(Fuller, Lon Luvois (1987): El caso de los Exploradores de Cavernas (Traducción de Genaro R.
Carrió y Leopoldo J. Niilus). Abeledo Perrot: Buenos Aires)
EL CASO DE LOS EXPLORADORES DE CAVERNAS Lon L. Fuller
Nota preliminar Los hechos de este caso imaginarios o son totalmente imaginarios.
Su idea central es mostrar cómo los problemas más abstractos de la filosofía jurídica gravitan en la
decisión de las controversias que se ventilan en los tribunales.
EL CASO DE LOS EXPLORADORES DE CAVERNAS
Suprema Corte de Newgarth Año 4300
Los acusados fueron procesados por homicidio. El tribunal del Condado de Stowfield los declaró
culpables y fueron condenados a la horca. Los aludidos apelan ante esta corte. Los hechos aparecen
con suficiente detalle en la relación del señor Presidente.
Presidente Truepenny: cuatro acusados, aficionados a la exploración de cavernas. En compañía de
Roger Whetmore, miembro de la sociedad de exploradores, entraron a una caverna. Hubo una
avalancha. Quedan atrapados. Como sabían dónde iban a estar, fueron a rescatarlos. El éxito en el
trigésimo día a partir de la avalancha. En el vigésimo primer día, entablaron comunicación por radio.
Los atrapados preguntaron cuanto tiempo insumiría su liberación. Los ingenieros dijeron que diez
días más, sin una nueva avalancha. Se comunicaron con un médico y le preguntaron, según la
condición médica y el alimento que tenían, si vivirían diez días más. El medico dijo que muy poscas
posibilidades. Luego pidieron volver hablar con el médico. Whetmore hablando por sí y en
representación de los otros, pregunto si comiéndose a uno de ellos los restantes podían vivir diez
días más. Los médicos no respondieron. Whetmore pregunto si había un juez u otro funcionario
público que quisiera responde esa pregunta. Nadie quiso. Whetmore pregunto si había un ministro
religioso o sacerdote que quisiera responde esa pregunta. No encontraron. Se cortó la comunicación.
Cuando los sacaron, Whetmore había sido asesinado y comido por sus compañeros.
Declaraciones de los acusados: Whetmore fue el primero en realizar la propuesta y que se echaran a
la suerte con dados. Al principio, no, pero ante la situación, aceptaron. Pero antes de tirar los dados,
W se retiró, porque quería esperar una semana. Los otros lo acusaron de violación de lo convenido y
procedieron a arrojar los dados. Cuando le tocó a Whetmore, uno de los acusados echó los dados
por pidiéndosele a Whetmore hiciera las objeciones que tuviere en cuanto la corrección de la tirada.
Declaró tener ninguna objeción. El tiro le resultó adverso, siendo luego privado de la vida y comido
por sus compañeros.
Luego del rescate y que pasaron una temporada en el hospital. Se los sometió a proceso por
homicidio en la persona de Roger W. En el juicio oral, una vez concluida la prueba testimonial, el
portavoz del jurado, de profesión abogado, preguntó al juez si el jurado no podría emitir un "veredicto
especial", dejando al juez la determinación de la culpabilidad de los reos, sobre la base de los
hechos que resultaren probados.
Luego de alguna discusión, tanto el fiscal como el abogado defensor dieron su conformidad a tal
procedimiento que fue adoptado por el Tribunal. En un extenso "veredicto especial" el jurado decidió
que los hechos ocurrieron tal como los acabo de relatar, y decidió, además, que si sobre la base de
estos hechos los acusados eran culpables del crimen que se les imputaba, entonces debía
condenárselos. Sobre la base de tal veredicto el juez decidió que los acusados eran culpables de
homicidio en la persona de Whetmore. En consecuencia, los sentenció a ser ahorcados, pues la ley
de Commonwealth no permite discreción alguna con respecto a la pena a imponerse a aquel delito.
Disuelto el jurado, sus miembros suscribieron una comunicación al jefe del Poder Ejecutivo,
peticionándole que conmutara la pena de muerte por la de seis meses de prisión. El juez dirigió una
comunicación similar al Poder Ejecutivo. Aún no se ha adoptado resolución alguna con respecto a
estas peticiones y parece que el Poder Ejecutivo está aguardando nuestra decisión en el presente
recurso. Pienso que en este inusitado caso el jurado y el juez siguieron un camino que, además de
ser justo y atinado, era el único camino conforme a las disposiciones legales. “Quienquiera privare
intencionalmente de la vida a otro, será castigado con la muerte". Esta ley no tiene excepción.
En casos como el presente la clemencia ejecutiva aparece admirablemente adecuada para mitigar
los rigores de la ley, por eso nosotros también nos sumaremos. Casi siempre los fallos del poder
Ejecutivo son favorables cuando las peticiones vienen de sujetos que conocen del caso. Es posible
una reapertura del juicio. Clemencia, justicia, sin menoscabo de la letra ni del espíritu de nuestra ley
y sin ofrecer estímulo a su transgresión.
Ministro Foster:
Me choca que el presidente de la Corte, en esfuerzo por eludir los graves inconvenientes de este
trágico caso, haya adoptado y propuesto a sus colegas una solución tan sórdida y obvia. Creo que
está en juicio el derecho de nuestro Commonwealth. Si esta Corte Ilega a declarar que de acuerdo
con nuestro derecho estos hombres han cometido un crimen, entonces nuestro derecho mismo
resultará condenado ante el tribunal del sentido común, cualquiera sea la suerte final de los
individuos implicados en este recurso de apelación. Pues nuestra afirmación de que el derecho que
como jueces sostenernos y enunciamos nos arrastra a una conclusión que nos avergüenza y de la
que sólo podemos librarnos apelando excepciones diferidas al capricho personal del Poder Ejecutivo,
equivale, pienso, a la admisión de que el orden jurídico de este Commonwealth no pretende ya
realizar la justicia.
No creo que nuestro derecho haga necesaria la monstruosa conclusión de que estos hombres son
asesinos. Por el contrario, los declara inocentes de todo crimen. Apoyo esta conclusión en dos
fundamentos independientes que bastan para justificar la absolución:
El primero: Sostengo que todo derecho positivo de este Commonwerilth, incluyendo todas sus leyes
y todos sus precedentes, es inaplicable a este caso, y que el mismo se halla regido por lo que los
antiguos autores de Europa y América llamaban "el derecho natural". Esta conclusión se basa en la
proposición de que nuestro derecho positivo presupone la posibilidad de la coexistencia de los
hombres en sociedad. Al surgir una situación en la cual tal coexistencia de los hombres se hace
imposible, entonces ha dejado de existir una condición implícita en todos nuestros precedentes y en
todas nuestras leyes. pág. 18
Cuando esta condición desaparece, en mi opinión, desaparece con ella toda la fuerza de nuestro
orden positivo. No estamos acostumbrados a aplicar la máxima Cessatzre ratiorze legis, cessat ipsa
(Cesando el motivo de la ley, cesa la ley misma) al conjunto de nuestro derecho positivo, mas creo
que éste es un caso en el cual la máxima debe aplicarse.
La proposición de que todo derecho positivo está basado en la posibilidad de la coexistencia de los
hombres es una verdad tan obvia y omnipresente que rara vez tenemos ocasión de expresarla en
palabras. Cualesquiera sean los objetivos que persigan las distintas ramas de nuestro derecho está
claro a la reflexión que todas ellas están encaminadas hacia la finalidad de facilitar y mejorar la
coexistencia de los hombres y regular en forma razonable y equitativa las relaciones de su vida en
común. Cuando la suposición de que los hombres pueden vivir en común deja de ser verdadera,
como obviamente sucedió en esta extraordinaria situación, en que la conservación de la vida sólo se
hizo posible quitando otra, entonces las premisas básicas subyacentes a todo nuestro orden jurídico
pierden su sentido y su fuerza.
Reconocemos que la jurisdicción tiene bases territoriales. Este principio se apoya en la presunción
de que sólo es practicable aplicar un orden jurídico único a un grupo de hombres si ellos habitan un
territorio en especial. Sostengo que un caso puede ser sustraído de la fuerza de un orden jurídico,
no sólo en sentido geográfico sino también moral.
Si atendemos a los propósitos del derecho y del gobierno, y a las premisas subyacentes a nuestro
derecho positivo, nos percatamos de que cuando aquellos hombres tomaron su funesta decisión, se
hallaban tan remotos de nuestro orden jurídico como si hubieran estado mil millas más allá de
nuestras fronteras. Se encontraban no en un "estado de sociedad civil", sino en "estado de
naturaleza". Tiene como consecuencia que el dd a ellos aplicable no sea el dd sancionado y
establecido por Comme, sino el que deriva de aquellos principios adecuados a su condición. Bajo
aquellos principios no son culpables. Pág. 21
Lo que aquellos hombres hicieron fue hecho en cumplimiento de un contrato aceptado por todos
ellos y originariamente propuesto por el propio Whetmore. La inusual situación les hizo trazar una
nueva carta de gobierno, apropiada a las circunstancias en que se hallaban.
Ya desde antiguo se ha reconocido que el principio último de toda ley o gobierno debe buscarse en
la noción de un contrato o convenio. Pensadores antiguos, especialmente del período que va desde
1609 a 1900, solían fundamentar el gobierno mismo en un supuesto Contrato Social. Los
escépticos hicieron hincapié en que tal teoría contradecía los hechos históricos conocidos, y que no
existía evidencia científica para apoyar la noción de que gobierno alguno sí hubiera jamás fundado
de la manera supuesta por aquella teoría. Replicaron los moralistas que aunque tal hipótesis era
una ficción desde el punto de vista histórico, la noción de contrato o convenio proveía la única
justificación ética en que basar los poderes del gobierno, poderes que incluyen quitar la vida.
Los poderes del gobierno solo pueden justificarse moralmente sobre la presuposición de tratase de
poderes que hombres razonables convendrían y aceptarían en caso de confrontarse con la
necesidad de tener que volver a constituir algún orden para hacer posible la vida en común.
Nuestro Commonwealth no tiene que embarcarse en estas perplejidades que torturaban a tos
antiguos. Conocemos en calidad de verdad histórica que nuestro gobierno se fundó sobre un
contrato o acuerdo voluntario entre los hombres. Trazaron una carta de gobierno. Autores sofistas
han planteado la cuestión acerca del poder de aquellos remotos contratantes de obligar a
generaciones futuras, pero sigue siendo un hecho que nuestro gobierno desciende en línea
ininterrumpida de aquella carta originaria. Si existen formas de violencia por condena o falta de
respeto de un contrato, tales poderes hallan su justificación moral en aquel convenio originario de
nuestros Antepasados.
Las condiciones usuales de la existencia humana nos Inclinan a ver en la vida de los hombres un
valor absoluto, que bajo ninguna condición ha de sacrificarse. Hay mucho de ficticio en esta idea.
Ejemplo de los obreros que murieron para despejar la cueva. ¿Estuvo mal llevar un convenio que
llevaría salvar cuatro vidas a costa de una?
Mi segundo fundamento: el rechazo por vía de hipótesis de todas las premisas con las cuales he
trabajado hasta ahora. Nuestra recopilación de leyes debía tener el poder de atravesar las rocas e
imponerse a aquellos hombres hambrientos. Pero uno de los trozos mis antiguos de sabiduría
jurídica nos dice que un hombre puede violar la letra de la ley, sin violar la ley misma. Toda
proposición del derecho positivo, ya contenida en una ley, debe interpretarse en forma razonable, la
luz de su propósito evidente. En Comme contra Staymore, se condenó al procesado por una
ordenanza que dice que es delito dejar el auto en ciertos lugares por dos horas. No lo pudo sacar por
una marcha política de la que era ajeno. Fue revocado por esta corte, aunque estaba según lo
escrito. Fehler vs Neegas, esta corte se vio obligada interpretar una ley en la que la palabra "no"
había sido transpuesta de su posición prevista en la sección final y más importante de la ley, por
error de los redactores. Esto la volvía inconsistente a la cláusula, contradictoria, con su objeto. La
corte se negó a esa interpretación y la cambio.
La disposición que ahora debemos interpretar jamás ha sido aplicada literalmente. Cientos de años
atrás se estableció que matar en defensa propia es excusable. No hay nada en la ley que sugiera
esta excepción. La verdad es que la excepción en favor de la defensa propia no puede reconciliarse
con las palabras de la ley, sino sólo con su propósito. Reconciliación de defensa propia con la ley
que define que matar a otro es un delito: uno de los objetivos del código penal es motivar a no
cometer crímenes. Entonces si se toma la defensa como asesinato, tal regla no sería preventiva.
Alguien amenazado de vida se va a defender. Esta ley no se creó con la intención de aplicarla a
estos casos. (Plantea la interpretación de la ley y relacionarla con el contexto) Fidelidad inteligente y
no inteligente. Lectura inteligente de la ley. La corrección de obvios errores u omisiones legislativas
no significa suplantar la voluntad del legislador, sino hacerla efectiva. Los acusados son inocentes y
la sentencia debe ser revocada.
Ministro Tatting: juez de esta corte.
Separa los aspectos emotivos e intelectuales de sus reacciones y decide los casos sub-examen
sobre la base de estos últimos. Este caso lo descoloca: está entre simpatía por los hombres y
disgusto por el acto monstruoso. Quiso separa y decidir sobre la demostración lógica de la ley, pero
no pudo. El voto de Foster tiene contradicciones y falacias. Empieza con la 1 proposición de Foster:
no estaban sujetos a la ley porque no estaban en estado de sociedad civil sino en estado de
naturaleza. Si se encontraban bajo la ley de la naturaleza, quien la dicta (plantea que no tiene forma,
estructura, etc. no es ley). Esta corte no se encuentra en un estado de naturaleza. Analiza el código
de la naturaleza. Vale más el contrato que la vida, el homicidio. Autoriza a los semejantes a comerte.
Convenio una vez concertado es irrevocable, y si una de la partes intenta revocarlo, los demás
toman la ley en sus propias manos y ejecutan el contrato por medio de la violencia. Si W hubiera
tenido un arma, y se hubiera defendido, bajo lo expuesto por Foster, sería un asesino.
Su segundo fundamento: Foster dice que ninguna ley, sea cual fuere su letra, debería aplicarse de
una manera que contradiga su propósito. Uno de los propósitos de la ley penal es prevenir. La
aplicación a los peculiares hechos de este caso de una ley que hace de matar a otro un delito
contradeciría sus propósitos, ya que es imposible creer que el contenido de un código criminal
operaría de manera preventiva respecto de hombres enfrentados con una alternativa de vida o
muerte. El razonamiento mediante el cual se introduce en la ley es el mismo que se aplica a los
efectos de crear una excusa para la defensa propia.
La opinión de este Ministro sobre este fundamento de Foster: hay otros propósitos de la ley penal,
proveer un escape ordenado a la instintiva necesidad humana de retribución o rehabilita al
delincuente. ( Cita casos- jurisprudencia). Suponiendo que debamos interpretar una ley a la luz de
su propósito ¿Qué hacer cuando sus propósitos se hallan discutidos?
Dificulta: Foster plantea la defensa propia esta avalada por precedentes, pero hay otros criterios que
asigna a la excusa una diferente fundamentación. La ley referente al homicidio exige un acto
intencional. El hombre que defiende su vida no actúa intencionalmente, sino que responde a un
impulso de la naturaleza humana. La defensa propia no podría aplicarse a este caso: los hombres
actuaron intencionalmente y con deliberación y luego de haberlo discutido. Caso desconcertante:
incompatibilidad de una de las fundamentaciones, involucrada en un precedente, virtualmente
ignorado, de esta Corte, con otra fundamentación que forma parte de la tradición jurídica enseñada
en nuestras facultades, pero la que, en cuanto yo sepa, nunca ha sido adoptada en decisión judicial.
Comme vs Valjean: acusado procesado por robar un pan, en su defensa dijo que estaba en
condiciones próximas a la inanición. La corte negó la defensa. Si el hambre no puede justificar el
hurto, como justificar matar y comerse a un hombre. Por otra parte, desde la prevención, ¿debía el
hombre morir de hambre antes de hurtar? Las demostraciones de Foster obligaría fallar en contra de
Comme vs Valjean.
Le resulta difícil negar todo efecto preventivo a la decisión que declara a estos hombres culpables de
asesinato. El estigma de la palabra "asesino" es tal que creo probable que si estos hombres hubieran
sabido que la ley calificaba su acto como asesinato, hubieran esperado por lo menos unos días.
Pág. 41
Otra dificultad en Foster en introducir una excepción en la ley:
- el alcance de la excepción: W enfermo, menos importante, etc. Ausencia de todo principio racional
y coherente a la regla de Foster. No debe controlarse la solidez de un principio por las conclusiones
que el implica, sin hacer referencias a las contingencias de Litis (litigio) futuras. Si hubiera una
disposición en las leyes declarando como crimen comer carne humana, sería una acusación más
apropiada. Más apropiado no comenzar este proceso. Renuncio a participar en este caso.
Ministro Keen: dejar de lado dos cuestiones que no son de la competencia de esta corte. 1: procede
o no conceder la clemencia ejecutiva. Él daría un perdón total. 2: si fue justo o no, malo o bueno.
Como juez, aplica el dd del país y no mis concepciones morales. De esta forma, descarta el primer
voto de Foster. La cuestión es si estos acusados privaron intencionalmente de la vida a W.
Disposición: "Quienquiera privare intencionalmente de la vida a otro será castigado con la muerte".
Dificultad: distinguir los aspectos jurídicos de los morales en este caso. A mí tampoco me gusta la
condena, pero a diferencia de mis colegas, yo respeto las obligaciones de un cargo que me exige
descartar de mi mente las preferencias personales cuando me toca aplicar la ley en Comme.
Foster no admite su mirada personal hacia la ley escrita. Se embarca en la idea de que la corte
puede descartar el expreso lenguaje de una ley cuando algo, no contenido, llamado a su propósito,
sirve para justificar el resultado que la corte considera adecuado.
Implicaciones para el dd y el gobierno en Gral.:
Realiza un resumen de momentos históricos de Comme donde las leyes no estaban claras, tampoco
la jerarquía y función de los distintos poderes del estado. Guerra entre el poder judicial contra el
ejecutivo y legislativo. Hoy en día, la supremacía del poder legislativo en el sistema gubernamental.
De tal principio fluye la obligación del Poder Judicial de aplicar fielmente la ley escrita y de interpretar
esta ley de acuerdo a su llano sentido sin referencia a nuestros deseos personales y a nuestras
concepciones individuales de justicia. Los jueces no interpretan: Foster.
El proceso de la reforma judicial requiere tres pasos. El primero consiste en adivinar algún único
propósito" al que la ley sirve. Esto se hace aunque ni una sola ley entre ciento tiene tal propósito
único, y aunque los objetivos de casi todas las leyes son diferentemente interpretados por los
distintos grupos de sus defensores.
El segundo paso es descubrir que un ente mítico, llamado "el legislador", en la busca de aquel
imaginario "propósito", omitió algo o dejó una laguna o imperfección en su obra. Luego sigue llenar la
laguna. A Foster no le gustan las leyes. Busca agujeros, lagunas. Foster piensa que conoce lo que
se buscó al declarar el asesinato un crimen, prevención. Pongo en duda que tenga un propósito. La
ley refleja la convicción humana de que el asesinato es injusto y debe ser castigado. Si no
conocemos el propósito del 12 art. cómo podemos decir que tiene una laguna.
Lo que pasa con la ley pasa con la excepción: la cuestión no está en el propósito conjetural de la
regla, sino en su alcance.
Ahora bien, el alcance de la excepción en favor de la defensa propia, tal como ha sido aplicada por
esta corte:
-es claro: se aplica a los casos en que una parte resiste una amenaza agresiva a su propia vida. Este
caso no es la excepción porque W no amenazo la vida de los acusados. El voto el juez Tatting
batalla fieramente para hacer compatible el vago moralismo de su colega con su propio sentido de
fidelidad hacia la ley escrita. El resultado de esta lucha sólo pudo ser el que efectivamente ocurrió
-un completo fracaso en el desempeño de la función judicial. No se puede aplicar una ley tal como
está escrita y al mismo tiempo reformularla, según los propios deseos de la función judicial. No se
puede aplicar una ley tal como está escrita y al mismo tiempo reformularla, según los propios
deseos.
Las excepciones judiciales a la larga causan más perjuicio que las sentencias rigurosas. La
sentencia condenatoria debe ser confirmada.
Ministro Handy: Hemos escuchado esta tarde disertaciones sobre la distinción entre derecho positivo
y derecho natural, sobre la letra de la ley y el propósito de la ley, sobre las funciones judiciales y las
funciones ejecutivas, sobre la legislación judicial y la legislación legislativa. Nadie hablo sobre la
naturaleza jurídica del convenio celebrado en la caverna, si fue unilateral o bilateral, y si no puede
considerarse que Whetmore revocó una oferta antes de que se hubiera actuado en base a la misma.
El problema que enfrentamos como funcionarios públicos es qué debemos hacer con estos
acusados. Una cuestión de sabiduría práctica, a aplicarse en un contexto, no de teoría abstracta,
sino de realidades humanas. El gobierno es un asunto humano. El poder judicial pierde el contacto
con el hombre común. La justicia toma un hecho y los desmenuza. Ámbito sobrestimado. Incluiría
entre estas reglas las que reglamentan las elecciones, el nombramiento de los funcionarios públicos
y el término de duración de sus cargos.
Creo que todos los funcionarios públicos, incluidos los jueces, cumplirían mejor su tarea si trataran a
las formas y a los conceptos abstractos como instrumentos.
Creo que debiéramos tomar como modelo al buen administrador, que acomoda los procedimientos y
principios al caso que tiene entre manos, seleccionando de entre las formas disponibles las más
adecuadas para llegar al resultado conveniente. La más obvia ventaja de este método de gobierno
es que nos permite despachar nuestra labor diaria con eficiencia y sentido común. Armonía entre las
acciones judiciales y los sentimientos de aquellos que se hallan sometidos a la autoridad. Gobiernos
derrocados por falta de armonía gobernadores y pueblo.
Sus consideraciones:
1-opinión pública. Se adhiere al 2 argumento de Foster. Ellos dirán que la ley rodea al juicio de un
caso como éste con garantías elaboradas, destinadas a asegurar el conocimiento de la verdad y que
toda consideración racional relevante para las cuestiones del caso ha sido tomada en cuenta. Pág.
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Cuando un hombre es acusado de algún crimen existen cuatro vías por las cuales puede eludir la
pena. Una de ellas es que el juez determine que bajo la ley aplicable no ha cometido crimen alguno.
Ésta es, por supuesto, una determinación que suele tener lugar en una atmósfera más bien formal y
abstracta. Pero miremos las otras tres vías por las cuales puede escapar al castigo.
Ellas son: 1) la decisión del Fiscal de no pedir el procesamiento; 2) un veredicto absolutorio del
jurado; 3) un indulto o una conmutación de la pena por parte del Poder Ejecutivo. ¿Puede alguien
pretender que estas decisiones se toman dentro de la rígida y formal estructura de reglas que
previenen errores de hecho, excluyendo factores emocionales y personales, y garantizan que todas
las formas de la ley serán observadas?
En el caso del jurado, hubiéramos tratado que la discusión esté en el ámbito jurídico, pero los
hubieran absuelto, a pesar de pedirles desestimar el hambre y el convenio. No ocurrió esto porque el
presidente es abogado y utilizo recursos verbales para que el jurado eludiera un veredicto.
Mi colega Tatting expresa su disgusto con el Fiscal porque éste no decidió el caso por sí mismo,
absteniéndose de solicitar el procesamiento. Estricto como mi distinguido colega es en obedecer las
exigencias de la teoría jurídica, se muestra no obstante satisfecho con que el destino de estos
hombres se decida fuera del tribunal, por el Fiscal y sobre la base del sentido común. El Presidente
de la Corte, por otra parte, desea que la intervención del sentido común quede para el final, si bien,
igual que Tatting, no quiere participar personalmente en ello.
Con respecto a la opinión pública, ninguno plantea una decisión igual que la del presidente:
condenarlos y pedirles al poder Ejecutivo que los perdone. Distintas ideas de moral. Mirada del
mundo exterior distinta de la justicia.
Con respecto a la clemencia ejecutiva:
-Debo confesar que cuanto más viejo me pongo más me intriga la negativa de los hombres a aplicar
su sentido común a los problemas del Derecho y del gobierno.
Primer caso que tuvo: ministro echado. Utilizo el sentido común. Mi fallo fue ampliamente aprobado
por prensa y el público que no podían tolerar los puntos de vista y las prácticas que el ministro
expulsado intentaba defender.
Llego a la conclusión de que estos acusados son inocentes del crimen objeto de la acusación, y de
que la sentencia debe revocarse.
Ministro Tcltting: no cambio mi opinión.
Sentencia final, como el voto de la corte está dividido en forma pareja, se confirma la condena. Serán
ahorcados el…
TEXTO PARA EL EXAMEN
Presidente de la Corte, juez Truepenny,
Plantea que la ley debe aplicarse y que no hay excepciones que puedan cubrir el hecho, pero tiene
en cuenta lo extraordinario del caso, por lo cual se suma a la solicitud de pedir al Poder Ejecutivo el
perdón a los exploradores. De esta forma, hay un primer acto de justicia, se respeta lo escrito en la
ley, pero, en lo real, se perdonaría a los exploradores.
Foster
Se pronuncia favor de la absolución a partir de dos ideas: la primera plantea que los individuos
atrapados se encontraban en estado de naturaleza, están guiados por ideales de sobrevivencia y
conservación básicas y vitales, alejados del derecho sancionado. El asesinato y el acto de
canibalismo fueron adecuados ante tal situación extraordinaria. La segunda idea revisa la aplicación
de la norma legal de asesinato que dictamina pena de muerte. Foster plantea que la norma no debe
ser interpretada literalmente, sino por su propósito o fin. El fin de la norma en este caso sería
prevenir la comisión de homicidios. Foster concluye que la disposición legal no es aplicable a un
caso donde rige la supervivencia.
Tatting
Plantea que se encuentra descolocado ya que está entre lo emocial y lo intelectual. Critica a Foster
la idea de estado de naturaleza en la que se encontraban los exploradores. Ante lo cual dice que la
corte no está en estado de naturaleza. Además, niega que el asesinato de uno de los exploradores
se enmarca en defensa propia ya que fue un acto racional y no motivado por la natural reacción de
la defensa de la vida. Tambien , afirma el efecto preventivo de la ley, especialmente, de la figura de
“asesino”. Por último, critica la idea de excepción propuesta por Foster ya que no tiene un marco
legal, racional y coherente.
Juez Keen
Plantea que, como juez, su función es aplicar la ley del país y no corresponde a los magistrados
introducir reformas o derogar las leyes con sus sentencias. Tampoco cree que sea de su
competencia pedir la clemencia ejecutiva. Critica a Foster la interpretación de las leyes, traer a la
discusión un ente mítico, “el legislador”, y la excepción del caso. Concluye que por mas impopular
que sean las leyes, tienen un fin y hay que respetarlas.
Handy,
Apoya su pensamiento en la sabiduría práctica y critica que las reglas y normas no son más que
instrumentos para lograr una decisión. Tiene en cuenta la opinión pública y la relaciona con una
solución que aconseja el sentido común.
Respecto de la vía propuesta por Foster de hacer una interpretación finalista de la norma legal, pone
dos reparos importantes. El primero consiste en que no está claro que el único fin de la ley sea el de
prevenir asesinatos y pueden concurrir otras finalidades como la retribución o la rehabilitación del
delicuente. Pero, incluso aceptando que el propósito de la ley sea el preventivo, declara que no es
descartable que ese fin sí hubiera podido funcionar en el caso ya que lo más probable es que si los
exploradores hubieran sabido que podría caerles encima el estigmatizante calificativo de “asesinos”,
eso los habría refrenado de actuar por al menos algunos días, en los que se podría haber
presentado otra solución que hubiera salvado la vida del infortunado Whetmore. Pero la refutación de
los argumentos de Foster no logra inclinar la balanza de la opinión de Tatting hacia la confirmación
de la condena, ya que le parece absurdo condenar a muerte a cuatro personas, cuando diez
heroicos obreros perdieron su vida para salvarlos. Por ello, en un hecho sin precedentes en esta
Corte, renuncia a participar en la decisión del caso.
Curiosamente, la sentencia termina con la declaración del Presidente de la Corte de que, habiendo
un empate a dos votos por la revocación y la confirmación de la condena, debe considerarse que la
sentencia condenatoria ha sido confirmada. Por ello dispone que “Se ordena que la ejecución de la
sentencia tenga lugar el viernes 2 de abril de 3300 a las 6 de la mañana, oportunidad en la que el
Verdugo Público procederá con la diligencia del caso a colgar a cada uno de los acusados del cuello
hasta que muera”. En nuestro sistema penal, hubiera procedido aplicar el principio in dubio pro reo y
estimar que el empate favorece a la revocación de la condena. El caso nada dice sobre si finalmente
los condenados habrían sido indultados o no, aunque uno de los jueces ha informado que tiene
noticia cierta de que el Jefe de Gobierno ha manifestado que no accederá a la petición de clemencia.
El caso de los Exploradores de Cavernas tuvo un inmenso éxito y hasta el día de hoy se utiliza para
la enseñanza jurídica y para tratar de identificar el pensamiento filosófico jurídico de cada uno de los
jueces. Así, algunos piensan que Foster es un juez iusnaturalista, mientras que Truepenny y más
claramente Keen tendrían una visión iuspositivista. Se agrega que Handy asume una perspectiva
afín al sociologismo jurídico y específicamente al realismo americano. Ninguna de estas
adscripciones son tan claras como se pretende. Por ejemplo, es bien discutible que Foster
represente la tradición del derecho natural, aunque su teoría del estado de naturaleza y la
fundamentación del Estado y de la ley en un contrato social originario puede conectarse con el
llamado movimiento del Derecho natural racionalista de Suárez, Rousseau, Hobbes y Grocio. Pero
no es ésta la versión más clásica del iusnaturalismo que se funda más bien en una juridicidad
inmanente de la naturaleza social de los hombres. En este sentido, parece más iusnaturalista el juez
Tatting que hace ver lo injusto que resulta dar fuerza a un contrato por el cual se prescinde de la
inviolabilidad e indisponibilidad de la vida humana. Por otro lado, Foster al proponer una
interpretación conforme al fin de la ley está también versionando algunas de las tesis de ciertos
iupositivismos inclusivos, y que incorporan elementos morales y sociológicos, siempre dependientes
de la norma formalmente aprobada. Asimismo, la postura del juez Keen más que la defensa de un
iuspositivismo a ultranza representa más bien la oposición a lo que ahora denominamos “activismo
judicial” o “gobierno de los jueces”. Handy tiene atisbos de inclinarse hacia posturas sociológicas, por
poner de relieve el peso de la opinión pública, pero lo cierto es que lo que él busca es hacer justicia
mediante lo que llama una “sabiduría práctica” y la utilización de la encuesta es sólo una manera de
poner de manifiesto que el sentido común coincide con la idea de declarar la inocencia de los
acusados. Esta postura podría también ser calificada de iusnaturalista ahora en su tradición clásica,
ya que propone descartar la ley cuya aplicación se revela injusta para imponer una solución
descubierta a través del razonamiento práctico basado en lo que el sentido común arroja sobre lo
que Aristóteles llamaría lo “justo natural”.
Por nuestra parte, pensamos que las opiniones de los jueces confunden dos planos que es
necesario distinguir en el caso y que, siguiendo la terminología penalista, podemos denominar el
plano de la antijuridicidad y el plano de la culpabilidad. En lo referido a la antijuridicidad parece claro
que los exploradores violaron el deber de respetar la vida del inocente e incurrieron en un hecho
injusto. Pero en el plano de la culpabilidad, es posible aseverar que, en la situación límite en la que
se encontraban, no es posible dirigirles un juicio de reproche penal ya que no puede exigírseles que
mantengan una conducta heroica como sería aceptar la muerte propia antes de salvarla a costa de la
vida de otro. Se trataría de una causal de exculpación fundada en la inexigibilidad de otra conducta.