CARÁCTER ALGUNOS MEDICAMENTOS HOMEOPATICOS
Silicea: personas hipersensibles al frío, con gran sensación de fatiga ante el
mínimo esfuerzo, a menudo irritables y con falta de confianza en sí mismos,
tímidos y nerviosos, inteligentes y observadores, pero con miedo al fracaso.
• Sepia: personas muy responsables, con tendencia a la indiferencia y al
pesimismo, reservadas, no les gusta el consuelo, irritables ante mínimas
contrariedades y con tendencia a la soledad.
• Lycopodium: inteligentes, autoritarios y dominantes, aunque este
comportamiento suele esconder falta de seguridad y de confianza en sí
mismo; no toleran la mínima contradicción.
• Nux Vomica: personas minuciosas, atareadas y apresuradas, con
tendencia a la agitación o a la ira, gruñones, a veces desagradables, con
hipersensibilidad a los ruidos, a los olores o al contacto.
Las tendencias patológicas dependen de la predisposición del paciente a
padecer ciertos síntomas localizados en un determinado aparato según
tenga más fragilidad en ese sistema, de forma orgánica o incluso funcional.
Es interesante cómo ciertas personas tienen mayor facilidad para
desarrollar un tipo de enfermedades. Algunos tienen más síntomas
respiratorios, otros digestivos o cutáneos… Hay pacientes que nunca
enferman del aparato respiratorio, pero a nivel digestivo presentan síntomas
intermitentemente.
O, por el contrario, su punto débil son los bronquios y padecen episodios
repetitivos de asma o bronquitis. O el problema lo tienen a nivel metabólico
o cardiovascular. Se orientarán a la elección del medicamento según la
similitud con los síntomas provocados por esa sustancia en un individuo
sano, que es a lo que llamamos patogenesia, y que, unido a los de otros
medicamentos, constituyen la denominada Materia Médica
Homeopática. Por poner un ejemplo, tenemos los pacientes con tendencia
a los espasmos, característicos de la Ignatia y Nux Vomica; o a la
congestión y estasis venoso de la Pulsatilla. Otros con afectación
neuroendocrina y vascular, típicas de Lachesis. O con tendencia a la
dispepsia, uricemia y litiasis, característicos de Lycopodium.
Homeopatía y eneagrama
Susagna Muns CampSeguir
7 Dic 2016
Google BookmarkMás...17
El sistema del eneagrama en homeopatía procede de la tradición esotérica sufí. Describe nueve
tipos de personalidades que se consideran como básicas, y describe cómo son y cómo se
comportan en función de si se encuentran en una situación de relajación o positiva o en una
situación de estrés o negativa.
A estas personalidades también se las relaciona con una emoción patológica.
Lo que se pretende es acceder a la esencia del individuo. Una vez localizado el tipo, se da como
tratamiento de fondo el remedio homeopático que le corresponda en diluciones Korsakovianas
muy elevadas.
Las 9 personalidades son:
1. El perfeccionista
Es una persona que en la infancia aprende que para que le quieran tiene que perfeccionarse cada
día más, es el típico niño que si no se porta bien, no encuentra el afecto de los padres.
Su vida se centra en ser correcto, hacer bien las cosas, ser íntegro y reprimen las necesidades y los
deseos naturales.
No toleran la injusticia, la irresponsabilidad, que se hagan las cosas mal, el incumplimiento de las
normas.
El problema que tiene esta personalidad es que son muy críticos con ellos mismos, no aceptan
equivocarse o tener errores, lo que hace que no puedan delegar trabajos y que dediquen excesiva
atención a los detalles. No se permiten tener deseos e impulsos naturales, ser espontáneos.
Situación de relajación: el epicúreo.
Situación de estrés: el romántico.
Emoción patológica: la ira.
Remedio homeopático: Arsenicum Album.
2. El dador
Tiene una distorsión creada desde la infancia, ha aprendido que el afecto se lo tiene que ganar,
que no existe el afecto gratuito. Para recibir primero se tiene que dar. Esta creencia le deja
vulnerable en muchas situaciones de la vida.
Se centran en satisfacer las necesidades y los deseos de los demás, intentan no decepcionar a las
personas, porque piensan que así se ganaran la aceptación y la valoración.
El problema que tienen es que el hecho que siempre estén pendientes de los demás hace que no
se preocupen de sus propias necesidades, teniendo muchas veces dificultades para recibir.
Situación de relajación: el romántico.
Situación de estrés: el jefe.
Emoción patológica: el orgullo.
Remedio homeopático: Pulsatilla
3. El ejecutante
En este caso la distorsión le viene porque cree que el amor es lo mismo que la admiración,
convirtiéndose en unos adictos de la admiración y del éxito.
Piensan que las personas son amadas por lo que tienen y hacen y no por lo que son en realidad.
Por tanto viven para obtener éxitos, ser los mejores, los más guapos, tener el mejor coche, la
mejor casa y una pareja que puedan lucirla en su entorno.
No soportan el fracaso o que alguien sea mejor que ellos. Son líderes, seguros de sí mismos,
prácticos, competentes y eficientes.
El obstáculo que tienen es que trabajan en exceso hasta el punto del agotamiento, no saben
aminorar la marcha.
Situación de relajación: el abogado del diablo.
Situación de estrés: el mediador.
Emoción patológica: el engaño.
Remedio homeopático: Phosphorus.
4. El romántico
Debido a las situaciones vividas con sus padres en el núcleo familiar, han entendido que el amor y
el dolor van juntos. No entienden el amor sin sufrimiento.
Sería el típico caso de padres separados, por ejemplo cuando la madre está triste por la separación
y empatiza con el niño cuando llora, de manera que el niño obtiene más abrazos y más atención
de la madre cuando llora, relacionando el dolor con la obtención de amor y cariño.
Hacen lo posible por no ser rechazados, abandonados, o sentirse insignificantes.
Lo que les bloquea es que piensan que no van a dar la talla, que el mundo les defrauda.
Situación de relajación: el perfeccionista.
Situación de estrés: el dador.
Emoción patológica: la envidia.
Remedio homeopático: Natrum Muriaticum.
5. El observador
Al niño no se le presta suficiente atención, viven encerrados en sí mismos, aislados del mundo,
protegidos del mundo, se sientan detrás en la clase, no participan, tienen dificultades para vivir la
emoción en directo.
Son independientes, reservados, marcan los límites para no perder su intimidad. Evitan los
sentimientos intensos, la intromisión, a las personas exigentes, y todo aquello que les pueda llevar
a la dependencia.
Tienen problemas para relacionarse, perdiendo oportunidades de hacer cosas con otras personas.
Se separan de sus sentimientos y se niegan a conectar con los demás, nunca revelan asuntos
personales.
Situación de relajación: el jefe.
Situación de estrés: el epicúreo.
Emoción patológica: avaricia.
Remedio homeopático: Sepia
6. El abogado del diablo
El núcleo del dolor lo tienen niños que viven una infancia con unos cuidadores que son de carácter
inestable y que no les dan una pauta de cuál es el camino correcto para intensificar la corriente de
afecto, de tal manera que se vuelven miedosos y desconfiados.
Viven en un entorno inestable, como en el caso de padres alcohólicos, con trastornos de la
personalidad, en las que unas veces frente al mismo comportamiento les sonríen y otras les
castigan. Esos niños se vuelven inseguros, incapaces de tomar decisiones, miedosos y eso va a
estar durante toda la vida.
Piensan que el mundo es peligroso y que no pueden confiar en las personas. Son personas que
dudan, ponen a prueba a los demás, siempre buscan mensajes en doble sentido.
El problema reside en que siempre se encontraran entre la duda y la ambivalencia. Son
controladores, sobreprotectores y desconfiados. Les domina los pensamientos pesimistas.
Situación de relajación: el mediador.
Situación de estrés: el ejecutante.
Emoción patológica: el miedo.
Remedio homeopático: Lycopodium
7. El epicureo
Corresponde con un niño que aprende en la infancia a tomarse todas las cosas en broma, incluso
el dolor. Frente al sufrimiento expresa la broma como manera de ocultarlo y como manera de
huir. Vive la vida desde los juegos, desde todo lo que es la satisfacción inmediata de las pasiones.
Son niños que viven en un ambiente donde generalmente la emoción está vetada, no está muy
bien visto expresar la emoción, incluso se sienten criticados cuando lo hacen y la manera que
tienen es reírse de la emoción y del dolor. Pero es una tensión emocional que acumulan dentro.
Son personas que de cara a la gente son muy extrovertidas, muy relajadas, muy abiertas.
Creen que el mundo frustra y causa sufrimiento a las personas porque las limita.
Disfrutan y viven la vida siempre experimentando. Tienen una imaginación activa, evitando en lo
posible las frustraciones, restricciones y limitaciones.
El problema a superar es la obsesión en ellos mismos y en aquello que desean sin poner límites.
Nunca aceptan el compromiso.
Situación de relajación: el observador.
Situación de estrés: el perfeccionista.
Emoción patológica: la gula.
Remedio homeopático: Sulfur
8. El jefe
Son niños que viven una infancia en la que perciben que quienes expresan sus emociones se les
clasifican como débiles. Perciben el mundo como cruel e injusto y en donde aquellos que tienen el
poder se aprovechan de la inocencia y la debilidad de los demás.
Por tanto, se hacen fuertes y poderosos con el fin de conseguir el respeto de los demás. Tienen el
control y el dominio de su espacio y de las personas y todo lo que les rodea. No toleran ser débiles,
vulnerables indecisos o dependientes.
Esta personalidad no se da cuenta que es un controlador, y su estilo de vida hace que los demás se
alejen de él. Niegan sus temores y debilidades y no valoran la sensibilidad.
Situación de relajación: el dador.
Situación de estrés: el observador.
Emoción patológica: la lujuria.
Remedio homeopático: Nux Vómica
9. El mediador
Son niños que se sienten poco atendidos emocionalmente, como por ejemplo, los hijos de familias
numerosas, buscan que le dejen en paz y tranquilos y poder vivir en un mundo que se han
imaginado.
Por otro lado también han desarrollado estrategias para sobrevivir, entre ellas la de favorecer la
reconciliación, aprenden a ser los mejores mediadores del mundo, pero para poder estar ellos
tranquilos.
Intentan llevar una vida sin conflictos, en paz y tranquilidad. Evitan los conflictos, las
confrontaciones, las situaciones incómodas.
Son personas que nunca se adaptaran a los cambios porque esto les puede perturbar su
tranquilidad.
Situación de relajación: el ejecutante.
Situación de estrés: al abogado del diablo.
Emoción patológica: la pereza.
Remedio homeopático: Calcárea Carbónica
MotivaciónEnfermedadesPsicología
Más en Saludterapia: [Link]
[Link]