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Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Universidad del Perú, Decana de América
Escuela de Estudios Generales
Área de Ciencias Económicas y de la Gestión
ENSAYO
El Drawback como subsidio a las exportaciones en el Perú
AUTORES
Germán Airton Tovar Juan de Dios, Ivan Fernando Prado Ramo, Lis Epifania Mendez
Concha y Lucy Sandra Aguilar Antaurco
DOCENTE
Mg. Amílcar Vicuña Ureta
Lima, Perú
2021
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ÍNDICE
I. INTRODUCCIÓN 3
II. ARGUMENTACIÓN 5
Características de la aplicación del Drawback 5
Posibles consecuencias legales y económicas 9
III. CONCLUSIONES 12
IV. REFERENCIAS 14
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I. INTRODUCCIÓN
En la economía de cada país, la exportación es un aspecto muy importante a
nivel macroeconómico, ya que brinda la entrada de divisas, por ende, favorecen su PIB
y balanza comercial. Cabe resaltar que los empresarios compiten dentro de un amplio
mercado internacional con nuevas modalidades de negocio donde sus escalas y alcances
se tornan cada vez más complejas e innovadoras. En este sentido, los Estados y sus
leyes ofrecen herramientas para promocionar y estimular a este sector y sus productos
en la competencia económica internacional. Una de las políticas comerciales aplicadas
en el Perú en favor de los exportadores es el Drawback. Esta medida rige en nuestro
país desde el año 1995 y consiste en la reparación parcial o total de los derechos
arancelarios de los productos o bienes exportados, cuyo costo resulte incrementado por
la incorporación de un insumo que haya pagado dichos aranceles, siempre que cumplan
con ciertos requisitos. Así mismo, no somos los únicos, muchos países han utilizado
esta modalidad desde mediados de la década de los setenta, como forma de restablecer
distorsiones causadas en los mercados por la aplicación de aranceles a bienes
intermedios.
Comercialmente estamos adscritos a los acuerdos de la Organización Mundial
del Comercio (OMC), institución que busca generar un espacio comercial internacional
justo y competitivamente estable, por ende, nuestra legislación debe seguir los
lineamientos y pautas de dicha organización. Sin embargo, el Drawback tiene una
mecánica de aplicación controversial en el Perú, por restituir un valor por encima de los
aranceles pagados, lo cual podría configurarse como una práctica desleal o subsidio
frente a la competencia internacional. Por otro lado, existen quienes defienden su
otorgamiento aduciendo que se trata de un beneficio tributario. Esto último se sostiene
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en que el Drawback se sujeta a ciertos requisitos sujetos a sanción en caso no se
cumplan. Además, se cree que como muchos países lo usan, estamos facultados de
también hacerlo bajo nuestra propia regulación. En torno a esta discusión se plantea la
siguiente interrogante: ¿El Drawback se aplica como un subsidio a las exportaciones en
el Perú?
Desde nuestro punto de vista, el Drawback o Restitución de Derechos
Arancelarios, se lleva a la práctica como un subsidio en Perú, que beneficia a ciertos
sectores productores-exportadores. Dicho lo anterior, para exponer nuestra postura, los
argumentos formulados en el presente ensayo fueron planificados en tres objetivos que
se mencionan a continuación. El objetivo esencial es explicar que existe una aplicación
equivocada, aparentemente de forma premeditada, en torno al funcionamiento del
Drawback. El primer objetivo específico es describir las características del otorgamiento
de este mecanismo en la legislación nacional. Por último, el segundo es advertir sobre
las posibles consecuencias legales y económicas de emplear dicho régimen como un
subsidio en nuestro país.
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II. ARGUMENTACIÓN
Con respecto al Drawback en el Perú, este se entiende como una forma de
subsidio porque el monto restituido es superior a los derechos de aduana pagados por
los exportadores en la importación de insumos. Sobre esto, existen pronunciamientos
del Tribunal Fiscal del Perú, órgano perteneciente al Ministerio de Economía y Finanzas
encargado de emitir resoluciones de última instancia administrativa en materia de
tributos y aduanas, cuyas declaraciones advierten un mal empleo de la restitución de
derechos arancelarios (Drawback). Esta parte sobre una base distinta a la de los
aranceles pagados por la importación de los insumos, lo cual implica que no
necesariamente se devuelve lo efectivamente pagado como aranceles, pudiendo incurrir,
además, en la entrega de sumas superiores. En otras palabras, la forma por cómo se da
la devolución por derechos arancelarios puede recaer en una falsa restitución, a raíz de
las cantidades generosas que, por lo regular, se devuelven. Dicha manifestación se
puede corroborar con la RTF N° 3205-4-2005, donde se menciona enfáticamente que
las cantidades restituidas no necesariamente corresponden al monto de los derechos
arancelarios pagados por la adquisición de insumos y que, más que un beneficio, sería
considerado como una forma de subsidio. Asimismo, la resolución también considera
que los ingresos por concepto de Drawback son, más bien, una transferencia de recursos
económicos facilitados por el Estado para incentivar la exportación. Dichos recursos no
forman parte de las utilidades que generan las actividades u operaciones propias de la
empresa, es decir no es ganancia o renta, por lo tanto, no podría estar afecto al impuesto
a la renta. En la misma línea, de acuerdo con Carrillo (2020), es un hecho el considerar
a los ingresos por Drawback como “renta inafecta”, él sostiene que el Drawback es un
subsidio estatal que se otorga a los exportadores. En ese sentido, queda claro que el
Drawback califica como un subsidio y, como tal, al no provenir de una fuente duradera
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que obedezca al giro de un negocio, sino de una transferencia de dinero por parte del
Estado, no puede estar afecta al impuesto a la renta. Por otro lado, existe un error de
interpretación de la restitución de derechos arancelarios (Drawback), si bien la Ley
General de Aduanas sigue la línea de la acepción de restitución de derechos
arancelarios, esto no guarda concordancia con lo que estipula el Reglamento del
Drawback, donde se menciona que el cálculo de la restitución se hace sobre el valor
FOB de exportación y no sobre los aranceles. Además, las empresas pueden aprovechar
estas ventajas, infringiendo así los puntos acordados en la Organización Mundial de
Comercio. Finalmente, tomando en cuenta las Resoluciones del Tribunal Fiscal N°
03170-1-2006, 18624-9-2011 y 01307-5-2015, las cantidades calculadas de acuerdo con
el porcentaje FOB, 3% actualmente, refleja una desigualdad en determinar el valor real
a devolver al exportador, siendo algunos más beneficiados a diferencia del resto.
Cabe mencionar, además, que las características del uso del Drawback en el Perú
contraviene el Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias de la
Organización Mundial del Comercio (OMC). Sobre ello, Mercedes Gómez (2016),
abogada y especialista en Derecho Comercial Internacional, sostiene que el Drawback
es un subsidio encubierto a los exportadores, debido a que no devuelve exactamente los
derechos a la importación; por el contrario, estas transferencias son financiadas por el
Estado del erario nacional, lo cual configura como un mecanismo prohibido por los
lineamientos del Acuerdo de Subvenciones de la OMC. Efectivamente, la experta
elaboró una investigación sobre este tema, señalando que el Perú no se ajusta a lo
dispuesto por dicha organización, puesto que en la práctica peruana los exportadores
reciben una devolución superior a los derechos a la importación efectivamente pagados,
este exceso se configura como una transferencia de dinero directa de las arcas del
Estado. Asimismo, esta transferencia cumple con los elementos que señala la OMC para
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que se considere subsidio, que se identifique a un beneficiario y que se confiera una
ventaja. En ese sentido, el acuerdo internacional establece que se está frente a un
subsidio, si el monto otorgado está dirigido a un sector específico, ya sea una empresa o
rama de producción o un grupo de empresas o ramas de producción; en otras palabras,
no es de disponibilidad para todos los sectores de la economía. Es claro que el
Drawback no beneficia a todos los sectores, la legislación peruana señala los productos
que están excluidos de este beneficio, por consiguiente, se genera una distorsión del
comercio, que pone en situación ventajosa a cierto grupo. Sumado a esto, se sostiene
también que el Drawback es un subsidio prohibido, porque se otorga bajo condición de
realizar una exportación, sin ningún mecanismo que garantice que se está aplicando de
manera correcta; es decir, sin controlar que estas transferencias excedan el monto de
derechos de aduana realmente pagados. Por otro lado, cabe recalcar que el acuerdo en
mención y sus disposiciones son de cumplimiento obligatorio para el Perú, teniendo en
cuenta que, según la Constitución, los acuerdos celebrados por el Estado forman parte
del derecho nacional. Al mismo tiempo, según el principio del derecho internacional
Pacta Sunt Servanda, los tratados deben ser cumplidos entre las partes. Dicho lo
anterior, no es de menor importancia que se cuestione la naturaleza y aplicación del
Drawback.
No obstante, algunos sostienen que el Drawback no es un subsidio, sino más
bien un beneficio tributario, ya que su otorgamiento está condicionado a una serie de
requisitos, entre ellos, el pago total de derechos arancelarios de los insumos importados
que han sido incorporados al bien final a exportar. Sin embargo, este argumento es poco
convincente, pues, el requisito mencionado no es suficiente para configurarse el
Drawback como un beneficio tributario. Según un documento de trabajo del Grupo de
Justicia Fiscal Perú (2019):
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Se llama beneficios tributarios al conjunto de exoneraciones, inafectaciones,
deducciones, tasas diferenciadas, devoluciones u otros mecanismos, dispositivos
o medidas de índole fiscal que opera en favor de un sector, grupo o actividad,
permitiéndole reducir su tributación con respecto a un contribuyente normal.
(pág. 1)
Tal como se indica en esta definición, la idea central es reducir la carga
tributaria. Un beneficio tributario tiene como punto de partida el nacimiento de una
obligación, y es en esta etapa donde la norma contempla la disminución de la base
imponible o reducción de la alícuota. Dicho tratamiento se realiza con la finalidad de
reducir la carga tributaria de los contribuyentes. En ese sentido, el beneficio tributario
tiene como límite el mismo tributo, esto es, consiste en la reducción y, a lo mucho,
desaparición de la carga tributaria. Si el Drawback fuera un beneficio tributario
entonces este consistiría en la reducción o desaparición de los derechos arancelarios
pagados por la importación del insumo utilizado en el proceso productivo del bien a
exportar. Sin embargo, el Drawback en el Perú consiste en la devolución del 3% del
valor FOB de exportación del bien final, es decir, el valor de todos los costos incurridos
por el exportador hasta llevar su producto al puerto. Este valor FOB incluye el valor
agregado, de modo que, es mucho mayor a los derechos arancelarios. Así mismo, el
Drawback no tiene como límite los derechos arancelarios, tiene como límite el costo de
producción, valor que también incluye los aranceles, por esta razón, es mayor. Por lo
expuesto, se puede observar que las características del Drawback no son propiamente
compatibles con un beneficio tributario.
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Del mismo modo, dicha forma de aplicación ha sido cuestionada por diversos
países a nivel internacional, que lo perciben como una práctica desleal. Un ejemplo es el
cuestionamiento de Colombia a nuestra legislación. Este país sostiene que el control
realizado por el Estado referente al Drawback es ineficiente, dado que realiza
devoluciones mayores a los derechos arancelarios pagados, poniendo en desventaja su
industria plástica y papelera frente a la nuestra. En este sentido, el Estado peruano apoya
en sobremanera el sector exportador con este régimen aduanero, debido a esto el Estado
colombiano objetó que no se realicen devoluciones mayores a las que corresponde. De
igual manera, Suiza demandó a Perú que explique el funcionamiento y finalidad del
régimen aduanero del Drawback. Dando a entender que en nuestro país no solo se
pretende evitar la exportación de impuestos en bienes consumidos para mercancías
exportadas; sino que, por el contrario, la práctica se aleja de este supuesto. Al mismo
tiempo, Estados Unidos exhortó a su contraparte peruana a profundizar en las
fiscalizaciones sobre el tratamiento de control hacia sus tributantes exportadores.
Mostrándose como respuesta que en la Ley General de Aduanas comprende aspectos de
evaluación, selección y programación de los beneficiados. Sin embargo, estos
mecanismos de auditoría son imparciales y aleatorios por lo que muchas empresas
superan el control resultando beneficiadas con el régimen del Drawback, de esta forma
no se da una correcta fiscalización y control de este. Por último, el país de El Salvador
hace cuestiones referentes a la compatibilidad de nuestra legislación aduanera frente al
acuerdo sobre Subvenciones y Medidas compensatorias, al control estatal y su manejo.
Esto evidencia la disconformidad de los países miembros de la OMC, quienes ven las
prácticas legisladoras en el Perú, laxas y desleales, puesto que las normativas de esta
organización apuntan a una política justa de competencia para sus integrantes. Ahora
bien, cabe recalcar que la posición de Perú al responder a estas críticas no ha sido del
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todo clara y convincente, en vista de que no se tiene un sustento legal que defienda su
otorgamiento. Por todo lo mencionado anteriormente, la legislación aduanera peruana
con el Drawback promueve una subvención, porque ha sido cuestionado como tal por
diversos países miembros de la OMC, en el marco de un examen de políticas
comerciales.
Por último, la continuidad del empleo del Drawback como subsidio,
contrariamente con lo que se busca, generaría una pérdida de competitividad de las
exportaciones. La implementación de esta en el Perú genera competencia desleal a nivel
internacional. El Drawback es utilizado como un subsidio debido a que los montos
entregados por el Estado a los exportadores son mayores que los derechos de
importación pagados. Este monto extra o ingreso extraordinario podría generar ventaja
sobre los competidores extranjeros quienes luchan por el mercado en desigualdad de
condiciones, perjudicándolos y de esta forma desbalanceado la competencia y el
equilibrio del mercado. Además, se podría dañar la industria nacional de algún país
socio, porque sus productos estarían en desventaja con respecto a los del Perú. Sin
embargo, esta también afecta a los beneficiarios porque se vuelven competitivos de
manera artificial, cuando se les da montos de dinero extra. Gracias a estas sumas la
empresa será capaz de cubrir gastos o percibir mayores ganancias, cuando en verdad
esta idea de progreso no es causada por el éxito de su modelo de negocio, sino por
factores externos poco leales. En consecuencia, existe una gran posibilidad de una
sanción internacional por parte de la Organización Mundial de Comercio. Esta situación
es posible debido a que no se están cumpliendo con los acuerdos internacionales que
protegen un comercio justo y leal. Algún país socio, al ver su industria perjudicada,
podría demandar al Perú ante el panel de la OMC, y como consecuencia se pueden
imponer dos sanciones. En primer lugar, se podría aplicar una medida compensatoria
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por parte de los países afectados, la cual consiste en que estos impongan mayores
aranceles por un determinado periodo de tiempo para compensar los efectos adversos, y
de esta forma equilibrar los precios del producto, y por tanto, la competencia. En
segundo lugar, la OMC podría exigir la modificación de la legislación nacional en
materia aduanera, de tal manera que se ajuste a una correcta aplicación, en efecto,
devolver exactamente lo pagado como derechos en la importación. Estas dos
posibilidades, causarían que los exportadores ya no sean beneficiados con este monto
extra de dinero, lo que significa un golpe duro a los exportadores que durante muchos
años se beneficiaron. Esto podría desincentivar las exportaciones, causando así una
disminución del PIB, además de un efecto negativo en la balanza de pagos, y, en último
término, una reputación negativa a nivel internacional, porque el Perú sería visto como
un país que no cumple con sus acuerdos y que realiza prácticas que distorsionan el
comercio internacional para beneficio propio. Por ende, seguir con la misma aplicación
del Drawback, en forma de subsidio, no es lo más conveniente para el país, ya que
conlleva a la pérdida de competitividad de las exportaciones.
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III. CONCLUSIONES
En síntesis, el Drawback en el Perú es una una forma de subsidio, ya que la
restitución del monto es superior a los derechos aduaneros pagados en insumos por los
exportadores; esto significa que no necesariamente se restituye el pago por arancel
como tal. Por otra parte, este mecanismo, por sus características, transgrede los
lineamientos acordados en el Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias
de la Organización Mundial del Comercio, llegando a resultar en un subsidio
encubierto. En última instancia, la continuidad del Drawback como subsidio no sería
beneficioso para el comercio internacional peruano; debido a que, en el corto y mediano
plazo se perdería la competitividad exportadora a causa de las medidas que aplicaría la
OMC frente a las posibles denuncias de países socios sobre la competencia desleal
promovida por nuestro país.
Finalmente, teniendo en cuenta todo lo mencionado, planteamos las siguientes
conclusiones y recomendaciones:
1. Resulta evidente que el Drawback se aplica de forma incorrecta, aparentemente
de manera intencionada, en un intento de impulsar las exportaciones, sin
embargo, esto podría implicar una práctica desleal. En ese sentido, nuestras
autoridades deben explorar otras medidas o mecanismos más viables y justos
para estimular exportaciones con mayor valor agregado, como por ejemplo
facilitar el crédito a micro y pequeñas empresas. Otorgar subsidios es muy
sencillo, pero no es la mejor política en materia de comercio exterior porque esto
distorsiona la competencia en el mercado internacional.
2. Queda claro que el Drawback posee ciertas características que lo convierten en
un subsidio. Para resumir, los montos reembolsados son mucho mayores a los
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aranceles, ya que su cálculo se hace sobre el valor FOB y tiene como límite el
costo de producción. Sumado a ello, dichos excesos de dinero se convierten en
transferencias por parte del Estado, confiere una ventaja a cierto sector, se
efectúa bajo condición de realizar una exportación y no está afecto al impuesto a
la Renta. Debe implementarse una forma de restitución correcta, es decir,
devolver exactamente lo reembolsado en aranceles que es lo debido y razonable.
Además, las autoridades competentes deben fiscalizar que se otorgue de esta
manera. Así, se evita que ciertas empresas exportadoras se aprovechen de este
mecanismo incorporando insumos no esenciales solo para acceder al beneficio.
3. Los cuestionamientos y disconformidades de países integrantes de la OMC dan
cuenta que estamos ante una potencial amenaza de ser denunciados y
sancionados a nivel internacional por llevar en la práctica el Drawback en forma
de subsidio. Dicha situación definitivamente afectaría en gran dimensión la
competitividad del sector exportador peruano, además de las consecuencias
económicas negativas. Para evitar ello, se recomienda tomar medidas lo más
pronto posible, la más urgente es hacer reformas en la legislación nacional de tal
manera que se ajusten a las directrices de los acuerdos de la OMC, ¿por qué
esperar una sanción si podemos actuar ahora?
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IV. REFERENCIAS
Carrillo, M. (2020). ¿Los ingresos por subsidios estatales a la planilla deben
considerarse como renta inafecta para la prorrata de los gastos comunes? LP.
[Link]
inafecta-prorrata-gastos-comunes/
Gómez M. (2016). ¿Es acaso Perú pasible de ser sancionado por la
Organización Mundial del Comercio (OMC) debido al Drawback? [Tesis de posgrado,
Pontificia Universidad Católica del Perú].
[Link]
VEZ_MERCEDES_DRAWBACK.pdf?sequence=5&isAllowed=y
Mendoza, A. (2019, noviembre). Beneficios tributarios: problema fiscal reciente.
Grupo de Justicia Fiscal Perú, 1. [Link]
public/file_attachments/Beneficios_Tributarios_2019.pdf