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Derechos de la Comunidad Tres Islas

Este documento presenta un resumen de un caso judicial relacionado con los derechos de la comunidad nativa Tres Islas en Perú. La comunidad demandó la nulidad de resoluciones administrativas que otorgaron concesiones y licencias de uso de agua en su territorio sin su consentimiento previo. El juez declaró fundada la demanda y reconoció los derechos territoriales y a la autonomía de la comunidad nativa.

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Derechos de la Comunidad Tres Islas

Este documento presenta un resumen de un caso judicial relacionado con los derechos de la comunidad nativa Tres Islas en Perú. La comunidad demandó la nulidad de resoluciones administrativas que otorgaron concesiones y licencias de uso de agua en su territorio sin su consentimiento previo. El juez declaró fundada la demanda y reconoció los derechos territoriales y a la autonomía de la comunidad nativa.

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“Año del Bicentenario del Perú: 200 años de Independencia”

FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS

“CASO TRES ISLAS”


DOCENTE:

Revilla, Francisco

CURSO:

Pluralismo jurídico

PRESENTADO POR:

Bautista Mascaro, José Luis

Chávez Salvador, Fátima Marycielo Rosario

Llamocca Quispe, Gloria Angelica

Orellana Presentación, Julio César

LIMA – PERÚ
2021
CASO TRES ISLAS

1. Hechos
En primer lugar, Luis Otsuka Salazar solicitó el otorgamiento de licencia de uso de agua
superficial con fines mineros de la quebrada Playa Alta, lo cual fue inspeccionado y
declarado procedente por la Administración Local de Agua Maldonado mediante Resolución
Administrativa N° 323-2011-ANA-ALAM. Eventualmente, la comunidad nativa Tres Islas
solicitó la nulidad de dicha resolución administrativa, alegando que jamás fueron
consultados ante tal decisión y que ello atentaría contra sus derechos, no obstante, este
vendría a ser declarado improcedente, puesto que ya había prescrito el plazo que le hubiera
permitido declarar la nulidad de oficio correspondiente.

Como resultado, a través del Expediente Judicial N° 00675-2017-0-2701-JM-CI-01, la


comunidad nativa Tres Islas optó por interponer una demanda de acción de amparo contra
el Tribunal Nacional de Resolución de Controversias Hídricas de la Autoridad Nacional del
Agua y el Gobierno Regional de Madre de Dios con el fin de conseguir la nulidad de las
autorizaciones y licencias de uso de agua superficial situadas dentro de su territorio.

En el caso del Gobierno Regional de Madre de Dios, se solicitó: 1) La nulidad de actos


administrativos que otorgan concesiones mineras a terceros de la misma comunidad. 2) La
nulidad de actos administrativos que adjudican predios en dicho territorio. 3) El cese de
actividades mineras sin consulta previa. 4) Expulsar a los terceros, concesionarios o
adjudicatarios que entraron sin autorización. 5) La restitución de cosas a su estado anterior
(descontaminación, reparación, recuperación u otros). Respecto a la Autoridad Nacional del
Agua, se pidió: 1) Vicio de nulidad de resoluciones que autoricen el uso del agua superficial
en dicho territorio sin consulta previa. 2) Cese de uso de agua por terceros con
autorizaciones que configuran vicio de nulidad.

Teniendo en cuenta la gravedad de los daños y violación a los derechos de la comunidad,


dicho expediente fue declarado FUNDADO EN PARTE por el Juzgado Civil Transitorio Puerto
Maldonado mediante Resolución 20 de fecha 11.12.2018, confirmándose en todos sus
extremos para regresar las cosas a su estado anterior en el momento donde se omitió la
consulta previa. Debido a ello, se declaró la nulidad de los actos administrativos del Tribunal
Nacional de Resolución de Controversias Hídricas de la Autoridad Nacional del Agua y el
Gobierno Regional de Madre de Dios vinculados a la comunidad nativa Tres Islas.

Al mismo tiempo, la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Madre de Dios, mediante la
Resolución 28 de fecha 27.02.2019, declaró INFUNDADO los recursos de apelación del
Gobierno Regional de Madre de Dios y del Ministerio de Agricultura y Riego, que fueron
interpuestos por Reynaldo Patiño Fuertes y Pedro Miguel Galicia Pimentel, en
representación de cada entidad respectivamente.

2. Reconocimiento y otorgamiento de la propiedad territorial a la Comunidad Tres Islas


Antes de explicar sobre el reconocimiento del pueblo indígena así como la propiedad
territorial otorgado por el TC a la Comunidad Nativa Tres Islas, es importante saber en qué
consiste la definición de un pueblo indígena, qué es la propiedad territorial (qué abarca
esta) y cuál es su función jurisdiccional.

Partiendo de los pueblos indígenas, el Banco Mundial los define como:

[...] grupos sociales y culturales distintos que comparten vínculos ancestrales colectivos con
la tierra y con los recursos naturales donde viven, ocupan o desde los cuales han sido
desplazados. La tierra en la que viven y los recursos naturales de los que dependen están
inextricablemente vinculados a su identidad, cultura y medios de subsistencia, así como
también a su bienestar físico y espiritual. A menudo buscan ser representados por sus
líderes y organizaciones tradicionales, que son distintas o están separadas de aquellas de la
sociedad o cultura dominante. Muchos pueblos indígenas siguen manteniendo una lengua
diferente de la o las lenguas oficiales del país o región en la que residen.

En lo que respecta a la propiedad territorial, la sentencia del TC del presente caso hace
mención al Convenio 169, el cual establece en su art. 13 que la utilización de tierras debe
incluir el concepto de “territorios”. La diferencia entre tierra y territorio radica en que el
primero se encuentra absorbido en un dimensión civil; es decir, patrimonial, mientras que el
segundo evoca en un autogobierno, mucho más arraigado al sentido político de autonomía,
haciendo referencia a la realidad de los pueblos indígenas.

Por consiguiente, el reconocimiento de tales pueblos indígenas, con sus costumbres propias,
sus formas de creación de derecho y de aplicación del mismo, traspasan la dimensión de
una mera asociación civil, sino de una política. Establecida en última instancia en el derecho
a la autodeterminación en los pueblos indígenas; recogidos en los artículos 3 y 4 de la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

En las consideraciones del TC, se explicó acerca de la “función jurisdiccional”, la cual debe
entenderse como aquel fin primario del Estado consistente en dirimir los conflictos
interindividuales. Por otro lado, el art. 149 del CPP reconoce el ejercicio de la función
jurisdiccional de las comunidades campesinas y nativas, indicando que se trata de una
jurisdicción especial, la cual se ejerce dentro de su ámbito territorial y con el límite de no
vulnerar derechos fundamentales de la persona. Por lo que se entiende, esta “función
jurisdiccional comunal” es la de resolver conflictos interpersonales sobre la base del
derecho consuetudinario; es decir en base a la costumbre. Basándonos en este criterio, no
estaríamos frente a determinación no jurisdiccional de la comunidad nativa, pues no se
resolvió un “conflicto interpersonal”, sino que plasmaron una medida sobre el uso y la libre
disposición de sus tierras. Esta jurisdicción especial que estamos hablando es una
manifestación de su autonomía, pero no es la única, ya que existen otras formas donde esta
es manifestada, por ejemplo: la determinación de quiénes ingresan al territorio o no.

Cerramos la idea con la siguiente afirmación: La protección a la propiedad de la tierra


comunal permite el desarrollo de la identidad cultural de las comunidades nativas, puesto
que brinda un espacio material indispensable para el sostenimiento de la comunidad.

3. Respecto de los actos administrativos (concesiones mineras y licencias de uso de


agua), estos se otorgaron cumpliendo la normativa. Considerando que el TC reconoció
a la Comunidad Nativa Tres Islas como pueblo indígena, ¿Corresponde aplicarle la
consulta previa a dichos actos administrativos?
Si el TC lo reconoció como un pueblo indígena, entonces si se debió aplicar la consulta
previa en cada una de las resoluciones administrativas que se le habían otorgado a la
demandada, ya que en cada una de ellas contenía evidentemente actos que son
perjudiciales para la comunidad dentro de su territorio y que atentan contra aquellos
derechos que le fueron reconocidos a nivel constitucional. Primero, se debió contar con un
acuerdo mutuo, donde se les haya informado de manera libre y clara evitando todo un
desenlace que perjudique a ambas partes.
Incluso en el art. 2 de la Ley 29785 se menciona que:
“Derecho a la consulta'': Es el derecho de los pueblos Indígenas u originarios a ser
consultados de forma previa sobre las medidas legislativas o administrativas que afecten
directamente sus derechos colectivos, sobre su existencia física, Identidad cultural, calidad
de vida o desarrollo. También corresponde efectuar la consulta respecto a los planes,
programas y proyectos de desarrollo nacional y regional que afecten directamente estos
derechos. La consulta a la que hace referencia la presente Ley es Implementada de forma
obligatoria solo por el Estado.”
Debe considerarse que esta autonomía no implica que las autoridades estatales no puedan,
en el ejercicio de sus funciones fiscalizadoras, ingresar, a fin de cumplir tales labores. Pero
tal intromisión en el territorio indígena tendrá que ser debidamente justificada por la
autoridad administrativa. De igual forma, este Tribunal estima importante enfatizar que, en
virtud del Convenio 169 y la Ley 29785, el Estado está obligado a consultar previamente a
los pueblos indígenas aquellos actos administrativos o legislativos que pudieran afectar
directamente. Esto claramente había atentado contra el derecho de propiedad de la tierra
comunal y del derecho de la autonomía comunal en cada uno de los actos administrativos
que la comunidad había solicitado que se declare nulo.

4. Derechos reconocidos a favor de la Comunidad Nativa Tres Islas


En el presente caso, al atribuir el uso de agua superficial de la comunidad nativa Tres Islas a
terceros sin previo aviso, se vulneran los derechos constitucionales como la propiedad
territorial, autonomía, afectación a la vida, integridad física, salud, ambiente y agua de los
miembros de la comunidad demandante comuna. Teniendo en cuenta que la sentencia
declaró dicha petición fundada en parte y confirmado en todos sus extremos, se
sobreentiende que dichos derechos fueron tomados en cuenta para su resolución efectiva.
Sobre la vulneración al derecho de propiedad territorial en este caso fue reconocido a favor
de la comunidad, el Artículo 14 inciso 2 y 3 del Convenio Número 169, en donde nos señala
lo siguiente:
Art. 14. [...]
2. Los gobiernos deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las tierras
que los pueblos interesados ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de
sus derechos de propiedad y posesión.
3. Deberán instituirse procedimientos adecuados en el marco del sistema jurídico nacional
para solucionar las reivindicaciones de tierras formuladas por los pueblos interesados.

En lo que respecta a la vulneración de los derechos a la vida, integridad física, salud,


ambiente y agua, se tendría a favor de la comunidad el Artículo 7, el cual nos señala que
“Los gobiernos deberán tomar medidas, en cooperación con los pueblos interesados, para
proteger y preservar el medio ambiente de los territorios que habitan.”
Por lo que se entiende que el gobierno debió de cumplir con dicha función de proteger y
preservar el medio ambiente, pudiendo así evitar las consecuencias negativas que trajo
consigo el uso de agua superficial de esta comunidad.
Además el Artículo 29 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre derechos de los
pueblos indígenas, en donde podemos resaltar el trabajo en conjunto que debió llevar el
Estado con la Comunidad Nativa Tres Islas. Dicho artículo nos menciona que:
Artículo 29
1. Los pueblos indígenas tienen derecho a la conservación y protección del medio ambiente
y de la capacidad productiva de sus tierras o territorios y recursos. Los Estados deberán
establecer y ejecutar programas de asistencia a los pueblos indígenas para asegurar esa
conservación y protección, sin discriminación alguna.
2. Los Estados adoptarán medidas eficaces para garantizar que no se almacenen ni eliminen
materiales peligrosos en las tierras o territorios de los pueblos indígenas sin su
consentimiento libre, previo e informado.
3. Los Estados también adoptarán medidas eficaces para garantizar, según sea necesario,
que se apliquen debidamente programas de control, mantenimiento y restablecimiento de
la salud de los pueblos indígenas afectados por esos materiales, programas que serán
elaborados y ejecutados por esos pueblos.
En relación con la vulneración del derecho al agua y saneamiento, la Declaración de las
Naciones Unidas sobre derechos de los pueblos indígenas, en el Artículo 25 describe lo
siguiente: “Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y fortalecer su propia relación
espiritual con las tierras, territorios, aguas, mares costeros y otros recursos que
tradicionalmente han poseído u ocupado y utilizado de otra forma y a asumir las
responsabilidades que a ese respecto les incumben para con las generaciones venideras.”

Con todos estos derechos y artículos mencionados se concuye que, se le atribuye mayor
validez a la ordenanza de reponer las cosas al estado anterior a su violación, especialmente
por la omisión de la consulta antes de que se les otorguen derechos en minería y aguas del
territorio a terceros dentro del territorio. Debemos tener en cuenta que la ley misma exige
que la consulta previa debía darse en concordancia con el marco de la Constitución del
Estado, la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la
jurisprudencia del Tribunal Constitucional y el Convenio 169 de la OIT, lo cual no se llegó a
desarrollar en este caso.

5. Conclusiones.
1. Podríamos decir que en ese tipo de casos se pondera la supremacía de Derecho,
tales como la libertad de tránsito y la de la propiedad territorial, autonomía,
autodeterminación (y todo lo que ello abarca).
2. El reconocimiento de propiedad y derechos que se le otorga a la comunidad se basa
en ciertas características sustentadas en la constitución política del Perú y convenios,
en donde les otorga incluso funciones jurisdiccionales de conformidad con el
derecho consuetudinario.
3. En base a las pretensiones de ambas partes, se hace precisión de cada uno de los
puntos que la comunidad tres islas había alegado sobre su autonomía, determinar
sus prioridades, propiedad territorial, a la vida, y a la integridad física y cultural.
Bibliografía

Banco Mundial. (2021). Pueblos Indígenas. Recuperado el 2 de noviembre de 2021


de Pueblos indígenas: Panorama general (bancomundial.org)

Corte Superior de Justicia de Madre de Dios, Juzgado Civil Transitorio Puerto


Maldonado-Tambopata. (2017). Expediente N°00675-2017-0-2701-JM-CI-01.
Recuperado el 2 de noviembre de 2021.

Ministerio de Agricultura y Riego, Tribunal Nacional de Resolución de Controversias


Hídricas. (2019). Resolución N°338-2029-ANA/TNRCH. Recuperado el 2 de noviembre
de 2021.

Oficina Internacional del Trabajo. (2014). Convenio Núm.169 de la OIT sobre Pueblo
Indígenas y Tribales. Recuperado el 1 de noviembre de 2021, de
https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---americas/---ro-
lima/documents/publication/wcms_345065.pdf

Poder Judicial del Perú, Corte Superior de Justicia Madre de Dios. Expediente
N°00675-2017-0-2701-JM-CI-01. Recuperado el 2 de noviembre de 2021.

Tribunal Constitucional. (2011). Expediente N° 01126-2011-HC/TC. Recuperado el 2


de noviembre de 2021.

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