INTRODUCCION
El uso cada vez más extendido de las baterías recargables en la vida moderna ha presionado
para un rápido crecimiento de la demanda por uno de sus principales componentes: el Litio. El
“boom tecnológico” mediante el desarrollo de las baterías de iones de litio (Li-Ion1), ha
significado que el litio se convierta en un insumo prácticamente “insustituible” de la vida
moderna. Cada uno de los miles de millones de celulares, computadores personales,
herramientas eléctricas, agendas electrónicas o reproductores MP3, entre otros, que se
construyen año a año, necesitan para su funcionamiento el litio. Pero han sido las
proyecciones de la demanda a futuro por vehículos eléctricos e híbridos eléctricos, lo que ha
despertado el interés de los mercados internacionales en este mineral. La meta de disminución
de las emisiones de CO2 2, para hacer frente a los efectos del calentamiento global, en
particular las asumidas por los países desarrollados, hace prever el necesario aumento de otras
fuentes, que reemplacen al petróleo, como combustible principal de los vehículos. En este
sentido, el desarrollo de modelos económicamente factibles de vehículos eléctricos e híbridos-
eléctricos, ha ido avanzando rápidamente. Se estima que entre el año 2009 y 2012
aproximadamente 10 fabricantes de vehículos presentarán modelos eléctricos e híbridos-
eléctricos utilizando baterías de litio. Y para el 2012, más de 2 millones de vehículos de este
tipo estarán ya disponibles3. Lo anterior, sumado al desarrollo propio que han tenido otras
aplicaciones del litio (aire acondicionado, grasas lubricantes, vidrios, cerámicas,
farmacéuticos), ha disparado la demanda mundial por este mineral, mostrando un crecimiento
promedio anual entre 7% y 8% en los últimos 10 años, lo que ha llevado a que el precio del
carbonato de litio aumente desde un promedio de US$1.760 por tonelada en 1999 a los US$ 6
mil en el 20084. En este contexto de expansión de la demanda por litio, Chile juega un papel
relevante. En el Salar de Atacama se encuentran cerca del 40% de las reservas mundiales de
litio en salmueras. Más aún, esta participación aumenta a un 70% si sólo se consideran las
operaciones que actualmente están en funcionamiento. En Chile, solo dos compañías
producen litio: SQM (ex Soquimich) y SCL (Chemetall). Ambas representaron
aproximadamente el 58% de la producción mundial de Carbonato de litio en el 2008. Solo SQM
posee el 37% de este mercado mundial.
De este modo, las perspectivas pueden ser altamente favorables para Chile. Por un lado, la
demanda por litio, se estima irá en aumento. Y por otro lado, el país no solo cuenta con las
mayores reservas mundiales actualmente activas, sino además, aún hay un gran número de
salares en los que se desconoce los contenidos de litio presentes, los cuáles pueden llegar a
convertirse en fuentes económicamente factibles de litio en un futuro cercano. El rol del
Estado será crucial en este proceso. El litio, según la legislación vigente, es considerado un
mineral estratégico, y toda explotación está bajo la supervisión del Estado5. En consecuencia,
el desarrollo de la minería e industria del litio en el futuro, dependerá, en gran medida, del
papel que el Estado decida jugar, ya sea mediante políticas de atracción de capitales, cambios
a la legislación vigente o bien, jugando un rol aún más activo en la industria misma. El objetivo
de este trabajo es entregar los antecedentes más importantes que permitan comprender el
interés creciente por el litio a nivel mundial, y en este contexto, se identifican algunos desafíos
en el marco de un planteamiento estratégico y de políticas públicas con respecto al litio. Para
ello, el documento se ordena de la siguiente manera: el capítulo dos del estudio se aboca a
una descripción del uso presente y futuro del litio, y se describen los procesos de producción
actuales para la producción del mineral. En una tercera parte, se aborda el estado actual de
reservas y producción mundial, y la discusión internacional que los expertos de la industria han
dado al respecto. En la cuarta parte de este documento, se abordan los marcos legales y
regulatorios de la minería del litio, y el desarrollo que esta ha tenido en el país. En un quinto y
último capítulo se exploran desafíos y recomendaciones futuras para la política pública.
Litio fuente de energía Y usos actuales
El Litio es uno de los minerales industriales más interesantes. Es un metal con propiedades
especiales en la conducción del calor y la electricidad. Se encuentra presente en una amplia
gama de minerales, aunque sólo algunas poseen valor económico (espodumeno, lepidolita,
petalita, ambligonia y eucriptita). Al mismo tiempo, el Litio se encuentra en salmueras
naturales, salmueras asociadas a pozos petrolíferos y a campos geotermales. También se
encuentra presente en diversas arcillas (siendo la hectorita la más importante) e incluso en el
agua de mar6. Si bien las fuentes de litio pueden ser diversas, en la actualidad solo dos
procesos de obtención son económicamente factibles: mediante salmueras y minerales. De
ambas fuentes, la primera transformación para la obtención del litio, permite obtener
carbonato de litio (Li2CO3) 7. En una segunda fase de transformación se obtienen los
compuestos de litio (hidróxido de litio -LiOH- y cloruro de litio -LiCl-). Una tercera fase de
producción permite obtener litio metálico, butil litio y derivados orgánicos e inorgánicos (ver
figura 1, “árbol de los compuestos de litio”). El consumo mundial de litio se ha incrementado
de las 100 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE)8 por año en los inicios de 1900 a
más de 90.000 toneladas por año un siglo después. En particular, ha sido durante los últimos
diez años donde la industria mundial del litio experimentó un considerable cambio,
duplicándose la demanda mundial de carbonato de litio (de las 45.000 TM)9. En la actualidad,
de la demanda mundial por litio y sus derivados, el 46% es por carbonato de litio, 21% por
concentrado de litio, 13% por hidróxido de litio, 5% por butil litio, 4% por litio metálico, 3% por
cloruro de Litio, y un 8% por otros derivados del litio (SQM, 2009b). El litio se utiliza como
materia prima en diversas industrias. Según SQM (2009), las “Baterías” representan la principal
aplicación con el 27% de la demanda total; “Grasas lubricantes” representan el 12% de la
demanda; “Fritas” el 9%10; “Vidrios y cerámicas” constituyen el 8%; “Aire acondicionado” el
5%; “Aluminio” el 4%; “Polímeros” el 4%; “Usos farmacéuticos” el 3%; y “Colada continua” con
un 3%. Es interesante destacar que junto a la duplicación en la demanda por productos de litio,
también ha cambiado la composición en los usos de litio en la última década. En 1998, la
demanda de litio para “Baterías” era de 7%; “Vidrios y cerámicas” constituían el mayor destino
del litio con el 47%; “Grasas lubricantes” el 17%; “Aluminio” el 6%; y “Aire acondicionado” el
5% (González, A. 2000).
Gráfico 1. Principales usos del Litio.
Las baterías de Litio-ion se han convertido en la principal aplicación, ya que se utilizan
intensivamente en variados dispositivos, como cámaras fotográficas, computadores portátiles,
teléfonos celulares, agendas electrónicas, MP3, entre otros. Además, el uso de este tipo de
baterías es altamente atractivo por su peso (livianas), su potencia y ciclo de vida, su rango de
soporte en cuánto a temperaturas y en particular, porque carecen del “efecto memoria”11.
Durante los últimos años se ha estado desarrollando sostenidamente la industria de los autos
híbridos. La producción de autos híbridos superó las 500.000 unidades el 2007 (SQM, 2008).
Para el 2008, solo en [Link]. se habían vendido sobre las 300.000 unidades. Si bien esto es aún
una pequeña fracción de la producción mundial de automóviles, se espera un importante y
rápido crecimiento de la industria12. Los autos híbridos (HEV o PHEV13) requieren para
funcionar de una batería para almacenar la energía generada por el motor a combustión
interna y por diversos procesos que liberan energía. Los PHEV además, tienen la particularidad
que se conectan a la red eléctrica para recargar la batería. Para lo anterior, requieren de
baterías livianas, de poco volumen y con gran capacidad de almacenamiento. Las baterías que
utilizan litio, como las “ion-litio”, son las que mejor responden a estos requerimientos14. El
Litio se utiliza también intensivamente en la industria de los vidrios y las cerámicas. Es utilizado
ya sea en la forma de concentrado o bien como carbonato de litio. El principal efecto es
reducir la temperatura de fusión de los materiales lo que produce un importante ahorro de
energía. Mejora también notablemente la calidad del producto, obteniendo un producto más
estable y resistente al calor
Obtención desde minerales El espodumeno fue la fuente principal de obtención de carbonato
de litio hasta la explotación del litio contenido en salmueras naturales. El mineral de
espodumeno se concentra por flotación diferencial para obtener un concentrado con un
contenido de 2,5 a 3,2% de litio, lo que equivale a 85 a 95% de espodumeno. En la actualidad,
y dado los altos costos de producir carbonato de litio a partir del espodumeno, los productores
de minerales de litio se han volcado solo a la producción de concentrados, que siguen siendo
competitivos para la industria de los vidrios y las cerámicas. Para la producción de litio del
espodumeno natural, el concentrado del mismo debe ser calcinado previamente con caliza,
para posteriormente y mediante procesos de molienda, lixiviación, precipitaciones sucesivas,
entre otros, y dependiendo del agente tratante, se pueda extraer un alto porcentaje del litio,
produciendo hidróxido de litio, carbonato de litio o cloruro de litio.