0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas4 páginas

2º Medio Lenguaje Noviembre

ñ
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas4 páginas

2º Medio Lenguaje Noviembre

ñ
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LICEO CARLOS CONDELL DE LA HAZA

UNIDAD TÉCNICA PEDAGÓGICA


GUÍA LENGUA Y LITERATURA 2º MEDIO NOVIEMBRE 2021

Nombre Alumno(a) Curso


Asignatura Lengua y literatura Profesor(a) Macarena Toledo
Fecha Puntaje Ideal Puntaje Logrado

OA: Manifestar opinión referente a las temáticas abordadas en los textos.

INICIO

¿Te animas a responder las siguientes preguntas con solo lo que recuerdas?
1. ¿Estás de acuerdo con que la ciencia para poder avanzar y evolucionar experimente en animales? Justifica
tu respuesta (2 puntos en total)

2. Imagina que la experimentación en animales está prohibida ¿De qué otra forma crees que la ciencia podría
seguir avanzando y probando sus avances sin perjudicar a animales y humanos? Desarrolla y argumenta tu
respuesta (2 puntos en total)

DESARROLLO

DERECHO ANIMAL
Algunos animales experimentan dolor, ansiedad, alegría y tristeza, sensaciones y sentimientos que no son
privativos de nuestra especie. Defender esto no significa desatender a los humanos; más bien lo contrario.
El pasado 14 de junio, el primatologista mexicano José Luis Álvarez Flores fue asesinado a balazos tras haber
recibido numerosas amenazas de muerte. Álvarez Flores había impulsado la creación en 2012 de un área
protegida en el Estado de Tabasco, donde habitan, entre otras especies, monos saraguato. Recientemente
denunció la extracción ilegal de arena y piedra en el río Usumacinta. Su denuncia tuvo un alto coste:
claramenteel interés ecológico se enfrentaba a otro tipo de intereses más violentos.
Nadie dudaría en tachar este crimen de intolerable. Sin embargo, el motivo de la lucha que lo ocasión ó sí
resulta cuestionable para muchas personas, que a menudo se preguntan si tiene sentido dedicar recursos a
preservar los monos saraguato —es un ejemplo— en vez de destinar ese esfuerzo a los seres humanos,
como si fuesen los ecologistas quienes, con su actitud, estuviesen generando pobreza o sufrimiento en las
personas.
Este cuestionamiento es recurrente. Así, la publicación reciente en El País Semanal de un reportaje dedicado
a Sandra, la orangutana a quien la justicia argentina ha reconocido sus derechos como persona no humana,
suscitó reacciones diversas entre los internautas, muchos de los cuales se preguntaban cómo puede el
Estado argentino gastar dinero en traslados, pruebas y diagnósticos clínicos en un simple animal cuando el
país está asolado por la pobreza infantil.
LICEO CARLOS CONDELL DE LA HAZA
UNIDAD TÉCNICA PEDAGÓGICA

Cualquier defensor de los derechos de los animales —o cualquiera que se interese mínimamente por el
asunto— sabe que recibirá la acusación de desproporcionalidad y sentimentalismo. Su preocupación será
entendida, en muchos casos, como un mero capricho o será objeto de chanza. Es muy sencillo descalificar un
movimiento de progreso moral ridiculizando sus manifestaciones más anecdóticas, es decir, atacando la
superficie e ignorando la raíz del debate. ¿Cómo puede ser una orangutana una persona? ¿Qué será lo
siguiente? ¿Una lubina? ¿Una mosca?
La consideración de persona está relacionada con el reconocimiento de la capacidad sensitiva de los
animales, es decir, su naturaleza de seres sensibles. La ciencia ya ha demostrado sobradamente que hay
especies con una alta sensibilidad, en especial los primates y otros mamíferos de alto coeficiente cerebral
como elefantes y ballenas. También caballos y cerdos y, por supuesto, perros y gatos, son sensibles al
sufrimiento. Los animales con un sistema nervioso evolucionado experimentan dolor, ansiedad, alegría y
tristeza, es decir, sensaciones y sentimientos que no son privativos de los humanos. Defender esto no
significa desatender a los humanos; más bien lo contrario. El avance de las leyes en materia de maltrato animal
en los últimos años ha sido notorio. Reino Unido ha endurecido su ley aumentando a cinco años de cárcel las
penas, Holanda acaba de prohibir el uso de collares eléctricos en los perros y en España, actualmente, se está
tramitando una modificación del Código Civil para que la consideración de animal como cosa pase a la de ser
sensible, en la línea de otros países europeos.

Quizá debido a esta mayor sensibilización social, el Seprona recibe cada vez más denuncias por maltrato
animal. Periódicamente no encontramos en los medios noticias sobre detenciones y sentencias. Hace poco, un
juzgado de Santa Cruz de Tenerife condenó a un año de cárcel a un hombre que arrojó a su perra a un
contenedor metida en una maleta. En Córdoba, estos días se celebra un juicio contra otro individuo al que la
Fiscalía pide dos años de cárcel por dejar a sus 10 perros en un coche a 43 grados — tres de ellos murieron y
el resto se rescataron en muy mal estado—. Y recientemente, la Audiencia Provincial de Madrid ha ratificado
la condena de un año y seis meses de prisión contra el dueño de la llamada Finca de los Horrores, donde 55
perros, vivos y muertos, estaban encadenados, al sol y sin comida ni agua suficiente, en condiciones
realmente espantosas.
Si bien estos ejemplos son muy evidentes, no siempre se encuentra la misma unanimidad ante otros casos
de maltrato o crueldad contra los animales, bien amparados por la tradición o por su explotación económica.
Y aquí es donde surge el debate sobre los límites: ¿es lo mismo matar los animales por razones de
alimentación o experimentaciones médicas que por diversión o espectáculo? Dentro de esto:¿es lo mismo
cebar a una oca para fabricar foie- gras que comer carne procedente de granjas sostenibles? ¿Es lo mismo
usar animales en la investigación contra el cáncer que en la industria cosmética? ¿Es lo mismo una cucaracha
que Sandra, la orangutana?
El debate ha estado presente, y sigue estándolo, no solo entre los juristas, científicos o filosóficos, sino
también en la obra de numerosos escritores, desde Elía Canetti —que se negó durante un tiempo a comer
carne— hasta Michel Houellebecq —quien, en su última novela, detalla el suplicio de las gallinas en una
granja industrial—, pasando por Marguerite Yourcenar —autora de una Declaración de los derechos de los
animales— y el Nobel
J. M. Coetzee —que compara las prácticas de los mataderos con el Holocausto—. Quizá el debate más
complejo sea el referido al vegetarianismo, aunque no está de más recordar que muchos defensores de la
dignidad animal comen carne.
LICEO CARLOS CONDELL DE LA HAZA
UNIDAD TÉCNICA PEDAGÓGICA

Incluso Peter Singer, el autor de Liberación animal —libro que en los setenta centró el debate sobre derecho
animal y que hoy sigue siendo un manual de referencia—, distingue entre comer animales y torturarlos, y
establece el principio de minimización del sufrimiento, basándose en la existencia de un sufrimiento
necesario o imprescindible. En este sentido, es muy interesante la reflexión que Jenny Diski señala en Lo
que no sé de los animales: puede que lo que los humanos hemos hecho a los animales tras siglos de
explotación sea terrible, un exterminio en toda regla, pero la situación ahora no es tan sencilla de deshacer.
No pueden devolverse a la naturaleza millones y millones de gallinas, vacas, ovejas y cerdos que no tienen ya
un lugar propio en ella, conduciéndolos a un exterminio de otra clase.
Más allá de la complejidad y contradicciones de estos debates, ante los casos evidentes de crueldad gratuita
las penas deberían ser ejemplarizantes. La lucha contra el maltrato animal habla de nuestra propia
construcción como sociedad más humanitaria, ya que, como afirma el escritor Basilio Baltasar, “no se trata
tanto de defender a los animales, víctimas propiciatorias de una gigantesca maquinaria sacrificial, como de
proteger y salvar a los hombres que se comportan como verdugos sin piedad”. También Sigrid Núñez, autora
de ese libro maravilloso que es El amigo, dice respecto de la compasión por el sufrimiento animal: “Conozco a
gente que se indigna con este sentimiento, tachándolo de cínico, misántropo y perverso, pero creo que el día
que ya no seamos capaces de tenerlo será un día terrible para todo ser viviente, que nuestra caída libre hacia
la violencia y la barbarie será mucho peor”. Por eso, el juzgado de Mérida que ha decretado el ingreso en
prisión del hombre que apedreó a dos perros hasta la muerte en presencia de un menor no lo castiga por la
muerte concreta de esos perros. A mi modo de ver, se le castiga por haber introducido un grado más de
maldad en el mundo, por haber contribuido a hacer peor, y más deplorable, la especie humana.

CIERRE

1. En base a lo leído, elabora un esquema en donde se identifique: tema – postura de la emisora, 2


argumentos que sustenten la opinión (4 puntos en total)

2. ¿Por qué la autora cataloga la lucha por los derechos de los animales como un movimiento de progreso moral?
desarrolla y argumenta tu respuesta (2 puntos en total)
LICEO CARLOS CONDELL DE LA HAZA
UNIDAD TÉCNICA PEDAGÓGICA

3. ¿A qué límites se refiere la autora sobre el maltrato animal? ¿Estás de acuerdo con esos límites? Desarrolla y
justifica tu respuesta (2 puntos en total)

También podría gustarte