APS Unidad 5
APS Unidad 5
Residencias Médicas
UNIDAD TEMÁTICA 5
TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
ARTICULO 1º — Ambito de aplicación. Orden Público. Las disposiciones de la presente ley son de orden
público y de aplicación en todo el territorio de la República, con excepción de las disposiciones de carácter
procesal establecidas en el Capítulo II del Título III de la presente.
c) Las condiciones aptas para sensibilizar y prevenir, sancionar y erradicar la discriminación y la violencia
contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos;
d) El desarrollo de políticas públicas de carácter interinstitucional sobre violencia contra las mujeres;
e) La remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones
de poder sobre las mujeres;
g) La asistencia integral a las mujeres que padecen violencia en las áreas estatales y privadas que realicen
actividades programáticas destinadas a las mujeres y/o en los servicios especializados de violencia.
ARTICULO 3º — Derechos Protegidos. Esta ley garantiza todos los derechos reconocidos por la Convención para
la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la Convención Interamericana para Prevenir,
Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, la Convención sobre los Derechos de los Niños y la Ley 26.061
de Protección Integral de los derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes y, en especial, los referidos a:
e) Decidir sobre la vida reproductiva, número de embarazos y cuándo tenerlos, de conformidad con la Ley
25.673 de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable;
k) Un trato respetuoso de las mujeres que padecen violencia, evitando toda conducta, acto u omisión que
produzca revictimización.
ARTICULO 4º — Definición. Se entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, acción u omisión,
que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación
desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o
patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o
por sus agentes.
Se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción omisión, disposición,
criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón.
ARTICULO 5º — Tipos. Quedan especialmente comprendidos en la definición del artículo precedente, los
siguientes tipos de violencia contra la mujer:
1.- Física: La que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo de producirlo y
cualquier otra forma de maltrato agresión que afecte su integridad física.
2.- Psicológica: La que causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica y perturba el pleno
desarrollo personal o que busca degradar o controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones,
mediante amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación aislamiento.
Incluye también la culpabilización, vigilancia constante, exigencia de obediencia sumisión, coerción verbal,
persecución, insulto, indiferencia, abandono, celos excesivos, chantaje, ridiculización, explotación y limitación del
derecho de circulación o cualquier otro medio que cause perjuicio a su salud psicológica y a la autodeterminación.
3.- Sexual: Cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o sin acceso genital, del
derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva a través de amenazas,
coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones
vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso,
abuso sexual y trata de mujeres.
4.- Económica y patrimonial: La que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o
patrimoniales de la mujer, a través de:
c) La limitación de los recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades o privación de los medios
indispensables para vivir una vida digna;
d) La limitación o control de sus ingresos, así como la percepción de un salario menor por igual tarea, dentro de un
mismo lugar de trabajo.
5.- Simbólica: La que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y
reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación
de la mujer en la sociedad.
ARTICULO 6º — Modalidades. A los efectos de esta ley se entiende por modalidades las formas en que se
manifiestan los distintos tipos de violencia contra las mujeres en los diferentes ámbitos, quedando especialmente
comprendidas las siguientes:
-169-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
a) Violencia doméstica contra las mujeres: aquella ejercida contra las mujeres por un integrante del grupo
familiar, independientemente del espacio físico donde ésta ocurra, que dañe la dignidad, el bienestar, la integridad
física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, la libertad, comprendiendo la libertad reproductiva y el
derecho al pleno desarrollo de las mujeres. Se entiende por grupo familiar el originado en el parentesco sea por
consanguinidad o por afinidad, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos. Incluye las
relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia;
b) Violencia institucional contra las mujeres: aquella realizada por las/los funcionarias/os, profesionales,
personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública, que tenga como fin retardar,
obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta
ley. Quedan comprendidas, además, las que se ejercen en los partidos políticos, sindicatos, organizaciones
empresariales, deportivas y de la sociedad civil;
c) Violencia laboral contra las mujeres: aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo
públicos o privados y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, ascenso, estabilidad o permanencia en el
mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización de test de
embarazo. Constituye también violencia contra las mujeres en el ámbito laboral quebrantar el derecho de igual
remuneración por igual tarea o función. Asimismo, incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática
sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral;
d) Violencia contra la libertad reproductiva: aquella que vulnere el derecho de las mujeres a decidir libre y
responsablemente el número de embarazos o el intervalo entre los nacimientos, de conformidad con la Ley
25.673 de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable;
e) Violencia obstétrica: aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de
las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los
procesos naturales, de conformidad con la Ley 25.929.
f) Violencia mediática contra las mujeres: aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes
estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta
promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra
la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes
pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la
desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.
TITULO II
POLITICAS PUBLICAS
CAPITULO I
PRECEPTOS RECTORES
ARTICULO 7º — Preceptos rectores. Los tres poderes del Estado, sean del ámbito nacional o provincial,
adoptarán las medidas necesarias y ratificarán en cada una de sus actuaciones el respeto irrestricto del
derecho constitucional a la igualdad entre mujeres y varones. Para el cumplimiento de los fines de la presente
ley deberán garantizar los siguientes preceptos rectores:
c) La asistencia en forma integral y oportuna de las mujeres que padecen cualquier tipo de violencia,
asegurándoles el acceso gratuito, rápido, transparente y eficaz en servicios creados a tal fin, así como
promover la sanción y reeducación de quienes ejercen violencia;
-170-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
d) La adopción del principio de transversalidad estará presente en todas las medidas así como en la
ejecución de las disposiciones normativas, articulando interinstitucionalmente y coordinando recursos
presupuestarios;
h) Todas las acciones conducentes a efectivizar los principios y derechos reconocidos por la Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
CAPITULO II
ORGANISMO COMPETENTE
ARTICULO 8º — Organismo competente. El Consejo Nacional de la Mujer será el organismo rector encargado
del diseño de las políticas públicas para efectivizar las disposiciones de la presente ley.
ARTICULO 9º — Facultades. El Consejo Nacional de la Mujer, para garantizar el logro de los objetivos de la
presente ley, deberá:
b) Articular y coordinar las acciones para el cumplimiento de la presente ley, con las distintas áreas
involucradas a nivel nacional, provincial y municipal, y con los ámbitos universitarios, sindicales,
empresariales, religiosos, las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres y otras de la sociedad
civil con competencia en la materia;
d) Promover en las distintas jurisdicciones la creación de servicios de asistencia integral y gratuita para las
mujeres que padecen violencia;
e) Garantizar modelos de abordaje tendientes a empoderar a las mujeres que padecen violencia que
respeten la naturaleza social, política y cultural de la problemática, no admitiendo modelos que
contemplen formas de mediación o negociación;
f) Generar los estándares mínimos de detección precoz y de abordaje de las situaciones de violencia;
g) Desarrollar programas de asistencia técnica para las distintas jurisdicciones destinados a la prevención,
detección precoz, asistencia temprana, reeducación, derivación interinstitucional y a la elaboración de
protocolos para los distintos niveles de atención;
-171-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
i) Coordinar con los ámbitos legislativos la formación especializada, en materia de violencia contra las
mujeres e implementación de los principios y derechos reconocidos por la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres destinada a legisladores/as y asesores/as;
j) Impulsar a través de los colegios y asociaciones de profesionales la capacitación del personal de los
servicios que, en razón de sus actividades, puedan llegar a intervenir en casos de violencia contra las
mujeres;
l) Desarrollar, promover y coordinar con las distintas jurisdicciones los criterios para la selección de datos,
modalidad de registro e indicadores básicos desagregados —como mínimo— por edad, sexo, estado civil y
profesión u ocupación de las partes, vínculo entre la mujer que padece violencia y el hombre que la ejerce,
naturaleza de los hechos, medidas adoptadas y sus resultados, y sanciones impuestas a la persona violenta.
Se deberá asegurar la reserva en relación con la identidad de las mujeres que padecen violencias;
m) Coordinar con el Poder Judicial los criterios para la selección de datos, modalidad de Registro e
indicadores que lo integren que obren en ambos poderes, independientemente de los que defina cada uno a
los fines que le son propios;
n) Analizar y difundir periódicamente los datos estadísticos y resultados de las investigaciones a fin de
monitorear y adecuar las políticas públicas a través del Observatorio de la Violencia Contra las Mujeres;
ñ) Diseñar y publicar una Guía de Servicios en coordinación y actualización permanente con las distintas
jurisdicciones, que brinde información sobre los programas y los servicios de asistencia directa;
o) Implementar una línea telefónica gratuita y accesible en forma articulada con las provincias a través de
organismos gubernamentales pertinentes, destinada a dar contención, información y brindar asesoramiento
sobre recursos existentes en materia de prevención de la violencia contra las mujeres y asistencia a quienes
la padecen;
r) Celebrar convenios con organismos públicos y/o instituciones privadas para toda acción conducente al
cumplimiento de los alcances y objetivos de la presente ley;
t) Promover en el ámbito comunitario el trabajo en red, con el fin de desarrollar modelos de atención y
prevención interinstitucional e intersectorial, que unifiquen y coordinen los esfuerzos de las instituciones
públicas y privadas;
u) Garantizar el acceso a los servicios de atención específica para mujeres privadas de libertad.
CAPITULO III
2.- Unidades especializadas en violencia en el primer nivel de atención que trabajen en la prevención y
asistencia de hechos de violencia, las que coordinarán sus actividades según los estándares, protocolos
y registros establecidos y tendrán un abordaje integral de las siguientes actividades:
d) Atención coordinada con el área de salud que brinde asistencia médica y psicológica;
e) Atención coordinada con el área social que brinde los programas de asistencia destinados a promover el
desarrollo humano.
6.- Instancias de tránsito para la atención y albergue de las mujeres que padecen violencia en los casos en
que la permanencia en su domicilio o residencia implique una amenaza inminente a su integridad física,
psicológica o sexual, o la de su grupo familiar, debiendo estar orientada a la integración inmediata a su
medio familiar, social y laboral.
ARTICULO 11. — Políticas públicas. El Estado nacional implementará el desarrollo de las siguientes acciones
prioritarias, promoviendo su articulación y coordinación con los distintos Ministerios y Secretarías del Poder
Ejecutivo nacional, jurisdicciones provinciales y municipales, universidades y organizaciones de la sociedad civil
con competencia en la materia:
a) Impulsar políticas específicas que implementen la normativa vigente en materia de acoso sexual en la
administración pública nacional y garanticen la efectiva vigencia de los principios de no discriminación e
igualdad de derechos, oportunidades y trato en el empleo público;
b) Promover, a través del Consejo Federal de la Función Pública, acciones semejantes en el ámbito de las
jurisdicciones provinciales.
a) Promover políticas tendientes a la revinculación social y laboral de las mujeres que padecen violencia;
b) Elaborar criterios de priorización para la inclusión de las mujeres en los planes y programas de
fortalecimiento y promoción social y en los planes de asistencia a la emergencia;
-173-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
c) Promover líneas de capacitación y financiamiento para la inserción laboral de las mujeres en procesos de
asistencia por violencia;
d) Apoyar proyectos para la creación y puesta en marcha de programas para atención de la emergencia
destinadas a mujeres y al cuidado de sus hijas/os;
e) Celebrar convenios con entidades bancarias a fin de facilitarles líneas de créditos a mujeres que padecen
violencia;
f) Coordinar con la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia y el Consejo Federal de Niñez,
Adolescencia y Familia los criterios de atención que se fijen para las niñas y adolescentes que padecen
violencia.
a) Articular en el marco del Consejo Federal de Educación la inclusión en los contenidos mínimos
curriculares de la perspectiva de género, el ejercicio de la tolerancia, el respeto y la libertad en las relaciones
interpersonales, la igualdad entre los sexos, la democratización de las relaciones familiares, la vigencia de
los derechos humanos y la deslegitimación de modelos violentos de resolución de conflictos;
b) Promover medidas para que se incluya en los planes de formación docente la detección precoz de la
violencia contra las mujeres;
c) Recomendar medidas para prever la escolarización inmediata de las/os niñas/os y adolescentes que se
vean afectadas/os, por un cambio de residencia derivada de una situación de violencia, hasta que se sustancie
la exclusión del agresor del hogar;
d) Promover la incorporación de la temática de la violencia contra las mujeres en las currículas terciarias y
universitarias, tanto en los niveles de grado como de post grado;
e) Promover la revisión y actualización de los libros de texto y materiales didácticos con la finalidad de
eliminar los estereotipos de género y los criterios discriminatorios, fomentando la igualdad de derechos,
oportunidades y trato entre mujeres y varones;
f) Las medidas anteriormente propuestas se promoverán en el ámbito del Consejo Federal de Educación.
a) Incorporar la problemática de la violencia contra las mujeres en los programas de salud integral de
la mujer;
c) Diseñar protocolos específicos de detección precoz y atención de todo tipo y modalidad de violencia
contra las mujeres, prioritariamente en las áreas de atención primaria de salud, emergencias, clínica
médica, obstetricia, ginecología, traumatología, pediatría, y salud mental, que especifiquen el
procedimiento a seguir para la atención de las mujeres que padecen violencia, resguardando la
intimidad de la persona asistida y promoviendo una práctica médica no sexista. El procedimiento
deberá asegurar la obtención y preservación de elementos probatorios;
e) Impulsar la aplicación de un Registro de las personas asistidas por situaciones de violencia contra las
mujeres, que coordine los niveles nacionales y provinciales.
-174-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
f) Asegurar la asistencia especializada de los/ as hijos/as testigos de violencia;
h) Alentar la formación continua del personal médico sanitario con el fin de mejorar el diagnóstico
precoz y la atención médica con perspectiva de género;
a) Promover políticas para facilitar el acceso de las mujeres a la Justicia mediante la puesta en marcha y el
fortalecimiento de centros de información, asesoramiento jurídico y patrocinio jurídico gratuito;
c) Promover la unificación de criterios para la elaboración de los informes judiciales sobre la situación de
peligro de las mujeres que padecen violencia;
d) Promover la articulación y cooperación entre las distintas instancias judiciales involucradas a fin de
mejorar la eficacia de las medidas judiciales;
f) Propiciar instancias de intercambio y articulación con la Corte Suprema de Justicia de la Nación para
incentivar en los distintos niveles del Poder Judicial la capacitación específica referida al tema;
h) Fomentar las investigaciones sobre las causas, la naturaleza, la gravedad y las consecuencias de la
violencia contra las mujeres, así como de la eficacia de las medidas aplicadas para impedirla y reparar sus
efectos, difundiendo periódicamente los resultados;
i) Garantizar el acceso a los servicios de atención específica para mujeres privadas de libertad.
b) Elaborar en el ámbito del Consejo de Seguridad Interior, los procedimientos básicos para el diseño de
protocolos específicos para las fuerzas policial y de seguridad a fin de brindar las respuestas adecuadas para
evitar la revictimización, facilitar la debida atención, asistencia y protección policial a las mujeres que
acudan a presentar denuncias en sede policial;
-175-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
d) Sensibilizar y capacitar a las fuerzas policial y de seguridad en la temática de la violencia contra las
mujeres en el marco del respeto de los derechos humanos;
e) Incluir en los programas de formación de las fuerzas policial y de seguridad asignaturas y/o contenidos
curriculares específicos sobre los derechos humanos de las mujeres y en especial sobre violencia con
perspectiva de género.
a) Promover la inclusión de la problemática de la violencia contra las mujeres en todos los programas y
acciones de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y del INADI, en articulación con el Consejo
Federal de Derechos Humanos.
b) Promover, a través de programas específicos la prevención del acoso sexual contra las mujeres en el
ámbito de empresas y sindicatos;
c) Promover políticas tendientes a la formación e inclusión laboral de mujeres que padecen violencia;
d) Promover el respeto de los derechos laborales de las mujeres que padecen violencia, en particular cuando
deban ausentarse de su puesto de trabajo a fin de dar cumplimiento a prescripciones profesionales, tanto
administrativas como las emanadas de las decisiones judiciales.
a) Adecuar las normativas, códigos y prácticas internas de las Fuerzas Armadas a la Convención para la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres;
b) Impulsar programas y/o medidas de acción positiva tendientes a erradicar patrones de discriminación en
perjuicio de las mujeres en las Fuerzas Armadas para el ingreso, promoción y permanencia en las mismas;
c) Sensibilizar a los distintos niveles jerárquicos en la temática de la violencia contra las mujeres en el marco
del respeto de los derechos humanos;
d) Incluir en los programas de formación asignaturas y/o contenidos específicos sobre los derechos humanos
de las mujeres y la violencia con perspectiva de género.
-176-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
b) Promover en los medios masivos de comunicación el respeto por los derechos humanos de las mujeres y
el tratamiento de la violencia desde la perspectiva de género;
c) Brindar capacitación a profesionales de los medios masivos de comunicación en violencia contra las
mujeres;
e) Promover, como un tema de responsabilidad social empresaria, la difusión de campañas publicitarias para
prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.
CAPITULO IV
ARTICULO 12. — Creación. Créase el Observatorio de la Violencia contra las Mujeres en el ámbito del
Consejo Nacional de la Mujer, destinado al monitoreo, recolección, producción, registro y sistematización de
datos e información sobre la violencia contra las mujeres.
ARTICULO 13. — Misión. El Observatorio tendrá por misión el desarrollo de un sistema de información
permanente que brinde insumos para el diseño, implementación y gestión de políticas públicas tendientes a la
prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres.
ARTICULO 14. — Funciones. Serán funciones del Observatorio de la Violencia contra las Mujeres:
c) Incorporar los resultados de sus investigaciones y estudios en los informes que el Estado nacional eleve a
los organismos regionales e internacionales en materia de violencia contra las mujeres;
d) Celebrar convenios de cooperación con organismos públicos o privados, nacionales o internacionales, con
la finalidad de articular interdisciplinariamente el desarrollo de estudios e investigaciones;
e) Crear una red de información y difundir a la ciudadanía los datos relevados, estudios y actividades del
Observatorio, mediante una página web propia o vinculada al portal del Consejo Nacional de la Mujer. Crear
y mantener una base documental actualizada permanentemente y abierta a la ciudadanía;
f) Examinar las buenas prácticas en materia de prevención y erradicación de la violencia contra las
mujeres y las experiencias innovadoras en la materia y difundirlas a los fines de ser adoptadas por aquellos
organismos e instituciones nacionales, provinciales o municipales que lo consideren;
g) Articular acciones con organismos gubernamentales con competencia en materia de derechos humanos de
las mujeres a los fines de monitorear la implementación de políticas de prevención y erradicación de la
violencia contra las mujeres, para evaluar su impacto y elaborar propuestas de actuaciones o reformas;
i) Brindar capacitación, asesoramiento y apoyo técnico a organismos públicos y privados para la puesta en
marcha de los Registros y los protocolos;
-177-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
j) Articular las acciones del Observatorio de la Violencia contra las Mujeres con otros Observatorios que
existan a nivel provincial, nacional e internacional;
k) Publicar el informe anual sobre las actividades desarrolladas, el que deberá contener información sobre
los estudios e investigaciones realizadas y propuestas de reformas institucionales o normativas. El mismo
será difundido a la ciudadanía y elevado a las autoridades con competencia en la materia para que adopten
las medidas que corresponda.
ARTICULO 15. — Integración. El Observatorio de la Violencia contra las Mujeres estará integrado por:
a) Una persona designada por la Presidencia del Consejo Nacional de la Mujer, quien ejercerá la Dirección
del Observatorio, debiendo tener acreditada formación en investigación social y derechos humanos;
TITULO III
PROCEDIMIENTOS
CAPITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
ARTICULO 16. — Derechos y garantías mínimas de procedimientos judiciales y administrativos. Los organismos
del Estado deberán garantizar a las mujeres, en cualquier procedimiento judicial o administrativo, además de
todos los derechos reconocidos en la Constitución Nacional, los Tratados Internacionales de Derechos Humanos
ratificados por la Nación Argentina, la presente ley y las leyes que en consecuencia se dicten, los siguientes
derechos y garantías:
d) A que su opinión sea tenida en cuenta al momento de arribar a una decisión que la afecte;
i) A la amplitud probatoria para acreditar los hechos denunciados, teniendo en cuenta las circunstancias
especiales en las que se desarrollan los actos de violencia y quienes son sus naturales testigos;
j) A oponerse a la realización de inspecciones sobre su cuerpo por fuera del estricto marco de la orden
judicial. En caso de consentirlas y en los peritajes judiciales tiene derecho a ser acompañada por alguien de
su confianza y a que sean realizados por personal profesional especializado y formado con perspectiva de
género;
k) A contar con mecanismos eficientes para denunciar a los funcionarios por el incumplimiento de los plazos
establecidos y demás irregularidades.
-178-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
ARTICULO 17. — Procedimientos Administrativos. Las jurisdicciones locales podrán fijar los procedimientos
previos o posteriores a la instancia judicial para el cumplimiento de esta ley, la que será aplicada por los municipios,
comunas, comisiones de fomento, juntas, delegaciones de los Consejos Provinciales de la Mujer o áreas
descentralizadas, juzgados de paz u organismos que estimen convenientes.
ARTICULO 18. — Denuncia. Las personas que se desempeñen en servicios asistenciales, sociales, educativos
y de salud, en el ámbito público o privado, que con motivo o en ocasión de sus tareas tomaren conocimiento
de un hecho de violencia contra las mujeres en los términos de la presente ley, estarán obligados a formular
las denuncias, según corresponda, aun en aquellos casos en que el hecho no configure delito.
CAPITULO II
PROCEDIMIENTO
ARTICULO 19. — Ambito de aplicación. Las jurisdicciones locales, en el ámbito de sus competencias, dictarán
sus normas de procedimiento o adherirán al régimen procesal previsto en la presente ley.
ARTICULO 21. — Presentación de la denuncia. La presentación de la denuncia por violencia contra las mujeres
podrá efectuarse ante cualquier juez/jueza de cualquier fuero e instancia o ante el Ministerio Público, en forma oral
o escrita.
ARTICULO 22. — Competencia. Entenderá en la causa el/la juez/a que resulte competente en razón de la materia
según los tipos y modalidades de violencia de que se trate.
Aún en caso de incompetencia, el/la juez/a interviniente podrá disponer las medidas preventivas que estime
pertinente.
ARTICULO 23. — Exposición policial. En el supuesto que al concurrir a un servicio policial sólo se labrase
exposición y de ella surgiere la posible existencia de violencia contra la mujer, corresponderá remitirla a la
autoridad judicial competente dentro de las VEINTICUATRO (24) horas.
ARTICULO 24. — Personas que pueden efectuar la denuncia. Las denuncias podrán ser efectuadas:
a) Por la mujer que se considere afectada o su representante legal sin restricción alguna;
c) Cualquier persona cuando la afectada tenga discapacidad, o que por su condición física o psíquica
no pudiese formularla;
d) En los casos de violencia sexual, la mujer que la haya padecido es la única legitimada para hacer la
denuncia. Cuando la misma fuere efectuada por un tercero, se citará a la mujer para que la ratifique
o rectifique en VEINTICUATRO (24) horas. La autoridad judicial competente tomará los recaudos
necesarios para evitar que la causa tome estado público.
e) La denuncia penal será obligatoria para toda persona que se desempeñe laboralmente en servicios
asistenciales, sociales, educativos y de salud, en el ámbito público o privado, que con motivo o en
ocasión de sus tareas tomaren conocimiento de que una mujer padece violencia siempre que los
hechos pudieran constituir un delito.
ARTICULO 25. — Asistencia protectora. En toda instancia del proceso se admitirá la presencia de un/a
acompañante como ayuda protectora ad honórem, siempre que la mujer que padece violencia lo solicite y con el
único objeto de preservar la salud física y psicológica de la misma.
-179-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
ARTICULO 26. — Medidas preventivas urgentes.
a) Durante cualquier etapa del proceso el/la juez/a interviniente podrá, de oficio o a petición de parte,
ordenar una o más de las siguientes medidas preventivas de acuerdo a los tipos y modalidades de violencia
contra las mujeres definidas en los artículos 5º y 6º de la presente ley:
a. 1. Ordenar la prohibición de acercamiento del presunto agresor al lugar de residencia, trabajo, estudio,
esparcimiento o a los lugares de habitual concurrencia de la mujer que padece violencia;
a.2. Ordenar al presunto agresor que cese en los actos de perturbación o intimidación que, directa o
indirectamente, realice hacia la mujer;
a.3. Ordenar la restitución inmediata de los efectos personales a la parte peticionante, si ésta se ha visto
privada de los mismos;
a.4. Prohibir al presunto agresor la compra y tenencia de armas, y ordenar el secuestro de las que estuvieren
en su posesión;
a.5. Proveer las medidas conducentes a brindar a quien padece o ejerce violencia, cuando así lo requieran,
asistencia médica o psicológica, a través de los organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil
con formación especializada en la prevención y atención de la violencia contra las mujeres;
a.7. Ordenar toda otra medida necesaria para garantizar la seguridad de la mujer que padece violencia, hacer
cesar la situación de violencia y evitar la repetición de todo acto de perturbación o intimidación, agresión y
maltrato del agresor hacia la mujer.
b) Sin perjuicio de las medidas establecidas en el inciso a) del presente artículo, en los casos de la modalidad
de violencia doméstica contra las mujeres, el/la juez/a podrá ordenar las siguientes medidas preventivas
urgentes:
b.1. Prohibir al presunto agresor enajenar, disponer, destruir, ocultar o trasladar bienes gananciales de la
sociedad conyugal o los comunes de la pareja conviviente;
b.3. Decidir el reintegro al domicilio de la mujer si ésta se había retirado, previa exclusión de la vivienda del
presunto agresor;
b.4. Ordenar a la fuerza pública, el acompañamiento de la mujer que padece violencia, a su domicilio para
retirar sus efectos personales;
b.5. En caso de que se trate de una pareja con hijos/as, se fijará una cuota alimentaria provisoria, si
correspondiese, de acuerdo con los antecedentes obrantes en la causa y según las normas que rigen en la
materia;
b.6. En caso que la víctima fuere menor de edad, el/la juez/a, mediante resolución fundada y teniendo en
cuenta la opinión y el derecho a ser oída de la niña o de la adolescente, puede otorgar la guarda a un
miembro de su grupo familiar, por consanguinidad o afinidad, o con otros miembros de la familia ampliada
o de la comunidad.
b.8. Ordenar al presunto agresor abstenerse de interferir, de cualquier forma, en el ejercicio de la guarda,
crianza y educación de los/as hijos/ as;
-180-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
b.9. Disponer el inventario de los bienes gananciales de la sociedad conyugal y de los bienes propios de
quien ejerce y padece violencia. En los casos de las parejas convivientes se dispondrá el inventario de los
bienes de cada uno;
b.10. Otorgar el uso exclusivo a la mujer que padece violencia, por el período que estime conveniente, del
mobiliario de la casa.
ARTICULO 27. — Facultades del/la juez/a. El/ la juez/a podrá dictar más de una medida a la vez, determinando la
duración de las mismas de acuerdo a las circunstancias del caso, y debiendo establecer un plazo máximo de
duración de las mismas, por auto fundado.
ARTICULO 28. — Audiencia. El/la juez/a interviniente fijará una audiencia, la que deberá tomar personalmente
bajo pena de nulidad, dentro de CUARENTA Y OCHO (48) horas de ordenadas las medidas del artículo 26, o si no
se adoptara ninguna de ellas, desde el momento que tomó conocimiento de la denuncia.
El presunto agresor estará obligado a comparecer bajo apercibimiento de ser llevado ante el juzgado con auxilio de
la fuerza pública.
En dicha audiencia, escuchará a las partes por separado bajo pena de nulidad, y ordenará las medidas que estime
pertinentes.
Si la víctima de violencia fuere niña o adolescente deberá contemplarse lo estipulado por la Ley 26.061 sobre
Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.
ARTICULO 29. — Informes. Siempre que fuere posible el/la juez/a interviniente podrá requerir un informe
efectuado por un equipo interdisciplinario para determinar los daños físicos, psicológicos, económicos o de
otro tipo sufridos por la mujer y la situación de peligro en la que se encuentre.
Dicho informe será remitido en un plazo de CUARENTA Y OCHO (48) horas, a efectos de que pueda aplicar
otras medidas, interrumpir o hacer cesar alguna de las mencionadas en el artículo 26.
El/la juez/a interviniente también podrá considerar los informes que se elaboren por los equipos interdisciplinarios
de la administración pública sobre los daños físicos, psicológicos, económicos o de otro tipo sufridos por la mujer y
la situación de peligro, evitando producir nuevos informes que la revictimicen.
ARTICULO 30. — Prueba, principios y medidas. El/la juez/a tendrá amplias facultades para ordenar e impulsar el
proceso, pudiendo disponer las medidas que fueren necesarias para indagar los sucesos, ubicar el paradero del
presunto agresor, y proteger a quienes corran el riesgo de padecer nuevos actos de violencia, rigiendo el principio de
obtención de la verdad material.
ARTICULO 31. — Resoluciones. Regirá el principio de amplia libertad probatoria para acreditar los hechos
denunciados, evaluándose las pruebas ofrecidas de acuerdo con el principio de la sana crítica. Se considerarán las
presunciones que contribuyan a la demostración de los hechos, siempre que sean indicios graves, precisos y
concordantes.
ARTICULO 32. — Sanciones. Ante el incumplimiento de las medidas ordenadas, el/la juez/a podrá evaluar la
conveniencia de modificar las mismas, pudiendo ampliarlas u ordenar otras.
Frente a un nuevo incumplimiento y sin perjuicio de las responsabilidades civiles o penales que correspondan, el/la
Juez/a deberá aplicar alguna/s de las siguientes sanciones:
-181-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
b) Comunicación de los hechos de violencia al organismo, institución, sindicato, asociación profesional o lugar de
trabajo del agresor;
c) Asistencia obligatoria del agresor a programas reflexivos, educativos o terapéuticos tendientes a la modificación
de conductas violentas.
Asimismo, cuando el incumplimiento configure desobediencia u otro delito, el juez deberá poner el hecho en
conocimiento del/la juez/a con competencia en materia penal.
ARTICULO 33. — Apelación. Las resoluciones que concedan, rechacen, interrumpan, modifiquen o dispongan el
cese de alguna de las medidas preventivas urgentes o impongan sanciones, serán apelables dentro del plazo de
TRES (3) días hábiles.
La apelación contra resoluciones que concedan medidas preventivas urgentes se concederá en relación y con efecto
devolutivo.
La apelación contra resoluciones que dispongan la interrupción o el cese de tales medidas se concederá en relación
y con efecto suspensivo.
ARTICULO 34. — Seguimiento. Durante el trámite de la causa, por el tiempo que se juzgue adecuado, el/la juez/a
deberá controlar la eficacia de las medidas y decisiones adoptadas, ya sea a través de la comparecencia de las partes
al tribunal, con la frecuencia que se ordene, y/o mediante la intervención del equipo interdisciplinario, quienes
elaborarán informes periódicos acerca de la situación.
ARTICULO 35. — Reparación. La parte damnificada podrá reclamar la reparación civil por los daños y perjuicios,
según las normas comunes que rigen la materia.
ARTICULO 36. — Obligaciones de los/as funcionarios/ as. Los/as funcionarios/as policiales, judiciales, agentes
sanitarios, y cualquier otro/a funcionario/a público/a a quien acudan las mujeres afectadas, tienen la obligación de
informar sobre:
a) Los derechos que la legislación le confiere a la mujer que padece violencia, y sobre los servicios
gubernamentales disponibles para su atención;
ARTICULO 37. — Registros. La Corte Suprema de Justicia de la Nación llevará registros sociodemográficos de
las denuncias efectuadas sobre hechos de violencia previstos en esta ley, especificando, como mínimo, edad, estado
civil, profesión u ocupación de la mujer que padece violencia, así como del agresor; vínculo con el agresor,
naturaleza de los hechos, medidas adoptadas y sus resultados, así como las sanciones impuestas al agresor.
Los juzgados que intervienen en los casos de violencia previstos en esta ley deberán remitir anualmente la
información pertinente para dicho registro.
El acceso a los registros requiere motivos fundados y previa autorización judicial, garantizando la confidencialidad
de la identidad de las partes.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación elaborará estadísticas de acceso público que permitan conocer, como
mínimo, las características de quienes ejercen o padecen violencia y sus modalidades, vínculo entre las partes, tipo
de medidas adoptadas y sus resultados, y tipo y cantidad de sanciones aplicadas.
ARTICULO 38. — Colaboración de organizaciones públicas o privadas. El/la juez/a podrán solicitar o aceptar en
carácter de amicus curiae la colaboración de organizaciones o entidades públicas o privadas dedicadas a la
protección de los derechos de las mujeres.
-182-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
ARTICULO 39. — Exención de cargas. Las actuaciones fundadas en la presente ley estarán exentas del pago de
sellado, tasas, depósitos y cualquier otro impuesto, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 68 del Código
Procesal, Civil y Comercial de la Nación en materia de costas.
ARTICULO 40. — Normas supletorias. Serán de aplicación supletoria los regímenes procesales que correspondan,
según los tipos y modalidades de violencia denunciados.
TITULO IV
DISPOSICIONES FINALES
ARTICULO 41. — En ningún caso las conductas, actos u omisiones previstas en la presente ley importarán la
creación de nuevos tipos penales, ni la modificación o derogación de los vigentes.
ARTICULO 42. — La Ley 24.417 de Protección contra la Violencia Familiar, será de aplicación en aquellos casos
de violencia doméstica no previstos en la presente ley.
ARTICULO 43. — Las partidas que resulten necesarias para el cumplimiento de la presente ley serán previstas
anualmente en la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional.
ARTICULO 44. — La ley entrará en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial de la Nación.
Como dice Mary Nash, citada por Susana Velazquez,…”el concepto de género va a situar a la organización sociocultural de
la diferencia sexual como eje central de la organización política y económica de la sociedad….. los discursos de género han
construido las diferentes representaciones culturales que han originado y reproducido los arquetipos populares de
feminidad y masculinidad…Ser mujeres o ser varones juega un papel determinante en “la reproducción y la supervivencia
de las prácticas sociales, las creencias y los códigos de comportamiento diferenciados según sexo”. Sin embargo, el
discurso de género de este nuevo siglo, dice Nash, no se funda aún en el principio de igualdad. Y esta desigualdad es una de
las causas centrales de la violencia….”
Por otra parte, Susana Velazquez plantea también que uno de los principales efectos que generan las violencias de género
cotidianas “...es la desposesión y quebrantamiento de la identidad que las constituye como sujetos…”
Debemos comprender que la violencia de género, no solo implica la violencia física sino, también la simbólica, psicológica,
mediática, sexual, económica y patrimonial. Estas violencias son ejercidas en el ámbito doméstico, institucional, laboral, en
los medios masivos de comunicación, ámbitos de salud; y a su vez son ejercidas cotidianamente, naturalizadas e
invisibilizadas, generan quebrantamiento de la identidad, de la voluntad, sentimientos de desprotección y angustia,
incomprensión, vulnerabilidad, depresión.
En otros casos, las violencias generan vergüenza y quienes ejercen la violencia les hacen creer a sus víctimas que son
responsables de ello, llevándolas a disimular o actuar como si nada pasara, restándole importancia, identificándose o hasta
justificando el accionar de quien la ha violentado. Esto no significa bajo ningún punto de vista que la mujer esté de
acuerdo, es este quizás el modo que encontró para continuar con su vida.
Es muy frecuente encontrar mujeres, niños/as que siguen bajo coacción, creyendo que el disimulo o el ocultamiento es la
mejor manera de protegerse.
Por lo tanto, es aquí donde el equipo de salud debe conocer de antemano que las violencias existen, que constituyen un
problema prevalente de salud, que pueden manifestarse con indicadores mínimos; que las mujeres, niñas y niños están en
peligro por la sola condición de ser mujeres, niñas y niños; y que se puede intervenir como equipo para la detección y
prevención de mayores daños y de la muerte.
Contamos con el ciclo de la violencia conyugal como una herramienta muy importante para el abordaje de la violencia
contra las mujeres en el ámbito doméstico. El objetivo del mismo es brindar un instrumento para la comprensión y el
abordaje en situaciones de violencia de los varones hacia las mujeres en el contexto de una pareja.
Esta herramienta se considera muy importante para que las mujeres reconozcan lo vivido y se puedan situar - en el marco
de la consulta - en alguna de las fases. Por otra parte, el hecho innegable de la repetición en ciclos de la violencia
doméstica, explica aún mejor porqué un varón, aunque se arrepienta y pida perdón, va a volver a actuar violentamente, si
no media un tratamiento.
Es, entonces, un elemento de utilidad para que el equipo comprenda la dinámica de las violencias contra las mujeres y
pueda realizar un trabajo de prevención y abordaje acorde a sus particularidades.
El ciclo se desarrolla en tres fases y el tiempo interfases es diferente en cada pareja.
Es indicador de mayor gravedad el hecho que el tiempo entre cada fase se vaya acortando a medida que continúa la
violencia en la relación.
● Fase 1 o de acumulación de la tensión:
Es una fase en la que no hay violencia manifiesta donde la mujer trata de satisfacer a su pareja pero nunca lo logra. No hace
caso de las pequeñas situaciones de tensión que se van produciendo y cree que subordinándose a los deseos de su pareja,
evitará los reproches, los insultos o los golpes. Conocer la existencia de esta fase es fundamental para el equipo de salud, ya
que es una oportunidad para trabajar en prevención los perfiles del hombre violento y la mujer violentada.
● Fase 2 o de agudización de la violencia:
Esta situación de creciente malestar y tensión explota generalmente en golpes y todo tipo de agresiones graves que pueden
aumentar con el correr del tiempo. Se pasa de agresiones tales como empujones y pellizcos a trompadas y patadas. El
golpeador a veces reconoce que se puede descontrolar, sin embargo se justifica diciendo que la mujer lo provoca o bien le
echa la culpa de su descontrol a las peleas familiares, las dificultades en el trabajo y los problemas económicos. Nunca, y
esto es fundamental, se hace responsable de sus actos violentos. La mujer puede en este momento, y no en los otros,
realizar una consulta y/o pedir ayuda, si es que logra salir del hogar.
El equipo debe conocer y saber que es en esta fase donde aparece el mayor número de consultas lo que se constituye,
también, en una oportunidad para afianzar vínculos con las mujeres que consultan.
De aquí el valor de usar didácticamente esta herramienta.
● Fase 3 o de la luna de miel
El hombre se arrepiente y le promete a la mujer que va a cambiar y que no la va a golpear de nuevo. Se muestra amoroso, le
hace regalos y atenciones reviviendo una especie de luna de miel. A veces aparecen amenazas de suicidio si la mujer no lo
perdona o no le cree. La mujer finalmente se conmueve, termina creyendo en las promesas de cambio y lo perdona. En esta
fase las mujeres no consultan y difícilmente pueden cumplir con los acuerdos hechos con el equipo de salud.
Es importante destacar que es muy importante conocer cuánto tiempo transcurre entre una fase y otra; cuanto más
corto sea el periodo interfases permitirá al equipo de salud comunitario tener una presunción de mayor riesgo de vida para
la mujer y, por tanto, se verá en la obligación de pensar estrategias de abordaje particulares para esa situación.
-186-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Se considera Violencia sexual a todo acto de índole sexual ejercido por una persona, generalmente hombre, en
contra del deseo y la voluntad de otra persona, generalmente mujer y/o niño/a que se manifiesta como amenaza, intrusión,
intimidación y/o ataque y que puede ser expresado en forma física, verbal y/o emocional, por lo tanto, la violencia sexual es
un DELITO.
Se considera abuso sexual infantil cualquier clase de contacto sexual entre un niño o niña y un adulto con el objeto de
obtener gratificación sexual del adulto, donde haya una diferencia de edad entre víctima y abusador, y una conducta que el
agresor manifiesta para someter a la víctima, algún tipo de contacto sexual (con /sin contacto físico).
Formas y contextos
● Abuso sexual y/o violación en el matrimonio o en el noviazgo; por conocidos, por desconocidos, violaciones
múltiples.
● La prostitución forzada y la trata de personas con fines de explotación sexual
● Abusos sexuales y/o violaciones sistemáticos en los conflictos armados.
Una persona traumatizada por haber sido abusada suele presentar básicamente estos tres sentimientos:
Sentimiento de desamparo: proviene de otro sentimiento previo, el de impotencia frente al peligro real del ataque y a la
amenaza a la integridad física, que dará origen a la tristeza, al miedo, al desasosiego.
Vivencia de estar en peligro permanente: proviene del sentimiento de desvalimiento y está vinculada con la magnitud del
peligro real o imaginario. La pérdida de seguridad y confianza de la mujer violentada y el deseo de no pasar nuevamente
“por lo mismo” le dificultará integrar a la vida un hecho muy grave para el que nadie está preparado.
Sentirse diferente a los demás: la reactualización de la violencia sufrida actúa en forma permanente de modo traumático,
haciendo sentir sus efectos por largo tiempo y en diferentes aspectos de la vida. La mujer violentada suele creer que es la
única persona a quien le pasó, sintiendo humillación, autodesprecio, desesperanza, aislamiento y silencio.
El daño producido por la violencia contra las mujeres, incluyendo el abuso sexual en todas sus formas, produce la aparición
de síntomas de manera inmediata, tales como conmoción, negación, aturdimiento, paralización temporal, sentimiento de
soledad, impotencia, culpa, vergüenza, asco, miedo.
A mediano plazo, pueden aparecer estados de ansiedad, insomnio y pesadillas, ideas obsesivas, deterioro en las relaciones
personales, llanto permanente, incapacidad para concentrarse. Y más tardíamente, trastornos del sueño, de la memoria o
de la concentración, ideas suicidas y suicidio.
-187-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
La re-victimización “suele escapar a la conciencia de los profesionales…. está cargado ideológicamente de mitos y
estereotipos que impiden intervenciones adecuadas al problema… varios factores que accionan en su origen: culturales,
sociales, económicos, políticos, jurídicos e ideológicos, que difieren según los diferentes casos”.
1. Introducción
Los derechos sexuales y reproductivos comprenden los derechos humanos referidos a la sexualidad y a la posibilidad de
elegir libremente el momento de tener hijos/as.
Los derechos sexuales -como parte de los derechos humanos básicos- se refieren al control autónomo y responsable sobre
la propia sexualidad, sin ningún tipo de coacción, violencia, enfermedad, dolencia o discriminación; y requieren que las
personas estén protegidas tanto de enfermedades y dolencias, como de prejuicios y discriminación debido al ejercicio de su
sexualidad.
.
2. Un arduo camino de construcción social y política
Avanzar hacia el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de la población se ha mostrado como una tarea
ardua, que requiere de una buena dosis de reflexión para revisar aquellas inequidades en materia de género que la sociedad
en que vivimos ha naturalizado a lo largo de años de formación, y cuya deconstrucción no resulta una labor fácil..
Todas y todos somos partícipes de esta naturalización, que sólo logra desarmarse reflexionando sobre las afirmaciones y
juicios acerca de las mujeres que hacen referencia a sus deseos, sus capacidades, sus modos de comportarse, su inteligencia
y su capacidad de trabajo. La idea es que es posible desarmar estos argumentos que
surgen de nuestros pensamientos y afirmaciones que ponen a las mujeres en un lugar discriminado respecto de los varones
y dominado respecto de las decisiones acerca de su propio cuerpo y su propia vida.
Estos efectos de discurso atacan directamente la condición femenina, legitiman su subordinación y justifican diferentes
mecanismos de discriminación, el castigo físico sobre ellas, junto con el dominio y la toma de decisiones de los varones,
por encima de la voluntad de las mujeres.
Los considerandos de la ley 25.673 que luego dan origen a la creación del Programa de Salud Sexual y Procreación
Responsable, plantean el respeto a los derechos definidos en los Tratados Internacionales, así como “(…) la necesidad de
promover e implementar medidas de acción positiva a fin de garantizar el pleno goce y ejercicio de los derechos y
libertades fundamentales(…)”; también, la OMS y el Ministerio de Salud de la Nación reconocen que en grupos en
situación de alta vulnerabilidad social existe el problema de la escasa información sobre la utilización de métodos
anticonceptivos, mientras que en otros casos lo que se dificulta es el acceso a los mismos.
Así, la ley, en sus considerandos, plantea la necesidad de abordar problemas sanitarios prevalentes tales como la morbi
mortalidad materna debida a embarazos no aceptados, a patologías genital y mamaria, a abortos, a contagios por
infecciones de transmisión sexual, entre otros graves problemas de salud.
En función de estos fundamentos, quedan establecidos los objetivos del PNSSyPR en la Ley, en su Artículo 2 del siguiente
modo:
a. Alcanzar para la población el más alto nivel de salud sexual y procreación responsable con el fin de que la misma pueda
adoptar decisiones libres de discriminación, coacciones o violencia.
b. Disminuir la morbi mortalidad materno-infantil.
c. Prevenir embarazos no deseados.
d. Promover la salud sexual de los adolescentes.
e. Contribuir a la prevención y detección precoz de enfermedades de transmisión sexual, de V.I.H./SIDA y patologías
genital y mamaria.
f. Garantizar a toda la población el acceso a la información, orientación, métodos y prestaciones de servicios referidos a la
salud sexual y procreación responsable.
g. Potenciar la participación femenina en la toma de decisiones relativas a su salud sexual y procreación responsable.
El Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable se puso en vigencia a partir de marzo de 2003 y “El
Programa tiene como propósito promover la igualdad de derechos, la equidad y la justicia social así como contribuir a
mejorar la estructura de oportunidades, en el campo de la salud sexual. Esto implica un pensamiento colectivo que nos
permita construir acciones transformadoras de la realidad, mejorando el acceso a los servicios de salud sexual”.
Contar con una Ley nacional y con el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable es un innegable y
significativo avance para el ejercicio real de los derechos sexuales, a través de la definición de políticas públicas y medidas
de acción positiva para su concreción.
4. Violencia y Sexualidad
A partir de la segunda mitad del siglo pasado, se fueron consolidando diferentes movimientos que permitieron pensar a las
mujeres como sujetos sociales con pleno derecho. Su inserción en el mercado laboral, la práctica política de movimientos
feministas y los diferentes estudios de mujeres académicas fueron visibilizando la discriminación social de las mujeres,
desnaturalizando las prácticas que la sostienen, desnudando y denunciando las múltiples violencias físicas y simbólicas
ejercidas sobre las mujeres.
La relación entre violencia y sexualidad nos remonta a la infancia ya que hay familias que, con una estructura jerárquica,
vertical y autoritaria, favorecen futuras relaciones de obediencia y sometimiento. Dichas familias, ponen énfasis
únicamente en los deberes y no en los derechos de los niños y niñas que las integran, anulando su percepción sobre las
propias capacidades y, por lo tanto, disminuyendo su autoestima. La obediencia sin estímulo reflexivo impide el juicio
crítico y favorece la creencia respecto a que la violencia es un método válido para imponer los propios criterios.
En medio de estos estereotipos, danza el amor romántico, uno de los principales nutrientes de la educación de niñas y
adolescentes donde la entrega total y la postergación de sí misma hace que todo se justifique y se perdone en nombre del
amor.
-189-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
‘El porque te quiero te aporreo’, se empieza a aprender en la relación parental, el ‘por tu propio bien’ va
distorsionando el sentido del vínculo afectivo, “mejor que llores vos hoy, que yo mañana”, nos entrena en la obediencia sin
crítica, anula la percepción del sí mismo, disminuye la autoestima.
Por ello, las mujeres son particularmente vulnerables al maltrato infligido por la pareja en aquellas sociedades en las que
existen importantes desigualdades entre varones y mujeres, rigidez en los roles de los géneros, normas culturales que
respaldan el derecho del varón a mantener relaciones sexuales con independencia de los sentimientos y la libre elección de
la mujer y sanciones blandas o inexistentes para estos comportamientos. Estos factores pueden determinar que sea poco
habitual para una mujer abandonar una relación en la que sufre maltrato, ya que se encuentra naturalizada y legitimada
socialmente
Como vimos en la unidad anterior, las diferencias entre los géneros dentro del modelo social patriarcal establecen
relaciones de asimetría entre varones y mujeres, de dominación y desigualdad en función del sexo de cada persona y
representan una estructura ideológica que naturaliza el sometimiento de las mujeres a los varones.
Esto da lugar a ideas de derecho al dominio y la propiedad de la persona y del cuerpo de las mujeres, por parte de los
varones como “legítimos propietarios”. Así, el sistema sexo-género es el origen y soporte de la violencia sobre las mujeres.
Desde este contexto se entiende que “el ejercicio de un derecho no es sólo una decisión individual aislada, sino que
existen ciertos factores que lo condicionan tales como la situación socioeconómica, las legitimaciones sociales, culturales
e institucionales acerca de la reproducción y la sexualidad, y las formas legales y jurídicas relativas a estos
temas”.
Como toda práctica perteneciente al crimen organizado, aparece muy extendida en el territorio donde se desarrolla pero, al
mismo tiempo, se presenta poco visible a los ojos de la [Link] suerte de secreto, oscuridad y clandestinidad es
funcional al negocio criminal ya que le permite fortalecer su presencia sin trabas. Estas circunstancias actúan en
alianza con la situación de alta vulnerabilidad social de ciertos sectores de lapoblación y con la debilidad o carencia de
lazos sociales y -menos aún- de redes de ayuda, con lo cual su invisibilidad se fortalece.
Por esta razón, es tarea de todos y todas para promover su visibilización como un problema social existente, no solo
para conocer de qué hablamos cuando hablamos de trata sino, fundamentalmente, para trabajar en su prevención y poder
brindar cuidado en el primer nivel de atención.
Entre los tipos de explotación que pueden darse en la trata de personas se distinguen:
-190-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
a. La explotación sexual: en este tipo de explotación humana, los datos arrojan que sus víctimas mayoritarias son
las mujeres, niñas, niños y adolescentes.
b. La explotación laboral: sus víctimas mayoritarias son niñas, mujeres y hombres en situación de alta vulnerabilidad
social.
c. Extracción de órganos o tejidos humanos: requiere de un escenario y
organización delictiva específica por el entramado que involucra (Ley 26364/2008).
por lo tanto, es preciso desarrollar alertas y medidas de prevención. Para ello, es fundamental la visibilización del tema. Las
acciones de prevención deberían dirigirse, entonces, a construir hábitos de acompañamiento de familiares y
personas de confianza en consultas y tratamientos médicos.
Con todas las poblaciones, pero sobre todo en las comunidades particularmente vulnerables que se encuentran en las zonas
de reclutamiento y/o transito, se debe hacer pública la información acerca de este problema y se debe advertir a la
población respecto de los métodos habituales de victimización.
Esta tarea debe ir acompañada de otra, que permita la valorización de la vida de cada integrante en la familia y la sociedad
y el empoderamiento de aquellos que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad (mujeres, adolescentes, niñas y niños,
trabajadores precarizados y migrantes).
1. Introducción
En nuestra Ley Nacional de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, se ubicó
como una de las modalidades a la violencia mediática. Recordemos que involucra a todas aquellas publicaciones y
mensajes que se trasmiten a través de cualquier medio de comunicación que, de manera directa o indirecta, humillan,
deshonran, injurian, discriminan o atentan contra la dignidad de las mujeres. De esta manera, y por medio del ejercicio de la
violencia simbólica, se reproduce y legitima la desigualdad en el trato y se genera violencia contra las mujeres.
En este apartado, entonces, proponemos aproximarnos a un análisis respecto al modo en que los medios de comunicación
masivos y no masivos abordan la violencia de género.
-192-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
2. Producir y reproducir sentidos sobre la violencia de género. Condiciones que “condicionan” la
producción del discurso periodístico.
Uno de los aspectos a considerar en el proceso de construcción de la noticia es aquel que se refiere a que la administración
de la información se concentra en los medios masivos, situación que se da en paralelo a la proliferación de pequeños
medios comunitarios (radios y revistas, principalmente) y al auge de las tecnologías de la
información y la comunicación (soporte digital). Cada uno de estos fenómenos tiene sus límites.
La concentración de los medios masivos implica que son muchos quienes hablan, ya que emplean a un alto número de
profesionales, pero pocos los lugares desde donde hablan (es decir, hay muchos medios concentrados en una sola
empresa). Esta situación condiciona el proceso de producción de la información.
Un ejemplo de la aplicación de nuevas tecnologías de la información y la comunicación es la proliferación de blogs y
webs que se erigen en ventanas a otras voces no alineadas. Las organizaciones de mujeres que emprenden, sobre distintos
ejes, la lucha contra la violencia de género han logrado, en parte, equilibrar la violencia simbólica mediática haciendo un
amplio uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TI yCs).
La concentración de los medios con discursos mediáticos circulantes provenientes de una “única voz” alientan el
surgimiento de nuevos medios. En los medios masivos se produce un discurso hegemónico que concibe la comunicación
como un instrumento (y no como un proceso) de modo lineal, unidireccional y pretendidamente controlada desde la
emisión. Al mismo tiempo, existe un discurso contrahegemónico que entiende la comunicación como un proceso
de diálogo, potencialmente democrático (donde la producción y reproducción del discurso se da tanto en la emisión como
en la recepción) y donde los polos son relativamente fáciles de intercambiar.
4. Delito y violencia contra mujeres y niñas en los medios masivos de comunicación gráficos: La relación
entre la sección y el enfoque de género
Vemos habitualmente que el tema de la violencia de género ingresa a los medios de comunicación, sobre todo gráficos y
audiovisuales, casi siempre a través de la sección“Policiales”. El nombre no es casual y anticipa otros equívocos
fundacionales en el abordaje de la temática tales como la tipificación del crimen pasional, heredada del discurso jurídico
en la reproducción del orden patriarcal, donde la violencia de género intrínseca al feminicidio es invisibilizada tras un
“rapto de amor”, relativizando, además, la planificación que caracteriza este tipo de delitos.
En algunos otros medios, la tematización de la violencia de género, especializada o academizada, ingresa a través de la
sección “Sociedad” o “Información General”.
Tanto para los medios como para la comunidad en su conjunto, los delitos asociados a la violencia de género no se
encuadran en la categoría “inseguridad”, en parte porque no lo son y porque circula un marco interpretativo
universalmente difundido a partir del cual la violencia de género es un asunto de orden privado, mientras que la
inseguridad es concebida como un problema de orden público.
-193-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
insultar, cotejar, denunciar, acusar, diseccionar). Es necesario señalar que la exacerbación de lo macabro a la cual
nos referimos, en el polo de la emisión (atizando la competencia entre medios por mostrar detalles cada vez más violentos),
pero sobre todo en el de la recepción, puede operar como dispositivo de profundización de la violencia (una mujer se
encuentra atravesando el duelo producto del asesinato de su hija y debe, además, observar cómo los medios
condenan la conducta de la familia y de la propia niña).
En primer lugar, recurrimos a un documento publicado en el 2010 por la División de Asuntos de Género de la CEPAL que
muestra los resultados de una investigación sobre la información actualmente disponible para construir indicadores de
violencia, en particular en América Latina y el Caribe.
En el Informe de la Reunión Internacional sobre Estadísticas e Indicadores de Género para medir la incidencia y evolución
de la Violencia contra la Mujer en América Latina y el Caribe se publica la discusión sobre la calidad de los registros
existentes, tanto en lo referido a la información proveniente de encuestas como la que resulta de registros de índole más
administrativa, todo ello en función de la posibilidad de construir indicadores confiables.
La información que presentamos a continuación, proviene de un cuadro donde se presentan algunos hallazgos provenientes
de encuestas realizadas y analizadas en distintos países de la región:
-194-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
México, 1999: La Encuesta Nacional sobre violencia Intrafamiliar encontró que 88.4% de las entrevistadas y los
entrevistados piensan que la violencia es un asunto privado.
Chile, 2001: La violencia psicológica se mantiene con una prevalencia semejante en los diferentes tramos de edad (15 –
29; 30 – 39; 40 - 49); mientras que la violencia física en la historia de pareja, se da con mayor frecuencia en las mujeres del
tramo de edad 40 – 49, si se las compara con las más jóvenes. Respecto a la violencia en el noviazgo, la investigación
señala que la prevalencia de la violencia psicológica es de 11,4%, y la física o sexual de un 9,7% .
Nicaragua, 1996: El 31% de las mujeres maltratadas reportaron haber recibido agresiones físicas durante su embarazo. De
éstas, la tercera parte indicó que la violencia fue más fuerte en este período, mientras que el 40% dijo que se mantenía en
igual intensidad que en otros momentos de su vida. La mitad de ellas recibieron golpes dirigidos al vientre
durante su embarazo).
Nicaragua, 1996: El 80% de las mujeres maltratadas indicaron que nunca habían buscado ningún tipo de ayuda para su
situación. Apenas el 14% de las mujeres habían denunciado el abuso en la policía y menos de 6% había visitado un centro
de salud o casa de la mujer..
Perú, 2000: De la totalidad de mujeres que han sido maltratadas o golpeadas (46%), menos de la mitad de ellas (42%)
pidieron ayuda a una persona cercana y tan solo una de cada cinco acudió a una institución en búsqueda de ayuda (19%)..
Colombia, 1995: Del total de mujeres golpeadas por su cónyuge, 27% ha denunciado el hecho ante las autoridades.
Chile, 2001: A medida que aumenta el nivel educacional es mayor el porcentaje de mujeres que han vivido relaciones de
pareja sin violencia: la prevalencia de violencia física es de un 40% para las mujeres que tienen enseñanza básica o media
incompleta y de un 29% para aquellas que tienen enseñanza media completa o superior..
Nicaragua, 1996: El 41% de las mujeres que no trabajan en forma remunerada son víctimas de violencia física grave,
mientras que sólo el 10 % de las que trabajan fuera de sus casas y perciben ingresos lo son.
Uruguay, 1997: Un 79% de las mujeres sometidas a maltrato físico fueron víctimas de maltrato infantil o lo presenciaron
en sus familias.
Bolivia, 1997: Se identifica una correlación entre haber sido testigo de violencia doméstica en la infancia, el vivir en
actual situación de violencia y el hacer testigos a sus hijos /as, lo cual estaría implicando la construcción de un círculo
vicioso de socialización para la reproducción de estilos de vida violentos..
Chile, 2001: La violencia en la pareja está presente en todos los estratos socioeconómicos: la ha sufrido el 39% de las
mujeres del estrato alto y medio alto, en el estrato medio el 45% y en el estrato bajo-muy bajo el 59%.
Chile, 2001: Un 42% de las mujeres que viven violencia física, reconoce haber quedado con algún tipo de lesión.
Uruguay: Además de tener un alto riesgo de sufrir lesiones físicas, la comparación de las víctimas de violencia física
severa con las mujeres que no sufren violencia demuestra que las mujeres agredidas: acudieron tres veces más a los
servicios de salud para ser atendidas por un especialista, triplicaron la asistencia a las salas de urgencias, requirieron
cinco veces más radiografías y fueron internadas cuatro veces más que las mujeres que no sufren violencia. Cuando se
comparan las mujeres que sufren violencia sexual con las que no la experimentan, las primeras recurrieron ocho veces más
a los servicios de urgencia del sistema público, necesitaron cuatro veces más radiografías y estuvieron hospitalizadas casi
10 veces más que las no violentadas (Traverso, 2000, citado en Biehl, s.f.).
Pasando ahora al documento de la División de Asuntos de Género de la CEPAL, formulado en 2010:
“A pesar de que sus expresiones varían de acuerdo a los contextos culturales en que esta se ejerce, su práctica es universal
y su impacto, aunque devastador para todas sus victimas, se exacerba ante situaciones de pobreza y exclusión, y en
situaciones de conflicto armado.
El lugar social que ocupan las mujeres en nuestras sociedades y en particular el de aquellas que hacen parte de aquellos
grupos más vulnerabilizados como las migrantes, indígenas, niñas y adolescentes, entre otras, constituyen factores que
afectan de manera dramática las condiciones de vida de la población femenina y sus posibilidades futuras de desarrollo
personal y colectivo.
(…)¿Por qué a pesar de los esfuerzos realizados el problema persiste? ¿Se trata de la escasez de marcos jurídicos y de
políticas públicas o de las dificultades en el diseño e implementación de las mismas? ¿Se trata de un problema de
enfoque conceptual o de una imposibilidad de insertar la violencia contra las mujeres en agendas más amplias? O,
¿Será que las antiguas modalidades de gestión no permiten la transversalización de las políticas publicas en esta materia?
“Uno de los aspectos más urgentes y deficitarios a la luz de los resultados de hoy en materia de disminución -si no
erradicación- de la violencia contra las mujeres es que no es posible medir el impacto de las medidas adoptadas, en tanto
no existen, salvo excepciones, sistemas de registros unificados que permitirían orientar la respuesta estatal al conocer la
magnitud del problema. Es reciente el esfuerzo por uniformar criterios para la recolección de información pero aún es
insuficiente para dar por cumplida la obligación jurídica que han contraído los Estados en materia de generación de
información.”
Las autoras del documento manifiestan que la información respecto de la violencia de género -cuando es asumida como
parte de las políticas públicas- nos puede mostrar, por un lado, la integración entre marcos y procedimientos jurídicos y
administrativos y, por el otro, los grados de coordinación intersectorial entre los diferentes poderes públicos: “(…) a
mayor priorización política y mayor transversalización del problema en la estructura institucional, mayor y mejor
información se obtendrá.”
Cuando la violencia de género no es incorporada a las políticas públicas, la información proveniente de todos aquellos
registros existentes será incompleta, lo que sumado a la fragmentación sectorial y jurídica dificulta contar con un sistema
único de información confiable: “El registro único es de alguna manera el producto de una política integral que aún escapa
a muchos países de la región.”
-195-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Plantea el documento que si la producción de estadísticas es un elemento clave para diseñar políticas públicas
que posibiliten al Estado intervenir a partir de información objetiva, debe reconocerse que hubo avances tanto a nivel
internacional como en los países de la región.
El ámbito de salud es, en América Latina, el sector que más datos provee y el que analiza la mayor cantidad de
información, lo que seguramente coopera con la respuesta estatal frente a la problemática. Le siguen, los ámbitos judicial y
de seguridad.
Esto habla de una importante permeabilidad del sector salud a los temas de salud de las mujeres y de la existencia de
una percepción del problema como prevalente y pertinente al campo sanitario, dados los daños físicos y/o mentales que
provoca la violencia contra las mujeres.
-196-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
A partir de estos informes, las organizaciones creen necesario considerar a la violencia de género como una cuestión
política, social, cultural y de derechos humanos, para de este modo hacer visible que la grave situación que viven las
mujeres en la Argentina, es una realidad colectiva por la que se debe actuar de manera inmediata.
Así, refieren que se hace imprescindible contar con” estadísticas oficiales sobre violencia hacia las mujeres articuladas con
la sociedad civil, incorporar en el Código Penal de la figura de Femicidio, con pérdida automática y definitiva de la patria
potestad del femicida, no así de sus obligaciones alimentarias. Brindar protección integral y efectiva para la mujer víctima
de violencia y lograr alguna forma de asignación habitacional y de alimentación para las víctimas de violencia y
fundamentalmente contar con un presupuesto destinado a implementar la Ley 26.485”.
Los números del año 2011 provienen del relevamiento realizado por el mismo Observatorio, donde se detectaron 282 casos
de mujeres asesinadas en 2011. Esto representa un aumento del 8 % respecto del año anterior cuando se registraron 260
casos.
“DE ACUERDO CON EL RELEVAMIENTO DE UNA ONG, EN 2011 SE REGISTRARON 282 FEMICIDIO”
Una mujer asesinada cada 31 horas
-197-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Los números reflejan solamente los casos que fueron consecuencia de violencia de género.
De ellos, 32 corresponden a jóvenes de 15 a 21 años asesinadas por sus novios o ex parejas.
Como resultado, 346 chicos quedaron sin madre.
La epidemia de femicidios dejó a 346 niños y niñas sin madre, muchos de los cuales muy probablemente arrastren las
secuelas de haber sido testigos y a la vez víctimas de la violencia machista. En la mayoría de los casos –casi 6 de cada 10–,
el autor o principal imputado es el esposo, novio o ex pareja de la víctima. Para las mujeres, la propia casa puede resultar
más peligrosa que la calle: en la ciudad de Buenos Aires, el 50 por ciento de los homicidios dolosos de mujeres que
tuvieron lugar en 2010 fueron motivados por violencia intrafamiliar y solo el 27 por ciento, en ocasión de robo, de acuerdo
con una reciente investigación de la Corte Suprema.
Como cada año, el informe de La Casa del Encuentro llama a la reflexión sobre las consecuencias de la violencia de género
(…) exhortó a avanzar con un acuerdo social entre diversos sectores para diseñar un plan nacional para la erradicación de la
violencia hacia las mujeres. La Ley 26.485, de “Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar
la violencia contra las mujeres”, sancionada el 11 de marzo de 2009 y reglamentada en 2010, establece en su artículo 9 las
responsabilidades del Consejo Nacional de las Mujeres.
❖ Unidad 6: Orientaciones para el abordaje de la violencia sobre las mujeres en el primer nivel
de atención
1. Introducción
El centro de salud, muchas veces, es un espacio que resulta familiar, amigable y ofrece la oportunidad de solicitar ayuda a
aquellas personas que están sufriendo por vivir en condiciones de violencia. La mayoría de las mujeres que viven en un
barrio o comunidad suelen tener un alto número de contactos con los integrantes del equipo de salud, realizar consultas
frecuentes para ellas, para sus familiares y /o vecinos/as; en ocasiones, las mismas mujeres asisten con lesiones físicas y/o
daños psicológicos que no encuentran antecedentes previos en su historia clínica.
Sin embargo, esta presencia en el sistema público de salud no asegura por sí sola una mayor detección de situaciones de
violencia de género, ni siquiera una mayor sensibilización.
Los equipos de salud comunitarios son, entonces, uno de los puntos de contacto que pueden ofrecer escucha, información y
atención en el primer nivel de atención. Por ello, es importante que tomen nota de la prevalencia de la violencia sobre las
mujeres y aprovechen cada contacto (consultas toco ginecológicas, control prenatal, control del niño/ña sanos, consultas
por dificultades de aprendizaje en la escuela y otras) para prestar atención e indagar acerca del tema.
Cada consulta se constituye en una oportunidad de prevenir y detectar tempranamente alguna de las formas de
violencia y, por tanto, de disminuir la morbimortalidad por esta causa.
La violencia de género incide en la salud de las mujeres y afecta sus vidas, particularmente en su salud sexual referida a la
procreación responsable, la maternidad sin riesgos, la prevención de infecciones de transmisión sexual, entre otras.
Se trata de brindar la atención y el acompañamiento necesarios a las víctimas y, también, de planificar participativamente
acciones de sensibilización y prevención de la violencia; y, fundamentalmente, trabajar en promoción de la salud,
valorizando el derecho a la salud y a la vida.
-198-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
golpes o deterioro de diferente tipo (en su aspecto general, en la higiene, en la vestimenta, signos de apatía, entre
otros indicadores).
Es esencial escuchar el aporte de organizaciones barriales, instituciones y comunidad en general acerca de este problema
social.
Acercarse a la magnitud del problema no es una tarea fácil, habida cuenta que la mayoría de las mujeres sienten vergüenza
y por otra parte, muchas mujeres consideran que lo que les ocurre es natural, que deben aceptarlo, ya que sus madres,
sus abuelas y quizás todas las mujeres de la familia lo han sufrido y soportado; y lo ocultan ellas mismas sumando la
minimización que los victimarios hacen de los delitos cometidos.
1) acumulación de tensión
2) crisis o episodio agudo
3) arrepentimiento o luna de miel
Vale reiterar que la etapa de acumulación de tensiones está signada por el “enamoramiento” que todo lo perdona y que
todo lo permite. Un amor romántico que tiende a ir atrapando a la mujer; el hombre violento, estratégicamente, va
acrecentando la vulnerabilidad de la mujer enamorada.
En el segundo período las mujeres consultan por lesiones, por sufrimiento. La mujer genera acciones de atención, pero
difícilmente pueda sostener alguna decisión en ese momento. No siempre el episodio violento es un golpe..
El tercer momento de luna de miel se caracteriza por el arrepentimiento ante el hecho cometido, la mujer perdona, cree
nuevamente que su pareja va a cambiar; no puede salir de esta etapa, bajó su autoestima y hasta duda, piensa que puede
tener alguna culpa en la generación del episodio violento. Las mujeres se apartan de todos /as y generan sentimientos de
impotencia y bronca en los/las amigas.
Comprender que el problema de la violencia sobre las mujeres responde a un ciclo, permite identificar con ellas en qué
etapa están, identificar también las tensiones que van creciendo, trabajar la “culpa”. El peligro se mide por la capacidad de
defensa de la mujer violentada.
La decisión de trabajar en prevención de la salud implica, en primera instancia, sensibilizar al equipo y a la comunidad.
Esta sensibilización puede realizarse mediante reuniones o talleres con las personas de la comunidad para trabajar
grupalmente acerca de cómo se ve la violencia de género, qué es ser mujer y qué es ser varón en el espacio local particular,
cómo se puede detectar un noviazgo violento, y otros temas.
Conocer el ciclo de la violencia e informar a las mujeres es esencial para comprender la dinámica que posiblemente
adopten los vínculos y poder prevenir los momentos de agresión; permite trabajar con las mujeres los posibles factores
protectores que eviten mayores daños.
2.2. Hacer visible lo que se quiere ocultar: el equipo de salud comunitario ante los mitos, creencias y
prejuicios.
A la hora de pensar en acciones de sensibilización y prevención, tenemos que tener en cuenta que parte de la complejidad
de este problema de salud son los mitos, creencias y prejuicios que lo rodean y que deben ser trabajados por el equipo.
Necesitamos tenerlos en cuenta, ya que acompañan a los varones y a las mujeres, a los vínculos que existen entre las
-199-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
parejas y a las familias. La invisibilidad de la violencia sobre las mujeres como problema de Salud Pública tiene su
raíz en las creencias, los discursos y los prejuicios que circulan alrededor de la violencia de género en el imaginario social.
Los integrantes del equipo comunitario como personas, no escapan a estos condicionamientos, y en ellos también está
presente la naturalización de las violencias en sus vínculos interpersonales, familiares y no familiares.
Un abordaje para trabajar sobre la violencia de género desde el Centro de Salud en el Primer Nivel de Atención debería
incluir:
➔ Herramientas de uso sencillo para la detección de la violencia de géner ( un protocolo de preguntas simplificado)
➔ Un modo de acercarnos a las familias y a la comunidad acordado en el equipo.
➔ Un procedimiento más o menos acordado para resolver las situaciones de mayor vulnerabilidad.
➔ La posibilidad de brindar atención desde el trabajo articulado y en consultas individuales de todos los /las
integrantes del equipo de salud.
➔ La consideración del trabajo intersectorial como apoyo y soporte de todas las decisiones /acciones que lo requieran
➔ La construcción de una guía de recursos local
➔ Un método de registro para los casos de violencia contra las mujeres para conocer la magnitud local del problema.
-200-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
● Disfunciones sexuales, dificultades para elegir y/o lograr la anticoncepción, hemorragias genitales,
infertilidad de origen no orgánico, consultas reiteradas por infecciones de transmisión sexual, embarazos múltiples
no deseados, abortos espontáneos y provocados, trastornos del deseo sexual.
● Uso nocivo de alcohol y otras sustancias.
● Anulación de citas programadas para diversas consultas o controles, múltiples internaciones, incumplimiento de
tratamientos, toma prolongada de medicamentos psicotrópicos ó automedicación.
● Incapacidad para realizar las actividades habituales con autonomía, abandono del trabajo, falta de cuidados e
higiene personal, abulia, diversas inhibiciones, fobias, comportamiento evasivo, aislamiento social,
comportamiento antisocial.
En este segundo grupo de situaciones, el equipo de salud puede sospechar que esa mujer sea víctima de violencia. Se puede
plantear el tema en consultas con el integrante del equipo con quien la mujer tenga el mejor vínculo.
En cualquier caso, nos parece importante incluir algunas preguntas muy sencillas para hacer en las consultas que realizan
las mujeres en el Centro de Salud para detectar casos de violencia sobre las mujeres, por ejemplo:
1- ¿Cómo describirías tu relación de pareja?,
2- ¿Cómo resuelven las discusiones dentro de la pareja?
Las respuestas a estas dos preguntas pueden clasificarse fácilmente del siguiente modo:
Estas dos sencillas preguntas, apuntan a detectar tensiones en los vínculos y, generalmente, son una puerta de entrada para
la detección temprana de situaciones de violencia sobre las mujeres.
En todos los casos, es recomendable informar sobre las etapas del Ciclo de la violencia y ayudar a la mujer que identifique
en qué etapa se encuentra.
consulta. Y además, se debe tener en cuenta que el victimario puede impedir que la mujer concurra, para mantenerla aislada
de terceros.
En cualquier caso, si se combina un encuentro en otro lugar, no deje de registrar qué contactos institucionales o
comunitarios tiene la familia de manera tal de poder retomar contacto y/o hacer un seguimiento de la situación si la mujer
no concurre a la consulta.
Cuando de la evaluación surge que existe un alto riesgo de vida, se deben tomar rápidamente todas las medidas necesarias
para que la mujer y los hijos e hijas -en el caso que los tuviera-, se pongan a resguardo..
El equipo de salud ofrecerá- con los recursos a su alcance- opciones para ese resguardo, que pueden ser a través de refugios
locales –si los hay disponibles- o bien, ubicar dentro de los recursos comunitarios otras opciones para su protección.
Existen algunas pautas a seguir en el momento que deba alejarse del agresor y abandonar el hogar, las más
importantes de mencionar son:
● Elegir un momento en que la situación con su pareja sea lo más tranquila posible, no dando indicios de la
intención de huida.
● Preparar ropa y documentos de ella y los hijos/as y mantenerlos ocultos en la casa de una vecina o familiar para
una salida precipitada.
● Recordar fuertemente a la mujer que NO DEBE DECIR nunca el domicilio en el que se va a vivir, para que el
agresor no la encuentre.
Es importante preguntar si la mujer tiene la posibilidad de contar con recursos económicos, con familiares y/o
vecinos/amigos dispuestos a ayudarla/alojarla, y también el equipo debe contar previamente con la información sobre las
instituciones adonde la víctima pueda acudir para ser ayudada.
Se debe estimar en cada contacto si la situación de violencia se ha incrementado o, por el contrario, si ha disminuido.
-202-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
El trabajo comunitario requiere y posibilita articular acciones con otros sectores estatales y diferentes actores
que integran la comunidad, como organizaciones barriales, trabajadores comunitarios y vecinos/as, con otros sectores del
estado, pertenecientes a justicia, educación, desarrollo social, entre otros, y así poder pensar en posibles soluciones a los
problemas y necesidades de salud planteados. Y cuando se trata de problemas complejos como el que nos ocupa, este
articulación es fundamental para poder contar con otros soportes en el trabajo, además del equipo de salud.
Para articular con estos recursos contamos con el trabajo cotidiano en el espacio local. Los integrantes de los equipos de
salud pueden y deben trabajar y articularse en redes. Las visiones y los recursos intersectoriales sumados para abordar las
violencias de género permitirán pensar acciones que abarquen la complejidad del problema.
En el armado de estas redes, es imprescindible la participación activa de la comunidad en el ejercicio de su ciudadanía y la
validación de derechos. Por ello, es necesario escuchar las propuestas de acción planteadas por la gente, desde su lugar,
con saberes diferentes a los del equipo de salud.
Hay comunidades que han planteado redes de acompañamiento, conformación de grupos de reflexión y autoayuda en
Centros de Salud. Las comunidades pueden participar en la confección y distribución de cartillas de información sobre los
lugares de asesoramiento legal, acompañando a las víctimas en la transición que implica salir de su hogar e ingresar a un
refugio o al hogar de un familiar o vecino, y a lo largo de todo el proceso para asistir a las mujeres victimas y a sus
familias.
Tanto los servicios estatales como las organizaciones intermedias y de la comunidad constituyen a nivel local un valioso
andamiaje de recursos disponible para el trabajo tanto preventivo como asistencial. A este andamiaje lo denominamos red
local de recursos.
-203-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Protocolo y guía de prevención y atención de víctimas de violencia familiar y
sexual para el primer nivel de atención.
Violencia Familiar: Todo acto, omisión o abuso que constituya una expresión asimétrica de uso de poder en el seno de las
relaciones familiares, generando situaciones que afectan la integridad física, psíquica, moral, y sexual de los sujetos,
acotando su libertad y lesionando sus derechos.
Violencia Sexual: Producto social y cultural, ejercida en mayor medida por los hombres hacia las mujeres, es concebida
como un atentado directo contra la integridad física y psíquica de la persona, que malogra su condición ciudadana y la
igualdad de oportunidades para ejercer los derechos y participar en la vida pública.
Tratada generalmente en forma exclusiva en el ámbito del derecho penal y de la seguridad pública hasta no hace mucho, los
trabajadores de la salud, fundamentalmente los médicos, observaban frecuentemente este fenómeno como espectadores,
limitándose a reparar los estragos provocados por estos conflictos considerados ‘externos’ a su
competencia profesional y referidos al foro íntimo y privado de las personas. Esta visión ha ido cambiando desde los años
’70, a partir de la influencia social creciente de los movimientos feministas que buscan sensibilizar a la sociedad en
contra de la opresión y la dominación patriarcales, generando cambios esenciales en el abordaje de la problemática,
convirtiéndola en pública y pasible de intervención. Así, la violencia fundamentada en el género, incluyendo agresiones
domésticas, mutilaciones, abuso sexual, psicológico y homicidios pasan a ser parte de la agenda pública de los servicios de
salud.
Muchas familias, grupos sociales, a veces comunidades enteras, pueden acarrear largas historias de sufrimiento en las
cuales la ‘normalidad’ de sus vidas ha estado marcada por excesos de poder, situaciones de abuso o maltrato intra o inter
familiares con las que conviven y padecen injustificadamente a lo largo de varias generaciones. En tales situaciones, los
sujetos constituyen su vida diaria tolerando y generando ejercicios de poder que producen malestar a amplios sectores de la
comunidad, especialmente a los más vulnerables: mujeres, niño/as, anciano/as, discapacitado/as; negándoles otras
posibilidades de vida.
La naturalización que rodea a estas formas de violencia insidiosas, silenciosas, vividas como ‘naturales’, llevan a estos
sujetos a considerarse ‘inferiores’ o ‘incapaces’ y a juzgar inútil el esfuerzo de producir algún tipo de cambio para sus vidas
o la de sus familias, sucumbiendo muchas veces a un efecto paralizador, de apatía, indiferencia y escepticismo, sin
reconocimiento de la fortaleza de los derechos ciudadanos que los asisten, e impidiéndoles, por ende, solicitar ayuda.
Pasos conceptuales básicos para el abordaje de situaciones de violencia familiar y sexual en el primer
nivel de atención.
A partir de la detección de una situación de violencia en la comunidad, es primordial que el Equipo cuente con las
herramientas esenciales para comprender la problemática y realizar el abordaje de dichas situaciones, determinando los
pasos a seguir ante una víctima.
-204-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Es importante establecer en este nivel, mecanismos de coordinación interinstitucional e intrainstitucional para
la referencia y contrarreferencia de los casos.
El problema en números
En el 75% de los casos de maltrato, la víctima es la mujer. El 25% de las mujeres sufrirá una violación. 1 de cada 6
embarazadas será agredida física o sexualmente durante la gestación.
Con respecto al maltrato infantil, los autores informan que al menos 1 de cada 5 niñas/os es abusada/o sexualmente por un
familiar de confianza antes de los 18 años.
OMS difunde en su informe que cada 18 segundos 1 mujer es víctima de violencia en el mundo.
➔ En nuestro país:
Se estima que el 25% de las mujeres sufre regularmente violencia doméstica y el 50% pasará por alguna situación de
violencia en algún momento de su vida.
En 1 de cada 5 parejas argentinas hay violencia.
1 mujer muere cada 3 días por violencia familiar.
1 caso de agresión física cada 36 horas.
Ocurre 1 ataque sexual por día.
Marco Legal
Ley 12.569 de Protección Contra la Violencia Familiar de la Provincia de Buenos Aires y su decreto reglamentario 2875. -
- El art. 1º define a la Violencia Familiar “como toda acción, omisión, abuso que afecte la integridad física, psíquica,
moral, sexual y/o la libertad de una persona en el ámbito del grupo familiar AUNQUE NO CONSTITUYA
DELITO.”
Se entiende por Grupo Familiar no sólo al matrimonio, sino también a las uniones de hecho, incluyendo ascendientes,
descendientes, colaterales, consanguíneos, o convivientes o descendientes de alguno de ellos. También la persona que tenga
o haya tenido relación de noviazgo o pareja.
-205-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Las personas legitimadas para denunciar judicialmente son las enumeradas anteriormente, más toda persona
que haya tomado conocimiento de los hechos de violencia.
La denuncia puede hacerse en forma verbal o escrita y no necesita abogado para iniciarse; pero una vez iniciada la acción,
se provee a la víctima de asistencia jurídica.
- El Art. 4º de la Ley 12.569 establece: “que cuando las víctimas fueran menores de edad, incapaces o discapacitados
que se encuentren en imposibilidad de accionar por sí mismos, estarán obligados a efectuar la denuncia los
representantes legales, los obligados por alimentos,el ministerio público, como así también quienes se desempeñen en
organismos asistenciales, educativos, de salud, de justicia y en general quienes desde el ámbito público o privado tomen
conocimiento de situaciones de violencia familiar o tengan serias sospechas.”
Es decir, que los agentes de salud están obligados a efectuar la denuncia bajo pena de incurrir en el DELITO DE
ENCUBRIMIENTO, sancionado con 6 meses a 3 años de prisión.
La denuncia debe ser efectuada dentro de las 72 hs. hábiles de tomar conocimiento del hecho, salvo que estuvieran
interviniendo en el caso otros organismos correspondientes a la Red Provincial para la Prevención y Atención contra la
Violencia Familiar como, por ejemplo, el Ministerio de Desarrollo Humano. En este caso, el plazo podrá extenderse a otras
72 hs. hábiles.
El Decreto 2875 determina que cuando la denuncia se efectuare en la comisaría deberá ser recepcionada en FORMA
OBLIGATORIA constituya o no delito, y reenviada inmediatamente a la autoridad jurisdiccional competente para
garantizar la debida protección a la víctima mediante las medidas cautelares pertinentes.
La denuncia puede hacerse ante:
· Comisarías.
· Tribunales de Familia.
· Jueces de Menores.
· Comisarías de la Mujer.
· Juzgados de Primera Instancia Civil y Comercial.
· Juzgados de Paz correspondientes al domicilio de la víctima.
El Secreto Profesional:
El secreto profesional no es absoluto, hay que analizar cual es el bien jurídico prevalente.
Debe ponerse en conocimiento al juez aquellos secretos cuya no revelación implica riesgo a terceras personas o al propio,
y éste evaluará si el profesional debe difundir o no la información. El Código habla de “Justa Causa” y establece dos
presupuestos:
· Cuando la denuncia resulte obligatoria por determinación legislativa.
· Cuando sea para evitar un mal mayor.
La Historia Clínica
Es aconsejable que sea firmada por el paciente ya que, de esta manera, adquiere el carácter de declaración jurídica
confesional.
-206-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
El ciclo se desarrolla en tres fases cuya duración dependerá de la situación de cada pareja, pero debe tenerse en cuenta
que el tiempo de interfase se va acortando a medida que se prolonga la relación violenta.
Es importante que el Equipo pueda reconocer y relacionar los síntomas, lesiones e indicadores percibidos y consultados con
una posible situación de maltrato y/o abuso y no omitir nunca indagar sobre la existencia de situaciones de violencia detrás
de ellos. En caso de observar una lesión, que pudiera ser consecuencia de un acto de violencia, realizar examen físico
completo en busca de otras lesiones.
En dicha indagación es fundamental prestar especial atención y otorgar el tiempo necesario, pues frecuentemente las
víctimas demoran en relatar lo que sucede en sus hogares.
o Control de heridas
o Tocoginecológico periódico
o Infectológico
· Laboratorio: Repetición de exudados y sangre para
controles:
o A los 7 días Fta Abs.
o A las 6 semanas VDRL cuantitativa
o 6º semana HIV (Elisa). Repetir a los 3 y 6
meses.
o A los 3 y 6 meses serología HB y C.
Denuncia:
· En el caso de que la víctima sea mayor de edad y
decida realizar la DENUNCIA, podrá ser
acompañada a la Comisaría más cercana, donde
deberá exigir ser asistida por el médico forense en
forma inmediata. También puede dirigirse a las
autoridades judiciales: Juzgados Penales o
Fiscalías.
Cuando la consulta se realice en forma inmediata (hasta las 72 hs.), se procederá a la aplicación completa del
“Protocolo de acción ante víctimas de violación” en los Centros de Salud que posean los recursos humanos y materiales
necesarios para cumplimentar el mismo. De lo contrario, las víctimas serán referidas y acompañadas al hospital más
cercano.
Es importante aclarar que el plazo legal para realizar la DENUNCIA por violación es de hasta 12 (doce años).
Deben registrarse según el protocolo Una vez detectada la situación, el Equipo debe
Las señales psicofísicas de alerta. Entrevistar a los padres y/o adultos responsables.
· Las manifestaciones concretas del maltrato infantil y sus · Entrevistar al niño/a con la prudencia y cautela
indicadores específicos. adecuadas.
· Los indicios mínimos del maltrato que pueden · Evaluar y registrar antecedentes de la situación socio-
observarse en las consultas, controles, etc. familiar-sanitaria.
· Debe ponderarse la gravedad teniendo en · Realizar la DENUNCIA ante el Fiscal de turno. En caso
cuenta: de que no se pueda recurrir a la Fiscalía, podrá realizarse
o La cercanía afectiva/familiar/ambiental con el agresor/a. ante otras instancias institucionales.
o El tipo de lesiones y secuelas. · También deberá NOTIFICARSE al Servicio Local o
o Si se trata de un hecho aislado o de una situación Zonal de Promoción y Protección de Derechos de
repetida. Niños/as y Adolescentes.
-209-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
En caso de sospechar riesgo para la salud o seguridad básica del niño/a, es necesario evaluar los recursos disponibles
para evitar un daño mayor, tomando inmediatamente todas las medidas de protección sanitarias, Sociales y/o legales
pertinentes.
Recursero Local
· El Recursero es un listado donde figuran los teléfonos, direcciones y horarios de todas las instituciones estatales, hogares,
refugios, ongs, líneas de atención telefónica, etc., orientados a la problemática y pertenecientes a la jurisdicción.
· Es una tarea fundamental del Equipo elaborarlo previamente, informándose y registrando todos los datos posibles a
través de comunicaciones y visitas a las instituciones y organizaciones barriales, labor que fortalecerá la inserción del
Equipo para trabajar con la comunidad en el inicio de la conformación de REDES.
· Todo el personal del centro debe conocer y tener acceso al mismo durante todo el horario de atención.
1. Marco conceptual:
El sistema de salud cumple un rol esencial en el abordaje integral de las víctimas de violencia sexual y es quien puede
desarrollar estrategias que reduzcan los daños asociados a las violaciones.
Los efectores sanitarios deben responder a un objetivo prioritario: la atención médica y psicosocial de las víctimas, con
respeto por su autonomía, y garantía de su privacidad y confidencialidad.
Asimismo, contemplar objetivos complementarios, políticos y estratégicos, como el reconocimiento social e institucional,
avalado por la salud pública, que merece la violencia sexual.
Cuando el sistema de salud brinda una respuesta de calidad sanitaria y en los plazos apropiados a quien sufrió un abuso
sexual o una violación, se constituye en favorecedor de la construcción de ciudadanía mediante la garantía de los
derechos sexuales y reproductivos.
• Dispone de tratamientos preventivos para reducir riesgos específicos asociados a las violaciones, principalmente el de
embarazos no deseados y la transmisión de VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS). A esto se suma la
capacidad del sistema de salud para realizar abortos no punibles en embarazos producto de violaciones.
• Cuenta con profesionales de las más diversas disciplinas, quienes con la adecuada capacitación pueden contribuir al
abordaje integral del problema.
• Logra una amplia llegada a la comunidad, incluso a sectores aislados, por su estructura descentralizada y en red. Esto
permite llevar a cabo estrategias de atención primaria, como acercar información, promover la concientización y realizar
una detección precoz de los problemas de violencia en cada comunidad.
El sistema de salud enfrenta todavía desafíos, como protocolizar la atención, unificar los cuidados médicos y el examen
médico forense, asegurar la disponibilidad de insumos e implementar registros.
2. Marco Legal
-211-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
El compromiso del Estado en la atención a las víctimas de violaciones sexuales se enmarca en obligaciones internacionales
asumidas en la “Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer” suscripta en
1994 y aprobada y ratificada en nuestro país en 1996 mediante la Ley 24.632. A partir de esta fecha se sancionaron otras
leyes para adecuar las políticas públicas a este marco.
atención interdisciplinaria que involucre la contención psicológica de la víctima, profilaxis contra VIH y otras ITS,
anticoncepción de emergencia y acceso a la interrupción legal del embarazo.
La existencia de profesionales que objeten alguna de estas prácticas no exime a las instituciones de salud de la
obligación de brindar una atención integral del aborto segura, permanente, continua y accesible, de tal modo que se
garantice a las mujeres el acceso a la salud y el respeto por sus derechos.
1. Población foco
El presente Protocolo está diseñado para la atención de personas víctimas de violaciones producidas en cualquier etapa de
sus vidas y hasta seis meses después del episodio.
Este Protocolo no establece pautas para el abordaje del abuso sexual infantil, que requieren de la intervención de un
equipo especializado, pero sí las prácticas médicas indicadas en la urgencia.
En niñas y adolescentes, la presencia de un embarazo es, en muchas ocasiones, el primer signo de existencia de una
situación de abuso. En estos casos, y cuando es la voluntad de la víctima, debe procederse a su interrupción y luego
derivarse al equipo más idóneo para el tratamiento del abuso sexual.
Para su mejor implementación es aconsejable disponer la siguiente organización del servicio de salud:
• Consolidar un equipo interdisciplinario, o designar referentes en las distintas especialidades involucradas.
• Garantizar atención las 24 horas. La experiencia indica que el servicio de Tocoginecología es el más indicado para esto.
• Disponer del kit de medicamentos (anticoncepción hormonal de emergencia, profilaxis de VIH e ITS, y vacunas).
• Contar con la medicación y/o articulaciones necesarias para garantizar la ILE.
• Crear las condiciones para que la persona relate el hecho una vez y al profesional capacitado para la intervención.
• Indicar las derivaciones intra o extrahospitalarias de forma personalizada.
• Informar a todo el personal del centro de salud –médico, técnico y administrativo– sobre el servicio de atención a
víctimas de violencia sexual a fin de que las personas que llegan a cualquier servicio y a cualquier hora reciban la
orientación precisa y la información necesaria.
• Difundir en la comunidad la necesidad de la consulta inmediata.
• Llevar un registro de casos con fichas especialmente diseñadas, ya que los datos pueden ser requeridos por la Justicia en
casos de denuncia y tienen valor legal, al igual que la HC.
• Si la víctima así lo requiere, facilitar la atención por un profesional de su mismo sexo.
• Relevar los recursos de atención inter y extrahospitalarios para brindar un acompañamiento integral.
-213-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Para la implementación de este Protocolo cada efector necesita diseñar un flujograma de acuerdo con su estructura. En
esta organización debe tenerse en cuenta que un porcentaje significativo de víctimas de violación acuden a los servicios de
salud entre las 22:00 hs. y las 06:00 hs. del día siguiente, y los fines de semana.
3. Abordaje médico
3.1. Recepción
La recepción de la persona víctima de una violación debe realizarse en un ambiente que garantice la privacidad. Al
seleccionar el espacio físico es importante intentar no colocar juntas a una víctima de violación con una mujer con
trabajo de parto y, del mismo modo, la atención de una travesti no debería hacerse entre varones.
La privacidad debe ser el criterio que prime.
Si bien con la provisión de AHE se disminuyen las posibilidades de embarazo, su uso no brinda una seguridad del cien por
ciento. Por eso, hay que informar a la mujer sobre la importancia de que se realice un test de embarazo en caso de ausencia
de menstruación en la fecha que debería tenerla. Además, hacerle saber que, en caso de verificarse un embarazo, puede
acceder a su interrupción legal, si así lo decidiera.
-215-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Cuando la mujer o su representante hicieron una denuncia por violación, es necesario realizar el procedimiento de
tal forma de poder recolectar material genético como evidencia forense.
No obstante, esto no puede convertirse en una barrera o generar dilaciones en el acceso a la interrupción legal del
embarazo.
El método más apropiado para la interrupción de un embarazo depende de la etapa gestacional, las posibilidades del
efector de salud y las preferencias de la mujer.
El legrado o raspado uterino debe ser utilizado cuando ninguno de los métodos mencionados esté disponible. Los servicios
de salud y los responsables de los programas deben realizar todo el esfuerzo posible para reemplazar el legrado uterino
por el tratamiento médico o la aspiración.
-216-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
-217-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
-218-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
AZT (zidovudina) 300 mg + 3TC (lamivudina) 150 mg / comp. 300/150 mg. 1 comp. cada 12 hs.
ó
TDF (tenofovir) 300 mg + FTC (emtricitabina) 200 mg / comp. 300/200 mg. 1 comp. cada 24 hs.
ó
TDF (tenofovir) 300 mg + 3TC (lamivudina) 300 mg / comp. 300/300 mg. 1 comp. cada 24 hs.
LPV (lopinavir) 400 mg + RTV (ritonavir) 100 mg / comp. 200/50 mg. 2 comp. cada 12 hs.
ó
ATV (atazanavir) 300 mg con RTV (ritonavir) 100 mg / presentación 1 comp. de cada por separado droga cada 24 hs.
De elección :
Ceftriaxona 250 mg intramuscular (IM) + Azitromicina 1 g vía oral (VO) + Metronidazol 2 g VO
Alternativo:
Cefixima 400 mg VO Doxiciclina 100 mg cada 12 hs por 7 días (No administrar doxiciclina en caso de embarazo).
De elección:
Ceftriaxona 125 mg IM en una sola dosis + Azitromicina 20 mg/kg (máximo 1 g) VO, monodosis + Metronidazol 15
mg/kg/día VO 3 veces por día durante 7 días (o máximo 2 g en una sola dosis).
Alternativo:
-219-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Cefixima 8 mg/kg (máximo 400 mg) una dosis VO + Eritromicina 50 mg/kg/día divididos cada 6 hs, 10 a 14 días .
ó Doxicilina 100 mg cada 12 hs durante 7 días.
3.4. Vacunación
Profilaxis hepatitis B. Sin vacunación previa o en personas vacunadas/os sin títulos de anticuerpos conocidos, indicar
vacuna antiHBV (3 dosis: una en el primer momento, la siguiente al mes y la última a los 6 meses).
Vacunación antitetánica. Si la persona no ha sido vacunada en los últimos 10 años indicar vacuna antitetánica o doble
adulto.
Una primera medida que debe tomarse en cada hospital es registrar en una carpeta con hojas foliadas, además de en el
Libro de Guardia, todas las prácticas que se realicen y elementos que pueden servir como prueba en caso de violación. La
HC tiene valor legal y puede ser solicitada por el juzgado.
Las muestras de ADN deben preservarse siguiendo todos los recaudos que aseguren su disponibilidad en el futuro. Una vez
recolectadas, todas las muestras deben secarse antes de ser guardadas, para evitar la contaminación con hongos.
En caso de haberse radicado una denuncia por la agresión sexual, y ante la posible asistencia al hospital del médico legista,
es recomendable esperar su llegada para realizar la toma de muestras en conjunto, siempre y cuando no sean necesarias
intervenciones médicas de urgencia.
En las transgresiones que se producen en el marco de la atención pública (Ley 25.164 en el orden nacional y las respectivas
normas locales de cada provincia) los incumplimientos habilitan la promoción de sumarios administrativos, con sanciones
que pueden ir desde el apercibimiento o llamado de atención hasta la exoneración.
➔ Responsabilidad de denunciar
La violación es un delito de instancia privada, por lo tanto, la decisión de hacer una denuncia corresponde a la persona
afectada y, en los casos de menores de 18 años y personas declaradas judicialmente incapaces, a su representante legal.
Las/los profesionales de la salud están obligadas/ os a denunciar los siguientes casos:
• Cuando la persona presente riesgo de vida o lesiones graves o gravísimas producto de la violación.
• En los casos de menores de 18 años cuando la niña/o se encuentra en estado de abandono o llegue sola/o.
• En los casos de menores de 18 años cuando se sospeche que los padres/madres, tutores/ as o guardadores/as pueden estar
involucrados en la violación o en su encubrimiento.
Es conveniente que esta denuncia sea presentada con respaldo de las autoridades de la institución y con la intervención
al/los organismos competentes en la defensa de los derechos de la infancia.
En los casos no previstos por la ley, los efectores de salud no deben hacer la denuncia, ya que sería una violación a la
confidencialidad propia de la relación médico-paciente (art. 2 inc. d de la Ley 26.529) y al secreto profesional (art. 156 del
-221-
Centro Académico Recoleta. Residencias Médicas
Código Penal). Estas normativas establecen que el deber de confidencialidad es extensivo a toda persona que
acceda a la documentación clínica.
3.11. La denuncia
La denuncia no es obligatoria ni tampoco es un requisito para la atención física y psicológica. Es una decisión personal de
quien fue víctima de violencia. Al considerarse a la violación un delito de instancia privada, el Estado solo interviene si
la persona damnificada denuncia el hecho.
Sin embargo, hay que considerar que denunciar abre la posibilidad de que se condene a los agresores y permite hacer
visible en la sociedad la existencia de la violencia sexual.
La ley no establece que la denuncia deba ser realizada en forma inmediata, sino que los plazos son bastante amplios,
incluso en algunos casos puede hacerse varios años después.
La urgencia se relaciona, en gran medida, con la conveniencia de que la víctima sea revisada de inmediato por el médico
legista o forense, para que recoja las llamadas “pruebas del delito”.
Por otra parte, cuanto menos tiempo se demore en realizarla, más credibilidad tendrá la persona denunciante.
-222-