DERECHO PENAL SUBJETIVO
IUSPUNIENDI. Es la potestad que radica en cabeza del estado y este declara
punible aquellas conductas graves que atenten la tranquilidad y la vida comunitaria
y les impone penas o medidas de seguridad o ambas a título de consecuencias
jurídicas. No solo ha de disponer de métodos y medios para la prevención del
delito. También impone límites al empleo de la potestad punitivo del Estado.
Fundamentos
¿Porque se deben imponer sanciones penales?
conduce al campo del fundamento material desde varios enfoques
1. El Estado puede castigar por la necesidad de realizar la justicia por medio
de la pena (Teorías absolutas).
2. Sanciona por la necesidad de proteger a la sociedad. Postulada (Teorías
preventivas).
3. Con el fin de realizar la justicia y salvaguardar a la sociedad. (Teorías
mixtas)
¿Por qué puede el estado hacerlo?
conduce al campo del fundamento político formal desde varios enfoques;
1. Estado Absolutista: poderes ejercidos por el estado a través del monarca
2. Estado Liberal clásico: solo el legislador las imponía, el derecho de castigar
nacía del derecho penal objetivo.
3. Estado liberal intervencionista: organización política no solo era guardián
del orden intervino en todos los procesos sociales…el estado obligado a
castigar en defensa de la sociedad.
4. Estado Social y democrático de derecho: El derecho de castigar radicaba
en la regulación de la vida social mediante el afianzamiento de los
principios de la Const.
5. Estado Constitucional. Inicios del siglo XXI, el imperio de la ley cede su
lugar a la primacía de la Carta Fundamental.
Origen del título 1 del código penal
1. Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
2. Concreción de la filosofía iluminista. Traducida por A. Nariño.
3. Declaración Universal de Derechos Humanos.
4. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
5. Convención americana de derechos humanos
Normas y principios rectores
Principios rectores
los principios en derecho constituyen la cabeza del ordenamiento o las primeras
normas del conjunto de este. también la ciencia jurídica está gobernada por unos
axiomas básicos sin los que carecería de sentido cualquier intento de elaboración
teórica con validez general; por ello, puede hablarse de la existencia de “verdades
supremas del derecho in genere”, es decir, aquellos elementos lógicos y éticos del
quehacer jurídico que por su carácter racional y humano suelen ser comunes a
todos los pueblos.
se entiende por principios generales del derecho penal aquellos axiomas
fundamentales forjados por el hombre desde tiempo inmemorial que, convertidos
en patrimonio común de los pueblos civilizados, permiten orientar y encauzar el
derecho represivo por senderos de justicia y seguridad jurídica; le posibilitan,
además, a un nutrido cuerpo de doctrina, llevar este sistema de conocimientos al
elevado grado de racionalización y sistematización teórica y práctica, con el que
cuenta en la actualidad.
Normas rectoras
unos alcances distintos tienen las normas rectoras. En efecto, con tal expresión se
designan las disposiciones jurídicas que incorporan al derecho positivo los
postulados básicos del conocimiento jurídico; son, pues, los mismos principios
inspiradores de esta parcela del saber vertidos en los textos legales respectivos,
que los dota de obligatoria e imperativa observancia para el intérprete o
administrador de justicia, tanto en su labor doctrinaria como judicial, sobre todo si
se tiene en cuenta su rango constitucional.
Las normas rectoras contenidas en este Código constituyen la esencia y
orientación del sistema penal. Prevalecen sobre las demás e informan su
interpretación”.
Limites
Principio de la dignidad humana
Es el mas importante limite material al ejercicio de la potestad punitiva al estado,
se considera como el motor que posibilitó la racionalización del derecho penal y la
evolución experimentada en el curso de los siglos, sobre todo porque todo el
avance del derecho en general –y del penal en particular– está ligado, de forma
ineluctable, al reconocimiento de la dignidad de los seres humanos
dispone el constituyente –y con él el codificador: “El derecho penal tendrá como
fundamento el respeto a la dignidad humana” (Código Penal, artículo 1o , en
concordancia con el artículo 2o , que es su necesario complemento)– que están
prohibidas las sanciones penales (penas y medidas de seguridad) y los tratos
crueles, inhumanos y degradantes; la desaparición forzada; los apremios, las
coacciones y las torturas. El principio de dignidad de la persona humana es la
piedra angular del derecho penal en un Estado social y democrático de derecho
(sentencia C-038 de cinco de febrero de 1995).
Principio de igualdad
no se trata, pues, del derecho a ser igual, sino del privilegio a ser tratado de
manera uniforme ante situaciones similares. se desprenden tres manifestaciones
jurídicas de la igualdad:
1. en primer lugar, ella es un verdadero derecho subjetivo en cuya virtud el
ciudadano tiene la potestad de exigir que se le trate de manera semejante a
los demás;
2. en segundo lugar, supone el deber de los poderes públicos de llevar a cabo
ese trato uniforme; y,
3. en tercer lugar, ella se concreta en el principio constitucional de la
igualdad, tal como lo prevé la Carta Fundamental
de igual forma este principio se mantiene al lado de otros tres componentes
autónomos: la igualdad social, la ausencia de discriminaciones y la igualdad
sustancial.
Principio de proporcionalidad
está integrado por un conjunto de criterios gracias a los que es posible sopesar y
medir la licitud de todo género de límites normativos de las libertades y de
cualquier grupo de interpretaciones o aplicaciones de la legalidad que le restrinjan
el ejercicio.
Este principio se sujeta a tres principales exigencias
1. la sanción debe ser idónea para alcanzar el fin perseguido y debe
conformarse con ese fin
2. la proporcionalidad se mide en función de su necesidad, que se concreta
sobre todo en las penas privativas de libertad, las cuales deben constituir la
última ratio de la política criminal dado que solo se debe acudir a ellas
cuando se haya descartado la posibilidad de obtener el fin legítimo
perseguido con la conminación penal, con base en medios menos dañinos
y graves. De aquí surge el llamado principio de necesidad de intervención,
también plasmado en el artículo 3o del Código Penal, para el cual el
derecho penal tiene tanto carácter fragmentario como subsidiario
3. la exigencia de proporcionalidad debe determinarse valiéndose de un juicio
de ponderación entre la carga coactiva de la pena y el fin perseguido con la
conminación penal, de tal manera que se precise si las medidas adoptadas
son acordes a la defensa del bien que da origen a la restricción.
Principio de la teología
Este apotegma mira con toda la etapa de la ejecución penal y, por ende, se
conforma como un límite material al ejercicio de la potestad punitiva.
Así se desprende del Código Penal, artículo 4º: “Funciones de la pena. La
pena cumplirá las funciones de prevención general, retribución justa,
prevención especial, reinserción social y protección al condenado. La
prevención especial y la reinserción social operan en el momento de la
ejecución de la pena de prisión”, y del artículo 5o : “Funciones de las
medidas de seguridad. En el momento de la ejecución de la medida de
seguridad operan las funciones de protección, curación, tutela y
rehabilitación”.
Principio del acto
No hay delito sin conducta humana, este principio también es conocido
como principio del hecho o de la objetividad material. el suceso criminal no
está constituido por un acto interno de la psique, sino por un acontecimiento
en el mundo de la naturaleza referido a un actuar del hombre; la conducta
punible, sino a una exterioridad que le permite al derecho represivo castigar
a los hombres solo por lo verdaderamente realizado y no por lo pensado,
deseado o propuesto.
Principio de lesividad
Este principio nos dice que no hay delito sin daño, es decir, la intervención
punitiva solo es viable ante conductas que tengan trascendencia social y
que afecten las esferas de libertad ajenas, sin que le sea permitido al
derecho penal castigar comportamientos contrarios a la ética, inmorales o
antiestéticos.
Principio de culpabilidad
Este principio también es llamado de la responsabilidad subjetiva, no hay
pena sin culpabilidad, pues la sanción criminal solo debe fundarse en la
seguridad de que el hecho puede serle “exigido” al agente.
posibilita la imputación subjetiva de tal manera que el injusto penal solo
puede ser atribuido a la persona que actúa; el delito, en consecuencia, solo
es concebible como el hecho de un autor y –como producto de ello– la
sanción debe ser individual o personal, y alcanzar solo a quien transgrede
la ley en su calidad de autor o partícipe, mas no a terceros, así tengan
vínculos de amistad, credo político o religioso, sangre, afectos, etc. con el
sujeto activo del comportamiento punible.
no puede ser castigado quien obra sin culpabilidad con lo cual se excluye la
responsabilidad objetiva o por el mero resultado.
la sanción no puede sobrepasar la medida de la culpabilidad, y su
imposición se hace atendiendo al grado de culpabilidad, pues hay diversos
niveles de responsabilidad que van desde la culpa, en sus distintas
modalidades, hasta el dolo y, en algunas legislaciones como la colombiana,
llegan a figuras complejas que aglutinan ambas formas de conducta
punible, como sucede con la preterintencional
impone la idea de proporcionalidad como pauta surgida del postulado de
igualdad para tasar la pena en concreto.
Principio de legalidad
Este principio es indispensable ya que permite limitar al estado el
poder punitivo, esto quiere decir que al momento de imponer
penas punitivas el ente encargado no puede ser arbitrario
Principios de taxatividad
Es un límite formal más al ejercicio del ius puniendi del Estado ( no lo
entendí muy bien)
Principio de prohibición de extraactividad de la ley penal
La prohibición de la extraactividad de la ley penal se basa en que ella es
dictada para el futuro, e impera desde su nacimiento hasta su extinción, por
lo que no cobija hechos anteriores a su consagración ni tampoco puede
extenderse más allá de su ciclo vital; en otras palabras: la ley rige desde el
tiempo de su promulgación hasta su derogatoria o extinción.
Principio de prohibición de la analogía
se traduce en una invaluable garantía sustantiva esto quiere decir, no es
posible crear figuras penales como tampoco imponer penas y medidas de
seguridad por vía analógica.
DERECHO PENAL OBJETIVO
se suele entender el derecho penal objetivo en sentido estricto como el
conjunto de normas jurídicas (derecho positivo) que tiene como cometido
describir los hechos susceptibles de punición –trátese de mandatos o de
prohibiciones–, e indicar cuáles son las consecuencias jurídicas que se les
pueden imponer a sus transgresores (las penas o las medidas de
seguridad)
hace referencia al conjunto de normas jurídicas de naturaleza penal
consagratorias de los supuestos de hecho (los tipos penales, descripciones
típicas o preceptos, etc.) elevados por el legislador –con base en las pautas
delineadas por la Constitución– al rango de conductas mandadas o
prohibidas y de las consecuencias jurídico-penales o sanciones (las penas
y medidas de seguridad) imponibles a quienes vulneran tales normas; y,
además, también se alude a los diversos postulados e instituciones que
permiten la interpretación, integración y sistematización de ese plexo u
orden normativo
caracteres.
Es publico
Tiene vigencia con marcado carácter judicial
Es finalista o teleológico
Es liberal
Garantizador
Valorativo y normativo
Monista
Independiente
Fragmentario
Divisiones
Clasificación tradicional
Derecho penal sustantivo
FUENTES DEL DERECHO PENAL
La costumbre
La jurisprudencia
La doctrina
El proceso legislativo penal