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Unidad Ii Estado y Globalizacion. Dean Arias y Deana Arias

El documento discute la relación entre el Estado y la globalización. Explica que el Estado ha perdido algunas de sus funciones tradicionales como resultado de la globalización neoliberal, incluida la reducción de su soberanía a medida que las empresas transnacionales ganan más poder e influencia. También analiza cómo los Estados ahora deben competir entre sí para atraer inversiones extranjeras, lo que a menudo conduce a políticas más represivas hacia su propia población.

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Unidad Ii Estado y Globalizacion. Dean Arias y Deana Arias

El documento discute la relación entre el Estado y la globalización. Explica que el Estado ha perdido algunas de sus funciones tradicionales como resultado de la globalización neoliberal, incluida la reducción de su soberanía a medida que las empresas transnacionales ganan más poder e influencia. También analiza cómo los Estados ahora deben competir entre sí para atraer inversiones extranjeras, lo que a menudo conduce a políticas más represivas hacia su propia población.

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EL ESTADO Y LA GLOBALIZACION

El Estado es un concepto político que se refiere a una forma


de organización social, económica, política soberana y coercitiva, formada por un
conjunto de instituciones involuntarias, que tiene el poder de regular la vida
nacional en un territorio determinado.

La globalización es un proceso económico, tecnológico, social y cultural a


gran escala, que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre
los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a
través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les
dan un carácter global.

La globalización es a menudo identificada o denominada como un proceso


dinámico producido principalmente por la sociedad y que ha abierto sus puertas a
la revolución informática, llegando con esto a estar a un nivel considerable
de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento
jurídico y económico nacional, y en sus relaciones nacionales e internacionales.

EL ESTADO COMO SUJETO DE DERECHO INTERNACIONAL PUBLICO

Los Estados, las organizaciones internacionales, la comunidad beligerante, los


movimientos de liberación nacional y el individuo (persona física como sujeto
pasivo del Derecho internacional, es decir que recibe de
él derechos y obligaciones)

Los sujetos son las entidades con derechos y obligaciones impuestas por el
Derecho internacional. Para la concepción Clásica los Estados son los sujetos
plenos del ordenamiento internacional, sin que puedan existir otros sujetos que no
sean Estados. En la actualidad, ésta posición ha sido revisada, considerando que
si bien los Estados son los sujetos naturales y originarios, existen a su lado, otros
sujetos derivados o secundarios.

Los propios Estados para el gobierno y manejo de sus relaciones se ven


obligados a la creación de sujetos internacionales. Los Estados como sujetos
creadores de Derecho internacional tienen la prerrogativa de dar existencia a
nuevas personas internacionales y la función privativa de los Estados que es la de
elaborar las normas del Derecho internacional es compartida y delegada a estos
nuevos sujetos, como por ejemplo, las organizaciones internacionales o fuerzas
armadas en misiones internacionales.

En la actualidad se emplea la fundamentación anti-voluntarista de


la interpretación de la soberanía del estado, la cual consiste en que los estados, al
aceptar las normas ius cogens, admiten la existencia de limites jurídicos que
prevalecen sobre su voluntad soberana, así vemos, que el estado soberano está
inserto en la comunidad internacional y en consecuencia, no puede ser totalmente
soberano, sino que está limitado por la misma comunidad internacional y sus
rasgos de subjetivismo, discrecionalidad, voluntarismo y relativismo que la
soberanía imprime al derecho internacional.

Inicialmente los únicos sujetos del derecho internacional fueron los estados,
pero una vez nacida la comunidad internacional jurídicamente organizada, se les
reconoció personalidad jurídica a las organizaciones internacionales. Algunos
sostienen, además que el individuo es sujeto de derecho internacional y que no
requiere tener vínculo jurídico con el estado (nacionalidad) para actuar frente a ella

El estado es una institución jurídico-política, que como todo tiene


una población establecida sobre un territorio y está provista de un poder llamado
¨soberanía¨ es decir, el estado debe de tener elementos indispensables para
poder actuar como sujeto de derecho internacional: población, territorio y un poder
o soberanía.
EL ESTADO NACION EN EL CONTEXTO DE LA GLOBALIZACION
NEOLIBERAL

Una cosa es cierta, el Estado ha dejado de ser de bienestar, keynesiano,


nacionalista y educador, pero no ha dejado de ser interventor. Baste decir que
el neoliberalismo globalizante es una imposición estatal y política, y que
el objetivo del Estado capitalista es crear y promover las condiciones para
la competencia económica mundial.

Se puede designar al Estado del capitalismo globalizado como "Estado


nacional de competencia". Se trata de un Estado cuya política
y estructuras internas son determinadas decisivamente por las presiones de la
"competencia internacional por el lugar óptimo, es, entonces, un Estado
fuertemente interventor, económica y socialmente. El supuestamente milagroso
remedio del tan trillado "libre mercado" es, en realidad, estatal y político en gran
medida por la actitud, la conducción del dominio y represión (Hirsch, 1996, 99-
102).

El capitalismo globalizado es un terreno de polarización más que de


competencia, vale decir, de subordinación. En efecto, el peso de los estados en la
mundialización estaría en función de su nivel de desarrollo -de sus fuerzas
productivas del capital fijo-. Y como hemos visto esa desigualdad se ha convertido
más que en "brecha tecnológica", en abismo, indicador clave de la polarización.
Se entiende que en el marco de la polarización mundial cada Estado-nación trata
de establecer sus condiciones óptimas para atraer capital, y que las
trasnacionales, a su vez, tienen que tomar en cuenta las condiciones más
ventajosas para asegurar su ganancia extraordinaria. Sin embargo, competir por el
lugar óptimo en la periferia equivale a imponer las reglas del "mercado mundial",
que no son otras que las reglas del más fuerte, a costa del menos desarrollado.

Peor es el resultado para la periferia cuando, en condiciones de crisis, se


aplican las medidas de desregulación, privatización, desnacionalización, apertura
del mercado, etc., eso equivale no sólo a bloquear sus fuerzas productivas, sino,
de plano, a cancelar la posibilidad de una opción propia para su desarrollo. Pero lo
más negativo es la sobreexplotación a que son sometidos los grandes grupos
sociales (desempleo, emigración, abandono del campo, y sólo les queda
refugiarse en las jaulas maquiladoras).

Eso explica su resistencia al neoliberalismo. Pero para enfrentar la resistencia


puede asegurarse que el sistema cuenta con un antídoto: "Mientras más dependa
[un Estado-nación] del capital internacional, más represivo deberá presentarse
frente a la mayoría de la población [nacional], que se resista".

LA REDUCCIÓN DE LAS FUNCIONES DEL ESTADO

Respecto a la usurpación de funciones del Estado- nación, sin dudas que la


globalización ha sido la más divulgada pero la localización (establecimiento de
importantes sistemas de regulación subnacionales) comienza a ser advertida,
sobre todo por la creciente importancia que han ido adquiriendo. La localización es
una forma de manifestación de la globalización; una de las principales vías
contemporáneas de manifestación de la lógica territorial, de la imposición de "lo
político" a "lo funcional". Después de todo, han sido las propias "tecnologías de la
globalización" y las incertidumbres del proceso las que han creado tanto el deseo
como la posibilidad de que las comunidades locales traten de moldear su propio
futuro, particularmente en un contexto en que se produce un relativo
desvanecimiento del agente que tradicionalmente garantizó la coherencia social a
nivel territorial (el Estado- nación).

Conviene tener en cuenta que la globalización llegó en un momento


histórico en que la consolidación del Estado- nación era todavía un proceso
inconcluso en muchos países subdesarrollados. Se ha identificado como
"localización" un aspecto del proceso multidireccional de cambios que se producen
en la era de la globalización, consistente en la tendencia hacia la creación de
estructuras de regulación local como expresión territorial de la política, en
condiciones en que las localidades se insertan directamente en estructuras de
acumulación global y en las que la lógica territorial de la acción política del Estado-
nación puede no ser necesariamente el mecanismo más eficaz para tratar de
regular "lo funcional".

LA PÉRDIDA DE SOBERANÍA Y EL REINADO DE LAS TRASNACIONALES

La hipótesis central de este epígrafe incide en el poder jurídico-político


que tutela los derechos de las empresas transnacionales, vinculados a las
relaciones de poder. El fortalecimiento de las nuevas instituciones que surgen en
el marco de la globalización neoliberal, contrasta con la crisis o, al menos, las
modificaciones y reinterpretaciones sustanciales de otras instituciones ya
consolidadas. La soberanía estatal es una de ellas.

La dimensión transnacionalizadora ha incidido en la soberanía de los


Estados desde tres dimensiones: el nuevo orden internacional y la crisis de la
soberanía en el marco de las intervenciones humanitarias, el Derecho
Internacional y las relaciones con las empresas transnacionales.

Respecto al Derecho Internacional, conviene precisar su influencia en el


Derecho Nacional, ya que variará según la especialidad del Derecho Internacional
(no es lo mismo el Derecho Internacional de los Derechos Humanos que
el Derecho Comercial Global) y las zonas geográficas.

Hay un hecho evidente, el Derecho Comercial Global ha intensificado su


efectividad e influencia en términos desconocidos para el Derecho Internacional.
Su imperatividad, coercitividad y poder sancionador vía laudos arbitrales, le dotan
de muchísima fortaleza jurídica. Las reglas de la OMC, Tratados Regionales y
Bilaterales de Comercio e Inversiones, junto a las directrices y planes de ajuste
del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, disponen de una clara
supremacía sobre las normas nacionales, sea de una manera formalizada o
informal.
Los países periféricos están supeditados a las normas internacionales del
comercio. La cesión de soberanía se produce en actos de ratificación formales
pero desencadenados desde la presión político-económica de los países ricos y
empresas transnacionales. Las reglas de la arquitectura jurídico-económica se
imponen informalmente. A su vez, los países ricos diseñan en colaboración con
las grandes corporaciones económicas las reglas comerciales y financieras
internacionales que imponen y reinterpretan continuamente.

El análisis específico de las relaciones entre la soberanía de los Estados


contemporáneos y las empresas transnacionales requiere precisar la crisis de los
propios Estados en la nueva era de la globalización. Otra cuestión a tener en
cuenta es que el Estado no es la única fuente de poder y de regulación, ya que
existen agentes en la esfera internacional que compiten con él.

Quizás convendría, no obstante, acotar de una manera más precisa los


tipos de Estados. Esta es la segunda cuestión a tener en cuenta, la jerarquización
entre Estados, que la globalización está agudizando.

Podemos clasificarlos en cuatro categorías:

a.  Aquellos que ejercen un papel imperial, especialmente EEUU, reforzando su


poder y estableciendo relaciones de dominación sobre otros actores políticos,
sociales y económicos. Desde el punto de vista político sus relaciones con las
empresas transnacionales y grandes corporaciones económicas son de
máxima integración;

b.   Otros estados centrales, algunos de ellos europeos, que ceden soberanía y


pierden poder, se convierten en facilitadores de los intereses de las grandes
multinacionales.

c.    Los Estados periféricos o subordinados, pierden competencias y capacidad


soberana por las imposiciones normativas de los Estados dominantes, empresas
transnacionales e instituciones económicas y financieras multilaterales, regionales
y bilaterales.

d.   Por último, los Estados fracturados, prácticamente desconectados de las


relaciones económicas y políticas internacionales y desarticulados
institucionalmente en su soberanía interna, que se encuentra –si disponen de
riquezas naturales– sometida a la dictadura de las empresas transnacionales y a
regulaciones cuasiautónomas de los contratos de explotación de las mismas.

   Las empresas transnacionales mantienen vinculaciones diferentes con cada uno


de estos grupos de Estados. En función de esta clasificación, se reducen a dos
categorías:

 La primera responde a la relación Empresas transnacionales-Estados


imperiales que establecen básicamente relaciones económicas y políticas, con
carácter de reciprocidad.

 La segunda implica una relación de imposición-dominación sobre los países


periféricos.

EL NUEVO ROL DEL ESTADO COMO GENERADOR DE BIENESTAR Y


TRANSFORMACIONES SOCIALES

Los derechos laborales son el punto central de la discusión política y social


a escala mundial, de ahí su importancia de explorar la regulación de dichos
derechos desde la óptica del Bienestar Social y del Neoliberalismo. Los resultados
reflejan; que en el modelo de Bienestar Social, el Estado asume la regulación de
los costos laborales, garantizando a los trabajadores una mejor calidad de vida y
su reconocimiento como clase social, así como la reproducción del capital. El
Estado se convierte en el sujeto social ordenador de las relaciones sociales y del
mercado.

Con el surgimiento del Neoliberalismo se sustituyen las propuestas del


Bienestar Social por nuevos patrones que agudizan los derechos de la clase
trabajadora, generando la ruptura de las formas tradicionales de protección social.
Se concluye, que los derechos laborales están en el centro de la estructura social,
existiendo una tendencia hacia una variación no favorable en la regulación de los
beneficios de la fuerza laboral, imponiéndose la flexibilización de las relaciones
laborales y la privatización de la protección Social, lo cual profundiza
la inseguridad social, la precarización y la pobreza extrema.

El sistema capitalista históricamente ha impuesto a escala mundial su


modelo socio-político y económico, con sus estrategias dirigidas a los grandes
cambios tecnológicos, a la expansión del mercado y de las comunicaciones,
conduce a la centralización del modo de producción y al dominio sociocultural, lo
cual expresa, la esencia del neoliberalismo.

El neoliberalismo como corriente ideológica del capitalismo, propone un


conjunto de posturas y estrategias para consolidar más aún el sistema y favorecer
el posicionamiento del capital en los mercados internacionales, entre éstas se
encuentra la minimización del Estado como principal actor en la conducción del
desarrollo de sus regiones, "obligando" a los países a organizar el conjunto social,
de acuerdo a los intereses de los actores económicos que actúan a escala
internacional.

Esto da lugar a sociedades en crisis donde impera la integración del


individuo a derechos que tienen como eje fundamental la actividad económica,
internalizando en el trabajador lo fundamental que es su esfuerzo individual y su
alta capacidad productiva para mantener la estabilidad en la empresa, generando
consecuencias como la inseguridad en el trabajo, una mayor explotación del
trabajador y la exclusión laboral. Dichas consecuencias son vistas desde la
perspectiva neoliberal como algo natural, por ser parte de la dinámica del
mercado, donde la fuerza laboral debe esmerarse en mantener una
alta competitividad y productividad para permanecer en el mercado de trabajo,
ocultando bajo esta premisa la lógica del capital.
El Estado como una forma de garantizar el orden social, redefine las
relaciones entre el capitalista y los trabajadores, logrando un amplio consenso e
integración política entre dichos actores, situación que lo hace Responsable de
la negociación y conciliación de los intereses de las clases sociales.

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