Nehemías 5
Este capítulo inicia con un clamor que nacía de la desesperación económica que atravesaban
los habitantes de Jerusalén. Algunos empeñaron sus tierras, viñas y casas, otros entregaron a sus
hijos e hijas como esclavos mientras que a los gobernantes les importaba recibir los impuestos
correspondientes.
Nehemías 5:19
Y dije: No es bueno lo que hacéis. ¿No andaréis en el temor de nuestro Dios, para no ser oprobio
de las naciones enemigas nuestras?
Nehemías estaba muy molesto porque ellos hacían todo lo posible para rescatar a sus
compatriotas que fueron vendidos como esclavos a otras naciones y ellos los obligan a venderse
nuevamente. Los hizo tomar conciencia del temor a Dios y ellos accedieron a devolver todo y no
demandar nada.
Nehemías mientras fue gobernante de Judá por 12 años explica que el temor de Dios hizo que
él no se aprovechara del pueblo como otros gobernantes.
Quisiera destacar dos cosas en base a este capítulo:
1. Respuesta de Dios para su pueblo ante el clamor.
Dios vió la desesperación económica de su pueblo y los ayudó a través de la vida de Nehemías,
y quizás pueda parecer incluso contradictorio con lo que dice Romanos 13:7 sobre “pagar a cada
uno lo que corresponda” refiriéndose a los impuestos, pero esto nos enseña que por una lado
tenemos a un Dios que nos manda a cumplir una ley terrenal, pero por otro lado tenemos a un
Dios lleno de misericordia y amor para con sus hijos, en donde, las deudas desaparecen.
Devocional: Nehemías 5 (Pág. 1 de 2)
2. La siembra de Nehemías
Nehemías sembró amor, misericordia y generosidad en su generación, que son sin duda
cualidades de Dios. Podemos decir que estaba siendo luz, el reflejo de Cristo para ellos aún en
medio del dolor y la vergüenza que atravesaba él y los habitantes de Jerusalén por la destrucción
de sus muros y puertas.
En este día te invito a tomar la vida de Nehemías como un ejemplo para nuestro diario vivir.
Temamos siempre al Señor, y aunque vengan problemas y dificultades que nos duelan y
averguencen no nos quedemos ahí. Recordemos que tenemos un Padre amoroso y lleno de
misericordia que ve y conoce cada pequeño detalle que vivimos.
Juan 16:33
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero
confiad, yo he vencido al mundo.
Sembremos en esta generación las cualidades de Papá que son tan necesarias porque la
siembra no es en vano.
Devocional: Nehemías 5 (Pág. 2 de 2)