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Historia de Alderetes: Informe 2017

Este documento presenta el informe final de la investigación sobre la historia de Alderetes, Tucumán realizada por Margarita Jiménez y Daniel Antonio Jiménez. El informe contiene 8 capítulos que abarcan la historia del municipio desde su fundación hasta la actualidad, bibliografía y anexos. El prólogo destaca la importancia de este trabajo colectivo realizado con motivo del Bicentenario de la Independencia Argentina y agradece la colaboración de las diversas instituciones y personas involucradas en la investigación.
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Historia de Alderetes: Informe 2017

Este documento presenta el informe final de la investigación sobre la historia de Alderetes, Tucumán realizada por Margarita Jiménez y Daniel Antonio Jiménez. El informe contiene 8 capítulos que abarcan la historia del municipio desde su fundación hasta la actualidad, bibliografía y anexos. El prólogo destaca la importancia de este trabajo colectivo realizado con motivo del Bicentenario de la Independencia Argentina y agradece la colaboración de las diversas instituciones y personas involucradas en la investigación.
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PROVINCIA de TUCUMAN

CONSEJO FEDERAL DE INVERSIONES

HISTORIA DE ALDERETES

INFORME FINAL
MARZO DE 2017

EXPEDIENTE 15539 14 01

Jiménez Margarita Eugenia

1
Informe elaborado por Jiménez Margarita Eugenia y Jiménez Daniel Antonio

2
Índice:

Agradecimientos p. 4

Introducción p. 6

Capítulo 1 p. 15

Capítulo 2 p. 35

Capítulo 3 p. 55

Capítulo 4 p. 71

Capítulo 5 p. 96

Capítulo 6 p. 128

Capítulo 7 p. 163

Capítulo 8 p. 193

Conclusión p. 230

Bibliografía p. 236

Anexo p. 258

3
AGRADECIMIENTO

La Historia de Alderetes es parte de un trabajo colectivo más amplio que


involucró un equipo de 30 investigadores para los 19 municipios de la provincia.
Corresponde agradecer a todos los que hicieron posible que esta investigación se
llevase adelante. Al Ente del Bicentenario por iniciar el proyecto con las gestiones
de Carlos Páez de la Torre y Julio Saguir desde la Secretaría de Gestión y
Planeamiento. Al Consejo Federal de Inversiones que financió el trabajo, a la
Secretaria de Gestión y Planeamiento del Gobierno de la Provincia que facilitó el
acceso a las fuentes. A todos mis colegas en el proyecto, quienes con sus
discusiones y aportes reforzaron lo mejor de lo que se logró. A la Directora de la
colección la Dra. Gabriela Tío Vallejo por su gigantesco trabajo en la coordinación
y guía. A los jóvenes pasantes que elaboraron la titánica tarea del relevamiento
general de casi todo lo que se podía verificar: Juan Ángel Ganami, Yasmín Petros
, Gerardo Van Mameren y Pilar Zamora. Al Doctor Pablo Paolasso. A las dos
coordinadoras que desde la Secretaria de Gestión la Colección de Municipios
organizaron una logística encomiable: Susana López Robledo y Rosita Chaile. A
María del Huerto Mancilla de la oficina de Infraestructura de Datos Espaciales
de Tucumán (IDET) por las imágenes. Al diario La Gaceta que nos abrió su
archivo y facilitó fotografías en las figuras del Secretario de Redacción Roberto
Delgado. Al director del Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán José
Sánchez Toranzo y a todo el personal que siempre colaboró con toda su rica
experiencia. Al Ingeniero Medina que ya prácticamente forma parte del Archivo por
los datos que brinda desinteresadamente. Al personal del CENDIE, del
Departamento de Planeamiento y Estadísticas y del Archivo del Ministerio de
Educación de la Provincia de Tucumán. Al personal de la Biblioteca de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UNT y del Instituto de Estudios Geográficos de la misma
facultad. A los empleados de la biblioteca de la UNSTA, el Centro cultural Rougés,
la Biblioteca Sarmiento, la Biblioteca Alberdi. También agradecemos al personal
de la Dirección de Minería de Tucumán que nos aclaró dudas y brindo
información, al personal del SegemAR, delegación Tucumán que funciona en el
Instituto Miguel Lillo. Al Instituto de Investigaciones Históricas Ramón Leoni
Pintos, su Director Oscar Pavetti y su secretario René Álvarez por poner a
disposición la biblioteca con la que cuentan.
A todos los empleados de la municipalidad de Alderetes y de las diversas
instituciones de la ciudad que colaboraron con el acceso a fuentes y datos. Al
intendente de Alderetes Sergio Venegas por facilitar el vínculo con la institución y
a las secretarias de Intendencia Sabrina Jofre y Norma Sandoval que
respondieron nuestros pedidos con celeridad, a José Venegas que brindo

4
información desde su repartición, a Miguel Avellaneda Secretario de Hacienda por
orientar en la pesquisa general; Víctor Geréz Director de Cultura; Carlos Alberto
Martínez de GIRSU; Alfredo Soler contador; Ana María Godoy de Oficina de
Políticas Sociales; Emiliano Arturo Lezana Director de Empleo; Orlando Lazarte,
Oscar Rubén Gutiérrez empleado del cementerio El Cochuchal; A Patricio Páez,
Roque Cosme Carrizo; Mario Orlando Sandoval ex intendente, José Alberto
Pellegrini; Juan Patricio Páez; Julio Ases. En Educación agradecemos la
colaboración de María Luisa Zelarayán del jardín de la Escuela 110; Elena Varela
de Escuela 284; Carlos Reinoso de la Esc. Media de Los Gutiérrez; Adriana
Alejandra Sánchez, María Eugenia Palermo y Norma Olea del Colegio San
Vicente de Paul; María Inés Velárdez y César Luís Miranda del Instituto Rivadavia;
Norma González de Escuela Niñez Tucumana. A las vecinas Simona Maruf,
Margarita Maruf, Fátima Alí y toda su familia por compartir sus recuerdos y
documentos; Alfredo LesKow; Carlos Cáceres de Bomberos; Fabián Arroyo
(Comisario); Adriana Coronel (agente de policía); Camilo Salomón director de Su
Radio Amiga; Brígido Alberto González (Ladrillero); Juan José Kasiañuk director
de la Policlínica; Lucia del Carmen Orellana de Cocinas Comunitarias, Víctor
Alejandro Avellaneda (Club Ateneo Parroquial Alderetes); Roque Maguna
Secretario de Acción Social de UATRE. También a José Antonio Juárez de TN
Platex; Matías Segovia del Banco del Tucumán; Daniel Rodríguez de IVECO;
Julio Tavernas de La Sevillanita; Agradecemos a los Sacerdotes Villena y de
Pedro y a la secretaria de la Parroquia Fabiana Monteros ; al Doctor Matías
Tolosa de la Secretaría de Prevención. Con especial atención agradecemos a
Patricio Juárez colaborador de esta obra e historiador de la ciudad de Alderetes. A
todos aquellos investigadores e investigadoras que han enriquecido nuestra
comprensión de la provincia con sus aportes. Al ya fallecido Sr. Humberto O.
Pacheco, primer historiador de Alderetes. A la Cátedra de Historia Social de la
Educación Argentina y Latinoamericana Prof. Ester Ferreyra y Fernanda Vicente
por el tiempo que cedieron. A Margarita Jiménez y Conrado Nieto. A Clara
Chacana cuya colaboración fue indispensable para "construir" este libro y José
María que hizo lo suyo también.
Por supuesto que debemos agradecer a todo el pueblo de Alderetes.
Gracias

5
Introducción
Las glorias de este mundo
son transitorias,
que duran mientras pasan
por la memoria
José Cresseri

En el marco del Bicentenario de la Independencia Argentina el proyecto de


la Historia de los Municipios de Tucumán es un esfuerzo colectivo que busca
contribuir al quehacer social de la actualidad retomando las grandes preguntas
que nos siguen inquiriendo desde el pasado. Es una excelente oportunidad para
repensar y cuestionar nuestro presente que muchas veces sobrentendemos como
dado sin consagrar quimeras ni obviar el peso de las tradiciones e identidades. La
conmemoración de los doscientos años de la independencia declarada en nuestra
tierra es motivo de una celebración comprometida con la crítica necesaria aunque
insuficiente para enlazar un futuro abierto y pleno de desafíos.

Entendemos la tarea del historiador como el esfuerzo académico y humano


por superar los prejuicios y el estadio mítico con los que la humanidad ha buscado
concebir y ordenar a la vez que explicar la realidad que percibe y transforma
constantemente en el camino de sostener su orden social. No vamos a entrar en
debates filosóficos sobre las definiciones de la realidad ni sobre la complejidad de
la construcción de su percepción, tanto como producto lingüístico de la cultura
como de la biopolítica del poder que signa la agenda del orden y de sus
posibilidades de comprensión. Nuestro trabajo pretende ser una inmersión
fundamentada en los cuestionamientos que nuestros antepasados se hacían, o
por lo menos sobre aquellos que pudimos reconstruir desde las fuentes y
contribuir desde los conocimientos que el presente nos permite los desarrollos
históricos de una comunidad producto de la historia más amplia del país que la
subsume y del mundo que condiciona a ambos.
Este esfuerzo, que es historizar el pasado desde nuestro presente cultural y
social implica preguntarse sobre la historia de las cosas del pasado, de la creación
de mundo material y simbólico que cada comunidad tejió en función de sus
posibilidades ecológicas y sociales. Es la historia de la percepción, creación y
apropiación desigual de los bienes materiales y simbólicos con los que a lo largo
de los siglos hemos cotidianamente dado sentido a nuestros actos, ideas,

6
relaciones e imaginarios. América Latina es hija de un pasado indígena milenario
(la mitad de los argentinos portamos su patrimonio genético) y de la conquista
ibérica que dio lugar a una fuerte tradición colonial, además de los aportes del
África y de las inmigraciones de fines del siglo XIX.

Los estudios de historia en el país pudieron recuperar su impulso, su


libertad, con el renacer democrático de 1983 y paulatinamente la producción de
los pensadores de las ciencias sociales ha incrementado su presencia en la
investigación actual. El trabajo historiográfico en Tucumán se ha incrementado
notoriamente en las últimas décadas, aunque hasta hoy no se había escrito una
historia que abarcara todos y cada uno de los municipios de la provincia. Éste es
un acercamiento por supuesto que inacabado, un aporte a una construcción social
de la comprensión del pasado que siempre está abierto a nuevas preguntas, a
nuevas interpretaciones, a nuevas cuestiones que inevitablemente surgen con los
años. Cada sociedad vive su presente como único y es desde su lugar que se
cuestiona y requiere respuestas particulares. La conquista de la democracia, la
consolidación de los derechos humanos y las demandas de igualdad y de
integración son apuestas abiertas y en constante riesgo que deben ser
permanentemente resignificadas en pos de una sociedad que supere los viejos
traumas de la violencia represiva y la alienación. Por ello, porque la convivencia es
un compromiso diario de una razón de derechos humanos, desde las ciencias
sociales constantemente nos preocupamos por las lecturas críticas del pasado y
del presente de sociedades que no son monolíticas ni pétreas, sino más bien
dinámicas de pugnas que buscan diseñar un futuro por el cual disputan su
presente y releen su pasado. Las pesquisas necesarias de ese pasado si bien son
tratadas por diferentes profesiones como objetos de su interés, son en realidad
cuestiones sociales que competen a todas las personas sin distinción puesto que
hablan de su propia vida. A dos siglos de la independencia aún necesitamos
fuentes, textos, escritos, investigaciones que nos ayuden a comprender el rol que
las personas, las comunidades y los grupos corporativos han tenido en la
conformación del presente. La responsabilidad de pensar debe ir más allá de la
glorificación que legitima y naturaliza un orden cuestionado en función de las
posibilidades de vida, de la inclusión y participación de todas las personas en una
sociedad que debe comprenderse como parte de un mundo inevitablemente
interrelacionado con todas las especies y deudor del futuro posible.

Tucumán fue en principio una forma de denominar un región por parte de


los conquistadores que devino en una nueva forma social con la colonia, que
abarcaba gran parte del actual norte y noroeste de Argentina. Comprendía una

7
gran variedad de pueblos, climas, altitudes, territorios y ecosistemas que serán
incorporados a una modernidad orientada por la potencia de una Europa que salía
paulatinamente del Medioevo hacia la cultura del mercado y el cristianismo. La
conformación de los límites políticos que actualmente conocemos se desarrollaron
básicamente en el siglo XIX tras la emancipación de España. Llamada Jardín de la
República por la belleza de sus paisajes, por el clima exuberante y la biodiversidad
que integraba en un territorio que iba desde un este agreste hasta un oeste
montañoso de altas cumbres pasando por una llanura central cubierta de una
frondosa selva, puede ser descripta como una paleta de colores donde el verde de
su follaje se enmarca en el azul de su claro cielo, poblado de estrellas en sus
noches oscuras. Las enormes montañas que cubren el horizonte del oeste
provincial pobladas desde hace aproximadamente siete mil años fueron la cuna de
viejas y grandes civilizaciones indígenas, destacándose la Cultura Tafí por los
enormes monolitos antropomorfos. Gran parte de su rico legado arqueológico aún
no está estudiado y los aportes culturales continúan en el presente con los
sobrevivientes a la conquista que siguen disputando derechos a su propia tierra.
Habiendo la zona formado parte del Incanato fue temprano objeto de interés por
parte de los conquistadores españoles en las rutas que su ambición demandaba
en pos de las quiméricas riquezas de oro, plata, tierras y brazos.
La cercanía con el Alto Perú minero le dio a la región un lugar
preponderante en la economía colonial. La minería y el mercantilismo de la época
cambio todo el ecosistema social y natural orientándolo hacia fines que cambiaron
la relación con el ambiente. El hundimiento demográfico del siglo XVI es en parte
ejemplo de este cambio de condiciones y el comienzo del impacto de la
contaminación ambiental en América está en esta minería. El vínculo con el Perú
se rompió con las guerras de la independencia que insumieron hombres y
recursos además de generar un descalabro en la economía de la región. La
conformación del Estado Nacional en la segunda mitad del siglo XIX permitió el
desarrollo de un mercado donde el auge azucarero impuso un estado del control
social bajo la égida de una elite ilustrada que supo tejer su poder hacia un
consenso republicano. El siglo XX implicó el desarrollo de una universidad y de la
adscripción a una democracia que integraba a los viejos y nuevos pobladores,
hijos de su numerosa población de inmigrantes. La modernización liberal no
estuvo exenta de su lado autoritario y de las complicidades con los Golpes de
estado que jalonaron el siglo. En la década del cuarenta el peronismo tiño las
adhesiones políticas de las mayorías tucumanas y con ello sufrió la proscripción y
la violencia de la intolerancia antidemocrática. El cierre de ingenios realizado por
el Golpe de Estado de 1966 implicó una sangría de casi un tercio de su población
de la que no se recuperaría. El Operativo Independencia inauguró la represión

8
masiva y el terrorismo de Estado que se profundizo con la Dictadura de 1976-
1983. A partir del renacimiento de la democracia en 1983 las instituciones y la
convivencia social pudieron iniciar un camino de regulación que permitió la
construcción de un estado de derecho. Pero algunas de las deudas pendientes del
pasado, como la cuestión social, siguen vigentes como un desafío a la
racionalidad humana.

El municipio que estudiamos en nuestro libro, el objeto de nuestro interés,


lleva el nombre de Alderetes, que es a la vez un apellido y el nombre de una
ciudad. Esta identidad dio nacimiento a un viejo chiste, propio del particular e
insolente humor tucumano caracterizado por la burla y el absurdo. El chiste
planteaba la situación de un par de varones (las mujeres siempre tuvieron un lugar
diferente en el humor que suele se machista), obreros, esperando el transporte
colectivo en una esquina para volver a su hogar. Cuando llega un ómnibus el más
decidido de ambos sube y pregunta al conductor si tenía pasaje para Alderetes,
que en principio se entiende como la localidad. El chofer, dado que las diferentes
líneas tienen recorridos distintos, responde sencillamente que no. La situación se
repite varias veces a medida que pasa el tiempo hasta que finalmente cansado de
esperar el hombre que tenía la voz cantante en la situación le dice a su
compañero _Bueno Alderetes, ite caminando nomás. El juego del apellido del
personaje y del nombre de la localidad había hecho conocido el pueblo antes que
cualquier situación histórica particular.
Es uno de los municipios más jóvenes y pequeños de la provincia, ubicado
sobre la llanura a 7 kilómetros de la capital, en la margen este del río Salí a poco
más de unos 400 metros sobre el nivel del mar y unido a ésta por un puente que
data de la década de 1980.
De clima tórrido y abundantes lluvias posee tierras ricas para la producción
agropecuaria. Fue habitado desde tiempos inmemoriales por los indígenas
americanos, la cultura Candelaria estuvo presente en el territorio y luego fue zona
de paso de Lules y Mocobíes. La población con el nombre de Alderetes nació
durante la colonia como una posta en el viejo camino al norte pasando por la
ciudad de Burruyacu, importante por esa época. Se encontraba en los peligrosos
límites donde se enfrentaban los indios mocovíes y los colonizadores, una frontera
difícil por los riesgos que entrañaba. Muy lentamente fue creciendo como un
pequeño caserío hasta que a mediados del siglo XIX obtuvo el rango de villa, con
su propia escuela de primeras letras y jugado de paz. A comienzos del siglo XX
vivía una tranquila realidad pueblerina mientras recibía inmigrantes y se
desarrollaba el comercio, conectada con San Miguel de Tucumán por un puente
de ferrocarril. El crecimiento de la capital provincial en la segunda mitad del siglo

9
implicó una paulatina y deficiente conurbanización de las ciudades cercanas, entre
ellas Alderetes. La velocidad del transporte automotor fue acortando las distancias
y liquidando los espacios verdes que distinguían las ciudades y cambiando el ritmo
de los pueblos. Con el regreso de la democracia, a mediados de la década del 80
obtuvo su categoría de municipio y a principios del siglo XXI sufrió un incremento
demográfico y urbanístico que precarizo su infraestructura.

Alderetes es el ejemplo de la singularidad de destino de comunidad


pequeña, cercana a la capital, anexa a la zona cañera por naturaleza de la
provincia que es el Departamento de Cruz Alta, y poblada por oleadas de
inmigrantes regionales e internacionales que le dieron su propia identidad, cuyas
historias nos permiten recuperar el sentido de los procesos locales en lo regional.
En historia la pequeñez nos sirve, a escala, para medir el mundo, para entender
una realidad que es representativa de un proceso mayor. Sin los oropeles y las
tradiciones de otros lares, el pueblo no destaca como "sujeto" de la historia
nacional o regional estudiada o divulgada en los libros más frecuentes. Esto
mismo es una nota de su originalidad, que le da un cariz particular. Por supuesto
que en su propia dimensión, vivió y sufrió sumida en una narrativa mayor, la de la
provincia, el país y el mundo que influyeron con incomparable intensidad en los
procesos que hacen hoy del planeta un todo interrelacionado permanentemente.
Lo minúsculo de la vida local, acontecimientos anodinos en apariencia, se
entroncan con las problemáticas humanas más comunes. La ocupación diferencial
y social del espacio, la disponibilidad de recursos y el disfrute del tiempo, el
acceso a infraestructura y la concreción de derechos, el proyecto de desarrollo y la
subordinación económica, los problemas que plantea la ecología y el especismo,
la salud y la enfermedad, las epidemias y la diversión, la cultura, la sociedad, sus
tradiciones y vida cotidiana forman parte del todo que, si bien en este caso es
singular, excede lo local.
Intentaremos abordar lo cotidiano, las percepciones y memorias, rastrear
las voces que nos llegan desde los objetos del pasado, la relación entre lo material
y el mundo simbólico, la espiritualidad y sus manifestaciones tanto en la vida como
en la muerte, los cambios demográficos y en la familia, la propiedad y el trabajo, el
ocio y los gustos, el deporte y el folclore, la vida política y la cultural, la producción
y el comercio, las diferencias sociales, de grupos, el machismo, los problemas
morales y los viejos vicios como el alcoholismo y la violencia, las vivencias y
aprendizajes, los saberes populares y lo insólito en la vida de la comunidad a
través de las anécdotas. Comprende sus clases dirigentes contribuye a pensar los
vínculos que se establecen y las prácticas culturales de una población que no deja
de generar sus propios mecanismos de negociación, resistencia y participación.

10
Este esfuerzo implica un acercamiento multidisciplinario que abarque lo
geográfico y lo sociológico, lo filosófico y lo económico, implica reconstruir
históricamente un derrotero complejo desde todos los ángulos posibles. Por
supuesto que uno de los problemas frecuentes son la disponibilidad de fuentes,
siempre esquivas, recortadas, parciales, inconexas cuando no ausentes. El
incendio de la década del sesenta del siglo XX liquidó los registros de la entonces
comuna; la sede parroquial de la zona se encontraba en Burruyacu en la etapa
colonial y no en Alderetes, el subregistro de los problemas o su naturalización
borraron datos importantes apenas atisbados desde el cruce de datos. No existe
un museo ni un archivo local, ni colecciones particulares de gran relevancia. La
prensa de la capital no siempre reflejó aspectos sustanciales del poblado y en
pocas ocasiones se desarrollaron emprendimientos propios, en general de corta
vida.
Y todo esto sin mencionar el enorme déficit de aquello que no deja huellas
o que por obvias y cotidianas no fueron registradas (serían los camellos del Corán
de Borges). Además debemos tener presente que mucho del pasado no puede ser
recuperado o por su magnitud puede escapársenos en algunos aspectos. Por ello
una historia es siempre la parte de un camino más amplio por recorrer que
contribuye en la dirección del conocimiento social. Porque todo conocimiento es
siempre social, lo que sabemos lo sabemos entre todos.
Utilizamos todos los recursos disponibles para recuperar ese pasado
esquivo, lo producido por el poder de turno presente en el Archivo de la provincia,
la prensa de la capital, los registros de la comuna rural, documentos del juzgado
de Paz, producciones de varias instituciones locales y provinciales, datos
estadísticos y censos, encuestas libres y conversaciones sin cuestionario,
entrevistas e historia oral, documentación manuscrita e icónica y cuanto objeto del
pasado llego hasta nosotros.
La cronología implica tiempos diferentes en función de las posibilidades que
nos brindaron las fuentes, la densidad histórica del momento y el interés de los
problemas tratados. Por esto los distintos capítulos tendrán diferente extensión
según el tema o momento que se trate. Mientras hay tiempos largos donde las
cosas parecen más bien permanecer, perdurar, tenemos también momentos de
cambios más rápidos y urgentes a veces difíciles de mensurar. Los períodos
implican cortes con una lógica particular, donde hechos y procesos se entrelazan,
donde lo sectorial y lo comunal discrepan con el calendario. Los diferentes planos
de la vida local implican un corte estructural que incluye siempre lo social, lo
cultural, lo político y la vida cotidiana. El tratamiento sobre las características de la
zona, sus posibilidades ambientales, sus primeros habitantes, son parte de una
prehistoria local ya tenida en cuenta en una publicación sobre el municipio que nos

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demanda respuestas puesto que en alguna medida construye un linaje de
pertenencia. El capítulo sobre la época colonial, donde por siglos parece más bien
permanecer un tipo de sociedad es parte de un todo general que ubica a Tucumán
en el camino al Alto Perú y a la Posta como un apéndice de una particular forma
de entender el paisaje y el modelo social de la época, donde la extracción de
metales y el comercio ordenaban los ciclos. Por ese entonces la ciudad de
Burruyacú, al norte, tenía preeminencia en la zona. Las difusas fronteras entre las
tierras indígenas y las coloniales eran fuentes de disputas permanentes, siendo
los mocovíes tomados como una amenaza sobre los límites al este del río Salí. Ya
a comienzos del siglo XIX la ruptura que implicó la emancipación y las pugnas
regionales habían roto con ese pasado colonial y planteado un camino abierto
para el futuro de una nueva sociedad. Alderetes es un caserío pequeño con la
trascendencia de la cercanía de la estancia de los Gutiérrez, familia del
Gobernador Celedonio Gutiérrez de gran actuación en la provincia en los años
cuarenta. A mediados de siglo la paulatina conformación nacional no sólo
consolidará las instituciones sino también la apropiación del espacio, relegando la
definida como amenaza indígena hacia el Chaco. Alderetes crece como caserío
hasta convertirse en una villa que participará de la naciente industria azucarera
con sus plantaciones de caña a la vez que sostiene la importancia de las quintas
locales. La llegad del ferrocarril va a cambiar el paisaje y la economía de la región,
siendo a partir de entonces el azúcar y el mercado nacional la yunta que engendró
la nueva cuestión social en Tucumán. La modernidad llegaba con la educación,
con los clanes familiares de la elites que ordenaban la política republicana y con la
ley de conchabo que obligaba a los sectores sociales subalternos a emplearse en
algún ingenio. El siiglo XX trajo aparejado nuevos cambios, el crecimiento
poblacional, la llegada de inmigrantes de Europa y Asia, cristianos y musulmanes,
la democracia radical que impactaron en la vida cotidiana que sumaba diversidad
en un pueblo pequeño. Con el correr de las décadas el crecimiento y los
problemas azucareros afectaban la región. La presencia del joven Juan Domingo
Perón en Alderetes, antes de ser conocido en el país en la década del cuarenta,
marcó un hito que contribuyo a la identidad política a la vez que los benefició con
infraestructura durante su gobierno. La inclusión peronista implicó que por primera
vez niñas y niños de la escuela primaria del pueblo pudieran conocer el mar en las
colonias de vacaciones en Chapadmalal. Los problemas del pueblo, la siempre
urgente cuestión del agua corriente, la basura, el orden, eran una preocupación
constante de la Comuna Rural. Las tradiciones se sostienen entre vecinos que se
reconocen personalmente. La política y la economía de los años sesenta y setenta
también impacto en el trabajo y la participación de una sociedad movilizada. En el
capítulo que abarca la municipalización de mediados de los años ochenta vemos

12
el nacimiento del municipio de segunda categoría y a partir de entonces la
explosión de participación en la vida política a la vez que se producen nuevos
problemas en relación a la conurbanización con la ciudad capital. El pueblo deja
de ser pueblo y crece para convertirse en una ciudad con los problemas que ello
implica en servicios, seguridad y convivencia. El siglo XXI prácticamente nace con
la mayor crisis que sufrió el país y las secuelas de la pobreza y exclusión. Le
recuperación económica permitirá una transformación urbana que va a crecer
desmesuradamente y ganar en servicios e infraestructura, aún insuficiente ante la
celeridad de os cambios.
Esta breve síntesis pretende actuar como introducción a los principales
temas que desarrollan un orden histórico cuyas temáticas se desglosan en
variados aspectos según la época y las fuentes disponibles. Esperamos que las
páginas escritas puedan ser una contribución a la historia, siempre incompleta, del
pueblo de Alderetes, de sus individuos y de su comunidad.

Escudo de Alderetes instituido cuando se municipalizó la ciudad.

13
14
Capítulo 1
Las tierras, sus orígenes y habitantes
La razón vence al poder;
en otro tiempo seria.
Ahora vence la fuerza;
las razones, ¿que se harían?.
Ricardo Borsetti

Alderetes es un Municipio pequeño, de 52 km2 de superficie, ubicado en el


Departamento de Cruz Alta en plena llanura de la Provincia de Tucumán, en el
noroeste de Argentina. Comprende las localidades de Alderetes, Los Gutiérrez y
Las Piedritas que por su proximidad fueron uniéndose a lo largo de la ruta
provincial 304 que corre hacia el norte en un continuo de viviendas y de problemas
comunes. Para ubicarlo en un mapa sus coordenadas son 26°49´11.8´´ de latitud
Sur y 65°08´34.5´´de longitud oeste y está aproximadamente a 440 mts sobre el
nivel del mar. Se encuentra a solo 7 km al noreste de la capital provincial, San
Miguel de Tucumán, junto al Río Salí que es el río principal de la región. Esta
cercanía le ha significado, desde siempre, una particular relación con la principal
urbe regional. En la segunda mitad del siglo XX el crecimiento demográfico
provincial y el desarrollo en los transportes fue generando una enorme mancha
urbana que en la actualidad es el quinto aglomerado urbano del país. Los límites
municipales son hacia el sur la Avenida Alejandro Heredia que la separa del
municipio de Banda del Río Salí, al norte la Comuna Rural de El Chañar en el
Departamento Burruyacu, al oeste el Río Salí y al este las comunas de La Florida,
Luisiana, Delfín Gallo y Colombres, en el mismo departamento de Cruz Alta
En la llanura tucumana el clima es subtropical húmedo con estación seca
en invierno y lluvioso en verano. El promedio de precipitaciones oscila entre los
800 y 1000 milímetros anuales en la llanura central y se concentra en los meses
de verano, época en la que crecen los ríos y se producen complicaciones en la
población, Las temperaturas medias anuales están entre los 18 y 20 grados, cifras
que nos sirven para comprender el paisaje. En escala humana, estas cifras se
perciben como veranos muy calurosos donde la temperatura puede llegar a
superar los 40° con altas tasas de humedad y el agobio consiguiente; e inviernos
relativamente suaves, luminosos, con temperaturas que pocas veces están por
debajo de cero grados (éste es el tiempo de las mandarinas, cuando en las siestas
soleadas se disfruta de la suavidad del clima). El llano es una extensa y rica región
apta para el cultivo, con una pendiente relativamente moderada y de ricos suelos
que van degradándose hacia el este. El oeste se eleva en montañas antiquísimas

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que resurgieron con la presión de los Andes y en la zona de los Nevados del
Aconquija pueden tener hasta 5.500 mts snm. Esta surcada por diversos ríos, que
básicamente corren desde el oeste donde las altas montañas detienen las nubes
hacia el este que es el declive natural, y de norte a sur por obra del Río Salí, el
principal colector de estas aguas que se incrementan en el verano y disminuyen
en invierno. La estacionalidad de las lluvias genera una estación muy humeda en
el verano y principios del otoño y una estación seca que puede derivar en sequían
donde por cinco o seis meses llueve muy poco. Esto implica el desafío de la
gestión del agua por las crecientes que desbordan ríos y arroyos en verano y por
su notoria disminución en el invierno, lo que puede llegar a afectar el consumo
humano. El incrementa del uso del agua tanto por la población que creció como
por los emprendimiento productivos es actualmente un problema no resuelto que
se agrava por la severa contaminación de los ríos desde el último tercio del siglo
XX. El daño ambiental no sólo afecta a Tucumán, sino a las provincias vecinas
como Santiago del Estero y Córdoba en la medida en que los líquidos
contaminantes de la producción tucumana son llevads por el río Salí a las
diferentes provincias aguas abajo.

Sus orígenes como Villa se remontan a mediados del siglo XIX cuando se
traza su primer plano urbano sobre el papel a pedido del Comisario Gallac en un
esfuerzo por ingresar en la modernidad liberal, pero sus antecedentes se
encuentran en una posta de los hermanos Alderete a fines del siglo XVIII, en lo
que era el camino al norte durante la etapa colonial y probablemente haya sido
poblada de diversas manera mucho antes por parte de culturas precolombinas.
Alderetes no fue en particular un territorio central en la historia de la región,
no formó parte del mundo Incaico ni tiene prácticamente relevancia colonial, no fue
origen de fábulas de oro y plata, no tuvo virreyes o gobernadores o épicas batallas
por la independencia. Pero sí estuvo en la historia de la región con sus matices en
cada uno de los aspectos mencionados, con sus restos indígenas, con su posta
colonial, con su aportes y sufrimientos en el siglo XIX cuando la modernidad de
ingenios y azúcar le dio un lugar en la generación de las nuevas fábulas de la
riqueza productiva. Es una historia mestiza la suya, de indios, negros, blancos,
originarios, traídos a la fuerza o venidos por necesidad a esta tierra para hacer su
vida y soñar sus sueños construyendo lo cotidiano como la gente de a pié. Su
trabajo, sus hijos, la familia, sus creencias, sus valores, la amistad y al amor, sus
miedos y sus prejuicios, la violencia y la pobreza, los problemas propios y los
importados, todo ello es parte del sentido de su historia. Por supuesto que muchas
cosas se explican por el contexto y por su subordinación a las fuerzas que dictan y
ordenan un mundo casi siempre en convulsión. La provincia y el país son el marco

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en un ancho y a veces ajeno mundo donde pugnan diversas maneras de entender
la realidad, de participar y de crear la cosa pública y del común, de integrar a las
personas en el río del tiempo que cada sociedad vive, recrea y resiste. La suerte
de los sujetos de esta historia es cambiante y difícil, amasada bajo un sol
inclemente y con la tensión permanente de un orden social mundial capitalista que
no ha resuelto el problema de la integración ni la pobreza.
El nombre de Tucumán con el que conocemos hoy la provincia es una
herencia colonial de impreciso origen, puesto que el tiempo y la pérdida de
archivos ha disuelto las contundencias y nos ha dejado las dudas. De probable
raíz indígena, mediado por una fonética distinta como era la española, quedó
plasmado en los anales de la conquista que por supuesto los escribieron los
vencedores. Pero durante la conquista implicaba un enrome territorio mucho más
extenso que el de la actual provincia y que comprendía prácticamente todo el
noroeste de la actual Argentina, desde Córdoba hacia el norte. Es importante
destacar que lo que concebimos como el espacio geográfico es una definición
social y cultural que ha cambiado con el tiempo y que según la cultura tiene
diversos significados.

Cosmovisión

El espacio físico es parte de un proceso histórico también, puesto que el


tiempo lo afecta a través de la intervención humana y por las consecuencias
ambientales que se producen según pasan los siglos. Desde el mundo indígena al
presente, pasando por la Colonia, la concepción del espacio implica una particular
forma de apropiación del territorio, de sus posibilidades económicas y productivas
dentro de determinado modelo de vida y desarrollo.
Desde nuestro presente solemos percibir el espacio con las lógicas a las
que nos habituamos, la naturaleza nos parece un recurso infinito puesto a nuestro
servicio, que puede repetirse indefinidamente en ciclos positivos de producción
continua. No nos detenemos a pensar que esta concepción es producto de una
modernidad occidental que desde Europa salió a conquistar el mundo en busca de
recursos materiales guiados por la idea de un desarrollo positivista que despreció
al medioambiente. Las concepciones ecológicas de las últimas décadas han
contribuido a la crítica de este modelo de consumo irracional para poner el acento
en la sustentabilidad del planeta a la par que rescatan el derecho a la convivencia
de las diversas especies que lo pueblan buscando superar una ética anclada
solamente en el hombre para poder incluir un concepto abarcador que finalmente
se acerque más al meollo del problema, que no es otro que la concepción del bien

17
sin las exclusiones antropocéntricas. A las concepciones monoteístas, con su dios
único y todopoderoso se oponen experiencias filosóficas orientales y
cosmovisiones indígenas de todas las regiones del planeta. La idea del Dios único,
omnipresente y todopoderoso, expuesto siempre como una fuerza previa y ajena
al planeta, que desde el cielo velaba por el hombre y para el cual había creado
plantas y animales (y hasta a la mujer), se opuso a otras creencias, representadas
en algunas experiencias filosóficas orientales como el Tao que reniega de fines
teleológicos para rescatar la ética del individuo y su compromiso con una vida
orientada por la idea de la armonía, o las indígenas americanas cuyas deidades
eran emanaciones de la naturaleza que personificaban, en busca de un equilibrio
social. La conocida Carta del Jefe Seattle de la tribu Duwamish de la zona de
Washington, Estados Unidos, donde se preguntaba por la posibilidad de que la
tierra pudiera comprarse es un ejemplo interesante. Para su tribu la tierra no era
materia inerte o cosa aprovechable, sino la vida misma de su pueblo y la memoria
de sus antepasado. Los aromas, el canto de los pájaros, las tumbas de sus
muertos, las experiencias vividas, eran indisociable por lo que no podía
comprender la propuesta de los blancos.
De todas estas concepciones abrevó el especieísmo que hoy nos plantea la
ética de respeto a la diversidad de la vida en general, tanto animal como vegetal,
en un esfuerzo ético complejo pero superador de la violencia narcisista del primate
humano. Debemos tener en claro que plantas y animales interactúan en un todo
indisociable que se entiende como ecología. Hoy comprendemos amargamente
que sin abejas no habría humanidad. La disminución de su número en la
actualidad es en realidad el alerta de la toma de conciencia de su papel en la
polinización y con ello de la supervivencia humana. La flora en toda su diversidad
es parte viva de ese todo, sin las plantas no sería posible la vida animal. Cada una
de las partes hacen un todo que es mucho más que la suma de sus componentes,
por eso romper los equilibrios decantados por milenios es tan peligroso para el
sistema en su conjunto. Algunos sectores sociales y productivos consideran esto
sólo como amenaza material, aunque podemos entender que en verdad es el
fondo de la cuestión un problema ético. La primera pregunta es sobre el derecho
que se arrogan los humanos para considerarse los dueños del planeta y de todas
las especies que viven en él; ¿hasta dónde podemos llegar los humanos con
nuestros actos en el planeta para sostener nuestra forma de vida?. ¿Somos la
única especie del orbe con derechos o sólo una más de las que viven en él?. El
desarrollo de una inteligencia más compleja hasta ahora devino en un cambio tan
brutal en el ambiente que los geólogos ya están planteando un cambio de era, del
Holoceno en el que nos encontramos desde que terminó la última glaciación hace
poco más de diez mil años, al Antropoceno, cuyas huellas se profundizan por la

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contaminación ambiental que hemos generado como especie especialmente
desde la Revolución Industrial al presente, al punto que no sólo hemos
contaminado tierras y mares sino que también hemos creado nuevos minerales no
naturales y mutado especies.
El espacio es producto entonces, de la acción humana que depende de sus
concepciones del todo, de el derecho y la vida sobre la tierra, de la sociedad, de
sus valores y de las diferencias culturales y socio-económica. Un manera visual de
ejemplificar la cosmovisión con la que la humanidad desarrolla su cultura y que
nos ayuda a comprender rápidamente su impacto, son los mapas. En este sentido
nos permiten vislumbrar los diferentes aspectos estructurados en una zona de
interés, es decir revelar en una representación los usos sociales del espacio. Son
por supuesto una construcción intelectual de un relato con el cual buscamos
explicar el devenir de la humanidad. Los mapas son un registro nuevo y diferente
de las transformaciones en el espacio, por lo tanto es una forma de entender y
explicar a la comunidad y su ambiente que se busca reflejar. La demarcación
política a la que estamos acostumbrados es el reflejo de una concepción de uso y
apropiación territorial donde los diferentes sectores sociales usufructúan de
manera desigual lo que entendemos desde cierto materialismo, como recursos
naturales, ubicadas dentro de fórmulas ideológicas particularistas y excluyente que
destacan las diferencias más que la integración. El desarrollo económico del
capitalismo se basa en la explotación lineal del planeta como si fuera una cantera
de recursos infinitos en beneficio exclusivo de su perpetuación, tanto así que pese
a siglos de producción en la actualidad aún no se ha resuelto el problema de la
pobreza, sino más bien se han agravado las desigualdades de todo tipo,
materiales, educativas, regionales, sociales, etc.
Como contrapartida los movimientos ecologistas que han tomado fuerza en
las últimas décadas sostienen una concepción diferente, sostienen la necesidad
de devolverle al tema la discusión ética que le permita replantear los valores y las
prioridades tanto sociales, como el derecho de las diversas especies a la vida.
Integran las problemáticas humanas con las del planeta en su conjunto, con
plantas y animales, de manera tal que nos obliga a pensar en el futuro como un
constructo humano del presente donde la responsabilidad es de todos aunque
esté desigualmente distribuido el beneficio. La ruptura conceptual como la
planteada por la economía circular es un desafío al futuro.
Estas ideas, nos sirven para intentar ponernos en el lugar del otro, para
buscar comprender que los criterios que tenían los indígenas para comprender el
espacio era diferente a la que tenían los conquistadores o a la que tenemos en el
presente. Esta empatía necesaria es un arte en desarrollo, producto del

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entrenamiento de una de nuestras múltiples inteligencias e inevitable si deseamos
el buen vivir como especie que pretenda permanecer.

Los nuevos aportes de las ciencias en general se integran para brindarnos


nuevas respuestas desde perspectivas multidisciplinares, siendo la ecología y la
genética de destacar a la hora de reconstruir el pasado lejano. El inicio del
poblamiento de América según las últimas investigaciones parece haberse
producido hace unos 24.000 años según las últimas investigaciones difundidas,
cuando en la zona de Beringia en el extremo noroeste del continente, una enorme
extensión de tierra que unía América con Asia gracias a que la última Glaciación
había producido el descenso de los mares, fue habitada por diversas especies,
entre ellas los humanos. Su largo viaje hacia el sur persiguiendo la fauna
migratoria se movió primero por las costas y un poco más tarde por el corredor
libre de hielos en América del norte les llevo miles de años. Debieron adaptarse a
cada región y nichos ecológicos que les presentaban posibilidades y desafíos
diferentes. Es interesante destacar que en nuestro país distintos sitios
arqueológicos los ubican ya entre unos 10 y 12 mil años atrás al menos. En
Tucumán en el año 2012 un equipo de arqueólogos conducidos por la Dra.
Oliszewski halló en la zona del Infiernillo, a unos 3.000 mts sobre el nivel del mar,
en las cumbres Calchaquíes, restos que confirmaban el poblamiento de la región
hace unos 7.500 años.
Los estudiosos de la arqueología establecieron una periodización sobre el
poblamiento indígena siendo el primero y más extenso el Paleoindio, etapa
nómade de cazadores y recolectores que viajaban grandes extensiones
diariamente en busca de su sustento o de las materias primas necesarias como
las piedras para sus armas. También intercambiaban con otros grupos lo que
conseguían en su región con lo que les interesara de otras zonas. Desde siempre
la humanidad se desplazó y se relacionó con otros grupos, ampliando su cultura y
estableciendo lazos sociales. Pero es importante tener en cuenta que tanto el
clima como la flora y fauna fueron cambiando según pasaban los milenios, y con
ello las posibilidades de vida y el desarrollo cultural de la humanidad. Los aportes
de Olga Sulca y Myriam Tarrago son una excelente síntesis de este período.
Probablemente haya sido el fin de la última Glaciación y la extinción de la
megafauna, en parte ocasionada por la depredación humana, lo que haya
impulsado el desarrollo de la agricultura. Hace más de 25.000 años en dos sitios
diferentes del mundo se había domesticado al perro y se tenía conciencia de la
relación entre las semillas y las plantas, pero no fue hasta que se los necesitó, que
se usaron estos conocimientos. La disponibilidad de algunas especies de plantas y
animales fácilmente domesticables en la zona de medio oriente permitió su

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apropiación. A finales de la última glaciación el clima, la flora y la fauna en el
mundo eran muy diferentes al actual; medio oriente no era la zona desértica o
semidesértica que hoy vemos en las imágenes, sino un paisaje pleno de plantas y
animales con agua corriendo en arroyos por doquier. La difusión de la
domesticación de plantas y animales se facilitó en la medida en que,
geográficamente, de Este a Oeste, el clima mantenía ciertos aspectos comunes
que facilitaban la aclimatación de las especies. A diferencia de los cambios de
latitud puesto que de Norte a Sur la cercanía o lejanía del ecuador o los Polos
producen cambios más severos según las posibilidades climáticas. Por esto si
revisamos cualquier mapa de población en el mundo veremos aún hoy, que la
mayoría de la población se concentra en las zonas de más antiguo arraigo
humano, donde se desarrollo y difundió la agricultura, como la India, China y
Europa en general. El crecimiento demográfico fue muy lento por miles de años
debido a innumerables factores como la mortalidad infantil, las enfermedades, el
hambre, los accidentes y la violencia. Sólo en el año 1800 se superó los mil
millones de personas en el planeta, para llegar a los dos mil quinientos a
mediados del siglo XX. La mejoras en las condiciones de vida, en la salud, la
extensión del promedio de vida, etc. dispararon a partir de entonces la demografía
y en la actualidad la humanidad ronda los siete mil millones de personas, cifra que
de acuerdo a los niveles de consumo actual, pone en aprietos la capacidad de la
tierra para la subsistencia de la vida.
Los primeros pobladores americanos se fueron distribuyendo por el
continente y adaptando a los diferentes ambientes que encontraban, que a su vez
cambiaban con el paso de los siglos y obligaba a nuevas migraciones. El
desarrollo cultural implico adaptaciones regionales en permanente tensión con sus
creencias y sus posibilidades. Un ejemplo conocido de estas tensiones son las
crisis civilizatorias que vivieron grandes culturas americanas como la Maya que
sufrió el proceso de desertificación de su tierra y abandonaron sus grandes
ciudades o el desastre de Rapa Nui o la Isla de Pascua, donde desaparecieron
absolutamente todos los árboles. Debemos tener en cuenta que las tecnologías y
conocimientos de la época muchas veces no les permitía resolver algunos
problemas, como pueden haber sido la carencia o la salinidad del agua de riego
que afectó los cultivos. Amenazas invisibles tornaban indescifrable la vida, ante lo
cual el recurso a los dioses o los designios divinos que actuaban como oráculo o
guía, constituían respuestas que simbólicamente resolvían parte de la angustia
existencial, pero materialmente pocas veces lo hacía. Lo más probable era que
finalmente debieran migrar para adaptarse y aprovechar los recuros de otros
territorios, con lo que ello afectaba su cultura y a las clases sociales que las
componían. El ocaso de civilizaciones y el fin de un orden social fue provocado por

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estas condiciones en el pasado reiteradas veces en el mundo entero. El geógrafo
Jared Diamond estudio muchos de estos casos en Armas, gérmenes y aceros,
advirtiendo sobre las consecuencias que el desprecio al orden ecológico puede
traer a la humanidad.

Tucumán y su ecología

Dos investigadores tucumanos, Selva Santillan y Teodoro Ricci estudiaron


desde la geografía la provincia de Tucumán en la segunda mitad del siglo XX
divulgando sus principales características en un libro clásico para la comprensión
general del medio. Los autores describían la llanura tucumana destacando su
valor más relevante, aquello por lo que siempre se la apreció en el e pasado, por
su selva:
"...una ancha franja que se desarrolla en el faldeo oriental del Sistema
Aconquija-Cumbres Calchaquíes y el de las Sierras Subandina, formación vegetal
que en realidad avanza desde Bolivia hasta el Noroeste Argentino para terminar al
Sur de la provincia de Tucumán ... la selva subtropical en sus orígenes, cubrió
prácticamente la llanura comprendida entre la montaña y el río Salí y en especial
como bosque en galería a lo largo de los numerosos afluentes que el río principal
recibe por su margen derecha. Hoy este tipo de bosque que caracterizó al
Tucumán colonial, ha desaparecido totalmente reemplazado por una formación
vegetal secundario o por cultivos ..." (Selva, Ricci, 1980, p.45)

22
Esa selva que hoy ya no existe como sostiene la cita y se puede cotejar a simple
vista o en cualquier imagen aérea o satelital estuvo poblada de distintos tipos de
árboles y animales. Algunas crónicas de la conquista o de viajeros y hasta algunas
viejas fotos nos hablaban de arboles como el laurel, la tipa, el horco molle, el

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nogal, el lapacho, el cebil, el cedro, el jacaranda, el pacará, el chal chal, el churqui,
la tusca, el tarco, el piquillín, el palo borracho, el quebracho colorado, era un mar
verde con ejemplares gigantescos que requerían varios hombres para poder
abrazar alguno de ellos. Y la fauna era también muy rica y diversa, encontrando
sobre la tierra distintas especies como: murciélago, zorro del monte, hurón mayor,
roedores de distinto tipo, corzuelas, Anta o Tapir, oso de anteojos, zorrinos,
pecarí, coatí, monos, pumas, jaguar, gato del monte, comadrejas, perezosos,
mulitas y también víbora de coral, cascabel, falsa yarará, falsa coral, lagarto overo
o iguana, lagarto, iguánido, diversos batracios.
Entre los pájaros podían verse: perdices, cuervo negro y el cabeza roja,
halcón de pico garfio, aguiluchos, águila escudada y coronada, gavilán cuello
rojizo, carancho, pava del monte, chuña patas rojas y negras, paloma nuca blanca,
torcaza, bumbuna, lechuzas y búhos, caburé, lechuzón negruzco, urutaú, ataja
caminos, picaflor común, carpintero dorado y común, hornero, tijereta, benteveo,
golondrina azul cejas blancas, urraca, zorzales, tordos, pepitero, chingolo,
vizcachas, ñandúes, tucanes. Y nuestras aguas estaban pobladas de peces:
anguila, dorados, tararira, sábalo, boga, bagre, palometa jorobada, etc. Por
supuesto que el mundo de los insectos también era prolífico. Las diversas
especies se van alternando con diferente predominio según sea de oeste a este y
de norte a sur.
La descripta es la fauna histórica, pero también la fauna prehistórica
recorrió nuestra llanura, siendo perseguida por los cazadores paleoindios de la
época y cuyos restos afloran ocasionalmente producto de la erosión o el trabajo
humano, como los casos de gliptodontes encontrados en Tafí Viejo o Famaillá que
fueron sensación en la prensa local. Esta megafauna desapareció principalmente
por el accionar humano, por la caza indiscriminada que en algunos sitios en
América nos revelan matanzas de decenas de animales, número que indica ya no
su aprovechamiento en la supervivencia sino más bien un espíritu de depredación
que terminó siendo lesivo para los propios humanos. Las bandas de cazadores se
reunían en grandes grupos cuando el verano mejoraba el tiempo y ampliaba las
posibilidades de obtención de alimento. Esto les permitía multiplicar su éxito a
través de estrategias como el asedio, la persecución o incluso provocar incendios.
El prestigio del cazador o la banda se debía poner en juego y con ello las
consecuencias del impacto se multiplicaron. El caballo, en realidad originario de
nuestro continente, fue exterminado por los paleoindios y recién volverá con la
llegada de los europeos.
El desarrollo de la agricultura y la domesticación de animales, los incendios
provocados y la transformación del ambiente por la fuerza de trabajo organizada
son parte del inicio de la huella humana en el planeta. La agricultura en América

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tendrá diversos orígenes, en Norteamérica, en el centro de México, en los Andes
centrales con la calabaza, el maíz, la papa, etc. Este proceso comenzó hace unos
9 mil años atrás y se difundió rápidamente, pero siempre convivió con la
recolección y la caza que se convirtieron en recursos complementarios.
El poblamiento americano fue distribuido en diversos períodos por los
arqueólogos. Respecto al NOA seguimos la cronología propuesta por el Prof.
Carrizo (Carrizo, S. 2007), comenzando por el Paleoindio desde la llegada de los
primeros pobladores hasta el 5.000 A.C, el Arcaico entre el 5.000 y el 600 A.C., el
Formativo inferior entre el 600 A.C. y el 600 D.C, el Formativo Superior entre el
600 y 950 D.C., el Desarrollo Regional 950-1480 y el Imperial Incaico entre el
1480-1536 cuando se produce la conquista. Alberto Rex González sostenía,
pensando en la zona montañosa, que el Noroeste era el área cultural más
importante del actual territorio Argentino. La complejidad de las interrelaciones
entre pueblos indígenas nos muestran que las importancia de los circuitos de
intercambio e influencias. María E. Albeck sostiene la relevancia de los contactos
culturales y materiales en el intercambio indígena que a la vez que difundían
conocimientos comerciaban con lo que necesitaban.
"...En América del Sur se desarrollaron dos grandes regiones de
domesticación de vegetales: la andina y la de tierras bajas... se conformaron dos
sistemas con tecnologías agrícolas distintivas. Entre ambas hubo intercambios de
vegetales cultivados que lograron adaptarse... En lo que hoy es la República
Argentina estuvieron representados los dos sistemas, el andino en el Noroeste,
Cuyo y Sierras Centrales y el de tierras bajas en el Litoral, selvas y chaco..."
(Albeck, M. 2000, pp. 192-193).
La agricultura permitió un excedente productivo que posibilitó una división
del trabajo y el surgimiento de artesanos que se dedicaron a la alfarería, la
cestería, la metalurgia y con ello animaron una compleja red de intercambios,
que"... fueron la continuación de antiquísimas vías que unían diferentes
características ecológicas desde tiempos de los cazadores-recolectores..."
(Albeck, 2000, 223-224) de las costas a las selvas tucumanas y del Altiplano a
Cuyo. El cebil, presente en la selva tucumana, tuvo valor por su importancia ritual
(probablemente sea uno de los más antiguos productos de exportación local).
La cultura Candelaria (nombre que le dio A. Metraux en la década de 1930),
que se desarrolló entre los años 200 y 1.000 D.C. ocupo la zona sur de la
provincia de Salta y gran parte de Tucumán, especialmente su llanura. Sus
viviendas eran circulares y de material perecedero y su alimentación se basaba en
el cultivo del maíz y la cría de llamas. Se han encontrado restos de esta cultura en
diferentes zonas de Tucumán, como ser Trancas, El Cadillal, San Pedro de
Colalao, las Sierras de Medinas, Raco y Yerba Buena. Su cerámica se

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caracterizaba por figuras geométricas simples y por modelados con figuras
antropomorfas y zoomorfas, objetos de piedra con formas humanas y de animales,
punzones de hueso. En febrero de 2017 se halló en pleno centro de la ciudad de
Tafí Viejo restos de un entierro indígena aún por estudiar que se estima
precolombino (aunque puede que sea parte de esta cultura).
Un poco al norte de Alderetes y formando parte del municipio se encuentra
la localidad de Las Piedritas. Ahí, nos cuenta el Profesor Humberto Pacheco
"... que debe su nombre al circunstancial hallazgo de pequeñas piedras
trabajadas (a mediados del presente siglo) que encontradas por obreros de
Vialidad, fueron llevadas al local comunal, desde el cuál algún curiosos admirador
las enajenó. Allí también se han encontrado y todavía esporádicamente se
encuentran , restos humanos de la época prehispánica..." (Pacheco, 1994, p.46)
No existen estudios arqueológicos en la zona ni restos comprobables para
profundizar el tema o asegurar su filiación, pero dada las características
presentadas intuimos su pertenencia a la cultura Candelaria. Esta es una deuda
pendiente de la localidad que bien podría rescatar aspectos poco conocidos de su
pasado milenario. Evidentemente la ocupación del viejo Tucumán por la cultura
Candelaria fue profusa y ampliamente confirmada, aunque ellos hayan vivido en
un paisaje diferente del actual y que describimos antes: una extensa selva con
múltiples ríos torrentosos en verano, selvas en galerías y punto de conexión entre
la selva basal y los cerros al oeste con el bosque chaqueño al este. Esta
diversidad ecológica era un recurso imprescindible para completar sus
necesidades con los productos de ambas zonas y seguramente fue una zona de
intercambios materiales y simbólicos de gran importancia. La cosmovisión
indígena y sus intereses eran diferentes también, siendo la naturaleza una deidad
en sí misma que proveía lo necesario y a la que había que cuidar, pedir permiso y
agradecer por la suerte brindada. Estos primeros pobladores de la zona que hoy
es Alderetes pisaron la misma tierra y sembraron bajo el mismo sol, pero su vida,
sus costumbres, su concepción de la tierra era muy diferente de la actual, la
brecha no es sólo temporal sino más bien existencial

La conquista

La llegada de los europeos a fines del siglo XV y comienzos del XVI implicó
el comienzo de la conquista de América y un cambio radical en el mundo indígena.
Fueron los conquistadores y sus sacerdotes quienes a través de la palabra escrita
dejaron registros que buscaban retratar al otro, al indígena. Para justificar su
invasión y legitimar el dominio, tanto las crónicas como los dibujos y mapas

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pusieron al indígena como el salvaje, el hereje, el idólatra, el inculto y violento, el
vago y malentretenido. Luego, nunca más desaparecieron esas calificaciones que
eran justificaciones del dominio, de prejuicios de la cultura latinoamericana. Las
razones del conquistador se convirtieron en las razones del Estado y en el sentido
común, aseguradas por su dominio de las instituciones y de la escritura que les
aseguraron la posesión de la tierra y una heráldica honrosa y libre de manchas
cuestionable. Los nombres con los que conocemos a la mayoría de las diferentes
culturas indígenas fueron adoptados, propuestos o malentendidos por los
españoles y sus escribas. La mayoría de las veces sembraron más confusión que
orden, usando diferentes nombres para las mismas tribus o una misma
designación para diferentes, o cambiaron con el paso del tiempo esas
denominaciones o a los denominados. El problema de la comunicación no fue
menor a la hora de entender sus nombres puesto que la fonética era muy diferente
en cada caso, a lo que sumaron designaciones peyorativas que se imponían
producto de su enemistas diferentes pueblos americanos. Un ejemplo es
Chiriguano, en quichua "mierda fría", nombre con el que los incas designaron una
feroz tribu que se les opuso en su ruta del dominio al sur del Cuzco y por lo cual
prefirieron vencerla en las palabras antes que en los hechos. Cada lengua es una
cultura nos decía Borges, por lo que las palabras no son neutras ni inocentes, sino
parte estructural y estructurante de un orden social que se organiza desde una
forma de vida y poder que designa lo que busca ordenar y descalifica lo que la
afecta o cuestiona. Por esto controlar la palabra, y luego la escritura, ha sido
sustancial en la evolución de la historia humana. Hoy este control también ha sido
mercantilizado y en sociedades de masas manipulado. Pese a los diccionarios, las
palabras están vivas en la gente y mutan todo el tiempo, pero no escapan al orden
social que se entiende como una cultura a la que pertenece.
La conquista significo una gigantesca ruptura demográfica en el continente
producto de varias causas: la de mayor trascendencia fue sin dudas el problema
de los gérmenes, de las enfermedades que trajeron los recién llegados y para las
cuales los indígenas no tenían defensas. El grueso de las enfermedades de las
que tenemos noticias se desarrollaron a partir de la domesticación de animales,
con quienes convivían los humanos en la zona de medio oriente en el neolítico y
que se diseminaron por Europa, Asia y África. El contacto tras la domesticación en
las viviendas que eran también corrales y el "aprovechamiento" de todas las
posibilidades de esos animales fue un vector de intercambios donde la humanidad
consiguió alimentos pero a su vez le inculcaron "pestes" de por vida (Diamond
trata esto en el libro que citamos). Pero los americanos no habían tenido un
contacto masivo con el resto del mundo desde su entrada al continente hace miles
de años, por lo que no desarrollaron las defensas naturales en el organismo

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necesarias para combatir una infección. Por ello cuando tomaron contacto con los
conquistadores que llegaron en oleada, esto se tradujo en pandemias mortales
que acabaron con tribus completas. Según la zona y el momento, la caída
demográfica fue cercana al 90% de la población indígena a lo largo del siglo XVI.
Pensar esta cifra es casi imaginarse una obra de ficción postapocalítica en el
presente. Los belicosos Aztecas en México fueron vencidos antes por las
enfermedades que por las armas de los hombres de Cortés. Otras causas del
descenso de la población fueron la violencia extrema de la conquista con las
luchas intestinas que generó y la desestructuración económica que se tradujo en
una gigantesca crisis y hambrunas tras reorientar la producción indígena y su
trabajo a los intereses coloniales.
Explicar el éxito que tuvieron los europeos a la hora de conquistar América
tiene el sentido de revelar al frustración del presente ante los abusos del pasado,
siendo imposible de resolver el tiempo transcurrido. La violencia euroasiática
había extendido formas de conquista, armas, tecnologías y estrategias inexistenes
en América. Todorov esboza la explicación del otro, del impacto psicológico de los
recién llegado ante culturas míticas que encuadraron su figura en el orden
cósmico y divino de sus dioses. Por ello el sacrilegio de ignorarlos era impensado.
Muy rápidamente comprendieron los indígenas que la ambición del oro, el sexo y
el poder no era de dioses sino de humanos corrientes. Los gérmenes fueron el
origen principal de cualquier victoria, pero la voluntad de dominio hizo el resto.
"...se agrega una táctica permanente que observamos en la mayoría de las
conquistas de XVI a XIX: la de los españoles en América del Sur o de los Rusos
en Asia Central como en el Cáucaso, de los franceses en el Magreb o de los
ingleses en la India: cuando una fuerza de resistencia organizada se presenta, el
conquistador negocia con ella para después romperla mejor, ganando a menudo
para su causa a una parte de sus rivales, esos notables que garantizan
posteriormente su dominio sobre el resto de la población...." (Ferro, 1994, p.55)
Las disputas entre las diferentes tribus, enemistadas desde siglos atrás, fue
aprovechada por los conquistadores para dividir la resistencia y enfrentarlos entre
ellos. El grueso del ejército de Cortés fueron los talxcaltecas, enemigos de los
Aztecas. Los europeos enfrentaron en general a pequeñas tribus por separado,
puesto que cuando debían luchar contra grandes alianzas como las producidas
por las Guerras Calchaquíes, no tenían el éxito asegurado.
El NOA había estado comunicado con el altiplano a través de la quebrada
de Humahuaca y desde tiempos inmemoriales circulaban influencias en todos los
sentidos. El aumento de la población producido en la etapa denominada de
"Desarrollos Regionales", había dado lugar a señoríos locales donde los caciques
se hacían fuertes y dominaban una región, generalizándose las pugnas que dieron

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lugar a la difusión de los Pucarás, o fuertes defensivos en lo alto de las montañas.
En la llanura y la selva el deslazamiento de pueblos desde el Caribe hacia el sur
desarrolló las fortificaciones con empalizadas y fosos en los poblados Guaraníes.
La conquista de la región por parte de los Incas se produjo hacia la década
de 1480, usando la cooptación y la represión según el caso, es decir la sumisión o
no de las tribus que encontraban. El Estado incaico había crecido a partir de un
pequeño núcleo en el Cuzco influenciado por la gran cultura Aymara, formando
alianzas locales y tomando del Ayllu, que era la forma de comunidad familiar
ampliada autosustentable de los Andes, el principio de reciprocidad por el cual se
asistían entre sí los miembros del grupo, reorientando parte de la producción hacia
sus necesidades, lo que les permitió disponer de recursos para su sostén.
"...La integración del Noroeste a la organización estatal se formalizó, desde
lo administrativo, con la creación de cuatro provincias. La más septentrional era la
de Humahuaca, cuya capital se habría constituido en el mencionado poblado de
Tilcara. Continuaba la provincia de Chicoana, habiéndose propuesto a La Paya en
el alto valle Calchaquí como centro político. Un poco más al sur se extendía Quire
Quire, cuyo principal asentamiento fue, probablemente Tolombón. Por último, se
encontraba la provincia Austral, que habría tenido al a Tambería de Chilecito en La
Rioja como epicentro..." (González, 2000)
Los caminos incaicos, verdaderas obras de ingeniería monumentales por su
prolongación y las dificultades que debían sortear, tuvieron una extensión de unos
2.000 km en el actual noroeste argentino. Estos caminos estaban jalonados por
"tambos" a un día de distancia a pie entre ellos, un tipo de parada o posta que
servía de aprovisionamiento o descanso para los viajeros o las tropas incaicas. Allí
usualmente se instalaban los Chasquis, que eran mensajeros del Estado
encargados de llevar en postas, mensajes orales, kipus o algún objeto en todas
direcciones del imperio. Decían los conquistadores que un inca podía almorzar
pescado fresco o comer nieve fría en el día gracias a la celeridad de sus casquis.
Los incas se apoderaron y fundaron poblados en el NOA como el Shincal en
Catamarca o La Ciudacita en las cumbres calchaquíes, e influyeron en todos los
órdenes de la vida. Los restos de la Ciudacita, al sur de los Nevados del Aconquija
compartidos por Tucumán y Catamarca en el filo de las montañas más altas de la
región, sobre el borde mismo que mira al llano tucumano, son una joya
arqueológica poco exploradas. La foto que tenemos a continuación muestra la
puerta de acceso a la plaza principal o cancha, un sitio rectangular limitado por
paredes de piedra con un espacio elevado en uno de sus extremos que podría
haber funcionado como altar. Allí debían de realizarse todas las ceremonias y
actos de importancia. La calidad de las construcciones les permitió sobrevivir al
paso de los siglos. El último tramo por el cual se accede al poblado esta aún

29
empedrado en lo que debió haber sido parte de camino incaico. Su dominio del
paisaje, al borde del cerro, es imponente.

Pero los incas no bajaron al llano tucumano, por lo que la presencia del
idioma Quichua en la mesopotamia santiagueña, entre los ríos dulce y Salado es
un introducción tardía producto de la conquista española. El origen del quichua
santiagueño fue tema de largos debates entre lingüistas como el profesor
Domingo bravo o de historiadores como Lizondo Borda. El lingüista Willem
Adelaar sostiene la introducción colonial del quichua en Santiago del Estero por
parte de los indígenas trasladados desde el Perú por los españoles.
Los Valles Calchaquíes, poblados por diversas tribus que tenían como
idioma común el ya desaparecido Cacán, fueron tenaces enemigas de los
conquistadores que por casi un siglo y medio tuvieron guerras con ellos hasta
finalmente vencerlos tras dividirlos y expatriarlos de su tierra como castigo y para
lograr su sumisión. La historia de los indios Quilmes, desarraigados hacia Buenos
30
Aires es un paradigma de esas épocas. Recordemos que las constantes divisiones
y luchas entre los pueblos indígenas, ya presentes desde el período de Desarrollo
Regionales, siempre fue aprovechado por los conquistadores para dividirlos y
sumar aliados para así vencerlos por separado.
La primera entrada a la región del Tucumán se produjo tras la caída del
imperio Incaico en 1533 con diego de Almagro que continuó hacia Chile. De mayor
importancia fue la expedición en 1543 con Diego de Rojas que bajo al llano para
continuar hacia el este, al Atlántico. Aprovecho los tambos incaicos y sus reservas
para alimentarse en el camino del Inca. Estas eran empresas personales de
carácter privado financiadas por los jefes con un claro sentido de lucro, iban tras
las fábulas de las riquezas que su ambición demandaba. La rapiña de las
poblaciones indígenas para conseguir alimentos provocaba enfrentamientos
permanentes.

Luego vendrán las diferentes corrientes colonizadoras que desde el norte,


oeste y este van fundando las diversas ciudades del territorio que será Argentina,
siendo la ciudad madre Santiago del Estero y fundándose San Miguel de Tucumán
en 1565 en la zona que se conoce como Ibatín como parte de la ruta a Chile, en
un punto estratégico al sur de la provincia controlando el paso del llano a las
cumbres Calchaquíes. Este proceso que duro aproximadamente unos setenta
años fue parte del esfuerzo de la Corona Española por dominar el territorio pero
particularmente para someter a los indígenas puesto que necesitaban de sus
tributos y de su mano de obra para la extracción de la riqueza americana. Una vez
consolidado el dominio en el Virreinato del Perú la zona del Tucumán se ubico
como una periferia proveedora de insumos para el centro del imperio, que eran las
minas de oro y plata del Alto Perú, del Cerro Rico de Potosí. La lógica del oro
reemplazo las viejas concepciones de la cosmovisión indígena, destruyendo la
sacralidad de la naturaleza y las formas de vida tradicional. Es interesante
destacar que mientras en el Imperio Incaico nadie sufría de hambre puesto que
era una obligación personal del Inca a través de sus funcionarios velar por el
bienestar de una población cercana a los 10 millones de personas, en la España
de los reyes Católicos una parte considerable de la población moría de hambre o
estaba totalmente excluida de la sociedad sobreviviendo como limosneros en los
caminos. La literatura del Siglo de Oro Español, cuyo personaje central es el
"Pícaro", es un ejemplo interesante de las estrategias de supervivencia de la
población. En El Quijote, que no puede entenderse nunca como un libro de
denuncia, percibimos las diferencias sociales veladas tras los ideales vigentes en
los sectores favorecidos de la sociedad.

31
Este reordenamiento del mapa americano, sujeto a los intereses de
España, cambio totalmente la vida de los indígenas que ahora estaban obligados
a pagar tributos o someterse como trabajadores encomendados a los
conquistadores que debían velar por su conversión al cristianismo. Un ejemplo de
la explotación es el trabajo exigido: "... los hombres de 15 a 50 años debían
entregar un 55% de su tiempo de trabajo anual al encomendero.." (Palomeque, S,
2000, pp.87-144). Las luchas por la mano de obra y por la extracción de los
excedentes fue una constante en la historia social de la conquista entre las elites y
la Corona. El Obispo de Trejo defendía a los encomenderos y calificaba a los
indios de: "...naturalmente holgazanes, soberbios, borrachos, idólatras, y que se
andan matando los unos a los otros, seguros que en el monte están llenos de
sustento..." (Palomeque, S, 2000, p.129). Las alianzas entre las jerarquías de la
Iglesia Católica y las elites colonizadoras divulgaron una visión negativa del
indígena como fundamento de su explotación. Muchas de esas ideas quedaron
como prejuicios sociales para el futuro.
Paulatinamente surgirá la sociedad Colonial, mestiza y jerárquica, donde el
color de la piel determinaba la suerte y el lugar en la sociedad de las personas,
que aún no podemos entender como individuos puesto que tanto los derechos
como las obligaciones eran colectivas. Estas ideas son difíciles de entender hoy
en día por la distancia temporal y por las concepciones vigentes en la vida
cotidiana, pero en esa época pertenecer a un grupo daba un lugar determinado en
la sociedad. Blancos europeos, sus hijos criollos, mestizos de todo tipo, negros
traídos como esclavos, van a conformar la nueva sociedad, cada uno con un lugar
definido en esa jerarquía social cual escalera de derechos desiguales en una
sociedad de estamentos socio raciales.
Muchas tribus desaparecieron por la caída demográfica, otras huyeron para
evitar caer en la esclavitud trasladándose a los márgenes de la colonia y unas
pocas más resistieron ferozmente la conquista.
"... En la década del noventa en la etapa final de la conquista del Tucumán,
se profundizaron los abusos y malos tratos a la población indígena mientras ser
reforzaba el poder de los encomenderos a cambio de su colaboración militar. esta
situación se tradujo en el incremento de la mortalidad indígena.... En los primeros
años del siglo XVII las autoridades del Tucumán reconocieron que la población
indígena restante era sólo una décima parte de la original..." (Palomeque, S, 2000,
p.149).
Las cifras sobre la población indígena en Tucumán para comienzos del
siglo XVI se escamotearon en el tiempo, pero a partir de apreciaciones de
conquistadores (laicos o eclesiásticos) y de esfuerzos de mensura de estudiosos
en función de restos arqueológicos y posibilidades productivas se esbozaron

32
algunos números que hay que tomar como indicadores posibles. El profesor Pucci
plantea para el área Calchaquí un mínimo de 12.500 habitantes y un máximo de
50.000; y para la llanura para los Lules, Vilelas y Tonocotés un mínimo de 10.00 y
un máximo de 15.000 (Puci, R, 1998, pp. 263-264). Myriam Tarragó estimaba
unas 50.000 personas en los valles Calchaquíes y para el noroeste argentino el
profesor Bliss da la cifra de trescientas treinta mil a cuatrocientas treinta mil
(Tarrago, M, 2000, p. 266 y Bliss, S. p. 22). Estos números probables nos hablan
del interés que por la zona podían tener quienes buscaban apropiarse de la mano
de obra disponible por cualquier medio posible, sea por la fe o por la violencia.
Salvador Canals Frau había descripto a los antiguos pobladores de la
región, sosteniendo que en los valles Calchaquíes se encontraban los Pulares al
norte, los Diaguitas en el centro y los Calchaquíes al sur. Pese a las diferentes
denominaciones tenían un idioma común, el Cacán. En la llanura ubica a los
Juríes, pueblo de agricultores en la zona de la cuenca del río Dulce y la Sierra de
Guasayán en Santiago que fortificaban sus poblados con empalizadas para
protegerse de los feroces Lules que los atacaban desde Tucumán para robarles el
ganado y raptar a sus mujeres. También ubica en Santiago a los Tonocotés. Para
otros autores Juríes y Tonocotés son los mismos. La profesora Selva Santillán y el
profesor Teodoro Ricci nos describen a los Tonocotés situándolos en Tucumán:
"...a la llegada de Diego de Rojas los Tonocotés vivían en la llanura central
especialmente en la zona comprendida entre los ríos Marapa y colorado y desde
el faldeo oriental del sistema del Aconquija hasta la provincia de Santiago del
Estero... acostumbraban construir sus casas de madera con techos de paja y de
planta redonda. Eran altivos y guerreros y con frecuencia acostumbraban a
celebrar alianzas con los Lules para atacar o defenderse de los Diaguitas
utilizando en sus acciones bélicas el arco y las flechas envenenadas. Eran buenos
agricultores. Cultivaban el maíz del que obtenían dos cosechas anuales, los
frijoles y los zapallos, completaban su alimentación con la recolección de frutos, la
caza y la pesca. Es interesante consignar que Diego de Rojas y sus compañeros
comprobaron la existencia de una gran cantidad de gallinas y patos entre estos
indígenas, posiblemente propagados desde el litoral de los primeros animales
domésticos que Don Pedro de Mendoza trajera al Río de la Plata en el año
1536..." (Santillán de Andrés y Ricci, p.72).
Son estos Tonocotés los que poblaban la llanura tucumana, probablemente
incluyendo los márgenes de los ríos, como el río Salí, aprovechando las aguas y
buenas tierras para sus cultivos. Sus ganados eran objeto de deseo de sus
vecinos. Hacían alianzas con los Lules que eran nómadas que
"... tenían por costumbre cubrir una misma área... desde los ríos salado y
dulce hasta la llanura tucumana....Las rutas por ellos utilizadas eran ... una de

33
ellas era la llamada Paso de los Lules que venía desde Santiago del Estero y
cruzando el río Salí a la altura de la desembocadura del Seco y del Gastona,
atravesaba el río Yumanzuma llegando al sitio del antiguo San Miguel. La otra era
la senda llamada de Macomitas que entraba a San Miguel por el Norte desde
Burruyacu, para lo cual utilizaba el paso del río Calera, llamado por esa
circunstancia Nune..." (Santillán de Andrés y Ricci, p.72).
El profesor Pacheco en su libro sobre Alderetes trata el tema (Pacheco,
1994, capítulo II) sosteniendo la posibilidad de que la fusión de Lules y Tonocotés
hayan habitado la zona norte del municipio, hacia el rio Calera, por ser propicia
para cultivos a la vez que estaba defendida de las crecientes por ser una terraza
elevada que les permitía una buena visión y control del llano inmediato. Los Lules
o Nunes (emparentados con los Vilelas) como se los llamaba, que citando a
Canals Frau, dice provenían de un movimiento de indígenas del Chaco
desplazados por movimientos de pueblos como los wichís, habrían dominado la
región y aprendido de los agricultores nuevas técnicas y recursos como la
preparación de la aloja, bebida fermentada que se hacía del fruto del algarrobo,
fundamental en su dite: "...La recolección del algarrobo cubría un tercio de las
necesidades alimentarias de la población..." (Noli, E. 1998, p.35).
Para el autor los restos encontrados en la localidad de Las Piedritas,
perteneciente al municipio, pueden haber estado relacionadas con estos
indígenas. Estas dudas se resolverán el día que se estudie arqueológicamente
algún yacimiento en la zona. Los Jesuitas que se instalaron en Tucumán a fines
del siglo XVI y en el siglo siguiente crearon una reducción con los indios Lules que
tenía como objetivo evangelizarlos a la vez que se convirtió en un mercado de
mano de obra. Aquellos que no se adaptaron huyeron de la guerra que les hacían
los españoles o fueron desplazados por las transformaciones económica hacia el
Chaco. la propiedad comunal y el uso estacional que le daban a las tierras se
oponían a la propiedad y uso permanente de los conquistadores, que obtenían lo
que declaraban eran tierras baldías como mercedes.

34
Capítulo 2
La Etapa Colonial y la Posta de Alderetes.
En la puerta de la vida
esta escrito con carbón,
aquí el bueno se hace malo
y el malo peor.
Ricardo Borsetti

Las dificultades que nos plantea la historia están en torno a los problemas
en el acceso a fuente, que no sólo se destruyeron con el tiempo sino que las que
sobrevivieron en general fueron producidas por las elites, por lo que construir
secuencias o una causalidad explicativa es un esfuerzo intelectual que debe poder
ser decodificado por los lectores mismos ante los posibles límites de los autores.
Vamos a hacer una presentación general del período para comprender el pasado
inmediato de los orígenes de Alderetes que, como dijimos en un principio,
prácticamente no tuvo un pasado poblamiento colonial, aunque esta etapa será
fundamental para la formación de nuestro país y la anexión del espacio al dominio
de la provincia. Si bien en el grueso de los estudios históricos se aborda el pasado
priorizando algunos de sus aspectos, como los políticos, religiosos, económicos,
sociales etc. como parte de una decisión discursiva y de especificidad del campo,
para exponer con claridad un relato del tema estudiado, nosotros consideramos
relevante sumar algunas preguntas que nos permitan comprender las diversas
concepciones ecológicas que se tradujeron en determinada manera de ocupar y
producir en los territorios estudiados. La etapa colonial puede ser comprendida
como el enfrentamiento de diferentes concepciones ecológicas o cosmovisiones
contrapuestas sobre la vida y los espacios. Las cosmovisiones indígenas de base
social comunitaria, fundamentadas en la supervivencia de la propia cultura en una
relativa armonía con un ambiente al que consideraban sagrado-mágico se
diferenciaban de la Europea que sostenía la mercantilización de objetos y sujetos
desacralizando la naturaleza en la búsqueda de acumulación de una riqueza
material que rápidamente ira volcándose al mercado europeo dinamizando así su
recuperación económica proveyéndolas del material circulante indispensable al
comercio y fuente del mercantilismo vigente.

La etapa Colonial son prácticamente los tres siglos que separan el


Medioevo de la etapa Contemporánea, llamados Edad Moderna en las
convenciones historiográfica. En el mundo es la larga transición del feudalismo

35
hacia el capitalismo, de la producción autosuficiente o la producción para el
mercado, de las formas de trabajo definidas por relaciones sociales a la lisa y llana
venta del trabajo en el mercado laboral. En estos siglos se definieron los
principales países del occidente europeo que salieron a conquistar los mares en
busca de mercados donde intercambiar productos manufacturados por el oro y
plata que requería el mercantilismo vigente. En esta Edad Moderna se conformó
en el océano Atlántico el llamado comercio triangular que tenía en sus vértices a
una Europa que intercambiaba manufactura con África a cambio de esclavos, que
luego eran vendidos en América para poder comprar la materia prima necesaria,
como el algodón por ejemplo, que llevaban de nuevo a sus tierra. En estos siglos
se desarrolló la trata de esclavos con un saldo de no menos de nueve millones y
medios de negros africanos, siendo la referencia documental más antigua de un
cargamento de esclavos fechada ya en 1518 (Moreno Fraginals,1999 , p.24)1. El
cristianismo, que aceptó que los indígenas integraban la especie humana, no hizo
lo mismo con los negros africanos. Los metales preciosos y el trabajo de indígenas
americanos y africanos enriqueció Europa y le permitió una acumulación de capital
suficiente para iniciar el salto productivo hacia un capitalismo industrial que la
consolidó como hegemónica en el futuro. Mientras tanto, los negros traídos como
esclavos se convirtieron en población americana, procrearon, se mestizaron, se
escapaban y conformaban los Kilombos como les llamaban despectivamente los
blancos a sus campamentos de hombres libres que nunca pudieron tolerar, y
algunos , unos pocos fueron obteniendo la libertad. Recién a fines del siglo XVIII
los ingleses comenzaran a perseguir la trata de esclavos, pero la esclavitud no
desapareció sino hasta la segunda mitad del siglo XIX con Cuba, Estados Unidos
y Brasil como sus últimos exponentes. Todas las economías de plantación,
azúcar, algodón, café, tabaco, etc. fueron posibles gracias a la mano de obra
esclava.
Autores como el argentino Aldo Ferrer o el estadounidense Immanuel
Wallerstein sostienen que fue en el siglo XVI cuando comenzó el proceso de
mundialización económica y cultural que fue antecedente de la llamada
Globalización de fines del siglo XX. Debemos sumarle que también se profundizó
la mundialización genética (desde siempre hemos sido mestizos los seres
humanos, la genético nos aporto en las últimas décadas los datos necesarios para
poder conocer las trayectorias de desplazamiento e intercambios de genes e
invalidar todos los racismos existentes).
Tanto los negros esclavos como los indígenas americanos sufrieron un
profundo proceso de deculturación que les negaba su propia identidad a cambio
de tomar la impuesta por el Amo que le aseguraba un lugar subordinado en la
1

36
nueva sociedad estamental. Destruyeron sus instituciones y independencia
organizacional para sujetarlos al nuevo Orden Colonial que se conformaba,
aunque en los bordes se salvaron algunos aspectos culturales que no
cuestionaban al poder establecido. Así se salvaron memorias y tradiciones,
estéticas y mitos, gustos y prácticas, que aún hoy perduran. Pero demás está
decirlo que el mestizaje cultural abarcó a toda la sociedad y que ya nada fue como
lo era, que nacieron nuevos ritmos y gustos, nuevas concepciones y valores.
La Conquista de América fue legitimada por la Iglesia Católica como una
proceso de Evangelización que el Papado le encomendaba a las potencias
atlánticas católicas. Cuando llegaban a un poblado indígena, lo primero que
hacían los conquistadores era leerles el Requerimiento, texto que se leía en
español (por lo que los indígenas no lo entendían) y que sostenía
aproximadamente que Dios había elegido a San Pedro y sus sucesores de Roma
como monarcas del mundo y que el Papa Alejandro VI le había conferido la
posesión de los indios al rey de España, por lo que si se negaban a reconocer su
autoridad implicaba el inicio de una "Guerra Justa" por la cual se convertirían en
reos o esclavos rebeldes. No fue aceptado ningún otro Dios que el católico y se
inició la persecución de todas las tradiciones que afectaran al catolicismo. Las
huacas y los dioses locales fueron considerados paganos y destruidos. Se
desarrolló la Inquisición, al mando de los Dominicos, como órgano de ejecución de
las políticas religiosas que al perseguir a los herejes, fuesen del signo que fuesen,
aseguraban la uniformización en la fe dominante. En esos siglos no se había
separado la Iglesia del Estado por lo que en realidad era el propio Estado el que
imponía la religión. Los medios solían ser la tortura, la represión, la censura,
quedando restos de estos tiempos en algunos museos como el Museo de la
Inquisición de Lima, Perú, como sitio de memoria americana. Quienes no temían a
la muerte, el dolor o la ignominia, quienes defendían sus creencias sin cambiar,
concluían sus días en la hoguera. Aunque también se condenaba a muchas
personas por diversas conductas que consideraban como delitos, en verdad eran
mecanismos de control social que solían poner la mira en los jóvenes y las
mujeres, víctimas preferenciales de la represión sexual que se culpabilizaba y a la
que muchas veces se asociaba con la hechicería. La religión fue la argamasa
ideológica que unió la nueva sociedad colonial. Mientras los indígenas se
consideraban abandonados por sus dioses ante las enfermedades que los
mataban y la violencia y las armas europeas, el Dios católico prometía un lugar
subordinado en la sociedad colonial y preferentemente en su "más allá". A cambio
de expropiarles su mundo les cedían un sitio en el paraíso. Por supuesto que en
este largo proceso se plantearon contradicciones y matices, hubo muchos en que

37
sacerdotes defendían a los nuevos fieles indígenas contra los mismos
encomenderos y autoridades, pero nunca dejaron de bregar por su Dios.
La Conquista, que se justificó como un acto civilizatorio que se pretendía se
imponía a salvajes paganos y que finalmente implicó el primer genocidio de la
historia del a humanidad, fue posible por el enorme proceso de deculturación que
permitió la expropiación de la riqueza americana. Al menos una quinta parte del
oro europeo en los siglo XVI y XVII provenían de América. Eric Wolf sostiene que
entre 1503 y 1660 fueron unos 185.000 kilos de oro los enviados desde América
hacia Europa. Aunque es necesario destacar que gran parte de la riqueza
producida quedaba en la América misma, en sus elites y en los pagos a
trabajadores o en el comercio local (Wolf, 1993, pp.170-171). La unificación de
España como reino a fines de la Edad Media luchando contra los reinos moros del
sur, determino un proceso de expulsión de moros y judíos que conformaban una
clase artesanal y productiva que afectará su desarrollo. Su modelo mercantil
finalmente la empobreció y pese a las riquezas americanas, fueron sus vecinos
europeos quienes se vieron beneficiados a través de las compras en sus
mercados manufactureros. El ideal español expresado en el mismo Quijote, el del
pastor que con la mesta lleva el ganado de un lugar a otro, es una imagen del
desprecio por las nuevas actividades productivas que con el tiempo desarrollarían
las industrias. Al no tener industrias, Espala nunca las permitió en América.
Debemos destacar que la conquista generó el nacimiento de la resistencia
indígena que por siglos se opusieron a los europeos con diferentes estrategias,
desde luchas armadas hasta la resistencia pasiva de quita de colaboración,
incluyendo rebeliones musicales y religiosas que buscaban resguardar sus
tradiciones al menos en su vida íntima. Innumerables líderes, hombres y mujeres,
encabezaron guerras y rebeliones contra los invasores, comenzando
tempranamente con la destrucción del fuerte Navidad que había dejado Colón en
su primer viaje con los supervivientes del naufragio de la Carabela Santa María en
lo que ahora es República Dominicana, siendo obra del cacique Caonabo. La
investigadora Josefina Oliva Fernández de Coll en su libro La resistencia indígena
ante la conquista estudio las diversas formas de resistencia que practicaron en el
continente las distintas etnias indígenas.
Le seguirían muchos enfrentamientos, los más conocidos son los
sostenidos por los Araucanos de Chile al mando de Caupolicán y Lautaro, por
Tupac Amaru en el Perú y por los Calchaquíes liderados por Juan Calchaquí,
Chelemín, Pedro Chumay o el falso inca Pedro Bohórquez. Es interesante
nombrar aquí la obra poético musical del cantautor argentino Víctor Heredia
titulada Taki Ongoy, del año 1986, una hermosa producción que rescata el
padecimiento de este mundo indígena ante la conquista. El Taki Ongoy fue un

38
movimiento de resistencia indígena milenarista político y religioso que se opuso a
la aculturación española en la zona del Perú, su nombre significaba enfermedad
de la danza o el canto. Solamente las zonas habitadas por indígenas nómades,
poco acostumbrados al trabajo para enriquecer o sostener a otros, se mantuvieron
libres de ser conquistadas. Fueron las fronteras que continuarían hasta fines del
siglo XIX en el sur de América del Sur y en el oeste de América del norte. Por sus
características podían rehuir a los españoles trasladándose y atacando por
sorpresa, como táctica de supervivencia. Incorporando el caballo se volvieron casi
invencibles, hasta que los fusiles de las modernas Fuerzas Armadas de Argentina,
Estados Unidos o México los vencieron.

En estos tres siglos se va a conformar la Burguesía como un grupo social


definido con caracteres propios y definidos que en permanente tensión y hasta en
principio envidia para con la nobleza va a potenciar nuevas formas sociales,
consolidando un camino de poder y prestigio ya no por el linaje o las armas sino
por la riqueza y los negocios, incluidos el trabajo manual. Esta tensión va a ser
central a la hora de buscar un nuevo orden, una mayor participación política, que
derivara en las revoluciones que a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX
parieron las Repúblicas o regímenes constitucionales liberales. Su riqueza y
conocimientos ampliaron el desarrollo de las ciencias, en principio aquellas que
podían ayudarles en su producción o en su dominio del mundo, aunque también
usaron las ciencias sociales para legitimar su propi existencia. A partir de entonces
la sociedad comienza a legitimarse ya no por la herencia de sangre sino por el
mérito, la capacidad de cada individuo. La meritocracia será casi la nueva fe del
hombre moderno y triunfará definitivamente en el siglo XIX. El patriarcado
milenario se adecuó a la nueva cultura que destruyó la sociedad de órdenes o
estamental para dar lugar a la nueva sociedad basada en los individuos, una
composición ideológica que fue leimotiv del progreso expresado en la idea del
hombre que se hace a sí mismo. El éxito pasó a justificar cualquier hecho, hasta
las religiones pusieron el acento en haberse congraciado en Dios a través de
voluntad de triunfo. Si bien se vieron favorecidas por el desarrollo de los nuevos
Estados que les aseguraba el orden social, la propiedad privada, un mercado más
amplio, fronteras que los protegían, Fuerzas Armadas que les procuraban colonias
o mercados, también se enfrentaron en el largo plazo a los límites que les imponía
el rígido monopolio del mercantilismo y la arbitrariedad de algunas políticas
económicas.
Las nuevas ideas, que tienen como cenit el fenómeno llamado Ilustración,
les sirvió en su búsqueda de una racionalización de su nuevo rol en la sociedad y
de herramienta intelectual en su crítica al Antiguo Régimen. Aunque siempre fue la

39
Iglesia un espacio de pensamiento y desarrollo intelectual, los límites del
dogmatismo religioso impedían la libertad del individuo y de pensamiento. Los
ilustrados cuestionaron el dogmatismo y al Absolutismo, con lo que van a
contribuir a las llamadas Revoluciones Burguesas que en los hechos eran mucho
más que burguesas puesto que hubieran sido inviables sin los sectores
subalternos, sin el pueblo llano. Ya a fines del siglo XVIII tomaron fuerza
movimientos como el de secularización que paulatinamente irían separando la
Iglesia del Estado en el siglo siguiente, y el liberalismo que construiría el nuevo
orden político en las naciones modernas.

El Tucumán

40
El Tucumán tomo relevancia a partir del descubrimiento de las minas del
Potosí en 1545, por lo que las entradas que crearon las ciudades del NOA se
ordenaron a partir de entonces desde un paradigma diferente al que tenían los
antiguos poblados indígenas. Los metales preciosos fueron el principal elemento
de exportación y con ello se desarrollo una minería que fue el comienzo también
de la contaminación de tierras y aguas con mercurio que sólo el descenso
demográfico del siglo XVI minimizó, pero que ya no tendría retorno en le
continente. En principio dependió de Chile hasta que en 1563 se crea la
Gobernación del Tucumán, supeditada a la Audiencia de Charcas. Las ciudades

41
debían fundarse en terrenos propicios provistos de todo lo necesario para su
desenvolvimiento. Dice uno de los conquistadores sobre San Miguel de Tucumán
en 1582:

"... Esta esta çibdad . veynte y zinco leguas de santiago. del estero junto a
una cordillera de andes otras veinte y çinco leguas del valle de calchaquí tiene
beynte y çinco. bezinos encomenderos de yndios terna tres mil yndios de seruizio
de los diaguitas tonocotes y lules Es tierra muy abundante de comidas porque
cojen de tenporal de regadio y en bañados los yndios son como los hemos referido
son molestados de los diaguitas de guerra . de calchaquí de quien an recebido
munchos daños. Es tierra que lluebe mas que en santiago y de aqui naçe el rio
duçe [sic por Dulce] de santiago tiene un tenple su comarca no esta toda paçifica .
tiene mas yndios repartidos aunque no le siruen . aqui se benefizia e haze muncho
. lienço de lino e saca madera de çedros e nogales para todos los pueblos de la
tierra porque es muy abundante della y cerca de las cassas ay en el un obraje de
paños y freçadas sonbreros y cordobanes ay dos molinos de agua que basteçen el
pueblo es de munchos frutales de castilla de buen tenple apazible recreazion y de
munchos ganados caças y pesquerias y muncha miel. benefizian y hazen lienço
de [f.4v] algodon aunque no se coje en el por su demasyada frescura y fertilidad.
Esta en el camino real de santiago para el piru aunque mas se contina . El de
santiago por talabera los lules es una gente que no tiene asyento y se sustentan
de caza y pesqueria por lo que no estan del todo de paz ay montañas de andes
nogales y sedros las nuezes muy encarçeladas y mas pequeñas que las de
españa..."2

La cita de comienzos del poblamiento nos caracteriza San Miguel, que


nació con alrededor de unos 25 vecinos españoles y unos 3.000 indios de servicio,
por lo que en verdad era más una ciudad indígena que española. Pero son los
blancos españoles, los conquistadores quienes van a convertirse en la aristocracia
gobernante, fundando nuevas ciudades que giraban sobre el eje político del
Cabildo, institución fundamental en toda la colonia que les aseguraba los derechos
políticos a cambio del servicio en las milicias, esto es el control de la violencia
armada. Son unas pocas familias las que van a controlar todos los recursos
locales. La Corona Española no ejerce su poder si no es a través del consenso de
la población que vive en América. La cita es también un indicador del cambio en el

2
Gentile Lafaille, Margarita E: Geografía y política. La gobernación de Tucumán en 1582, según la Relación
de Pedro Sotelo de Narváez en Anuario Jurídico y Conomómico, XVI (2012) 581-608 / ISSN: 1133-3677 en
[Link]
[Link] , pp. 603-604

42
paisaje y en la fauna, pues el ganado europeo introducido va a diseminarse y
contribuir al cambio en la flora y en el uso del suelo, arrinconando los cultivos
indígenas. La investigadora Estela Noli destaca que si bien la legislación española
protegía las tierras ocupadas por las comunidades, los españoles las conseguían
cuando las abandonaban y las destinaban en general a la ganadería cuya
demanda provenía del Potosí y que requería de grandes extensiones para el
pastoreo y de grandes corrales para su encierro. Esto es un ejemplo de
apropiación ecológico cultural del espacio, dependiente de los medios técnicos,
del conocimiento y de su concepción de uso para la subsistencia o su destino para
el mercado, en alguna medida también posibilitado por la disponibilidad de
recursos diferenciales entre el viejo y en nuevo continente. Aprovechado por los
españoles, los territorios disponibles iban achicándose para los indígenas que ya
no podían volver a ocuparlos, siendo arrinconados hacia tierras yermas o menos
productivas y obligándolos a conchabarse para sobrevivir. El impacto ambiental
era diferentes según se tratase de las formas de apropiación indígena o española.

En el siglo XVII España entro en un lento declive por sus aristocráticas


alianzas en Europa. La muerte sin herederos del último de los Austrias, el rey
Carlos II dio lugar a la Guerra de Sucesión española por la cual la casa francesa
de Borbón asumió como la nueva dinastía con Felipe V nieto del rey francés Luis
XIV "...guerra y diplomacia marcaban las alternativas de las relaciones entre cortes
europeas... la grandeza de uno sólo podía alcanzarse sobre la ruina del otro..."
(Moutoukías, Zacarías, p.393).
Los conflictos e ideas de Europa incidían directamente en las colonias. En
el siglo XVIII el despotismo Ilustrado va a buscar organizar una burocracia más
eficiente en el control de América dando lugar a lo que se conoce como las
Reformas Borbónicas, que no fue un paquete de medidas singular sino una serie
de decisiones que a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII le permitió a
España recuperar su alicaída explotación colonial. Estas reformas que dieron
nacimiento al Virreinato del Río de la Plata afectaron las tradicionales relaciones
con las elites americanas y serán parte del malestar que contribuirá a las
revoluciones de comienzos del siglo XIX.
El nuevo virreinato dependía en gran medida del Alto Perú (que se le había
quitado al Virreinato del Perú y ahora estaba bajo su jurisdicción) llegando a
significar dos tercios de sus ingresos a fines del siglo XVIII. La burocracia de la
ciudad porteña era relativamente pequeña, pero insumía la mitad del presupuesto,
siendo el grueso el destinado a los gastos militares:
"... para mantener ese aparato militar y civil la Real hacienda gastaba hacia
fine del siglo XVIII y principios del XIX alrededor de 1.500.000 pesos anuales de

43
los cuales unos 750.000 eran para el pago de salarios, 600.000 de militares y
150.000 para la administración civil..." (Moutoukías, Zacarías, p.398).

La Doctora Gabriela Tío Vallejo en su libro Entre el antiguo régimen y el


liberalismo revisa la historiografía que había simplificado la dicotomía de un
interior tradicional y un litoral liberal y democrático para ubicar los procesos
iniciados en 1810 dentro de un período más largo donde las reformas Borbónicas,
la expulsión de los Jesuitas implicaron el inicio de un punto de inflexión en torno a
1770 que va a acelerar la consciencia de autonomía local, donde el concepto
vecino va a ser fundamental en transición de una representación de antiguo
régimen estamental a una de tipo liberal. El año 1810 fue crucial en esta
reformulación del pacto político.

44
San Miguel será trasladado de la zona de Ibatín en 1685 a su actual
emplazamiento denominado La Toma, por varios motivos: las inundaciones del río
pueblo viejo, la mala disposición de la ciudad y plaga de mosquitos, el fin de las
Guerras Calchaquíes que había obligado a correr el camino al Alto Perú ubicado
más al norte y al que se pretende acercar. En estas tierras estaba ubicada la
encomienda entregada a Don Melían de Leguisamo en 1592 y había una posta
con sembradíos de trigo y cebada y una acequia para riego. Las tierras de la zona
de Alderetes eran "... concesiones entregadas a Don Francisco de Urueña en el
45
año 1600 sobre el río Calera, que en aquella época solía llamarse Nune o Lules y
que era uno de los caminos que se acostumbraba tomar viniendo desde Santiago
del Estero..." (Santillán y Ricci, p 88). El traslado de la ciudad llevo años enteros,
algunos vecinos se traían las tejas de los edificios. En 1687 se trasladaban objetos
relevante como los Santos Apóstoles de la vieja iglesia. Probablemente en estos
enseres se haya perdido lo que actualmente es la joya del Museo tucumano N.
Avellaneda: la Jarra de Ibatín.
Posiblemente el nombre del río Urueña que hoy sirve de límite Nordeste
con la provincia de Salta se deba a este antiguo encomendero. Santillán y Ricci
sostienen que la belicosidad de los Lules había retrasado el dominio de esta zona,
que era de gran importancia puesto que por el camino de Burruyacu se iba a
Talavera de Esteco en Salta.
La vida cotidiana a fines del siglo XVII y en el XVIII implicaba el problema
de la mano de obra que llevo a organizar entradas para la reducción de indios que
se hacían con el permiso del Cabildo (AHT, AC, v.1, 8/1/1685, f.180), esto era la
búsqueda de cautivos para el trabajo forzado. La captura de indígenas para
usarlos como mano de obra obligada era un hecho considerado justo y
relativamente frecuente. En 1724 el Gobernador de Tucumán prohibía el regalo o
la venta de indios prisioneros, que por entonces se usaban prácticamente como
prenda privada. Incluso constantemente se traían algunos indígenas del Valle
Calchaquí, ya pacificado, hacia el llano para hacerlos trabajar puesto que el
Procurador General pedía que se los trajera evitar sus "embriagueces" al
considerar que vivían demasiado libremente en los valles y porque "...estaban
escasos de mita en la ciudad..." (AHT, AC, v.3, f. 752), de ello derivan algunos
nombres en la llanura. El trabajo manual con el que se construyó la civilización
colonial siempre fue indígena o esclava, aunque los nombres que quedaron en la
historia fueron los de las elites que aprovechaban sus frutos. La necesidad de
trabajadores fue permanente, incluso se castigaba con prisión a aquellos Curacas
que no enviaban la mita de sus pueblos (AHT, AC, v.3, f.392).
Estas "entradas" eran parte de la violencia generada por los colonizadores
en su dominio de la tierra contra los indígenas insumisos habitantes de la zona del
Chaco a quienes llamaban Mocovíes, cuyas incursiones fueron temidas por más
de un siglo. Mientras el orden colonial había impuesta la apropiación de la tierra y
su uso productivo orientado al mercado, la cosmovisión indígena producto de su
forma de vida sostenía una convivencia trashumante que aprovechaba
estacionalmente lo que les ofrecía la naturaleza sin concepción de propiedad
privada.
En 1685 el Gobernador Félix de Argañaráz expidió una orden para formar 4
compañías para defender la ciudad (AHT, AC, v.1, f.279). La frontera cultural y

46
económica planteada por la civilización colonial de ese entonces ubicaba las
tierras hacia el este del Río Salí como una zona peligrosa puesto que eran zonas
donde los indígenas del Chaco buscaban su sustento y en la que se producían
enfrentamientos con los blancos. Por esto se convirtió en parte del mapa del
miedo y la represión. El fuerte de San Simón en La Ramada fue construido en el
siglo XVII como avanzada de dominio y periódicamente se enviaban unos pocos
vecinos para su sostén y vigilancia (actualmente sus restos se encuentran dentro
de una finca privada).
En 1730 el Gobernador Arces ordenó al Cabildo de Tucumán que
preparase 400 hombres para combatir a los indígenas Mocovíes. Esto avivó los
gastos de pertrechar hombres y tierras y generó reclamos contra las
contribuciones de "guerra" y contra la obligación de servir en los fuertes porque se
vaciaba la ciudad (AHT, AC, v.1, f.80 y f.222). Los vecinos, quienes tenían la
supremacía político y económica de la ciudad, eran relativamente pocos y no
permitían el acceso como tropas a las castas o mestizos por temor a una
sublevación, para mantener el monopolio de la violencia legítima y por el prestigio
del poder, lo que implicaba dificultades en el número de efectivos. Diferentes
gobernadores del Tucumán llevaron a cabo incursiones al Chaco.
La políticas para con los indígenas eran variadas, se realizaban entradas
cada cierto tiempo, se buscaban tratados o alianzas para la paz y se establecían
reducciones. Además del comercio, que siempre existió. Las fronteras eran
lugares permeables habitados por toda clase de personas, indígenas y no
indígenas, comerciantes y renegados (el libro Martín Fierro o los relatos de Lucio
V. Mansilla en su excursión a los Ranqueles son un ejemplo de este tipo de
situaciones). En abril de 1742 se firma un tratado de paz con la nación Toba y en
febrero 1750 el Cabildo de Tucumán es informado por el Gobernador sobre
establecimiento de reducción de indios Abipones. Entre 1748 y 1752 el
Gobernador Juan V. Martínez de Tineo realizo "...treinta y tres corridas generales
al territorio del Gran Chaco en las que recorrió 1.785 leguas rescatando cautivos,
tomando prisioneros, fundando fuertes y estancias de abastecimiento, hasta
pacificar realmente la Gobernación (Zinny, citado en Meyer 1974, p.43).
En septiembre de 1765 los vecinos tucumanos sostenían que no podían
pueden contribuir con el número de mulas que solicita el Gobernador para la
expedición al Chaco. La situación era inestable y alternándose períodos de paz o
al menos sin conflictos con otros de enfrentamientos y conflictos. Estas relaciones
se van a complicar cuando se produzca la expulsión de los Jesuitas en 1767.
La investigadora Florencia Nesis sostiene la interdependencia con
autonomía de la sociedades indígenas del Chaco con la colonial y relata el
acuerdo en 1774 entre el Gobernador del Tucumán Jerónimo Matorra y el líder

47
indígena mocoví Paikin que finalmente se frustró por el enfrentamiento entre
diferentes tribus. Para la autora las Reformas Borbónicas de fines del siglo XVIII
implicaron que "... comienza a penetrar en la política fronteriza del Chaco a través
de la búsqueda del fortalecimiento del control político y administrativo sobre zonas,
espacios y personas que permanecían aún por fuera del control efectivo de la
corona y el interés en la apertura de rutas comerciales..."(Nesis, pp.1-2).
En 1778 el Comandante Pedro Corvalán comunica el levantamiento de los
indios del Chaco y ordena el Cabildo al Gobernador de armas que acuda con las
compañías que residen en Quiles, Cortaderas y Burruyacu. Además manda
construir 200 lanzas para defensa de la ciudad (AHT, AC, v.10, f.80 y f.297). Las
armas y el número de implicados nos indica el tipo de lucha, cuerpo a cuerpo con
armas blancas. Son años complejos para la Corona y el predominio blanco en la
colonia puesto que se sumará la lucha de Tupac Amaru que tendrá ecos en
Tucumán también. En 1781 el Procurador General pedía al cura de la Iglesia
Matriz (la Catedral de Tucumán) la supresión de funciones de la Iglesia porque
temían que "la gente del pueblo en los festejos que se realizaban" pudiesen
concretar algún alzamiento contra la Corona de España (AHT, AC, v.10, f.80 y
f.305). Detrás de la idea del orden institucional existe el temor a la lucha social y
étnica en una sociedad profundamente desigual, pero por las fuentes disponibles
son más las entradas que hacían los blancos que las expediciones indígenas.

Por esta zona de fronteras laxas y tierras en conflicto corría el camino al


norte que conducía de Santiago del Estero a Salta pasando por Burruyacu y por
Nuestra Señora de Talavera de Madrid de Esteco (cerca de la actual Rosario de la
Frontera) fundada a comienzos del siglo XVII. La ciudad de Esteco que es
reconocida en los mitos locales como una villa castigada por Dios por sus
pecados, fue atacada por los Mocovíes en 1686 y termino devastada por un
terremoto en 1692. Burruyacu, que estaba en las tierras concedidas en mercedes
a Francisco de Urueña en el 1600 fue una villa de relevancia, de la cual quedan
los registros históricos de su Parroquia a partir de 1794. Cuando San Miguel se
traslada a la Toma se hará transitado el camino hacia Burruyacu, pasando por las
tierras del futuro Alderetes, aunque paulatinamente San Miguel, legislación
mediante, ira torciendo la ruta al norte que finalmente correrá por Choromoros
donde en 1665 se había fundado un fuerte y Trancas.
Para el profesor Setti el camino "... partía del norte de la ciudad de
Tucumán y se dirigía directamente al noroeste y constituía el límite norte de la
quinta de don Francisco Javier Avila que estaba ubicada a unos seis kilómetros al
noroeste de la actual población de Alderetes..." (Setti, 1968).

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Encontramos el apellido Alderetes en varias ocasiones en las Actas
Capitulares de los siglos XVII y XVIII, considerando la escasez de españoles
podemos intuir que son una misma familia que habita la zona y hereda el linaje. En
el año 1696 Don Francisco de Alderete presta juramento y se recibe de Alcalde de
la Santa Hermandad. Tenemos más datos de Diego de Alderetes que en el año
1700 también es nombrado como Alcalde de la Santa Hermandad y proseguirá su
carrera en 1712 como Mayordomo de Hospital y en 1713 vuelve a ser Alcalde de
la Santa Hermandad, cuando lo vemos inspeccionando pulperías. En 1719 es
nombrado Tesorero de la Santa Cruzada y en 1724 vuelve a ser Alcalde de la
Santa Hermandad (AHT, AC, vols. II f.251, III f. 1, IV fs. 2-22-43-211-353. El
profesor Pacheco también cita estos datos). En 1757 Lorenzo Alderete obtiene
medio solar y en 1772 Doña María Alderete otro tanto. En 1780 se hace merced
de un sitio a Don Francisco Alderete (AHT, V. VIII f.115 y Vol. X f. 266v).
"...Se conjetura con mucha aproximación a la certeza que dichas mercedes
correspondieron al actual Alderetes, porque en las actas Capitulares se transcribe
la localización: sementeras al esto, o Chacras al Oriente; haciendo expresa
alusión a la actividad económica que se desarrollaba en la región en la época del
cultivo del maíz..." (Pacheco, 1994, p.75).
El crecimiento demográfico del siglo había dado lugar a una expansión por
la cual los vecinos comienzan a acaparar tierras que antes habían sido baldías
pero que con la consolidación del dominio del territorio tras alejar a los indígenas
del Chaco mediante acciones militares que aseguraran la campaña, permitió su
apropiación efectiva y su uso e incorporación al circuito productivo, en este caso
de la capital. Los Alderetes son una familia tradicional de la colonia que por más
de un siglo ocupó distintos cargos en el gobierno local lo que les dio la posibilidad
de obtener tierras y con ellas algunos indios de servicios que son la base social
olvidada por la historia oficial de la futura villa de Alderetes. La sociedad colonial
tucumana estaba compuesta en más de dos tercios por mestizos, indios, mulatos
y negros, que en general no dejaron más registros que el que se puede cuantificar,
puesto que sus historias personales eran intrascendentes para una cultura letrada
que pocos dominaban.
"...Hacia el año 1789 según Alejandro de Malaspina de los 117.354
habitantes que vivían en el Noroeste Argentino correspondían a Tucumán 22.809
de los cuales 5800 (25%) eran españoles; 7201 (31%) eran mestizos; 6508 (28%)
eran indios; 600 (2%) eran negros y 2700 (11%) eran mulatos ...". Hasta el
nacimiento del virreinato el noroeste era la zona más poblada de la región, luego
será Buenos Aires la que concentrará el grueso de la población del territorio. A
partir de 1776 San Miguel pasa a depender de la Intendencia de Salta y en 1782
se divide en, por un lado la Intendencia de Córdoba del Tucumán y por otro Salta

49
del Tucumán. En el siglo XIX San Miguel será capital provincial (Santillá, Ricci,
p.109).

La profesora Hilda Zerda de Cainzo sostenía que a fines del siglo XVIII los
hermanos José María y Miguel Alderetes ya atendían una posta-pulpería con
chacras en la zona. En 1797 solicitaron al Cabildo permiso para establecer una
cacha de bolas.
Las postas eran establecimientos ubicados sobre caminos de mucho
tránsito para asistir a los viajeros proveyéndoles de animales de repuestos para
continuar el viaje, a cargo de un maestro de postas. Daban también alojamiento y
eran lugares de sociabilidad e intercambios diversos. Debemos tener en cuenta
que el ritmo de los viajes estaba dado por las condiciones de los caminos, el tipo
de vehículo y de animales con los que se contaba en la época. Con caballos o en
Galeras el tránsito entre Tucumán y Buenos Aires podía ser de tres semanas (sin
contratiempos), en carreta con bueyes de tres meses. Edmundo Temple, un
viajero inglés que pasó en 1826 por Tucumán camino al Potosí dejo un excelente
relato de las peripecias que sufrían quienes viajaban por esos años:
"...Cada día, así como avanzábamos, conveníamos en que ningún carruaje
inglés hubiera pasado por los lugares por donde iba nuestra galera, sin romperse
o volcar. Algunos de los lugares parecían completamente impracticables a la
persona que no hubiera viajado fuera de Inglaterra; y sin embargo con cuatro o
cinco caballos avanzábamos a una velocidad de ocho a diez y a menudo doce
millas por hora. A veces cuando las hierbas altas habían cubierto las huellas
marchábamos muellemente como si fuéramos en una pradera; a veces
chocábamos con troncos caídos o ramas y raíces de árboles; a veces a través de
zarzas y arbusto y ramas extendidas; los peones alentando sus caballos con
salvajes alaridos y agitando sus látigos de cuero por encima de sus cabezas,
usualmente cubiertas con un pañuelo que flota por debajo del sombrero, para
recoger la brisa y atenuar los rayos del sol; sus ponchos de varios colores flotando
en el aire tras ellos, sus pantalones arremangados hasta la rodilla dejando la
pierna desnuda; el desordenado aspecto de los arreos y el grande y pesado
vehículo parecido a un barco, con sus medio desnudos pasajeros adentro,
derritiéndose bajo un sol casi ecuatorial, formaban en conjunto, una de las
escenas más extraordinarias..."(Temple, pp.30-31).
Comenta como el paisaje dominaba el viaje que implicaba muchos días,
donde dormían a la intemperie en ocasiones en que no alcanzaban alguna posta.
El polvo y el calor del día en verano y las bandadas de loros o las mangas de
langostas los acompañaban en el norte. Si la tierra del camino era un problema,
más aún lo era el agua. El cruce de arroyos no causaba inconvenientes pero el de

50
algunos ríos era una hazaña particular, en los menos difíciles debían reforzar el
tiro de caballos y hasta duplicarlos, llevándolos a ocho para sacar la galera del
barrial, y en los más profundos se repetía siempre el mismo ritual: habitantes de la
zona se acercaban a ofrecerles sus servicios para pasarlos de orilla. El trabajo
consistía en hacer una pequeña balsa: "...su descripción puede darse en pocas
palabras, así: tómese un cuero seco de novillo, reúnanse las cuatro puntas, dése
una puntada con una espina para conservarlas juntas, y la barca está hecha. Para
usarla colóquese en el agua con la convexidad hacia abajo; entonces para impedir
la natural tendencia a volverse póngase un pie justamente en el centro y hágase lo
mismo con el otro con el mayor cuidado; así estando sin respirar en el medio, hay
que encogerse..." (Temple, p.40).
Entonces un peón se lanzaba al río y arrastraba el precario bote para
hacerlo cruzar. Si las lluvias eran torrenciales la creciente de los ríos podía obligar
al viajero a tener que esperar días y semanas para continuar camino. Los carros
tenían ruedas mucho más altas que las galeras por lo que tenían menos
problemas a la hora de cruzar el agua. En Tucumán el río Salí solía ser un
problema en el verano por las tormentas. La precariedad de los caminos era
explicada por Temple como responsabilidad de la España Colonial:
"... es la comunicación entre Buenos Aires y el Perú, por la cual, por más de
dos centurias, han sido conducidos millones en oro y plata para embarcar para
España. Sacar metales preciosos fue el solo y único objeto de España; el
mejoramiento o el beneficio público nunca se intentaron, lo cual hace
absolutamente imposible mirar este abandonado país sin sentimientos de la mayor
aversión hacia el gobierno que por tanto tiempo lo rigió..." (Temple, p.37). En los
hechos es sólo a partir de la creación del Virreinato del Río de la Plata que los
metales preciosos comenzaron a salir por estos caminos
Cuando llegaban a una posta, que solían ser algunas habitaciones
dispersas de barro y techo de paja, disfrutaban de comidas frescas y especiales:
carne de vaca, huevos y leche, pan, sopa, frutas como sandías, melones, uvas,
higos, etc. que les ofrecían vendedoras en fuentes de madera que llevaban sobre
sus cabezas. Ahí se enteraban de los destrozos que hacían los leones y de cuanta
noticia fuera relevante. Temple describía Tucumán así el primer día de su llegada:
"... situada en medio de una de las llanuras más fértiles del mundo, que
produce arroz, maíz, trigo, cebada, caña de azúcar, tabaco, variadas frutas y
hortalizas, y cualquier otra cosa que el agricultor quiera cultivar. El ganado
vacuno, caballos, mulas, ovejas y cabras, vagabundean en grandes manadas y
rebaños entre pastos superabundantes. Las montañas a más de seis leguas de la
ciudad están cubiertas de maderas de las clases más finas; los naranjos y
limoneros abundan en los declives y las cimas están cubiertas de ricos pastos, a

51
donde se conducen los ganados durante los meses más calurosos del verano. No
hay un lugar, quizá, en el Nuevo Mundo, tal vez podría decir en el mundo entero,
que ofrezca más halagüeñas perspectivas para emigrantes con poco
capital..."(Temple, pp.53-54).
En comparación con su fría Inglaterra Tucumán era el paraíso. Pero como
contrapartida el segundo día expresaba: "...Nunca experimenté antes del 27 de
enero y es probable que nunca vuelva a experimentarlo, un día de tanto calor
como el que acabo de pasar. ¡ A las cinco de la tarde el termómetro estaba a
108°!..."(Temple, pp.57-58, 108° fahrenheit son 42 grados centígrados).

La contraposición entre su éxtasis ante el paisaje y la apreciación del calor


sufrido es casi cómica y si bien para un inglés era inhumano para un tucumano
sólo un día más de verano. Las virtudes de la fertilidad de la tierra para el cultivo o
cría de ganado siempre maravillaron a quienes visitaron la región, pero el paisaje
es una variable del sistema institucional y ecológico que crea una sociedad
determinada. El hambre y la exclusión son producto de una sociedad desigual más
que un problema de fertilidad. El viajero sostenía que el mal de esta tierra era la
indolencia de sus habitantes que recogían los frutos del suelo apenas
aprovechándolos y dejando la mayoría del terreno sin cultivos. La influencia
humana ya había transformado el paisaje, aunque todavía no con la magnitud con
la que lo haría en la segunda mitad del siglo XIX. Aún a comienzos del siglo eran
más bien islas productivas los espacios cultivados, por lo que la selva conservaba
gran parte de su extensión, pero sus maderas habían sido usadas por décadas en
la producción de lo que se consideraban las mejores carretas de la región. Estas
carretas no llevaban una sola pieza de metal puesto que encastraban todas sus
partes perfectamente madera con madera, no sólo por la calidad de los artesanos
que las construían sino también por la imposibilidad de conseguir o el alto costo de
los clavos. herrar un caballo costaba casi lo mismo que el animal mismo. En la
canción Los ejes de mi carreta, Atahualpa Yupanqui canta a esas carretas y a sus
aurigas, madera chirriando en el camino del trabajo permanente. El ganado
europeo ya tenía más impacto puesto que cambiaba el paisaje en la medida en
que consumía plantas que antes estaban libres de este tipo de rumiantes,
competían con los animales autóctonos quitándoles su espacio y por las
características de sus pesuñas a diferencia de las almohadillas de los camélidos,
los cascos pueden dañar más seriamente el suelo generando cárcavas en las
pendientes. En julio de 1778 un "Bando" reglamentaba el número de vacas y
bueyes que debían tener las chacras para evitar el daño que hacían a las
cementeras (AHT, AC, v.X, f143).

52
Temple se admiraba de las "Bandadas de colibríes" que veía, además de
las inmensurables mangas de langostas. Estas son especies que crecen o
decrecen en función de las plantas presentes, y lo cultivos europeos multiplicaron
pestes antes inexistentes.
Éstas eran las tribulaciones que se vivían en los caminos de las postas. La
posta de los hermanos Alderetes estaba próxima a San Miguel en el viejo camino
a Burruyacu, llamado de los Curas o de las Carretas o de la Patria (que
actualmente es la ruta provincial n° 304 o Avenida Rivadavia para los
aldereteños). El camino empalmaba con el camino de El Palomar que cruzaba
Burruyacu. Ya ubicada San Miguel en el sitio de La toma, va a comenzar una
competencia por dominar el tránsito por este camino ordenando el paso de las
carretas por la ciudad por varios motivos: uno para obligarlas al pago de los
derechos reales, otro por seguridad ante la cercanía con los indios mocovíes, y
otro más para torcer el camino al norte y establecer su paso finalmente por la
capital (AHT, AC, , Vol V, 22/3/1732 f. 99; Vol. VII 30/9/1749 f.68; Vol. X,
30/6/1778 f.140, AHT. En 1778 incluso se había acordado que dos vigilantes se
instalasen en el camino).
Este camino fue muy utilizado en el camino a Salta y también en el paso a
la entonces próspera Burruyacu. El hecho de ser además pulpería posibilitaba el
comercio de diferentes artículos y la venta de bebidas alcohólicas, que junto a los
juegos como la cancha de bolas, la convertían en punto de reunión de vecinos y
en un atractivo principal en la zona. Las pulperías eran habilitadas cada cierto
tiempo para funcionar y tenían una supervisión constante por ser un espacio de
sociabilidad popular destacado, que solía verse desde el poder de turno como una
amenaza. Los juegos de dados, naipes, taba, carrera cuadreras, el alcohol y la
guitarra, eran parte del encuentro en estas pulperías donde la ley podía ser
transgredida e incluso alguno de sus emisarios enfrentados puesto que funcionaba
en el imaginario como un espacio que igualaba las diferencias sociales, un
espacio revulsivo para las jerarquías. Por ello eran objeto de controles y
reglamentaciones permanentes y en consecuencia eran perseguidas y prohibidas
de diversas actividades. La Dra. Parolo nos brinda la siguiente cita como ejemplo
del tema:
"...Por cuanto la mayor parte de los latrocinios, riñas, heridas y muerte, que
con grave dolor y escándalo de toda la Provincia, experimenta esta ciudad ... en
los días en que ntra Madre Iglesia, nos obliga... a oír misa ... y proviniendo tan
graves delitos y desgracias del abominable vicio de la embriaguez, a que se
abandonan ... y debiendo tomar quantas providencias dicte la razón, y la justicia
capases de remediar tan total desorden en su origen, y causa, porque quitando
esta, desaran los efectos, he determinado mandar y mando que de aquí adelante

53
ningún pulpero sea osado ha tener en los días Domingos, y de mas festibos del
año, abierta su Pulpería, ni venda aguardiente, ni vino atal especie de gente..."
(Parolo, 2004, pp. 127-148. El Prof. Carlos Mayo estudió el caso de las pulperías
porteñas).

La regulación basada en principios religiosos fue desde la Edad Media


factor de mediación y control social, puesto que una forma de moral construía una
legalidad amparada en lo incuestionable, en la fuente de la divinidad que tanto
había hecho en la historia por el orden establecido. Las costumbres no deseadas
por las elites se prohibían, de no ser posible se regulaban y acaso se integraban
mediante discursos morales o prácticas sociales que subordinaban la resistencia
social o la violencia integrándolas en marcos posibles de controlar. Pero el éxito
de estos espacios de sociabilidad crecían en el tiempo nos informa la Dra. Parolo,
las licencias otorgadas por el Cabildo de San Miguel pasaron de 4 en 1784 a 10
en 1787, 26 en 1806, 29 en 1826 y continuaron aumentando siendo la relación en
1807 de una pulpería cada 30 hombres adultos (Parolo, 2004, p30).

54
En 1806 se duplican los impuestos para las canchas de bolas con el fin de
evitar el incremento que tomaba el juego (AHT, AC, , 1740-1783, Vol XIII,
17/8/1806 f.146). Es de destacar que no sólo intervenían aspectos morales en la
regulación sino que en

!Ahijuna! Pucha el gobierno


que no deja de embromar;
si le falta pa’cigarro
otro impuesto ha’i decretar
Ricardo Borsetti

55
Capítulo 3
La Independencia, la pulpería de Alderetes y sus tierras
Independencia y siglo XIX
!Que tiempos tan desgraciados¡
!Vida tan sin esperanzas¡
!Con tantas revoluciones
solo el que muere descansa¡
Ricardo Borsetti

El siglo XVIII produjo transformaciones radicales en el mundo occidental


que paulatinamente repercutirán en el mundo entero: el desarrollo industrial
europeo y norteamericano que se conoció como la Primera Revolución Industrial
basada en el carbón, el acero y las máquinas a vapor: la lucha por la
independencia de Estados Unidos que terminó con su separación definitiva de
Gran Bretaña; la Revolución Francesa en 1789 donde sucumbió el Antiguo
Régimen para dar lugar a la República de ciudadanos libres e iguales ante la ley
depositarios de la soberanía nacional; el auge del liberalismo como ideología y
doctrina política-económica que impregnará el planeta en el futuro; el control de
los mares por parte de Gran Bretaña con una agresiva política de protección y
formación de su armada; el paulatino progreso de las técnicas de control y
mecanismos mercantiles y financieros que dieron lugar al aparato institucional del
capitalismo; un destacado desarrollo tecnológico e intelectual que multiplicó los
conocimientos en todos los órdenes de la vida; el proceso de urbanización y la
diferenciación de clases que se imponía a la sociedad de órdenes en occidente
generando un transferencia de población campesina. Todos esto hechos estos
que condicionarían la historia en el siglo XIX. Las revoluciones liberales y de
independencia en Hispanoamérica abrevarían de los cambios mencionados,
aunque contextualizados por su propia trayectoria histórica y social. La ruptura del
orden Colonial no era inexorable, sino que más bien fue producto de un
encadenamiento de sucesos donde fueron múltiples los actores que intervinieron
en este complejo suceso. Las Reformas Borbónicas de fines del siglo XVIII habían
cambiado el mapa político y social en América; las invasiones Inglesas al Río de la
Plata habían expuesto la debilidad española y su incapacidad para proteger sus
colonias; las Guerras Napoleónicas en Europa dificultaron el comercio mundial
puesto que la guerra impedía obstaculizaba la actividad; las nuevas ideas de la
Ilustración acicateaban el pensamiento revolucionario con las ideas del
transgresor Rousseau; los intereses locales fragmentaban y enfrentaban a las
elites residentes en el extenso continente. En este clima la captura del Rey

56
Fernando VII y el control de España por parte de Napoleón Bonaparte impulsó
movimientos latinoamericanos de diferentes características. En primera instancia
en México y el Alto Perú la revueltas tuvieron matices más clasistas que fueron
rápidamente reprimidas por ser centros de dominio colonial por parte de viejos y
acaudalados sectores tradicionales. Éstos lugares que tempranamente se
rebelaron serán los últimos en liberarse con la independencia. En Nueva Granada
(la zona de la Gran Colombia y Venezuela) o el Río de la Plata fueron las elites
locales, mas ligadas al comercio o al funcionariado residente, las que supieron
controlar el movimiento. Estas elites que buscaron controlar sus propias regiones
tras el regreso de Fernando VII una vez vencido Napoleón, sin posibilidades de
negociar un gobierno local con mayor participación americana ante la negativa del
rey, unieron causas con los sectores más radicales y exportaron la revolución de
independencia al corazón mismo del poder: el Perú. Aquí es donde Bolívar desde
el norte y San Martin desde el sur confluyeron con sus huestes para vencer a un
debilitado ejército colonial que ya se había dividido anteriormente entre los
partidarios del rey los sectores más liberales. Fue esta división la que permitió la
victoria final y la independencia de la América Hispana.
Tucumán había participado en la defensa ante las Invasiones Inglesas con
el envío de tropas locales, aunque a mitad de camino se dieron con la noticia de
que ya habían sido vencidos. Algunos prisioneros ingleses fueron traídos a la
provincia como reaseguro ante su posibilidad de rebelarse, método usual de
deslocalización que usaron todos los Estados. La Revolución de Mayo obtuvo la
adhesión inmediata de San Miguel de Tucumán donde se pronunció su Cabildo e
incluso Castelli llegó a la ciudad enviado desde Buenos Aires buscando el
asegurar el control del interior. Se crearon las Juntas de Gobierno dividiéndose la
ciudad en "cuarteles" que fueron elegidas por elecciones indirectas, con lo que el
Cabildo fue desdibujándose lentamente tras la revolución hasta desaparecer
finalmente en el año 1824. La Dra. Tío Vallejo sostiene que este proceso trocó el
viejo concepto de vecino de vigente en la colonia por el nuevo concepto de
ciudadano. Ello implicó una revisión de la cuestión del origen de la soberanía,
imponiéndose la guerra como un factor de poder más. Las viejas libertades
segmentadas en las corporaciones heredadas del medioevo por el orden colonial
finalmente sucumbieron con la independencia anta la nueva libertad individual de
raíz liberal ilustradas que destacaba el origen de la soberanía en los ciudadanos.
Este proceso evolucionó no sin contradicciones hacia el concepto de ciudadano
como sujetos de un derecho igualitario asegurados en la imagen de una Justicia
ciega a las diferencias, pues los ojos vendados brindarían ecuanimidad. En los
hechos la realidad condicionaba los recursos simbólicos que determinaban el
orden jurídico y hacían la diferencia entre quienes encontraban los caminos para

57
beneficiarse con una ley de la que participaba en su manufactura y quienes fueron
tutelados por esta nueva nobleza de la meritocracia. La guerra dio margen al
cambio social en el marco de un orden conservador, por lo que el coraje no fue
suficiente si no se disponía de los recursos familiares para sostener su condición
social, por lo que las redes familiares actuaron como el telón de fondo de las
aspiraciones posibles en una sociedad tradicional.

58
El ánimo revolucionario chocó con una realidad donde el Alto Perú quedo
en manos de las fuerzas realistas, por lo tanto el principal mercado del noroeste,
con lo que las arcas de la región sufrieron su más severa crisis. Los ingresos
totales para Tucumán entre los años 1810 y 1825 fueron de $670.016, mientras
que los gastos de guerra alcanzaron la cifra de $539.292. Los recursos necesarios
para el funcionamiento de la provincia provinieron de los empréstitos que en esos
años fueron de $242.637 (Leoni Pinto, p.264). La pequeña diferencia entre los
gastos e ingresos son clarificadoras. Las cifras indican el enorme esfuerzo para
sostener la guerra y como consecuencias el endeudamiento para permitir
funcionar al gobierno. Además debemos tener en cuenta la destrucción causada y
de las pérdidas provocadas por la violencia, la rapiña y el malestar general. La
relación de fuerzas hacía del noroeste un sitio vulnerable ante la potencia de las
tropas realistas acantonadas en el Alto Perú que será la última región de
Sudamérica en obtener la independencia gracias a Sucre y Bolívar en 1825.
"...La guerra de la independencia y la política revolucionaria convierten
sucesivamente a Tucumán en teatro de la lucha, en centro logístico para las
operaciones de vanguardia en el avance al norte en un segundo momento y
finalmente en sede del ejército Auxiliar que apoya el plan sanmartiniano. Es por
ello que su suelo se inunda de soldados y que sus autoridades deben satisfacer
requerimientos múltiples. Sus habitantes se convierten en soldados artesanos de
nuevas manufacturas o en pequeños comerciantes que encuentran mejores
perspectivas en la apertura de pulperías y en su dedicación a labores antaño
inexistentes.." (Leoni Pinto, p.50).
El Doctor Leoni Pinto que estudio en su tesis doctoral este período destaco
particularmente las consecuencias de la violencia en el Noroeste cuyas
derivaciones no podrán subsanarse en muchas décadas, a lo que se agregan las
acciones de los indígenas de la zona del Chaco que ante la debilidad de las viejas
fronteras y del poder revolucionario, van a incrementar su presencia en las
centenarias tierras en conflictos, especialmente en la zona de Santiago del Estero.
Fueron parte de esta epopeya disputando desde su lugar aunque finalmente la
independencia no les llegó a ellos como hubiesen deseado.
Mientras tanto la sucesión de gobiernos, desde el Cabildo a la Primera
Junta, la Junta Grande, los triunviratos, el Directorio, nos revelaban las insolubles
pugnas entre sectores de las elites y las dificultades en cuanto a la legitimidad de
un gobierno en ser aceptado y obedecido. El problema se concentró en torno al
tipo de instituciones a posibles a crearse, los problemas económicos y las
consecuencias de las guerras que erosionaban los consensos volviendo casi
imposible un orden duradero. La opción más atrevida y onerosa en la guerra la
propondrá el General San Martín con su plan de cruzar los Andes y atacar al Perú,

59
llevando la lucha hasta la década del veinte. Esta estrategia se demostró exitosa
en el futuro, aunque implicó una financiación que a veces les parecía inalcanzable
en ese momento de crisis.

Los caminos de la independencia

Es conocida la gesta del General Manuel Belgrano en lo que se transformó


en la principal conmemoración de Tucumán después del 9 de julio, la Batalla del
24 de septiembre o Batalla de Tucumán. Belgrano que había sido nombrado jefe
del ejército auxiliar del Perú en 1812, siguiendo órdenes organizó la retirada hacia
el sur. Buenos Aires había decidido, ante la superioridad de las fuerzas españolas
en el Alto Perú que se había mostrado inconquistable, perder el noroeste para
consolidar su situación en el centro del país, aunque ello implicara el desacuerdo
de la región más antigua del territorio. De esta decisión nacerá la gesta del éxodo
jujeño, cuando todo un pueblo dejo su ciudad y quemo lo que quedaba en un
supremo esfuerzo de guerra. No se podía dejar nada aprovechable por los
enemigos y así se los debilitaría, además de dejar en claro la oposición de la
población. Al llegar a Tucumán algunos miembros de las elites locales animaron a
Belgrano a desoír las órdenes y batallar contra el General Pío Tristán, que a la
sazón era un amigo de juventud, cuando ambos se conocieron en España.
"... los planes de Belgrano empezaron a metodizarse en su cabeza,
afirmándose más en s idea de hacer pie firme en Tucumán, a pesar de las
instrucciones que le ordenaban retirarse hasta Santiago del Estero o Córdoba...
abandono el camino central de las Postas, tomando el llamado de las Carretas,
que acercándose más a la margen derecha de Pasaje, se dirige hacia ...
Burruyacu al nordeste de Tucumán. De este modo burlaba la persecución del
enemigo..."(Mitre, 1887, p.103)

60
Este camino de las Carretas no es otro sino el mencionado en el capítulo
anterior donde tratamos sobre el camino de las postas que partiendo de San
Miguel de Tucumán corría por el noreste bordeando las Sierras de Medina hacia la
desaparecida Esteco y luego Salta. A la vera de este camino se hallaba
emplazada la posta de los hermanos Alderetes, que seguramente fueron testigos y
partícipes de esta historia en su posta-pulpería, que era obligatoria parada de la
zona. No quedaron registros de estas cosas como usualmente no sobreviven las
notas de las personas corrientes que vivieron y construyeron el país, pero
podemos reconstruir en parte sus avatares que les toco vivir en su tiempo dentro
de las grandes líneas de los sucesos acaecidos. De la decisión de presentar
batalla se desencadenó un confuso enfrentamiento que cuyos actos cubrieron un
extenso territorio entre el noreste y noroeste de la ciudad capital. A partir de esta
indecisa batalla, quedará el noroeste en posesión de las fuerzas patriotas mientras
que los realistas se retiran a su fortaleza del Alto Perú. El profesor Pacheco relata
que:

61
"...uno de los oficiales del Ejército del Norte, el teniente Ledesma tenía su
casa-quinta paterna en Alderetes (según el testimonio de sus descendientes);
[quién] se distinguirá en el mencionado ejército en las batallas de Las Piedras,
Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma; y además proveerá desinteresadamente
de gran cantidad de mulares al ejército independista. Teniendo en cuenta las
circunstancias, es muy probable que dicho regimiento acampara en Alderetes, en
los días previos de la vital victoria patriota, en la Batalla de Tucumán... " (Pacheco,
1994, p.78). Siguiendo la idea del profesor Pacheco la posta debe haber sido un
sitio de aprovisionamiento de caballos y de resguardo de tropas dada su cercanía
al frente de batalla. Siendo la zona rica en pastos y agua, con leña y controlando
la boca de uno de los dos caminos al norte, los guerreros de la independencia
debían haber fijado algún retén al menos en la región.
A partir del dinero otorgado en premio por la victoria en Tucumán Belgrano,
un hombre de la ilustración, encomendó construir cuatro escuelas gratuitas para
los niños de la región porque entendía que eran el vínculo con el futuro de la
patria:
"Manuel Belgrano imaginó un país de gente laboriosa, que cultivase la
tierra, explotara las minas y produjera manufacturas. Influido por los fisiócratas
ingleses, consideraba que la agricultura era la base de la riqueza. Cuando fue
nombrado secretario del Consulado de Comercio de Buenos Aires en1793, creó
las escuelas de náutica y minería. Fundó la Sociedad Patriótica, Literaria y
Económica. proyecto que vinculaba el progreso económico con el estímulo a la
educación. Siendo vocal de la Primera Junta patria, fundó la Escuela de
Matemática, para formar técnicos en el campo de las ingenierías. Cuando la junta
le encpmendó la creación de cuatro escuelas durante su campaña militar,
Belgrano dictó un reglamento para las Escuelas del Norte. En él se determinaba
que los establecimientos debían ser estatales y administrados por los
ayuntamientos, y en su entrada debían fijarse las armas de la soberana Asamblea
Nacional Constituyente del Año 1813...Belgrano entendía que la educación pública
era condición para tener una sociedad independiente...( Puiggrós, 2002, pp.41-42)
En enero 1814 Belgrano se encontró con San Martín en la Posta Los
Algarrobos, y luego en la posta de Yatasto, donde le transfirió el mando el Ejercito
del Norte. Dicho año este ejército se establecería en Tucumán para comenzar la
construcción de una fortaleza en la zona que luego se llamará La Ciudadela. A un
San miguel de unos cinco mil habitantes se sumaron unos dos mil soldados a
quienes sostener.
"...el General San Martin utilizó también cotidianamente el camino de
carretas de Burruyacu y acampo con su ejército en Alderetes, tal cual se lo había
recomendado el General Manuel Belgrano. Es reconocida su predilección por

62
visitar La Ramada de Abajo, lugar que eligió como descanso y reposo de la
enfermedad que lo aquejaba..." (Pacheco, 1994, p.78).
En 1814 Tucumán es convertida en provincia, integrada también por
Catamarca y Santiago, por orden del Director Supremo Gervasio Posadas. La
Declaración de Independencia el 9 de julio de 1816 fue producto del cambio de
situación internacional, donde el Rey Fernando VII que había regresado al poder
pretendía liquidar cualquier desafío americano, y de la decisión de los sectores
más radicales de las elites locales, que bajo influencia de Belgrano y San Martín
convocaron a liberarse de España y cualquier otra potencia del mundo, bajo el
lema "seamos libres que lo demás no importa nada". Hasta se busco una solución
de compromiso como podía ser la de una monarquía constitucional bajo un rey
Inca.
Mientras San Martín preparaba en Cuyo su ejército libertador Belgrano
volvió a conducir el ejército del Norte en Tucumán, pero un levantamiento militar lo
depuso a fines de 1819 y un cabildo abierto nombró gobernador a Bernabé Aráoz.
Era prácticamente el fin del Directorio como experiencia de gobierno central y el
inicio de tres décadas de conflictos ideológicos y económico-regionales en pos de
un acuerdo amplio que permitiera conformar un Estado Unificado. Este período
recibió muchas calificaciones que actuaron como rótulos simplistas a lo largo del
tiempo, fue llamado como etapa del caudillismo, de luchas intestinas, de anarquía,
de tiranía, de autonomía etc.. Quienes se denominaron Unitarios y Federales se
enfrentaron en el Río de la Plata y en el interior con tropas, con libelos, con
barcos, con atentados, con la prensa, etc.. Es en este periodo cuando el General
Paz, el General Lavalle o el tucumano General Lamadrid se enfrentaban a Rosas
y Quiroga y de la que finalmente saldrá una fórmula de consenso cuando el
federal entrerriano Urquiza derrote al federal porteño Rosas en Caseros en 1852,
dando lugar al nacimiento de la Confederación Argentina. Es en esta época
cuando los intelectuales de la Generación del 37 dejaron constancia en sus
escritos de la violencia e intolerancia de un tiempo donde los conflictos se
resolvían en el filo del facón que cortaba la garganta del enemigo, cuya cabeza
ondeaba en las lanzas como estandarte de una razón de sangre y muerte.
Ninguna pluma comparable con la de Borges para ilustrar estos tiempos:
Pisan mis pies la sombra de las lanzas
que me buscan. Las befas de mi muerte,
los jinetes, las crines, los caballos,
se ciernen sobre mí...Ya el primer golpe,
ya el duro hierro que me raja el pecho,
el íntimo cuchillo en la garganta
J. L. Borges, Poema Conjetural, 1943

63
Entre la Mazorca y el bloqueo anglo francés, Buenos Aires iba consolidando
su predominio, mientras el interior comenzaba a perder sus manufacturas
asediadas por la entrada de los nuevos productos industriales europeos, masivos
y baratos. Sarmiento en el capítulo sobre la historia de su madre, en sus
Recuerdos de Provincia narraba como de niño su madre tejía doce varas por
semana, por las que recibía seis pesos, con lo que mantenía la familia. Sostenía
que ello era posible porque en ese entonces aún no habían avanzado hacia el
interior los bienes industrializados ante cuya competencia era imposible no
sucumbir para cualquier artesano. Los dueños de las tierras serán del grupo de los
vencedores en general, sea cual sea su ideología.
En Tucumán la década de 1820, nacería con la creación de la efímera
República del Tucumán impulsada por Bernabé Aráoz. Se sucederían veinte
gobernadores y múltiples batallas en una sociedad militarizada, en tiempos en que
el General Lamadrid fue derrotado por el Tigre de los Llanos Facundo Quiroga en
la batalla de El Tala. La derrota de la liga unitaria permitió que accediese al
gobierno de Tucumán el General Alejandro Heredia, federal, hombre culto y
equilibrado. Fue la figura representativa de Rosas en el Noroeste y participó de la
lucha contra la Confederación Peruano boliviana al mando de Andrés de Santa
Cruz en 1836. De espíritu conciliador gobernó entre 1832 y 1838 cuando fue
asesinado, imponiendo medidas proteccionistas que lo enfrentaron con los
acaudalados comerciantes y fomentando la educación. En estos años se fue
difundiendo el cultivo de la caña de azúcar que había tomado impulso en 1821
cuando el Obispo Colombres en su finca aledaña a la ciudad capital, en la zona
llamada El Bajo, instaló el primer trapiche de madera de quebracho movidos por
mulas, donde actualmente se encuentra el museo de la Industria Azucarera. Es en
alguna medida el punto de origen de lo que en el futuro será una gigantesca
industria azucarera en la provincia. Heredia reorganizó el ejército provincial y creó
cuatro escuadrones en la banda oriental del Río Salí.
Tras la muerte de Heredia la Coalición del Norte formada por las provincias
de Tucumán, Catamarca, Jujuy, Salta, La Rioja contra Rosas y encabezada por
Marco Avellaneda, tuvo como jefes militares a los generales Lavalle y Lamadrid.
Pero las fuerzas de la coalición fueron derrotados por el general Manuel Oribe en
septiembre de 1841 en la batalla de Famaillá. Avellaneda sería fusilado y
cercenada su cabeza, puesta en una pica en la plaza principal de Tucumán.
Mientras tanto el general Lavalle moriría en el camino de su huída al norte en
Jujuy. Sus hombres no quisieron abandonarlo y llevaron el cadáver
descomponiéndose en el caballo. Con esto cambiaria de nuevo el gobierno local y
se iniciaría una década de relativa paz hasta la caída de Rosas.

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"...La figura de Celedonio Gutiérrez es otro caso elocuente de cómo a partir
de las guerras de independencia, la militarización de la sociedad influyó en la
cultura política de la época. Él mismo era un hombre formado en los campos de
batalla; había combatido con Manuel Belgrano; participado en las guerras civiles
en la década de 1820 y luego junto a Alejandro Heredia en la Guerra contra
Bolivia. Y fue en presencia del sanguinario y victoriosos ejército de Oribe que un
tumulto lo eligió gobernador en octubre de 1841... Se persiguió a sol y sombra a
todos los que habían apoyado a la coalición del Norte; las tropas de Oribe estaban
dispuestas a terminar con los ´salvajes unitarios´ quienes fueron perseguido,
ejecutados y sus bienes confiscados y los que se salvaron emigraron para evitar
la muerte. La adhesión a Juan Manuel de Rosas fue expresada de un modo
permanente. Sin embargo las cosas se tranquilizaron cuando el ejército de Oribe
se marchó de la provincia en 1842.." (Bliss, p138)

Gutiérrez fue reelegido cada dos años y tras la caída de Rosas adhirió al
nuevo gobierno firmando con los otros gobernadores el Acuerdo de San Nicolás
por el que se llamaba a la Convención que crearía la Constitución en 1853. Pero
los grupos liberales tucumanos no le perdonarían su pasado rosista y fue
depuesto. En la década de 1860 participó de algunas luchas que disputaron la
gobernación pero fue vencido y se exilió, volviendo a mediados de 1870 para morir
en Alderetes en 1880. Como un dato interesante tenemos que su sobrino Ladislao
Gutiérrez, tucumano también, fue el cura jesuita fusilado en 1848 en Buenos Aires
junto a su enamorada Camila O´Gorman por Rosas. La pasión de estos jóvenes
fue considerada una inmoralidad por la sociedad de la época, lo que nos evidencia
un conservadurismo social más reaccionario aún que en los años de la
independencia, cuando eran célebres los amores de militares y damas casadas e
incluso monjas. La salteña Juana Manuela Gorriti escribió ricos relatos cortos de
esos tiempos, incluyendo uno de Camila.

La sociedad y la vida cotidiana

Alderetes que había nacido como posta y paulatinamente progresado como


pulpería se iba convirtiendo en un caserío cercano a la ruta que conducía a
Burruyacu. Los avatares de las Guerras de la independencia que habían afectado
y empobrecido la región también repercutirán en la zona. La pulpería, como
habíamos dicho, espacio de sociabilidad que como el Carnaval, eliminaba las
diferencias sociales en su interior, era objeto de constantes regulaciones por parte
del gobierno para obtener ingresos y para controlar a sus parroquiano con una

65
base moral que en verdad era control social. La prohibición de abrir los días
festivos se repite en 1826 y en 1840. Dice la profesora Zerda de Cainzo que los
herederos Miguel y José María Alderetes, León Luis, Tomás y Juan Silvestre
"...dejaron de explotar la pulpería por la prohibición del Cabildo de dichos negocios
donde se producían desórdenes..." (Zerda de Caínzo, p24).
No tenemos otros datos que estos al respecto. Pero las prohibiciones pocas
veces hicieron desaparecer los gustos populares, y en general daban lugar al
surgimiento de pulperías volantas, ilegales y temporales que quedaban fuera de
toda sujeción a ley alguna. Lo que más las afectaba era la cruda realidad del
momento. Retrataba muy bien este período en 1826 el viajero inglés Edmundo
Temple: "... Tucumán sufrió seriamente durante la última guerra de independencia
y ni aún ahora está en la completa seguridad de paz; hace sólo algunas semanas
que el coronel Lamadrid reunió una partida de hombres armados (de cuyo aspecto
y equipo dará una idea el adjunto grabado) y deponiendo al gobernador, un
coronel López, se eligió a sí mismo para ese oficio, prefiriendo una situación en
que pudieran tocarle algunos panes pescado a una e la cual no consiguió
absolutamente nada..." (Temple, p.56-57). El grabado que menciona el autor es la
figura del gaucho que reproducimos en este capítulo.
Como vemos en las opiniones de los autores
Por lo que como sostienen los diversos autores
citados fueron las guerras las que perjudicaron ampliamente la economía y
las posibilidades de la región. La violencia de las armas, las levas, el robo y la
extorsión, la persecución a los enemigos, la intolerancia y el asesinato eran
moneda corriente. Todas las actividades se habían visto perjudicadas por esta
condición de inseguridad y violencia permanente. Continuaba Temple:
"...Las postas de Tucumán a Salta han sido tan destruidas durante las
últimas guerras civiles, que los viajeros se ven obligados a contratar caballos
desde la residencia de un criador hasta la de otro. Para este arreglo, el costo es el
doble que por posta, siendo de dos reales (un chelín) y por milla por caballo, en
vez de un real, que es la tarifa establecida por el maestro de postas..." (Temple,
p.63)
Esta violencia afecto todos los negocios, pero indudablemente siempre
quedan unos dineros para los "vicios", así que las pulperías no sucumbieron. Con
la modernización liberal de mediados de siglo que amplió los espacios de
sociabilidad con confiterías, billares, etc. al parecer perdieron su centralidad como
almacenes, aunque seguramente conservaron sus funciones bajo otros nombres o
modalidades. Se debieron de adaptar a las nuevas modas, puesto que el
encuentro para la diversión masculina no podía dejar de ofrecer atractivos.

66
La afición a las bebidas alcohólicas habían sido persistentemente una
ambigua preocupación de todos los gobiernos, que a la vez que la perseguían por
un lado con argumentos de índole moral, por otro la fomentaban como factor de
recaudación y producción (y para algunos críticos, como instrumento de control
social, como "válvula social", preferible antes que la conciencia de clase). Ya en la
etapa colonial gobernantes y religiosos plantearon el problema de la embriaguez
de los indios, lo que probablemente haya respondido a la angustia por la
destrucción de su mundo y sido una vía de escape a la desesperanza, a los
abusos y al desprecio que sufrían. Este discurso moralista que ponía el problema
en las formas y no en el fondo, en el alcohol y no en la desesperación y malestar
social, continuó vigente en el siglo XIX y fue motivo de reclamos contra las
pulperías que se asociaron a antros de excesos concurridos por los sectores
populares, en general analfabetos, por lo que los prejuicios asociaron condiciones
sociales con una moralidad que no compartían las elites.
El rico le dice al pobre,
calavera y chupador;
el rico chupa en la mesa
y el pobre en el mostrador.
Ricardo Borsetti

Esta copla recopilada por Borsetti del folclore argentino también fue cantada
por Atahualpa Yupanqui y es parte de la denuncia social contra esos prejuicios
que estigmatizan al ebrio más por su condición social que por su conductas,
destacando las consideraciones de clase.
En la primera mitad del siglo XIX las 7 circunscripciones existentes,
Burruyacu, Los Juárez (ambas al este de río Salí), Chicligasta, Monteros, Río
Chico, Monteros y el Curato Rectoral que era San Miguel de Tucumán
(comprendía lo que después será Cruz Alta y Tafí) se ampliaron con Graneros,
Famaillá y Tafí del Valle. Los Juárez paso a llamarse Leales. Las jurisdicciones y
la población iban ampliándose. El censo provincial de 1845 dio 57.876 habitantes
en la provincia, siendo 16.822 de su ciudad capital. Dicho censo consigna las
principales actividades: azúcar, aguardiente, tabaco, arroz, trigo, maíz, alfalfa,
hortalizas, legumbres, industria forestal, y la ganadería y sus derivados, "... el
elevado nivel de mercantilización alcanzado permite caracterizar a la economía del
Tucumán ... como un capitalismo incipiente.. En consecuencia la burguesía
comercial derivará primero en terrateniente y a parir de la segunda mitad del siglo
XIX en industrial..." (Parolo, 2002, p57).
Los sectores populares masculinos se sustentaban a comienzos del siglo
XIX con el producto de múltiples actividades, en algunos casos tenían o cultivaban

67
una porción de tierra, se empleaban como arrieros o en diferentes actividades
pecuarias, algunos tenían un oficio o eran artesanos, comerciaban o
aprovechaban lo que la naturaleza les proveía para vivir, estaban enganchados en
los ejércitos siempre hambrientos de soldados, etc. En general eran reacios a
trabajar para otros y resguardaban su libertad como un tesoro.

"... Si un tucumano posee un caballo, un lazo, un cuchillo y una guitarra,


con lo que parecen todos alegrarse mucho, se considera entre los más
independientes hijos de la tierra, y superior a los caprichos de la fortuna. En
cuanto a su existencia, no le cuesta ni penas ni molestias soportarla; un pedazo de
buey u oveja puede hallarse en cualquier parte: y esto, hasta donde he podido

68
dirigir mis observaciones, parece ser aplicable a la generalidad de los gauchos. No
es que yo pretenda incluir a toda la raza en una áspera sentencia, o decir, como
han dicho algunos, que todos ellos no son mejores que los indios incivilizados. Es
igualmente iliberal e injusto aseverar que ellos están desprovistos de sentimientos
de humanidad y benevolencia, y que entre ellos no se encuentra ni inteligencia ni
buen sentido. Como todos los hombres, están formados para ser seres racionales,
y sólo necesita educación y buen ejemplo para inducirles a ejercitar sus
facultades, tanto para mayor beneficio de ellos mismos como de la comunidad, a
la larga. Actualmente no parecen entender que el bien público es también el de los
individuos, y por consiguiente son por completo indiferentes al primero..." (Temple,
p. 72).
La cultura y las formas de vida son evidentemente difíciles de comprender
hoy en día cuando el trabajo asalariado o por dinero, el peso del gobierno y la
difusión de las tecnologías electrónicas han hecho de nuestra vida algo más
universal y estandarizado. Pero nuestros antepasados se tenían por felices
muchas veces con las cosas que mencionaba en la cita pasada Edmundo Temple.
Siendo según el autor baratos los caballos por su gran número, el estilo de vida a
caballo, no tenía rival. Por supuesto que existía una tensión permanente con la
autoridad y con las formas de identidad que le aseguraban no sólo su
personalidad sino su lugar en la sociedad. Temple refleja prejuiciosamente esta
tensión desde la oposición civilizados o bien público enfrentado con los poco
civilizado sin poder comprender que el orden social que incluye o excluye es el
que posibilita o repela la integración de sus sujetos. Con cierta bonhomía busca
matizar su juicio y el de la época dejando a la educación la tarea de civiilizar, que
fue en realidad disciplinar en esos años al no tomar en consideración la represión
social. los indios son equiparables a lo bárbaro aunque rescata una versión
"natural", un tanto romántica de la esencia humana como digan de a salvación por
el ejemplo. Alderetes combinaba todas estas opciones, el ganado para la provisión
de carne, las quintas y chacras para el cultivo de maíz, trigo, verduras, las grandes
extensiones de tierra para su libertad y la pulpería para su diversión.
Entre las diversiones predilectas estaban los carnavales, fecha en la que
prácticamente se paralizaba toda actividad y se subvertían los valores y las
jerarquías. Estas fiestas fueron perseguidas parte del siglo por unas elites que
habían reforzado su rigidez moral religiosa y clasista en el siglo XIX, fenómeno
difundido en todo el occidente que buscará con ello diferenciarse de los sectores
populares a la vez que disciplinarlos en una moral estricta que los ubicaba como
trabajadores o delincuentes, sin medias tintas.

69
El 8 de febrero de 1826 Edmundo Temple, quejándose por no poder
conseguir postillones para continuar su camino al norte, describía el carnaval
tucumano:
"... Labores y trabajos de todas clases se suspendieron, todo orden se
abolió, amo y criado oficial y soldado, señora y caballero, todos confusamente
reunidos en el jubileo con una animación y actividad completamente
insospechadas en gente de hábitos tan indolentes. La principal diversión parecía
consistir en arrojar puñados de harina o almidón en polvo a los ojos de los que
parecían menos preparados al asalto; y a cuyo intento todas las personas, altas y
bajas; viejas y jóvenes, llevaban en sus pañuelos, bolsillos, y esquinas de sus
ponchos, abundante depósito de esta munición, cuyo precio aumenta
considerablemente a consecuencia del pródigo expendio que tiene lugar en esta
ocasión, mañana, tarde y noche, por tres días y noches sucesivos, y, hay que
confesarlo, a veces con efecto muy cómico. La gente de campo, desde muchas
leguas a la redonda, con sus esposas y novias, y niños, entraban en la ciudad
montados en caballos o mulas, algunos con guitarras, otros con tambores, otros
cantando, otros gritando, chillando y mugiendo, en tonos que aumentaban en
aspereza y horrible discordancia en proporción a la cantidad de mal vino, chicha o
aguardiente que habían ingerido. Tropas de estos seres frenéticos, a veces dos o
tres en un solo caballo (pues pocos van a pie), y en alguna ocasión mujeres
sentadas a la amazona o turca, pero sin la gracia y la dignidad orientales, podían
verse a todas horas al galope tendido por las calles, corriendo carreras por
apuestas, quizás de un jarro de chicha, su bebida favorita hecha con la semilla de
la algarroba o con maíz..." (Temple, pp.70-72).
Un elemento de diferenciación social eran las vestimentas, que así como en
el pasado habían sido factor de diferenciación étnica por sus peculiaridades, en la
colonia y en esta etapa marcan la desigualdad en el acceso a las prendas, que
son onerosas, en general las hacían las mujeres de la propia familia, pero por sus
costos nunca cubrían las necesidades de todos. Incluso su valor la convertía en
objetos de empeño, en parte del patrimonio del sujeto. En general los sectores
populares sólo son dueños de lo que llevan encima y de algún ganado. Son pocos
los muebles que tienen en sus casas, de adobe y con una galería al frente. Esta
pobreza sin miserias los hacía proclives a enfermedades como la neumonía, el
chagas y las afecciones gastrointestinales. Siempre las enfermedades y la
mortalidad eran mayores entre los grupos indígenas en la etapa colonial y en los
sectores populares en la etapa
Todos los grandes males se solucionaban con rogativas y misas. Las
sequías que muchas veces se agravaban en la época invernal o en los años
malos como 1817 y 1818, las inundaciones que se producían algunos veranos

70
como el de 1823, los temblores o terremotos como los sentidos en 1806, 1817,
1826. Para los pequeños males estaban las curanderas y curanderos, herederos
del viejo chamán indígena
El Gobernador Celedonio Gutiérrez fue una destacada figura de Alderetes,
puesto que su familia poseía una estancia quinta en la zona, que actualmente se
llama Los Gutiérrez. Desde 1830 criaban ganado y cultivaban maíz, caña y citrus.
El profesor Pacheco (pp.83-84) narra la anécdota del indio desertor del ejército de
Oribe, Juan Chipaco, santiagueño, quien habían encontrado refugio en la
hacienda de Don Wenceslao Posse en Cruz Alta donde se había conchabado
como gaucho peón. Las haciendas tenían por ese entonces un estatuto especial,
eran sitios seguros para refugiarse ante eventuales persecuciones puesto que la
necesidad imperiosa de mano de obra los hacía intocables. Las dificultades que
había para encontrar trabajadores generó la práctica de alquilarlos o arrendarlos
entre la elite de hacendados. Así Don Celedonio pidió por Chipaco, quién fue tan
querido que finalmente se quedo a vivir en la zona toda su vida, donde
seguramente habrá dejado descendientes. El mismo Gutiérrez que tuvo una vida
ajetreada en las lides políticas, murió apaciblemente en Alderetes en 1880.
La importancia de la zona este del Río Salí había aumentado
paulatinamente, recordemos en la década de 1830 el Gobernador Alejandro
Heredia había formado cuatro escuadrones para el ejército provincial allí, por lo
que vemos ya una sustancial población esparcida en la comarca.

71
Capítulo 4
Alderetes en la segunda mitad del siglo XIX
A Dios le debo la vida,
al fondero la comida,
al comisario la multa,
y al milico la propina.
Ricardo Borsetti

En la segunda mitad del siglo XIX el mundo se va a unificar en los hechos


tras el dominio de unos pocos estados nación capitalistas occidentales que van a
imponer una división internacional del trabajo en la cual se concreta una
clasificación entre un centro productor de bienes industriales de alto valor
agregado y una periferia proveedora de las materias primas y el alimento
necesarios. El crecimiento demográfico había incrementado la población mundial
de mil millones en 1800, a mil seiscientos millones en 1900, estando repartida
desigualmente. Europa occidental, China, India, Japón y Estado Unidos se
poblaron de grandes urbes. El desarrollo de las ciencias había posibilitado un
auge inusitado en las posibilidades humanas. Se produjeron innumerables
descubrimientos, invenciones o avances en las ciencias de la salud, en la química
y la física, en la ingeniería, etc. Por ejemplo nuevas vacunas contra viejas pestes
como la viruela o la rabia, la electricidad y casi todos sus usos (en motores y en
medios de transporte, se invento la bombilla incandescente), diferentes medios de
comunicación (como el teléfono, el fonógrafo, el cable submarino, la fotografía
moderna, el cinematógrafo), nuevos medios de transporte (gracias al motor de
combustión interna, el automóvil, el submarino, la bicicleta moderna, la
motocicleta). El desarrollo industrial incorporó el acero en gran escala y con ellos
máquinas de precisión, la energía eléctrica, las grandes fundiciones, multiplicó los
ferrocarriles y los grandes barcos a hélice, nuevas formas constructivas que dieron
lugar al nacimiento de los primeros rascacielos, la difusión de la educación
pública. También nuevas ideas y teorías cambiaron el pensamiento en el mundo,
la teoría de la evolución, el psicoanálisis, la teoría microbiana.
Fue la Segunda Revolución Industrial la que posibilitó y a su vez se
potenció con estos cambios, aumentando la producción masiva de bienes
industriales que viajaban en barcos de los países más poderosos a todos los
rincones del globo. Las técnicas financieras se afinan y el capitalismo financiero
inició su predominio por sobre el productivo, como agente de financiación, como
prestamista privado o de los Estados, y en ocasiones subordinando la producción
en su propio esquema de crecimiento.

72
El liberalismo económico propugnado por estos países ganadores de la
modernización industrial, que habían acumulado por siglos ganancias de su
dominio de los mares o del comercio, muto rápidamente en un proteccionismo que
los enfrentó por décadas hasta la primera Guerra Mundial. El Imperialismo que
desarrollaron dividió a grandes territorios en zonas periféricas que pasaron a
convertirse en Colonias donde ubicar su producción, donde invertir capitales o
donde proveerse de materias primas a la vez que se aseguraban un estatus de
Gran Potencia que se entendía como un signo de superioridad. Esta superioridad
troco el viejo esclavismo por un nuevo tipo de racismo con el ideal del hombre
blanco civilizador que aún contra la voluntad de negro, amarillos o morenos,
imponía lo que consideraba el bienestar para los colonizados. Éstos pocas veces
agradecían ser colonizados y en muchas ocasiones resistieron con bravura pero
sin éxito el avance de los blancos, armados con rifles a repetición o
ametralladoras. Toda el África y gran parte de Asia quedan en estas condiciones.
Incluso países como China que no fueron ocupados sufrieron las imposiciones de
occidente. Una excepción fue Japón que a fines del siglo XIX, ante el avance
occidental inauguró una política de modernización incorporando las nuevas
tecnologías que le permitieron convertirse en una potencia en el lejano oriente a
comienzos del siglo XX.
El liberalismo sufrió la embestida de nuevas ideas que cuestionaron
seriamente su coherencia, desde una izquierda que en algunos casos inició un
camino de acción política y social con vistas s superar el orden capitalista en
busca de una sociedad sin explotación. El marxismo fue la crítica más
contundente, mientras que el anarquismo fue quizás el ideal más combativo con
sus principios: sin patria, sin amo, sin dios, esperanzado en una fraternidad
humana de seres libres y responsables por sí y por los demás, plenamente
autoconscientes del bien colectivo e individual. El socialismo en general no busco
liquidar el capitalismo sino más bien pactar con él integrándose en sus ordenes
políticos para mejorar la situación obrera.
El éxito de este occidente capitalista se impuso como modelo institucional y
social. El ideal de regímenes representativos, constitucionales, de repúblicas con
equilibrio de poderes, de sociedades modernas fundadas en la educación general
y en la libertad de prensa, en la propiedad privada y en los derechos del individuo,
en la moral cristiana y en nuevos principios jerárquicos ya no basados en la
sangre sino en una meritocracia identificada con el hombre que se hace a sí
mismo, fueron difundidos con éxito en el orbe entero. El Estado nación se convirtió
en ideal de masas y en una práctica de elites que a la vez que construían nuevos
estados consolidaban viejas oligarquías.

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Si bien el cristianismo con sus diversas variantes gano fuerza, el catolicismo
romano se vio asediado por una modernidad laica que construía sociedades por
fuera de la vieja centralidad religiosa. Ahora la ley se independizaban
paulatinamente de la religión y la tolerancia era la regla general, por lo que
reacciono con una serie de encíclicas que cuestionaban esta modernidad.
El movimiento obrero nacía en Europa en sus ramas más combativas o
pactistas, el gremialismo se difundía por todo lugar donde las fábricas cambiaran
las condiciones de trabajo y las rémoras de las formas precapitalistas de trabajo
iban desapareciendo. Esto fue desigual en el tiempo y en el espacio, siendo cada
realidad local única y con sus propios problemas.

Argentina surgía como estado a mediados del siglo XIX. Tras ser vencido
Rosas por Urquiza en la Batalla de Caseros, nació la Confederación Argentina que
se dio su propia Constitución liberal en 1853. La pugna que se estableció
inmediatamente con la provincia de Buenos Aires implicó en parte una continuidad
de viejas diferencias pero también el nuevo desafío de conformar una nación
unificada con múltiples intereses. A las luchas entre una mayor o menor
centralización se impuso la lucha regional por los costos de financiar al nuevo
Estado, puesto que Buenos Aires seguía acaparando las rentas de la Aduana. Por
casi una década esta tensión dividió la región hasta que la Batalla de Pavón que le
dio el triunfo a las armas porteñas al mando de Bartolomé Mitre iniciaron una
nueva etapa. La defección de Urquiza, que se negó prácticamente a combatir,
nunca pudo ser claramente explicada. Entre los motivos probables se encuentra la
potencia de una Buenos Aires rica y bien armada, centro económico pujante bien
conectado al comercio mundial y con una elite poderosa y decidida a sostener su
preeminencia a toda costa. Muchos indígenas fueron utilizados como carne de
cañón en los combates entre ambas partes. En 1862 las elecciones presidenciales
le dieron a Mitre el sillón de Rivadavia con el tucumano marcos Paz como
vicepresidente, lo que implicó el triunfo de los liberales. Desde entonces el
régimen constitucional se impuso, los presidentes fueron elegidos cada seis años
y la gobernabilidad se construyó desde el poder central contra diferentes sectores
escindidos de las elites que cuestionaron el rumbo. Así el Chacho Peñaloza o
Felipe Varela fueron tenaces opositores, pero en general las posibilidades que
brindaba el régimen constitucional permitió que las pugnas se encauzaran en el
Congreso de la Nación. La participación de Argentina en la Guerra de la Triple
Alianza, donde junto a Brasil y Uruguay destruyeron al Paraguay, matando el
noventa por ciento de su población masculina, fue un hecho sin precedentes que
generó una profunda oposición por una parte de la población.

74
La vigencia del liberalismo porteño fue posible también por el pacto entre
las elites regionales que buscaron organizar su participación en las mieles del
mercado, logrando desarrollarse importantes industrias en el interior como la
azucarera en Tucumán o la vitivinícola en Cuyo. Esto no quiere decir que todos se
beneficiasen por igual, especialmente los sectores populares que vieron sus
oficios artesanales destruidos por la competencia de productos importados una
vez que la modernización y la instalación de los ferrocarriles lo hizo posible.
Mientras Alberdi ponía el acento en la educación por las cosas, es decir
integrándose a una modernidad que enseñaba por el ejemplo en la vida cotidiana,
Sarmiento puso como prioridad la educación en las primeras letras por parte del
estado, puesto que deseaba combatir la ignorancia que él asociaba al Gaucho,
figura a la que llego a igualar a los animales que montaban. Hasta la década de
1850 las escuelas diferenciaban sus alumnos según el color de la piel, a partir de
entonces comenzaron a considerarse escuelas de la república, donde bajo el
liberalismo vigente todos podían ser ciudadanos. Las historia argentina no está
libre de conflictos en casi ninguna década, pero su resolución en la medida en que
iba institucionalizándose daba lugar a una mayor previsibilidad y gobernabilidad.
La Liga de Gobernadores que enfrentó las ansias mitristas a partir de 1870 y que
dio lugar al Partido Autonomista Nacional (unificación del Partido Autonomista y
del Partido Nacional) va a marcar un rumbo.
En muchos países europeos la democracia era censitaria, pocos podían
votar en función de su riqueza o educación, mientras que en Argentina el sufragio
universal masculino permitía la integración con coherencia en el liberalismo. En los
hechos la violencia, la cooptación o el fraude ganaban las elecciones, que eran
manipuladas por los miembros de las elites interesados por la cosa pública,
haciendo incluso votar al os muertos como se jactaban algunos. Ello no quita que
el principio era progresista en su momento. Los inmigrantes sólo votaban en
elecciones locales asociando sus derechos al cuidado de sus intereses, sus
impuestos les garantizaban su participación para velar por ellos.
Con Avellaneda se producen dos hechos trascendentes en la historia
argentina. La anexión de las tierras indígenas y la federalización de la ciudad de
Buenos Aires.
La invasión y conquista de las milenarias tierras indígenas de la Patagonia y
el Chaco fuer parte del proceso de consolidación de la autoridad central, de la
valoración de la tierra y de la imposición de un orden civilizador imperialista
semejante al que se vivía en el mundo por entonces. El desprecio al indio en
realidad oculto la complejidad de las fronteras que eran zonas de contacto y
permanente interacción poblada por indígenas, mestizos y blancos, algunos de
ellos renegados. Los acuerdos firmados no fueron respetados, los indígenas

75
capturados fueron distribuidos como mano de obra forzada en todo el país, incluso
Tucumán recibió algunos que posiblemente trajeron la viruela contagiada como
estrategia bacteriológica para debilitarlos, y algunos fueron encerrados como
delincuentes. Las mujeres muchas veces eran rematadas como empleadas para
las familias de la elites. Muchos autores lo consideran un genocidio, que no sólo
acabo con un número importante de ellos (porcentualmente hablando) sino que
destruyo casi por completo sus culturas.
La ciudad de Buenos Aires era la capital de la provincia del mismo nombre.
El gobierno nacional no tenía autoridad sobre ella, por lo que va a federalizarla
pese a la oposición porteña, que dio lugar a un cruento enfrentamiento donde
triunfaron las huestes nacionales. La Provincia va a crear desde cero su capital
que en el futuro será La Plata, unos cuantos kilómetros más al sur.
La llegada del tucumano Julio A. Roca a la presidencia en 1880 bajo el
lema orden y progreso implico el desarrollo de una infraestructura e
institucionalidad novedosas. Su política de separación de la Iglesia y el Estado,
que se concreto en 1884 con la creación del registro civil y la famosa ley 1420, de
educación que no incluía entre las horas de clase religión, lo enfrentara con el
Vaticano, con quien romperá relaciones hasta su segunda presidencia. Ambas
eran mecanismos de gobernabilidad, al igual que la secularización de los
cementerios, para que personas de cualquier credo pudieran ser enterrados sin
discriminación alguna o la ley de matrimonio civil de 1888. Todas estas medidas
eran parte de una modernidad necesaria en un estado tolerante que necesitaba
contener las diferencias, atraer inmigrantes y controlar a su población. Esta
laicización para Di Stefano y Zanata (Di Stefano; Zanata, 2000, p.347), quedó
inconclusa y furo poco. La ley de divorcio que se discutió a fin de siglo no sería
votada sino hasta 1987, casi un siglo después.
La gran inmigración que llegó al país atraída por la propaganda oficial y
expulsada por la pobreza europea cambió el panorama de la sociedad Argentina.
El censo de 1869 indicaba una población de 1.880.214 personas, y el de 1895
4.044.911 personas, lo que implicaba un crecimiento de un 121% en veintiséis
años, cifra solo posible por la masiva llegada de inmigrantes. Su distribución fue
desigual, quedándose especialmente en Buenos Aires y el Litoral, y en las
ciudades principalmente. Pero todas las provincias vivieron el fenómeno
inmigratorio, que implicó un cambio en la cultura en su conjunto. Los orígenes del
tango, de múltiples comidas, de nuevas palabras y tradiciones, de gustos etc. se
encuentran es este fenómeno. Esta inmigración que dejó huellas en la música, en
las costumbres, en el cocoliche del idioma, en las prácticas y en los apellidos fue
resignificada y temida por las elites a fines del siglo que comenzaron a verla como
una amenaza. Traían las ideas de la izquierda europea y las nuevas formas de

76
organización obrera. La reacción de la elites fue la de rescatar , desde fines de la
década de 1880 un ideal del pasado que construyo por ese entonces en un relato
épico de los próceres, inventando una tradición patria edulcorada que se plasmó
en monumentos, en museos, etc..(estas ideas esta desarrolladas en general en
Bertoni, 2001). La trama criollista forjo una imagen del gaucho como arquetipo y lo
proyecto como esencia nacional, cuando en los hechos había sido perseguido y
despreciado por gran parte de las elites. Así, los inmigrantes que enriquecían con
su trabajo esta modernidad fueron desplazados por un ideal de un gaucho que
había enriquecido antes esa misma sociedad.
La concentración del poder en el PAN que había dado lugar al Unicato y
asegurado la sucesión presidencial para Juárez Celman fue repudiada por
diversos sectores considerados agraviados, desde grupos liberales que pretendían
un acceso al poder hasta grupos católicos que renegaban de la laicización del
Estado, incluyendo la novedosa e incipiente aspiración de sectores medios. Así
nació en 1890 la Unión Cívica comandada por Mitre y Alem, Pero la defección de
Mitre que obtuvo un arreglo con el roquismo dejo en soledad a un grupo de
disidentes que pusieron el acento en un reclamo ético sobre elecciones
transparentes, lo que dio lugar al origen el primer partido moderno argentino, la
Unión Cívica Radical. El suicidio de Alem dejo el partido en manos de su sobrino
Hipólito Yrigoyen, que sostendrá una postura abstencionista, mientras su partido
se levanta en armas en 1893 y en 1905. El segundo partido moderno surgirán en
1896, el Partido Socialista, cuyas figuras emblemáticas fueron Juan B. Justo y
Alfredo Palacios.
La crisis y la Revolución de 1890 obligan a renunciar al presidente y le
sucede su vice, Pellegrini. Roca, el zorro, tejió la política de esos años en función
de sus intereses y logro imponer la fórmula presidencial de Luis Sáenz Peña y
José E. Uriburu, casi un interregno para su regreso en 1898, cuando reinauguró
las relaciones con el Vaticano y enfrento la movilización social con leyes
represivas como la Ley de Residencia.

En 1852 en Tucumán los grupos opositores al rosismo vieron la posibilidad


de acceder al poder y desplazaron a Gutiérrez, estableciendo un esta tuto que
reglamentaba un gobierno republicano y representativo. Gutiérrez volvió y los
venció para ser luego él mismo vencido nuevamente, quedando como Gobernador
José María del Campo, que inició una política de construcción de su autoridad
nombrando comisarios en la campaña para limitar la influencia de jueces que
podían no serles adictos. Los liberales que triunfaron estaban divididos y no tenían
el apoyo de las milicias departamentales, aún leales a Gutiérrez. Por esto las
reemplazaron por las Guardias Nacionales. Latzina sostenía en 1888 que

77
Tucumán tendría unos 28.000 hombres, por lo que era la cuarta provincia en
cantidad de efectivos. Ninguna provincia pudo evitar la tensión entre la
Confederación y buenos Aires en estos años. Se sancionó la Constitución
provincial de 1856 y se fomentó la educación, creándose el primer colegio de
enseñanza media.
Al momento del triunfo de Mitre en Pavón, en Tucumán las rivalidades entre
federales partidarios de la Confederación y liberales apoyados por el mitrismo se
enfrentaron El Ceibal en 1861. El federal Celedonio Gutiérrez que buscaba
regresar al poder fue vencido por José M. del Campo. El profesor Bliss en el
capítulo VI de su Historia de Tucumán expone que en este período se delinearon
los rasgos institucionales de la provincia, cuando las bases políticas ya no sólo
dependían de las milicias sino que se ampliaron apoyándose en redes de
parentesco, de negocios y de control territorial. Como la Constitución Nacional
prohibía las aduanas interiores se modernizó el sistema impositivo con la
contribución directa de la la propiedad inmobiliaria y acentuado la relevancia de los
derechos de patentes que gravaban los beneficios de la industria, los oficios,
profesiones, etc.. Esto se complementaba con el subsidio nacional que
representaba cerca de una cuarta parte de la recaudación total. Hacia 1853 la
producción azucarera representaba un 10% de la producción provincial, en 1866
ya era un tercio.
Los liberales continuarían con la Gobernación de José Posse y luego por
Wenceslao Posse, que sería depuesto por otra facción liberal local. Los Posse,
que en principio apoyaban a Mitre se habían acercado a Sarmiento, a quién
apuntalarían como presidente. Son muy conocidas las cartas entre Pepe Posse y
Sarmiento. La oposición a la hegemonía política de los Posse forzó la renuncia de
Wenceslao, quién sería reemplazado por Octaviano Luna y una serie de
gobernadores que se cobijaron bajo el poder del Autonomismo. Las pugnas
políticas continuaron entre facciones liberales y federales que iban construyendo
un poder territorial ligado al auge del azúcar. El ocaso de los Taboada de Santiago
enemistados con Sarmiento liberó al NOA de su influencia. En 1876 durante el
gobierno de Tiburcio Padilla llegó el ferrocarril a la provincia, hecho de enorme
trascendencia para el transporte, la economía y la vida cotidiana. En el mismo
ferrocarril llego en 1887 la epidemia del cólera que mato miles de
comprovincianos. En la década de 1880 fueron gobernadores destacados
empresarios azucareros como Santiago Gallo y Juan Posse en una tensión entre
quienes apoyaban o no a Roca y Juárez Celman. Las diferencias locales
repercutían en la nación y viceversa, lo que se resolvió desde diferentes líneas
con las intervenciones a la provincia en 1887, 1893 y 1905. La política se
convertía en la arena donde grupos de notables se enfrentaban imponiendo su

78
candidato que debía ser confirmado por el voto que unos sectores populares
cooptados o atemorizados debían cantar. A fines del siglo XIX el gobierno de
Lucas Córdoba implemento una serie de medidas modernizadoras que
beneficiaron la higiene pública como el servicio de agua corriente.

Tucumán, el azúcar y la sociedad


¡Ah, la provincia verde
la de los mares de caña,
donde los ricos sueñan,
donde los pobres callan.!
José Cresseri

En esta segunda mitad del siglo XIX Tucumán va a cambiar su fisonomía


con el desarrollo de la industria azucarera. Lo que había sido un paisaje cubierto
de selvas y bosques se va a transformar en un cañaveral rápidamente, quedando
paulatinamente la flora y fauna autóctonas circunscriptas a regiones de difícil
acceso productivo. El ganado, paulatinamente va a ir perdiendo su predominio y
desplazándose hacia otras zonas, mientras en la llanura central se imponía la
caña. Lo que fueron islas productivas va a convertirse en un mar de cañas. Sera
fundamental la llegada del ferrocarril que permitió la entrada de las enormes y
pesadas maquinarias de hierro que formaron los ingenios modernos que conecto
la región con el mercado nacional, especialmente Buenos Aires, que consumía su
producción. Los acuerdos políticos que en la democracia se forjaban en parte en
el Congreso y en parte en acuerdos de elite permitieron una política proteccionista
que le dio viabilidad al desarrollo industrial local. Ecológicamente se paso de un
circuito mercantil productivo de pequeña escala combinado con el autoconsumo a
una plena orientación hacia el mercado. El ferrocarril fue otro de los grandes
factores de destrucción ambiental, de los obrajes para devastar la selva chaqueña
salieron los millones de durmientes sobre los que descansaron los rieles de hierro
por los que corrían las locomotoras. El proceso de desertificación fue irremediable.
Un elemento a tener en cuenta es la ingente necesidad de agua que consume
cada ingenio, la mayoría de la cual termina como desecho contaminado en los ríos
tucumanos que llevan el problema hacia Santiago y Córdoba, donde desaguan. La
carga contaminante pudre el agua, quitándole el oxígeno, poblándola de algas y
matando los peces. El olor es insoportable. La ampliación de la producción y el
crecimiento demográfico harán de esto un grave problema en el futuro, cuando la
capacidad o tolerancia ambiental se vean sobrepasadas.

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En estos años las elites azucareras van a forjar su poderío gracias a su
capacidad de acumulación y dominio de los resortes institucionales y sociales,
donde los sectores subalternos sufrirán la compulsión laboral con mecanismos
precapitailstas como las Leyes de conchabo N° 582 de 1888 (derogada en 1896),
un sistema por el cual debían emplearse obligadamente y llevar consigo siempre
su papeleta de trabajo a riesgo de ser detenido por vago y malentretenido. La
necesidad de mano de obra era imperiosa para la elites, lo que incluso buscaron
resolver trayendo indígenas capturados en la Patagonia tras su conquista por
Roca.
El antiguo gaucho tucumano descripto por Edmundo Temple, independiente
y feliz con su lazo y caballo, tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos. Los
campesinos que vivían de su pedazo de tierra fueron orientándose a la producción
de caña. Tucumán, que se había caracterizado por su fragmentación de la
propiedad de la tierra va a generar una clase de pequeños propietarios que sin
capacidad de acumulación, se van a convertir en proveedores de caña a los

80
ingenios. A comienzos del siglo XX el 63% de los cañeros tenía menos de 25
hectáreas, y en Cruz Alta el 70% tenía menos de 10 (Bravo, 1989, p. 87). En 1895
proveían cerca del 40% de la materia prima. De una multitud de pequeños
ingenios artesanales que surgían a mediados del siglo XIX ilusionados con el auge
azucarero, a partir de la mecanización, con los enormes costos que implicaban,
van a irse reduciendo rápidamente a 37 a fines del siglo. Las hectáreas de caña
eran 191 en 1855, 1.687 en 1872, 2.500 en 1877, 14.200 en 1891 y 55.000 en
1895 (Campi, 1993), lo que era equivalente a la mitad del total de tierras
cultivadas, cuando se produjo la primera crisis seria de superproducción que
afecto a la provincia. En 1895 Cruz Alta tenía 21.554 hectáreas de caña (cerca de
la mitad de la producción tucumana), contaba con 77 de las 82 trilladoras a vapor
de la provincia, casi un tercio de los productores de caña, de las tierras con riego y
de los carros para "tirar" la caña (Censo 1895, pp. 171-187-486).
Los empleados de los ingenios se dividían entre trabajadores de fábrica y
obreros del surco. Los primeros, cerca de un tercio del total, conformaban un
grupo relativamente reducido y tenían trabajo permanente, con mejores
condiciones laborales. Los obreros del surco eran multitudes que en un trabajo
estacional de alrededor de cuatro meses vivían en el campo en precarias casas
construidas con la misma caña y en pésimas condiciones. Los ocho meses
restantes debían sobrevivir a su "suerte", que dependía si era poseedor de alguna
pequeña fracción de tierra o mudarse en pos de otras cosechas o era un
trabajador precario. Estos obreros golondrinas fueron parte del paisaje del
noroeste hasta la segunda mitad del silgo XX cuando la mecanización reemplazó
la mano de obra de los zafreros por unas pocas cosechadoras. De todas partes de
la provincia llegan a la llanura para trabajar en el surco, pero como no es número
suficiente llegan de las provincias vecinas, especialmente de Catamarca y
Santiago, muchos de cuyos hijos se afincarán en Tucumán.
Bialet Massé, en su informe sobre la condición de las clases obreras
argentinas de 1904 alababa al obrero criollo, que había sido despreciados en
relación con los inmigrantes. Decía que bebían menos que los extranjeros, que
trabajaban más, que tenían una habilidad que en poco meses los convertía en
obreros industriales. Sorprendido, escribía: "... en Tucumán, el criollo tiene
aptitudes artísticas sorprendentes. Hoy se oye entre los cañaverales cantar trozos
de Tosca y La Boheme... y a la sombra de un naranjo se oye al gaucho rasguear
la jota de La Dolores; tales hechos se explican por la existencia de una excelente
banda en Tucumán, sin duda la primera de la República..." (Bialet Masse, p.24).

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El trabajo de mujeres en los ingenios era frecuente, se encontraban en
labores como coser los sacos de azúcar pero también en el surco junto a sus
parejas. También era común el trabajo de niños, cuestionado por Bialet Massé,
que solían ser un porcentaje pequeño, pero su número era significativo. Las
condiciones de trabajo eran insalubres. En general el pago, los vales para canjear
en las proveedurías y las condiciones de higiene y salubridad eran deficientes. La
investigadora María E. Fernández concluye que las enfermedades
infectocontagiosas provocaron el 35% de las muertes entre 1859 y 1891,
enfermedades como paludismo, viruela, disentería, diarrea, sarampión, tétano,
neumonía, pulmonía, chagas, etc. (Fernández, 2012, p.40).

82
Estas enfermedades se potenciaban por las malas condiciones de vida y de
trabajo. El hacinamiento, la mala calidad del agua que bebían, la insuficiente
alimentación, la carencia de abrigo o ropas adecuadas, la falta de conocimientos y
de medidas de prevención, el contagio en la vida cotidiana, todo esto se convertía
en un caldo de cultivo de la muerte que atacaba primero a los más débiles, niños y
ancianos, pero que no perdonaba a nadie. Un ejemplo de las condiciones de vida
lo encontramos en una cita de la Dra. Lucía Vidal, del ingenio de Bella Vista de la
Familia García Fernández. El hijo le escribe a su padre en 1918 sobre los
inconvenientes que tiene con un grupo de trabajadores que tiene alojados:
"...Santamarianos: han venido sin camas y sin muebles y como tienen que
dormir sobre la tierra pues el galpón no tiene piso hay muchos enfermos de
bronquitis y neumonía He pensado que no te parecería mal y en vista de la
urgencia no se te consultó lo siguiente: poner bastante ceniza y arriba ladrillos en
seco (una hilada de plano) como piso. Después de la cosecha se podrán
aprovechar los ladrillos para lo que se quiera. Esto hubo que hacerlo para que
vuelvan los peones el año próximo y por humanidad, a parte del peligro de que
venga algún inspector y aplique alguna multa. Conviene además hacer en ese
punto 2 letrinas porque no hay ninguna..."(Vidal, 2009, p.300).
Entre el deber que la conciencia y la moral exigen y el temor al inspector, a
comienzos del siglo XX van a mejorar un poco las condiciones de vida de los
obreros. La Dra. Vidal nos dice que los ingenios se preocuparon por arraigar mano
de obra y por responder a la obligatoriedad de la escolaridad de los menores, por
lo que casi todos crearon escuelas primarias llamadas infantiles, porque tenían
sólo de 1 a 4° grado, para los hijos de sus trabajadores. De la mayoría de estas
escuelas se hará cargo el Estado con paso del tiempo.
La inmigración en Tucumán no tuvo el impacto que en Buenos Aires, sin
embargo su aporte fue sustancial, en parte debido a que en general venían
hombres adultos en condiciones de trabajar, lo que demandaban los industriales.
La inmigración en contribuyó al crecimiento demográfico y al cosmopolitismo. A
comienzos del siglo XIX había en la provincia unos 24.000 habitantes, en 1869
eran ya 108.953 habitantes y en 1895 el número había llegado a 215.742. Este
crecimiento hizo de Tucumán una de las zonas de mayor densidad de población.
El aporte inmigratorio era diverso:
"...Desde 1869 a 1895 ... se habían radicado en Tucumán 15.701
españoles; 7.848 italianos; 4.155 árabes; 802 franceses; 191 rusos; 429
brasileños; 351 bolivianos y 215 uruguayos ... es decir que la variación de los dos
primeros censos nacionales era del 98%... la población seguía siendo
esencialmente rural, ya que el 81.32% seguía viviendo en el campo..."( Santillán y
Ricci, p. 121).

83
El surgimiento de la Villa

El rango que tenía cada poblado variaba según las normativas que a su vez
variaban según el paso del tiempo. El decreto de la Honorable Sala de
Representantes (equivalente a la Legislatura en ese entonces) del 8 de enero de
1827 autorizaba al Gobernador a elevar al rango de villas a los pueblos de la
campaña que por su población y recursos se considerase aptos, para lo cual debía
nombrarse un Juez de 1° instancia, los comisarios, un defensor de menores y un
escribano público. Los impuestos directos que no fueran nacionales se destinarían
a su sostén (AHT, SA, T.33, f. 147-147v). Esta medida fue cumplida a medias
puesto que décadas de luchas y problemas financieros lo impidieron.
La particularidad de Alderetes es que tenía su origen a partir de un pasado
de posta-pulpería colonial que se había poblado lentamente y convertido en un
caserío, donde el ex Gobernador Gutiérrez tenía tierras y potreros. Precede al
ferrocarril o al auge azucarero, que usualmente fueron fenómenos económico-
productivos que crearon pueblos por doquier. Nace como villa "...el seis de agosto
de 1861, por gestión del entonces comisario DON ISIDORO GALLO, caracterizado
vecino de la localidad; que convirtió de esta manera a Alderetes antiguo pueblo en
una de las PRIMERAS VILLAS DEL INTERIOR TUCUMANO..." (Pacheco, 1994,
p.93). Quién lo concreta es el Gobernador Salustiano Zavalía, enemistado con el
célebre Celedonio Gutiérrez, y probablemente buscando consolidar su orientación
política en la zona.
Es el reconocimiento de la relevancia de un poblado de relevancia por ese
entonces, que tomado en conjunto Alderetes y Los Gutiérrez contaba con poco
más de un millar de habitantes. En las década siguientes va a perder
relativamente peso cuando otras localidades desarrollen ingenios azucareros y
ganan en población. Cruz Alta que siempre ha sido el principal Departamento
azucarero de la provincia va a crecer ligado a sus ingenios. Alderetes mantendrá
su identidad tal vez por el mismo hecho de nunca haber consolidado un ingenio en
sus tierras, pero se convirtió en proveedora de servicios y mano de obra de los
ingenios que la rodearon.
Las villas pequeñas muchas veces no tenían una autoridad que actuase
como poder ejecutivo, por lo que quedaban sujetas a la ciudad cabecera del
Departamento, en este caso dijimos ya que era la Capital hasta 1888, al Juez de
Paz que la tuviera en su jurisdicción o al Comisario cuyas funciones eran amplias
y diversas. Muchos de estos cargos eran sin costo para el estado o recaía en
algún vecino notable demasiado ocupado en sus propios intereses como para

84
atender los conflictos de la "cosa pública", a lo que se agregaba que solía actuar
como agente partidario en la zona, por lo que era dificultoso conseguir que
aceptasen un cargo que además de trabajo y responsabilidades les iba a asegurar
enemigos peligrosos en la cambiante realidad política provincial. En la medida en
que la actividad política fue institucionalizándose y las disputas se resolvían sin
cortarle la cabeza para exponerla en una pica a los rivales, se pudo cubrir los
cargos sin tantos contratiempos.
En 1860 se nombra comisario de Los Gutiérrez a Juan B. Arismendi que
renuncia el mismo día, luego a Dionisio Fagalde que renuncia a la semana y
finalmente a Pedro Miguel Rentería que acepta el cargo.
El comisario de Alderetes ese año, Teodoro Gallac es denunciado por el
Jefe de Policía Segundo Roca al Ministro de Gobierno Piedrabuena por no detener
a Gregorio Aguilera, acusado de curanderismo. Desde siempre existieron
chamanes y curanderos en las sociedades humanas, cuyas funciones eran
variadas, velaban por la salud de la población con sus conocimientos naturales,
eran intermediarios entre el orden humano y el más allá y también actuaban como
un sostén emocional ante la adversidad individual. Su papel era tanto individual
como social. Pero desde la edad media cuando el cristianismo desplazó toda
intervención divina ajena a la iglesia y tomo para sí algunas funciones de salud,
que fueron perseguidos y acusados de hechicería. En la Colonia se siguió con
esta persecución tenaz y violenta, especialmente a las mujeres que solían cumplir
funciones ligadas a la salud o la espiritualidad en sus comunidades, quienes eran
acusadas de brujas y algunas hasta quemadas en la hoguera. Con la
independencia esta intolerancia religiosa-social fue construyendo una justificación
racional detrás del desarrollo de la medicina, que si bien hacía progresos en lo
físico, no satisfacía ninguna de las otras necesidades, la espiritual y la emocional.
Este discurso racionalista era ajeno a la realidad en la cual los médicos eran no
sólo un número insuficiente para la provincia, sino que también demasiados
costosos para los posibles pacientes. Las personas que habían siempre acudido a
comadronas y curanderos lo siguieron haciendo, pero ahora con el nuevo estigma,
considerado superstición. Frente a esto, antes que lograr enemigos en su propia
localidad, lo que le haría dificultosa su tarea y vista la carencia de médicos, el
comisario prefería hacer oídos sordos a la orden dictada. Se acata pero no se
cumple se decía en la conquista. Debemos considerar además que estando en
tierras adictas al antiguo federal Celedonio Gutiérrez, los herederos de los
unitarios que lo habían combatido, debían andar con pies de plomo para poder
sostenerse como autoridad en la comunidad.

85
El Comisario Gallac va a describir en una interesante nota Alderetes
expresando que la población llega al millar, pero que en el lugar donde sólo
existen dos calles que se cruzan perpendicularmente para transitar y que el resto
"...devido al egoísmo y capricho de algunos vecinos propietarios que por medio de
sanjas, cerco y paredes que forman, cortan toda comunicación a muchos vecinos
que no pueden ya transitar ni en carretas ni a caballos..." (AHT, SA, VOL. 88 , T. 2,
F. 388-388V). Esta fundamentación le sirve para solicitar que se delimiten la plaza
y las calles de la villa por medio de la Oficina Topográfica creada en 1858. El
Gobernador Zavalía dará intervención al Agrimensor Teodoro Carmona, quien
fuera juez de paz en 1841 en el breve interregno de la Liga del Norte. En la nota
que le envían el 19 de marzo de 1861 le piden que en función del decreto del
gobierno realice un plano con nueve cuadras rectas de norte a sur y de este a
oeste a partir de las dos calles que existían formando cuadras cuadradas de ciento
cincuenta y ocho varas de costado, dejando en el centro una manzana para plaza
y destinando en el medio de uno de los frentes un sitio para capilla.
Carmona expone en su informe del 17 de mayo de 1861 los inconvenientes:
la negativa de los propietarios de los campos cercado con cultivos (muchos de
caña) a vender la extensión propuesta sobre el camino principal, por lo que decide
reducir las 9 cuadras del decreto a sólo 3 incluyendo la plaza central. Pero que
dado que las edificaciones eran muy irregulares, era imposible que quedasen de
acuerdo a la delineación que hiciera. Ante eso considera apropiado un terreno
ubicado al sud sobre la calle que mencionaba el decreto. Los dueños accedían a
vender el terreno a una cuadra al norte de la curtiembre de Don Alejo Esquis ...?.
El trabajo lo facturó como 36 horas en 7 días, más un caballo alquilado por lo que
se le pagó $38 (AHT, AC, 1861, T.1, Vol. 89, f. 340-345).
A continuación vemos el primer plano de -Alderetes esbozado por el
Agrimensor Teodoro Carmona:

86
Las Guerras de la Independencia y la violencia desatada por décadas entre
Unitarios y Federales había asolado la campaña y vaciado las arcas del estado.
Las elites sostenían un discurso ilustrado donde la educación era un objetivo
prioritario, pero en los hechos poco hicieron. Alejandro Heredia busco consolidar
una escuela lancasteriana, en la cual un preceptor educaba a decenas de niños
con la ayuda de alumnos aventajados. Pero en 1852 el Gobernador unitario
Manuel A. Espinosa sostenía que Gutiérrez había embrutecido a la juventud,

87
dejando la provincia sin escuelas. En 1857 el Gobernador Agustín Justo de la
Vega expresaba que sólo existían tres escuelas, una en San Miguel, otra en
Monteros y la última en Medinas. A partir de entones comienza una política de
fundar escuelas del estado. El gran problema para las elites ilustradas será de
aquí en más el tema del analfabetismo, puesto que igualaban educación formal
con nivel de vida, desacoplándola de otros indicadores socio económicos que
podían atentar contra la propiedad privada.

Educación y cultura

El 26 de abril de 1860 el Gobernador Zavalía le había dado la orden verbal


al Comisario Gallac para que informase sobre el número de niños aptos para
recibir instrucción primaria en Alderetes. Respondía éste que encontró más de
cincuenta niños en estado de entrar a la escuela, de los cuales quince cuyos
padres podrían pagar los gastos y los demás debían ir gratis. (AHT, AC, 1860, T.1,
Vol. 87, f. 448). La cifra evidentemente se circunscribe solamente a Alderetes sin
incluir las localidades de Los Gutiérrez y Las Piedritas que tenían otros comisarios
y cuyo número final hubiera sido mayor. Sin embargo es extrañamente baja, lo
que induce a pensar en un subregistro o probablemente en decisión de tomar solo
un pequeño segmento del grupo de edad escolar. Otro detalle es que la educación
primaria era obligatoria pero no gratuita, por lo que se pedía que se detallase
quienes podían o no pagar por ella. La gratuidad de la educación estatal va a ser
construida y consensuada en las décadas que siguen ante la contradicción del
Estado de querer obligar a todos los niños a concurrir a la escuela y la realidad de
pobreza de sus padres. Si para Sarmiento era más eficaz tener escuelas que
policías para controlar a la población, para el común de las elites eran un conjunto
de ideas como la racionalidad, el buen gobierno, la moral, la caridad y el control
social las que intervenían. Educar se entendía como civilizar en los gustos, ideas y
moral de los sectores dominantes. Estas ideas se convirtieron en un discurso que
tiñó el futuro sentido común de la educación, siendo al parecer origen y solución
de todos los males posibles. Esta simplificación que como regla pretendió
imponerse como verdad ocultó siempre un malestar social que excedía lo
educativo. La función central de la Escuela, muchas veces el principal agente del
Estado en una comunidad, al menos en el siglo XIX, la sobrecargaba de
demandas. La escuela alimentaba, funcionaba como un registro civil, moralizaba
en una religión en particular y cuando podía enseñaba tenía múltiples funciones,
siendo un dinamizador social de primer orden (con el paso del tiempo en vez que
quitarles funciones, se las sumaron). Ante la pobreza de muchos padres el Estado

88
va a ofrecerles una educación gratuita de hecho o con algún aval de pobreza del
juez de paz local.
En 1861 se dicta la Ley provincial 172 que establecía la obligatoriedad de la
escuela para los niños de 6 a 12 años, exceptuándose quienes solo tuvieran un
hijo y que les fuera indispensable para trabajar. En este año, el 7 de mayo por
decreto, se va a fundar la primera escuela de Alderetes. Es la decimosegunda o
decimotercera escuela de la provincia según el Álbum del Magisterio de 1920. El
12 de junio informaba Gallac que dos días antes (el 10) había comenzado a
funcionar y que él mismo había costeado su instalación: "...La escuela esta
regenteada por el preceptor Don Salvador Moreno que la ha instalado bajo el
programa: leer, escrivir, contar, Doctrina cristiana..." (AHT, AC, 1861, T.2, Vol. 90,
f. 34). Tenemos el primer maestro al que se le llamaba preceptor puesto que en
general eran personas que sabían leer y escribir pero no tenían título. Debemos
tener en cuenta que la primera escuela Normal de Maestros de la provincia se
creará recién en 1875. El oficio lo aprendían con el tiempo (algunos no lo
aprendían nunca) pero en esos años la escuela era diferente a la actual que pone
el acento en el respeto, podían incluir castigos como ubicarlos en una esquina
mirando la pared, ponerlos de rodillas sobre maíz, ponerles unas orejas de burro
de papel en la cabeza, usar una palmeta para darles nalgadas, etc.. Leer y escribir
(que en la grafía del momento era con "v"), contar o las operaciones matemáticas
más simples y Doctrina Cristiana porque era una educación que enseñaba
solamente la moral cristiana. La tolerancia religiosa va a plantearse dos décadas
después. Las escuelas en general eran multigrados, una sola persona enseñaba a
niños de diferentes edades. En 1862 el preceptor mencionado era José Suleta. La
profesora Zerda de Caínzo estimaba que ésta debía ser la escuela que luego
tomará el nombre de Fray Manuel Pérez.

El primer censo nacional de 1869 nos da la cifra de 108.953 habitantes en


Tucumán, de los cuales 12.800 reconocían saber leer y 10.235 saber escribir (en
esos años se enseñaban por separado, por lo que podía saberse una cosa y no
necesariamente la otra, aunque en general debían coincidir. En ambos casos son
mayoría los hombres puesto que el machismo de las familias los tenían en mayor
consideración). Ese 1° censo, nos dice el Profesor Pacheco, se realizó en
Alderetes y los Gutiérrez con dos censistas que eran comerciantes de la zona,
anotando 267 viviendas esparcidas por el camino. La población había aumentado
de mil habitantes en 1859 a 1791 (Pacheco, 1994, p.96)
El Gobernador Uladislao Frías informaba en 1870 en su discurso de
inauguración de la Sala de Representantes (lo que actualmente sería la
Legislatura) que en el censo escolar del año anterior la cifra de niños educándose

89
en las escuelas de toda clase de la provincia eran 2.900 cifra que se contraponía a
la provincial que era de 3514, por lo que había encargado a Don Teodoro
Carmona otro censo que dio el número 3.817. Pese al avance que sostiene el
gobernador, la evidencia es apabullante, el analfabetismo es la regla. Los
porcentajes de población escolarizada en relación a la población en edad escolar
era en 1850el 4.3%, en 1869 el 12%, en 1883 el 19.5% y en 1895 el 24.4% (Ben
Altabef, Tesis Doctorado, 2005). La legislación educativa continúa evolucionando
en la provincia, la Ley 369 de 1873 imponía multas y castigos para aquellos
padres que no enviaran a sus hijos a la escuela.
Los problemas eran múltiples en aquel momento, no había edificios, ni
maestros que debían ser reemplazados por preceptores que en su mayoría
dejaban mucho que desear puesto que no estaban capacitados, los niños
trabajaban con sus padres, no había tradición educativa ni la costumbre de
mandar a los hijos (y menos a las hijas) a que un extraño los educase. El
Gobernador Belisario López citaba en su discurso de 1875 un informe de Paul
Groussac que dirigía la educación provincial:
"...Otro vicio capital de nuestro sistema escolar reside en la incompetencia
deplorable de nuestros preceptores ... la ignorancia y a veces hasta la inmoralidad
de muchos maestros primarios volvían hasta cierto punto legítima la repugnancia
que por la escuela manifiestan los padres de familia. A pedido de este
Departamento la Comisión de Inmigración ha comenzado a dirigir hacia Tucumán
los maestros europeos previamente examinados ... En los últimos meses hemos
podido reemplazar hasta catorce preceptores insuficientes con personas idóneas
... hemos ...manifestado nuestra preferencia por los preceptores casados y cuyas
esposas puedan encargarse de la dirección de la clase de mujeres...".
En las sesenta escuelas que funcionaban en la provincia, el estado
solamente tenía 22 edificios y educaba 4.625 niños (Compilación ordenada, 1916,
pp.37-38). El problema educativo se agravó esos años puesto que a la llegada del
ferrocarril en 1876 le sigue una política estatal en la que se va a priorizar la
inversión en otros ámbitos menos el educativo. El Doctor José M. Astigueta,
gobernador delegado en 1880 daba un panorama del problema:
"...El viajero que visite a Tucumán, tal vez no encontrará en la ciudad más
hermosos edificios, más movimiento en nuestras calles, más manifestaciones de
nuestro progreso, que todo lo que pudo observar ahora tres años; pero si va un
poco más allá de los suburbios de la ciudad, si llega a la Banda, a los Aguirre, a
los Alderetes, a la Cruz Alta, a Ranchillos, si va por Lules, si pasa hasta Medinas,
verá con sorpresa que, de en medio de aquellos parajes por donde ha poco
todavía huía asustada la liebre y la cabra silvestre ante el cazador que se
aventuraba en el bosque; que desde el fondo de esas verdes espesuras cuyo

90
suelo se halla ahora surcado por el arado y bañado con las aguas derramadas por
el esfuerzo perseverante del hombre, se levantan numerosos negras colinas de
humo que batidas son cesar por las auras de la mañana y las brisas de la noche,
denuncian el trabajo sin tregua de miles de obreros que están allí al pié de esas
colinas arrancando al suelo de esta zona feraz, el almibarado jugo de sus plantas
para entregarlo enseguida al consumo en hermosas formas cristaloideas... Sólo
cuatro mil niños aproximadamente reciben educación en las escuelas públicas y
particulares .. de estos mil novecientos noventa y dos, frecuentas las veintisiete
escuelas que costea el estado, el resto las escuelas municipales y particulares...
Tenéis hoy cuarenta mil niños de quienes pudisteis haber hecho cuarenta mil
ciudadanos... pero ...necesitaríais establecer ochocientas escuelas ... No tenéis
más que veinte y siete escuelas y necesitáis ochocientas..." (Compilación
ordenada, 1916, pp.359-367)
La retirada del Estado fue nociva y hombres atentos como Astigueta lo
reclamaban, quien con una prosa literaria cantaba al progreso del humo, la caña y
el ingenio. Se deberá esperar a 1883 para ver como se retoma el esfuerzo con la
ley 492 de educación común que va a establecer la educación gratuita y
obligatoria de ocho años para los varones y de seis para las mujeres (recordemos
que dijimos que la sociedad las pensaba más como madres) y que en principio
tenía como objetivo que aprendiesen a leer y escribir, tras lo cual podían dejar de
concurrir. Establecía 3 distritos: Capital, Monteros y los demás. Latzina informaba
en 1888 (p. 453) que la educación primaria se impartía en 127 escuelas tanto
fiscales como particulares, por 262 maestros de ambos sexos, a 11.828 alumnos
entre varones y mujeres. Las cifras mejoran.

A partir de la ley de municipalidades de 1868, la Municipalidad de San


Miguel de Tucumán incluirá en su órbita de funcionamiento la campaña del Curato
Rectora hasta 1888. Encontramos en el Digesto Municipal de San Miguel de
Tucumán datos de financiamiento educativo para Alderetes. El 29 de marzo de
1870 la Municipalidad acordaba "...Art 1° Créase dos escuelas primarias en la
campaña de este municipio. Una exclusivamente para niñas en el lugar
denominado Alderetes..." (Digesto municipal, 1924, t.1, p.376). Ya en 1869 se
registraban una escuela con un preceptor y el alquiler de una casa, cifra que se
repetía en 1872 y que también consigna Arsenio Granillo en su libro (Digesto
municipal, 1924, t.1,pp. 176-180 y Granillo, A. p.69).En 1873 se mencionaban las
dos Escuelas, una de varones y otra de mujeres con los siguientes gastos:
Escuela de varones un preceptor $360, alquiler de casa $72; Escuela de Mujeres
una preceptora $360, alquiler de casa $168 (Digesto Municipal, 1924, t.1,p.189).
Las escuelas siguen figurando en los presupuestos de 1885 y 1886. No tenemos

91
más datos que los mencionados, por lo que no podemos saber si una de estas
escuelas era la ya fundada en 1861 a la que se había sumado otra o si existían
entonces tres escuelas ya en la zona, lo que es poco probable por la baja
inversión del Estado. Sí sabemos que concurrían 59 varones y 28 niñas.
En 1883, el titular del ejecutivo municipal informaba en su mensaje anual
sobre el éxito de la escuela de Alderetes citando la nota de Eugenio Méndez al
inspector de Escuelas Don Fabio López García:
"... ...El estado de adelanto de los alumnos de aquel establecimiento de
educación es relativamente satisfactorio, si se tiene en cuenta las dificultades que
se oponen a su buena marcha, debidas éstas a la falta de textos y útiles de
enseñanza como asimismo a la irregular asistencia de los niños la cual es efecto
de la diseminada población de aquella localidad. ... diferencia que se nota entre el
adelanto de las niñas y el de los varones que cursan los mismos grados siendo
superior el de las primeras. Esta diferencia tiene su explicación; en parte por la
culpable indiferencia y egoísmo de los padres de familia quienes prefieren
aprovechar del trabajo de sus hijos... y por otra los inconvenientes que ofrecen la
dirección de una escuela mixta a cargo de una señora quien no obstante su
empeño y laboriosidad no puede obtener una subordinación completa por parte de
alumnos por lo general adultos. Este inconveniente y el crecido número de niños
que allí se educan reclaman la división de la escuela..." (Digesto Municipal, 1924,
t.2, p.62-63).
Vemos según los comentarios que las dos escuelas de la década pasada
evidentemente se habían unificado en una mixta, donde destacaban las mujeres
que solían ser las postergadas en la educación. También que la distancia que
separaba las casas en ese poblado disperso que era Alderetes ofrecía
inconvenientes, a lo que debemos sumar el comentario machista del informante
sobre la incapacidad de una mujer para "subordinar" a los alumnos, a los que
llama adultos en un renglón para luego decirles niños (probablemente hayan sido
púberes).
Para el profesor Pacheco la primera escuela había desaparecido y otra
creada en 1870 será la que se transformará en la Escuela Fray M. Pérez en 1901.
La otra escuela centenaria de llamada luego con el número 110 fue creada a
pedido del Sr. Sigifredo Ojeda en 1889 (Pacheco, 1994, p.208).

El comisario que solía ser el representante del gobierno provincial y de su


política cambiaba muchas veces con el gobierno. En 1861 Gallac debió controlar
las actividades de la Pulpería que tenía en el pueblo Manuel Martínez, con lo que
vemos que si bien los hermanos Alderetes habían perdido su papel principal, otros
habían tomado su oficio. Este Martínez será el nuevo comisario del pueblo en

92
1862 bajo el Gobierno de José María del Campo, quien también se preocupó por
la educación haciendo pedidos por maestros para la escuela local. Pero ningún
comisario ejercía muchos años. En 1870 es la municipalidad de la capital la que
nombra los comisarios: Don Francisco Ledesma en Las Piedritas y Don Fidel
Mendivil en Alderetes (Digesto Municipal, t.1, p.377). En 1841 Fabián Mendivil
había intentado sublevarse contra el gobierno Federal, lo que ubica a la familia
como parte del nuevo orden liberal de la segunda mitad del siglo XX.
El comisario no estaba libre de arbitrariedades como denunciaba el diario El
Orden en 1883: "... el 20 de febrero a las 12 de la noche ...el comisario de
Alderetes, sin orden del juez... pues para esos señores los cumplimientos son
escusados y todos lo hacen con los tres santos franceses sans facon, sans
compliment y sans ceremonie, allanaba el domicilio del comerciante don Manuel
Díaz y lo puso preso a pedido de Francisco Suárez... que aseguraba y juraba que
había robado un documento a su cargo...". El diario denunciaba la prepotencia con
la que solían actuar, en este caso usando mordazmente un lema en francés que
destacaba la falta de maneras, de cumplido y de ceremonia. Don Díaz fue liberado
a las 48 horas por tener en su poder el documento cancelatorio de la deuda con el
denunciante Suárez.

Higiene y Salud. El Cólera

El cólera era una de las epidemias más temidas en el siglo XIX puesto que
se difundía muy rápidamente y mataba a miles de personas en el mundo,
especialmente pobres. En el siglo XIX se registraron seis pandemias de cólera en
el planeta. Si bien se sabía desde 1854 gracias a los estudios de un médico
británico que era causado por aguas contaminadas con materias fecales, las
condiciones de vida y el desconocimiento común sobre el tema hacían estragos.
El abastecimiento de agua para beber o cocinar se hacía recogiéndola del río, de
acequias, de pozos, de aljibes o si se podía comprándola a los aguateros. El
aumento demográfico empeoraba las condiciones de salubridad y acentuaba la
contaminación. Después de estas epidemias comenzarán en San Miguel de
Tucumán las medidas para construir una red de agua corriente hacia fines de
siglo. Todavía en el siglo XXI es un problema mundial y en Argentina aún no se
cubre el cien por ciento de los domicilios con la red de agua. Las cloacas son un
problema mayor, aún en el presente Alderetes carece de ellas, por lo que las
napas superficiales se contaminan con los pozos ciegos.
El cólera llego al país en 1866 en el buque Los Andes nos dice el Doctor
Pérez de Nucci (1992, p.77). En Tucumán 1868 hubo un brote llamado cólera

93
chico, pero la gran epidemia se desarrollará en el verano de 1886-1887. El tema
fue estudiado tempranamente por el grupo de investigación del profesor Manuel
García Soriano, donde estaban Irene García, Ana Musso, Mirta Oliva, Bernardo
Reyes, Lilia Ibarra, Nilda Hernández, Felicidad Carreras en 1969 y produjeron una
serie de estudios (1972); Páez de la Torre 1974 y 1977; Barbieri, M. y Garrido B.
1993 y 2008. La epidemia de 1886 había comenzado en el puerto y avanzaba
hacia el interior en los trenes, por lo que en Tucumán se propuso cerras las vías.
En la década del Orden y Progreso el Ministro del interior Eduardo Wilde (que era
médico) durante la presidencia de Juárez Celman, se negó rotundamente a
detener los trenes. Por esto, una unidad del ejército, el Regimiento número 5, que
se dirigía a Salta y acampo al norte de la provincia dejo la peste, que se extendió
rápidamente en el verano tucumano. La zona más afectada fue San Miguel donde
los decesos oscilaron entre los cinco y seis mil, una verdadera catástrofe
demográfica, sanitaria y social, puesto que el grueso de los muertos fueron de los
sectores populares. Los médicos disponibles fueron alrededor de quince, pero
tenían la asistencia de unos dieciocho practicantes. La cantidad de muertos obligó
a abrir un enterratorio en la Quinta Agronómica donde se llevaban los cadáveres,
especialmente de los pobres que no podían pagarse un terreno en el cementerio.
En Alderetes va a actuar el practicante Diego García enviado por la
Comisión de Higiene de la Municipalidad de San Miguel. El 18 de diciembre de
1886 informaba el diario El Orden que había visitado "Los Alderetes":
"...El Domingo pasado tuvimos ocasión de estar en esta población cuyo
progreso verdaderamente nos ha sorprendido. En primer lugar, diremos que el
cólera no ha hecho su entrada aun en esta bien ponderada población...Lo que
merece solamente nuestra atención, es el mal estado en que se encuentra la
delineación de la villa. Una casa adelante, otra por atrás; una tercera entre las dos;
y sigue aumentándose el número de habitantes, y el comercio toma cada día más
incremento. No tardará el tramway en cruzar el ejido del pueblito...".
Al parecer el cólera entro más tarde al pueblo. El profesor Pacheco nos dice
en su libro que los muertos salían de la Capital y eran enterrados en el cementerio
de el Cochuchal (Pacheco, p.103). Pero no tenemos ninguna cifra sobre muertos
en la Villa.

Vida cotidiana

La modernización provocada por el ferrocarril y la explosión de la caña en el


paisaje tucumano va a orientar la vida hacia la actividad azucarera. Las tierras de
Alderetes van a tomar valor en el mercado y comienzan a producir caña, pero aún

94
se mantiene por un tiempo antiguos cultivos tradicionales como el trigo, el maíz,
las forrajeras. El aumento demográfico, el creciente número de trabajadores que
iban especializándose en sus oficios y con ello dependiendo del mercado para
proveerse, la cercanía de San Miguel que era zona de consumo, los numerosos
trabajadores que instalaban las vías del ferrocarril, serán todos factores que
demandarán alimentos y forrajes y que dada la cercanía y disponibilidad de tierras,
podrá Alderetes cubrir. El agua de riego se trae del río Salí o Calera mediante
acequias que se multiplican exponencialmente, irregularmente, y benefician a
unos aunque perjudican a otros, y entonces surge el problema del agua. El agua
de riego, un bien escaso que requiere de la infraestructura de distribución y de una
organización particular que responda a los diversos intereses para satisfacer las
necesidades productivas, va a generar serias disputas ante las cuales deberá
intervenir el gobierno provincial. El mercado demandaba una producción que
necesitaba agua y las pugnas por ella sólo podían ser resueltas por la legislación,
tema que será candente en la década del ochenta y siguiente. Continuaron y
crecieron huertos que proveían de verduras y hortalizas frescas diariamente y que
prosperaban en pequeños terrenos, siendo un importante recurso para las familias
menos pudientes que cubrían parte de sus necesidades y vendían el resto.
Muchos de estos pequeños productores sobrevivieron hasta mediados del siglo
XX. Ingreso el pequeña medida el tabaco y los citrus fueron creciendo. Mientras la
ganadería perdía lugar y se desplazaba a otras zonas, el aumento de la
producción agrícola fue cambiando el paisaje local. Se talaban los restos de los
bosques en galería y las arboledas de la zona para reemplazarlas con cada vez
más grandes extensiones de monocultivos destinados al mercado. Se abrían
canales de riego y bocatomas por doquier, se alambraban campos, se liquidaba la
fauna autóctona, los suris y el anta que pasearon alguna vez por la región
desaparecieron y la multiplicidad de pájaros, las bandadas de colibríes que
pintaban la zona, fueron reduciéndose rápidamente.
La vida cotidiana comenzaba paulatinamente a dar valor a la educación de
los niños, la mayoría de los hombres salían a trabajar en los campos como
jornaleros y en sus pequeños terrenos o en los pocos oficios artesanales como
carpinteros o curtidores. Las mujeres eran las amas de casa que se encargaban
de la familia y además hacían múltiples labores, en los campos propios, ofreciendo
servicios hacia afuera, lavando, cosiendo o limpiando casas, todos oficios poco
valorados por el sistema patriarcal imperante. Las eternas carretas de madera,
que tenían prohibido no engrasar lo ejes desde los setenta en la Capital, llevaban
y traían todo, desde los productos agrícolas hasta arena y ripios sacado del río,
incluso movían la familia con sus enseres en los viajes necesarios, siempre

95
arrastradas por los lentos bueyes de tiro, sólo los más prósperos lo hacían con
caballos.
El caballo, la mula, el burro eran medios de transporte para quién los
tuviera, pero en general la gente andaba a pie por todos lados. La embriaguez era
consideraba un problema social por las autoridades, al igual que el curanderismo,
pero no tenían la misma apreciación los sectores populares. Las diversiones
seguían siendo cosa de hombres y las mismas que se disfrutaban en la vieja
pulpería de los hermanos Alderetes, muchas de ellas perseguidas o prohibidas.
Naipes, dados, bochas, carreras y destrezas con caballos, guitarreadas con
payadas, riña de gallos, las bebidas, quejarse del gobierno y del patrón, etc. eran
entretenimientos usuales. Salvo el caballo y el perro, todos los demás animales
eran cosas para usar, cazar, comer o producir. La violencia iba siendo
subordinada por el estado, pero no desapareciendo. Las mujeres se trabajaban sin
descanso, tenían poco tiempo para sí mismas, Salvo las más adineradas o las
niñas, las demás sociabilizaban trabajando, lavando, recolectando en el campo o
haciendo las compras necesarias para el día. La misa del domingo en caso que
pudieran ir, o las fiestas familiares, bautismos o casamientos, eran su licencia.
Las múltiples enfermedades y las plagas como la langosta asolaban
cíclicamente cada cierto tiempo, así como las crecientes y las lluvias torrenciales o
las sequías, la vida y la muerte se complementaban cada día. Algún que otro
incendio o hasta un temblor daban que hablar. La religión, en general una
actividad de mujeres, no era una preocupación importante aunque casi la totalidad
haya sido católica. Las casas se hacían de barro con adobes y se techaban con
paja sobre tirantes de maderas. La cocina era un fogón prendido todo el día y
siempre con agua hirviendo para todos los usos. El agua corriente no existía,
debían buscarla del río, de la acequia, del pozo, del aljibe. La familia vivía en un
mismo espacio, no había lugar para la privacidad que fue una construcción
histórica de la burguesía de fines del siglo XIX poco difundida por ese entonces.
Sólo las casonas de los dueños de tierras o cultivos más grandes o algunas casas
quintas usadas como residencias veraniegas tenían varias dependencias y mayor
comodidad. Para la población en general, la frugalidad era la norma. El hambre
una amenaza latente, la pobreza y el trabajo duro una verdad absoluta.

96
Capítulo 5
Alderetes desde fines del siglo XIX y a 1930

Otra vez llegue a un ingenio


por medio el cañaveral...
supe que no era mentira
la fama del familiar.
José Cresseri

Como vimos en el capítulo anterior algunos países del occidente de Europa


imponían su civilización al mundo y ya a fines del siglo XIX eran dueños de África,
gran parte de Asia. Su dominio los mares, de la producción industrial, de los
circuitos comerciales, su control del los mercados y del sistema financiero le
dieron la tutela del capitalismo mundial. En ese momento comenzarán a
endurecerse las relaciones entre las viejas potencias por el desarrollo de una feroz
competencia por los mercados con las nuevas Naciones que salían en busca de
sus propia colonias y prestigio, principalmente Estados Unidos y Alemania, pero
también Japón en el lejano oriente sobre el Pacífico. Las innovaciones
tecnológicas habían sido de tal magnitud que algunos pensaban que no quedaba
nada por descubrir. Julio Verne o Herbert G. Wells serían propagandistas de esa
tecnología, pero el clima cultural y artístico no era tan positivo como el positivismo
esperaba. Desde una contracultura crítica, intelectuales desilusionados del
progreso, críticos del capitalismo, descreídos de los valores materialistas, van a
constituirse en un pensamiento alternativo que cuestionaba el supuesto éxito de
los empresarios. El nacionalismo iba mutando de liberador a xenófobo e
imperialista, las ciencias legitimaban el orden establecido y los medios de
comunicación, la prensa y la naciente radio construían un sentido común ligado a
la centralidad del racismo blanco que influían en las elites del mundo. Este orden
que fue llamado Belle Époque explotó en la 1° Guerra Mundial, donde
básicamente se enfrentaron los imperios Austro-Húngaro, Otomano y Alemán
contra Gran Bretaña, Francia y el imperio Rusia (en 1917 se sumo Estados
Unidos) entre 1914 y 1919. Los escenarios de lucha de esta guerra fueron las
trincheras de las tierras europeas, inaugurando el uso de las armas químicas y los
siete mares del mundo. Estando Europa en Guerra su producción industrial se
reorientó al sostenimiento de la guerra y cayo su participación en el comercio
mundial, permitiéndole crecer a otros países. La guerra submarina afecto
seriamente el comercio en los barcos. Esta situación dio lugar a que en algunas
regiones donde el mercado interior, los capitales y elementos técnicos y

97
financieros eran relevantes, pudiesen desarrollar una Industria de Sustitución de
Importaciones, una industria liviana orientada al consumo directo de las masas.
Argentina pudo iniciar así una vía a la industrialización, que nutrida de las manos
disponibles en las ciudades consolidara un nuevo sector productivo de gran
trascendencia por el resto del siglo XX. El Radicalismo populista de Hipólito
Yrigoyen llega al poder contra toda presunción de los viejos notables que habían
votado el sufragio masculino secreto y obligatorio. Sus modales campechanos
horrorizaron a un sector de las elites que se sintieron acosadas por la vulgaridad y
emprendieron un camino de defección del liberalismo que las había caracterizado
para volcarse hacia una derecha intolerante que va a participar y avalar todos los
futuros golpes de estado. Las presidencias de Yrigoyen con la plena oposición del
Senado y de los sectores más conservadores tuvo enormes complicaciones como
las producidas por la Guerra Mundial. En no pocas ocasiones avaló la represión a
los sectores obreros o jornaleros como en el caso de la Patagonia. Con Alvear la
división del partido se consolida entre una fracción populista conservadora y otra
más liberal conservadora. Con los gobiernos radicales se profundizan medidas
obreras que habían comenzado a discutirse entre los sectores más progresistas
de las elites a comienzos del siglo, cuando sus medidas oscilaban entre la
inclusión y una represión que gano la partida.
Cuando la Crisis de 1929, desatada en Estados Unidos arrase con el
capitalismo liberal en el mundo y occidente inaugure una política proteccionista, se
derrumbarán los mercados. Esto afecto a todos los países y las respuestas fueron
diferentes según su propia tradición política y el desarrollo de sus fuerzas sociales.
En Argentina se produce el primer Golpe de Estado. El Modelo Agroexportador
vigente desde mediados del siglo XIX, que había desarrollado la producción
agrícola ganadera orientada al mercado internacional, incorporado las tierras
indígenas de la Patagonia y el Chaco, construido una infraestructura de transporte,
consolidado los mecanismos bursátiles, acrecentado las inversiones y disciplinado
una sociedad rebelde, sufriría la guerra con particular intensidad. A las elites el
perder los resortes de la conducción política del país en manos de los radicales les
pareció una afrenta, pero fue la Crisis del 29 la que catalizo las fidelidades.

A fines de siglo Tucumán continuaba reorganizando su territorio, creando


departamentos y revisando sus fronteras. El mapa de 1888 de Francisco Latzina
nos devuelve una imagen de las diferencias geográficas respecto al mapa que
conocemos en la actualidad. Las fronteras que tantas disputas habían generado
entre provincias aún no estaban definidas, pero ya dejarían de haber
enfrentamientos armados por ella. La provincia era gobernada por unas elites que,
fragmentadas, disputaban el poder entre sí pero todas ellas emparentadas.

98
Riqueza y azúcar, ingenios y gobiernos, se identificaban en un fondo conservador
y patriarcal, católico y europeísta. Las tensiones en esta elites entre su proyecto
industrial modernizador, donde lo colonial desapareció casi por completo del
paisaje urbano, y su visión social tradicionalista se expresaban en hechos como el
rechazo general a la ley de divorcio que discutió el Congreso de la Nación a
comienzos del siglo XX y que finalmente no pudo concretarse por dos votos de
diferencia (uno de E. Padilla, que sería el último gobernador de esté orden de
notables). El gobierno de Lídoro Quinteros (de quién se decía era hijo natural de
Don Celedonio Gutiérrez), creó el Banco de la Provincia de Tucumán y las
Comisiones de higiene y caminos públicos en los pueblos, fundamentales para
administrar estas localidades, no pocas veces sin autoridad alguna. En su
gobierno se divide el Curato Rectoral en Capital, Tafí y Cruz Alta. También en
esos años nacerá el Ingenio Santa Ana de Clodomiro Hileret, famoso por ser
epicentro del mito del perro familiar, que explicaba tanto la represión y control
social por parte del patrón como la respuesta social de una comunidad tradicional
ante la invasión de la opulencia y las máquinas de la revolución industrial.
Las diferencias entre las elites locales dieron nacimiento al radicalismo
tucumano (en 1891 había visitado la provincia Leandro Alem), y en septiembre de
1893 estalló la revolución que llevo al gobierno a Eugenio Méndez, quién sería
prontamente derrocado por la intervención Federal. Las dos gobernaciones de
Lucas Córdoba (1895-1898 y 1901-1904) serían recordadas por su carácter
progresista en momentos de incertidumbre. Organizó la provisión de agua potable
para San Miguel y las tomas de agua para riego en la provincia innovando con el
proyecto de el dique El Cadillal (obra que se realizó seis décadas después), hizo
efectivo el funcionamiento del Registro Civil en toda la provincia y se dictó la Ley
792 creándose las Comisiones de higiene y Fomento. Pero debió enfrentar la
crisis de sobreproducción azucarera que a partir de 1895 afectaba esta actividad y
que en 1902 dio lugar a la llamada Ley Machete, que pagaba a cañeros por la
destrucción de sus plantíos para evitar la sobreoferta de materia prima y asegurar
los precios.
El partido Unión Popular creado por Luis Nougués y José Fría Silva, les dio
la gobernación sucesivamente. Son los años en los que se construyen los
emblemáticos edificios de la Capital, el Hotel Savoy, el Casino, la Casa de
Gobierno, El Colegio Nacional, El Teatro Odeón (luego San Martín), el Banco
Provincia, que idealizaron una época para aquellos que consideran que gobernar
es sólo construir edificios. El último de los notables que fue gobernador previo a la
implementación de la Ley Sáenz Peña fue Ernesto Padilla, titular del Partido
Conservador, que triunfó con más del doble de los votos que tenían los radicales.
En 1914 se inaugura la universidad de Tucumán. A partir de 1916 se sucederán

99
gobernadores radicales, personalistas o antipersonalistas según les demanda las
prácticas y sus ideas. El triunfo del radicalismo con Bascary le dará a la provincia
un perfil que no perderá hasta la llegad del peronismo y si bien sufrieron diversas
intervenciones federales, gobernaron hasta el golpe del 30. Con ellos se votaron
leyes obreras como la jornada de 8 horas. El Centenario de la independencia se
vivió como una fiesta en el país y en la provincia, mientras la cuestión social, tañía
las campanas políticas con sus demandas, con sus huelgas que serían reprimidas,
y su combativa organización gremial.

El 2° Censo Nacional realizado en 1895 daba la cifra de 4.044.911


habitantes en el país, un 121% más que en 1869 y Tucumán tenía 215.742
habitantes, casi el doble. Este crecimiento era producto de la llegada de los
inmigrantes que prejuiciosamente explicaba el censo como más fecundos y
formalizaban sus relaciones:
"... Los extranjeros, más laboriosos y económicos que los nacionales,
acumulan fácilmente modestas fortunas que les permiten afrontar resueltamente
las contingencias del matrimonio. A esto se agrega que la mujer extranjera casi
siempre ayuda a su marido en el trabajo diario y que se convierte, así, en un
elemento de producción y no en una carga pesada. Los argentinos, por el
contrario, no tan laboriosos y más pródigos, encuentran menos facilidad para

100
formar una familia, y se abstienen más del matrimonio, en el cual, por lo general,
la mujer sólo es conservadora de los bienes producidos por el trabajo del marido,
pero casi nunca trabaja por sí misma, resulta así que , en la mayoría de los casos,
es un elemento de consumo, pero no de producción industrial..." (Capítulo III.
Población, p. CXIII)
La cita es casi un proverbio de la cultura media de los valores con los que
los hombres que dirigían el país diagnosticaban y pensaban su sociedad. Estos
valores se convirtieron en un vulgar sentido común que brilló por décadas, siendo
el juicio un prejuicio que se convirtió en lemas populares. El menosprecio del
criollo y especialmente de la mujer nos muestra los modos que tenían las elites de
racionalizar sus políticas y de justificar las medidas de gobierno como si de un
imperialismo autóctono se tratase. Construían discursos, prácticas e instituciones
que les permitían establecer un sentido social que forjaba las representaciones
colectivas de una sociedad que asumía el prejuicio y la desconfianza para con sus
pares. Mientras tanto se fijaba un orden meritocrático que legitimaba una
hegemonía legal que supo imponerse por décadas, hasta que otros sectores
sociales consiguieron tejer un discurso y unas prácticas que les permitieron
ingresar en la pugna por la distribución del orden-poder que constituía la
sociedad.
Algunos datos sociales son interesantes en la medida en que nos ayudan a
comprender las características del Tucumán en esos años: por cada 1.000 niños
10 eran huérfanos en la provincia (en Santa Fe lo eran 4 y en Jujuy 22); de las 25
mujeres mayores de cien años censadas, 24 eran analfabetas; había 8 periódicos
pero sólo tres pueblos los tenían; 4 bibliotecas públicas; había 896 casas de
azotea (un 10% de las de Córdoba); cinco Bancos; una usina eléctrica; 4
mensajerías; 43 fábricas de ladrillos; 18 molinos; su presupuesto representaba el
7.6% del total del país. Cruz Alta va a convertirse en una zona privilegiada: tenía
casi el 30% de los vehículos de 4 ruedas (coches, carros, jardineras); o casi el
40% de la caña cultivada en la provincia, el 20% de los arados; 77 de las 82
trilladoras a vapor existentes; la única bomba movida por el viento; e incluso la
única fábrica de cervezas provincial: J. Atarrand (t. 3, p. 336). La población del
departamento era de 28.821 habitantes, de los cuales 11.059 eran santiagueños.
El censo de 1914 daba para la provincia la cifra de 332.933 habitantes,
Para el 1° distrito de Cruz Alta, donde estaba contenido Alderetes, el número era
de 21.241de los cuales sólo 1.150 eran extranjeros. La inmigración transatlántica
va a sufrir restricciones con la 1° Guerra y a partir de la Crisis del 29 prácticamente
va a desaparecer. Entre 1869 y 1914 habían ingresado Españoles e italianos que
fueron los contingentes más numerosos y a ellos le seguían turcos, franceses,
rusos, húngaros y siriolibaneses. Entre 1917 y 1937 seguirán siendo españoles e

101
italianos los más numerosos (34 y 31%), pero se le suman luego polacos (12%), y
los demás con cifras menores al 3%: checoslovacos yugoslavos, alemanes,
rumanos, lituanos franceses y portugueses. El rubro otros era del 2.8% (Ortiz de
D´Arterio, 1990).

El Ferrocarril
La llegad del Ferrocarril a Tucumán había cambiado el paisaje y
transformado la sociedad, conectando la provincia a Buenos Aires y al mundo para
bien y para mal. Permitirá llevar al mercado porteño, que será el principal
comprador, el azúcar producida por la creciente industria azucarera. Pero también
traerá los productos industrializados que liquidarán las variadas manufacturas
artesanales que habían sobrevivido a la colonia. En el tren viajaran las personas,
las mercaderías y también las enfermedades y las tropas. Los meses que
implicaba llevar en carreta con bueyes algunas toneladas de productos a la Capital
de la Nación se convertirán en uno o dos días, sin contratiempos. La red
ferroviaria va a conectar la provincia con Córdoba y la Capital pero también va a
crecer una nutrida red local que conecte ingenios y pueblos, siendo la llanura
central y Cruz Alta preferenciales. Esta modernización fue deseada por unos y
discutida por otros. El Ferrocarril Central Córdoba, a fines de siglo llamado Central
Norte era de trocha angosta, mientras que el Ferrocarril Central Argentino, el que
pasará por las tierras de Alderetes, era de trocha ancha y se terminó de construir
en el año 1891.

102
Como podemos ver en el mapa la densidad de la zona central era muy alta.
Las vías angostas se usaron para conectar ingenios por toda la llanura al sur. La
línea del Central Argentino tuvo en Cebil Pozo un centro de distribución cardinal
que unía todos los ingenios de Cruz Alta y tenía un rama hacia Burruyacu. Desde
entonces y hasta 1966 cuando se cierran los ingenios los trenes trajinaron
incansablemente las vías. Todos los día partía ida y vuelta al menos un tren de
San Miguel a Burruyacu. A comienzos de la década de 1970 fueron levantados
estos trenes, cuando el camión terminó de reemplazarlos en los trayectos cortos
ante un estado que los dejo fenecer. La cantidad de estaciones y apeaderos
marcaban el florecimiento de múltiples actividades económicas y sociales. El
chuck chuck chuk del tren, el agudo pitido de su silbato y la campana de las
estaciones que jalonaban el paisaje para abastecer de agua a las máquinas cada
cierta distancia, fueron el horizonte cotidiano de la campaña tucumana por muchas
décadas.

103
En la década de los ochenta este crecimiento había atraído la atención de
prominentes vecinos de Alderetes que veían en el ferrocarril una posibilidad de
modernización que entendían como progreso, por lo que van a iniciar una serie de
movimientos y estrategias para lograr que alguna de las vías que se construían
pasara por su pueblo.
En el diario El Orden el 18 de julio de 1883 se hace mención de la
preocupación del vecindario de Alderetes que solicita a la empresa de Ferrocarril
Central Argentino ya en 1882 la instalación de una Apeadero en el pueblo. Ante la
falta de noticias deciden algunos vecinos ofrecer en donación un terreno para la
Estación, que fue comprado con lo obtenido por una suscripción entre pobladores.
Invitaron a verla al abogado y jefe de tráfico de la empresa para que tomara en
cuenta su pedido. Estas gestiones finalmente determinado que el trazado pasara
por el pueblo conectándolo con un amplio mercado y a partir de entonces y por
muchas décadas fue fuente de una febril actividad económica. El modelo
agroexportador se movía sobre rieles, y con él un tipo de sociedad determinada
por el mercado.
Pero el progreso de unos no siempre beneficiaba a todos. Muchos vecinos
de la Banda del Río Salí y de Alderetes van a plantear sus reclamos por las tierras
que perdían en el trazado de las vías, pidiendo una indemnización. Algunos
vecinos que firmaron una nota en 1888 fueron: Sacabo Amaya, Aurelio Barros,
Fidel Rivero, José Gómez, Severo Robles, Hilaria J de Gómez (AHT, SA, t. 4, vol.
181 f. 59). Las historia de los ferrocarriles en Argentina está jalonada de pactos
por los cuales los gobiernos beneficiaban a las compañías y perjudicaban a los
labriegos. El Estado hizo entrega de enormes extensiones de tierras para las vías
mientras que las indemnizaciones se hicieron sobre el valor de la tierra sin contar
con la mejora del ferrocarril. Estas ideas pueden ser discutibles en la medida en
que es el ferrocarril el que les dará valor a la tierra incorporándola al mercado,
pero si no se tiene en cuenta cómo afecta o beneficia de manera desigual a los
diferentes productores actores sociales según su participación en ese mercado, no
se pueden sacar conclusiones generales. Como dato anecdótico tenemos que en
1999 se autorizó a Zenón Santillán, quién fuera intendente de San Miguel entre
1896 y 1901, a construir un ferrocarril por Alderetes, Los Gutiérrez, Las Piedritas y
El Timbo, pero no llego a concretarse.
El tren dio vida a innumerables oficios que le permitían a muchas personas
ganarse la vida. Lo transportado en el tren debía ser distribuido por el pueblo en
carros, o los animales que se arreaban por la orilla del río Salí. A las orillas de la
vía muchas mujeres hacían fuegos y cocinaban permanentemente, teniendo la
comida lista y caliente para ofrecerla cuando paraba el tren de pasajeros.

104
El Departamento
Decía El Gobernador Lídoro Quinteros en 1888 "... El municipio de la
Capital... empieza por el Este en la provincia de Santiago... Conviene limitar este
municipio creando un Dpto. al Este del río Salí y otro al Oeste del Ojo de Agua..."
(Compilación Ordenada, [Link], p.147). Ese año se divide el Curato Rectoral en
tres partes según la Ley 579, naciendo los Departamentos de Tafí, Capital y Cruz
Alta. Por esto el gobierno de Quinteros va a realizar una inscripción de los varones
adultos de cada departamento como parte del Registro Cívico Provincial,
obligatorio para el funcionamiento del sistema electoral y una herramienta de
control social de primer orden, puesto que es el año en que se aplica la Ley de
Conchabo. En el caso del 1° Distrito de Cruz Alta, que incluía Alderetes, Los
Gutiérrez y Las Piedritas el registro nos da el número de 336 inscriptos, pero 7 de
ellos eran de Cruz Alta, por lo que el número final que nos quedaría como
habitantes sería de 329. Toda esta era la población masculina de la zona, aunque
probablemente algunos puedan no haber sido incluidos por las dificultades o la
desconfianza (con razón) que traían estas novedades en aquel tiempo. La
participación cívica era por ese entonces exclusivamente masculina, por lo que la
otra mitad de la población, las mujeres, no fueron registradas y con ello perdimos
para siempre sus nombres. La historia fue la historia de los hombres hasta el siglo
XX prácticamente. Como datos el registro incluía el color de piel, categoría
heredada de la jerárquica y racista sociedad colonial pero que a nosotros nos es
útil a la hora de tener un panorama de la composición social (AHT, SA, 1888, T.5,
Vol. 182, f. f.100-119).
El número de pobladores de la zona era de 329 hombres que se dividían en
209 de Alderetes, 107 de Las Piedritas y solamente 9 de Los Gutiérrez. Para tener
un número probable de la población debemos al menos sumar igual cantidad de
mujeres y al menos el doble de menores, con lo que tendríamos ya más de dos mil
habitantes.
La columna donde se registraba el color de la piel, como dijimos rémora
colonial, ubica 213 morenos o trigueños, 111 blancos y 5 negros. Estos datos nos
confirman los orígenes mestizos del poblado (así como de todo el NOA) donde los
rasgos negros aún podían identificarse claramente. Del número total de
pobladores 71 sabían leer y escribir, mientras los 258 restantes eran analfabetos.
En la declaración de los oficios, tenemos que la mayoría de los pobladores
se reconocía como jornaleros, 240; le seguían 33 que se decían industriales,
término confuso que podría haber abarcado desde cultivadores de caña a
pequeños artesanos (pero es imposible de discernir); luego 20 se consideraban
labradores y 3 agricultores, diferencia que podría implicar el tipo de producción o
el tamaño de la propiedad; 15 eran comerciantes; 5 carpinteros; 3 carniceros; 2

105
zapateros; 1 dependiente (empleado de comercio); 1 educacional (maestro o
preceptor); 4 estudiantes y 2 cuyos datos fueron ilegibles.
El cruce de algunos datos enriquece la lectura y nos muestra la sociedad de
Alderetes a fines del siglo XIX. El 70% de la población era jornalera, es decir que
trabajaban diariamente en las tierras de otras personas, lo que no quita que
pudieran tener una huerta familiar como complemento de su labor principal. Le
seguían en número aquellos que se reconocían como industriales, labradores y
agricultores que probablemente hayan sido todos dueños de las tierras de la zona,
siendo el 17% del total. Luego estarían los comerciantes, un 4.5%, y el resto es
más espinoso de ubicar en la medida en que las categorías no son tan claras,
carniceros eran también matarifes usualmente, carpinteros eran dueños de
talleres, los estudiantes (los 4 blancos) no trabajaban. Sólo los zapateros eran
probablemente artesanos cuentapropistas y el dependiente el único empleado de
comercio reconocido. La mayoría, bancos, trigueños y morenos eran analfabetos.
Como dato interesante tenemos que 3 de los 5 negros (todos jornaleros de Las
Piedritas) sí sabían leer y escribir. Esta composición social y económica nos
muestra una concentración de las tierras y una mayoría de personas que debían
buscarse la vida diariamente. Con el paso del tiempo y la división de las tierras en
los hijos fue cambiando la propiedad, que disminuyó en hectáreas y obligó a
buscar nuevos oficios a los descendientes, mientras que los jornaleros nutrían los
siempre crecientes surcos del cañaveral.

La Inmigración

La sociedad de Alderetes va a recibir numerosos inmigrantes a fines del XIX


y comienzos del XX que veían en la última Estación antes de llegar a Tucumán
como una oportunidad de trabajo y de conseguir tierras a menores costos.
El profesor Pacheco sostiene que los apellidos Bascary, Mendilaharzu,
Constant, Germano, Gianserra, Corti, silvestre, Sinelascalco, Avellaneda, Bustos,
Rodríguez, Torres, Suárez son producto de una primera inmigración producida
entre 1825 y 1870. A estos se sumarán contingentes de indígenas traídos del
Chaco santiagueño para la zafra por los hacendados de la zona, entre ellos
Celedonio Gutiérrez. Citando a García Soriano (1969) sostiene el aporte de
aquellos indígenas traídos como ganado, llamados pampas, algunos de los cuales
se afincaron y mestizaron en la zona este de la provincia. Finalmente la llegada de
la inmigración otomana:"... Árabes, turcos y sirios, junto a otras comunidades
occidentales, casi duplicaron la población de la jurisdicción de Alderetes e
instalaron en su mayoría comercio de distintos ramos en todas las esquinas de las

106
villas...". De esa época son los apellidos Sleiman, Silman, Neme, Ale, Murhell,
Morhell, Brahim, Murhey Ases, Asaf, Salomón, Abraham, Hasun, Issa, Soilice,
Dande, Ganen, Lebbos, Mafud, Namur, Chaván, Posleman, Ismael, Alí, y algunos
apellidos que fueron españolizados como Medina, González, García, Rodríguez.
Hasta la década de 1960 se hablaba árabe en Alderetes y muchos mantenían sus
costumbres y su fidelidad a Islam (pp. 146-151).
Los investigadores Frem Bestani y Campero exponen que Tucumán fue
muy receptivo par a la inmigración sirio libanesa, y que en 1910 en casi todas las
ciudades del interior había al menos un comerciante de origen libanés o sirio
dedicado al comercio al por mayor o como minorista (Frem Bestani y Campero,
2006, p.180). El comercio se distinguía en minorista y mayorista concentrado en
los almacenes de ramos generales en manos de inmigrantes más antiguos: los
minoristas tenían como clientela a los trabajadores rurales o los pequeños
propietarios rurales que trabajaban en la cosecha de la caña de azúcar (ibídem,
p.183)

La producción y el trabajo

La actividad económica en la zona de Alderetes sostenía la producción


mencionada en el capítulo anterior, las quintas y huertos continuaban pero la caña
iba ganando terreno. Como dijimos, el censo de 1895 nos indica la relevancia de
la producción del Departamento que acaparaba las trilladoras a vapor, una quinta
parte de los arados, casi un tercio de carros, jardineras, coches, etc. Es de
destacar la presencia de población migrante que se fue afincando en la zona,
especialmente de santiagueños que trabajaban en las cosechas. El citado censo
da las cifras de 1.680 habitantes en Alderetes (probablemente no incluya las
localidades cercanas) y 1.950 para Banda del Río Salí (t.3, p. 519). En 1914 eran
ya 3.337 los habitantes de Alderetes según la profesora Caillou de Sierra (Proceso
de conurbanización, Facultad de Filosofía y Letras UNT, inédito, p.10).
La expansión azucarera que había destruido decenas de pequeños
ingenios artesanales para concentrar la actividad en 37 ingenios en la década del
80 también afecto al pueblo de Alderetes. Fidel Mendivil, que como vimos fue
comisario en varias ocasiones, se había asociado con Miguel Giménez según dice
el profesor Pacheco o con Ezequiel Colombres según datos de la profesora Zerda
de Caínzo, para establecer un pequeño ingenio de trapiche de segunda categoría
a comienzos de la década, con la esperanza de poder crecer aprovechando el
auge azucarero y la disponibilidad de materia prima. Pero, nos dice el profesor
Pacheco, "... a este establecimiento le costó entrar en la modernización quizás por

107
falta de capital, por lo que hacia fines de siglo entró en franca decadencia, y fue
levantado por los miembros que formaban sus sociedad industrial..." (op. cit. p
114).

Comienza a ser notoria la contaminación que provocaban los ingenios ya a


fines del siglo XIX. En 1892 el Gobernador Próspero García reclamaba contra los
derrames de las vinazas de los ingenios azucareros que comprometían
seriamente la salud pública (e imagino que el olfato también). El 10 de septiembre
va a decretar una prohibición para los ingenios a fin de evitar que derramen aguas
servidas a ríos, arroyos, acequias o manantiales, con una multa en caso de
transgresión. Reaccionan algunos industriales, como los señores Clodomiro
Hileret y Rodríguez que le informan al comisario se su zona que su ingenio
requiere de 400 a 500 litros de agua por segundo, por lo que necesitan se les pida
al Departamento Topográfico les indique que hacer con el agua inservible antes de
volcarlas al río (AHT, SA, Vol. 194, t. 1, f. 203). Este dato nos indica el enorme

108
consumo de agua que tenían los ingenios, el equivalente a 1.036 millones de litros
al mes, que multiplicados por los meses que se producía y por la cantidad de
ingenios nos da una cifra sideral. En estos datos podemos entender como una
concepción económica utiliza y contamina la naturaleza, por lo que al final de
cuentas no es azúcar lo que se vendía sino la enorme cantidad de agua que se
utilizaba casi sin costos para los empresarios. Ante la resistencia de los
empresarios el Gobernador suspende el decreto. Pero aún en años posteriores se
sigue reclamando contra las vinazas. Esta contaminación que acaba con el aire de
los ríos y mata los peces es desagradable por su olor, por lo que si se arrojan lejos
de poblados al parecer pedía fuerza el reclamo, aunque no desaparecía el
problema. De los 12 ingenios que existían en Cruz Alta en 1895 quedan 8 en
1932, cuando el total de la provincia era de 28 ingenios. Pero ya Alderetes no
tenía ninguno, aunque sin embargo va a proveer de mano de obra y servicios a los
ingenios que lo rodeaban

Curtiembres
Las curtiembres eran una industria artesanal floreciente en Buenos aires,
Salta y Tucumán en la Segunda mitad del siglo XIX. Paul Groussac en su Memoria
Histórica exponía su evolución: 4 en 1835, 11 en 1855 y 32 en 1880 (p.542). En
toda la provincia había 36 curtiembres según Federico Schickendantz en 1888 y
en 1895 eran 32 según el censo, que aprovechaban el cebil, especie naturalmente
abundante en la llanura, para sus labores. El curtido usaba cal y corteza del cebil y
los cueros se traían de regiones cercanas como Burruyacu que se convirtió en
zona ganadera y de provincias vecinas. Ocupaba decenas de trabajadores en la
tala, en los acarreos, en la obtención del cebil y en la fábrica misma. Esta actividad
sumada a la deforestación de los ingenios que quemaban leña en sus calderas,
con una lógica predatoria de la que ya había advertido Schickendantz, generó un
ciclo que acabó con la materia prima muy rápidamente. El cuero y sus derivados
eran de suma importancia en esos años para innumerables productos (debemos
pensar que los materiales sintéticos no se habían difundido). Se producían un
millón de cueros curtidos por años. Esta industria posibilitaba otras como la
talabartería o zapaterías. Francisco Latzina menciona la existencia de 32
talabarterías en 1888 y 29 el censo de 1895 sobre un total nacional de 531.
En Alderetes trabajaron en distintos tiempos varias curtiembres. La principal
por su tamaño y su presencia edilicia estaba en el límite sur del distrito Chirou
hermanos, lindando con la Banda del Río Salí. Aún existe alzándose hacia el cielo
la chimenea como un recuerdo de sus buenos tiempos. Desapareció a mediados
del siglo XX cuando los cambios en los materiales utilizados bajo la demanda de
este tipo de materiales y porque no se implementaron medidas para su

109
industrialización. Otra estaba en el kilómetro 10 de Los Gutiérrez y pertenecía a la
familia Mendilaharzu (Pacheco, p.98). La curtiembre de Bartolo Urrutia es
mencionada en la Guía Ilustrada para el viajero de Colombres Piñero editores de
1901 (p.180) y en la Guía de 1914 se sostiene únicamente la de Hilario Huergo.
La anécdota de un trabajador de la última curtiembre funcionando "... Juan
Herrera de 70 años ...eran tiempos duros los del trabajo en la curtiembre. Yo
empecé a los 14 años trabajando en lo que se llamaba la pechería donde se
preparaban los pechos de cuero para los animales. Trabajábamos desde la
mañana hasta la tarde y nos daban aparte de la paga un poco de café..." (La
Gaceta, 10/03/1995).

Aserraderos
Tucumán tenía 16 aserraderos en 1895, 5 de propiedad de argentinos y 11
de extranjeros, donde trabajaban 169 personas. En total se contaba con 15
máquinas a vapor y 35 de otro tipo (hidráulica, manuales). Las carpinterías eran
48, 38 de argentinos y 10 de extranjeros con 146 empleados (125 argentinos y 21
extranjeros). Este rubro contaba con una máquina a vapor y 11 de otro tipo
(hidráulicas, manuales, etc., Censo 1895, t. 3, p. 296).
En Alderetes habíamos encontrado tres carpinteros en el mencionado
registro de 1888: Aurelio Páez, Roque Páez y Aldón Gómez. Pero en 1901 la Guía
Ilustrada de Colombres Piñero nos da la cifra tres carpintería: una en Los
Gutiérrez propiedad de Juan Llena, otra en Las Piedritas de Antonio Abella y Justo
S. González y en Alderetes mismo de Santiago Germano. Probablemente los
datos de 1888 haya sido sólo de obreros, mientras que los de la Guía de 1901 son
de negocios recientes. En 1914 otra guía, la Guía Argentina Comercial e industrial,
nos ofrece un panorama más amplio de negocios en el distrito. Existían entonces
2 carpinterías que eran a su vez fábricas de carruajes y carros: una de Santiago
Germano (inmigrante italiano) y otra de Carlos Toscano. No tenemos datos de los
empleados, que seguramente habrán sido varios y de la zona. Estos
emprendimientos crecieron mientras se vivía el auge de los coches de tracción a
sangre, pero ya a mediados del siglo XX fueron paulatinamente reemplazados por
los vehículos a motor. Aún en el presente siguen existiendo, pero ya sin la
relevancia de antaño. El aserradero del Sr. Germano camino al cementerio El
Cochuchal sobrevivió hasta la década de 1960, siendo una fuente de retazos y
astillas para las familias que buscaban leña para cocinar.
El uso indiscriminado de los bosques, advertido por Sarmiento en el siglo
XIX, provoca la intervención del gobierno que en 1908 dicta una ley para que se
tomen previsiones, se reforeste y se lo explote racionalmente. Hay que tomar en
cuenta que las maderas se usan como combustible y son un rubro destacado en el

110
gasto productivo, aunque el gobernador expone también una fundamentación
ambiental:
"... no debemos en modo alguno descuidar lo único con que actualmente
contamos, dictando leyes previsoras que obliguen al replante de los bosques y a
su explotación racional con lo que se conseguirá no solo prevenir en parte el
rápido encarecimiento del combustible... sino también restablecer un sentido
favorable nuestras condiciones climatéricas probablemente alteradas por la
desaparición en grandes extensiones de las selvas seculares de Tucumán..."
(Compilación Ordenada, 1908, p.307)

En 1901 existía una fábrica de confites en Alderetes, propiedad de Enrique


Purch que no sobrevivió al paso del tiempo puesto que no volvimos a encontrar
datos sobre ella.

La Guía Argentina comercial e industrial de 1914, nos ofrece una lista de


oficios y negocios que detallamos a continuación:

Ferreterías: Sánches Eladio Córdoba Francisco


Boba e hijo Lizardi y Azpiroz
Constant Alfredo Carpinterías, fabrica Pedutti Bautista
Córdoba Francisco de carruajes y carros
Estévez Emilio Germano Santiago Curtiembres
Nacus Antonio Toscano Carlos Huergo Hilario

Almacenes Chacareros Escuelas Fiscales


Arévalo Pedro Abella José Directores
Barros José M hijo Arévalo Pedro Albornoz Rómula
Flores Manuel J Constant Alfredo García Delina
Heredia Manuel García Baltasar Ledesma Sara
Sanz Felipe Gómez José m Mendilaharzu Josefa
Gutiérrez Cipriano Racedo Elvira
Cafees y Billares Juárez Ambrosio Santillán Carmen
Boggiato E Juárez Justo Vázquez Enriqueta
Lizardi y Azpiroz Mendilaharzu Javier
Piedutti Bautista Robles Amelia Agricultores cañeros
Mendilaharzu Javier
Carnicería Confiterias- Mendilaharzu Mateo
Brunella Bautista Restauran Robles, Amelia M de
Paz Gabriel Boggiatto Ernesto

111
Farmacia
Fanio Eduardo

Particulares
Gallac Gerardo
Martínez Estratón
Martínez Pedro
Mendilaharzu Pedro
Mendilaharzu Mateo
Páez Eliseo
Robres Amelia
Romagnolo Benedicto
Flores Manuel

Peluquerías
Alderete J
Figueroa Servando
Flores Manuel

Tiendas
Estéves Emilio
Sanz Felipe

112
La variedad de negocios, de oficios y de nombres nos permiten identificar la
destacada situación de Alderetes a comienzos del siglo XX, como para ser
mencionada en las guías del momento. En su libro Geografía General de la
provincia de Tucumán de 1925, el profesor Antonio Correa exponía un listado de
los poblados más importantes: Monteros, Concepción, Aguilares, Alberdi, Lules,
Alderetes, Cruz Alta, Tafí Viejo. Esta prosperidad estaba inserta en la suerte de los
precios internacionales de la materia prima que le permitían al país sostener un
crecimiento continuo, aunque no se redistribuyeran sus beneficios con equidad.
Los negocios como confiterías, restauran, cafés, billares funcionaban muchas
veces como un todo aunque en la Guía aparecieron repetidas en rubros
diferenciados. Eran herederas de las viejas pulperías, centro de atracción de la
sociabilidad local que incorporaba los billares como juego, sin dejar de lado los
tradicionales. Tres peluquerías le cortaban el pelo del mismo modo a todos los
varones del pueblo, puesto que en ese entonces aún las mujeres no tenían esta
opción. Una Farmacia, a la que se acudía en casos de extrema necesidad puesto
que usualmente se utilizaban remedios caseros, yuyos y prácticas que no siempre
podían paliar las precarias condiciones de vida. Tres carnicerías abastecían a la
población que también solía tener en sus casas algunos animales, como gallinas,
chanchos, pavos, para su sustento. Se destacan las tiendas, almacenes y
ferreterías que atendían el creciente consumo de una sociedad creciente, donde el
fiado era el crédito que tenían los pobres para llegar a fin de mes y respondía a la
confianza del vecino. Los chacareros y agricultores, al igual que los particulares
que se mencionan, contribuyeron para figurar en la Guía y reconocemos apellidos
tradicionales de la localidad.

Las Instituciones y el orden social

Después del nacimiento de la Confederación las Fuerzas Armadas se


conformaron con el Ejercito de línea y las Guardias Nacionales que vinieron a
sustituir a las milicias locales, sobre el imaginario del ciudadano en armas
(Macías, 2001) y como elemento de construcción del ciudadano, que armado, se
subordinaba a un orden que a la vez creaba. Todos debían inscribirse y en sendas
ocasiones se reclamaba por aquellos que no cumplían con su obligación, aunque
eran excusados por las distancias o el desconocimiento en algunos casos. Su
control fue un factor de influencia política. En abril de 1892 el Gobernador García
decretaba la organización de os Departamentos de Cruz Alta y Tafí, recientemente
creados. Para Cruz Alta dividió la fuerza en dos, el 1° Regimiento se formaría con
ciudadanos del 1° Distrito, que incluía Alderetes y constaría de 2 Batallones.

113
Nombraba Jefe del 1° Regimiento y 1° Batallón a Belisario García, jefe del 2°
Batallón a Lamancio (la grafía dificulta la comprensión del nombre) Fernández,
siendo sus Sargento Mayor José Sarmiento y Dionisio Fagalde. (AHT, SA, vol.
195, t. 2, 1892, f. 200-201. En la zona fueron frecuentes las maniobras que
realizaban las tropas, incluyendo a los batallones de la Guardia Nacional local. El
Diario el Orden nos informa sobre los ejercicios doctrinales realizados en
Alderetes en mayo de 1895 que habían reunid 420 enrolados del batallón N° 7 de
infantería de activa y el N° 3 de la reserva, siendo el "Gefe del N° 7 Belisario
Ledesma". El 31 de ese mismo mes el diario titulaba: "...Excursión a los Alderetes.
Se prepara para el próximo domingo 2/07 una excursión del 5°batallón ...Se
prepara una carne con cuero, que espontáneamente ha ofrecido a su batallón el
comandante del mismo Sr. Julio Ledesma...". Entre las prácticas había tiempo
para un sabroso asado con cuero de algunas vacas nativas seguramente.
Pero la Guardia Nacional muchas veces era incompetente o poco fiable a la
hora de resolver algunos conflictos. Entre ellos la Revolución Radical de 1893 que
depuso el gobernador García. Por esto el Gobierno Nacional envió las tropas del
Ejército de línea al mando del General Francisco Bosch y de Carlos Pellegrini, que
apeándose en la Estación de Alderetes se organizaron para luego tomar la ciudad
Capital, venciendo a las fuerzas del Gobernador revolucionario Eugenio Méndez.
Siguiendo al Profesor Pacheco, este hecho decidió la instalación del Segundo
Batallón de Caballería de Alderetes muy cerca de la Estación ferroviaria que con el
tiempo se convirtió en el Distrito Militar de Tucumán, finalmente levantado en la
década de 1940. Funcionaba en un edificio de Avenida Rivadavia al 300, que
luego se convirtió en lo que llamaban un conventillo (nada queda de aquel
edificio). Según cuentan lugareños, en dicho edificio vivió un tiempo entre los años
1917 y 1921, Juan Domingo Perón, pasando revista a la tropa y haciendo buenas
migas con los vecinos. Nos dice el profesor Pacheco que en los años setenta
militantes del peronismo quisieron que el Gobernador Amado Juri lo declarara
Monumento Histórico. La Sra. Margarita Maruf Safe recordaba las anécdotas de
sus padres sobre la presencia de Perón en la zona, en el conventillo donde luego
vivieron las familias Vizcarra, Robles, Roberts (Entrevista a la Sra. Margarita
Maruf).

En cuanto al orden y la reglamentación institucional son fundamentales los


Comisarios y los jueces de Paz, ambos funcionarios eran la autoridad en el pueblo
y debían resolver y registrar todos los nacimientos, defunciones, casamientos y
problemas que enfrentaban a los vecinos.
En marzo de 1889 Mendivil, el audaz empresario que había creado el único
ingenio que tuvo Alderetes, volverá a ser nombrado comisario. A fin de año lo

114
reemplazaría José Clérici. Le siguen Pastor Guaycochea, José Gómez y en 1892
Miguel Monteros. En 1893 Desiderio Mendilaharzu (h) será el comisario suplente.
En 1889 se había nombrado comisario de Los Gutiérrez a Juan Delgado y
suplente Agustín Alurralde. En 1890 en Las Piedritas R. Guzmán será comisario
auxiliar, allí mismo era propietario de una finca por la que pide en ocasiones
sostener la acequia que construyó. Era un oficio para el que se solía nombrar
algún vecino respetado, partidario del gobierno de turno, y más o menos
acaudalado de la zona, puesto que pese a que había comenzado a ser pago, el
salario insignificante. Todo esto hacía que se mantuviesen poco tiempo en sus
funciones y que muchas veces no cumplieran con sus obligaciones:
"... Las autoridades de Los Gutiérrez ... [existe un] descontento en la
población, no hay comisario de policía, el nombrado se fue a Santa María
Catamarca de vacaciones ...La propiedad, la moral pública y hasta la seguridad
individual, carecen allí de las más elementales garantías. Los robos, las pelea,
todo género de abusos y escándalos se suceden y los autores cuentan con la más
absoluta impunidad..." (Diario El Orden, 22/03/1895)
Los problemas del orden afectaban a la población en general. En esto
también intervenía el Juez de Paz, otra de las funciones poco remuneradas y
conflictivas. Decía el Gobernador en 1892:
se hace difícil conseguir buenos empleados ... Así un Juez de Paz con 25
pesos, un escribiente con 15, un Comisario con $40 etc., no pueden abandonar
sus propios intereses para dar cumplimiento a trabajos tan mal remunerados..."
(Compilación Ordenada, vol. XVI, p. 323). Entre 1889 y 1992 se mencionan como
Jueces de Paz a Simón Ledesma en Alderetes y Ambrosio Juárez (h.) en Los
Gutiérrez. Ninguno cuenta con edificio propio, deben alquilar y en sendas
ocasiones piden que se los dote de mobiliario y de ayudantes escribientes, que
por su bajo salario suelen renunciar. Simón Ledesma reclamaba que por la
licencia de Juárez no había quién case en Alderetes en 1889. En 1895 reclamaba
contra el mismo Juez el Diario El Orden: "... El juez de Los Gutiérrez. Dr. Ambrosio
Juárez, al que catalogan de inepto ... permitíase la licencia de cobrar hasta diez
pesos por cada matrimonio que celebraba, no dispensando ni a los contrayentes
más pobres... en flagrante violación de las prescripciones legales que prohíben a
los jueves honorarios por servicios de esta naturaleza..." (27/05)
La crítica del diario es uno de los pocos datos que nos quedan del
funcionamiento muchas veces arbitrario de las instituciones estatales, lo que
ocasionaba no pocos perjuicios a la población, generando desconfianza hacia el
gobierno y desincentivando el casamiento como en este caso.

115
Las Comisiones de higiene y Caminos Públicos que había creado el
Gobernador Quinteros van a ser una herramienta fundamental para el gobierno
local, puesto que se encargarán de resolver diferentes tipos de pleitos y
problemas, muy comunes en la época. En 1889 la Ley 590 establecía el cobro de
impuestos donde no existían municipalidades abarcando los rubros de matanza de
animales, Derecho de corral, Derecho de mercado, Delineaciones, Extracción de
arena y cascajo, Cementerios. Estos son los fondos con los que contará para su
actuación las Comisiones de higiene y caminos. El 22 de diciembre de 1888 ya se
designa la primera comisión de Cruz Alta, formada por: Presidente Comisario de
Policía Agustín Alurralde, Vocales Claudio Chavanne y Ambrosio Juárez. En 1889
el Presidente de la comisión Agustín Alurralde solicitaba 2 agentes para controlar
la zona de Las piedritas (AHT, SA, t. 1, vol. 183 f. 43). En 1890 Alurralde será
reemplazado por José Clérici (anterior juez de aguas de la margen izquierda del
Río Salí) y en 1891 José de la Cuesta vocal. Esta comisión va a luchar
denodadamente contra múltiples problemas, desde temas de salud pública e
higiene y comercio hasta los más destacados que eran las tomas de agua de
acequias en el río Salí y Calera que se disputan los labradores y por el daño que
ocasionaban estas acequias en los caminos cortándolos e inundándolos en
muchas ocasiones.
Un diagnóstico de la situación del 8 de enero de 1889 resumía la inspección
del camino San Miguel de Tucumán-Alderetes-Las Piedritas. Su estado era
pésimo, estaba lleno de barro, con puentes rotos, acequias sin compuertas que en
inundaciones desbordaban. Los puentes estaban elevados por lo que impedían
que corra el agua y producían pantanos. Denunciaban que muchos vecinos
cobraban por transitar por los desvíos en sus propiedades. Por esto solicitaban se
mande a los propietarios de acequias a poner compuertas y componer los puentes
que las atravesaban (AHT, SA, t. 1, vol. 183, f. 4-6)
En 1891 informaban que se habían tomado previsiones para evitar que los
desbordes de las acequias dañen propiedades y para que aquellos a quienes
correspondiesen las responsabilidades se encargaran de la reconstrucción de los
puentes (AHT, SA, f.122-123). En el mismo año solicitan que se construyan
puentes en las acequias de los Sres. W. Posse, Estratón Colombres, Posse y
Zavalía, Vicente García, Máximo Etchecopar y Benito Zavaleta en Los Gutiérrez
para comunicar todos los ingenios de Cruz Alta (AHT, SA, f. 248-9). Los grandes
cañeros eran los principales responsables de las acequias. El Gobernador García
informaba a la Legislatura en 1892 que se habían construidos 140 puentes "más o
menos" en el Departamento de Cruz Alta sobre las acequias que cruzan caminos
públicos. Pero era prácticamente un trabajo de nunca acabar puesto que tanto el

116
agua como las acequias permanentemente se rehacían y no había suficientes
personas para controlarlas:
"...Los caminos y puentes del Departamento de Cruz Altay Burruyacu están
en pésimo estado... citaremos algunos solamente: el camino que conduce desde
esta ciudad a Alderetes y Gutiérrez, los puentes que se hallan en ambos puntos y
los de Las Piedritas y Chañar, el de la Boca del Tigre, etc..." (El Orden, 5/07/1895)
Casi no hay año en el que los discursos de los gobernadores no mencionen
la reparación del camino Alderetes Los Gutiérrez. En su libro Zonas de Regadío
den Tucumán de 1908 Carlos Wauters informaba de 251 tomas registradas en
1897 al sancionarse la ley de riego en los ríos de la provincia, 54 de las cuales se
encontraban en el río Salí, distribuidas 38 en la margen izquierda (op. cit., p.66).
La construcción del Dique La Aguadita en 1899 y el Canal Matriz de Cruz Alta que
va a reemplazar 35 canales cubriendo con riego 85.000 hectáreas llegando hasta
Leales (Rozensvaig, 2009, p.90-91) va a resolver gran parte del problema. A partir
de entonces el agua del canal, que por no tener ningún ingenio en sus orígenes,
va a servir para beber a los sectores populares de Alderetes hasta casi fines del
siglo XX. Respecto al problema del agua en el interior comentaba el Gobernador
Nougués:
"...Desde administraciones anteriores se han venido realizando ensayos
para dotar de agua potable a muchos vecindarios que de ella carecen y algunos
de los cuales como la Cocha, Alderetes, La Madrid y Taco Ralo se ven obligados a
usar el agua de pozos comunes y acequias que no siempre es apta para el
consumo. Atendiendo a esta necesidad .. se ha construido un pozo en Alderetes...
capaces de proveer a un consumo diario de 100 litros por habitante... (AHT, SA, f.
334).
Respecto a la higiene debían combatir y controlar las ventas de alimentos, y
especialmente los mataderos de animales vacunos por las consecuencias en la
vía pública que tenían:
"... Los mataderos de Alderetes. La comisión de Higiene del pueblo de
Alderetes, ... ha resuelto que todos los abastecedores que actualmente tienen sus
bretes y mataderos en el centro del pueblo los trasladen a una distancia no menor
de 10 cuadras del radio de la población... pues constituyen verdaderos focos de
infección... (El Orden , 80/06/1895)
Esta medida de higiene respondía al carácter rural que aún tenía el
poblado. Todavía por muchas décadas en el siglo XX van a continuar prácticas de
matanzas de animales en los domicilios o pequeñas quintas de vecinos del lugar.

En el año 1900 se crean, ahora por Ley N° (792) las Comisiones de Higiene
y Fomento en donde no existiesen municipalidades manteniendo el financiamiento

117
según la Ley 590. De ella se desprende la creación en 1906 de la Comisión de
Alderetes que funcionará hasta que en 1951 se convierta en Comuna Rural,
conformada por el párroco Navarro Segura, Javier Martínez y Antonio Nacussi
(Zerda de Caínzo, 2003, p.26). En 1909 la nueva Ley de Comisiones de Higiene y
Fomento, N° 1003 con 29 artículos, especifica sus funciones y los impuestos que
puede cobrar (que antes estaban en la Ley 590) conformando dichas comisiones
por tres personas en carácter ad-honorem. En 1913 el Gobernador Padilla
destacaba que esperaba poder generalizar en la provincia el sistema ensayado en
varias localidades, entre ellas Alderetes, por el cual las comisiones eran elegidas
democráticamente.
Sobre el trazado de Alderetes tenemos diversos datos. En 1895 la
población se quejaba de la delineación que había mandado efectuar el gobierno
para levantar el plano de la población. Muchos residentes lo habían pedido ante el
hecho de que la población se estaba acumulando a lo largo de la única calle
abierta y edificaba sin orden ni concierto: "... Alderetes es ya uno de los centros
más populosos de nuestra campaña ..." (El Orden, 22/08/1895). El profesor
Pacheco basado en el trabajo del arquitecto Carlos Paolasso: Proceso de
urbanización en la provincia de Tucumán, de 1972 sostiene que en la década de
1890 fue delineada la Villa en tierras donadas por Germano y Mogiatto,
inmigrantes italianos (p.135). En 1908 el Gobernador Luís Nougués informaba que
se habían trazado ya las villas veraniegas de Y Buena y Belgrano y los de
Alderetes, Sarmientos, Taco Ralo y Acheral..." (AHT, SA, f. 332). Pero como vimos
en el capítulo anterior la delineación original provino del agrimensor Teodoro
Carmona, aunque las principales construcciones se realizaron a fines del siglo
XIX.
Alrededor de la Plaza 24 de Septiembre, la plaza central, se encuentran los
edificios principales y más antiguos. El Juzgado de Paz y la Comisaría al igual que
la Parroquia de la Sagrada Familia fueron obras del Gobierno de Lucas Córdoba
pero inauguradas por el siguiente Gobernador Próspero García a fines de siglo
(Compilación Legal, 1898, Vol. XXII, p. 177). La Profesora Zerda de Caínzo ubica
ambas construcciones entre 1889 y 1894. El templo de la Sagrada Familia,
ubicado frente a la plaza sobre la acera este, fue inaugurado por el Párroco
Jucundo Guevara en el año 1899 (Zerda de Caínzo, 2003, p. 25). Con esto se
concluían los edificios señeros del corazón de la próspera villa y se convertía a la
Plaza 24 de septiembre en su eje cívico institucional.
El Cementerio del Cochuchal construido por la Comisión de Higiene y
Fomento durante la gestión de los señores: Presidente Ernesto Vázquez,
Vicepresidente Delfín Colombres, y tesorero Alfredo Constant fue inaugurado en el
año 1913. Al parecerla zona ya había sido utilizada como enterratorio para la

118
época de la gran epidemia del cólera de fines del XIX, según sostenía el profesor
Pacheco. Se erigió sobre un terreno donado por la Compañía azucarera
Tucumana hacia el este de Alderetes en un predio por entonces alejado del
pueblo. La inauguración oficial se realizó el 3 de agosto del año 1913.
"...El domingo próximo .. inauguración oficial del cementerio... de la estación
Central Argentino... llevará además un coche especial destinado a los padrinos e
invitados a la inauguración... " (El Orden, viernes 1/08/1913)

Los libros del Juzgado de Paz de Alderetes contienen nacimientos,


casamientos y defunciones de gente del pueblo en su mayoría, pero también de
lugares cercanos. Comienzan sus registros en el año 1896 con el número 1 con el
juzgado a cargo de Don Ambrosio Juárez (hijo). Si bien desde al menos un lustro
los jueces de paz registraban todos los datos mencionados, esos archivos no
pudieron ser hallados, lo que indica su lamentable pérdida. El actual juzgado
conserva sólo una parte de sus archivos puesto que muchos libros se fueron
perdiendo con el tiempo o se descartaron cuando se hicieron las últimas reformas
edilicias. Nosotros tomamos como una pequeña muestra las diez primeras actas
de nacimiento del libro fechadas en julio 1896. Estudiando las anotaciones del
libro encontramos que 22 de los 29 involucrados, entre declarantes y testigos, no
saben leer ni escribir ni firmar; 8 de los 10 recién nacidos son reconocidos por sus
padres que dicen estar casado; un caso es el de una madre que tiene un hijo
natural de padre desconocido. Estas cifras nos indican que las personas estaban
acostumbradas a reconocer sus hijos, pero si vamos una generación más arriba,
la de los padres y madres que declaraban, tenemos que de de 9 padres 2 no eran
reconocidos y de 10 madres 5 no lo eran. Esos diez primeros nacidos registrados
en el juzgado fueron: Pedro Barros hijo de Aurelio Barros y de Dorotea Dorao;
Pedro Pablo Lucena hijo de Segundo Lucena y de Toribia Juárez; Juan Veltrán,
hijo de Ernesto Veltrán y de Mercedes Villagra; Ramona del Carmen Navarro hija
de Ramón Navarro y de Natibidad Orellana; Eleodoro Bazán hijo de Ramón Bazán
y de Hilda Castillo; Julia Díaz hija de Francisco Díaz y de Carolina Puntano; Felipe
Leguizamón hijo de Candelaria Leguizamón; José Agustín Leguizamón hijo de
Patricio Leguizamón y de María de Jesús Sandoval; José Eusebio hijo de José
María Díaz y de Eloisa González; Manuel del Carmen Álvarez hijo de José María
Álvarez y de Besabel Amaya. Podemos intuir con esto como la situación social
cambiaba imponiéndose paulatinamente la norma que, gracias al Estado, obligaba
a las parejas a reconocer ante el registro civil a sus hijos. Este tema debió de
causarles algunos problemas de fe, cuando debían hacerlo ante el Párroco en los
tiempos en los que era la iglesia la que inscribía. El analfabetismo es mayoritario

119
en todos los casos, que llegaba al extremo de no saber firmar, lo que se aclaraba
en cada una de las actas.
Los números de nacimientos y defunciones marcaban la alta mortalidad
infantil de la zona. Lucas Córdoba informaba que en 1897 hubo 637 nacimientos y
525 defunciones en el 1° distrito (que incluía Alderetes); y en el año 1898 ya
informando sobre Alderetes decía que fueron 563 y 490 respectivamente. Estas
cifras nos indican las duras condiciones de vida de una población que no contaba
con los recursos y medidas necesarias para sobrevivir. Estas condiciones nos
permiten entender mejor la sobrevivencia de curanderos como un recurso popular.
En el año 1900 el diario El Orden decía: "...Mortalidad en Alderetes... la mortalidad
en el mes pasado alcanza a una cifra asombrosa. Sobre 40 nacimientos han
ocurrido 98 defunciones, cantidad exagerada no solo si se compara con los
nacimientos sino que también si se tiene en cuenta el número de habitantes..." (de
fecha 6/12/1900). Esta cifras eran preocupantes, pero habrá que esperar hasta el
año 1908 para que se cree el primer consultorio gratuito con el gobierno de Luís F.
Nougués (Compilación legal, p.340). Hasta entonces o debían ir a la ciudad
capital, pagarse algún médico particular o buscarse un curandero.
Yo no tengo más remedio
pa’ combatir la pobreza,
que alzar los ojos al cielo
y rascarme la cabeza.
Ricardo Borsetti

Las disputas entre los vecinos eran frecuentes y debían ser resueltas por el
Juez de Paz, que solía citar a los implicados, pedirles pruebas y testigos y llevaba
adelante una muchas veces casi imposible mediación. Los testigos no eran prueba
suficiente por lo que muchas demandas se desestimaban. Se producían al menos
unas siete u ocho demandas por año a comienzos del siglo XX. En 1914 y 1915 el
grueso de los conflictos eran por deudas impagas. En 1914 el Juez de Paz M.
Mendilaharzu debe enfrentar diversas demandas: Hermógenes Vera demandaba a
Pedro la Garro por el pago de un macho mulo a $200; Juan de Dios Cháves a
Dalmasio Gutiérrez por el pago de 2 elásticos para carros; Mercedes Rosales a
Vitalicio Espinoza por $67 de carne impaga (en este caso la demandante presentó
como medio de prueba un vale firmado por Espinoza para que entregue 2 kilos de
carne diaria a Félix Chocobar. Constatando su firma y comparándola con la del
expediente el juez lo condena a pagar); Enrique Trejo de Las piedritas contra
Francisco Sánchez por pagos de viajes en carro a bueyes con caña desde la finca
en Las Piedrita hasta el Ingenio Concepción; Carlos Toscano a Marín Basco por
$92 por compostura de una jardinera; Tomás Bustos a Juan Alid (árabe), por $84

120
por pan y galletas provistas; en 1915 Don Pedro del Pozo (comerciante)
demandaba a Don José Lastra por $322 por mercaderías, tema que abrió
sucesivas demandas como la de Lizandro Rojas contra Pedro del Pozo por 14
mulas embargadas a José Lastra, sosteniendo que eran suyas o de parte de Doña
Fabricia Pereira de Lastra (casada con José Lastra) contra del Pozo por el
embargo de 2 carros; Manuel Rodrigo a Antonio Pedro Nacussi (comerciante) por
$156 por mercadería suministrada por casa Emilio Albogñoz y Cía.; Doña
Melitona C de Cosame le reclamaba a Manuel Vejas (agricultor) $100 equivalente
a la mitad de arriendo de 1 año de su quinta en Los Gutiérrez. Incluso habitantes
de poblaciones vecinas debían litigar ante el juez de Alderetes. Entre los más
interesantes tenemos en junio de 1914 la demanda de Doña Modesta Sandoval
contra Don Silvestre Barrionuevo porque le reclama la entrega de un loro. En
general eran problemas de deudas no reconocidas, comerciantes que pedían por
mercaderías o alimentos no abonados, por trabajos no pagados como trasladar
caña o arreglar una jardinera, por arriendos impagos, etc. Pero hasta la vida
privada como el caso de un mal vecino que no devolvía el loro se ventilaban en el
Juzgado.

Educación y Cultura
La educación en la provincia oscilaba al ritmo de una economía que le
retaceaba recursos y niños a la vez que le regalaba discursos y alabanzas. Su
crecimiento fue lento y en ciclos donde podían darse años con menos escuelas
que el anterior, con alumnos que se inscribían pero no cursaban, con pocos
maestros diplomados, con pésimos salarios, con edificios alquilados y casi sin
muebles. El panorama educativo en medio del auge azucarero no era aragüeño.
En 1888 Latzina daba las siguientes cifras: educación primaria se da en 127
escuelas tanto fiscales como particulares por 262 maestros de ambos sexos a
11.828 alumnos (varones 6.370, niñas 5.458); son escuelas fiscales 109 y
particulares 18; solo 22 de las escuelas públicas se hallan instaladas en edificios
fiscales. En 1891 el Gobernador Quinteros comentando sobre el año anterior
reconocía la crisis educativa:
"...La educación común comenzó a decrecer a principios del año 1889 ...El
retardo en el pago de la subvención nacional y la sensible decadencia de los
recursos provinciales.. A ello ha contribuido también la escasa retribución del
cuerpo docente ... Estas causas y la escasez de útiles ... así como la gran
epidemia de viruela ... [y la] necesidad de clausurar varias escuelas ... En 1890
han funcionado 161 escuelas ... siendo de varones 22 de mujeres 22 y de ambos
sexos 117. En estas escuelas se inscribieron 16880 niños de los cuales han
concurrido mensualmente por término medio 11.865...escuelas servidas por 416

121
maestros: 197 varones y 219 mujeres, siendo diplomados tan sólo 48 ... No es
posible exigir a maestros competentes ... por una remuneración que no les basta
para atender ni sus necesidades más perentorias..." (Compilación Legal, vol. XV,
pp.101-102)

El discurso nos da indicios de los problemas, entre ellos la alta dependencia


de las arcas de la provincia para con la subvención nacional, cuyo dinero muchas
veces se utilizó con otros fines en vez de los educativos. También vemos como
cambia el número de las escuelas que seguirá oscilando más adelante. Lo que
crece es el número de maestros, lo que nos está diciendo que las escuelas están
dejando de ser multigrados para comenzar a tener un maestro por cada grado.
Las diferencias entre la inscripción y la retención es alta, terminan el año dos
tercios solamente. Y el tema del salario no es menor, por ello muchos maestros
prefieren otros puestos.
En 1895 el gobernador Lucas Córdoba (Compilación Legal, vol. XV, pp.101-
102) informaba que las escuelas eran 110, de las cuales sólo 10 eran graduadas
(esto es que tenían los 7 grados), 33 eran elementales (con 5 grados) y 67
infantiles (con 4 grados). Salvo la primera, las otras dos categorías podían variar
en la cantidad de grados que tenían, es decir podían ser menos aún. Las
graduadas solían ser las que funcionaban en los centros urbanos más poblados,
mientras que las infantiles en las zonas más desfavorables. El censo de ese año
contaba el número de niños en edad escolar y el de los que concurrían o no a las
escuelas con una apreciación sobre su alfabetización:

Total de niños 6 Van a la No van pero saben No van y no saben


a 14 años escuela leer y escribir leer y escribir
v m v m v M v M
Tucumán 24157 21780 5850 5882 1253 1859 17054 14039
11.732 3112
totales 45.937 14.844 alfabetizados 31.093
100% 32.3% 67.68%
Cuadro de elaboración propia en base a los datos del censo 1895, t. 3 p. CLXXIV

El número de niños que iban a la escuela era casi la cuarta parte del total,
aunque el número de los alfabetizados era el tercio de los que estaban en edad se
saberlo. Dos tercios no saben ni leer ni escribir. En el año 1900 eran 424 los
maestros, de los cuales 145 tenían diploma y el resto no. Pese a que ya habían
pasado 25 años desde la instalación de la Escuela Normal, aún no se podían tener
todas las plazas cubiertas con maestros diplomados.

122
A partir de 1905 cuando se dicta la Ley Láinez, que habilita a la Nación a
crear escuelas primarias en las provincias, la situación va a cambiar. En principio
muchas escuelas ya existentes pasan a la órbita de la nación, y en 1906 son 32
las escuelas primarias nacionales que en general tenían más grados que las
provinciales. Las escuelas comenzarán a crecer, en 1913 eran 125 las nacionales
con 197 maestros y 11.804 alumnos (con una asistencia del 82%) mientras que
las provinciales eran 250 (225 fiscales, 21 particulares y 4 anexas) con 777
maestros y una inscripción de 37.912 (con una asistencia del 69%). En 1924neran
182 escuelas provinciales con 36.793 alumnos. Como vemos las cifras varían y
muchas veces se contraen.

En Cruz Alta las cifras del censo de 1895 eran un poco peores que el
promedio de la provincia. El 28% de los niños en edad escolar estaban
alfabetizados mientras que casi el 72% no lo estaban.

Total de niños 6 a 14 Van a la No van pero saben No van y no saben


años escuela leer y escribir leer y escribir
v m v m v M v m
C. Alta I 1322 1175 190 145 44 64 1088 966
C. Alta II 1688 1890 850 251 88 71 1250 1068
totales 6075 1703 4372
% 28,1% 71.9%
cuadro elaboración propia en base a los datos del censo-3° parte, p.545

El llamado 1° distrito, que contenía la zona de norte del departamento,


donde estaba Alderetes aunque era más amplio que el pueblo. En el distrito, sobre
un total de 2.497 niños en edad escolar encontramos 235 niños y niñas que
asistían (mas varones que mujeres), casi un 10%. Pero incluyendo los que sabían
leer y escribir aunque no concurriesen tenemos un total de alfabetizados de
13.7%, una cifra muy inferior a la media provincial y del departamento.
Evidentemente es una zona rural con pocas escuelas y con mucho trabajo infantil.
Las escuelas provinciales se abrían y cerraban anualmente en edificios alquilados
como vimos, por lo que su número variaba permanentemente. En la década de
1890 se crea una Comisión escolar en Alderetes que debía velar por el buen
funcionamiento de las escuelas del distrito y rendir cuenta a la Comisión Central
de Educación de la provincia. Sus miembros era: Presidente Sr. Benjamín
Ledesma y vocales a los Sres. Estratón Colombres y Domingo Mendilaharzu (El
Orden, 23/07/1895).

123
A comienzos del siglo XX encontramos en Alderetes la ya vieja escuela
fundada en la década de 1860. El profesor Pacheco decía que en 1901 ya era una
escuela graduada, es decir que contenía todos los grados, siendo dirigida por Don
Julio Córdoba, ubicada en una casa alquilada en Avenida Rivadavia al 300, siendo
trasladas en1907 al 600 de la misma avenida ya bajo la dirección de la Sra. Delina
Gómez, cerca de la Estación ferroviaria. En el año 1914 se le dará el nombre de
Fray Manuel Pérez (óp. cit p.206). En la Guía Argentina de 1914 encontramos los
nombres siete mujeres que figuraban como Directores, lo que puede ser en
realidad el listado de directoras y maestras de las escuelas de Alderetes: Albornoz
Rómula; García Delina; Ledesma Sara; Mendilaharzu Josefa; Racedo Elvira;
Santillán Carmen; Vázquez Enriqueta. El nombre de Delina García puede ser el
mismo de Delina Gómez que menciona el profesor Pacheco, siendo uno de los
apellidos el de casada y el otro de soltera.
La otra escuela de la zona a comienzos del siglo XX será la Escuela de Los
Gutiérrez, que va a ser una escuela nacional con el número 110, naciendo como
tal en el año 1911 en un edificio ubicado a 3 kilómetros de la Estación de
ferrocarril. No sería extraño que hubiese sido la nacionalización de alguna escuela
provincial preexistente, de las que nacían y morían esporádicamente funcionando
en edificios alquilados y con pocos maestros. El Profesor Pacheco nos informa
que a comienzo del siglo XX estaba dirigida por la Sra. Enriqueta Vázquez y en
1911 la dirección estaba a cargo de Sara Mendilaharzú (op. cit. p.208). En la Guía
Argentina encontramos ambos nombres, aunque la señora Mendilaharzú tiene por
nombre Josefa (Guía Argentina, p. 180). La escuela continúa funcionando e
innova aportando a la comunidad:
"... Por eso años se instala en la zona el Sr. Lorenzo Rodríguez, con s
esposa que va a desempeñarse como directora por varios años la Sra. María Ilda
de Rodríguez, bajo cuya dirección la Escuela alcanza suma importancia, sobre
todo por su proyección en la comunidad. Ya que en 1916 surge el taller de
costura, que funcionaba fuera de las horas de clases, y congregaba a las niñas del
lugar, para que aprendieran tan necesaria profesión para toda ama de casa.
Tiempo más tarde, se suma a las trascendentes actividades de la escuela, el
Taller de Carpintería destinado a los varones, siendo su instructor el mismísimo
Sr. Lorenzo Rodríguez, verdadero motor y sostén del establecimiento. Por
entonces integraban el plantel de educadores, junto al matrimonio Rodríguez, la
Sra. Rosa Rodríguez, Sara Mendilaharzú, Edelmira Urrutia, Ramona Paz, María
Rimaudo, Romelia Rugeros, María Elena Ponce de León...." (p. 208).
Una tercera escuela en la zona, es nacional y tenía el número 284, ubicada
en Las Piedritas, creada en el año 1919. Luego tomará el nombre de República de
México.

124
Para 1914 Cruz Alta tendrá según los datos del censo 42 escuelas mixtas
(ya no habrá escuelas de un solo sexo), con 4.616 alumnos y 84 maestras (sólo 5
eran varones). Todas las escuelas serán laicas, diurna y de niños y 10 de las 42
serán nacionales. El número de niños en edad escolar en el departamento era de
9.105, por lo que los inscriptos son la mitad, aunque la cifra final de los que asisten
es de 3272, o sea casi un tercio del total. Treinta y cinco de las escuelas contaba
con una o dos piezas, y sólo una con más de tres. El trabajo de los maestros
seguía siendo en general multigrado. La dotación era insuficiente, 28 tenían
mobiliario completo y 16 bibliotecas, ninguna contaba con aparatos de física,
química, mecánica, modelos de yeso o litografiados para dibujo. El total de
docentes y ayudantes era de 84 (casi dos por escuela) de los que 15 eran
diplomados y 64 no diplomados. Estos números nos indican la lentitud del
crecimiento escolar, los problemas edilicios, la dificultad en cuanto a la formación
de los maestros y el grado de deserción y analfabetismo, todos problemas latentes
en Alderetes.
Como anécdota tenemos que en agosto de 1895 se inauguraron las
Conferencias Pedagógica de la Provincia en la Escuela de Alderetes, para todos
los maestros del departamento, según informaba el Diario El orden, y se repetirían
en varios años posteriores con la presencia de los vocales del consejo Alberto
Lacabrera y Emilio Carmona y inspector general es Melchor B Sánchez (6/8/1900).

La sociedad de Alderetes tuvo uno de los pocos periódicos del interior


tucumano que existieron. El profesor Manuel García soriano en su libro El
periodismo tucumano: 1817-1900 nos relata que en 1891 existía un periódico
manuscrito y semanal llamado La Libertad, cuyo director era Ambrosio Juárez (h),
sus redactores N. Herrera, A. Herrera, D. Gómez, S Isasmendi y A. Egui; su
administrador Marcos J. Rodríguez con sede de Redacción y administración calle
comercio n°76. La suscripción costaba $0.50 m/n y el número suelto $0.10. Con
un tinte crítico en el primer número señalaba el estado de miseria, inseguridad y
despilfarro por el que atravesaba la provincia. El diario El Orden reprodujo algunos
suelto de La Libertad (22/1/1891). Decía García Soriano
"...Nos sorprende que un periódico manuscrito haya merecido la atención
de un diario como El Orden. para reproducir sus noticias y sueltos. Es que los
redactores de La Libertad, dejando de lado su orientación política, eran jóvenes.
Sólo los jóvenes son capaces de publicar un periódico manuscrito..."(op. cit.
p.101).
Como vimos el director era el Juez que había sido denunciado en una
ocasión por cobrar los matrimonios, y por el apellido de los redactores
entendemos que participaban de los grupos dirigentes de la región.

125
La vida cotidiana

La vida cotidiana en Alderetes cambiaba lentamente al son de las


transformaciones generales en la provincia. Sin duda que el ferrocarril significó
una transformación brusca, poniendo al pueblo en el circuito del mercado y
trayendo a los inmigrantes, pero el conjunto de la población siguió trabajando en y
para los ingenios de sol a sol y todos los días. La ley 925 del año 1907 que
instauraba el descanso dominical para empleados de comercio, también prohibía
el expendio bebidas alcohólicas los días domingo y feriados. Habrá que esperar al
año 1914 para que se generaliza en la provincia el descanso dominical, pero no
incluía las tareas de campo; y el alcoholismo, que las elites gobernantes
consideraba un flagelo social, era ya parte de una cultura donde se debía soportar
la brutalidad del trabajo y una vida sometida a la miseria, las enfermedades y la
violencia social. La jornada laboral de 8 horas fue aprobada a nivel nacional en
1928, pero El Centro Azucarero expresaba por ese entonces en su Revista
Azucarera, destacada lectura entre las elites, que los trabajadores vivía en
holganza y no practicaban el ahorro (Landaburu, A., Tesis Doctoral, 2013, pp. 160-
161). Las leyes laborales del gobernador radical antipersonalista Octaviano Vera
en 1923 se aprobaron por la fuerza y fueron combatidas por los industriales que
más allá de su paternalismo cristiano defendían con rigidez sus prerrogativas de
clase. Anclados al discurso meritocrático que los incentivo a apoyar la creación de
la Universidad local que fue en principio una "subvención" a las clases pudientes
que serán sus principales alumnos, los miembros de las elites cristalizaban las
diferencias sociales desde prejuicios de clase enmarcados en valores morales que
no condecían con el humanismo que decían practicar.
El difundido recurso al alcohol entre los sectores populares no dejaba de
ser el síntoma de una enfermedad más profunda, cuyas causas eran sociales y
estaban generada por las condiciones de vida de los sectores populares. En 1896
informaba el Gobernador Córdoba la cifras de presos por ebriedad, casi las tres
cuartas partes del total. El crecimiento de la población sin contar el aporte
inmigratorio, se retardaba puesto que la mortalidad era muy alta. Por ello el
crecimiento demográfico era lento. Enfermedades como el paludismo, el tracoma,
epidemias que obligaban a cerrar las escuelas como la viruela o la gripe de 1919,
enfermedades gastrointestinales producidas por la mala calidad de las aguas, los
problemas de hacinamiento y del frío como la neumonía, la tuberculosis, etc.,
tornaban la vida muy difícil al conjunto de la población pero más aún a los sectores
empobrecidos. La alta mortalidad infantil diezmaba a las familias que seguían

126
acudiendo al curandero, que era mejor que la opción a la nada que tenían puesto
que . Alderetes no contó con un consultorio gratuito sino a partir del año 1908. La
construcción del Canal Matriz que llevaba agua a los ingenios supuso una
comodidad en la medida en que proveía de agua a la población que la tomaba
directamente de las acequias, considerando que al no tener ningún ingenio aguas
arriba, aún corría más o menos limpia ya que por entonces no se utilizaban las
ingentes cantidades de abonos y pesticidas que en el futuro contaminará toda
agua superficial. Las casas de unos pocos estaban construidas en ladrillos, la
mayoría era de adobe y caña o maloja, techada con paja o quinchas. Los pisos en
de baldosas eran raros, los había de ladrillos y los más de tierra. Los baños eran
letrinas fuera de la vivienda. Los muebles pocos, los suficientes o menos. Una
mesa, algunas sillas, camas o más comúnmente catres, algunas ollas de hierro y
muchos utensilios de madera. Todo se arreglaba en la casa o directamente lo
hacían.
Los vehículos eran a tracción a sangre, sulky, carros, jardineras. No se
tiene registro de alguna bicicleta por entonces ero es posible que haya habido
algunas. Todo era instrumento de trabajo. O se caminaba. La gente usaba el
puente del ferrocarril que cruzaba el río salí para llegar a San Miguel de Tucumán
puesto que la distancia era menor al camino por el puente que estaba en la Banda
del Río Salí. Los caballos, mulas, burros, bueyes y demás animales eran parte del
paisajes y eran utilizados para desplazarse, para cargar, para alimentarse, para
cubrirse, para abonar, y hasta eran amigos de la familia como los perros o gatos.
Todavía muchas personas sabían montar a caballo, enlazar, pialar y demás artes
de los gauchos. También la violencia del facón estaba presente en estas lides
cuando alguno o aceptaba la suerte que le había tocado. Los adultos sostenían las
diversiones que tenían el siglo anterior, aprovechaban los animales para hacer
destrezas y para competir con caballos y gallos, sociabilizaban en los boliches y
volvían tarde a su casa. Las mujeres debían hacerse cargo de los hijos y de la
casa y trabajar en oficios no reconocidos como lavanderas o domésticas, por lo
que el tiempo no les alcazaba para divertirse, por lo que lo hacían mientras
realizaban sus tareas cotidianas. Los niños jugaban con lo que la naturaleza les
proveía, chupaban caña y se especializaban en conocer la variedad más dulce,
robaban naranjas y hondeaban pájaro o hacían trampas para retenerlos;
organizaban peleas de insectos y exploraban la región, siendo el verano el tiempo
de bañarse en el río cercano para los más crecidos. Hacer malabarismos, tumba
cabeza, salto carnero, trepar árboles eran habituales aunque alguno saliera
magullado. La niñas solían ayudar a sus madres y así aprendían el oficio para ser
futuras esposas. Las abuelas enseñaban las tradiciones y las frases del pasado:
haz bien sin mirar a quién, al que madruga Dios lo ayuda, y cocinaban dulces

127
cuando podían y lo que tenían mano para comer todos los días, puchero o
verduras en general, algo de arroz, pan casero y en fiestas empanadas y carnes
de cuando animal caminase sobre Alderetes. La muerte era solemne y religiosa,
momento en el que afloraba el temor al infierno y se concurría a la Iglesia para
buscar la salvación y el consuelo. La mortalidad infantil alta provocaba el
desconsuelo, aunque la vida los acostumbraba a vivir con sus dolores adentro,
casi sin lágrimas, especialmente los hombres.
Se daban años particularmente difíciles en la provincia y en Alderetes en
particular, como 1900, cuando se sucedieron una fuerte sequía, sobrevino una
plaga de langostas, un ciclón que afecto especialmente al pueblo a mediados de
año, en julio, o la epidemia de viruela que pese a la existencia de la vacuna aún
atacaba a muchos niños en particular. La gente se casaba más que antes y ya en
su mayoría reconocía a sus hijos, cosa que no hacía una generación atrás. Los
conflictos, que eran muchos, se resolvían cada vez menos con cuchillos y más en
el Juzgado de Paz, donde las deudas y la poca voluntad de pagarlas eran el tema
principal pero no el único. La violencia doméstica no era por enteonces
considerada tema legal. El pueblo de Alderetes tomo forma con la edificación por
parte del gobierno provincial de los principales edificios públicos y de la iglesia,
siendo la plaza un baldío donde pastaban los animales. Las calles y caminos se
convertían en barriales en las épocas de lluvia, aunque la construcción de puentes
sobre las acequias había mejorado bastante el tránsito y el canal matriz unificado
innumerables acequias.
Las elites eran pequeñas y algunos apellidos se repetían en los diversos
cargos todos los años, heredando a sus hijos el puesto. Los grupos adictos al
liberalismo del siglo XIX se escindieron y una parte se acerco al radicalismo a
partir de 1916. Pero en general eran los mismos los que continuaron con los
principales cargos, así como tampoco cambiaban la titularidad las tierras y cultivos
más importantes. La inmigración le dio nuevos habitantes y apellidos a la zona,
pero la población mayoritaria siguió siendo la mestiza de indígenas y blancos que
se consideraban criollos.

128
Capítulo 6
Alderetes entre 1930 y la crisis de los Ingenios

Que no hay miseria en el mundo


dice la lengua mordaz;
todos tenimos bastante
si no pretendimos mas.
Borsetti

Entre los años 1930 y 1960 el mundo tuvo dos cambios notables, el
primero fue la Crisis del 30 y el segundo la posguerra. Entre 1930 y 1945 el viejo
orden liberal se rompió dando lugar a un repudio generalizado del capitalismo
liberal que incluso había puesto en duda la vigencia de la democracia en
occidente. La ruptura de los mercados y el auge del proteccionismo por parte de
Europa y Estados Unidos sumidos en la crisis económica agravada por sus
medidas aislacionistas va a profundizarse tanto que habrá que esperar a que
termine la Segunda Guerra para que los mercados recuperen los valores previos a
la crisis. Los países industrializados sufrieron una severa contracción y con ello
desempleo y crisis social, era frecuente ver en ellos inmensas filas para obtener
alimentos donados por el Estado o por asociaciones de caridad. Los países
productores de materias primas sufrieron aún más la retracción de sus principales
mercados, siendo más profunda su crisis. Unos pocos países, entre ellos
Argentina, que desde la primera guerra mundial, habían iniciado un proceso de
industrialización conocido por Industria de Sustitución de Importaciones (ISI), que
comenzó a desarrollar lo que se conoce como industria liviana, que está ligada
directamente al mercado de consumo y produce alimentos, bebida, textiles, etc.
que fue contribuyendo al cambio social.
El liberalismo y la democracia sucumbieron en países desarrollados como
Alemania e Italia y en los demás perdió consenso, permitiendo el nacimiento de
los movimientos fascistas, el mas poderoso de los cuales fue el Nazismo. La
intolerancia y la búsqueda de un chivo expiatorio a la situación se oriento hacia la
construcción simbólica de enemigos que fueron intelectualmente definidos y con
ello creados como grupos o minorías peligrosas para el supuesto bienestar
colectivo. Desde posiciones esencialistas se logró generar un aura mística de
pertenencia identitaria que actuaba como una comunidad emocional de contención
afectiva, a la que se le oponía un supuesto enemigo desestabilizador y apátrida.
Muchas veces ese enemigo se identificó con el comunismo, con el ateísmo, con
los obreros, con los librepensadores, con los extranjeros, con los burgueses, con

129
los creyentes, con el liberalismo, con el capitalismo, con algunas etnias en
particular, etc. según el país del que se trate. Los Golpes de Estado florecieron en
occidente, las purgas sociales y la represión fueron prácticas difundidas. Incluso la
España democrática sufrió el Golpe de Estado de 1936 que dio origen a la guerra
Civil de la cual salió el General Franco como dictador y caudillo único, gobernando
por casi cuatro décadas. El fascismo potenció los nacionalismos xenófobos y
agresivos en todas partes. Incluso el lejano oriente con Japón que inició su Guerra
contra China, donde las crueldades cometidas contra civiles fueron un vaticinio de
la Guerra Mundial que se avecinaba. El prestigio de Europa se derrumbó y el
mundo colonial que le estaba sujeto comenzó un proceso de toma de conciencia y
de autonomía que cuestionaba la civilización blanca y comenzaba a revalorizar su
propia visión del mundo, la negritud nació de ello.
La Segunda Guerra Mundial, que acabó con la vida de más de cincuenta
millones de personas, entre los que contamos aquellos que murieron en las
cámaras de gas nazis, terminó con la victoria de las democracias occidentales.
Paradójicamente también acabo con la recesión, puesto que la producción bélica
dirigida por el Estado reactivo la economía. El mundo de posguerra sería ya
completamente diferente. El liberalismo se subordinó en occidente a lo que se
conoció a partir de entonces como Estados de Bienestar, a la par de los Acuerdos
de Bretton Woods que organizaban el capitalismo liberal de posguerra. El
historiador Eric Hobsbawm llamó al período Edad Dorada, puesto que el bienestar
social era el objetivo de los diferentes tipos de gobierno democráticos, tanto de
centro derecha como de centro izquierda. Esto es así porque el esfuerzo de la
guerra llevado adelante por la población, tanto en los campos de batalla como en
el trabajo productivo civil para sostener la lucha (nunca antes se dependió tanto de
la producción industrial, ganaron aquellos que podían producir más armas) que
conquisto la victoria, significó un nuevo pacto social que debía cumplirse en la paz.
La política liberal democrática se estableció como paradigma en occidente,
aunque paulatinamente utilizó la lucha contra el comunismo como excusa para
reprimir a su propia población puesto que no aceptó incorporar las críticas sociales
que les hacían los sectores más progresistas. El auge industrial invento la
Sociedad de Consumo, cuyo modelo fue Estados Unidos, donde conceptos como
de obsolescencia programada y obsolescencia percibida, eran centrales para
dinamizar el consumo. La tecnología evolucionó rápidamente y con ello su
producción masiva, abaratando costos, o que le permitió difundir sus productos en
la masa. Los cambios en las formas de vida incorporaron la televisión, los
tocadiscos y las radios cada vez más pequeñas, la heladera familiar, el agua
corriente, los viajes de turismo, las cambiantes modas, etc. La cultura se masifico
hegemonizada por las producciones estadounidenses que a través de su cine y

130
música impuso un modo de ser particular. Las estrellas de cine eran más
conocidas que los propios vecinos. El estado difundió masivamente una serie de
servicios hoy considerados básicos pero en esos años una rareza. La luz eléctrica,
el agua potable, las cloacas. los servicios de salud, la educación gratuita, la
vivienda popular. La preocupación fue bajar el desempleo y se llegó a los
porcentajes más bajos del siglo XX. Por supuesto que no todo lo relatado tuvo el
mismo impacto en los diferentes países y para los diversos sectores sociales. El
que a partir de entonces va a comenzar a conocerse como Tercer Mundo, va a
recibir un pálido reflejo de estas medidas, aunque sus ideas se conviertan en
banderas sociales
y comenzó una larga pugna contra el modelo comunista
Pero también la posguerra terminó con el poder y prestigio que tenían las
viejas potencias coloniales europeas, como Inglaterra o Francia. Va a nacer un
proceso de descolonización que en aproximadamente tres décadas liberará toda
el África y gran parte de Asia de sus metrópolis. Los considerados
despectivamente negros y amarillos, que habían contribuido al sostén de la guerra
e incluso luchado a favor de la libertad, van a reclamar por esas mismas ideas. En
muchos casos la independencia debió afrontar una cruenta represión como la
Argelia francesa o la Birmania inglesa. Uno de los procesos de descolonización
más conocidos es el de la India con el Mahatma Gandhi. En estos años es cuando
China vive su revolución comunista.
Dos grandes potencias salieron fortalecidas de la Guerra, Estados Unidos y
la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Entre 1945 y 1991 ambas se
enfrentaron en lo que se definió como Guerra Fría, una lucha donde ambos
contendientes no se enfrentaron directamente, pero sí por medio de aliados. Esta
batalla ideológica fue también un enfrentamiento histórico que les permitió a
ambas potencias utilizar el miedo al otro para disciplinar a los países y grupos
subordinados. Retóricas ideológicas justificaban descarnadas prácticas totalitarias
y Golpes de Estado. El mundo vivió con temor la carrera armamentística cuyo
cenit tecnológico fue la conquista del espacio y la llegada a la Luna. La
intolerancia y el autoritarismo político perseguían al pensamiento crítico. Las
revoluciones se convirtieron en herramientas de liberación de colonialismos, de
dictaduras y de la opresión. Cuba fue bandera y símbolo para una juventud que se
sintió llamada a un papel protagónico. El Mayo francés o la juventud mexicana
expresándose en la plaza de Tlatelolco cuestionaron el orden establecido.
En la posguerra la población mundial comenzó a crecer sin pausa. A
comienzos del siglo XX la humanidad contaba con mil seiscientos millones de
personas, cincuenta años después ya eran dos mil quinientos millones
aproximadamente. La sociedad cambiaba aceleradamente, la mujer se liberaba

131
del absoluto dominio patriarcal en occidente en busca de una igualdad de género
(incompleta aún hoy), la sexualidad dejaba de ser un tabú, las modas
diferenciaban a la vez que homogeneizaban a la población, los medios de
comunicación de masas se convertían en un poder empresarial de alto impacto
social, la televisión cambiaba costumbres y la vida privada ganaba espacios.

Argentina, inserta en el mundo occidental y dependiente del mercado


mundial sufrió estas décadas convulsivamente. Sus elites optaron por apoyar el
primer Golpe de Estado en 1930 antes que pagar el costo de la crisis. Dejando
atrás su pasado liberal prefirieron cubrir las formas democráticas con el Fraude de
la bien catalogada por el nacionalista periodista tucumano José L. Torres, Década
Infame, para sostener la ficción progresista. El tango Cambalache escrito en 1935
refleja cabalmente el momento. Las filas de desocupados fueron pintadas
magistralmente por Antonio Berni. El filofascista Uriburu fue abandonado por los
sectores dominantes poco dispuestos a una aventura corporativista. La fórmula
Justo-Roca le devolvió a los viejos notables la tranquilidad de un gobierno
previsible que protegía sus intereses. Los arreglos para sostener el mercado de
carnes de los exportadores argentinos y su sostén de las formas liberal-
democráticas le gano un consenso que aseguro la gobernabilidad. El Obelisco de
Buenos Aires es un símbolo interesante de la autoconcepción de los sectores
dominantes de la época. Las sucesivas e inacabadas presidencias de Ortiz y
Castillo se tensionaron por la demanda de legitimidad, pero envueltas en la 2°
Guerra no resolvieron su propia crisis. El segundo Golpe de Estado, de matriz
industrializador, era afín a las potencias del Eje, gracias a la impronta prusiana del
Ejército Argentino. Pero el revés totalitario los obligó a dejarle paso a la
Democracia universal masculina sin restricciones (que sólo había tenido vigencia
en los años radicales). Pero la posguerra daría nacimiento en el país al mayor
movimiento popular de su historia: el Peronismo. Juan Domingo Perón, miembro
del GOU, grupo núcleo del Golpe, se había destacado en la Secretaría de Trabajo
y con una lucidez y oratoria descollante, rompió las barreras de clase y prejuicios
que siempre separaron a los líderes políticos para inaugurar la Democracia de
Masas. Por fuera de las formas burocráticas electorales que implicaban muchas
veces (especialmente en los años del fraude) una acción mecánica y sin sentido,
el peronismo introdujo la participación activa de unos sectores subalternos que
había sido despreciados e invisibilizados por los grupos dominantes. Las calles
serán el medio de expresión de vastos sectores que tras la incipiente
industrialización se habían convertido en obreros y que buscaban también
convertirse en ciudadanos. El acceso al consumo y la necesidades laborales los
obligaban a buscar una forma de integración que respondiera a sus demandas.

132
Las vías de participación revolucionarias o antisistema no resolvían sus
problemas, por lo que el mandato integrador del justicialismo, a la vez que los
subordinaba en una retórica nacionalista e identitaria, les permitía encauzar sus
anhelos con logros concretos. Perón supo capitalizar décadas de luchas y
experiencias obreras acumuladas en una sociedad tradicionalista y
mayoritariamente católica para construir un discurso atractivo a la par que desde
suposición de poder dictaba mejoras palpables. La historiografía va a discutir
eternamente la dicotomía de lo conseguido-concedido, que es la tensión entre las
demandas sociales y la oferta. Pensar el tema del cambio social como producto de
la movilización obrera o como producto de la capacidad de negociación estatal
para su conservación. Esto explica la Jornada del 17 de octubre en la cual en un
acto de comunión casi mística el pueblo libera a su líder y este sella el pacto de
retribución en su exposición en el Balcón de la Casa Rosada. La figura de Eva fue
primordial en la conformación del peronismo, no sólo como su rama femenina sino
como su madre obrera, su guía ética y estética. Sus discursos combativos
sobrepasaban los límites que tenía el propio Perón. Los Planes Quinquenales con
su impulso industrial y la Tercera Posición con su retórica nacionalista le dieron
una épica que licuó cualquier inconsistencia o contradicción. Las leyes obreras, el
voto femenino, la Reforma Constitucional, la asistencia social, la identidad obrera
peronista y las nacionalizaciones forjaron una memoria inconmovible. La
posguerra dejo atrás el bienestar argentino y la oposición, que no le perdonaba al
gobierno ni el decimotercer sueldo, ni su retórica combativa, ni el dirigismo estatal
que recortaba sus posibilidades de ganancias y también su competitividad
capitalista, tuvo ocasión de actuar. El pensador francés Alain Rouquie definía
estos regímenes llamándolos de "integración controlada", considerándolos como
los límites de una gobernabilidad posible ante las amenazas revolucionarias, con
menor costo de gestión que los regímenes dictatoriales. La dificultad de esta
interpretación esta en no considerar las identidades sociales que participan de la
hegemonía, sin reducirlas a mera alienación.
El autoritarismo y la pérdida de cintura política de Perón lo enemistó con
antiguos aliados como la Iglesia, momento que aprovecharon los grupos golpistas
para llevar adelante la única victoria posible ante el justicialismo, ya que
electoralmente era imposible. El Golpe de Estado de1955 se autodenominó
Revolución Libertadora (Fusiladora para los peronistas). La transigencia de
Lonardi con la consigna "ni vencedores ni vencidos" (sin tomar en cuenta el final
de Urquiza, de quién la tomó) era injustificable para los grupos más recalcitrantes
que al mando del Aramburu lo depusieron e iniciaron una etapa de persecución
inusitada por su violencia. El Decreto-Ley 4161 del 5 de marzo de 1956 disuelve el
Partido Peronista prohibiendo "...imágenes, símbolos, signos, expresiones

133
significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas... la utilización de fotografía,
retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la
bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto, el de sus parientes,
las expresiones peronismo, peronista, justicialismo, justicialista, tercera posición,
la abreviatura P, las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones
musicales Marcha de los muchachos peronistas y Evita capitana..." (art. 1°) y con
penas que incluían de multas monetarias a seis años de prisión. A partir de
entonces y por casi dieciocho años estuvo proscripto. Las masas peronistas
usualmente no podían votar a sus candidatos, y en las pocas ocasiones que
lograban hacerlo las Fuerzas Armadas intervenían anulándose las elecciones.
Toda vía política estuvo cerrada. Dos destacados argentinos opinaron sobre el
Golpe, el Che Guevara y Ernesto Sábato:
"... Te confieso con toda sinceridad que la caída de Perón me amargó
profundamente, no por él, por lo que significa para toda América, pues mal que te
pese y a pesar de la claudicación forzosa de los últimos tiempos, Argentina era el
paladín de todos los que pensamos que el enemigo está en el norte..." (Carta del
Che a su Madre, consultada en [Link])
“Aquella noche de septiembre de 1955, mientras los doctores, hacendados
y escritores festejábamos ruidosamente en la sala la caída del tirano, en un rincón
de la antecocina vi cómo las dos indias que allí trabajaban tenían los ojos
empapados de lágrimas" (Ernesto Sábato, El otro rostro del peronismo, 1956,
consultada en [Link]
Desde el exilio Perón se mitificó y una nueva generación de jóvenes
justicialistas idealizaron su figura. El levantamiento del General Valle y los
fusilamientos en León Suárez relatados magistralmente por Rodolfo Walsh
marcarían el nuevo clima de época. La Guerra Fría ingresaba de lleno en el país
con el maniqueismo persecutorio que imposibilitó el desarrollo de una sociedad
democrática. El reconocido historiador Halperín Donghi en su libro La Larga
agonía de la Argentina peronista (1998) resalta el desprecio democrático
desarrollado a partir de 1916 que los conservadores perplejos resolvieron con
salidas disruptivas (p.14) y que tras 1955 desembocará en la imposibilidad de
resolver la crisis de hegemonía en una especie de empate de las fuerzas sociales
en pugna. Esta dimensión de análisis desde las fuerzas sociales como factores de
poder, no aborda la concepción democrática basada en la soberanía popular
vehiculizada en el sufragio y expresada en el número de votos como arreglo
institucional de legitimidad.
El liberalismo clásico pretendió regresar con el golpe a las mieles del
mercado como productor de materias primas, pero ya la sociedad y el mercado
habían cambiado demasiado como para que pudiera ser efectiva la imagen del

134
Granero del Mundo. El economista Aldo Ferrer supo ubicar la importancia relativa
de los diferentes sectores productivos en el conjunto de la economía siendo los
sectores secundario y terciario o industrial y de servicios los que creaban el grueso
de la riqueza y el trabajo en el país. El problema siguió siendo el cuello de botella
de la exportación, ámbito donde lo agrícola ganadero resolvía la provisión de
moneda extranjera en esos años (Ferrer, La Economía argentina, 2005).
La débil legitimidad dictatorial impulsó una reapertura democrática que
sostuvo la proscripción, por lo que su vacuidad la retrotraía medio siglo al menos.
La Unión Cívica Radical acepto jugar con estas nuevas y sectarias reglas del
juego impuestas por una de las instituciones del estado, las Fuerzas Armadas, y
dividiéndose entre los líderes Balbín y Frondizi gano las elecciones con éste
último. Con un discurso tecnocrático y desarrollista pretendió impulsar la industria
pesada, pero las restricciones externas, las carencias financieras y la debilidad
política terminaron en un nuevo Golpe de Estado que tuvo la particularidad de no
tomar directamente el poder. El nuevo presidente radical, Illia, elegido bajo las
mismas condiciones de proscripción del peronismo, poco pudo hacer pese a su
reconocida honestidad por devolverle sustancia a esa democracia restringida y
tutelada. El Golpe de Estado de 1966 con Onganía busco regenerar la sociedad
por la fuerza de la tradición misógina y las armas.
Tucumán, que había sorteado con cierto éxito el conflicto cañero industrial
de 1927-1928 con el Laudo Alvear en un acto de intervencionismo estatal que no
hacía otra cosa más que profundizar el control del mercado que había posibilitado
el desarrollo de la industria azucarera local será intervenido en el Golpe de 1930.
El primer interventor en la provincia fue Ramón Castillo, un conservador
catamarqueño, que sería presidente unos años después. El golpe obtuvo el apoyo
de una parte de la sociedad que salió a las calles a manifestarse, creándose una
brigada local de 120 de la Legión Cívica, organización paramilitar fascista que
incluso recibió subsidios y conto con una rama femenina (La Gaceta, 20/08/1931).
El 22 de febrero de 1931 el dictador Uriburu visitó la provincia, en cuyo honor
realizo un desfile de gauchos y sendos actos de homenaje. Tucumán le dio dos
funcionarios relevantes a su gobierno: el ex gobernador Ernesto Padilla y el
intelectual Juan B. Terán, fundador de la universidad tucumana. La disputa política
en 1931 involucró a 6 partidos: Demócrata Nacional, Defensa Provincial Bandera
Blanca, UCR antipersonalista, Federación Socialista Tucumana. Socialista
independiente y Unión Nacional Agraria. La abstención de la Unión Cívica Radical
en las elecciones hizo posible el triunfo del partido Provincial Defensa Bandera
Blanca con su candidato a gobernador Juan Luis Nougués, férreo opositor al
radicalismo. El Partido Socialista consiguió que fuera electo Daniel Roldán
diputado por Cruz Alta

135
Nougués debió enfrentar conflictos con cañeros e industriales a los que
reprimió con violencia. Una huelga de estudiantes en el año 1932 que obtuvo el
apoyo de obreros paralizó la provincia por tres días. Cuando un Juicio Político
pretendió destituirlo en mayo de 1934 la policía a caballo desalojó a azotes a los
Diputados. Enfrentado con el presidente Justo la intervención federal le quito el
mando. El radicalismo tucumano, desoyendo la abstención del nacional partido, se
presento a elecciones y triunfó con Miguel Campero que gobernó entre 1935 y
1939. En el país la década del treinta es también la década de las obras viales, se
proyectan y construyen los principales caminos para la difusión del vehículo
automotor. Tucumán edifica y construye en toda la provincia. Los radicales
divididos se unificarán tras la candidatura de Miguel Critto que continuara la obra
vial pero la imposibilidad de lograr los acuerdos necesarios para la elección de
fines de 1942 le permitió al gobierno nacional una nueva intervención, de la que no
se saldría por el Golpe de Estado del 43 hasta el triunfo del peronismo. En 1944
nacía FOTIA, la Federación obrera Tucumana de la Industria Azucarera, un
poderoso gremio que complejizo la conflictividad. En 1945 se creó la Junta
Nacional del Azúcar como parte de las políticas intervencionistas del estado
nacional vigentes desde la década anterior y se generó una política de
compensación que fue resistida por los industriales azucareros.
El justicialismo va a ganar la voluntad popular en Tucumán con las figuras
de Perón y Eva durante los gobiernos de Carlos Domínguez, Pedro Riera y Luis
Cruz. Las numerosas obras, la asistencia social, la inclusión educativa, las
campañas de salud, los proyectos como el universitario y las leyes obreras
arraigaron la identidad peronista. La Declaración de la Independencia Económica
firmada en la Casa Histórica de la provincia por Perón el 9 de julio de 1947 tuvo
gran relevancia simbólica. Pese a todo no faltaron enfrentamientos como la gran
huelga azucarera llevada a cabo por la FOTIA en 1949. Para Campi y Bravo la
justicia distributiva del peronismo no cambio la estructura del sistema productivo y
aumento la conflictividad (en Orquera, 2010, p.27). Perón intervino la provincia en
marzo de 1955 y el Golpe continuó con las intervenciones. Páez de la Torre cita
una editorial del diario La Gaceta que hacía un balance positivo y útil de la gestión
en junio de 1957 (Páez de la Torre, 1987, p. 696. Su libro es la fuente de los datos
que presentamos).
Las elecciones en Tucumán, donde la UCR se presentó dividida en dos
siguiendo las orientaciones nacionales le dieron el triunfo a Celestino Gelsi con el
22.5% de los votos emitidos, siendo el 41% votos en blanco del peronismo
proscripto (el otro sector del radicalismo obtuvo el 15% de los votos). Su gobierno
quedo en la memoria colectiva por la construcción del Dique El Cadillal, por la
creación del Consejo de Difusión Cultural y por los conflictos con el magisterio

136
(Nazar y Ferreyra, 2015). El Golpe del 55 tenía por objetivo desmontar la
regulación del estado, lo que se profundizó con Alsogaray como ministro de
Frondizi que liberalizó el mercado supuestamente para crear condiciones
competitivas, en el fondo para promover el control monopólico del mercado por
empresas poderosas. A partir de 1959 la caída de los precios internacionales del
azúcar y la retracción de los créditos nacionales afectó la provincia a la vez que
beneficiaba los ingenios salto-jujeños (Campi, Bravo, p.28).
El golpe que derrocó a Frondizi provoco la enésima intervención a la
provincia hasta que Gano las elecciones Lázaro Barbieri de la UCRP que debió
afrontar los problemas de fondos del estado y una crisis de superproducción. En
1965 el partido Acción Provinciana, nombre que tomaron los peronistas, ganó 2
bancas para diputados nacionales y 8 dirigentes de FOTIA como diputados
provinciales. El Golpe de Estado de Onganía cerraría este período

La población

El Censo de 1947 fijaba el total de la población argentina en 15.893.827,


siendo la cifra para Tucumán de 593.371 habitantes. Del total de la provincia
alrededor del 4% era extranjero, lo que es producto de la disminución de la gran
inmigración en el siglo XX y de la desaparición natural de los antiguos inmigrantes.
También contribuye esta cifra a mensurar como con mayor precisión el volumen
de la población inmigrante sobre el total de la local, indígena, criolla o producto de
todos los mestizajes posibles, para no sobredimensionar su relevancia ya
demasiado acentuada por los relatos del liberalismo que los atrajo a estos lares y
de la propia autopercepción. Entre los recién nacidos y los 54 años la proporción
de extranjeros era nula o muy baja, a partir de los 55 años el porcentaje de
extranjeros oscilaba entre el 10 y el 22%, lo que nos indica el envejecimiento de
los inmigrantes y la pérdida de importancia relativa en el total de la población
tucumana (datos obtenidos del cuadro 2.1 del Plan Preliminar para el desarrollo,
1967, p. 15).
El censo le daba a Cruz Alta un total de 63.548 habitantes, siendo 52.046
población rural y 11.502 urbana. El 82% de la población era vivía diseminada en el
campo en sus ranchos con pocos o ningún servicio. La distribución por edades en
el Departamento nos daba que 41.5% tenía menos de 14 años y el 58.5% era
mayor, con lo que en conjunto era una población muy joven que no tenía acceso al
número de escuelas necesarias para alfabetizarse. En el departamento se
contaban 11.646 familias cuyo promedio de personas era de 5.4. Vivían solas
1.083 personas, es decir un porcentaje insignificante. La población seguía

137
creciendo en el Departamento más poblado después de la Capital. Las personas
vivían casi en su totalidad con sus familias, grupos amplios que contenían tres o
cuatro generaciones conviviendo diariamente en la misma vivienda, usualmente
de pocas comodidades. La solidaridad familiar permitía la supervivencia ya que
todos contribuían al sustento común, se trabajaba hasta edades muy avanzadas,
hasta que el cuerpo lo permitía y luego en casa se cuidaba a los niños. Todos
trabajaban de sol a sol en los campos de caña, puesto que la mayoría eran
jornaleros. Los menos tenían algunos oficios en los pueblos o un puesto mejor
rentado en una fábrica o comercio. Los niños que iban a la escuela, lo hacían unos
pocos años, y una vez que sabían leer y escribir se los incorporaba al trabajo.
Como cantaba Jaime Dávalos: "...Quiero que tengas un chango/ para yapar el
jornal/ porque pelando maloja/ se come mis brazos el cañaveral..." (canción
Vamos a la zafra). La familia sostenía a sus ancianos y establecía fuertes lazos de
solidaridad, para lo cual fiestas y reuniones eran fundamentales. Mantenían las
viejas historias en la memoria y las abuelas conocían las anécdotas de sus
antepasados cuando habían luchado contra los "salvajes unitarios". Alderetes era
un pequeño poblado rodeado del verde de los cultivos y tenía una población
desperdigada por el territorio que incluía Los Gutiérrez y Las Piedritas.
En Alderetes la población alcanzaba a 1.028 habitantes, de los cuales 519
eran varones y 509 mujeres (Censo, p.611) mientras que en Los Gutiérrez el total
era de 130 personas, siendo 70 los varones y 60 las mujeres. Como vemos como
centros poblados son pequeños y crecen lentamente, aunque la población rural
que era mayoritaria como vimos, no era consignada como parte del poblado. El
mayor número de varones era producto de su necesidad como mano de obra. El
censo de 1960 contó 11.251 habitantes en Alderetes, lo que implicaba contar en
los hechos a todos los habitantes de la zona como un todo (Caillou, inédito).

En Cruz Alta el 98.8% de la población era católica (Censo 1947 t. 1, p. 435),


encontrándose 77 cristianos ortodoxos; 148 protestantes; 10 israelita; 120
musulmanes; 207 personas sin religión y 163 definidos como "desconocida",
además de 11 como "otras". Era una sociedad católica con un pequeño porcentaje
de otros credos, entre los que se destacarán los musulmanes por su actividad
comercial, conservando su cultura, su idioma y su credo. Aún en el presente
muchos de sus descendientes sostienen la fe musulmana y hablan algo de árabe.
En el departamento nadie dejaba de trabajar. El censo señalaba que 19.739
personas tenían una ocupación con retribución y 16.515 sin retribución. Esta
número es casi el del total de los mayores de 14 años, lo que implica que
prácticamente no existía el desempleo, aunque las modalidades de trabajo indican
que casi la mitad de los que reconocían trabajar lo hacían con independencia en

138
una precariedad que era en general producto del trabajo en negro. En 1944 el
Estatuto del Peón Rural propuesto por Perón fue una ruptura con el orden
patriarcal y explotador de los dueños de las tierra y el comienzo de una protección
legal del Estado hacia un tipo de trabajador hasta entonces invisible. En 1946 el
peronismo lo ratificó en la ley 12.921 acabando con las viejas prácticas abusivas
de los propietarios, brindándoles una serie de derechos que los equiparaba con el
resto de los trabajadores, como salario mínimo (originalmente de 1933 pero
excluía a los trabajadores agrícolas), descansos, medidas de higiene y seguridad,
asistencia médica, vacaciones pagas, etc.. En una población rural se comprenderá
el impacto de estas medidas y la trascendencia del peronismo con ello, lo que en
su contracara implicaba enfrentarse a quienes habían estado acostumbrados a el
trabajo casi servil de sus empleados.
El porcentaje de la población mayor de 14 años en la provincia según rama
de actividad se componía de:
Producción básica 29.8% agropecuaria 27.4%; forestal 2.3%; extractiva
0.1%
Producción secundaria 30.6% alimentación 15.9% confección 4.1%
construcción 4.4%
Sector de servicios 36.8% comercio 11.2%; transporte terrestre 6%;
actividad de los estado nacional, provincial y
municipal 8.4%; servicio doméstico 7%.

Las cifras no completan el cien por ciento porque decidimos sólo exponer
los porcentajes más altos y representativos en cada rubro (Censo 1947, p.439).
Los porcentajes nos dan un esquema casi repartido en tres tercios, donde lo
agropecuario es en realidad una extensión de la producción industrial de la caña.
Estos números cambiarán en el futuro con el cierre de ingenios y la maquinización
del campo, dejando enormes masas sin trabajo y creciendo el sector servicios
especialmente en su rama estatal que absorbió el desempleo a la vez que cubría
parte de la demanda social de servicios. Se destaca la presencia del comercio y
del servicio doméstico.
Si revisamos los porcentajes según el género vemos que el 37% de las
mujeres trabajaban en el servicio doméstico y un 24% en sector secundario
(principalmente en confección 18.7%). En el caso de los hombres el 35.2%
trabajaba en la producción básica, siendo la ocupación agropecuaria 32.5%. En el
sector secundario esta el 32% (18% en alimentación y 5.4% construcción) y
finalmente en el sector servicios estaba el 29.7%, donde el 11.8% se concentraba
en comercios, bancos, oficinas y seguros (Censo, ídem). El esquema es el de una
sociedad machista sin dudas.

139
Las industrias en la provincia tenían un total de 1409 empresas o talleres
dedicadas a diferentes actividades: extractivas 10, manufactureras 1375,
alimentos y bebidas 314, textil 1, confecciones 201, madera 157, papel y cartón 7,
imprenta y publicaciones 33, productos químicos 41, cuero 90, piedras, vidrio y
cerámica 88, metales, exclusive maquinaria 144, vehículos y maquinaria exclusive
204, maquinas y aparatos eléctricos 30, varios 65. La zona de Alderetes
participaba en los sectores del cuero con la curtiembre, de la madera con las
carpinterías y en la extractiva con los minerales y el ladrillo. El común de la
población trabajaba para los ingenios.

El paso de Comisión de Higiene a Comuna Rural

Un problema para abordar la participación política es el subregistro que


existió respecto a los grupos que no pertenecían a la dirigencia, a lo que se suman
los problemas de las memorias que fueron acomodando sus recuerdos con el
tiempo hasta negar episodios del pasado o resignificar sus sentidos adaptándolos
a su necesidades del presente. Pese a los problemas de fuentes para el pueblo en
la década del treinta encontramos aspectos de la crisis en la participación política
dominada por el fraude y la intolerancia donde los grupos radicales serían
perseguidos. En 1934 aún bajo el gobierno de Juan L. Nougués titular del Partido
Provincial Bandera Blanca las tensiones en Alderetes van a explotar marcando las
identidades políticas y la connivencia institucional, práctica frecuente en la época:
"...Nuevos actos de agresiones de la policía denuncian las autoridades de
los partidos de la oposición...Anteanoche en casa del comerciante S. E. Namuz de
Alderetes fue asaltada por un núcleo de elementos del partido oficialista
capitaneados por el tomero Reynoso Costani amenazando de muerte a los
moradores... El mismo día saltaron en la vía pública al afiliado radical Simón
Olivera y a los ciudadanos Peñalba y Guzmán a los que se hicieron numerosos
disparos de revólveres. Los denunciantes que son el presidente del comité de
aquel lugar, señor Julio Albornoz y el secretario señor C. Marsilli agregan que
Alderetes vive horas de mucha intranquilidad..." (La Gaceta, 27/02/1934 p.9)
Imposible aislarse del contexto en que se vivía. El radicalismo
probablemente haya entrado al pueblo en la década de 1890 cuando llegaron las
tropas que debían reprimir la revolución radical y habrá prendido en aquellos
sectores medios interesados en la "cosa pública" herederos de las viejas luchas
entre federales y liberales que el irigoyenismo avivó. Alderetes tuvo desde
temprano una participación expresada en Celedonio Gutiérrez y en las pugnas

140
evidentes en las designaciones de los funcionarios liberales a fines del siglo XIX.
En la década del treinta triunfaban los radicales en Cruz Alta.
Los señores Namuz (luego aparece escrito Namur) Peñalba, Guzmán,
Albornoz y Marsilli, integrantes locales del radicalismo denunciaban la violencia
ejercida por el oficialismo en este caso representado en el "tomero", el encargado
de la toma de agua del pueblo, que solía ser un cargo (como muchos otros)
designado por la pertenencia partidaria del sujeto. La violencia de las armas de
fuego evidencian la profundidad de los enfrentamientos y de la intolerancia cívica.
Recordemos que la Legión Cívica que mencionamos actuaba en provincia con
gran violencia que denunció en varias ocasiones el diario La Gaceta. Incluso el
Concejo Deliberante de San Miguel pidió su disolución en abril de 1935.
Años después encontramos al Sr. Namur (cuyo apellido había sido escrito
con z en la ocasión anterior) en el contexto de un gobierno radical. En 1940 bajo la
presidencia de Ortiz y la gobernación de Critto el diario divulgaba la denuncia de
un "atropello":
"...Formuló una denuncia contra los ediles de la villa de Alderetes. Salomón
Namur recaudador de la comisión de higiene y Fomento denuncio que había sido
víctima de un atropello policial seguramente por orden de las nuevas autoridades
de esa comuna, los ediles señores Jesús D. Banco presidente, Gustavo Alderete
vice presidente y Agustín de Uña Batbado secretario tesorero, resolvieron
trasladar la comisión de Higiene y Fomento al domicilio del secretario por lo que le
pidieron todas las documentaciones que pudieran obrar en su poder así como
también los valores...Como se negara a ello si no se le hacía entrega del recibo
correspondiente... fue inmediatamente constituido en detención por un sargento de
policía ..." (La Gaceta, 24/01/1940 p.4)
Salomón Namur, que seis años antes había sido atacado por el tomero,
tenía su cargo de recaudador en la Comisión de Higiene, organismo que como
vimos en el capítulo anterior actuaba como un gobierno local y tenía atribuciones
para recaudar impuestos con los que intervenía en obras en el pueblo, ahora
formaba parte del oficialismo gobernante. Las pugnas dentro del propio
radicalismo y tal vez cuestiones personales lo enfrentaron a las nuevas
autoridades. Los nombres de los involucrados indican una pertenencia a una clase
media local, muy participativa en lo político. Gustavo Alderetes, peluquero, sería
diputado radical por Alderetes durante la gobernación de Gelsi.
Con la llegada del peronismo y la constitución de la democracia como una
democracia de masas, dejando atrás al fraude patriótico que no requería para
ganar elecciones, el radicalismo perdió en la villa su liderazgo. Surgieron entonces
nuevos grupos dirigentes que nacieron en el seno del justicialismo o se
aggiornaron al auge de éste. Gracias a la fidelidad del conjunto de una población

141
postergada por los partidos tradicionales y agradecida de las políticas
intervencionistas que los tomaron como sujetos de derechos, esa identidad
peronista va a ganar adeptos en el conjunto del pueblo de Alderetes.
En la década del sesenta los delegados comunales nombrados por el
radicalismo van a buscar sostener su predominio en épocas de proscripción y
competencia política restringida. En junio del 63 el delegado autorizaba la
propaganda política del Partido Unión Popular, solicitada por el apoderado Juan C
Pereyra para Srs. Felizardo A Gallo, Pedro, Pedro Acuña y Cipriano Lezana (AMA,
f.4). La convivencia democrática se tensará en diciembre cuando se organizó una
reunión de 40 vecinos para elegir los 3 representantes exigidos por el Gobernador
Barbieri, para la Asamblea General que el 29 de ese mismo mes debía reunirse en
la Caja Popular de Ahorros. El Sr. Marcelino Salomón se opuso a que el comisario
Antonio Naser participara por no ser vecino, mientras el párroco Benito Vera
controlaba la asistencia de los vecinos. En este clima de intranquilidad se presento
a la reunión el Sr. Salomón Navarro de la UCR del pueblo, solicitando las
credenciales de los presentes, lo que dio lugar a discusiones e intervino la policía.
Esto le dio la justificación al Delegado comunal Granelli para impugnar dicha
reunión (AMA, f.31). El inspector de Comunas Rurales Edmundo Avellaneda
finalmente suspendió la votación sosteniendo que los vecinos no sabían de la
elección (AMA, f. 33). Para asegurarse el triunfo la política tensaba todas las
estrategias posibles en el pueblo y dependía del color partidario de la cabeza del
distrito.
Viejos militantes peronistas relataban el clima de miedo en la provincia en esos
años puesto que la prohibición de la dictadura del 55 les impedía siquiera hablar o
mencionar al peronismo.

La Comisión de Higiene se extinguió cuando en el año 1951, durante la


Gobernación de Pedro Riera, la ley 2397 creó el régimen de comunas rurales en la
provincia. Esta ley creaba comunas rurales en los pueblos que excedan los
quinientos habitantes y tenían a su cargo la prestación de servicios públicos, de
salubridad, higiene y asistencia pública, la urbanización, la organización de los
servicios generales, el fomento de la cultura (artículo 2°). Los Comisionados serían
nombrados por el gobierno que le fijaría el salario, debiendo saber leer y escribir y
tener residencia en la zona. No podían ser comisionados quienes fueran
empleados de empresas interesadas en contratos con la comuna, miembros de
los tres poderes de la nación o la provincia o deudores del estado. Entre sus
obligaciones está la de presentar el presupuesto anual al Poder Ejecutivo y
recaudar los impuestos y tasas fijadas. La ley fijaba detalladamente los montos de
las contribuciones de cada rubro: alumbrado público, barrido y recolección de

142
basura, aguas corrientes, riego de calles, por construcciones o refacciones, por
tener frente a calles, por planos, por potencia de máquinas instaladas, por
inspecciones, por derechos de tablada a propietarios de hacienda, derechos por
ocupación de la vía pública, patentes de rodados, espectáculos, de cementerios,
por extracción de áridos, etc. La variedad de contribuciones pretendía reglamentar
la vida cotidiana y productiva a fin de asegurar los recursos necesarios para el
funcionamiento de las comunas. Tenían una serie de prohibiciones que
condicionaban la disposición de los fondos entre los cuales estaban la de no
disponer de más del 25% de los recursos para el personal administrativo (artículo
139). Quienes no respetasen las normativas quedaban sujetos a penalidades
como multas, decomisos o prisión. Todos los comisionados dependía de la
Inspección General de Comunas Rurales y en los hechos se llamaron Delegados
Comunales.
Una serie de leyes complementaron la Creación de la Comunas. La ley
2426, fijaba el sueldo a los comisionados de las diferentes comunas: $900 para las
comunas de Presidente Perón, Lules, Famaillá, Bella Vista y Simoca; $400 para
los de Acheral, La Trinidad, Villa Clodomiro Hileret, La Cocha, Los Ralos,
Trancas, Yerba Buena y San Pablo; $500 para Florida, La Madrid, San Pedro de
Colalao, Ranchillos, Los Sarmientos, Villa Quinteros, Graneros, Río Seco,
Lastenia, Alderetes, Delfín Gallo y Río Colorado; y para otros lugares $400. Los
sueldos se cubrirían con el propio presupuesto. En su último artículo reglamentaba
que en las localidades con menos de quinientos habitantes Poder Ejecutivo
designaría ad honórem un delegados. La ley de Ejidos de 1915 que fijaba las
tierras de pan llevar alrededor de los pequeños poblados, fue reemplazada en
1950 por el decreto 59/17 para permitir el crecimiento de los pueblos. La ley 2591
de 1953 autorizaba al Poder Ejecutivo a invertir en equipamiento como camiones
para las comunas.
La creación de las Comunas Rurales tenía por objetivo centralizar las
responsabilidades y tomas de decisión evitando la lentitud e ineficiencia que se le
achacaba a las Comisiones de Higiene a la vez que creaba una estructura con
mayor semejanza al ejecutivo. En principio le sirvió al peronismo para concretar un
interlocutor fuerte en cada pueblo que actuase como delegado de partido y
asumiera las demandas de su comunidad. A partir de entonces cada gobierno
tomo la opción de intervenir con sus propios delegados comunales, quienes con
una legitimidad impuesta, debían asegurar la gobernabilidad al tiempo que
respondían a las demandas locales.
El profesor Pacheco rescataba los nombres de los delegados comunales de
Alderetes en los años cincuenta y sesenta: Salomón Namur, Marcelino Cesáreo,

143
Alfredo Storari, Carlos Pérez, José Antonio Lanieri, Raúl Rojas, Grand Jean, R
Molina (Pacheco, p.165).
En 1953 la Ley provincial n° 2540 fijaba el presupuesto y las características
de su implementación. Fijaba en $244.025 el presupuesto de sueldo y gastos de la
comuna rural de Alderetes en la siguiente forma:
Anexo A Administración general 41.400
Anexo B Gastos varios 117.084
Anexo C Deuda pública, aportes y reintegros 84.041
Anexo D Subvenciones 1.500
Total 244.025

La Ley fijaba en su segundo artículo que los gastos serían cubierto con los
recursos que se detallan a continuación:

CONCEPTO IMPORTE
I Contribuciones que inciden sobre la propiedad 40.000
II Contribuciones de mejoras 85.000
III Contribuciones por inspección fundadas en la 3.000
policía edilicia y de seguridad
IV Contribuciones fundadas por inspección en la 1.200
policía sanitaria
V Contribuciones que inciden sobre el consumo 28.000
VI Contribuciones por ocupación de la vía pública 2.560
VII Contribuciones que inciden sobre el transporte 8.800
VIII Contribuciones por inspección fundadas en la 2.800
policía de costumbres
IX Contribuciones para fomento cultural y deportivo 500
X Derechos de oficina 3.000
XI Derechos a la propaganda 700
XII Derechos y tasas de cementerios 6.000
XIII Derechos por el uso u ocupación de un bien público 4.500
XIV Derechos varios 500
XV Recursos especiales:
1) Participación provincial 1.865
2) Recursos de la ley 2484 24.000
3) Multas 1.600 27.465
XVI Recursos de ejercicios vencidos 30.000

El detalle con el que la ley fijaba las erogaciones y recursos pretendía ser
parte del buen gobierno, pero en los hechos pocas veces se adaptaba a la
dinámica realidad y menos aún a la inflación, motivo de numerosos recursos de
reconsideración en el futuro por parte de los delegados. En su artículo 4° prohibía
otorgar recibos provisorios, producto de la experiencia en la gestión de las

144
Comisiones de Higiene, pero que en el futuro no impedirán que se lo haga. La ley
aseguraba un bono por maternidad, una bonificación por mayor costo de vida, un
plazo de 6 meses como interinos y la designación directa o por concurso. No
encontramos casos de designación por concurso, todas fueron directas, lo que le
daba una discrecionalidad a los Delegados que se utilizaba como herramienta de
cooptación partidaria usualmente.
En 1955 encontramos nuevamente fijado el presupuesto de Alderetes por la
Ley provincial número 2661, el monto total era de $222.356, por lo tanto menor al
de dos años atrás y sin tomar en cuenta la inflación, distribuidos en dos ítems:
Erogaciones en personal: 112.040; y Erogaciones varias 110.316.10. En este caso
se incorporó un límite para gastos en personal equivalente a la mitad del
presupuesto y se sumaban prohibiciones como tomar vehículos de la repartición
para uso personal. En el artículo 12 establecía un escalafón por antigüedad. A
partir de entonces no se encontraron nuevas leyes que fijen el presupuesto, que
pasó a la órbita de la Dirección de Comunas Rurales. En 1962 el Delegado
comunal fue el Sr. Carlos Pérez, pero fue reemplazado en noviembre del 63 por
Ricardo Elías Granelli.
Pese a todos los esfuerzos que se hicieron fue imposible encontrar los
archivos de la dirección citada, que hubiesen contribuido considerablemente al
estudio de cada una de las comunas.

La producción y el trabajo

Tucumán era azúcar y después de la crisis del treinta los precios


internacionales del azúcar habían subido incrementando la producción, aunque el
ciclo cambió en la década del cincuenta. El área sembrada con caña era en 1955
de 248 mil hectáreas, en 1959 228 mil y en 1965 de 190 mil (datos obtenidos del
cuadro 3.14 del Plan Preliminar para el desarrollo, 1967, p. 44). La disminución del
área cultivada estaba ligada a la crisis de superproducción y a las oscilaciones del
precio de la caña. El Gobernador Domínguez sostenía en 1950 que la caña cubría
el 65% de la superficie cultivada de la provincia, siguiendo en importancia
económica el citrus.

145
Bas, Carlos A., Carllinni Néstor: La actividad azucarera. Evolución en la
última década y sus perspectivas futuras. Provincia de Tucumán, Consejo Federal
de Inversiones, Buenos Aires, 1989, catalogado 34279

La superficie de la caña y su industrialización hacían del azúcar el producto


principal de Tucumán, con una capacidad multiplicadora que enriquecía múltiples
otras actividades complementarias. Los meses de zafra eran los meses de
bonanza. Pero los demás meses una parte de la población debía sostenerse de
otras actividades.
Otros productos cubrían diferentes extensiones de tierra con cultivos de
gran demanda. En 1965/66 entre los cereales el trigo ocupaba 1.344 hectáreas, el
maíz 40.990, el arroz 1.915; entre las oleaginosas el girasol 2.980 hectáreas, el
maní 1.170, la soja 1.994; en las forrajeras la alfalfa 11.520 hectáreas, el sorgo
7.970, los cereales de invierno 7.902; y otros cultivos como el tabaco 590
hectáreas, la maíz de Guinea 437, la vid 145, el algodón 50. (según cuadro 3.12
del Plan Preliminar para el desarrollo, 1967, p. 42). El girasol y la soja fueron
cultivos que crecieron más que ningún otro en los años sesenta, aunque su
porcentaje final fuese bajo. Estos diversos cultivos eran complementarios en la
economía local. Las quintas y las huertas cubrían la demanda de verduras de las
zonas cercanas, con lechuga, tomate, pimientos, zanahorias, etc. Pero, si bien su

146
importancia económica era sustancial para muchas familias, no tenía parangón
con los productos industrializables. La soja que tempranamente se sembró en la
provincia no tendría su auge sino hasta fines del siglo. La cantidad total de plantas
de citrus, naranjos mandarinos, limones pomelos, había crecido de 198.899
plantas en 1922, a 712.495 en 1937, 3.968.387 en 1952 y 1.791.613 en 1965.
(datos proporcionados por el cuadro 3.23 del Plan Preliminar para el desarrollo,
1967, p. 63). El crecimiento se había multiplicado en los años cuarenta para
disminuir desde mediados de los años cincuenta. Se transformó en una de las
producciones más importantes de la región.
Las existencias ganaderas habían en general bajado. En 1930 la provincia
tenía un total de 469.863 cabezas de ganado vacuno, en 1937: 356.546, en 1947:
280.376, en 1956: 254.116, en 1963: 216.000. La cantidad de cabezas de ganado
ovino en 1947 era 87.702, en 1956: 106.270, en 1960: 100.742, en 1963: 104.000.
El ganado porcino contaba en 1947 con 28.917 animales, en 1954 con 43.550, en
1959 28.880, en 1963 con 27.980. (datos proporcionados por el cuadro 3.25 del
Plan Preliminar para el desarrollo, 1967, p. 64). Pese a la reprimarización que
impuso el Golpe de 1955 el sector ganadero local perdía oportunidades y no
acompañaba tampoco el crecimiento de la población.
En 1960 la propiedad agrícola variaba considerablemente en su extensión y
en su distribución. El 80% de la tierra estaba en manos de sus propietarios
(1.374.213 hectáreas), siendo los arrendatarios un 3.5%, los mederos el 1.5% y
las demás con otro tipo de uso o tenencia. La extensión de la tierra en hectáreas
estaba concentrada en pequeñas unidades productivas. Del total de explotaciones
según el censo de 1960 el 39.7% era de hasta 5 hectáreas, el 37.7% hasta 25 ha.,
el 14% entre 25 y 100 ha., esto es el 92.2% de las explotaciones. El 8.8% de las
explotaciones cubrían más de 100 ha. Pero si revisamos la superficie tenemos que
los pequeños productores que ocupaban hasta 5 hectáreas tenían solamente el
1.4% de la superficie total explotada en la provincia, el segundo rango citado,
hasta 25 ha disponían del 5.5% del territorio, y quienes tenían entre 25-100
ocupaban el 9% de la superficie. Es decir que el 92.2% de las explotaciones tenía
solamente el 15.9% de la superficie explotada, mientras que el 8.8% restante
disponía de 84.1% de la superficie. (datos proporcionados por el cuadro 4.1 del
Plan Preliminar para el desarrollo, 1967, p. 102). Estos datos son sustanciales
para comprender el acceso a la tierra y el tipo de empleo posible en la sociedad.
No tenemos datos para esta década para Alderetes, pero los números
provinciales lo incluyen. La zona de regadío más grande de la provincia, gracias al
canal matriz era Cruz Alta, por lo que es una zona de cañaverales que tienen una
intensa ocupación de mano de obra estacional en la cosecha.

147
La actividad cañera en Alderetes se puede vislumbrar en la intensidad del
tránsito vehicular. La Ley 1.943 del año 1946 convirtió en leyes los decretos
acuerdos dictados por la intervención durante los años 1943-46 , entre las cuales
estableció la obligación de conducir por la derecha en la provincia. Los caminos
que eran un serio problema para fines del XIX van a mejorar paulatinamente en el
XX, especialmente en la década de 1930 por la difusión de los vehículos
automotores. En octubre de 1930 los desbordes del río Salí habían dañado el
Paso de los Gutiérrez por lo que el Departamento Hidráulica y Obras Públicas e
Industrias fue autorizado a invertir $300 para estudios necesarios antes de s
reparación (La Gaceta, defensa14/10/1930).

En 1932 Tucumán creó su dirección de Vialidad. En febrero de 1937 se


adjudico la construcción del camino de Los Gutiérrez a Macomitas a la empresa
constructora Binda Hermanos que ya había construido la Avenida Aconquija. El
camino fue inaugurado en 1940 durante la Gobernación de Critto. Estas rutas
provinciales troncales quedaran en manos de la provincia mientras que las
comisiones de Higiene seguirán a cargo de los caminos vecinales, sobre los que
nunca desaparecieron las quejas. Debemos tener en cuenta que en estos casos
los trabajos solían hacerse a pico y pala. En 1952 se realiza el enripiado en el
camino que unía Los Gutiérrez con El Timbo Nuevo.

El diario La Gaceta informaba el 12/3/1935 que una enorme manga de


langostas había destruido el 90% de las sementeras de maíz en Burruyacu. Esta
pérdida ocasionaba grandes daños y se repetía cíclicamente. Recordemos cuando
el viajero inglés Edmundo Temple las describía en su viaje por la zona en 1826.
Las mangas de langostas eran producto del cambio ecológico que la
monoproducción había impuesto. La especialización de algunos cultivos también
había permitido el crecimiento de algunos de sus depredadores. A partir de la
década de 1950 con las fumigaciones con DDT la plaga de langosta dejará de
asolar a las cosechas, que ahora estarán cubierta con el plaguicida que años
después se denunció como cancerígeno. Hoy en día la pelea que dan los
llamados "Pueblos Fumigados" contra los plaguicidas son parte de una demanda
social por salud y un medioambiente sano.
La profesora Marta A. Saleh de Canuto en Red vial primaria, Tucumán siglo
XX, sintetizaba el tráfico en la zona en el año 1931, en el cuadro a continuación:

Puestos de Tracción mecánica Tracción a sangre


observació Carros a
n auto ómnibu camione total mula bueye sulk jardinera

148
s s s s s y s
Puente Río 678 298 140 111 75 6 28 310
Salí 6
Bifurcación 260 - 59 319 151 8 9 178
Camino
Alderetes
Alderetes 164 - 82 246 669 57 53 161
Chañar 59 - 43 102 86 82 23 38
Cuadro Saleh de Canuto, 1981. Sobre Censo de tráfico Tucumán-
Burruyacu por Alderetes, 30-31/07/1931 p.61

La intensidad del tráfico por la región implicaba su relevancia económica.


Ya en la década del treinta los vehículos a motor poblaban las nacientes rutas del
país y Tucumán y su papel en la producción aumentará con el tiempo. Pero no
debemos perder de vista la enorme cantidad de carros a mulas (los a bueyes
tenían menos incidencia), los sulky y las jardineras, especialmente en Alderetes,
donde continuaron vigentes hasta los años 70.
En su análisis de la densidad del tráfico la profesora Selva Santillán
estableció un orden de relevancia en las rutas locales: 1° la ruta 38, 2° la ruta que
unía San Miguel con Tafí Viejo, 3° la ruta Tucumán-Ingenio concepción, 4° el
tramo que continuaba hasta Termas de Río Hondo, 5° la ruta de Capital al Ingenio
de Bella Vista, 6° Capital a Burruyacu (particularmente en el primer tramo
(Santillán, 1968/9, p. 169). La profesora construyo un mapa donde en círculos
concéntricos marco el tiempo necesario para trasladarse en vehículo automotor
partiendo desde el punto central, la Capital de Tucumán. Alderetes quedaba
comprendido en la primera isocrona, es decir unos cuarenta minutos. El hecho de
tener camino asfaltado hacía más rápida la ruta. La Comuna pide en agosto de
1963 al jefe de la Policía Patrullera, el Don Roberto Bordón que disponga de una
patrulla en la Avenida Rivadavia y el acceso al camino al Ingenio La Florida
porque los vehículos pasaban "a gran velocidad y habían provocado varios
accidentes" (AMA, 22/8/1963, F.8).
El Sr. Julio Ases recuerda que uno de los primeros automóviles en
Alderetes era un antiguo Ford T que perteneció a Antonio Ruiz cerca del año
1944; en 1951 Rodríguez compro un Ford 51 pero no puedo disfrutarlo porque
quince días después tuvo un ataque al corazón. Calculaba unos diez vehículos en
los años cuarenta. La llegada de la electricidad a Alderete se produjo con el
peronismo. Relataba el Sr. Ases que el Jefe del Correo del pueblo era un hombre
culto al que le gustaba leer y que fue el motor de la idea de algunos vecinos. Entre
todos escribieron una carta al Coronel Perón, que pagaron entre los comerciantes
puesto que costaba $70, recuerda. A los pocos días leyeron en el diario que por

149
orden de Perón se le daría luz al pueblo (entrevista citada). El Gobernador
Domínguez informaba en su mensaje anual de 1949 el proyecto de llevar la
electricidad a Alderetes y en 1950 la creación de una línea de alta tensión a Los
Gutiérrez.
En la década del sesenta encontramos en los archivos de la Municipalidad
el reclamo de la Comuna por el pago de deudas a cortadas de materiales, lo que
nos indica ya la existencia temprana de los ladrilleros en la región. La comuna
intimaba a los señores: Domingo A. Suárez; Sixto Cruz; Silman Aren; Isaac F.
Santillán; José R. Medina; David Padilla; Ponce Segundo A; Santillán; Manuel
Solís y a la Sra. Josefa D. de Solís. Esta actividad será parte de la identidad del
pueblo en el futuro.
En la zona existían dos mataderos que funcionaban como frigoríficos, El
Trébol creado en 1960 en el Barrio El Corte cerca de la playa del Río Salí y
Fidensa de Pablo Benejam en 1964. Además varias carnicerías mataban en su
trastienda un animal por mes aproximadamente para la venta al público. El
ferrocarril traía varios miles de cabezas de ganado al año que se arreaban hasta el
matadero por medio del pueblo mismo.

Educación y cultura

La educación en la provincia va sufrir las consecuencias de la crisis del 30


para retomar su crecimiento muy rápidamente de la mano de las escuelas
fundadas por la nación.
Las cifras que utilizamos a continuación son parte del Plan Preliminar para
el Desarrollo de la Provincia de Tucumán, informe del año 1967 del Consejo
Federal de Inversiones (biblioteca del CFI, tomo II, anexos). En el año 1967 el
número de escuelas provinciales era de 164, mientras que el de las nacionales
391. Entre 1906 y 1925 la nación había creado 103 escuelas en Tucumán; luego
las cifras serán: 1926-35: 45, 1936-45: 85; 1946-55: 83; 1956-65: 54. Las escuelas
nacionales en Cruz Alta eran 29 contra 27 las provinciales (anexo I, p.2). Alderetes
contaba con las nacionales 110 y 284 y la provincial Fray Manuel Pérez. Sin la
asistencia de la nación la educación la provincia no hubiese podido alfabetizar a
su población.
En la provincia el 30.7% de los edificios escolares se encontraban muy
deteriorados, el 33.7% deteriorados, el 30.5% en buen estado y el 5.1% en muy
buen estado; en Cruz Alta las cifras respectivas eran: 26.8, 35.7, 30.3 y 5.4. (p.3).
El promedio total de aulas por escuela era de 5.3, siendo Cruz Alta uno de los
departamentos con mayor déficit de aulas. (p.5). El 36% de los niños repetía 1°

150
grado y para Cruz Alta si tomamos en 1967 1° grado y lo comparamos con el 7°
grado tenemos que menos del 20% terminaban la primaria. (hacemos el cálculo en
base a las cifras expresadas en el cuadro I,10, de p.7). Las cifras eran
preocupantes, la inversión educativa era insuficiente para resolver los problemas
de infraestructura y pocos niños concluían la escuela primaria. Los sectores
medios y altos tenían una trayectoria escolar posibilitada por su condición que les
permitía incluso estudiar en la escuela media y algunos hasta en la universidad. El
resto de la población no terminaba la primaria.

En el cuadro que vemos a continuación encontramos la distribución en


cifras absolutas del total de inscriptos en la escuela primaria por autoridad en la
provincia de Tucumán en diferentes años:
1930 1940 1950 1960
1 Consejo Nacional de 25.202 59.613 45.968 59.252
Educación
2 Ministerio de 875 1.207 890 1.424
Educación de la Nación
3 Fiscales Provinciales 33.970 20.174 60.341 73.838
4 Particulares 3.164 1.536 3.748 5.871
5 Totales generales 63.211 82.530 110.947 140.345
Cuadro n° 1 Equipo de Asistencia técnica en educación: Deserción Escolar,
Informe del Consejo Federal de Inversiones, Biblioteca de CF, inédito catalogado
5349

El crecimiento del número de alumnos en la provincia tomando como base


100 el año 1930 fue de 130, 175 y 222 en las sucesivas muestras. El estado
estaba interesado en la incorporación de los niños en la escuela porque no sólo
debía responder a su propio discurso nacionalista vigente en la época, más
relevante aún fue el control que se hacía sobre el niño en aspectos como la salud
y la alimentación. Para Tucumán el porcentaje de niños entre 6 y 13 años que
concurrían a la escuela primaria según el censo de 1947 era el 75.2%, mientras
que en el país era del 73.5%. Chaco, Neuquén, Corrientes Río Negro, tenían un
promedio muy inferior a la media nacional. (Equipo de Asistencia técnica Cuadro
n° 4). El profesor García Soriano en sus notas inéditas de investigación fichando el
diario La Gaceta (en la Biblioteca de la Universidad Nacional Santo Tomás de
Aquino) sostenía que en 1931 asistían a la escuela primaria 70.082 niños y que
21.766 no concurrían, lo que implicaba casi una cuarta parte del total, número que
se mantendrá en el tiempo.

151
La década de 1930 fue particularmente crítica. En la compilación Legal de
la Provincia encontramos diversas leyes que buscan asistir a los niños pobres: en
1933 la ley 1535 decretaba la adquisición de ropas de abrigo para escolares
pobres, en 1937 la ley 1700 creaba fondos para la alimentación de escolares en la
campaña. Vestimenta y alimentos eran un problema que acuciaba a los pobres,
con serias consecuencias en la salud. En 1933 los maestros no cobraron sus
sueldo por varios meses. El curriculum de la enseñanza primaria obligatoria había
incorporado la educación religiosa obligatoria a partir del decreto n° 230 del
28/04/1944 que fue refrendado en la Ley 1943 del año 1946. Esto fue a su vez
confirmado en el año 1961 por el decreto n° 469 del 28/04 del Gobernador
Celestino Gelsi. Con el peronismo se va a introducir por la Ley 2578 en el año
1953 la enseñanza obligatoria de historia y geografía de Tucumán para 4°, 5° y 6°
grados .
Para entender las posibilidades de los niños de completar su educación
primaria debemos tomar en cuenta el tipo de escuelas que existían en la provincia.
En 1930 el Gobernador Sorteix expresaba que 19 escuelas eran superiores (es
decir tenían todos los grados) y que las 222 restantes eran elementales o infantiles
que tenían 4 o 5 grados. Por lo tanto la oferta era en su mayoría incompleta. Las
escuelas nacionales habían dejado de ser infantiles con Yrigoyen y con Perón
finalmente todas serán superiores o graduadas, pero hasta tanto la oferta siguió
siendo incompleta. En 1936 ya eran 180 las escuelas provinciales, es decir 61
menos que las presentadas por Sorteix.

152
Frente y costado de la Escuela 110 de Los Gutiérrez. foto carpeta Escuela 110, Archivo
Secretaría de Educación de Tucumán.

La década del treinta dejo algunos registros de las escuelas de Alderetes que nos
permitieron reconstruir parte de sus trayectorias. La Escuela 110 de Los Gutiérrez
consigue el edificio que ocupo por muchos años en el futuro sobre la Avenida Rivadavia
cuya foto presentamos. el croquis del edificio los muestra en grandes líneas como existe
actualmente, albergando hoy la Escuela de Formación Profesional Técnica Ingenio
Leales. Constaba de 17 piezas, 11 de ellas eran aulas, 1 dirección, 3 retretes, 1 depósito
y 1 habitación de la portera. No tenía comedor, ni cocina, ni baños (solo retretes) y
contaba con un grifo de agua potable de red (según consta en la carpeta de Escuelas
Nacionales de la Secretaría de Educación) . El profesor Pacheco afirma que en 1939 la
Directora Ana María Rodríguez consiguió la instalación de un comedor e inauguró un
mástil.
La Escuela 284 consigue el 1 de noviembre de 1936 alquilar un local perteneciente
a José Contini que constaba de 7 piezas, galería, pozo y cocina, en Las Piedritas.
Contaba ese año con 35 alumnos varones y 30 mujeres. La directora planteaba el
problema de la mala calidad del agua por lo que pedía al menos tanques de agua para
abastecerse. En 1950 el dueño del edificio lo venderá a la firma Ferullo Hermanos y
Compañía. En 1963 la escuela se traslada a una casa que el Sr. Andrés García Martínez
cede gratuitamente en la misma zona. Contaba con 2 piezas, una cocina, un retrete,
galería, patio y jardín.

La Señora Simona Maruf nacida en 1931 recordaba su infancia en la escuela y el


nombre de alguna de sus maestras: María teresa Bellido de gran dedicación para con sus
alumnos, Romalia Ruggeri que les enseñaba las marchas militares, la Directora Ana
María Rodríguez. Nos relataba que en una ocasión había comprado en la escuela un
grabado de la suerte, que eran unas cajitas con un premio. En ese caso a ella le había
tocado una imagen cristiana y se la regalo a su maestra Lilian Bellido. No podía llevarla a
su casa porque eran musulmanes. A los 11 años terminó la escuela y no continuó
estudiando "... porque había que ir a la ciudad ya una niña no la iban a mandar sola en el
ómnibus..." (Entrevista con Simona Maruf, Alderetes, Junio de 2016).

153
La Escuela Fray Manuel Pérez funcionaba en locales alquilados. El 16/07/1937
informaba La Gaceta que bendecirían el día 18 una Bandera donada por el comandante
de infantería de la 5° división de Ejército coronel Natalio Mascarello. La directora era en
ese entonces la Sra. Lola Mena de Albornoz. El Sr. Julio Ases, nacido en 1931 recordaba
haber estudiado en la Escuela cuando funcionaba en la Avenida Rivadavia. Entre 1938 y
la década de 1950 la escuela funciono en dos turnos, una llamada Fray Manuel Pérez y la
otra Estanislao S. Zeballos. Luego se unifico nuevamente. En 1950 se crea el jardín de
infantes siendo su primea maestra al Sra. Amalia Abeleira de Cuezzo (Pacheco, p.206).
La Sra. Margarita Maruf (entrevista citada), que hizo la primaria a fines de los años
cuarenta y comienzos de los cincuenta en dicha escuela, nos contaba de algunos de los
castigos eran ponerles un bonete con orejas de burro o las enviaban a una habitación
donde colgaba un esqueleto, por esos años todo un acto de terror. Con sus amigas
jugaban al mantanterolirula, a la ronda, a las escondidas. Como era zurda algunas
maestras la castigaban. Para comer llevaban un sándwich de queso y dulce de batata o
pan amasado por sus madres. Recuerda como con el peronismo algunos cursos de la
Escuela Fray Manuel Pérez pudieron viajar a Chapadmalal a las famosas colonias de
vacaciones que les permitía ver por primera vez el mar a casi todos, evento que se
discontinuó con el Golpe antiperonista.

154
El Gobernador Critto informaba en su mensaje anual del año 1940 de la existencia
de 227 escuelas, siendo: Superiores 32, elementales 31, infantiles 119, particulares 27,
manualidades 13, nocturnas 5 (Compilación Legal, p.227) y expresaba que la asistencia
escolar decrecía con el paso de los grados: en 1° se inscribían 13.275 alumnos, en 1°
superior 8.775 (el 66%), en 2° 7.370 (el 56%), en 3° 5.353 (el 40%), en 4° 3.455 (el 27%),
en 5° 2.446 (el 18%) y en 6° 1.707 (el 13%). Esta realidad fue parte de la contracara de
los discursos inclusivos que siempre habían declarado su intención educadora. Desde la
crisis que habían comenzado a funcionar comedores escolares. En 1940 fueron 9 y
atendieron a 1.134 alumnos, número insuficiente por lo que ese año por ley se creaban
cooperadoras escolares en todas las escuelas. La idea era difundir a través de
ellas la "Copa de Leche" y la "Miga de Pan", un complemento alimentario. Critto
expresaba su frustración al marcar que sólo 10 escuelas lo habían concretado
La década del cuarenta llegó con la promesa del edificio de la Escuela Fray Manuel
Pérez, pero hubo que esperar al Gobierno peronista de Carlos Domínguez para su
construcción en el terreno que actualmente ocupa, frente a las plaza principal por la
vereda sur. El costo fue de $224.544 (Compilación Legal, año 1948, p. 16) y se inauguró
en 1949. El edificio era de mampostería de buena calidad, amplio, con todas las
dependencias necesarias para su buen funcionamiento, incluido los baños. En los años
que siguen se le colocará las celosías a las ventanas. El edificio estaba en una
remodelación y ampliación en profundidad en el año 2016.
El analfabetismo en Tucumán en la década de 1960 iba disminuyendo en los
primeros años de vida para tener porcentajes considerables a partir de los 35 años en
adelante. Las cifras oscilaban entre el 10% para el rango comprendido entre 35 y 39 años
hasta el 44% para los mayores de 74 años. El desgranamiento se expresaba de la
siguiente forma a partir de los datos del censo escolar de 1966:
155
Grado Total %
1 32.803 24.7
2 24.163 18.1
3 21.303 16
4 18.365 13.8
5 15.053 11.3
6 11.834 8.9
7 9.608 7.2
Total 113.129 100
(datos obtenidos de los cuadros 2.5 y 2.6 del Plan Preliminar para el desarrollo,
1967, p. 24).
El problema más grave había dejado de ser el que los padres inscribieran a sus
hijos en las escuelas, tema que en el siglo XIX obligaba a buscarlos con la policía para
ello. El desgranamiento, el abandono y la repitencia fueron las situaciones más comunes
que afectaban a las escuelas.

Higiene y salud

La salud pública era una de las obligaciones de la Comisión de Higiene y Fomento.


La moral de la época consideraba problemas sociales aún a curanderismo y al
alcoholismo a lo que se sumaba la prostitución. Se tomaban los aspectos fisiológicos de
hechos sociales para culpabilizar a quienes vivían esta situación. Daba lugar por un lado a
una persecución moral que estigmatizaba a los sectores sociales más vulnerables a la vez
que daba lugar al desarrollo de una doble moral y a la corrupción en las componendas
entre perseguir y recaudar.
Aún en 1953 decía el Gobernador Cruz: "... se ha combatido el curanderismo
"...uno de los males más perjudiciales a la sociedad y hondamente arraigado en la clase
modesta..." (Compilación Ordenada, p.28).
El libro El Problema del alcoholismo en Tucumán de Manuel Andreozzi, ministro de
Gobierno del Gobernador Critto, publicado en 1941(citado en la bibliografía), establecía
un linaje de alcoholismo que retrotraía a los mocovíes, a quienes calificaba del terror del
Bermejo y citando una carta del Cabildo de Jujuy les endilgaba además la condición de
caníbales que bebían en el cráneo de sus enemigos. Asociaba casi todos los males
posibles al alcoholismo, los homicidios, la violencia, y exponía en un cuadro comparativo
el consumo per cápita de leche y vino, duplicando éste último a la primera bebida. Al igual
que en la colonia se confundían el síntoma con la enfermedad. Entre varios artículos la ley
1581 de 1929 en su artículo 5° estableció la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas
los domingos. El Gobierno de Critto va a reanudar la lucha con la ley 1857 de lucha
antialcohólica y con una campaña moralizadora en 1942. Los diarios rescataban las
trágicas historias sobre ebriedad. Una de ellas la expuso La Gaceta el 10/05/40:
"...Un hombre fue destrozado completamente por un tren. En un paso a nivel
existente en el camino principal que comunica la villa de Alderetes. Se habría quedado

156
dormido en la vía. ... en las vías del F.C.C.A,... José Crespín Nieva, argentino, casado, de
53 años y con domicilio en El Cochuchal ... Las autoridades ...presumen que Nieva haya
perdido la vida en circunstancias que transitaba por la vía con rumbo a su domicilio,
estando en estado de ebriedad. La noche anterior había estado bebiendo vino en el
negocio de Ale Brahim en compañía de sus amigos Fernando Cerrizuela y Agapito
Herrera... Se cree ...que ... debió ser arrollado por el tren de carga .... que llegó a la
estación de Alderete a horas 23.35 de anteanoche ...[o] el tren de pasajeros que salió de
Alderete ... a horas 22.30..." (p.9)
Más allá del morbo que este tipo de noticias su carácter moralizador era parte de la
visión tradicional con la que las elites acogían subordinando a los descarriados ebrios. Si
pensamos el cuadro social general, de trabajos duro y con poca o ninguna asistencia
social, la represión cultural vigente y el desprecio hacia los "cabecitas negras", se pueden
comprender las motivaciones del problema. Recuerda la Sra. Margarita Maruf que durante
los años del peronismo estaba estrictamente prohibido vender alcohol los días domingos.
Como su padre tenía una negocio de Ramos Generales surgían problemas cuando no les
quería vender vino a sus clientes. También recuerda a los curanderos famosos de su
niñez en Los Gutiérrez, a la Sra. María Trejo que curaba la paletilla, o la Sra. Soregarolli
que ponía un vaso con agua y aceite y rezaba. Mientras la cultura oficial los perseguía las
personas del pueblo acudían a ellos, que en general eran más mujeres que hombres.

El tema del agua potable desde la epidemia del Cólera del siglo XIX que era
considerado crucial para la salud. Sendas leyes habían regulado la expropiación de los
terrenos donde se perforaban los pozos y mandado hacerlo en diversos lugares. En
Alderetes existían un pozo de agua que distribuía el fluido por cañería en la zona céntrica,
la más poblada y en 1951 el Gobernado Riera ordenó la perforación de otro en Los
Gutiérrez. Pero el problema no se resolvía, el agua de pozo debía ser extraída con una
bomba que se descomponía usualmente y muchas veces el tomero no resolvía los
problemas, por lo que constantemente se reclamaban por un mejor servicio, más pozos y
la extensión de la red de agua. El grueso de la población de carácter rural seguía
proveyéndose de pozos propios, aljibes o directamente de las acequias. El Sr Julio Ases
recordaba que en su niñez muchas veces el agua escaseaba y debían tomar el agua de la
acequia, esperar a que aclarara y luego utilizarla para sus necesidades (entrevista citada).
En 1937 un grupo de vecinos de Alderetes que pertenecían al centro local de la
Concordancia, gestionaron ante el diputado Juan Simón Padrós ingeniero del sur de la
provincia un nuevo pozo: "... ya que se carece de ese servicio no obstante ser un pueblo
numeroso y compacto...Hace poco se agotó el caudal del pozo que abastece las
necesidades de la villa y los vecinos tuvieron que bebe agua sacada de una acequia
donde abrevan los animales y se baña la gente..." (La Gaceta, 12/11/1937, p.4).
Con el justicialismo se concretarán sustanciales obras para solucionar la provisión
de agua. En 1948 desde la provincia la sección hidráulica proyecta para Alderetes la
construcción de una obra que incluía: lecho filtrante, cisterna de 30.000 litros, tanque
elevado de 100.000 litros, colocación cañerías, aparato clorador, tanque de hormigón de
157
20.000 litros, motor y bomba. El costo total era de $294.808 (casi la mitad del presupuesto
para obras proyectadas en ese ítem (Compilación Ordenada, p.93). En 1952 se adjudicó
la obra de ampliación de la red de agua entre Alderetes y Los Gutiérrez por un valor de $
375.552.
Una fuente muy rica para Alderetes son los registros de la Comuna Rural. Las
actas se inician a partir de 1960 puesto que un incendio de diciembre de 1965 destruyó
todos los libros anteriores. Los diferentes planteos sobre el agua son permanentes,
problemas con las bombas en Alderetes o Los Gutiérrez, problemas con las cañerías o
piden su extensión, el alto costo de los repuestos y el mal uso del agua puesto que
muchos vecinos la usaban para regar cuando esto estaba prohibido, sin escasear las
denuncias por mal desempeño del tomero o por vandalismo. El
26 de septiembre de 1963 el delegado le escribía al comisario de Alderetes
Don Antonio Naser (o Anser, la grafía no permitió entender con precisión) una nota
"... a fin de informarle que manos anónimas han forzado la válvula de bajada de la bomba
de Alderetes y que todas las noches gente en estado de ebriedad hace reuniones frente a
dicha bomba. Por lo tanto solicitamos proceda a tomar las medidas del caso..." (AMA,
1963, f.12)

En 1935 el gobernador detallaba las frecuentes enfermedades que aquejaban a la


población: "... recrudecimiento del paludismo, la presencia de numerosos casos de
parálisis infantil y el desarrollo de enfermedades a las vías respiratorias como
consecuencia de la sequía excepcional .. aumento comprobado en los decesos..."
(Compilación ordenada, p.22). En 1947 los problemas médicos-sociales mencionados
fueron: tuberculosis, sífilis (considerado epidemia), lepra, tracoma, lehismania,
alcoholismo. A partir del peronismo cambiará la concepción de algunas enfermedades
para tener una visión diferente. comenzaron a ser consideradas enfermedades médico-
sociales, por lo que es el inicio de una forma diferente, más moderna, de comprender los
problemas de salud o enfermedad. El alcoholismo comienza a entenderse una
enfermedad a tratar en hospitales. Estas enfermedades se agravaban especialmente en
las zonas de los ingenios. En 1950 se sumó la lucha antileprosa. Las escuelas eran
lugares vulnerables por lo que se difundieron campañas de vacunación masivas a la vez
que se buscaba mejorar la alimentación de los niños para reforzar sus defensas. En 1940
se vacunaron contra el paludismo 41.830 personas, bajando la incidencia de la
enfermedad.
Por ejemplo el diario La Gaceta nos informaba que el Consejo de Higiene ordenó
cerrar las escuelas a partir del lunes 19/08/1935 para desinfección por diversas
enfermedades: gripe, neumonía, sarampión, coqueluche. En 1955 se cerraron las
escuelas por la epidemia de poliomielitis. La escuela 110 cerró en los años55 por la
poliomielitis y en el 56 por una epidemia de gripe (Pacheco, p.209). La combinación de
pobreza y bajas defensas debilitaba particularmente a los niños de estas escuelas, que
veían transformarse en una epidemia algo que en otros sectores sociales no tenía la
misma gravedad. En 1948 el tracoma afectaba a cerca del 20% de la población .
158
La mortalidad infantil fue descendiendo levemente a lo largo del siglo, pero
continuaba siendo alta y fue una preocupación social constante expresada en la prensa y
por las autoridades. En la década del treinta los Diarios La Gaceta y El Orden exponían
las cifras. En 1942 La Gaceta daba las cifras de mortalidad infantil en la provincia: 1909-
1918 de 203 por mil; 1919-1928 de 180 por mil; 1929-1938 de 162 por mil (domingo
15/02). En 1950 el Gobernador justicialista Carlos Domínguez en la inauguración de las
sesiones de la legislatura informaba que las cifras de mortalidad infantil durante el primer
año de vida en el año 1945 habían sido de 148.5, para bajar al 89.9 en 1948 (Compilación
Ordenada, p.44).
Para Argentina la tasa de mortalidad infantil por mil en 1950 era de 68.2, en 1960
de 62.4 y en 1970 de 61.2; para la Región Noroeste la cifras respectivas eran de 103.4,
88.6 y 77.8 (en Celton y Ribotta, 2004, p.4). En Tucumán en el año 1961 era de 83.2 por
mil y en el Departamento Cruz Alta en 1965 el 59.2 por mil (Plan Preliminar para el
desarrollo, 1967, pp. 25-26)
A comienzos de la década del cuarenta los medios precisaban sendos problemas a
tener en cuenta: el tema de la vivienda, los jornales de los trabajadores, la educación
popular, la atención medica y la profilaxis antituberculosa. La política laboral y de salud
del peronismo pudo corregir todos estos parámetros puesto que reforzaba las mejoras en
los salarios (incluyendo el aguinaldo) con una intervención estatal más activa.
Encontramos en los discursos del Gobernador radical Campero que entre 1936 y 1938 se
construyó el primer dispensario en Alderetes
Otros temas no menores también suscitaban la atención de la prensa:
"...Editorial Problemas de Higiene Pública. ... no se cumplen los preceptos de la
más elemental higiene. En muchas casas ... se practica abiertamente la cría de cerdos y
sin mayores precauciones... La misma cosa ocurre en lo que respecta a los equinos ... se
tolera el uso de retretes en las más lamentables condiciones que llegan a poner la vida
de los que hacen uso de ellos en peligro, ya sea por un hundimiento... consisten en unas
arpilleras sostenidas por cuatro palos y por lo común completan la primitiva instalación
unas tablas puestas de cualquier manera en el suelo... En cuanto a la basura, que se
depositan por lo general en pozos... poco costaría intimar a los vecinos a cremarlas cada
dos o tres días en los barrios donde no pasan los camiones recolectores de
desperdicios..." (La Gaceta, 5/01/1940, p.5).
Si bien el artículo se refiere a San Miguel, las condiciones se repetían en los
poblados más pequeños. El impacto que tenía la basura en la sociedad a mediados de
siglo era muy diferente a como podemos pensarlo hoy. El grueso de lo que se descartaba
eran restos de alimentos que se degradaban (hoy son una pequeña parte) y cuya
contaminación tenía una incidencia diferente a la actual donde predominan muchas veces
materiales altamente contaminantes para el agua y el aire. En 1954 se crea en la
provincia la Junta de Saneamiento Urbano adoptándose domo disposición final de los
residuos urbanos el relleno sanitario. En Alderetes la Comisión de higiene primero y la
Comuna después se encargaban de la basura. Las familias solían enterrar lo poco que
quedaba de basura, puesto que lo que no se comían los perros, gallinas, chanchos,
159
hormigas u otro animal, podía servir de abono a las huertas que se tenía en toda casa. El
resto se quemaba en los braseros o en la cocina. Como no había casi materiales
sintéticos, nada se desaprovechaba. Cuando la población fue creciendo y lo que
llamamos basura, que son restos que desaprovechamos, se lo llevaba un carro tirado por
dos bueyes de la Comuna en los años sesenta.
Un problema que deberá enfrentar la Comuna es el de las aguas servidas que
tiraban muchos vecinos a las calles, provocando la formación de verdaderos barriales. En
ocasiones era la Dirección Provincial de Vialidad la que los denunciaba puesto que esto
les impedía realizar su trabajo en los caminos. En junio de 1963 fueron citados por esto
José González, Manuel Moreira, Feliciano Campos, Julio Pérez, Raúl González, Jacinto
de Haro (AMA, 1963, fs. 1-2). También los vecinos Luis Avellaneda y Francisco Martín de
avenida Rivadavia al 100 (pleno centro de la villa), pero en su caso por poseer corrales
además fueron multados.
Entre las preocupaciones para la salud pública de mediados de siglo XX estaba el
tema de la rabia. Si bien la vacuna había sido descubierta a fines del siglo anterior surgían
brotes de rabia producto de la inacción del estado, como el del año 1950 en la provincia.
En el año 1952 el Gobernador Luis Cruz informaba que como parte de la campaña
antirrábica del gobierno se había iniciado la matanza de perros vagabundos con bolos de
carne con estricnina. Daba el número de 11.851 bolos disponibles. Al año siguiente volvió
a destacar la campaña antirrábica pero esta vez junto con las comunas rurales. Las
medidas de matanzas se entendían por ese entonces como preventivas, muy lejos de las
propuestas que brindaban los amantes de los animales por ese entonces. La Sra.
Margarita Maruf relataba que a principios del cincuenta la mordió un perro, por lo que
tuvieron que llevarla 40 días a la Avenida de Mate de Luna y Pellegrini en San Miguel de
Tucumán para que le inyectaran la vacuna. No había en el interior respuestas a estos
problemas.

Vida cotidiana

La sociedad de Alderetes vivió a partir de la década de 1940 el auge del fútbol que
explotaba en la provincia. En junio de 1944 una asamblea dio origen al Club Social y
Deportivo Villa de Alderetes, siendo su primer presidente el Sr. Mauricio paz. En un predio
cedido por el Sr Salomón Namur en avenida Rivadavia al 300 hasta conseguir su sede
definitiva a fines de los años cincuenta. Fueron sus presidentes: Mauricio Paz, Raúl
Mendilaharzu, Medardo Díaz, Gustavo Alderete, José A. Lanieri. Ramadán Murhell, Pablo
Médici, Felipe Antonio Lanieri, Pedro A. Amaya, Marcelino Salomón Rodríguez, Faustino
Bottone, Humberto O. Pacheco, diego Torres, Juan C. Medina. El Club fue un centro de
actividades sociales y culturales, como festivales folklóricos, bailes, etc. (Pacheco, 1994,
pp.166-167). En su discurso anual del año 1961 el Gobernador Gelsi anunció la
expropiación del terreno y su donación para el Club Atlético Villa de Alderetes
(Compilación Ordenada, p. IV).
160
En junio de 1949 nació por iniciativa del sacerdote Gregorio de Jesús Díaz el
Centro cultural y Católico General Manuel Belgrano, que tuvo por sede un predio prestado
por la familia Blasco. Su primer presidente fue el Sr. Miguel Figueroa y le sucedió Alfredo
Storari y Marcelino Salomón Rodríguez. Entre sus dirigentes estuvieron "...los hermanos
Pedraza, Julio C. , José Monges, Roberto A. Martínez, los hermanos Storari, los
hermanos Silva, los hermanos Heredia...". Entre los años 30 y 40 en la zona del Barrio El
Corte funcionó el club Liverpool (Pacheco, pp.167-168). En 1963 la comuna le concedía el
premiso necesario para publicitar lo que llamaban paseos o retretas a las dos instituciones
más destacadas del pueblo, el Clubes Social y Deportivo Villa de Alderetes y el Centro
Cultural y Católico Gral. M. Belgrano, representados en sus respectivos presidentes, Don
José Lanieri y Don Marcelino Salomó. Debían pagar $10 por derecho de altavoces y $30
por propaganda diariamente (AMA, f.24). El profesor Pacheco destaca la breve vida del
Club Gustavo Alderete, originado por el peluquero Gustavo Alderete que fue diputado
radical durante la gestión de Gelsi. Pero ya a fines de os sesenta había desaparecido.
Congregaba a los jóvenes y era un espacio de sociabilidad radical. Cruzando los nombres
y apellidos vemos como los deportes se convirtieron en espacios de sociabilidad
fundamentales para el consenso social y muchos dirigentes deportivos saltaron a la vida
política como representantes en distintas instituciones. El cartel que les brindaba la
actividad reforzaba su presencia en la comunidad.
La Iglesia tenía un papel destacado en la villa puesto que era un espacio de
participación legitimado por la creencia religiosa. La Iglesia del año 1899 fue refaccionada
en el año 1941 según constaba en la ley 1879 de la provincia. Las ceremonias religiosas y
los cultos en honor a la Sagrada Familia congregaban a los fieles. Nacimientos,
casamientos y defunciones eran ritos sagrados donde comulgaban los creyentes y los
remisos. El papel de los sacerdotes era destacado. Contaban que el padre Guevara,
aficionado al boxeo, organizaba match de boxeo en los sótanos de un edificio sobre
avenida Rivadavia cerca de la vía que y no existe (Bromberg Brosnic recupero en los
setenta estos recueros), además de encuentros futbolísticos. La familias musulmanas
mantenían sus tradiciones, el idioma y la religión. Algunas casas rememoraban las de las
tierras de donde vinieron y su cocina enseño al criollo los sabores del medio oriente.
El cine fue a mediados del siglo XX el fenómeno social por excelencia,
acompañando a las glorias de las estrellas de Hollywood. El profesor Ricardo Brunetti en
su libro Biógrafos, cinemas y cines del año 2005 estudio los cines para San Miguel de
Tucumán, pero en casi todos los pueblos del interior existía alguno. En Alderetes el Cine
Belgrano de la Familia Caldas fue un centro de atracción para todas las edades (Pacheco,
pp.173-175). En un predio sin techar, al aire libre, la proyección debía comenzar al caer la
noche para que pudiera verse la pantalla. Las sillas eran plegables. La cinta se traía en
bicicleta o en una moto desde la Banda del Río Salí. Muchas veces, los fines de semana,
la cinta del film que se dividía en varios rollos, viajaba según iba concluyendo la
proyección de un lugar al otro con tiempos tan ajustados que cuando se retrasaba debían
prender las luces y la gente comenzaba a dar voces de disgusto. En ocasiones la cinta se
quemaba en medio de la proyección y se debía parar un tiempo hasta cortar la parte
161
afectada, con lo que los saltos de escenas eran frecuentes. La Sra., Margarita Maruf
recordaba en los años cincuenta su primera película en el cine de Caldas, "Si muero antes
de despertar, una producción argentina de 1952. Luego vio innumerables films: El ladrón
canta boleros del año 1950; Los que volvieron, las películas de cow boys de gran éxito por
entonces.
Las casas eran austeras, de ladrillos, de adobes, con los baños afuera. Los techos
eran altos y el frío mordía en invierno, para lo cual debían calentarse con braseros.
Contadas casas tenían chimeneas. Había que calentar el agua en invierno para bañarse
La cocina a leña y la heladera una friambrera que colgaban en los fresco o en algunos
casos un zótano donde guardar lo que requería menor temperatura. Las bolsas de
compras eran cestos de mimbre. La escuela era un centro de la vida de la comunidad,
donde las maestras, queridas y respetadas, aconsejaban a padres e hijos. Los niños que
no ayudaban a sus padres en el trabajo iban a la escuela y podían disponer de algunos
libros, pocos por entonces. Los palenques para atar caballos estaba aún presentes en la
década del 40, y algunas personas como los pocos arrieros que sobrevivían conservaban
las tradiciones campestres, que lentamente iban desapareciendo con el cambio de las
costumbres.
La vida social discurría por múltiples canales. Los bailes y paseos organizados por
los clubes concentraban al la familias y eran una oportunidad de que los jóvenes se
conocieran. Los bailes de carnaval, más populares, permitían otra forma de encuentros.
Los paseos en verano por la Avenida Rivadavia, ida y vuelta, incesantemente, era una
costumbre de las tarde noches de los fines de semana. La ropa no tenía la importancia de
hoy, al menos en estos años. Las familias de trabajadores no tenían el dinero suficiente
como para darel importancia a la indumentaria. Mucha era confeccionada en la misma
casa
La radio y los radioteatros eran entretenimientos colectivos por esos años puesto
que se solían escuchar en familia o con los amigos. Otro entretenimiento familiar y
especialmente para los niños eran los circos que concurrían a Alderetes, como el Circo de
los Hermanos Medina, con algunos animales, payasos y una obra de teatro al final que
era la atracción principal (recuerda la Sra. Margarita Maruf). Las obras de títeres eran una
atracción. Los juegos comunes repetían los del pasado, las bolillas, el trompo, la payana.
Las niñas preferían la rayuela o jugaban a las muñecas, que podían ser de cualquier
material aunque algunas ya pudiesen comprar las famosas "peponas". Cuando bandas de
niños se reunían se declaraban competencias como carreras a turucuto o jugaban a la
pelota. No faltaban los apodos, el trepar a los árboles o las peleas. Los adultos
continuaban con la taba, los dados, las cartas y aquellas actividades que incluían
animales como riñas de gallos y carreras cuadrera, aunque las destrezas se fueron
perdiendo en la medida en que desaparecían los arrieros. Algunos otros preferían juegos
de mesa como el ajedrez o las damas.

Detallamos a continuación todos los oficios y negocios presentes en la época a


mediados del siglo y que debían paga algún impuesto a la Comuna Rural: vendedores de
162
aves, maníes, pescados, verduras, cigarrillos, golosinas, helados, masas, caramelos; los
vendedores de joyas, cuadros, ampliaciones; los fotógrafos y afiladores; los compradores
de botellas vacías y cacharros; los vendedores de leña y carbón; los negocios de
mercaderías de almacén, tiendas, camiserías, tejidos, perfumería, bazar; los surtidores de
nafta; las casas de venta de toldos y reparos; y también los distintos tipos de vehículos:
Bicicletas y triciclos para reparto; Carruajes y Coches de alquiler; Carruajes particulares
de 4 o 2 ruedas; las Jardineras, carros y chatas; los Carritos de dos ruedas a mano.
La gente compraba a los vendedores ambulantes la mayoría de las cosas que
necesitaba. Lo que le faltaba o si tenía una cuenta corriente iba al almacén de ramos
generales de su zona. Muy pocas veces y en ocasiones especiales iban a la capital para
hacer las compras. La ropa se las arreglaba en familia o la modista del barrio. Los
vehículos eran en su inmensa mayoría a sangre, desde la bicicleta que era muy onerosa
por ese entonces y se utilizaba como medio de transporte familiar, usando todos los
portapaquetes y el caño que tuvieran, hasta los carros, jardineras, sulky, de que
disponían. En general toda la gente caminaba, incluidos los niños. Sólo cuando debían
viajar a otras localidades utilizaban el colectivo que tenía una aceptable frecuencia, el
conocido por entonces con el nombre de ETAP.

El capítulo que desarrollamos inició con la crisis del 30. Esos años de crisis
económica y social afectaron a todas las personas pero especialmente a los sectores
postergados. Los gobiernos producto del fraude patriótico ganaron las elecciones, pero en
Tucumán el radicalismo pudo conseguir la gobernación. Una serie de medidas populares
como la ley del sábado inglés de 1932 buscaban responder a las múltiples demandas
sociales, pero dejaban desamparados al conjunto de la población. Los jornaleros y
peones rurales serán tomados en cuenta por el justicialismo, que con su intervención
social construirán una serie de derechos que les ganarán la memoria de los trabajadores.
En 1931 un temblor había sacudido la provincia como solía hacerlo cada una incierta
cantidad de años. La pobreza que se plasmaba en la elevada mortalidad infantil y las
enfermedades socavaban la vida cotidiana, ya de por sí difícil. La gente trabajaba todos
los días y por pocas monedas y al final de la cosecha emigraba en busca de nuevas
cosechas en las que alquilar sus manos. Los ingenios que producían la dulce riqueza del
azúcar lo hacían comiéndose los brazos de los zafreros. Con FOTIA se organizarán como
contrapeso al poder de los dueños de una producción que caía en las cíclicas crisis de
superproducción. La vida social se sostenía dentro de valores tradicionales y la
desesperación se perseguía como ebriedad. El Golpe de Estado de 1955 instauró un
régimen de intolerancia. El Sr. Mario Sandoval recuerda haber escuchado en su
adolescencia en 1955, tras el Golpe, decir a su padre que volvería la injusticia para los
trabajadores (entrevista a Sandoval). Es conocido el caso por la prensa del Busto de Eva
de Concepción que fue derribado y roto en el 55 y luego enterrado por peronistas para
protegerlo. Casi sesenta años después fue recuperado como parte de esa memoria
colectiva. La proscripción va a dañar la convivencia democrática y la legitimidad del
radicalismo. El año 1966 va a sacudir la provincia.
163
Capítulo 7
Entre la Crisis de 1966 y la Municipalización

Yo nunca espero justicia,


porque no tengo ni un cobre;
como campana de palo
son las razones de un pobre.
José Cresseri

En las décadas que corren entre 1960 y 1980 inclusive el planeta vivió una serie de
eventos que afectaron en profundidad la vida privada. Se produjeron profundas
transformaciones a nivel mundial en todos los órdenes de la vida: lo político, económico,
social, tecnológico, etc. La Guerra Fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética
después de la Crisis de los Misiles que casi los lleva a una Tercera Guerra Mundial por la
instalación de misiles en cuba, comenzó una nueva etapa en la Guerra de Vietnam. La
persecución ideológica a escala Global dio lugar a sangrientos regímenes dictatoriales,
endureciendo la convivencia social. Las dos potencias no se enfrentaron directamente
pero cada una por su lado impuso con mano de hierro su política e ideología en su zona
de influencia. La Guerra era contra la libertad de pensamiento, contra el pensamiento
crítico, contra la democracia de fondo y la soberanía popular. Las elites de los diferentes
países adoptaron el bando ganador de su lado de la Cortina de Hierro y se aseguraron el
control de los recursos. El mundo se dividía entre monarquías, dictaduras, regímenes de
partido único y democracias subordinadas siendo pocas las democracias constitucionales
de pleno derecho. La política se simplificó en un juego de aliados y enemigos que hacían
imposible la libertad y afectó la supervivencia de miles de personas. Muchas películas de
espionaje mostraban tendenciosamente esta realidad.
Esta competencia por el poder y los recursos se dio en el marco de la explosión del
capitalismo de mercado consumista en occidente y de la producción estatal intensiva en
los regímenes de partido único. Ambos contaminaron el mundo como nunca antes,
cambiaron la dirección de los ríos, devastaron los bosques, ensuciaron el aire, el agua y la
tierra. Las consecuencias comenzaron a ser evidentes a fines del siglo con la destrucción
de la capa de ozono, con la pérdida de biodiversidad, con la desaparición de paisajes, con
la contaminación con agroquímicos, con el plástico formando islas de desechos en el
océano y con las nubes de smog en los peores lugares. Incluso las radios daban las
noticias sobre la contaminación del aire en algunas de las ciudades más contaminadas
para mantener informados a sus ciudadanos.
La lucha Este-Oeste desarrolló la tecnología con innovaciones tales que se
comenzó a hablar de la Guerra de las Galaxias, cuando Estados Unidos y la Unión
Soviética buscaban llevar al espacio el poderío de sus armas. Las armas atómicas se
desarrollaron en todas sus formas, trasladables en los submarinos atómicos o en su
versión de gigantescos misiles intercontinentales. Las pruebas atómicas dejaron rastros

164
en la atmósfera del planeta. La carrera por la conquista del espacio que tuvo su comienzo
épico con el Sputnik soviético, cuyo beeep beeep (sonido que producía) era escuchado
por las radios del mundo entero cuando orbitaba o con la famosa perra mestiza Laika
lanzada a morir al espacio. Inmediatamente la NASA redoblo la apuesta y tras varias
misiones puso por primea y única vez a seres humanos sobre nuestro satélite, la Luna.
Este enrome esfuerzo tecnológico y bélico que engrandecía el complejo militar industrial
estadounidense socavaba la gobernabilidad de la burocrática elite de partido único
soviética, que no pudo sostener el esfuerzo en el tiempo. Las dificultades de la economía
soviética se agravaron, el desastre de la explosión de la planta nuclear de Chernóbil fue
un ejemplo de los límites de se desarrollo. En este período se desarrollará la computación
achicando sus componentes hasta llegar a ser objetos de mesa, paulatinamente
accesibles a los sectores medios. Y en conjunto también los que luego se llamo internet,
una herramienta de comunicación por cable entre computadoras que compartían
información y cálculos. Los satélites artificiales comenzaron a poblar la estratósfera hasta
hacer de la zona un "basural" peligroso para las misiones humanas. Pero su
funcionamiento permitió un salto cualitativo en cuanto a las comunicaciones y permitió el
desarrollo de nuevas formas de estudiar la tierra, y de espiar al enemigo también. Las
armas se abarataron y se difundieron (Hobsbawm sostiene esta idea), multiplicándose en
los cientos de conflictos de baja intensidad que recorrían todos los países. Gran parte de
la población civil se armó. También en paralelo la droga se difundió, primero en los
mercados más redituables y luego por todo el planeta, generándose enormes circuitos de
comercialización con mafias enquistadas en todas las instituciones. La corrupción sumo
con ello mecanismos de enriquecimiento que hicieron más violentas regiones enteras. La
trata de personas se intensificó envolviendo muchas veces todo en el mismo negocio:
armas, droga, prostitución.
Las Guerras de Liberación en el Tercer Mundo lograron la independencia de sus
países, pero muchas veces cayeron en dictadura que no hacían más que empobrecer a
su población. África rica en materias primas, en metales y piedras preciosas, en
biodiversidad, nunca pudo superar su profunda dependencia colonial. El petróleo, recurso
energético por excelencia de esta etapa del desarrollo energético, empobrecía a sus
productores y enriquecía a sus consumidores. La Organización de Países Exportadores
de Petróleo (OPEP) logró unificar posiciones y a comienzos de la década del setenta en
un bloqueo comercial originado por un problema puntual, disparó el precio del crudo
mundial. Las nacionalizaciones y el control del petróleo por parte de los países del tercer
mundo productores de petróleo cambió el equilibrio de fuerzas y aumento el costo de una
materia que era sustancial para el sistema productivo del capitalismo occidental. Esto, que
se conoció como la Crisis del Petróleo, enriqueció con los dólares occidentales a los
países productores. Los jeques árabes comenzaron a aparecer en las revistas de ricos y
famosos, convirtiéndose en paradigmas de la riqueza personal. Pero no desarrollaron en
general estructuras productivas y el dinero vivió a los Bancos occidentales en forma de
depósitos o inversiones que dieron lugar a una enorme masa de divisas listas para ser
introducidas en el mercado. El capitalismo financiero, que claramente tenía el dominio del
165
mercado mundial, activo diferentes mecanismos por los cuales incentivaban a tomar
préstamos a bajas tasas de interés a los países para hacer funcionar la rueda de la
economía. Todas las dictaduras se endeudaron en esta época, especialmente Argentina.
Cuando a comienzos de la década del ochenta cambiaron las circunstancias y se
elevaron las tasas y los intereses, no pudieron resolver el problema económico y
abandonaron el barco y las deudas a las democracia que renacían.
El Estado de Bienestar europeo, paradigma de estado social, no pudo resolver las
críticas que desde la derecha neoliberal le achacaban sobre su falta de competencia tras
la crisis del Petróleo y paulatinamente fueron perdiendo el poder los gobiernos
socialdemócratas. El Neoliberalismo, paradigma de consumo y producción que se
postulaba como una doctrina económica novedosa que traía la receta para recuperar el
consumo, bajar la inflación y aumentar la competencia, se convirtió en gobierno con
Reagan, Thatcher, Pinochet, Videla. El diagnóstico decía que el problema eran los
obreros y los gremios, el consumo, la falta de competencia libre, expresados en inflación y
estancamiento. Explicaban la crisis de los setenta no como parte de la lógica de
competencia perpetua por la ganancia en mercados no competitivos, sino como una
voluntad antieconómica e ineficiente de Estados intervencionistas poco racionales. La
racionalidad se la daban a una economía que destruía sociedades y al planeta mientras
se la negaban a los esfuerzos por los acuerdos y el control de la producción y la
distribución, es decir por la gestión de la convivencia social. La receta fue privatizar,
liberalizar, achicar el Estado, dejando todos los aspectos de la vida cotidiana a las fuerzas
del mercado, que como una lógica natural equilibraría las cosas resolviendo con mano
invisible los intereses individuales. Ni siquiera el "boom" de la literatura latinoamericana
pudo alcanzar el nivel de este tipo de relatos. La concepción de la economía como un
proceso lineal (explicado por la ecóloga Annie Leonard en su libro y video La Historia de
las Cosas) triunfaba definitivamente con esta escuela económica. De la naturaleza a su
casa y a la basura, el ideal del consumo que otorgaba la nueva ciudadanía del prestigio
se empoderó con un hasta entonces sin precedentes sistema de publicidad abierta o
subliminal. Casi podríamos decir que se convirtió en una ideología, cada uno fue medido
por lo que podía mostrar y la felicidad se identificó con ir de compras. Estas formas de
vida llenarían todo el mundo de basura y se difundirían finalmente en los noventa. otras
concepciones de la economía, como la de una economía circular o de bajo impacto, las
ideas de los ecologistas, fueron desprestigiadas.
Los dos mil quinientos millones de personas del planeta a mediados del siglo XX se
convirtieron en casi cinco mil millones en 1985. Pero el problema no fue sólo su
crecimiento sino particularmente el crecimiento exponencial de su consumo. Si
pretendiéramos globalizar el nivel de consumo de las personas de los países más ricos,
necesitaríamos alrededor de cinco planeta como el nuestro. Cada aña se adelanta más la
fecha en la que el mundo consume todos los recursos que puede producir anualmente.
Sólo continúa porque aprovecha la riqueza geológicamente acumulada, lo que la tierra
produjo por miles y millones de años. La huella ecológica se agravó hasta provocar el
inicio del cambio del Holocena hacia el Antropoceno.
166
Los medios de comunicación en general y la televisión en particular cambiaron las
formas de vida, de informarse, de consumir y las costumbres. nunca antes se había tenido
tanta información y tan rápido. Muchos aspectos culturales se fueron generalizando en el
mundo. Las modas, la música, los gustos, los adminículos tecnológicos de uso personal o
de pequeño tamaño y peso. La infraestructura de transporte mundial se intensificó y la
difusión de los automotores conectó prácticamente toda las tierras disponibles al mercado
y al consumo.

América Latina estuvo sujeta a los avatares de estos procesos como parte del
hemisferio occidental. Las Revoluciones Cubana o Nicaragüense, los Golpes de Estado
en casi todos los países (menos Venezuela), la dependencia de los precios
internacionales de la materia prima, la vulnerabilidad social, fueron factores comunes. El
papel que jugaron sus elites ha sido estudiado desde todos los ángulos posibles.
Argentina sufrió en 1966 el Golpe de Estado liderado por Onganía (vinculado al Opus Dei)
que cambiaría el panorama social. La violencia de los golpes se acentuaban con el tiempo
y la intolerancia se imponía contra cualquier tipo de críticas. Se prohibió el pelo largo y las
polleras cortas, como paradigmas de una sociedad pervertida que debía ser encauzada
hacia un tradicionalismo conservador. A su vez se integraba al país a la Doctrina de la
Seguridad Nacional propuesta por Estados Unidos, que ubicaba a las Fuerzas Armadas
como el último seguro de los valores de la sociedad occidental y cristiana (no católica
puesto que los protestantes son mayoría, pero no era motivo para disidencia con los
nacionalistas católicos latinoamericanos). Se generó un "shock" autoritario que disolvió los
partidos políticos e impuso una severa devaluación, congelando los salarios y
destruyendo empresas. La represión al peronismo, a la universidad, a los jóvenes, al arte
moderno, pretendían cambiar la cultura argentina. La obra del Instituto Di Tella o el
famoso artista León Ferrari fueron censuradas. La muestra Tucumán Arde montada en
1968 en la CGT de los Argentinos en Rosario marcaba una generación de artistas
comprometidos con la política social. La concepción oscurantista de la Dictadura buscaba
lograr una comunidad dócil y subordinada. Pero era imposible revertir cien años de
historia, por lo que una sociedad moderna y movilizada explotó a los pocos años en lo que
se conocieron como Cordobazo, Rosariazo, Tucumanazos, etc. Buenos Aires creció por la
llegada de los emigrantes de las empobrecidas provincias del interior. Un sector
impregnado de un racismo elitista los consideraba despectivamente "cabecitas negras",
los que poblaron las Villas de Emergencia con sus trastos, con sus curanderos, su folklore
y cumbia, sus gustos populares, su pasión futbolera. El Concilio Vaticano Segundo, la
teoría de la dependencia y la Teología de la Liberación coincidieron en la crítica al
capitalismo deshumanizador y violento. Era la época en que Galeano producía su libro
Las Venas abiertas de Américas Latina. Pero el poder reaccionario asimiló sus críticas a
la guerra revolucionaria, por lo que no fueron toleradas. El origen de la difusión de los
movimientos populares armados se encuentra en esta etapa de intolerancia y violencia
estatal. La sociedad vio cerrados sus caminos políticos y gremiales, su libertad cotidiana y

167
su acceso al consumo. El desprecio a la democracia por las versiones más fanáticas de la
política avivó la violencia.
El Golpe sobrevivió a Onganía y los dictadores Levingston y Lanusse buscaron
recuperar el poder de veto que tenían sobre el peronismo. Pero les fue imposible
sostenerse y accedieron a una transición democrática, aunque todavía pudieron impugnar
la candidatura de Perón. En mayo de 1973 el triunfo del peronismo llevo a la presidencia a
Cámpora, a quienes muchos consideraban el interregno necesario para la vuelta de
Perón. Condicionado por derecha e izquierda y sin el consenso necesario para gestionar
la autoridad en una sociedad movilizada y en una pugna permanente. Renunció para dar
paso a la fórmula Perón-Perón. L variedad y multiplicidad de demandas que Perón recibió
al asumir desbordaban cualquier expectativa de gobernabilidad. El Pacto Social propuesto
por el gobierno no fue respetado por los empresarios y los gremios continuaron luchando.
La forma violenta en la que se entendía la política avivó la intolerancia. El vuelco hacia la
derecha del peronismo gobernante rompió filas con propia ala izquierda. El brujo López
Rega, creador de la Triple A, inició la violencia parapolicial. Los movimientos armados, la
guerrilla urbana y rural, no aceptó las reglas de la democracia y sostuvo sus acciones
armadas. La muerte de Perón agravó el panorama. El Gobierno de Isabel, tomo la
decisión de iniciar el Operativo Independencia en Tucumán para combatir las fuerzas
irregulares del ERP (unas doscientas personas aproximadamente que combatían en el
monte tucumano). Prácticamente fue el pretexto para el despliegue del terrorismo de
estado, inaugurándose los Centros Clandestinos de Detención y tortura. El general Acdel
Vilas, titular del operativo, diagnostico que el mal social, la moral disipada y el ateísmo
internacional eran las causas, por lo que se debía combatir no sólo a los combatientes
sino principalmente a la sociedad civil, a los maestros, gremialistas, intelectuales,
militantes sociales, etc. La guerrilla fue la excusa necesaria para desatar la represión
indiscriminada a toda persona que no se subordinara al poder reaccionario del momento.
El peronismo busco adelantar las elecciones para ganar legitimidad pero las Fuerzas
Armadas se adelantaron cumpliendo su ultimátum con el Golpe de Estado del 24 de
marzo de 1976. No estaban dispuestos a aceptar una sociedad movilizada. Fue un golpe
cívico militar avalado por sectores corporativo empresarios, religiosos, y políticos. A partir
de entonces impusieron un Terrorismo de Estado que les permitió gobernar sin obstáculos
introduciendo cambios sociales que destruyeron una tradición inclusiva. La política
Neoliberal de Martínez de Hoz, que procuro desindustrializar y reprimarizar la economía,
generó un enorme desempleo. Se multiplicó la Deuda Externa de alrededor de ocho mil
millones de dólares hasta los cuarenta y cinco mil millones, un tercio de la cuál fue deuda
privada de empresas nacionales o extranjeras estatizada en 1982 por sugerencia del
Presidente del Banco Central Domingo Cavallo (Olmos, a, 2004). El campeonato mundial
de Fútbol de 1978 fue una enorme campaña publicitaria para ocultar el Terrorismo de
Estado y su fracaso económico. La Dictadura emprendió un cambio cultural que implicó la
destrucción sistemática de libros (Invernizzi H.; Gociol J, 2002) y la imposición de una
educación segmentada y privatista totalmente censurada (Jiménez, 2017). La Guerra de
Malvinas evaluada negativamente como "aventura militar" por el informe del Teniente
168
General del ejército argentino Benjamín Rattenbach fue el inicio del final de la Dictadura.
Las movilizaciones gremiales y la Multipartidaria lograron una transición no condicionada.
En plena dictadura surgieron las Madres de Plaza de Mayo, paradigma de la lucha por los
Derechos Humanos en el mundo entero, mujeres solas que enfrentaron lo peor del
genocidio.
En 1983 renació a pleno el espíritu democrático argentino. En ese año se vendían
los "casetes" (cinta magnéticas donde se grababa por entonces el sonido, la música o la
voz) con los discursos de los candidatos presidenciales. El Peronismo con Ítalo Luder y el
radicalismo con Raúl Alfonsín polarizaron la elección. triunfó la UCR con el 52% de los
votos contra el 40% del peronismo. La crisis de la deuda externa producto de la suba de
las tasas de interés internacional fueron un lastre imposible de obviar por el nuevo
gobierno. Su política de Derechos Humanos dio lugar al único en su tipo Juicio a las
Juntas Militares en 1985. La reacción de los miembros comprometidos con la represión de
las fuerzas armadas no se hizo esperara y el movimiento carapintada chantajeo a la
democracia para conseguir su impunidad. Finalmente, en una actitud que desilusionó a
miles de compatriotas, el presidente accedió a la presión y se Dictaron las Leyes de Punto
Final y Obediencia Debida. Heredero del Estado interventor, Alfonsín no pudo resolver la
crisis económica y finalmente la imposibilidad de conseguir crédito en el exterior desató
un proceso hiperinflacionario que se agudizó cuando triunfó el candidato por el peronismo
Carlos S. Menem. En mayo comenzaron los saqueos. Ya objetivamente sin poder
Alfonsín renunció en julio de 1989.
El período revisad para nuestra provincia comienza con la peor de todas sus
circunstancias económicas hasta entonces. La dictadura de Onganía decide resolver la
crisis crónica de superproducción con el cierre de los ingenios tucumanos, optando por las
fuerzas del mercado contra los intereses sociales y provinciales. De los 27 existentes ese
año quedaron finalmente 16. El Profesor Pucci estudia en su libro (2014) Historia de la
destrucción de una provincia el fenómeno, salvando el papel de los ingenios en la
producción local y exponiendo que las medidas del desguace de los ingenios tucumanos
estuvieron en línea con beneficiar a los ingenios salto-jujeños. Campi y Bravo sostienen
que el operativo Tucumán tuvo pobres resultados puesto que sólo generó 3000 puestos
de trabajo (menos del 10% de lo que se destruyó en el 66) y sin el poder multiplicador de
los ingenios. Con Levignston se radicaron las empresas Grafanor, Alpargatas, Bosch y
Saab Scania (Orquera, 2010, p.33).
Alrededor de un tercio de la población tucumana emigró en busca de trabajo y
mejores condiciones de vida para nunca más volver. Por primera vez un censo nacional
dio como resultado menos población que el anterior, en 1960 Tucumán tenía 773.972
habitantes y en 1970 eran 765.962. En esos años Tucumán tendrá el carácter de primer
productor de soja en el país (Páez de la Torre, p.723) pero como vimos con relativamente
pocas hectáreas en comparación con el futuro auge sojero. En 1980 Tucumán alcanzó los
972.655 habitantes.
Entre los Gobernadores de Facto, llamados interventores, se destacaron Jorge
Nanclares, Jorge Rafael Videla por un mes, Carlos Imbaud y Oscar Sarulle. La tensión
169
social se convirtió en protestas que tomaron las calles de la ciudad en contra de la
Dictadura que había cerrado los caminos políticos y gremiales a la participación
ciudadana. El Tucumán de los cierres de ingenios, con un tercio de su producto bruto
destruido, con gran parte de se población huyendo de la pobreza hacia otra miseria en su
emigración forzada y sin espacios de diálogo exploto en los años 1969 y 1970 a través de
la lucha estudiantil que dio lugar a lo que se llamó los Tucumanazos. Una parte de la
lucha contra la dictadura que violentó el Estado de Derecho tomo carriles armados y
comenzaron una serie de actos de sabotaje y propaganda de gran repercusión social. En
1971 la violencia creció mientras en el país la Dictadura buscaba una salida a su
incapacidad para gobernar. El regreso a la democracia le dio en mayo del 73 el gobierno
de la provincia a "Don Amado Juri" quién había sido Jefe de Policía durante la
gobernación de su cuñado Pedro Riera en los años cincuenta cuando el jerarca nazi Adolf
Eichmann vivió en Tucumán. Retornaba el peronismo al poder tras casi dos décadas de
proscripción encabezado por una vieja dirigencia que no respondía a los sectores que se
habían movilizado por el regreso de Perón. Pero las tensiones sociales que habían
crecido en esa sociedad forzada por el poder militar y sus formas de impugnación política,
explotaron liberando una enorme cantidad de demandas contenidas por lustros. La
economía había minado el salario real, los despidos elevado el desempleo, las obras
postergadas dejaron una gran deuda con el interior. La sociedad buscó resolver
rápidamente sus necesidades en un momento en el mundo en que la Crisis del Petróleo
estaba cambiando el ciclo de crecimiento. La crisis azucarera sostenía una movilización
obrera que exigía respuestas y se movilizaba. Los ingenios de CONASA fueron un tema
en los intereses de FOTIA dirigida por Atilio Santillán, líder opositor a la dictadura. La
derecha peronista avaló el Operativo Independencia que en 1975 llegó a Tucumán a
combatir a quienes definían como "delincuentes subversivos". Como vimos antes el
General a cargo Acdel Vilas definió el problema no como una acción militar sino como un
proceso de represión civil que puso el acento en los sectores críticos y movilizados de la
sociedad local. Obreros, gremialistas, estudiantes, docentes, sacerdotes tercermundistas,
jóvenes, fueron caratulados como subversivos y perseguidos. El gobierno había pasado
de hecho al mando militar que organizó una eficiente tarea de espionaje y delación, de
secuestro, tortura y finalmente desaparición de todas aquellas personas que no aceptaran
sumisamente el orden represivo. La Escuelita de Famaillá se convirtió en el primer Centro
Clandestino de Detención. Finalmente el Ejército Revolucionario del Pueblo fue vencido
en el monte y los grupos del peronismo Montoneros fueron perseguidos y muchos se
exiliaron. El asesinato de Isauro Arancibia, un maestro y dirigente gremial, gestor de
CETERA, fue el prolegómeno del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. La Dictadura
dejo en el poder en la provincia al general Bussi, le sucederían luego Lino Montiel
Forzano y Antonio Luis Merlo. La represión y el Terrorismo de Estado dejó un saldo de
casi setecientos desaparecidos denunciados en la provincia. Los 33 centros de detención
de la provincia estaban distribuidos en todo el territorio. Al secuestro seguía el robo. Casi
todas las instituciones fueron cooptadas por el aparato represivo, incluyendo los medios
de comunicación. La educación recibió el traspaso de las escuelas nacionales sin los
170
fondos necesarios para su sustento. La censura dominaba la vida cotidiana. Cuando 1983
trae de regreso la democracia el peronismo presentó a un candidato histórico, Pedro
Riera, con el que gano las elecciones. Su gobierno estará atravesado por las penurias
económicas, por huelgas docentes.

La producción y el trabajo

La provincia de Tucumán tenía según el Censo Nacional 1970 765.962 habitantes.


Menos que diez años antes puesto que el cierre de los ingenios con Onganía había
significado una sangría demográfica de casi un tercio de su población. Cruz Alta contaba
con 63.548 habitantes en 1947, 89.354 en 1960, en 1970 su población había crecido a
79.600 y en 1980 el número fue de 94.240. Alrededor de un diez por ciento menos, cifra
que nos evidencia la gran cantidad de emigrados que dejo el cierre de los ingenios de la
zona cañera por excelencia. En este último se contaron 16.858 viviendas, lo que
equivalía al 10% del total de la provincia, equivalente al porcentaje de población del
departamento sobre el total provincial. En estos años se produjo un crecimiento de los
centros urbanos mientras se vaciaba lentamente el campo, puesto que las ciudades o
pueblos ofrecían mayores posibilidades de subsistencia que un agro que expulsaba
trabajadores.
Estudiando los datos proporcionados por el trabajo de Paolasso y Osatinzky (p.5)
encontramos que a lo largo de la década del sesenta el producto bruto geográfico de
Tucumán se redujo en los grandes rubros agropecuarios, de industria manufacturera y de
la construcción; sólo el sector servicios tanto del ámbito privado como especialmente el
público crecieron, como un paliativo a la destrucción del empleo ocasionado por el
intervencionismo estatal y contribuyendo a la concentración urbana.

Tabla 3: Producto Bruto Geográfico de Tucumán y argentina (pesos de 1995) y


participación del PGB en el total nacional (1953-1970)
1953 1961 1967 1970
PBG per cápita Tucumán 2.860 2.105 1.717 3.553
PBG per cápita Argentina 3.451 4.112 4.478 5.101
PGB per cápita de Tucumán como % del de 83,6 51,2 60,7 69,7
Argentina
Tucumán/país 2,5 1,4 1,6 1,7
Paolasso y Osatinzky, p.5

El cuadro nos revela las oscilaciones del Producto Bruto Geográfico de la provincia
a lo largo de dos décadas con un declive pronunciado que se recupera en el año 70, pero
que comparado porcentualmente con el del país es apenas la mitad. Mientras el PGB de
Argentina crecía casi un cincuenta por ciento el de Tucumán lo hacía una cuarta parte. A
su vez el porcentaje de la provincia sobre el del país disminuía inexorablemente.
171
Superficie sembrada según principales masas de cultivos (1960-1970)
1960 1970
Caña de azúcar 192.400 140.600
Granos 40.350 92.600
Citrus 12.681 15.341
Tabaco 300 3.170
Hortalizas 26.210 28.752
Otros cultivos 20.200 31.550
total 292.141 312.01
Paolasso y Osatinzky, p.7

La superficie sembrada con caña de azúcar cuyo precios internacional había caído
va a disminuir un 27%, al tiempo que todos los demás cultivos crecen como alternativa, al
igual que la superficie total. La tase de desocupación en San Miguel de Tucumán creció
del 9.5 en 1966, a 10.3 en 1967, 1968: 10.8, 1969: 12.4, 1970: 10.9. Se agravó por el uso
de maquinaria en las cosechas (Paolasso y Osatinzky, p. 15). La crisis tucumana impactó
en todos los sectores sociales, aunque los sectores populares lo sufrieron en mayor
medida ya que el estado retraía su participación en los servicios que les brindaba. El
proyecto del Operativo Tucumán, que si bien logró que se radicaran algunas empresas en
la provincia, no tuvo un impacto destacable como dijimos puesto que los empleos que
creó no se acercaban a los que se habían destruido.

El Censo de 1970 había registrado para la población de Alderetes 5.158 habitantes,


de los cuales 2602 eran varones y 2556 mujeres. Si comparamos la cifra con la brindada
por el censo de 1960 que había contado 11.251 habitantes comprendemos las diferencias
con las que los censos incluían o no a la población en una jurisdicción determinada. El
1970 los cinco mil habitantes deben haberse restringido al área urbana dejando la mitad
de la población que vivía diseminada en los alrededores como población rural del
departamento. Pero esta población incluyendo Los Gutiérrez ya formaban parte de la
clientela de la Villa donde transcurría su vida y obtenían sus servicios. En general el
grueso de la concentración urbana de Alderetes estaba alrededor de la ruta n° 304 que en
el pueblo se llama Avenida Rivadavia y la Villa estaba formada por los Barrios San
Agustín, Villa Alfredo Guzmán, El Progreso, Villa Nueva, España y San José. Se
calculaba la existencia de unas 1.200 viviendas aproximadamente, manteniendo el
promedio de 5 habitantes por vivienda, aunque con gran desigualdad. Particularmente en
las viviendas rurales que no se toman en cuenta y estaban construidas con adobe,
mientras en el poblado predominaba ya el ladrillo.

Las actividades productivas en Alderetes se habían concentrado en la caña de


azúcar que era parte de paisaje ya que se describía al pueblo como rodeado por
cañaverales. Existían "... aproximadamente 3.000 has de caña de azúcar con 600 surcos
172
en cada hectárea y un rendimiento de 48.000 Kg. Con preferencia se planta la caña N°
5630 que es la de mejor rendimiento..." (Bromberg Brosnic, 1974, p.12). Esta caña se
trasladaba en general en carros tirados por bueyes, mulas o caballos hasta los ingenios
más próximos al poblado, como el Ingenio Concepción o los ingenios pertenecientes a
Conasa.
La productividad de la tierra que tenía riego a disposición y la cercanía de un
mercado que demandaba permanentemente alimentos como San Miguel de Tucumán
incentivo ya a comienzos del siglo XX el desarrollo de cultivos orientados al consumo
directo y a su venta en el mercado. Esto que era una característica de la zona se acentuó
con el crecimiento demográfico, lo que llevó a que parte de la población pudiera sostener
sus viejas prácticas agrícolas con variados cultivos. Encontramos para 1969 un listado de
lo que se consideraban principales productores agrícolas:
Con hortalizas: Guillermo Morey Fran, 4 has; Antonio Romano 10 hs; Ramón
Salguero 60 x 100 mts; Miguel Monteros 2 y media ha; Francisco Torres (arrendatario)
tomates 100 x 100 mts aproximadamente; José González, cebollas, batatas y acelga, 3
ha; Juan Serna, tomates 50 x 100 mts; Otros productores tenían citrus y algo más: Pedro
Mayol citrus, 15 ha; Pablo Sáenz citrus, 40 ha; Miguel Galván citrus y lechuga, 30 ha;
Mario Soregaroli citrus y hortalizas; José Lanieri citrus y verduras 12 ha; Carlos
Pantalena, citrus y alfalfa 100 x 100 m; Mario Antonio Romano citrus, 5 ha. Y existía un
único productor foresta, Ludovico Lagiglia con 9 ha. (AMA, 16/06/69, f.287-288).
Éste es el listado de los que la comuna consideraba principales productores a fines
de los sesenta, en verdad pequeños o hasta micro productores en su mayoría. Siete de
ellos tenía 5 o menos hectáreas, y de los cinco entre 6 y 15 hectáreas, uno 30 y el último
40.
En 1974 el relevamiento que hace Bromberg Brosnic repetía estas cifras sin
discriminar productores pero aportando algunos datos:
"...Aproximadamente 100 has se siembren con verduras, correspondiendo la mitad
a plantaciones de tomates; se cosecha por hectárea 400 cajones de 30 kg cada uno;
Coliflor y repollo 600 docenas por hectárea; acelga y cebolla verde 2.000 docenas de
atados por has; remolacha 1.000 docenas de atados por has; batata 40.000 kg por has,
siendo ésta la más dulce y la de mejor calidad cultivada en la Provincia... Las verduras y
hortalizas se siembran en abril y se cosechan de agosto a diciembre. La producción es
vendida al Mercado de Abasto de la ciudad capital y de allí se exporta a las Provincias de
Santiago del Estero, Catamarca y Buenos Aires..." (Bromberg Brosnic, p. 17). La variedad
de lo producido se vende directamente al consumidor o a algunos revendedores en los
mercados locales. La abundancia de lo producido aseguraba una entrada para el sustento
familiar.
El estudio de Alderetes del Sr. Bromberg Brosnic en el año 1974 nos sirvió de
fuente para completar los datos del período puesto que su intervención fue una
experiencia antropológica. Podemos comprender la relevancia de las economías ligadas
al mercado local donde pequeñas extensiones repartidas en varias familias producían
verduras frescas que llevaban al mercado general de la ciudad Capital de la provincia e
173
incluso se exportaba a regiones vecinas. El pueblo se abastecía de estos pequeños
productores cuyas quintas se repartían en el paisaje circundante.
El Sr. Víctor Avellaneda (entrevista con Víctor A. Avellaneda, mayo de 2016)
dirigente deportivo de Alderetes, nacido en 1954, nos relataba cuando de niño ayudaba a
su padre en los sembrados que tenían sobre la calle San Martín, camino al cementerio El
Cochuchal. En 10 hectáreas que arrendaba su padre al Sr. Pedro Germano, producían
acelga, lechuga, tomate, apio, cebolla, con un trabajo diario "a mano", utilizando un
caballo para tirar del arado a reja, aporcando con azada. Todos los hermanos, cinco
varones y cuatro mujeres trabajaban la tierra de niños y jóvenes a veces hasta las 22 o 23
horas. En una jardinera llevaban lo cosechado al Mercado de Abasto, el mercado de
concentración de San Miguel de Tucumán. Debían viajar hacia el sur hasta la Banda del
Río Salí y luego al oeste para cruzar el río por el único puente para vehículos que existía
en la zona (el puente que une Alderetes con la Capital es posterior) de madrugada para
llegar a vender la producción temprano.
El autor citado sostiene que a comienzos de la década del setenta se comenzó a
cultivar frutilla en forma experimental en 4 o 5 hectáreas, con un rendimiento de
aproximado de 10.000 kg por has. En dicho cultivo podían llegar a trabajar hasta 40
personas como término medio e implicaba labores que se realizan todo el año para
recoger la producción de mayo a diciembre. Pero esa experiencia innovadora no se
sostuvo en el tiempo y desapareció. Otros cultivos comunes esos años fueron citrus y
flores, siendo estas últimas vendidas en el mercado de la ciudad capital como
ornamentación. El estudio sostenía que desde aproximadamente quince años se había
comenzado a utilizar tractores y máquinas en las tares rurales como parte de la
mecanización del campo. En el caso de la caña va a reemplazar paulatinamente a los
zafreros que fueron el objeto de canciones y coplas por décadas en la cultura tucumana.
El tutu tucu de sus cigarros de chala, que les servía para calentarse en las frías
madrugadas del campo en invierno, se apagará para siempre, siendo reemplazados por
los faros de las pocas grandes maquinas cosechadoras sustituirán su trabajo.
"...En la zona no hay áreas sin cultivar y los problemas de clima y plagas son
ínfimos. El pulgón, hongo, cochinilla, mosca de la fruta, carbón, etc. son combatidos
fumigando los sembrados..." (op cit p.17). La fumigación se fue extendiendo hasta ser un
insumo estructural en el sostén de la producción, costo que excluyó la salud de los
alimentos antes sembrados naturalmente. La competitividad tuvo el costo de la calidad en
general. En general el cultivo dominante era la caña de azúcar, pero en segundo lugar se
ubicaban los citrus como y luego las hortalizas. Las zonas complementan entre los
productos industrializables con los de consumo inmediato, lo que diversifica las entradas
pero también revela las diferencias entre jornaleros que trabajan para otros y los
pequeños productores que ajustadamente producían para sí mismos.
El régimen de la propiedad de la tierra estaba dividido entre una pocas grandes
propiedades, sobre todo aquellas que pertenecían a Sucesiones de antiguas familias
terratenientes de la zona y a la Compañía Azucarera Concepción; pero en general la
propiedad se había fragmentado debido a la valorización de las tierras que por el
174
crecimiento demográfico y la demanda de la población residente o la cercanía con la
capital; por el trabajo intensivo que les permitía producir en menor extensión y por la
fragmentación ocasionada por la división en las herencias de familias que solían tener
muchos hijos. Estas familias numerosas estaban obligadas a buscar alternativas para su
numerosa prole, la que debía obtener un oficio o "buscar su vida en lo que saliera". Ya en
los setenta la tierra estaba en su mayoría dividida en propiedades trabajadas
directamente por sus dueños, familia incluida. Unas pocas propiedades se podían
considerar como medianamente grandes. El relevamiento de la actividad económica de
Alderetes del autor no brinda detalles del pueblo en los setenta:
"contribuyen al desarrollo ... actividades fabriles y comerciales. Existen en la zona
aproximadamente 130 negocios instalados: almacenes y tiendas, kioscos, carnicerías,
verdulerías, heladerías, bares y confiterías, carpinterías, panaderías, farmacias, cines,
cantinas de club, venta de forrajes, venta de gas, talleres de compostura (de artefactos
eléctricos, calzados, mecánica del automotor, etc.) y una estación de servicios..." (p.19).
Como habíamos visto en las Guías de principios de siglo, la actividad comercial era uno
de los puntos fuertes del pueblo que brindaba servicios a una región de producción
azucarera rica en trabajo y dinero en las épocas de zafra y cuyo impacto multiplicaba las
opciones de trabajo para toda la zona. El poblado estaba cubierto por múltiples servicios
que respondía a esa diversidad de demandas, desde os servicios personales hasta los
entretenimientos.
"... Las industrias principales son: Algodonera San Nicolás, instalada en los
Gutiérrez.... los productos ... se exportan al Canadá, Brasil, Italia, el resto se consume en
el País. Tiene 300 obreros en total de los cuales un 40% corresponden a la zona. Además
está el Frigorífico y Matadero Fidensa en el Barrio San Agustín. En el mes se faenan
3.500 animales vacunos ... Trabajan en este frigorífico 100 operarios de los cuales 70 son
de la zona. A pocos metros de esta zona se ha instalado la fábrica de Speler, allí todas las
menudencias y huesos son cocinados, molidos y prensados; luego los exportan a Bs As y
el exterior para fabricar productos balanceados. Produce 3.000 kg diarios de Speler.
Trabajan allá 18 obreros del lugar. En la unión de la ruta 304 y avenida Alfredo Guzmán ...
está instalada la Grasería Modelo ... Trabajan en esta fábrica 10 obreros del lugar. Existen
también 6 o 7 cortadas de ladrillo que produce en conjunto de 3 a 4 millones de ladrillos
por año; trabajan entre 60 y 70 personas, todas de la zona. El 15 de junio se ha
inaugurado definitivamente modernas instalaciones en el matadero El Trébol con lo que
50 obreros más de la zona tienen ocupación..." (pp.19-20)

Tras el cierre de ingenios el Operativo Tucumán va a atraer algunas fábricas a la


provincia, instalándose la Algodonera en Alderetes. Fue un centro de producción fabril de
hilados de relevancia nacional que dio trabajo a numerosos obreros azucareros que
habían perdido su trabajo y que exportaba toda su producción.
Para el año 1968, el matadero El Trébol (nacido en 1960) tenía 15 empleados y
Fidensa (creada en 1964) tenía 80 obreros de la zona. La Cooperativa de Propietarios
Carniceros estaba integrada por los Sres. Coniglio Hermanos, Alberto Lludgar, Miguel A.
175
Navarro, Rafael Valle, Rubén Benedek, el Frigorífico Kunt y Amílcar Coniglio y faenaban
sus reses en el Frigorífico Fidensa. Los principales matarifes de la zona de Alderetes
eran:

enero febrero marzo abril mayo Junio/11


Cooperativa 2492 2515 2389 2044 2188 441 12.069
Prop C
Alberto Paz 10 7 - - - - 17
Prado 89 - - - - - 89
Marcelino 5 - - - 16 - 21
Cesáreo
Alberto 8 9 10 9 5 5 46
Dauria
Matadero El - 66 102 72 70 - 310
Trébol
Cuadro elaborado en base a información obtenida de las actas de la Comuna Rural
de Alderetes, (AMA, 17/6/68 f.130-131)

Estos mataderos se convirtieron en los grandes proveedores de la provincia. Son


parte de las historias de la identidad del pueblo los relatos que cuentan cómo se traía en
el tren las reses, que bajaban en la estación y eran conducidas por las orillas del río Salí
hacia el frigorífico. En las épocas de lluvia se los arreaba por la calle principal del pueblo,
la Avenida Rivadavia y en más de una ocasión animales reacios se escapaban haciendo
destrozos por doquier y entrando en las casas de los vecinos. De existir el celular en esos
años hubiéramos tenido numerosas fotos de toros en los comedores y patios de las casas
corneando lo que encontraban. La cantidad de trabajo y de obreros empleados era una
fuente de riqueza, más allá de los contratiempos. Muchos carniceros arreaban las reses
que necesitaban a su local y en la trastienda la faenaban directamente como los citados
Sres. Cesáreo, Dauria, Paz cuyo volumen era de unos pocos animales por mes según
reconocían. Aunque si vemos el cuadro podemos notar que probablemente alguno de
ellos haya sido proveedor de oras carnicerías.

Otra de las actividades difundidas fue el de las cortadas de ladrillos, una industria
absolutamente artesanal que empleaba mano de obra en un trabajo a pico y pala. Si bien
el autor citado reconoce 7 en el capítulo anterior habíamos mencionado unos 10 titulares
de cortadas, aunque no podemos precisar si eran diez o menos las existentes pues
alguna podía tener más de un titular. El Sr. Brígido González relataba que muchos
ladrilleros de la zona de Villa Luján de San miguel de Tucumán se mudaron para
Alderetes o el Colmenar o las Talitas buscando tierras para hacer su trabajo. Su padre
dejo Villa Luján en 1960 aproximadamente para afincarse en Alderetes y producir ladrillos
(Entrevista con Brígido Alberto González). Esta actividad que demanda un trabajo
intensivo y de poca complejidad va a incrementar notoriamente su presencia en adelante.
176
Bromberg Brosnic evaluaba en su trabajo que la población de la con una de
Alderetes se ocupaba en el año de su estudio en casi tres segmentos claros y definidos:
un 35% eran agricultores, un 30% empleados y dueños de comercio (de los cuales dos
tercios trabajaban en la ciudad de San Miguel de Tucumán y el tercio restante en la zona);
un 25% se ocupaba en las actividades industriales de diverso tipo y el 10% restante eran
trabajadores transitorios o desocupados (p.20). El autor sostenía que pese a no tener
algún ingenio cerrado, el impacto que había ocasionado en la provincia este hecho había
impactado en el pueblo sensiblemente (p.44).
Una de las actividades presentes aún en los setenta se desarrollaba en torno a la
Estación ferroviaria de Alderetes, por cuyas vías transitaban diariamente numerosos
trenes. de carga y de pasajeros con destino a Buenos Aires y Córdoba. Los únicos que se
detenían para ascenso y descenso de pasajeros eran el Mixto a Buenos Aires y el
"Córdoba" con destino a Córdoba. La venta de boletos en dicha estación producía el
número de 446 boletos mensuales como término medio. El ferrocarril era una herramienta
económica de consideración puesto que sus costos hacían rentables diversos productos
de la zona, que podían integrar en el mercado despachándolos en encomiendas. Uno de
los más relevantes fue la producción de flores "... aproximadamente 300 kg diarias...". El
apeadero del ferrocarril funcionaba además como una estación de acopio que servía para
integrar el noreste de la provincia al mercado. Se carga maíz y sorgo proveniente del
Departamento de Burruyacu "...más o menos 300 toneladas..." y se recibía papa de
Tandil. Calculaba Bromberg Brosnic que se descargaba entre 8.000 y 9.000 cabezas
mensuales de ganado vacuno, que eran retiradas en camiones jaula por los matarifes de
la ciudad capital, mientras que los de la zona solían llevarlos en arreos. Para tener un
panorama de la trascendencia del tren debemos tener en cuenta que llegaban alrededor
de 300 vagones al mes, lo que se traducía en mercaderías y personas que contribuían a
la economía local. En la estación ferroviaria trabajaban 16 empleados de distintas
jerarquías con sueldos que iban desde los $120.000 que era el salario del empleado
ferroviario que menos cobraba hasta los $180.000 que cobraba el Jefe de estación (p.45).
La mayoría del personal ferroviario vivía en las inmediaciones de la propia estación. Dicha
estación fue por muchos años el centro de la comunicación de la zona puesto que
contaba con telégrafo y con teléfono.

La Comuna Rural
Al momento del Golpe de Estado de 1966 el Comisionado de Alderetes era el Sr.
Raúl Simón Rojas quién va a presentar un arqueo de caja el 12/07/1966 (AMA, f.146-148)
y renunciar a su cargo. Quedarán a cargo de la comuna las secretarias Chiuchuolo y
Palomino hasta que el 20/10/66 (a casi tres meses de la renuncia) el interventor interino
nombrado por el Golpe para las Comunas Rurales, el Sr. Edwin Daría Laskowski, nombró
nuevo Delegado Comunal al Sr. Enrique Benigno Francisco Grandjean (AMA, f.187).
La dictadura ejerce un marcado autoritarismo aún con su propio personal. El 16 de
abril de 1968 fue designado Director General de Comunas Rurales José Frías Silva, quién
177
va a imponer normas más rígidas aún solicitando a todos los delegados que presenten su
renuncia "...sin que signifique su aceptación...". El 3 de mayo es aceptada la renuncia de
Grandjean y nombrado en su lugar Guillermo Molina. Las nuevas autoridades
incorporaban así sus propios hombres. El siguiente cambio se produjo cuando el 12/06/69
renunció Molina y fue nombrado Marcelino Salomón Rodríguez que tenía por entonces 47
años. El 18/06/73 Salomón Rodríguez, que había sido sostenido en su cargo al regreso a
la democracia pidió una licencia por enfermedad, por lo que el Gobernador va a nombrar
interventor de la comuna al Contador Fiscal de la Contaduría general de la Provincia Sr.
Pascual Pérez hasta el 6/07 cuando es designado el Sr. Mario Orlando Sandoval nuevo
delegado. Sandoval continuará hasta el Golpe de Estado de 1976, cuando volverá con un
segundo período entre los años 1976 y 1982 el Sr Marcelino Salomón Rodríguez. A
finales de la Dictadura el Gobernador de facto Luis Merlo nombró Delegado comunal a
Guido Gutiérrez, dirigente deportivo y militante de la Democracia Cristiana. Gutiérrez fue
denunciado por el Jefe de Personal Leopoldo Salomón por malversación de fondos (La
Gaceta, 21/04/1983)
Los problemas que deben enfrentar los delegados se repiten y son múltiples,
especialmente el tema de la infraestructura del pueblo. El delegado Enrique Grandjean
busco integrar según le pidieron desde la Dirección de Comunas Rurales a los vecinos
organizando una reunión el 27/10/1967 con aquellos que él invitó por considerarlos más
representativos: Marcelino Salomón; Francisco Medina; José Lanieri; Pedro Porcel;
Domingo Fernández; Nicolás González; José Mario Romano; Pedro Benejam: Pedro
Germano; Ohaham González; Alfredo Storari: Ismael Jorge; José Murhell; Pablo Medina;
Basihilio Leskow; Roberto Martínez; Julio Onlini; Sebastián Fernández; Francisco
Fernández; Julio Juárez; Ricardo Granelli; Antonio Lebbos; José Mongues; Pedro
Martínez; José Manrique; Benito T. Vera; Enriqueta de Villagra; Javiera Brandan

Para poner a funcionar la propia oficina en enero de 1968 se compra una máquina
de escribir Olivetti y se da de baja la vieja remington que ya no funcionaba. El siguiente
paso fue solicitar la compra de una moderna máquina de calcular, pedido tardó bastante
en ser resuelto. Para aquellos que desconozcan el proceso, antes del auge de las
calculadoras todas las operaciones se hacían a mano con lápiz y papel, lo que implicaba
muchas horas, atención, papel y grafito. Pudimos constatar la compra de una calculadora
eléctrica hasta el año 1978, lo que no necesariamente quiera decir que antes no
consiguieran otra.
Uno de los problemas más graves que les impedía recaudar los fondos necesarios
para funcionar fue el hecho de que las Comunas Rurales siguieron sujetas a las tasas que
les había establecido la Ley 2397 del año 1951 cuando las creaba fijándoles los montos a
cobrar. Con el paso de los años y la inflación quedaron desactualizadas por lo que ya a
fines de los sesenta comenzaron muchos delegados a presentar recursos para que fuera
derogada la ley o actualizados los montos de las tasas. El 4/07/72 varios delegados hacen
una nota conjunta a la dirección General de comunas Rurales solicitando un subsidio para
178
pagar los salarios puesto que habían aumentado mientras que las tasas no lo hacían
"...porque el gobernador no permite que aumenten los impuestos..." (AMA, f.17). La
realidad de crisis provocada por el cierre de ingenios impide a los gobernadores aumentar
la presión impositiva, pero a su vez no se dispone de la recaudación suficiente para
abonar los salarios en las comunas pequeñas. Este pedido se repetirá en otras ocasiones
(el 7/11/72 pedirán dinero para pagar los salarios y aguinaldo, AMA, f.103 a105)

Los salarios habían aumentado más de un cuarenta por ciento entre los años 1965
y 1968, según vemos a continuación:
Sueldos personal 1965 1966 1967 - Hasta 1967 - 1968
sept. Desde oct
Comisionado 10.160 12.700 12.700 14.600 14.600
Secretaria Habilitada 9.660 12.075 12.075 13.875 13.875
Auxiliar 8.660 10.825 10.825 12.425 12.425
Contador 8.160 10.200 10.200 11.700 11.700
Empleados de limpieza, 8.360 10.450 10.450 12.050 12.050
cementerio y plaza
Empleados de bombas y 8.660 10.825 10.825 12.425 12.425
ayudantes de limpieza
Escalafón por año 100 300 300 345 345
Cuadro de salarios de la Comuna de Alderetes, (AMA, 4/01/68 f.104)

Las fuentes de financiamiento estaban especificadas en la ley de 1951 pero sólo


algunos rubros eran provechosos. En Alderetes la recolección de áridos fue un recurso
permanente aunque conflictivo. La disponibilidad de playas sobre el margen del río Salí le
brindaba materiales para la construcción y para la propia comuna, peo controlarlo exigía
de un esfuerzo que podía ocasionar enfrentamientos. El 22/03/68 f95 el delegado pide al
comisario del pueblo, Pedro Martínez, que le brinde un empleado para que acompañe al
recaudador en su tarea de cobrar a los camiones que extraen áridos, puesto que muchas
veces se negaban a pagar. Esto ocasionó una disputa con la comuna de Las Talitas que
acusaba al Delegado de Alderetes de cobrar impuestos por el ripio que era de su
jurisdicción (AMA, folios 95 y 107-108 respectivamente)
Otra de las fuentes de financiamiento relevantes eran los mataderos, con los que la
comuna entablaba conflictos para que abonaran las tasas y para evitar que contaminaran
puesto que en ocasiones tiraban desechos la río. Fidensa fue notificado por no abonar la
tasa correspondiente en octubre de 1977 y por contaminar en enero del 78 (AMA, f. 33-
f35 y f.127). Al gerente del matadero El trébol en tiempos tan cercanos como 1979, se lo
conmino a encerrar a los animales en un comunicado que decía que "...no se pueden
tener animales sueltos para al pastoreo..." puesto que los vecinos se quejaban (AMA,
16/3/79 f.470)

179
En 1978 la comuna pedirá la intervención de la Dirección Provincial de Minería por
la explotación irracional de las canteras que, según el diagnóstico del Delegado, habían
afectado el cauce del río Salí, dividiéndolo a la altura de paso de Los Gutiérrez. Este
planteo se debió a que las lluvias del verano habían socavado la zona dejando a varias
familias del Barrio Cáritas en situación de riesgo a menos de 10 metros del río. Por lo
tanto pedía que se delimite la zona de extracción. Argumentaba que el reemplazo de las
formas tradicionales de extracción, realizadas por un obrero con zarandas y pala por las
máquinas de las Empresas afectaron el cauce (AMA, 22/2/78, f. 139 y 143)

En 1969 la nómina de empleados de la comuna era:


Sueldos personal Edad
Ana Rita Chiuchiolo de Secretaria Habilitada 37 Presupuestado
Jaime
María E Palomino de Auxiliar 37 Presupuestado
Medina
Salomone. Granelli Auxiliar 22 Presupuestado
Beatriz del V Ganum Auxiliar 20 Presupuestado
Blanca ida Mansilla Auxiliar prov. 32 Supernumerario
María Ulrich de Molina Auxiliar prov. 37 Supernumerario
Felipe Antonio Lanieri Contador 29 Presupuestado
Pablo V Mansilla Encargado de Bomba Ald. 28 Presupuestado
Mario A Ibarra Encargado de Bomba Ald. 24 Presupuestado
Eduardo Delfín Vizcarra Encargado Bomba Los Gut. 24 Presupuestado
Alberto Ramón Geréz Encargado cementerio 34 Presupuestado
Manuel Pascal Navarro Ayudante Limpieza 34 Presupuestado
José Rodolfo Navarro Encargado Limpieza 22 Presupuestado
Segundo A González Encargado plaza 58 Presupuestado
Carlos E. H Hoppe Recaudador 29 a porcentaje
Fernando Ismael Paz Recaudador 18 a porcentaje
Delfín Felipe Vizcarra Recaudador 54 a porcentaje
José Félix Cardozo Recaudador 63 a porcentaje
Cuadro de personal de la Comuna de Alderetes, (AMA, 23/6/69 f.294-295)
Con un número restringido de personas se debía llevar adelante la gestión de una
comuna en crecimiento, por lo que en más de una ocasión se pedía el auxilio de
trabajadores y máquinas pertenecientes a la Dirección de Comunas Rurales. En enero de
1972 se pedían hombres del Operativo Tucumán para machetear y desmalezar el pueblo
y sus alrededores.
En el año1972 encontramos un detalle de los obreros de la comuna 12 en total: 4
empleados para la plaza, 4 tomeros, 1 veterinario para el control de los mataderos, 1
inspector de áridos, 1 varita y 1 personal de servicio de limpieza del local comunal.

180
En 1969 el delegado Salomón Rodríguez invitó a los vecinos a participar de una
Comisión Asesora, por lo que algunas personas se organizaron y conformaron la
Comisión de Vecinos frentistas. Estaba compuestas por: Presidente Ramadán Murhell,
Vicepresidente Marcelino Ortiz, Secretario Julio Ases hijo, Protesorero Alberto Posleman,
secretario Ramón Víctor Juárez, Prosecretario José Agustín Soria, vocales Jacinto Oscar
Llocra, Srita. Margarita Maruf, Sr. Juan Carlos Peralta, síndico Luis Caldas (AMA, 19/6/69
f.296-297). Los vecinos mencionados habitaban la zona céntrica de la villa y varios tenían
negocios, por lo que la representación era socialmente sesgada.

El abastecimiento de agua fue un verdadero motivo de conflictos puesto que las


tres bombas que existían a comienzos del setenta en Alderetes, Los Gutiérrez y Villa
Guzmán, no cubrían la demanda, a lo que se sumaba el mal estado de las cañerías que
debían ser remplazadas y las bombas de agua cuyos desperfectos las dejaban fuera de
funcionamiento con frecuencia. En los registros de la Comuna rural encontramos
problemas de este tipo casi todos los meses, detallando las actas los inconvenientes
producidos. En una de las ocasiones solucionan el tema concertando por turnos el
abastecimiento del agua, dividiendo las horas entre Alderetes y El corte "...la mayoría de
las poblaciones no poseen agua corriente por el mal estado de las cañerías..." (AMA,
31/6/68 f.59). Esto decidió a la comuna a pedir el traspaso de los pozos con sus bombas
de agua de Alderetes y Los Gutiérrez al Departamento de Hidráulica de la Provincia en
septiembre de 1972 (el de Villa Guzmán ya les pertenecía).
Con la recuperación de la democracia en mayo de 1973 el Señor Mario Orlando
Sandoval será designado nuevo delegado. Habiendo sido obrero del surco y dirigente
gremial en el ingenio Concepción participó de la Juventud Peronista y de las luchas
gremiales. Además entre 1966 y 1973 fue congresal del Partido Peronista. La foto que
ilustra estas páginas lo muestra bajo el cartel junto a su hermano Rubén Sandoval (con
melena) haciendo la "V" de la victoria cuando habían "tomado" lo que llamaban "El
Conventillo", el edificio que había albergado a Perón a comienzos de siglo.
La señora Ana María Godoy recordaba su juventud en los años setenta, cuando
ingresa a la Juventud Peronista de Alderetes dirigida por los hermanos Mario y Cantalicio
Sandoval. En 1973 viajaron con una delegación de Alderetes en un colectivo de la
empresa El Galgo para recibir a Perón en Ezeiza. Cuando llegaron al Pabellón Evita
dividen a las mujeres y los hombres para ir en columnas separadas. En medio del tiroteo
la salva Ubaldini porque termina donde estaba nlos cerveceros. Pudo volver veinte días
después, cuando ya los daban por muertos. Ese clima de intolerancia se desarrollaba en
el país.
La activa participación política de Sandoval le gano la estima del Gobernador Juri
que lo designó Delgado Comunal de Alderetes y la que le ganó la construcción de dos
Barrios, el Nicolás Avellaneda y el Güemes para el pueblo. Nos relataba el Sr. Sandoval
que en 1975 en un café José Chebaia le presentó unos empresarios que estaban
buscando un lugar para establecer una industria. Siendo él delegado de Alderetes les
propuso su pueblo y los llevó recorrer la zona, donde eligieron lo que se llamaba Finca
181
Victoria, lugar deprimido que se inundaba con las lluvias por lo que se caía la caña. Pudo
hacer las gestiones para que el Ingenio concepción les vendiera la tierra y luego para que
se instalaran los postes de teléfono que requerían para la empresa. Contaba que para
gestionar necesitaba recursos, por lo que impuso un adicional sobre el uso de la
electricidad del 1%. Los empresarios de la UIA lo visitaron con su representante a la
cabeza, el Sr. Poviña para reclamar, a lo que él respondió con un sermón sobre dos
monedas de cobre pagadas por una viuda que valían más que todas las monedas de oro
que ponían aquellos a los que les sobraba la riqueza. Le respondió Germán González,
gerente de Fabi Nor, que su empresa seguiría pagando porque era un buen cristiano, lo
que le aseguró la confianza de los demás.

Cuando se produce el Golpe del 76 un oficial lo visita en la comuna y le pregunta:_


Donde está la foto de perón y de la yegua de Eva. Luego lo llevan a la Casa de Gobierno
donde Bussi le pide que continúe en el cargo y que confiaba en su condición de católico y
porque habían inspeccionado su casa, encontrando que vivía pobremente. El presento la
renuncia pero se la aceptaron el 27/11/76, siete meses después. (entrevista con Mario O.
Sandoval).
El accionar de la Dictadura en Alderetes no tuvo la contundencia que sufriría La
Florida donde son muchos los desaparecidos. En el pueblo la memoria social tiene un
vacío difícil de llenar de este momento que equivale a una amnesia inducida. Salomón
Rodríguez, uno de sus Delegados Comunales más recordados fue funcionario en los

182
Golpes del 66 y 76. En la municipalidad prácticamente no aplicó sanciones aunque
gobernó con reglas muy estrictas. Hernán López Echagüe cita para el pueblo el caso de
Antonio Masaguer quien "... debió huir del país y su casa quedó en manos del Ejército,
que la transformó en importante centro de operaciones de Alderetes.... " (López Echagüe,
1991, p.203). No encontramos en las listas de desaparecidos donde se indica su domicilio
alguna dirección en el pueblo.
La ley n° 4518 del 4/08/1976 reformó el sistema de administración territorial y
Comunas Rurales disolviendo la Dirección General de Comunas Rurales y subordinando
las comunas a una ciudad cabecera del Municipio, así Alderetes paso a depender del
municipio de la Banda del Río Salí. La Dictadura construyó con dinero de la Deuda
Externa una serie de autopistas por el país que en el caso de Tucumán unió la Capital con
el nuevo Aeropuerto (en construcción hasta mediados de los ochenta), partió el territorio
de Alderetes dejando el tercio sur bajo administración "bandeña" a partir de la ley n° 5530
del 7 de septiembre 1983. Sobre la base del asfalto se decidió dividir una historia.
A partir del 76 todas las notificaciones debieron ser dirigidas al Delegado
Interventor del Municipio de la Banda del Río Salí, Sr. Nicolás Frascona. El segundo
período de Salomón Rodríguez conto con fondos para una serie de obras como la
remodelación de la plaza, obras frecuentes en la época o la compra de un camión marca
Dodge 800, el entubamiento del zanjón de calle Rivadavia o la citada calculadora
electrónica, que mejoraron algunos servicios. La principal construcción fue el nuevo local
de la comuna en la calle Caseros frente a la Plaza principal (AMA, 19/4/78, f.179-181). El
personal de la comuna creció especialmente en su gobierno, siendo los empleados:

Nombre apellido Cargo Fecha ingreso


Granelli Salomón A Sec. Administrativo 65
Sélis Ángel Sec Habilitada 77
Cháves Miguel A jefe contador 77
Palomino de Medina M Auxiliar administrativo 63
Mansilla Blanca I Auxiliar administrativo 68
Escobar María del C. Auxiliar administrativo 73
Palacios Francisca Auxiliar administrativo 77
Paz Fernando I. Auxiliar administrativo 77
Personal obrero, maestranza y servicios
Moya Ramón capataz 77
jerez Ramón Encargado Cementerio 74
Reynoso Antonio choferes 74
Salomón Leopoldo choferes 77
Salomón Fernando choferes 77
Isaac Amado choferes 77
Romero David Inspector tránsito 77
Martínez Ricardo Inspector tránsito 77

183
Lazarte Fidel Inspector tránsito 70
Barrionuevo Rafael encargado plaza 71
Sandoval Clemente sereno plaza 77
Jiménez Pedro L sereno plaza 77
Navarro José encargado limpieza 69
Madrid Manuel Ayudante limpieza 72
Gómez Ricardo Ayudante limpieza 77
López Luis Ayudante limpieza 77
Chiuchiolo Alicia personal Servicio 77
Basado en el Archivo de la Municipalidad de Alderetes, 1/03/78 f.99-101

Sobre este total se destacaba en ese año que aún quedaban por cubrir 2 cargos
vacantes de auxiliar administrativos y 15 de obreros.
Un detalle a considerar es el tema de las sanciones a los empleados por problemas
de conducta, desobediencia o mal desempeño en sus funciones. Prácticamente no hay
etapa donde alguno de los empelados no sea sancionado, llevando la delantera en todo el
período estudiado en este capítulo los tomeros que abandonaban sus lugares de trabajo
(evidentemente rutinario),siendo descubiertos cuando algún desperfecto en la bomba los
dejaba en evidencia (porque el agua corría por las calles). Las sanciones podían
producirse por concurrir en estado de ebriedad, por negarse a obedecer una orden, etc.
Dos casos como ejemplo nos ilustran lo que decimos: uno fue la suspensión por tres días
del Chofer y los ayudantes del camión recolector Salomón, López, Gómez y Dorado
(AMA, 19/8/77, f. 6) o la suspensión del tomero Moreira por quince días por dejar que
rebalse el tanque (AMA, 28/6/72 f.13)

Educación

El analfabetismo y la retención fueron problemas permanentes en la provincia, a


mediados de la década del 50 el analfabetismo superaba el 21% y a mediados de los 60
el 13%, cifra ésta superior a la media nacional de 8.6% (Zappi, C.: 1967). Tras el cierre de
los ingenios y el éxodo de casi un tercio de su empobrecida población, las cifras van a
mejorar lentamente. La matrícula de la escuela primaria decreció de 168.101 alumnos en
1966 a 158.482 en 1973 (Tucumán en cifras, 1977). En la década del 70 el
desgranamiento entre el primer y el último año de la primaria se mantuvo en el orden del
50% de la matrícula inicial
En el año 1977 el total de establecimientos educativos de todos los niveles y
modalidades era de 1363, con 224.866 alumnos y 18.525 docentes. Para 1983 la cifra era
de 1586 establecimientos, de 291.682 alumnos y 21.207 docentes. En lo que hace al nivel
primario, la exigencia constitucional había obligado a la construcción y difusión de
escuelas primarias comunes, cuya absoluta mayoría era estatal. Hasta el año 1978
aproximadamente dos tercios de las escuelas primarias en Tucumán eran nacionales y el
184
tercio restante provinciales (siendo las privadas menos de la décima parte). Hacia 1980,
en el nivel medio encontramos 104 establecimientos, 55 oficiales (34 nacionales y 21
provinciales) y 49 privados. En ese año la matrícula en la primaria oficial era de 138.837
mientras que en el nivel medio era 44.385, siendo cubierta en un 35% por el sector
privado que tenía una mejor relación en la proporción docente/alumno. A la poca
retención y el desgranamiento de la primaria debemos sumarle la escasez de oferta en la
secundaria, por lo que sólo alrededor de un tercio de los jóvenes continuaban sus
estudios. En 1983 la cifra de establecimientos había crecido un 16% y la matrícula un
29%, con respecto a 1976, lo que implicada un empeoramiento de las condiciones. Si bien
el número de docentes creció, un 14.4% en el mismo período, lo hizo en menor medida
que la matrícula, por lo que aumentó la relación alumno/docente.

Año Establecimiento Docentes Matrícula


Oficiale Privado Oficiale Privado Oficiales Privado
s s s s s
1975 670 50 7.764 743 130.748 18563
1980 607 52 8.460 1.025 139.749 21.264
Escuelas Primarias comunes. Elaboración propia en base a Estadísticas de la
Educación y Tucumán en Cifras. Años 1975-1980

En el cuadro de arriba podemos comparar dos momentos como modelo de los


cambios de la escuela primaria común en el período, tomando el último de la democracia
y el año intermedio de la dictadura. Resalta la disminución de establecimientos oficiales
en el período. La dictadura justificó su retracción en el primario con la política de
austeridad que implicó el cierre de unas pocas escuelas y la unificación de otras. Pero lo
más lesivo fue que el incremento de la matrícula con menor disposición de
establecimientos, tuvo como consecuencia una peor relación edilicia. El crecimiento del
número de docentes entre 1975 y 1980 fue de casi un 9% en el ámbito oficial y de un 37%
en el privado, siendo más claro aquí el beneficio de este sector. La transferencia de las
escuelas primarias de la nación a la provincia en 1978 fue un golpe brutal a la educación
tucumana en particular.

En el nivel primario común encontramos en Cruz Alta en 1973 61 escuelas en total,


31 son de la nación, 28 de la provincia y 2 privados; las secciones eran 694,
distribuyéndose en 280, 377 y 37 respectivamente; el número de docentes 887, repartidos
en 295, 540 y 52 según el sector; la matrícula total del departamento fue de 16.383,
distribuida en 5825, 9039 y 1519 de acuerdo a su pertenencia (Tucumán en cifras, p.118).
En 1980 el censo nos brinda la información de la asistencia escolar según nivel de
enseñanza en el departamento:

población de 5 años y más Asiste asistió No asistió


Cruz Alta 94.240 nunca
185
preescolar 1917 45 8153
primario 22303 48234
secundario 4762 7617
universitario o superior 666 543
Cuadro de elaboración propia en base al censo 1890, p.907
Ya cerca de fines del siglo XX quedaban pocos analfabetos absolutos, casi un
10%, pero sólo una sexta parte del total tenía educación media o superior.
Alderetes no contaba con escuela media hasta fines de los años setenta. En
general las escuelas primarias trabajaban en condiciones difíciles puesto que el
incremento de la matrícula no se correspondía con una mayor oferta de aulas, docentes o
servicios en general, puesto que la desinversión del estado especialmente en las
Dictaduras había empeorado todas las cifras. La comuna era una herramienta de primer
orden para las maestras y directoras que pedían pintura para las aulas, cemento para
algunos arreglos, obreros para desmalezar al comienzo de clases, un servicio de
desinfección, facturas o gaseosas para algunos eventos, permisos especiales para
organizar kermeses sin pagar las tasas o para utilizar la Plaza, permisos para bailes o
festivales folklóricos.
Las maestras Lilia N Salomón de Silman, Rosa R. de González y Lila Castillo de
Nieto Robles pedía que la Comuna las exima de pagar impuestos por el festival artístico y
de baile que pensaban realizar el 30 de septiembre con fin de conseguir dinero para
comprar aulas prefabricadas para la Escuela F. M . Pérez (AMA, 26/9/72 f.70). En los
años setenta las directoras de la Escuela Fray Manuel Pérez fueron: Antonia Angelina
Ester Brodersen, Inés Lucía P. de Zamora, Juana Rosa Molina de Roque.
En 1970 sale una nota en el diario La Gaceta reseñando algunos problemas de las
escuelas de la zona: sobre la escuela Fray Manuel Pérez decía que dos baños estaban
clausurados y un tercero era usado como depósito porque el depósito se convirtió en un
aula por la demanda, pero que no tenía vidrios; sobre la escuela 110 de Los Gutiérrez a
cargo de la Sra Laura Morales de Rojo ese año, sostenía que era una vieja casa
insuficiente para albergar a los 577 alumnos que se educaban en sus aulas y que la
directora fue quién hizo construir los baños para erradicar las viejas e insalubres letrinas
(La Gaceta 5/6/70). En marzo de 1978 la Directora Escuela 110 de Los Gutiérrez Sra.
Edith Carrizo de Suárez solicitó la colaboración comunal porque el aumento de la
población le generaba una demanda de aulas que ella no podía resolver. Expresaba que
las 180 viviendas construidas por el IPV en la zona ampliarían la demanda de educación,
por lo que solicitaba la Comuna intermedie con el gobierno para conseguir la construcción
de aulas (AMA, 20/3/78 f.163) . En 1972 su directora había sido Sara del C. V de
Fernández.
En el año 1977 la nómina de las escuelas de Alderetes era: Escuela Fray Manuel
Pérez, escuela provincial que ante el incremento de la demanda había incorporado un
turno intermedio. La cantidad de maestras en cada turno era de 25 turno mañana; 7 en
turno intermedio y 25 en el turno tarde. El número de alumnos en los respectivos turnos
era de: 477, 175 y 492. La segunda escuela de la zona era la Escuela nacional 110 de
186
Los Gutiérrez, que contaba en el turno mañana con 20 maestras y 332 alumnos; mientras
en el turno tarde eran 22 las maestras y 322 los alumnos, la tercera era la Escuela
nacional 284 de Las Piedritas, que sólo contaba con turno tarde, donde 8 maestras
atendían a 152 alumnos. Se incorporaba por entonces la Escuela de Manualidades San
Vicente de Paul donde 12 profesoras enseñaban a 146 alumnos (AMA, 1/09/77 f.21). El
profesor pacheco relata que la Hermana Rosalía torales de la Congregación de las
Misioneras de San Vicente de Paul comenzó a enseñar en 1973 a mujeres humildes a
coser. En 1976 este taller se convirtió en la Escuela de Manualidades con estudios de
costurería peluquería y cocina se convertiría en una escuela oficial (Pacheco, p.210). El
estudio del gremio docente privado de Tucumán "Educación Privada del año 2008 ubica la
creación del colegio en 1969 producto del trabajo del Padre Villena y de la Hermana
Torales con un taller de corte y confección que se amplió con peluquería y tejido a
máquina hasta 1973. En 1974 fue reconocido como Anexo al Instituto Juan XXIII del
Ingenio La Florida y gracias a las gestiones de la Pof. Olijela Rivas obtiene el
reconocimiento oficial en 1975, siendo su primera directora la Profesora Elsa Díaz. En
1976 se crean los 2dos años de tejido, Peluquería y Corte y Confección. En 1978
comenzó a funcionar el Bachillerato en Administración de Empresas en el Nivel
Secundario con dos secciones de 1° año en cada curso En 1984 el Padre Villena creó la
Escuela Primaria iniciando con el jardín de infantes, 1°, 2° y 3° grados con 222 alumnos.
(p.154-155). La última de las instituciones creadas en este momento fue el Instituto
Privado Rivadavia en 1983 por el Profesor en Letras César R. Miranda y su esposa la
farmacéutica Luisa Guillermina Méndez de Miranda, que inició con dos jardines y un 1°
grado. (Educación Privada en Tucumán, p.183). Fue este sector privado el que resolvió
para Alderetes la educación secundaria puesto que no había escuelas públicas del nivel a
la vez que amplió la oferta para una población creciente que no tenía más escuelas
públicas que las de principios de silgo XX.
"... A través de la Cooperadora, todo el año los niños toman mate cocido y desde el
año 1973 se sirve una copa de leche subvencionado por el gobierno...Al turno de la
mañana asisten niñas siempre bien vestidas y en el turno tarde los varones mal
vestidos.... los alumnos ...provienen de hogares humildes... El niño a pesar que es de
contextura delgada y un poco desnutrido, es sano. El rendimiento en general es bueno...
Lo que hace falta sigue informando la actual Directora, es una asistente social para tratar
de resolver todos los problemas que se presenten como así también la falta de techado
de por lo menos un patrio... (Bromberg Brosnic, 1974, p.41-42)
La Comuna premió con sendas becas a Carlos A Avellaneda clase 1958 y Yolanda
del V. Gómez clase 59 por ser los mejores egresado de 7° Escuela Fray Manuel Pérez
(AMA, 21/11/72 f.110)
En 1985 en su discurso de inauguración de las sesiones de la Legislatura el
Gobernador Pedro Riera afirmaba haber incrementado la administración pública de
37.270 a 43.379 agentes (es decir 6.109 mas), de los cuales un 11% pasó a planta
permanente (696 cargos) y el resto estaba compuesto por 1511 docentes cuya
designación para atender la insuficiencia de maestras era impostergable. Se incluía 702
187
cargos en salud, mientras que 3200 se empleaban transitoriamente en el Plan de
Trabajos Públicos (Discurso Gobernador Riera, 1985, p.5). Las lecturas de los datos nos
indican que había un retraso destacable en la oferta estatal para cubrir todos los servicios
que una población creciente que se hacía más compleja requería, por lo que este
incremento pretendía resolver una gobernabilidad que por otro lado creaba un déficit en
los recursos estatales en años económicamente desfavorables para cualquier gobierno.

Vida Cotidiana

Los centros poblados claramente distinguibles eran a comienzos de los sesenta


Villa Alfredo Guzmán, El Corte, Alderetes, Los Gutiérrez, Las Piedritas y El Talar.
Paulatinamente Alderetes va a ir integrándose a lo largo de los años que comprende este
capítulo con la ciudad de la Banda del Río Salí por medio de los barrios San Agustín,
Cáritas, San Francisco. Hacia la década de 1980 ya se había también integrado con San
Miguel de Tucumán en lo que se define como conurbanización, un proceso que se dio por
el crecimiento de la población y la integración territorial con servicios o actividades
económicas interdependientes. El Puente Ingeniero Barros sobre la autopista que une la
capital con el aeropuerto (obra de principios de los ochenta) conectó la ciudad de
Alderetes de forma directa a esa gran mancha urbana que creció y aún continúa
creciendo con serios defectos en su planificación. Las ciudades son en general producto
de los procesos históricos antes que obras del raciocinio y la planificación humana. El
encarecimiento de la tierra en San Miguel y la cercanía de Alderetes permitió que algunos
sectores de clase media compraran terrenos para vivir, le sirvió en mayor medida al
Estado Provincial que dispuso de una zona para desarrollar sus planes de construcción
de viviendas y fue un recurso primordial para sectores populares que se asentaron en los
bordes, en tierras baldías o de cultivo, acercándose a la capital en busca de servicios de
los que carecían en sus lugares de origen. Este proceso que comentamos se va a
agudizar en el siguiente período, a fines del siglo XX y comienzos del XXI. El trazado
urbano del pueblo fue ideado como un damero que partía de su plaza central por Teodoro
Carmona en la década de 1860 y en la de 1890 se lo pretendió imponer con la
construcción de su casco urbano. Pero en los hechos el poblamiento de la zona se había
producido en torno al viejo camino de carretas luego ruta 304 y denominado Avenida
Rivadavia en el municipio. Sin mucho orden los vecinos que iban afincándose construían
sus viviendas según sus posibilidades, por lo que desde el nacimiento de la Villa misma
se producen conflictos y planteos por los problemas generados ya que los caminos, las
acequias, la delineación de los frentes, el tamaño de las calles, fueron decisiones
individuales antes que objetos de planificación. El Estado paulatinamente fue interviniendo
para regular la urbanización y controlar las arbitrariedades, pero ni aún hoy es posible
identificar la ciudad como un esquema de damero tradicional.

188
El 5 de febrero de 1968 la comuna conminaba a la vecina Margarita de Rodríguez a
retranquear el frente de su terreno para hacer el camino. La Sra. Rodríguez respondía
que debía esperar a que el dueño de un aserradero cercano concurra a verla puesto que
le vendería el árbol Pacará que tenía en el lugar donde pasaría el camino. Los recursos
familiares incluían todo lo que producían en su lote.
En 1969 los vecinos del barrio Sarmiento pedían que se ensanche la calle
Sarmiento que comenzaba con "...10 centímetros y termina con 3 metros...", ofreciéndose
a donar los metros de tierra necesarios para su regularización. Vemos lo desigual de los
espacios urbanos y el interés de los vecinos por lograr la "habitabilidad" de su pueblo
AMA, 5/5/69 f.258)
Bromberg Brosnic describía el barrio San Jorge en 1974: "...el barrio San Jorge que
tiene 3 tipos de vivienda; las de material (ladrillos...) las de adobe y quinchas. Estas dos
últimas corresponden a aquellas familias que se afincan precariamente en estos barrios..."
(p.25). Vemos como los sectores populares que tras el cierre de ingenios se acercan a las
ciudades en busca de oportunidades, construían sus viviendas precarias con materiales
de la zona de bajo costo.
Muchos vecinos bienintencionados intervenían ordenando el espacio, como las
vecinas que conformaban la comisión vecinal de Villa Guzmán que hicieron y colgaron
chapas con nombres para las calles de su barrio. En 1968 el Inspector de Comunas
Rurales Edwin D. Laskowski manda citas a la Presidenta del centro Vecinal Sra. Enriqueta
de Villagra y la Secretaria Florinda B. de Fernández para recriminarles el hecho de haber
colocado las chapas con los nombres en las calles sin autorización (AMA, 27/11/68 f. 26).
En 1968 encontramos el caso de un vecino que pidió autorización, construyó y luego
informó a la comuna, una alcantarilla sobre la ruta para evitar que el agua ingrese a su
vivienda.
El transporte de pasajero entre Alderetes y San Miguel de Tucumán se realizaba
por medio de la línea de ómnibus E.T.A.P. que iba hasta Los Gutiérrez por la ruta 304. El
servicio era regularmente bueno pero con cada ampliación de los nuevos barrios se
debían hacer las gestiones para que ampliara el recorrido integrándolos en sus "vueltas".
En 1977 se solicita que la línea entre a los barrios 52 viviendas ampliación El Palomar; 60
vivienda José M Paz y 80 viviendas Villa Nueva Esperanza, (AMA, 25/11/77 f.83)

La Comuna como antes lo hacían las comisiones de Higiene o el gobierno, ejercía


cierta tutela sobre los sectores carenciados con medidas de asistencia social. Entre sus
acciones encontramos la donación de anteojos, el premiso libre de tasas para abrir
Kioscos a viudas o enfermos, la donación de chapas ante catástrofes climáticas como la
gran tormenta de agosto de 1968, el ciclón de 1973 o la gran creciente de 1978 que
afectó particularmente el barrio Cárita.
"...Comunicado de prensa: la noche del 8 de febrero un ciclón azotó Alderetes y
dejo a mucha gente damnificada en sus casas y techos: María Hoyos con 5 hijos, Julio
Farías, José Rojas, Francisco Orellana, José Cortéz, Ismael González, Arrancó árboles
centenarios en la plaza y dejo sin luz pueblo..." (AMA, 9/2/73 f.147-148)
189
Además asistía la comuna diversas actividades sociales donando dinero para las
carroza por semana Cultural de la Juventud de septiembre de 1977 e intervenía en las
actividades deportivas que eran parte de la idiosincrasia del pueblo. En 1977 la Comuna
pidió al Director de Deportes de la Banda del Río Salí que impugne el partido de juveniles
entre Villa de Alderetes y los "cadetes" del Club San Martín debido a que el encuentro
había comenzado tarde porque los jóvenes de sanmartín llegaron tarde y el referí les
permitió entrar a jugar (AMA, 25/8/77 f.9).
En el año del mundial, 1978, se realizó en Alderetes el "torneo Amistad 78", del
cual participaron 16 equipos con 20 personas cada uno. Como no se cobraba inscripción
se pidió a la secretaría de Deportes y Cultura de la Banda del Río Salí de la que se
dependía en esos años, la donación de pelotas. La Comuna de Alderetes se comprometió
con prestar vehículos para mover los equipos y las canchas donde se jugarían, que fueron
las canchas de Belgrano, Liverpool, El Bosque y Malacó.
La comuna intervenía en actividades como disponer un camión para trasladar a
Lules a Pablo Mansilla con su conjunto folklórico a fin de participar en el Pre Festival del
VI Festival Municipal Lules Canta a la Patria en septiembre de 1972 o participaba en actos
como el padrinazgo del 7° hijo varón de Francisco Juan Escalada, llamado Ángel
Clemente Escala el 11 de julio de 1968. En el año 1977 le arregló el "mehari" de la policía
del pueblo a pedido del Comisario Flavio Argañaráz.
La actividad de la Iglesia fue de importancia para el pueblo. Los cursos de
academia corte y confección, tejido a máquina y peluquería de la Parroquia a fines de los
sesenta y comienzos de los setenta contribuyeron a la capacitación laboral de mujeres en
general de escasos recursos. La conformación del Centro Cultural y Católico Gral. M.
Belgrano fue parte del esfuerzo de un activo grupo jóvenes católicos con iniciativa para
intervenir en su sociedad, en los años de militancia social la Iglesia del Concilio Vaticano
Segundo. La Comuna solía eximir de impuestos a sus actividades sociales como Bailes o
incluso un desfile de modelos del taller de Corte y Confección, y contribuyo a la
refacciones en la Iglesia y en la Casa Parroquial que al criterio del Padre Santiago Villena
"...estaba en ruinas..." y que él rehízo completamente (entrevista con Santiago Villena).
Por ejemplo en el año 1979 el Departamento de Cultura y Recreación de la Comuna de
Alderetes y la Comisión Parroquial dependiente de la Parroquia de la Sagrada Familia
ofrecieron clases de danzas folklóricas, clásicas y españolas de lunes a viernes después
de las 18 hs. para toda la comunidad (AMA, 29/3/79 f. 490).
La basura como dijimos tenía características diferentes a la actualidad. En ese
entonces la mayoría eran desechos biodegradables que las mismas familias reutilizaban.
El problema comenzó cuando la población fue creciendo y los terrenos achicándose, con
lo que se tuvo que concientizar a la gente de sacar la basura para que la recogiera la
comuna, puesto que los desechos producían malos olores y moscas. La recolección la
hacía la comuna por medio de un carro helvético tirado por dos mulas. Ocasionalmente se
le pagaba una bonificación a el encargado por cuidar las mulas, como en 1972 al Sr. José
Navarro (AMA, 29/12/72 f.123-124). La basura se eliminaba arrojándola a las playas del
río Salí (AMA, 5/3/68 f.80-1). A fines de la década del setenta cuando se compro el
190
camión Dodge las mulas se jubilaron y fueron reemplazadas por el vehículo a motor
nombrado. La eliminación de la basura se correspondía con prácticas del la época, pero a
todas luces antihigiénicas. No ocasionaban peores males por su relativamente escaso
volumen. El problema más serio fueron los mataderos cuando desechaban los restos y la
cría de ganado dentro del pueblo mismo. Esto generaba olores nauseabundos y desechos
peligrosos que fueron cuestionados ya a fines de los sesenta por los mismos vecinos que
denunciaban. (AMA, 23/11/68 f.24)

La sociedad de Alderetes se movilizaba por su localidad, solidarizándose con los


vecinos. En parte el hecho de ser pequeña daba lugar a que todos se conocieran y eso
reforzada la idea de comunidad. El Centro Cultural y Católico General Manuel Belgrano,
dirigido en 1968 por su presidente el Sr. Juan P. Medina y su vicepresidente el Sr.
Alejandro López, sostenía una biblioteca con 360 volúmenes en el local alquilado de
Avenida Rivadavia 452 y contaba con una cantina para sus 300 socios (AMA, 25/2/68,
f.233-234). Un grupo de vecinos organizados a través de loa Clubes Villa de Alderetes,
Juventud Alderetes, Vecinos B° El Corte, Villa A Guzmán, El Progreso reclamaba por el
nombramiento como Juez de Paz del Sr. Humberto O Pacheco Liendo, destacado hombre
del lugar Historiado del pueblo.
Pero los problemas no escaseaban, los Golpes de estado y la intolerancia hacían
difícil la vida política o cualquier expresión ideológica, especialmente la proscripción del
peronismo. Las dificultades en la provisión del agua era una constante, las personas le
reclamaban a la comuna como un caso de octubre del 77 cuando una vecina "insultó
soezmente al personal de la comuna..." (AMA, 28/10/77, f.49) pero no con sus recursos
no podía resolver el fondo el problema.
Salvo unas pocas calles céntricas todas las demás eran de tierra o enripiadas, y
con las lluvias se hacía imposible transitar. La salud era atendida en el único dispensario
del pueblo que en palabras de Bromberg Brosnic era catalogado de la siguiente forma: "...
un edifico en estado ruinoso pero lo están reparando... Algunos habitantes informan que
cuando el médico no está (todos los días desde las 10 de la mañana en adelante) es
reemplazado por mucamas y no enfermeras que atienden a los enfermos sin ningún
conocimiento especializado..." (p.44)

191
Gran parte del esfuerzo de la comuna se concentraba en iluminar con lámparas
eléctricas a gas de mercurio. El sub comisario H. Herrera le informó a la comuna que los
"...hijos del Sr. R. Díaz hondearon una lámpara de alumbrado a gas de mercurio..." (AMA,
22/9/72 f.66). Con lo que había que reponer los daños periódicamente. En el caso
mencionado el costo del daño fue fijado en $70, pero no sabemos si finalmente se cubrió.
El Cine del Sr. Caldas había pasado a manos de los Señores Orlando Lazarte y
Ricardo Páez en los setenta y continuaba funcionando en un predio abierto que permitía a
los vecinos poner sus reposeras en las terrazas para ver gratis las películas en las noches
calurosas. Las películas de Cantinflas, western, y la coca Sarli ganaban adeptos
(entrevista con Orlando Lazarte hijo). La Televisión inaugurada en la provincia en 1966
con Canal 10 llegó al pueblo, aunque al comienzo eran pocos los que tenían un aparato y
la casa del dichosos vecino se convertía en centro de reuniones, especialmente de los
menores. Lo mismo sucedió con la inauguración de la televisión a color en 1980. En
invierno se calentaban con braseros hechos con discos de arados, en verano se dormía
con las puertas abiertas. La Plaza principal que en sus comienzos era un potrero
alambrado con un molinete para evitar que ingresen animales fue convertida en un
hermoso paseo, arbolado y con flores en los sesenta.
Las costumbres sociales continuaban con
Los vehículos más usados según constaba en los registros de patentes de la
comuna eran
carros sulky jardinera bicicleta
1968 47 41 42 4
1969 75 42 54 148

192
1972 89 47 58 229
Cuadro de elaboración propia (AMA)
Las persona usaban estos vehículos para trabajar, en lo cotidiano continuaban
caminando o tomando el ómnibus. a bicicleta se fue difundiendo para convertirse en un
vehículo de recreo también.
Fueron décadas de crisis económica especialmente tras el cierre de los ingenios.
La Sra. Margarita Maruf recordaba que habiendo muerto ya su padre, en esos años
cuando la gente sacaba pedidos al "fiado", a crédito. a veces de un año para el otro y se
pagaba con la cosecha, el 66 fue un año desastroso para los negocios como el que tenía
su madre en casa con el cuál mantenía a la familia. La gente dejo de comprar no pudo
pagar sus deudas, por lo que tuvieron que cerrar (entrevista citada). Los años de crisis
afectaba a toda la población pero principalmente a los sectores populares, cuando se
disparaba la moralidad y la violencia. Pero estos sectores, fogueados en la miseria, lo
sufrían de otra manera.
Con el regreso a la democracia en 1983 todas las ilusiones se pusieron en el nuevo
período que se abría.

193
Capítulo 8
Alderetes Municipio 1987-2016

Tu nunca mires a menos


a otro hombre por ignorante.
Porque por mas que tu sepas,
nunca sabrás lo bastante.
José Cresseri

A fines de la década de 1990 se produce un hecho histórico de trascendencia


mundial: la caída del Muro de Berlín. Fue un símbolo de la división del mundo entre Este-
Oeste, entre el capitalismo y el comunismo, entre regímenes liberales y regímenes de
partido único. Inmediatamente después se desarmo la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas y cambio el mapa de Europa. Nuevos países nacieron y el mundo debió buscar
un nuevo equilibrio entre las naciones. Lo que había sido llamado Guerra Fría, perdió
sentido, al menos en su acepción tradicional. A partir de entonces Rusia sería un país
independiente y no tardo más de una década en recuperar sus ansias de hegemonía en la
región. La década de 1980 estuvo marcada por los gobiernos de Reagan y de Gorbachov.
Las intensiones aperturistas de Gorbachov no pudieron detener la caída del anquilosado
aparato burocrático del estado cuando el intento de Golpe de Estado en 1991 fracasó y el
ruso Boris Yeltsin salió como vencedor de la jornada. La Perestroika no había podido
resolver los problemas económicos y cada país recobro su autonomía.
Europa recupero independencia y protagonismo frente a las viejas Superpotencias
y gracias a la unificación monetaria tras el euro a mediados de los noventa consolidó su
mercado y poderío económico compitiéndole al dólar como moneda de intercambio,
abriendo así una alternativa al comercio en general. Alemania se unificaba el mismo año
en que le ganaba el mundial de fútlbo a la Argentina. Cuando Maradona recibía llorando la
medalla los alemanes del este y del oeste estaban en pleno proceso de integración
puesto que eran dos economía diferentes. Aún en el siglo XXI la zona de Berlín
antiguamente sujeta a comunismo, continúa trabajando en la refacción de algunos de sus
edificios públicos afectados por la Segunda Guerra Mundial. El surgimiento de la Unión
Europea como un bloque diferente en occidente fue una posibilidad de contrapesar al
poderío estadounidense. En los hechos las divergencias entre Alemania, Francia y Gran
Bretaña complicaron su unidad económica mientras que el neoliberalismo triunfaba en el
continente.
El Neoliberalismo asumió la destrucción de la Unión soviética como un éxito propio.
Algunos autores comenzaron a elaborar un nuevo paradigma que llamaron Fin de la
Historia. Supuestamente las tensiones que habían dividido a las sociedades concluían
con la supremacía de una sola forma de gobierno y mercado que identificaban con el
liberalismo y el capitalismo. Desde una perspectiva novedosa Noam Chomsky reelaboro
el concepto de Guerra Fría y, aceptando que por un lado había terminado el

194
enfrentamiento entre los estados Unidos y la Unión soviética, por otro lado continuaban
las apetencias imperialistas de ambas potencias y especialmente del capitalismo
estadounidense que entonces se vio libre de un rival poderoso para poder profundizar su
hegemonía. Con el fin de perpetuar su poder el complejo militar-industrial estadounidense
requería de un enemigo externo que encontró rápidamente en la lucha contra el
terrorismo. Las guerras de Irak en 1991 y en 2003 bajo las presidencia de los Bush
(padre e hijo) fueron una demostración de que la violencia con la que se sostenía el dólar
y su predominio en el mundo no habían menguado. Esto es, que la Guerra Fría había
perdido sólo uno de sus contendientes, pero el otro, los Estados Unidos, continuaba
intacto. La idea del enemigo externo siempre había sido eficaz para controlar y dirigir la
propia población. Hobsbawm sostenía que los estadounidenses eran acicateados a votar
contra un comunismo que en su interior tuvo la misma fuerza que el budismo en Irlanda.
Sin embargo, las ideas ganaban elecciones y presidentes, con lo que el armamentismo y
el imperialismo del dólar no desaparecieron. Al contrario, la lucha por la supervivencia de
Estados Unidos en un mundo que iba naciendo, multipolar, bajo la competencia de
nuevas reglas económicas, le demandaba un mayor esfuerzo para resguardar su papel de
gendarme. La crisis de los Balcanes evidencio y el genocidio de Ruanda fueron parte de
este problema de hegemonía.

La crisis en la ex Unión Soviética reveló la fragilidad de un sistema de partido


único, sin consenso, autoritario y represivo, ante la competencia del capitalismo
occidental. El neoliberalismo, que tenía problemas porque sus recetas estaban
fracasando en occidente, tomo nuevos bríos y se convirtió en una especie de elixir
planetario que embriago a los países que renacían en los años noventa. El reconocido
economista neoliberal argentino Domingo Cavallo fue incluso convocado por Boris Yeltsin
para asesorarlo en sus reformas. El gran jugador que comenzo a tallar en la economía
mundial fue por entonces China, cuyo capitalismo de Estado, llevó adelante un
crecimiento económico a tasas inusuales para occidente. Siendo receptor de gran
cantidad de inversiones y concentrándose en la producción para el mercado mundial
terminó convirtiéndose en el acreedor de los Estados Unidos. La deslocalización de
empresas en países occidentales en favor de China contribuyo a su desarrollo tecnológico
a la vez que aumentaba el desempleo en los países occidentales. Pero la lógica del
capital no está sujeta al bienestar colectivo sino al margen ganancias, por lo que el
neoliberalismo afecto profundamente el empleo y socavaba sus propias adhesiones en
aquellos sectores que no se beneficiaban directamente. El costo humano y ambiental para
China han sido enormes y visibles en los medios de comunicación en el presente.
América Latina formo parte de la ola neoliberal. Lo que habían sido ensayos con
Chile y argentina en los setenta finalmente serán políticas masivas en los noventa. La
crisis de la deuda externa de los países latinoamericanas que habían sido profundamente
endeudados por sus respectivas dictaduras condicionaron sus posibilidades, a lo que se
sumo una elite encandilada con una globalización para la cual no habían trabajado ni
modernizado sus negocios. Sin la tutela del estado la mayoría de la empresas perdió la
195
carrera de la apertura económica y debieron venderse o se fundieron. El pingüe negocio
lo hicieron los grandes capitales que invirtieron en los procesos de ventas de bienes y
empresas del estado, las conocidas privatizaciones. Simbólicamente la mayor resistencia
surgió en 1994 en el remoto sur mexicano con el movimiento conocido como Zapatismo,
pero en todos los países se difundieron grupos antiglobalización. En el quinto centenario
de la llegad de los Europeos a América y de su conquista, los pueblos indígenas
continuaban reclamando por una ciudadanía plena que les reconociera algo de la deuda
histórica por haber sido desposeídos. Estas luchas se unieron y reforzaron junto con los
movimientos ecologistas que reclamaban por un medio ambiente saludable y un
desarrollo sostenible. Pero fueron desacreditados por el incuestionable prestigio del poder
hegemónico y los medios de comunicación oficiales que los tildaron de ideologías del
atraso y la pobreza. Lo que por miles de años fue una economía basada en productos
naturales, aquella que producía el alimento del mundo, fue cambiando con la ingente
cantidades de pesticidas que le reclamaban las grandes empresas agroindustriales. A
esto se agregó la masificación de las semillas transgénicas, patentadas y estériles, que,
con la publicidad de la siembra directa o labranza cero requería de mayores cantidades
de agrotóxicos. La soja, demandada por China en cantidades industriales conquisto los
campos de varios países y arremetió contra el resto de los bosques vírgenes que
quedaban. Joan Martínez Allier estudió el impacto desde la ecología de estos procesos
(1998) comparando la sustentabilidad de la economía popular con al capitalista. La
gigantesca selva amazónica fue puesta en peligro por la deforestación para ocupar
tierras con una producción destinada al mercado. La biodiversidad de la tierra se vio
afectada de tal forma que los biólogos hablan de una sexta extinción masiva que se
estaría produciendo en el presente. El resultado de tamaña historia no sería otra que el
Calentamiento Global y la crisis ecológica mundial que están derritiendo los polos y
cambiando el clima mundialmente. A fines de la década de los noventa comenzó un
reflujo que cuestionando al neoliberalismo en el continente le dio el gobierno a
presidentes catalogados de populistas, con Chávez en Venezuela, Lula en Brasil, Evo
Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, los Kirchner en Argentina que conformaron u
bloque de poder con peso propio, reforzando el Mercosur e iniciando políticas de
bienestar social. La oposición norteamericana y de los capitales más concentrados los
combatió a lo largo de la primera década del siglo XXI hasta lograr retomar el triunfo del
neoliberalismo en casi todos estos países.
Argentina a finales de la década del ochenta experimento un proceso
hiperinflacionario que licuó el valor del dinero sumiéndola en una de las peores crisis de
su historia. Este fenómeno traumático posibilito que el presidente elegido en 1989, Carlos
Saúl Menem, pese a provenir de un peronismo que usualmente había destacado el papel
del estado benefactor, se volcara de lleno hacia el neoliberalismo que triunfaba en el
mundo sin que la población se lo demandase, casi sin oposición. Las reformas
estructurales que impuso basado en un discurso que rescataba el equilibrio
macroeconómico abrió la economía local a la competencia internacional a la vez que
retraía al estado de su función rectora del desarrollo y lo social. El relato prometí la
196
llegada de capitales productivos que priorizaron la adquisición de las empresas
privatizadas y la especulación financiera. La pobreza si bien disminuyó en sus comienzos
retomó su crecimiento al final del ciclo. Las desigualdades por la concentración de la
riqueza. La paridad cambiaria de 1 a 1 entre el peso argentino y el dólar, contradiciendo
los principios liberales fue fijada por ley, lo que implico tal vez la mayor sangría de
recursos del país para poder sostener la ficción de monedas equivalentes entre países en
situaciones opuestas. Esta medida le granjeo el consenso de quienes había sufrido el
shock inflacionario y de los que se beneficiaron con viajes al exterior y compras en los por
entonces famosos "Todo x 2 pesos", lo que significó una avalancha de productos
importados que agravaron la situación de la balanza comercial. Si bien aumento la
exportación de productos argentinos se incremento la brecha tecnológica por la
reprimarización de la economía. La integración al mundo menemista implico romper la
tradicional neutralidad argentina y enviar dos barcos a la Guerra del Golfo y sujetarse a
las sugerencias del FMI. Su economista estrella fue Domingo F. Cavallo. La deuda
externa del país se duplico pese a haber vendido todas las empresas del estado, llegando
a superar los ciento cincuenta mil millones de dólares. En su gobierno el país sufrió los
dos mayores atentados de su historia; la embajada de Israel y la sede de la AMIA, nuca
resueltos judicialmente. La Reforma a la Constitución Nacional en 1994 le permitió ser
reelegido. El presidente indulto a los militares y a las cúpulas de los principales grupos
guerrilleros. La Ley Federal de Educación y la ley Superior de Educación cambiaron las
características de un sistema estatal que había sido integrador y de calidad. Realizó el
traspaso de las escuelas medias de la nación a las provincias, completando lo iniciado por
el Golpe de 1976. En su libro La Tragedia Educativa de 1998 Jaim Etcheverry hacía un
diagnóstico de la crisis educativa. El Ministerio de de Educación se convirtió en un
ministerio sin escuelas que gestionar. Los estudios sociales abordaron esta crisis en
numeras investigaciones conceptualizando a los "nuevos pobres" (Barbeito y Lo Vuolo
1993; Minujin y Kessler 1995, Murmis y Feldman 1995) o la construcción de una
"sociedad excluyente" (Svampa, 2005). Esta crisis social dió nacimiento a los movimientos
piqueteros, en principio estrategias de sectores medios desplazados por la privatización
económica que reaccionaron tomando las calles y rutas.
Cuando Menem no consiguió que la Corte Suprema le habilitase un tercer mandato
por la oposición social general pero en particular dentro de su partido, le retaceó su apoyo
al candidato peronista Eduardo Duhalde por lo que perdió las elecciones presidenciales
contra el radical Fernando de la Rúa en 1999. Una sociedad en crisis hastiada de la
"formas" menemistas y sometida a la crisis le dio su confianza a un radical presentado por
una aguda campaña publicitaria como el hombre que necesitaba el momento. El
presidente de la Rúa llego de la mano de una alianza multipartidaria integrada por
radicales y peronistas disidentes en su mayoría, después de haber sido Jefe de Gobierno
de la ciudad de Buenos Aires. Continuó con la política neoliberal menemista, sosteniendo
la paridad cambiaria y ganando tiempo por medio del recursos al endeudamiento como el
Blindaje Financiero. Su poca cintura política lo distanció de su vicepresidente que
renunció ante la acusación de las coimas que había pagado el gobierno en el Senado
197
para lograr la ley de Reforma Laboral. Para cumplir con los pagos de la deuda externa
emprendió una dura política de ajuste fiscal. A la breve presencia en el ministerio de
economía de Ricardo López Murphy (16 días) le siguió el retorno de Domingo Cavallo con
su plan de Déficit Cero. Ante la adversidad de los mercados impuso el llamado "corralito"
en diciembre, lo que finalmente desató el estallido social del 20 y 21 de diciembre de
2001. En Plaza de Mayo la protesta fue duramente reprimida, con casi treinta muertos. El
presidente de la Rúa renunció a su cargo y se fue volando en una imagen histórica, en un
helicóptero.
La acefalia dio lugar a que en una semana se sucedieran en total cinco
presidentes, puesto que no contaban con el consenso necesario hasta que la Asamblea
Legislativa eligió el 2/01/2002 al Senador Eduardo Duhalde para completar el mandato. La
salida de la convertibilidad en el contexto de crisis mediante la devaluación del peso
agravó las condiciones sociales. Las deudas fueron pesificadas como un recurso de
gobernabilidad, tanto para los pequeños deudores de sectores medios como para las
grandes empresas. Con su ministro de economía Roberto Lavagna impulso el desarrollo
económico que había recuperado competitividad con la devaluación a la vez que habían
bajado las importaciones. La represión y asesinato de Kosteki y Santillán en le quitaron
consenso social.
En el 2003 Duhalde apoyó a Néstor Kirchner que consiguió el 22% de los votos.
Menem, con un techo del 25% decidió no presentarse al ballotage por lo que Kirchner
asumió como presidente. La debilidad de origen fue superada con una hábil política que
implico la renovación de la Corte Suprema, ingresando dos mujeres como novedad. El
crecimiento a tasas chinas (entre el 8 y 9% del PBI) de la década incentivada por la
demanda de oriente benefició las arcas del estado. En el año 2006 canceló la deuda del
estado con el FMI liberando al país de las frecuentes Misiones del organismo para
monitorear-condicionar la economía local, recuperando capacidad de decisión. En
educación implemento una serie de cambio en la legislación educativa haciendo
obligatorio el secundario y llevando el financiamiento educativo del 4 al 6% del PBI y
promulgando la Ley de Educación Sexual Integral. En el año 2005 negoció el Canje de la
Deuda que había caído en Default desde la crisis del 2001, consiguiendo una quita de
cerca del 75% en parte del monto, un hecho único en el mundo. Algunos bonistas no
aceptaron entrar en el canje y gracias a las reglas aceptadas por el país cuando se
tomaron las deudas, litigaron en los Estados Unidos. Finalmente los llamados Fondos
Buitres consiguieron un "fallo judicial" a su favor y en el año 2015 cobraron con el nuevo
gobierno. Su política de Derechos Humanos puso en primer término la justicia y logró el
enjuiciamiento de genocidas y la anulación de las leyes de impunidad de los ochenta.
En el año 2007 su esposa, Cristina Fernández de Kirchner triunfó en las elecciones
presidenciales y sería reelegida en 2011, cumpliendo su segundo mandato el 10 de
diciembre de 2015 (en esta fecha, un fallo judicial interpretó que el mandato terminaba el
9, por lo que por doce horas, hasta la asunción del nuevo presidente, se hizo cargo
provisoriamente el presidente del senado). La demanda internacional continuaba
beneficiando al país, por lo que con los recursos acrecidos la presidenta se avocó a la
198
cuestión social irresuelta. La crisis del 2001 había dejado más de la mitad de la población
por debajo de la línea de la pobreza, por lo que era imperioso prestar atención a este
tema. Al final de su mandato se estima que la cifra se había reducido aproximadamente al
30%. La política social representada en los Planes como Argentina Trabaja o la
Asignación Universal por Hijo generaron una gran transferencia de recursos a los sectores
más vulnerables. La política de construcción de escuelas (la mayor de la historia) permitió
incluir miles de niños en la educación, a lo que sumo el Plan conectar Igualdad de
equipamiento con netbooks. La alta inflación le gano el descontento social, pese a que las
paritarias resolvían cada año los aumentos salariales. El conflicto más grave que debió
enfrentar fue con los empresarios y productores agrarios en de año 2008, cuando
paralizaron el país tomando la mayoría de las rutas por casi ciento treinta días. La motivo
la llamada Resolución 125 ideada por Martín Lousteau, quién luego sería dirigente de la
oposición, finalmente no fue aprobada con el voto del Vicepresidente de la Nación, el
radical Julio Cobos.
Profundizo la política de DDHH de su marido consiguiendo que recuperasen su
identidad hijos apropiados por la dictadura y con leyes como la de matrimonio Igualitario y
de Identidad de Género. La re estatización de Aerolíneas Argentinas y las AFJP (el
Correo es del 2003) o de YPF permitió recuperar capacidad de ahorro y servicios. Reforzó
las alianzas con los gobiernos populistas Latinoamericanos enfrentando a los Estados
Unidos. El enfrentamiento con el Grupo Multimedios Clarín producto de la Ley de
Servicios Audiovisuales y con parte de la corporación Judicial. El manejo discrecional del
INDEC le quito credibilidad a las cifras de su gobierno. La oposición le adjudicaba haber
creado un relato como paraguas ideológico que justificaba sus acciones.
En diciembre de 2015 fue elegido presidente Mauricio Macri, quién llego al poder
producto de una alianza de su partido el PRO con los radicales, con poco más del 51% de
los votos. El cambio radical en las políticas económicas reoriento al país hacia el
liberalismo abriéndose a las fuerzas del mercado.

En Tucumán la democracia había comenzado con el Gobierno de Fernando Pedro


Riera, una figura histórica del peronismo que gobernó en la década del cincuenta. Su
avanzada edad y problemas de salud le dificultaron la tarea. Enfrento las huelgas de
docentes y empleados de sanidad en un contexto de recesión. La huida de los
gobernadores de la dictadura había dejado empobrecida las arcas. La transferencia de
las escuelas nacionales a la provincia, unas 400 frente a las 200 provinciales, sin los
recursos necesarios, fue un lastre imposible de recuperar en una década en crisis. Su
ministro de economía Renzo Cirnigliaro había innovado en 1985 con los Bonos de
Cancelación de Deuda, un cuasi papel moneda que funcionaba como un sustituto del
peso argentino, el billete vigente entonces en el país. Este instrumento económico
funciono en sus inicios sin problemas de circulación, puesto que fue aceptado por todos
los actores económicos. Tenía una curiosa leyenda escrita: "Que el federalismo alimente
rojo y caliente la célula viva de la Nación", frase de reminiscencias revisionistas y poética
folklórica. Como recurso de autofinanciamiento fue fundamental para la provincia y
199
funcionó prácticamente hasta el año 2003, pero ya con problemas de aceptación y cierto
agio al final de su vigencia.
Le sucedió en el gobierno en Ingeniero José Domato. Una conocida publicidad
durante la campaña filmaba a una mujer preguntándole _Ud. gobernará a puertas abiertas
ingeniero?. La simpleza de los mensajes publicitarios en esos años en la provincia nos
revelaban concepciones ligadas a la popularidad y lo plebiscitario del peronismo. La
constitución vigente, del año 1907, establecía el Colegio Electoral para la elección del
gobernador. El candidato de la Unión Cívica Radical, Rubén Chebaia, que había sido el
intendente de la ciudad Capital y era hijo de un dirigente desaparecido en el 76, obtuvo la
mayor cantidad de votos. Le seguía Domato, luego Antonio Bussi por el partido Defensa
Provincial Bandera Blanca y finalmente Renzo Cirnigliaro, que al no poder ser el
candidato del peronismo había formado un partido propio, el Frente de Acción
Provinciana, para presentarse a elecciones. En la convulsionada reunión del colegio
electoral finalmente los acuerdos le dieron la gobernación a Domato, lo que derivaría en
un déficit de legitimidad en el futuro. La inflación y los problemas locales que no lograban
subsanar ni los "bonos", sumándose las críticas de los radicales vencidos y de los
bussistas que se presentaban como una "fuerza moral" erosiono su gestión. Los jubilados
que reclamaban en la Plaza Independencia, el corazón de la provincia, todas las semanas
por sus magros haberes catalizaron el descontento. Ante la movilización social la
provincia fue intervenida
Un dato clave de la época fue la Reforma Constitucional en la provincia concretada
en el año 1990 (aprobada en 1988 con la Ley n° 5.903). Fue básicamente una obra del
bussismo, puesto que los representantes del peronismo en minoría se retiraron.
"...La clave interpretativa de esta revisión está dada por el hecho que fue la obra de
un solo partido político, Fuerza Republicana, que valiéndose de la mayoría obtenida en la
asamblea reformadora (33 convencionales sobre 60) llevó a cabo las reformas teniendo
en vista sus posibilidades de inmediato acceso al poder en las siguientes elecciones de
renovación de autoridades en 1991, abonadas por el creciente respaldo electoral..." (Díaz
Ricci, 2006, p.19)
Domato no promulgó la constitución que debió esperar un año, para entrar en
vigencia. La reforma eliminó el bicameralismo, empeorando a relación
ciudadanos/representantes puesto que disminuyó el número de legisladores y concentro
el poder en el Gobernador.
La intervención a la provincia estuvo encabezada por Julio César Aráoz, el
"Chiche", quién le aseguró al peronismo el tiempo necesario para conseguir un candidato
atractivo para las elecciones ante el crecimiento del bussismo. Comprender este
crecimiento es complejo y está ligado a múltiples factores. La crisis económica de los
ochenta producto del endeudamiento y la destrucción de la industria nacional de la
Dictadura 76-83 fue primordial; la desilusión de una democracia que había prometido en
palabras de Alfonsín "con la democracia se come, con la democracia se cura, con la
democracia se educa" en un exceso de demandas para con el sistema y el corto plazo; la
oposición que generaba el peronismo; la carencia de canales democráticos que
200
vehiculizaran las demandas y las necesidades de la gente; y en gran medida el triunfo de
una memoria autoritaria que había construido un relato de "rectitud, decencia y moral"
para justificar en las palabras lo que nunca había sido en la realidad la Dictadura y sus
principales actores.
La lucidez y sentido de la oportunidad de los principales referentes políticos del
peronismo los llevo a lograr la candidatura a Gobernador de Ramón "Palito" Ortega, un
hombre de origen humilde hijo de un obrero azucarero que había triunfado como cantante
y artista. Simbólicamente involucraba al mito del héroe. Triunfó en las elecciones y en
sintonía con el neoliberalismo menemista privatizando el Banco de la Provincia y el
servicio de aguas. Pero su triunfo sólo había postergado lo evidente. En 1995 Bussi gano
las elecciones y se convirtió en Gobernador legítimo (ya lo había sido ilegítimamente
mediante el Golpe del 76), distanciándose de Exequiel Avila Gallo (quién dijo que lo había
"solapiado" para obligarlo a ser candidato en Tucumán cuando lo trajo) y fundó su propio
partido. Fuerza Republicana. Por entonces se le descubrieron cuentas secretas en Suiza,
lo que destruyo su mito de fuerza moral, sumado a numerosos hechos de corrupción en
obra pública. Su acercamiento al menemismo le quito aún más crédito. Como anécdota
tenemos la calificación que hacía Bussi de los "Bonos tucumanos" llamándolos "papeles
pintados", a los que nunca saco de circulación en su gestión.
En 1999 el hijo de Bussi perdió las elecciones ante el peronista Julio Miranda.
Como en elecciones anteriores, se denunció fraude. A nivel nacional gobernaba la Alianza
con de la Rúa. El déficit fiscal ahogó las finanzas provinciales, que tenía afectada su
coparticipación en más del cien por ciento, hasta que la presidencia de Duhalde refinanció
las deudas provinciales. Lo más recordado y publicitado de su gobierno fueron los niños
desnutridos producto de la gigantesca crisis del 2001, que enfrentó con el auxilio del
gobierno nacional. La manzaneras de Chiche Duhalde vinieron a la provincia en esta
crisis. El ministro de economía, José Jorge Alperovich (de extracción radical) se convirtió
en su favorito para las próximas elecciones.
A partir del año 2003 y por tres mandatos consecutivos gobernó Tucumán José
Alperovich. La Reforma de la Constitución provincial en el año 2006 le habilitó las
reelecciones (artículo 133), lo que fue aprovechado también por casi la mitad de los
intendentes municipales. Los años de bonanza económica para el país y la especial
atención que le brindo la nación le permitieron una gestión de obras sin precedentes
ejemplificadas en las más de 160 escuelas construidas y las 20.000 viviendas como la
"microciudad" Lomas de Tafí. La pobreza descendió desde casi los dos tercios de la
población a menos del cincuenta por ciento. La oposición le cuestionó su autoritarismo y
denunció hechos de corrupción. Su hegemonía le permitió imponer a su vicegobernador
como candidato en las elecciones. En el año 2015 fue elegido gobernador Juan Luis
Manzur, dos veces vicegobernador y Ministro de Salud de la Nación. Las elecciones
fueron cuestionadas por el radicalismo que perdió denunciando un fraude que no fue
confirmado luego.

201
Alderetes Municipio

Con el renacimiento de la Democracia en 1983 las expectativas cívicas de la


población se reforzaron con un ímpetu sin igual a fin de retomar el destino de sus vidas,
de asumir la libertad de gobernarse. Estas ilusiones democráticas tuvieron eco en
Alderetes. En 1984 las cámaras de diputados y Senadores de Tucumán recibieron sendos
proyectos para su municipalización presentados por representantes radicales. El relato de
este hecho trascendental para el pueblo según la pluma de su primer historiador fue:
"...En la Cámara baja el proyecto aludido fue redactado por el Dr. Valeros y Felipe
Antonio Lanieri, que se desempeñaba como empleado del bloque de la UCR; y estuvo
refrendado por los diputados Arturo Sassi y Hugo cabrera (de Cruz Alta). cuando se hizo
el estudio de factibilidad para la jerarquización Municipal; el informe del gobierno fue
negativo, porque se argumentaba ´falta de recursos en el medio´ para dar curso al
proyecto. Finalmente un nuevo estudio defendido por el diputado Mibel Mibelli (UCR) fue
aprobado por la comisión de asuntos constitucionales de la cámara baja, y el proyecto
pudo acceder al recinto. en una sesión presidida por el Diputado Miguel Nazur (PJ), el
proyecto fue aprobado por unanimidad. Una vez en la Cámara Alta, el Senador Carlos
Meschwitz (UCR) que había presentado un proyecto similar, decidió retirar el propi, y
trabajar por la aprobación del que venía desde diputados. En una histórica sesión
presidida por el Dr. Guido Pérez, que contó con la presencia de representantes del
pueblo, el senado provincial aprobó el proyecto por unanimidad, convirtiéndolo en ley,
gracias a la participación de los senadores Hugo Chantire y Meschwitz de la UCR, y a la
colaboración del bloque Justicialista, dentro del cual se destacó el Senador Alfredo
Manzur del departamento de Cruz Alta..." (Pacheco, 1994, p.233)
La discusión en la Cámara de Diputados nos refleja las tensiones entre radicales y
peronistas. El diputado radical Varela sostenía que el proyecto había sido uno de los "...
los proyectos más analizados por la Comisión de Asuntos Constitucionales..." y
continuaba buscando destrabar los impedimentos diciendo "...Según la información
producida por la Secretaría del interior los recursos ...de Alderetes son ... 5 millones...Los
costos que insumiría la creación de esta Municipalidad estaría en el orden de los 50
millones. Cumplen las exigencias legales pero el tema es político y económico.." (Diario
de Sesiones de HCD, p.3253- p.3254)
El diputado Castro le recordó que en la Comisión de Asuntos Constitucionales el
radicalismo tenía mayoría. Los diputados peronistas temían en un momento de
dificultades financieras y económicas en la provincia tener que financiar una nueva
administración que como exponía Varela implicaba una suma que superaba ampliamente
lo que se recaudaba. Por esto busco dejar de lado lo económico y llevar la discusión al
ámbito político.
El Diputado Cabrera sostenía que a Alderetes le correspondía ser municipalidad de
2a categoría porque cumplía con las leyes Nos 5529 y 5541 que instituían el régimen
orgánico de las Municipalidades en la provincia que exigía una población que exceda los

202
6.000 habitantes y más de 300 propiedades privadas. Presentó una reseña argumentativa
para legitimar el proyecto:
" ...La primera célula de la vida democrática es el municipio... la escuela de
Alderetes consta en el presupuesto provincial a partir del año 1862, la creación de la
comisaría de 1881, el Distrito Militar tienen su asiento desde 1917 fecha en la que
aparece el subteniente J. D. Perón como integrante del mismo, tiene 21.000 habitantes y
700 propiedades... [menciona sus recursos impositivos] alumbrado y limpieza, impuestos
sobre actividades industriales, Fabi Nor, Algodonera San Nicolás, Algodonera Pol
Ambrosio, Fábrica de Caños de Cemento Maldonado, Grasería Ramón Cantos,
Frigorífico Fidensa, Frigorífico El Trébol, Saladeros de cuero Cerviño, 50 cortadas de
ladrillos; impuestos sobre actividades comerciales, mas de 300 comercios
empadronados, extracción de áridos, explotaciones agrícolas, azúcar, horticultura, citrus
... Servicios: Comuna Rural construida en 1978 con 530 metros cuadrados, juzgado de
Paz y registro Civil, Comisaría, Estación ferroviaria, Correos y telecomunicaciones,
Servicio telefónico, Cementerio, servicio de colectivo empresa Etap; Escuelas: Fray
Manuel Pérez, con 1.600 alumnos; Escuela 110 con 900 alumnos; No 284 con 220
alumnos; Colegio San Vicente de Paul con 300 alumnos; Instituto Privado Rivadavia,
Biblioteca Pública, Salón parroquial... (Diario de Sesiones de HCD, pp.3250-3252) y
añadía en una nueva intervención sobre el financiamiento que "...los recursos de
Alderetes se multiplicaran por dos si tomamos desde autopista hasta Av. Heredia, la zona
de mayor actividad comercial. Es después de Banda del Río Salí la segunda población,
cuenta con 34 mesas electorales en el circuito número 100. Cruz Alta con 112 mil
habitantes tiene 1 municipio, otro con 20 o 30 tiene dos o tres..." (Diario de Sesiones de
HCD, p. 3256).
Son los radicales los que llevan el peso de la argumentación, pero los peronistas
acompañarán el proyecto votando todos a favor. Les era imposible obstaculizar un pedido
de ciudadanía sin negar su esencia popular.
La Ley 5744 de fecha 21/10/85 va a erigir en municipio de segunda categoría al
pueblo de Alderetes, fijándoles los límites actuales, es decir recuperando la porción del
mapa asignada a la Banda del Río Salí por la Dictadura. Entraría en vigencia el
31/12/1986. El texto de la ley consolidado es escueto:

203
En la Banda del Río Salí se despertó una oposición a la municipalización
expresada en la carta publicada en la sección Cartas al director del diario La Gaceta
donde el párroco Jesús Díaz de la iglesia Santo Cristo criticaba las cartas enviadas a la
misma sección los días 10 y 21/3/85 de los señores David Ángel Romero, Felipe Antonio
Lanieri y Manuel Santos Vergara "...que ...hacen confesión de sus ambiciones personales
y ... Aplauden la creación innecesaria de una burocracia administrativa..."

Con la gobernación de Riera se sucedieron como Delegados Comunales José


Alberto Pellegrino, Juan Carlos Barrionuevo y Miguel Ángel Fecha. El último delegado
tuvo el carácter de interventor, Federico Oscar Galeano, para poner en funcionamiento el
nuevo Municipio.
Con la democracia volvió al pueblo la actividad política y se organizaron los
peronistas detrás de figuras como Mario O. Sandoval, Jacinto O. Llocra, Argentino Gallo,
Luciano Chaile, y los radicales Ismael Kamel, Néstor F. Lazarte, Humberto O. Pacheco,
Luis F. aldas, Felipe Lanieri, Julio Antuni, Juan C. Medina, Hugo Suárez, Santos Vergara
(Pacheco p.225).
El interventor Galeano promulgó la primer ordenanza del Municipio adhiriendo a la
Ley 5864, una moratoria para productores agrícolas o industriales. La 2a ordenanza fue
crear las áreas de gobierno: Secretaría de Gobierno: 1 Secretario de Gobierno; 1 Director
de Obras y Servicios Públicos; Contaduría General: 1 Contador General; 1 Director
General de Contaduría; 1 Director General de Rentas; 1 Jefe de Tesorería; 1 Jefe de
contaduría. Le siguió establecer el recorrdo de la empresa de ómnibus Benjamín Aráoz
que venía a reemplazar a la desaparecida ETAP. Fue él quien instauro el escudo de la
Municipalidad a partir del concurso donde resultó ganador el Sr. José Alberto Augier

Para las elecciones de su primer Intendente en septiembre de 1987, aún con la


Constitución de 1907 que establecía Colegio Electoral, se presentaron M. Sandoval por el
peronismo, F. Lanieri por el radicalismo y A. Martínez por Acción Provinciana. Triunfó
204
Marío Orlando Sandoval y el peronismo obtuvo 4 concejalías: Sandoval, Salomón, Vera y
Zabaleta: la Unión Cívica Radical otras 4: Masmut, Medina, Vergara, Morhel; y Acción
Provinciana 2: Páez, Salvatierra. La designación de Sandoval como intendente y la
muerte de Salomón llevó a las bancas a Carlos A. Nadal y a Francisca Vergara
El Sr. Sandoval recuerda que para las elecciones intento hacer un acuerdo con
Salomón Rodríguez proponiéndole que ambos alternaran en la intendencia, pero el grupo
del ex delegado no aceptó. En su gestión, relata, consiguió "varias cosas del Coti Nosigli"
a quién sólo trato por teléfono, entre ellas 12 mil metros de cañerías para el agua
(entrevista citada). El Profesor Pacheco considera que en esta intendencia hubo un primer
momento muy conflictivo con el Consejo Deliberante y un segundo momento en la etapa
de la Intervención de Aráoz a la Provincia, cuando se intervino el Concejo, de mayores
obras (p.236). El diario La Gaceta no exponía algunos de los problemas económicos de la
Municipalidad en 1988, cuando los empelados hacen una olla popular en la calle por su
huelga:

En las ordenanzas de su gobierno encontramos la preocupación por construir una


sede para el Consejo Deliberante (n°18) y una serie de medidas de orden ejecutivo para
el buen funcionamiento de la municipalidad. el 1° Festival Folklórico de septiembre, se
propuso la creación de un dispensario en El Corte y colaboró con la refacción de la Iglesia
Sagrada Familia. En su gestión se le darán nombres de hombres destacados a diferentes
calles: Arturo Illia, Santiago Silva, C. Gelsi, José I. Rucci, F. P. Riera, Salmonón Namur.
También se designó Nestor Fidel Lazarte a un Barrio. Los problemas que demandaba
acciones frecuentes eran de iluminación, cordón cuneta, subsidios a grupos de danzas.
Se donaron textos para la biblioteca J. A. Roca y se becó a varios alumnos del Colegio
San Vicente de Paul. La ordenanza que creaba la perrera y Corral Municipal para capturar
animales sueltos fue vetada. Con buen criterio se adhirió al Plan Nacional de
205
Alfabetización e hizo un convenio con el PAN para instalar comedores infantiles en marzo
de 1989. En su gestión se designó Marcelino Salomón Rodríguez a la Sala de Sesiones
del HCD (Ord 153 del 7/9/89).Cuando la hiperinflación afectó la economía el intendente
Sandoval recuerda que tuvo cuidado de aconsejar a los empelados de la comuna que no
compraran al fiado y les comenzó a pagar semanalmente para que "pudieran sobrevivir".
La planta de personal recuerda estaba en torno a los ciento cuarenta personas
(entrevista).

En el año 1991, en plena vigencia de la Ley de Lemas que estará en vigencia hasta
el año 2004permitiendo que innumerables candidatos de un partido puedan constituir un
sublema para presentarse a elecciones. Con esta ley se multiplican las listas de
candidatos de cada partidos el sistema se volvió tan engorroso que hacía dificultosa la
tarea en la votación y recuento de votos. Se discutió si fue una opción democratizadora
que integraba a la ciudadanía o un recursos de los grupos dirigentes para conseguir
militancia subordinada. Con esta ley y con la nueva Constitución Provincial en vigencia, se
presentaron diversos partidos para las elecciones: el peronismo con Sandoval para su
reelección, el bussismo con Roberto Reinoso de Los Gutiérrez, la UCR con el Sr. Cantos,
el Movimiento Cívico Comunal con Leopoldo Salomón y el Partido Municipal Renovador
con el Dr. Ismael Kamel, quién era de extracción radical.
La lectura de las elecciones que le dieron el triunfo a Kamel son diferentes según la
óptica del actor involucrado. El Profesor Pacheco sostiene en su libro que era lógico que
ganara el candidato con mayor trayectoria en el pueblo, mientras que para el candidato y
ex intendente Sandoval la elección que perdió por muy pocos votos le fue robada en el
Juzgado Electoral. El dirigente Emiliano Lezana considera que fue la división interna del
propio peronismo producto de la injerencia externa la que lo debilitó y dividió los votos. La
municipalidad alcanzó durante su mandato a contar con alrededor de 450 empleado (La
Gaceta, 22/01/2/1992).
El Concejo deliberante se conformó con 5 integrantes del peronismo (Frente de la
Esperanza), 3 por el Partido Renovador Municipal y 2 por el bussismo (Fuerza
Republicana). Sus integrantes fueron, por el peronismo Manuel De haro (presidnete del
Consejo), Arturo E. Lezana (también fue presidente del Consejo), Roberto Martínez,
Héctor Monteros y Benjamín Vera; por el Partido Renovador Municipal Lázaro Núñez Paz,
Marcelino Salomón y Marcos Varvaro; por Fuerza Republicana Ricardo Arcel, María
Medina. La obra de Kamel fue destacada por su correligionario Humberto Pacheco.
El número de ordenanzas durante su mandato corre entre la 320 y la 603, es decir
260 ordenanzas, de las cuales 99 no fueron promulgadas según constan el libro de
Ordenanzas del HCD, y 38 vetadas. La relación entre un Concejo sin mayoría propia y
con la mitad opositora, que además contaba con la presidencia que le daba un número
más, hizo compleja la convivencia evidentemente. En su gestión la obra pública continuó,
se habilitaron los dispensarios Amenabar y Miroli, se ordenó la creación de un mercado
Frutihortícola, se creó la planta funcional de los Bloques Políticos y se iniciaron obras de
206
pavimentación. Incorporó a la comuna un centro de cómputos y gestionó cursos
perfeccionamiento al personal.
En cuanto a lo socio cultural la ordenanza 405 creó la Casa de la Cultura, se busco
construir un balneario municipal en el Dique La Aguadita y se propuso crear guardería
municipal (ord. 439). El clima social de los noventa dispuso el auge de locales bailables y
Alderetes no fue la excepción,. Ante las irregularidades que se presentaban los concejales
dispusieron prohibir ingreso menores a locales bailables (368) y como media para
incentivar los deportes se habilitaron los terrenos baldíos como campos deportivos. En
1994 Kamel inauguró la plazoleta El Periodista en homenaje al fundador de La Gaceta
Alberto García Hamilton (La Gaceta, 22/12/94), algunos de los miembros de cuya familia
formaban parte del radicalismo.

Un conflicto que involucro a varias ciudades se produjo cuando los intendentes


radicales de Alderetes y de San Miguel de Tucumán concretaron un convenio
intermunicipal reorganizando las líneas de transporte habilitadas que unían ambas
ciudades.
"... el presidente y vicepresidentes del Concejo Deliberante de Alderetes Patricio
Páez, Santos Vergara y Enrique Salvatierra, explicaron que ese cuerpo autorizó por
ordenanza al Dpto. Ejecutivo a firmar un convenio con la municipalidad local y emitir un
decreto permitiendo que la línea 17 ingrese a su ejido ... en respuesta al pedido expreso
de los 40.000 habitantes de Alderetes... Este es el primer paso para la reformulación del
transporte en toda la provincia -indicó Courel- y se asienta en la constitución del Gran
Tucumán ... por ello se acordó que la línea 17 ... legara hasta Alderetes con un boleto de
A90 mientras que el rural es de A115... (La Gaceta, 28/11/1989)
No era atribución de los ejecutivos municipales sino del Ejecutivo Provincial la
organización del transporte público en la provincia. La población reclamaba por el mal
servicio de ómnibus por lo que se busco una alternativa. Ante esto la provincia propuso
exigir mejoras en el servicio de la empresa Benjamín Aráoz que prestaba el servicio en la
zona:
"...El director de Autotransporte de la provincia Roberto Rodríguez anunció que la
empresa B Aráoz mejorará la frecuencia. Aseguro que la formación de organismo mixtos
para atender el transporte intermunicipal son ilegales. Solicito al ingeniero Carlos Courel
secretario de Servicio Públicos de la municipalidad de esta ciudad a abandonar las
actitudes demagógicas y a ser respetuoso de las leyes ..." (La Gaceta 9/12/1989)
Este se debe a lo que habíamos explicado, definido como el proceso de
conurbanización, que implicaba a varias ciudades formando el Gran San Miguel de
Tucumán. Los estudiosos de la planificación urbana sostienen la necesidad de integrar las
demandas para gestionarlas en conjunto, problema que va siendo evidente ya desde la
década de 1990. La solución del transporte urbano en la zona, fue un proyecto
voluntarista, pero pertinente.

207
Dos puntos conflictivos fueron la autorización para la instalación de un cementerio
privado pero la ordenanza no fue promulgada y la posibilidad de privatizar al cementerio
Cochuchal que no prosperó.
Durante su gestión en 1993 al cumplirse el décimo aniversario de la recuperación
de la Democracia en el país, el ex presidente Alfonsín visitó Alderetes, a quién se designó
visitante ilustre. El Sr. Emiliano Lezana nos relataba que en octubre de ese año, cuando
asumía como presidente del Consejo Deliberante, le toco en suerte recibir a Alfonsín,
quién lo trata de "presidente". Ante ello Lezana le responde _Presidente Usted, yo sólo
concejal (en un acto de condescendencia y respeto). El ex presidente expresaba
complacido, que en Alderetes se sentía en la ciudadanía al pueblo _Yo vengo de la gran
urbe donde se ha perdido el concepto de vecino. Lezana lamentaba luego el
cuestionamiento que algunos pares le hicieron por haber recibido a Alfonsín, y
rememoraba ácidamente, que algunos compañeros no estaban preparados para la
democracia todavía (entrevista a Lezana).
En su extenso discurso ante el Concejo en el año 1994 el Sr. Kamel enumeraba
sus logros: ampliación de los servicios públicos; mayor recaudación y eficiencia
addministrativa; modernización del trabajo municipal con la integración de computadoras
en una Dirección de Cómputos que estaba liquidando los haberes; la visita de Alfonsín y
Leopoldo Moreau declarados huésped de honor; convenio con empleados de la
Algodonera San Nicolás para la construcción de 120 viviendas; provisión de ataúdes para
familias de escasos recursos; campaña contra el cólera (un brote en pequeño en esos
años); inauguración de un puesto sanitario en El Talar; numerosos estudios médicos y
subsidios; concreción de convenios con el INTA, el programa Pro Huertas y la
implementación de granjas familiares con 70 huertas; excursiones didácticas y becas;
integrándonos a la red provincial de empleo de la provincia y la confección de un padrón
de desocupados; diversas tareas en la dirección de cultura y torneos de fútbol, volley,
ajedrez, competencia de ciclismo 24 hs con fines solidarios, etc.; remodelación de parte
de las oficinas de la Comuna la plaza; obra sobre el canal Güemes; adquisición
motoniveladora komatsu-Dresser; abastecimiento de agua mediante tanque cisterna a
zonas que carecen de agua: aguadita, B° Belgrano, Ctral Norte, Ntra. Sra. del Fátima, San
Alberto y el Naranjito; mantenimiento de la red de alumbrado, etc. Enumeraciones como
éstas son interesantes en la medida en que nos evidencias la multiplicidad de actividades
de la gestión de una municipalidad que suelen tener poca visibilidad en general

En las elecciones de 1995 fueron múltiples los lemas y sublemas compitiendo (una
parte de la población participaba en las boletas), pero básicamente se enfrentaban el
Peronismo cuyo candidato con mayores posibilidades era el Sr. Luis Marcos Varvaro y
Fuerza Republicana con el Sr. Ricardo Arcel, concejal en el período anterior producto de
la polarización provincial. Pese a que en la provincia triunfó el bussismo en Alderetes el
Sr. Varvaro se hizo con la intendencia. Su período estuvo marcado por la crisis social que
afectaba a todo el país y por la oposición del gobierno provincial. Esta situación finalmente
lo obligó a renuncia seis meses antes de cumplir su mandato. Durante su gestión se
208
numeraron 250 ordenanzas, de las cuales una decena fueron vetadas y veinte no
promulgadas en su gestión y una cifra similar al término de su período. Lo concejales
elegidos fueron: Benavídes, Gómez, Pavón, Sotelo, González, Salomón, Martín, Lazarte,
Sandoval.
Esta gestión estuvo agobiada como dijimos por la crisis emergente del
menemismo, por lo que las últimas ordenanzas en general tratan temas económicos
autorizando a pagar deudas, aguinaldo y otros ítems con los por entonces comunes y
problemáticos "Cheques Diferidos". En 1996 La Gaceta informaba que de los 35.000
habitantes de Alderetes, el 10% vivía en barrios marginales, en asentamientos a las
márgenes del río Salí y en los canales de riego. Aproximadamente 1.500 familias se
encontraban en extrema pobreza (La Gaceta, 28/5/96). En 1999 informaba ante el
Concejo el intendente que la moratoria fiscal propuesta según la Ordenanza 762/98 no
había satisfecho las expectativas:
"... Aún así...la respuesta de la población ha sido demasiado pobre para cubrir las
expectativas generadas en materia de recaudación registrándose los siguientes
coeficientes de morosidad:
PACIS (comercio) sobre un total de 479 empadronados 74.76%
CICI (propietarios) sobre un total de 6.045 empadronados 84.09%
CISC (cementerios) sobre un total de 2467 empadronados 80.19%..." (Mensaje del
Intendente, 1999)
El grafico de Tortas que presentaba en el mensaje mencionado ubicaba el origen
de los recursos de ejercicio 1998: "...23% genuinos, 23% Coparticipación, 7% Asistencia
financiera, 19% uso de crédito, 20% FDI (Fondo de Desarrollo del Interior, Presidencia de
la República)..." (ídem). El bajo índice de coparticipación que le fijaba la Ley provincial
6316 no resolvía sus problemas, estando afectada por ese entonces la coparticipación en
un 47%. Se usó la alternativa de un crédito de la Provincia otorgado en Bonos Solidarios
para pagar las indemnizaciones al personal municipal que se jubilaba (deducible de la
Coparticipación).
El Consejo puso empeño en nombrar las calles homenajeando en general a
personas destacadas de la localidad: A Soregaroli; Emilia Pérez de Constant; J C Enrico
;Marcelino Cesáreo; Santillán; Arancibia, Leskow; Ramadán Murhell; Fco. Cano; Juan C
Cruz; Dardo Molina; Dardo Acosta; J O Llocra; Medardo díaz; Julio Escobar; Gustavo
Alderete; Pedro Soregaroli; Eliseo Anzorena; S. Germano; A de Brahím; B. Abella; V.
Camargo; A. Paganelli; J. J. Larrain; L. Décima; J. Rodríguez; N. F. Lazarte; se denomino
CGT a un Barrio.
También se propuso construir un Salón de Catequesis en la Iglesia Virgen de
Fátima en 1996 y como medidas de higiene se prohibió cría de porcinos en el radio
urbano (11/12/97). Ante los reclamos vecinales por seguridad en la ruta o avenida
principal inició una política de seguridad que incluyó la colocación de semáforos en las
intersecciones de la Avenida Rivadavia y las calles corrientes, Sta. Fe y San Martín
(ordenanzas 692-693-694, del año 1997). La traza de la ruta Alternativa que corre sobre
las márgenes del río Salí se gestionó en 1997 y la realizó la Dirección Provincial de
209
Vialidad tras la expropiación de la Legislatura provincial según Ley 6882 del 18/05/1998.
En su gestión le toco celebrar los 10 años de la municipalización, destacando las
bondades de su ciudad para recibir inversiones pero también los problemas sociales "... El
principal problema social es el alto índice de NBI ... que ronda el 40% apuntó.. .solo había
un Caps y reforzamos le servicio con 7 dispensarios del municipio. " (La Gaceta,
29/9/1997). Las cifras de habitantes siempre fluctuaron en los discursos de los
intendentes, siempre hacia arriba, como un mecanismo de presión política. Lo cierto es
que se vivió una explosión demográfica producto de los grupos desplazados y
empobrecidos que acudían a las cercanías de San Miguel y de quedaban ocupando
tierras allí donde pudieran afincarse.
Entre sus obras estuvieron: construcción comedores infantil en B° Guemes,
Progreso y Antena; refacción de la comisaría, el juzgado de Paz, la guardería y club
municipal; el bacheo de calles; la iluminación de barrios; la construcción del Centro de
Cuidados infantiles en el B° Progreso; regularización dominical de vecinos; excursiones
para niños de escasos recursos; recuperación del Plan ASOMA para mayores 60 años
que no poseen ningún tipo de beneficio; concretó el pago de haberes al personal
mediante el Sistema de tarjetas magnéticas y cajeros automáticos etc..
Ante la imposibilidad de resolver la crisis financiera y social evidenciada en todos
los números expuestos antes producto de la crisis de fines del menemismo, el intendente
renuncia anticipadamente a fines de mayo de 1999, quedando como interino el presidente
del Concejo Deliberante Nicanor Benavídez

El Concejal Aldo Salomón será el intendente peronista en paralelo con la


Gobernación peronista de Julio Miranda a partir del año 1999. Nuevamente la
participación ciudadana en las elecciones se multiplico en sublemas donde prácticamente
no quedaba barrio que estuviera presente con un candidato. La crisis provincial que había
incentivado a la Legislatura provincial a reducir sus gastos servirá de ejemplo a las demás
instituciones. El Gobernador reconocía que en el año 2000 el gobierno había elaborado
un padrón de 95 mil familias con NBI, es decir 475 mil tucumanos con necesidades
básicas insatisfechas (Discurso Gobernador Miranda, 2003, p17). Recordemos que fueron
los años de una de las peores crisis argentinas, cuando los niños desnutridos de la
provincia eran filmados por los medios como herramientas de denuncia y "rating".
Los Concejales del período serán: Benjamín Vera Borcella (Presidente); Susana
Rodríguez; Rodríguez Omar; Horacio rodríguez; Luis Correa; Ramón Sánchez; Miguel
Avellaneda; Luis Romano; Humberto Serrano; Vera.

Las ordenanzas de este período son aproximadamente ciento cincuenta, de las que
no se registran como promulgadas 22 y fueron vetadas 6. Esta disminución de los
registros de ordenanzas y con ello de vetos podría entenderse como minimización de
conflictos al interior del Concejo o exponer que esos conflictos se expresaron por fuera del
organismo citado. En la prensa se denunció que el Consejo no tenía reuniones ordinaria
por las desavenencias que surgieron con el Intendente (La Gaceta, 20/11/2000). La
210
evolución institucional implicó la creación Tribunal de Faltas en junio de 2000 (ord. 886)
como mecanismo de control institucional y se le puso nombre a los barrios Textil,
Rivadavia, San Nicolás y a la ruta Alternativa Amado Juri.
En diciembre de 1999 el Concejo Deliberante de Alderetes declara la emergencia
sanitaria. La situación social que se denunciaba en notas periodísticas en la zona desde
comienzos de los noventa y era producto de un sistema que excluía a los pobres que
además seguían "llegando y llegando" (la canción de Serrat Disculpe el Señor de su
producción Utopía usaba esta imagen) buscando una salvación en los bordes de ciudades
que se colapsaban sin los recursos suficientes para resolver este inusitado crecimiento.
La municipalidad debió ceder en julio del 2000 en su ordenanza 888 recurso de su
coparticipación y del Fondo de Desarrollo del Interior (FDI) al gobierno de la provincia (en
los anuarios de estadísticas de la provincia pueden encontrarse algunos montos de lo que
se transfería a los municipios) como parte de la deuda por la asistencia que recibía y que
siempre condicionaba a los intendentes, particularmente cuando eran de signo político
distinto al del gobernador como sucedió en varias oportunidades. El pago del aguinaldo
del año 2001 fue producto de un préstamo autorizado por la ordenanza 952. La crisis
financiera obligó a pedir la asistencia al gobierno de la Provincia (ordenanzas 953-954-
955-956). En el año 2003 se conseguiría un respiro con la aceptación de las deudas
municipales por parte de la provincia mediante el Decreto N° 774/3(ME) que se basaba en
la renegociación de las deudas con la Nación mediadas con su coparticipación.

La reducción de gastos planteada por el Concejo Deliberante lo enfrento con el


Intendente:
"...redujo de 5 a 2 las secretarías y de 11 a 5 las direcciones, también eliminó los
gastos reservados ... y prohibió el nombramiento de personal contratado, transitorio o
permanente. Eliminó las partidas presupuestarias para cubrir vacantes y determinó la
reducción de los sueldos del intendente, concejales, secretarios y directores. Además
suprimió las bonificaciones por extensión horaria y viáticos ... justificó el presidente del
cuerpo Benjamín Vera Borsella..." (La gaceta, 15/01/2000)
La fragilidad de la situación económica agravó las diferencias políticas que surgían
como denuncias éticas públicas. El 20 de noviembre de 2000 algunoos ediles
denunciaban una deuda salarial de 10 meses y la negativa del ejecutivo a informales
sobre la ejecución de obras, gastos y manejo de recursos financieros (La Gaceta,
20/11/2000). Las disputas incluirán la denuncia por ordenanzas mellizas, por gastos sin
comprobantes, por subsidios injustificables, etc.. En el año 2002 recrudecieron las
disputas en torno al control de los planes Compartir el Pan y Trabajar. Dirigentes de ONG
pidieron que se intervenga el Concejo y el intendente respondió que los cuestionamientos
de los ediles eran políticos y personales.
"...La Crisis en Alderetes... Los concejales peronistas Alejandro Sandoval, Omar
Rodríguez, Benjamín Vera y Ramón Sánchez (presidente del cuerpo) y el republicano

211
Humberto Serrano refutaron acusaciones del jefe municipal sobre el manejo político de los
planes Compartir el Pan y Trabajar..." (La Caceta 24/03/2002).
El enfrentamiento entre el intendente y una parte del Concejo continuó y en el año
2003 tres de los 7 concejales del peronismo mas 3 de Fuerza Republicana lo
denunciaron penalmente por violación de los deberes de funcionario público . (La Caceta
24/03/2003). La Gaceta informó que en su última semana de gestión el intendente envió
al Consejo Deliberante tres presupuestos (años 2001, 2002 y 2003) que fueron aprobados
en una sola sesión y 48 horas después envió el presupuesto 2004 también aprobado (La
Gaceta, 29/11/2003)
En el año 2002 la empresa Pol Ambrosio comunicaba que aumentarían su
producción, producto de las nuevas políticas nacionales de protección industrial y con una
visión empresarial de recuperación del consumo que en los siguientes años se produciría:
"...La hilandería Pol Ambrosio ... aumentará la producción de 340 toneladas de
hilados mensuales a más de 450 toneladas por mes ...Así lo anunció el director de la
empresa Aldo Karagozián ... La planta que había cerrado sus puertas en diciembre
pasado, reanudó la actividad en abril. En ese momento retomó solammente a 80 de los
220 trabajadores. Ahora tomo a otros 120 operarios y en julio tomará a otros 80... los
trabajadores cobrarán parte de sus salarios con el programa estatal Jefes y Jefas de
Hogar ($150) y la empresa pagará la diferencia... Aldo Karagozián admitió que la
devaluación ha favorecido a la empresa..." (La Gaceta, 14/06/2002). Aclaramos que la
fábrica fue adquirida en 1996 por el grupo TN Platex de la familia Karagozián de origen
armenio, durante la apertura económica menemista.
Salomón renunció poco antes de la finalización de su mandato para asumir como
legislador provincial, sustituyéndolo en el cargo interinamente el presidente del Consejo
Quiroga.

En las elecciones del año 2003 se presentaron el Frente Fundacional, Fuerza


Republicana, Unión por Tucumán, Partido Unión de Energías sociales, Partido Propuesta
Popular, Frente Anticorrupción y el Partido Obrero pero el grueso de los votos se repartió
entre los dos primeros con 45.13% y 40.55% respectivamente. De los 21.092 electores
votaron solamente 16.140, el 76.5% (Junta Electoral de Tucumán). La vigencia de la ley
de lemas posibilitaba la multiplicidad de boletas. Con esta elección triunfó Julio Silman
(sobrino del intendente saliente Salomón). Los ediles electos fueron: Carlos Alberto
Martínez (360 votos, quién será el presidente del Consejo), Héctor E Monteros (348),
Víctor H. Jaime (336) Francisco Quiroga (298), José Amado Ale (292), Julio E Nieto (287),
Ana M. Gómez (253) Carlos F. Cruz (225) y Sergio F. Díaz (223); Fuerza Republicana
Cristina Martínez (210)
En las siguientes elecciones municipales de 2007 se presentaron 8 partidos, con un
padrón electoral de 24.861 electores, votando 18.304 (el 73.6%), obteniendo Julio Silman
el 65% de los votos, el segundo 21% y los demás cifras inferiores al 4%. Para Concejales
fueron 18 las listas, distribuyéndose los porcentajes en 33 el primero, 10 el segundo y los
siguientes siete obtuvieron entre el 8% y 3% y los siguientes menos del 3%. Concejales:
212
Carlos A. Martínez; Cristina Martínez; Héctor R. Díaz; Genaro F. Ludueña; Víctor R.
Escobar; Sergio V. Pérez; Héctor R. Arcel; Enrique R. González; José R. Galarce; Martín
J. Rodríguez, Benjamín E. Vera Borsella
En las elecciones de su tercer mandato, en el año 2011 se presentaron 85 acoples
de de 11 partidos, votando 24.016 ciudadanos, el 84% del total de un padrón de 28.361
personas en 88 mesas. El Intendente Silman fue reelegido con el 50% de los votos. En
cuanto a los concejales, esta fragmentación dio lugar a que más de dos tercios de los
candidatos obtuvieran menos del 1% de los votos. Los Concejales elegidos fueron:
Galván, Amalia Beatriz; Martínez, Carlos Alberto; Monteros, Héctor Enrique; Varvaro,
Marcos Luis; Salomón, Jorge Camilo; Sánchez, Pedro Francisco Agustín; Rodríguez,
Horacio Omar; Pérez, Mariano Antonio; Correa, Luis Daniel; Salomón, Fanny Isabel.
Exponemos brevemento estos datos puesto que tomamos en conjunto su gobierno por la
unidad de acción, recursos y época que desarrolló y le toco en suerte.

Julio Silman se benefició políticamente de la reforma Constitucional de la provincia


llevada a cabo en el año 2006 que permitió la reelección, e implementándose a partir de
entonces permitió que alrededor de 8 intendentes en la provincia tuvieran un tercer
mandato consecutivo, hecho poco frecuente en la vida institucional. Esta misma reforma
habilito el sistema de acoples electorales que sostuvieron una arquitectura electoral casi
barroca, donde la plena participación volvía inhabitable el recinto electoral, haciendo muy
complejo el conteo de votos. Aún en el bicentenario este problema, que fue nuevamente
cuestionado en la controvertida elección de 2015, no fue resuelto. La primera victoria del
Intendente se logró con el 45% de los votos, su primera reelección con el 65% y la
segunda reelección con el 50%. Se aprecia como consolidó su capital electoral hacia su
reelección, cifra que disminuyó un poco hacia su tercer mandato.
Las ordenanzas de los tres períodos de gobierno del intendente Julio Silman
comprenden unas 348 en total (1018-1366) con un número muy bajo de veto. De ellas
alrededor de las dos terceras partes fueron de autoría del Departamento Ejecutivo y
votadas por el Concejo. El resto obre de diferentes Concejales.
Su gobierno continuó con la obra de gestión cotidiana pero gracias a los recursos
nacionales y la recuperación del consumo por el crecimiento económico nacional le
permitió multiplicar sus logros como nunca antes. Sin embargo, como vimos a lo largo del
libro, la pobreza estructural de la región, no desapareció y hacia la fecha del bicentenario
el cambio en las políticas nacionales agravaron la Deuda Social del país para con los
brazos que lo construyeron.
El Concejo prohibió la instalación bailantas en la zona de centro, eventos que en
numerosas ocasione provocaban actos reflejados en la sección policiales de la prensa
(ord.1031), se instauró el día del Ladrillero, recuperando la dignidad de un oficio
característico del municipio, además se los subsidió en una ocasión (ord. 1143 y 1060); se
ordeno la instalación de semáforos en calles Lavalle y Avenida Rivadavia; la ordenanza
1146 buscaba concretar el tendido de la red de gas natural; se le concedió un subsidio a
la Iglesia en el año 2014; se recuperaron espacios públicos, en el año 2008 se creó por la
213
ordenanza 1188 el Observatorio de la Mujer integrando así a la comuna a las
reglamentaciones más progresistas del momento; y fueron numerosas las ordenanzas en
torno a la "Ayuda Financiera" solicitada y a la pavimentación de calles, como parte de la
gestión de la deuda municipal y de la obra pública común en todo la provincia.

Las obras durante su gobierno son numerosas y por lo tanto imposible de


enumerar, por lo que brevemente expondremos algunas. En obras públicas
indudablemente cambio el paisaje urbano entre un antes de calles de tierra y un después
con numerosas vías pavimentadas. En conjunto se hicieron cordón cunetas y veredas en
muchos sectores; el alumbrado público se extendió y se adecuó a las necesidades con
mantenimiento; se extendió la red de agua y al menos tres pozos se habilitaron; se
erradicaron letrina; también creció la cañería de gas natural; se construyó el nuevo edificio
del Concejo Deliberante; Remodelación Club Ateneo Parroquial de Alderetes. También se
adquirió un camión Ford 4000 y otro modelo Ford con volquete; se donaron 10
motocicletas a la policía local; remodelación del edificio municipal; se logró la ampliación
de la capacidad de distribución de la Estación de Rebaje Alderetes de la empresa EDET.
En Cultura la Dirección de Cultura trabajo en el medio con diversas actividades: concretó
la construcción de la Biblioteca Pública Municipal; organizo los eventos culturales que
todos los años celebran en el Septiembre Cultural con diferentes artistas y en las fechas
especiales como día niño o de la madre; sostiene diversos talleres de danzas árabe,
española, folklórica, modelos y expresión corporal. La Dirección de Deportes realiza
programas permanentemente como los de Turismo Recreativo para llevar niños a otras
ciudades en convenio con secretaría de turismo provincial; consigue distintos tipos de
apoyo de la comuna para los clubes Ateneo, Social, AFICA, los Tehuelches, Los Amigos;
ofrece clase de gimnasia en la plaza 24 de septiembre; avaló la participación del equipo
de fútbol femenino en el Torneo Evita 2004; cuenta con escuelas de tae Kwon Do y
Karate, de vóley y de básquet femenino; el municipio paso a integrar el Consorcio del
Área Metropolitana para un tratamiento eficiente de los residuos sólidos urbanos, y
muchas obras personales de asistencia a individuos en general.
El Instituto de la Vivienda de la Provincia desarrollo en el Municipio una obra
destacada que permitió erradicar parte de las villas existentes. El intendente Silman
mencionaba más de 220 casas construidas y 3 escuelas en los barrios nuevos. La imagen
que ponemos a continuación destaca en oscuro las viviendas creadas por el IPV en el
presente siglo, lo que nos evidencia la magnitud de lo hecho, aunque en el total de las
necesidades sea sólo una fracción.

214
Mapa de ubicación de obras del Instituto Provincial de la Vivienda. Selección de
Alderetes. Gentileza del IPV, Arq. Matías Fortini.

Este largo período de tres gobiernos no estuvo exento de las tensiones que
sufrieron quienes lo precedieron en el cargo. En 2004 ocho de los diez ediles calificaron
de "déspota" al intendente y cuestionaron la cantidad de familiares de políticos empleados
en la comuna (La Gaceta, 8/10/2004) y a partir del 2010 un enfrentamiento con su tío, el
anterior intendente, gano prensa en varias ocasiones incluso con hechos de violencia en
la sede municipal y vandalismo. El presidente de Cruzada Peronista, Enrique Romero lo
acusó al intendente de poseer un patrimonio que no condecía con su situación (La
Gaceta, 31/07/2011).
A Fines del 2015 el intendente Julio Silman se gano las elecciones para legislador
de la Provincia, convirtiéndose luego en Presidente Subrogante de dicho cuerpo

Las elecciones de agosto de 2015 le dieron el triunfo como nuevo Intendente al Sr.
Sergio Ernesto Venegas, siendo el intendente responsable por su ciudad en el
Bicentenario. Entre sus proyectos se encuentra dotar de cloacas a la ciudad y gestionar la
deuda del municipio. Los desafíos siguen siendo los mismos que aún hoy tiene el país, la
inclusión.

La población
El censo 2010 dio como resultado 40.117.096 de habitantes para Argentina,
teniendo Tucumán 1.448.188. Alderetes tenía ese año una población de 45.223
215
habitantes, lo que equivalía al 3% de la población de la provincia en ese año. Fue uno de
los municipios que, proporcionalmente, más creció en el período tratado. Si comparamos
la cifra con los 5.158 habitantes del censo de 1970 podemos comprender la magnitud de
su transformación.
El único dispensario atendido a veces por la recepcionista a comienzos del período
estudiado en este capítulo se transformó producto de las políticas de salud y a partir del
año 2003 los cinco dispensarios existentes, Rosario, Leluar, Amenabar, Silvestre y Miroli,
pasaron a la órbita del SIPROSA, creándose el Área Operativa Alderetes, con dos
ambulancias de alta complejidad. Decía el diario La Gaceta en 2005que el CAPS de
Alderetes atendía a tantos pacientes como el Hospital de niños, de 300 a 350 consultas
por día (14/05/2005).
En el año 2012 se concluyó el Centro Integrador Comunitario y fue transferido al
Ministerio de Salud Pública de la Provincia. El Director de la Policlínica de Alderetes, en
2015 Doctor Juan José Kasiañuk detallaba que la ciudad contaba ya con 6 servicios
(incluida la policlínica) y haciendo un orden de problemas ponía en primer lugar los
respiratorios por la contaminación (destacaba que los ingenios habían incorporado filtros),
le seguían problemas gastrointestinales como la diarrea, luego accidentes del hogar o de
tránsito y enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión. Marcaba la frecuencia de
casos de discapacidad en la zona (Entrevista con el Doctor Kasiañuk). Entre las deudas
se cuenta no tener internación propia, el tener sólo 1 trabajador social y la pobreza,
ejemplificada en muchos trabajadores en situación de vulnerabilidad como los ladrilleros.
La tase de mortalidad infantil bajo para el Departamento de Cruz Alta del 28.8 al13.8 entre
2002 y 2010 (Diagnóstico Municipal, Alderetes, p.9), por la asistencia estatal y la
recuperación económica tras los funestos días de los niños desnutridos de comienzos del
siglo.
El tema de la difusión de la droga en Alderetes tomo ribetes trágicos con la
vulgarización de drogas sintéticas y de mala calidad que afectan especialmente a jóvenes
y pobres. El Secretario de Prevención y Asistencia a las Adicción la provincia Matías
Tolosa expresaba la concepción del gobierno de una asistencia descentralizada con una
estrategia de atención centrada en la salud, de prevención y multidisciplinar. Muy lejos de
las viejas concepciones punitivas o de internación que empeoraban la condición de los
sujetos. Su secretaría integra Alderetes en el trabajo, aunque no tenían estadísticas
diferenciadas por municipios.

Sociedad y bienestar

La tasa de empleo y desempleo en el municipio ha mejorado sus indicadores en el


presente siglo. En 2001 la tase de empleo era de 37.2% y de desempleo el 36.6%,
mientras que esos valores fueron en 2010 53.7% y 8% respectivamente (Diagnóstico
Municipal, Alderetes, p.37). El sectores primario que mecanizó el campo dejo de tomar
empleados en la magnitud que utilizo para construir su riqueza hasta la década de 1970.
216
A partir de allí fue el sector secundario y el terciario los que crecieron tomando
empleados. Es el Estado el principal empleador, particularmente en el siglo XXI. Al
prácticamente desaparecer esos pequeños productores que dentro mismo del pueblo
sembraban flores, verduras, citrus o caña, estos sectores medios reorientaron su
inserción laboral particularmente desarrollando la formación de sus hijos, puesto que la
educación actuó como factor de canalización hacia el empleo profesional. El crecimiento
demográfico explosivo no pudo ser cubierto por un trabajo privado y la necesidad de
brindar mayores servicios a una sociedad que se hacía más compleja llevo al estado a
aumentar su planta de personal. Como vimos, el crecimiento del sector salud y educación,
servicios de primer orden social, crecieron hasta alcanzar los mayores porcentajes de la
planilla salarial de la administración pública. Pero en una sociedad con poco acceso a la
tierra y menos aún posibilidades de introducirse en un mercado de la alimentación
fuertemente controlado por las cadenas de supermercados, dejo pocas posibilidades para
la inserción laboral a sectores sin capacitación especializada.
Esto explotó tras el fracaso del neoliberalismo en el año 2001 y la respuesta estatal
ante la crisis social que en todo el país se vislumbro en los saqueos, fue la intervención
mediante una asistencia directa concretadas en lo que se simplificó como "Planes
Sociales". El origen de este tipo de asistencia estatal es deudor del concepto de Ingreso
ciudadano desarrollado a fines del siglo XVIII por Thomas Paine, donde toda persona
recibiría una suma de dinero sin ningún tipo de contraprestación, generando una sociedad
de personas realmente independientes, desvinculadas de los ciclos del mercado de
empleo y dueñas de la riqueza colectivamente. Los Programas y Planes toman en cuenta
la condición social y laboral y suelen pedir diferentes tipos de contraprestación. Tienen en
común el anhelo de contribuir a una sociedad de bienestar, aunque filosóficamente sea
muy complejo discutir esta idea, superando ampliamente las intenciones de estas líneas.

La Población Económicamente Activa (PEA) de Alderetes era de 9.318 persona en


el año 2001, para crecer hasta 11.456 en el año 2010 (Diagnóstico Municipal, Alderetes,
p.38). En el año 2003 la desocupación alcanzaba al 30% de esa población. En 2005 el
Intendente Silman informaba al Consejo sobre el programa "jefas y jefes de hogar
desocupados", cuya cifra para la municipalidad era de 2.166 beneficiarios, con
contraprestación en ONG en municipio y escuelas. Fueron la base misma de la política
que permitió luchar contra la desocupación. En 2012 el intendente informaba que la
desocupación había bajado al menos del 6% junto al hecho de conseguir 1200 puestos
laborales a través del Programa Argentina Trabaja. Comparando las cifras podemos
apreciar el peso de los programas sociales en la situación de empleo. El Centro de
Estudios Legales y Sociales, CELS sostenía que estos beneficios no definían el
reconocimiento de un auténtico derecho (2003) puesto que era insuficiente para lograr el
objetivo de la inclusión.
A grandes rasgos los programas y planes sociales lograron resolver la inmediatez
de la crisis y e incluir un porcentaje de la población, antes consideradas excluidos por ya
no estar integrada en el sistema ni como el "ejército de desempleados" necesarios para
217
sostener en baja los salarios. Pero fue la reactivación económica general la que propició
una incorporación plena a un mercado productivo creciente avivado por la demanda de
estos sectores sociales incorporados mediante la asistencia del estado.
La municipalidad creó en 2012 la Oficina de Empleo como nexo con las empresas y
espacio de capacitación. Además colabora con la organización de los traslados de los
trabajadores "golondrinas" que residen en la zona y viajan por los circuitos de las
cosechas, como la manzana y la vid a Cuyo o al Sur del país (Mensaje del Intendente
2012 y entrevista al Sr. Lezana). Son conocidos como programas Inter zafra. El
secretario de Acción Social de UATRE en Alderetes nos decía en junio de 2016 que el
jornal del obrero estaba en $270 (entrevista al Sr. Roque Maguna). En los días en que
entrevistamos al Secretario las lluvias persistentes en Tucumán impedían el trabajo en el
campo, ante lo cual nos explicaba "día trabajado día pagado", lo evidencia la precariedad
de la situación de miles de jornaleros en la provincia cuyos brazos "levantan"
prácticamente todo lo que llega a nuestras mesas. Este sector cuenta con un gran
porcentaje de trabajo informal y sin beneficios, por lo que cuando no es "tiempo" de
cosecha deben "rebuscarse" la vida cotidianamente en las calles ofreciendo su trabajo.

La situación social de Alderetes era reflejara por el titular de diario La Gaceta de


forma negativa: Una población sin futuro (10/06/1990) reseñando la inexistencia de
cloacas, el lodazal tras las lluvias, la falta de agua potable, los pozos ciegos y altos
pastizales, los basurales.

218
En 1992 el mismo diario informaba de 450 desnutridos de primer a tercer grado.
Bajo la Presidencia de Menem el cólera había reaparecido, por lo que el diario alertaba
sobre el canal que llevaba el agua al ingenio concepción junto al cual las casas precarias
descargan sus cloacas en el mismo lugar donde se bañaban y pescaban los niños. "... Lo
que no hay es trabajo musita la Sra. de Aranda, madre de 4 hijos, 3 de ellos
desnutridos...La vida comercial, agrícola e industrial del departamento de Cruz alta está
destruida desde los 60. La gente se instaló aquí para sobrevivir y Alderetes fue
transformándose en un caos sin servicios ni planificación...No tienen que comer pero
tampoco se les ocurre una salida explica Lebbos cuya familia vive desde hace década en
el lugar...". (La Gaceta, 22/01/1992). La nota catalogaba de marginales a 15 de los 42
barrios existentes por ese entonces (al presente se duplicaron lo barrios).
Para el año 2001 había renacido el trueque (fenómeno nacional), siendo una de las
sedes de intercambio la Escuela Federalismo Argentino "...todos los domingos llevo un
carro lleno de comida a mi casa y alimento a mi familia durante toda la semas, explicó
Elena Cáceres, quién cose ropa a máquina y la intercambia...Hace un mes me quede sin
trabajo y ahora me sirve para dales de comer a mis hijos. Esto no sería posible
comercializar en la calle expresó Patricia... La mayoría son mujeres..." (La Gaceta,
23/08/2001)
El problema del abastecimiento de agua, destacado en los capítulos anteriores,
desató en el 2001 lo que el diario denominó "La Guerra del Agua" cuando hubo protestas
por varios días generándose disturbios y heridos. La falta de servicios se volcaba en
violencia social (La Gaceta, días 1, 3 y 11 de abril de 2001)

Esta crisis heredada exploto tras los eventos del año 2001 y fue reflejada en las
diferentes medidas de intervención del estado y estadísticas, cuyos números eran en
todos los segmento negativos. En enero de 2003 Chiche Duhalde organizó una red de
"manzaneras" que incluía 100 mujeres elegidas en Alderetes por las casi 60 ONG que
existían en ese entonces
"...Según el censo, hay 38.000 habitantes, pero calculamos que -en realidad- llegan
a 50.000; de ellos el 60% tiene sus necesidades básicas insatisfechas y al mneos 10.000
son indigentes. Hay 1.500 familias viviendo junto a los canales que vienen del río Salí, dijo
Alberto Lebbos, director de Acción Social de esa Municipalidad..." (La Gaceta,
22/01/2003). El estudio sobre ONG en la provincia de la Dra. Andrea Norton informaba de
sólo 8 en Alderetes(CFI, 2008), por lo que intuimos que la cifra brindada por el diario
incorpora organizaciones que no tenían inscripción en el registro provincial o asociaciones
de hecho que se autoconvocaban por la crisis, pero que no se sostuvieron en el tiempo
cuando la situación económica mejoró.
El denominado Operativo Rescate concluía que el 45% de la población de
Alderetes no tenía ingresos:
"...hay más de 13.459 personas mayores de 12 años que no perciben ningún
ingreso ... censo que está realizando en Tucumán un equipo de la Presidencia de la
Nación en el marco del Operativo Rescate ... hay una fuerte presencia de
219
indocumentados... un 3.62% de la población presenta alguna discapacidad... el 8.03% ...
nunca asistió a un establecimiento educacional... Más del 77% de la población infantil de
0 a cinco años ... nunca tuvo documento de identidad ... los grupos familiares están
constituidos por un promedio de 4.7 personas..." (La Gaceta, 2/03/2003).
A lo largo de la primera década del siglo XXI la tendencia fue cambiando y dejando
atrás la exclusión para buscar una inclusión social que tomo los diferentes aspectos,
laborales, económicos, educativos, de consumo. Entre los censos de 2001 y 2010 los
indicadores son claros al respecto. El total de viviendas aumentó un 35.7%,
componiéndose en la primera fecha por un 48% de viviendas con problemas de
habitabilidad, bajando el número al 37% en el segundo momento. p13). Las viviendas con
NBI descendieron del 27.5% al 16.9% (Diagnóstico Municipal, p.24).
La ampliación de los servicio y la inclusión social sin embargo tomados a nivel país
no consiguieron revertir la enorme desigualdad, fenómeno mundial. Un ejemplo de ello
son las cifras del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde "...la relación del ingreso per
cápita familiar del primero y el décimo decil escalaron de casi 12 veces en 1980 a 24 a
mediados de los años noventa para trepar a más de 46 en 2002..." (Heredia, 2016, p.193).
Las políticas sociales de la primera década del siglo redujeron la brecha entre los estratos
más bajos y altos, pero no cambiaron la tendencia absoluta. Entre 1950 y 1973 los
asalariados habían logrado obtener el 44% del PBI, mientras que en el siglo XXI la
relación cayó al 30% (Heredia, idem). La pobreza "...pasó de un 5% en los años setenta a
un 31% en 2006, luego de un pico de más del 50% en 2002..." (Semán ; Ferraudi Curto,
p.145).
El esfuerzo por conformar un Estado de Bienestar en el marco de una tendencia
mundial regresiva y dependiente de las fluctuaciones de los precios internacionales de los
commodities, con una baja incidencia de su participación industrial en la competencia
mundial, sufrieron los propios límites que sus expectativas generaron. El cambio
producido hacia el bicentenario finalmente deberá basarse en decidir qué hacer con esta
situación.

Actividades Productivas
La producción implica a los tres sectores, primario, secundario y terciario. Si bien el
ámbito del trabajo está sujeto básicamente al sector servicios donde los estados nacional
o provincial tienen gran incidencia como empleadores y proveedores de servicios, y el
financiero como marco posibilitador (o no) de la actividad económica según tasas y
préstamos, o inversiones y fugas de capital, son los sectores productivos ligados a la
industria y al sector primario los que simbólicamente tienen capturado el imaginario
colectivo de las representaciones del trabajo. Estos sectores son los que inciden en la
generación de los precios y productos pero los cambios tecnológicos los convirtieron en
expulsores de trabajadores si los comparamos porcentualmente con cincuenta años atrás.
Las pequeñas y medianas empresas llevan el grueso del esfuerzo laboral pero carecen de
la capacidad de negociación de las grandes firmas que concentran un porcentaje
220
significativo del mercado. Las empresas agrícolas beneficiadas por los precios del
mercado han concentrado las explotaciones en menos manos.
En el 2006 el mercado de empleo se componía de un 70% de trabajo asalariado y
sólo en un 20% de trabajo autónomo (el 10% restante correspondía a categoría de
patrones y familiares sin remuneración. Del "...total de los asalariados que constituye el
75% de los ocupados, se compone de un 15% de empleados públicos, un 28% de
empleados protegidos, un 22% de empleados privados precarios, un 8% de empleados
domésticos y un 3% de receptores de planes sociales..." (Semán ; Ferraudi Curto, p.143).
Estos porcentajes varían mucho según la zona del país y los rubros que se tomen. Para
Alderetes, donde el grueso de la población es hoy urbana, al contrario de hace medio
siglo, la dependencia del sector servicios es primordial. Tanto el trabajo en el pesado
como en los comercios, servicio doméstico, son esenciales. El sector industrial está
representado en menor medida y el agrícola tiene la característica de su estacionalidad.
La caña de azúcar sigue empleando jornaleros al igual que antes.
En el sector servicios las principales firmas en la ciudad son poca.
La empresa de transporte La Sevillanita ubicada al borde de la autopista al
aeropuerto, que estuvo en la Banda del Río Salí hasta 1994. Esta empresa cuenta con 9
sucursales en el país y 280 camiones y camionetas. Tienes alrededor de seiscientos
empleados (la mitad de los cuales son de Alderetes). Cuentan empleados que antes iban
todos en bicicleta y hoy en motos (entrevista con Julio Taberna). Otras empresa del rubro
son Logi Truck y Transporte González, que es una sucursal de una empresa salteña.

Algodonera Pol Ambrosio, que compro a mediados de 1990 las algodoneras


preexistenentes. Desde el 2002 hasta el 2015 aumento su producción por las ventajas
ofrecidas por los gobiernos y la política de ampliación del mercado interno. En este último
año citado contaba con 480 trabajadores en las dos plantas de Alderetes (entrevista con
José A. Juárez).
Iveco, Ortega camiones de concecionaria de venta que incorporó en el presente
siglo un encargado de Recursos Humanos. Cuenta con 80 empleados, una cuarta parte
de los cuales son de la zona (entrevista con Daniel Rodríguez).
Obatown Company S.A., una empresa metalúrgica que empela a cien personas,
una quinta parte de las cuales son de Alderetes. Se especializan en servicios a ingenios y
tornería.
Agro Lajitas, cuya casa central esta en Alderetes y cuenta con 8 sucursales. Se
orienta a la comercialización de agroquímicos e insumos para el agro, incluyendo semillas
y cultivo de legumbres secas.
Existen tres grandes supermercados en la ciudad que tienen la particularidad de no
pertenecer a grandes cadenas nacionales sino ser parte del esfuerzo de vecinos que
crecieron desde almacenes de ramos generales a grandes negocios de hoy y que
continúan al frente de sus negocios con sus respectivas familias. Sus empleados son de
la zona y trabajan con acuerdos con la municipalidad con descuento por planilla. El
Supermercado La Maga, de Vicente García de Burruyacu tiene 9 empleados, creado en
221
1988. El Supermercado Milhem originado por un inmigrante sirio en la década de 1940
como Almacén de ramos generales, que cuenta con 20 empleados. Y el último el
Supermercado Rivadavia. Todos sufrieron las crisis cíclicas del país incluyendo los
saques de 1989 y 2001, ahora sólo amargos recuerdos que esperan no revivir jamás.
La modernización de Alderetes incluyó una serie de servicios como la instalación
de una sucursal del Banco del Tucumán en Avenida Rivadavia al 900 con dos cajeros
automático en al año 2011 y seis empleados en la filial. Su gerente, Matías Segovia
evaluaba que el alto grado de informalidad en los negocios de la zona impedía una mayor
bancarización, siendo los préstamos personales unos trescientos por mes y las ventas por
tarjetas de crédito otro tanto. Evidentemente la bancarización de los empleados del
municipio se convirtió en el mayor recurso de la institución, que gracias a las
transferencias en tiempo y forma para pagar los salarios por parte del gobierno
desarrollaron las posibilidades de la institución.
Cuenta con dos estaciones de servicio expendedoras de combustibles, una sobre
avenida Rivadavia Tiburcio Sanas SA, la más antigua llamada El Oro negro sobre la
autopista y una "Refinor" sobre Avenida Rivadavia.
El frigorífico Fidensa es el más grande de la región radicado en el sur Alderetes
desde los años sesenta, que como vimos ya formo parte del pasado histórico de la
ciudad. Ya no utiliza los arreos desde los trenes como antaño pero sigue matando reses
como siempre y recibiendo denuncias de contaminación de vez en cuando.
Existen en Alderetes tres canteras de extracción de áridos sobre la márgenes del
Río Salí, que son explotaciones a cielo abierto con permisos municipales y cuya
producción se destina a elaboración de hormigón y bases para obras civiles y viales en
general. Las canteras son: Cantera Chimenea Gómez (arrendada a Francisco Guerrero),
es una cantera seca (26°47´14´´ S y 65°09´27´´ O), equipada con 1 pala cargadora y 1
grilla cuyas reservas son 140.400 t (73.000 m3). Su producción media anual 4.680 t
(2.600 m3); Cantera Helpa II (26°48´25´´ S y 65°09´33´´ O) cuenta con 2 grillas, 1 pala
cargadoras y 3 camiones con acoplado,
reservas probadas de 108.800 t (60.000 m3). Su producción media anual 54.000 t
(30.000 m3); Cantera Cuezzo (26°48´35´´ S y 65°09´28´´ O) equipada con 2 grillas, 2
palas cargadoras, 1 clasificadora y 4 camiones con acoplado. Reservas probadas:
118.494 t (65.830 m3). Su producción media anual es 10.044 t (5.580 m3) (Viruel ;
Fernández, 2006, pp.42-43)

Tras todas estas empresas existen innumerables pequeños negocios, muchos de


ellos temporales, que emplean a decenas de vecinos. Las actividades informales son
numerosas y los zafreros que viajan cada año desde la zona más de trescientos.
Otro de los oficios que ocupa mucha mano de obra es el de los ladrilleros que
merece una consideración especial. Como vimos la actividad era parte de la región desde
que era un pueblo pequeño y que incluso habían conformado una organización en los
setenta. Con el crecimiento de San Miguel los que antes ejercían su oficio allí se
222
reubicaron en localidades cercanas. Es una actividad de muy poca rentabilidad ejercida
por sectores populares vulnerables. La actividad ladrillera produce en Tucumán
57.154.336 unidades de ladrillos por año y que en total ocupa 1.303 operarios. Son 394
las ladrilleras en total, ubicadas en 16 departamentos. Cruz Alta es el departamento con
mayor número de cortadas, 122 en total. Le sigue Tafí Viejo con 57, Chicligasta con 53,
Burruyacu con 45 y las demás con 20 o menos aún. Cruz Alta produce 22.457.000
unidades y da trabajo a 472 operarios en sus 122 cortadas (Viruel; Cruz Zuloeta;
Valladares, 2011, p.1-2).
Nos relataba las características del oficio Brígido González: "...antes era todo con
azada, se picaba y cocían en un pastel con agua. ahora se usa el tracavato que hace
acopio de tierra. La moldeada es a mano con un molde de madera del tamaño del ladrillo.
Se lo vuelca en la cancha, que es pareja. Se seca en verano en 4 o 5 días y se lo apila en
filas de 12 o 13 de alto y abierto para que termine de secar. Cuando se le va la humedad,
en 4 o 5 días en verano o 12 a 15 en invierno, se arma el horno. Puede tener desde 10 a
150.000 ladrillos. En general tiene 12 metros de largo y se hace de 1 a 0 bocas. Con 1
boca se hacen 10 mil. Las pilas son de 3 metros de alto. La leña se pone por las troneras,
palos gruesos, luego se lo alimenta con leña fina. Debe llegar a los mil grados para cocer
el ladrillo. Los ladrillos de afuera son de segunda, para cobertura, embarrados para que
no se escape el fuego y se cocine. La leña viene de Santiago. Antes venía de Las Cejas y
Piedrabuena. Ahora hay menos leña y más lejos. La leña debe ser mixta, gruesa y fina,
fuerte, de quebracho, cebil, guayacán, algarrobo, mistol. Se están terminando las tierras.
Muchos se han mudado a Las Talitas, La Florida, son nómades, va a donde consiguen las
tierras. la Mayoría son arrendatarios, no dueños de tierras..." (Entrevista con Brígido
González).
Los investigadores que seguimos en este tema sostienen que:
"...La mayor parte tiene nivel primario incompleto y no goza de los beneficios de
una obra social ...La mayoría de los ladrilleros arrienda las parcelas temporalmente ... Ser
arrendatario condiciona también el tipo de vivienda que brindan a su familia... Se pudo
constatar la precariedad de la mayor parte de las viviendas... En casos aislados la gente
vive en vehículos que sirvieron como transporte público... (Viruel; Cruz Zuloeta;
Valladares, 2011, p.13)
De las 122 cortada de Cruz Alta son 67 de Alderetes (el resto de La Florida). El
Primer censo de Ladrilleros realizado en 2011 generó un listado de cada uno. Para
Alderetes constatamos que todos eran hombres y en total llegaban a 278 operarios
(Viruel; Cruz Zuloeta; Valladares, 2011, p.)
El oficio es uno de los trabajos de peores condiciones, como lo vimos en los datos
expuestos. La municipalidad de Alderetes los subvencionó con " con $200.000 en
insumos y maquinaria..." (Mensaje del Intendente, 2007). en general viven en malas
condiciones, con viviendas precarias, pues se mudan en busca de otras tierras que son su
sustento periódicamente y no tienen beneficios sociales. A esto se agrega las condiciones
en las que quedan los terrenos excavados que se convierten en lagos durante las lluvias.

223
La Educación

La educación cambió en este período fundamentalmente a partir de dos factores, la


ley de financiamiento educativo que llevo del 4 al 6% del PBI el presupuesto de educación
en la nación y la universalización de la escuela secundaria con la ley 26.206 del año 2006.
A esto se le sumó una batería de medidas como la construcción de más de mil escuelas,
la ley de Enseñanza Sexual Obligatoria, el Programa Conectar Igualdad, etc.. La tasa
analfabetismo en la población de 10 años y mas del país era en 2010 del 1.9% (Censo
nacional 2010, p.114). Para Tucumán esta cifra estaba en 2.5 ese año mientras que en el
2001 había sido de 3.6. La transformación más radical se produjo en la posibilidad de
retención educativa y en el derecho a continuar estudiando en la secundaria.
La población de 5 a 29 años en el país que nunca había asistido a un
establecimiento educativo fue en 1960 el 10%, mientras que en 2010 la cifra había caído
hasta el 0.7%, mínima en la história. En este años la población de 3 años y más que
asistía a una escuela era de 12.286.648. El 98.2% de los niños en edad escolar asistía a
la primaria, y casi el 86% a la secundaria. La cifra de niños entre 6 y 11 años que asistía a
la escuela en Tucumán era del 99% (Censo 2010, p. 121). Las escuelas primarias tras la
crisis del 2001 ampliaron los comedores y la asistencia escolar para combatir la
desnutrición. Expresaba el Gobernador en su Discurso anual en la Legislatura en 2010:
"... en 2003 había 69 establecimientos secundarios de gestión estatal. Al día de la
fecha... 195... Si sumamos ... los de gestión privada, se alcanza un total de 323
establecimientos ... acompañado por un aumento del 285 de la matrícula del nivel
secundario... durante 2009 hemos creado 429 cargos ... Desde 2003 hasta ahora hemos
edificado 150 nuevas escuelas ... el presupuesto de Educación abarca el 39% del
presupuesto provincial y absorbe casi el 52% de la planilla salarial ..." (p.13)
La provincia construyó hasta el año 2015, 166 edificios educativos. Los datos son
contundentes, los edificios, el crecimiento de la matrícula, el presupuesto. Tamaña
inversión no resolvió un atraso de décadas de postergación y destrucción del Estado,
particularmente en etapas de Dictadura pero también en gobiernos democráticos que no
pudieron sortear las crisis o que las generaron con políticas de exclusión social. El desafío
es completar la integración y resolver el tema de la calidad educativa.
Alderetes que contaba con tres escuelas primarias vio duplicarse la oferta con
nuevas escuelas. La primera Fray Manuel Pérez acompañada por las centenarias n° 110
y n° 284 República de México, sumaron las escuelas Federalismo Argentino, Niñez
Tucumana y Divino Niño que inauguraron edificios en este siglo XXI. La Escuela Niñez
Tucumana creada en el año 2004 (sobre ulp planta funcional creada por el Ministerio de
Educación Resolución 27/5 del año 2000) en la zona de El Corte, Barrio Piloto como
anexo de la F. M. Pérez, tenía ya en 2015 setecientos cuarenta alumnos en 24 secciones.
La Directora Sra. Norma González (Roxana Sansone la precedió en los años 2000-2015)
planteaba los problemas de bajo peso en alumnos y los desafíos de mejorar el
rendimiento. La Escuela 110 que como vimos funcionaba en una casa alquilada de
224
pequeñas dimensiones también logró su edificio nuevo y sumo un Jardín de nivel inicial
que en 2011 se independizó en una edificación diferente, con 360 niños de Los Gutiérrez.
La centenaria 284 República de México con secundaria en el turno tarde mejoró su
infraestructura, aunque sólo han egresado hasta ahora tres promociones. Su Directora
Elena Varela reflejaba el orgullo del esfuerzo de sus docentes y alumnos. La escuela
Divino Niño fue inaugurada en el año 2006 en el Barrio Rincón del Este(el terreno fue
donado por la Municipalidad de Alderetes a la Provincia de acuerdo a Decreto 755/3-
(SH)).
El crecimiento demográfico planteo a fines de la década de 1990 la necesidad de
resolver la demanda por lo que se crea la cuarta escuela primaria en principio como
anexo a la Fray Manuel Pérez. El Ministerio de Educación decidió rechazar implementar
un turno intermedio en la Federalismo Argentino, sosteniendo con buen criterio que se
resentirían las 4 hs de los otros turnos (La Gaceta, 24/03/2002). Esta demanda se
resolverá con la construcción de las escuelas primaria que detallamos arriba en los años
que siguieron.
En la localidad no existían escuelas secundarias hasta que a fines de los setenta y
comienzos de los ochenta, como vimos en el capítulo anterior, surgieron dos colegios
privados. El Colegio San Vicente de Paul que en la década de 1990 incorporó el nivel
superior, el único que tiene 4 tecnicaturas, siendo Tecnicatura Superior en Farmacia la
más concurrida puesto que todos los egresados tienen trabajo seguro al salir. Su rectora
era en2015 la Sra. Esperanza Dip. El nivel secundario es dirigido por la Sra. Adriana
Alejandra Sánchez, quién relataba que la escuela era mixta y tenía una matrícula de 570
alumnos. Como la institución pertenece a la parroquía, su edificio esta integrado
prácticamente a la Iglesia Sagrada Familia, sus responsables y representantes legales
fueron el Padre Santiago Villena que la creó y luego los sacerdotes que continuaron en su
cargo en la Iglesia Oscar Juárez, Raúl Olea y Gustavo Pedro.
El Instituto Rivadavia tiene actualmente 700 alumnos secundarios y casi 900
primarios. En 1994 salió su primera promoción secundaria. La Directora de la Primaria es
la Sra. María Inés Velárdez y el Rector del secundario el Sr. Sebastián Granelli. Los
alumnos son de la zona en general. El último de los Colegios Privados en surgir es el
Colegio San José Obrero que inició su actividad en 1992 en la zona de El Corte.
A estas escuela medias privadas se le sumaron las Escuelas Estatales Media de
Alderetes, Media de Los Gutiérrez, Secundaria Barrio Rincón del Este y Media de El
Corte. Los edificios son recientes, de buena composición y factura, con patios y galería
amplias. El Director de la Escuela Media de Los Gutiérrez Carlos Reinoso señalaba una
matrícula de alrededor de 800 alumnos en dos turnos, siendo su primera promoción en el
año 2008, cuando inauguraron su edificio. Se esfuerzan por sostener un nivel de estudios
que le brinde una buena formación a los jóvenes. La Escuela Media de Rincón del Este
fue recientemente inaugurada, pues comenzó en el año 2017 con una capacidad para 600
alumnos.
Todas las escuelas y colegios han tenido diferentes problemas que enfrentar,
siendo los más destacables los de inseguridad por robos o daños. El incorporar en
225
muchos casos a una primera generación que completa la primaria y que está estudiando
la secundaria genera una distancia entre los objetivos y las reales posibilidades
pedagógica. La inclusión produjo una camada de niños y jóvenes integrados en un
contexto saludable como lo es la escolarización en general, aunque tensionó las
expectativas y los logros. No pocas veces las autoridades del Ministerio de Educación no
supieron enfrentar estas tensiones y enfrentando a la docencia generaron un malestar
laboral innecesario. Aunque el objetivo compartido por todos es la inclusión en una labor
de por sí positiva, los mecanismos no siempre se consensuaron democráticamente para
alcanzar los logros necesarios. Las cifras de lo invertido y de la matrícula son señales
inequívocas de un proceso de inclusión, en este caso para una ciudad como Alderetes
que tenía hasta comienzos del siglo XXI una oferta primaria, pero especialmente
secundaria, muy limitada. El crecimiento de la población logró el incremento de la oferta
educativa. Aún queda por profundizar la inclusión y por mejorar su calidad.

Vida cotidiana y sociedad


La vida del pueblo donde todos se conocían y los baldíos eran usados como
campos deportivos de los años setenta y ochenta fue cambiando paulatinamente en los
noventa y definitivamente en el siglo XXI. El crecimiento demográfico y la gran cantidad
de persoans que se afincaron en los barrios del IPV o en tierras sin uso o de labrantíos
convirtió a una comunidad pequeña en una ciudad con todos sus problemas.
Uno de ellos es que la condición citada por muchos de no cerrar las puertas con
llave o dormir con la puerta abierta termino para siempre. La inseguridad y los actos de
violencia crecieron ya en los noventa con el empobrecimiento de la población,
consecuencia de la hiperinflación y los saqueos. La imposibilidad de conseguir trabajo y la
retirada del estado provoco una anomia social que fue cubierta con mecanismos de
supervivencia a veces ligado a la delincuencia. En conjunto con esto y en relación con el
mundo, la droga comenzó a ser concumida por sectores populares.
En 1997 "desvalijaron" el edificio municipal llevándose $500.000 en bonos
comunales (La Gaceta, 27/11/1997). A los pocos días la policía detuvo al ladrón hallando
parte de los bonos en una finca en la zona de las Piedritas. En el 2001 robaron una caja
fuerte de una tonelada del Correo con $14.000, calculaban que diez hombres (La Gaceta,
19/07/2001).
"...vivo acá desde 1971, y recién hace seis o siete años que empezó a haber robos
y que es una barrio inseguro. Además la Policia no aparece pr acá, agregó Villagrán..."
(La Gaceta, 25/07/2002).
Los vecinos aumentaron sus precauciones y su seguridad. En algunos barrios se
armaron para defenderse o incorporaron sistemas de control de vecinos asistidos incluso
con perros (La Gaceta, 20/6 y 23/08/2001). En abril de 2004 robaron el taller de Cáritas
donde se alimentaban 120 personas, seis veces según denunciaban. En el juicio por un
homicidio en una bailanta propiedad de Rubén Ale se denunció que las actuaciones de la
policía fueron deficientes y el abogado Cergio Morfil consiguió la absolución de los
226
acusados (La Gaceta, 31/07 y 26/08/2003). En octubre de 2005 siete delincuentes
armados robaron en la textil Pol Ambrosio. El 13/11/2005 convocaron a una marcha y
para rezar en el taller La Sagrada Familia que ya había sufrido 7 robos. (La Gaceta,
13/11/05). En julio de 2009 robaron la municipalidad abriendo con una amoladora la caja
fuerte (La Gaceta, 11/07/2009). Lamentablemente la sección de policiales con la
morbosidad que genera está plagada de noticias de la zona. Los cambios en la población,
en las formas de vida, en el consumo, la miseria provocada por las crisis y el desempleo,
fueron causantes directos de parte de esta violencia e inseguridad que a su vez generó
enfrentamientos producto de la intolerancia cotidiana. La difusión de las armas de la que
hablaba el historiador Hobsbawm y el negocio de las drogas cambiaron el mundo para
entrar en todos lados. El Comisario de Alderetes Fabián Arroyo en el año 2016 y la agente
Adriana Coronel relataban que en el presente la mayoría de las denuncia estaban ligadas
a problemas de violencia de género y las intervenciones también en muchos casos de
accidentes, especialmente de motos.
Alderetes cuenta con un cuartel de Bomberos voluntarios cuya historia fue en parte
noticia de los diarios. El actual Oficial Carlos Cáceres fundo el cuartel en diciembre de
1998. Trajo su experiencia como bombero de Neuquén y con 9 voluntarios se ubicaron en
el Club Social y Deportivo Villa de Alderetes que les habilitó las instalaciones. El gobierno
de Bussi les cedió el actual terreno y una "prefabricada" pero el titular era por entonces la
empresa privada Aguas del Aconquija, por lo que quisieron desalojarlos "...Bussi se
olvidaba de usar la Legislatura, usaba la digitopuntura...". Entonces el gobierno de Bussi
le prometió la entrega de una autobomba:
"...El día 2 de junio vinieron el candidato de F.R. a gobernador (Ricardo Bussi) y el
ex jefe de Policía (Roberto Véliz) y otros funcionarios; hicieron una caravana y un gran
acto político para traer la camioneta Puma de los bomberos de la Policía, relato Carlos
Cáceres, subcomandante del cuerpo de esa ciudad. Sin embargo el día después de las
elecciones apareció un oficial y se la llevó porque no tenía ningún tipo de documentación
para respaldad la donación ... me entere de que la autobomba que estaba destinada a mi
unidad termino en la Banda como un acto político..." (La Gaceta, 31/10/1999)
Como sostuvo su reclamo por el vehículo sufrió distintos avatares. Entre las mas
tristes anécdotas cuentan la muerte de un joven bombero de su unidad. Ariel Medina de
24 años en septiembre de 2003 cuando la autobomba volcó camino a un incendio en La
Florida. En 2016 el Comandante era Adrian Campos. (entrevista con Carlos Cáceres). En
2004 incorporaron otra autobomba producto de una donación desde Estados Unidos.

La calidad de vecino, que en la época colonial estaba restringida a unos pocos


blancos, es hoy en día un derecho. Una de las dificultades para concretarlo es la
cotización de la tierra que aumentó drásticamente en el siglo XXI producto de las
inversiones inmobiliarias de los sectores enriquecidos que ante las pocas oportunidades
de inversiones productivas o para evitar el riesgo de los negocios, volcó gran parte de sus
capitales en las tierras. Esto fue advertido en la ley que buscaba evitar la extranjerización
de la tierra poniendo un límite a la compra para personas que no fueran ciudadanas. La
227
especulación inmobiliaria llevo a una carrera por conseguir terrenos que se avivaron con
la difusión de préstamos estatales para vivienda como lo fue PROCREAR. De esta
manera, el propio Estado debió salir a buscar tierras disponibles para la construcción de
sus planes de vivienda, debiendo expropiar tierras para ello. Pero aún así el grueso de
estas viviendas estuvieron destinadas a sectores medios que pudieron pagarlas. Los
sectores populares fueron asistidos con menor intensidad con algunos planes de
erradicación de Villas Miserias o con módulos habitacionales. El déficit habitacional en la
provincia se evidencia en la enorme demanda insatisfecha que consiguió en la primera
década y media del presente siglo resolver parte de su situación. Pero las tomas de tierra
siempre han sido uno de los pocos caminos posible para los sectores más postergados e
incluso allí se produjeron enfrentamientos por la posesión de terrenos que se valoraron
con las inversiones especulativas. El mapa de obra del IPV que citamos antes muestra
parte de lo nuevo puesto que es lo construido. Las casas precarias que poblaron gran
parte del territorio debieron negociar con el Estado los servicios que requerían. En 1995 el
intento de desalojo de nueve familias en tierras de la ex curtiembre Chirou generó la
reacción de quienes habían vivido allí desde siempre. Decían dos vecinos:
"...Juana Reyes de 55 años... Yo soy nacida en este lugar y mis abuelos dejaron la
vida en la vieja curtiembre cuyos dueños nos legaron la tierra ... Juan Herrera de 70 años
...eran tiempos duros los del trabajo en la curtiembre... Trabajábamos desde la mañana
hasta la tarde y nos daban aparte de la paga un poco de café..." (La Gaceta, 10/03/1995).
El empresario Rocchia Ferro se sujetaba al derecho de haber comprado las tierras a un
heredero. Incluso el conocido militante político Gumersindo Parajón participó en defensa
de la gentes. Este problema se agravaría en el futuro producto del acaparamiento de
tierras, que sólo pudo ser resuelto por la intervención del Estado en favor del acceso a
ellas. Pero la realidad nos indica que el problema está lejos de ser resuelto.

Una de las actividades sociales que permitieron recuperar la vida de las familias
empobrecidas fue el remplazo de los comedores escolares por las Cocinas Comunitarias.
La Sra. Lucía del Carmen Orellana nos relataba su experiencia en Los Gutiérrez "... antes
asistían 100 chicos al comedor de la Iglesia de Nuestra Señora del Fátima dirigido... El
Padre Raúl Olea me invito tras la muerte de mi hijo..." (entrevista con Lucía Orellana).
Explicaba que la modalidad era la de hacer compras en común con un poco de dinero que
pone cada familia y que también Dirección de Políticas Sociales les envía mercadería y la
garrafa, proveyéndoles de un medio de movilidad para las compras. Cocinan en el salón
de la parroquia para varias familias y luego cada una lleva a su casa la comida para
compartir en su familia. Limpian el lugar y se turnan para cocinar para las demás. Reciben
también capacitación de la dirección citada.
Alderetes conto con radio propia en 1988, una FM llamada Su Radio Amiga creada
por Leopoldo Salomón que también fue Sub Secretario de Cultura de la Municipalidad y
sus hermanos Jorge, Juan y Rubén. El Sr. Leopoldo fue quién creo también el primer
programa de televisión en el canal 5 de un canal de cable privado de la ciudad capital.
Actualmente es el Sr. Camilo Salomón, hijo del creador de la radio, su director. Luego se
228
sumaron las radios Del Este y la radio por internet Radio fm Güemes. Todas con trabajo
local.
El municipio volvió a tener un diario propio a comienzos de la década de 1990 con
El Pueblo: periódico independiente de la Ciudad de Alderetes dirigido por el Sr. Luis
Francisco Caldas. Nació en 1993 y contaba con 20 páginas, algunas con color, donde
diferentes representantes de la ciudad escribían artículos de interés general y era gratuito.
Publicitaba en sus páginas a negocios y empresas de la zona y tenía un distribuidor para
la ciudad capital.
Pese a que mucha costumbres cambiaron los deportes continúan siendo una
pasión en Alderetes. La última de las instituciones deportivas de relevancia en nacer fue
el Ateneo Parroquial Alderetes que se concreto en 1983. En su creación había participado
quien fue Delegado comunal, Guido Gutiérrez. En 1986 la comisión directiva, estaba
integrada por Alberto Lebbos, Ricardgo Míguez, Humberto O. Pacheco, Ricardo Arcel,
Enrique W. Varga, Carlos A. Avellaneda, Jacinto O. Llocra, todos reconocidos vecinos de
la ciudad. Esta comisión fue la que decidió la construcción del estadio en el predio de la
ex cancha de Belgrano inaugurándola en 1987. Nombraron el predio Jacinto Llocra por su
segundo presidente fallecido (Pacheco p229). Actualmente su presidente es Rodolfo
Juárez y su tesorero Víctor Alejandro Avellaneda. En 1992 salieron campeones en fútbol
en 1° C, y en 1195 en 1° C, por lo que ascendieron a la A, donde aún continúan jugando.
Otros presidentes fueron Ismael Kamel, Alberto Lebbos, Ricardo Míguez, Marcos Varvaro,
Jorge Silvestre. Desarrollan también fútbol femenino y otras actividades como artes
marciales y vóley.

La vida cotidiana ha cambiado puesto que la vida pueblerina de treinta años atrás
ha desaparecido bajo el crecimiento demográfico y los problemas de una modernidad que
afectan al mundo entero. Las quintas ahora son barrios y los sulky, motos. La bicicleta, los
juegos de acrobacias como salto al carnero o las caminatas sociales en los paseos
229
nocturnos, el viejo cine al aire libre y los toros que escapaban del arreo, son ya prácticas
del pasado.
Los jóvenes han tomado mayor independencia y los juegos electrónicos ligados al
mundo virtual son comunes. Los vecinos ya no se conocen todos ni es la vida de los
ingenios la que dirige la suerte de la comunidad. Se conquistaron derechos y aumentaron
las escuelas, una policlínica atiende a la población y los vehículos a motor son lo común.
Los baños está integrados en las casas y la mayoría tiene agua corriente, aunque nadie
cloacas. Por supuesto que en los veranos falta el agua potable como en las demás
ciudades mientras que sobra la de lluvia, pero hay menos barriales. La basura ya no la
recogen las viejas mulas que fueron acompañadas por el camión Dodge a fines de los
setenta y menos aún se tira en el ría, puesto que el servicio ahora ha permitido la
centralización de los residuos sólidos urbanos del Gran San Miguel de Tucumán, del que
forma parte conurbanizado, aunque aún con problemas de integración. Los intendentes
debieron afrontar la escasez de recursos que la discusión sobre la municipalización ya
había advertido. Pero la soledad en que a veces el gobierno provincial los dejó para
afrontar la llegada de quienes escapaban a la miseria del campo les dificulto su tarea sin
lugar a dudas. La convivencia política en la provincia y el municipio no siempre se ha
desarrollado en el marco de respeto que merecen siempre los demás pero se ha
progresado mucho desde los tiempos en que otros ponían los Delegados. Ahora es la
comunidad la que elige, y la que participa activamente en las elecciones con las múltiples
organizaciones políticas que en cada elección disputan los espacios. Pero las demandas
del crecimiento no han sido subsanadas y los problemas como la vida, continúan.
Especialmente para los sectores populares postergados desde siempre, que no han
podido acumular una herencia desde la cual proyectar su crecimiento, que no cuentan
tampoco con los recursos sociales o simbólicos necesarios para mejorar su condición de
vida puesto que sus amigos y parientes están igual o peor aún que ellos. La voluntad y la
militancia democrática son fundamentales pero no suficiente. Es necesario un plan de
desarrollo ecológicamente humanista que exija un país semejante. La mejoría indudable
tras la crisis del 2001 debe convertirse en un programa de inclusión a largo plazo para con
esos brazos ignotos, mujeres y hombres, que han construido Alderetes.

230
Conclusiones

Que nadie se enorgullezca


de tener plata a montones,
puede darnos el antojo
de hacer averiguaciones.
Ricardo Borsetti

Al comenzar ese libro nos planteábamos en la introducción sobre el sentido de la


Historia como ciencia y como práctica social.
Volvemos a preguntarnos entonces ¿Qué hace la historia? lo actos publicitados y
asociados al poder que dejan registros por doquier o las pequeñas decisiones cotidianas
de la masas invisibilizadas? ¿Las percepciones y sensibilidad de los sujetos que forman
una sociedad o los juicios de sus dirigentes? ¿El "largoplazo" de las continuidades o los
avatares de los cambios? ¿Las concepciones que nos interrogan desde el presente o los
valores que nos condicionan desde el pasado?
¿La conciencia que nos posibilita o límites materiales que nos constriñen? ¿La vida
como proyectos indeterminados o la muerte como límite y destino de lo real?.
Si la historia es la historia de la producción, distribución y apropiación, consciente
e inconsciente de los constructo materiales y simbólicos en las colectividades a través del
tiempo, de ella se desprenden las sociedades que, inmersas en su medio, generan las
diferentes cosmovisiones con las que sobreviven y pretenden gestionar su ambiente. Si
las culturas son las posibilidades que les permiten sus idiomas, los valores que crean son
las guías de los comportamientos de su comunidad, y con ello su proyecto ecológico. La
convivencia y el poder, producen La gestión de ordenes más o menos explícitos según
logren consolidar los grupos sociales su hegemonía, naturalizando una conciencia
particular como un sentido común vulgar.
La Historia debe ayudarnos a comprender que aún formando parte de la memoria
colectiva no se asimila a ella, sino al contrario, busca desacralizar los mitos y evidenciar
los desacuerdos para contribuir a que en el presente las sociedades que leen historia
puedan tener mayores posibilidades de revisar su pasado de forma crítica.
La Historia de Alderetes como parte de la historia de todos los municipios de
Tucumán a doscientos años de la Independencia es un esfuerzo por contribuir a esa
comprensión desde un lugar en particular, que es a la vez un reflejo del mundo en el que
está inserto.
Entendemos que para contribuir a la historia del presente debíamos ir hacia el
pasado lejano que fue el primer orden social constituido en la esta parte del planeta.
Como todo desarrollo es producto de la ecología que a su vez posibilita un tipo de
sociedad, comenzamos preguntándonos por aquellos primeros pobladores de esta tierra.
El poblamiento de América, cuando la última glaciación permitió un camino abierto
entre los continentes, dio lugar al origen de las culturas indígenas que con el tiempo

231
ocuparían toda la extensión del territorio. Tras el impacto causado por el hombre que
contribuyo a la desaparición de la megafauna junto con el cambio climático hacia
comienzos del holoceno, los diversos nichos ecológicos plantearon el desafío de una
adaptación particular. Las Grandes Culturas Indígenas van a surgir de esta adaptación
que contuvo los límites de sus tensiones sociales y sus conocimientos. La Cultura
Candelaria ocupo parte de la zona que actualmente es la llanura tucumana, por lo que sus
familias construyeron las viviendas, vasijas y demás utensilios que se encuentran de tanto
en tanto diseminados por el paisaje. La deuda actual es no desaprovechas esos vestigios
y estudiarlos a conciencias para sumarlos a nuestro bagaje de conocimientos. Las
Piedritas como localidad de Alderetes sería en realidad una zona de poblamiento indígena
candelaria.
El Estado Inca que controlo gran parte del Noroeste cambio las relaciones al
subordinar a un orden imperial a las tribus de los cerros, pero ese mundo se derrumbó
muy rápidamente con la Conquista por parte de los Europeos que trajeron sus armas de
acero y pólvora, sus caballos y perros y fundamentalmente sus gérmenes. Las epidemias
asolaron el continente y con ello desapareció casi un noventa por ciento de los indígenas
que habían entrado en contacto con los blancos. El impacto de la conquista fue
psicológico y material. El "Pachacuti" o fin del mundo destruyo culturas completas.
Quedaron retazos inconexos que no afectaban el nuevo orden. Las rebeliones fueron
vencidas por sus propias divisiones en general. La Sociedad Colonial que surgió tomo
elementos previos preo los resignificó vaciándolos de sentido. La incorporación de los
esclavos negros africanos y el mestizaje general parieron una sociedad de castas
jerárquica y diferenciada. Los grupos indígenas en los márgenes del imperio español
defendieron sus libertades contra las ciudades que iban jalonando un territorio ordenado
en función de los intereses mercantiles y de la apropiación de la tierra por los
colonizadores. Así es como los Hermanos Alderetes consiguen su tierra y la habilitación
de su posta y pulpería por parte del Cabildo de Tucumán, ya ubicado en su actual
emplazamiento una vez vencidos los Calchaquíes y debilitados los Mocovíes. La Posta-
Pulpería fue centro de atracción de las actividades masculinas en esas tierras que aún
tenían algo de frontera, con la libertad y los riesgos que ello implicaba. Una sociedad
mestiza había ido poblando el territorio de Alderetes y lentamente irá creciendo.
El viejo Camino de las Carretas que corría hacia el norte rumbo a Talavera de
Esteco y Salta fue perdiendo vigencia en la medida en que San Miguel obligaba a usar su
camino al Perú para controlar el comercio y cobrar su parte. Las regulaciones de la moral
de la época y las Guerras de la Independencia afectarán la pulpería pero ya las tierras
estaban pobladas. Belgrano y San Martín recorrieron esos caminos en sus luchas contra
los realistas por una independencia que concluiría en el Alto Perú.
En las buenas tierras de los Alderetes se desarrollaban prósperas haciendas como
la de Celedonio Gutiérrez, aún en medio de la violencia armada de los enfrentamientos
entre Unitarios y Federales. Este clima de época bien percibido por el viajero inglés
Edmundo Temple sólo será superado a mediados del siglo XIX cuando la Confederación
comience una organización más estricta del territorio. Gutiérrez murió ya anciano en 1880
232
en el pueblo, después de haber gobernado con mano firme la provincia. El poblado que
había construido sus viviendas de barro y paja rodeado de quintas a lo largo del camino al
norte, la ruta provincial 304 o Avenida Rivadavia, se convirtió en Villa en 1861
inaugurando un plano y su primera escuela, la que en el futuro se llamará Fray Manuel
Pérez. el auge del azúcar va a integrar a toda la zona a la producción cañera para os
ingenios que crecieron exponencialmente luego de que llegara el ferrocarril en 1876. El
tren traía las grandes máquinas y llevaba la producción, pero también transportaba
problemas no deseados como la epidemia de Cólera que mato miles de tucumanos en
1887. El orden liberal cuyas facciones disputaban la gobernación y los réditos políticos de
organizar el territorio implantaron un modelo de sujeción social que rigió con dureza una
sociedad controlada por el conchabo, el miedo y la cooptación. La inmigración va a
sembrar aún mayor heterogeneidad en el mestizaje de la población sumando apellidos,
costumbres y negocios. La llegada de ferrocarril y la instalación de una Estación en el
pueblo fueron herramientas económicas de desarrollo e integración. Las múltiples
acequias construidas por los dueños de los campos para regar sus cultivos y que
inundaban los caminos fueron reemplazadas por el Canal Matriz que implico un control
estricto del agua por parte del estado a la vez que ordenaba el paisaje. Cruz Alta,
departamento creado en 1888, se convirtió en la zona de mayor extensión de regadío y
los grandes ingenios se beneficiaron con ellos. Pero la dependencia del mercado
castigaba a sus actores con crisis cíclicas que involucraban a toda la población. La
población enrolada era mestiza y de jornaleros en su mayoría.
Hacia fines del siglo XIX surgen los edificios emblemáticos del pueblo como los
Juzgado de Paz, la Comisaria, la Iglesia y la plaza 24 de Septiembre. La vida era difícil
por entonces, se moría con frecuencia por distintas causas, especialmente por las
enfermedades que se agravaban por la pobreza. Paludismo, tracoma, tuberculosis,
problemas gastrointestinales, etc. mataban una parte importante de la población,
especialmente a los niños. La viejas artes y destrezas criollas fueron paulatinamente
desapareciendo. El analfabetismo era la regla pero los hijos naturales disminuían, puesto
que a diferencia de la generación anterior, se casaban más y reconocían a sus hijos en
mayor medida. Las disputas iban dejando atrás los facones y subordinándose a la ley del
Juez de Paz. Se litigaba por el pago del arreglo de una carreta o de las mercaderías de un
comercio, y hasta por el loro perdido. Las Comisiones de Higiene constituida por vecinos
que representaban al poder central fueron un gobierno ad-honorem muchas veces
bienintencionados pero insuficiente.
El siglo XX trajo la llegada de la política con el radicalismo populista y según
cuentan los memoriosos y el historiador Pacheco, el joven Juan Domingo Perón convivió
con los vecinos en el destacamento de Alderetes a fines de la segunda década. La Crisis
del 30 repercutió en las amenazas políticas a los radicales del pueblo y en la pobreza de
los sectores populares que reclamaban derechos no conseguidos. Aparecieron los
automóviles y camiones que movían la producción por los caminos compitiendo con la
hegemonía de los carros y carretas tiradas por mulas. Con el peronismo en el poder
llegarán esos derechos cuando se confirmen el Estatuto del Peón y la intervención de un
233
estado que benefició durante la gobernación de Domínguez al pueblo de Alderetes con la
edificación frente a la plaza de la Escuela Fray Manuel Pérez, que nunca antes había
tenido edificio propio. También la electricidad llegó con el peronismo y la gente fue
dejando las velas y los faroles. La creación de la Comunas Rurales a partir de 1951 va a
significar un delegado permanente y rentado del gobierno que debía ser vecino para
legitimar la decisión. El Golpe de Estado del 55 con su política furiosamente antiperonista
dio la luz a la resistencia peronista que en las sombras crecerá buscando devolverle la
legitimidad de los votos a la democracia. Los gobiernos radicales tutelados, se
reproducían con delegados propios en la Comuna Rural de Alderetes. La Dictadura de
1966 avivó la intolerancia pero no sobrevivió a su propio autoritarismo, ni sus delegados
que debían dejar firmada la renuncia cuando asumían. El cierre de los Ingenios de
Onganía consiguió que el Censo de población de 1970 en Tucumán tuviera meno
población que el censo de 1960. La Juventud Peronista de Alderetes hizo su aporte y
hasta viajó a Ezeiza al regreso de Perón. El delegado pudo aprovechar sus contactos
para lograr la radicación de una planta textil para paliar en algo los puestos de trabajos
perdidos en los ingenios del Departamento. La última Dictadura cuyo Golpe de Estado en
1976 inauguró la más cruenta represión busco legitimarse con plazas y caminos pagados
con una Deuda Externa sin precedentes cuya herencia imposibilitará cualquier
independencia posterior. La Guerra de Malvinas será el final del Golpe y dejará
excombatientes de 18 años repartidos por todo el país, incluyendo Alderetes. Cuando
renace la democracia en 1983 el pequeño pueblo de 6 mil habitantes había crecido y
reclamó convertirse en ciudad. Finalmente el 31 de diciembre de 1986 la ley 5744
habilitaba Alderetes como Municipio. La resistencia a su municipalización producida por
los resquemores a la insolvencia económica se agravaron en la medida en que la ciudad
se convirtió en un polo de atracción para los expulsados del campo por la pobreza y una
agricultura que se había mecanizado dejando atrás a los viejos zafreros golondrinas. Sin
tierras a su disposición fueron a asentarse en las cercanías de la Capital, afincándose en
tierras que el Estado debió acondicionar con servicios inexistentes. Los problemas de
abastecimiento de agua continuaron mientras los carros y sulky desaparecían. El
neoliberalismo de la década de 1990 sólo agravó la situación excluyendo del trabajo, la
salud y la educación a una población creciente. Hasta el cólera volvió a ser una amenaza.
La Crisis de 2001 que prácticamente casi acabó con la existencia de Argentina como país
era el desenlace previsto a un proyecto de destrucción social masificado. Las
desigualdades sociales no hicieron más que crecer. La lenta pero constante recuperación
económica y social permitió en el siglo XXI con un proyecto populista cuestionado por los
medios, sectores del empresariado rural que debía pagar las retenciones y por diferentes
sectores sociales, un crecimiento sin parangón desde los años setenta. De casi dos
tercios de pobres tras la crisis se recupero la capacidad de consumo y del salario
reduciéndose a poco menos de un tercio. Los programas sociales, la inclusión jubilatoria,
la ampliación de los servicios de Salud y la construcción de escuelas con su consiguiente
inclusión educativa permitieron recuperar una dinámica social de crecimiento. Así llegaba
el país y Alderetes al Bicentenario.
234
Como una historia puede ser también la de una vida, los pocos octogenarios
conocidos de Alderetes revelan en su propia existencia gran parte de estos cambios.
Nacieron en un pueblo sin electricidad donde todos se conocían y caminando se llegaba a
todas parte. Crecieron educándose en alguna de las tres escuelas primarias públicas de
la zona y vieron cómo llegaban los primeros automóviles al pueblo. La salud la resolvían
en la "Gota de Leche" como le llamaban al único dispensario de la zona porque con la
crisis en los años treinta repartían leche entre las madres, o en las curanderas que eran lo
que podían pagar. Unos pocos hijos de inmigrantes aspiraban a un ascenso social por
medio de la educación o algún comercio mientras que los demás tenían un horizonte más
cercano pues no podían dejar de ayudar en el trabajo a sus padres o madres en la casa.
Las viviendas eran de ladrillo en los mejores casos, de adobe en su mayoría, con baños
afuera y gallinas y huerta para alimentarse. Vieron llegar la electricidad de jovencitos,
cuando algunos iban a la secundaria en la Banda o en la Ciudad, mientras los demás
continuaban trabajando. Los que tenían usaban bicicletas, los otros el Etap. Cuando
dejaban atrás la juventud el cierre de los ingenios y la intolerancia política les cercenó sus
posibilidades de crecimiento. La televisión les llegaba como la gran novedad. Unos
cuantos trabajaban las quintas de la familias, otros atendían los negocios de ramos
generales mientras que los más iban perdiendo trabajo por la mecanización del campo.
Ya maduros haciendo sus propias familias emprendieron la construcción de su vivienda
en una parcela de la tierra familiar, con ladrillos y la novedad de el baño en el interior.
Otros debieron contentarse con continuar en la casa de los padres, lograron comprar una
parcela cuando el precio de la tierra no estaba por las nubes y algunos se atrevieron a
instalarse en un terreno para vivir. La Dictadura impuso violencia, no soluciones y la
ilusión democrática de los ochenta no pudo resolver las carencias materiales. Con
esfuerzo algunos pudieron mejorar su condición pero otros fueron empobreciendo
lentamente. Los noventas convirtió el pueblo en una ciudad con todos los problemas que
ello implicaba. Si llegaban a la edad de jubilarse y no tenían aportes quedaban
condenados a ser sostenidos por sus hijos. La inseguridad y la multiplicación de los autos
se conoció finalmente. Cambiaron las modas y los gustos. En el siglo XXI ya jubilados
revivieron los saqueos del 89 pero ahora con una situación más dura. Luego de la
devaluación de la moneda y de la tristeza del agobio social volvería lentamente el
crecimiento para el país y con ello las demandas. Entonces la tecnología ingresó en las
vidas privadas y las motos poblaron las calles que dejaban de ser de tierra. Aún quedan
unos pocos que pueden contra toda esta historia.
La familia fueron parte de la fortaleza del pueblo, enseñando en su casa lo
fundamental para la comunidad. Una anécdota de Don Brígido González, ladrillero de
Alderetes recuerda cuando de niño se peleaba con su hermano. Cansada la madre de
esos "disturbios", los sentó un mediodía en el almuerzo, y les dio sólo una cuchara que
para que entre ambos tomen el plato de sopa que les había servido. _Para que aprendan
a compartir, les dijo.

235
Desde esos años en que los conflictos se resolvían con el facón degollando al
enemigo hasta hoy, corrió mucha agua en las acequias. Desde los tiempos en que otros
elegían por uno hasta el presente donde uno elige por sí mismo gracias a la democracia
hay un mundo de distancia. Los problemas no desaparecieron pero sí se gano en
derechos. El crecimiento sumo nuevos desafíos sin resolver aún viejas situaciones o
incordios repetidos. Prácticamente no hay gestión municipal sin denuncias de todo tipo en
una realidad política sumamente participativa donde los vecinos eligen entre 10 o más
opciones. Pero no demos perder de vista que hay situaciones de las que la Municipalidad
puede ser parte de la respuesta y otras que sólo el país en su conjunto debe resolver. La
pobreza y el desempleo son realmente problemas de fondo del país. Cada parte debe
hacerse cargo de lo que le corresponda. Las elites deben poder sostenerse a la altura que
las circunstancias exigen para resolver las necesidades que sí pueden resolver. Las urnas
y los vecinos se expresan constantemente. Los desafíos por delante son múltiples

236
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BARBIERI de Guardia Marta I.: “La construcción de representaciones colectivas
desde ámbitos educativos en Tucumán (1943-1955)”. 2005. Tesis de Doctorado UNT
BEN ALTABEF, Norma: Educación, moralización y control social en Tucumán entre
1852-1884. Tesis de Maestría, Facultad de Filosofía y Letras, UNT, 2005 (inédito)
BRAVO, María C.: Sector cañero y política en Tucumán, 1885-1930, tesis de
doctorado, UNT, Facultad de Filosofía y Letras, 2000. (inédito)
FERNANDEZ, María E.: Ocupaciones y oficios en Tucumán en el marco de la
especialización azucarera (1869-1895), Tesis de Maestría, Facultad de Filosofía y Letras,
UNT, 2002 (inédito)
FERNANDEZ, María Estela: Salud y políticas públicas en el Tucumán del entresiglo
(1880-1916), tesis Doctoral, Facultad de Filosofía y Letras, UNT, 2012, inédito
GARGIULO, María C.: La Sociedad de Beneficencia en la Política Social. Tucumán,
1874-1917. Tesis de Doctorado en Humanidades, Facultad de Filosofía y Letras, UNT,
2012 (inédito)
LANDABURU, A.: Los empresarios azucareros y la cuestión social. Tucumán 1904-
1930. Tesis de Doctorado en Ciencias Sociales, Facultad de Filosofía y Letras, UNT, 2003
(inédito)
ORTIZ DE D´ARTERIO, Patricia: Las migraciones internacionales en la provincia
de Tucumán, Tesis de Maestría, Facultad de Filosofía y Letras, UNT, 1998 (inédito)
PAROLO, María Paula: Estructura Socio ocupacional y sectores populares en
Tucumán. Primera mitad del siglo XIX, Tesis doctoral, Facultad de Filosofía y Letras, UNT,
2003, inédito
VIDAL DE SANZ, Lucía I.: La educación en el Tucumán del Azúcar. El caso de las
escuelas de ingenios (1884-1916), Tesis de Doctorado, Facultad de Filosofía y Letras,
UNT, 2009 (inédito)

d- Tesis de grado

256
BROMBERG BROSNIC, Isidoro Ezequiel: Alderetes: un núcleo poblacional de
pronta conurbación con San Miguel de Tucumán, tesis de licenciatura en Geografía,
Facultad de Filosofía y Letras, UNT, 1974 (inédito)

A Clara Chacana cuya colaboración fue indispensable para "construir" este libro y José
María que hizo lo suyo también.
Por supuesto que no debemos olvidar a todo el pueblo de Alderetes. Gracias
Entrevistas:

Adriana Alejandra Sánchez, San Vicente de Paul (Agosto 2016)


Adriana Coronel (agente de policía); (Febrero 2016)
Alfredo LesKow (Julio 2016)
Alfredo Soler contador (Febrero 2016)
Ana María Godoy de Oficina de Políticas Sociales (Julio 2016)
Brígido Alberto González (Ladrillero) (Febrero 2016)
Camilo Salomón director de Su Radio Amiga (Febrero 2016)
Carlos Alberto Martínez de GIRSU (Mayo 2016)
Carlos Cáceres de Bomberos (octubre 2016)
Carlos Reinoso de la Escuela Media de Los Gutiérrez (Agosto 2016)
César Luís Miranda del Instituto Rivadavia (Agosto 2016)
Daniel Rodríguez de IVECO (Marzo 2016)
Doctor Matías Tolosa de la Secretaría de Prevención (septiembre 2016)
Elena Varela de Escuela 284 (Agosto 2016)
Emiliano Arturo Lezana Director de Empleo (Agosto 2016)
Fabián Arroyo (Comisario); (Febrero 2016)
Fátima Alí (Julio 2016)
José Antonio Juárez de TN Platex (Febrero 2016)
Juan José Kasiañuk director de la Policlínica (octubre 2016)
Juan Patricio Páez (Febrero 2016)
Julio Ases (Julio 2016)
Julio Tavernas de La Sevillanita(Marzo 2016)
Lucia del Carmen Orellana de Cocinas Comunitarias (octubre 2016)
Margarita Maruf, (octubre 2016)
257
María Eugenia Palermo San Vicente de Paul (Agosto 2016)
María Inés Velárdez del Instituto Rivadavia (Agosto 2016)
María Luisa Zelarayán del jardín de la Escuela 110 (Agosto 2016)
Mario Orlando Sandoval ex intendente (Julio 2016)
Matías Segovia del Banco del Tucumán (Marzo 2016)
Norma González de Escuela Niñez Tucumana (Agosto 2016)
Norma Olea del Colegio San Vicente de Paul (Agosto 2016)
Orlando Lazarte, (Febrero 2016)
Oscar Rubén Gutiérrez empleado del cementerio El Cochuchal
Roque Cosme Carrizo (Julio 2016)
Roque Maguna Secretario de Acción Social de UATRE (abril 2016)
Santiago Villena Sacerdotes (Julio 2016)
Sergio Venegas, Intendente (Julio 2016)
Simona Maruf, (Julio 2016)
Víctor Alejandro Avellaneda (Club Ateneo Parroquial Alderetes)
Víctor Geréz Director de Cultura (Febrero 2016)

258
Anexo

Registro Cívico Provincial- año 1888


ALDERETES-LAS PIEDRITAS-LOS GUTIÉRREZ
Listado según consta en el registro. Las dificultades para reconocer la grafía hacen
que debamos sustituir el dato por guiones. Aclaramos que puede haber errores en la
interpretación de nombres o apellidos y en algunos casos incluimos un signo de pregunta
como advertencia. Los nombres que están en los número de órden78, 79, 80, 81, 82, 83 y
183 pertenecían a Cruz Alta.

1 Istan Delgado 32 Francisco Mancilla


2 Narciso Moran 33 Adeodabo? Albornoz
3 Laureano Rojas 34 Mercedes Luna
4 Gregorio Brito 35 Zoilo Souchez?
5 Leonel Medina 36 Cruz Gomes --
6 Fernando Juárez 37 Zenpon González
7 Mercedes Ahumada 38 Manuel Romero
8 Victoriano Selaya 39 Emiliano Pedraza
9 Rosa Burela 40 Crisólogo Espinoza
10 Eduardo Pedraza 41 Diego Bariche
11 Justo Galban 42 Lorenzo Lucena
12 Cesario Jerez 43 Jacinto Palavecino
13 José Rio Acosta 44 Nicanor Vásquez
14 Pedro Palavecino 45 Apolinar Colque
15 Navor Rodríguez 46 Abelardo Moran
16 Ramón Lazarte 47 Bonifacio Luna
17 Porfilio Lazarte 48 Pedro Batalla
18 ----------- Anacayo 49 Juan Gallardo
19 Secilio Lazarte 50 Jesús Fernández
20 Toribio Rodríguez 51 Nicandro Altamiranda
21 Juan Corvalán 52 Amadeo Santillán
22 Dalmiro Florez 53 Julián Molina
23 Desiderio Gómes 54 Napoleón Medina
24 Nemesio Gomes 55 Emilio Días
25 Epifanio Péres 56 Ramón López
26 Onorato Brito 57 Mariano Castellanos
27 Pedro Aparicio 58 Desiderio Mendilaharzu
28 Bacilio Aparicio (hijo)
29 Manuel Rustano 59 Javier Mendilaharzu
30 Rudecindo Lujan 60 Ciriaco Catalán
31 Anselmo Rivaineros 61 Manuel Castillo
259
62 Lisardo López 103 Pion Luna
63 Eriverto Ochoa 104 Segundo Luna
64 Robustiano Galban 105 Justo Acosta
65 Andrónico Gutiérrez 106 Silvero Ruiz
66 Carmen Padilla 107 Lema Barrera
67 Pedro Ibarra 108 Manuel Corvalan
68 Eugenio Ruiz 109 Adeodato Avellaneda
69 Manuel Sánchez 110 Segundo Carrizo
70 Manuel Quinteros 111 Carlos Carrizo
71 Emiliano Olivera 112 Sipriano Caseres
72 Manuel Molina 113 Rosario Soria
73 Andrés Domínguez 114 Juan M. Leguizamón
74 Enrique Palomino 115 Evaristo Rivadeneira
75 Pedro Paz 116 Manuel Sosa
76 Honorio Paz 117 Agustín Sosa
77 Medardo Morales 118 Alberto Álamo
78 Fabián Galban 119 Marcelino Aranda
79 Beltrán Galban 120 Piosa Corman
80 Juan Pérez 121 Juan Artaza
81 Gregorio Febes 122 José Ayala
82 Francilo Febes 123 Ignacio Chaves
83 Ramón Galban (C. Alta) 124 Juan M. Roldan
84 Ambrosio Juárez 125 Jesús M. Roldan
85 Julio Ledesma 126 Beltrán Acosta
86 Juan Ledesma 127 Santos Lucena
87 Miguel Ledesma 126 Artevio Lucena
88 Gregorio Suarez 126 Manuel C. Acosta
89 Gerardo Gallac 130 José R Brito
90 Ramón ------- 131 Ramón Tula
91 Alejo Medina 132 Ameleto Robles
92 José Alcaras 133 Tadeo Cabrera
93 Lorenzo Olinza 134 Electo Mendilaharzu
94 Juan de Dios Orellana 135 Rosendo Acosta
95 Nicanor Sosa 136 Manuel Palomino
96 Félix López 137 Sebero Lauches ?
97 José Benito López 138 Hipólito Días
98 José Aníbal López 139 Espíritu Palomino
99 Tiburcio González 140 Belisario Roldan
100 Luis Mores 141 Antonio Ortis
101 Silvestre Montoya 142 Benediato Nieva
102 Candelario Luna 143 Pedro Roldan
260
144 Juan Rodríguez 185 Calisto Días
145 Miguel Pintos 186 Crisóstomo Lucena
146 Clemente Silva 187 Alfredo Acosta
147 Gabriel A. Paz 188 Eudoro Acosta
148 Pir? Herrera 189 Alejandro Medina
149 José Castaño 190 Felipe Rodríguez
150 Lázaro Peralta 191 José Santillán
151 Adolfo Ferram 192 Transito Molina
152 Vicente Jiménez 193 Valentín Dorado
152 José Herrera 194 Antonio Aragón
154 Faustino Ruesga 195 Romelio Santillán
155 Manuel Jiménez 196 Manuel Santillán
156 Andrés Palavecino 197 Pedro Urquiza
157 Juan Carbajal 198 Eleodoro Bulacio
158 Hermenejildo Olea 199 Tomas Cajal
159 Gregorio Soria 200 Segundo Rodríguez
160 Andrés Suarez 201 Urbano Fernández
161 Martiniano Saavedra 202 José Rivadeneira
162 Febrero Robles 203 Lizardo Días
163 Patricio Escobar 204 Segundo Guzmán
164 Aslerio Moreno 205 Raimundo Dorado
165 Jacobo Amaya 206 Hipólito Borado?
166 Tomas García 207 Francisco Dorao
167 Fortunato Domínguez 208 Martin Valdez
168 Pedro Domínguez 209 Benito Ruezga
169 Fortunato Mendilaharzu 210 Guillermo Tórtola
170 Gustavo García 211 Asterio Moreno
171 Francisco García 212 Augusto Asaaz
172 María Gómez 213 Felipe Gramajo
173 Samuel Rodríguez 214 Escolabies López
174 José Rodríguez 215 Vicente Moreno
175 Gregorio Rodríguez 216 Juan José Serrano
176 Reyes Lucena 217 Hipólito Arismendi
177 Melitón Lucena 218 Fidel López
178 Pedro Lucena 219 Manuel P. González
179 Justo Chocobar 220 Juan Suarez
180 Anacleto Robles 221 Indalecio Morales
181 Julio Rodríguez 222 Francisco Folases?
182 Luis Torres 223 David Lazarte
183 Juan Doran 224 Sin------ Escobar
184 Amador Aragón 225 Eusebio Páez
261
226 Roque Páez 267 Lorenzo Rodríguez
227 Miguel Figueroa 268 Valentín Salvatierra
228 Franco Leguizamón 269 Lorenzo Sánchez
229 ----- R. Leguizamón 270 Franco Torres
230 Cándido Sabala 271 Juan Juárez
231 Pedro Zabala Gómez 272 Dolores -----
232 Pedro Zabala 273 Rudecindo Romero
233 Ramón Zabala 274 Juan Días
234 Rufino Roos? 275 Clodomiro Olivera
235 José García 276 Eulogio Díaz
236 Felipe Saravia 277 Luis Villarreal
237 Bernabé Morales 278 Damián Amaya
238 Jesús Molina Gómez 279 Romualdo Díaz
239 Pedro Bustos 280 Tomas Ruiz
240 Cayetano Bustos 281 Ángel Y Villa
241 ------------- Bustos 282 José Juárez
242 Carmen Bustos 283 Transito Sánchez
243 Berón Bustos 284 Antonio Beltrán
244 Germán Martínez 285 Justo Peralta
245 Javier Martínez 286 José María Salto
246 ---------- Pedraza 287 Vicente ------
247 Pedro Pedraza 288 Antonio Nieva
248 Ricardo Moreno 289 Celedonio García
249 Fernando Guzmán 290 Pascual Figueroa
250 Miguel ---- 291 Juan D. Peres
251 Rolandon? Argañaras 292 Juan P. Masa
252 Casimiro Posadas 293 Carmen Fernandes
253 Ángel P. Villa 294 Rosario Rivaneira
254 Federico Pintos 295 Jesús Albornos
255 Juan Rojas 296 Juan Rivaneira
256 Pedro Ordoñez Rojas 297 Juan Albornos
257 Juan V. Molina 298 José Brito
258 Juan A. Ordoñes 299 Carlos Villalba
259 Feliz Albornos 300 Pedro Acosta
260 Juan A. Rivadeneira 301 Juan Pérez
261 ------------ Gómez 302 Juan Soria
262 Aldon Gómez 303 ----------- Soria
263 Ludo Ruis 304 Julián Dorado
264 ------- Torres 305 Felipe Gramajo
265 Ángel L. Suarez 306 Fabián Rojas
266 Adán Luna 307 Vicente Morena
262
308 Enrique Dorao
309 Baudilio Bruno
310 Balvusin Medina
311 José Peralta
312 Pedro Iramain
313 Julián Soria
314 Fortunato Soria
315 Apolinar Zargua
316 Ramón Núñez
317 Martin ------
318 Luis Duarte
319 Ramón Muro
320 Pedro Fernández
321 Pedro Leguizamón
322 Nicasio Luna
323 -------- Albaras?
324 Novas Fernandes
325 ---- Alderetes
326 Saúl Failago (hijo)
327 Ramón Guzmán
328 Mateo Mendilaharzu
329 Simón Ledesma
330 Pedro Martines
331 Federico Albarrazin
332 Anastacio Gómez Urueña
333 Sirilo Abeldaño
334 Pedro Folasa
335 Paulina Lucena
336 Napoleón Morales

263
264
Barrios de Alderetes en el siglo XXI

265
10 de Diciembre
40 Viviendas
60 Viviendas
100 Viviendas
120 Viviendas
17 de Noviembre
21 Viviendas
25 de Mayo
A. Yupanqui
Algodonera San Nicolás
Amp. El Progreso
Amp. Independencia
Amp.. Municipal
Amp. Nicolás Avellaneda
Amp. Villa Nueva
Asociación Belgrano
Belgrano
Belgrano II
Cano
Centro
CGT
Del Libertador
Evangelina Salazar
El Bosque
El Corte
El Naranjito
El Progreso
Evangelina Salazar
General Belgrano
General Belgrano II
Güemes
Independencia
Inmaculada Concepción (El Triángulo)
Islas Malvinas
Jerusalén
La Colcha
La Merced
La Perla
Lanieri

266
Las Pencas
Las Piedritas
Libertador
Los Álamos
Los Gutiérrez
Los Lapachos
Los Pinos
Loteo Baldoseda
Loteo Cohen Imach. Xs. Mart.
Loteo Constant
Loteo Constant II
Loteo Constant III
Loteo Constant IV
Loteo Constant V
Loteo Daghero
Loteo Frías Silva
Loteo García Vicente
Loteo Germanó
Loteo Germano I
Loteo Germano II
Loteo Horbert. S.A
Loteo Lanieri
Loteo Leme
Loteo Los Olmos
Loteo Monteros
Loteo Pérez de Baldoceda
Loteo Pedro García
Loteo Rematar
Loteo Serna
Loteo Serna II
Loteo Tula
Loto Bondaruk Iván

María Auxiliadora
Martin Güemes
Municipal
Néstor F. Lazarte
Nicolás Avellaneda
Norte

267
Nueva Ciudad
Nueva Esperanza
Pacto San José de Costa Rica
Paraíso del Este
Piloto
Pol Ambrosio
Rincón del Este
San Agustín
San Alberto de Abella
San Cayetano
San Cayetano (Antena)
San Francisco de Asís
Santa Inés
San Jorge
San José I
San José II
San Martín de Porres
San Nicolás
San Ramón
Santa Inés
Santa Isabel
Santa Rita
Santísima Trinidad
Sarmiento
Textil
UTEDyC
Victoria
Villa Nueva
Villa Guzmán

268
269

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