Módulo 2
Módulo 2
MÓDULO 2
2
1.1 Endurecimiento del haz.
Figura n°1: Al cambiar el espectro de energía de un haz de rayos x que pasa a través
del agua, la energía relativa promedio aumenta con la profundidad.
Los rayos x que pasan a través de la parte media de un fantoma cilíndrico uniforme
resultarán más "endurecidos" que aquellos que pasan por los bordes. Como este haz
de fotones se vuelve relativamente más energético, la relación de atenuación por un
objeto o estructura disminuye, por tanto, el rayo es también más intenso cuando llega
a los detectores que lo que se esperaría si no se hubiese endurecido.
Entonces, el perfil de atenuación resultante difiere el perfil ideal que se obtendría sin
efecto de endurecimiento. Un El perfil de los números de TC en el fantoma muestra
una característica forma cónica (cupping) (Fig. 2a).
3
Figura n°2. Perfiles de números de CT obtenidos de la región central de un fantoma de
agua uniforme sin corrección de calibración (a) y con corrección de calibración (b).
Figura n°3
4
Mecanismos para disminuir los artefactos producidos por endurecimiento del
haz:
Filtración: Una fina lámina metálica se utiliza para "pre-endurecer" el haz, filtrándo
los fotones de menor energía antes de que pasen por el paciente.
Existen varias maneras en que el efecto de volumen parcial puede provocar artefactos
en la imagen:
5
Figura n°4: En la zona de la base de cráneo en la cual existen múltiples densidades
(hueso, partes blandas, aire) generalmente se generan este tipo de artefactos.
Otro tipo de artefacto de volumen parcial se produce cuando un objeto denso situado
fuera del centro sobresale parcialmente en el ancho del haz de rayos x. En la figura 5,
la divergencia del haz de rayos x a lo largo del eje z se ha exagerado para demostrar
cómo un objeto fuera del eje puede quedar dentro del campo y por lo tanto, "visto" por
los detectores, cuando el tubo está apuntando de izquierda a derecha, pero fuera de la
campo, y por lo tanto, no visto por los detectores, cuando el tubo está apuntando de
derecha a izquierda. Las inconsistencias entre las vistas causan artefactos de
sombreado que aparecen en la imagen (Fig. 6a).
(5) Artefactos de volumen parcial que se producen cuando un objeto denso fuera del
centro sobresale en parte del trayecto del haz de rayos x. (6) Imágenes de CT de tres
varillas de acrílicas de 12 mm de diámetro y aproximadamente 15 cm desde el eje del
CT. (a) Imagen obtenida con las varillas parcialmente incluidas en el ancho de sección,
se muestran artefactos de volumen parcial. (b) Imagen obtenida con las varillas
totalmente incluidas en el ancho de sección, no muestra ningún artefacto de volumen
parcial.
Para limitar este artefacto es necesario disminuir el grosor del corte adquirido de
manera de evitar que dos densidades desiguales compartan un mismo voxel. El ruido
que puede generar la disminución del grosor de corte puede compensarse obteniendo
cortes más gruesos pero a partir de la data adquirida con secciones delgadas. El uso
6
de un filtro de reconstrucción intermedio también ayuda a disminuir el efecto en la
imagen del artefacto de volumen parcial
7
reducen en las regiones más estrechas y menos densas, de manera de no irradiar
innecesariamente (fig 8).
Figura n°8
Figura n°9
8
Figura n°10
Desde el punto de vista del operador, es factible minimizar el artefacto producido por
la escasez de fotones utilizando estrategias tales como: Reducir la velocidad de
rotación del tubo, reducir la colimación y reducir el Pitch. Sin embargo ante estas
modificaciones es fundamental considerar el aumento de dosis que conlleva la
aplicación de éstas y evaluar la proporción de costo/beneficio de estas maniobras.
9
aliasing puede minimizarse adquiriendo el mayor número posible de proyecciones por
rotación.
En algunos TC esto puede lograrse sólo mediante una velocidad de rotación más lenta,
mientras que en otros el número de proyecciones es independiente de la velocidad de
rotación. Existen además técnicas especializadas de alta resolución, como Flying focal
spot (Técnica de doble punto focal) o Desplazamiento Parcial de Detectores, que los
fabricantes utilizan para incrementar el número de cortes para una misma proyección.
10
Maniobras a cargo del operador para reducir los artefactos metálicos.
Retirar objetos metálicos extraíbles previamente al inicio del examen. Para artículos no
extraíbles, como implantes dentales, dispositivos protésicos y clips quirúrgicos, a veces
es posible variar la angulación del gantry excluyéndolos. Cuando esto es imposible (no
todos los TC multicorte permiten angulación del gantry) es factible disminuir el impacto
de dichos artefactos aumentando los factores de exposición especialmente KV, lo que
puede ayudar a penetrar algunos objetos más densos. Además, el uso de cortes finos y
campos de visión acotados reducirán la contribución adicional del artefacto de volumen
parcial, incrementado en las zonas de intersección entre metal y tejidos.
Figura n°13
11
2.2 Movimiento del paciente
Figura n°14
Maniobras a cargo del operador para reducir los artefactos a cusa del
movimiento del paciente:
12
Utilizar el menor tiempo posible en la adquisición de datos ayuda igualmente a
minimizar los artefactos
Analizando las zonas más propensas al movimiento, se pueden también tomar algunas
medidas, como las referidas al movimiento respiratorio, el cual se puede minimizar si
los pacientes son capaces de contener la respiración durante la duración del análisis.
13
Figura n°15: Imágenes de CT abdominal con reconstrucción convencional (a) y con
corrección de movimiento (b).
14
Figura n°16
Estos artefactos son causados por fallas o desperfectos propios del equipo de
Tomografía Computada, causados por problemas con la instalación o desperfectos
técnicos (helicoidal y multicorte). Normalmente requieren la intervención de Servicio
Técnico para su resolución.
15
3.1 Artefactos causados por fallas sistema de rayos x
Rara vez son visibles en los equipos modernos, debido a que los subsistemas
involucrados en la generación del alto voltaje requerido son muy estables y
controlados por realimentación. Asimismo los tubos radiológicos son muy confiables en
la calidad de la producción de rayos x. Cuando se producen fallas del sistema de rayos
x, normalmente la imagen resultante es similar a un endurecimiento extremo del haz
de rayos x, y además, se despliega un mensaje de error al usuario.
Varios tipos de artefactos pueden ocurrir por fallas o desperfectos en el sistema DAS.
Se clasifican en:
Los artefactos de anillo son causados por uno o más canales defectuosos en el DAS
(fig.16,17,18 y 19).
16
Si un único canal está defectuoso, el anillo es delgado y en algunas ocasiones
incompleto (dependiendo si es una o más filas de detectores). Este defecto se puede
en mascarar temporalmente interpolando el valor del canal defectuoso a partir de los
canales adyacentes (usualmente por personal de servicio técnico). Si más de un canal
está defectuoso, el anillo se hace grueso e intenso y no es posible interpolar los datos.
Si hay muchos canales defectuosos, se observa una banda circular en la imagen, que
puede o no tener datos de imagen.
Correcciones de software:
Figura n°16
17
Figura n°17
Figura n°18
18
Figura n°19
19
3.2.2 Artefactos lineales
Los artefactos lineales también son causados por uno o más canales defectuosos en el
DAS. Pero el origen de la falla es intermitente, al azar y ocurre sólo en algunas
proyecciones (fig. 20, 21, 22, 23 y 24)
Este defecto también puede ocurrir por mal contacto eléctrico. Es mucho menos
frecuente que el artefacto de anillo y más difícil de pesquisar y solucionar.
Figura n°20
Figura n°21
20
Ejemplos de Artefactos lineales:
Figura n°22
Figura n°23
21
Figura nº24
22
Figura n°25
Las imágenes ruidosas pueden ser causadas por una señal de datos pobre o débil, con
respecto al ruido de base, al adquirir la imagen (fig. 26).
Esto puede ser el resultado de una dosis insuficiente, una conexión de tierra muy
pobre o un blindaje insuficiente de los componentes del DAS. También pueden ser
efecto de fuentes de poder del DAS con baja salida o ruidosas.
Figura n°26
No existe un patrón reconocible que permita identificar, sólo a partir de la imagen, esta
causa.
23
No obstante lo anterior, puede confirmarse fácilmente, reintentando reconstruir
imágenes a partir de raw data que se sabe que está correcta y corresponde a un
paciente previo a la aparición de la anormalidad. También es útil intentar reconstruir la
imagen utilizando otros filtros (blando, óseo, pulmón, etc.)
24
Figura n°27
Figura n°28
25
4.2 Artefactos helicoidales en TC Multicorte
Este artefacto se debe al hecho de que varias filas del detector intersectan el plano de
reconstrucción durante el curso de cada rotación. A medida que se decrementa el
pitch, la cantidad de filas de detectores que intersectan el plano de imagen por cada
rotación aumenta, y por tanto aumenta el número de "paletas" del artefacto de molino.
Un algoritmo de reconstrucción apropiado debe incluir funciones de interpolación en el
eje Z para disminuir este efecto.
Figura n°29
26
Figura n°30: (a) Adquisición con haz de Rx en TC monocorte. (b) Adquisición con haz
de rayos x en TC multicorte
Figura n°31: Volumen de datos recogidos por una fila externa de detectores
(izquierda) y una fila interna (derecha) en un escáner de 16 canales.
Como el tubo y detectores deben girar alrededor del paciente (en un plano
perpendicular al diagrama), los datos recogidos por cada detector corresponden a un
volumen contenido entre dos conos, en lugar del plano ideal. Esto conduce a artefactos
similares a aquellos causados por volumen parcial producidos por objetos fuera de eje.
Los artefactos son más pronunciados de las filas externas del detector (Fig. 32).
27
Figura n°32: Imágenes de CT de los datos recogidos por una fila de detector externa
(a) y una fila de detector interna (b) se muestra el artefacto de cono alrededor de una
barra de teflón, que fue colocada a 70 mm del isocentro en un ángulo de 60° con el eje
del Tomógrafo.
Así, un TC de 16 canales debería potencialmente ser más afectado por este tipo de
artefacto que un TC de 4 canales. Sin embargo, los fabricantes han abordado el
problema empleando diversos algoritmos de reconstrucción en lugar de las técnicas de
reconstrucción estándar utilizadas con anterioridad. La eficacia de una de éstas
técnicas se demuestra en la exploración de un fantoma (figura 33).
28
4.2.3 Artefactos en MPR
Figura n°34: Imagen en MIP obtenida mediante TC helicoidal que muestra artefacto de
cebra.
Figura n°35: (a) Imagen sagital reformateada desde cortes axiales obtenidas con 5mm
de colimación y 5 mm de intervalo de reconstrucción. (b) Imagen sagital reformateada
desde TC helicoidal monocorte con data axial obtenida con 5mm de colimación y 2.5
mm de intervalo de reconstrucción.
29
PROTOCOLO CONTROL DE CALIDAD EN
TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA
Ing. Leonardo Álvarez
Acad. TM José Aguilera V.
Ing. Sebastián Álvarez
Introducción
Entre todas las prácticas que involucran radiación ionizante, la aplicación médica, es
responsable de la más alta contribución de exposición a la población. Sin embargo,
tradicionalmente la reglamentación en protección radiológica se ha orientado
principalmente hacia las exposiciones ocupacionales, olvidando que en el campo de las
aplicaciones médicas existe un gran potencial de reducción de dosis hacia el paciente.
Por ese motivo, organismos internacionales como la Comisión Internacional de
Protección Radiológica, la Organización Mundial de la Salud, la Organización
Panamericana de la Salud y el Organismo Internacional de Energía Atómica, entre
otros, aúnan esfuerzos para proponer recomendaciones, normas básicas y creando
Protocolos de controles de calidad, para los equipos de radiodiagnóstico, que sean
referencia para todos los países y que permitan la aplicación óptima de las técnicas
radiológicas en búsqueda de un mayor beneficio para el paciente y la sociedad con una
mejoría en la calidad de la imagen y reducción efectiva de la exposición médica,
ocupacional y de la población.
30
A través de estos documentos de lectura obligatoria, conoceremos los pasos a seguir
en el proceso de control de calidad en los equipos de tomografía computarizada, para
lograr así alcanzar el uso eficiente de las radiaciones ionizantes y que permitan la
obtención de imágenes de alta calidad diagnóstica con el menor riesgo posible al
paciente y al personal ocupacionalmente expuesto.
Estos controles son esenciales dado que permiten detectar indirectamente anomalías
graves en el funcionamiento de los equipos o en los procedimientos y protocolos
clínicos aplicados. También permiten evaluar la eficacia del propio control de calidad de
los parámetros técnicos y poner en evidencia, en algunos casos, sobre la causa de la
anomalía. En general será difícil detectar el origen del funcionamiento incorrecto
mediante dichos indicadores globales únicamente, sin embargo pueden servir de ayuda
para identificar el problema a grandes rasgos.
En él se anotará el resultado del control (valor numérico de los valores obtenidos), las
anomalías encontradas, si procede, las acciones correctivas propuestas y el
seguimiento de las reparaciones. Dichos registros serán una fuente importante de
información para evaluar la efectividad de las medidas de corrección llevadas a cabo y
definir estrategias de sustitución de equipos y futuras compras, sirviendo además para
aportar criterios que permitan seleccionar los equipos más adecuados.
31
C. Evaluar la eficacia del programa de garantía de calidad:
1 Pruebas de aceptación
En cualquier caso, estas pruebas deben ser un anexo en las especificaciones de los
contratos de adquisición de dichos equipos.
Se acepta con carácter general, y así queda recogido en los primeros borradores de las
normas de la Comisión Electrotécnica Internacional (CEI), que las pruebas de
32
aceptación deben realizarse preferentemente por procedimientos no invasivos y, en
caso contrario, se deberá garantizar que el equipo no se altera como resultado de esa
actuación.
2 Pruebas de estado
3 Pruebas de constancia
33
PRUEBAS DE CONTROL DE CALIDAD EN TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA
34
ser esencial en un programa de control de calidad, así como la confirmación del
correcto funcionamiento de los indicadores de dosis que los equipos proporcionan
como apoyo a los procesos de optimización de las técnicas empleadas.
Los nuevos equipos también proporcionan información de las dosis empleadas en cada
exploración. Es lógico plantear la necesidad de verificar su correcto funcionamiento si
se quieren utilizar estos indicadores en procesos de optimización.
35
Parámetros geométricos
TC001.- Coincidencia entre los indicadores luminosos del plano externo e interno y el
plano irradiado
Tolerancias: La distancia entre el plano indicado por las luces interna y externa y el
plano de irradiación debe ser ≤ ± 2 mm.
36
Material: Películas radiográficas en sobres “ready-pack” o películas radiocromáticas
para exposición directa con un soporte rectangular plano. Bolígrafo de punta fina u
otro instrumento punzante para perforar en la línea de proyección de la luz.
Alternativamente, maniquí de imagen con objetos para comprobar su correcta
posición.
37
TC002.- Ajuste de los indicadores luminosos en los planos coronal y sagital
Observaciones: Esta prueba se hace con un peso equivalente al paciente (70 kg)
sobre la camilla. Deberá comprobarse que el movimiento de la camilla indicado, para
un desplazamiento nominal de 30 cm como mínimo, no se diferencia de este valor en
más de la tolerancia establecida. A continuación, un desplazamiento inverso de la
38
misma magnitud deberá devolver la camilla a la posición original, también sin
separarse de ella en más de lo especificado por dicha tolerancia.
Tolerancias: Valor medido < d ± 1 mm si d ≥ 2 mm; Valor medido < d ± 50% si d <
39
Material: Maniquí con marcas externas o estructuras internas reconocibles en la
imagen (pueden ser hilos metálicos adheridos a la superficie de un maniquí
homogéneo).
Tolerancias: En modo axial: valor medido < s ± 1 mm si s ≥ 2 mm; valor medido < s
± 50 % si s < 2 mm (“s” es el espesor nominal de corte) o según las especificaciones
del fabricante. Esta prueba se deberá realizar para todos los espesores nominales de
corte posibles. En modo helicoidal: según especificaciones del fabricante y siempre < ±
1 mm del valor de referencia.
Material: Maniquí con escala o maniquí con rampa de aluminio o cobre. Se puede
hacer también con "escaleras" de plástico que endurecen menos el haz.
Maniquí con una bola de alto contraste de diámetro menor de 1 mm o un disco de alto
contraste de espesor menor que 1 mm.
Antecedentes: Gagne, 1989; AAPM, 1993; IEC 60601-2-32: 2006; IMPACT 2001.
40
2. Determinación sobre la imagen, mediante la selección del nivel y anchura de la
ventana apropiados, del perfil de sensibilidad o de los valores del número CT
del fondo, máximo en la rampa y mitad del máximo, respectivamente.
3. Estimación, por los procedimientos accesibles del equipo, de la anchura a media
altura ("FWHM") del perfil. En bastantes casos el propio equipo dispone de
métodos automáticos de evaluación. También es posible utilizar un maniquí con
una escala adecuada utilizando la metodología especificada por el fabricante del
maniquí. Las diferencias existentes podrían indicar un mal funcionamiento de
los colimadores (si éstos no son fijos), un mal alineamiento entre
foco/colimador/sistema de detectores o diferencia en la sensibilidad de las filas
paralelas de detectores. Para la medida en modo helicoidal se precisa de un
maniquí que contiene una bola de alto contraste de diámetro inferior a 1 mm o
un disco de alto contraste de espesor inferior a 1 mm.
Para obtener la anchura efectiva del haz, se realiza una exploración del objeto en
modo helicoidal reconstruyendo las imágenes axiales del objeto de prueba en
intervalos apropiados (un décimo de la anchura de nominal corte). Se realiza una
reconstrucción sagital o coronal obteniendo el perfil del número CT de la imagen. La
FWHM se obtiene representando los valores de los números CT en función de la
distancia en el eje Z o ajustando la anchura y nivel de ventana a valores apropiados y
midiendo la longitud de la imagen a lo largo del eje Z. Los cambios de software y las
variaciones en la velocidad de movimiento de la camilla pueden afectar a la anchura
efectiva de corte. Esta prueba es suficiente hacerla para una anchura de corte de la
imagen (por ejemplo, 5 mm) y técnica de adquisición.
41
Para obtener la anchura de corte irradiada se coloca una película en sobre ready-pack
o película radiocromática, sujeta en aire, en el plano del isocentro. Se irradia con los
diferentes espesores de corte y, una vez obtenida la imagen, se mide la anchura de
corte irradiado, bien midiendo simplemente con una regla o se obtiene el perfil de
densidad óptica (DO) producido por la lectura de un microdensitómetro. Si se desea
mayor exactitud, puede obtenerse el perfil de dosis a partir del perfil de DO y la curva
de calibración. El espesor de radiación se determinará como la anchura a mitad de
altura (FWHM) del perfil de densidades ópticas o del de dosis. Alternativamente se
pueden utilizar cartulinas de fósforo con fluorescencia remanente o un detector de
semiconductor en carcasa tipo lápiz, que es irradiado en una exploración helicoidal con
una velocidad de la camilla conocida y el programa de análisis apropiado.
42
Calidad del haz
Alternativamente, energía efectiva del haz: diferencia entre los valores obtenidos y los
de referencia <± 2 κeV.
Material: Multímetro específico para TC, cámara lápiz y filtros de aluminio de grosores
conocidos y/o maniquí con cilindros de diferentes plásticos (con coeficientes de
atenuación lineal conocidos) en agua.
Especialista/Técnico
La medida de la CHR junto con las tensiones reales de disparo permite caracterizar la
calidad del haz. La CHR debe medirse para todos los filtros de forma utilizados por el
equipo (generalmente, uno para exploraciones de cabeza y otro para exploraciones de
cuerpo, que se seleccionan al elegir el FOV de irradiación) y preferiblemente a 120
kVp. En ciertos casos, cuando se realizan actualizaciones de software u otro tipo de
43
mantenimiento, es posible que se cambien los filtros de forma, por lo que no se suele
detectar en la calidad de las imágenes y sin embargo se manifiesta en variaciones
apreciables en la dosimetría respecto de los valores de referencia.
La energía efectiva del haz se estima como el valor de energía que hace máximo el
coeficiente de determinación del ajuste del número CT en función del coeficiente de
atenuación. El valor habitual es de unos 60 - 65 keV. La comprobación de la energía
efectiva es importante si el equipo de TC se emplea para tratamientos de radioterapia
o en análisis cuantitativo.
Especialista/Técnico
44
generalmente 120 kV) se medirá el CTDI en aire en el isocentro para un barrido de
tiempos y de corriente. Con los resultados obtenidos se calcularán los coeficientes de
linealidad y las variaciones máximas nCTDI-Tiempo, nCTDI-mA y nCTDI-mAs.
Calidad de imagen
Es deseable que el ruido obtenido en la determinación del estado de referencia para las
exploraciones de cerebro adulto sea≤ 0,5 % (o 5 UH), y ≤ 2,0 % (o 20 UH) para las
de abdomen y tórax de rutina adulto si se utilizan maniquíes de dimensiones
apropiadas; de no ser así, al menos se deberán cumplir las especificaciones del
fabricante.
Observaciones: Se estima la desviación típica del valor de número CTσ)( para una
región de interés (ROI) con no menos de 100 celdillas o píxeles en la zona central
(círculo de aproximadamente 2 cm de diámetro). Es frecuente expresar la desviación
típica (estimada en unidades Hounsfield, UH) como porcentaje relativo a la escala
absoluta de dichas unidades. Para ello se divide la desviación típica por la diferencia
entre el número CT del agua y el del aire (normalmente, 1000) y se multiplica por 100
para expresarlo en porcentaje.
45
El ruido es función de los parámetros de adquisición, reconstrucción y visualización, así
como de los maniquíes utilizados, por lo que esta información se deberá detallar al
especificar el valor obtenido.
El valor medio del número CT de un corte realizado en aire deberá ser -1000 ± 4 UH
para las exploraciones de referencia de cabeza y abdomen y tórax adulto.
46
Periodicidad: Anual / Inicial, tras cambios T. estimado 10 min Personal Técnico
Observaciones: Valor medio del número CT para una ROI con no menos de 100
píxeles en la zona central (círculo de aproximadamente 2 cm de diámetro). La
verificación de este parámetro deberá realizarse con mayor frecuencia si se emplea el
equipo en análisis cuantitativo.
Tolerancias: Según las especificaciones del fabricante del equipo y del maniquí. Para
las exploraciones de referencia de cabeza y abdomen adulto, la diferencia entre el
valor del número CT medido y el de referencia no debe superar:
47
• ± 5 UH para polietileno
• ± 4 UH para el agua
Antecedentes: McCullough, 1976; Millner, 1978; White and Speller, 1980; Judy and
Adler, 1980; Nosil, 1989; IMPACT 2001.
Las posibles variaciones en los valores de los números CT obtenidos para cada material
y los valores de referencia se manifestarán como variaciones de las rectas obtenidas
con respecto a las de referencia.
Esta prueba adquiere especial importancia cuando el equipo se utiliza para análisis
cuantitativos.
Variaciones apreciables respecto del valor de referencia serán analizadas junto con el
posible incremento del ruido.
48
Material: Maniquí de un material dado, conteniendo objetos de tamaño variable
construidos con otro material de similar, aunque distinto, coeficiente de atenuación.
Antecedentes: AAPM, 1993; Judy, 1976; Schneiders and Bushong, 1978; Droege and
Morin, 1982; Droege, 1983; Cunninghan and Fenster, 1987; Tosi and Torresin, 1993;
IMPACT, 2001; IPEM, 2005.
49
Observaciones: La resolución espacial se define como la frecuencia espacial (pl/cm) a
la que la función de transferencia de modulación (MTF) cae al 50%, 10% o 2%. Si la
evaluación se hace a partir de patrones de barras, el último grupo de pares de líneas
que se puede distinguir suele corresponder al 2% de la MTF. La resolución se puede
obtener a partir del grupo de menor diámetro o del grupo de pares de líneas más finas
cuyos componentes puedan ser identificados con un grado aceptable de separación y
sin distorsión. El método es razonablemente objetivo si se elige para el análisis una
anchura de ventana muy pequeña (próxima a 1) y se va moviendo el nivel en valores
cercanos al máximo de los objetos o líneas de alta atenuación.
M(f) es el valor de la desviación típica de una ROI ajustada al máximo tamaño posible
dentro de la imagen del patrón de barras. Se obtiene corrigiendo por el ruido el valor
M' obtenido directamente, según la ecuación:
50
A su vez, el ruido N se obtiene midiendo la desviación típica de una ROI de material
homogéneo. Puesto que el patrón de barras está constituido por agua y PMMA, se
determina el valor de N según la ecuación:
51
los maniquíes dosimétricos de cabeza y cuerpo colocados de forma contigua y
centrados en el isocentro puede ser igualmente válida.
Los valores de carga mostrados por el equipo (en unidades de mAs) en cada rotación
deberán ser sustancialmente distintos entre los cortes que afectan al maniquí de
cuerpo y los que afectan al de cabeza. Además deberá existir también diferencias entre
los valores de carga utilizados por el equipo con el sistema de modulación activado y
desactivado.
52
Dosimetría
Tolerancias: Los valores medidos del índice de dosis en TC (CTDI) en aire en un solo
corte no se deben desviar en más de ± 20 % de los valores de referencia obtenidos
para todos los filtros de forma, todas las configuraciones de adquisición (N x T en
mm), y todas las tensiones utilizadas clínicamente. Para las exploraciones de
referencia de cabeza adulto, abdomen y tórax adulto y abdomen niño, se deberá
cumplir:
La diferencia entre los valores medidos y los mostrados por el equipo deben≤ser
10%.
Material: Maniquí específico y equipo de medida de dosis, que puede incluir cámara
de tipo "lápiz" o detector específico y electrómetro, o sistema de dosimetría por
termoluminiscencia (TL).
Antecedentes: Shope, 1981; Spokas, 1982; Suzuki, 1978; DHHS, 1984; Rothenberg
and Pentlow, 1992; AAPM, 1993; IEC 60601-2-32: 2006; OIEA, 1996; IMPACT 2001;
AAPM, 2008; SEFM, 2005.
53
• Producto dosis por longitud (DLP), que caracteriza la exposición para un
examen completo, integrando linealmente la dosis al maniquí patrón de TC,
expresado en términos de dosis absorbida en aire por unidad de longitud.
Para calcular esas dos magnitudes, es preciso determinar antes el índice de dosis TC
normalizado ponderado en cada uno de los maniquíes dosimétricos patrones de cabeza
(cilindro de 16 cm de diámetro y 15 cm de altura) o cuerpo (cilindro de 32 cm de
diámetro y 15 cm de altura), según la ecuación:
Donde:
54
Donde e es el espesor de corte nominal en cm, D(z) es la dosis absorbida en aire en la
posición z del eje de la cámara.
Así, los dos indicadores dosimétricos antes mencionados vendrán definidos por las
ecuaciones:
Para el índice de dosis TC ponderado por corte en los maniquíes patrones de cabeza o
cuerpo, mientras que el producto dosis por longitud será:
55
Donde i representa cada secuencia de cortes, siendo N el número de cortes, de
espesor nominal e y carga Q (mAs), de una secuencia no helicoidal. Cuando la
exploración se realiza con una secuencia helicoidal, esta última magnitud debe
calcularse mediante la fórmula:
Una vez obtenido el DLP, puede derivarse una estimación grosera de la dosis efectiva
de la exploración considerada, utilizando los coeficientes normalizados (EDLP) que se
proponen en el documento europeo de referencia, según la ecuación:
Por otro lado, la dosis efectiva y la dosis en diferentes órganos se pueden estimar a
través del CTDI10cm-aire medido en el centro de la carcasa (“gantry”) sin maniquí y
de los datos de la exploración realizada. Para ello se pueden utilizar algunas
aplicaciones informáticas (hoja Excel de IMPACTSCAN, programa CT dose) que usan
para estas estimaciones las tablas de NRPBSR250.
Los protocolos de exploración utilizados para esta prueba podrán ser diferentes a los
recomendados en caso de que el equipo los utilice en mayor proporción a otro tipo de
exploraciones.
56
MAGNITUDES DOSIMÉTRICAS EN TC
TM Daniel Castro Acuña, MSc.
Introducción
Debido a las particularidades que presenta la forma de irradiar al paciente en TC, ha sido
necesario definir magnitudes dosimétricas que tomen en cuenta estas características. De
este forma se implementa el Índice de Dosis en Tomografía Computada o CTDI (Computed
Tomography Dose Index) y el Producto Dosis-Largo o DLP (Dose-Length Product). Ambos
son los principales descriptores de la dosis de radiación en TC.
Magnitudes Dosimétricas.
Los rayos X son ondas electromagnéticas capaces de transportar energía. Estos son
capaces de producir ionización en su interacción con la materia, transfiriendo su energía al
medio. En específico, los rayos X realizan esta transferencia en 2 etapas. En primer lugar,
los fotones de rayos X al interactuar con electrones orbitales del medio en el cual inciden,
son capaces de ponerlos en movimiento transfiriendo parte o toda su energía a través de
los efectos Fotoeléctrico y Compton respectivamente. En una segunda etapa, estos
electrones liberados pueden a su vez impartir energía durante su trayectoria, depositando
energía mediante por lo general múltiples interacciones con electrones orbitales de átomos
presentes en el medio.
57
Figura 1: En la imagen se observa un fotón (hv) que sufre una interacción en el punto (a),
provocando la extracción de un electrón orbital y un fotón dispersado (hv'). Este electrón
en su camino es capaz de impartir energía al medio (K.E) y poner en movimiento otros
electrones (delta ray) o producir fotones producto de su desaceleración al interactuar con
núcleos de átomos presentes en el medio (bremsstrahlung).
𝜕𝐸� 𝐽
𝐷= � �
𝜕𝑚 𝐾𝑔
En múltiples ocasiones es necesario utilizar magnitudes complementarias que permiten
obtener a través de cálculos la dosis absorbida
La magnitud denominada Exposición (X) es utilizada para este propósito. Esta magnitud se
define como el valor absoluto de la carga total (∂Q) de los iones de un signo producidos en
una masa de aire ∂m),
( cuando todos los electrones liberados por fotones están
completamente detenidos. La carga puede determinarse por ejemplo en una cámara de
ionización, en la cual tenemos electrodos encargados de recolectar esta carga y un sistema
electrónico asociado para cuantificarla. La unidad más tradicional es la conocida como
58
Roentgen (R), y equivale a 2,58x10-4 Coulomb de carga liberada en un Kilogramo de aire.
𝜕𝑄 𝐶
𝑋= � �
𝜕𝑚 𝐾𝑔
La dosis absorbida es posible relacionarla con la exposición medida en aire si se conoce la
energía necesaria para producir un par iónico en aire. En general se establece que 1 R =
8,76 mGy en aire. Si se quiere obtener la dosis absorbida en un tejido determinado es
necesario conocer la relación entre los poderes de frenado de los electrones liberados en el
medio con respecto al aire o gas en el que se haya realizado la medición.
A menudo es también posible realizar mediciones de otra magnitud que puede relacionarse
con la dosis absorbida. Esta magnitud es la conocida como KERMA, acrónimo de la
expresión Kinetic Energy Released in the Medium (energía cinética liberada en el medio).
Esta se define promedio de energía transferida ∂?tr) (por radiación indirectamente
ionizante (fotones) a partículas cargadas (electrones) en un medio por unidad de masa
(∂m). Debido a que relaciona energía y masa, se mide en unidades de Gray
(Joule/Kilogramo). Para las energías que se utilizan en radiodiagnóstico se considera que el
Kerma es aproximadamente igual a la dosis absorbida, debido a que la fracción radiativa
es despreciable.
𝜕𝐸�𝑡𝑟 𝐽
𝐾= � �
𝜕𝑚 𝐾𝑔
En general la dosis absorbida, como la hemos definido hasta el momento, no constituye un
parámetro suficiente para cuantificar el riesgo biológico ante el uso de radiación ionizante.
Una de las primeras magnitudes que nos ayudan en este objetivo es la Dosis en Órgano o
Tejido (DT). Se define como el promedio de dosis absorbida en un órgano o tejido
específico, siendo igual al promedio de energía impartidaεT al órgano o tejido de masa
mT. Tiene la complicación de que es necesario conocer como se distribuye la energía
impartida en el órgano de interés, lo cual puede lograrse con el uso de fantomas
matemáticos y el uso de técnicas Monte Carlo.
𝜀̅𝑇 𝐽
𝐷𝑇 = � �
𝑚 𝑇 𝐾𝑔
Si conocemos DT, y consideramos el tipo de radiación con el que estamos irradiando un
órgano o tejido, podemos estimar la llamada Dosis Equivalente (HT). Para su estimación se
utiliza un factor de ponderación WR para cada tipo de radiación R, que indica la capacidad
cada tipo de producir daño biológico en los distintos tejidos. Este factor es igual a 1 para
radiación electromagnética (rayos X y gamma) y electrones. Protones, neutrones ,
partículas alfa y fragmentos de fisión poseen factores de ponderación mayor, que indican
un mayor efecto biológicos sobre los tejidos. Su unidad de medida es el Joule/Kilogramo,
pero para diferenciarla de la Dosis Absorbida se le denomina a esta unidad Sievert (Sv). Su
equivalencia con la antigua unidad rem es 1 Sv = 100 rem.
59
𝐽
𝐻𝑇 = � 𝑊𝑅 × 𝐷𝑇,𝑅 � �
𝑅 𝐾𝑔
Ahora bien, cuando la irradiación no es uniforme, sino que afecta parcial o desigualmente a
diversos órganos o tejidos, se tiene en cuenta el daño al individuo expuesto utilizando un
nuevo parámetro. La dosis efectiva (E) se define como la dosis equivalente HT ponderada
por un factor WT que representa la contribución del órgano o tejido T al detrimento total
que resulta de la irradiación uniforme del cuerpo completo. Su unidad de medida es el
Sievert. En esta magnitud se considera que los distintos órganos y tejidos son más
radiosensibles que otros, y por lo tanto, pueden expresar mayor daño ante igual magnitud
de radiación.
𝐽
𝐸 = � 𝑊𝑇 × 𝐻𝑇 � �
𝐾𝑔
𝑇
60
Figura 3: Factores de ponderación WT para distintos tejidos. Tomado de publicación 103 de
la ICRP.
61
El Método Estándar se basa entonces en la determinación del denominado Índice de Dosis
en TC o CTDI y la aplicación de sus derivaciones. Este parámetro fue postulado por
primera vez en 1981 por Shope et al. Se define como la integral a lo largo de una línea
paralela al eje de rotación z del perfil de dosis D(z) de un corte único, dividido por el
grosor nominal T del corte (ó NxT en el caso de los TC multicorte).
+∞
1
𝐶𝑇𝐷𝐼 = � 𝐷(𝑧)𝑑𝑧
𝑁 × 𝑇 −∞
El perfil de dosis para un corte único se extiende más allá del ancho nominal del haz,
debido a la penumbra y los efectos de dispersión. Estas zonas, conocidas como colas del
perfil de dosis o "tails", juegan un rol importante en la dosis total acumulada por una serie
de cortes realizados a lo largo de eje longitudinal. El CTDI considera el perfil de dosis en el
centro del eje de rotación, incluyendo estas colas de radiación.
Figura 5: Distribución de dosis a lo largo del eje Z para un corte único con un ancho
nominal NxT
El primer intento por hacer práctica la estimación de CTDI fue realizado por la Food &
Drugs Administration FDA. Definió, para estandarizar la medición, un límite de integración
(para considerar las colas) dependiente del ancho nominal de corte T. Este límite fue de
±7T, es decir, 14 veces el ancho nominal del corte. Este índice se conoce como CTDIFDA.
Para su medición se utilizaba un arreglo lineal de cristales TLD localizados a lo largo del eje
Z. La FDA introdujo el uso de 2 fantomas cilíndricos de un acrílico especial , el PMMA
(Polimetilmetacrilato) para la medición en un medio dispersor. Estos fantomas tienen
dimensiones específicas. El fantoma destinado a exploraciones de cabeza posee 16 cm de
62
diámetro, y el destinado para exploraciones de cuerpo (abdomen y tronco) posee 32 cm de
diámetro. Ambos poseen una longitud estándar de 14 a 15 cm de longitud. Estos fantomas
tienen como mínimos 5 posiciones para realizar mediciones, una en el centro del fantoma y
4 en la periferia a 1cm bajo la superficie del fantoma.
Fue necesario estandarizar el largo de medición para hacerlo independiente del parámetro
de ancho nominal de corte. Para ello se definió el denominado CTDI100. Para este índice
los límites de integración del perfil de dosis son ±50mm, centrados en el perfil. Este límite
corresponde al largo de 100mm de las cámaras de ionización de tipo lápiz disponibles en el
mercado para su medición. El CTDI100 es medido utilizando estas cámaras de ionización y
los fantomas de CTDI introducidos por la FDA y también en aire libre.
63
+50𝑚𝑚
1
𝐶𝑇𝐷𝐼 = ∗� 𝐷(𝑧)𝑑𝑧
𝑁 × 𝑇 −50𝑚𝑚
Las mediciones de CTDI100 en aire se realizan ubicando la cámara en el isocentro del TC.
Sin embargo su utilidad es limitada. Según la ICRP las mediciones de CTDI100,a realizadas
en aire en el eje de rotación del TC proveen un índice poco preciso de la exposición del
paciente a radiación ionizante. A pesar de ello son consideradas como parte de las
mediciones de rigor.
𝐿
� × 𝑐𝑎𝑙 × 𝑓𝑐 ×
𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑎 = 𝑀 [𝑚𝐺𝑦]
𝑁×𝑇
Siendo M, el promedio de las mediciones realizadas, cal el factor de calibración de la
cámara según laboratorio patrón, fc factor de conversión de unidades, 8,76x10-3
(mGy/mR) para lecturas realizadas en exposición, y 1 para mediciones realizadas en
Kerma.
𝐿
𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑐 = ���
𝑀 × 𝑐𝑎𝑙 × 𝑓𝑐 × �𝑚𝐺𝑦�
𝑁×𝑇
𝐿
𝐶𝑇𝐷𝐼100,𝑝 = ���
𝑀 × 𝑐𝑎𝑙 × 𝑓𝑐 × �𝑚𝐺𝑦�
𝑁×𝑇
64
utilizar un factor de 0,9.
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 𝑚𝐺𝑦
𝑛𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 = � �
𝐶 𝑚𝐴𝑠
Como una alternativa práctica, el CTDIaire puede ser utilizado para estimar el CTDIw en
similares condiciones de exposición. Es conocido como Factor P. Este puede ser
determinado por una medición inicial tanto del CTDIaire y CTDIw para ambos fantomas,
cabeza PH y cuerpo PB.
(𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 )𝐻
𝑃𝐻 =
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑎𝑖𝑟𝑒
(𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊 )𝐵
𝑃𝐵 =
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑎𝑖𝑟𝑒
Sin embargo, la determinación de CTDIw tiene la limitación de que las mediciones de
CTDI100 con cámara de ionización se realizan con la camilla del paciente en una posición
fija, es decir, sin movimiento, y por lo tanto no considera la situación habitual en la que la
exploración involucra una seria de cortes o rotaciones contiguas mientras la camilla
avanza. Para representar la dosis para un protocolo con adquisición helicoidal, es necesario
considerar la posible superposición o no (gaps) entre perfiles de dosis consecutivos.
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑊
𝐶𝑇𝐷𝐼𝑣𝑜𝑙 = [𝑚𝐺𝑦]
𝑃𝑖𝑡𝑐ℎ
Como ya hemos mencionado, el CTDI y todas sus derivaciones se determinan para un
corte único. Ahora bien, ¿cuál es la dosis total de radiación que recibe un paciente por un
barrido completo? El parámetro definido para representar esta situación es el denominado
como Dose Length Product o DLP (Producto Dosis Largo). Su unidad de medición es
65
mGy*cm, para denotar la inclusión de la dosis en todo el largo del barrido. El DLP entonces
nos entrega la exposición total de un barrido, para un protocolo específico y un largo de
exploración determinado. Nos entrega la posibilidad de considerar la dosis total de un
estudio que incluye varias fases de exploración, entregando como resultado un valor de
DLP total sumatoria de los DLP de cada una de las fases realizadas.
El método Monte Carlo se basa en una técnica computacional (Monte Carlo) combinada con
mediciones de CTDI en aire. Monte Carlo es utilizado para calcular la absorción y
dispersión de los fotones de rayos X en un fantoma antropomórfico construido
matemáticamente, basado en figuras geométricas
Este método estima la dosis efectiva en distintos órganos, incluso fuera del rango de
exploración, normalizados a la dosis en aire en el eje de rotación del TC.
66
Figura 8: Software para estimación de Dosis Efectiva en TC mediante método Monte Carlo
67
Figura 9: Fantoma para determinación de Dosis Efectiva a través de método directo.
Un método sencillo para obtener una aproximación de la dosis efectiva a una región
anatómica específica utilizando como base el valor de DLP obtenido para una exploración
determinada. Se utiliza un factor, conocido como EDLP (mSv/mGy*cm), es un factor de
conversión que representa un valor de Dosis Efectiva normalizado a una región anatómica
específica para un paciente estándar. La estimación de Dosis Efectiva a través de este
método permite realizar comparaciones con la exposición a radiación obtenida por otras
fuentes, como la radiología convencional, Medicina Nuclear o la radiación de fondo
(background). Sin embargo, el valor obtenido corresponde al volumen de irradiación
completo, y no permite la estimación para órganos o tejidos específicos.
68
𝐸 = 𝐷𝐿𝑃 × 𝐸𝐷𝐿𝑃 [𝑚𝑆𝑣]
Figura 10: Tabla de factores EDLP (k) para la estimación de Dosis Efectiva a partir de DLP.
Observe que los factores están divididos en rangos de edad. Para pacientes de menores
edades, los factores de conversión son mayores. Tomado de publicación 102 de ICRP.
69
70
71
FACTORES DETERMINANTES DE LA DOSIS EN TC
TM Daniel Castro Acuña, MSc Hospital Clínico
Escuela Tecnología Médica, Universidad de Chile
INTRODUCCIÓN
La dosis de radiación que pueden recibir los pacientes que se somenten a una
exploración en TC, depende de distintos factores que se relacionan principalmente con
las características propias de cada equipo, la anatomía de cada paciente, y los
parámetros seleccionados para realizar cada exploración. Siguiendo las
recomendaciones del llamado criterio ALARA, cada protocolo de examen debe estar
optimizado de tal manera que la dosis de radiación recibida por los pacientes sea tan
baja como sea posible alcanzar, obteniendo una calidad de imagen tal que permita
realizar un diagnóstico confiable de la condición del paciente. Para llevar este objetivo
a cabo, es necesario conocer estos factores y de que manera pueden seleccionarse
para ello.
Este tema ha logrado gran impacto a nivel mundial en este útimo tiempo, debido
lamentablemente a la difusión a través de la prensa internacional de casos de
sobreexposición de pacientes sometidos a estudios de Perfusión bajo TC en algunos
centros de Estados Unidos durante 2009. La Food and Drug Administration (FDA)
investigó la situación y determinó que 385 pacientes en 6 distintos centros
hospitalarios fueron expuestos a dosis entre 3 a 4 Gy durante exploraciones de
perfusión cerebral bajo TC. Una de las conclusiones de este investigación fue que la
más probable causa de esta sobreexposiciones fue la modificación irregular de los
protocolos de examen para este estudio, en las que probablemente no se consideró el
aspecto dosimétrico asociado.
A pesar de que estos casos pueden considerarse una excepción, la dosis entregada a
las personas por la TC es un tema a tener en consideración. El año 2000, el Comité
sobre los Efectos de la Radiación Ionizante de la ONU, UNSCEAR, presentó los
resultados de una recopilación de datos a nivel mundial. Según este reporte, la TC
representa el 5% de todas las exploraciones radiológicas en el mundo, un valor menor
en comparación a estudios mucho más frecuentes como la radiografía de tórax y
osteoarticular. Sin embargo, su contribución a la dosis a la población mundial es la
mayor, alcanzando un 34%, y superando las contribuciones de los exámenes más
frecuentes (Rx tórax por ejemplo) y las exploraciones con mayores dosis individuales
como la angiografía y el intervencionismo.
72
Figura 1: Gráficos de frecuencia de exámenes radiológicos y contribución a la dosis
colectiva mundial de distintos procedimientos radiológicos. Datos extraidos de Anexo
D, Reporte UNSCEAR 2000
73
Figura 2: En TC las imágenes nunca se ven sub o sobreexpuestas debido a que el valor
de cada pixel es tomado de una escala relativa, la escala de UH, que determina que
cualquier valor de coeficiente de atenuación siempre se encuentra en función del valor
propio para el agua. En radilogía convencional en cambio, el hecho de utilizar factores
de exposición excesivos por ejemplo determina que lleguen al receptor de imagen
fotones de rayos X en abundancia, porduciendo la sobreexposición de zonas de la
imagen, con su consecuente deterioro, e incluso, no utilidad diagnóstica.
74
Figura 3: Se presentan los parámetros de exploración para el estudio de abdomen bajo
TC para niños de 1, 5 y 10 años. En las columas denominadas "dosimetry quantities"
se observan las diferencias de 3 parámetros de dosis para los protocolos de examen en
7 centros (A-G) distintos. Tabla tomada de: Pages J et al. BJR, 76 (2003), 803–811.
A pesar de todas las potencialidades de los nuevos TC, la ICRP argumenta, que la
frecuencia de repetición de exámenes es otro de los causantes del incremento de la
contribución de la dosis colectiva. Muchas veces estas repeticiones no cuentan con una
justificación apropiada, y no cambian la conducta en el tratamiento o diagnósticos de
los pacientes.
75
Finalmente, una causa muy preocupante es que en ocasiones se ocupan factores de
exposición de pacientes adultos para exámenes pediátricos, con una consecuente
mayor dosis de radiación para estos últimos. En el año 2010, salió un avance de una
investigación que esta realizando el Organismo Internacional de Energía Atómica OIEA
en países en vía de desarrollo. Las primeras aproximaciones muestran que la
frecuencia de exámenes pediátricos es variable en distintas regiones geográficas, con
respecto al total de exámenes de TC que se realizan, sienso África la región con mayor
realización de estudios de TC pediátrcia, con un 20%, seguido de Asia con un 16% y
finalmente Europa del Este con 5%. En estas regiones se detectó además que se
aplicacan parámetros de protocolos diseñadoas para la exploración de pacientes
adultos en exámenes pediátricos, recibiendo estos últimos una mayor dosis de
radiación.
Teniendo en consideración estos antecedentes, veremos cuales son los factores que
determinan la dosis de radiación en TC, y de que manera el manejo de estos influye en
su magnitud.
En primer lugar tenemos que considerar como es la forma de irradiación del TC. En
esta técnica la irradiación del paciente es en los 360º mientras el sistema tubo-
detector gira a su alrededor. Esto trae consigo que el mayor porcentaje de la dosis de
radiación se entrege en la superficie del paciente. Si el paciente fuese prefectamente
cilindrico, tendriamos que el 100% de la dosis se entrega a muy corta distancia de la
superficie, y en todo el contorno del paciente. A media que aumenta la produndidad,
nos alejamos de la superficie, la dosis de radiación comienza a disminuir de manera
concentrica, llegando a su menor valor en el centro. Estos es completamente distinto a
lo que pasa en radiología, donde el haz de radiación ingresa por un punto, y sale por el
punto contralateral, generando una disminución gradual de la dosis desde el punto de
entrada hasta el punto de salida. Es por este motivo que se desarrollar indicadores de
dosis específicos para TC como CTDIw, analizados en la clase anterior.
76
Ahora bien. Esta distribución de la dosis entregada al paciente en TC depende de
distintos parámetros que analizaremos a continuación. De manera didáctica,
agruparemos estos factores en 4 categorías que están relacionadas con:
Tanto el diseño del equipo como distintos aspectos tecnológicos tienen influencia en la
dosis de radiación que reciben los pacientes en TC. Sin embargo, estos no están a la
mano del operado, por lo tanto no pueden ser modificados a favor de optimizar los
protocolos de examen, y solo podrian considerarse a la hora de escoger un equipo para
compra. Revisaremos la influencia de la filtración del haz de rayos X, la eficiencia del
sistema de detección y dos conceptos que aclararemos a continuación: Overbeaming y
Overrranging.
Filtración.
77
Figura 5: Tabla que muestra características técnicas de tubos de rayos X de distintos
equipos de TC. Observe las diferencias en la expresión de la filtración de estos, así
como la diferencia de sus valores. Tabla tomada de NHS – Report 06013.
Matriz de Deteccción.
En matriz con múltiples filas de detección, los elementos individuales se separan por
delgados septos, que no son sensibles a la radiación, y por lo tanto no contribuyen a la
señal del detector. Debido a su gran número, estas zonas inactivas tienen influencia en
la eficiencia geométrica de la matriz, dependiendo de su diseño. Estos hace que su
eficiencia geométrica, que para un sistema monocorte es del orden de 85%, cae a un
70% habitualmente para equipos multicorte.
78
Overbeaming.
Ahora bien, tanto en los equipos monocorte, como en los equipos multicorte, el ancho
del perfil de dosis es mayor al ancho del perfil de sensibilidad de corte (ancho nominal
del haz). Esto implica que el paciente es irradiado en una zona más extensa a la que
solo determina el perfil de sensibilidad de corte, debido a la contribución de la
radiación dispersa y la región de penumbra sobre el perfil de dosis de radiación. A esto
se le conoce como "Overbeaming".
79
La longitud de la zona de penumbra se mantiene más o menos constante para varios
tipos de TC, desde monocorte hasta multicorte, con valores que van por lo general
entre 1 y 3mm. Su importancia desde el punto de vista de la contribución a la dosis
que recibe el paciente va disminuyendo a medida que se incrementa la zona útil del
haz, lo que va de la mano con el aumento de la cantidad de filas de detección. Si se
considera como un parámetro de evaluación la eficiencia, considerada como la relación
entre la zona del haz útil y la penumbra, se puede decir que a medida aumenta el
número de filas de detección la eficiencia se incremente debido a que aumenta el
ancho del haz, manteniendose aproximadamente constante la zona de penumbra, y
por lo tanto su contribución a la dosis de radiación que recibe el paciente es menor.
Overranging.
Según Nagel, Overranging se define como el aumento en el DLP del examen producto
de rotaciones adicionales necesarias al comienzo y al fin de una exploración para
realizar la reconstrucción del primer y último corte de la región explorada. La cantidad
de rotaciones adicionales depende del tipo de interpolación que realice el equipo.
80
81
Características del paciente.
Existe una relación entre la dosis de radiación que recibe el paciente y sus
dimensiones. El diámetro transversal del paciente se utiliza a menudo para caracterizar
las dimensiones del paciente. Se puede establecer que en pacientes de menor
diámetro, la dosis de radiación se distribuye de forma más homogénea entre el centro
y la periferia (menor diferencia entre CTDIc y CTDIp), lo que trae consigo un aumento
en la dosis recibida en comparación con pacientes de mayor dimensión. Esto tienen
gran relavancia en pacientes pediátricos en comparación con los adultos. Según
McNitt-Gray se establece que para un paciente con la mitad del diámetro que otro, la
dosis recibida puede llegar a ser el doble, si se emplean iguales factores de exposición.
82
Figura 9: Se muestran los resultados obtenidos de CTDIw para los fantomas de cabeza
(simulando un paciente pediátrico) y cuerpo (simulando un paciente adulto). Observe
las diferencias de CTDIw para distintos valores de mAs, manteniendo el resto de los
parámetros constantes.
Si las dimensiones del paciente son incluso más pequeñas, como por ejemplo en el
caso de recien nacidos, el aumento en la dosis de radiación puede ser incluso mayor.
Debido a la importancia del impacto de la selección de los parámetros de adquisición
en la dosis que pueden recibir pacientes de distintas dimensiones, se creó una alianza
denominada Image Gently® formada por varias instituciones relacionadas con este
tema lideradas por la Sociedad de Radiología Pediátrica. Uno de sus lemas es el
conocido como "One size does not fit all", que hace referencia a que deben ajustarse
los parámetros de exposición en función de las dimensiones del paciente en estudio, y
por lo tanto no es aceptable utilizar un determinado protocolo para todos los tipos de
paciente sin considerar sus características.
Figura 10: Se observa un gráfico que muestra la variación de dosis (CTDIw) para 4
tamaños de fantoma (8-16-24-32 cm) para distintos valores de voltaje de tubo (kV).
83
Observe como disminuye el valor en mGy de CTDIw para fantomas de mayores
dimensiones, y como influye sobre el valor obtenido el uso del voltaje de tubo, con un
impacto mayor en fantomas de menor diámetro. Tomado de Siegel, M. Radiology
2004; 233:515–522
A medida que aumenta la cobertura del barrido, y por lo tanto la región explorada,
aumenta la dosis entregada al paciente, principalemte traducido en valores de DLP
mayores. El aumento de la cobertura en los estudios se ha visto con mayor frecuencia
con el uso de los modernos equipos de TC multicorte, en los cuales no hay un aumento
notorio del tiempo de barrid por aumentar la cobertura del examen, los sistemas de
enfriamiento del tubo permiten barridos más largo sin un calentamiento de tubo
evidente. Debido a esto se ha reportado que en muchos casos existe un abuso en la
extensión del barrido, en muchas ocasiones sin una utilidad diagnóstica clara.
Parámetros de Adquisición.
Revisaremos 4 parámetros que tienen una relación directa sobre la dosis entregada en
TC.
84
En TC el producto corriente de tubo y tiempo por cada rotación se obtiene
multiplicando el valor de la corriente de tubo aplicada (I) y el tiempo de rotación (t).
No debe confundirse con el valor de mAs total del barrido, el cual considera el producto
entre la corriente de tubo y el tiempo total de barrido.
Figura 11: Gráfico CTDIw (mGy) versus corriente de tubo (mA). Se observa una
relación tanto para el denominado Head Mode (uso de fantoma de cabeza) y Body
Mode (uso fantoma de cuerpo). Note que la relación lineal se mantiene en ambos
fantomas. Tomado de Hamberg, L. Radiology 2003; 226: 762-772.
85
Somatom Sensation 64 - HCUCH
30
25
20
CTDIw (mGy)
15
10
Adulto
5
Pediátrico
0
50 100 150 200
Figura 12: Se observa la relación entre CTDIw y el producto mAs para 2 fantomas
(cabeza: pediátrico y cuerpo: cabeza). Note que la relación lineal se mantiene en
ambos fantomas en relación con el producto mAs.
No se debe perder de vista que tanto la corriente de tubo como el producto mAs
afectan también la calidad de imagen, principalmente a través del ruido. Recordemos
que el nivel de ruido de la imagen puede tener implicancias en la detectabilidad de
estructuras principalmente de bajo contraste. Es por este motivo que debe tenerse
presente su impacto cuando se quiere optimizar un protocolo de examen a través de la
reducción de la corriente de tubo o producto mAs.
Figura 13: En este ejemplo vemos como se afectan imágenes de alto contraste y bajo
con contraste con dos distintos niveles de ruido. Se observa que para altos niveles de
86
ruido se ve afectada la detectabilidad de imágenes de bajo contraste por sobre las de
alto contraste.
• Sistema Longitudinal.
• Sistema Angular.
• Sistema Combinado
87
• Sistema Longitudinal.
En la siguiente tabla se observan las marcas que utilizaron este sistema longitudinal,
en los primeros equipos que utilizan modulación de corriente. Esta modulación estaba
basada solamente en la variación de atenuación del paciente a lo largo del eje z. Dato
importante es que no poseen feedback en línea.
• Sistema Angular.
88
manera que los valores altos se utilizan al pasar por las proyecciones laterales,
mientras que los valores más bajos se utilzan al pasar por las proyecciones AP o PA. En
la siguiente tabla se observan las marcas que utilizan este sistema.
• Sistema Combinado.
Los equipos modernos ocupan una combinación de ambos sistemas. Actualmente estos
sistemas combinados presentan una mayor eficiencia en la disminución de la dosis
entregada al paciente. Su beneficio radica en la posibilidad de modular la corriente de
tubo en las 4 dimensiones, ejes X-Y-Z y en el tiempo, basados en la atenuación en el
eje z más la consideración, más la consideración de las difencias de espesor en los
distintos diámetros del paciente y el feeback en línea.
89
En la siguiente tabla observamos las marcas que utilizan el sistema combinado.
Voltaje de tubo.
La relación entre el voltaje de tubo y la dosis es más. La literatura actual indica que la
relación entre el voltaje y la dosis no es lineal. Muchos autores predicen una relación
cuadrática , aunque algunos proponen incluso una relación de naturaleza exponencial,
que puede variar de acuerdo a circunstancias específicas.
90
Somatom Sensation 64 - HCUCH
40
35
30
25
CTDIw (mGy) 20
15
10 Adulto
5 Pediátrico
0
80 100 120 140
Figura 17: En el siguiente gráfico se observa que la relación entre CTDIw y voltaje de
tubo no es lineal. Se puede notar que existen cambios de CTDIw con respecto a
pequeñas variaciones de kVp nominal (20 kVp). Esta relación puede observarse para
fantomas de distintos tamaños
200
150
100
50
0
80 100 120 140
91
Figura 18: En el siguiente gráfico se muestran las curvas de contraste en función del
voltaje de tubo. Observe como aumenta el contraste de estructuras con alto Z y
densidad como el hueso y el medio de contraste. No ocurre lo mismo para tejidos de
menor z y/o densidad, en el gráfico ilustrados para hígado y músculo.
En términos generales, se puede tener como guía utilizar 120 kVp como base para la
mayor parte de los estudios, considerando modificaciones en casos de pacientes
obesos, en los que el mAs no se pueda aumentar, en el que puede incrementarse. En
casos de pacientes delgados o niños y en el caso de estudios con uso de medio de
contraste iodado, en los que puede considerarse una reducción.
Pitch.
Figura 19: En la gráfica izquierda se ilustra mediante la curva roja un equipo que
ocupa effective mAs, donde aumenta el mAs en función del aumento de el Pitch
utilizado, y la curva azul un equipo sin effective mAs que mantene el mAs constante si
importar el Picth utilizado. En la gráfica de la derecha se observa como varia el ruido
92
en ambas situaciones. Por lo tanto, en líneas generales en TC multicorte, la selección
del valor de Pitch debe ser considerado exclusivamente con respecto a la velocidad de
adquisición, tiempo de barrido, artefactos helicoidales (Molino de Viento) y la potencia
del tubo. Las consideraciones dosimétricas no juegan un rol importante en equipos que
utilizan corrección de mAs con respecto al Pitch para mantener el nivel de ruido
constante.
Espesor de corte.
El ruido de la imagen está relacionado con el espesor de corte. Debemos recordar que
al adquirir cortes más finos, aumenta el nivel de ruido en la imagen, cuya
compensación puede tener un impacto en la dosis entregada al paciente. Por otra
parte, cortes más finos permiten un menor efecto de volumen parcial, con lo que
puede mejorarse el contraste de la imagen.
93
Figura 21: Se muestran 4 cortes de la misma sección anatómica reconstruidos con
distintos espesores de corte. Estudios realizados en base a experiencia clínica
(Galanski et al, 2001) han revelado que el espesor de corte tiene solo una influencia
menor o puede no tenerla sobre la dosis entregada en TC.
Desde este punto de vista la colimación del haz debe seleccionarse tan estrecha como
sea compatible con el tiempo de adquisición y la potencia del tubo. Se prefiere corte
gruesos (3-8 mm) para reducir el ruido principalmente en los estudios que lo permitan
esos espesores de corte. Cortes más finos deben utilizarse solo cuando el efecto de
volumen parcial es importante o las estructuras a visualizar ameriten espesores
submilimétricos por ejemplo.
94
95
Niveles Diagnóstico de Referencia (NDR).
Figura 22: Valores de NDR publicados por la ICRP en su publicación 87, adoptados de
los originales entregados por la Comisión Europea
Los NDR constituyen tan solo una referencia, y en ningún caso pueden ser utilizados
de forma legal. Permiten identificar situaciones de sobreexposición de dosis
innecesarias, y ajustar los parámetros de adquisición de protocolos particulares.
TC durante embarazo.
Según la ICRP miles de mujeres gestantes son expuestas a radiaciones ionizantes cada
año. La falta de información es el origen de mucha ansiedad y el motivo de
interrupciones de embarazo probablemente innecesarias (en los países en los que está
permitido legalmente). En la mayoría de las pacientes, la exposición a radiaciones es
médicamente adecuada y el riesgo para el feto es mínimo
96
Hay riesgos asociados a la irradiación a lo largo de la gestación que están relacionados
con el estadío del embarazo y la dosis absorbida. En genereal, Los riegos debidos a la
radiación son mayores durante la órgano-génesis y en la primera etapa fetal , algo
menores en el 2º trimestre y mínimos en el 3º trimestre.
Entre los efectos posibles, las malformaciones inducidas por radiación generan
preocupación en las personas. Este tipo de malformaciones tienen un umbral de 100-
200 mGy o superior y se relacionan de manera característica con problemas del
sistema nervioso central. Sin embargo, según la publicación 84 de la ICRP, dosis
fetales de 100 mGy no se alcanzan ni siquiera con 3 TAC pélvicos o con 20 estudios
convencionales de rayos X.
Figura 23: Valores de dosis fetal umbral para distintos tipos de malformaciones
radioinducidas según etapa gestacional. En las primeras 2 semanas se oberva el menor
umbral, que de ser alcanzado puede desencadenas en el no desarrollo del feto, o no
generarle ninguna secuela. Esto se conoce como el principio de "Todo o Nada".
Posteriormente los valores umbrales se incrementan, y los riesgos se traducen en
diversos tipos de malformaciones o retraso mental. Tomado de Radiographics 2007;
27:1705–1722.
Los valores de dosis fetal típicos han sido estudiados para distintas exploraciones de
TC, siendo estos en general inferiores a los límites anteriormente expuestos.
97
Figura 24: Valores de dosis fetal para distintos estudios de TC que involucran o no
exposición directa del feto al haz primario de radiación.
Con respecto a los efectos estocásticos, a lo largo de la mayor parte del embarazo se
asume que los riesgos de cáncer en el embrión/feto son similares a los de la población
infantil. Según la ICRP, para un individuo con exposición intra-útero de 10 mGy, el
riesgo absoluto de cáncer a edades de 0-15 años es de alrededor de 1 muerte adicional
por cáncer en cada 1,700 personas.
En relación con efectos hereditarios, seún ICRP no hay evidencia de que la irradiación
de las gónadas de cualquiera de los dos progenitores antes de la concepción, produzca
un aumento en el riesgo de cáncer o malformaciones en niños. Esta afirmación procede
de estudios científicos minuciosos realizados en los supervivientes de las bombas
atómicas y de los realizados en pacientes que han sido tratados con radioterapia
cuando eran niños
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