Los fósiles, recuerdos del pasado
Cuando un animal o una planta deja de vivir, usualmente no queda rastro de él, ya
sea por otro animal que lo come o por pudrirse en el suelo o en el agua. Pero a
veces el animal o planta es enterrado en arena o lodo antes de ser destruido.
Cuando eso sucede y las condiciones son adecuadas, la forma del animal o planta
se conserva como fósil.
Los fósiles de animales o plantas se encuentran en rocas sedimentarias. El fósil es
literalmente convertido en roca debido a que ha sido mineralizado o petrificado. Un
fósil también puede ser una huella o impresión de un ser de una época pasada.
Algunos organismos se fosilizan bien, otros no. Los fósiles más comunes
corresponden a las partes duras de los animales como las conchas, los dientes y
los huesos. Sin embargo, también se han encontrado plumas y pieles fosilizados.
Los fósiles más reconocidos por todos son los de los prehistóricos dinosaurios.
Los huesos y las huellas fosilizadas de estos enormes y antiguos reptiles se
pueden ver en muchos museos del mundo.