Juan Bautista Aguirre
A una dama imaginaria
Romance
Qué linda cara que tienes,
válgate Dios por muchacha,
que si te miro, me rindes
y si me miras, me matas.
Esos tus hermosos ojos
son en ti, divina ingrata,
arpones cuando los flechas,
puñales cuando los clavas.
Esa tu boca traviesa
brinda, entre coral y nácar,
un veneno que da vida
y una dulzura que mata.
En ella las gracias viven:
novedad privilegiada,
que haya en tu boca hermosura
sin que haya en ella desgracia.
Primores y agrados hay
en tu talle y en tu cara;
todo tu cuerpo es aliento,
y todo tu aliento es alma.
A unos ojos hermosos
Ojos cuyas niñas bellas
esmaltan mil arreboles,
muchos sois para ser soles,
pocos para ser estrellas.
No sois sol, aunque abrasáis
al que por veras se encumbra,
que el sol todo el mundo alumbra
y vosotros le cegáis
No estrellas, aunque serena
luz mostráis en tanta copia,
que en vosotros hay luz propia
y en las estrellas, ajena.
No sois lunas a mi ver,
que belleza tan sin par
ni es posible en sí menguar,
ni de otras luces crecer.
Determina dos temas característicos del barroco que aparecen en estos
poemas. Ejemplificalos copiando alguno(s) de sus versos.
2. Identifica la estrofa de A una dama imaginada donde se encuentra una
contradicción. Copia y pega dicha estrofa y explica si esta contradicción está
expresada mediante una antítesis, un oxímoron o una paradoja.