CAS.
N° 4216-2007 LIMA
RESOLUCIÓN DE CONTRATO NO NECESITA QUE EL
CONTRATO SEA POR ESCRITURA PUBLICA
Sumilla: ”… el artículo mil cuatrocientos veintiocho del Código
Civil establece que en los contratos con prestaciones recíprocas,
cuando alguna de las partes falta al cumplimiento de su prestación, la
otra parte puede solicitar el cumplimiento o la resolución de dicho
contrato y, en uno u otro caso, la indemnización por daños y perjuicios.
Como puede advertirse, la norma comentada está referida a un
supuesto general de incumplimiento de la prestación, y en ninguno de
sus extremos prevé la necesidad de que exista un contrato escriturado
o “materializado” para poder dar lugar a su resolución, por lo que resulta
evidente que la norma citada ha sido erróneamente interpretada por la
Sala Superior…” “…Las discrepancias surgen únicamente cuando el
demandado alega haber dejado de prestar sus servicios como
consecuencia del incumplimiento del comitente de diversas
estipulaciones pactadas en el contrato verbal, aspecto que de ninguna
manera guarda relación con la “existencia o materialización” del
contrato de prestación de servicios…” “…al apelar la sentencia de
primera instancia, el demandado José de la Cruz Torres Sáenz se limita
a afirmar que fue la entidad demandante quien incumplió con cubrir los
gastos de su traslado e instalación en el Perú de aquél y su familia, así
como el pago de premios, primas y demás alicientes propios de la
actividad deportiva, pero sin llegar a acreditar con medio probatorio
alguno que tales aspectos fueran acordados como parte de contrato
verbal de prestación de servicios que celebró con la parte actora…”
“…ha invocado correctamente los alcances del articulo mil trescientos
treinta y dos del Código Civil para efectos de fijar equitativamente el
monto del resarcimiento por el daño causado, utilizando su valoración
razonada de los hechos, como es el haber pagado al demandado una
suma determinada de dinero sin obtener de él el cumplimiento de todas
las prestaciones pactadas hasta el final del contrato, colocar al Club en
la necesidad de contratar a un nuevo Director Técnico ante la salida
intempestiva del demandado y, como resultado de ello, provocar que el
bajo rendimiento del equipo de fútbol lo ubicara en el penúltimo lugar de
la tabla de posiciones, privándoles de auspiciadores y publicidad que le
permitiera cumplir sus fines; siendo el caso que al no haberse
acreditado que la entidad actora sufriera mayores pérdidas económicas
que la fijada como monto indemnizatorio, la suma asignada en la
sentencia apelada debe ser confirmada…”
CAS. N° 4216-2007 LIMA. RESOLUCIÓN DE CONTRATO.
Lima, veinticuatro de noviembre del año dos mil ocho.-
LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPUBLICA; vista la
causa número cuatro mil doscientos dieciséis dos mil siete, en Audiencia Pública de la fecha, y
producida la votación con arreglo a ley, emite la siguiente sentencia;
MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación interpuesto por el Club Deportivo Wanka
mediante escrito de fojas doscientos treinta y nueve, subsanado a fojas doscientos cincuenta y cuatro,
contra la sentencia de vista emitida por la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima,
de fojas doscientos catorce, su -fecha veinticinco de abril del año dos mil siete, que revocó la ‘sentencia
apelada de fojas ciento sesenta y nueve, que declaró fundada en parte la demanda, con lo demás que
contiene, y reformándola, declaró infundada la misma en todos sus extremos;
FUNDAMENTOS DEL RECURSO: Que, el recurso de casación fue declarado procedente por
resolución del veintisiete de noviembre del año dos mil siete, por la causal prevista en el inciso primero
del artículo trescientos ochenta y seis del Código Procesal -Civil, en virtud de Io cual la entidad
recurrente denuncia: la Interpretación errónea del artículo mil cuatrocientos veintiocho del Código Civil,
pues lo que es materia de resolución en este proceso no es el contrato como documento físico, sino la
relación jurídica contractual, más aún si el artículo mil trescientos cincuenta y uno del Código Civil
define al contrato como el acuerdo de dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir una
relación jurídica patrimonial; en otras palabras, la resolución no incide en el negocio en sí sino en la
relación contractual a la cual ha dado vida. Un contrato puede ser verbal o escrito, según la forma que
adopta en el tráfico jurídico, prevaleciendo la libertad de forma según lo dispone el artículo ciento
cuarenta y tres y ciento cuarenta y cuatro del Código Civil, salvo que la ley asigne una forma específica
para el acto jurídico bajo sanción de nulidad. Por consiguiente, siendo el contrato de locación de
servicios un contrato con prestaciones recíprocas no sujeto a formalidad específica alguna, sólo se
perfecciona por el simple consentimiento, es decir, por acuerdo de Voluntades y por lo tanto puede ser
resuelto; y,
CONSIDERANDO:
Primero.- Que, mediante escrito de fojas diecisiete, subsanado a fojas treinta y nueve, el Club
Deportivo Wanka interpone demanda para efectos de que el órgano jurisdiccional declare resuelto el
contrato verbal celebrado el veintisiete de junio del año dos mil dos con José de la Cruz Torres Sáenz,
mediante el cual contrataron sus servicios como Director Técnico para el Torneo Clausura del año dos
mil dos; solicitando accesoriamente la devolución de cinco mil doscientos dólares americanos
entregados al demandado como retribución, así como el pago de una indemnización por daños y
perjuicios ascendente a seis mil ochocientos dólares americanos. Sostiene la entidad demandante que
con el demandado acordaron el pago de cinco mil dólares americanos como retribución mensual por
sus servicios, además de entregarle mil doscientos noventa y dos dólares americanos con cincuenta y
dos centavos para cubrir los pasajes tanto de él como de su preparador físico, habiendo efectuado
pagos al demandado por la suma de nueve mil dólares americanos (cinco mil dólares americanos el
dos de julio del año dos mil dos y cuatro mil dólares americanos el primero de agosto del mismo año,
según recibos y vouchers que adjunta de fojas cinco a ocho); sin embargo, de manera sorpresiva y
después del partido oficial de fútbol entre los Clubes Deportivo Wanka y Bolognesi de Tacna, realizado
en la ciudad de Huancayo el cuatro dé agosto del año dos mil dos, sin mediar explicación alguna, el
demandado abandonó su puesto, para luego tomar conocimiento de que el mismo fue contratado por
el Club Alianza Atlético de Sullana como su nuevo entrenador. Ante la protesta y continuos
requerimientos del Club, el demandado les remitió una Carta notarial de fecha veintiuno de agosto del
año dos mil dos (fojas – nueve) negándose a reconocer los adeudos mantenidos, siendo que por estos
hechos fue sometido a proceso ante la Comisión de Justicia de la Federación Peruana de Fútbol, la
cual lo ha sancionado con la respectiva inhabilitación por un mes al haber cometido una falta deportiva,
como es la de abandonar su cargo de Director Técnico. En consecuencia, ante el incumplimiento
contractual de una de las partes, solicitan la resolución del contrato verbal conforme a lo establecido
en el artículo mil cuatrocientos veintiocho del Código Civil, debiendo por lo tanto reponerse las
prestaciones;
Segundo.- Que, el Juez de la causa declaró fundada en parte la demanda y, en consecuencia, resuelto
el contrato de locación de servicios celebrado entre las partes, infundada la pretensión de devolución
de suma de dinero, y fundada la pretensión indemnizatoria, en consecuencia, que el demandado
Cumpla con abonar a la parte demandante la suma de cinco mil nuevos soles por responsabilidad
contractual; con costas y costos, por cuanto:
i.- con las documentales que se acompañan a la demanda, tales como los documentos de cobranza,
recibo de caja, Voucher de depósito, carta notarial y copias de las resoluciones emitidas por la Comisión
de Justicia de la Federación Peruana de Fútbol, se prueba la existencia de la relación contractual entre
las partes;
ii.- la Comisión de Justicia de la Federación Peruana de Fútbol ha sancionado al demandado con la
suspensión por un mes por haber incurrido en conducta antideportiva, al haber abandonado
intempestiva e injustificadamente el cargo de Director Técnico del Club Deportivo Wanka, siendo de
público conocimiento que el demandado dirigió el equipo hasta el cuatro de agosto del año dos mil dos,
así como que en esa fecha pasó inmediatamente a entrenar con el Club Alianza Atlético, lo que
evidencia el abandono intempestivo de su condición de entrenador;
iii.- mediante Carta Notarial de fojas nueve, el demandado señala que fue la entidad demandante quien
no cumplió con los acuerdos verbales propuestos, por incumplimiento de pago de primas y premios
además de no proporcionarle los viáticos para traer a su familia de Colombia, sin embargo no se
encuentra probado que ello formara parte de los acuerdos, pero sí se encuentra acreditado el abandono
intempestivo del cargo de entrenador, por lo que se debe resolver el contrato de locación de servicios;
iv.- en cuanto a la devolución de las sumas que se reclaman, se trata de depósitos realizados antes de
que se produjera el abandono de su puesto como entrenador, por lo que no es factible la restitución,
en atención a lo dispuesto en el artículo mil trescientos setenta y uno del Código Civil;
v.- respecto de la indemnización, ésta corresponde al ámbito de la responsabilidad contractual y se
rige por los artículos mil trescientos catorce y mil trescientos treinta y dos del Código Civil, siendo que
el artículo mil trescientos veintiuno del mismo Código establece que el resarcimiento por inejecución
de la obligación comprende tanto el daño emergente como el lucro cesante cuando sea consecuencia
inmediata y directa de tal inejecución, y si bien en autos no se encuentra acreditado que la parte
demandante haya contratado un nuevo director técnico, ello se presume dado que se trata de un Club
de Fútbol Profesional, además de que el haber ocupado el penúltimo lugar en la tabla final de
posiciones fue causada -entre otros factores- por la salida intempestiva del emplazado Director
Técnico;
vi.- La entidad demandante no ha probado de modo alguno el daño moral que se hubiera irrogado,
máxime si se trata de una persona jurídica;
Tercero.- Que, sin embargo, la Sala Superior ha revocado la apelada y reformándola ha declarado
infundada la demanda interpuesta, pues si bien es cierto que el contrato se forma con el sólo
consentimiento, al ser la presente acción una de Resolución de Contrato por Incumplimiento de las
Estipulaciones prevista en el artículo mil cuatrocientos veintiocho del Código Civil, resulta necesaria la
existencia o materialización de un contrato, del cual se pueda apreciar las coincidencias arribadas y
dilucidar si es que realmente se han incumplido las prestaciones y, de ser así, determinar qué
contratante ha omitido su deber, por lo que siendo el contrato demandado uno verbal, en aplicación del
artículo doscientos del Código Procesal Civil, resulta inamparable la pretensión principal, por lo que las
accesorias deben seguir su misma suerte;
Cuarto.- Que, existe interpretación errónea de una norma de derecho material cuando concurren los
siguientes supuestos:
a.- el Juez, a través de una valoración conjunta y razonada de las pruebas aportadas al proceso,
establece determinados hechos;
b.- que éstos, así establecidos, guardan relación de identidad con los supuestos fácticos de una norma
jurídica determinada;
c.- que elegida esta norma como pertinente (sólo ella o en concurrencia con otras) para resolver el
caso concreto, la interpreta (y aplica); y,
d.- que en la actividad hermenéutica, el Juzgador, utilizando los métodos de interpretación, yerra al
establecer el alcance y sentido de aquella norma, es decir, yerra al establecer la verdadera voluntad
objetiva de la norma, con lo cual resuelve el conflicto de intereses de manera contraria a los valores y
fines del derecho y, particularmente, vulnerando el valor superior del ordenamiento jurídico, como es
la justicia;
Quinto.- Que, un contrato es un acto jurídico que contiene el acuerdo de dos o más partes para crear,
regular, modificar o extinguir una relación jurídica patrimonial, tal como se regula en el artículo mil
trescientos cincuenta y uno del Código Civil. De este enunciado se desprenden los tres elementos
básicos del contrato:
1.- el de ser un acuerdo, es decir un acto jurídico – necesariamente- plurilateral, en el
que coinciden dos o más voluntades;
II.- el de ser celebrado por las partes, es decir, por centros de interés definidos y distintos unos de
otros;
III.- estar destinado a crear, regular, modificar o extinguir una relación jurídica patrimonial u obligacional,
orientándose a la producción de un efecto jurídico determinado;
Sexto.- Que, el articulo mil trescientos cincuenta y dos del Código Civil contiene el principio
denominado consensualismo, según el cual los contratos se perfeccionan por el consentimiento de las
partes, excepto aquéllos que, además, deben observar la forma señalada por la ley bajo sanción de
nulidad. “El consentimiento es la integración de las voluntades de las partes para dar lugar a un acto
jurídico unitario, de manera tal que el contrato es el resultado de esa integración. En la medida en que
las declaraciones de voluntad de cada parte conserven su individualidad y no lleguen a fusionarse, a
convertirse en una declaración propia del contrato, no se habrá formado éste.” (Manuel La Puente y
Lavalle. El Contrato en General; Tomo I, Segunda edición actualizada, Palestra Editores, Lima, Dos
mil uno; página cien). Para que la voluntad adquiera un significado jurídico debe ser exteriorizada, es
decir, declarada expresamente, sin importar el medio elegido, en consecuencia, es válido el empleo
tanto de la forma oral como de la forma escrita, salvo que la normatividad especial aplicable a un
contrato en particular designe la forma en que la voluntad debe exteriorizarse bajo sanción de nulidad.
Particularmente, para los contratos de prestación de servicios (en especial el de locación), nuestra
legislación civil no ha contemplado que deba cumplirse alguna formalidad especifica al momento de
exteriorizarse la voluntad de las partes, bastando para su configuración que las partes convengan que
los servicios o sus resultados sean proporcionados por el prestador al comitente;
Sétimo.- Que, para el presente caso, la Sala Superior considera necesaria la “existencia o
materialización” de un contrato para poder pronunciarse sobre el incumplimiento de sus estipulaciones
y, por lo tanto, sobre su resolución. Sin embargo, como se tiene dicho, un contrato existe desde que
las partes exteriorizan o manifiestan su mutuo consentimiento de crear o regular -entre otros- una
relación jurídica obligacional, y en autos ambas partes coinciden de que, en efecto, acordaron
verbalmente que el demandado José de la Cruz Torres Sáenz preste sus servicios como Director
Técnico al Club Deportivo Wanka, a cambio de una retribución mensual, pero que después del primer
mes el demandado dejó de prestar dichos servicios. Las discrepancias surgen únicamente cuando el
demandado alega haber dejado de prestar sus servicios como consecuencia del incumplimiento del
comitente de diversas estipulaciones pactadas en el contrato verbal, aspecto que de ninguna manera
guarda relación con la “existencia o materialización” del contrato de prestación de servicios, sino
únicamente con la carga probatoria que incumbe al demandado, quien es el que debe probar que,
además del acuerdo de la prestación de servicios a cambio de una retribución mensual (que es lo que,
en principio, se acredita en la demanda), existían otras obligaciones a cargo del contratante o comitente
que debían ser igualmente satisfechas;
Octavo.- Que, el artículo mil cuatrocientos veintiocho del Código Civil establece que en los contratos
con prestaciones recíprocas, cuando alguna de las partes falta al cumplimiento de su prestación, la
otra parte puede solicitar el cumplimiento o la resolución de dicho contrato y, en uno u otro caso, la
indemnización por daños y perjuicios. Como puede advertirse, la norma comentada está referida a un
supuesto general de incumplimiento de la prestación, y en ninguno de sus extremos prevé la necesidad
de que exista un contrato escriturado o “materializado” para poder dar lugar a su resolución, por lo que
resulta evidente que la norma citada ha sido erróneamente interpretada por la Sala Superior, quien sin
hacer mayores precisiones respecto a la procedencia de la resolución del contrato por incumplimiento
de las prestaciones, desvía la materia controvertida al análisis de aspectos netamente probatorios,
sustrayéndose de su deber de administrar justicia y resolver el conflicto de intereses con sujeción a un
debido proceso;
Noveno.-Que, siendo así, configurándose la causal material denunciada, el recurso de casación debe
ampararse, y en atención a lo regulado en el inciso primero del articulo trescientos noventa y seis del
Código Procesal Civil, corresponde a este Supremo Tribunal resolver el conflicto de intereses, sin
devolver el proceso a la instancia inferior. En tal sentido, teniendo en cuenta que al apelar la sentencia
de primera instancia, el demandado José de la Cruz Torres Sáenz se limita a afirmar que fue la entidad
demandante quien incumplió con cubrir los gastos de su traslado e instalación en el Perú de aquél y
su familia, así como el pago de premios, primas y demás alicientes propios de la actividad deportiva,
pero sin llegar a acreditar con medio probatorio alguno que tales aspectos fueran acordados como
parte de contrato verbal de prestación de servicios que celebró con la parte actora, conforme a la carga
probatoria que le impone el artículo ciento noventa y seis del Código Procesal Civil, no cabe amparar
tales argumentos de defensa para desvirtuar la pretensión de resolución del contrato verbal. De otro
lado, en cuanto a la indemnización fijada en autos por el Juez de la causa, se tiene que aquél ha
invocado correctamente los alcances del articulo mil trescientos treinta y dos del Código Civil para
efectos de fijar equitativamente el monto del resarcimiento por el daño causado, utilizando su valoración
razonada de los hechos, como es el haber pagado al demandado una suma determinada de dinero sin
obtener de él el cumplimiento de todas las prestaciones pactadas hasta el final del contrato, colocar al
Club en la necesidad de contratar a un nuevo Director Técnico ante la salida intempestiva del
demandado y, como resultado de ello, provocar que el bajo rendimiento del equipo de fútbol lo ubicara
en el penúltimo lugar de la tabla de posiciones, privándoles de auspiciadores y publicidad que le
permitiera cumplir sus fines; siendo el caso que al no haberse acreditado que la entidad actora sufriera
mayores pérdidas económicas que la fijada como monto indemnizatorio, la suma asignada en la
sentencia apelada debe ser confirmada; RESOLUCIÓN: declararon FUNDADO el recurso de casación
interpuesto por el Club Deportivo Wanka mediante escrito de fojas doscientos treinta y nueve,
subsanado a fojas doscientos cincuenta y cuatro; CASARON la resolución impugnada, en
consecuencia, NULA la sentencia de vista de fojas doscientos catorce, su fecha veinticinco de abril del
año dos mil siete; y, actuando en sede de instancia, CONFIRMARON la sentencia apelada de fojas
ciento sesenta y nueve, su fecha veintiocho de agosto del año dos mil seis, que declara fundada en
parte la demanda interpuesta a fojas diecisiete, subsanada a fojas treinta y nueve, y en consecuencia,
resuelto el contrato de locación de servicios celebrado por el Club Deportivo Wanka con José de la
Cruz Torres Sáenz; infundada la pretensión de devolución de suma de dinero; y fundada la pretensión
de indemnización por danos y perjuicios, y que el demandado cumpla con abonar a la entidad
accionante la suma de cinco mil nuevos soles, con lo demás que contiene; DISPUSIERON se publique
la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano; en los seguidos por el Club Deportivo Wanka
contra José de la Cruz Torres Sáenz; sobre Resolución de Contrato y Otros; y, los devolvieron;
interviniendo como Vocal Ponente el señor Ticona Postigo.-
S.S. TICONA POSTIGO.
SOLÍS ESPINOZA.
PALOMINO GARCÍA.CASTAÑEDA SERRANO.
MIRANDA MOLINA.
C-426640-87 Publicado 02-12-09 Página 26388