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MÓDULO 2

PRINCIPIOS FÍSICOS DE TOMOGRAFÍA COMPUTADA

Encargado del Módulo: Acad. T.M José Aguilera V.


Duración del Módulo: 16 de junio al 06 de julio

ARTEFACTOS EN TOMOGRAFÍA COMPUTADA


Ing. Sebastián Álvarez- Acad. T.M José Aguilera V – Ing Leonardo Álvarez.

En términos generales un Artefacto o "Artificio" (Artifacts) corresponde a la distorsión o


alteración de una imagen. La presencia de artefactos puede impedir la visualización
adecuada de las estructuras en estudio o bien generar falsos positivos al interpretarse
como una imagen patológica.

Ambas situaciones son altamente complejas ya que pueden devengar en un


diagnóstico erróneo con serias consecuencias para el paciente.

En la tomografía computarizada (TC), el término artefacto (Artifacts) se aplica a


cualquier discrepancia sistemática entre los números de TC de la imagen reconstruida
y los coeficientes de atenuación reales del objeto en estudio. Las imágenes CT son
inherentemente más propensas a artefactos que radiografías convencionales porque
son reconstruidas a partir de múltiples perfiles de atenuación.

A fin de detectar la presencia de artefactos oportunamente se hace necesario conocer


sus fuentes de origen, las que pueden ser variadas.

En el presente documento utilizaremos la siguiente clasificación para describir los


diferentes artefactos y sus fuentes de origen.

1. Artefactos derivados de los procesos físicos involucrados en la


adquisición de datos.
2. Artefactos del paciente.
3. Artefactos del equipo de TC.
4. Artefactos derivados de la adquisición Helicoidal y Multicorte.

1 Artefactos derivados de los procesos físicos involucrados en la adquisición


de datos.

1.1 Endurecimiento del haz.


1.2 Volumen parcial.
1.3 Escasez de fotones.
1.4 Bajo muestreo.

2
1.1 Endurecimiento del haz.

Un haz de rayos x se compone de fotones individuales con un rango determinado de


energías. Cuando dicho haz pasa a través de un objeto, se hace "más duro," es decir
aumenta su energía media, porque los fotones de baja energía son absorbidos más
rápidamente que los fotones de alta energía (Fig. 1).

Figura n°1: Al cambiar el espectro de energía de un haz de rayos x que pasa a través
del agua, la energía relativa promedio aumenta con la profundidad.

Dos tipos de artefacto pueden resultar de este efecto:

1.1.1 Artefacto Cupping.


1.1.2 Artefacto de Bandas Oscuras.

1.1.1 Artefacto Cupping.

Los rayos x que pasan a través de la parte media de un fantoma cilíndrico uniforme
resultarán más "endurecidos" que aquellos que pasan por los bordes. Como este haz
de fotones se vuelve relativamente más energético, la relación de atenuación por un
objeto o estructura disminuye, por tanto, el rayo es también más intenso cuando llega
a los detectores que lo que se esperaría si no se hubiese endurecido.

Entonces, el perfil de atenuación resultante difiere el perfil ideal que se obtendría sin
efecto de endurecimiento. Un El perfil de los números de TC en el fantoma muestra
una característica forma cónica (cupping) (Fig. 2a).

3
Figura n°2. Perfiles de números de CT obtenidos de la región central de un fantoma de
agua uniforme sin corrección de calibración (a) y con corrección de calibración (b).

1.1.2 Artefacto de Bandas Oscuras

En cortes transversales muy heterogéneos, pueden aparecer bandas oscuras o rayas


entre dos objetos densos de una imagen. Éstos ocurren porque la parte del haz que
pasa a través de uno de los objetos a ciertas posiciones del tubo está menos atenuada
que cuando pasa a través de ambos objetos en otras posiciones del tubo. Este tipo de
artefacto puede ocurrir tanto entre dos regiones óseas o cuando se ha utilizado un
medio de contraste. En la exploración de tórax que se muestra en la figura 3, el medio
de contraste ha causado este tipo de artefactos que podrían confundirse con alguna
patología.

Figura n°3

4
Mecanismos para disminuir los artefactos producidos por endurecimiento del
haz:

Filtración: Una fina lámina metálica se utiliza para "pre-endurecer" el haz, filtrándo
los fotones de menor energía antes de que pasen por el paciente.

Calibración: A través de fantomas de diferentes tamaños se calibran los detectores de


manera de compensar el endurecimiento del haz en las diferentes partes del cuerpo,
disminuyendo el artefacto cupping

Software: Algoritmos de corrección se pueden aplicar cuando la diferencia de


densidad entre tejidos es alta, disminuyendo el artefacto de bandas negras.

Además, es importante para disminuir estos artefactos, posicionar adecuadamente al


paciente, elegir el FOV adecuado, en conjunto con el algoritmo de reconstrucción que
corresponda. También es necesario recalcar que utilizar KV más altos incide en el
coeficiente de atenuación, minimizando los artefactos de endurecimiento y bandas
oscuras.

1.2 Volumen parcial

Existen varias maneras en que el efecto de volumen parcial puede provocar artefactos
en la imagen:

Cuando se calcula el numero CT, el ordenador lo hace en base al coeficiente de


atenuación lineal del tejido que se encuentra en un voxel. Si el voxel contiene un sólo
tipo de tejido, no se genera mayor problema con los cálculos. Por ejemplo si un voxel
contiene sólo densidad ósea, su número CT sería aproximadamente 1000, ahora si un
voxel contiene tres tejidos similares como sangre (su número CT=40), sustancia gris
(número CT=43), sustancia blanca (número CT=46), entonces el número CT del voxel
sería un promedio de estos tres tipos de tejido (número CT=43) y esto es llamado
promedio de volumen parcial

5
Figura n°4: En la zona de la base de cráneo en la cual existen múltiples densidades
(hueso, partes blandas, aire) generalmente se generan este tipo de artefactos.

Otro tipo de artefacto de volumen parcial se produce cuando un objeto denso situado
fuera del centro sobresale parcialmente en el ancho del haz de rayos x. En la figura 5,
la divergencia del haz de rayos x a lo largo del eje z se ha exagerado para demostrar
cómo un objeto fuera del eje puede quedar dentro del campo y por lo tanto, "visto" por
los detectores, cuando el tubo está apuntando de izquierda a derecha, pero fuera de la
campo, y por lo tanto, no visto por los detectores, cuando el tubo está apuntando de
derecha a izquierda. Las inconsistencias entre las vistas causan artefactos de
sombreado que aparecen en la imagen (Fig. 6a).

(5) Artefactos de volumen parcial que se producen cuando un objeto denso fuera del
centro sobresale en parte del trayecto del haz de rayos x. (6) Imágenes de CT de tres
varillas de acrílicas de 12 mm de diámetro y aproximadamente 15 cm desde el eje del
CT. (a) Imagen obtenida con las varillas parcialmente incluidas en el ancho de sección,
se muestran artefactos de volumen parcial. (b) Imagen obtenida con las varillas
totalmente incluidas en el ancho de sección, no muestra ningún artefacto de volumen
parcial.

En términos generales, el efecto de volumen parcial se produce en segmentos


corporales en donde las densidades cambian abruptamente en la dirección del eje Z.
Un ejemplo clásico es lo que ocurre en fosa posterior en donde conviven densidades
óseas y de partes blandas (fig. 4)

Mecanismos para limitar el efecto de volumen parcial:

Para limitar este artefacto es necesario disminuir el grosor del corte adquirido de
manera de evitar que dos densidades desiguales compartan un mismo voxel. El ruido
que puede generar la disminución del grosor de corte puede compensarse obteniendo
cortes más gruesos pero a partir de la data adquirida con secciones delgadas. El uso

6
de un filtro de reconstrucción intermedio también ayuda a disminuir el efecto en la
imagen del artefacto de volumen parcial

1.3 Escasez de fotones

Una fuente potencial de graves artefactos es la escasez de fotones, el que puede


ocurrir en áreas de alta atenuación, como por ejemplo los hombros (Fig. 7). Cuando el
haz de rayos x está viajando horizontalmente, la atenuación es mayor, e insuficientes
fotones llegan a los detectores. El resultado es que las proyecciones más ruidosas se
producen en esta angulación del tubo. Sin embargo cuando el haz pasa en sentido
vertical, el grado de atenuación es menor, por lo cual al aumentar el número de
fotones (mAs) solo aumenta la dosis de radiación al paciente.

Por otro lado, el proceso de reconstrucción tiene un efecto amplificador el ruido,


generando en la imagen final proyecciones hipodensas en el mismo sentido del eje de
las partes densas.

Si la corriente de tubo se incrementa durante la adquisición de un examen, se


superará el problema de la escasez de fotones, pero el paciente recibirá una dosis
innecesaria cuando el rayo está pasando a través de las regiones de menos
atenuación. Por lo tanto, los fabricantes han desarrollado técnicas para minimizar la
escasez de fotones sin aumentar ostensiblemente la dosis de radiación recibida por el
paciente.

Figura n°7: Artefacto por bajo muestreo

Mecanismos para limitar el artefacto de escasez de fotones:

Modulación automática de la corriente de tubo: En algunos modelos de escáner, la


corriente de tubo varía automáticamente durante el transcurso de cada rotación en un
proceso conocido como modulación de corriente. Esto permite que mayor cantidad de
fotones pasen a través de las regiones más amplias y densas del paciente, mientras se

7
reducen en las regiones más estrechas y menos densas, de manera de no irradiar
innecesariamente (fig 8).

Figura n°8

Filtración adaptativa: Algunos fabricantes usan la técnica de de filtrado adaptativo para


reducir los artefactos de la imagen de TC producidos por la escasez de fotones.

El software de corrección suaviza los perfiles de atenuación de las áreas críticas


(segmentos corporales más amplios y densos) antes de que la imagen sea
reconstruida (Fig 9).

Figura n°9

La pequeña proporción de los datos de la proyección que superen un umbral de


atenuación seleccionado, son suavizados entre los detectores en el plano adyacentes
(Fig. 10a) y entre los ángulos de proyección sucesivos (Fig. 10b), mientras que el filtro
Z utilizado en reconstrucción helicoidal se amplía para que ángulos de proyección de
alta atenuación permitan a más fotones contribuir a la reconstrucción (Fig 10 c). Figura
11 se muestra el grado en el cual se reducen los artefactos mientras mantiene la
resolución espacial con la técnica (2).

8
Figura n°10

Figura n°11: Imágenes de tomografía axiales originales (arriba) y reformateo coronal


(abajo) en su forma original (a) y después de la reconstrucción con filtración
adaptativa multidimensional (b).

Desde el punto de vista del operador, es factible minimizar el artefacto producido por
la escasez de fotones utilizando estrategias tales como: Reducir la velocidad de
rotación del tubo, reducir la colimación y reducir el Pitch. Sin embargo ante estas
modificaciones es fundamental considerar el aumento de dosis que conlleva la
aplicación de éstas y evaluar la proporción de costo/beneficio de estas maniobras.

1.4 Bajo Muestreo

El número de proyecciones que se utilizan para reconstruir una imagen de TC es uno


de los factores determinantes en la calidad de la imagen. Un intervalo demasiado
amplio entre proyecciones (undersampling) puede provocar anomalías en la imagen
reconstruida. Esto conduce a un efecto conocido como aliasing, donde finas rayas
parecen irradiar desde el borde, a cierta distancia de una estructura densa (Fig 12). El

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aliasing puede minimizarse adquiriendo el mayor número posible de proyecciones por
rotación.

Figura n°12: Imagen de TC de un bloque de teflón en un fantoma de agua muestra


aliasing (flecha) debido al undersampling del borde del bloque.

En algunos TC esto puede lograrse sólo mediante una velocidad de rotación más lenta,
mientras que en otros el número de proyecciones es independiente de la velocidad de
rotación. Existen además técnicas especializadas de alta resolución, como Flying focal
spot (Técnica de doble punto focal) o Desplazamiento Parcial de Detectores, que los
fabricantes utilizan para incrementar el número de cortes para una misma proyección.

2. Artefactos del paciente

2.1 Objetos metálicos.


2.2 Movimiento del paciente.
2.3 Proyección Incompleta.

2.1 Objetos metálicos

La presencia de objetos metálicos en el campo de análisis puede conducir a molestos


artefactos. Ocurren porque la densidad del metal es más allá del rango normal que
puede ser manejado por el equipo, resultando en perfiles de atenuación incompletos.
Artefactos adicionales debido al endurecimiento del haz, volumen parcial y aliasing
tienden a agravar el problema al escanear objetos muy densos.

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Maniobras a cargo del operador para reducir los artefactos metálicos.

Retirar objetos metálicos extraíbles previamente al inicio del examen. Para artículos no
extraíbles, como implantes dentales, dispositivos protésicos y clips quirúrgicos, a veces
es posible variar la angulación del gantry excluyéndolos. Cuando esto es imposible (no
todos los TC multicorte permiten angulación del gantry) es factible disminuir el impacto
de dichos artefactos aumentando los factores de exposición especialmente KV, lo que
puede ayudar a penetrar algunos objetos más densos. Además, el uso de cortes finos y
campos de visión acotados reducirán la contribución adicional del artefacto de volumen
parcial, incrementado en las zonas de intersección entre metal y tejidos.

Software de corrección de artefactos metálicos

Las rayas causadas por metal pueden reducirse considerablemente mediante


correcciones de software especial. Los fabricantes utilizan una variedad de técnicas de
interpolación para sustituir los valores de rango de perfiles de atenuación. La eficacia
de una técnica se ilustra en la figura 13.

Figura n°13

La utilidad de software de reducción de artefacto metálico a veces es limitada porque,


aunque elimina el efecto distante al metal, se mantiene la pérdida de detalle alrededor
de la interfaz de tejido - metal, que a menudo es la principal área de interés
diagnóstico.

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2.2 Movimiento del paciente

El movimiento del paciente puede causar artefactos de registros incorrectos, que


suelen aparecerán como sombreado o rayas en la imagen reconstruida (Fig. 14). Se
pueden tomar medidas, obviamente, para evitar movimiento voluntario, pero el
movimiento involuntario puede ser inevitable durante el tiempo que dure la
exploración. Sin embargo, hay características especiales en algunos escáneres
diseñadas para minimizar los artefactos resultantes.

Figura n°14

Maniobras a cargo del operador para reducir los artefactos a cusa del
movimiento del paciente:

El posicionamiento adecuado (mediante soportes, almohadillas o bandas de sujeción)


es suficiente para impedir el movimiento voluntario en la mayoría de los pacientes. Sin
embargo, en algunos casos (por ejemplo, los pacientes pediátricos), puede ser
necesario inmovilizarlo por medio de sedación.

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Utilizar el menor tiempo posible en la adquisición de datos ayuda igualmente a
minimizar los artefactos

Analizando las zonas más propensas al movimiento, se pueden también tomar algunas
medidas, como las referidas al movimiento respiratorio, el cual se puede minimizar si
los pacientes son capaces de contener la respiración durante la duración del análisis.

La sensibilidad de la imagen a artefactos de movimiento depende de la orientación del


movimiento. Especificar el modo de escaneo de cuerpo o cabeza, hace que el equipo
en la reconstrucción, automáticamente incorpore algunas herramientas de reducción
de artefacto de movimiento.

Funciones integradas para minimizar los artefactos de movimiento:

Los fabricantes minimizan artefactos de movimiento mediante el uso de modos


sobreexploración y subexploración, corrección de software y gatillado cardiaco

Modos sobreexploración y subexploración: la discrepancia máxima en las lecturas


del detector se produce entre las vistas obtenidas hacia el principio y el final de un
análisis de 360°. Algunos modelos de escáner utilizan el modo de sobrebarrido para
análisis de cuerpo axial, por el cual más o menos un 10% adicional se agregan a la
rotación de 360° estándar (incrementando la dosis al paciente). Se promedian las
proyecciones repetidas, que ayuda a reducir la severidad de los artefactos de
movimiento. El uso del modo de exploración parcial también puede reducir los
artefactos de movimiento, pero esto puede ser a expensas de una menor resolución.

Corrección de movimiento mediante software: la mayoría de los equipos TC,


cuando se utiliza el modo de Scan, aplican automáticamente corrección de
movimiento, ponderando las vistas del principio y fin para suprimir su contribución a la
imagen final. Sin embargo, esto puede conducir a más ruido en la dirección vertical de
la imagen resultante, dependiendo de la forma del paciente. Una corrección de
movimiento adicional especializada está disponible en algunos TC. La eficacia de una
de estas técnicas en la corrección de artefactos debido al movimiento de una interfaz
fluida se demuestra en la figura 15.

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Figura n°15: Imágenes de CT abdominal con reconstrucción convencional (a) y con
corrección de movimiento (b).

Gatillado cardiaco: El rápido movimiento del corazón puede llevar a graves


artefactos en las imágenes del corazón y artefactos que pueden imitar la enfermedad
en las estructuras asociadas, por ejemplo, una disección aórtica. Para superar estas
dificultades, se han desarrollado técnicas para producir imágenes utilizando datos de
sólo una fracción del ciclo cardíaco, (diástole). Esto se logra mediante la combinación
de técnicas de control electrocardiográficos con métodos especializados de
reconstrucción de imagen

2.3 Proyección Incompleta

Si cualquier parte de la paciente se encuentra fuera del campo de visión de la


exploración, el equipo tendrá información incompleta sobre esta porción, y ocurrirá que
probablemente se generarán rayas o artefactos de sombreado. Esto se ilustra en la
figura 16, que muestra un paciente analizado con los brazos hacia abajo en lugar de
hacia arriba o fuera del alcance de la exploración. Los brazos están fuera del campo de
visión no están presentes en la imagen, pero su presencia en algunas vistas durante la
digitalización ha conducido a artefactos en toda la imagen como para degradar
significativamente su utilidad. Efectos similares pueden ser causados por objetos
densos tales como un tubo intravenoso que contiene el medio de contraste, situado
fuera del campo de exploración. Bloqueo de los canales de referencia a los lados de la
matriz detector también puede interferir con la normalización de los datos y causar de
artefactos.

14
Figura n°16

Para evitar artefactos debido a proyecciones incompletas, es esencial posicionar


adecuadamente al paciente para que ninguna estructura se encuentre fuera del campo
de exploración. Escáneres diseñados específicamente para la planificación del
tratamiento de radiación tienen diámetros de apertura de gantry más anchas y análisis
campos de visión más amplio que los escáneres estándar, permitiendo una mayor
versatilidad en el posicionamiento del paciente. También permiten el análisis de los
pacientes excepcionalmente grandes que no cabrían dentro del campo de visión de
escáneres estándar

3. Artefactos del equipo TC

Estos artefactos son causados por fallas o desperfectos propios del equipo de
Tomografía Computada, causados por problemas con la instalación o desperfectos
técnicos (helicoidal y multicorte). Normalmente requieren la intervención de Servicio
Técnico para su resolución.

Artefactos causados por fallas en el tomógrafo:

Una imagen defectuosa puede generarse por causa de:

3.1 Falla en el sistema de rayos x.


3.2 Falla en el sistema DAS.
3.3 Falla en el sistema de transferencia de datos.
3.4 Falla en el proceso de reconstrucción de imagen.

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3.1 Artefactos causados por fallas sistema de rayos x

Rara vez son visibles en los equipos modernos, debido a que los subsistemas
involucrados en la generación del alto voltaje requerido son muy estables y
controlados por realimentación. Asimismo los tubos radiológicos son muy confiables en
la calidad de la producción de rayos x. Cuando se producen fallas del sistema de rayos
x, normalmente la imagen resultante es similar a un endurecimiento extremo del haz
de rayos x, y además, se despliega un mensaje de error al usuario.

3.2 Artefactos causados por fallas en el sistema DAS

Varios tipos de artefactos pueden ocurrir por fallas o desperfectos en el sistema DAS.
Se clasifican en:

3.2.1 Artefactos de anillo (ring).


3.2.2 Artefactos lineales (streak).
3.2.3 Desplazamiento de números CT.
3.2.4 Imágenes ruidosas.

3.2.1 Artefacto de anillo.

Los artefactos de anillo son causados por uno o más canales defectuosos en el DAS
(fig.16,17,18 y 19).

16
Si un único canal está defectuoso, el anillo es delgado y en algunas ocasiones
incompleto (dependiendo si es una o más filas de detectores). Este defecto se puede
en mascarar temporalmente interpolando el valor del canal defectuoso a partir de los
canales adyacentes (usualmente por personal de servicio técnico). Si más de un canal
está defectuoso, el anillo se hace grueso e intenso y no es posible interpolar los datos.
Si hay muchos canales defectuosos, se observa una banda circular en la imagen, que
puede o no tener datos de imagen.

Correcciones de software:

La presencia de artefactos circulares en una imagen es una indicación de que el


detector puede necesitar reparación o calibración. Seleccionar FOV correcto y ajustado
a la estructura en estudio contribuye a reducir el artefacto.

Todos los TC modernos utilizan detectores de estado sólidos, en los cuales la


probabilidad de presentar artefacto en anillo es reducida pues existe un software que
caracteriza y corrige las variaciones del detector (usualmente por temperatura).
Ejemplos de Artefactos en anillo:

Ejemplos de Artefactos en anillo:

Figura n°16

17
Figura n°17

Figura n°18

18
Figura n°19

19
3.2.2 Artefactos lineales

Los artefactos lineales también son causados por uno o más canales defectuosos en el
DAS. Pero el origen de la falla es intermitente, al azar y ocurre sólo en algunas
proyecciones (fig. 20, 21, 22, 23 y 24)

Este defecto también puede ocurrir por mal contacto eléctrico. Es mucho menos
frecuente que el artefacto de anillo y más difícil de pesquisar y solucionar.

Figura n°20

Figura n°21

20
Ejemplos de Artefactos lineales:

Figura n°22

Figura n°23

21
Figura nº24

3.2.3 Desplazamiento de números CT

Se caracterizan por un desplazamiento generalizado de todos los valores de densidad


en las imágenes (fig. 25).

La imagen propiamente tal se verá normal si se ajusta la ventana, pero cualquier


medición de densidad arrojará resultados inválidos.

Usualmente es causado por defecto en el detector de referencia, que mide la emisión


de rayos x a la salida del tubo, permitiendo el cálculo de la atenuación en los
detectores en la cámara.

No se puede enmascarar debe solucionarse por Servicio Técnico.

22
Figura n°25

3.2.4 Imágenes ruidosas

Las imágenes ruidosas pueden ser causadas por una señal de datos pobre o débil, con
respecto al ruido de base, al adquirir la imagen (fig. 26).

Esto puede ser el resultado de una dosis insuficiente, una conexión de tierra muy
pobre o un blindaje insuficiente de los componentes del DAS. También pueden ser
efecto de fuentes de poder del DAS con baja salida o ruidosas.

Figura n°26

3.3 Falla en el sistema de transferencia de datos

Cuando ocurre una falla en el sistema de transferencia de datos no se muestra imagen


y en cambio se despliega un mensaje de error al usuario. Los sistemas de transmisión
y recepción de datos, incorporan sofisticados algoritmos de detección y corrección de
errores, por lo que cuando este tipo de falla se hace evidente, suele detener la
operación del equipo. En casos discretos, el sistema automáticamente repite la última
proyección transferida, permitiendo continuar con la adquisición y reconstrucción
normalmente, generando un perjuicio mínimo en la calidad de la imagen.

3.4 Falla en el proceso de reconstrucción de imagen

Este tipo de artefacto es causado por falla en el sistema de reconstrucción de


imágenes (usualmente alguna tarjeta de reconstrucción)

No existe un patrón reconocible que permita identificar, sólo a partir de la imagen, esta
causa.

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No obstante lo anterior, puede confirmarse fácilmente, reintentando reconstruir
imágenes a partir de raw data que se sabe que está correcta y corresponde a un
paciente previo a la aparición de la anormalidad. También es útil intentar reconstruir la
imagen utilizando otros filtros (blando, óseo, pulmón, etc.)

Artefactos causados por fallas en otras secciones:

Este tipo de artefacto es de aparición muy rara y es causado, en la mayoría de los


casos, por vibraciones que ocurren en el cuerpo del gantry. Algunas causas de
vibración son:

• Montaje al piso no asegurado del gantry.


• Rotación irregular del gantry por tensión incorrecta de la correa de transmisión.
• Desalineamiento del tubo de rayos x.

4. Artefactos derivados de la adquisición helicoidal y multicorte

Son artefactos causados por la interpolación helicoidal y el proceso de reconstrucción.


Los artefactos ocurren cuando la estructura anatómica cambia rápidamente en la
dirección Z y empeora para pitch altos.

4.1 Artefactos helicoidales en el plano axial: Monocorte.


4.2 Artefactos helicoidales en TC Multicorte.
4.1 Artefactos helicoidales en el plano axial: Monocorte

En el caso de TC helicoidal monocorte, sucede que si se realiza una exploración


helicoidal a un fantoma cónico a lo largo del eje z del escáner, las imágenes axiales
resultantes deben aparecer circulares. De hecho, su forma se distorsiona debido a la
función de ponderación que se utiliza en el algoritmo de interpolación helicoidal (Fig.
27). Para algunos ángulos de proyección, la imagen es influenciada más por las
contribuciones de las partes más anchas del cono delante del plano de análisis; para
otros ángulos de proyección, predominan las contribuciones de las partes más
estrechas del cono detrás del plano de análisis. Así, la orientación del artefacto cambia
en función de la posición del tubo en el centro del plano de imagen.

24
Figura n°27

En las imágenes clínicas, como la serie de imágenes de hígado que se muestra en la


figura n°28, artefactos helicoidales fácilmente pueden ser malinterpretados como
enfermedad. Para mantener los artefactos helicoidales al mínimo, se tomarán medidas
para reducir los efectos de la variación a lo largo del eje z. Esto significa utilizar,
cuando sea posible, un pitch bajo, una interpolación de 180° en lugar de interpolador
helicoidal de 360°, y cortes finos de preferencia.

Figura n°28

Es necesario hacer notar que en los TC modernos multicorte, principalmente una


selección inapropiada o incorrecta de los parámetros de adquisición y/o de
procesamiento de la imagen, pueden causar la aparición de estos artefactos. La
mayoría de las veces es solucionable por el operador escogiendo otros parámetros más
apropiados.

25
4.2 Artefactos helicoidales en TC Multicorte

4.2.1 Artefacto de Molino (windmill).


4.2.2 Artefacto de Angulo de Cono (cone beam).
4.2.3 Artefactos en MPR.

4.2.1 Artefacto de Molino (windmill)

El proceso de interpolación helicoidal es más complejo en los equipos helicoidales


multicorte que en los monocorte. El número de detectores influye necesariamente en
los posibles artefactos de molino (fig. 29).

Este artefacto se debe al hecho de que varias filas del detector intersectan el plano de
reconstrucción durante el curso de cada rotación. A medida que se decrementa el
pitch, la cantidad de filas de detectores que intersectan el plano de imagen por cada
rotación aumenta, y por tanto aumenta el número de "paletas" del artefacto de molino.
Un algoritmo de reconstrucción apropiado debe incluir funciones de interpolación en el
eje Z para disminuir este efecto.

Figura n°29

4.2.2 Artefacto de Angulo de Cono ("cone beam")

Como en TC Multicorte el número de cortes adquirido por rotación aumenta, se


requiere una mayor apertura del haz de rayos X. Por ello este, adquiere forma de cono
(Fig. 30). La figura 31 muestra el haz de rayos X y los detectores a lo largo del eje z.

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Figura n°30: (a) Adquisición con haz de Rx en TC monocorte. (b) Adquisición con haz
de rayos x en TC multicorte

Figura n°31: Volumen de datos recogidos por una fila externa de detectores
(izquierda) y una fila interna (derecha) en un escáner de 16 canales.

Como el tubo y detectores deben girar alrededor del paciente (en un plano
perpendicular al diagrama), los datos recogidos por cada detector corresponden a un
volumen contenido entre dos conos, en lugar del plano ideal. Esto conduce a artefactos
similares a aquellos causados por volumen parcial producidos por objetos fuera de eje.
Los artefactos son más pronunciados de las filas externas del detector (Fig. 32).

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Figura n°32: Imágenes de CT de los datos recogidos por una fila de detector externa
(a) y una fila de detector interna (b) se muestra el artefacto de cono alrededor de una
barra de teflón, que fue colocada a 70 mm del isocentro en un ángulo de 60° con el eje
del Tomógrafo.

En teoría el efecto de "cono" se incrementa al aumentar el número de filas del


detector.

Así, un TC de 16 canales debería potencialmente ser más afectado por este tipo de
artefacto que un TC de 4 canales. Sin embargo, los fabricantes han abordado el
problema empleando diversos algoritmos de reconstrucción en lugar de las técnicas de
reconstrucción estándar utilizadas con anterioridad. La eficacia de una de éstas
técnicas se demuestra en la exploración de un fantoma (figura 33).

Figura n°33: Imágenes de TC de un fantoma, obtenidas mediante la adquisición por TC


de 4 canales y reconstrucción estándar (a), 16 canales de adquisición y reconstrucción
estándar (b) y 16 canales de adquisición y con algoritmo para efecto de ángulo cono.

28
4.2.3 Artefactos en MPR

Se producía con frecuencia en equipos helicoidales monocortes. Hoy día están


virtualmente eliminadas en los equipos multicortes, pero pueden aparecer si se usan
cortes gruesos y sin traslape.

Estos tipos son el artefacto "Zebra" y el artefacto de "peldaños o escalones" (stair


step) fig.34 y 35.

El isotropismo de los sistemas de TC actuales permiten obtener reconstrucciones MPR


coronales y sagitales con resoluciones tan finas como las vistas en los cortes axiales.

Figura n°34: Imagen en MIP obtenida mediante TC helicoidal que muestra artefacto de
cebra.

Figura n°35: (a) Imagen sagital reformateada desde cortes axiales obtenidas con 5mm
de colimación y 5 mm de intervalo de reconstrucción. (b) Imagen sagital reformateada
desde TC helicoidal monocorte con data axial obtenida con 5mm de colimación y 2.5
mm de intervalo de reconstrucción.

29
PROTOCOLO CONTROL DE CALIDAD EN
TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA
Ing. Leonardo Álvarez
Acad. TM José Aguilera V.
Ing. Sebastián Álvarez

Introducción

Entre todas las prácticas que involucran radiación ionizante, la aplicación médica, es
responsable de la más alta contribución de exposición a la población. Sin embargo,
tradicionalmente la reglamentación en protección radiológica se ha orientado
principalmente hacia las exposiciones ocupacionales, olvidando que en el campo de las
aplicaciones médicas existe un gran potencial de reducción de dosis hacia el paciente.
Por ese motivo, organismos internacionales como la Comisión Internacional de
Protección Radiológica, la Organización Mundial de la Salud, la Organización
Panamericana de la Salud y el Organismo Internacional de Energía Atómica, entre
otros, aúnan esfuerzos para proponer recomendaciones, normas básicas y creando
Protocolos de controles de calidad, para los equipos de radiodiagnóstico, que sean
referencia para todos los países y que permitan la aplicación óptima de las técnicas
radiológicas en búsqueda de un mayor beneficio para el paciente y la sociedad con una
mejoría en la calidad de la imagen y reducción efectiva de la exposición médica,
ocupacional y de la población.

En tomografía computarizada desde que se decide captar una estructura anatómica


hasta que se realiza el diagnóstico sobre las imágenes obtenidas se desarrollan
complejas actividades en la que están implicados diferentes procesos físicos, equipos y
especialistas. A cada posible fallo en alguno de estos elementos cabe asociar un
detrimento en la calidad de la imagen final o un aumento en la dosis de radiación que
recibe el paciente, u ambos efectos.

La misión del tecnólogo médico en una instalación de radiodiagnóstico deberá dirigirse


a asegurar que las imágenes producidas por dicha instalación tengan una calidad
suficientemente elevada que permita obtener en todo momento la información
diagnóstica adecuada, al menor costo posible y con la mínima exposición a las
radiaciones ionizantes tanto para el paciente como para el personal ocupacionalmente
expuesto, concepto conocido como ALARA (As Low As Reasonably Achievable, tan baja
dosis como sea posible).

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A través de estos documentos de lectura obligatoria, conoceremos los pasos a seguir
en el proceso de control de calidad en los equipos de tomografía computarizada, para
lograr así alcanzar el uso eficiente de las radiaciones ionizantes y que permitan la
obtención de imágenes de alta calidad diagnóstica con el menor riesgo posible al
paciente y al personal ocupacionalmente expuesto.

Estos controles son esenciales dado que permiten detectar indirectamente anomalías
graves en el funcionamiento de los equipos o en los procedimientos y protocolos
clínicos aplicados. También permiten evaluar la eficacia del propio control de calidad de
los parámetros técnicos y poner en evidencia, en algunos casos, sobre la causa de la
anomalía. En general será difícil detectar el origen del funcionamiento incorrecto
mediante dichos indicadores globales únicamente, sin embargo pueden servir de ayuda
para identificar el problema a grandes rasgos.

Protocolo Control de Calidad en Tomografía Computarizada

La creación de un protocolo de Control de Calidad en Tomografía computarizada es


esencial dado que permiten detectar anomalías graves en el funcionamiento de los
equipos o en los procedimientos y protocolos clínicos aplicados. También permiten
evaluar la eficacia de los parámetros técnicos y dar indicaciones, en algunos casos,
sobre la causa de la anomalía.

Junto con los controles de los parámetros técnicos que se mencionarán, es


imprescindible para un óptimo desarrollo del proceso de control de calidad tener
presente lo siguiente:

A. Llevar un registro escrito de los controles efectuados:

En él se anotará el resultado del control (valor numérico de los valores obtenidos), las
anomalías encontradas, si procede, las acciones correctivas propuestas y el
seguimiento de las reparaciones. Dichos registros serán una fuente importante de
información para evaluar la efectividad de las medidas de corrección llevadas a cabo y
definir estrategias de sustitución de equipos y futuras compras, sirviendo además para
aportar criterios que permitan seleccionar los equipos más adecuados.

B. Disponer de un manual de procedimientos de los controles a realizar:

El manual de procedimientos puede elaborarse a partir de las referencias específicas


que se presentan en este documento. Es esencial que en dicho manual consten las
tolerancias en los parámetros a medir, como será mencionado mas adelante.

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C. Evaluar la eficacia del programa de garantía de calidad:

El equipamiento y su estado en los servicios de radiodiagnóstico están sujetos a


modificaciones, así que los programas de garantía de calidad deben ser lo
suficientemente flexibles y adaptables a los cambios del propio servicio. Por ello,
también, es preciso disponer de procedimientos de seguimiento y estimación de la
eficacia del propio programa de garantía de calidad. Los indicadores del éxito del
programa podrán ser la reducción en el número de imágenes rechazadas o repetidas,
la reducción en el número de paradas por avería en los equipos, la reducción en las
dosis a los pacientes o la mejora en la calidad de la imagen.

Niveles de actuación de los programas de garantía de calidad

Los programas de garantía de calidad pueden desarrollarse con distintos niveles de


complejidad dependiendo de los objetivos que se persigan y los medios disponibles.
Dentro de los programas se distinguen tres tipos de controles: pruebas de aceptación,
de estado y de constancia.

1 Pruebas de aceptación

Las pruebas de aceptación tratan de demostrar que el equipo cumple las


especificaciones del contrato de compra, las especificaciones de fabricación del equipo
y las exigencias legales aplicables en cada país. Sus resultados deben estar claramente
documentados, ya que servirán como referencia para los posteriores controles de
calidad. Las pruebas de aceptación no están todavía normalizadas a escala
internacional para todos los equipos de radiodiagnóstico.

En cualquier caso, estas pruebas deben ser un anexo en las especificaciones de los
contratos de adquisición de dichos equipos.

En el documento de detalle de especificaciones a elaborar cuando se vaya a comprar


un equipo se debería hacer constar expresamente el tipo de pruebas de aceptación que
se van a realizar y que las mismas serán llevadas a cabo por el vendedor, en presencia
de un representante cualificado del comprador. Puede ser conveniente detallar el
método por el que se deben evaluar determinadas especificaciones así como las
tolerancias de los resultados.

En las pruebas de aceptación, el suministrador deberá demostrar que el material


instalado cumple las especificaciones de compra. Se entiende que siempre es
responsabilidad del vendedor y no del comprador demostrar el cumplimiento de las
especificaciones ya que, entre otras consideraciones, el equipo no estará todavía
pagado y por tanto es propiedad del vendedor y es su derecho y responsabilidad
manipularlo para dichas pruebas. En un informe de la Asociación Americana de Físicos
en Medicina (AAPM, 1990b) se dice entre otros detalles, que las pruebas de aceptación
deben realizarse antes de que se autorice el pago del equipo al vendedor.

Se acepta con carácter general, y así queda recogido en los primeros borradores de las
normas de la Comisión Electrotécnica Internacional (CEI), que las pruebas de

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aceptación deben realizarse preferentemente por procedimientos no invasivos y, en
caso contrario, se deberá garantizar que el equipo no se altera como resultado de esa
actuación.

2 Pruebas de estado

Una prueba de estado es un control realizado generalmente midiendo parámetros


técnicos con el objetivo de establecer el "estado de referencia" de un equipo o
componente en un momento dado. Las pruebas de estado deberán realizarse por
personal calificado. Tendrán lugar cuando algún componente sustancial del equipo se
haya modificado o cuando, tras realizar una prueba de constancia, se observe un
cambio importante en el funcionamiento del equipo.

3 Pruebas de constancia

Las pruebas de constancia se inician partiendo siempre de un valor de referencia de un


parámetro medido en las pruebas de aceptación o de estado. Se pretende con ellas
vigilar los parámetros más significativos del funcionamiento de los equipos para
asegurar su estabilidad en el tiempo. Las pruebas de constancia deberán ser simples,
fáciles de realizar e interpretar y rápidas de ejecución y, en lo posible, se tratará de
medidas relativas en las que se compararán los valores obtenidos con los de referencia
iniciales. Las pruebas de constancia se realizarán a intervalos regulares o cuando se
sospeche un funcionamiento incorrecto.

La situación óptima es que dichas pruebas se realicen en colaboración con el personal


del propio servicio de radiodiagnóstico, supervisando los controles el personal que
coordina o supervisa el programa de control de calidad de los parámetros físicos.

Si como resultado de las pruebas de constancia se observan desviaciones anormales


respecto a controles anteriores (por encima de las tolerancias establecidas), será
aconsejable tomar las siguientes medidas:

• Repetir la prueba de constancia.


• Informar al responsable del programa de garantía de calidad. Dicho responsable
deberá verificar en el "historial" del equipo, la frecuencia e importancia de las
anomalías. Si la desviación se ha producido de forma ocasional, será preciso
incrementar la frecuencia de las pruebas de constancia, vigilar con especial
detalle la calidad diagnóstica de las imágenes y verificar las dosis que reciben
los pacientes. Si las desviaciones se producen de forma continuada o el equipo
muestra un comportamiento inestable será preciso realizar una prueba de
estado junto con los servicios de mantenimiento para determinar la causa de la
anomalía. Si ésta persistiera o si la desviación del parámetro medido fuera
sustancial, el responsable del programa de garantía de calidad deberá, junto
con el usuario, sopesar la posibilidad de restringir el uso del equipo o suspender
su uso clínico.

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PRUEBAS DE CONTROL DE CALIDAD EN TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA

Con el objetivo de colocar a vuestra disposición un material actualizado de control de


calidad, se describe a continuación la revisión 2011 del Protocolo Español de Control de
Calidad en Radiodiagnóstico, capitulo de Tomografía Computada.

La evolución tecnológica que los equipos de Tomografía Computarizada (TC) han


sufrido en los últimos años ha sido, posiblemente, la más palpable y espectacular de
todos los equipos de rayos x utilizados en radiodiagnóstico.

El paso de los equipos de cortes axiales, denominados de Tomografía Axial


Computarizada (TAC), nomenclatura que todavía se sigue utilizando en ocasiones por
inercia para los helicoidales, obligó a redefinir el concepto de anchura de corte. En los
primeros equipos, la anchura del haz de radiación y la anchura de la imagen estaban
estrechamente relacionadas y coincidían en la mayoría de los casos. Con los nuevos
equipos helicoidales, las anchuras del haz de radiación que incide sobre los detectores
y las anchuras de las imágenes obtenidas son, en general, diferentes. Mediante
reconstrucciones retrospectivas, éstas últimas se pueden modificar y escoger incluso
después de haber realizado la exploración en función de la configuración de adquisición
elegida.

La aparición de los equipos multicorte que utilizan varias filas de detectores, ha


aumentado considerablemente el número y tamaño de las posibles anchuras del haz
de radiación que se pueden escoger. En la actualidad, para una misma exploración, se
pueden utilizar múltiples protocolos, con sus diferencias dosimétricas y de calidad de
imagen. Este hecho ha contribuido a aumentar la importancia del concepto de
“eficiencia geométrica” como parámetro indicativo de la optimización en la relación
anchura del haz – anchura de las imágenes.

También ha dificultado la medida del CTDI con el equipamiento tradicional (cámara


lápiz de 10 cm de longitud y maniquí patrón de cabeza y cuerpo) al alcanzarse
anchuras del haz de radiación que superan las dimensiones del instrumental. En la
actualidad este hecho se está discutiendo en los diferentes foros científicos (Brenner,
2005; Dixon, 2005); existen corrientes que plantean la necesidad de aplicar factores
de corrección a las medidas realizadas con el equipamiento tradicional o incluso utilizar
otros factores indicativos de dosis como la dosis promedio en el plano medio. En los
próximos años se deberá prestar atención a las soluciones que la comunidad científica
plantee e incorporarlas a este protocolo.

Los nuevos equipos de TC también incorporan sistemas de reducción de dosis que


funcionan de forma conceptualmente similar a como lo hace el control automático de la
exposición en los equipos de grafía: ajustan la intensidad de la radiación a las
dimensiones y características anatómicas del paciente. Inicialmente estos sistemas
trabajaban modulando la intensidad (modificando la corriente de tubo durante cada
rotación) a lo largo del eje X, Y y Z. En la actualidad esta modulación se realiza en
función del espesor del paciente para cada ángulo de giro. Se ha comprobado que la
utilización de estos sistemas permite reducir hasta en un 20% las dosis recibidas por
los pacientes, por lo que la verificación de su buen funcionamiento y utilización debe

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ser esencial en un programa de control de calidad, así como la confirmación del
correcto funcionamiento de los indicadores de dosis que los equipos proporcionan
como apoyo a los procesos de optimización de las técnicas empleadas.

Los nuevos equipos también proporcionan información de las dosis empleadas en cada
exploración. Es lógico plantear la necesidad de verificar su correcto funcionamiento si
se quieren utilizar estos indicadores en procesos de optimización.

Los avances tecnológicos introducidos en los nuevos equipos de TC también han


permitido ampliar su campo de aplicación. La cardiología es una disciplina que ha
incorporado el denominado “cardio-TC” en su actividad diagnóstica, exigiendo a los
equipos unas características particulares en su funcionamiento que permiten reducir
las dosis y obtener imágenes de características muy particulares.

Para la determinación de los valores de referencia de ciertos parámetros se utilizarán


los protocolos clínicos habituales definidos para las exploraciones de cabeza adulto
(cerebro), abdomen y tórax de rutina adulto, tórax de alta resolución adulto y
abdomen pediátrico (5 años) que denominaremos “protocolos de referencia”.

Para poderlos reproducir en las pruebas de constancia, se deberán anotar los


parámetros de adquisición, reconstrucción y visualización (modo axial o helicoidal, nº
de cortes o vueltas, inicio - final (mm), longitud barrida (mm), nº de imágenes
obtenidas, tensión (kVp), corriente (mA), tiempo de rotación (s), FOV de adquisición
(cm o nombre), FOV de reconstrucción (cm), filtro o algoritmo de reconstrucción, filtro
o algoritmo de visualización, configuración de adquisición (N* x T** en mm), anchura
total del haz de radiación (mm), desplazamiento por vuelta (mm) (I), factor de paso
(“pitch”)***, anchura de la imagen reconstruida (mm), intervalo de reconstrucción
(mm), técnica de reducción de dosis y dosis indicada por el equipo (CTDIw o CTDIvol,
DLP)).

El cambio de estos protocolos de adquisición supondrá el establecimiento de un nuevo


estado de referencia.

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Parámetros geométricos

TC001.- Coincidencia entre los indicadores luminosos del plano externo e interno y el
plano irradiado

Tolerancias: La distancia entre el plano indicado por las luces interna y externa y el
plano de irradiación debe ser ≤ ± 2 mm.

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Material: Películas radiográficas en sobres “ready-pack” o películas radiocromáticas
para exposición directa con un soporte rectangular plano. Bolígrafo de punta fina u
otro instrumento punzante para perforar en la línea de proyección de la luz.
Alternativamente, maniquí de imagen con objetos para comprobar su correcta
posición.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 15 min Personal Técnico

Antecedentes: Moores, 1987; AAPM, 1993; IMPACT, 2001; IPEM, 2005.

Observaciones: La correcta alineación de las luces axiales y el haz de radiación


permiten localizar sobre el paciente el origen desde el que se programará la secuencia
de exploración. La falta de alineamiento mecánico ocasiona una degradación de la
resolución espacial.

Los equipos de TC disponen siempre de un indicador luminoso directo (interno) de la


posición en que se va a producir la incidencia del haz de radiación. Con frecuencia
disponen de un segundo indicador externo, a una distancia prefijada, que permite
seleccionar la posición del corte axial con relación a referencias anatómicas
superficiales antes de introducir la zona a explorar del paciente en el interior del
estativo. Esta prueba se realiza para comprobar que los indicadores luminosos internos
y externos indican correctamente el plano de irradiación. En primer lugar, se
comprueba que los indicadores luminosos internos y externos se hallan a la distancia
correcta. Se utiliza una película en sobre “ready-pack” o película radiocromática,
colocada sobre la mesa. Se ilumina con las luces externas y se marca esa posición en
el sobre o sobre la película. A continuación se desplaza la mesa, automáticamente,
hasta la posición de irradiación. Las luces internas deben coincidir con la marca
anterior en ± 1 mm. En la segunda parte del proceso, la película en sobre “ready-
pack” o la película radiocromática se perfora con un alfiler a lo largo de la línea
luminosa interna y se realiza una exposición con una anchura de corte pequeña. Una
vez revelada la película, se observa si coinciden los puntos perforados con las franjas
irradiadas.

Alternativamente se pueden utilizar los marcadores de posición situados sobre la


superficie del maniquí de imagen y las imágenes obtenidas de los objetos que se
utilizan para comprobar la correcta alineación del mismo. El indexado de la mesa nos
permitirá conocer la diferencia entre el plano de corte indicado por las luces y el plano
real. Este método tiene además la ventaja de utilizar las referencias luminosas sobre la
superficie de un volumen, tal y como se hace clínicamente.

En caso de utilizar este método, previamente se deberá haber comprobado la exactitud


del indicador de la posición de la mesa (prueba TC003).

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TC002.- Ajuste de los indicadores luminosos en los planos coronal y sagital

Tolerancias: Desviación de las coordenadas de imagen obtenida con un marcador en


el isocentro respecto del centro de la imagen (coordenadas: x=0; y=0)
≤ ± 2 mm.

Material: Lápiz de punta fina o un alambre. Maniquís dosimétricos patrones de cabeza


y cuerpo.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: Moores, 1987; AAPM, 1993; IMPACT, 2001; IPEM, 2005.

Observaciones: Se puede utilizar como marcador la mina de un lápiz o un alambre.


Se coloca el marcador sobre la mesa (o sobre un maniquí) alineado mediante los
indicadores luminosos, de forma que quede en el isocentro, paralelo al eje axial y
perpendicular a los planos coronal y sagital. Si el alineamiento de las luces es correcto,
el marcador debería aparecer como un punto, en x=0, y=0 al tomar una imagen axial.
Alternativamente se puede utilizar como referencia el centro del círculo más oscuro de
la imagen de un maniquí dosimétrico al que se la ha quitado la barra central; de esta
forma, el control de las luces se realizará tal y como se utilizan clínicamente.

TC003.- Exactitud del indicador de la posición de la mesa

Tolerancias: Indicador de distancias: Desviación ≤ ± 2 mm.

Material: Regla graduada en mm para medir desplazamientos.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: Moores, 1987; IEC 60601-2-32: 2006; IMPACT 2001.

Observaciones: Esta prueba se hace con un peso equivalente al paciente (70 kg)
sobre la camilla. Deberá comprobarse que el movimiento de la camilla indicado, para
un desplazamiento nominal de 30 cm como mínimo, no se diferencia de este valor en
más de la tolerancia establecida. A continuación, un desplazamiento inverso de la

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misma magnitud deberá devolver la camilla a la posición original, también sin
separarse de ella en más de lo especificado por dicha tolerancia.

TC004.- Exactitud del incremento de desplazamiento de mesa

Tolerancias: Valor medido < d ± 1 mm si d ≥ 2 mm; Valor medido < d ± 50% si d <

2 mm (“d” es el desplazamiento nominal de la mesa).

Material: Regla graduada en mm para medir desplazamientos, películas radiográficas


en sobres “ready-pack” o películas radiocromáticas.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: Moores, 1987; IEC 60601-2-32: 2006; IMPACT 2001.

Observaciones: Se sitúa una película sobre la camilla en el plano del isocentro y se


expone a una secuencia axial. Se puede irradiar la película con cortes estrechos
separados por un incremento de la camilla superior al ancho de corte y posteriormente
se mide con la regla la distancia entre las líneas de la película y se compara con el
desplazamiento nominal indicado.

TC005.- Exactitud del desplazamiento de la mesa para exploraciones helicoidales

Tolerancias: Desviación: ≤ ± 2 mm.

Material: Bloque rectangular de metacrilato con marcas radioopacas.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: Moores, 1987; IEC 60601-2-32: 2006; IMPACT 2001.

Observaciones: Para equipos helicoidales, este parámetro se puede determinar


utilizando un bloque rectangular de metacrilato (p.e. 20 cm) que contenga dos marcas
radioopacas, separadas por una distancia conocida. Se sitúan sobre la camilla, tanto el
bloque como el peso equivalente al paciente. Se planifica una exploración helicoidal
que empiece en la primera marca y finalice en la última. Las marcas se deberán ver
claramente en las imágenes primera y última del estudio.

TC006.- Exactitud de la selección de la posición del corte sobre la radiografía de


planificación

Tolerancias: Desviación ≤ ± 2 mm.

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Material: Maniquí con marcas externas o estructuras internas reconocibles en la
imagen (pueden ser hilos metálicos adheridos a la superficie de un maniquí
homogéneo).

Periodicidad: Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: Moores, 1987; AAPM, 1993; IPEM, 2005.

Observaciones: En la práctica habitual, la posición de un corte axial o el inicio de una


serie de cortes o de un barrido helicoidal se seleccionan a partir de la radiografía de
planificación. Mediante esta prueba se pretende comprobar si la selección basada en
dicho procedimiento produce correctamente el inicio del barrido en la posición
deseada. Para ello se adquiere una radiografía de planificación del maniquí y sobre su
imagen se programa un corte axial sobre una estructura reconocible. La imagen del
corte resultante deberá contener la estructura en cuestión con una desviación menor
que la tolerancia correspondiente. Esta prueba se puede hacer simultáneamente con la
TC004.

TC007.- Perfiles de sensibilidad (Espesor efectivo de corte)

Tolerancias: En modo axial: valor medido < s ± 1 mm si s ≥ 2 mm; valor medido < s
± 50 % si s < 2 mm (“s” es el espesor nominal de corte) o según las especificaciones
del fabricante. Esta prueba se deberá realizar para todos los espesores nominales de
corte posibles. En modo helicoidal: según especificaciones del fabricante y siempre < ±
1 mm del valor de referencia.

Material: Maniquí con escala o maniquí con rampa de aluminio o cobre. Se puede
hacer también con "escaleras" de plástico que endurecen menos el haz.
Maniquí con una bola de alto contraste de diámetro menor de 1 mm o un disco de alto
contraste de espesor menor que 1 mm.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min/espesor de corte


Personal Técnico/Especialista

Antecedentes: Gagne, 1989; AAPM, 1993; IEC 60601-2-32: 2006; IMPACT 2001.

Observaciones: El espesor de corte efectivo está definido como la anchura a mitad de


altura del perfil de sensibilidad en el eje axial o eje Z. El perfil de sensibilidad en el eje
axial es la respuesta del equipo en el eje de giro del tubo. El método de medida del
espesor efectivo de corte se realiza mediante cortes axiales y depende del maniquí que
se emplee y de las instrucciones del fabricante. Uno de los más utilizados es el de
maniquí de rampa.

En general, el procedimiento a seguir es:

1. Obtención de una imagen del objeto de prueba con el algoritmo de


reconstrucción apropiado.

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2. Determinación sobre la imagen, mediante la selección del nivel y anchura de la
ventana apropiados, del perfil de sensibilidad o de los valores del número CT
del fondo, máximo en la rampa y mitad del máximo, respectivamente.
3. Estimación, por los procedimientos accesibles del equipo, de la anchura a media
altura ("FWHM") del perfil. En bastantes casos el propio equipo dispone de
métodos automáticos de evaluación. También es posible utilizar un maniquí con
una escala adecuada utilizando la metodología especificada por el fabricante del
maniquí. Las diferencias existentes podrían indicar un mal funcionamiento de
los colimadores (si éstos no son fijos), un mal alineamiento entre
foco/colimador/sistema de detectores o diferencia en la sensibilidad de las filas
paralelas de detectores. Para la medida en modo helicoidal se precisa de un
maniquí que contiene una bola de alto contraste de diámetro inferior a 1 mm o
un disco de alto contraste de espesor inferior a 1 mm.

Para obtener la anchura efectiva del haz, se realiza una exploración del objeto en
modo helicoidal reconstruyendo las imágenes axiales del objeto de prueba en
intervalos apropiados (un décimo de la anchura de nominal corte). Se realiza una
reconstrucción sagital o coronal obteniendo el perfil del número CT de la imagen. La
FWHM se obtiene representando los valores de los números CT en función de la
distancia en el eje Z o ajustando la anchura y nivel de ventana a valores apropiados y
midiendo la longitud de la imagen a lo largo del eje Z. Los cambios de software y las
variaciones en la velocidad de movimiento de la camilla pueden afectar a la anchura
efectiva de corte. Esta prueba es suficiente hacerla para una anchura de corte de la
imagen (por ejemplo, 5 mm) y técnica de adquisición.

TC008.- Espesor de radiación. Eficiencia geométrica

Tolerancias: La anchura a la mitad de la altura máxima del perfil de dosis no debe


diferir en más de ± 20 % de los valores de referencia.

La eficiencia geométrica medida y la mostrada por el equipo no deben diferir en más


del 10% respecto de la mostrada por el equipo para todas las configuraciones de
adquisición (NxT en mm) utilizadas clínicamente.

Material: Películas radiográficas en sobres o películas radiocromáticas y


microdensitómetro. Detector de semiconductor de pequeño tamaño y programa de
análisis.

Frecuencia: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 20 min Personal Especialista

Antecedentes: IEC 60601-2-44:2009; IMPACT 2001

Observaciones: La medida de los espesores de radiación, para todos los espesores


nominales de corte, da una medida directa del funcionamiento de la colimación pre-
paciente del haz y permite, junto con los resultados obtenidos en la prueba TC007,
calcular la eficiencia geométrica del equipo.

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Para obtener la anchura de corte irradiada se coloca una película en sobre ready-pack
o película radiocromática, sujeta en aire, en el plano del isocentro. Se irradia con los
diferentes espesores de corte y, una vez obtenida la imagen, se mide la anchura de
corte irradiado, bien midiendo simplemente con una regla o se obtiene el perfil de
densidad óptica (DO) producido por la lectura de un microdensitómetro. Si se desea
mayor exactitud, puede obtenerse el perfil de dosis a partir del perfil de DO y la curva
de calibración. El espesor de radiación se determinará como la anchura a mitad de
altura (FWHM) del perfil de densidades ópticas o del de dosis. Alternativamente se
pueden utilizar cartulinas de fósforo con fluorescencia remanente o un detector de
semiconductor en carcasa tipo lápiz, que es irradiado en una exploración helicoidal con
una velocidad de la camilla conocida y el programa de análisis apropiado.

TC009.- Exactitud en la medida de la distancia en la radiografía de planificación y en


las imágenes axiales o helicoidales

Tolerancias: Desviación ≤ ± 2 mm.

Material: Maniquí de dimensiones conocidas.

Frecuencia: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 15 min Personal Especialista

Antecedentes: IMPACT 2001.

Observaciones: Con el maniquí dosimétrico patrón de PMMA de cabeza colocado


sobre la mesa a la altura del isocentro, se obtiene una radiografía de planificación AP
del mismo. Se miden las distancias en dirección cabeza-pies e izquierda derecha. Éstas
deben coincidir con las distancias reales entre los marcadores.

En las exploraciones axiales o helicoidales se puede utilizar el maniquí de PMMA de


cabeza. Se extraen 4 barras de la periferia, diametralmente opuestas dos a dos. Se
obtiene la imagen de un plano. Las distancias entre los huecos medidos en la imagen
deben coincidir con las distancias reales entre ellos.

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Calidad del haz

TC010.- Exactitud y repetibilidad de la tensión, capa hemirreductora y/o energía


efectiva del haz

Tolerancias: Exactitud de la tensión: desviación ≤ ± 5 % (entre 80 y 140 kVp).


Repetibilidad de la tensión: Coeficiente de variación ≤ 3 %.

Capa hemirreductora: Según especificaciones del fabricante y no debe diferir en más


de ± 1 mm de Aluminio respecto de la de referencia.

Alternativamente, energía efectiva del haz: diferencia entre los valores obtenidos y los
de referencia <± 2 κeV.

Material: Multímetro específico para TC, cámara lápiz y filtros de aluminio de grosores
conocidos y/o maniquí con cilindros de diferentes plásticos (con coeficientes de
atenuación lineal conocidos) en agua.

Periodicidad: Inicial, tras cambios T. estimado 25 min Personal

Especialista/Técnico

Antecedentes: IMPACT 2001.

Observaciones: La caracterización del la calidad del haz de radiación se puede


realizar, bien a través de la medida de la tensión y de la CHR, bien a través del cálculo
de la energía efectiva del haz. La verificación de la tensión de pico obliga normalmente
a mantener fija la posición del tubo durante el disparo. Esto es posible cuando se
obtiene una radiografía de planificación o en algún modo de servicio. Además se
precisa de un kilovoltímetro específico con un sensor de características adecuadas para
adaptarse a un haz estrecho como el que produce un TC. La aparición en el mercado
de detectores de semiconductor de pequeñas dimensiones permite en la actualidad
medir de forma fácil y relativamente asequible los kilovoltios reales de disparo. Con
estos equipos se puede medir con cierta fiabilidad en modo adquisición de radiografía
de planificación, colocando el detector sobre el anillo de la carcasa (“gantry”) para
aumentar el tamaño del haz de radiación al máximo y haciendo una radiografía de
cabeza AP sin el soporte de la camilla para impedir su interferencia; también se puede
medir en rotación, con una anchura de corte lo suficientemente ancha y con la mínima
velocidad de rotación que permita el equipo. Jugando con los retardos del equipo de
medida se ajusta el tiempo de detección al momento en el que el tubo se encuentra a
180º; también se puede obtener la información de manera más precisa analizando la
forma de onda de la tensión que muestra este tipo de detectores.

La medida de la CHR junto con las tensiones reales de disparo permite caracterizar la
calidad del haz. La CHR debe medirse para todos los filtros de forma utilizados por el
equipo (generalmente, uno para exploraciones de cabeza y otro para exploraciones de
cuerpo, que se seleccionan al elegir el FOV de irradiación) y preferiblemente a 120
kVp. En ciertos casos, cuando se realizan actualizaciones de software u otro tipo de

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mantenimiento, es posible que se cambien los filtros de forma, por lo que no se suele
detectar en la calidad de las imágenes y sin embargo se manifiesta en variaciones
apreciables en la dosimetría respecto de los valores de referencia.

La CHR puede medirse directamente con un detector apropiado o utilizando una


cámara lápiz, colocada en el isocentro, haciendo exposiciones con el tubo fijo (en modo
de adquisición de una radiografía de planificación AP) y colocando los filtros de
aluminio sobre la carcasa (“gantry”), a la salida del tubo de RX.

El hecho de que la diferencia entre la CHR medida y la de referencia sea superior a 1


mm de aluminio, y de que el CTDI en aire difiera del de referencia en más de un 20%,
nos permitirá disponer de argumentos para establecer unos nuevos valores de
referencia, y en ningún caso puede suponer causa de suspensión del funcionamiento
del equipo, siempre que los valores de la CHR se mantengan por encima de los
especificados por el fabricante.

La energía efectiva del haz se estima como el valor de energía que hace máximo el
coeficiente de determinación del ajuste del número CT en función del coeficiente de
atenuación. El valor habitual es de unos 60 - 65 keV. La comprobación de la energía
efectiva es importante si el equipo de TC se emplea para tratamientos de radioterapia
o en análisis cuantitativo.

La medida de la energía efectiva del haz es alternativa a la medida de los kilovoltios de


disparo y la capa hemirreductora.

Tiempo de exposición, intensidad de corriente y carga del tubo

TC011.- Variación del rendimiento con el tiempo de exposición, la intensidad de


corriente y la carga del tubo

Tolerancias: Coeficiente de linealidad ≤ 0,1 entre pasos consecutivos y la variación


máxima respecto de la media debe ser inferior al 15 % para cambios de tiempos y de
corriente. Para cambios de carga la variación máxima debe ser inferior al 20 %.

Material: Cámara de ionización.

Periodicidad: Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal

Especialista/Técnico

Antecedentes: IMPACT 2001.

Observaciones: Dada la dificultad técnica para comprobar la exactitud de los tiempos


de exposición y de la corriente, bastará con verificar la proporcionalidad, en todo el
intervalo de utilización, entre los valores nominales de uno y otro parámetro y las dosis
medidas en una cámara situada en el isocentro del estativo, bien en aire o bien en el
interior de un maniquí de PMMA. Para ello, utilizando valores fijos de anchura del haz
de radiación (preferiblemente 10 mm) y de tensión (la más utilizada clínicamente,

44
generalmente 120 kV) se medirá el CTDI en aire en el isocentro para un barrido de
tiempos y de corriente. Con los resultados obtenidos se calcularán los coeficientes de
linealidad y las variaciones máximas nCTDI-Tiempo, nCTDI-mA y nCTDI-mAs.

Calidad de imagen

TC012.- Ruido de la imagen

Tolerancias: La desviación típica de los números CT en un área de 500 mm2 de la


región central de la imagen de un maniquí de agua o material equivalente, no debe
exceder en más del 20 % del valor de referencia en las exploraciones de referencia de
cabeza (cerebro) y abdomen y tórax de rutina adulto.

Es deseable que el ruido obtenido en la determinación del estado de referencia para las
exploraciones de cerebro adulto sea≤ 0,5 % (o 5 UH), y ≤ 2,0 % (o 20 UH) para las
de abdomen y tórax de rutina adulto si se utilizan maniquíes de dimensiones
apropiadas; de no ser así, al menos se deberán cumplir las especificaciones del
fabricante.

Material: Maniquí cilíndrico uniforme (de agua preferiblemente) de diámetro entre 15


cm y 20 cm, y espesor no inferior a 4 cm. Si el equipo se dedica frecuentemente a
exploraciones de cabeza, es conveniente añadir un anillo externo de unos 5 mm de
espesor de material equivalente a hueso cortical (teflón, por ejemplo). Para las
exploraciones de tórax y abdomen, es preferible utilizar un maniquí de diámetro entre
20 y 30 cm.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: AAPM, 1993; IMPACT, 2001; IPEM, 2005.

Observaciones: Se estima la desviación típica del valor de número CTσ)( para una
región de interés (ROI) con no menos de 100 celdillas o píxeles en la zona central
(círculo de aproximadamente 2 cm de diámetro). Es frecuente expresar la desviación
típica (estimada en unidades Hounsfield, UH) como porcentaje relativo a la escala
absoluta de dichas unidades. Para ello se divide la desviación típica por la diferencia
entre el número CT del agua y el del aire (normalmente, 1000) y se multiplica por 100
para expresarlo en porcentaje.

En la actualidad, es más usual especificar el ruido en valor absoluto (UH) como la


desviación típica del valor de número CT (σ).

45
El ruido es función de los parámetros de adquisición, reconstrucción y visualización, así
como de los maniquíes utilizados, por lo que esta información se deberá detallar al
especificar el valor obtenido.

En equipos multicorte debe compararse el ruido de las diferentes imágenes adquiridas


en una sola rotación axial. Si hay diferencias superiores al 20% de la media, éstas
podrían indicar mal alineamiento entre foco/colimador/sistema de detectores o
diferencia en la sensibilidad de las hileras paralelas de detectores.

Si para las exploraciones de tórax y abdomen se utiliza un maniquí de diámetro entre


15 y 20 cm, se deberá tener presente que los resultados no son indicativos del ruido
presente en las exploraciones clínicas. Los valores obtenidos en estas condiciones
deberán ser tratados como valores relativos, para compararlos con los de referencia.

TC013.- Verificación de la ausencia de artefactos en la imagen

Tolerancias: No se deben apreciar artefactos en las imágenes obtenidas durante


todos los controles.

Material: Maniquí de imagen

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: IMPACT 2001.

Observaciones: Deberá evaluarse siempre alguna imagen de un maniquí uniforme,


para tratar de identificar la presencia de eventuales artefactos de imagen (rayas,
bandas, anillos, etc.). Conviene ampliar el análisis a imágenes tomadas sobre
pacientes.

TC014.- Valor medio del número CT

Tolerancias: El valor medio del número CT en la región central de un corte efectuado


a un maniquí de agua deberá ser 0 ± 4 UH (unidades Hounsfield) para las
exploraciones de referencia de cabeza y abdomen y tórax adulto.

El valor medio del número CT de un corte realizado en aire deberá ser -1000 ± 4 UH
para las exploraciones de referencia de cabeza y abdomen y tórax adulto.

En caso de utilizar maniquíes de material equivalente a agua, cuyo coeficiente de


atenuación puede ser ligeramente distinto al del agua, los valores de los números CT
obtenidos no deberán diferir en más de 4 unidades de los de referencia.

Material: Maniquí cilíndrico uniforme (de agua preferiblemente) de diámetro entre 15


cm y 20 cm, y espesor no inferior a 4 cm.

46
Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: IMPACT, 2001; IPEM, 2005.

Observaciones: Valor medio del número CT para una ROI con no menos de 100
píxeles en la zona central (círculo de aproximadamente 2 cm de diámetro). La
verificación de este parámetro deberá realizarse con mayor frecuencia si se emplea el
equipo en análisis cuantitativo.

La medida del número CT en aire se hará preferiblemente en la región central. En


aquellos equipos en los que no sea posible realizar cortes en aire sin objeto atenuador
por saturación de los detectores, se puede utilizar un maniquí, centrado en el
isocentro, de PMMA o de agua de diámetro menor que el campo de visión de
reconstrucción utilizado y medir el número CT en varias posiciones horarias de una
corona circular equidistante entre los bordes del maniquí y el campo de visión.

TC015.- Uniformidad espacial del número CT

Tolerancias: Los números CT en cualquier región de un corte efectuado a un maniquí


de agua o material equivalente deben diferenciarse del obtenido en la región central en
menos de ± 5 UH, para las exploraciones de referencia de cabeza y abdomen y tórax
adulto.

Material: Maniquí cilíndrico uniforme (de agua preferiblemente) de diámetro entre 15


cm y 20 cm, y espesor no inferior a 4 cm. También se puede utilizar un maniquí de
sección elíptica (con diámetros de 30 cm y 20 cm) que reproduce mejor la sección
transversal del tronco humano.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico

Antecedentes: Hemmingsson, 1983; AAPM, 1993; IMPACT 2001.

Observaciones: Se seleccionarán cuatro ROI's (círculo de aproximadamente 2 cm de


diámetro) en la periferia, a 1cm del borde, además de otra más en el centro de la
imagen. Se comparan los valores medios del número CT en dichas zonas. Las
diferencias máximas observadas no deben superar la tolerancia indicada. Puede
incluirse en este apartado la verificación de la constancia temporal.

TC016.- Valores de los números CT en distintos materiales. Linealidad y escala de


contraste

Tolerancias: Según las especificaciones del fabricante del equipo y del maniquí. Para
las exploraciones de referencia de cabeza y abdomen adulto, la diferencia entre el
valor del número CT medido y el de referencia no debe superar:

• ± 20 UH para aire dentro de agua


• ± 20 UH para teflón o material equivalente a hueso
• ± 6 UH para PMMA

47
• ± 5 UH para polietileno
• ± 4 UH para el agua

Material: Maniquí con cilindros de diferentes plásticos (con coeficientes de atenuación


lineal conocidos) en agua.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 30 min Personal Técnico

Antecedentes: McCullough, 1976; Millner, 1978; White and Speller, 1980; Judy and
Adler, 1980; Nosil, 1989; IMPACT 2001.

Observaciones: La linealidad de los números CT se evalúa utilizando un maniquí con


inserciones de diferentes materiales de coeficientes de atenuación o densidad
electrónica conocida. Se realiza un corte con los parámetros de exposición que
determina el fabricante y se generan regiones de interés (ROI) en el interior de las
diferentes imágenes de los insertos y se anota el valor de la media. Se representan los
valores medios del número CT en función del coeficiente de atenuación para cada
material y energía efectiva del haz utilizado. Se obtiene así un conjunto de puntos por
los que deberá pasar una recta. La inversa de la pendiente de dicha recta es la escala
de contraste, es decir, la variación del coeficiente de atenuación lineal por unidad de
número CT. Aparentemente, para obtener la pendiente de la recta de ajuste o la escala
de contraste, habría que conocer en la práctica el valor de la energía efectiva del haz;
sin embargo, la escala de contraste se determina con los valores medios de número CT
y el coeficiente de atenuación para metacrilato y agua, puesto que la diferencia entre
ambos coeficientes de atenuación lineal es casi independiente de la energía entre 60 y
80 keV. Así pues la escala de contraste se calcula según la ecuación:

Las posibles variaciones en los valores de los números CT obtenidos para cada material
y los valores de referencia se manifestarán como variaciones de las rectas obtenidas
con respecto a las de referencia.

Esta prueba adquiere especial importancia cuando el equipo se utiliza para análisis
cuantitativos.

TC017.- Resolución a bajo contraste (Resolución de contraste)

Tolerancias: Objetos de 3,5 mm y 3% de contraste deben ser visibles para las


exploraciones de referencia de cerebro, abdomen y tórax adulto. Sería deseable poder
visualizar objetos de 6-8 mm de diámetro y 0,5-0,8 % de contraste.

Variaciones apreciables respecto del valor de referencia serán analizadas junto con el
posible incremento del ruido.

48
Material: Maniquí de un material dado, conteniendo objetos de tamaño variable
construidos con otro material de similar, aunque distinto, coeficiente de atenuación.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Especialista


(Equipo multidisciplinar: técnico RD, radiólogo y especialista en control calidad)

Antecedentes: IMPACT, 2001; IPEM, 2005.

Observaciones: La detectabilidad a bajo contraste depende fuertemente del ruido


(dosis y espesor de corte) y del filtro de reconstrucción empleado. Los métodos usados
habitualmente para su determinación presentan una componente subjetiva importante.
Suele expresarse como el diámetro mínimo observable, para un contraste dado, en
condiciones favorables. A veces, por el contrario, se expresa en función del mínimo
contraste detectable para un tamaño de objeto prefijado. El análisis más completo, que
algunos maniquíes permiten, pasa por la determinación de curvas contraste-detalle. En
las pruebas de aceptación, la adquisición de imágenes y la medida de dosis se realizará
de forma similar a la referida por el fabricante en las especificaciones técnicas.

El contraste en % se define como:

TC018.- Resolución espacial

Tolerancias: Un patrón de 6 pl/cm debe ser claramente resuelto para las


exploraciones de referencia de cabeza y abdomen adulto.

Un patrón de 10 pl/cm debe ser claramente resuelto para la exploración de referencia


de tórax alta resolución adulto.

Material: Maniquí de resolución espacial. Contiene una serie de cilindros de alto


contraste (diferencias con el medio superiores a 100 números CT) alineados en grupos
de diámetro decreciente. Cada grupo consta de unos cilindros (5 ó 6) de igual
diámetro, alineados y separados entre sí por un diámetro.

Alternativamente, maniquí con inserción de láminas con pares de líneas de tamaño


decreciente o maniquí con un hilo o una lámina muy delgada de metal o con un borde
neto de separación entre metacrilato y agua.

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal


Especialista/Técnico

Antecedentes: AAPM, 1993; Judy, 1976; Schneiders and Bushong, 1978; Droege and
Morin, 1982; Droege, 1983; Cunninghan and Fenster, 1987; Tosi and Torresin, 1993;
IMPACT, 2001; IPEM, 2005.

49
Observaciones: La resolución espacial se define como la frecuencia espacial (pl/cm) a
la que la función de transferencia de modulación (MTF) cae al 50%, 10% o 2%. Si la
evaluación se hace a partir de patrones de barras, el último grupo de pares de líneas
que se puede distinguir suele corresponder al 2% de la MTF. La resolución se puede
obtener a partir del grupo de menor diámetro o del grupo de pares de líneas más finas
cuyos componentes puedan ser identificados con un grado aceptable de separación y
sin distorsión. El método es razonablemente objetivo si se elige para el análisis una
anchura de ventana muy pequeña (próxima a 1) y se va moviendo el nivel en valores
cercanos al máximo de los objetos o líneas de alta atenuación.

Un método alternativo y, en principio, más riguroso, pasa por la determinación de la


función de transferencia de modulación (MTF). Hay diferentes métodos para
determinar la MTF del sistema.

Si bien en algunos equipos hay objetos de prueba y programas proporcionados por el


fabricante, en otros casos hay que extraer la información numérica del equipo de TC y
tratarla, por lo que dicha determinación debería efectuarse en equipo, contando
además con información del fabricante. Los procedimientos más utilizados consisten en
la obtención de la imagen de un borde o de un hilo delgado para obtener la MTF a
partir de la función de impulso. En algunos casos se realizan ajustes a funciones
analíticas para facilitar el cálculo de la derivada de la función de borde y de la
transformada de Fourier de la función de impulso.

En los equipos que no dispongan de maniquí o programas para el cálculo de la MTF, se


puede aplicar el procedimiento de determinación de la MTF a partir de la DTP de una
ROI inscrita en la imagen del patrón de barras (Droege, 1982). La MTF a las diferentes
frecuencias espaciales presentes en el maniquí de barras puede calcularse según la
ecuación:

M(f) es el valor de la desviación típica de una ROI ajustada al máximo tamaño posible
dentro de la imagen del patrón de barras. Se obtiene corrigiendo por el ruido el valor
M' obtenido directamente, según la ecuación:

50
A su vez, el ruido N se obtiene midiendo la desviación típica de una ROI de material
homogéneo. Puesto que el patrón de barras está constituido por agua y PMMA, se
determina el valor de N según la ecuación:

M0 se obtiene a partir de los valores de CT del PMMA y el agua:

En los equipos modernos, la resolución en el eje Z debería ser un parámetro


importante a medir.

Sistemas de modulación de la dosis

Los sistemas de modulación de la exposición en los equipos de TC pueden actuar a


cuatro niveles:

• Compensando en función del tamaño global del paciente.


• Compensando las variaciones de atenuación del paciente a lo largo del eje z.
• Compensando las variaciones de atenuación entre la proyección lateral y la AP
que se producen en cada rotación (modulación angular).
• Sistema resultante de la combinación de dos de los sistemas anteriores.

TC019.- Funcionamiento del sistema de modulación de corriente

Tolerancias: La variación de la carga media (mAs) utilizada en cortes de maniquíes de


diferentes tamaños deben ser apreciables.

Además, se podría comprobar también que el ruido de la imagen de un maniquí de


sección elíptica en el centro de las imágenes y en los cuatro cuartos horarios debe ser
similar y distinto del obtenido cuando el sistema de CAE no está activado.

Material: Idealmente, maniquí cónico de sección elíptica de PMMA. La utilización de

51
los maniquíes dosimétricos de cabeza y cuerpo colocados de forma contigua y
centrados en el isocentro puede ser igualmente válida.

Periodicidad: Inicial, tras cambios T. estimado 20 min Personal Técnico/


Especialista

Antecedentes: CT scanner automatic exposure control systems; Keat, 2005.

Observaciones: En esta prueba se comprobará que el equipo compensa las


variaciones de atenuación a lo largo del eje Z. Para ello, lo más sencillo y accesible es
utilizar los maniquíes dosimétricos tal y como se muestran en la figura.

Los valores de carga mostrados por el equipo (en unidades de mAs) en cada rotación
deberán ser sustancialmente distintos entre los cortes que afectan al maniquí de
cuerpo y los que afectan al de cabeza. Además deberá existir también diferencias entre
los valores de carga utilizados por el equipo con el sistema de modulación activado y
desactivado.

Otra forma de comprobar el correcto funcionamiento del sistema es midiendo el ruido


en el centro y en los cuatro cuartos horarios de las imágenes obtenidas de un maniquí
de sección elíptica. Con el sistema de modulación activado, estas medidas deben ser
similares, y muy distintas de las obtenidas con el sistema desactivado. De esta forma
se comprueba además la efectividad del sistema de modulación angular.

Utilizando un maniquí cónico de sección elíptica como el mostrado en la figura y


midiendo el ruido en el centro y en los cuatro cuartos horarios de la imágenes
obtenidas se puede comprobar el funcionamiento del sistema de forma global.

52
Dosimetría

TC020.- Índice de dosis en TC (CTDI)

Tolerancias: Los valores medidos del índice de dosis en TC (CTDI) en aire en un solo
corte no se deben desviar en más de ± 20 % de los valores de referencia obtenidos
para todos los filtros de forma, todas las configuraciones de adquisición (N x T en
mm), y todas las tensiones utilizadas clínicamente. Para las exploraciones de
referencia de cabeza adulto, abdomen y tórax adulto y abdomen niño, se deberá
cumplir:

La diferencia entre los valores medidos y los mostrados por el equipo deben≤ser
10%.

Material: Maniquí específico y equipo de medida de dosis, que puede incluir cámara
de tipo "lápiz" o detector específico y electrómetro, o sistema de dosimetría por
termoluminiscencia (TL).

Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 20 min Personal Técnico/


Especialista

Antecedentes: Shope, 1981; Spokas, 1982; Suzuki, 1978; DHHS, 1984; Rothenberg
and Pentlow, 1992; AAPM, 1993; IEC 60601-2-32: 2006; OIEA, 1996; IMPACT 2001;
AAPM, 2008; SEFM, 2005.

Observaciones: La dosimetría en Tomografía Computarizada (TC) requiere de la


definición de magnitudes especiales. Los descriptores de dosis recomendados para TC
se describen a continuación:

• Índice de dosis TC ponderado (CTDIw), el cual representa aproximadamente


la dosis media por corte en un maniquí TC de cabeza o cuerpo, expresada como
dosis absorbida en aire.
• Índice ponderado de dosis de TC de volumen (CTDIvol): dosis media
sobre el volumen total rastreado para las condiciones de funcionamiento
seleccionadas.

53
• Producto dosis por longitud (DLP), que caracteriza la exposición para un
examen completo, integrando linealmente la dosis al maniquí patrón de TC,
expresado en términos de dosis absorbida en aire por unidad de longitud.

Para calcular esas dos magnitudes, es preciso determinar antes el índice de dosis TC
normalizado ponderado en cada uno de los maniquíes dosimétricos patrones de cabeza
(cilindro de 16 cm de diámetro y 15 cm de altura) o cuerpo (cilindro de 32 cm de
diámetro y 15 cm de altura), según la ecuación:

Donde Q es la carga en mAs por corte, CTDI10cm,c representa el CTDI10cm evaluado


por una cámara de lápiz de 10 cm de longitud ubicada en el centro del maniquí
correspondiente y CTDI10cm, p es la misma magnitud medida en la periferia del
mismo maniquí (se recomienda usar el valor medio de las medidas en los cuatro
"cuartos horarios" a 1 cm del borde del maniquí).

El maniquí de cuerpo se colocará sobre la mesa del paciente y el de cabeza sobre el


reposacabezas horizontal. Ambos deberán alinearse y centrarse en el isocentro. Si la
rotación del tubo se inicia desde diferentes posiciones, puede ser necesario realizar un
cierto número de medidas en cada posición para obtener una dosis media
representativa.

Para adquisiciones helicoidales se define

Donde:

Factor de paso (pitch factor): desplazamiento de la mesa en cada rotación / anchura


del haz de radiación = I/NxT (para cortes axiales, es igual a 1 / factor de
empaquetamiento).

N= número de canales o secciones.

T= anchura nominal de cada canal o sección.

Factor de empaquetamiento= anchura de corte * nº de cortes / long. barrida.

La expresión que define el CTDI10cm es la siguiente:

54
Donde e es el espesor de corte nominal en cm, D(z) es la dosis absorbida en aire en la
posición z del eje de la cámara.

Así, los dos indicadores dosimétricos antes mencionados vendrán definidos por las
ecuaciones:

Para el índice de dosis TC ponderado por corte en los maniquíes patrones de cabeza o
cuerpo, mientras que el producto dosis por longitud será:

55
Donde i representa cada secuencia de cortes, siendo N el número de cortes, de
espesor nominal e y carga Q (mAs), de una secuencia no helicoidal. Cuando la
exploración se realiza con una secuencia helicoidal, esta última magnitud debe
calcularse mediante la fórmula:

Donde I es la intensidad de corriente (mA) y t (s) el tiempo de adquisición de toda la


secuencia y Li es la longitud total investigada.

Una vez obtenido el DLP, puede derivarse una estimación grosera de la dosis efectiva
de la exploración considerada, utilizando los coeficientes normalizados (EDLP) que se
proponen en el documento europeo de referencia, según la ecuación:

Por otro lado, la dosis efectiva y la dosis en diferentes órganos se pueden estimar a
través del CTDI10cm-aire medido en el centro de la carcasa (“gantry”) sin maniquí y
de los datos de la exploración realizada. Para ello se pueden utilizar algunas
aplicaciones informáticas (hoja Excel de IMPACTSCAN, programa CT dose) que usan
para estas estimaciones las tablas de NRPBSR250.

Los protocolos de exploración utilizados para esta prueba podrán ser diferentes a los
recomendados en caso de que el equipo los utilice en mayor proporción a otro tipo de
exploraciones.

El CTDIw para niño se deberá medir en el maniquí de cabeza (16 cm de diámetro).


Inicialmente se recomienda medir el CTDI en aire y el CTDIw para los diferentes
maniquís disponibles en las diferentes situaciones para después obtener la relación
entre ambos tipos de medidas. Los años siguientes, bastaría con medir el CTDI en aire
y obtener los CTDIw en los diferentes maniquís y situaciones a través de las relaciones
obtenidas en las pruebas iniciales. Se volverá a obtener la relación entre el CTDI en
aire y el CTDIw en los diferentes maniquís y situaciones cuando se observen cambios
importantes en la medida de la CHR o cuando se modifiquen los filtros de forma del
equipo.

56
MAGNITUDES DOSIMÉTRICAS EN TC
TM Daniel Castro Acuña, MSc.

Introducción

Debido al uso de radiación ionizante en TC es necesario establecer magnitudes que


permitan determinar la dosis de radiación que pueden recibir los pacientes que se someten
a estudios mediante esta técnica de imágenes, así como los riesgos que ella pudiese
aportar.

Debido a las particularidades que presenta la forma de irradiar al paciente en TC, ha sido
necesario definir magnitudes dosimétricas que tomen en cuenta estas características. De
este forma se implementa el Índice de Dosis en Tomografía Computada o CTDI (Computed
Tomography Dose Index) y el Producto Dosis-Largo o DLP (Dose-Length Product). Ambos
son los principales descriptores de la dosis de radiación en TC.

En esta clase revisaremos tópicos relacionados con su concepto, como pueden


determinarse, y como se relacionan con aspectos de las exploraciones en TC. Antes de
comenzar con ello haremos una breve revisión de las magnitudes dosimétricas usadas en
protección radiológica que nos permitirán explicar los conceptos de CTDI y DLP.

Magnitudes Dosimétricas.

Los rayos X son ondas electromagnéticas capaces de transportar energía. Estos son
capaces de producir ionización en su interacción con la materia, transfiriendo su energía al
medio. En específico, los rayos X realizan esta transferencia en 2 etapas. En primer lugar,
los fotones de rayos X al interactuar con electrones orbitales del medio en el cual inciden,
son capaces de ponerlos en movimiento transfiriendo parte o toda su energía a través de
los efectos Fotoeléctrico y Compton respectivamente. En una segunda etapa, estos
electrones liberados pueden a su vez impartir energía durante su trayectoria, depositando
energía mediante por lo general múltiples interacciones con electrones orbitales de átomos
presentes en el medio.

57
Figura 1: En la imagen se observa un fotón (hv) que sufre una interacción en el punto (a),
provocando la extracción de un electrón orbital y un fotón dispersado (hv'). Este electrón
en su camino es capaz de impartir energía al medio (K.E) y poner en movimiento otros
electrones (delta ray) o producir fotones producto de su desaceleración al interactuar con
núcleos de átomos presentes en el medio (bremsstrahlung).

La determinación de la energía que la radiación es capaz de impartir en el medio es de


máxima importancia en protección radiológica. La llamada Dosis Absorbida (D) es la
magnitud que refleja esto. Se define como el promedio de energía impartida∂?)( por la
radiación ionizante a una masa de materia ∂m)( contenida en un pequeño volumen
(Ecuación 1). Su unidad es Joule/Kilogramo, la que recibe el nombre especial de Gray
(Gy). Por lo tanto, un Gray equivale a un Joule de energía impartida a un Kilogramo de
materia. El Gray ha reemplazado la antigua unidad conocida como rad. La equivalencia se
establece como 1 Gy = 100 rad.

𝜕𝐸� 𝐽
𝐷= � �
𝜕𝑚 𝐾𝑔
En múltiples ocasiones es necesario utilizar magnitudes complementarias que permiten
obtener a través de cálculos la dosis absorbida

La magnitud denominada Exposición (X) es utilizada para este propósito. Esta magnitud se
define como el valor absoluto de la carga total (∂Q) de los iones de un signo producidos en
una masa de aire ∂m),
( cuando todos los electrones liberados por fotones están
completamente detenidos. La carga puede determinarse por ejemplo en una cámara de
ionización, en la cual tenemos electrodos encargados de recolectar esta carga y un sistema
electrónico asociado para cuantificarla. La unidad más tradicional es la conocida como

58
Roentgen (R), y equivale a 2,58x10-4 Coulomb de carga liberada en un Kilogramo de aire.

𝜕𝑄 𝐶
𝑋= � �
𝜕𝑚 𝐾𝑔
La dosis absorbida es posible relacionarla con la exposición medida en aire si se conoce la
energía necesaria para producir un par iónico en aire. En general se establece que 1 R =
8,76 mGy en aire. Si se quiere obtener la dosis absorbida en un tejido determinado es
necesario conocer la relación entre los poderes de frenado de los electrones liberados en el
medio con respecto al aire o gas en el que se haya realizado la medición.

A menudo es también posible realizar mediciones de otra magnitud que puede relacionarse
con la dosis absorbida. Esta magnitud es la conocida como KERMA, acrónimo de la
expresión Kinetic Energy Released in the Medium (energía cinética liberada en el medio).
Esta se define promedio de energía transferida ∂?tr) (por radiación indirectamente
ionizante (fotones) a partículas cargadas (electrones) en un medio por unidad de masa
(∂m). Debido a que relaciona energía y masa, se mide en unidades de Gray
(Joule/Kilogramo). Para las energías que se utilizan en radiodiagnóstico se considera que el
Kerma es aproximadamente igual a la dosis absorbida, debido a que la fracción radiativa
es despreciable.

𝜕𝐸�𝑡𝑟 𝐽
𝐾= � �
𝜕𝑚 𝐾𝑔
En general la dosis absorbida, como la hemos definido hasta el momento, no constituye un
parámetro suficiente para cuantificar el riesgo biológico ante el uso de radiación ionizante.
Una de las primeras magnitudes que nos ayudan en este objetivo es la Dosis en Órgano o
Tejido (DT). Se define como el promedio de dosis absorbida en un órgano o tejido
específico, siendo igual al promedio de energía impartidaεT al órgano o tejido de masa
mT. Tiene la complicación de que es necesario conocer como se distribuye la energía
impartida en el órgano de interés, lo cual puede lograrse con el uso de fantomas
matemáticos y el uso de técnicas Monte Carlo.

𝜀̅𝑇 𝐽
𝐷𝑇 = � �
𝑚 𝑇 𝐾𝑔
Si conocemos DT, y consideramos el tipo de radiación con el que estamos irradiando un
órgano o tejido, podemos estimar la llamada Dosis Equivalente (HT). Para su estimación se
utiliza un factor de ponderación WR para cada tipo de radiación R, que indica la capacidad
cada tipo de producir daño biológico en los distintos tejidos. Este factor es igual a 1 para
radiación electromagnética (rayos X y gamma) y electrones. Protones, neutrones ,
partículas alfa y fragmentos de fisión poseen factores de ponderación mayor, que indican
un mayor efecto biológicos sobre los tejidos. Su unidad de medida es el Joule/Kilogramo,
pero para diferenciarla de la Dosis Absorbida se le denomina a esta unidad Sievert (Sv). Su
equivalencia con la antigua unidad rem es 1 Sv = 100 rem.

59
𝐽
𝐻𝑇 = � 𝑊𝑅 × 𝐷𝑇,𝑅 � �
𝑅 𝐾𝑔

Figura 2: Factores de ponderación WR para distintas calidades de radiación. Tomado de


publicación 103 de la ICRP.

Ahora bien, cuando la irradiación no es uniforme, sino que afecta parcial o desigualmente a
diversos órganos o tejidos, se tiene en cuenta el daño al individuo expuesto utilizando un
nuevo parámetro. La dosis efectiva (E) se define como la dosis equivalente HT ponderada
por un factor WT que representa la contribución del órgano o tejido T al detrimento total
que resulta de la irradiación uniforme del cuerpo completo. Su unidad de medida es el
Sievert. En esta magnitud se considera que los distintos órganos y tejidos son más
radiosensibles que otros, y por lo tanto, pueden expresar mayor daño ante igual magnitud
de radiación.

𝐽
𝐸 = � 𝑊𝑇 × 𝐻𝑇 � �
𝐾𝑔
𝑇

60
Figura 3: Factores de ponderación WT para distintos tejidos. Tomado de publicación 103 de
la ICRP.

Magnitudes específicas en TC.

Tenemos que recordar como es la distribución de dosis en el paciente cuando se realiza un


corte tomográfico. A diferencia de una exposición en radiodiagnóstico en la cual la dosis
disminuye gradualmente desde el punto de entrada del haz hasta la salida de este, en TC
la distribución de dosis es más bien circular y concéntrica, observándose los mayores
porcentajes de dosis a poca profundidad de la superficie del paciente, y disminuyendo
gradualmente hacia el centro.

Figura 4: Distribución de dosis en el caso de una proyección radiográfica (imagen


izquierda) y en el caso de un corte tomográfico (imagen derecha).

En la literatura se reportan 3 métodos para determinar dosis en TC:

• Métodos Estándar. En este método se obtiene el Índice de Dosis en TC CTDI


usando fantomas de control de calidad estándar dedicados a esta medición.
• Método Monte Carlo. Este método se utiliza para obtener como resultado final la
dosis efectiva para órganos específicos usando fantomas antropomórficos
matemáticos y códigos Monte Carlo para la estimación del depósito de energía.
• Método Directo. Este método se utiliza igualmente para obtener como resultado
final la dosis efectiva para órganos específicos, pero utiliza fantomas
antropomórficos físicos y cristales TLD.

El método más comúnmente usado es el Estándar. Los software para la implementación


del Método Monte Carlo pueden ser costosos, así como el Método Directo, que además
incluye lo laborioso y complejo del uso de cristales TLD.

61
El Método Estándar se basa entonces en la determinación del denominado Índice de Dosis
en TC o CTDI y la aplicación de sus derivaciones. Este parámetro fue postulado por
primera vez en 1981 por Shope et al. Se define como la integral a lo largo de una línea
paralela al eje de rotación z del perfil de dosis D(z) de un corte único, dividido por el
grosor nominal T del corte (ó NxT en el caso de los TC multicorte).

+∞
1
𝐶𝑇𝐷𝐼 = � 𝐷(𝑧)𝑑𝑧
𝑁 × 𝑇 −∞
El perfil de dosis para un corte único se extiende más allá del ancho nominal del haz,
debido a la penumbra y los efectos de dispersión. Estas zonas, conocidas como colas del
perfil de dosis o "tails", juegan un rol importante en la dosis total acumulada por una serie
de cortes realizados a lo largo de eje longitudinal. El CTDI considera el perfil de dosis en el
centro del eje de rotación, incluyendo estas colas de radiación.

Figura 5: Distribución de dosis a lo largo del eje Z para un corte único con un ancho
nominal NxT

El primer intento por hacer práctica la estimación de CTDI fue realizado por la Food &
Drugs Administration FDA. Definió, para estandarizar la medición, un límite de integración
(para considerar las colas) dependiente del ancho nominal de corte T. Este límite fue de
±7T, es decir, 14 veces el ancho nominal del corte. Este índice se conoce como CTDIFDA.
Para su medición se utilizaba un arreglo lineal de cristales TLD localizados a lo largo del eje
Z. La FDA introdujo el uso de 2 fantomas cilíndricos de un acrílico especial , el PMMA
(Polimetilmetacrilato) para la medición en un medio dispersor. Estos fantomas tienen
dimensiones específicas. El fantoma destinado a exploraciones de cabeza posee 16 cm de

62
diámetro, y el destinado para exploraciones de cuerpo (abdomen y tronco) posee 32 cm de
diámetro. Ambos poseen una longitud estándar de 14 a 15 cm de longitud. Estos fantomas
tienen como mínimos 5 posiciones para realizar mediciones, una en el centro del fantoma y
4 en la periferia a 1cm bajo la superficie del fantoma.

Lamentablemente este primer intento tenia limitaciones, principalmente que es medido


sobre un largo que es dependiente del ancho nominal del haz.

Figura 6: Fantomas estándar de PMMA para medición de CTDI.

Fue necesario estandarizar el largo de medición para hacerlo independiente del parámetro
de ancho nominal de corte. Para ello se definió el denominado CTDI100. Para este índice
los límites de integración del perfil de dosis son ±50mm, centrados en el perfil. Este límite
corresponde al largo de 100mm de las cámaras de ionización de tipo lápiz disponibles en el
mercado para su medición. El CTDI100 es medido utilizando estas cámaras de ionización y
los fantomas de CTDI introducidos por la FDA y también en aire libre.

Figura 7: Cámara de ionización tipo lápiz dedicada para la medición de CTDI.

63
+50𝑚𝑚
1
𝐶𝑇𝐷𝐼 = ∗� 𝐷(𝑧)𝑑𝑧
𝑁 × 𝑇 −50𝑚𝑚

La determinación de CTDI100 considera una variedad de factores que corrigen el valor de


lectura obtenido en el electrómetro de la cámara de ionización, las que originalmente
pueden ser obtenidas en unidades de exposición (R) o kerma en aire (Gy) de acuerdo a las
calibración de la cámara.

Las mediciones de CTDI100 en aire se realizan ubicando la cámara en el isocentro del TC.
Sin embargo su utilidad es limitada. Según la ICRP las mediciones de CTDI100,a realizadas
en aire en el eje de rotación del TC proveen un índice poco preciso de la exposición del
paciente a radiación ionizante. A pesar de ello son consideradas como parte de las
mediciones de rigor.

𝐿
� × 𝑐𝑎𝑙 × 𝑓𝑐 ×
𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑎 = 𝑀 [𝑚𝐺𝑦]
𝑁×𝑇
Siendo M, el promedio de las mediciones realizadas, cal el factor de calibración de la
cámara según laboratorio patrón, fc factor de conversión de unidades, 8,76x10-3
(mGy/mR) para lecturas realizadas en exposición, y 1 para mediciones realizadas en
Kerma.

Las mediciones realizadas en fantomas constituyen un mejor reflejo de la influencia del


diseño del equipo sobre la distribución de la dosis absorbida en el corte adquirido en el
paciente según la ICRP y proveen un camino útil para la caracterización de la exposición en
TC (EC 1999). Como hemos mencionado anteriormente la distribución de dosis varia en el
plano de la imagen (xy), las que se pueden traducir en una variación de hasta un factor de
2 entre la periferia y el centro. Para tomar en cuenta esta variaciones en la determinación
del CTDI, se introdujo un nuevo parámetro que pondera (weighted) de forma diferente la
contribución de las mediciones de CTDI100 realizadas en la periferia (CTDI100,p) y centro
del fantoma (CTDI100,c). Este nuevo parámetro se denomina CTDIw y toma en
consideración todas las mediciones realizadas en el fantoma.

𝐿
𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑐 = ���
𝑀 × 𝑐𝑎𝑙 × 𝑓𝑐 × �𝑚𝐺𝑦�
𝑁×𝑇
𝐿
𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑝 = ���
𝑀 × 𝑐𝑎𝑙 × 𝑓𝑐 × �𝑚𝐺𝑦�
𝑁×𝑇

𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 = 1 × �𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑐 + 2 × 𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑝 � [𝑚𝐺𝑦]

Donde M es el promedio de mediciones realizadas con la cámara de ionización en el centro


(CTDI100,c) y en las 4 posiciones periférica (CTDI100,p) respectivamente. Según ImPACT
el factor fc para PMMA es 7,8x10-3 (mGy/mR) cuando las lecturas son obtenidas en
unidades de exposición. En el caso de mediciones realizadas en Kerma, se recomienda

64
utilizar un factor de 0,9.

En ocasiones es útil determinar lo que se conoce como CTDI normalizado (nCTDI) en el


valor de CTDIw es dividido por el valor de producto mAs (C) utilizada en la medición de
CTDI100. Constituye un parámetro útil para comparar distintos protocolos, e incluso
distintos equipos.

𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 𝑚𝐺𝑦
𝑛𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 = � �
𝐶 𝑚𝐴𝑠
Como una alternativa práctica, el CTDIaire puede ser utilizado para estimar el CTDIw en
similares condiciones de exposición. Es conocido como Factor P. Este puede ser
determinado por una medición inicial tanto del CTDIaire y CTDIw para ambos fantomas,
cabeza PH y cuerpo PB.

(𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 )𝐻
𝑃𝐻 =
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑎𝑖𝑟𝑒

(𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 )𝐵
𝑃𝐵 =
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑎𝑖𝑟𝑒
Sin embargo, la determinación de CTDIw tiene la limitación de que las mediciones de
CTDI100 con cámara de ionización se realizan con la camilla del paciente en una posición
fija, es decir, sin movimiento, y por lo tanto no considera la situación habitual en la que la
exploración involucra una seria de cortes o rotaciones contiguas mientras la camilla
avanza. Para representar la dosis para un protocolo con adquisición helicoidal, es necesario
considerar la posible superposición o no (gaps) entre perfiles de dosis consecutivos.

El denominado CTDIvol representa el índices de dosis para un protocolo de un barrido


específico, que generalmente involucra una serie de rotaciones. Toma en consideración los
gap y superporsiciones de perfiles de dosis de rotaciones consecutivas. Este parámetro nos
permite considerar el efecto de la velocidad de avance de la camilla en la cuantificación de
la dosis entregada en un protocolo específico. Sin embargo, sigue representando el índice
de dosis de un corte único, pero sumando las contribuciones de otros cortes. Para su
estimación se toma como base el valor de CTDIw para un corte único para determinados
parámetros de adquisición, y el valor de Pitch para el barrido en cuestión.

𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑣𝑜𝑙 = [𝑚𝐺𝑦]
𝑃𝑖𝑡𝑐ℎ
Como ya hemos mencionado, el CTDI y todas sus derivaciones se determinan para un
corte único. Ahora bien, ¿cuál es la dosis total de radiación que recibe un paciente por un
barrido completo? El parámetro definido para representar esta situación es el denominado
como Dose Length Product o DLP (Producto Dosis Largo). Su unidad de medición es

65
mGy*cm, para denotar la inclusión de la dosis en todo el largo del barrido. El DLP entonces
nos entrega la exposición total de un barrido, para un protocolo específico y un largo de
exploración determinado. Nos entrega la posibilidad de considerar la dosis total de un
estudio que incluye varias fases de exploración, entregando como resultado un valor de
DLP total sumatoria de los DLP de cada una de las fases realizadas.

El DLP toma en consideración 2 aspectos de la irradiación en TC. Por un lado considera la


influencia de la intensidad del haz, debido a que el DLP se deriva a partir del CTDI (que
considera la influencia de los parámetros de exploración y el diseño del equipo) y la
extensión del barrido. La estimación de DLP puede realizarse en forma sencilla si se conoce
el CTDIvol de acuerdo a los parámetros de adquisición seleccionados y el largo del barrido
realizado (L).

𝐷𝐿𝑃 = 𝐶𝑇𝐷𝐼𝑣𝑜𝑙 × 𝐿 [𝑚𝐺𝑦 × 𝑐𝑚]


Aunque CTDI y DLP nos entregan indicadores de distintos aspectos de la irradiación en TC,
no nos permiten realizar una valoración del riesgo de una determinada exploración. El ideal
para ello es poder determinar para un estudio de TC cual es la Dosis Efectiva entregada a
cada órgano o tejido producto de la exploración realizada. Este valor puede obtenerse a
través de los métodos Monte Carlo y Directo.

El método Monte Carlo se basa en una técnica computacional (Monte Carlo) combinada con
mediciones de CTDI en aire. Monte Carlo es utilizado para calcular la absorción y
dispersión de los fotones de rayos X en un fantoma antropomórfico construido
matemáticamente, basado en figuras geométricas

Este método estima la dosis efectiva en distintos órganos, incluso fuera del rango de
exploración, normalizados a la dosis en aire en el eje de rotación del TC.

66
Figura 8: Software para estimación de Dosis Efectiva en TC mediante método Monte Carlo

El método Directo se basa en el uso de fantomas antropomórficos físicos (reales),


normalmente seccionados, que simulan las características de un paciente estándar. Se
utilizan en conjunto cristales TLD para la medición de dosis efectiva, que se insertan en
posiciones representativas de la ubicación de órganos de interés.

67
Figura 9: Fantoma para determinación de Dosis Efectiva a través de método directo.

Lamentablemente la estimación de dosis efectiva en el trabajo rutinario no es factible de


realizar a través de estos métodos ya que requieren materiales costosos, que no están
disponibles en los cualquier centro clínico, y en el caso del método Directo laboriosos
procedimientos de medición.

Un método sencillo para obtener una aproximación de la dosis efectiva a una región
anatómica específica utilizando como base el valor de DLP obtenido para una exploración
determinada. Se utiliza un factor, conocido como EDLP (mSv/mGy*cm), es un factor de
conversión que representa un valor de Dosis Efectiva normalizado a una región anatómica
específica para un paciente estándar. La estimación de Dosis Efectiva a través de este
método permite realizar comparaciones con la exposición a radiación obtenida por otras
fuentes, como la radiología convencional, Medicina Nuclear o la radiación de fondo
(background). Sin embargo, el valor obtenido corresponde al volumen de irradiación
completo, y no permite la estimación para órganos o tejidos específicos.

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𝐸 = 𝐷𝐿𝑃 × 𝐸𝐷𝐿𝑃 [𝑚𝑆𝑣]

Figura 10: Tabla de factores EDLP (k) para la estimación de Dosis Efectiva a partir de DLP.
Observe que los factores están divididos en rangos de edad. Para pacientes de menores
edades, los factores de conversión son mayores. Tomado de publicación 102 de ICRP.

A continuación se presentan tablas en las cuales se puede comparar la dosis efectiva


entregada por algunos estudios de TC en comparación con otros exámenes radiológicos
(tomadas de Radiology: Volume 248: Number 1—July 2008).

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70
71
FACTORES DETERMINANTES DE LA DOSIS EN TC
TM Daniel Castro Acuña, MSc Hospital Clínico
Escuela Tecnología Médica, Universidad de Chile

INTRODUCCIÓN

La dosis de radiación que pueden recibir los pacientes que se somenten a una
exploración en TC, depende de distintos factores que se relacionan principalmente con
las características propias de cada equipo, la anatomía de cada paciente, y los
parámetros seleccionados para realizar cada exploración. Siguiendo las
recomendaciones del llamado criterio ALARA, cada protocolo de examen debe estar
optimizado de tal manera que la dosis de radiación recibida por los pacientes sea tan
baja como sea posible alcanzar, obteniendo una calidad de imagen tal que permita
realizar un diagnóstico confiable de la condición del paciente. Para llevar este objetivo
a cabo, es necesario conocer estos factores y de que manera pueden seleccionarse
para ello.

Este tema ha logrado gran impacto a nivel mundial en este útimo tiempo, debido
lamentablemente a la difusión a través de la prensa internacional de casos de
sobreexposición de pacientes sometidos a estudios de Perfusión bajo TC en algunos
centros de Estados Unidos durante 2009. La Food and Drug Administration (FDA)
investigó la situación y determinó que 385 pacientes en 6 distintos centros
hospitalarios fueron expuestos a dosis entre 3 a 4 Gy durante exploraciones de
perfusión cerebral bajo TC. Una de las conclusiones de este investigación fue que la
más probable causa de esta sobreexposiciones fue la modificación irregular de los
protocolos de examen para este estudio, en las que probablemente no se consideró el
aspecto dosimétrico asociado.

A pesar de que estos casos pueden considerarse una excepción, la dosis entregada a
las personas por la TC es un tema a tener en consideración. El año 2000, el Comité
sobre los Efectos de la Radiación Ionizante de la ONU, UNSCEAR, presentó los
resultados de una recopilación de datos a nivel mundial. Según este reporte, la TC
representa el 5% de todas las exploraciones radiológicas en el mundo, un valor menor
en comparación a estudios mucho más frecuentes como la radiografía de tórax y
osteoarticular. Sin embargo, su contribución a la dosis a la población mundial es la
mayor, alcanzando un 34%, y superando las contribuciones de los exámenes más
frecuentes (Rx tórax por ejemplo) y las exploraciones con mayores dosis individuales
como la angiografía y el intervencionismo.

72
Figura 1: Gráficos de frecuencia de exámenes radiológicos y contribución a la dosis
colectiva mundial de distintos procedimientos radiológicos. Datos extraidos de Anexo
D, Reporte UNSCEAR 2000

¿A qué se debe esta contribución? En el año 2000 la International Commission on


Radiological Protection, ICRP, entregó su publicación 87 titulado "Manejo de Dosis en
TC", casi en paralelo al reporte anteriormente comentado, constituyendo el primer
reporte de la ICRP dedicado al tema. En esta publicación se realiza un análisis de las
posibles causas de esta mayor contribución de la TC a la dosis colectiva. Una de las
primeras causas que se esgrimen es el hecho que en TC una imagen de mejor calidad
puede obtenerse al aumentar los factores de exposición. Estos constituye una
diferencia radical en comparación a la radiología convencional, debido a que el uso de
excesivos factores de exposición puede deteriorar la imagen, siendo el ejemplo más
clásico el de la sobreexposición de la placa radiográfica. En radiología digital también
pueden observarse deterioro de la imagen debido a una saturación del sistema
receptor, y pérdida de información para conformar la imagen. En TC ocurre lo
contrario, el uso de mayores factores de exposición (kVp, mAs) produce un aumento
de la calidad de imagen, como por ejemplo la disminución en el ruido. Esto trae
consigo que el aumento de estos factores no conlleve una "penalización" en la calidad
de imagen, sino por el contrario, entregando la factibilidad de que los protocolos
entreguen una mayor dosis de radiación y una alta calidad de imagen, probablemente
por sobre lo necesario para realizar un diagnóstico efectivo.

73
Figura 2: En TC las imágenes nunca se ven sub o sobreexpuestas debido a que el valor
de cada pixel es tomado de una escala relativa, la escala de UH, que determina que
cualquier valor de coeficiente de atenuación siempre se encuentra en función del valor
propio para el agua. En radilogía convencional en cambio, el hecho de utilizar factores
de exposición excesivos por ejemplo determina que lleguen al receptor de imagen
fotones de rayos X en abundancia, porduciendo la sobreexposición de zonas de la
imagen, con su consecuente deterioro, e incluso, no utilidad diagnóstica.

Otra de las posibles causas es la gran variabilidad en la aplicación de los parámetros


técnicos de adquisición para una misma aplicación o indicación diagnóstica. En
términos simples, esto quiere decir que existen diferencias, en algunos casos muy
importante, en los parámetros de exposición escogidos para confeccionar un protocolo
en distintos centros para un mismo examen. Esto por supuesto genera diferencias, que
pueden llegar a ser muy importantes, en la dosis de radiación que pueden recibir
pacientes que se realicen un mismo exámen en distintos centros hospitalarios.

74
Figura 3: Se presentan los parámetros de exploración para el estudio de abdomen bajo
TC para niños de 1, 5 y 10 años. En las columas denominadas "dosimetry quantities"
se observan las diferencias de 3 parámetros de dosis para los protocolos de examen en
7 centros (A-G) distintos. Tabla tomada de: Pages J et al. BJR, 76 (2003), 803–811.

Con el advenimiento de la TC helioidal, y posteriormente la introducción al mercado de


la tecnología multicorte, se estableció la posibiliad de hacer barridos extensos en
tiempos cortos, por ejemplo, inferiores al tiempo de apnea de un paciente normal. Se
ha observado una tendencia, debido a esto, de aumentar la cobertura de los barridos
para cada examen en particular, sin que exista una limitación como el tiempo de
barrido o el calentamiento del tubo de rayos X, propio de los TC convencionales
monocorte. Sumado a esto, la factibilidad de utilizar valores de pitch menores a 1, con
la consecuente superposición de espiras durante el barrido, trae consigo un aumento
de la exposición a radiación de cada segmento de la anatomía en estudio, y por ende
un aumento en la dosis de radiación recibida por los pacientes.

A pesar de todas las potencialidades de los nuevos TC, la ICRP argumenta, que la
frecuencia de repetición de exámenes es otro de los causantes del incremento de la
contribución de la dosis colectiva. Muchas veces estas repeticiones no cuentan con una
justificación apropiada, y no cambian la conducta en el tratamiento o diagnósticos de
los pacientes.

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Finalmente, una causa muy preocupante es que en ocasiones se ocupan factores de
exposición de pacientes adultos para exámenes pediátricos, con una consecuente
mayor dosis de radiación para estos últimos. En el año 2010, salió un avance de una
investigación que esta realizando el Organismo Internacional de Energía Atómica OIEA
en países en vía de desarrollo. Las primeras aproximaciones muestran que la
frecuencia de exámenes pediátricos es variable en distintas regiones geográficas, con
respecto al total de exámenes de TC que se realizan, sienso África la región con mayor
realización de estudios de TC pediátrcia, con un 20%, seguido de Asia con un 16% y
finalmente Europa del Este con 5%. En estas regiones se detectó además que se
aplicacan parámetros de protocolos diseñadoas para la exploración de pacientes
adultos en exámenes pediátricos, recibiendo estos últimos una mayor dosis de
radiación.

Teniendo en consideración estos antecedentes, veremos cuales son los factores que
determinan la dosis de radiación en TC, y de que manera el manejo de estos influye en
su magnitud.

FACTORES DETERMINANTES DE LA DOSIS EN TC

En primer lugar tenemos que considerar como es la forma de irradiación del TC. En
esta técnica la irradiación del paciente es en los 360º mientras el sistema tubo-
detector gira a su alrededor. Esto trae consigo que el mayor porcentaje de la dosis de
radiación se entrege en la superficie del paciente. Si el paciente fuese prefectamente
cilindrico, tendriamos que el 100% de la dosis se entrega a muy corta distancia de la
superficie, y en todo el contorno del paciente. A media que aumenta la produndidad,
nos alejamos de la superficie, la dosis de radiación comienza a disminuir de manera
concentrica, llegando a su menor valor en el centro. Estos es completamente distinto a
lo que pasa en radiología, donde el haz de radiación ingresa por un punto, y sale por el
punto contralateral, generando una disminución gradual de la dosis desde el punto de
entrada hasta el punto de salida. Es por este motivo que se desarrollar indicadores de
dosis específicos para TC como CTDIw, analizados en la clase anterior.

Figura 4: Comparación en la distribución de dosis relativa para una exposición en


radiología (imagen izquierda) y una exposición en TC (imagen derecha).

76
Ahora bien. Esta distribución de la dosis entregada al paciente en TC depende de
distintos parámetros que analizaremos a continuación. De manera didáctica,
agruparemos estos factores en 4 categorías que están relacionadas con:

• Características técnicas del equipo de TC.


• Características del paciente.
• Región anatómica en estudio.
• Parámetros de Adquisición.

Características técnicas del equipo de TC.

Tanto el diseño del equipo como distintos aspectos tecnológicos tienen influencia en la
dosis de radiación que reciben los pacientes en TC. Sin embargo, estos no están a la
mano del operado, por lo tanto no pueden ser modificados a favor de optimizar los
protocolos de examen, y solo podrian considerarse a la hora de escoger un equipo para
compra. Revisaremos la influencia de la filtración del haz de rayos X, la eficiencia del
sistema de detección y dos conceptos que aclararemos a continuación: Overbeaming y
Overrranging.

Filtración.

En los comienzos de la TC, al igual que en la radiología convencional, la filtración tenía


el objetivo de reducir aquella porción del haz que contribuyen muy poco a la formación
de la imagen, sim embargo era comparativamente mayor con el objetivo de evitar la
aparición de artefactos de endurecimiento del haz. En los equipos de TC actual, la
filtración total está compuesta por al menos 3 filtros ubicados a la salidad del tubo de
rayos X con funciones distintas: filtro intrínseco, filtro aplanador (0,1mm de Cobre),
filtros modeladores (Beam Shaper o Bow-Tie Filter). La filtración total puede alcanzar
valores de 8 a 9 mm de Aluminio equivalente, pudiendo llegar incluso a valores de 12
mm Al equivalente, con una variedad de combinaciones tan amplia como modelos de
equipos existentes.

Debido a esto, el efecto real sobre la dosis de radiación entregada al paciente es


bastante complejo de analizar, y por lo tanto se hace difícil poder comparar distintos
equipos en base a solo su filtración. Sin embargo, se puede considerar que los filtros
modeladores tienen un impacto sobre la dosis de radiación en TC. Debido a que están
diseñados para reducir la intensidad del haz de rayos X hacia a la periferia con el
objetivo de compensar las inhomogeneidades del paciente y uniformar el nivel de ruido
en la imagen, estos tienen un impacto ya que afectan principalmente la medición de
CTDIp, reduciendo su valor. Este efecto puede observarse en menor medida en la
medición de CTDIc, ya que en su valor existe contribución de radiación dispersa
proveniente de la periferia. De esta forma la razón entre perfieria y centro disminuye,
homogeneizando la distribución de dosis en el objeto (o paciente).

77
Figura 5: Tabla que muestra características técnicas de tubos de rayos X de distintos
equipos de TC. Observe las diferencias en la expresión de la filtración de estos, así
como la diferencia de sus valores. Tabla tomada de NHS – Report 06013.

Matriz de Deteccción.

La existencia de una matriz de detectores, a diferencia de una sola filas de detectores,


es la característica distintiva entre los equipos de TC multicorte versus los equipos
monocorte. Además, detectores gaseosos y detectores estacionarios utilizados en
equipos de 4º generación, no son compatibles con estos sistemas multicorte.
Consecuentemente, solo arcos de 3º generación con detectores de estado sólido. Estos
se consideran más "dosis efciente" que los antiguos detectores gaseosos, pero
requieren de la utilización de grillas antidifusoras para suprimir radiación dispersa, con
lo igualmente se pierde parte de radiación primaria igualmente

En matriz con múltiples filas de detección, los elementos individuales se separan por
delgados septos, que no son sensibles a la radiación, y por lo tanto no contribuyen a la
señal del detector. Debido a su gran número, estas zonas inactivas tienen influencia en
la eficiencia geométrica de la matriz, dependiendo de su diseño. Estos hace que su
eficiencia geométrica, que para un sistema monocorte es del orden de 85%, cae a un
70% habitualmente para equipos multicorte.

78
Overbeaming.

En los TC monocorte la definición del grosor de corte se determina por el sistema de


colimación, constituido por dos compenentes: pre-colimador (prepaciente) y post-
colimador (postpaciente). Cada uno de ellos tiene una función definida, pero su trabajo
conjunto permite determinar la zona del detector (en el eje z) que será irradiada. En
general, el pre-colimador cumple la función de delimitar la apertura en el eje z del haz
de rayos X, mientras el post-colimador limita la cantidad de radiación dispersa que
alcanza el detector, y por lo tanto ayuda a definir de mejor manera el corte (en TC
monocorte) limitando la zona de penumbra del haz.

En los TC multicorte el pre y post-colimador no determinan específicamente el espesor


de corte, si no que el ancho del haz de rayos X. Esto se debe a que el espesor de corte
esta determinado en estos equipos por la contribución de distintas filas de detección a
un determinado canal, y por ende depende de la configuración de detección
seleccionada. Por ejemplo, para una configuración de 4x2,5mm, cada uno de los 4
cortes reconstruidos puede tener espesor efectivo de 2,5mm, mientras que el ancho
nominal del haz es de 10mm. Esto constituye una diferencia sustancial con los equipos
monocorte.

Ahora bien, tanto en los equipos monocorte, como en los equipos multicorte, el ancho
del perfil de dosis es mayor al ancho del perfil de sensibilidad de corte (ancho nominal
del haz). Esto implica que el paciente es irradiado en una zona más extensa a la que
solo determina el perfil de sensibilidad de corte, debido a la contribución de la
radiación dispersa y la región de penumbra sobre el perfil de dosis de radiación. A esto
se le conoce como "Overbeaming".

Figura 6: Se muestran 3 matrices de detección (1, 2 y 4 filas) y la relación entre la


zona de haz útil (zona gris oscuro) y la region de penumbra asociada (gris claro).
Observe que las dimensiones de la región de penumbra se mantiene aproximadamente
constante en las 3 matrices, pero su relación con la zona de haz útil es menor. Tomado
de Radiation Dose from Adult & Pediatric MDCT. A.L Baert. 2007

79
La longitud de la zona de penumbra se mantiene más o menos constante para varios
tipos de TC, desde monocorte hasta multicorte, con valores que van por lo general
entre 1 y 3mm. Su importancia desde el punto de vista de la contribución a la dosis
que recibe el paciente va disminuyendo a medida que se incrementa la zona útil del
haz, lo que va de la mano con el aumento de la cantidad de filas de detección. Si se
considera como un parámetro de evaluación la eficiencia, considerada como la relación
entre la zona del haz útil y la penumbra, se puede decir que a medida aumenta el
número de filas de detección la eficiencia se incremente debido a que aumenta el
ancho del haz, manteniendose aproximadamente constante la zona de penumbra, y
por lo tanto su contribución a la dosis de radiación que recibe el paciente es menor.

Overranging.

Según Nagel, Overranging se define como el aumento en el DLP del examen producto
de rotaciones adicionales necesarias al comienzo y al fin de una exploración para
realizar la reconstrucción del primer y último corte de la región explorada. La cantidad
de rotaciones adicionales depende del tipo de interpolación que realice el equipo.

Figura 7: Se observa el camino del haz de rayos X en un barrido. La línea segmentada


muestra la extensión adicional del barrido necesaria para la reconstrucción del pimer y
último corte del barrido. Se muestran también las detenciones dependientes del tipo
de interpolación que utilice el sistema para la reconstrucción de la imagen. Tomado de
Kalender, 2000

80
81
Características del paciente.

Existe una relación entre la dosis de radiación que recibe el paciente y sus
dimensiones. El diámetro transversal del paciente se utiliza a menudo para caracterizar
las dimensiones del paciente. Se puede establecer que en pacientes de menor
diámetro, la dosis de radiación se distribuye de forma más homogénea entre el centro
y la periferia (menor diferencia entre CTDIc y CTDIp), lo que trae consigo un aumento
en la dosis recibida en comparación con pacientes de mayor dimensión. Esto tienen
gran relavancia en pacientes pediátricos en comparación con los adultos. Según
McNitt-Gray se establece que para un paciente con la mitad del diámetro que otro, la
dosis recibida puede llegar a ser el doble, si se emplean iguales factores de exposición.

Figura 8: Se muestran 2 fantomas cilíndricos y los valores de CTDI obtenidos en el


centro y la periferia de estos. Observe que en el fantoma de mayor diámetro, se
estalece una diferencia entre los valores periféricos y central. Sin embago, en el
fantoma de manor diámetro, no se manifiesta tal diferencia, con una distribución de
dosis homogénea. Tomado de McNITT-GRAY, M. Radiographics. 22: 1541-1553, 2002.

82
Figura 9: Se muestran los resultados obtenidos de CTDIw para los fantomas de cabeza
(simulando un paciente pediátrico) y cuerpo (simulando un paciente adulto). Observe
las diferencias de CTDIw para distintos valores de mAs, manteniendo el resto de los
parámetros constantes.

Si las dimensiones del paciente son incluso más pequeñas, como por ejemplo en el
caso de recien nacidos, el aumento en la dosis de radiación puede ser incluso mayor.
Debido a la importancia del impacto de la selección de los parámetros de adquisición
en la dosis que pueden recibir pacientes de distintas dimensiones, se creó una alianza
denominada Image Gently® formada por varias instituciones relacionadas con este
tema lideradas por la Sociedad de Radiología Pediátrica. Uno de sus lemas es el
conocido como "One size does not fit all", que hace referencia a que deben ajustarse
los parámetros de exposición en función de las dimensiones del paciente en estudio, y
por lo tanto no es aceptable utilizar un determinado protocolo para todos los tipos de
paciente sin considerar sus características.

Figura 10: Se observa un gráfico que muestra la variación de dosis (CTDIw) para 4
tamaños de fantoma (8-16-24-32 cm) para distintos valores de voltaje de tubo (kV).

83
Observe como disminuye el valor en mGy de CTDIw para fantomas de mayores
dimensiones, y como influye sobre el valor obtenido el uso del voltaje de tubo, con un
impacto mayor en fantomas de menor diámetro. Tomado de Siegel, M. Radiology
2004; 233:515–522

Región Anatómica en Estudio.

Dos aspectos relacionados con la región anatómica en exploración tienen influencia en


la dosis de radiación y el riesgo al que se enfrentan los paciente sometidos a un
estudio de TC. Uno es la cobertura del barrido y la región anatómica explorada en sí.

A medida que aumenta la cobertura del barrido, y por lo tanto la región explorada,
aumenta la dosis entregada al paciente, principalemte traducido en valores de DLP
mayores. El aumento de la cobertura en los estudios se ha visto con mayor frecuencia
con el uso de los modernos equipos de TC multicorte, en los cuales no hay un aumento
notorio del tiempo de barrid por aumentar la cobertura del examen, los sistemas de
enfriamiento del tubo permiten barridos más largo sin un calentamiento de tubo
evidente. Debido a esto se ha reportado que en muchos casos existe un abuso en la
extensión del barrido, en muchas ocasiones sin una utilidad diagnóstica clara.

El otro aspecto importante es la presencia de órganos sensibles en la región anatómica


en estudio. Si hay mayor presencia de órganos radiosensibles en la región anatómica
explorada, la dosis efectiva obtenida para esa zona es mayor. Debemos recordar que
la dosis efectiva se relaciona con la probabilidad de efectos estocásticos. Esto debe
tenerse presente a la hora de optimizar un determinado protocolo, en específico en el
caso de pacientes pediátricos. Brenner estimó los niños presentan una inherente
mayor radiosensibilidad con respecto a los adultos simplemente debido a que poseen
más células en división, y la radiación básicamente actúa sobre estas. Además, Berdon
complementa que los niños poseen más tiempo que los adultos para expresar un
posible cáncer radioinducido debido a su exposición en TC. El cáncer radioinducido en
general tiene periodos de latencia largos, sobre 15-20 años, por lo tanto los niños
tienen una mayor probailidad de manifestar un cáncer de estas características que un
adulto.

Parámetros de Adquisición.

Revisaremos 4 parámetros que tienen una relación directa sobre la dosis entregada en
TC.

• Corriente de tubo (I) y Producto mAs (Q).


• Voltaje de Tubo.
• Pitch.
• Espesor de Corte.

Corriente de Tubo y Producto de mAs

84
En TC el producto corriente de tubo y tiempo por cada rotación se obtiene
multiplicando el valor de la corriente de tubo aplicada (I) y el tiempo de rotación (t).
No debe confundirse con el valor de mAs total del barrido, el cual considera el producto
entre la corriente de tubo y el tiempo total de barrido.

Al igual que en radiología convencional, se establece una relación lineal entre la


corriente de tubo (mA) y la dosis entregada al paciente en TC. Esta relación también
es extrapolable al caso del producto mAs. Esta relación nos indica que medida que se
aumenta la corriente de tubo,se incrementa el valor de CTDIw de forma proporcional al
aumento de mA.

Figura 11: Gráfico CTDIw (mGy) versus corriente de tubo (mA). Se observa una
relación tanto para el denominado Head Mode (uso de fantoma de cabeza) y Body
Mode (uso fantoma de cuerpo). Note que la relación lineal se mantiene en ambos
fantomas. Tomado de Hamberg, L. Radiology 2003; 226: 762-772.

85
Somatom Sensation 64 - HCUCH
30

25

20

CTDIw (mGy)
15

10
Adulto
5
Pediátrico

0
50 100 150 200

Producto Corriente de Tubo-Tiempo (mAs)

Figura 12: Se observa la relación entre CTDIw y el producto mAs para 2 fantomas
(cabeza: pediátrico y cuerpo: cabeza). Note que la relación lineal se mantiene en
ambos fantomas en relación con el producto mAs.

No se debe perder de vista que tanto la corriente de tubo como el producto mAs
afectan también la calidad de imagen, principalmente a través del ruido. Recordemos
que el nivel de ruido de la imagen puede tener implicancias en la detectabilidad de
estructuras principalmente de bajo contraste. Es por este motivo que debe tenerse
presente su impacto cuando se quiere optimizar un protocolo de examen a través de la
reducción de la corriente de tubo o producto mAs.

Figura 13: En este ejemplo vemos como se afectan imágenes de alto contraste y bajo
con contraste con dos distintos niveles de ruido. Se observa que para altos niveles de

86
ruido se ve afectada la detectabilidad de imágenes de bajo contraste por sobre las de
alto contraste.

Por lo tanto, al construir un protocolo pueden seguirse las siguientes recomendaciones:

1. Seleccionar los valores de corriente o producto mAs de acuerdo a las características


del TC, las posibilidades que el equipo entregue, y especialmente de acuerdo a las
dimensiones del paciente y los requerimientos de dosis de cada tipo de examen. Se
puede estandarizar a través de tablas el valor de mA o mAs en función de
características del paciente como diámetro, peso o IMC. Hay exámenes donde el
contraste intrínseco y que en general se visualicen con anchos de ventana amplios,
pueden permitir valores de ruido más alto (Ej. TC de tórax, PieloTC, Estudios
osteroarticulares) que en otras exploraciones, por lo tanto en este caso se pueden
hacer reducciones de mAs más importantes que en estudios donde la detectabilidad de
lesiones de bajo contraste sea importante (Ej: Estudio de lesiones hepáticas).

2. Utilizar "técnicas de modulación de corriente" si se encuentran disponibles y si es


apropiado al tipo de estudio, siempre tomando en consideración que se puede ajustar
de acuerdo a las características del paciente.

Técnicas de modulación de corriente (Automatic Tube Current Modulation Techniques).


Veremos brevemente las técnicas de modulación de corriente disponibles en el
mercado. Según McCollough et existen 3 tipos basicamente:

• Sistema Longitudinal.
• Sistema Angular.
• Sistema Combinado

Cada uno de estos sistemas se basan en un paradigma para establecer su modulación.


Estos pueden ser características de la imagen, o parámetros de referencia. En la
siguiente tabla se muestran los distintos métodos utilizados para establecer la
referencia de modulación.

Tomado de Report 05016 CT scanner automatic exposure control systems. MHRA.

87
• Sistema Longitudinal.

Se basa en la modulación de la corriente de tubo a lo largo del eje Z (eje de


movimiento de la camilla). Se basa en una estimación de los perfiles de atenuación en
distintas regiones anatómicas. Para ello ocupa como base 2 imágenes radiográficas
(topogramas) en frontal y Lateral

En la siguiente tabla se observan las marcas que utilizaron este sistema longitudinal,
en los primeros equipos que utilizan modulación de corriente. Esta modulación estaba
basada solamente en la variación de atenuación del paciente a lo largo del eje z. Dato
importante es que no poseen feedback en línea.

Figura 14: Se observa la variación de atenuación estimada en base a 2 topogramas. A


la derecha se observa la variación de corriente final obtenida en función de la posición
en el eje z. Según la literatura se puede obtener alrededor de un 10% de reducción de
dosis, con respecto a su no aplicación.

• Sistema Angular.

Se basa en la modulación de la corriente de tubo durante cada giro en 360º del


sistema tubo-detector alrededor del paciente. Tiene la capacidad de realizar un análisis
"on line" de la atenuación en las distintas proyecciones del giro. Se basa en el concepto
de que la menor atenuación ocurre en las proyecciones del haz antero-posterior y
postero-anterior por sobre las proyecciones laterales. Estas proyecciones permiten el
uso de valores menores de corriente de tubo en comparación con lo que se debe
utilizar lateralmente, donde el diámetro del paciente es habitualmente mayor.
Técnicamente el sistema utiliza una sinusoide de corriente que se hace coincidir de tal

88
manera que los valores altos se utilizan al pasar por las proyecciones laterales,
mientras que los valores más bajos se utilzan al pasar por las proyecciones AP o PA. En
la siguiente tabla se observan las marcas que utilizan este sistema.

Figura 15: Se oberva el principio de uso de corriente de tubo diferencial de acuerdo a


la posición del tubo en relación con el diámetro del paciente. A la izquierda se observa
la sinusoide corriente aplicada. Debido al feedback on line, esta va modulándose a lo
largo del eje z. Según la literatura alrededor de un 20% de reducción de dosis se
puede lograr a través de la utilización de este sistema.

• Sistema Combinado.

Los equipos modernos ocupan una combinación de ambos sistemas. Actualmente estos
sistemas combinados presentan una mayor eficiencia en la disminución de la dosis
entregada al paciente. Su beneficio radica en la posibilidad de modular la corriente de
tubo en las 4 dimensiones, ejes X-Y-Z y en el tiempo, basados en la atenuación en el
eje z más la consideración, más la consideración de las difencias de espesor en los
distintos diámetros del paciente y el feeback en línea.

89
En la siguiente tabla observamos las marcas que utilizan el sistema combinado.

Figura 16: En la imagen izquierda podemos obervar como se superpone la modulación


basada en la atenuación obtenida en el topograma y la modulación en línea. A la
derecha podemos observar el resultado de la variación de corriente en función de la
región anatómica. Según la literatura se puede lograr de hasta un 66% de reducción
de dosis.

Voltaje de tubo.

La relación entre el voltaje de tubo y la dosis es más. La literatura actual indica que la
relación entre el voltaje y la dosis no es lineal. Muchos autores predicen una relación
cuadrática , aunque algunos proponen incluso una relación de naturaleza exponencial,
que puede variar de acuerdo a circunstancias específicas.

90
Somatom Sensation 64 - HCUCH
40

35

30

25

CTDIw (mGy) 20

15

10 Adulto

5 Pediátrico

0
80 100 120 140

Voltaje de Tubo (kVp)

Figura 17: En el siguiente gráfico se observa que la relación entre CTDIw y voltaje de
tubo no es lineal. Se puede notar que existen cambios de CTDIw con respecto a
pequeñas variaciones de kVp nominal (20 kVp). Esta relación puede observarse para
fantomas de distintos tamaños

A diferencia de la reducción de mA o mAs que solo tiene efectos negativos en la


imagen, la reducción del voltaje puede tener efectos positivos en cuanto a la calidad de
la imagen. Normalmente una reducción del voltaje, normalmente produce un aumento
en el contraste en algunos tejidos, en general los que poseen un mayor número
atómico (efectivo) y/o densidad.

Somatom Sensation 64 - HCUCH


350
Hueso
300 Medio de Contraste
Hígado
250
Músculo
Contraste (UH)

200

150

100

50

0
80 100 120 140

Voltaje de Tubo (kVp)

91
Figura 18: En el siguiente gráfico se muestran las curvas de contraste en función del
voltaje de tubo. Observe como aumenta el contraste de estructuras con alto Z y
densidad como el hueso y el medio de contraste. No ocurre lo mismo para tejidos de
menor z y/o densidad, en el gráfico ilustrados para hígado y músculo.

Por lo tanto, aparentemente la disminución del volatje de tubo pareciera ser la


variación ideal para los exámenes en TC. Sin embargo, hay que tener presente que
una disminución del kVp se asocia a un aumento en el ruido de la imagen. A pesar de
ello, según Siegel et al este aumento es más evidente en pacientes de mayores
dimensiones. La ICRP en su publicación 102 establece que se puede disminuir el kVp
para obtener una reducción de dosis, y para compensar el aumento del ruido
consecuente, aumentar proporcionalmente el mAs sin un incremento de los dosis final
que supere la reducción obtenida por la disminución del voltaje.

En términos generales, se puede tener como guía utilizar 120 kVp como base para la
mayor parte de los estudios, considerando modificaciones en casos de pacientes
obesos, en los que el mAs no se pueda aumentar, en el que puede incrementarse. En
casos de pacientes delgados o niños y en el caso de estudios con uso de medio de
contraste iodado, en los que puede considerarse una reducción.

Pitch.

El aumento en el Pitch permite primariamente aumentar la velocidad de barrido, con


una consecuente reducción de la dosis impartida de acuerdo al perfil de corte
empleado. Sin embargo, en algunos TC multicorte modernos el valor de mAs es
ajustado automáticamente al variar el valor de Pitch con el objetivo de mantener un
nivel de ruido constante. Esto se reconoce en algunos equipos como Effective mAs o
mAs per Slice. Es en estos casos el mAs aumenta de forma lineal al aumentar el Pitch.

Figura 19: En la gráfica izquierda se ilustra mediante la curva roja un equipo que
ocupa effective mAs, donde aumenta el mAs en función del aumento de el Pitch
utilizado, y la curva azul un equipo sin effective mAs que mantene el mAs constante si
importar el Picth utilizado. En la gráfica de la derecha se observa como varia el ruido

92
en ambas situaciones. Por lo tanto, en líneas generales en TC multicorte, la selección
del valor de Pitch debe ser considerado exclusivamente con respecto a la velocidad de
adquisición, tiempo de barrido, artefactos helicoidales (Molino de Viento) y la potencia
del tubo. Las consideraciones dosimétricas no juegan un rol importante en equipos que
utilizan corrección de mAs con respecto al Pitch para mantener el nivel de ruido
constante.

Espesor de corte.

En TC monocorte la colimación del haz utilizada y el grosor de corte reconstruido


utilizado para visualización de la imagen eran idénticos. Es por este motivo que no era
necesario hacer distinción entre ellos. En TC sin embargo, la colimación del haz es
habitualmente diferente de el espesor de corte reconstruido, determinado por la
combinación de distintas filas de detección y canales de data activos.

Figura 20: Se observa la diferencia entre la colimación y el espesor de corte obtenido


en TC monocorte (izquierda) y multicorte (derecha).

El ruido de la imagen está relacionado con el espesor de corte. Debemos recordar que
al adquirir cortes más finos, aumenta el nivel de ruido en la imagen, cuya
compensación puede tener un impacto en la dosis entregada al paciente. Por otra
parte, cortes más finos permiten un menor efecto de volumen parcial, con lo que
puede mejorarse el contraste de la imagen.

93
Figura 21: Se muestran 4 cortes de la misma sección anatómica reconstruidos con
distintos espesores de corte. Estudios realizados en base a experiencia clínica
(Galanski et al, 2001) han revelado que el espesor de corte tiene solo una influencia
menor o puede no tenerla sobre la dosis entregada en TC.

Desde este punto de vista la colimación del haz debe seleccionarse tan estrecha como
sea compatible con el tiempo de adquisición y la potencia del tubo. Se prefiere corte
gruesos (3-8 mm) para reducir el ruido principalmente en los estudios que lo permitan
esos espesores de corte. Cortes más finos deben utilizarse solo cuando el efecto de
volumen parcial es importante o las estructuras a visualizar ameriten espesores
submilimétricos por ejemplo.

94
95
Niveles Diagnóstico de Referencia (NDR).

La monitorización continua de los valores de CTDI y DLP para exploraciones


particulares nos permiten un control sobre la dosis recibida por el paciente en el día a
día. Los NDR constituye una forma útil de promover los requerimientos fundamentales
para la optimización de la protección del paciente. Se define esencialmente como un
nivel de exposición en el diagnóstico médico, obtenido a través de investigaciones y
relacionado con la práctica habitual sobre paciente individuales. Se fija en términos de
unidades prácticas de dosis (CTDIw, DLP) que caracterizan el ejercicio clínico,
permitiendo investigar e identificar situaciones en las que se excedan estos niveles.

En 1999 la Comisión Europea en su publicación "European Guidelines on Quality


Criteria for CT" entrega los primeros niveles diagnósticos de referencia para TC en
pacientes adultos. Estos niveles fueron adoptados posteriormente como referencia
para la práctica de TC por la ICRP en su publicación 87 "Managing Patient Dose in CT" ,
del año 2000.

Figura 22: Valores de NDR publicados por la ICRP en su publicación 87, adoptados de
los originales entregados por la Comisión Europea

Los NDR constituyen tan solo una referencia, y en ningún caso pueden ser utilizados
de forma legal. Permiten identificar situaciones de sobreexposición de dosis
innecesarias, y ajustar los parámetros de adquisición de protocolos particulares.

TC durante embarazo.

Según la ICRP miles de mujeres gestantes son expuestas a radiaciones ionizantes cada
año. La falta de información es el origen de mucha ansiedad y el motivo de
interrupciones de embarazo probablemente innecesarias (en los países en los que está
permitido legalmente). En la mayoría de las pacientes, la exposición a radiaciones es
médicamente adecuada y el riesgo para el feto es mínimo

96
Hay riesgos asociados a la irradiación a lo largo de la gestación que están relacionados
con el estadío del embarazo y la dosis absorbida. En genereal, Los riegos debidos a la
radiación son mayores durante la órgano-génesis y en la primera etapa fetal , algo
menores en el 2º trimestre y mínimos en el 3º trimestre.

Entre los efectos posibles, las malformaciones inducidas por radiación generan
preocupación en las personas. Este tipo de malformaciones tienen un umbral de 100-
200 mGy o superior y se relacionan de manera característica con problemas del
sistema nervioso central. Sin embargo, según la publicación 84 de la ICRP, dosis
fetales de 100 mGy no se alcanzan ni siquiera con 3 TAC pélvicos o con 20 estudios
convencionales de rayos X.

Figura 23: Valores de dosis fetal umbral para distintos tipos de malformaciones
radioinducidas según etapa gestacional. En las primeras 2 semanas se oberva el menor
umbral, que de ser alcanzado puede desencadenas en el no desarrollo del feto, o no
generarle ninguna secuela. Esto se conoce como el principio de "Todo o Nada".
Posteriormente los valores umbrales se incrementan, y los riesgos se traducen en
diversos tipos de malformaciones o retraso mental. Tomado de Radiographics 2007;
27:1705–1722.

Los valores de dosis fetal típicos han sido estudiados para distintas exploraciones de
TC, siendo estos en general inferiores a los límites anteriormente expuestos.

97
Figura 24: Valores de dosis fetal para distintos estudios de TC que involucran o no
exposición directa del feto al haz primario de radiación.

Con respecto a los efectos estocásticos, a lo largo de la mayor parte del embarazo se
asume que los riesgos de cáncer en el embrión/feto son similares a los de la población
infantil. Según la ICRP, para un individuo con exposición intra-útero de 10 mGy, el
riesgo absoluto de cáncer a edades de 0-15 años es de alrededor de 1 muerte adicional
por cáncer en cada 1,700 personas.

En relación con efectos hereditarios, seún ICRP no hay evidencia de que la irradiación
de las gónadas de cualquiera de los dos progenitores antes de la concepción, produzca
un aumento en el riesgo de cáncer o malformaciones en niños. Esta afirmación procede
de estudios científicos minuciosos realizados en los supervivientes de las bombas
atómicas y de los realizados en pacientes que han sido tratados con radioterapia
cuando eran niños

En resumen, las dosis prenatales debidas a la mayoría de los procedimientos


diagnósticos, no presentan un aumento cuantificable del riesgo prenatal de muerte,
malformación, o retraso mental. No obstante, la ICRP recomienda que todas las
actuaciones médicas (relacionadas con exposiciones profesionales y de pacientes)
deben estar justificadas (beneficio superior al riesgo). En particular, las exposiciones
médicas deben estar justificadas en cada paciente antes de llevar a cabo el
procedimiento. Tras la decisión de una exposición por causa médica, debe procurarse
la reducción de la dosis fetal manteniendo la calidad de la información diagnostica
necesaria.

Como regla general, antes de la exposición a radiaciones ionizantes a mujeres en edad


de procrear, debe intentarse verificar si están, o pueden estar embarazadas.

98

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