MARCO TEÓRICO
Hoy en día el crecimiento demográfico ha generado deterioro ambiental,
ocasionando la generación de nuevas contaminaciones, incluida en estas la
contaminación visual, originando deterioro en el paisaje.
Al aumentar continuamente la población, su concentración progresiva en grandes
centros urbanos y el desarrollo industrial ocasionan, día a día, más problemas al
medio ambiente conocidos como contaminación ambiental. Ésta consiste en la
presencia de sustancias (basura, pesticidas, aguas sucias) extrañas de origen
humano en el medio ambiente ocasionando alteraciones en los ecosistemas.
[ CITATION Ant12 \l 9226 ]
Cada vez más, la calidad visual del paisaje urbano es tema de interés público en
países desarrollados y la sensibilización de sus habitantes acerca del aspecto de
sus entornos urbanos se muestra, entre otras formas, a través de estrictas
normativas, además de movimientos independientes contra el exceso publicitario,
tales como “Asociación de Resistencia contra la Agresión Publicitaria” en Francia.
En Latinoamérica el problema de la contaminación visual a un poco más allá.
Generalmente, en sus espacios públicos hay mayor diversidad de elementos que
generan impactos visuales negativos que en países desarrollados, donde
mediante una adecuada gestión, se han sustituido o mitigado, por ejemplo, el
cableado aéreo, los grafitis, la inadecuada disposición de la basura, entre otros
que son comunes en países en vías de desarrollo; allí se dispone de cableado
subterráneo, una gestión de residuos sólidos que involucra un estricto control
normativo, horarios, contenedores, reciclaje, entre otros. [ CITATION Car13 \l 9226 ]
El ciudadano constantemente e inconscientemente se ve obligado a percibir todo
lo que acontece en la vía pública. Según Gamez (2013), “La contaminación visual
que afecta diariamente a millones de personas, se refiere al abuso de ciertos
elementos tales como carteles, cables, chimeneas, antenas, poste, etc., que
alteran la estética, y aunque no provocan contaminación de por sí; se convierten
en agentes contaminantes mediante el manejo abusivo del hombre (cantidad,
tamaño, colores, etc.) y generan, a menudo, una sobre estimulación visual
agresiva, invasiva, simultánea e indiscriminada y contra las cuales no existe
ningún filtro ni defensa. La cartelería publicitaria es el elemento más sobresaliente
por su impacto inmediato.
Así el hombre percibe un ambiente caótico y de confusión que lo excita y estimula,
provocándole una ansiedad momentánea mientras dura el estímulo. Estos
estímulos a los que se ven sometidos, por ejemplo los automovilistas, pueden
llegar a generar distracción, e incluso a imposibilitar la percepción de las señales
indicadoras de tránsito, transformándose en inductores de accidentes de tránsito”. [
CITATION Fer \l 9226 ]
La contaminación visual, puede ser considerada por sus efectos, desde varios
aspectos, como degradación de la calidad del entorno y como sobre estimulación,
produciendo estrés por sobrecarga informativa y fatiga cognoscitiva.
El fenómeno, consecuencia de la economía de libre mercado y su feroz
competencia, tiene la característica de no ser transmitido por ningún vector; su
influjo se traslada directamente desde el origen hacia el habitante, produciéndole
efectos perturbadores que lo afectan en tres niveles: Estético - paisajístico, por
degradación de la calidad del entorno y psicoactivo, por sobre estimulación,
produciendo estrés por sobrecarga informativa y fatiga cognoscitiva.
Las campañas políticas también constituyen un fuerte foco de contaminación
visual, principalmente cuando los anuncios se colocan en lugares prohibidos; otro
foco son los elementos publicitarios en el espacio público, además de aportar una
serie de elementos físicos que se agrega a los ya existentes (árboles, señales de
tránsito, columnas de iluminación, etc.) que terminan conformando un plano virtual
sobre la línea del cordón que impide apreciar las fachadas, además de constituir
una barrera de elementos que dificulta el desplazamiento peatonal. Este hecho es
doblemente perjudicial, especialmente en zonas donde existen edificios de alto
valor patrimonial e histórico. [ CITATION MAR02 \l 9226 ]
Está comprobado que cuando el cerebro humano recibe más información visual de
la que es capaz de procesar, produce un estado de tenciones en el sistema
nervioso, con efecto en la salud. Según Rapoport (1974), existe un límite innato a
la cantidad de información que el hombre puede manejar simultáneamente,
llamada tasa de información Utilizable, que se define como la información que
recibe y procesa una persona en un tiempo dado. Este autor afirma que un
entorno puede presentar un bajo contenido de información utilizable cuando los
elementos son tan numerosos, variados y tan absolutamente desvinculados entre
sí, que el sistema perceptivo queda sobrecargado, haciendo imposible obtener de
él información utilizable alguna. Este tipo de señales tan intensas, provocan
disgustos y aburrimiento en el receptor.
Cuando una imagen supera el máximo de información que el cerebro puede
asimilar (4 bit/seg aproximadamente), se produce estrés visual y las reacciones
psicofísicas se ven alteradas, la percepción se vuele caótica y la lectura ordenada
del paisaje se hace imposible (Arbohaín y Garcén, 2001). Estos autores explican
que la situación ideal es la “complejidad visual”, que es intermedia entre la sobre
estimulación visual y la monotonía perceptual. Las personas, según Rapoport
(1978), actúan mejor a determinados niveles de estímulo, evitando los excesos;
por eso usan filtros, a fin de reducir o “apagar” la sobre estimulación, despreciando
parte del medio físico y social, aunque ello implique ciertos costos. La adaptación
a la sobre estimulación puede provocar frustración, debido a que en medios muy
caóticos se pierde mucha información y energía en el proceso de percepción,
resultando en un aumento de agresividad, jerarquización y territorialidad. Otros
autores, como Rozadas (2006), señalan como consecuencias de la contaminación
visual sobre la salud humana, dolores de cabeza, distracción, estrés, trastornos en
la atención, disminución en la eficiencia laboral, mal humor, agresividad, entre
otros. [ CITATION Car13 \l 9226 ]
BIBLIOGRAFÍA
Gamez, E. M. (2013). La Contaminación Visual Actual De Los Avisos Publicitarios
En La Ciudad de Bogotá . Bogotá.
García, F. (s.f.). Contaminación Visual . Obtenido de
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GARCIA, M. R. (2002). Universidad Nacional de Colombia. Obtenido de Ecologia y
Medio Ambiento :
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Mendiola, A. B. (2012). ONG PERÚ ECOLÓGICO 2012. Obtenido de
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Velandia, C. A. (2013). La Contaminacion Visual de Espacion Publicos en
Venezuela . Gestion y Ambiente , 45-60.