macedonias antiguas:
Abro y Edesa, por ejemplo, y las incorporadas después como Anfípolis y
Filipos~. Los macedonios que tenían su propio tesoro. Filipo hizo pagar a los —
606BORZA, E. N. (1990), In ¡‘he Shadow of ¡‘he Olympus: ¡‘he eme rgence of Macedon,
Princeton, pp. 56-57, las riquezas naturales de Macedonia como base protagonismo
del nacimiento del reino de los heráclidas en la península balcánica.
807HAMMOND, N. G. L. en HAMMOND, N. O. L.; GRIFFITH, O. T. (1972), A History of
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, pp. 658-674, tb. HAMMOND, N. O. L.
(1989), The Macedonian State. Londres, p. it (.
808AA, 7, 9, 2-3.
809HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian State, Londres, p. 177.
810lsócrates 5 5 señala como Anfípolis pagaba impuestos a Filipo el 346, además
como ciudad macedonia proveyó de un escuadrón al ejército de Alejandro. Una
inscripción, IG, 4, 617, 15-17 muestra el pago de donaciones por una serie de
ciudades macedonias al santuario de Epidauro.
322
pueblos tracios conquistados “impuestos (tithes) a los macedonios’~’’. De
modo similar, p. ej. Aspendo en Asia Menor fue requerida para el pago de
tributos anuales a los macedones en tiempos de Alejandro Magno812.
La diferencia fundamental entre las finanzas macedonias y las de
cualquier ciudad griega radicaba en la total concentración de riquezas en las
manos del rey Alejandro y Filipo poseían todos los depósitos de oro, plata,
cobre, hierro y otros minerales del país; la producción de maderas, y grandes
extensiones de tierras dedicadas al cultivo y a pastos, además de bosques de
caza. Por lo tanto los beneficios de estos recursos eran ingentes. A ello había
que unir la capacidad de imponer tributos e impuestos y servicios
personales813. Impuestos sobre la tierra que debían pagar los propietarios y los
arrendatarios de las tierras reales814. El rey era el receptor de los impuestos
regulares sobre las importaciones y las exportaciones desde los puertos del
reino815 y el movimiento de mercancías desde y hacia el reino, ya sea en las
posesiones directas del rey o las concedidas a súbditos816. Es probable que
este impuesto sobre las mercancías se aplicara en todo el reino.
Algunos aspectos de la economía de Filipo se pueden deducir a través
de las monedas87. Los limitados fondos con que contaba Macedonia a la
muerte de Perdicas III, el pago de tributos a peonios y tracios, y la financiación
del nuevo equipo del ejército le dejaban poco margen a Filipo para emitir
moneda en nombre del rey Amintas IV.
Con el avance hacia el lago Licnitis se hizo con las minas de Damastio,
hacia el 357 toma Anfípolis que representa la salvaguardia sobre el control de
las minas de Bisaltia, Nigrita (Pangeo). El 356 ocupó Crénides, rebautizada
Filipos y este avance le puso en las manos el control de las ricas manos de oro
y plata del Pangeo818. Ahora fue posible la acuñación de moneda, realizada
inicialmente en Filipos y siguiendo el patrón de Crénides cuando estaba
controlada por los tasios819. Esto ha sido reflejado por DS 16, 8, 6-7:
815HAMMOND, N. O. L. (1989), Tlie Macedonian Sta¡’e, Londres, p. 179 cita SíES. 332,
31 y ss.
817HAMMOND, N. O L. en HAMMOND, N. O. L.; ORIFEITH, O. T. (1972), A His¡’oryof
Macedonia, Oxford, 2 vols., 1972-1979, vol. 2, pp. 662 y ss.
818CLOCHÉ, P. (1960), Histoire de/a Macedonie, Paris, p. 159 quien considera que en
el año 344 a.C. lo más tarde desaparece toda moneda autóctona tracia. Esta
desaparición de la autonomia monetaria pudo estar relacionada con la explotación por
Filipo de las vetas auríferas del Pangeo.
323
“Filipo incrementó la producción del oro de las minas del territorio —
~0HAMMOND,
N. G. L. (1969), The Maceclonian State, Londres, p. 160.
~2HAMMOND,
N. O L (1989), Pie Macedonian Sta¡’e, Londres, p. 183.
823HAMMOND, N. O. L. (1989), The Macedonian S¡’ate, Londres, p. 183.
824RHOMIOPOULOU, R. (1981), ‘A outline of Macedonian history and art”, The Search
forAlexander, PP 21-25, p 23.
324
La victoria sobre el ilirio Bardilis el año 358 trae la paz con este pueblo,
y, además de forma indirecta, la posterior alianza con los molosos, reflejado por
el matrimonio con Olimpia. Se puede señalar que Filipo II incorpora
políticamente en su reinado a parte de las tribus molosas del Epiro. Los
aspectos económicos son importantes: Parauea y Tinfea son zonas ricas en
pastos, y a través de ello Filipo ejercía un fuerte control sobre la economía del
Epiro en la cual la ganadería trashumante era su principal fuente de riqueza.
Ambas regiones poseían madera. La población parte nómada, parte
sedentaria, era abundante y bien armada, de manera que los macedonios
ganaron recursos materiales y humanos8~t Desde el 342 un reforzado estado
moloso, en cerrada alianza con Macedonia pudo comerciar directamente con la
costa de la P. de Preveza al 5. y O. En general se produce un reforzamiento
económico de Epiro y de Molosia, en particular, fruto de las relaciones con
Macedonia. Filipo pués creó una fuerte y estable economía en un reino
ampliado.
El coste de la expansión y del desarrollo, sobre todo en los aspectos
militares, sin embargo, resultó muy costoso. Filipo gastó enormes sumas de
dinero para mantener su ejército, donde se incluían compañías de soldados
mercenarios griegos; en la construcción y mantenimiento de navíos; subsidios
para los movimientos de población; fundación de ciudades; cultivo de nuevas
tierras, desarrollo agrícola, técnicas metalúrgicas, etc. Por ello resulta
necesario recordar que a la muerte de Filipo la situación enconómica de la
corona macedónia, a pesar de sus grandes recursos económicos, era bastante
difícil. Así, Alejandro solo disponia de cincuenta talentos cuando comenzó la
expedición de Asia, y acumulaba deudas por valor de quinientos. Teniendo en
cuenta que tan solo con las minas de Filipos, la corona ingresaba la suma de
1000 talentos/año, se puede apreciar la magnitud de los gastos826
Un último aspecto relacionado con los aspectos económicos de
Macedonia es el la propiedad de la tierra. Sobre este punto contamos con una
amplia información sobre la situación en un entorno próximo a Macedonia, es el
reino de Epiro. Se ha podido estudiar este aspecto y llegar a la conclusión de
que entre los distintos grupos tribales epirotas predomina la comunidad familiar
de bienes, tal como ha demostrado CABANES827. Sin embargo, la situación de
Macedonia es diferente. La información con que contamos es bastante escasa,
y aún más para el periodo de tiempo 828 objeto de nuestro interés. La única
referencia es la inscrip&¡ón de Bero¡a : se trata de un texto de una
manumisión, en ella junto al texto de manumisión propiamente dicha, se hace
constar la cláusula de pat-amoné hacia el amo, de nombre Atinas, y, además, y
325
esto es lo más importante también se hace constar la renuncia a cualquier
derecho sobre los manumitidos del resto da la familia de Atinas: su padre
Alcetas, su esposa e hijos. Esto es interpretado por CABANES como un reflejo
de la existencia de la propiedad común de la familia sobre el conjunto de los
esclavos8~. El antiguo amo se beneficla de la paramoné, pero la mención del
resto de la familia es indispensable para garantizar a los libertos que no
volverán a caer en la esclavitud de un miembro de la familia de Atinas. Por
comparación con el Epiro y a pesar de tratarse de un ejemplo aislado,
CABANES considera que la propiedad común de los bienes que resulta
•sa
objetiva en el Epiro, también existiría en Macedonia
326
3.3. BIBLIOGRAFíA.
ADAMS, W. L. (1986), “Macedonian Kingship and the Rigth of Petition”, AM,
pp. 43-52.
BORZA, E. N. (1987), “Timber and Politics in the Ancient World: Macedon and
the Greeks’, PAPS, 131, pp. 35-52.
327
BORZA, E. N. (1990), In the Shadow of ¡‘he Olympus: the emergence of w
Macedon, Princeton.
Great, Cambrigde.
325
ERRINGTON, R. M. (1976), “The nature of the Macedonian state under the
monarchy”, Chiron, 8, pp. 77-1 33.
2 vols., 1978-1981.
HAMMOND, N. & L. (1974), “Alexander’s Campaing in lllyria”, JHS, 94, pp. 61-
87.
evidence, N. V. of Oklahoma.
JOUGET, P. (1978>, Alexander the Great and the Hellenistic World, Chicago.
MILNS, R. D. (1967>, “Philip II and the hipapists”, Historia, 16, pp. 509 y Ss.
330
MOMIGLIANO, A. (1975>, “DalIa expedizione soitica di Filipo alía spedizione
sc¡tica di Dario”, Quinto Contributo Roma, pp. 485-510= Athenaeum, n. s. 11
(1933), pp. 336-359.
WILL, E.; MOSSÉ, Cl.; GOUKOWSKY, P. (1975>, Le monde gt-ec et l’Orient, II.
Le lvsiécle et lépoque hellenístique, Paris.
331
w
332
Capitulo IV: El Reinado de Alejandro
Magno a través de la “Anábasis”
de Arriano de Nicomedia.
333
w
334
CAPITULO IV: EL REINADO DE ALEJANDRO MAGNO A TRAVÉS DE LA
“ANÁBASIS” DE ARRIANO DE NICOMEDIA.