Colector solar térmico[editar]
Generación de agua caliente con una instalación solar térmica de circuito cerrado.
Artículos principales: Colector solar y Energía solar térmica.
Un calentador solar de agua usa la energía del sol para calentar un líquido, el cual transfiere el
calor hacia un depósito acumulador de calor. Estos equipos pueden ser principalmente de dos
tipos, los colectores solares, que son equipos donde el agua circula a través de ellos para su
calentamiento, pero esta no es almacenada en el calentador solar. Muchas veces en estos
sistemas se instala un tanque en el interior del hogar o industria para el almacenamiento del
agua caliente. El otro tipo son los termo solares, también llamados calefones solares o
termotanques solares. En estos equipos el agua también es almacenada para poder ser
utilizada por ejemplo por la noche cuando no se dispone de la energía solar.1 Es una manera
simple y efectiva de aprovechar la energía solar.
Panel solar fotovoltaico[editar]
Paneles solares en las Islas Cíes, (Vigo)
Artículos principales: Panel fotovoltaico y Energía solar fotovoltaica.
Descripción[editar]
Los paneles fotovoltaicos o placas fotovoltaicas, están formados por numerosas celdas que
convierten la luz en electricidad. Las celdas a veces son llamadas células fotovoltaicas. Estas
celdas dependen del efecto fotovoltaico porque la energía lumínica produce cargas positiva y
negativa en dos semiconductores próximos de diferente tipo, produciendo así un campo
eléctrico capaz de generar una corriente.
Los materiales para celdas solares suelen ser silicio cristalino o arseniuro de galio. Los
cristales de arseniuro de galio se fabrican especialmente para uso fotovoltaico, mientras que
los cristales de silicio están disponibles en lingotes normalizados, más baratos, producidos
principalmente para el consumo de la industria microelectrónica. El silicio policristalino tiene
una menor eficacia de conversión, pero también menor coste.
Cuando se expone a luz solar directa, una celda de silicio de 6 cm de diámetro puede producir
una corriente de alrededor 0,5 A a 0,5 V (equivalente a un promedio de 90 W/m², en un campo
de normalmente 50-150 W/m², dependiendo del brillo solar y la eficencia de la celda). El
arseniuro de galio es más eficaz que el silicio, pero también más costoso.
Las células de silicio más empleadas en los paneles fotovoltaicos se puede dividir en tres
subcategorías:
• Las células de silicio monocristalino están constituidas por un único cristal de silicio. Este
tipo de células presenta un color azul oscuro uniforme.
• Las células de silicio policristalino (también llamado multicristalino) están constituidas por
un conjunto de cristales de silicio, lo que explica que su rendimiento sea algo inferior al de
las células monocristalinas. Se caracterizan por un color azul más intenso.
• Las células de silicio amorfo. Son menos eficientes que las células de silicio cristalino pero
también más baratas. Este tipo de células es, por ejemplo, el que se emplea en
aplicaciones solares como relojes o calculadoras.
Los lingotes cristalinos se cortan en discos finos como una oblea, pulidos para eliminar
posibles daños causados por el corte. Se introducen dopantes —impurezas añadidas para
modificar las propiedades conductoras— en las obleas, y se depositan conductores metálicos
en cada superficie: una fina rejilla en el lado donde da la luz solar y usualmente una hoja plana
en el otro. Los paneles solares se construyen con estas celdas agrupadas en forma apropiada.
Para protegerlos de daños, causados por radiación o por el manejo de estos, en la superficie
frontal se los cubre con una cubierta de vidrio y se pegan sobre un sustrato —el cual puede
ser un panel rígido o una manta blanda—. Se hacen conexiones eléctricas en serie-paralelo
para fijar el voltaje total de salida. El pegamento y el sustrato deben ser conductores térmicos,
ya que las celdas se calientan al absorber la energía infrarroja que no se convierte en
electricidad. Debido a que el calentamiento de las celdas reduce la eficacia de operación es
deseable minimizarlo. Los ensamblajes resultantes se llaman paneles solares.
Estructura[editar]
Las estructuras para anclar los paneles solares son generalmente de aluminio con tornillería
de acero inoxidable para asegurar una máxima ligereza y una mayor durabilidad en el tiempo.
Las estructuras tienen medidas estándar para la superficie, orientación e inclinación —tanto en
horizontal, como en vertical—.
La estructura suele estar compuesta de ángulos de aluminio, carril de fijación, triángulo,
tornillos de anclaje (triángulo-ángulo), tornillo allen (generalmente de tuerca cuadrada, para la
fijación del módulo) y pinza zeta —para la fijación del módulo y cuyas dimensiones dependen
del espesor del módulo—.2
Uso de la energía[editar]
Deben su aparición a la industria aeroespacial, y se han convertido en el medio más fiable de
suministrar energía eléctrica a un satélite o a una sonda en las órbitas interiores del Sistema
Solar, gracias a la mayor irradiación solar sin el impedimento de la atmósfera y a su
alta relación potencia a peso.
En el ámbito terrestre, este tipo de energía se usa para alimentar innumerables aparatos
autónomos, para abastecer refugios o casas aisladas de la red eléctrica y para
producir electricidad a gran escala a través de redes de distribución. Debido a la creciente
demanda de energías renovables, la fabricación de células solares e instalaciones
fotovoltaicas ha avanzado considerablemente en los últimos años. 34
Operario instalando paneles solares sobre una estructura diseñada al efecto.
Entre los años 2001 y 2012 se ha producido un crecimiento exponencial de la producción de
energía fotovoltaica, doblándose aproximadamente cada dos años.5 Si esta tendencia
continúa, la energía fotovoltaica cubriría el 10 % del consumo energético mundial en 2018,
alcanzando una producción aproximada de 2200 TWh,6 y podría llegar a proporcionar el
100 % de las necesidades energéticas actuales en torno al año 2027.7
Experimentalmente también han sido usados para dar energía a vehículos solares, por
ejemplo en el World Solar Challenge a través de Australia o la Carrera Solar
Atacama en América. Muchos barcos89 y vehículos terrestres los usan para cargar sus
baterías de forma autónoma, lejos de la red eléctrica.
Programas de incentivos económicos, primero, y posteriormente sistemas de autoconsumo
fotovoltaico y balance neto sin subsidios, han apoyado la instalación de la fotovoltaica en un
gran número de países, contribuyendo a evitar la emisión de una mayor cantidad de gases de
efecto invernadero.10
Productores de paneles