Alcira Argumedo: Pobreza y desigualdad social en el
Mercosur.
Si uno analiza un primer período que va desde fines de la
Segunda Guerra Mundial hasta 1973 (Edad de oro) verá
que se produce lo que se ha dado en llamar La
Revolución del Tercer Mundo. Por primera vez en el
Mercosur toman la ofensiva y a través de los llamados
movimientos de liberación nacional, comienzan a formar
nuevos valores y una ética solidaria. Esto va a llevar a
cuestionar núcleos decisivos del poder de las potencias
occidentales en 1973, y esto va a dar lugar a una
restauración conservadora planteada por Henry
Kissinger, que en América Latina tiene como expresión
esta ola de golpes militares que van a imponer a través
del terrorismo de Estado un quiebre en las relaciones
del poder político, imponiendo políticas de saqueo.
Las diferentes formas de saqueo
El primer mecanismo de traslado de capitales fue la
estatización de la deuda externa privada, que hizo que el
Estado se hiciera cargo del treinta por ciento del Producto
Bruto Interno del país en momentos en que las tasas de
interés subían del cuatro al diecisiete por ciento anual. A
cualquier estado, esa cifra lo pondría en situación de
quiebra.
Pero a ello se agregó el mecanismo de la llamada Patria
Financiera y fue que permitía una especulación de los
sectores financieros a través de una serie de mecanismos:
Lo que se llamó la "Patria Contratista", que eran
situaciones a través de las cuales distintas compañías le
compraban el petróleo a YPF al cincuenta por ciento de su
valor porque decían que había que promocionarlo y luego
elaboraban cualquier tipo de procesamiento y se lo volvían
a vender al doscientos por ciento de su valor.
Luego tenemos la Patria Tarifaria, porque se sabía que
varios de estos sectores tenían tarifas subsidiadas o no
pagaban tarifas a las empresas públicas (como ferrocarriles)
y a eso se agregó otro mecanismo de traslado que fue el
"subsidio a los procesos de descentralización industrial"
Entonces vino a sumarse a esto -dado que las empresas
estaban en quiebra obviamente- el proceso de las
Privatizaciones, porque era parte de la denominada
"modernización".
Luego vinieron las "nuevas formas de crecimiento con
saqueo" que fueron, primeramente, el hecho de la
posibilidad de estas empresas privatizadas de saquear a
la población, mediante mercados cautivos en las
distintas áreas a través de tarifas descomunales en
dólares.
La segunda línea de crecimiento fue la del sector
financiero, debido a las altas tasas de interés en
dólares.
El tercero fue el crecimiento de automotrices y acero
que se dio con una protección superior a la que tenía la
industria nacional en la etapa de sustitución de
importaciones y, además, se les dio un subsidio a partir
del “Plan Canje”.
¿Qué es la globalización? La globalización es el creciente
control de la producción, los servicios, la comercialización
interna e internacional, de las finanzas, de los recursos
estratégicos, las comunicaciones y la información por parte
de mega-empresas multinacionales que solo se guían por
el objetivo de lucro sin tener ninguna responsabilidad
acerca de las consecuencias sociales o de la estabilidad de
la Naciones.
¿Dónde funciona?
Japón sólo deja que exista un cinco por ciento de
inversiones extranjeras en su país, el noventa y cinco
por ciento del sistema financiero y de las inversiones
japonesas, son japoneses. Por lo tanto la
globalización financiera en Japón no existe.
En China el noventa y dos por ciento de las
inversiones son de origen estatal, sólo se permite un
ocho por ciento de inversiones extranjeras donde la
mitad tienen que ser de chinos que viven en el
extranjero, es decir de las comunidades chinas.
Tampoco en China existe la globalización.
La globalización funciona sólo en América latina, en lo
que queda de África, en parte de Rusia y en algunos
lugarcitos más. Es una política de imposición que en
nombre de la modernidad lleva a determinadas
relaciones de poder.
La inviabilidad del "modelo"
El problema es que estos modelos se están volviendo
inviables en el ámbito internacional por tres razones. La
primera es que en el marco de esta restauración
conservadora se plantea lo que se dio en llamar la
revolución científico técnica, que es un salto cualitativo en
términos tecnológicos que establece nuevos esquemas
productivos.
¿Porqué es inviable este Modelo? Porque están haciendo
crecer esta masa de población (3500 a 4000 millones de
personas) que es población sobrante absoluta, al ser
reemplazada por elementos automatizados, generando
mayor desocupación. Ni trabaja ni consume (por eso es
absoluta). Y el empresario por un lado se beneficia y por el
otro se perjudica, es contradictorio el modelo. Por un lado
con la tecnología se ahorra de pagar sueldos a los
trabajadores y produce más y mejor, pero por el otro, al
profundizar la desocupación que no consume, afecta su
propio mercado porque disminuye la demanda.
Esta polarización social ha provocado que las crisis de
sobreproducción tengan como consecuencia el aumento
de la productividad por las nuevas tecnologías y el brutal
achicamiento de los mercados.
Solución:
Argentina tiene salida con sólo dos condiciones: primero,
que dejen de continuar saqueando recursos del campo
social a favor de estos grupos económicos, y segundo, la
creación de una fuerza política, con el suficiente grado de
participación y consenso para frenar esto.
Hobsbawn: una vista panorámica del siglo XX
El 28 de junio de 1992 el presidente de Francia se dirige
hacia Sarajevo, donde tiene lugar un conflicto por la
crisis de Bosnia. Elige ese día en particular para ir a
Sarajevo porque es el aniversario del asesinato de un
archiduque austrohúngaro que ocurrió allí y que dio lugar
a la 1 guerra mundial. Esta guerra mundial fue el
resultado de errores de cálculos, de malos entendidos
políticos. Lo que intenta demostrar el presidente de
Francia es qué magnitud puede llegar a tener la crisis de
Bosnia, pero mucho no entienden esta elección del
presidente francés porque nadie recuerda esos tipos de
acontecimientos ya que de eso se encargan los
historiadores.
Para entender el siglo XX hay que centrarse en el siglo
XX corto (1914 donde comienza la 1 guerra mundial
-1991 donde cae la unión soviética). 3 etapas:
1914-1945 tenemos un período de crisis, es un
derrumbe de la civilización europea. Europa estuvo
enfrentando 2 guerras mundiales, rebeliones, crisis
económicas y así es como cae dicha civilización. En esta
etapa, los capitalistas y los comunistas tienen que aliarse
para luchar contra el fascismo. En el momento en que la
unión soviética derrota a Hitler están bajo la revolución
de octubre; es un gobierno que dura 15 años; si esto no
hubiese ocurrido, podría haber sido muy diferente el final
de la guerra.
1945-1970 tenemos la Edad de Oro; es una edad de
plena expansión económica, social y cultural y el
capitalismo y el comunismo se encuentran como dos
fuerzas igualadas
Sin embargo, a partir de 1970 vuelve la crisis; el
comunismo esta cayendo y con él caen todas las
economías que dependían de él. Además, no es sólo
una crisis económica, también es una crisis de la
ideología, del racionalismo, del humanismo. En este
siglo se dejó morir a 187 millones de personas
aproximadamente, este es el 10% que la población del
mundo tenía en el año 1900 y, sin embargo, al final del
siglo tenemos el triple de la población que había en
1900. A pesar de que en este siglo hubo un
enriquecimiento en la producción de bienes y servicios,
la gente puede acceder a más comunicación, transporte
e información, sigue habiendo una desigualdad en el
mundo, sigue habiendo mucho analfabetismo y de hecho
en este siglo hubieron las peores hambrunas de la
historia.
Hubo un retroceso en los códigos, la diplomacia;
conductas que eran atribuidas a los países mas
“primitivos” fueron tomadas por países que
supuestamente eran “civilizados”, por Ej., en los
conflictos bélicos la finalidad no es matar a toda la
población de un país, sino desarmar al país para poder
conquistarlo. Pero en la 1 guerra mundial, excepto en
[Link]., murieron mas civiles que militares. A pesar de
que en 1780 se abolió la tortura como práctica, ésta fue
practicada durante el siglo XX.
Durante el siglo XX corto, el mundo cambió mucho en 3
aspectos:
- El mundo ya no es eurocéntrico. Muchas potencias
que existían en 1914, dejaron de existir en 1991 y
[Link]. ha ganado mucha riqueza y poder.
- Nos acercamos a una unidad mundial operativa. El
estado-nación se ha visto reducido, ahora hay
organismos supranacionales, organismos
internacionales que están contribuyendo a construir
una aldea global con ayuda de las nuevas
tecnologías.
- Hay un individualismo absoluto asocial; hay una
desconexión y han cambiado las relaciones entre las
personas. Hay una desconexión con la historia y con
el otro. Cuando se hizo el individualismo radical
económico que buscaba liberar el mercado, era
predecible que eventualmente esta forma de
relacionarse iba a llevar al individualismo radical
asocial.
-
TERCERA PARTE: EL DERRUMBAMIENTO. Capítulo
XIV LAS DÉCADAS DE CRISIS
De 1973 a 1991 es la historia de un mundo que perdió
su rumbo y se deslizó hacia la inestabilidad y la crisis.
Sin embargo, hasta la década de los ochenta no se vio
con claridad hasta qué punto estaban minados de la
edad de oro.
La unión soviética y la Europa oriental terminan
colapsando por completo, no se percibió la naturaleza
mundial de la crisis ni se admitió su existencia en las
regiones desarrolladas no comunistas.
¿Por qué el mundo económico era ahora menos
estable? los elementos estabilizadores de la economía
eran más fuertes ahora que antes, Los controles de
almacén informatizados, la mejora de las
comunicaciones y la mayor rapidez de los transportes
redujeron la importancia del «ciclo de stocks» de la vieja
producción en masa, que creaba grandes reservas de
mercancías para el caso de que fuesen necesarias en
los momentos de expansión, y las frenaba en seco en
épocas de contracción, mientras se saldaban los stocks.
Por lo que se refiere a la pobreza y la miseria, en los
años ochenta incluso muchos de los países más ricos y
desarrollados tuvieron que acostumbrarse de nuevo a la
visión cotidiana de mendigos en las calles, así como al
espectáculo de las personas sin hogar refugiándose a
los abrigos de cajas de cartón, cuando los policías no se
ocupaban de sacarlos de la vista del público. La
reaparición de los pobres sin hogar formaba parte del
gran crecimiento de las desigualdades sociales y
económicas de la nueva era. En relación con las medias
mundiales, las «economías desarrolladas de mercado»
más ricas no eran injustas en la distribución de sus
ingresos. Sin embargo, en las décadas de crisis la
desigualdad creció inexorablemente en los países de las
«economías desarrolladas de mercado», en especial
desde el momento en que el aumento casi automático de
los ingresos reales al que estaban acostumbradas las
clases trabajadoras en la edad de oro llegó a su fin.
Aumentaron los extremos de pobreza y riqueza, al igual
que lo hizo el margen de la distribución de las rentas en
la zona intermedia.
Como los países capitalistas ricos eran más ricos que
nunca con anterioridad, y sus habitantes, en conjunto,
estaban protegidos por los generosos sistemas de
bienestar y seguridad social de la edad de oro hubo
menos malestar social del que se hubiera podido
esperar, pero las haciendas gubernamentales se veían
agobiadas por los grandes gastos sociales, que
aumentaron con mayor rapidez que los ingresos
estatales en economías cuyo crecimiento era más lento
que antes de 1973. La herramienta principal que se
había empleado para hacer esa función en la edad de
oro, la acción política coordinada nacional o
internacionalmente, ya no funcionaba. Las décadas de
crisis fueron la época en la que el estado nacional perdió
sus poderes económicos.
La batalla entre los keynesianos y los neoliberales, Se
trataba de una guerra entre ideologías incompatibles.
Ambos bandos esgrimían argumentos económicos: los
keynesianos afirmaban que los salarios altos, el pleno
empleo y el estado del bienestar creaban la demanda del
consumidor que alentaba la expansión, y que bombear
más demanda en la economía era la mejor manera de
afrontar las depresiones económicas. Los neoliberales
aducían que la economía y la política de la edad de oro
dificultaban el control de la inflación y el recorte de los
costes, que habían de hacer posible el aumento de los
beneficios, que era el auténtico motor del crecimiento en
una economía capitalista.
La revolución agrícola hizo que el campesinado, del que
la mayoría de la especie humana formó parte a lo largo
de la historia, resultase innecesario, pero los millones de
personas que ya no se necesitaban en el campo fueron
absorbidas por otras ocupaciones intensivas en el uso
de trabajo, que sólo requerían una voluntad de trabajar,
la adaptación de rutinas campesinas, como las de cavar
o construir muros, o la capacidad de aprender en el
trabajo.
Sin embargo, estas resultaron ser autoridades
internacionales eficaces, por lo menos para imponer las
políticas de los países ricos a los pobres. A fines de este
siglo estaba por ver cuáles serían las consecuencias y
los efectos de estas políticas en el desarrollo mundial.
SENNET: LA CORROSIÓN DEL CARÁCTER CAP. 1
“A LA DERIVA”
Enrico padre (edad de oro):
TIEMPO LINEAL: año tras año en empleos que
raramente presentaban cambios, los LOGROS eran
ACUMULATIVOS.
ÉPOCA PREDECIBLE: los sindicatos protegían sus
puestos de trabajo, y de esta manera, sabías cuandote
jubilabas y con cuánto dinero.
NARRACIÓN LINEAL: Enrico diseñó para sí mismo un
relato perfectamente claro en el que la experiencia se
acumulaba desde el punto de vista material y psíquico.
A LARGO PLAZO: sindicatos fuertes, las garantías del
Estado del bienestar y las empresas a gran escala se
combinaron para producir una era de relativa estabilidad.
TODO ESTO PERMITIDO POR UNA PARTICULAR
ESTRUCTURA BUROCRÁTICA: “JAULA DE HIERRO”
SEGÚN WEBER ( UNA ESTRUCTURA BUROCRÁTICA
QUE RACIONALIZABA EL USO DEL TIEMPO).
Enrico hijo “Rico” (décadas de crisis):
ABIERTO AL CAMBIO Y A TOMAR RIESGOS.
PREPARADO PARA MUDARSE Y CAMBIAR DE
TRABAJO PERMANENTEMENTE.
CONSTANTE TEMOR A PERDER EL CONTROL DE
SU VIDA: a perder el control sobre el manejo del tiempo,
depende de otros.
SOSPECHA QUE ADAPTARSE A LA NUEVA
ECONOMÍA REPERCUTE NEGATIVAMENTE EN SU
VIDA EMOCIONAL, EN PARTICULAR CON SU
FAMILIA: ya que las necesidades de sus hijos no
pueden adaptarse a sus exigencias laborales.
TIENE MIEDO A PERDER LA DISCIPLINA: su vida
profesional no sirve de ejemplo para que sus hijos vean
como han de comportarse éticamente.
DIFERENCIA CON LA ÉPOCA DE SU PADRE: las
causas se encuentran en las transformaciones sociales
ocurridas entre una generación y la otra. En la
generación de Rico hay nuevas maneras de organizar el
tiempo, en particular el tiempo del trabajo.
NADA A LARGO PLAZO: El mercado es demasiado
dinámico para permitir hacer las mismas cosas del
mismo modo año tras año. Los trabajos son a corto
plazo, con contrato o circunstancial.
Este lema (nada a largo plazo) destruye
progresivamente la voluntad, la confianza y el
compromiso.
En el terreno familiar, este lema significa moverse
continuamente, no comprometerse y no sacrificarse. Los
hijos de Rico no ven que el compromiso se practique en
la vida, o en la generación de sus padres.
Para Rico, la incertidumbre y el riesgo son desafíos en el
trabajo. Pero estas formas de comportamiento flexible no
le han servido en su papel de padre. Mantener las
relaciones sociales (reglas éticas intemporales) y ofrecer
una orientación duradera van en contra de su
comportamiento en el trabajo.
CONFLICTO ENTRE CARÁCTER Y EXPERIENCIA: la
experiencia de un tiempo desarticulado que amenaza la
capacidad de la gente de consolidar su carácter en
narraciones duraderas.
GRAVANO: LA CULTURA COMO CONCEPTO
CENTRAL DE LA ANTROPOLOGÍA
El objeto de estudio de la Antropología ha quedado
definido como la otredad cultural y se ha identificado a la
alteridad como eje de ese objeto. Los antropólogos dicen
que cultura es lo que el hombre crea y produce, un modo
de vida, o el conjunto de representaciones y prácticas de
todo grupo humano. Pero, también hay otro uso, más
corriente y más restringido: el que considera que la
cultura está compuesta por ciertas y especiales
manifestaciones y comportamientos, como las artes
plásticas, la escritura y literatura, la educación, la
música, la danza, la poesía, el cine, la comunicación
mediática, los espectáculos. En cuanto al sentido
antropológico, lo opuesto a la cultura sería lo que
pertenece a la naturaleza.
Estos dos sentidos de cultura (amplio y restringido)
conforman dos perfiles de una misma moneda, ya que,
nada de lo que el hombre hace deja de tener un carácter
significante. El concepto restringido toma elementos del
concepto amplio.
La cultura como “tesoro de signos”
Turgot dice que la cultura es el “tesoro de signos” que
constituye la “herencia social” de la humanidad, y
coincide con el sentido amplio antropológico.
La primera asociación es con la noción de cultivo; esto
es: lo que hacen o producen los hombres, lo que no es
natural. Y un eje inicial constitutivo del concepto puede
ser señalado por esta distinción entre herencia social y
herencia biológica. Esta última es lo que los hombres -a
nivel de su especie- tienen en común con el resto de los
seres vivos. Pero la cultura, los signos, hacen que los
hombres se diferencien cualitativamente del reino de lo
puramente orgánico, constituyendo un algo más, que el
componente biológico no puede explicar. A ese algo
más, la cultura, cada generación debe aprenderla en su
totalidad, ya que no se recibe por legado genético. De
acuerdo con esta noción inicial, todos los hombres son
igualmente capaces de producir cultura y
fundamentalmente renovarla, ya que en la cultura no hay
copia; siempre implica innovación, porque el signo es
eso: un resultado de la relación dialéctica entre algo
familiar (el significante, la forma) y algo nuevo (las
interpretaciones de los receptores). Por eso la cultura es
un terreno de interminables interpretaciones de esos
signos que, para mayor precisión, llamaremos símbolos.
El símbolo se constituye por sustitución respecto de un
referente real o imaginario: cualquier palabra remite a
una cosa, a un estado, a “algo” que actúa de referente
de lo que la palabra misma significa (re-presenta: vuelve
a presentar. Es posible incluir en él numerosos casos
particulares de referentes que se condensan en el
mismo símbolo y hacen posible la comunicación y la
comprensión).
Además de la representación, la cultura incluye los
modelos o convenciones. En otras palabras: en ninguna
cultura los seres humanos solamente se nutren, se
abrigan o se reproducen: siempre a cada una de esas
actividades se les da una significación.
La cultura como transformación de lo natural
La producción de significados y sentidos tiene una
inherente relación con la cultura como transformación.
Desde esta perspectiva, la producción (material y
simbólica) es el rasgo humano por excelencia. Desde el
surgimiento del hombre, todos sus actos han devenido
productos. Y es necesario resaltar que nada de lo
material deja de adquirir significación simbólica y ningún
símbolo puede manifestarse sin un soporte material.
La cultura se constituye por oposición y transformación
de la naturaleza. Esta oposición conceptual entre
naturaleza y cultura, entonces, resulta básica para
comprender al ser humano: ser productor de cultura a
partir del principio de contradicción. La oposición a lo
natural, como lo dado, mediante el trabajo de la cultura,
mediante las prácticas materiales significativas, implica
la constitución del hombre como ser histórico. Esto
implica la permanente transformación de la naturaleza,
una ruptura permanente.
La cultura como arena de lucha por los significados:
dominación y hegemonía
Si decimos que los significados o sentidos no son algo
dado sino construcciones permanentes, también
tenemos que tomar nota que en las culturas siempre se
establecen modelos de lo que hay que hacer, decir, etc.
Estas serían funciones de la cultura que tienden a la
reproducción, a la actualización y re-presentación de
ciertos valores, ciertas ideas y no otras. Y esos valores o
ideas a mantener están en riesgo de perderse o son
cuestionadas. Ningún signo se mantiene o se trata de
mantener de modo inercial, sin una razón histórica, sin
un interés y una racionalidad que lo motoriza. Y el
mantenimiento o no de los mismos va a depender de
quién detente el poder. Se logra por dominación,
imposición, no se da oportunidad a ninguna otra
manifestación. Pero estar en una cultura implica también
aceptación, consenso (hegemonía). La mayoría de las
prácticas las realizamos sin siquiera cuestionarlas, dado
que estar en una cultura es precisamente no contradecir,
aunque no responda a nuestros intereses. La hegemonía
produce dominio pero con la “anuencia” de los
dominados. El eje de la dominación es el ejercicio del
poder. Pero no meramente un poder material, sino
también espiritual, ideológico. Pero señalemos que, en el
terreno de la cultura, la hegemonía es necesaria para
ejercer el poder, porque detrás (o en contra) de ella hay
un juego permanente de oposición que podemos llamar
alterna, porque representa, en el fondo, un antagonismo
con el poder hegemónico. Si no existiera esa alternidad,
no habría razón para que se ejerciera la hegemonía.
La “falsa conciencia” es cuando el sujeto asume como
propia una idea ajena a su interés mediante la opacidad
del sentido común.
La hegemonía es mas efectiva cuando es flexible,
cuando se adecua y cambia reformulando e incluyendo
sentidos ajenos que sirvan a sus intereses.
La cultura es un espacio en permanente disputa por los
significados.
El sentido antropológico del concepto de cultura
Toda manifestación (material o simbólica) producida por
cualquier grupo humano es cultura, y esto permite
pensar en la idea de diversidad. Implica a pensar en
elementos en común y elementos distintivos lo que
permite la distinción, pero no una valoración. El uso
antropológico es relativista cultural, ya que afirma la
validez igualitaria de la pluralidad de culturas (de los
elementos culturales distintivos de cada grupo humano)
y cada una se debe interpretar en sus propios términos
(hay que tomar como central su propia interpretación).
El sentido antropológico amplio del concepto de cultura
se construye en oposición a aquel surgido con el
iluminismo que establece un contraste, una valoración
asimétrica, etnocéntrica. La cultura se desarrolla en un
terreno conflictivo, donde el ring es la lucha por los
significados. La antropología se ocupa de la realidad
concebida como una dialéctica de la cultura. Si
asignamos a la cultura el ser resultado de la
transformación de la naturaleza por medio del trabajo del
hombre, la relación básica o estructural que se está
implicando es la de una ruptura con lo dado.
El sentido humanista o iluminista del concepto de
cultura
Stocking, llama “humanista” al uso contrario al sentido
antropológico de cultura. Él define humanista como el
uso que proviene del pensamiento iluminista, y que es
una formulación etnocéntrica que mira a las otras
culturas desde una óptica paternalista. Este modo de ver
la cultura acepta como posible un camino progresivo de
evolución y perfectibilidad hacia esa “cumbre”, que
representaría la cultura entendida como superior. De
esto resulta no sólo que se considere que hay personas,
sectores o pueblos más cultos que otros sino que haya
actividades valoradas como propiamente culturales y
otras que caerían lisa y llanamente en el campo de la
“in”-cultura o de lo que no sin esfuerzo podría “aspirar a
ser” cultura. Esta actitud iluminista hacia la cultura es la
propia de todos los sistemas de enseñanza, que
jerarquiza contenidos y personas. El punto de vista
humanista es tolerante y relativamente relativista cultural
ya que considera que cualquiera (persona, pueblo,
sector social) puede escalar o evolucionar desde lo
menos perfecto (inculto) a lo más perfecto (culto) por
medio de la educación.
El sentido humanista o iluminista de cultura tiene
carácter socio-céntrico y elitista.
Unidad de contrarios
Toda manifestación humana es cultura, de cualquier
lugar y época. El sentido humanista y antropológico son
opuestos pero se definen cada uno en función del otro.
Si bien todas las sociedades poseen cultura por igual, no
existe grupo humano que no pondere, dentro de su
misma cultura, unos valores por sobre otros.
Cultura para la acción
La utilidad del concepto de cultura se dará siempre y
cuando se lo maneje como un contrario en unidad con el
concepto iluminista. Es la historia, como eslabonamiento
de contradicciones, la que puede construir el progreso,
pero también puede no hacerlo. Y es la acción de los
hombres, dentro de las contradicciones de cada sistema
social, la que determina que los cambios sean posibles.
DIEZ PAUTASSO, GLOBALIZACIÓN: UN
ACERCAMIENTO A LA DISCUSIÓN
Globalización: palabra que se encuentra fundamentalmente
en los medios, el mundo esta globalizado y depende de la
información disponible. Cambiaron las nociones de tiempo,
espacio, fronteras. Hay un exceso de información.
Ianni define a la globalización como un proceso histórico-
social que conmueve antiguos marcos de referencia, recrea
el mapa del mundo y da origen a nuevos procesos,
perspectivas, formas de sociabilidad.
Desde sus orígenes el capitalismo ha tendido a la
mundialización, y esta expansión está implícita en la propia
lógica del capitalismo. En estos últimos tiempos, de la
globalización, el proceso histórico económico es
cualitativamente diferente ya que implicó una liberación de
las restricciones a la movilidad del capital comercial,
productivo y, fundamentalmente, financiero. En este
contexto “el concepto [de globalización] se aplica, por lo
tanto, a la producción, distribución, y consumo de bienes y
servicios organizados a partir de una estrategia mundial y
dirigidos hacia un mercado mundial”. Esta liberación resultó
a su vez un elemento económico, social e ideológico clave
de la hegemonía dominante, ya que, si bien por un lado
libera al capital para que circule con la menor cantidad de
trabas posibles, por el otro restringe y segmenta los
mercados de trabajo, profundizando la desigualdad y la
pobreza.
Distintas maneras de enfocar la globalización
Globalización: avasallante proceso de transformación en el
capitalismo a través de los cambios tecnológicos,
económicos, socio culturales y políticos que están
ocurriendo. Cambios que se dan bajo un orden
internacional definido por la interdependencia de los
estados soberanos que se representan de manera
igualitaria en los organismos internacionales. Para esta
postura, identificada como neoliberal, estos cambios se dan
dentro de un contexto de equilibrio, de una suerte de
armonía natural entre las naciones que se mantendría
gracias a la responsabilidad, a la “racionalidad” e
inteligencia de las elites dirigentes. Este sistema social es
irresistible e irreversible.
Por otro lado, los que se apoyan en una perspectiva crítica
ven a la globalización como parte de un proceso histórico
de largo plazo, como un avance más en la expansión del
capitalismo y los esfuerzos del mismo por resolver y
superar sus contradicciones internas. Esto en realidad no
es nuevo, sino que el proceso de globalización es parte de
la lógica propia de un sistema económico en expansión
desde hace ya bastante tiempo. La supervivencia del
capitalismo reside en ser flexible y cambiar constantemente
(de forma, no de contenido). El cambio constante es la
forma que encuentra el capitalismo para resolver
transitoriamente sus contradicciones, en particular, a los
frenos en la acumulación de ganancias. La integración de
productos y de capital no incluye al mundo del trabajo. Los
teóricos de la perspectiva crítica, rechazan la idea de
representación igualitaria (asimetría radical entre naciones)
ya que es imposible considerar países como “iguales”. El
mayor logro del capitalismo es que se lo vea como un
fenómeno natural. Es trabajo del pensamiento crítico
desmitificar esta noción de sistema económico social
“natural” y ubicarlo en su contexto correcto. La
globalización no es una nueva época, sino un proceso de
largo plazo. En lo que la mayoría de los autores
concuerdan es que dicho proceso presenta nuevos roles
para los estados nación, en tanto surgen nuevos problemas
respecto del poder, la hegemonía, la distribución de la
riqueza, la pobreza, la ecología.
Otra de las cuestiones que analizan constantemente los
teóricos de la globalización, son las transformaciones, los
cambios que se producen a nivel "local". Los menos,
plantean la tendencia a la homogeneización de la cultura.
Esta opinión está basada fundamentalmente en una
concepción de la sociedad y de los actores que la
componen, como receptores pasivos. Otros analistas,
plantean que las sociedades locales y los agentes que
interactúan en ella son sujetos activos y productores de su
propia realidad. Las culturas locales y lo global no son
excluyentes si no que se relacionan dialécticamente como
“contrarios en unidad”. En la actualidad, y no sólo por el
accionar de los medios sino fundamentalmente por la
creciente movilidad de migrantes a nivel mundial, las
culturas locales sufren transformaciones.
Conclusión:
No existe una distribución uniforme de actores económicos
y sociales homogéneos, más bien, en la mayoría de los
planos y dimensiones de la globalización predominan
pluralidades y fundamentalmente asimetrías vinculadas con
la concentración desigual de la riqueza, de la tecnología y
del poder.
Los estados nación siguen cumpliendo con su función
fronteras adentro como sostenedores/reproductores del
sistema capitalista en cualquiera de sus vertientes.
Entre naciones, las relaciones no se dan en forma
igualitaria y la hegemonía política se articula en torno al
refuerzo de lo que Samir Amin ha llamado los cinco
monopolios:
1. el de las nuevas tecnologías.
2. el del control de los flujos financieros.
3. el de acceso a los recursos naturales del planeta.
4. el de control de los medios de comunicación.
5. el de posesión de armas de destrucción masiva.
Globalización y Antropología.
El “Otro” es aquel que ubico fuera de mi grupo de
referencia. La definición del Otro determina también mi
propia identidad grupal. Cabe aclarar que nuestra mirada
hacia afuera de nuestro grupo, hacia los Otros, no es una
mirada ingenua desprovista de valores, sino todo lo
contrario, es una mirada cargada de sentidos y valores
culturales con los que nos identificamos. Estos encuentros
entre “Otros” no son nuevos, por el contrario, se dan desde
que el hombre es hombre, pero, como hecho histórico, fue
el llamado descubrimiento de América. La conquista de
nuevos territorios a lo largo del proceso de expansión
capitalista siempre fue acompañada por la “radical
imposición de la otredad”, esto incluye la otredad
económica y tecnológica, pero lo que constituyó la
transformación más radical, la verdadera ruptura, fue el
ingreso y la implantación de la otredad cultural: una nueva
manera de concebir y significar el mundo. Esta “imposición
de la otredad” (construida en función del euro-centrismo) le
permitió al capitalismo mantener su hegemonía. Esta
necesidad de conocer al Otro en la expansión del
capitalismo fue tan importante que dio origen a una ciencia,
la antropología.
GARCÍA CANCLINI, LA GLOBALIZACIÓN IMAGINADA
CAP. 4: NO SABEMOS COMO LLAMAR A LOS OTROS.
Toda política cultural implica a los imaginarios de que nos
hace semejantes respecto de lo que no sabemos de los
otros. Imaginamos para compatibilizar y estas
construcciones son históricas y varían según las diferentes
culturas o naciones. El reordenamiento globalizador difiere
según se dé en naciones con desarrollo sostenido o si se
da en naciones con inestabilidad económica.
La multiculturalidad intraducible.
Mientras en francés, español y portugués la palabra
mestizo tiene un uso extendido, en inglés no existe este
término.
En [Link]. las identidades tienden a esencializarse, la
heterogeneidad multicultural es concebida como
separatismo y dispersión entre grupos étnicos para los
cuales la pertenencia comunitaria se ha vuelto la principal
garantía de los derechos individuales. Se piensa y se actúa
como miembro de una minoría.
McLaren distingue 3 tipos de multiculturismo: conservador
(hegemonía de los WASP: blancos, anglosajones y
protestantes. Éstos son superiores a los demás), liberal
(igualdad natural y equivalencia cognitiva) y liberal de
izquierda (acceso inequitativo a los bienes y oportunidades
sociales). Él sostiene la necesidad de “legitimar múltiples
tradiciones de conocimientos” y hacer predominar las
construcciones solidarias sobre las reivindicaciones de
cada grupo. McLaren llama multiculturalismo crítico a
considerar las diferencias en relación y no como
identidades separadas (esenciales). Es una práctica crítica
de negociación cultural y traducción; es un proyecto que
debe combinar políticas culturales de reconocimiento y
políticas económicas redistributivas (Fraser).
En Francia las leyes se refieren al individuo en tanto
ciudadano universal, vinculado al Estado-nación laico y sin
privilegios que pudieran derivar de su religión, etnia o sexo.
Pero en la práctica existe segregación residencial y escolar,
así como acciones discriminatorias en la vida cotidiana.
Se conspira contra la posibilidad de igualdad democrática
cuando la sociedad confronta los intereses particulares en
lugar de buscar intereses generales (Todorov).
Cambiar de énfasis de identidad hacia una política de
reconocimiento, implica la reciprocidad (Ricueur).
Balivar sostiene que las nuevas condiciones de la
ciudadanía no pueden resolverse con un tratamiento
jurídico puramente normativo, ni mediante la aplicación de
conceptos preexistentes de ciudadanía.
RENATO ORTIZ: NOTAS SOBRE LA PROBLEMÁTICA
DE LA GLOBALIZACIÓN DE LAS SOCIEDADES.
La globalización es la existencia de procesos que
envuelven a los grupos, clases, naciones e individuos. Es
un conjunto de fenómenos económicos, políticos y
culturales que trascienden las naciones y pueblos;
fenómenos que nos permiten hablar de globalización de
sociedades y de mundialización de la cultura.
¿Cómo comprender la actualidad?
Posibilidades:
1) Existencia de naciones autónomas interactuando
entre si (de manera autónoma). El mundo sería así el
cruzamiento de las diversas intenciones y preservaría
la independencia de culturas.
2) Sociedad global. Una totalidad que atraviesa las
diversas formaciones sociales. Su organicidad no
procede de la interacción entre las partes que la
constituyen. Las relaciones sociales dejan de ser
vistas como “inter” (nacionales, civilizatorias o
culturales) para ser “intra”. Hay una dilución de
fronteras, haciendo que las especificidades nacionales
y culturales sean, de manera diferenciada,
atravesadas por la modernidad-mundo. Debe haber
desterritorialización del espacio, condición necesaria
para la constitución de un mundo-mundo (ya no
existen relaciones internacionales). Pasa a haber una
cultura mundializada. Pero hay una dificultad para
pensar esta realidad social: las Ciencias Sociales;
porque son pensadas desde la lógica del Estado-
nación, y en esta sociedad se rompen las fronteras del
Estado-nación. Es necesario un dislocamiento de la
mirada sociológica y tener un punto de vista
desterritorializado. Dos obstáculos deben ser evitados:
la homogenización de la cultura (que se obtiene a
través de la telecomunicación y la cultura que
sobresale es la de los países más poderosos que
tienen los mayores medios de comunicación). La
utilización de un mismo sistema técnico, en escala
planetaria, llevaría a la nivelación de todos. Hay dos
visiones, la optimista que ve en el progreso de las
telecomunicaciones, la posibilidad de comunicación
entre los hombres; y la pesimista ve la desaparición
de la diversidad. Ya no se trata más de
homogenización sino de multiplicidad y de ahí la
insistencia sobre el resurgimiento de las
reivindicaciones locales. Aparece un mundo mosaico
donde el mercado se encuentra compacto y la
tecnología es el elemento de diversificación.
3) La modernidad mundo privilegia la diversidad (la
individuación de las relaciones sociales, la autonomía,
la afirmación de aspectos específicos). Sin embargo,
esos elementos aparentemente desconexos serán
envueltos por una malla más amplia. La modernidad
es constituida por un conjunto en el cual el todo se
expresa en la individualidad de las partes. Sin
embargo, hay algunas diferencias. Hay un solo tipo de
economía (el capitalismo), un único sistema técnico
(fax, energía nuclear, satélites, etc.), pero hay
diversidad de culturas. Por eso es mejor utilizar el
término «globalización» cuando se habla de economía
y de tecnología; son dimensiones que nos reenvían a
una cierta unicidad de la vida social. Reservar el
término «mundialización» al dominio específico de la
cultura. En este sentido, la mundialización se realiza
en dos niveles. Primero, ella es expresión del proceso
de globalización de las sociedades, arraigándose en
un tipo de organización social. La modernidad es su
base material. Segundo, ella es un universo simbólico
en el que cohabitan diferentes formas de
entendimiento (político o religioso). Una cultura
mundializada configura por tanto un «patrón»
civilizatorio. Engloba los lugares y las sociedades de
todo el planeta. Su manifestación es desigual.
Atraviesa las realidades de diversos países de forma
diferenciada (nueva dicotomía, ahora la diferencia es
entre modernos y atrasados). Otro problema es de
carácter ideológico. La expansión del mercado y la
tecnología nos llevan a conformarnos con los
problemas que nos envuelven, ya que los tecnólogos
también nos sugieren calificar las sociedades como
«atrasadas» o «adelantadas», medidas en función de
la base técnica a partir de la cual operan. La
globalización tornaría obsoleto el Estado-nación, lo
que significa decir que las grandes corporaciones se
presentarían como modelo de realización económica y
política, a nivel mundial. Nos encontramos por tanto
ante una ideología que valoriza el status quo,
ocultando no obstante los intereses particulares de los
grupos que la profesan.
¿Cómo reaccionar frente a esas fuerzas? Identificando
globalización como expresión de la mundialización, es
decir, que la estructura de la modernidad-mundo engloba
los factores de orden político, articulando en un proceso
histórico complejo los diferentes niveles de la realidad
social. Dentro de esta perspectiva, los grupos
transnacionales deben ser vistos como actores políticos
cuyo campo de actuación es el planeta. En este caso, la
política ya no puede ser más pensada en base
exclusivamente nacional o local. Las naciones son ahora
parte de la dimensión intrínseca de la totalidad del
mundo. Construir un imaginario colectivo internacional-
popular, y considerar a la juventud como un fenómeno
global.