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SALVACIÓN

El documento resume la doctrina cristiana de la salvación. Explica que todos los seres humanos necesitan salvación debido al pecado, el cual separa al hombre de Dios y tiene como pena la muerte. Jesucristo provee la salvación al morir en la cruz para pagar el castigo por los pecados. Para obtener la salvación, se requiere arrepentimiento y fe en Jesús como único salvador. La salvación se vive perseverando en la fe y obedeciendo a Dios.

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El documento resume la doctrina cristiana de la salvación. Explica que todos los seres humanos necesitan salvación debido al pecado, el cual separa al hombre de Dios y tiene como pena la muerte. Jesucristo provee la salvación al morir en la cruz para pagar el castigo por los pecados. Para obtener la salvación, se requiere arrepentimiento y fe en Jesús como único salvador. La salvación se vive perseverando en la fe y obedeciendo a Dios.

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SALVACIÓN

Capítulo 1: Salvación

Gálatas [Link] “Mas la Escritura lo


encerró todo bajo pecado, para
que la promesa que es por la fe
Necesidad de salvación de Jesucristo fuese dada a los
creyentes.”
La Intención original de Dios era la de una relación y un pacto con la
humanidad. Sin embargo, "la caída" y "el pecado" han causado una
separación y han permitido que reine la muerte. La necesidad de salvación
del hombre es el resultado del pecado, porque un Dios santo no puede
involucrarse con el pecado.
El pecado separa

Isaías 59:2 “Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y
vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro
para no oír”.
El pecado es universal
Romanos 3:10 Como está escrito: No hay justo, ni aún uno Toda la humanidad
es parte del pecado:
Por nacimiento:
Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y
por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto
todos pecaron.”
Romanos 5:19 “Porque así como por la desobediencia de un hombre los
muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de
uno, los muchos serán constituidos justos.”
Salmos 51:5 “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi
madre.”
Por lo tanto, el pecado es nuestro patrimonio espiritual como resultado de la
caída.
Por acción:

1
Romanos 3:23 “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de
Dios.”
El pecado tiene una pena

La pena por el pecado es el juicio divino y la muerte.


Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es
vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Ezequiel 18:4 “He aquí que todos las almas son mías; como el alma del padre,
así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, ésa morirá.”
Síntesis
Toda la humanidad está sujeta al pecado. El pecado separa a la humanidad del
objetivo de Dios, que es una relación de pacto e intimidad. El pecado
permite que reine la muerte.
Dios proveyó un salvador
El hombre es incapaz de salvarse
Isaías 64:6 “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras
justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja,
y nuestras maldades nos llevaron como viento.”
Efesios 2:8-9”Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios; No por obras, para que nadie se gloríe.”
Esto no nos deja sin esperanza
Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida
eterna.”
1 Juan 3:16 “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por
nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los
hermanos.”

¿Que poder tiene Jesús para eliminar los efectos del pecado?
Él nació de una virgen y por lo tanto no está sujeto al pecado pasado en la
herencia (pecado original).
Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y
por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto
todos pecaron.”
Él no pecó.
Hebreos 4:15 “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo
según nuestra semejanza, pero sin pecado.”
Jesús sufrió el castigo (ira) de Dios por el pecado. De este modo se convirtió en
el sacrificio por el pecado y se erige como una sustitución en lugar de la
humanidad pecadora.
Romanos 5:8-9 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo
aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya
justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.”
Isaías 53:5 “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros
pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos
nosotros curados".”
Hechos 4:12 “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo
el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”
Él rompió el poder de la muerte cuando resucitó de entre los muertos.
1 Corintios 15:3-6 “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo
recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; Y
que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; Y
que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de
quinientos hermanos a la vez; de los cuales muchos viven aún, y otros ya
duermen.”
Hebreos 2:14-15 “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre,
él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al
que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que
por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a
servidumbre.”

Síntesis
Dios creó al hombre, el hombre cayó, y todos están sujetos al poder del pecado.
Dios ha provisto un salvador como la solución: El salvador se sacrificó en
nuestro lugar. Sin embargo, esta redención no se aplica a todos, porque la
Biblia dice que algunos no se librarán del infierno en el día del juicio final.
¿Quién puede ser salvo?
Potencialmente, todas las personas pueden ser salvas. Eso depende de su
respuesta a la revelación de Dios. Es su deseo que todos sean salvos.
Timoteo 2:3-4 “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro
Salvador; el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al
conocimiento de la verdad.”
Jesús murió por “el mundo" (Juan 3:16). Pero en realidad no todo el mundo es
salvo. Entonces la pregunta es, "¿Cómo se obtiene la salvación?"
¿Cómo se obtiene la salvación?
Pablo exhorta a la población " acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la
fe en nuestro Señor Jesucristo "(Hechos 20:21).
Jesús comenzó su predicación diciendo: " El tiempo se ha cumplido, y el reino
de Dios se ha acercado: arrepentíos, y creed en al evangelio"
(Marcos 1:15).
En ambos textos bíblicos sobresale el doble requisito para la salvación: el
arrepentimiento y la fe.
Hebreos 6:1-2 “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo,
vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del
arrepentimiento de obras muertas de la fe en Dios, de la doctrina de
bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y
del juicio eterno.”
¿Qué implica?
El arrepentimiento
La palabra griega "metanoia" significa "cambiar la mente". Es decir, el
arrepentimiento no es un estado de remordimiento o sentimientos de culpa,
sino una decisión que tomamos. Es un acto de la voluntad, más que una
cuestión de emoción. Por supuesto, la decisión podrá ser acompañada por
emoción, pero el arrepentimiento en si es el cambio de nuestra mente.
Este cambio de nuestra mente y, por consiguiente, de la dirección de toda
nuestra vida es:
El reconocimiento de nuestro pecado.
La decisión de vivir según la voluntad de Dios revelada para su pueblo elegido.
Hechos 2:38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en
el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del
Espíritu Santo.”
La Fe
Esto requiere que pongamos nuestra confianza en -y que vivamos de acuerdo a-
la revelación de Jesucristo como el Salvador. No hay trabajo ni acción que
una persona pueda hacer para tener derecho a la justificación. (Efesios 2:8-
9)
Un regalo no puede ser ganado, sólo puede ser recibido.
Romanos 5:1 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por
medio de nuestro Señor Jesucristo.”
Justificación es un término jurídico que se aplica a aquellos que han sido
eximidos de sus culpas. Para ser eximido de la responsabilidad aplicable a
toda la humanidad como consecuencia del pecado, uno debe creer en la
obra redentora de Jesucristo.
¡La fe simplemente es creer en la Palabra de Dios!
Corintios 5:21 “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para
que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”
Leemos en Juan 17:17 que la Palabra de Dios es verdad y que no contiene
ninguna mentira. Por lo tanto podemos confiar en ella plenamente.
Vivir la Salvación
Desde el momento en que nos arrepentimos y creemos en Jesús, entramos en el
reino de Dios. Esto se describe como "nacer de nuevo" (Juan 3:3). Bajo este
punto de vista, desde entrar en el reino hasta el final de nuestra vida
terrenal, tenemos que vivir en el arrepentimiento (una reverencia constante
a la Palabra de Dios) y tener fe en Jesús como Salvador.
Jesús dijo en Juan 10:27-30 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me
siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las
arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y
nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno
somos.”
Pero la Biblia también dice en 2 Timoteo 2:11-12” Palabra fiel es esta:
Si somos muertos con Él, también viviremos con Él; si sufrimos, también
reinaremos con Él; si le negaremos, el también nos negará.”
Y así nos anima a perseverar en nuestra fe hasta que morimos, o hasta que
Cristo regrese.
Hebreos 10:35-36 dice: “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande
galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la
voluntad de Dios, obtengáis la promesa.”
Si perseveramos en justicia, buenas obras y fidelidad, seremos
recompensados con tesoros eternos de Dios.
(Por ejemplo: Hebreos 11:26, Mateo 6:1-6, Mateo 6:16-21, Mateo 10:41 -42,
Mateo 16:27 y Lucas 6:22-23).
Seguridad de la salvación - Sentimientos
La vida cristiana no es sólo ejercitar la fe sin ninguna experiencia. El creyente
puede esperar a sentir y experimentar emociones que le aseguran que es un
hijo de Dios. La Biblia señala claramente que el Espíritu Santo puede dar
testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Leemos en Romanos
[Link] “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos
hijos de Dios.” Esta experiencia involucra nuestras emociones.
Sin embargo, debemos dejar claro que estas emociones y sentimientos no son
continuos, ni permanentes. Son el resultado de la fe en la Palabra de Dios y
actuando sobre esa verdad.
Hay momentos en que el cristiano no se siente salvo. Nuestras emociones están
afectadas por el ambiente que nos rodea, y a veces podemos sentirnos muy
solos, o sentirnos abandonados por Dios. Estos son los momentos en los
cuales no debemos recurrir a nuestros sentimientos, sino que debemos
decirnos a nosotros mismos, con madurez, que nuestros sentimientos no son
importantes y que tenemos que creer la Palabra de Dios.
Las emociones y sentimientos que son el producto de la fe son, en realidad, una
bonificación, un extra. No deben convertirse en la base de nuestra fe,
tampoco deben convertirse en nuestro principal objetivo ni meta. Vienen
cuando anhelamos obedecer la Palabra de Dios. Vendrán, y
experimentaremos sentimientos de entusiasmo, paz y bienestar.

Referencias Bíblicas sobre la Salvación


Juan 3:16
Romanos 3:23
Romanos 6:23
Juan 14:6
1 Juan 1:9
Juan 1:12
Efesios 2:8-9
Romanos 10:9-10
Referencias Bíblicas sobre Seguridad de la Salvación
1 Juan 5:13
Juan 1:12
Juan 3:36
Juan 5:24
Juan 6:47
Romanos 1:17
Romanos 8:16
Juan 10:27-29
ORACIÓN Y AYUNO
Capítulo VII: Oración y ayuno

Deuteronomio [Link] “¿Qué


Nación grande hay que
tenga dioses tan cercanos a
ellos como lo está Jehová
¿Que es la Oración? nuestro Dios en todo cuanto
le pedimos?”
Un diccionario te dará una definición muy aburrida e impersonal de la oración,
pero la Biblia da una imagen clara de que es una comunión dinámica con el
Dios viviente – quien Jesús revela como nuestro Padre Amoroso. El mismo
Dios quien caminó con Adán en el jardín del Edén durante el día (Génesis
2-3), anhela tener una comunión íntima hoy con cada uno.
Jesús dice en Marcos 12:30 “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y
con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el
principal mandamiento.” Por eso la oración verdadera tiene todo que ver
con relación y nada que ver con religión o ritual – es una relación de amor
que involucra un dialogo con Dios.
El hombre es la corona de la creación de Dios, hecho a su imagen, para la
comunión con Él.
(Éxodo 6:7) "Y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios" esto se repite
muchas veces a lo largo de las Escrituras. Recuerde que la Biblia nos
muestra que a través de la desobediencia de Adán nacemos pecadores y que
el pecado nos separa de Dios (el pecado no puede acercarse a su santidad).
Pero Dios nos amó tanto que envió a su hijo Jesús para morir por nosotros
en la cruz. La muerte de Jesús hace expiación por nuestro pecado y nos da
acceso directo al Padre (Juan 3:16-17). Aún siendo pecadores, Dios se
acercó a salvarnos. ¿Cuánto más ahora que somos creyentes, co- herederos
con Jesús, se preocupa nuestro Padre por nosotros?
En el Antiguo Testamento, sólo el sumo sacerdote podía entrar al Lugar
Santísimo, es decir, tener acceso a la presencia de Dios, y era sólo una vez
al año después de haber completado requisitos rituales complejos.
En el Nuevo Testamento, bajo el Nuevo Pacto, la muerte de Cristo da a todos
los que creen en Él acceso directo a la presencia de Dios. El libro de
Hebreos explica por qué los sacerdotes ya no son necesarios como
mediadores entre Dios y nosotros. El Jesús resucitado, nuestro gran Sumo
Sacerdote, que esta sentado a la diestra del Padre, es nuestro mediador. Él
nos da libertad para acercarnos confiadamente al trono de la gracia a
"recibir misericordia y hallar gracia para ayudarnos en nuestro tiempo de
necesidad".
Juan 1:12 dice de Jesús: “Más a todos los que le recibieron, a los que creen en
su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” Es algo
asombroso cuando nos damos cuenta de que el Creador de todo anhela tener
una relación personal con nosotros y que conoce nuestros nombres.
En Mateo 6:7-8 Jesús dice: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los
gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues,
semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis
necesidad, antes que vosotros le pedís” El amor y conocimiento de Dios
para con nosotros están demostrados acá. No somos desconocidos para Él,
porque Él nos ha creado con amor y a través de la oración podemos
descubrirle.

En Mateo 6:9 Jesús les dio un patrón para la oración. Cualquier buen
comentario bíblico aclarara los principios de la oración que figura en este
patrón. Las primeras palabras son: "Padre nuestro que estás en los cielos."
Ver a Dios como un Padre era un concepto radical para la gente de la época
de Cristo. Su uso del término arameo de cariño, "Abba", que significa
"papá", fue revolucionario.
John [Link] “Jesús le dijo: No me toquéis, porque aún no he subido a mi Padre;
más ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi
Dios y a vuestro Dios.”
Que gran privilegio poder acercarnos al Creador del universo y ser recibidos
como un hijo suyo.
¿Por qué Debemos Orar?
A lo largo de las Escrituras vemos que Dios desea una relación con su pueblo.
Tenemos que orar, porque sin comunicación no hay relación.
Isaías 55:6 Nos anima “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle
en tanto que está cercano”
Efesios 6:18 dice, “Orando en todo tiempo con todo oración y súplica en el
Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y suplica por todos los
santos.”
Filipenses 4:6 dice, “Por nada estéis afanosas, sino sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”
1 Tesalonicenses 5:16-18 dice: “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad
gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en
Cristo Jesús.”
Tenemos que permanecer en Cristo porque sin Él no podemos hacer nada (Juan
15:5), y lo hacemos a través de una vida de oración cada vez mayor.
Cuando oramos en el Espíritu, Él nos ayuda a alinearnos con Dios, pues Él
es nuestro Maestro.
1 Corintias 2:13 “Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por
sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu de Dios, acomodando
lo espiritual a lo espiritual” La oración mueve la mano de Dios y nos
cambia a nosotros y a las circunstancias. En la oración encontramos la
gracia para perdonar, el coraje para amonestar, la fuerza para perseverar, y
el fervor para correr la carrera que Dios ha puesto ante nosotros.
Ejemplos de Oración
Ejemplos de Oración en el Antiguo Testamento
Abraham (Génesis 18:22).
Jacob (Génesis 32:24).
Moisés (Salmo 90).
Josué (Josué 10:12).
Hanna (1 Samuel 1).
Elías (1 Reyes 18:36).
Ezequías (2 Reyes 19:14).
Jonás (Jonás 2:1).
Ejemplos de Jesús orando
En secreto (Lucas 5:16).
En público (Juan 11:41).
En lugares solitarios (Marcos 1:35, Mateo 14:23).
Durante toda la noche (Lucas 6:12).
Antes del amanecer (Marcos 1:35).
Durante las crisis (Mateo 26:36-44).
Después de su bautismo (Lucas 3:21).
Antes de la elección de los discípulos (Lucas 6:12).
Con fuertes gritos y lágrimas (Hebreos 5:7).
En la cruz (Lucas 23:46).
Enseñanzas de Jesús acerca de la Oración

Ejemplo Enseñanza Referencia


Bíblica
Un amigo va a pedir Peticiones Lucas 11:5-8
panes persistentes
La mujer y el Juez injusto Tenacidad Lucas 18:1-8

El fariseo y el publicano Humildad Lucas 18:10-14


orando
El siervo sin misericordia Caridad/Perdón Mateo 18:21
y su deuda

Orando en secreto, sin Sencillez Mateo 6:5;


palabrerías
Mateo 23:14
Estando firmes, velando y Intensidad Marcos 14:38,
orando por una hora
Mateo 26:41
Dos o tres de acuerdo en Unidad Mateo 18:19
el nombre de Jesús

Cuando oras, tienes que Expectación Mateo 6:6


creer que has recibido

¿Cómo debemos orar?


Cristo es nuestro ejemplo.
Pablo dice que debemos imitarlo como él imita a Cristo (1 Corintios 11:01 y 1
Corintios 4:16, Hebreos 6:12, Hebreos 13:07 y 1 Juan 2:6).
Juan 8:28-29: “Les dijo, pues, Jesús: Cuando halláis levantado al Hijo del
Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada por mí mismo, sino
que según me enseñó el Padre, así hablo. Porque el que me envió, conmigo
está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le
agrada.”
Tenemos que ser iguales, entendiendo que la oración es esencialmente un
corazón que mira hacia Dios en todo momento. Pablo nos exhorta a orar sin
cesar.
La Biblia muestra muchas personas orando en distintas formas.
Con palabras inteligibles (Nehemías 1:5-11).
En lenguas (1 Corintios 14:2).
Con gemidos (Romanos 8:23, 1 Samuel 1, Éxodo 2:23).
En una poesía o canción (ver los Salmos).
Con clamor (Hebreos 5:7, Mateo 27:46).
En silencio (Nehemías 2:4).
Impedimentos de la Oración
La Biblia enseña que hay cosas que impiden que Dios actúe en nuestras
oraciones. Aunque la Biblia nos anima a volver a Dios en la oración, porque
Él nos escucha y trabaja a través de ella, hay advertencias en la Biblia en
contra de ciertas cosas que entorpecen nuestra vida de oración con Dios. A
continuación se presentan algunos ejemplos. Si nos encontramos con
obstáculos tales en nuestra vida, tenemos que empezar a hacer cambios.
Falta de perdón y resentimiento
Mateo 5:22-24 enseña que no debemos permanecer enojados con nuestros
hermanos. (Principalmente nuestros hermanos en la fe).
También nos enseña que antes de venir ante la presencia de Dios con nuestros
dones debemos arreglar nuestros problemas pendientes, incluso cuando el
resentimiento es de un hermano hacia nosotros.
También en, 1 Timoteo 2:8 nos enseña que no debemos tener argumentos o ira
en el corazón cuando oramos.
Tensión relacional en el hogar sin resolver
En 1 Pedro 3:7 nos enseña que debemos mantener nuestras relaciones en el
hogar en un estado santo para asegurarnos de que no haya obstáculos en
nuestra vida de oración. Tensión relacional no resuelta entre miembros de la
familia (especialmente entre esposos) puede convertirse en un obstáculo en
nuestra vida de oración.
Motivos equivocados
A medida que nos acercamos a Dios podemos caer en la trampa de compararnos
con otros (Gálatas 6:3-4).
Tenemos que tener cuidado con esto porque puede hacer que nuestra religión
sea una cosa de obras vacías. (Vean Lucas 18:10-14 y 2 Crónicas 7:14).
Santiago 4:3 nos dice que no recibimos de Dios cuando le pedimos con malas
intenciones. Tenemos que orar en el nombre de Jesús (y, por lo tanto, de
acuerdo con su naturaleza) para que nuestras oraciones sean eficaces.
Injusticia
En Miqueas 3:4 vemos que Dios elige no responder a su pueblo a causa de su
estilo de vida de injusticia y maldad. Estamos separados de Dios por el
pecado (Mateo 27:46, Salmo 22:1-5) y tenemos que asegurarnos de
enfrentamos a cualquier patrón del pecado en nuestras vidas para que
nuestra relación con Él crezca: entonces él estará atento a nuestras
oraciones (Salmo 34:15-16).
Pecado deliberado y no confesado
Cuando elegimos escapar de Dios porque tenemos pecados, nos separamos de
Él para que no nos escuche (Salmo 66:18). Por el contrario, cuando
pecamos deberíamos recurrir a él para recibir perdón y misericordia
(Proverbios 28:13). No podemos continuar pecando deliberadamente,
pensando que Dios pasará por alto nuestros pecados por causa de su amor
(Hebreos 10:26). Él es Santo y desea que busquemos ser santos también.
No dar a Dios su correcta prioridad en nuestras vidas
Es bueno que apartemos un tiempo especial para Dios (Marcos 1:35). En
Malaquías 1:6-10 Dios nos dice que Él no está interesado en la segunda
mejor ofrenda - Él quiere lo mejor. Él quiere nuestro mejor tiempo y
nuestro mejor esfuerzo.
Lucas 14:26 Nos enseña que en comparación con Dios, todas las otras cosas
ocupan el segundo lugar - incluso aquellas cosas que son muy importantes.
Dios no quiere una iglesia "tibia” (Apocalipsis 3:16). Sí, podemos orar cada
vez que tenemos un tiempo libre, pero Dios quiere algo más que tiempo
libre. Tiempo dedicado a la oración es lo que le agrada a Dios.
No orando
Santiago 4:2b dice algo bastante obvio: "Pero no tenéis lo que deseáis, porque
no pedís".
No nos podemos quejar de que no estamos recibiendo las respuestas si ni
siquiera estamos pidiéndole. (Vean también Filipenses 4:6). No escuchando
Al principio quizás no estemos acostumbrados a escuchar la voz de Dios (1
Samuel 3:7-11). Sin embargo, debemos perseverar y pedir a Dios que nos
hable a través de Su Palabra y su Espíritu. Con el tiempo vamos a poder
escucharlo más. Como sus ovejas debemos escuchar su voz (Juan 10:27).
Cuando leemos la Palabra y oramos, desarrollamos nuestra capacidad de
escuchar a Dios.
Síntesis
Amós 7:4-6 muestra que cuando estamos bien ante Dios nuestras oraciones son
muy potentes y eficaces. Este es nuestro deseo, ya que no queremos que
Dios se desentienda de nosotros (Salmo 28:1-2).
Cuando sabemos que Dios es un Dios amoroso que desea acercarse a nosotros,
tenemos confianza cuando venimos a Él en la oración (1 Juan
5:14-15)Porque deseamos estar más cerca de Él, hacemos ajustes en
nuestras vidas. Lo hacemos a través de tener confianza en Su gracia y con la
toma de decisiones bíblicas.
Referencias Bíblicas sobre Oración
Mateo 6:9
Filipenses 4:6
Mateo 6:9
1 Tesalonicenses 5:16-18a
Juan 15:5
1 Corintios 2:13
1 Timoteo 2:8
Pedro 3:7
Hebreo 10:26
Santiago 4:2 b
El Ayuno
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo ....
(Hechos 13:2). John Wesley dijo: "Algunos han exaltado el ayuno religioso más
allá de toda las escrituras y la razón, mientras que otros han ignorado por
completo el mismo." El equilibrio, como siempre, radica en la verdad
contenida en la palabra de Dios. Tenga en cuenta también que su estilo de
vida debe coincidir con uno de celo por disciplinas como el ayuno (Isaías 58).
El ayuno no es una alternativa a un estilo de vida piadosa, pero un
acompañante.
¿Qué es el ayuno?
El ayuno es una disciplina bíblica en la que todos los cristianos deben participar
durante alguna etapa de su vida cristiana. Queremos dar la definición más
sencilla y práctica que podemos, en la cual podemos trabajar.
El ayuno es la abstinencia de satisfacer diversos apetitos físicos para orar y
buscar a Dios. Esto podría incluir la abstención de alimentos sólidos,
líquidos, lociones para el cuerpo, las relaciones conyugales o de cualquier
combinación de estas cosas en la lista. La importancia de la frase, "para orar
y buscar a Dios," que se encuentra en la definición anterior es para aclarar
que el ayuno no es una dieta con un propósito legalista ni es una huelga de
hambre.
Además, debemos decir claramente, que el ayuno no se puede utilizar como un
medio para engañarle a Dios. Por el contrario, es para mejorar la percepción
espiritual y nuestra vida de oración y se realiza en obediencia a la Palabra
de Dios.
¿Por qué debemos ayunar?
Jesús habla acerca del ayuno durante su sermón del monte (Mateo 6). Habló de
ayuno en el mismo contexto que la oración y el dar a los pobres. Sabemos
que estas cosas son parte del estilo de vida de una persona justa. Por
supuesto, la justicia no proviene de nuestras obras, sino de la fe en Jesús.
Sin embargo, se desprende del contexto, que Jesús esperaba que sus
seguidores adoptan alguna forma de ayuno en sus vidas.
En Mateo 6:16-18 Jesús dijo: "Cuando ayunéis" no "si ayunéis", la inferencia es
que sus discípulos tendrían un estilo de vida que incorpora al ayuno. En
Mateo 9:14, los discípulos de Juan el Bautista se acercaron a Jesús para
preguntarle por qué ellos y los fariseos ayunaban, pero sus discípulos no lo
hacían. Jesús respondió diciendo que no podían ayunar mientras el novio
está con ellos (refiriéndose a sí mismo), pero un tiempo vendría cuando lo
llevaran de ellos y los discípulos ayunarían. (Él no podría haber estado
refiriéndose únicamente al período de tres días durante los cuales estuvo en
la tumba ya que los discípulos ayunaron a partir de su ascensión).
En Hechos 13 vemos que los líderes de la iglesia en Antioquia ayunaban. Esto
indica el ayuno después de la ascensión de Jesús.) Jesús ahora está sentado
a la diestra del Padre en el cielo donde Él está intercediendo por nosotros
(Romanos 8:34), y espera que sus seguidores entran en la vida que Él
enseñó. Esto incluye el ayuno.
Ya que hemos hablado de que Jesús esperaba que sus discípulos
ayunen, vamos a dar un breve vistazo a algunos de los beneficios del ayuno.
El ayuno intensifica la conciencia espiritual
Desde la experiencia práctica y de la cuenta del ayuno de Jesús (Lucas 4:1-
13), descubrimos que negar apetitos físicos crea una mayor conciencia de la
realidad espiritual. Esto aumenta nuestra percepción de lo que está
sucediendo en el reino espiritual. Esta es, por supuesto, una gran ventaja en
nuestra vida de oración.
Contacto con el enemigo
Una vez más de la experiencia y del ayuno de Jesús descubrimos que el ayuno
puede obligar a un contacto / situación de combate con el enemigo, o puede
surgir de una situación de combate. Esto pasa porque un avance es
inminente, somos débiles físicamente y por lo tanto vulnerable a la
tentación y el enemigo teme los efectos de nuestras oraciones. Este contacto
a menudo toma la forma de una batalla en nuestras mentes cuando el
enemigo ataca nuestras creencias, nos acusa o trae condenación. Como lo
hizo Jesús en su tiempo de ayuno, debemos luchar contra estos ataques con
la Palabra de Dios.
Un avance espiritual
Cuando Jesús vuelve de su tiempo de ayuno y oración en el desierto, Lucas
registra estas palabras: "Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y
se difundió su fama por toda la tierra de alrededor." (Lucas 4:14).
Muchas veces cuando ayunamos y oramos Dios libera su poder en nuestras
circunstancias físicas. En el Antiguo Testamento hay una cuenta registrada,
de la liberación de Dios de su pueblo en Judá de un "gran ejército
enemigo." Josafat pregonó un ayuno a todo Judá y buscó la ayuda del
Señor. Dios habló proféticamente a través de Jahaziel de la liberación de su
pueblo. Posteriormente Dios trajo el avance en la batalla. La historia es
registrada en 2 Crónicas 20:3-24.
El ayuno limpia el cuerpo de las toxinas
Este punto y los puntos siguientes son los beneficios físicos, circunstanciales y
de salud para el ayuno. Ellos no están directamente relacionados con los
beneficios espirituales pero que tambien son importantes para tener en
cuenta. Durante un tiempo de ayuno, especialmente el ayuno prolongado,
muchos creen que el cuerpo tiene una oportunidad para expulsar las toxinas
que se han acumulado durante meses. Algunos creen que por esta razón
nuestro primer ayuno prolongado puede ser algo incómodo, con dolores de
cabeza y mareos leves.
Ganancia de tiempo en tu rutina diaria
El promedio de las personas dedican mas o menos 2-4 horas para comer y a
actividades relacionadas con eso cada día. Durante un ayuno de agua, este
tiempo puede ser usado para pasar tiempo en oración o en el estudio de las
escrituras. En un simple cálculo durante una semana de ayuno, suponiendo
que ganamos 3 horas cada día, ganamos un adicional de 21 horas de tiempo
para utilizar para la oración y la Palabra.
Descanso para los órganos vitales
Muchos creen que durante un tiempo de ayuno, el estómago y otros órganos del
cuerpo tienen un tiempo de descanso muy necesario. Esta es una de las
razones por las que muchos médicos dicen que el ayuno es una práctica
saludable.
¿Cómo debemos ayunar?
Los ejemplos de ayunos en las escrituras pueden ser divididos en tres tipos, que
se ven en esta sección:
Ayuno normal
Un ejemplo de ningún alimento sólido se registra en Lucas 4:1-2. La mayoría de
los estudiosos están de acuerdo que para el intérprete Hebreo, esto sería un
tipo de ayuno de agua sólo. Sin embargo, muchos lo ven como un ayuno de
sólo líquidos, es decir, incluyendo varias bebidas.
Ayuno Parcial
Un ejemplo de ningún tipo de exquisiteces, carne, vino o lociones durante tres
semanas se encuentra en Daniel 10:2-3. Para abstenerse de las relaciones
matrimoniales de un mutuo acuerdo,
vean 1 Corintios 7:3-5.
Ayuno Absoluto
Para ejemplos de ningún tipo de comida ni agua vean Esdras 10:6, Ester 4:16 y
Hechos 9:9. Este tipo de ayuno es de un máximo de tres días de duración y
nunca más que eso.
Sobre la cuestión del ayuno absoluta, Richard Foster, el autor de La Celebración
de la Disciplina, escribe: "Debe ser entendido que el ayuno absoluto es una
excepción y no deberías participar de este tipo de ayuno a menos que tengas
un comando muy clara de Dios, y aun así no debe durar por más de tres
días. "
¿Cuando Debemos Ayunar?
Ofrecemos tres directrices básicas que son útiles para ayudarles determinar
cuándo hay que ayunar.
Llamado por el Espíritu para ayunar
En Lucas 4:1-2 vemos que Jesús fue dirigido por el Espíritu en su tiempo de
ayuno, por lo tanto, debemos ser abiertos al Espíritu Santo llamándonos a
ayunar.
Llamado a ayunar por los líderes de la Iglesia
Hebreos 13:17 nos dice que debemos obedecer a nuestros líderes. Cuando los
líderes escuchan a Dios y llaman la iglesia a ayunar, obedecemos la Palabra
de Dios cuando obedecemos a los líderes. Un ejemplo de un líder que
proclamo un ayuno se encuentra en Esdras 8:21.
Decidiendo ayunar
Esto es elegir una fecha y ponerla de un lado como parte del estilo de vida
disciplinada de un seguidor de Jesús. Debemos tener precaución aquí,
especialmente para aquellos que tienen tendencias ascéticas y legalistas.
Precauciones y Lineamientos en el ayuno
El ayuno incluye dentro de él el componente de la oración. La abstinencia de
alimentos sin la oración es una huelga de hambre, no es ayunar. El ayuno es
sólo una parte de la vida de un discípulo.
Para empezar, puede probar ayunos cortos y parciales. Puede ir avanzando hasta
ayunos de agua extendidos.
Si hay alguna razón médica por la cual no debe ayunar, o si sospecha de alguna
razón médica por la cual no debe ayunar (por ejemplo, embarazo o
diabetes), debe obtener asesoramiento médico calificado. Si hay un ayuno
corporativo y tiene una condición médica, está embarazada o hace mucho
trabajo físico en su trabajo, por favor hable con los líderes. De esta manera,
todavía puede participar de alguna manera y disfrutar de los beneficios del
ayuno con la comunidad.
Considere seriamente no ir al gimnasio o hacer otro ejercicio físico intenso
durante un ayuno. Un estilo de vida de ayuno tiene maravillosos beneficios
espirituales y algunos beneficios físicos saludables también.
Consejo para aquellos que están preparándose para ayunos más largos.
En la preparación para un ayuno largo debes tener cuidado y cortar los sólido de
tu dieta paso a paso.
Como pauta general, debes cortar los siguientes alimentos, en el siguiente
orden:
Proteínas complejas: carnes rojas y pescado.
Productos lácteos y huevos.
Cereales: arroz y trigo.
Verduras y frutas.
Los que están embarcando en un ayuno más largo, para la primera vez deben
tener en cuenta que la experimentación de mareos leves y dolor de cabeza
es normal.
Finalizando el ayuno
Al finalizar el ayuno por lo general uno sigue el proceso de preparación pero al
revés:
Verduras y frutas.
Cereales: arroz y trigo.
Productos lácteos y huevos.
Proteínas complejas: carnes rojas y pescado.
Tenga en cuenta que el finalizar un ayuno de 3-40 días sin ser prudente puede
ser una extremo eshock para el sistema.
LA BIBLIA
Capítulo VIII: La Biblia

Timoteo 3:16-17: “Toda la


Escritura es inspirada por
Dios, útil para enseñar, para
redargüir, para corregir, para
instruir en justicia, al fin que
el hombre de Dios sea
Lo que creemos acerca de la Biblia perfecto, enteramente
preparado para toda buena
obra.”
Creemos que es perfectamente razonable y lógico aceptar que el Dios de la
Creación elegiría comunicarse con el hombre (su creatura), y que
el hombre, creado a la imagen de Dios, sería capaz de entender y responder a
esa comunicación de alguna manera.
Ejemplos de formas en que Dios se ha comunicado con el hombre:
A través de la creación (Salmo 19:1-4, Romanos 1:18-20).
La conciencia (Romanos 1:32, Romanos 2:14-15).
Jesús (Juan 14:7-9, Hebreos 1:3).
La Biblia (2 Timoteo 3:15-17, 2 Pedro 1:20-21).
Para nosotros la Biblia es de suma importancia ya que es el medio más seguro,
más claro y más detallado de la revelación de Dios para nosotros acerca de
su carácter, plan de la salvación y otras verdades.
En las palabras de Nigel Day-Lewis, "La Biblia es el registro divinamente
inspirado, infalible de toda la revelación de Dios a la humanidad, y es
nuestra autoridad final en todos los asuntos de la vida y la doctrina.
Contiene todo lo que necesitamos saber para la salvación, y nada puede ni
nunca debe ser quitado o agregado a él. "La Biblia es inspirada por Dios y
por lo tanto es infalible y sin error.”
Las cinco teorías de la inspiración se definen como las siguientes:
La teoría de la intuición dice que las Escrituras eran el producto del genio
natural religioso de diferentes autores humanos.
La teoría de iluminación dice que el Espíritu Santo sólo aumentó los poderes
normales de los autores y ninguna comunicación especial de la verdad
estuvo involucrada.
La teoría dinámica dice que Dios dirigió los autores a los conceptos que quería
registrar, pero les permitió tener su elección de palabras.
La teoría dictada dice que Dios dictó las palabras de la Biblia palabra por
palabra a los escribas humanos.
La teoría del pleno verbal afirma que Dios dirigió los escritores de la Escritura
para que su producto sea Su Palabra en las palabras de ellos y cada parte de
su contenido sea inspirado por Dios.
Es este último punto de vista, que capta correctamente el significado de la
inspiración de las Escrituras.
En cuanto a la infalibilidad de la Biblia, hay cuatro puntos de vista:
Infalibilidad absoluta sostiene que la Biblia es totalmente cierta en todos los
asuntos, incluyendo la ciencia y la historia.
Infalibilidad completa sostiene que mientras que la Biblia no tiene por objeto
los datos científicos o históricos, los datos que da, son totalmente ciertos.
Inerrancia limitada sostiene que la Biblia es infalible en sus referencias
doctrinales, pero cuando hace referencia a cosas científicas e históricas,
refleja el conocimiento actual en el momento en que la Biblia fue escrita.
Infalibilidad de Propósito sostiene que la Biblia infaliblemente logra el
propósito de acercar las personas a la comunión personal con Cristo.
Porque la Biblia es la revelación inspirada y perfecta de Dios para el hombre,
debemos darle la máxima autoridad posible en nuestras vidas (recordemos
la cita anterior, "... Nuestra autoridad final en todos los asuntos de la vida y
doctrina"). Escritos, declaraciones proféticas o liderazgo que contradicen la
Biblia no pueden ser de Dios, ya que difieren de la verdad inmutable de
Dios.
Ya que la Biblia tiene autoridad absoluta en la vida del cristiano, se deduce que
debemos darle prioridad a estudiarla tanto como podamos, para que
podamos acceder a los pensamientos, las emociones y hasta el mismo
corazón de Dios.
La estructura de la Biblia
La Biblia en realidad es una colección de 66 libros, no siempre ordenados
cronológicamente (como era de esperar), pero a veces de acuerdo al estilo
literario. Por eso, los libros poéticos y proféticos del Antiguo Testamento,
quedan en el contexto de los libros de historia.
Las Epístolas (Las cartas de los apóstoles en el Nuevo Testamento) a menudo
son contextualizadas por el libro de los Hechos (la historia del Nuevo
Testamento).
A continuación se muestra una breve descripción de la estructura básica de la
Biblia, dando el total número de libros por categoría literaria

Categoría Literaria Nombres de los Libros Total


Ley Génesis-Deuteronomio 5
Historia Josué-Esther 12
Poesía Job-Cantares 5
Profecía Isaías, Malaquías 17
Total del An 39
t i g u o Testamento

Evangelios Mateo-Juan 4
Historia Hechos 1
Cartas Romanos-Judas 21
Profecía Apocalipsis 1
Total del Nuevo 27
Testamento

* La Biblia no cayó del cielo así como es. Fue reconstruido progresivamente
durante un período de alrededor de 2.000 años, y las contribuciones de más
de 40 autores están incluidas. Los libros de la Biblia fueron examinadas
individualmente y verificados por diversos comités y consejos a lo largo de
los años para asegurar su autenticidad e inspiración.
Diez razones por las cuales debemos leer la Biblia
Nos muestra a Dios
No hay una manera más fácil, mejor y más segura de llegar a conocer a Dios
que a través de Su Palabra. Él ha revelado sus atributos claramente en toda
la Biblia y sólo a través de leerla vamos a saber como es de verdad.
Renueva nuestras mentes
Vivimos en un mundo enfermo de pecado que está constantemente poniendo
sus valores pecaminosos en nuestras mentes. Nuestros pensamientos
determinan nuestras acciones y por lo tanto, es necesario asegurarnos de
que seguimos llenando nuestras mentes con pensamientos de Dios. La única
manera de encontrar los pensamientos de Dios es mediante la lectura de su
Palabra (2 Pedro 3:1).

Romanos 12:1-2 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios,
que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios,
que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para
que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Es una ayuda en la guerra espiritual
La Palabra de Dios es descripta como la espada del Espíritu. Por lo tanto, es un
arma de la guerra contra el diablo. Tenemos que aprender a usarla de la
misma manera que Jesús lo hizo cuando Él fue tentado en el desierto.
(Efesios 6:17, Mateo 4:1-11).
Es una base para la vida
Detrás de la Palabra de Dios está su fidelidad. Si vivimos nuestra vida en
obediencia a La Palabra de Dios, nunca sucumbiremos a las tormentas de
los tiempos difíciles, porque la fidelidad de Dios a Su Palabra nos defiende.
La clave no es sólo escuchar la Palabra de Dios, sino también ponerla en
práctica. Vean Mateo 7:24-27 y Santiago 1:23-25.
Nos capacita para hacer buenas obras
Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas
obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en
ellas.”
Dios ha preparado buenas obras para que las hagamos, pero a menos que
estemos capacitados y preparados para ellas, no cumpliremos lo que
debemos hacer. Mediante la lectura y el estudio de la Palabra de Dios nos
convertimos en personas capacitadas para cumplir los propósitos de Dios.
2 Timoteo 3:16-17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, al fin que el hombre
de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
Nos muestra a nosotros mismos y revela nuestro pecado
Cuando leemos la Palabra, vemos el nivel de vida que Dios requiere y también
nos damos cuenta de las áreas en las que nos quedamos cortos. Es como
mirar en un espejo y encontrar que nuestra apariencia no es presentable.
Esto nos permite cambiar y ajustar nuestras vidas para que podamos
convertirnos en las personas que Dios anhela que seamos y también nos
permite vivir la vida que Dios quiere que vivamos.
(Hebreos 4:12).
Santiago dijo en Santiago 1:21-25, “Por lo cual, desechando toda inmundicia y
abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la
cual puede salvar vuestras almas.”
Purifica nuestras vidas del pecado
Habiendo dado cuenta del pecado en nuestras vidas, no hay mejor manera de
deshacerse de él que ver lo que Dios tiene que decir sobre ese pecado en
particular, y de ahí poner la Palabra de Dios en acción. De esta manera
vamos a aprender a odiar el pecado con pasión (tal como Dios lo hace) y
como resultado de eso nuestras vidas serán purificadas.
(Juan 15:3, Juan 17:17, Efesios 5:26).
Se nos impide pecar
La Palabra de Dios no sólo revela nuestro pecado, y nos limpia del pecado, sino
que también evita pecar. Si estamos llenos de la Palabra de Dios y
enfrentamos la tentación, será mucho más probable que salgamos
victoriosos (1 Juan 2:1).
Salmos 119:9 lo pone de esta forma, “¿Con qué limpiara el joven su camino?
Con guardar tu palabra”
Nos permite predicar y enseñar
Cuando conocemos la Palabra de Dios y lo que estamos predicando y
enseñando se basa en la Palabra de Dios, somos capaces de hablar con
confianza y autoridad, porque sabemos que la fidelidad de Dios nos
respalda (2 Timoteo 3:16-17, 2 Timoteo 4:2).
Pedro 4:11 dice, “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si
alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo
sea Dios glorificado por Jesucristo…”
Edifica la fe
Porque Dios es fiel, sabemos que su Palabra es verdad. Dios no puede dejar de
cumplir sus promesas. Así, mediante la lectura de la Palabra de Dios
obtenemos una mayor seguridad y confianza para confiar en él.
Romanos 10:17 dice, “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de
Dios.”
¿Cómo debemos acercarnos a la Biblia?
Un planeamiento equivocado a la lectura de la Biblia puede disuadir a los
mayores entusiastas. Sin embargo, un planeamiento correcto puede mejorar
enormemente los tiempos de estudio bíblico de cualquier individuo y evitar
el desánimo innecesario. Algunos consejos útiles para seguir:
Leer libro por libro
Seleccione el libro que desee leer. Establezca el marco histórico del libro. Al
entender el contexto político, cultural y espiritual en el que el libro fue
escrito será capaz de comprender el contenido del libro mucho más
fácilmente porque podría comenzar a identificar el autor y los destinatarios.
Lea el libro mediante una forma sistemática, en lugar de leer porciones
seleccionadas o saltar hacia atrás y adelante de forma aleatoria. De este
modo, será capaz de seguir la serie de pensamientos del autor y le ayudará a
evitar el uso de versículos fuera de su contexto haciéndole decir cosas que
el autor nunca quiso.
Recuerde que ni el capítulo o el sistema de numeración de los versículos, ni los
títulos de los párrafos fueron inspirados por el Espíritu Santo, simplemente
fueron añadidos por el bien de facilitar la referencia. A veces la idea que el
autor quería comunicar puede ser robada o malentendida si dejamos de leer
el final de un capítulo o un párrafo. Lo mejor es buscar una indicación clara
en el texto que muestra que un pensamiento en particular, ha terminado su
curso y que uno nuevo está a punto de ser desarrollado antes de dejar de
leer.
Estudios textuales
Es importante tener en cuenta que el Espíritu Santo ungió a los autores de la
Biblia, cuando escribieron en su lengua materna (el Antiguo Testamento:
hebreo y arameo, el Nuevo Testamento: griego) y que las traducciones que
tenemos hoy en día, no siempre pueden comunicar toda la riqueza de la
expresión del pensamiento en las lenguas originales.
A veces es útil, por lo tanto, acceder a los idiomas originales. Hay libros
sencillos y prácticos para ayudar al lector: no es necesario que aprenda
griego antiguo.
El valor de la realización de un estudio textual es que somos capaces de
entender y sacar la riqueza de la revelación de Dios al tomar cualquier
porción de la Escritura (por lo general bastante corta) y, con el uso de una
buena concordancia, diccionario de la Biblia y otras ayudas, permitiendo
llegar a cada palabra importante y averiguar cuál es el sentido pleno de la
palabra original. Esto da una comprensión mucho más clara de lo que el
autor quería decir.
Estudios temáticos
El valor de un estudio temático es que permite reunir todas las escrituras
relativas a cualquier tema. Cuando haya leído todo lo que la Biblia tiene
que decir sobre un tema en particular, tendrá una idea mucho más clara de
lo que Dios piensa y siente sobre él.
La forma de hacer esto es bastante simple: elija un tema y busque la(s)
palabra(s) en una concordancia. La concordancia total da una lista
exhaustiva de todas las escrituras que contienen la palabra. De ahí, puede
leer cada pasaje en la Biblia, situándolo en su contexto y tomando notas de
los puntos importantes o de nuevos temas que se desarrollan. Por último, tal
vez quiera organizar el material en un orden lógico y presentarlo para una
fácil referencia.
Estudio devocional
Puede ser muy enriquecedor tomar una pequeña porción de la Escritura y leerla
lentamente, cuidadosamente y en oración. Con este enfoque, el principal
objetivo es tomar la escritura y aplicarla en su vida.
Las preguntas principales que necesitas hacerte del texto son:
¿Qué puedo aprender acerca de Dios?
¿Qué puedo aprender de mí mismo?
¿Qué requiere el texto de mí?
¿Dónde estoy más débil con respecto al tema?
¿Cómo puedo aplicarlo en mi vida?

La hermenéutica (Cómo interpretar la Biblia)

Estudiosos de la Biblia están de acuerdo de que hay varias "leyes" o "principios


rectores" que ayudan a los estudiosos serios de la Biblia a interpretar la
Biblia correctamente. Este es un tema muy amplio que requiere mucho
tiempo para estudiarlo todo, ya que hay muchas "leyes".
Uno de los principios o "leyes" es la ley del simple significado. Esto indica que
aceptamos que la Biblia quiere decir exactamente lo que dice (que es literal)
a menos que exista una indicación clara en el texto que indique lo contrario.
Algunas personas tratan desesperadamente de espiritualizar todos los textos
y finalmente terminan cometiendo un error desastroso.

Síntesis
La Biblia es la revelación inspirada de Dios sobre sí mismo. Es nuestra única
guía infalible para conocer a Dios, entender más de nosotros mismos y vivir
una vida que glorifique a Dios. Cada cristiano debe dedicar tiempo
regularmente para leer y estudiar la palabra de Dios.
Referencias Bíblicas Acerca de la Palabra de Dios
Timoteo 3:16-17
2 Pedro 1:20-21
Santiago 1:23-25
Hebreos 4:12
Santiago 1:21-25
Efesios 5:26
2 Timoteo 4:2
Romanos 10:17
. LA IGLESIA
Capítulo X: La Iglesia

Efesios 3:10 “Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a
conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares
celestiales,”

Uno de los aspectos más fundamentales y


más importantes de ser un cristiano es ser parte de y estar involucrado en la
iglesia. Por esto tenemos que examinar lo que es la iglesia, lo que hace, y
por qué esto es importante para nosotros.
La palabra "iglesia", es la traducción de la palabra griega "ecclesia", que
significa "los que son llamados afuera", es decir, los que son llamados
afuera de la humanidad caída y el mundo, por Jesús: Aquellos que son
comprados por él (con su sangre derramada en la cruz), los que pertenecen
a él.
Esta palabra nos dice por lo menos dos cosas importantes:
“La Iglesia" no se refiere a un edificio, ni a una organización, sino a un grupo de
personas. Así que la pregunta no es: "¿Qué es la Iglesia?" Sino, "¿Quién es
la Iglesia?"
La Iglesia tiene un origen especial y una identidad.
La Biblia (el libro de Efesios, en particular) nos da una serie de imágenes
(Analogías) de la iglesia, que en su conjunto, nos dan una comprensión más
completa de la identidad y la idea, la estructura y el liderazgo, y la misión y
el mandato de la iglesia.
Imágenes de la Iglesia en Efesios
Un pueblo/Una nación
Efesios 2:12-13 “En aquel tiempo estábais sin Cristo, alejados de la ciudadanía
de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el
mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais
lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.”
Efesios 2: 19 “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino
conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,”
1 Pedro 2:9-10 “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación
santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel
que os llamo de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro
tiempo no erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo
no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado
misericordia.”
Esto aparentemente más inocua de las imágenes es tal vez la más poderosa. En
el Antiguo Testamento, estos títulos eran guardados celosamente por y
para Israel. Sólo ellos de todas las naciones de la tierra eran el pueblo de
Dios, apartados de las naciones de la tierra (Éxodo 19:5-6).
Su origen único (elección divina) les dio una categoría, identidad, propósito y
destino única y privilegiado (por ejemplo, un pacto con Dios, ser receptores
de la revelación especial, teniendo la responsabilidad misionera de las
naciones y la ascendencia del Mesías).
Ahora el Nuevo Testamento se aplica audazmente a estos títulos a la Iglesia. A
los creyentes Judíos se han añadido los creyentes gentiles para compensar el
pueblo del Nuevo Pacto de Dios (Efesios 2:14-18), la Iglesia, que ahora se
llama "el Israel de Dios" (Gálatas 6:16). La Iglesia es el nuevo (verdadero)
Israel, el cumplimiento escatológico (los últimos tiempos) del antiguo
pueblo de Dios. En cuanto a una línea de tiempo, la Iglesia viene después
del Israel étnico, pero la elección de la Iglesia era anterior a la del Israel
étnico: el último fue de preparación para, y ahora ha sido reemplazado por
el primero-al igual que el Antiguo Pacto fue preparatorio y ha sido
sustituida por el Nuevo Pacto (note la proximidad de 1 Pedro 2:9-10 y la
terminología de Éxodo 19:5-6).
La Iglesia, por lo tanto, como el Israel del Antiguo Testamento, tiene un origen
único y sobrenatural (la elección divina: fundada por Dios mismo y
soberanamente elegido de entre todas las naciones del mundo) y por lo tanto
una identidad/categoría (pacto), responsabilidad (una misión), y un destino
(el nuevo cielo y la nueva tierra) único y sobrenatural. A lo largo de la
historia Dios busca un pueblo que será su compañero de pacto, un pueblo
con el que Él puede tener compañerismo y compartir su amor y vida por la
eternidad. (Lo que se conoce como la fórmula del pacto, es decir, "Yo seré
tu Dios y ustedes serán mi pueblo", es la frase más repetida en las
Escrituras.) El Nuevo Pacto es el pacto perfecto y definitivo, y la gente de
este pacto - la Iglesia - es este pueblo!
Apocalipsis 21:3 “Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo
de Dios con los hombres, y el morara con ellos; y ellos serán su pueblo, y
Dios mismo estará con ellos como su Dios.”
Esta imagen de la iglesia también no dice que:
Aunque la iglesia no es principalmente una organización, implica la estructura y
la administración; líderes de la iglesia controlan, gobiernan y administran al
pueblo de Dios (para defender la rectitud y la justicia).
Los "ciudadanos" tienen privilegios y responsabilidades hacia la
comunidad en la que viven (al igual que todos los ciudadanos en cualquier
nación secular).
Una Familia
“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los
santos, y miembros de la familia de Dios,” (Efesios 2:19).
Romanos 8:16-17 “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que
somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y
coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que
juntamente con él seamos glorificados.”
Vean también Romanos 8:14-17 y Gálatas 3:26-4:07.
La Iglesia es ante todo una familia de creyentes. Esto significa que se trata de
un grupo de personas vinculadas principalmente por la relación y no por la
estructura, función e incluso la creencia común o visión y valores
compartidos (aunque algunas de estas se suman a la unidad). Por eso
decimos: "la Iglesia es un organismo, no una organización" y "amistad
antes de la función."
Todos somos hijos de Dios (Juan 1:12, 1 Juan 3:1-2) y herederos. Jesús es
nuestro hermano mayor y heredero de cooperación. Somos hermanos de
todos los creyentes. La familia piadosa es un ambiente de amor mutuo, la
afirmación, el descanso y la renovación, y en el que las personas puedan
crecer en un entorno seguro y no amenazante a medida que reciben
instrucción, estímulo, apoyo, corrección y disciplina. Todo esto debe ser
verdad de la iglesia. En esta imagen los líderes actúan como padres,
levantando sus hijos espirituales, pero incluso el más joven de los creyentes
puede ayudar a sus "hermanos" en una variedad de formas pequeñas.
Un edificio/Un templo
Efesios 2:21 “En quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser
un templo santo en el Señor;”

1 Corintios 3:16-17 “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de
Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le
destruirá a el; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.”
Vean también 1 Pedro 2:4-8.
La Iglesia es un edificio del que Jesús es a la vez la piedra angular / base, y el
jefe constructor. Se asegura de su crecimiento y le da unidad. Él construye
según un plan establecido (lo que no se basa en la piedra angular/ fundación
correcta, no es la Iglesia). Perfecciona cada piedra y la adapta
perfectamente a la estructura, la palabra griega utilizada por Pedro para
"piedras" no es "petros" (piedras ásperas) sino "litos" (piedras bien
ela bor ada s): por eso el edificio crece c ualit ativamente y
cuantitativamente. Los líderes de la Iglesia son constructores asistentes,
ayudando en la refinación y la colocación de las piedras y así en el lugar de
la totalidad. Esta imagen muestra la Iglesia como algo fuerte, duradero y
visible para el mundo.
La Iglesia es, por otra parte, un determinado tipo de edificio, es decir, un templo
("templo sagrado", "casa de Dios" y "casa espiritual"). En el Antiguo
Testamento el templo fue donde moraba Dios (era santo y glorioso) y
donde todas las naciones tenían que llegar a encontrar a Dios y la salvación.
La Iglesia ahora es el templo de Dios, el lugar donde Él mora por su
Espíritu. Como tal, es santo (la palabra griega traducida "templo" en estos
textos no es "hieron", utilizado para todo el complejo del templo, sino
"naos", el lugar santísimo), es donde la gloria de Dios se manifiesta. (2
Corintios 3:18), y las naciones del mundo tienen que venir a él para
encontrar el mensaje de la salvación (1 Timoteo 3:15).
Un Sacerdocio
1 Pedro 2:5 “vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa
espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables
a Dios por medio de Jesucristo”
1 Pedro 2:9 “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os
llamo de las tinieblas a su luz admirable.”
También pueden leer Apocalipsis 1:6.
La Iglesia no sólo es el templo donde habita Dios, sino también es el sacerdocio
que ministra a Dios en ese templo. (Esta imagen es sólo implícita en Efesios
pero es explícita en otra parte.) A diferencia del Antiguo Pacto, en el que
sólo algunos del pueblo de Dios eran sacerdotes, en el Nuevo Pacto todo el
pueblo de Dios son sacerdotes, es decir, toda la Iglesia es un sacerdocio,
todos los creyentes son sacerdotes ministrando a Dios. (Ya hemos visto que
todos los creyentes son parte del Lugar Santísimo, y por lo tanto todos los
creyentes pueden entrar y ministrar allí.) Los "sacrificios espirituales" que
se ofrecen incluyen, la oración, la alabanza, las finanzas y la
evangelización. La Iglesia, por otra parte, es un "sacerdocio real", ya que es
consagrada ministros del rey, y es un "reino de sacerdotes" porque Dios
reina sobre la Iglesia y porque a través de su ministerio, la Iglesia extiende
el
reino de Dios y reina con Cristo. Así como los sacerdotes del Antiguo Pacto
ministraron en nombre de sus compatriotas israelitas que no podían entrar
en el templo, los creyentes del Nuevo Pacto ministran en nombre de
aquellos que no pueden entrar en la presencia de Dios, es decir, los
inconversos-a través de la oración, la guerra espiritual, evangelismo y
servicio.
Un Cuerpo
Romanos 12:5 “así, nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y
todos miembros los unos de los otros.”
Vea también Efesios 4:1-16, Romanos 12:3-8 y 1Corintios 12:12-27.
El cuerpo de Cristo es la imagen dominante de la Iglesia en el Nuevo
Testamento y se transmite por lo menos cuatro verdades de importancia
crucial:
Cada cuerpo tiene una cabeza. La cabeza de este cuerpo es Jesús (Colosenses
1:18). Jesús no es sólo un nominal (como un honorario vitalicio-presidente
o un monarca constitucional), sino el real, día a día, personal cabeza de la
Iglesia. Su liderazgo significa que gobierna la Iglesia (Efesios 1:22-23) y
que Él es la fuente de vida de la Iglesia, la crianza y el mantenimiento de
ella (Efesios 4:15-16, Colosenses 2:19). Jesús es la única cabeza: nadie más
puede, o debe intentar ser la cabeza (un cuerpo con dos cabezas es un
monstruo!). Por el contrario, cuando una iglesia no permite que Jesús sea la
cabeza, ya no hay ningún cuerpo, es decir, la Iglesia se aparta demasiado de
la norma y el patrón de la cabeza y deja de ser parte del verdadero cuerpo
de Cristo (un cuerpo sin una cabeza es igual a un monstruo!).
Así como un cuerpo sólo puede tener una cabeza, una cabeza sólo puede tener
un cuerpo. Sólo hay una Iglesia verdadera (una cabeza con mas que un
cuerpo es un tercer tipo de monstruo!) Y, sea como sea que parece, esa
Iglesia verdadera posee una unidad derivada de su cabeza (Jesús) común.
Así como el cuerpo físico tiene muchas partes diferentes, cada uno es esencial
para el funcionamiento exitoso de la totalidad, de la misma manera este
cuerpo espiritual está formada por muchas personas diferentes, cada uno de
los cuales tiene un don y ministerio diferente, pero cuya contribución es
esencial para el adecuado funcionamiento y la eficacia de toda la iglesia.
La Iglesia, como el cuerpo espiritual de Cristo, continúa, en esta época, toda la
tarea que Jesús comenzó en su cuerpo físico durante su vida en la tierra.
Somos los instrumentos a través de las cuales Jesús continúa su obra entre
la humanidad.
Aquí los líderes son el sistema nervioso, transmitiendo los comandos de la
cabeza a través del cuerpo, se aseguran de la salud y el funcionamiento de
cada parte.
Una Novia Vean Efesios 5:22-32.
La Iglesia es la novia de Jesús: Él vino a conquistar y ganarla (su amor atrae la
gente a Él) y pagó el precio necesario para ella (Él redimió a un pueblo para
sí mismo), ahora le perfecciona hasta su plena floración, en el final de la
era, Él volverá a casarse y celebrar con ella en la fiesta de bodas del
Cordero (Apocalipsis 19:6-9), como el novio oriental de la antiguedad, la
llevará de vuelta a la casa de su Padre (Juan 14: 2-3) y vivirá con ella para
siempre (Apocalipsis 21:1-3). Esta imagen transmite el amor apasionado e
íntimo entre Jesús y la Iglesia, un amor que se expresa principalmente en la
adoración de la Iglesia, pero también en toda su vida y obras, que se derivan
de su amor por él. Al igual que otras imágenes, revela la elección soberana
divina, y con ella un privilegio (una posición privilegiada, Jesús se entrega
totalmente para ella) y la responsabilidad (de estar sujeta, servir y glorificar
al novio). Y lo maravillosa es que la relación recién está en esta etapa, es
sólo el cortejo: la boda, la consumación y la vida juntos, aún nos esperan!
En esta imagen, los líderes funcionan como eunucos, no atravesando a
abusar de la novia para sí mismo, sino para presentar su trabajo perfecto
para el novio.
Un ejército Fíjate Efesios 6:10-18.
Dios es un guerrero (Éxodo 15:3), Jesús hace la guerra (Apocalipsis 19:11). La
iglesia es el ejército de Dios, haciendo retroceder el reino de la oscuridad y
extendiendo el reino de la luz. Lo hace en todos los áreas de su vida y
ministerio: en la evangelización, la sanación, liberación y la intercesión
(Mateo 12:29, Mateo 16:18, Marcos 16:15-18, Lucas 10:17-19, 2 Corintios
10:3-5), y en su enseñanza, pastorear, y la acción social (por ejemplo, la
lucha contra la pobreza, ya sea por alimentar a los pobres o por la lucha
contra las injusticias que lo causa) también está involucrada en la guerra
espiritual. En resumen, al igual que la Iglesia continúa todas las otras tareas
de Jesús, así también continúa su obra de la destrucción de la obra del
enemigo (1 Juan 3:8).
Que la Iglesia es un ejército involucrada en una batalla, transmite otros aspectos
de la vida de la Iglesia y su ministerio, tales como: el conocimiento del
enemigo (sus metas y estrategias), la capacitación, armaduras y armas,
tácticas ofensivas, la disciplina y la obediencia a las órdenes. En esta
imagen los líderes de la Iglesia son oficiales liderando y comandando el ejército
en la batalla.
Misión y mandato
Otras imágenes de la Iglesia, se puede encontrar en las Escrituras, pero los siete
mencionados antes serán suficiente por ahora. En conjunto, nos dan una
idea clara de lo que la Iglesia es, y lo que está llamada a hacer. A riesgo de
simplificar demasiado, podemos decir que la Iglesia tiene una o dos tareas
principales en cada una de las cuatro direcciones:
Hacia Dios: la adoración y la oración.
Hacia unos a otros: comunión y la instrucción.
Hacia el mundo: la evangelización y el servicio.
Hacia Satanás (y sus aliados): la guerra espiritual.
La Iglesia continúa la obra de Jesús. Todo lo que Jesús vino a hacer puede
resumirse así: Él vino a establecer el reino de Dios. Así que, la Iglesia está
llamada a extender el reino de Dios. En su ser modela el Reino, en su
discurso proclama el Reino, en sus acciones trabaja para el Reino. La
Iglesia es a la vez la prueba de, la señal a, y un agente del Reino. El
testimonio del avance de la Iglesia es el testimonio de la venida del reino de
Dios en esta era.
La Iglesia Universal y La Iglesia Local
Cada vez que el Nuevo Testamento se refiere a la "iglesia" significa una de dos
cosas:
La Iglesia Universal
La iglesia universal, muchas veces solo llamada la Iglesia, es el total de la
compañía de los verdaderos creyentes en todos los lugares en todas las
épocas (aquellos cuyos nombres están escritos en el libro del cordero), la
identidad exacta la cual solo Dios conoce. (Mientras que todos los
miembros de la Iglesia universal deben ser parte de una iglesia local, no
todos los miembros de las iglesias locales pertenecen a la Iglesia universal.)
La Iglesia Local
La iglesia local, también solo llamada la iglesia a veces, es una expresión
concreta de la Iglesia universal, es decir, una comunidad visible de los
creyentes en un determinado lugar y período. Por supuesto, cuando la
iglesia local se aparta del liderazgo de Jesús (la cabeza) es decir, a pesar de
su nombre, ya no forma parte de la Iglesia universal (Apocalipsis 2:5).
La iglesia universal y la iglesia local son los únicos dos significados de
"Ecclesia" en las Escrituras: la Biblia nunca habla de denominaciones, iglesias
nacional, étnicas o de otro tipo. Todo lo que hemos dicho acerca de la
identidad y el llamado de la Iglesia, ha sido de carácter general y se aplica a
la iglesia universal. Las iglesias locales pueden adquirir una determinada
"sabor", visión, etc.
(Junto al libro encontraran un folleto explicando la visión y valores de la Iglesia
"Corrientes de Aguas Vivas")
La Iglesia y Tú
Empezamos preguntando:
¿Quién es la Iglesia y que es su vocación?
¿Por qué la iglesia es una parte importante de la vida del creyente?
Al responder la primera, ya hemos respondido en gran medida de la segunda
pregunta. Cada creyente verdadero es, por definición, automáticamente
parte de la Iglesia universal desde el momento de su renacimiento. Pero así
como la iglesia universal tiene que ser concretada en tiempo y espacio para
tener impacto y significado, así también el creyente tiene que ser parte de
una iglesia local para que exista una realidad a su profesión de la fe. No
sólo es imposible para sobrevivir y crecer como cristiano en el aislamiento,
una idea así es totalmente ajena a las Escrituras. Amar y pertenecer a Dios
es amar y pertenecer a su pueblo.
El cristiano necesita la iglesia local, tanto por lo que recibe (instrucción,
pastorado y comunión) y para lo que da (dones y ministerios): el
crecimiento es imposible sin los dos. Cada imagen de la Iglesia que vimos
hace resaltar la importancia y el papel del creyente en la iglesia: la
responsabilidad de todos los ciudadanos para la prosperidad de la nación,
cada miembro de una familia tiene tareas y pueden ayudar a sus hermanos,
cada piedra tiene un lugar exacto en el templo, cada creyente es un
sacerdote ministrando a Dios y a los demás, cada parte del cuerpo debe
hacer su papel para la función exitosa del totalidad del cuerpo-un soldado
inactivo pone a peligro todo el ejército, Así que encuentra la iglesia local a
la que Dios te está llamando, en donde puedes estar sujeto al liderazgo,
visión etc., y estar comprometido, involucrado y donde puedas crecer!
Referencias bíblicas de la Iglesia
Timoteo 3:14-15
Efesios 1:22-23
Efesios 2:19-22
Apocalipsis 1:5-6
Romanos 12:5
Efesios 5:25-27
Corintios 10:3-5
Efesios 3:10

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