DOCENTE:
ROBLES PRIETO LUIS
ALUMNA:
LUZ MARIA NOLE MORALES
CURSO:
DERECHO CONSTITUCIONAL ESPECIAL
TEMA:
EL ACTUAL PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓNPERUANA
CARRERA:
DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
CICLO:
IV
EL ACTUAL PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN PERUANA
El proceso de descentralización es algo que los gobiernos peruanos vienen
realizando. La razón por la cual se lleva a cabo es para que se pueda promover
la gestión sostenible de los recursos naturales, la preservación del ambiente y
la gestión del territorio.
En el Perú, el proceso de descentralización significa un fortalecimiento de los
municipios, la creación de un nivel de gobierno regional autónomo a base de
los departamentos (con la eventual construcción de regiones en una segunda
fase), la desactivación del Ministerio de la Presidencia y la transferencia
de competencias de nivel nacional (por ejemplo educación, salud,
infraestructura, etc.).
Si hablamos de los antecedentes de la descentralización a través de toda su
historia republicana, siempre han estado latentes diversos temas de interés nacional,
uno de ellos es sin lugar a dudas el del centralismo.
Este no es un problema de ahora, sino de hace mucho tiempo; para que
podamos apreciar con mayor claridad el tema recordemos como en los inicios
de la era republicana, tanto en el Congreso como en otros foros fuera del
gobierno se debatía y discutía acerca del centralismo y de sus consecuencias
negativas en el desarrollo del país.
Existían grupos antagónicos que no podían concertar en la organización de un
Estado eficiente, nos referimos a los federalistas y a los centralistas. Los
primeros eran partidarios de una descentralización parecida al modelo
norteamericano, donde existe una federación de Estados, cada uno con
autonomía en diversas áreas. Los segundos por supuesto contrarios a la idea
de los federalistas, estos no eran participes de la descentralización.
Uno de los más grandes pensadores que tuvo el Perú fue José Carlos
Mariátegui, él no pudo alejarse del tratamiento del problema, en su más
conocida publicación: « Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana»
nos brinda un capítulo denominado «Regionalismo y Centralismo» donde
realiza un análisis histórico del problema, nos relata la serie de debates que
surgían entre grupos radicales (federalistas y centralistas) sobre la
descentralización, así como los continuos experimentos que ocurrían en las
constituciones para favorecer el descentralismo, se hablaba en ese entonces
de la creación de Juntas Departamentales, Consejos Departamentales,
Municipios, etc. Ninguno de ellos perduró por mucho tiempo.
No se trata de copiar un modelo de descentralización extranjero que no nos da
ninguna seguridad de un eficiente funcionamiento como Estado, tenemos que
realizar ante todo una observación de nuestra realidad; muchos países pueden
ser similares pero nunca iguales; siempre existe alguna peculiaridad que nos
caracteriza, esta observación nos dará como resultado que el Perú no ha
constituido bases sólidas para la descentralización, es decir no ha creado
núcleos de desarrollo en el interior del país que pueden competir con la capital
que aspiren a ser autónomas en su manejo político, un caso palpable es el
descuido permanente de nuestras fronteras, así Tumbes, Tacna, Puno, etc. Se
encuentran en desventaja con ciudades vecinas extranjeras como Arica por
ejemplo que tiene una importancia vital para Chile.
Para descentralizar nuestro país se tendría que seguir pasos concretos que
nos sirvan a largo plazo para la eficiente administración del Estado, como
primordial medida tener un país totalmente comunicado, cosa que el Perú
carece, luego vendrían el desarrollo de las ciudades que puedan convertirse en
núcleos verdaderos de cohesión de regiones económicamente aisladas.
La descentralización por sí sola no es sinónimo de desarrollo, tiene que
complementarse con una serie de medidas económicas, sociales, culturales,
etc.
Que le tienen que anteceder para que en conjunto se logre un desarrollo
mancomunado y duradero, la historia nos muestra que en el pasado se
intentaron soluciones políticas totalmente aisladas de lo económico y social,
como era de esperar estos experimentos fracasaron rotundamente, no
podemos en la actualidad caer en el mismo error.
DESCENTRALIZACION: UN PROCESO EN MARCHA.
La descentralización, ha generado entusiasmos y esperanzas pero también
opiniones discrepantes y desconfianzas. Muchas de las observaciones
proceden de voces que obedecen a intereses política y económicamente
privilegiados. Lo cierto es que las provincias tienen un reto para los próximos
años. Con sus características, cada sociedad local o regional enfrenta el
desafío del cambio tecnológico y de la diversificación económica. Se espera
que la descentralización sirva para afrontar y superar la existencia de
problemas sociales y económicos aún no resueltos. El objeto es trasladar
decisiones, operaciones y recursos financieros al interior del país, de asegurar,
mejores niveles de vida para la población y de desarrollo integral del país.
El marco que nos presenta hoy la realidad nacional es favorable en lo que se
refiere a la estructura jurídico ya que estamos en una etapa que se caracteriza
por el restablecimiento del principio de legalidad y el fortalecimiento de
la autoridad municipal, puesto que a ella compete establecer las normas de
urbanismo y la preservación y administración de las calles públicas conforme a
la ley orgánica de municipalidades, así como también por el impulso de la
descentralización a través de la creación de los Gobiernos Regionales. Sin
embargo, la estructura económica basada en un modelo neo – liberal plantea
muchos retos y problemas. Serán entonces las sociedades regionales dentro
un estado unitario, la creación heroica de sus agentes sociales, económicos y
políticos.
La descentralización es una oportunidad y un compromiso con el cambio y la
justicia social. El gobierno regional no puede limitarse a administrar la pobreza
ni ser sólo una ventanilla de pagos. Se debe preocupar en atraer capitales y
financiar su déficit. El principal desafío de los próximos años es aumentar la
inversión privada en regiones y fortalecer la capacidad productiva con base
regional efectiva. El Perú ha retrocedido 9 puntos en la clasificación del
desarrollo humano divulgada por el PNUD y está en el puesto 82 entre 173
países. Según el IPEC (agencia de las Naciones Unidas), en nuestro país hay
entre 1,2 y 1,5 millones de niños trabajadores, la mayoría de ellos en
ocupaciones peligrosas. La proporción de peruanos que vive en condiciones de
pobreza aumento de un 49% hace dos años al 55% actual. La extrema pobreza
está en 24,8%. Por eso, la descentralización debe servir para superar
problemas estructurales no resueltos que nacen de la concentración de un
poder excesivo en el Gobierno Central.
La descentralización es un proceso político, económico y social de
redistribución de poder, orientado a mejorar la eficiencia de la gestión pública,
extender la democracia, promover la equidad y el desarrollo integral, armónico
y sostenible.
La descentralización puede adoptar tres tipos que son:
Descentralización por Región: Consiste en el establecimiento de una
organización administrativa destinada a manejar los intereses colectivos
que correspondan a la población radicada en una determinada
circunscripción territorial. Esta modalidad de la descentralización se
adapta de una manera más efectiva a las aspiraciones democráticas, y
además, desde el punto de vista de la administración, significa la
posibilidad de una gestión más eficaz de los servidores públicos, y por lo
mismo, una realización más adecuada de las atribuciones que al Estado
corresponden. El organismo descentralizado por región son aquellos que
atienden y satisfacen las necesidades públicas de una región, como es
el caso de los Gobiernos Regionales.
Descentralización por servicio: El Estado tiene encomendada la
satisfacción de necesidades de orden general, que requiere
procedimientos técnicos sólo al alcance de funcionarios que tengan una
preparación especial. La forma de conseguir ese propósito es dar
independencia al servicio y constituirle un patrimonio que sirva de base a
su economía. Los organismos descentralizados por servicio son aquellos
que prestan determinados servicios públicos (ESSALUD, Universidad
Nacional Instituto Especializado Materno Perinatal,etc.)
Descentralización por colaboración: Constituye una modalidad
particular del ejercicio de la función administrativa con caracteres
específicos que la separan notablemente de los otros dos tipos
anteriores de descentralización.
La descentralización por colaboración se origina cuando el Estado adquiere
mayor influencia en la vida privada y cuando, como consecuencia, se le
presentan problemas para cuya resolución se requiere una preparación técnica
por parte de funcionarios políticos y los empleados administrativos de carrera.
Para tal evento, se impone o autoriza a organizaciones privadas su
colaboración, haciéndolas participar en el ejercicio de la función administrativa.
De esta manera, la descentralización por colaboración es una de las formas del
ejercicio privado de las funciones públicas.
En estos tres tipos de descentralización no hay caracteres idénticos y
uniformes, pues a diferencia de la centralización, aquel régimen constituye una
tendencia de alcances muy variables. Sin embargo, y reconociendo todos los
matices que pueden revestir los organismos descentralizados, la doctrina ha
tratado de fijar algún carácter esencial común para todos ellos.
Así pues, el único carácter que se puede señalar como fundamental del
régimen de descentralización es el de que los funcionarios y empleados que lo
integran gozan de una autonomía orgánica y no están sujetos a los poderes
jerárquicos característicos del régimen centralizado en el que las autoridades
superiores tienen determinadas facultades con relación a las personas y a los
actos de los empleados inferiores.
PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN.
El actual proceso de descentralización se inicia con la reforma constitucional
del capítulo XIV del título IV de la Constitución de 1993, que modifica 12
artículos y sienta las bases para diseñar e impulsar la reforma descentralista
del país, orientada a redistribuir competencias, funciones y recursos
económicos, y democratizar el ejercicio del poder político. La descentralización
ha definido un escenario en el que se demanda la construcción de una
institucionalidad pública regional y municipal adecuada, que asuma funciones a
transferirse desde el poder ejecutivo nacional para promover la gestión
sostenible de los recursos naturales, la preservación del ambiente y la gestión
del territorio.
La Ley N° 27783, Ley de Bases de la Descentralización, caracteriza a esta
como un proceso gradual, permanente, dinámico, democrático, integral y
subsidiario. Asimismo, establece las dimensiones de las autonomías
(autonomía política, autonomía administrativa y autonomía económica) de los
gobiernos regionales y locales, las que están estrechamente vinculadas como
base para construir un Estado unitario y descentralizado. La ley reconoce la
facultad de los gobiernos regionales y locales para crear, recaudar y
administrar sus rentas e ingresos propios y aprobar
sus presupuestos institucionales conforme a la Ley de Gestión Presupuestaria
del Estado y las leyes anuales del presupuesto. Con la aplicación de estas
regulaciones, los gobiernos regionales asumen una autonomía relativamente
amplia para el ejercicio de sus funciones, que les serían transferidas desde el
poder ejecutivo nacional.
Entre las dificultades que se han presentado en el proceso descentralización,
se evidencia el requerimiento urgente por fortalecer las capacidades para
recibir y gestionar las funciones transferidas a los gobiernos regionales,
además de adecuar su estructura organizativa para tal fin, y mejorar
las articulaciones intersectoriales e intergubernamentales.
Conclusiones
La descentralización es una dinámica social y política de gran
complejidad, en la cual confluyen diversos factores económicos, fiscales,
políticos, institucionales y culturales.
La descentralización por sí sola no es sinónimo de desarrollo, sino, más
bien tiene que complementarse con una serie de medidas económicas,
sociales, culturales, etc. Que le tienen que anteceder para que en
conjunto se logre un desarrollo mancomunado y duradero; es por ello
que para descentralizar nuestro país se tendría que seguir pasos
concretos que nos sirvan a largo plazo para la eficiente administración
del Estado.
REFERENCIA:
Aguilar, B. L. (2000). Teoría general del Estado. : Larousse - Grupo
Editorial Patria. Recuperado
de https://ebookcentral.proquest.com/lib/bibliocauladechsp/reader.action
?ppg=1&docID=3227630&tm=1519317300397
González de Olarte, Efraín(2001). La centralización económica del Perú:
¿problema o posibilidad?, publicado en Actualidad Económica, No. 220,
año XXIV.
Defensoría del Pueblo. Descentralización y buen gobierno. Separata N°
1. Lima, Febrero de 2003.
Ortiz de Zevallos, Gabriel y Pollarolo, Pierina; editores. Reforma del
Estado Descentralización. Lima, Instituto Apoyo, 2000, p. 18.