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Fisiopatología del bruxismo actual

El documento describe las tendencias contemporáneas en la fisiopatología del bruxismo. El bruxismo es un hábito parafuncional caracterizado por rechinar y apretar los dientes, que se le atribuye a múltiples factores, siendo el estrés uno de los más relevantes. El estrés puede desencadenar la hiperactividad muscular a través de conexiones entre los sistemas límbico y muscular mandibular. Otro factor importante es la hiperfunción dopaminérgica central. El bruxismo tiene múltiples consecuencias clí

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Fisiopatología del bruxismo actual

El documento describe las tendencias contemporáneas en la fisiopatología del bruxismo. El bruxismo es un hábito parafuncional caracterizado por rechinar y apretar los dientes, que se le atribuye a múltiples factores, siendo el estrés uno de los más relevantes. El estrés puede desencadenar la hiperactividad muscular a través de conexiones entre los sistemas límbico y muscular mandibular. Otro factor importante es la hiperfunción dopaminérgica central. El bruxismo tiene múltiples consecuencias clí

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MEDISAN

E-ISSN: 1029-3019
[email protected]
Centro Provincial de Información de
Ciencias Médicas de Camagüey
Cuba

Nápoles García, Damila; García Cabrera, Lizet; Rodríguez Reyes, Oscar; Nápoles
Méndez, Danilo
Tendencias contemporáneas de las bases fisiopatológicas del bruxismo
MEDISAN, vol. 18, núm. 8, 2014, pp. 1180-1187
Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas de Camagüey
Santiago de Cuba, Cuba

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MEDISAN 2014; 18(8):1180

ACTUALIZACIÓN DE TEMA

Tendencias contemporáneas de las bases fisiopatológicas del bruxismo

Contemporary tendencies of the physiopathological bases of bruxism

MsC. Damila Nápoles García,I MsC. Lizet García Cabrera,II MsC. Oscar
Rodríguez Reyes II y Dr. C. Danilo Nápoles Méndez
I
Policlínico Docente Comunitario “Ramón López Peña”, Santiago de Cuba, Cuba.
II
Facultad de Estomatología, Universidad de Ciencias Médicas, Santiago de Cuba,
Cuba.
III
Hospital General Docente “Juan Bruno Zayas Alfonso”, Santiago de Cuba, Cuba.

RESUMEN

El bruxismo es un hábito parafuncional diurno o nocturno, caracterizado por rechinar


y/o apretar los dientes. Hoy día se le concede un origen multicausal y entre los
factores más relevantes figuran los psíquicos o psicosomáticos. Teniendo en cuenta las
múltiples consecuencias clínicas que ocasiona, en términos de dolor, deterioro dental y
osteomioarticular, se le considera uno de los trastornos orofaciales más complejos, de
difícil tratamiento y pronóstico reservado. De acuerdo con la complejidad de este tema
y de los conocimientos actuales al respecto, se realizó la presente investigación para
describir las tendencias actuales en la fisiopatología de esta enfermedad.

Palabras clave: bruxismo, hábito parafuncional, trastorno orofacial, aparato


estomatognático, estrés.

ABSTRACT

Bruxismo is a day or night parafunctional habit, characterized by squeaking and/or


pressing teeth. Nowadays it is considered to have a multicausal origin and among the
most outstanding factors there are the psychic or psychosomatic factors. Keeping in
mind the multiple clinical consequences that it causes, in terms of pain, dental and
osteomyoarticular deterioration, it is considered one of the most complex orofacial
dysfunctions, difficult to treat and with reserved prognosis. According to the
complexity of this topic and of the current knowledge on this respect, the present
investigation was carried out to describe the current tendencies in the physiopathology
of this disease.

Key words: bruxism, parafunctional habit, orofacial dysfunction, stomatognathic


apparatus, stress.
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INTRODUCCIÓN

El aparato estomatognático es una unidad morfofuncional constituida por una serie de


estructuras que forman parte del macizo craneofacial. Este participa en la realización
de funciones vitales para la vida tales como: masticación, deglución, fonación y
respiración. Ninguna estructura es más importante que otra, todas en conjunto
constituyen una unidad sistémica: el aparato masticatorio, el cual está compuesto por
dientes, estructuras de soporte, huesos maxilares, articulación temporomandibular,
músculos, labios, lengua, carrillos, sistema neuromuscular y vascular.1

La frecuencia del bruxismo se estima en 15 – 23 % de la población y en 14 % de los


niños.1,2 Su importancia radica en el deterioro progresivo de las funciones orofaciales,
donde se dañan estas estructuras cuya disfunción genera dolor de difícil aceptación por
los pacientes, desgaste dentario y alteraciones periodontal, muscular y ósea, según la
gravedad de la enfermedad. Puede presentarse en niños, adolescentes y adultos.3

Tomando en consideración los elementos expuestos con anterioridad y la preocupación


que suscita el conocimiento de la temática, surgió la necesidad de conocer las
tendencias actuales en la fisiopatología de esta afección, con el propósito de
profundizar en ellas.

DESARROLLO

La primera referencia de esta enfermedad se encuentra en los textos del Antiguo


Testamento cuando se hablaba de crujir los dientes en relación con los castigos
eternos. Actualmente, la neuralgia traumática, efecto de Karolyi, bruxomanía o
simplemente bruxismo, se delimita como un acto en el que el hombre aprieta o rechina
los dientes, fuera de los actos fisiológicos de la masticación y la deglución con distintos
grados de intensidad y persistencia en el tiempo, generalmente inconsciente y fuera de
los movimientos funcionales.3

Karolyi (1902), uno de los pioneros en la investigación en este campo, refería que
prácticamente todos los seres humanos en algún período de su vida ejercían fuerzas
anormales en su sistema masticatorio; sin embargo, fue en 1907 cuando apareció por
primera vez el término bruxomanía en una publicación realizada en Francia por Marie y
Ptiekievicz (1907), reafirmado luego por Frohmann (1931), quien planteó como causa
fundamental la alteración en la posición de los dientes (maloclusión); no obstante, las
últimas evidencias científicas en su estudio analizan las múltiples causas que lo
originan.4

En la bibliografía médica consultada aparecen disímiles enfoques al respecto, de


manera que las hipótesis fisiopatológicas son diversas. Se plantea que no hay un
factor único responsable del bruxismo, pero entre los múltiples factores que lo originan
figuran:

1. Estrés
2. Hiperfunción dopaminérgica central
3. Alteraciones del sueño
4. Genética
5. Oclusión
6. Déficit de sustancias nutricionales como el calcio y el magnesio, entre otros4
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1. Estrés

A pesar de que los diferentes autores que tratan el tema siguen diversos enfoques, por
la perspectiva multidimensional que proponen, los factores mencionados anteriormente
parecen ser los más acertados, los cuales fueron descritos por Hernández (2010) en su
tesis doctoral.5 En la actualidad se ha llegado al consenso de que uno de los principales
condicionantes del bruxismo es el estrés.

En circunstancias normales existe una respuesta fisiológica al estrés, que no es más


que la reacción adaptativa del organismo a las condiciones siempre cambiantes del
medio externo e interno, el cual se considera imprescindible para la subsistencia.
Estas reacciones fisiológicas suponen la activación del eje hipofisosuprarrenal y el
sistema nervioso vegetativo.6

La mayoría de los individuos que sufren bruxismo tienen dificultad para sobrellevar
situaciones que implican una alta tensión emocional, o son incapaces de exteriorizar
correctamente el miedo, la tristeza o la rabia. Así, la mayoría de las veces, el doloroso
espasmo muscular que se produce en los músculos masticatorios, el desgaste dentario,
las lesiones periodontales y articulares, entre otras, están relacionados muy
directamente con el estrés y la ansiedad.5

La teoría psicofisiológica manifiesta que factores centrales como la tensión psíquica


aumentada, son los factores desencadenantes de la hiperactividad muscular
parafuncional, lo cual explica la función primordial del sistema límbico como
responsable de la naturaleza afectiva de las sensaciones y de su interpretación
emocional. Las importantes conexiones de dicho sistema con los centros
neurovegetativos hipotalámicos y de aquí a los centros motores somáticos
subcorticales, son capaces de modificar la tensión muscular.6

Por otra parte, las conexiones eferentes que van desde el sistema límbico-hipotalámico
hasta el núcleo motor del trigémino, son las que estimulan las motoneuronas gamma y
de esta manera las fibras intrafusales del huso muscular. La sensibilización del huso
ocasiona que cualquier leve distensión del músculo cause una contracción refleja y el
efecto global será un aumento de la tonicidad del músculo que lo hace muy poco
tolerante a la elongación muscular.6,7

Estas conexiones entre los sistemas límbico y muscular mandibular, son las que
explican la alta prevalencia que tiene el bruxismo. En las condiciones de estrés
mantenidas se activan el eje neuroendocrino y las médulas suprarrenales, lo cual
provoca la secreción de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), que ayuda a
aumentar y mantener la actividad adrenérgica somática, de manera que ocasiona
efectos similares a los generados por la activación simpática.8

Varios son los trabajos donde se analizan los diferentes estados emocionales
relacionados con el bruxismo, entre los más comunes se encuentran: ansiedad, tensión
e ira reprimida; otros lo relacionan con frustraciones frecuentes y personalidad de tipo
A. El estrés liberado como mecanismo interno, es el más ligado al complejo
craneocervicofacial.9,10

El bruxismo es la causa primaria del síndrome de dolor disfunción de la articulación


temporomandibular (ATM), donde el factor más importante que origina los síntomas es
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la tensión excesiva de los músculos masticatorios en general y el de los maseteros en


particular, este es uno de los primeros músculos esqueléticos que puede quedar en
contracción sostenida y aumentar su tono muscular (hipertonicidad muscular).10

Es importante recordar que la percepción del factor estresante, en su tipo e intensidad,


varía notablemente de una persona a otra, es decir, lo que puede ser estresante para
un individuo, es muy posible que no lo sea para otro, pues no todos los humanos
responden de la misma forma ante un mismo hecho; esta variación refleja lo que
podría considerarse como la tolerancia fisiológica del individuo.9,10

2. Hiperfunción dopaminérgica central

El sistema dopaminérgico central está formado por fibras que provienen de los grupos
celulares que utilizan agentes neurotransmisores excitadores o inhibidores y que
funcionan de manera similar a las hormonas; estos tres agentes son: noradrenalina,
dopamina y serotonina. Muchos autores han llegado a la hipótesis de que la dopamina
es el neurotransmisor de los sistemas de recompensa.8,10,11

La teoría dopaminérgica plantea que el bruxismo se debe a un desequilibrio


neuroquímico que origina una preponderancia del sistema dopaminérgico y una
hipofunción de los circuitos colinérgicos y gabaérgicos. La administración de sustancias
como la anfetamina (fármaco liberador de la noradrenalina y dopamina endógeno)
origina bruxismo.9,10,12

Se plantea que la dopamina es la catecolamina más importante, precisamente porque


presenta una localización encefálica más elevada que la noradrenalina y, por tanto, su
repercusión es más comprometida. Algunos investigadores consideran que gran parte
de la dopamina cerebral se concentra en los ganglios basales y concluyen entonces que
esta sustancia podría tener algo que ver con el control del movimiento.8,9

La dopamina actúa sobre receptores dopaminérgicos ubicados en la membrana


neuronal, denominados D1, D2, D3, D4 y D5, pero en la causa de la enfermedad se le
confiere más importancia a los receptores D2, los cuales son inhibidores que limitan la
liberación de dopamina y la activación de la vía neuronal correspondiente.5,6

3. Trastornos del sueño

El rechinamiento dentario es más común durante el sueño, mientras que el


apretamiento en la vigilia. El bruxismo de la vigilia es una actividad voluntaria o
semivoluntaria, pero el del sueño es completamente involuntario, caracterizado por
contracciones fásicas y tónicas de los músculos elevadores mandibulares,3 aunque
puede predominar en estado no REM (NREM) o REM, relacionados con el tipo de onda
que predomina durante el sueño. Este último se enfoca, además, como un hábito
oromotor parafuncional, el cual puede constituir un riesgo de pérdida de la integridad
en el aparato masticatorio, si se tiene en cuenta que la intensidad y duración de la
fuerza ejercida son capaces de superar la capacidad adaptativa de dicho aparato. Es la
tercera parasomnia más frecuente y ha sido muy relacionado con la distribución
asimétrica de receptores D2 en el cuerpo estriado.5,11

Investigadores en este campo han demostrado que la excitabilidad de los trayectos


corticobulbares está deprimida durante el sueño, no se ha observado actividad
muscular masticatoria en este durante estimulaciones intracorticales del área
masticatoria. En comparación con el estado de vigilia en reposo, estos resultados
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sugieren que la actividad muscular masticatoria y los episodios de bruxismo nocturno


durante el sueño, están bajo la influencia de la breve, pero trascendente actividad
reticular cerebral ascendente.13,14

4. Factores genéticos

En este sentido no existen suficientes estudios generacionales y de identificación


cromosómica que expliquen su participación, aunque algunos estudios sugieren que sí
puede haber predisposición genética al bruxismo.5

5. Oclusión

Esta ha sido la teoría clásica y más divulgada sobre la causa del bruxismo, donde se
explica que algún tipo de interferencia oclusal puede originarlo. En algunos estudios
realizados al respecto se concluye que las maloclusiones no aumentan la probabilidad
del bruxismo; en otros se han relacionado las interferencias oclusales y el estrés y se
considera que la supraoclusión asociada a este último sí incrementa la posibilidad de
desencadenamiento, por ejemplo: la mordida cruzada posterior influye en la actividad
muscular del sistema estomatognático.15-20

6. Déficit de sustancias nutricionales como el calcio y el magnesio

Los bajos niveles de calcio, además de provocar contracturas anormales de la


musculatura, generan bruxismo por la pérdida complementaria del ion magnesio por
razones de equilibrio electrolítico. El magnesio es un elemento químico esencial para el
ser humano, que desempeña funciones importantes en la actividad de muchas
coenzimas y en reacciones que dependen del ATP; asimismo, estabiliza la estructura
de cadenas de ADN y ARN e interviene en la formación de neurotransmisores y
neuromoduladores.21,22

La pérdida de magnesio se debe a diversas causas, en especialmente, cuando el


individuo se encuentra en circunstancias de estrés físico o mental, lo que denota como
el estrés potencia de forma sistémica modificaciones de importantes variables
fisiológicas desencadenantes de la enfermedad.21, 23

Bruxismo y embarazo

Por otra parte, en el período gestacional, la mujer experimenta una serie de


transformaciones extrínsecas e intrínsecas que la hacen vulnerable a la aparición de
diferentes afecciones en el aparato masticatorio, donde la enfermedad periodontal y la
caries son las más frecuentes. Dichas transformaciones pueden relacionarse con la
producción de saliva, la flora bucal, cambios hormonales, dados por el aumento
plasmático de estrógeno y progesterona, donde el periodonto constituye la estructura
diana al presentar receptores específicos que facilitan los efectos de estas hormonas;
también los hábitos dietéticos y el propio estrés que genera el embarazo por la
sobrecarga emocional que desencadena el enfrentar este período y el momento del
parto, así como la llegada de un nuevo ser, por tanto, el bruxismo puede presentarse
en esta etapa.

Yero et al,2 encontraron en su estudio que en las embarazadas, entre los factores de
riesgo por hábitos, el bruxismo se presentó como la tercera causa con frecuencia de
7,5 %. Teniendo en cuenta que este constituye una causa predisponente a padecer
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enfermedad periodontal, su daño se ve potencializado por los cambios hormonales


ocurridos durante el embarazo, lo cual perjudica no solo la salud de la gestante, sino
también la del feto y/o recién nacido, si se tiene en cuenta que el bruxismo predispone
a la enfermedad periodontal y esta actúa como un estado intermediario en la aparición
de partos pretérminos y en el bajo paso al nacer.24-31

CONCLUSIONES

El bruxismo es una condición dental y emocional compleja de origen multifactorial, que


constituye el componente emocional o tensional de mayor relevancia en el
desencadenamiento y desarrollo de este hábito parafuncional.

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2&script=sci_arttext

Recibido: 10 de julio de 2014.


Aprobado: 10 de julio de 2014.

Damila Nápoles García. Policlínico Docente Comunitario “Ramón López Peña”, avenida
“12 de Agosto” y calle A, reparto Municipal, Santiago de Cuba, Cuba. Correo
electrónico: [email protected]

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