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238 EsTenica
3 G.W.F. Hegel, Lecciones sobre la flosofia de ls historia universal, Buenos Ai
88, Revista de Occidente, 1964, tomo I, p. 143 (trad, José Gaos),
¥% Pde Man, “Signo y simbolo en la Estética de Hegel”, op. ci p- 147
2 Ibid,
3 [Link]. La actualidad de lo bello, op. ci, p. 86.
Capiruto VI
NIETZSCHE Y LA VITALIDAD DEL ARTE
Friedrich Nietzsche (1844-1900) es un autor clave para la Estética. Toda su
flosofia ests impregnada de estética; desde el primero hasta el iltimo periodo
de su produccién, insistiré en la importancia del arte, al punto de reconocer
que “s6lo como fenémeno estético estin eternamente justificados la existencia
yel mundo”.
En El dios que bails, Massimo Cacciari (1944) sintetiza la centralidad del
arte en el pensamiento nietzscheano en estos esclarecedores términos:
\Nietesche no se interesa en la elaboracién de una estética concebida como un,
dominio filoséfico “especial”, Elaree constituye para él un problema filos6fico
del arte en relaci6n con l filosofla, asi como no hay “autonomia” de a filosofia,
‘en elacién con el arte
Como mis tarde Adorno, Nietzsche tiene una experiencia directa del arte;
compone mtsica, principalmente entre 1860 y 1862, cuando contaba con menos
de veinte afios. Para Nietzsche, EL RRESSSTerigeien iaitareaisUpremaVSScsvidaal
|PIOPISMENLEMIGERIISIENUGEESEAIWIEN Ast lo expresa en el “Prologo a Richard
Wagner”, incluido en la primera edicion de EI nacimiento de I tragedia (1872),en
momentos de su gran admiracién por el compositor alemin, Y aun cusndo mis
adelante, en el “Ensayo de autocritica” (1886) que acompana la tercera edicién
del obra, searrepiente desu devocién por Wagner tanto como dela influencia de
Schopenhauer, quienes le habrian “estropeado el libro”, seguirs insistiendo en la
Jimportancia de ver la ciencia con la 6ptica del artista, ye arte, com la de la vida
La produccion de Nietzsche puede ser dividida en tres periodos:
-1) 1865-1877. Este periodo, que comienza con su traslado a Leipzig para es-
‘udiar ilologia clisica, se caracteriza por su critica de la cultura y por su devo-BT
240 esvérica
cin hacia Schopenhavery Wasnt, lapses
asomprinespalespilaresdeestaetapar las que se incluyen £/ nacimieneo de
ds eragedia (1872), Sobre la verdad y la mentira en sencido exeramoral (1872), La
Filosofia en Is époea trigica de los griegos (1873) y ss Consideraciones Intem.
ppestivas 1873-1876). La primera Incempestiva ests dedicada a David Strauss la
Segunda leva por ivulo “Sobre la utilidad y el perjuicio delos estudios histori
cos para la vida"; a tercera, "Schopenhauer como edueador”s la cuarta, "Ri
chard Wagner en Bayzeuth’
2) 1878-1882. En este segundo periodo Nietasche rinde homenaje. legumes
mayiakespirinulibres: se incluyen agui Humano, demasiado humano (1878
1879), Aurora (#883) y La Gaya Ciencia o La cienci jovial (882).
4) 1883-1889. En este tercer y dltimo periodo, mado de Zaratustra o dela
“voluntad de poder”, quedan englobados los perfodos anteriores, desde la épo-
ca shopenhauerions y la distincion entee lo spolineo y lo dionisiaco en I culta-
ragriega, hasta los intentos por establecer una nueva tabla de valores que reem-
place Ia impuesta por la radieién oceidental. Se scentéa lasmportanctardi
lluntadideswivie En 1853 aparece la primera parte de Asf habl6 Zaratustra, obra
que sera publicada completa, con sus cuatro partes, en 1892. A este titimo pe-
iodo pertenecen Més ails del bien y del mal (1886), La genealogia de la moral
(4887), Crepisculo de los idolos (1889), Nietzsche contra Wagner (1889), Ecce
‘homo (1889), el proyecto inacabado de La voluntad de poder y, asimismo, el
“Ensayo de autocritica” (1886), que acompafia la tercera edicién de El na
_mieneo de la eragedia. A comienzos de 1889 Nietzsche sufve una fuerte recaida
nerviosa y un ataque de “parilisis progresiva”, padeciendo su salud un répido
deterioro a partir de 1893.
Cuiles son 1osSEINGIDaRSHASSOSeRALGSOASGNREENESTE? Inflido por
Schopenhauer, Nietzsche retoma las ideas de “pesimismo” y de “querer vivir",
como también el concepto de das Ur-Eine, lo Uno primordial, elacionado con
Iaiidea del eterno fluir de la vida y el eterno retorno, En El nacimiento de la tra-
gedia se refiere a lo Uno primordial como “lo verdaderamente existente”, “lo
eternamente sufriente y contradictorio” (p. 57). También enconeramos sill
expresién Trieb (instinto, impulso, tender hacia) y Kunstrieb (impulso artisi-
co), extraida del voeabulario de Schopenhauer.
La palabra @laREadl” (Wille) es adoptada por Nietzsche en el sentido que
tiene en Schopenhauer, no como facultad individual sino como eames
Cleo del mundo que encuentra expresion en a miisica como lenguaje universal:
[BiSquerervivietsqueexpressssavellnead no es una nocin psicol6gica omo-
ral sino una eategoniarontoldgies Es esenciaielasicosasi por lo que su impor:
tancia es similar ala del noumeno o cosa en sien a filosolia de Kant. Al ocupat
ssa “voluntad” el lugar central de la raz6n, la posicién de Schopenhauer ha sido
definida como anticartesiana. Asimismo, su idea del querer vivir se relaciona
con el “pesimismo”, habida cuenta de los sufrimientos que acechan al ser hi-
‘mano, un ser consagrado para la muerte.
‘Sin embargo, El Nacimiento de Ia tragedia nos aleja del pesimismo radical
de Schopenhauer (que algunos atribuyen a sus crisis periédicas de melancolia)
NIET2SCHEYLA VITALIDAD DELARTE ast
porque si latragediaitienetun fondo pesimista, cls es también para Nietasche,
fen razén de sus origenes, afirmaciondelavidaexuberante: De ninguna mane-
ra “pesimismo” es entonices sinénimo de nihilismo, siendo Nietzsche un filé-
sofo del vitalismo, defensor acérrimo de la fuerza de la vida. Por lo tanto, si hay
nihilismo en él, no es negativo; es un nihilismo positive.
E] nihilismo activo encuentra expresién en la tajante sentencia del libro
tercero (aforismo 125) de La Gaya ciencia: “Dios ha muerto”. De esa muerte,
ue podria ser considerada “negativa” se desprende una consecuencia notable-
mente positiva: el acto “grandioso” de la centralidad del ser humano,
{Dios ha muerto! ;¥ somos nosotros quienes le hemos dado muerte! gComo
nos consolaremos, nosotros, asesinos entre los asesinos? Lo que el mundo po-
sein cle mis sagrado y mis poderoso ha perdido su sangre bajo nuestro cuchillo.
2Quién borrari de nosotros esta sangre? ¢Con qué agua podremos purificar-
‘hos? zQué explaciones, qué juegos nos veremos forzados a inventar? La gran~
ddeza de este acto no es demasiado grande para nosotros? ¢No estamos forzados
a convertimnos en dioses, al menos para parecer dignos de dioses? No hubo en
fel mundo acto mis grandioso, y las generaciones futuras pertenecerin, por Vit-
tud de esta aceidn, a una historia més elevada de lo que fue hasta el presente to-
dala historia
Leon deer detenabl,inere cde Doe muerte Varad (on mo
scott hs bala hombres convert en Dio pos lo calle gserc
[etjecbueron sens mace petenecen sen Meueshe, win hors
Bnutleve a
" creativo. Enfrentado a la muerce de Dios preconizada por Zaratustra, y acep-
tando la rueda del eterno retorno,
“si fuera eterno y ademis desea que asi sea.
“tensidad pues ya no cuentan para él las recompensas del mundo futuro que las
religiones prometen, ‘pero no en el sentido abe-
rrante que le dio el nazismo. No se trata del poder sobre los otros sino del poder _
‘guras visibles del
“superhombre” son Leonardo da Vinci, Miguel Angel, Shakespeare, Goethe
(no el ariano rubio de las $5, como pretendieron los seguidores de Hitler).
a posicién de Nietzsche se revela opuestaa la de Hegel, quien habia consi-
derado al éxistianism como la religin més evolucionada, Nietzschewerenéht
‘una moral de esclavos, creada por quienes, favoreciendo sus propios intereses,,
‘Sus seguidores son las masas (el
“tebafio, la “manada”, la “muchedumbre”) que pasivamente se adaptan a los,
valores tradicionsles,
‘Otra diferencia con Hegel es que mientras ésce cree en un desarrollo lineal
de la historia, en un proceso en el que Is Idea se va reconociendo cada vez mis,a Esrénica
Por otro lado, mientras Hegel acepts la posbilidad de conciliacin Kdea-forma
ocontenido-manifestsc\6n i i ie ees
SINE Pen sacor clave de la herme-
néatica y del pensamiento posmoderno, IZA
| os” sino solo nterpretaciones, Nohay Verdad (con mayasculas) sino "mis!
‘Alexcraetns,
Tejos de aleanzar el fondo 0 fundamento de las cosas, el sujeto descubre nuevas
miscaras. Dice Michel Foucault:
Hay en Nietzsche una critica de la profundidad ideal, dela profundidad de con-
ciencia, que él denuncia coma invencién de los ilésofos; esta profundidad se
via bisqueda pura e interior dela verdad. Nietzsche muestra como ella implica
Ia resignacién, la hipocresia, la mascara...
_ Lo que Nietzsche descubre es la inversion de la profundidad, el hecho de
ser ésta nada més que “un pliegue de la superficie”, para decirlo con Foucault,
[Asi como no hay Verdad, tampoco habré moral universal
‘sentonces enconwrarla propiavoeacion! Como escribia Kierkegaard en su diario:
“Debo encontrar una verdad que sea verdad para mi, una idea por la que pueda
2. Elnacimiento dela tragedia
En 1869, con veinticuatro afios, el alumno brillante Nietzsche obtiene, con
elapoyo de su maestro Ritschl, la citedra de Lengua y literatura griegas en la
Universidad de Basilea. Era inusual que alguien sin ningitn libro publicado y
sin tesis doctoral que Io avalara como catedrstico, pudiera acceder a esa impor
‘ante ritularidad docente,
La Universidad de Leipzig le habia concedido el doctorado basindose en
sus publicaciones en la revista que dirigia su maestro Ritschl. Muy joven,
Nietzsche parecia alcanzar todo lo que se podia esperar de una carrera universi-
taria, Precisamente, para probar que no se trataba de una arbitrariedad ni de un
acto de nepotismo, decide escribir una tesis, que tuvo su origen en dos confe-
rencias dictadas en 1870: una sobre el drama musical griego y la otra sobre S6-
crates y la eragedia. La tesis fue BI nacimiento de Is tragedia en el espiritu de Ia
-miisica (NT), Frente a ella, la reacci6n de Ritschl fue el silencio. En su diario es
cribi6, “ingeniosa borrachera”. El efecto dal libro fue tan penoso para el joven.
Nietzsche que al afto siguiente de su publicacién casi no conté con alumnos en
ss citedra, iniciando asi un camino de enorme soledad,
En una carta dirigida a su maestro, le dice Nietzsche que su intencién es in
Auir en una nueva generacién de filélogos. Ritschl no le contests, pero vuelve
escribir en su diario “megalomania” y agrega: “soy demasiado viejo para lan-
zarme por caminos tan nuevos de la vida y del espiritu”.
NIET2SCHEY LA VITALIDAD DEL ARTE oa
Que un joven profesor, sin tesis doctoral, se consagrara al estudio de Gre-
cia era una audacia notable, que centrara su estudio sobre la tragedia en el esp
rita de la misica resultaba mas que sospechoso, y que ademis eligiera como
subtitulo “Helenismo y pesimismo” era toda una provocacién, Pero por sobre
todo eso, que tomara a Sécrates y a Plat6n como responsables de la decadencia
del pensazniento occidental, era un atrevimiento imperdonable.
“Tenemos que desmontar piedra a piedra, por asi decirlo, aquel primoroso
edificio de la cultura apolinea, hasta ver los fundamentos sobre los que asien-
12” (NT, p. 51), tales el programa de Nietzsche. Su objetivo es la critica del para-
digma de la “grecidad” como modelo de racionalidad apolinea. La importancia
de esta critica es tan grande que Nietzsche no habria ido nunca mis alla de lo
‘que revelan las paginas del IVT. Asi lo afirma Sénches Pascual en la Introduc-
ciéna dicha obra.
La critica nietzscheana a la “grecidad” desemboca en una critica més gene-
sala la cultura de Occidente, En "Nietzsche y el espejo griego”.* dice Mare Ji-
-menez que Grecia antigua es el “espejo” en el que el filésofo ve reflejada la ima-
gen del mundo occidental, particularmente el filisteismo cultural de la
Durguesta satisfecha de su tiempo que no se resignaba a “vivir en peligro". Po-
Griamos decir que late en Nietzsche la pregunta por la posibilidad de existencia
Ge alguna esperanza de que reviva en Alemania un espiritu similar al tigico.
(en el que, como veremos, lo apolineo y lo dionisiaco se interconecten), y que
le permita a esa naci6n “regresar a la fuente primordial de su ser” (NT. 159).
Nietzsche cree encontrar ese espiritu en Wagner y toma como referencia ma
yor el tercer acto de Tristén e Isolda.
Lo aPoulNeo Y Lo pionisiaco
En su “Ensayo de autocritica” (1886), Nietzsche se refiere ala “excesiva lon=
gitud” de EI nacimiento de Ia tragedia, lo que estatia dado por el conseante ity
venir en torno de la cuestién de lo apolineo y lo dionisiaco a lo largo de veint
«cinco capitulos, Lo apolineo y lo dionisfaco son dos “instintos” (Trieb) que é
descubre en Ia tragedia griega pero que también se encuentran en las mis di-
versas manifestaciones del arte. Aunque distintos, esos instintos “marchan
‘uno al lado del otro, casi siempre en abierta discordia entre si y excitindose
mutuamente a dar luz frutos nuevos” (IVT, p. 40).
Para Nietzsche, el alma helénica —tradicionalmente ligada a lo apolineo—
no es medularmente apolinea sino tragica por excelencia, porque nace de 1a
alianza del espiritu apolineo con el dionisiaco, del equilibrio entre la mesura y
Jadesmesura. De este modo echa por tierra el concepto, legitimado por la tradi-
cién, de “grecidad” como sinénimo de racionalidad y mesura. Estos sinénimos
pedrian aplicarse a un cierto tipo de manifestaciones —apolineas— de la culta~
a ateniense del siglo V, principalmente a la esculturay a la arquitectura, pero
no podsfan emplearse en otras exteriorizaciones de cultura griega, como la
que, segiin la sabiduria popular, encarna Sileno (Sigura mitolégica, mitad divi-
‘no ¥ mitad mortal) cuando dice: “Lo mejor es totalmente inaleanzable para ti2s esTéTica
no haber nacido, no ser, ser nada. ¥ Io mejor en segundo lugar es para ti morir
pronto” (NT, p.52). ¢Dénde queda la mentada jovialidad y la serenidad griegas,
elalma bella de un pueblo maravilloso confiado de si?